Armando Esteban Quito

El secretario general de Hezbollah, Naim Qasem, rechazó este lunes la extensión del alto el fuego entre el grupo chií libanés e Israel, anunciada el domingo por Estados Unidos, y exigió la retirada inmediata de las tropas israelíes de los territorios ocupados en el sur del Líbano. En un discurso transmitido por la cadena libanesa Al Manar, Qasem declaró: “No aceptamos la prórroga del plazo de retirada israelí ni siquiera por un día. Israel tiene que retirarse tras cumplirse los 60 días de la tregua inicialmente acordada”.

Infobae

El acuerdo, negociado en noviembre por Estados Unidos y Francia, puso fin a 14 meses de enfrentamientos entre Israel y Hezbollah, estableciendo un plazo de 60 días para la retirada israelí del sur del Líbano y el repliegue del grupo armado al norte del río Litani. Sin embargo, Israel justificó su permanencia en la región alegando que el gobierno libanés no ha cumplido completamente su parte del acuerdo, que incluía la eliminación de la presencia armada de Hezbollah en la zona. Según un comunicado de la Casa Blanca de ayer, la tregua fue extendida hasta el 18 de febrero para facilitar las negociaciones sobre la liberación de prisioneros libaneses capturados tras el 7 de octubre de 2023.

El acuerdo había sido alcanzado con el nuevo presidente libanés, Joseph Aoun, enfrentado a Hezbollah, una organización terrorista apoyada por Irán que controlaba todas las decisiones políticas en Beirut, hasta que Israel anuló a sus líderes y diezmó a su tropas financiada y armada por Teherán.

El presidente Aoun abrió un diálogo con Israel y con la Casa Blanca, y tras largas horas de negociaciones secretas se acordó extender la tregua por 21 días más.

La situación en el sur del Líbano sigue siendo inestable. El domingo, el Ministerio de Salud libanés informó que soldados israelíes mataron a 22 personas y dejaron 124 heridos, entre ellos civiles que intentaban regresar a sus hogares. El ejército israelí admitió haber disparado “tiros de advertencia en múltiples áreas”, aunque no especificó si estas acciones resultaron en víctimas. En respuesta, Qasem responsabilizó a las Naciones Unidas y a Estados Unidos por las consecuencias del retraso en la retirada israelí, calificando al estado israelí como “criminal de guerra” debido a las operaciones militares que dejaron más de 4.000 muertos y 16.638 heridos en el Líbano entre septiembre y diciembre de 2024, mientras la tregua estaba en vigor.

El líder de Hezbollah justificó la necesidad de su organización como “resistencia para enfrentar la ocupación” y afirmó que la “trilogía del pueblo, el Ejército y la resistencia libanesa” había sido clave para frenar los avances israelíes hacia Beirut. Además, criticó el silencio de los líderes políticos locales sobre las infracciones al alto el fuego y reiteró que la ocupación constituye “una agresión a la soberanía que debe enfrentarse”.

Los enfrentamientos recientes son parte de un conflicto prolongado entre Israel y Hezbollah, un grupo terrorista respaldado por Irán que combina actividades políticas, sociales y militares. La última escalada comenzó tras los ataques de Hamas contra Israel el 7 de octubre de 2023, cuando Hezbollah lanzó su campaña en solidaridad con los palestinos en Gaza. Esto desencadenó una ofensiva israelí que incluyó bombardeos aéreos, una invasión terrestre en el sur del Líbano y el asesinato de altos líderes de Hezbollah, lo que provocó el desplazamiento de más de 1,2 millones de personas y la muerte de miles de civiles.

A partir de la extensión de la tregua, miles de residentes libaneses buscaban regresar a sus pueblos en la región fronteriza, aunque las autoridades advierten que la zona aún no es segura. El primer ministro libanés, Najib Mikati, confirmó que la prórroga de la tregua fue acordada tras mediación de Estados Unidos y enfatizó que el objetivo sigue siendo implementar un alto el fuego duradero que garantice la seguridad de los civiles y el retorno de las comunidades desplazadas.

Aún sin publicar los resultados desagregados y auditables de la elección presidencial del 28 de julio, el Consejo Nacional Electoral (CNE) anunció este lunes la convocatoria a elecciones parlamentarias y de gobernadores y legisladores regionales para el domingo 27 de abril,

La Patilla

“El CNE convoca a un proceso integral que comprende elecciones para la Asamblea Nacional el 27 de abril y Gobernadores y Consejo Legislativo para el mismo 27 de abril”, informó en un comunicado el presidente del ente comicial, Elvis Amoroso.

Asimismo, aseguró que “en las próximas horas, cumpliendo la normativa, se hará público el cronograma de las elecciones antes notificadas”.

“El CNE garantizará a las organizaciones con fines políticas, así como a los candidatos y candidatas que participarán, la mayor confiabilidad, transparencia y las auditorias correspondientes (…) las organizaciones con fines políticos deben suscribir un documento para respetar todos los eventos de la elección del 27 de abril y los resultados emitidos por el CNE”, indicó.

Amoroso, añadió que el CNE que continuará en sesión permanente, garantizando, según él, ·todos los pasos para un feliz proceso electoral el próximo 27 de abril”.

Anticipando el anuncio del CNE, la líder opositora María Corina Machado aseguró la semana pasada que no procede participar en más elecciones hasta que se acaten los resultados de la victoria del presidente electo, Edmundo González Urrutia.

“Las elecciones son para elegir y no para lavarle la cara a la tiranía”, explicó Machado en un video publicado en sus redes sociales.

“El pueblo eligió y derrotó al régimen con sus propias reglas. El resultado debe y va a ser respetado”, señaló.

Machado agregó que “votar una y otra vez sin que se respeten los resultados no es defender el voto, es desvirtuar el voto popular como medio de lucha democrática”.

En su comunicado oficial dominical, la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá destacó la gestión panameña del Canal de Panamá como un modelo de excelencia y orgullo nacional.

ANPanamá

Ante los comentarios recientes del Presidente de Estados Unidos Donald Trump y la próxima visita a Panamá de su Secretario de Estado Marco Rubio, la entidad subrayó que, desde que Panamá asumió el control de esta obra monumental, el país ha demostrado su capacidad y compromiso al administrar una de las infraestructuras más importantes para el comercio marítimo global.

La Cámara enfatizó los logros alcanzados, como la ampliación del Canal mediante el tercer juego de esclusas, proyecto que permitió aumentar significativamente su capacidad y adaptarse a las necesidades del comercio mundial. “Este avance no solo consolidó la competitividad del Canal frente a otras rutas, sino que también reflejó la visión y determinación de los panameños para enfrentar desafíos de gran magnitud”, señala el documento.

Además, se destacó el impacto económico de las contribuciones directas del Canal, que han financiado proyectos clave en infraestructura, educación y programas sociales. Paralelamente, la administración panameña ha priorizado la sostenibilidad, mediante la protección de la cuenca hidrográfica y prácticas responsables en el uso de los recursos naturales.

“La operación del Canal no solo conecta continentes, sino que une a los panameños en torno a un propósito común y fortalece nuestra imagen internacional como un país pequeño en territorio, pero gigante en determinación”, concluyó la Cámara.

El 30 de enero de 1933, Adolf Hitler fue nombrado canciller de la República de Weimar, marcando el inicio de uno de los procesos más rápidos y dramáticamente efectivos de desmantelamiento de una democracia en la historia moderna. En menos de dos meses, el régimen nazi transformó un sistema constitucional en una dictadura, utilizando los mismos mecanismos legales diseñados para proteger el sistema democrático.

Por: Mirko Racovsky – Infobae

En un extenso artículo para The Atlantic, el historiador Timothy W. Ryback explica cómo este proceso, lejos de ser inevitable, revela las vulnerabilidades de un sistema político incapaz de contener a quienes buscan su destrucción desde dentro.

El contexto político: una democracia tambaleante

La República de Weimar, establecida tras la Primera Guerra Mundial, enfrentaba una serie de debilidades estructurales. Su constitución, con 181 artículos, regía sobre 18 estados federados, pero la fragmentación política y la incapacidad para formar coaliciones estables la hicieron vulnerable a las maniobras de un líder decidido a aprovechar sus fallos.

Adolf Hitler, líder del Partido Nacional Socialista (NSDAP)ya había intentado tomar el poder por la fuerza en 1923 con el fallido golpe de Múnich, el Putsch de la Cervecería.

Posteriormente, adoptó una estrategia diferente: destruir el sistema desde dentro. En 1930, ante la Corte Constitucional, juró respetar la ley mientras planeaba transformar el gobierno según su voluntad una vez en el poder.

Ryback, autor de varios libros sobre la Alemania de Hitler, el más reciente Takeover: Hitler’s Final Rise to Power (La ascensión final de Hitler al poder), afirma que en los años previos a su nombramiento, Hitler se dedicó a desestabilizar el sistema político. Su partido, que en 1930 tenía solo 12 escaños en el Reichstag (sede del parlamento alemán), creció hasta alcanzar 230 escaños en 1932, convirtiéndose en la fuerza más grande, aunque lejos de la mayoría absoluta.

El ascenso al poder y los primeros pasos

El 30 de enero de 1933, Hitler asumió como canciller. Desde su primer día, comenzó a consolidar su control sobre el gobierno.

Aunque los nazis solo tenían el 37% de los escaños en el Reichstag, Hitler se propuso aprobar una Ley de Habilitación (Ermächtigungsgesetz), que le permitiría gobernar por decreto y eliminar la separación de poderes.

Enfrentó resistencia de los socialdemócratas y comunistas, quienes controlaban el 38% del Reichstag, lo que hacía matemáticamente imposible la mayoría de dos tercios requerida. Sin embargo, Hitler utilizó una combinación de manipulación políticarepresión y propaganda para alcanzar su objetivo.

El incendio del Reichstag y la represión de la oposición

El 27 de febrero de 1933, el Reichstag fue incendiado. Aunque las circunstancias del incendio aún son objeto de debate, el régimen nazi culpó inmediatamente a los comunistas, utilizando el evento como pretexto para implementar medidas represivas.

El presidente Paul von Hindenburg, bajo presión de Hitler, firmó el Decreto del Incendio del Reichstag el 28 de febrero.

Este decreto suspendió derechos fundamentales como la libertad de prensa, de expresión y de reunión, y permitió arrestos masivos sin necesidad de juicio.

En las semanas siguientes, miles de comunistas, socialdemócratas y opositores políticos fueron detenidos o forzados al exilio.

Manipulación electoral y consolidación del poder

El 5 de marzo de 1933, Alemania celebró elecciones en un clima de intimidación y violencia. Los nazis lograron el 44% de los votos, un incremento significativo pero aún insuficiente para una mayoría absoluta. Sin embargo, con los comunistas ilegalizados y sus escaños anulados, Hitler obtuvo el control necesario del Reichstag.

El 23 de marzo de 1933, el Reichstag aprobó la Ley de Habilitación, que otorgó a Hitler poderes dictatoriales.

Este acto, que destruyó formalmente las estructuras democráticas de Weimar, fue posible gracias a la manipulación del sistema político y la intimidación de los diputados presentes.

La represión sistemática y los primeros campos de concentración

Con el control total del gobierno, Hitler inició una campaña de represión sistemática. Los opositores políticos fueron arrestados y enviados a campos de concentración como Dachau, establecido en marzo de 1933.

Al mismo tiempo, el régimen comenzó a centralizar el poder en Berlín y a eliminar la autonomía de los estados federados.

Hermann Göring, como ministro del Interior de Prusia, reorganizó la policía estatal y utilizó a los camisas pardas (Sturmabteilung) como una fuerza auxiliar para reprimir cualquier forma de disidencia.

La propaganda y la simbología del poder

El 21 de marzo de 1933, Hitler utilizó el llamado Día de Potsdam como una herramienta propagandística para ganar el apoyo de las élites conservadoras y proyectar una imagen de unidad nacional.

Vestido de manera sobria, se presentó junto al presidente Hindenburg, quien portaba su uniforme militar, en un evento diseñado para simbolizar la continuidad entre el viejo régimen y el nuevo.

Poco después, Joseph Goebbels fue nombrado ministro de Propaganda, consolidando el control del régimen sobre los medios de comunicación y eliminando cualquier vestigio de prensa libre.

Reflexiones históricas: un proceso contingente

Aunque hoy se percibe el ascenso de Hitler como inevitable, historiadores destacan que varias decisiones clave pudieron haber cambiado el curso de la historia.

La renuencia inicial de Hindenburg a nombrarlo canciller, los errores estratégicos de los partidos de oposición y la falta de cohesión entre los conservadores jugaron un papel crucial en facilitar su camino hacia el poder.

El caso de Hitler es un ejemplo emblemático de cómo un enemigo del sistema democrático puede utilizar sus propios mecanismos legales para destruirlo.

Su ascenso y consolidación del poder en menos de dos meses subrayan la importancia de proteger las instituciones democráticas frente a quienes buscan su desmantelamiento.

El próximo martes, 28 de enero, el Boletín de Científicos Atómicos revelará la hora del Reloj del Fin del Mundo, para saber qué tan cerca está la humanidad de la autoaniquilación.

En esta ocasión, el Comité de Ciencia y Seguridad del Boletín (SASB) tendrá en cuenta diversas amenazas globales como los conflictos armados en varios lugares del mundo, la integración de la inteligencia artificial y la constante crisis climática.

De esta manera, el equipo de científicos busca seguir los parámetros iniciales elaborados por el biofísico Eugene Rabinowitch, el cual se dedicaba a analizar el panorama mundial y a partir de las probabilidades que encontraba, determinaba la hora del reloj.

Posteriormente, exponía sus argumentos sobre la autoextinción humana, basando estos en la gran recopilación de datos que obtenía de los debates con pensadores, políticos, investigadores e incluso presidentes.

En ese sentido, para el año 2025, los expertos consideran necesario tener en cuenta la guerra entre Ucrania y Rusia, el conflicto en Palestina y el comportamiento político de países como Venezuela y Estados Unidos.

De acuerdo con el Boletín de Científicos Atómicos, el futuro de los seres humanos no se había visto tan incierto como ahora y es por ello que recientemente anunciaron que el reloj sufrirá algunos cambios en su marcador.

Para seguir leyendo, clic AQUÍ.

La razón por la cual rescaté a los niños tiene su origen en mi hogar, en mi infancia. Fui educada en la creencia de que una persona necesitada debe ser ayudada de corazón, sin mirar su religión o su nacionalidad.

Irena Sendler

Irena Sendlerowa, nacida en Varsovia el 15 de febrero de 1910 fue una enfermera y trabajadora social polaca católica,​ que sirvió en la resistencia de su país durante la Segunda Guerra Mundial. Con riesgo de su propia vida, organizó el rescate del gueto de Varsovia de unos 2500 niños judíos prácticamente condenados a ser víctimas del Holocausto.

Arrestada, torturada y sentenciada a muerte por la Gestapo en octubre de 1943, logró huir el día de su ejecución, y se convirtió en jefa de la sección de niños de Żegota, el consejo polaco de ayuda a los judíos.

Fue candidata al Premio Nobel de la Paz en 2007, reconocida como ciudadana honorífica de Israel y Justa entre las Naciones, además de otorgársele la más alta distinción civil de Polonia al ser nombrada dama de la Orden del Águila Blanca.

Niños en el gueto

Un Ángel en el Holocausto

Cuando Alemania invadió Polonia en 1939, Sendler era enfermera en el Departamento de Bienestar Social de Varsovia, el cual llevaba los comedores comunitarios de la ciudad. Allí trabajó incansablemente para aliviar el sufrimiento de miles de personas tanto judías como católicas. Gracias a ella, estos comedores no solo proporcionaban comida para huérfanos, ancianos y pobres sino que además entregaban ropa, medicinas y dinero.

En 1940, los nazis crearon el Gueto de Varsovia, y Sendler, horrorizada por las condiciones en que se vivía allí, se unió al Consejo para la Ayuda de Judíos, Zegota. Ella misma lo cuenta:

Conseguí, para mí y para mi compañera Irena Schultz, identificaciones de la oficina sanitaria, una de cuyas tareas era la lucha contra las enfermedades contagiosas. Más tarde tuve éxito en conseguir pases para otras colaboradoras. Como los alemanes invasores tenían miedo de que se desatara una epidemia de tifus, toleraban que los polacos controláramos el recinto.

Irena Sendler

Cuando Sendler caminaba por las calles del gueto, llevaba un brazalete con la estrella de David, como signo de solidaridad y para no llamar la atención sobre sí misma. Pronto se puso en contacto con familias a las que ofreció llevar a sus hijos fuera del gueto. Pero no les podía dar garantías de éxito. Lo único seguro era que los niños morirían si permanecían en él. Muchas madres y abuelas eran reticentes a entregar a sus niños, algo absolutamente comprensible, pero que resultó fatal para ellos. Algunas veces, cuando Irena o sus chicas volvían a visitar a las familias para intentar hacerles cambiar de opinión, se encontraban con que todos habían sido llevados al tren que los conduciría a los campos de concentración.

A lo largo de un año y medio, hasta la evacuación del gueto en el verano de 1942, consiguió rescatar a más de 2500 niños por distintos caminos: comenzó a sacarlos en ambulancias como víctimas de tifus, pero pronto se valió de todo tipo de subterfugios que sirvieran para esconderlos: sacos, cestos de basura, cajas de herramientas, cargamentos de mercancías, bolsas de papas, ataúdes… en sus manos cualquier elemento se transformaba en una vía de escape.

La niña de la cuchara de plata


Entre los miles de niños y bebés rescatados, uno de los ejemplos que pasó a la posteridad fue el de Elzbieta Ficowska.

Ella tenía cinco meses cuando una colaboradora de Sendler le suministró un narcótico, y la colocó en una caja de madera con agujeros, para que le entrara aire.

Fue sacada del gueto junto con un cargamento de ladrillos, en un vagón traccionado por un caballo, en julio de 1942.

La madre de Elzbieta escondió una cuchara de plata entre las ropas de su bebé. La cuchara llevaba grabado su apodo, Elzunia, y la fecha de su nacimiento: 5 de enero de 1942.

Elzbieta fue criada por la ayudante de Sendler, Stanislawa Bussoldowa, una viuda católica. Ficowska dijo más tarde que la fallecida Bussoldowa fue su «madre polaca», para distinguirla de su «madre judía».

Durante meses, la madre de Elzunia llamó por teléfono para escuchar los balbuceos de su hija. Años después, muertos ya sus padres en el gueto, la joven Elzbieta Ficowska fue conocida con el apodo de «la niña de la cuchara de plata».

Arriba y a la izquierda de la fotografía, Irena Sendler, al cumplir 95 años de edad, el 15 de febrero de 2005. En la imagen, se encuentran también Janina Zgrzembska y Elzbieta Ficowska, la niña de la cuchara de plata.

Sendler quería que un día pudieran recuperar sus verdaderos nombres, su identidad, sus historias personales y sus familias. Entonces, ideó un archivo en el que registraba los nombres de los niños y sus nuevas identidades.

Los nazis supieron de sus actividades. El 20 de octubre de 1943, fue detenida por la Gestapo y llevada a la infame prisión de Pawiak, donde la torturaron brutalmente.

Ella era la única que sabía los nombres y las direcciones de las familias que albergaban a los niños judíos. Soportó la tortura y se negó a traicionar a sus colaboradores o a cualquiera de los niños ocultos.

Fue sentenciada a muerte, pero los miembros de Zegota consiguieron corromper a los soldados alemanes encargados de su ejecución. Mientras esperaba la muerte, un soldado alemán se la llevó para un «interrogatorio adicional». Al salir, le gritó en polaco: «¡Corra!». Al día siguiente, halló su propio nombre en la lista de polacos ejecutados.

En 1944, durante el alzamiento de Varsovia, colocó sus listas en dos frascos de vidrio y los enterró en el jardín de su vecina para asegurarse de que llegarían a las manos indicadas, si ella moría.

Al finalizar la guerra, ella misma los desenterró y le entregó las notas al doctor Adolfo Berman, el primer presidente del Comité de Salvamento de los Judíos Supervivientes.

Lamentablemente, la mayor parte de las familias de los niños habían muerto en los campos de concentración nazis.

«Yo no hice nada especial, sólo hice lo que debía, nada más», decía cuando le preguntaban sobre sus actos heroicos.

Irena llegó al descanso eterno el 12 de mayo de 2008 a la edad de 98 años en su Varsovia natal.

«El Ángel del Gueto de Varsovia» en el 2005

“El Tren de Aragua es el brazo invasor y terrorista de Maduro”, así lo afirmó el dirigente liberal, Omar González Moreno.

Nota de prensa

El integrante de Vente Venezuela no tuvo pepitas en la lengua para aseverar que la acción del Tren de Aragua en Estados Unidos y otros países fue una jugada política de Nicolás Maduro.

“El ocupante de Miraflores negoció con la banda criminal para que abandonase o redujera su actividad en el país, a cambio de impunidad y su salida de Venezuela rumbo a otras naciones, en especiales a Norteamérica”.

Dijo que la relación del régimen de Maduro con organizaciones criminales como el Tren de Aragua o el Tren del Llano, así como con otras por ese estilo, es más que evidente.

Aseguró que la “Guerra contra el Tren del Aragua” iniciada en Estados Unidos no solo es contra quienes cometen delitos en el país del norte sino contra los usurpadores de Miraflores que han promocionado los delitos de estos delincuentes trasnacionales.

Crímenes internacionales

Omar González señaló que los crímenes internacionales de Maduro no sólo se resumen en la actuación de las bandas delictivas sino en acciones directas ordenadas por éste.

Recordó el caso del teniente Ronald Ojeda asesinado en Chile, cuyo homicidio está ligado a las directrices emanadas por el Palacio de Miraflores.

Sostuvo que es incontrovertible como “las manos de Maduro están manchadas de sangre” no solo por crímenes cometidos dentro de las fronteras nacionales sino por sus acciones fueras de ellas convirtiéndolo en “un peligro para Venezuela como para todo el continente”.

Sin compasión

El asilado en la Embajada de Argentina en Caracas aseguró que la medida del régimen venezolano de impedir el acceso de medicinas a la sede diplomática es “una acción criminal, grosera y que demuestra que no tienen escrupulos de ningún tipo”.

Fue enfático al indicar que tal bloqueo de los insumos para la salud de los asilados es condenado por la comunidad internacional e implica otro delito que “llena otra página más en el prontuario de Nicolás Maduro y sus cómplices”.

La diplomacia del micrófono, o más bien de X, le vuelve a pasar factura a Colombia. Un trino a las 3:41 de la madrugada de este domingo 26 de enero provocó la más dura crisis diplomática entre Estados Unidos y Colombia, que finalmente se resolvió a las 10:20 p. m.

El Tiempo

La negativa a recibir dos aviones de migrantes colombianos deportados por el gobierno de Donald Trump provocó una dura reacción de la Casa Blanca contra Colombia, que incluso les revocó la visa a todos los funcionarios del Gobierno Nacional, así como a los miembros de su partido, quienes desde ahora no podrán ingresar a Estados Unidos. Algo que no se veía ni en los tiempos de Ernesto Samper, cuando el país fue desertificado.

Pero más allá de todas las implicaciones políticas y diplomáticas, que todavía están por conocerse –esta es la punta del iceberg–, queda en el aire el interrogante sobre el doble rasero que maneja la Casa de Nariño en materia de relaciones exteriores. Mientras Colombia, en cabeza del propio presiente Petro, maneja un duro tono en las relaciones con Estados Unidos, su principal socio comercial, con el régimen de Nicolás Maduro, al que pocos países del mundo reconocen y buena parte de la comunidad internacional rechaza, guarda prudencia.

El silencio del gobierno Petro sobre violaciones de derechos en Venezuela

Mientras el presidente Petro dice que los migrantes deportados no son tratados con dignidad –así lo corroboran varias denuncias– ha callado ante la violación de derechos humanos y las desapariciones en Venezuela.

“La omisión que ha tenido Gustavo Petro en tener una política de defensa con Venezuela, a sabiendas de la convivencia que hay entre Maduro y el narcotráfico por el que es buscado en Estados Unidos, esa omisión es un delito de traición a la patria. El Congreso debe tener en cuenta esto porque las actitudes y acciones deliberadas del presidente están generando un riesgo de seguridad. Lo del Catatumbo no es casual, es impulsado desde Venezuela”, aseveró la excanciller y vicepresidenta Marta Lucía Ramírez.

En esa línea opinó el analista político Fernando Posada, columnista de este diario. “Hace apenas semanas nos decían que la situación política de Venezuela había que abordarla con prudencia en la diplomacia. Aquí nunca ha habido prudencia en la diplomacia, solo complicidades. Al único gobierno al que Petro no se le ha enfrentado es al de Maduro”.

Antes de la toma de juramento de Nicolás Maduro en Venezuela, desde la Casa de Nariño y el Palacio de San Carlos (sede de la Cancillería) decidieron guardar silencio y fuentes del Gobierno aseguraban que se había optado por tener prudencia teniendo en cuenta que se comparte con ese país una frontera de más de 2.000 kilómetros.

Esa tesis la sigue sosteniendo el académico Alejandro Chala, politólogo de la Universidad Nacional: “Son realidades políticas, geopolíticas, económicas y estratégicas muy distintas”.

“La relación con Venezuela se da bajo un situación en la que se comparte una frontera de más de 2.200 kilómetros en la cual hay presencia de grupos armados ilegales. Es bastante complicado romper o ser más duros con esos lazos. Lo que pasó con el gobierno Duque con el endurecimiento de las medidas con el Gobierno Venezolano llevó a una crisis humanitaria (…). Es complicado ser más duro con un régimen que incluso ha permitido la presencia de grupos armados en su lado de la frontera. Es complicado romper con un vecino que es incómodo”, dijo el académico.

En eso varios analistas coincidieron con el Ejecutivo. Pero lo que ahora llama la atención es que no se aplique esa misma prudencia con el principal socio económico de Colombia, con quien históricamente se ha mantenido una relación entre Estados sin importar quiénes están en la presidencia.

Para leer la nota completa pulse Aquí 

El mundo conmemorara este lunes el 80 aniversario de la liberación del campo de concentración y extermino de Auschwitz-Birkenau, donde más de un millón de personas fueron asesinadas por la Alemania Nazi, la mayoría de ellos judíos. Cientos de actos de recuerdo a las víctimas sirven este 27 de enero para poner sobre la mesa la importancia de hacer frente al antisemitismo y honrar a quienes perecieron durante el Holocausto.

Infobae

El canciller alemán, Olaf Scholz, ha insistido recientemente en la “gran responsabilidad” de Alemania a la hora de “mantener la memoria viva” sobre los horrores que sucedieron en estos ‘campos de la muerte’ construidos por el régimen nazi durante la Segunda Guerra Mundial y repartidos en varios países. Se estima que once millones de personas murieron durante este periodo, seis millones de ellas debido a la conocida como ‘solución final’, con la que exterminaron a dos tercios de la población judía europea.

Scholz ha mostrado una clara oposición a los discursos antisemitas, que han aumentado durante el último año, y ha expresado su “preocupación” por la “normalización de este tipo de sentimientos, especialmente a través de redes sociales”. “Existe una gran amenaza para las poblaciones judías”, ha lamentado durante un encuentro con comunidades judías en Frankfurt.

“Estoy en contra de pasar de página, decir que fue hace demasiado tiempo”, ha aclarado antes de subrayar la importancia de explicar lo sucedido a las próximas generaciones. “Nuestra responsabilidad no va a terminar nunca”, ha puntualizado el canciller, que considera que las historias del Holocausto no son solo históricas sino también “personales”.

Los actos conmemorativos que tienen lugar en el campo, situado en la actual Polonia, congregan a líderes de todo el mundo y se centran en la liberación del mismo a manos del Ejército Rojo y el impacto global del genocidio, con especial hincapié en la necesidad de lograr comunidades “libres de odio” mediante un discurso “inclusivo”, tal y como han indicado las autoridades polacas.

El presidente polaco, Andrzej Duda, ha recordado que el país es ahora un “refugio seguro para los judíos”. “La importancia de estos aniversarios reside en la posibilidad de reunirse por última vez con los supervivientes, que tienen la oportunidad de dar su testimonio, fundamental para la seguridad del mundo y para la protección de la dignidad humana y sus valores”, afirmó.

Por su parte, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, advirtió que lo sucedido “puede volver a pasar” y señaló que las “conmemoraciones de este tipo permiten reconocer el pasado” aunque “deben servir también para examinar el presente y mirar al futuro”.

Turk aprovechó la ocasión para denunciar que “la retórica del odio” sigue escuchándose “en gran parte del mundo”. “El antisemitismo crece de forma galopante, en las calles y en Internet. Los judíos se enfrentan a una creciente intimidación, amenazas y violencia”, alertó.

“Muy a menudo, la discriminación y la deshumanización siguen ganando la partida sobre la solidaridad y la compasión; la diversidad es vista como una amenaza en vez de como algo que debe ser atesorado, y muchos líderes están socavando y debilitando el Estado de Derecho”, detalló, antes de incidir en la importancia de luchar a favor de la dignidad y contra la “intolerancia”.

Víctimas y testimonios

Margot Friedlander, una de las últimas supervivientes del Holocausto, recalcó que para ella no ha pasado el tiempo. La mujer, de 103 años, sostuvo que son los supervivientes los que “saben qué sucedió y cómo fue”. Friedlander fue prisionera del campo de Theresienstadt, en Terezin, República Checa, mientras que su madre y su hermano fueron asesinado en Auschwitz. “Perdí a toda mi familia”, contó en declaraciones a la agencia de noticias DPA.

Sobre el aumento del extremismo y los discursos de ultraderecha en Europa, Friedlander lamentó que “entonces también empezó así”. “Tengan cuidado. No lo hagan. Respeten a las personas, eso es lo más importante”.

Andrea Low, directora del Centro de Estudios sobre el Holocausto de Múnich, señaló que cifras de Auschwitz y el Holocausto reflejan un “crimen monstruoso” y ha defendido que los testimonios ayudan a la nuevas generaciones a “darle dimensión” a lo sucedido. “Eran personas como tú y yo que fueron arrancadas de sus vidas”, ha añadido.

La directora del centro de memoria histórica ubicado en la casa en la que se llevó a cabo la Conferencia de Wannsee donde se diseñó la implantación de la ‘solución final’, Deborah Hartmann, ha abogado por evitar términos como “inimaginable” o “incomprensible”.

“Hoy, la referencia a lo “inimaginable” aumenta la distancia histórica”, ha explicado, al tiempo que ha afirmado que se pueden seguir todos los pasos del asesinato en masa dado que fue “planificado burocráticamente”.

Historia del campo

El campo se creó en 1940 cerca de Oswiecim, en la Polonia ocupada. Inicialmente su cometido era el de prisión para los polacos detenidos durante las redadas masivas, pero terminó convirtiéndose en el mayor centro de exterminio de judíos europeos una vez que comenzaron las deportaciones en 1942.

De los alrededor de 1,3 millones de personas que fueron deportadas a Auschwitz, unos 1,1 millones, de los que alrededor de un millón eran judíos, se cree que perecieron allí, según los datos del Memorial y Museo Auschwitz-Birkenau. Unos 900.000 judíos fueron asesinados en las cámaras de gas inmediatamente después de llegar al campo y sus cuerpos quemados en el crematorio.

Además, alrededor de la mitad de los 400.000 prisioneros registrados en el campo perecieron en él. Separados por etnias, la cifra incluía a unos 100.000 judíos, 70.000 polacos, más de 20.000 gitanos y unos 14.000 prisioneros de guerra soviéticos, aunque también había disidentes, testigos de Jehová, homosexuales y comunistas, entre otros.

El centro de exterminio jugó un papel significativo en el plan alemán de asesinar a los judíos europeos. A finales de 1943, los trenes llegaban a Auschwitz con regularidad con judíos procedentes de todos los países europeos ocupados por Alemania, desde Noruega hasta la isla griega de Rodas, frente a Turquía.

El campo estaba compuesto por dos partes. El llamado campo Auschwitz I, donde había unos 15.000 prisioneros, y el campo de Birkenau, situado a unos tres kilómetros de Oswiecim, donde fueron asesinadas la mayoría de las víctimas. Birkenau contaba con más de 90.000 prisioneros en 1944.

Varios días antes de su liberación, los alemanes obligaron a casi 60.000 exhaustos prisioneros a marchar hacia el oeste para trasladarlos a otros campos de concentración. Se estima que entre 9.000 y 15.000 de ellos perecieron en esa marcha de la muerte. Cuando el Ejército Rojo soviético liberó el campo el 27 de enero de 1945 tan solo se encontró a unos 7.000 prisioneros.

Oświęcim. Una localidad polaca, con cerca de 10.000 habitantes, que el ejército alemán ocupó en 1939, anexionó y rebautizó como Auschwitz. En esa zona, los nacionalsocialistas erigieron a partir de 1941 el mayor campo alemán de exterminio, el de Auschwitz-Birkenau.

DW

Está probado que, en este lugar, los nazis asesinaron hasta fines de enero de 1945 a por lo menos 1,1 millones de personas, en su mayoría judíos. Pero también aromaníes, sintis,y miembros de otras minorías.

¿Por qué allí? ¿Por qué Auschwitz?«El lugar fue elegido porque, desde el punto de vista del transporte, está ubicado en el centro de Europa, y podían llegar allí los trenes con deportados. Eran también consideraciones logísticas”, indica Christoph Heubner, vicepresidente del Comité Internacional de Auschwitz (IAK), en entrevista con DW.

La contabilidad de la muerte

Razones logísticas. Querían que fuera algo rápido y que abarcara la mayor cantidad posible de personas. Los asesinos eran diestros en planificar, en asesinar masivamente, en llevar la contabilidad de la muerte.

El asesinato masivo de diversos grupos de personas, cometido por alemanes, ya había comenzado antes. Poco después del ataque alemán contra Polonia hubo en el este de Europa numerosos fusilamientos colectivos. También esos crímenes están bien documentados.

Cuando la Alemania de Hitler y sus ejércitos se extendieron por gran parte de Europa, planearon hacer desaparecer por completo a los judíos. Con ese fin, se realizó el 22 de enero de 1942 una conferencia en una casona junto al Wansee, que era una casa de huéspedes de la policía y las SS, al oeste de Berlín.

15 hombres del régimen se reunieron durante hora y media para discutir y perfeccionar la organización del asesinato de los judíos europeos. Uno de ellos, Rudolf Lange, comandante de una unidad de las SS, había mandado asesinar el día antes a más de 900 judíos en las cercanías de Riga, antes de viajar a Berlín.

Quien hoy visita el memorial de la «Casa de la Conferencia de Wannsee” y lee el único protocolo de lo dicho en esos 90 minutos, no encuentra en ninguna parte las palabras «asesinato” ni «matar”. Sólo se habla de «solución final”. Todos los implicados sabían lo que significaba. Se planeaba levantar otro campo de exterminio. Desde marzo de 1942, trenes llevaron deportados desde diversas partes de Europa hacia los campos de la muerte en la Polonia ocupada. Los judíos debían «desaparecer”.

El ferrocarril de la muerte

Auschwitz comenzaba, en el fondo, en muchos andenes de Alemania y Europa. El campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau tenía su propia línea férrea. Al bajarse de los trenes, los prisioneros eran llevados a la así llamada «rampa”, desde donde muchos pasaban directamente a las cámaras de gas. Otros eran internados primero en el campo de concentración, donde eran forzados a trabajar.

En varias ciudades de Alemania, como Colonia, Stuttgart y Hamburgo, hay lugares que recuerdan las deportaciones hacia la muerte. Muy conocido es el memorial del «Andén 17”, en la estación del barrio berlinés de Grunewald. Lo visitan siempre políticos y delegaciones de Israel. De esa estación salieron unos 35 trenes, con 17.000 judíos, rumbo hacia Auschwitz-Birkenau.

También fueron llevados allí y a otros campos de concentración, por ferrocarril, judías y judíos de numerosos países europeos, como Francia, Bélgica, Países Bajos, Italia, Hungría, Grecia y otros de la región balcánica.

Anita Lasker-Wallfisch, de Breslavia, cumplirá 100 años en julio de 2025. Siendo niña, llegó en tren a Auschwitz y sobrevivió gracias a la suerte y a que tocaba violonchelo y se la integró a la orquesta de chicas.

Estuvo allí desde diciembre de 1943 hasta noviembre de 1944, y luego fue trasladada al campo de concentración de Bergen Belsen. En 2018, relató en un acto llevado a cabo en el Bundestag en memoria de las víctimas del nacionalsocialismo: «Cuando no se iba directamente a las cámaras de gas al llegar, tampoco se sobrevivía mucho en Auschwitz; máximo tres meses”. Tocar un instrumento musical le dio la oportunidad de seguir con vida.

«Los transportes eran muy numerosos y a veces el crematorio V no daba abasto para toda la gente que había llegado”, contó Anita Lasker-Wallfisch.

«Aquellos que no tenía cabida en las cámaras de gas, eran asesinados a tiros. En muchos casos lanzaron a gente viva a las fosas ardientes. También vi eso. Auschwitz-Birkenau era una máquina de matar. Con hornos industriales».

Anteojos y cabellos humanos

Quien visita hoy el memorial y su museo, enmudece de horror.  Por montones se apilan anteojos, cabellos humanos, y hay grandes vitrinas con prótesis o pertenencias de las víctimas. Dan testimonio del crimen.

El 27 de enero de 1945, soldados del Ejército Rojo llegaron al campo de concentración. Christoph Heubner (75), que ha acompañado a muchos supervivientes, resume así sus relatos: «Fue un momento de absoluta parálisis. Los libertadores, jóvenes soldados de la Unión Soviética, estaban ante los portones de Auschwitz y no daban crédito a sus ojos. Ya habían visto muchas cosas, pero no lo que vieron allí: muertos caminando. Solo al ver sus rostros y sus ojos, comprendían: esos esqueletos están vivos”.

Absolutamente «inhumano»

Quienes estuvieron prisioneros en Auschwitz, conservaron el número que les habían tatuado los nazis en el brazo. Lo increíblemente inhumano de ese lugar no los dejaba en paz. «Los crímenes inimaginables cometidos contra inocentes salieron poco a poco a la luz pública. Las dimensiones de la catástrofe eran inconcebibles”, dijo Anita Lasker-Wallfisch en 2018, en el Parlamento alemán.

«Era el escenario de un crimen organizado por el Estado”, afirma Heubner. «El crimen consistió en crear una maquinaria industrial para matar personas”. Pasaron décadas hasta que Alemania se empezó a enfrentar los horrores de Auschwitz. Ahora ya solo viven los últimos testigos.

WP Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
Scroll to Top