El presidente de Colombia, Gustavo Petro, rompió el silencio sobre la sanción impuesta por la administración de Donald Trump, la inclusión en la Lista Clinton (Lista de Nacionales Especialmente Designados), una medida que, según él, afecta su futuro financiero personal.
Durante un evento regional en Cali,el mandatario admitió abiertamente su preocupación por las repercusiones de la medida, citando un pasaje bíblico. De acuerdo con reportes de la revista Semana, el jefe de Estado colombiano no ocultó su incertidumbre al referirse a la vida después de su cargo.
«No sé cómo voy a vivir después de que salga del gobierno, pero Dios proveerá, dice la Biblia», dijo.
Petro afirmó que la sanción, que lo ubica en la misma categoría de «los peores narcotraficantes», se originó tras sus declaraciones en las calles de Nueva York durante la pasada Asamblea General de las Naciones Unidas.
En esa ocasión, el presidente se unió a una manifestación pro-Palestina y, con megáfono en mano, hizo un llamado directo al Ejército de Estados Unidos a desobedecer las órdenes de Donald Trump, en caso de que este ordenara una acción militar en Palestina.
“Desobedezcan la orden de Trump, obedezcan la orden de la humanidad. Yo mismo me arrodillé como cristiano ante las tumbas de miles de soldados norteamericanos que murieron en los campos de Europa luchando contra Hitler”, dijo en esa oportunidad.
No obstante, desde Cali, el presidente ajustó su versión de lo ocurrido, sugiriendo un malentendido. “Trump creyó porque dije en la calle que si el Ejército de Estados Unidos va a Palestina a dispararle a ese ejército donde estaremos nosotros, no obedezcan; creyó que le estaba diciendo a la policía de Nueva York que no le obedecieran a él”.
A pesar de la magnitud del castigo del Departamento del Tesoro, Petro concluyó su reflexión apelando a su capital político como respaldo para su sobrevivencia: “Y en verdad mi experiencia me ha enseñado que en cuestiones de sobrevivencia, si uno tiene el apoyo del pueblo, no hay problema, siempre alguien dará la mano en cualquier lugar del mundo”, subrayó el presidente colombiano.
Por Laszlo Beke
Si bien el uso de la IA en las grandes empresas es común, una encuesta reciente de la consultora McKinsey sugiere que aún se está lejos de su máximo potencial. La mayoría de las organizaciones todavía se encuentran en la transición de la experimentación a la implementación a gran escala, y aun cuándo pueden estar obteniendo valor en algunas áreas, aún no perciben un impacto financiero a nivel empresarial.
Ahora bien, la experiencia de las empresas con mejor rendimiento aprovechando IA sugiere un camino a seguir. Estas empresas consideran la IA como un catalizador para transformar sus organizaciones, rediseñando los flujos de trabajo y acelerando la innovación. A medida que las herramientas de IA, incluidos los agentes, mejoran y las capacidades de las empresas maduran, la oportunidad de integrar la IA de forma más completa en la organización ofrecerá nuevas maneras de generar valor y crear una ventaja competitiva.
Casi todos los encuestados afirman que sus organizaciones utilizan IA, y muchas ya han comenzado a usar agentes de IA. Sin embargo, la mayoría aún se encuentra en las primeras etapas de la implementación a gran escala de la IA y la obtención de valor a nivel empresarial. Los principales hallazgos se pueden resumir así:
– Experimentación o prueba piloto – es la fase en la cual se encuentran la mayoría de las organizaciones.
– Gran interés en los agentes de IA – el 62 % de los encuestados afirma que sus organizaciones al menos están experimentando con agentes de IA.
– Indicadores positivos sobre el impacto de la IA – los encuestados reportan beneficios en costos e ingresos a nivel de casos de uso, y el 64 % afirma que la IA está impulsando su innovación.
– Las empresas con mejor desempeño utilizan la IA para impulsar el crecimiento, la innovación y la reducción de costos – las empresas que obtienen el mayor valor de la IA a menudo establecen el crecimiento o la innovación como objetivos adicionales.
– El rediseño de los flujos de trabajo es un factor clave para el éxito – La mitad de las empresas con un alto rendimiento en IA tienen previsto utilizarla para transformar sus negocios, y la mayoría ya está rediseñando sus flujos de trabajo.
– Impacto en el número de empleos – hay diferentes perspectivas sobre el impacto de la IA en el tamaño total de la plantilla de sus organizaciones para el próximo año varían: el 32 % prevé disminuciones, el 43 % que no habrá cambios y el 13 % aumentos.
Si bien las herramientas de IA son ahora habituales, la mayoría de las organizaciones aún no las han integrado lo suficiente en sus flujos de trabajo y procesos como para obtener beneficios sustanciales a nivel empresarial. El panorama de la IA se caracteriza tanto por un uso más extendido —incluida la creciente proliferación de la IA basada en agentes— como por persistentes dificultades de adaptación, y la transición de las pruebas piloto a un impacto a gran escala sigue siendo un proceso en evolución en la mayoría de las organizaciones.
El uso de la IA continúa expandiéndose, pero se mantiene principalmente en fases piloto
La última encuesta muestra que una mayor proporción de encuestados informa del uso de IA en sus organizaciones, aunque la mayoría aún no ha escalado las tecnologías. El 88 % informa del uso regular de IA en al menos una función empresarial, en comparación con el 78 % del año anterior. Sin embargo, a nivel empresarial, la mayoría aún se encuentra en las etapas de experimentación o prueba piloto.
Muchas organizaciones ya están experimentando con agentes de IA
Las organizaciones también están comenzando a explorar las oportunidades que ofrecen los agentes de IA: sistemas basados ??en modelos fundamentales capaces de actuar en el mundo real, planificando y ejecutando múltiples pasos en un flujo de trabajo. El 23 % de los encuestados informa que sus organizaciones están escalando un sistema de IA basado en agentes en alguna parte de sus empresas. Pero el uso de agentes aún no está generalizado: la mayoría de quienes están escalando agentes afirman que solo lo hacen en una o dos funciones.
Para la mayoría de las organizaciones, el uso de la IA permanece en fases piloto.
El uso de la IA en general se está ampliando dentro de las organizaciones, se utiliza la IA en más funciones empresariales. Más de dos tercios de los encuestados ahora afirman que sus organizaciones utilizan la IA en más de una función, y la mitad informa que la utilizan en tres o más funciones. Sin embargo, muchas empresas, especialmente las más pequeñas, aún no han integrado la IA de forma profunda en sus flujos de trabajo. Las empresas más grandes, tanto en términos de ingresos como de número de empleados, tienen más probabilidades de haber alcanzado la fase de escalamiento.
La IA como catalizador de la innovación
Para la mayoría de las organizaciones, el uso de la IA aún no ha afectado significativamente el EBIT empresarial. Sin embargo, los encuestados observan otros resultados cualitativos a nivel empresarial: la mayoría afirma que el uso de la IA en sus organizaciones ha mejorado la innovación, y casi la mitad reporta una mejora en la satisfacción del cliente y la diferenciación competitiva.
Las organizaciones con ambiciosos planes de IA son las que obtienen mayores beneficios
Las empresas con alto rendimiento en IA, que representan aproximadamente el 6 % de los encuestados, reportan impulsar la innovación transformadora mediante la IA, rediseñar flujos de trabajo, escalar más rápidamente, implementar las mejores prácticas para la transformación e invertir más. Para las empresas de alto rendimiento con IA:
Buscan más que la simple reducción de costos con IA – las organizaciones que obtienen el mayor impacto de la IA suelen aspirar a lograr esto.
Utilizan la IA para impulsar el crecimiento y/o la innovación – de allí tienen más probabilidades de obtener beneficios cualitativos a nivel empresarial, como una mayor satisfacción del cliente, diferenciación competitiva, rentabilidad, crecimiento de los ingresos y cambios en la cuota de mercado.
Tienen casi tres veces más probabilidades que otros de afirmar que sus organizaciones han rediseñado fundamentalmente los flujos de trabajo individuales.
Utilizan la IA con regularidad en más funciones empresariales que sus pares – tienen muchas más probabilidades que otros de reportar su uso en marketing y ventas, estrategia y finanzas corporativas, y desarrollo de productos y servicios.
El uso de la IA es impulsado por sus líderes.
Tienen más probabilidades que otras de afirmar que sus organizaciones cuentan con procesos definidos para determinar cómo y cuándo los resultados de los modelos requieren validación humana para garantizar su precisión.
Están invirtiendo más en capacidades de IA.
Las expectativas sobre el efecto de la IA en el tamaño de la plantilla varían
A medida que las organizaciones amplían el uso de la IA, los encuestados comparten diferentes perspectivas sobre cómo esta podría afectar el tamaño de su plantilla en el próximo año. En cuanto a las funciones en las que las organizaciones utilizan la IA, la mayoría de los encuestados observó pocos o ningún cambio en el número de empleados debido al uso de la IA por parte de su organización durante el último año. Sin embargo, una mayor proporción de encuestados espera cambios en el número de empleados en estas funciones durante el año. Las expectativas difieren en cuanto al impacto de la IA en el tamaño total de la plantilla de las empresas encuestadas. Si bien la mayoría de los encuestados prevé que el número total de empleados de sus organizaciones no se verá afectado en el próximo año, el 32 % pronostica una reducción general del 3 % o más, y el 13 % prevé un aumento de esa magnitud.
Los esfuerzos por mitigar los riesgos de la IA son cada vez más comunes a medida que se materializan los desafíos
En los últimos seis años, se ha constatado sistemáticamente que la mayoría de las organizaciones encuestadas mitigan pocos riesgos asociados al uso de la IA. En los últimos hallazgos, el porcentaje de encuestados que informan sobre medidas de mitigación para riesgos como la privacidad personal e individual, la explicabilidad, la reputación de la organización y el cumplimiento normativo ha aumentado desde la última consulta sobre los riesgos asociados a la IA en general en 2022. Los riesgos que las organizaciones experimentan y que intentan mitigar están interrelacionados: los encuestados son más propensos a afirmar que sus organizaciones están mitigando cada uno de los riesgos de los que han sufrido consecuencias. La inexactitud es uno de los dos riesgos que la mayoría de los encuestados afirma que sus organizaciones están intentando mitigar. Sin embargo, el segundo riesgo más mencionado —la explicabilidad— no se encuentra entre los que se mitigan con mayor frecuencia. Los encuestados de empresas con un alto desempeño en IA, que afirman que sus organizaciones han implementado el doble de casos de uso de IA que otras, tienen más probabilidades que otros de reportar consecuencias negativas.
El estudio estadístico nacional realizado entre el 4 y el 10 de noviembre de 2025 aporta una mirada rigurosa, compleja y, en muchos sentidos, sorprendentemente madura sobre cómo entienden hoy los venezolanos la posibilidad de un cambio político y una eventual transición a la democracia. Los datos muestran una sociedad que desea un cambio, reconoce el liderazgo opositor y tiene expectativas económicas relativamente realistas; pero también evidencian temores, tensiones psicosociales y reservas frente a los acuerdos propios de una transición negociada.
El pasado jueves 20 tuve la oportunidad de conocer los resultados del estudio estadístico realizado por el Centro de Estudios Políticos de la Universidad Católica Andrés Bello y presentado en el evento Prospectiva 2026 Semestre I que nos ofrece una radiografía del estado de ánimo, las percepciones y expectativas de la gente con respecto a la necesidad de un cambio de gobierno y una eventual transición democrática.
Un consenso transversal: la mayoría quiere un cambio político
Los hallazgos, basados en 1.000 entrevistas directas a personas inscritas en el Registro Electoral, revelan que al día de hoy se mantiene un consenso abrumador sobre la necesidad de un nuevo rumbo político.
La encuesta evidencia que el deseo de un cambio de gobierno es prácticamente unánime a lo largo del espectro político venezolano. Casi ocho de cada diez venezolanos (un 77,1%) consideran que un cambio de gobierno es «necesario» o «muy necesario». Esta cifra representa incluso un aumento con respecto a mayo de 2025, cuando la encuesta que realizamos para entonces registró 73,4%.
La primera conclusión es clara: casi ocho de cada diez venezolanos consideran necesario o muy necesario un cambio de gobierno. La cifra alcanza 77,1 % en noviembre de 2025. Lo relevante es que este deseo no se limita a la oposición.
La evaluación de la gestión del presidente Nicolás Maduro es percibida como «mala o muy mala» por un porcentaje similar de los encuestados. Pero lo que resulta particularmente notable es que esta opinión se extiende al propio chavismo: el grupo denominado «chavismo blando» que constituye la mitad del total del chavismo, se une al reclamo por un cambio de gobierno. En otras palabras, el reclamo de cambio es un sentimiento nacional, y no meramente partidista.
Este consenso se sostiene sobre dos pilares fundamentales. El primero es la evaluación negativa de la situación del país: la percepción de que la realidad nacional es “mala” está extendida incluso entre muchos ciudadanos que aún se autodefinen como chavistas. El segundo es la atribución de responsabilidad: la población identifica de forma creciente a Nicolás Maduro como el principal responsable de la crisis, independientemente de su orientación política.
Esto configura un elemento clave para cualquier transición: un diagnóstico común sobre la necesidad de cambio y sobre quién representa el pasado que debe superarse.
¿Quién puede lograr el cambio? La ciudadanía se reconoce como actor, pero el miedo inhibe la acción
El estudio confirma algo que la ciencia política ha observado como un factor clave en otros procesos de cambio: los venezolanos se reconocen como actores del posible cambio político. A la pregunta sobre quién tiene capacidad real para lograrlo, “la gente” aparece en primer lugar; pero lo más significativo es el ascenso del liderazgo opositor encabezado por María Corina Machado y Edmundo González que pasa de 15,9 %, en el estudio que hicimos bajo mi dirección en mayo, a casi el doble en noviembre.
La población, por tanto, no delega completamente la posibilidad de cambio en fuerzas externas: percibe, según este estudio, a la sociedad, los militares y la oposición, junto a la comunidad internacional (principalmente los EE.UU.) como actores fundamentales con capacidad para generar un cambio. Esto es consistente con la literatura sobre transiciones, que subraya la necesidad de coaliciones amplias (O’Donnell y Schmitter, 1986).
Sin embargo, esta autopercepción convive con un freno central: el miedo a la represión. Aunque la disposición a participar en protestas no violentas también se ha duplicado con relación a los estudios de julio de 2024 y mayo de este año, cuando se registraba 18,3%. La población sabe que tiene un rol, pero considera que el costo de ejercerlo es demasiado alto. Esta combinación mantiene el potencial de movilización social en estado latente.
Cultura política: La Preparación Psicológica para una Transición
Una de las novedades de esta encuesta, reflejo del área de inteterés del nuevo director del Centro, Angel Oropeza quien es psicólogo, es el abordaje explícito hacia la preparación psicológica de la población para apoyar una transición democrática, o si, por el contrario, sus exigencias podrían convertirse en un obstáculo, como ha ocurrido en transiciones fallidas en el mundo.
En este sentido, por un lado, existe un buen nivel de tolerancia a situaciones cotidianas, como tener por vecino a alguien de la oposición o del gobierno actual. En contraste la tolerancia y la confianza es menor cuando se trata de otras áreas. Por ejemplo, la gente no quiere al chavismo en funciones de gobierno y casi nadie cree en la información que proviene de la contraparte.
Esta intolerancia a un co-gobierno se refleja en la visión que la gente tiene sobre el conflicto: la mayoría ve en el conflicto una lucha entre «el bien y el mal». Si el conflicto es moral (bien versus mal), la posibilidad de compromiso se reduce en algunas áreas especificas:
Justicia Transicional: La mayoría exige el castigo para todos los responsables de corrupción y violaciones de derechos humanos. Las opciones que buscan acuerdos o reducción de penas para quienes colaboren suman una minoría.
Acuerdos Pragmáticos: La mayoría rechaza otorgar «ciertos privilegios políticos» a actores del antiguo régimen a cambio de facilitar una transición pacífica. Asimismo, la población no parece estar dispuesta a mantener por un tiempo a ciertas figuras en instituciones claves para evitar un vacío de poder.
Alianzas: Incluso para lograr una mayoría estable en un gobierno de transición, la mayoría no apoyaría que el liderazgo del nuevo gobierno de transición forme alianza con actores gubernamentales o con partidos identificados con el gobierno actual. Asimismo, no hay apoyo mayoritario a que el nuevo gobierno se establezca con alianzas alternativas y distintas a la que resultó ganadora de la elección presidencial de 2024, o sea la liderada por María Corina Machado – Edmundo González Urrutia.
Expectativas económicas: un país más realista de lo que se cree
Quizás uno de los hallazgos más favorables para la viabilidad de una transición es que las expectativas temporales de mejora económica son moderadas. Solo 8% piensa que un cambio mejorará la economía para todos en menos de un año; el resto se divide entre quienes creen que tardará entre uno y tres años, tres y cinco años o más de cinco.
Esto coincide con estudios internacionales sobre democratización: las transiciones exitosas suelen ocurrir cuando las expectativas sociales son realistas y existe disposición a tolerar costos temporales (Przeworski, 1991).
La percepción sobre las sanciones refuerza este cuadro de madurez política de la sociedad venezolana: Aunque 65 % está en desacuerdo con las sanciones porque afectan en alguna medida a la población, un 61 % rechaza el argumento de que sean la causa principal de la crisis económica y culpa a Maduro porque no logró demostrar que ganó las elecciones.
Conclusión: ¿Está preparada la sociedad venezolana para una transición democrática?
El estudio permite una conclusión equilibrada: Venezuela está relativamente preparada, aunque mucho mejor que nunca antes para una transición, lo cual es un escenario común, considerando que ningún actor individual o colectivo puede estar totalmente preparado para algo que no ha vivido previamente. Ese es el estado en el que todos los países han vivido sus procesos de transición política.
Lo que favorece una transición:
Un consenso abrumador sobre la necesidad de cambio.
Reconocimiento del liderazgo opositor y su creciente credibilidad.
Expectativas económicas realistas, compatibles con una transición gradual.
Comprensión de que el cambio requiere presencia de múltiples actores, no solo externos, en especial de los venezolanos.
Pero existen riesgos que deben ser gestionados:
Miedo inhibidor que limita la acción colectiva, aunque exista voluntad política.
Intolerancia parcial hacia el pluralismo político.
Demandas de justicia absolutas que podrían chocar con los pactos de estabilidad y experiencias positivas en la aplicación de la justicia transicional.
Resistencia a acuerdos que podrían ser indispensables con actores institucionales y sectores del antiguo régimen.
En síntesis, la sociedad venezolana tiene la base emocional, racional y política suficientes para acompañar una transición exitosa, pero requiere liderazgo claro, narrativa estratégica y una hoja de ruta honesta que combine gradualismo con resultados concretos.
El reto del liderazgo democrático —y del acompañamiento internacional— consiste en transformar ese consenso de cambio en capacidad efectiva de sostener el proceso cuando surjan tensiones, costos y conflictos inevitables. Los datos sugieren que, con conducción adecuada, el país puede avanzar. La clave será trabajar deliberadamente los nudos políticos y psicoculturales que podrían frenar el tránsito hacia la concresión y consolidación de una transición democrática.
El diputado Sóstenes Cavalcante cuestionó duramente la detención del exmandatario. La justicia brasilera asegura que Bolsonaro quiso romper su tobillera.
El expresidente brasileño Jair Bolsonaro, quien este sábado fue detenido preventivamente, intentó romper la tobillera electrónica que fiscalizaba sus movimientos para fugarse durante una manifestación convocada frente a su casa por uno de sus hijos, según afirmó la Corte Suprema.
El exmandatario, condenado a 27 años de cárcel por golpismo y quien ya se encontraba en prisión domiciliaria desde agosto, fue arrestado y conducido a instancias policiales para «garantizar el orden público», según justificó el Supremo en su decisión.
De acuerdo con la orden de prisión, las autoridades detectaron una «violación del equipamiento de monitoreo electrónico» que llevaba el exmandatario a las 00.08 hora local (03.08 GMT) de este sábado.
«La información confirma la intención del condenado de romper la tobillera electrónica para asegurar el éxito de su fuga, facilitada por la confusión causada por la manifestación convocada por su hijo», dice el auto del juez Alexandre de Moraes, relator del proceso.
Los aliados de Jair Bolsonaro arremetieron este sábado contra la prisión preventiva del expresidente brasileño y aprovecharon para defender la aprobación de una amnistía en el Congreso que le beneficie a él y al resto de condenados por intento de golpe de Estado.
El expresidente brasileño Jair Bolsonaro intentó romper la tobillera electrónica que fiscalizaba sus movimientos para fugarse durante una manifestación convocada frente a su casa por uno de sus hijos, según afirmó la Corte Suprema.
«¡La prisión de Jair Bolsonaro es la mayor persecución política de la historia de Brasil!», afirmó en sus redes sociales el diputado Sóstenes Cavalcante, jefe en la Cámara Baja del Partido Liberal (PL), que lidera el exmandatario.
El ex jefe de Estado fue detenido preventivamente este sábado en su residencia de Brasilia, donde desde el pasado 4 de agosto cumplía prisión domiciliaria por incumplir una serie de medidas cautelares impuestas en el marco del proceso por golpismo.
Un equipo de agentes condujeron al exgobernante hasta la sede de la Superintendencia de la Policía Federal de Brasilia, donde permanecerá hasta nueva orden en una sala privada.
La orden fue dictada por el juez de la Corte Suprema Alexandre de Moraes, relator del proceso por golpismo, quien observó «riesgo de fuga concreto» y «amenaza al orden público».
Siempre que procede, el famoso tenor italiano Andrea Bocelli aprovecha muchas de sus intervenciones, o incluso la misma audiencia que le confiere su fama, para celebrar que la fe es el centro de su vida.
La última de estas manifestaciones tuvo lugar durante la reciente confirmación de su hija Virginia, a la que presenta en su sitio web como su “princesa” y “la alegría de la familia”.
“No es casualidad que Virginia naciera el primer día de la primavera, el mismo día en que Verónica y yo nos casamos. Volver a ser padre, quince años después del nacimiento de mi segundo hijo, fue una gran alegría”, escribe el artista.
Trece años después, Bocelli ha celebrado la reciente confirmación de su hija compartiendo una profunda reflexión con sus 3,7 millones de seguidores en Instagram, en la que comenzaba reflexionando sobre el propio paso del tiempo.
“Querida Virginia”, comenzaba el texto, “a ti, que nos recuerdas cada día cómo es el amor cuando es fuerte y claro, que buscas la continuidad; a ti, que expresas con tu sola presencia el milagro de una vida que crece entre nuestras manos y cambia cada día, a ti solo queremos decirte: detén este momento y atesóralo. Es una etapa importante que grita —como todo sacramento— la aventura de la existencia”.
«Una llama que siempre llevarás contigo»
Solo entonces Bocelli se refirió al sacramento de la confirmación, que definió como “un nuevo comienzo”.
“El Espíritu Santo es una llama que siempre llevarás contigo para iluminar tus pasos, y será aún más valiosa cada vez que llegues a una encrucijada, entre elegir lo que es bueno o lo que sería más conveniente hacer”, le decía a su hija.
Repasando los grandes hitos en su vida, el artista saltaba directamente a un bautismo de la pequeña: “Parece que fue ayer cuando nos acercábamos a ti, en grupos, a la pila bautismal, y ahora eres una persona que elige, estás confirmada y, por lo tanto, eres un testigo consciente, en la fe y en la vida”.
Concluía su mensaje llamando a celebrar y recordar que son los niños los que enseñan la buena percepción del transcurso del tiempo, “la esencia misma del camino” que, como su hija, “ayer era un rostro sonriente desde la cuna, hoy una adolescente que despliega sus talentos y energías, y mañana será una mujer”.
“Cada vez que sintamos esa dulce necesidad —sin caer en la melancolía— saludemos al niño que fue y demos la bienvenida a la niña que es, sabiendo que todo cambia, pero nada deja de ser, ni hoy ni nunca. Porque lo que se ama permanece”, concluía.
Venezuela es un país que avanza a cuatro velocidades, con estados que concentran la actividad económica y otros en situación crítica. Las mediciones satelitales revelan estas brechas territoriales y obligan a las empresas a adaptar sus estrategias según cada región.
Geográficamente, hoy Venezuela es un país donde la economía no se reparte por igual, sino que cambia drásticamente de un estado a otro, creando brechas que definen quién prospera y quién se queda atrás. Nuevas metodologías —como el análisis satelital de movilidad, energía y servicios— revelan un territorio partido en cuatro velocidades, donde coexisten burbujas de consumo, bolsillos productivos, áreas estancadas y regiones en estado crítico. Entender esa geografía dispar es hoy indispensable para medir la realidad y para cualquier empresa que quiera operar en un país que ya no es uno solo, sino muchos a la vez.
La crisis económica de años anteriores no fue uniforme, sino que dejó a algunos estados más afectados que a otros, mientras que la posterior –y discreta– recuperación sólo profundizó más las desigualdades en el país. Para Omar Zambrano, economista jefe de ANOVA Policy Research y profesor de la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas, dicha recuperación ha tenido dos grandes características, “está sectorialmente muy concentrada, […] y circunscrita a unos espacios muy pequeños territorialmente”, dice. “Es lo que algunos llamaban antes la burbuja”.
Un estudio del equipo del economista Asdrúbal Oliveros ayuda a precisarlo, al dividir a los estados de Venezuela en cuatro grupos según su nivel de actividad económica: aquellos con actividad económica alta –es decir, los que algunos perciben como “burbujas”, por usar la expresión de Zambrano–, media, baja y crítica –donde los niveles son extremadamente bajos.
Cómo medir una economía fragmentada en tiempo real
La actividad económica analizada por Oliveros se basa en imágenes satelitales que, a su vez, identifican cinco variables: el movimiento de personas y mercancías, la actividad de puertos y aeropuertos, la conexión a internet, uso de la electricidad y emisión de gases. Al agregar los resultados de estas variables, y a través de programas de automatización de datos, se obtiene si un estado particular tiene una mayor o menor actividad económica.
Esta forma de medir la actividad económica puede discrepar de otros indicadores más convencionales, como el producto interno bruto (PIB) –que observa la producción de bienes y servicios finales de una economía o su nivel de ingreso–, pero puede ser más útil para entender el caso venezolano, ya que –a diferencia del PIB– el uso de imágenes satelitales ofrece una ventana más completa para leer lo que sucede en un país, no limitándose sólo a unos cuantos datos que no contemplan la escasez de información ni la informalidad de la estructura económica. Además, estas mediciones permiten observar el movimiento económico en tiempo casi real y con gran precisión territorial, abriendo la posibilidad de tener mayor detalle por estado y revelando contrastes que las estadísticas tradicionales no alcanzan a registrar.
Otro punto a considerar de las imágenes satelitales es su relación con el stock de capital, es decir, con el valor de los activos fijos –como infraestructura, máquinas, instalaciones y equipamientos– de una economía. Bajo los indicadores tradicionales, un mayor stock de capital suele estar relacionado con un mayor PIB, después de todo, si la capacidad productiva de un país es elevada, en teoría, su producción también debería serlo, y viceversa.
Pero según Oliveros, al analizar la actividad económica con imágenes satelitales, esto no influye del todo. “Aquellas zonas donde tienes graves problemas de electricidad, de acceso a combustible, problemas ligados a conexiones de internet [a pesar de poder tener un alto stock de capital], tienen un impacto bastante negativo en el índice de actividad económica”, explica.
En cambio, la infraestructura sí impulsa la actividad económica cuando esta se concentra en puertos y aeropuertos, en atender servicios básicos, y si es utilizada por los sectores económicos de alto crecimiento, como el comercial, por ejemplo.
Cuatro Venezuelas en un mismo mapa
Según los resultados más recientes del estudio del equipo de Oliveros, los estados de Venezuela se dividen de la siguiente forma por su actividad económica:
Actividad alta: Distrito Capital y Miranda.
Los estados que componen el área metropolitana de la ciudad capital –donde se concentra gran parte de la economía de bienes y servicios, las sedes de cientos de empresas y un número importante de municipios ricos– son los que más actividad económica generan en el país, y es que según estimaciones del economista Daniel Cadenas, también concentran más del 25% de la riqueza nacional (si además se incluye a La Guaira).
Caracas también se beneficia por los flujos migratorios internos. Y es que la crisis económica de años anteriores no sólo contribuyó a que millones de venezolanos se fueran del país, sino que incluso muchos que permanecieron en él, cambiaran de lugar. Al registrar un mayor poder adquisitivo, orientarse a sectores en crecimiento como el de comercio y servicios, y contar con menos deficiencias de servicios básicos, se ha convertido en el destino principal de los venezolano que antes vivían en el interior.
Actividad media: Anzoátegui, Carabobo, Lara, Portuguesa, Táchira y Zulia.
A pesar de no ofrecer los mayores grados de dinamismo, estos estados ofrecen lo que Zambrano denomina “bolsones de actividad económica”, es decir, oportunidades de mercado más tangibles fuera de la capital.
Un ejemplo destacado en este sentido es Portuguesa, que se ha erigido como un “corazón agroindustrial o de actividad agroindustrial y pecuaria”, según menciona Oliveros, gracias a la sinergia entre pequeños y grandes productores, su ubicación estratégica y el rol que mantienen los alimentos dentro de los presupuestos familiares. De hecho, la economía de Portuguesa ha llegado a remar en contracorriente con la de Venezuela, y hasta se ha ubicado dentro del grupo más destacado de actividad económica en ediciones anteriores del estudio –retrotrayéndose en los últimos resultados debido a factores climáticos.
En los casos de Anzoátegui y Zulia, se han visto beneficiados por ser de los estados petroleros con relativamente mejores servicios e infraestructura del país. Similarmente, Táchira ha aprovechado un mayor dinamismo económico en la frontera con Colombia y Carabobo –a pesar de la desaparición de gran parte de su parque industrial– ha buscado mantenerse como uno uno de los principales centros industriales y comerciales del país.
Actividad baja: Aragua, Barinas, Bolívar, Guárico, Monagas, Trujillo y Yaracuy.
Se trata de zonas donde la estructura productiva se ha reducido con el tiempo y la recuperación ha sido más lenta. En Bolívar, por ejemplo, el retroceso de las industrias básicas ha tenido un impacto sobre la actividad económica; mientras que Monagas –pese a experimentar ocasionalmente bocanadas de oxígeno vinotinto– también ha visto disminuir su peso en la actividad petrolera respecto a otros estados como Anzoátegui o Zulia.
Son los estados con mayores debilidades en infraestructura, seguridad y servicios, generando las mayores ineficiencias operativas. Por ejemplo, en el caso de Mérida –que antes destacaba por atraer turistas y ser uno de los centros universitarios del país– la crisis de servicios llegó a un punto en el que se registraron hasta 1623 horas sin electricidad, un aproximado de más de 65 días. Como consecuencia, el sector hotelero del estado llegó a operar al 10% de su capacidad hace algunos años. Su producción agrícola también se ha visto diezmada en los últimos años.
Sin embargo, la actividad económica baja o crítica no implica consumo nulo, sino oportunidades algo más puntuales, limitadas por un poder adquisitivo bajo y un menor acceso a servicios. “Conozco empresas con las que he trabajado que tienen buen desempeño en zonas de baja actividad”, dice Oliveros, “También empresas que les va muy bien en el Oriente, que también tiene una situación de muy baja actividad”.
Lecciones empresariales en el país archipiélago
Las diferencias económicas entre los estados del país no implican necesariamente una barrera insuperable de crecimiento para el ecosistema empresarial venezolano. Todo lo contrario, ofrecen oportunidades de éxito, siempre que se tenga flexibilidad estratégica suficiente y se realicen monitoreos constantes. “Las empresas no deberían enfocarse en una sola estrategia de precio comercial en Venezuela”, explica Oliveros, “Hace falta en muchos casos regionalizar estrategias y probablemente tener incluso estrategias comerciales y de precio diferenciadas por zona”.
Por ejemplo, de acuerdo con el economista, una empresa podría mantener una estrategia más agresiva en la región capital y sus alrededores –donde a mayor actividad económica, la dinámica competitiva puede ser más fuerte–, mientras que en Táchira el foco puede estar más en el monitoreo de los jugadores formales e informales –sobre todo los provenientes de Colombia–, y en el Oriente centrarse en precios más bajos –pues con una actividad económica baja o crítica, y un consumidor más empobrecido, la sensibilidad a los precios es mayor.
Así, la segmentación del consumidor por su estado es clave, pues conocer las necesidades que su contexto le genera, da una mayor facilidad en el trazado de planes.
Otro punto importante es el acceso a divisas, que en ocasiones puede provenir directamente de remesas. Sobre este punto, Zambrano estima que el 25% de los venezolanos recibe pagos provenientes del extranjero por un monto aproximado de USD 140 al mes, pagos que son más bajos en el interior que en Caracas, “pero aunque no son mayores sí son más importantes”, señala, “porque representan una mayor proporción del ingreso”.
Ante la geografía actual, muchas empresas grandes han priorizado focalizar su presencia en las zonas céntricas, aquellas con mayor actividad económica; mientras que en los estados de actividad baja o crítica, los espacios de mercado están siendo capitalizados por las empresas más pequeñas y regionales, sobre todo aquellas porque entienden a sus consumidores. De acuerdo con Oliveros, en estos últimos estados más sensibles a precios, la clave es construir “la capacidad logística y operativa de tener una muy buena distribución, y eliminar o disminuir el uso de intermediarios –para que no se inflen más los precios– son factores fundamentales que influyen [en el éxito]”, dice.
Venezuela no se puede entender por un promedio, que tiende a ocultar más que a revelar. En el plano regional o estadal, su economía es un conjunto de realidades superpuestas, en el que dependiendo dónde se mire, se pueden encontrar oasis de consumo o desiertos. Pero incluso en estos últimos, las oportunidades no son inexistentes, están ahí para las empresas que realmente estén dispuestas a sumergirse en el arroz con mango, a entender a sus consumidores y tener la flexibilidad necesaria.
“Las familias felices se parecen, pero las infelices lo son cada una en su propia forma”, dijo una vez el escritor ruso Leon Tolstoi. Más vale escucharlo para entender el mapa del país.
Miguel A. Rivas Espinoza es staff writer de Ecosistema. Es economista y profesor de la Universidad Metropolitana de Caracas.
La fuerza del péndulo histórico, la justicia terrenal y divina, el patrón sistemático de violación de los derechos humanos, el dinamismo que envuelve el principio de la alternabilidad democrática reforzado con el rotundo y verificado mandato de la soberanía popular, son factores que al conjugarse con el apoyo decidido de los países libres producen un giro hacia la inevitable transición a la democracia.
La Nobel de la Paz es la líder legítima para presidir el cambio y se cuenta con un presidente electo.
Está disponible el programa de acción de gobierno llamado “Venezuela Tierra de Gracia», en el que se invirtieron horas hombre de pensamiento y trabajo.
Dicho lo anterior, quiero poner el énfasis en la necesidad de dar un salto cualitativo y construir, peldaño a peldaño, la república señalada en nuestro destino histórico y dentro de ella la confección de una democracia sólida. Para ello hay que demoler no solo el ecosistema criminal sino apartarse de los funcionales del sistema que lo soporta como trompo servidor.
Presten atención al siguiente punto que exige grandeza, coraje y coherencia.
Saber gobernar es fundamental y rodearse de un equipo de dirección que sepa resolver los problemas de la gente y avanzar hacia los objetivos. Realizar la mejor selección evitando el error de designar por compromisos a nulidades consagradas, que terminan siendo lastre, son unos teóricos carentes de sentido práctico para gerenciar la consecución de los fines.
La experiencia indica que a veces el buen currículum no es suficiente, se trata de escoger a personas que tengan habilidades ejecutivas, de manejo de equipo y empuje para la consecución de logros. Y que sean honestos.
Muchas veces el gurú en una determinada materia es un fiasco para dirigir un ministerio. He observado en los diferentes gabinetes de los que formé parte, que a veces cuando se designaba al mejor especialista, si no lo adornaban otras habilidades y cualidades resultaba un chasco, por lo poco ejecutivo e inspirador para dinamizar el trabajo en equipo. El liderazgo es un don que no todos tienen.
Otro aspecto a considerar. No se puede renunciar a la convivencia política en el marco del pluralismo democrático, pero hay que suprimir las malas prácticas que han permitido que la política haya perdido su dimensión simbólica de actividad vital y haya sido prostituida por frivolidades y otros vicios que conducen a la servidumbre.
Hay que promover y respetar el espacio de lo político, lleno de ciudadanos que no renuncian a ejercer su pensamiento crítico y aportar, siendo el lugar donde los ciudadanos discuten, se reconocen y construyen juntos.
El empoderamiento de este espacio conviene a quienes dirigirán la transición como representación política.
Es indispensable saber diferenciar entre lo político y la representación. Son dos cosas diferentes pero constituyen el binomio democrático.
Es tarea de todos cultivar el pensamiento crítico para saber discernir y rechazar la manipulación de liderazgos desviados, que disminuyen y vulneran los pilares republicanos.
¡Libertad para los presos políticos!
El presidente checo, Petr Pavel, ha firmado una enmienda histórica que entrará en vigor el 1 de enero de 2026 y establece penas de prisión de hasta cinco años para quienes promuevan la ideología comunista, colocando este tipo de propaganda al mismo nivel que la exaltación del nazismo. La modificación legal actualiza el código penal para castigar a cualquier persona que impulse, apoye o constituya movimientos cuya finalidad sea vulnerar derechos fundamentales o alentar el odio por motivos étnicos, religiosos, nacionales o de clase.
La reforma llega después de años de advertencias por parte de diversas instituciones dedicadas al análisis del pasado totalitario checo. Entre ellas, el Instituto para el Estudio de los Regímenes Totalitarios, que llevaba tiempo reclamando que se eliminara lo que consideraba un vacío legal que permitía un trato más laxo hacia la propaganda comunista en comparación con la nazi.
El Partido Comunista de Bohemia y Moravia (KSČM), ahora integrado en la coalición electoral Stačilo, reaccionó con dureza al anuncio, calificándolo de una maniobra puramente política destinada —según ellos— a marginar a sus votantes. Su líder, la eurodiputada Kateřina Konečná, sostuvo que la reforma busca «atemorizar a quienes cuestionan al gobierno» y supone un nuevo intento de arrinconar al partido fuera del marco legal.
El texto aprobado no aclara cómo se aplicará la ley a organizaciones políticas registradas, algo especialmente relevante para el KSČM, que podría verse afectado por el alcance de la nueva interpretación penal. Aunque actualmente no cuenta con representación parlamentaria, los últimos sondeos le otorgan alrededor del 5% de apoyo, suficiente para volver al Parlamento en las elecciones previstas para octubre.
El debate interno sigue abierto y no se han ofrecido detalles sobre los criterios prácticos que determinarán cuándo un mensaje o actividad del KSČM —u otras formaciones— podría considerarse delictivo bajo la nueva normativa. Las autoridades, por ahora, se limitan a defender que la medida busca garantizar coherencia jurídica frente a cualquier ideología que atente contra los principios democráticos del país.
Los países reunidos en la cumbre climática de la ONU (COP30) en Belém, Brasil, aprobaron este sábado (22.11.2025) por consenso un documento final que no contiene referencia explícita a los combustibles fósiles, mientras llama a aumentar la ambición de las acciones para enfrentar el calentamiento global.
El presidente de la COP30, André Corrêa do Lago, reconoció durante su intervención en la sesión plenaria de clausura que algunos países «tenían mayores ambiciones» y se comprometió a abordar sus preocupaciones a lo largo del próximo año.
El texto principal de la cumbre, presentado por la presidencia brasileña, no menciona la necesidad de dejar atrás los hidrocarburos, pese a la insistencia de la Unión Europea (UE) y países como Colombia, Francia y España de que se incluyera.
Para compensar la ausencia de referencias sobre abandonar el gas, el petróleo y el carbón, Corrêa do Lago aseguró que creará una «hoja de ruta» para esta transición y otra para revertir la deforestación.
En el capítulo de financiamiento, el texto final mantiene el acuerdo alcanzado en la COP29 de Bakú, en el que se «urge» a los países ricos a mantenerse «en el rumbo» al objetivo de aportar 300.000 millones de dólares anuales a las naciones emergentes.
Por otra parte, el texto reconoce que el cambio climático «es una preocupación común de la humanidad» y reafirma el compromiso de los países con el Acuerdo de París y la meta de limitar el aumento de las temperaturas a 1,5 °C.
El pleno de la COP30 también aprobó un documento con una lista definitiva de «indicadores» para medir los avances en las acciones de adaptación ante el cambio climático.
DW
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, rechazó el viernes el plan de Estados Unidos para poner fin a casi cuatro años de guerra con Rusia y aseguró que no «traicionará» a su país.
Desde el Kremlin, el presidente ruso, Vladimir Putin, aseguró en cambio que el plan puede «sentar las bases» para un acuerdo definitivo y amenazó con conquistar más territorio si Kiev lo rechaza. El presidente Donald Trump sostuvo este viernes que Zelenski tendrá que conformarse con el plan, que contempla la cesión de territorios por parte de Kiev.
«Tendrá que gustarle, y si no le gusta, entonces simplemente tendrán que seguir luchando», declaró Trump a la prensa en el Despacho Oval. «En algún punto, tendrá que aceptar algo», añadió. El mandatario republicano también recordó que le dijo a Zelenzki, durante un áspero encuentro en febrero la Casa Blanca, que él «no tenía las cartas en la mano».
– «Los momentos más difíciles» –
Para Zelenski, «Ucrania podría enfrentarse a una elección muy difícil: la pérdida de dignidad o el riesgo de perder a un socio clave», Estados Unidos, declaró en un mensaje a la nación. «Estamos atravesando uno de los momentos más difíciles de nuestra historia», añadió, y dijo que las propuestas estadounidenses auguran «una vida sin libertad, sin dignidad, sin justicia».
Varios medios, incluida la AFP, publicaron los 28 puntos del plan respaldado por Trump, que exige que Kiev ceda territorios ocupados a Rusia, renuncie a la adhesión a la OTAN, reduzca sus fuerzas armadas y organice elecciones. Trump dijo que el 27 de noviembre, día de Acción de Gracias, es una fecha límite «adecuada» para recibir una respuesta por parte de Kiev. Rusia lanzó su invasión de Ucrania en febrero de 2022 y anexionó la península de Crimea en 2014.
Según Putin, «Ucrania y sus aliados europeos todavía se hacen ilusiones y sueñan con infligir una derrota estratégica a Rusia en el campo de batalla», y aseguró que en caso de rechazo del plan, Moscú está dispuesto a lograr sus objetivos «por las armas, en el marco de una lucha armada». Zelenski prometió que presentará «alternativas» a la propuesta de Washington y aseguró que no «traicionará» a su país.
Poco después, habló con el vicepresidente estadounidense JD Vance, y le aseguró que «sigue respetando» la voluntad de Trump de poner fin a la guerra. También se puso en contacto de urgencia con los dirigentes de Francia, Alemania y Reino Unido, sus principales aliados frente a Rusia y Estados Unidos.
Según la presidencia francesa, los socios reafirmaron que «todas las decisiones que tengan implicaciones para los intereses de Europa y de la OTAN requieren el apoyo conjunto y el consenso de los socios europeos y de los aliados de la OTAN». «Nada debe decidirse sobre Ucrania sin Ucrania», insistió la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
El secretario general de la ONU, António Guterres, consideró por su parte que cualquier «solución de paz» para Ucrania debería respetar su «integridad territorial».
– Concesiones –
Según el plan consultado por la AFP, Kiev debería comprometerse a no entrar nunca en la OTAN y no podría desplegar fuerzas occidentales en su territorio, aunque sí prevé aviones de combate europeos en Polonia para proteger al país. La propuesta retoma varias demandas formuladas por Rusia y rechazadas por Kiev, entre ellas que Ucrania ceda el este del país y acepte la ocupación de una parte del sur de Ucrania.
Las dos regiones de la cuenca minera e industrial del Donbás, Donetsk y Lugansk (este), así como la península de Crimea anexionada en 2014, serían «reconocidas de facto como rusas, incluso por Estados Unidos», y Moscú recibiría otros territorios ucranianos que aún hoy están bajo el control de Kiev. Rusia también vería el fin de su aislamiento de Occidente con su reintegración al G8 y el levantamiento gradual de las sanciones, así como su deseo de alejar para siempre a Kiev de la Alianza Atlántica, algo que debería inscribirse en en la Constitución ucraniana.
Kiev debería además limitar su ejército a 600.000 militares y conformarse con una protección de aviones de combate europeos basados en Polonia, mientras que la OTAN se comprometería a no estacionar tropas en territorio ucraniano. Ucrania debería, además, organizar elecciones en menos de 100 días, un punto que responde a las reivindicaciones de Moscú, que insiste en la destitución de Zelenski. En Kiev, la palabra «capitulación» estaba en boca de todos el viernes.
«Espero de verdad que la parte ucraniana se niegue a implementar un acuerdo así», declaró a la AFP Danylo Domsky, un estudiante de 18 años.