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Es lo que es

DBuford

Por Travis Butson en Grey Dynamics

Resumen Ejecutivo

El compromiso específico de plataformas adicionales estadounidenses de ataque electrónico y combate aéreo en el Caribe representa un indicador clave de escalada, ya que el orden de batalla aéreo de Estados Unidos y su postura de fuerzas en la región reflejan cada vez más preparativos para una acción directa contra Venezuela, en lugar de simple mensajería estratégica o demostraciones de fuerza.

Los envejecidos sistemas de defensa aérea de Venezuela siguen representando una amenaza creíble para las operaciones aéreas estadounidenses si no se les aborda. Sin embargo, vulnerabilidades predecibles los hacen altamente susceptibles a métodos modernos de ataque electrónico, como los que emplea la recientemente ampliada flota de EA-18G desplegada en la región.

Los indicadores y alertas de corto plazo sobre una acción directa contra Venezuela, en particular aquellos orientados a explotar las redes y activos de defensa aérea venezolanos como preparación para ataques, probablemente se llevarán a cabo conforme a las normas doctrinales conocidas de Estados Unidos.

Juicios Clave

KJ-1. El despliegue de aeronaves EA-18G GROWLER adicionales en Puerto Rico probablemente sea un precursor de una acción ofensiva directa.
El despliegue de un vuelo adicional de EA-18G GROWLER en Puerto Rico no aporta valor adicional a la mensajería regional ni a las demostraciones de fuerza, pero sí proporciona una profundidad sustancial a las capacidades críticas de ataque electrónico, esenciales para degradar las redes venezolanas de defensa aérea y mando y control en caso de una acción ofensiva en el corto plazo. [Fuente]

Las células EA-18G ubicadas en Puerto Rico representan un incremento de la capacidad de ataque electrónico de Estados Unidos en la región. Esto amplía un vuelo existente de EA-18G, el VAQ-142 Gray Wolves, embarcado a bordo del USS Gerald R. Ford. Los datos de tráfico aéreo que muestran el tránsito de aeronaves desde la Estación Aeronaval de Whidbey Island —base conocida del VAQ-132 Scorpions, equipado con EA-18G— son consistentes con la insignia de las aeronaves fotografiadas en Puerto Rico. [Fuente]

La integración de estos EA-18G GROWLER adicionales y la dispersión del poder aéreo en puntos de escalonamiento regionales reflejan preparativos doctrinales previos a un ataque. Estos movimientos han resultado en que las fuerzas estadounidenses adopten una postura de campo de batalla que habilita directamente las acciones ofensivas iniciales definidas en la doctrina estadounidense de Ataque Estratégico. [Fuente] [Fuente]

KJ-2. Los sistemas envejecidos de defensa aérea de Venezuela representan una amenaza creíble, pero sufren vulnerabilidades predecibles. El despliegue de EA-18G GROWLER probablemente esté diseñado específicamente para contrarrestar y neutralizar la red estratégica de defensa aérea venezolana como maniobra inicial en cualquier operación ofensiva estadounidense a corto plazo.

La gran mayoría de las capacidades de defensa aérea de Venezuela se encuadran en las categorías de Muy Corto Alcance y Corto Alcance (VSHORAD/SHORAD), representadas principalmente por una combinación de cañones automáticos ZSU-23-2, el RBS-70 de Saab Bofors Defence y un gran número de sistemas portátiles de defensa aérea RS-SA-18 Grouse (MANPADS). Estos sistemas no tienen capacidad para comprometer objetivos por encima de los 11.000 pies sobre el nivel del terreno, lo que presenta un amplio margen de altitud para que las aeronaves estadounidenses operen fuera de los rangos de enganche de todos, salvo los sistemas de defensa aérea venezolanos de mayor envergadura. [Fuente] [Fuente]

El inventario estratégico de defensa aérea de Venezuela consiste en sistemas envejecidos de diseño soviético, con una modernización desigual, que presentan un potencial de amenaza significativo, pero también claras debilidades explotables. La combinación de sensores obsoletos, resiliencia electrónica limitada y firmas electrónicas predecibles expone a estos sistemas a ser atacados por plataformas de ataque electrónico como el EA-18G.
[International Institute for Strategic Studies (12 de febrero de 2025). The Military Balance 2025 (1.ª ed.). Routledge.]

Si bien el inventario venezolano de sistemas de misiles tierra-aire (SAM) RS-SA-3, 17 y 23 posee una gama de técnicas simples de protección electrónica y medidas antinterferencia —incluyendo salto de frecuencia y rechazo de interferencias por lóbulos laterales— todos comparten la debilidad común de origen soviético de depender de frecuencias de radar de enganche de objetivos conocidas en banda X (8-12 GHz). Esta dependencia de bandas de frecuencia conocidas hará que estos sistemas sean vulnerables a técnicas más complejas de apoyo electrónico y engaño mediante interferencia, empleadas por el EA-18G, lo que resultará en una identificación, localización y posterior ataque casi inmediatos.

La selección como objetivo de las amenazas tierra-aire de Venezuela y de sus respectivas bandas de frecuencia de radar es consistente con la observada instalación del pod de interferencia AN/ALQ-249 Next Generation Jammer–Mid Band (NGJ-MB) en los EA-18G GROWLER del Escuadrón de Ataque Electrónico 132 desplegado en Puerto Rico. Este pod específico representa tanto el activo de interferencia aerotransportada más avanzado actualmente en el inventario militar estadounidense, como un sistema diseñado específicamente para las frecuencias de banda media utilizadas por los radares de defensa aérea venezolanos.

KJ-3. Los indicadores y alertas futuros probablemente se mantendrán consistentes con la doctrina estadounidense de ataque estratégico, que prioriza la obtención de la supremacía aérea.

El moldeamiento del campo de batalla y el reconocimiento, según la doctrina estadounidense, incorporan una actividad de sondeo sustancial, con el fin de provocar emisiones electrónicas explotables de los activos de defensa aérea y determinar ubicaciones, tiempos de respuesta y frecuencias de operación. Desde el 10 de diciembre, se ha observado a numerosas aeronaves estadounidenses operando en estrecha proximidad a los límites aéreos y marítimos de Venezuela, incluyendo operaciones dentro del propio Golfo de Venezuela. [Fuente] [Fuente]

La actividad inicial dentro del espectro de 10 GHz o de la banda media en general, así como actividades cibernéticas y no cinéticas, será empleada para degradar las redes de comunicación y control y obstaculizar la postura defensiva de Venezuela. Esto incluirá interferencias de radiofrecuencia para sembrar confusión y complacencia entre el personal de defensa aérea, u ocultar vuelos de reconocimiento más profundos y en fases finales. Más allá del ámbito militar, se emplearán ciberataques dirigidos a funciones gubernamentales —rememorando la exitosa interrupción por parte de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos de una red informática del servicio nacional de inteligencia venezolano en 2019— y los recientes ciberataques contra la empresa estatal de petróleo y gas natural de Venezuela, Petróleos de Venezuela (PDVSA), con el fin de generar un efecto degradante en capas sobre las funciones y la moral del gobierno de Maduro en su conjunto.

La carga y porte de misiles antirradiación de alta velocidad AGM-88 (HARM) o de señuelos de lanzamiento aéreo ADM-160 Miniature Air Launch Decoy (MALD) en los EA-18G GROWLER desplegados indicarían la ejecución inminente de misiones con un efecto deseado específico, o con un alto riesgo inherente, que requieran la destrucción de las capacidades estratégicas de defensa aérea de Venezuela.

Declaración sobre el Análisis

Tenemos alta confianza en las evaluaciones relativas al despliegue de aeronaves EA-18G adicionales en Puerto Rico, basadas en imágenes confirmadas de los activos en la ubicación descrita. Sigue siendo posible que las aeronaves del VAQ-132 hayan sido desplegadas en una misión de Relieve in Place (RiP) o como refuerzo parcial de una sección del VAQ-142, y que no representen un aumento global del total de aeronaves desplegadas. Hasta la fecha no se ha observado ningún dato de tráfico aéreo que indique el retorno de aeronaves del VAQ-142, aunque no sería inusual que aeronaves abandonen un Grupo de Ataque de Portaaviones bajo control de emisiones (EMCON).

Tenemos alta confianza en la modelización comparativa de capacidades entre los sistemas estratégicos conocidos de defensa aérea de Venezuela y las especificaciones disponibles del EA-18G GROWLER. Las lagunas de información identificadas en las capacidades de los sistemas de defensa aérea venezolanos se complementaron con la suposición de que los componentes del sistema eran aproximadamente similares en capacidad a sus equivalentes rusos. En los juegos de guerra se asumió un aumento en tiempo de guerra hasta un 90 % de operatividad en el IADS de Venezuela. El alcance del suministro de activos adicionales de defensa aérea por parte de Rusia u otras fuentes de apoyo extranjero representa una laguna de inteligencia, pero posee un potencial sustancial para incrementar la letalidad de la arquitectura de defensa aérea venezolana, dependiendo de los sistemas proporcionados.

Tenemos una confianza media-alta en las evaluaciones realizadas sobre indicadores y alertas futuras en el dominio aéreo, basadas en la doctrina existente de Operaciones Aéreas de Estados Unidos y en la consistencia observada con invasiones y acciones contemporáneas lideradas por el poder aéreo estadounidense.

Sigue siendo posible que el efecto primario deseado y la intención del Gobierno de Estados Unidos respecto a la actividad estadounidense en el Caribe sea la mensajería estratégica, y que esta actividad se lleve a cabo como una contingencia para ese esfuerzo, o como un intento de engañar al régimen de Maduro para forzar su capitulación.

Eventos decisivos mayores que siguen siendo posibles incluyen un golpe de Estado o una transferencia interna de poder fuera del control estadounidense; la salida de Maduro y la aparición de un vacío de poder dentro de Venezuela; o una campaña abrumadora de condena externa más amplia por parte de la comunidad internacional y/o de las Naciones Unidas, exigiendo el cese de la agresión estadounidense.

En cuanto al consumo se lo puede hacer en forma de polvo o cápsulas. La cantidad diaria recomendada varía de acuerdo al sexo, la edad, el peso, el estado de salud y los requerimientos personales de cada persona

Los factores del estilo de vida influyen considerablemente en las necesidades de magnesio

En el último tiempo los suplementos de magnesio han cobrado gran relevancia dado lo imprescindibles que son para llevar adelante funciones vitales y mantener el cuerpo sano.

Gabriel Lapman, médico nefrólogo y autor de Más zapatillas, menos pastillas, explica que se trata de un mineral esencial porque colabora con más de 300 enzimas que llevan a cabo distintos procesos y funciones. Entre ellos, enumera:

La formación de huesos porque trabaja en conjunto con el calcio y la vitamina D

Los expertos estiman que el motivo por el que cada vez más gente opta por suplementarse se debe al déficit de nutrientes, en este caso de magnesio. Una problemática que, para Lapman, se asocia a una nutrición deficiente que prioriza el consumo de productos ultraprocesados y repletos de aditivos.

El tipo de magnesio que puede ayudar a reparar los músculos y los huesos

El magnesio colabora con más de 300 enzimas que llevan a cabo distintos procesos y funciones

Aunque también añade que el déficit puede ocurrir incluso llevando una alimentación saludable y equilibrada. “Hay personas que no lo absorben con éxito debido a problemas digestivos o gastrointestinales como la celiaquía”, menciona Lapman. Sumado a ello, informa: “Quienes consumen antibióticos también corren el riesgo de que el cuerpo pierda la capacidad de incorporar el magnesio”.

Citrato de magnesio: ¿para qué sirve?

De todas las variedades de magnesio que existen, la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos revela que, en el caso del citrato, este se volvió popular dada su acción laxante que permite tratar el estreñimiento a corto plazo. Según la entidad, suele tener un efecto rápido, manifestándose en un periodo que puede variar de 30 minutos a seis horas después de su ingesta. No se recomienda su consumo por más de una semana a menos que sea recetado por un profesional, pues un exceso de citrato de magnesio puede ocasionar efectos secundarios como mareos, somnolencia, náuseas y ritmo cardíaco lento, destaca un informe de la institución.

El citrato de magnesio también ejerce acción sobre otras funciones vitales del organismo como las de regenerar y reparar los tejidos de los músculos y los huesos y potenciar el correcto desempeño del sistema nervioso.

En cuanto al consumo se lo puede hacer en forma de polvo o cápsulas. La cantidad diaria recomendada varía de acuerdo al sexo, la edad, el peso, el estado de salud y los requerimientos personales de cada persona.

Al respecto, Lapman revela: “Para que la suplementación sea beneficiosa debe ir de la mano con un estilo de vida saludable que comprenda una dieta equilibrada, la práctica regular de ejercicio físico y un descanso adecuado”.

“Para que la suplementación sea beneficiosa debe ir de la mano con un estilo de vida saludable que comprenda una dieta equilibrada, la práctica regular de ejercicio físico y un descanso adecuado”, dice Lapman

Síntomas de la falta de magnesio

El déficit de magnesio a largo plazo, advierten desde la NIH, se relaciona con los siguientes desbalances:

Pérdida del hambre

Fatiga

Náuseas y vómitos

Debilitamiento corporal

Calambres musculares

Hormigueo en las extremidades

Anomalías del ritmo cardíaco

La falta de magnesio en el organismo es muy difícil diagnosticar. Tal como explica un informe de la Universidad de Harvard, los niveles en sangre no suelen identificarse con precisión porque parte de este mineral se almacena en las células. Los expertos de esta institución sugieren consultar con un especialista en nutrición para que analice y evalúe el plan de alimentación diaria de la persona y el nivel de magnesio que se consume.

GDA

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, nominó al teniente general del Cuerpo de Marines Francis L. Donovan como nuevo jefe del Comando Sur (SOUTHCOM), en un contexto de creciente tensión con Venezuela y de reforzamiento de la presencia militar estadounidense en la región.

El anuncio fue realizado por el Departamento de Defensa y se produce mientras la administración Trump mantiene una política de presión sostenida contra el régimen de Nicolás Maduro, sin descartar escenarios de confrontación directa.

La nominación de Donovan —que debe ser confirmada por el Senado— lo convertiría en el sucesor del almirante Alvin Holsey, quien anunció su jubilación a mediados de octubre y tiene previsto dejar el cargo el próximo 12 de diciembre. El Comando Sur es responsable de las operaciones militares de Estados Unidos en Centroamérica, Sudamérica y el Caribe.

Actualmente, Donovan se desempeña como jefe adjunto del Comando de Operaciones Especiales de Estados Unidos (SOCOM). El Pentágono ha resaltado su amplia experiencia en operaciones especiales, considerada clave en un momento de crecientes desafíos de seguridad regional y de escalada diplomática con Venezuela.

El aumento del despliegue militar forma parte de una estrategia más amplia de la Casa Blanca para presionar al régimen de Maduro, al que acusa de encabezar el denominado “Cártel de los Soles”, una supuesta red de narcotráfico con ramificaciones en la cúpula del poder venezolano.

En una entrevista emitida el viernes por la noche, Trump evitó precisar si su objetivo es derrocar directamente a Maduro, pero dejó abierta la posibilidad de una acción militar. “No descarto una guerra contra Venezuela”, afirmó el mandatario. “Maduro sabe exactamente lo que quiero. Lo sabe mejor que nadie”.

Paralelamente, la administración estadounidense ha advertido sobre un posible bloqueo petrolero, profundizando el régimen de sanciones económicas. El Departamento del Tesoro anunció recientemente nuevas medidas contra familiares de un sobrino de Maduro, arrestado en 2017 por cargos de narcotráfico y posteriormente liberado en un intercambio de prisioneros.

Por su parte, el secretario de Estado Marco Rubio calificó de “intolerable” la situación con el régimen venezolano y aseguró que Estados Unidos aplicará de forma estricta el bloqueo a los buques petroleros sancionados.

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas tiene previsto reunirse el próximo martes para abordar la escalada de la crisis entre Washington y Caracas.

El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) publicó la noche del viernes 19 de diciembre, un video en su cuenta oficial de X en el que muestra parte de los ataques aéreos de precisión ejecutados contra más de 70 objetivos del grupo terrorista Isis en Siria.

La operación, denominada “Ojo de Halcón” (Hawk’s Eye Operation), fue llevada a cabo en conjunto con fuerzas jordanas usando más de 100 municiones guiadas.

Según indicó Centcom, los bombardeos fueron realizados en represalia por el asesinato de soldados estadounidenses durante una reciente emboscada en territorio sirio atribuida a células activas de Isis.

En su mensaje, la agencia militar destacó el lema “Peace through strength” (“Paz a través de la fuerza”), reafirmando que la acción tiene como objetivo reducir las capacidades operativas del grupo extremista.

El video publicado, marcado como “UNCLASSIFIED”, muestra imágenes aéreas térmicas en blanco y negro donde se observan explosiones de gran impacto contra instalaciones identificadas como escondites, depósitos y posiciones estratégicas del Isis.

Aunque el material no incluye localizaciones exactas por razones operativas, se aprecia el uso de armas guiadas de alta precisión.

Por Ron Bousso en Gcaptain

Los precios del petróleo cayeron por debajo de los 60 dólares por barril esta semana, mientras los inversionistas intentan descifrar el impulso del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para poner fin a la guerra en Ucrania y forzar la salida del presidente venezolano, Nicolás Maduro.

Sin embargo, el verdadero motor de los precios en los próximos meses probablemente será mucho más prosaico: un repunte de la oferta mundial de crudo, tanto en tierra como en el mar.

Los futuros del crudo Brent, referencia mundial (LCOc1), se desplomaron casi un 3% el martes hasta situarse por debajo de los 59 dólares, su nivel más bajo desde comienzos de 2021, en medio de un creciente optimismo de que un acuerdo de paz estaba a la vista, casi cuatro años después de la invasión a gran escala del presidente ruso, Vladimir Putin, a su vecino occidental.

Luego, los precios repuntaron alrededor de un 2% el miércoles, después de que Trump afirmara en una publicación en su plataforma Truth Social que había ordenado un bloqueo de todos los buques petroleros sancionados que entran y salen de Venezuela, mientras Estados Unidos intensifica la presión sobre Maduro.

AUMENTO DEL PETRÓLEO EN EL MAR

El petróleo es un barómetro confiable del estrés geopolítico, por lo que no sorprende ver a los precios reaccionar a los acontecimientos. Pero es probable que el impacto de un acuerdo de paz en Ucrania o de un bloqueo a Venezuela sobre la oferta física sea limitado.

El verdadero determinante de los precios del petróleo en los próximos meses podría ser, en cambio, un solo dato: 1.300 millones de barriles de “petróleo sobre el agua” —crudo almacenado en el mar—, según Kpler.

Ese es el mayor volumen desde abril de 2020, cuando el consumo de petróleo se desplomó debido a los confinamientos por la COVID-19, y es alrededor de un 30% superior a los niveles de agosto.

Mientras tanto, el volumen de petróleo almacenado en buques durante al menos 20 días ha alcanzado los 51 millones de barriles, el nivel más alto desde junio de 2023, según Kpler.

La desaceleración de los petroleros aporta más evidencia de que la oferta está teniendo dificultades para encontrar destino. La velocidad media de los buques cargados de crudo, excluyendo el almacenamiento flotante, cayó a 10 nudos en diciembre desde 10,3 nudos en noviembre —la más lenta al menos desde 2017—, según Muyu Xu, analista senior de crudo en Kpler.

Este aumento de los suministros en el mar se debe en parte al endurecimiento de las sanciones contra Moscú.

El crudo ruso transportado por vía marítima en tránsito esta semana rondó los 155 millones de barriles —aproximadamente un 55% más que en enero—, ya que los compradores asiáticos dudan en descargar esos barriles tras las nuevas sanciones estadounidenses contra los gigantes energéticos rusos Rosneft y Lukoil.

Sin embargo, la historia sugiere que los barriles sancionados no permanecen en el mar para siempre. Eventualmente terminan en algún lugar tras ser mezclados, rebautizados o transferidos de barco a barco. Las primeras señales ya muestran a refinerías chinas e indias aumentando sus compras, probablemente con fuertes descuentos.

De manera crucial, los volúmenes transportados por petroleros han aumentado con fuerza incluso al excluir los barriles rusos. Una mayor producción en el hemisferio occidental —en particular en Estados Unidos— y en el Golfo, después de que la OPEP+ redujera recortes previos, está sumándose al flujo.

Este inminente exceso de oferta debería pesar considerablemente sobre los precios del petróleo en el futuro previsible, salvo que se produzca un cambio drástico en el mercado físico.

¿DIVIDENDO DE PAZ?

Entonces, ¿cuál sería el impacto en el mercado de un alto el fuego en Ucrania o de un bloqueo total del petróleo sancionado de Venezuela?

Un cese del fuego en Ucrania probablemente se reflejaría más en el mercado del diésel que en los precios del crudo.

Las exportaciones rusas de diésel han caído alrededor de un 10% a lo largo de 2025 hasta 779.000 barriles diarios, cerca del 10% del comercio mundial, según Kpler, en gran medida debido a los ataques con drones ucranianos contra las refinerías rusas. Esa caída ayudó a impulsar los márgenes del diésel en Europa un 27% este año, incluso cuando los precios del crudo bajaron un 20%, según datos de LSEG.

El fin del conflicto podría eventualmente permitir a Moscú reparar la infraestructura de refinación que ha sido repetidamente dañada por los ataques con drones ucranianos este año, aliviando la escasez interna de combustibles y aumentando las exportaciones de diésel. Eso, a su vez, recortaría los márgenes de refinación del diésel.

El crudo es una historia diferente. Las exportaciones de petróleo ruso se han mantenido notablemente estables en torno a los 3,5 millones de barriles diarios desde la invasión de 2022. Las sanciones occidentales han apuntado más a los ingresos de Moscú que a sus volúmenes, por temor a desestabilizar los mercados mundiales.

La creciente “flota en la sombra” de Rusia, compuesta por cientos de petroleros que operan fuera del sistema financiero occidental, también ha permitido que el crudo se filtre por las grietas, llegando principalmente a China y a India.

En Venezuela, el conflicto es muy distinto, pero el impacto probable sobre los precios del crudo es similar. Un bloqueo naval estadounidense a los buques sancionados podría reducir las exportaciones y la producción del país en alrededor de 500.000 barriles diarios, según cálculos de Reuters. Eso es significativo para las finanzas de Maduro, pero apenas un redondeo en un mercado global de 100 millones de barriles diarios.

LA VERDADERA AMENAZA

Las noticias procedentes de Rusia y Venezuela pueden seguir provocando oscilaciones marginales en los precios del crudo, pero quedarán eclipsadas por una amenaza mucho mayor: el aumento de la oferta mundial.

La Agencia Internacional de la Energía prevé que la oferta superará a la demanda en 3,85 millones de barriles diarios en 2026, el equivalente a alrededor del 4% de la demanda mundial. Los analistas de la OPEP esperan que el mercado esté mucho más equilibrado el próximo año, pero su escenario supone un aumento significativo de la demanda.

La evolución de los precios del petróleo el próximo año dependerá en gran medida de si las señales actuales de un exceso de oferta inminente se intensifican o se disipan. Las crisis geopolíticas están jugando un papel, pero ya no son el acto principal.

Vía Panampost

Que el presidente de Colombia, Gustavo Petro, no está en sus cabales –y hace y dice cualquier cosa– no es ninguna novedad. Que la izquierda en toda la región busca desacreditar al gobierno argentino por todos los medios, tampoco. Un hecho que tuvo lugar en la jornada de hoy dejó las dos cosas en evidencia al extremo.

El último dislate de Petro tuvo inicio en las redes sociales de Argentina desde temprano. Cuentas vinculadas al kirchnerismo compartieron un video de un saqueo a un supermercado, acompañándolo con un mensaje que hacía referencia a la supuesta difícil situación que atravesaría la gran mayoría de los argentinos, con necesidades hasta para poder comer. Como se corroboró a los pocos minutos, el clip correspondía al mes de agosto de 2023 y, aunque nunca es justificable un saqueo, la grabación no es de este diciembre ni mucho menos. En materia de política económica, la estabilización es innegable y lo mismo sucede en el ámbito de la seguridad. Sin embargo, algunos incautos compartieron el video del saqueo, lamentando el «hambre» del pueblo argentino bajo el gobierno de Javier Milei.

Uno de los que «cayó» fue, justamente, el presidente colombiano. Desde su cuenta de X, en un comentario que luego terminó borrando, Petro escribió: «Se lanzan ciudadanos argentinos a saquear establecimientos de comida en las afueras de Buenos Aires». Como era de esperar, los usuarios le hicieron saber el error y más de uno le preguntó si estaba «borracho» o «drogado», como suele suceder ante los bizarros episodios de Petro.

Nada de esto es nuevo con Petro. Ni siquiera con relación al presidente argentino. En una oportunidad, el mandatario colombiano compartió una imagen hecha con inteligencia artificial (de una obviedad absoluta) donde Milei besaba la bandera estadounidense, mientras era custodiado por Donald Trump. «Besa tu bandera. La de tu pueblo. Si no te conviertes en títere de otros», dijo en aquella oportunidad Petro en una publicación, que también terminó borrando.

Antes de ser presidente, confundió también en sus redes sociales imágenes de un hospital precario de su país con instalaciones de Venezuela y hasta llegó a lamentar la muerte falsa del economista Amartya Sen. Esta catarata de dislates muestra la seriedad con la que hay que tomar a Petro cuando se expresa. Lamentablemente, por lo que ha sido su gestión, así también ha gobernado.

Pero lo que hay que tener también en cuenta es la permanente campaña de desinformación en contra del gobierno de Javier Milei, que muchas veces se «corre» con datos que van desde lo no preciso hasta la mentira. Hoy, sin ir más lejos, muchos cuestionaron a La Libertad Avanza por haber tenido un acuerdo legislativo con el kirchnerismo. Cuando bajó la espuma de la indignación, muchos que habían sido engañados comprendieron que se trataba de los nombramientos en la Auditoría General de la Nación, donde necesariamente tienen que ir dirigentes del sector más fuerte de la oposición. Sin embargo, estas fakes se tiran a las redes y que caigan los que caigan por el tiempo que sea. El presidente colombiano es candidato seguro.

El objetivo de este artículo es examinar las relaciones políticas, económicas y estratégicas entre los regímenes de Hugo Chávez Frías y Nicolás Maduro Moros y la República Islámica de Irán, así como los acuerdos suscritos entre ambos estados que han servido de marco para una creciente cooperación en materia de seguridad. Asimismo, se analiza el reciente pronunciamiento del expresidente estadounidense Donald Trump, el cual, a nuestro juicio, introduce una diferencia cualitativa respecto a designaciones previas vinculadas al llamado «Cartel de los Soles», al señalar directamente a Nicolás Maduro y a su círculo ministerial como una organización terrorista. Finalmente, se evalúan las implicaciones geopolíticas de un eventual bloqueo petrolero y su posible lectura como un escenario de confrontación abierta.

Voceros del régimen de Maduro insisten en acusar al presidente Donald Trump de «afectar los intereses petroleros de Venezuela», cuando la verdad es que son ellos mismos los que han destruido nuestra industria de hidrocarburos y saqueado los dividendos que se obtienen de la comercialización del crudo venezolano; la prueba más reciente fue lo admitido por el propio Nicolás Maduro, al detener y encarcelar a su correligionario, Tareck El Aissami, acusándolo de «robarse más de 26 mil millones de dólares» provenientes del tráfico del petróleo venezolano.

Desde comienzos del siglo XXI, Venezuela ha transitado un proceso de reconfiguración de su política exterior, caracterizado por el distanciamiento de los Estados Unidos y la consolidación de alianzas con actores considerados antagónicos al orden liberal internacional. En este contexto, la relación con la República Islámica de Irán ha ocupado un lugar central, no solo en el plano diplomático y económico, sino también en el ámbito estratégico y de seguridad. El análisis de estas relaciones resulta indispensable para comprender las tensiones actuales en el sistema internacional y las advertencias formuladas recientemente por actores políticos estadounidenses, cuyas implicaciones podrían redefinir el estatus del conflicto venezolano.

Durante el ciclo de Hugo Chávez Frías se estableció una relación privilegiada con Irán, sustentada en una afinidad ideológica marcada por el rechazo al liderazgo estadounidense y la promoción de un discurso antioccidental. Esta relación se tradujo en la firma de numerosos acuerdos bilaterales en áreas como energía, vivienda, industria, banca y cooperación tecnológica.

Bajo la dictadura de Nicolás Maduro, esta alianza no solo se mantuvo, sino que se profundizó, particularmente en un contexto de sanciones internacionales y aislamiento diplomático. Diversos analistas y organismos internacionales han señalado que algunos de estos acuerdos han carecido de transparencia y han servido para justificar una presencia iraní en territorio venezolano que va más allá de la cooperación civil tradicional, extendiéndose a ámbitos sensibles vinculados a la seguridad y la defensa. Si bien los regímenes involucrados han presentado esta cooperación como legítima y soberana, sectores de la comunidad internacional han advertido sobre los riesgos que implica la presencia de fuerzas o asesores extranjeros, dotados de pasaportes venezolanos, vinculados a estructuras militares iraníes en el Hemisferio Occidental.

En años anteriores, autoridades estadounidenses declararon al denominado «Cartel de los Soles» como organización terrorista internacional, asociándolo a redes de narcotráfico y crimen transnacional. Aquella decisión, aunque grave, se centró en una estructura criminal específica presuntamente vinculada a sectores militares venezolanos. Sin embargo, el reciente pronunciamiento del presidente Donald Trump introduce un cambio sustancial: la designación directa de Nicolás Maduro y de su tren ministerial como una organización terrorista en sí misma. Esta diferencia no es meramente semántica, sino que transforma el conflicto de una persecución penal contra actores específicos a una imputación política de carácter estructural contra el Estado venezolano de facto. Desde el punto de vista del derecho internacional y de la práctica diplomática, una designación de esta naturaleza tiene implicaciones profundas, al abrir la puerta a medidas extraordinarias que exceden el marco de las sanciones tradicionales.

A lo anterior se suma la advertencia de un bloqueo del tráfico ilegal de petróleo, medida que afectaría el principal sustento financiero de las mafias que operan desde el territorio venezolano. Históricamente, los bloqueos de esta naturaleza han sido considerados actos de coerción extrema, con consecuencias económicas y geopolíticas significativas.

La estrategia seguida, inicialmente por Chávez y luego por Maduro, al estrechar alianzas con regímenes y actores asociados a dinámicas de confrontación global, ha contribuido a situar a Venezuela en una posición de extrema vulnerabilidad internacional. La instrumentalización del discurso antiimperialista y la opacidad de los acuerdos firmados han alimentado percepciones que hoy se traducen en amenazas concretas contra la estabilidad del país.

«Jugar con el terrorismo», como sugiere el título de este artículo, no es una metáfora retórica, sino una advertencia sobre las consecuencias de convertir alianzas estratégicas y narrativas ideológicas en factores que legitiman la criminalización total de un Estado. Las decisiones tomadas durante las últimas dos décadas parecen haber conducido a Venezuela a un punto crítico, cuyas repercusiones aún están por definirse.

Vía TVN

Se trata de Roberto Carretero Napolitano y Vicente Luis Carretero Napolitano.

Estados Unidos anunció este viernes la imposición de nuevas sanciones contra siete allegados y socios del presidente venezolano Nicolás Maduro, ampliando la llamada lista Clinton como parte de su estrategia para presionar al régimen venezolano por corrupción, narcotráfico y violaciones al orden democrático.

Entre los sancionados por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) figuran familiares de Cilia Flores, esposa de Maduro, así como los empresarios panameños Roberto Carretero Napolitano y Vicente Luis Carretero Napolitano, hermanos de Ramón Carretero Napolitano, quien ya había sido sancionado previamente por presuntos vínculos con el régimen venezolano.

De acuerdo con el Departamento de Estado, las sanciones actuales se dirigen contra familiares de Carlos Erik Malpica Flores, sobrino de Maduro, y de Ramón Carretero Napolitano, al determinarse que estos parientes “son responsables o cómplices de acciones engañosas o de corrupción que involucran al Estado venezolano”

El comunicado oficial señala que Maduro y sus compinches han devastado la economía de Venezuela y siguen amenazando la estabilidad de nuestra región”, y añade que “la Administración Trump se ha comprometido a desarticular la red de personas que apoyan a Maduro y a su régimen”. La medida fue adoptada conforme a la Orden Ejecutiva 13850.

Entre los sancionados se encuentran Efraín Antonio Campo Flores y Franqui Francisco Flores de Freitas, sobrinos de Cilia Flores y conocidos como los “narcosobrinos”. Ambos fueron arrestados en noviembre de 2015 en Haití mientras negociaban el envío de cientos de kilogramos de cocaína a Estados Unidos, y condenados en 2016 por cargos de narcotráfico. Aunque recibieron un indulto presidencial en octubre de 2022, regresaron a Venezuela y, según el reporte estadounidense, continuaron sus actividades de narcotráfico a partir de 2025.

La OFAC indicó que Campo y Flores de Freitas fueron designados bajo la Orden Ejecutiva 14059, por participar en actividades que contribuyen materialmente a la proliferación internacional de drogas ilícitas.

También fue redesignado Carlos Erik Malpica Flores, expresunto tesorero nacional de Venezuela y exvicepresidente de Petróleos de Venezuela (PDVSA). Malpica había sido sancionado en 2017, pero retirado de la lista en 2022 durante los intentos fallidos de negociación promovidos por la administración Biden. Sin embargo, la OFAC lo vuelve a incluir ahora bajo la Orden Ejecutiva 13692, al considerarlo funcionario actual o anterior del Gobierno venezolano.

En el ámbito empresarial, la OFAC volvió a poner el foco en Ramón Carretero Napolitano, a quien señala como un empresario panameño que participó en contratos lucrativos con el régimen de Maduro, mantuvo negocios con la familia Maduro-Flores y facilitó envíos de productos petrolíferos en nombre del Gobierno venezolano. Su designación se mantiene bajo la Orden Ejecutiva 13850, por operar en el sector petrolero de la economía venezolana.

El Departamento del Tesoro afirmó que esta acción “es el último esfuerzo contra la red familiar de corrupción, nepotismo y narcotráfico de Maduro”, y recordó que los sancionados se suman a Nicolás Maduro, Cilia Flores, Nicolás Maduro Guerra, así como a Walter, Yosser y Yoswal Gavidia Flores, todos incluidos en la Lista de Nacionales Especialmente Designados (SDN).

La ONG Provea denunció la tarde de este sábado 13 de diciembre, el traslado irregular del politólogo y comunicador Nicmer Evans a una sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), luego de que funcionarios de ese organismo lo desalojaran de su vivienda bajo el argumento de realizarle una supuesta “entrevista”.

A través de su cuenta oficial en la red social X, Provea informó que su equipo se mantiene en permanente comunicación con los familiares y allegados de Evans, a fin de brindar acompañamiento y apoyo ante la situación denunciada.

Según la organización, funcionarios del Sebin se presentaron en la residencia de Evans y procedieron a sacarlo del lugar sin que existiera una orden judicial conocida. Antes de ser trasladado, el politólogo y director del medio digital Punto de Corte logró grabar un video que publicó en su cuenta de X, en el que alertó sobre la irregularidad del procedimiento.

Provea indicó que familiares, organizaciones no gubernamentales y movimientos sociales exigen la liberación inmediata de Nicmer Evans, al tiempo que denunciaron que en días anteriores habían recibido advertencias sobre una posible detención del activista y comunicador.

La ONG recordó además, que Nicmer Evans fue preso político en el pasado durante el actual régimen, y advirtió que su labor como director de un medio de comunicación independiente debe ser respetada y garantizada, en apego a los principios de libertad de expresión y derechos humanos.

“Exigimos plenas garantías para la vida e integridad de Nicmer Evans y su inmediata liberación”, señaló Provea en su pronunciamiento público.

Esa frase, en la que el presidente de Brasil, Lula da Silva, le dice al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que «no queremos guerra en América Latina» y este le responde con algo como «Pero yo tengo más armas, más barcos, más bombas», fue reportada recientemente en relación con una llamada telefónica entre ambos líderes.

​El diálogo entre el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tuvo lugar en una llamada telefónica a principios de diciembre de 2025, en medio de las crecientes tensiones militares en el Caribe, con la presencia de buques de guerra estadounidenses en la región, un tema sensible para Venezuela.

​El propio Lula fue quien reveló el contenido de esta tensa parte del diálogo durante un evento público en Brasil el jueves 11 de diciembre de 2025.

​Declaración Exacta (Según Lula)

​Según Lula, él le transmitió a Trump su preocupación:

Lula: “No queremos guerra en América Latina.”

Trump: “Pero yo tengo más armas, más barcos, más bombas.” 

Hasta el momento, no existe una declaración oficial de la Casa Blanca o del equipo de Donald Trump que haya confirmado o negado de forma explícita la frase exacta sobre las «armas, barcos y bombas».

En resumen, «armas y bombas» fue divulgada por el propio Lula para ilustrar el contraste entre su enfoque en la diplomacia y la posición de fuerza de Estados Unidos, sin que Washington haya emitido una réplica directa a esa cita específica.

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