Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

Un total de 2.000 delincuentes han sido liberados este martes de varias cárceles en el Reino Unido —entre los que se encuentran agresores sexuales— pese a que el Gobierno laborista de Keir Starmer garantizó que sólo saldrían presos con delitos leves. Además, han anunciado que en los próximos días saldrán otros 1.700 y han achacado esta medida al «colapso» provocado por la anterior administración.

La Gaceta de la Iberosfera

Cabe destacar que quienes se verán beneficiados por esta liberación masiva ni si quiera han cumplido la mitad de sus penas, mientras que los patriotas que se manifestaron (físicamente y a través de las redes sociales) el mes pasado por el asesinato de tres niñas están sufriendo una persecución sin precedentes.

La delegada sobre abuso doméstico del gobierno británico, Nicole Jacobs, ha sido muy crítica con esta reforma, incidiendo en que la gran mayoría de los beneficiados serán abusadores domésticos y sus víctimas «pasarán noches de insomnio». » Aproximadamente, un tercio de las víctimas de abuso doméstico cuyos abusadores están siendo liberados probablemente no lo sepan o no reciban apoyo».

De hecho, entre los liberados en la jornada de hoy martes ya se conocen algunos ejemplos. Uno de ellos fue detenido por romperle la mandíbula a su novia mientras que otro entró por atacar con violencia a su pareja mientras le decía que lo estaba disfrutando.

En estos momentos, el sistema de justicia británico está totalmente colapsado. Tom Wheatley, presidente de la Asociación de Gobernadores de Prisiones, ha advertido de que que, con la entrada de nuevos reclusos provenientes de los disturbios tras el apuñalamiento en Southport, las cárceles podrían volver a llenarse en menos de un año. Esta situación refleja uno de los tantos problemas que aquejan al sistema penitenciario del país.

Por otro lado, los esfuerzos para desarticular las organizaciones criminales responsables de los cruces ilegales a través del Canal de la Mancha también parecen estar condenados al fracaso. La Agencia Nacional contra el Crimen, que lidera la estrategia de inmigración ilegal impulsada por Keir Starmer, se encuentra en una situación precaria, sin los recursos suficientes para hacer frente a la magnitud del problema.

La Asociación de Ciudadanos Europeos Contra la Corrupción (AECC) ha interpuesto una denuncia por delito de odio contra la eurodiputada Irene Montero, después de que afirmase en unas declaraciones que «todos los hombres son violadores en potencia».

La Gaceta de la Iberosfera

La dirigente de Unidas Podemos había respaldado en la red social X (antes Twitter) las polémicas palabras de la activista Júlia Salander, añadiendo que «los agresores machistas no son una excepción o rareza, sino los hijos sanos del patriarcado».

Lea también

La denuncia, presentada este lunes ante el Tribunal Supremo y adelantada por el periodista Marcos Ondarra de THE OBJECTIVE, argumenta que tales afirmaciones, además de «inapropiadas para una exministra de Igualdad», fomentan la «discriminación» y generan odio entre hombres y mujeres, contribuyendo a una mayor polarización social e, incluso, a posibles episodios de violencia.

Según la denuncia, los comentarios de Montero, amplificados por su gran repercusión, podrían encuadrarse dentro de los delitos de odio y discriminación, según los artículos 18, 22.4 y 510.1 del Código Penal. La asociación subraya que no se puede permitir la propagación de «una retórica tan peligrosa» que demoniza a un género en su totalidad, señalando que esto es tanto irresponsable como un catalizador de un ambiente de desconfianza y animosidad.

La AECC también hace un llamado para promover un discurso público basado en el respeto y la comprensión mutuos, rechazando las ideologías que fomentan la división por cuestiones de género. En su declaración, señalan que es necesario trabajar hacia una sociedad en la que prevalezcan la igualdad y la solidaridad, y no la división ni el odio.

El asedio a la embajada argentina en Caracas fue parte clave de una operación armada por el régimen de Nicolás Maduro con el objetivo específico de enviar al exilio español al líder político opositor venezolano Edmundo González Urrutia. En ese plan tuvo una participación clave el ex presidente español José Luís Rodríguez Zapatero de histórica cercanía con el chavismo, reveló a Clarín una alta fuente diplomática brasileña.

Por: Marcelo Cantelmi – Clarín

“Usaron la embajada argentina bajo protección de Brasil como parte de una enorme presión a full sobre González Urrutia para convencerlo de que abandone el país. El dirigente estaba refugiado en secreto y muy protegido en la embajada de Holanda y sabemos que hay un gran enojo del embajador de ese país por los trasfondos de este episodio”.

Añadió que en Brasil había sorpresa de que el ex presidente Rodríguez Zapatero haya logrado “involucrar al gobierno de España en esta maniobra que tiene todos las huellas de Diosdado Cabello y que le brindó un claro triunfo político al régimen” al expulsar al principal desfiante del supuesto triunfo electoral de Maduro.

Cabelló es un capitán del ejército, segundo hombre del régimen y flamante ministro del Interior con manejo de las fuerzas represivas. El ex mandatario español, que ha visitado decenas de veces Venezuela y defendido al régimen, milita en el partido Socialista Obrero Español del gobierno de su país que lidera el presidente Pedro Sánchez.

La intención de la autocracia era desprenderse de este modo de González Urrutia para debilitar a la dirigencia opositora y generar una consecuente frustración en las bases de la disidencia que apague las multitudinarias protestas. “De ahí que la salida del político opositor fue resuelta rápidamente con los salvoconductos necesarios que anunció la vicepresidente Delcy Rodríguez, era lo único que querían”.

Poco después de ese acuerdo “se alivió el asedio a la embajada. Ya a las diez de la noche se había reconectado la electricidad y quedaron fuerzas policiales pero mucho menos que al comienzo”, detalló.

La presión sobre el candidato presidencial de la alianza opositora, que según las actas en su poder obtuvo una aplastante victoria en las presidenciales del 28 de julio, comenzó con las citaciones por parte de la Fiscalía chavista que siguieron con el pedido de arresto. “Como González Urrutia se mantenía en la clandestinidad e ignoraba públicamente esas demandas, se decidió multiplicar la presión y ahí el régimen optó por usar la embajada argentina. Esto lo sabemos con claridad y todo fue muy súbito”.

“Esta fue una operación de una notable audacia, sin ninguna ética, pero realmente muy bien armada para que diera el resultado buscado que ha sido este triunfo para el régimen”, insistió la fuente diplomática que supone que el caso puede producir un gran revuelo político en Europa cuando trasciendan los detalles.

Amplio que en la cancillería brasileña “en ningún momento se descartó la posibilidad de que la sede diplomática argentina fuera invadida y detenidos los seis asilados que se encuentran allí. Hubo una reacción diplomática firme de nuestra parte, pero no sabíamos si se detendría esa ofensiva”, explicó en relación al comunicado en el cual Brasil advirtió al régimen que no cedería la protección del edificio y de sus ocupantes después que la cancillería chavista revocó esa autorización. “Todo terminó cuando González Urrutia aceptó partir”.

El 5 de marzo de 1993, en un intento de recuperar la iniciativa política, CAP propuso la reforma de la Carta Magna y la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente, pero no encontró eco. Días después, el principio del fin

ORLANDO VIERA-BLANCO
10/09/2024

En 1992 el periodista José Vicente Rangel reveló que el presidente venezolano, Carlos Andrés Pérez [CAP], había utilizado 250 millones de bolívares pertenecientes al presupuesto del MRI para financiar las elecciones en Nicaragua y apoyar al gobierno de la recién electa presidenta, Violeta Barrios de Chamorro.

Esta denuncia se convirtió en el preludio de un despojo antihistórico del poder y de la democracia. En marzo de 1993 el Fiscal General de la República en ese momento, Ramón Escobar Salom, introdujo una acusación contra Pérez por malversación de fondos, y en mayo de 1993 la Corte Suprema de Justicia (CSJ) determinó que había méritos para abrir juicio contra CAP.

Lo que sobrevino fue el peor calvario republicano vivido por país alguno en Latinoamérica. ¿Estaba CAP persuadido de la conjura que se batía en su contra? ¿Podía evitarla? ¿Tenía que acatar la decisión de la otrora CSJ manifiestamente injusta, politizada y amañada? Como le alcanzó decir uno de sus jóvenes Ministros [CORDIPLAN] al tiempo que conocían el conteo de votos de los magistrados de la CSJ, quienes dieron mérito al levantamiento de su inmunidad.

-¿Qué debo hacer? preguntó CAP a Ricardo Haussmann. -Presidente Ud. es un demócrata. ¿Cuántas formas tenía CAP de interpretar aquel regio consejo del joven Ministro. ¿Aceptar esa decisión? ¿Rebelarse cómo demócrata a la emboscada? ¿Acatar una sentencia express que ponía en peligro la democracia, la vida y la paz? o morir de otra manera..

Justo revisar los hitos que llevaron a la defenestración de CAP porque en el ascenso, vida y caída de Pérez, están muchas respuestas de nuestra cultura política-carencias y virtudes democráticas-de cuyo atalaje llegó la oscuridad y el terror.

Primer gobierno de Pérez: El Estado soy yo

El primer gobierno de Pérez fue la representación de la Venezuela saudita-energética, central e industriosa-representada en el V Plan de la Nación. La pobreza bajó a un 30%, sin duda, a un costo faraónico.

Con el apoyo de Betancourt, AD postuló a CAP, quién ganó las elecciones el 9/12/73. Con ese carácter enérgico, extrovertido y jovial, el Gocho desarrolló una campaña triunfalista asistido de un programa centralista y contralor de la riqueza petrolera. El lema de Pérez fue Democracia con Energía. CAP se impuso con el 48,7% de los votos válidos al candidato del oficialismo copeyano, Lorenzo Fernández, que obtuvo el 36,7%. Además AD obtuvo la mayoría en las dos cámaras del congreso, asambleas legislativas y los concejos municipales. La participación llegó el 96,5% del censo. Venezuela amaba votar en democracia.

A raíz de la guerra de Yom Kippur [octubre/1973] la OPEP reduce las cuotas de producción ‘castigando el mercado consumidor’ que apoyó a Israel en la contienda contra Egipto y Siria. El precio del barril de crudo se triplicó de l3,5$ a 10$PB. CAP-con poderes extraordinarios del Congreso-ejecutó su programa económico, ambicioso, nacionalista y social, estableciendo una política de fuertes inversiones industriales. Decretó la nacionalización de la industria del hierro [16/12/1974, vigente el 1/1/1975] y la Ley Orgánica que Reserva al Estado la Industria y el Comercio de los Hidrocarburos [Enero/1976]. Era el comienzo de la Venezuela rentista, repartita, colosal y de vacas gordas.

El Estado venezolano puso fin a la disputa con las corporaciones privadas. Atrás quedaba al Fifty-Fifty de 1948; el 65% de renta del 58; la Corporación Venezolana del Petróleo (CVP) y la misma OPEP [Juan Pablo Pérez Alfonso/1960] y la nacionalización de la industria del gas [Caldera]. El V Plan Nacional [1976-1980] condujo a la ampliación de la Siderurgia del Orinoco (Sidor) y el vasto complejo extractivo de Ciudad Guayana; la creación de nuevas plantas de refinado de bauxita y fundición de aluminio y el acometimiento de obras hidroeléctricas en los caudalosos afluentes del Orinoco. Una inversión de 53.000 MMM$.

La euforia petrolera de la Venezuela Saudita acompañada del voluntarismo y la audacia desarrollista de CAP hizo que Venezuela entrara en una transición de lo rural a lo industrial, petrolero y universal, a un costo elevado. No se suponía que en época de vacas gordas habría que recalentar la economía al punto de recurrir al endeudamiento externo. Venezuela se acostumbró a no ahorrar. El gobierno de CAP I terminó convirtiendo al país en marcadas contradicciones. Teníamos la gasolina más barata pero una economía de puertos que importaba el 80% de los alimentos a precios subsidiados.

En su política exterior CAP [I] fue un opositor tenaz a la dictadura de Anastasio Somoza en Nicaragua. Su amistad con el panameño Omar Torrijos lo acompañó en las negociaciones con EEUU para la devolución del Canal de Panamá y fue cercano con el presidente mexicano Luis Echeverría, de donde nacen los tratados de estabilización comercial del eje Norte-Sur [975], artífices del Sistema Económico Latinoamericano (SELA).

El primer gobierno de CAP colocó a Venezuela en la agenda mundial. Un país percibido como de crecimiento, influencia estratégica y oportunidades [Henry Kissinger Secretario de Estado de los Presidentes de EEUU Richard Ford y Gerald Nixon], de destino migratorio y desarrollo sostenido. Nace la beca Gran Mariscal de Ayacucho que lanzó a los venezolanos a los campos de Oxford, Harvard o Yale. El Estado era el caudillo, acentuando el culto al presidencialismo y al centralismo. Se engrosó la deuda externa, patrocinio del estado clientelar. Emerge una Venezuela desruralizada con agua, electricidad, luz, vialidad, hierro, energía, salud pública y educación, pero sin control fiscal ni aseguramiento tecnológico. Una visión gloriosa de grandeza, que la ‘rebelión de los náufragos’ no le perdonó.

Un demócrata en su laberinto. LA otra era: CAP II

Mientras duró la crisis Irak-Kuwait (agosto de 1990 a marzo de 1991) Venezuela-con CAP de regreso al poder [1989-1994]-mejoró sensiblemente sus variables económicas, como la balanza de pagos y la tasa de crecimiento, la cual alcanzó un sobresaliente 9,1% en 1991. La privatización de la Compañía Anónima Nacional Teléfonos de Venezuela (CANTV), la aerolínea Viasa (comprada por la española Iberia y Sidor compensó la caída de los precios del petróleo de la post crisis del medio oriente. La inflación, que en 1991 había descendido al 21%, rebotó al 32% en 1992. El encarecimiento del coste de la vida revivió el malestar social latente desde febrero de 1989.

CAP entró en otro complicado y denso laberinto en su segundo mandato: salir de un estado rentista, clientelar y burócrata, a un Estado de libre mercado, descentralizado, privatizador, disciplinado fiscalmente y propietario, de la mano de un programa de políticas económicas del Fondo Monetario Internacional, del cual no tenía mucha escapatoria. Acompañado de un grupo de jóvenes venezolanos “Gran Mariscal”, ansiosos de dar un “Gran Viraje” [Miguel Rodríguez, Moisés Naím y Ricardo Hausmann] lanza un desafío que sólo un líder del carácter y talante de CAP podía encarar. Se distancia de su propio partido, asume el riesgo inflacionario y después de 30 años de borrachera petrolera y democrática, trata de tragarse y contener una turbulenta resaca política y social.

En este ambiente se produjo el golpe de Estado del 4F/92. Debutaba Hugo Chávez Frías. En la madrugada del martes 4F CAP apareció en la televisión anunciando el fracaso del levantamiento y la lealtad al orden constitucional expresada por el Alto Mando de las FFAA. Se rompían 34 años de historia democrática sin agitación militar. La antipolítica, la acumulación de expectativas de bonanza de un pasado pleno de riquezas súbitas, colosales pero fugaces, administradas no con criterio de escasez sino para muchos con escasez de criterio, nos trajo a unos lodos difíciles de campear.

Permitir el debut de Chávez y su por ahora fue un error. Saber que existían militares complotados y subestimarlos, fue otro error. El encarcelamiento de Chávez y sus camaradas [Movimiento Bolivariano Revolucionario-200], los nuevos sobresaltos antes de acabar 1992 [noviembre] demandaban un acuerdo político a profundidad. Pero no. El ‘mar de fondo’ continuó con muchos actores de la vida política e intelectual del país, trepando y arañando la caída de CAP.

El 5 de marzo de 1993, en un intento de recuperar la iniciativa política, CAP propuso la reforma de la Carta Magna y la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente, pero no encontró eco. Días después, el principio del fin. El 11 de marzo 1993, el Fiscal General de la República, Ramón Escobar Salóm, elevó ante la CSJ la solicitud de antejuicio de mérito contra CAP imputando el delito de corrupción por una denuncia del partido Causa R, a su vez investigado y divulgado por José Vicente Rangel y Andrés Galdo. A Pérez se le acusó de malversación y peculado, o apropiación indebida, de 250 millones de bolívares, o 17 millones de dólares de la partida secreta del MRI.

Comenzaba una letanía política, social e institucional que sacaría de la alforja de nuestra génesis cultural y política. Nuestros reflujos y rencores republicanos. Conociendo CAP nuestra cultura política, nuestra tendencia sensible a la desagregación, al “mando galbano” de tirar la burra pal’ monte, a la animosidad de lanzar al pajón al más encopetado, ¿podría atajar a tiempo ese mar de fondo de conjuras y traiciones?

CAP alcanzó describir su propia tragedia como la rebelión de los náufragos. Y quién naufragó-desafortunadamente- para él y para el país fue CAP. Un hombre que vivió 10 años en el exilio, que regresó al país para complotar contra Pérez Jiménez en el 52, que enfrentó la guerrilla y que lideró la Venezuela saudita pero pujante de grandes avances y desarrollos [CAP I] de una renovación, modernidad y redención político-social [CAP II].

Un hombre que sí camina, que tenía fuerza y energía no pudo o no quiso contener la ignominia y el odio de caminos ya transitados…En nuestra próxima entrega un demócrata saliendo de su laberinto, dando su último gran salto: el salto a la nada, a una costosa defenestración.

PS: Y se fue Edmundo…[Esta historia continuará]

@ovierablanco

El portavoz de PNV en el Congreso, Aitor Esteban, ha avanzado este martes que sus cinco diputados apoyarán este miércoles en el pleno del Congreso la iniciativa del PP que exige al Gobierno el reconocimiento del opositor Edmundo González Urrutia como presidente electo de Venezuela y ha dado por hecho que el texto saldrá adelante si ningún diputado comete una torpeza.

Por: Antonio Rodríguez – The Objective

Así, la previsión es que esta proposición no de ley, que se debate este martes pero se votará el miércoles al mediodía, sea aprobada con los votos de PP, Vox, UPN, Coalición Canaria y el PNV, que reúnen a un total de 177 diputados. También podrían sumarse los siete diputados de Junts, o al menos abstenerse, tal y como ha ocurrido en votaciones precedentes sobre Venezuela. Queda por dilucidar si el texto sale en su integridad o sin alguno de sus puntos.

En todo caso, el ‘sí’ del PNV a la iniciativa del PP implicará que la Cámara Baja instará al Gobierno de Pedro Sánchez a dar el mismo paso del reconocimiento de Edmundo González como vencedor de los comicios del 28-J y promoverá una condena de la represión del régimen de Nicolás Maduro, así como una reprobación del silencio del expresidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero, que ha participado en tareas de mediación entre Gobierno y oposición.

Esta votación llega después de que Edmundo González haya decidido solicitar asilo político en España después de que un tribunal de Venezuela emitiese una orden de arresto en su contra por los supuestos delitos de «usurpación de funciones, forjamiento de documento público, instigación a la desobediencia de leyes, conspiración, sabotaje a daños de sistemas y asociación. La Fiscalía emitió tres órdenes de comparecencia por esta causa abierta contra el ganador de las presidenciales venezolanas.

Un grupo de opositores tiene previsto acudir al Congreso para respaldar la iniciativa del PP, entre ellos Leopoldo López, Henrique Otero y Antonio Ledezma, según confirmó este último a Europa Press en las que ha descartado la presencia del propio González Urrutia, que aterrizó el domingo en Madrid.

En la iniciativa parlamentaria, el PP recuerda que según las actas presentadas por las fuerzas democráticas y avaladas por instancias internacionales, el candidato Edmundo González obtuvo 7.303.480 votos (el 67% del total), lo que refleja el «deseo inequívoco del pueblo venezolano de un cambio en la conducción del país: de la dictadura a la democracia, de la servidumbre a la libertad».

Por ello, los populares consideran que ante el régimen de Nicolás Maduro que intenta «imponer una perversa narrativa», es una «obligación política y moral» que el Gobierno de España reconozca al líder de la oposición como el «presidente electo y legítimo» de Venezuela. «Es un acto de justicia y de respeto a la verdad», inciden.

Además, según defienden, esta decisión tiene implícitas dos consecuencias «imprescindibles». La primera, «elevar la presión sobre Maduro y sus secuaces», en un momento en el que la represión «arrecia». Y la segunda, enviar un mensaje «nítido» a la «dictadura» para que «asuma la realidad y ceda el poder».

«Frente a la dictadura, el fraude y la represión en Venezuela no caben la equidistancia ni las vacilaciones», advierte el PP antes de censurar el «silencio» de Zapatero, a quien reprochan además su «inaceptable» falta de compromiso con la verdad y la justicia y sitúan como «apoyo explícito» de Maduro.

Por todo ello, en los nueve puntos que incluye la iniciativa, exigen no solo el reconocimiento de Edmundo González como presidente legítimo, sino que también en otro de los puntos instan al Ejecutivo a «liderar» este reconocimiento en las instituciones europeas e instancias internacionales, con el objetivo de asegurar que el 10 de enero de 2025 tome posesión como presidente venezolano en Caracas. También reclaman que se exija al régimen de Maduro el cese «inmediato» de la represión contra las protestas pacíficas y la liberación de todos los presos políticos.

Con su decisión de exilarse en España, el candidato opositor en las elecciones presidenciales del pasado 28 de julio no solo se ha unido a los 7,7 millones de venezolanos que han dejado su país, sino también a los 1,5 millones que han obtenido la condición de asilado o refugiado en otras naciones, de acuerdo a cifras del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).

Por: Juan Francisco Alonso – BBC News Mundo

La salida de González Urrutia se produjo luego de que un tribunal antiterrorista ordenara su arresto a principios de la semana pasada por negarse a comparecer ante la Fiscalía, organismo que había anunciado sus intenciones de procesarlo por participar en la operación que permitió a la oposición difundir, en una página web, el 80% de las actas de escrutinios de los comicios.

La oposición asegura que el diplomático, de 75 años fue el ganador de las elecciones. No obstante, a pesar de estas evidencias, el Consejo Nacional Electoral (CNE), primero; y el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), después, declararon como vencedor al aspirante a la reelección, Nicolás Maduro, en una decisión cuestionada por la comunidad internacional.

Según las autoridades españolas, González Urrutia fue quien solicitó marcharse del país.

“Le dije que si él quería continuar en Venezuela podía seguir en la residencia del embajador de España tanto como quisiera”, aseguró este lunes el ministro español de Exteriores, José Miguel Albares, quien negó cualquier “negociación política” con las autoridades venezolanas.

Una versión que la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, refutó.

Amplias conversaciones y contactos tuvieron lugar para operativizar la partida del opositor González Urrutia del país con las plenas garantías que ofrece un salvoconducto, producto del acuerdo entre ambos gobiernos”, escribió la segunda al mando de Maduro en su canal de Telegram.

La historia y la sangre

Con el arribo de González Urrutia también crece el número de dirigentes opositores que en el último lustro han terminado siendo acogidos en el país europeo.

Hasta la llegada del abanderado presidencial, en tierras ibéricas ya estaban más de una docena de políticos antichavistas. Entre los más connotados están el exalcalde de Chacao, Leopoldo López; el exalcalde metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma; el expresidente del Parlamento, Julio Borges; la diputada Dinorah Figuera y el activista Lorent Saleh.

Pero no sólo opositores han conseguido la protección de Madrid, sino también exaltos jerarcas chavistas como el exministro del Interior, general Miguel Rodríguez Torres; la exdefensora del Pueblo, Gabriela Ramírez o la exfiscal general, Luisa Ortega Díaz.

Pero ¿por qué han elegido España?

Porque es un país con la misma lengua, la misma religión y una cultura similar, por lo que somos muy próximos y también por la emigración española que hubo a Venezuela a mediados del siglo XX, la cual ha hecho que muchos venezolanos tengan una que otra conexión familiar o afectiva con España”, le explicó a BBC Mundo el profesor Jorge Rodríguez Virgili, profesor de Comunicación Política de la Universidad de Navarra (España).

En similares términos se pronunció el abogado experto en derecho internacional Mariano del Alba, para quien los “estrechos lazos históricos y culturales” explican por qué hoy hay una gran comunidad venezolana en España, la cual a su vez ha facilitado el desembarco de políticos opositores.

“Muchos de los opositores que se han exiliado en España lo han hecho fundamentalmente porque miembros de su familia ya estaban residiendo allí. Ese fue el caso de López y es el caso ahora de González Urrutia, que tiene una hija viviendo en Madrid desde hace muchos años”, agregó.

Para el segundo semestre de 2022 se estimaba que 251.961 venezolanos residían en España, según el Instituto Nacional de Estadísticas de ese país (INE). La cifra no incluye a aquellos que tienen nacionalidad española por ser descendientes de emigrantes de ese país.

Por su parte, un diplomático que estuvo estacionado en la embajada española en Caracas, y quien pidió no revelar su identidad, ofreció otra explicación para la llegada al país europeo de los opositores y disidentes chavistas.

“La cuestión venezolana es casi un tema de política interior, más que exterior en España», afirmó el exmiembro de la legación en Venezuela.

«Es un elemento de disputa constante entre gobierno y oposición; pero en los últimos años, sin importar quién gobierne (el conservador Partido Popular o el Partido Socialista Obrero Español) ha habido una solidaridad institucional con la dirigencia opositora”, agregó.

Durante el gobierno de Mariano Rajoy (2011-2018), Ledezma y los padres de López recibieron asilo. Por su parte, durante la actual administración socialista de Pedro Sánchez, lo han obtenido el propio López, Ortega Díaz, Rodríguez Torres, Borges y ahora González Urrutia, por mencionar a los más conocidos.

Mayor seguridad y tranquilidad

Rodríguez Virgili también cree que el régimen político español resulta atractivo para los dirigentes venezolanos perseguidos.

España es un estado de derecho consolidado, donde hay libertad de expresión y de reunión y seguridad jurídica, en la que hay unos derechos que se respetan”, apuntó.

Este argumento fue respaldado por Luisa Ortega Díaz.

“Cualquier país en el que se respete el ordenamiento legal, ofrece seguridad jurídica, en consecuencia te da tranquilidad, tienes la certeza de que ese Estado no te va a atropellar ni va a violar tus derechos humanos”, explicó la exfiscal general cuando BBC Mundo le preguntó por qué solicitó asilo en el país europeo.

Pero Rodríguez Virgili no solo cree que el sistema democrático español es un imán, sino también su situación económica.

“En España hay seguridad financiera, por ejemplo en tema de depósitos y propiedad, y eso no ocurre en otras latitudes sobre todo en Latinoamérica”, apuntó el experto de la Universidad de Navarra.

“En España no hay que aprender otro idioma y llegas a un país europeo que ofrece unos niveles de desarrollo y oportunidades muy superiores a los de otros países de habla hispana”, aseveró por su parte Ortega Díaz.

El expresidente de la discordia

La prensa española asegura que en la salida de González Urrutia de Venezuela jugó un papel crucial el expresidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.

Y aunque esta versión no ha sido confirmada ni por él ni por los gobiernos implicados, no sorprendería que fuera así, ya que en los últimos años el exmandatario socialista ha mediado en operaciones similares. Una de las últimas se materializó en enero de 2023, cuando se dio la excarcelación y posterior traslado a España del general Rodríguez Torres.

El funcionario, quien ocupó el Ministerio del Interior con Maduro y la jefatura de los servicios secretos durante más de una década bajo el gobierno del fallecido Hugo Chávez, fue detenido en 2018, acusado de conspiración y permaneció casi cinco años tras las rejas.

Pero ¿por qué Rodríguez Zapatero? Desde 2016 el exgobernante español ha participado en varios intentos de diálogo entre el gobierno y la oposición venezolana, algunos de ellos con el visto bueno no solo de Madrid sino de Washington, recordaron las fuentes diplomáticas españolas consultadas.

«El diálogo debería retomarse para avanzar en aquello que me parece más importante de fondo, que es recuperar los consensos básicos, el espíritu de convivencia y el reconocimiento de una parte hacia la otra», declaró Zapatero en 2021.

Además, durante su gobierno (2004-2012) suscribió importantes contratos con Chávez, como el que permitió a España construir ocho buques para la Armada venezolana, pese a la oposición de Estados Unidos.

Y también ayudó a resolver impasses como el famoso “por qué no te callas” que el entonces rey Juan Carlos I le soltó al desaparecido líder bolivariano en la XVII Cumbre Iberoamericana que en 2007 se celebró en Santiago de Chile.

Estos hechos, según los consultados, le permitieron a Rodríguez Zapatero ganar puntos entre algunos jerarcas chavistas, en particular con los hermanos Jorge y Delcy Rodríguez, presidente del Parlamento y vicepresidencia del país, respectivamente.

No obstante, en la oposición, algunos desconfían de él.

“Zapatero busca blanquear a la dictadura”, denunció en 2019 el entonces diputado Juan Guaidó, quien fue reconocido por más de medio centenar de países como presidente interino de Venezuela.

Borges, por su parte, quien participó en algunas de las negociaciones en las que el exmandatario español terció, no lo considera un mediador imparcial.

Para él, el silencio del exmandatario sobre lo ocurrido en las presidenciales del 28 de julio es inconcebible.

La gran pregunta que hay que hacerle a Zapatero es si hubo fraude o noporque él estuvo allí”, dijo.

Rodríguez Zapatero fue invitado por el gobierno venezolano a observar los pasados comicios presidenciales. Sin embargo, hasta ahora no ha dicho nada sobre lo ocurrido.

Mientras tanto, otros veedores como los del Centro Carter o el Panel de Expertos de Naciones Unidas, dijeron públicamente que los resultados oficiales no son creíbles.

Edmundo González Urrutia apenas tuvo que recorrer la semana pasada los pocos metros de distancia que separan la residencia del embajador holandés en Caracas del complejo que sirve de hogar a Ramón Santos, el principal diplomático español en Venezuela. Entre medias de ambas residencias se levanta una suntuosa vivienda, propiedad durante años del empresario boliburgués Samark López, detenido durante la purga revolucionaria contra el zar del petróleo, Tareck El Aissami. Todo un templo de la Venezuela de la corrupción.

El Mundo

Comenzaba así la operación que ha llevado al exilio al ganador de las elecciones presidenciales en el país petrolero, quien aterrizó este domingo en Torrejón de Ardoz (Madrid) tras cruzar el Atlántico en el avión de las fuerzas armadas españolas. La aeronave se mantuvo desde el jueves en República Dominicana y ya estuvo a punto de volar a Caracas el viernes, aunque finalmente lo hizo el sábado por la tarde.

Con Edmundo viajaron su mujer, Mercedes, quien le acompañó durante toda la campaña, y Diego Martínez Belío, secretario de Estado de Asuntos Exteriores y Globales. Nada más aterrizar comenzó su proceso de asilo político, que en principio supone una victoria parcial para Nicolás Maduro.

El «hijo de Chávez» ordenó desde su megafraude electoral del 28-J la persecución y hostigamiento contra el diplomático, de 75 años, con un objetivo meridiano: su salida del país antes del 10 de enero, fecha en la que está dispuesto a autoproclamarse de nuevo como presidente de facto de Venezuela. Así se sucedieron insultos, amenazas públicas y veladas, tres notificaciones de la Fiscalía chavista y la orden de aprehensión de un juez antiterrorista, que acabaron por vencer su resistencia.

EL MUNDO ha reconstruido los días previos al exilio que cambia el juego político en Venezuela, en el que han jugado papeles destacados los hermanos Rodríguez (la vicepresidenta Delcy, ascendida recientemente al adjudicarse también el Ministerio de Petróleo, y su hermano Jorge, principal negociador de Maduro); José Luis Rodríguez Zapatero, el lobista favorito de la dictadura bolivariana, y el círculo político de Edmundo, en especial el ex diputado Eudoro González, una concesión al régimen del entorno democristiano del ganador electoral.

El juego de las embajadas comenzó nada más desatarse la brutal represión chavista contra los barrios más pobres de Venezuela y la persecución contra la dirigencia democrática y los testigos electorales. En un primer momento, varias embajadas europeas, como Países BajosFranciaItalia y Portugal, accedieron a dar cobijo y resguardo a los principales dirigentes opositores. España, indecisa en el primer momento, reaccionó y decidió ofrecer a María Corina Machado y al propio Edmundo la residencia del embajador español, que ya ocupó durante más de un año el ex prisionero político Leopoldo López.

Se trataba de una cobertura que ya se vivió durante los cuatro años de Juan Guaidó como presidente encargado. El dirigente se protegió en diversas ocasiones en la Embajada de Francia, mientras otros de sus colaboradores buscaron cobijo en otras legaciones europeas. El asedio chavista se repitió en aquellos meses contra los europeos, también contra España, aunque pasaron desapercibidos por la opinión pública.

Edmundo apostó por la residencia del embajador holandés, convertido en uno de los principales defensores de los demócratas venezolanos en los últimos años. Pero transcurridas más de cuatro semanas, el «presidente electo» decidió dar un paso más allá convencido por su entorno familiar y político.

Una decisión que le costó este domingo el reproche del embajador holandés: «Abandonó la embajada neerlandesa porque quería seguir su lucha desde España. Le hablé sobre la situación en Venezuela, la importancia del trabajo de la oposición y la transición hacia la democracia, y subrayé nuestra continua hospitalidad. A pesar de todo, manifestó su deseo de marcharse y continuar su lucha desde España».

El medio neerlandés RTL detalló los «sentimientos mixtos» de su Gobierno, aliviado en parte porque «el líder opositor de 75 años haya salido ileso», pero temeroso por otra porque su exilio desintegre y debilite a la oposición democrática. «Intentaron convencerle de que se quedara, pero sin éxito», concluyó RTL.

De inmediato, el Gobierno de Madrid aseguró al ganador electoral que estaba dispuesto a concederle asilo político. Tocaba negociar entonces con el régimen, y de ello se encargó el círculo de Edmundo y, en especial, Eudoro González, la ficha de Zapatero en la operación. Sobre la mesa, el Gobierno exigió que Edmundo reconociera la sentencia del Tribunal Supremo de Justicia que da por bueno el megafraude de Maduro, además del «reconocimiento» de las instituciones. Por el lado del diplomático se apostó por la libertad de los presos políticos, que según el Foro Penal suman 1.790 en la actualidad, desde los 305 que permanecían antes del 28-J en las mazmorras de Maduro.

Se desconoce de momento el contenido final de esta negociación, pues uno de los rasgos de las negociaciones de Zapatero es imponer el silencio para quienes llegan desterrados a España. A su llegada a España, Edmundo González denunció «presiones, coacciones y amenazas» de Caracas para impedir su salida de Venezuela.

El estatus de asilado político, al tratarse de un «gesto humanitario», dificultaría la acción política posterior del diplomático. Un estatus que evitaron desde Leopoldo López hasta Julio Borges, antiguo presidente del Parlamento. Pedro Sánchez ya adelantó en la mañana del sábado que Edmundo González es un «héroe» al que España no va a abandonar.

El ministro José Manuel Albares, en viaje oficial con Sánchez, insistió en que Edmundo contactó a Madrid «sin un ofrecimiento previo» de Moncloa. «No ha habido ningún tipo de negociación política entre el Gobierno de España y el de Venezuela. El asilo político ha sido a solicitud personal de Edmundo González. El Gobierno de España no da ninguna contrapartida para que se haya podido producir esa salida de González», insistió el canciller español, quien no descarta una reunión de Sánchez con el ganador de las elecciones una vez acabe el viaje oficial a China. El presidente del Ejecutivo, quien en 2019 calificó a Maduro como un tirano durante la Internacional Socialista celebrada en Santo Domingo, ya se reunió con Leopoldo López en octubre de 2020, aunque lo hizo en calidad de secretario general del PSOE en la sede de Ferraz.

La vicepresidenta Delcy Rodríguez, por su parte, dejó claro «los contactos pertinentes entre ambos gobiernos» para conceder salvoconductos y aterrizaje del avión español en el aeropuerto caraqueño de Maiquetía.

«Los gobiernos de España y Venezuela acordaron el otorgamiento de salvoconducto al ciudadano Edmundo González Urrutia para que abandonara el territorio nacional y se acogiera al asilo concedido por España», confirmó este domingo el fiscal madurista, Tarek William Saab, quien ha protagonizado buena parte de la persecución contra el ganador de las elecciones.

Las presiones contra Edmundo se sucedieron hasta el último minuto, incluido el asedio a la Embajada de Argentina, en donde se encuentran refugiados seis de los principales colaboradores de María Corina Machado. Las fuerzas del Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN) reaparecieron por arte de magia revolucionaria en las inmediaciones de la sede, que cuenta con la cobertura actual de Brasil tras la ruptura de relaciones entre Caracas y Buenos Aires.

El Gobierno de Maduro aumentó la presión al «revocar» la custodia brasileña, una clara amenaza de asalto en contra de Magalli Meda, mano derecha de María Corina Machado en su partido, Vente Venezuela (VV); Claudia Macero, responsable de Comunicación del Comando Con Venezuela que lidera Machado; Pedro Urruchurtu, coordinador de Asuntos Internacionales de VV; el ex diputado Omar González, miembro de la dirección nacional de VV; Humberto Villalobos, coordinador electoral del comando; y Fernando Martínez Mottola, uno de los principales asesores de la dirigente.

Mientras los agentes chavistas cortaban la electricidad de la legación diplomática y arreciaban su asedio, la Cancillería chavista justificaba sus acciones al señalar que los dirigentes opositores preparaban un atentado terrorista contra Maduro y contra la vicepresidenta Rodríguez, en un nuevo capítulo de la mentira de Estado que reina en Venezuela.

La nueva embestida escondía un nuevo mensaje para Edmundo: te vamos a hacer la vida imposible en la Embajada en la que estés. Nada más producirse el despegue del avión español, las tropas chavistas desaparecieron de las inmediaciones de la Embajada de Argentina en Caracas. El trabajo ya estaba hecho.

«Estamos con la electricidad cortada y con los accesos a la sede tomados», ha advertido a primera hora de la mañana de este sábado Magalli Medamano derecha de María Corina Machado y uno de los seis colaboradores de la líder opositora refugiados en la embajada de Argentina en Caracas, ahora bajo custodia de Brasil, a pesar de que Nicolás Maduro ha revocado esa custodia.

Por: Daniel Lozano – El Mundo

Desde que el gigante sudamericano se hiciera cargo de la legación argentina a principios de agosto, los agentes revolucionarios habían dejado en paz a Meda, a Claudia Macero (responsable de Comunicación del Comando Con Venezuela que lidera Machado), a Pedro Urruchurtu (coordinador de Asuntos Internacionales de Vente Venezuela (VV), partido de la líder opositora), al ex diputado Omar González (miembro de la dirección nacional de VV), a Humberto Villalobos (coordinador electoral del comando) y a Fernando Martínez Mottola, uno de los principales asesores de la dirigente.

El núcleo duro de Machado encontró refugio argentino en marzo antes de que las fuerzas chavistas les detuvieran, tal y como sucedió con Henry Arviález, coordinador nacional de VV, y la ex diputada Dignora Hernández, jefa política del Comando Con Venezuela. Ambos dirigentes permanecen encarcelados desde hace seis meses.

La relativa calma en torno a la embajada cambió en cuestión de horas, tras las últimas declaraciones del presidente brasileño, Lula da Silva, quien criticó directamente a Nicolás Maduro: «Su comportamiento [al no presentar al país y al mundo las actas electorales] es decepcionante y debe demostrar que ganó».

Patrullas de funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) y de la Dirección de Acciones Estratégicas y Tácticas (DAET), que han reemplazado en parte a las temidas «brigadas de exterminio» de las FAES rodearon la sede caraqueña encapuchados y armados.

A las pocas horas desde Argentina se denunció que el Gobierno de Maduro había revocado la autorización a los brasileños para que custodiaran la embajada, aunque se desconocía la actitud oficial de Brasilia. El temor a un asalto de las fuerzas chavistas creció entre los seis dirigentes, que cuentan con protección argentina.

El Gobierno de Maduro acusó de «injerencismo» y ordenó a finales de julio el retiro de los diplomáticos de ArgentinaPerúChileCosta RicaUruguayPanamá y República Dominicanatras denunciar estos países el megapucherazo electoral del 28J y la represión sangrienta desatada por el chavismo.

Horas antes de que comenzara el último asedio, la cancillería argentina, encabezada por Diana Mondino, había exhortado al fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI) para que dictara órdenes de detención internacional contra Nicolás Maduro y los cabecillas del régimen «ante el agravamiento de la situación y la comisión de nuevos hechos que pueden ser considerados delitos de lesa humanidad».

El argentino Mauricio Macri también se encuentra entre la treintena de ex mandatarios que han firmado el escrito presentado el viernes por el colombiano Andrés Pastrana ante la CPI con parecidos argumentos. Entre ellos destacan todos los ex presidentes del Gobierno españoles, salvo José Luis Rodríguez Zapatero.

El Gobierno de Nicolás Maduro ha justificado la revocación inmediata del beneplácito otorgado en agosto a Brasil, «una decisión motivada por las pruebas que se tienen sobre el uso de las instalaciones para la planificación de actividades terroristas e intentos de magnicidio» contra Maduro y contra la vicepresidenta, Delcy Rodríguez.

Desde hace meses, el chavismo justifica la persecución contra los dirigentes opositores con todo tipo de acusaciones de terrorismo y de golpe de Estado, las mismas que se han usado contra los nuevos presos políticos que abarrotan las mazmorras del régimen. Según el Foro Penal, son 1.659 los prisioneros políticos tras la ola de terror impuesta después del 28J.

Por su parte, la Cancillería de Brasil aseguró que «por el momento se centra en garantizar la seguridad a los asilados en la embajada». El Palacio de Itamaraty aclaró que si Venezuela quiere revocar la autorización concedida en agosto «tiene que esperar la definición de un país sustituto. Mientras tanto, seguimos asumiendo esa responsabilidad».

A través de la red social X, el coordinador Internacional de Vente Venezuela (VV) -partido liderado por María Corina Machado-, Pedro Urruchurtu, ha indicado que agentes de la Dirección de Acciones Estratégicas y Tácticas (DAET) de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) y del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), junto con «funcionarios encapuchados y armados, rodean» el lugar.

Por su parte, el ex diputado Omar González, miembro también de VV, ha denunciado el corte del suministro eléctrico a la residencia, tras lo que está funcionando una «pequeña planta de emergencia» para contar con el servicio.

Los seis opositores se refugiaron después de que la Fiscalía los acusara de varios delitos, como conspiración y traición a la patria, entre otros.

La oposición venezolana vive con sentimientos encontrados el exilio de Edmundo González Urrutia a España. Por un lado, se lamenta de que su marcha quite fuerza y legitimidad a su reclamo de tomar posesión en enero como presidente de Venezuela, como todo parece indicar que le corresponde después de lo ocurrido en las elecciones presidenciales del 28 de julio. Por otro, se alegra de que un señor de 75 años, padre, abuelo, esposo, se libre de ir a la cárcel y cuide su vida y la de los suyos, en peligro evidente desde que aceptó en abril representar a María Corina Machado, la líder de la oposición, en la contienda electoral frente a Nicolás Maduro, el presidente que se niega ahora a abandonar el poder.

Por: Juan Diego Quesada y Alonso Moleiro – El País

Maduro se ha enrocado y no quiere ni oír hablar de la posibilidad de salir por la puerta del palacio de Miraflores, la sede del Gobierno. “El problema ahora es Maduro. En su entorno ya se empieza a asumir que la situación es insostenible, pero él no. La situación es complicada”, cuentan fuentes venezolanas implicadas en el proceso. La salida de González Urrutia se ha producido “para evitar un baño de sangre” y al tratarse “de un hombre mayor al que le esperaba la cárcel”. “Esto no acaba aquí, la negociación sigue”, añaden estas mismas fuentes. Estados Unidos, junto a México, Brasil y Colombia, trata de sentar en la mesa al chavismo y convencerle de que acepte la derrota y haga el traspaso de poderes, que, en todo caso, no se producirá hasta enero.

En medio de todo este conflicto de grandes repercusiones internacionales ha quedado varado González Urrutia, que era hasta hace muy poco un operador político del segundo escalafón, casi desconocido. No venía de una lucha de años en primera fila como pudiera ser la de Leopoldo López o Henrique Capriles. La historia tocó a su puerta de repente y él la abrió, por responsabilidad histórica. Machado lo eligió al no poder competir ella misma por prohibición de los órganos de control en manos del chavismo. Pocos podían imaginar que Machado lograría traspasar en cuestión de días todo su capital político a Edmundo, al que no conocía nadie, y que la gente saldría a votar por él de forma masiva. Muchos analistas políticos creían que heredar de esa manera el voto no era posible, y menos en tan poco tiempo. Estaban equivocados. La movilización antichavista fue monumental. El Consejo Nacional Electoral (CNE), el ente que debía revelar el resultado final durante la madrugada del 28 de julio, se ha negado a enseñar las actas y, por tanto, no ha demostrado la victoria chavista. La oposición, en cambio, publicó en una página web todas las que sus voluntarios lograron recopilar en los centros de votación de todo el país. En ellas, González Urrutia casi triplica en votos a Maduro.

Enorme hueco

La líder es Machado, de eso no cabe ninguna duda, pero la salida de González Urrutia del país deja un enorme hueco que la oposición debe llenar en un panorama político complejo, donde cualquiera puede ser detenido en cualquier momento. “Toca recomponerse, levantarse, seguir con la lucha”, cuentan en el equipo de Machado. Algunos de sus colaboradores más cercanos no conocían anoche, minutos antes de que se hiciera oficial, que González Urrutia había aceptado la oferta española de recibir asilo político. En esa negociación participaron Jorge y Delcy Rodríguez, hermanos y principales operadores políticos de Maduro, y el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero. González Urrutia, de acuerdo a fuentes conocedoras de esas conversaciones, se negó a aceptar el fallo del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela, que otorgaba la victoria a Maduro después de un peritaje —la web Armando.info ha publicado una investigación en la que demuestra que los “peritos” en realidad eran funcionarios chavistas disfrazados—. Pero pidió que se respetara la integridad de los seis asesores de Machado refugiados en la Embajada argentina en Caracas, perseguidos bajo la vaga acusación de “terrorismo” y que se liberase a otros presos políticos. En las horas previas a que González Urrutia decidiera si se iba o se quedaba, las fuerzas de seguridad venezolanas rodearon la Embajada argentina y cortaron la electricidad del edificio. Parecía que el asalto era inminente. En realidad, era una táctica de amedrentamiento, pero no contra Argentina, ni siquiera contra Brasil, el país encargado de la representación de ese país en Venezuela, sino contra González Urrutia, que refugiado en la sede diplomática de Países Bajos podía ver como no hay lugar seguro o inviolable para el chavismo. El enemigo estaba a las puertas.

La trampa que conlleva el exilio de González Urrutia es que venga acompañado del olvido, como ha ocurrido a muchos opositores que por seguridad han abandonado Venezuela. Es verdad que Machado, el motor principal del cambio, permanece en el país, pero quien tiene la legitimidad para enfundarse la banda presidencial en enero es González Urrutia. Ella lanzó un mensaje en redes sociales en el que no dejaba ninguna grieta a la idea de que se produzca un desmoronamiento de la causa opositora: “El 10 de enero de 2025, el Presidente Electo Edmundo González Urrutia será juramentado como Presidente Constitucional de Venezuela y Comandante en Jefe de la Fuerza Armada Nacional. Que esto quede muy claro a todos: Edmundo luchará desde afuera junto a nuestra diáspora y yo lo seguiré haciendo aquí, junto a ustedes”.

El paso dado por González Urrutia ha sido comentado con respeto y comprensión por la mayoría de los dirigentes políticos de la Plataforma Unitaria, que reúne a los principales partidos opositores. “Le toca ahora una lucha diferente, hacer presencia en los organismos internacionales, articular con los millones de venezolanos en el exterior y ser la voz de todo el país”, ha afirmado Delsa Solórzano, una de las colaboradoras más estrechas de Machado. Andrés Caleca, otro opositor, ha afirmado sentirse “aliviado”, con la salida del candidato, y Juan Pablo Guanipa, diputado de la Asamblea, ha asegurado que “la marcha de Edmundo es una demostración más de que combatimos una dictadura oprobiosa y denigrante”. Sin González Urrutia, en la oposición están convencidos de que tienen la tarea de seguir en pie en Venezuela y reclamar como suya la investidura del 10 de enero. “Porque eso es lo que han votado los venezolanos”, defienden.

Los puentes fronterizos siguen plenamente abiertos. Ni siquiera el paro camionero, con el que lidió el Gobierno de Gustavo Petro esta semana, detuvo el flujo de personas y vehículos por el Simón Bolívar, el más tradicional de los cruces que conectan a Colombia con la vecina Venezuela, sacudida por una crisis poselectoral que ya cumple más de un mes sin salidas a la vista. Es jueves al mediodía en La Parada, el asentamiento que ha crecido en la boca del puente del lado colombiano, y las personas que van y vienen bajo un sol abrasador que rebota contra el asfalto no se detienen, como de costumbre.

Por: Santiago Torrado – El País

Los cruces binacionales han sido el embudo de uno de los mayores flujos de personas en el mundo. Casi tres millones de venezolanos se han asentado en Colombia, por mucho el principal país de acogida de la diáspora. El Simón Bolívar, que comunica la zona metropolitana de Cúcuta con San Antonio del Táchira, se ha visto en varios momentos desbordado por las sucesivas oleadas de migrantes que han salido empujados por la hiperinflación, la inseguridad o la escasez de alimentos y medicinas en los años que lleva Nicolás Maduro en el Palacio de Miraflores. Sin embargo, ha estado menos concurrido de lo habitual a lo largo de esta inusual semana, marcada por los bloqueos de camioneros y transportadores –hasta 21 en el departamento de Norte de Santander–, que no llegaron a paralizar a la mayor urbe colombiana sobre la frontera y se levantaron el viernes.

Aunque todavía se asoma uno que otro carruchero, jóvenes desposeídos que cargan paquetes por unos pocos billetes, y persiste algún trochero que se ofrece a llevar personas por los caminos informales, el Simón Bolívar ha vuelto a ser un puente esencialmente vehicular después del restablecimiento de relaciones con la llegada de Petro al poder. Los días en que miles de peatones transitaban sin descanso se antojan lejanos. Aunque siempre habrá trochas activas en una frontera tan porosa, con más de 2.200 kilómetros, los carrucheros han cedido su lugar a los carros y los mototaxistas, que parecen omnipresentes y ofrecen viajes a las poblaciones cercanas a lado y lado. Ya no están las carpas ni las vallas, y los pitos han relevado aquel sonido de las ruedas de maletas y carritos que transportaban todo tipo de mercancía, la banda sonora que caracterizó el lugar durante los largos años de diferencias irreconciliables entre Bogotá y Caracas.

Con Maduro atrincherado en proclamarse ganador de las elecciones del 28 de julio sin mostrar ninguna prueba de ese resultado, Petro persiste en un intento de mediación para desbloquear la situación. El presidente de Colombia insiste en pedirle a Maduro que muestre las actas electorales y evite la represión de la oposición, que defiende el triunfo de Edmundo González luego de haber recolectado y publicado la casi totalidad de las famosas actas. “De nuestra parte las poblaciones fronterizas pueden sentirse tranquilas”, declaró Petro a mediados de agosto, cuando postuló su fórmula para una salida negociada que incluía “nuevas elecciones libres”, una idea rechazada desde ambas orillas. “Las fronteras seguirán abiertas para mejorar la prosperidad común de nuestros pueblos”, prometió entonces.

Por aquí han pasado también decenas de perseguidos políticos que huyen de la represión desatada por el chavismo, que incluye a dirigentes opositores, líderes estudiantiles, defensores de derechos humanos, periodistas o testigos electorales. Su presencia, sin embargo, no es palpable en Cúcuta, pues tienden a seguir su camino hacia otros lugares de Colombia. Sitiada por un archipiélago de bandas y grupos armados, no les inspira confianza. “Este ha sido un año dramático para nosotros en términos de violencia; Cúcuta hoy no es una ciudad segura para nadie”, apunta Wilfredo Cañizares, defensor de derechos humanos y director de la fundación Progresar. “El Gobierno se equivocó al pensar que solo el restablecimiento de las relaciones y el intercambio comercial iban a solucionar los problemas de la ciudad”, se lamenta.

Las restricciones hoy son mínimas en todos los puentes que comunican el departamento de Norte de Santander con el estado Táchira. Al Simón Bolívar y el Francisco de Paula Santander, estructuras obsoletas tras más de medio siglo de servicio en un eje que llegó a ser en mejores tiempos el paso comercial más activo de América Latina, se suma ahora el de Tienditas, rebautizado como puente Atanasio Girardot, una moderna infraestructura que por fin entró en servicio en 2023 como parte del deshielo. El esperado repunte del intercambio comercial también queda en el aire a la espera del desenlace de la crisis.

Jonás Garrido, un venezolano de 42 años que sobrevive en medio de la informalidad ayudando a las personas que cruzan, bien sea con las maletas o con los trámites, vivió el proceso electoral con la expectativa de un cambio que le permitiera regresar. Viajó hasta su natal Puerto Cabello, en el estado Carabobo, a más de 700 kilómetros, para el día de elecciones. “Fui para allá a votar con el pensamiento de quedarme, pero si la cosa seguía igual me volvía a venir para acá. No mejoró nada”, se lamenta. Solo estuvo dos semanas. “No aguanté. Está demasiado rudo para comer, trabajar…aquí por lo menos se consigue algo”, relata.

Las autoridades regionales se mantienen expectantes ante la posibilidad de una nueva oleada migratoria, que hasta ahora no se ha producido. “Después de las elecciones hemos visto unos flujos que han disminuido”, dice sobre el propio puente Kimberly Labarca, la secretaria de fronteras de Norte de Santander. El flujo de los llamados migrantes pendulares, que van y regresan, es de unas 35.000 personas diarias, señala. “Este flujo ha disminuido aproximadamente un 13%, a unas 30.000 personas, e incluso varios comerciantes nos han comentado que sus ventas han bajado hasta un 30% o 40%”, detalla la funcionaria. Migración Colombia tiene un plan de contingencia con unos semáforos de alertas, pero de momento no se han activado.

“Está flojo, flojo”, corroboran los cambiabolivares este caluroso jueves detrás de las ventanillas de seguridad de las abundantes casas de intercambio de divisas en La Parada, aunque atribuyen la escasa actividad al paro de camioneros. Les siguen llamando así a pesar de que, ante la dolarización de facto de Venezuela, ahora solo cambian pesos y dólares, ya no bolívares.

La frontera vive “una tensión” ante el imprevisible desenlace del proceso electoral en Venezuela, apunta William Villamizar, el gobernador del Norte de Santander, sin ocultar su preocupación. “Ese desenlace nosotros esperamos que no sea una migración masiva, que ya la hemos tenido en el departamento en épocas anteriores”, dice. Villamizar, en su tercer periodo, también era gobernador en otras crisis como la de 2015, cuando Maduro cerró la frontera y expulsó a miles de colombianos que cruzaron el río Táchira con sus enseres al hombro. En esos momentos críticos que parecían superados, con bastante más de 100.000 entradas diarias, los migrantes se han quedado en las plazas, los parques y las calles de la ciudad, e incluso se ha producido el fenómeno de los caminantes, que se internan a pie por las carreteras para llegar al centro del país, o incluso hasta la frontera con Ecuador.

“Esta migración masiva, cuando se da, nos obliga a generar una atención al migrante en salud, con la alerta amarilla en los hospitales; en educación, en donde toca atender los niños en el sistema escolar; y también en los temas de seguridad”, detalla Villamizar. Cuando ha ocurrido, el flujo rebasa la capacidad institucional de respuesta, advierte. “Por eso nosotros esperamos que el desenlace final se acepte en el pueblo venezolano, que de alguna manera no tenga que volver a darse ese éxodo tan grande”, añade. Admite que los temas en los que estaba trabajando con el gobernador del Táchira, el chavista Freddy Bernal, están “relativamente paralizados”. Los gobernadores de los departamentos fronterizos no están autorizados a opinar sobre la forma en que se desarrollen los procesos electorales en el país vecino, “es una definición que debe hacer el canciller [Luis Gilberto Murillo]”, apunta para evitar pronunciarse. La postura diplomática de Bogotá no parece una prioridad entre sus preocupaciones.

WP Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
Scroll to Top