Armando Esteban Quito

Cualquiera que conozca bien el sexo y conozca bien el chocolate sabrá que, efectivamente, ambas actividades (comer chocolate y practicar sexo) no son intercambiables. La mayoría, probablemente, elegiría el sexo antes que el chocolate, pero lo cierto es que a falta de uno podemos conformarnos con el otro para, como mínimo, paliar los males que nos provoca la abstinencia.

Por: Laura Conde – Antena 3

Y aunque muchos expertos aseguran que afirmar así a la ligera que el chocolate es un sustitutivo del sexo es ir demasiado lejos (entre ellos Francesc Gil, director del Museu de la Xocolata de Barcelona y numerosos científicos), sí que es cierto que la ingesta de chocolate facilita la liberación de endorfinas y activa la serotonina, una sustancia que generan nuestros neurotransmisores y que nos hace sentir felices, la misma sustancia exactamente que se segrega cuando practicamos sexo o, por ejemplo, cuando tomamos el sol.

De hecho, el chocolate negro contiene concretamente feniletamina, un compuesto que libera las mismas endorfinas no sólo que el sexo, sino del enamoramiento. Por ese motivo, cuando estamos en época depresiva o de mayor decaimiento tomamos chocolate y automáticamente nos sentimos mejor. Cabe destacar, y esto conviene tenerlo presente, que hablamos de casos de depresión leve o simplemente de períodos en los que tenemos menos energía y andamos algo apesadumbrados.

Además, es bueno para el corazón y en cantidades moderadas puede reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, pues mejora la circulación sanguínea, ralentiza la oxidación de colesterol malo y aumentan los niveles de resistencia y energía, cosa que mejora nuestra vida sexual.

Aparte de intercambiables, chocolate y sexo son también compatibles en la cama. Son muchos los expertos en terapias de pareja que recomiendan la inclusión de chocolate en la vida sexual, y muchísimos los spas y centros de estética que ofrecen masajes sensuales en pareja a base de chocolate. Muchos expertos recomiendan, además, en esos momentos en que nuestra vida sexual no es precisamente un festival, la inclusión de juguetes y chocolate, una mezcla explosiva que puede actuar fulminantemente contra el hastío que se ha instalado en nuestros dormitorios.

Un gobierno muy «MAGA», de halcones, ex y fidelísimos, también recientes y controversiales como Elon Musk y Robert F.Kennedy Jr., en la cima de la lotería de ministros que ya enloquece tras la victoria de Donald Trump.

ANSA

Sin olvidar el senador J.D. Vance, de 40 años, un tiempo su feroz crítico pero ahora el tercer más joven vicepresidente de la historia norteamericana y entre los políticos menos expertos y más divisivos en haber jamás ocupado tal cargo, pero ya indicado como posible heredero del magnate: su portafolio está todo por definir y podría abarcar desde la inmigración a las finanzas, de donde proviene.

Empero, el nombre en el que se concentra la atención de todos es el del hombre más rico del planeta que, luego de haber votado a demócratas y señalado a Ron DeSantis, apostó por el expresidente convirtiéndose en el patrocinador más intenso (e incendiario), también en sus mitines: le puso a disposición su plataforma social X abriendo a la desinformación, ideó una controvertida lotería electoral en los estados en vilo y les donó 119 millones que le hicieron ganar 13.000 millones de dólares en Wall Street con la suba de Tesla.

«Con él nació una estrella, debemos proteger nuestros genios», dijo Trump en el discurso de la victoria en Palm Beach.

A él prometió la dirección de una nueva Comisión para la eficiencia gubernamental que debería desmantelar lazos y ribetes para las empresas y recortar 2 billones de dólares del presupuesto federal.

Una posición que generaría un gigantesco conflicto de intereses dado que Musk es también uno de los más grandes e importantes contratistas del gobierno federal, del Pentágono a la NASA, y que la desregulación favorecería algunas de sus actividades, de la IA al automóvil sin conductor. «El futuro es fantástico», tuiteó, y lo será seguramente para sus empresas.

Repudiado por el clan Camelot por haber apoyado al líder republicano, RFK Jr., hijo de Bob y sobrino de John Kennedy, reveló que el expresidente prometió darle el control de la Salud Pública, o sea la Secretaría de Salud con sus agencias CDC, FDA, NIH, y la de Agricultura. El abogado conspiracionista «no vax» ya anunció su primera batalla, aquella contra el fluoruro del agua pública.

Con el control del Senado, Trump puede presionar por los candidatos que prefiere, aun los más conflictivos. Para guiar la diplomacia de Estados Unidos los nombres que están en danza son el del ex consejero para la Seguridad Nacional Robert O’Brien, el exembajador en Berlín Ric Grenell y el del senador y ex representante diplomático en Japón Bill Hagerty (un halcón anti-China).

Son todos favoritos asimismo para otros puestos en el sector de la seguridad nacional, junto a John Ratcliffe, ya director de la Inteligencia Nacional, y Matt Pottinger, ex consejero de seguridad nacional. Parece perder altura el senador Marco Rubio.

Para la Defensa en carrera figuran el senador Tom Cotton (papable incluso para la CIA, junto al ex funcionario de la seguridad nacional Kash Patel) y el ex consejero para la Seguridad Nacional Mie Waltz, primer «boina verde» en servir en el Congreso. Aspira además Mike Pompeo, que no sería una primera elección porque no es amado por el mundo MAGA.

Para el Tesoro se perfila un exponente de Wall Street, como John Alfred Paulson o el expresidente la SEC, Jay Clayton, pero también el ex representante para el Comercio de Estados Unidos Robert Lighthizer, en carrera también como nuevo secretario de Comercio, junto a Linda McMahon (al frente de la Small Business Administration en la precedente presidencia) y ex candidato presidencial Vivek Ramaswamy.

En ‘pole position’ como secretaría de Energía el gobernador de Dakota del Sur, Doug Burgum, rival del magnate en las primarias. Como Fiscal General giran los nombres de Jeff Clark, alto funcionario de la Secretaría de Justicia comprometido en los intentos de revertir el voto en 2020, y el senador Mike Lee.

Finalmente, en la lotería de nombres para el poderoso rol de jefe de gabinete figuran Brooke Rollins, ex funcionario de la Casa Blanca de Trump, mientras como vocero de la Casa Blanca despunta Chris LaCivita, director de campaña de Trump.

Queda por ver qué papel tendrá la estratega Susie Wiles, considerada la eminencia gris de la campaña del magnate.

El «Francomodín» también ha llegado a Estados Unidos y quizás haya sido la aportación de Pedro Sánchez a la campaña de Kamala Harris, pero no le ha funcionado. ¿Será Franco un amuleto?

La Gaceta de la Iberosfera

La cadena de televisión por cable MSNBC, que emite desde Nueva York, es conocida por su tendencia de izquierdas. Al menos no engaña a nadie y, sobre todo, no la pagan los ciudadanos vía impuestos a diferencia de RTVE.

Una de sus estrellas es la periodista Joy Reid, que lleva ocho años viviendo de echar odio sobre Donald Trump y los republicanos. El lunes por la noche pronunció una arenga para su audiencia, de menos de dos millones de personas, animándoles a votar por Kamala Harris. Y recurrió a uno de los eslóganes más repetidos por la izquierda desde que Trump apareció en la política nacional en 2016: la amenaza inminente del fascismo.

Así comenzó: «A este lado de la pantalla (…) hemos expuesto lo que está en juego en estas elecciones cruciales en las que un bando defiende la libertad, mientras que el otro responde a la definición de libro de texto de fascismo, es decir, un régimen dictatorial de extrema derecha como la Alemania de Hitler o la España de Franco o la Italia de Mussolini, pero también la Sudáfrica gobernada por los blancos antes de que Mandela y la mayoría negra tomaran el control, o la Rusia de Vladimir Putin, la Hungría de Viktor Orban, o Nicolás Maduro en Venezuela».

Hitler, Mussolini y Franco. ¡El Eje! ¡La Segunda Guerra Mundial! Dos dictadores que persiguieron a los judíos y otro que los salvó. Bueno, no pidamos matices a la clase moralmente superior por muy educada que éste; Joy Reid es graduada por Harvard. Para actualizar el mensaje, citó al ruso Putin, al venezolano Maduro y al húngaro Orbán, del que las autoridades de la Unión Europa nunca han podido decir que las elecciones en su país estuviesen amañadas. No apareció el mayor tirano del mundo, el chino comunista Xi Jinping.

Todos esos regímenes, prosiguió Reid, tienen en común que «suprimen los derechos de las mujeres y las minorías, utilizan a los militares para ejecutar los caprichos de un dictador hombre fuerte, y controlan y suprimen la prensa, la educación, las artes, reescriben la historia para adaptarla a una clase racial favorecida y dominante, y fomentan una corrupción extravagante para enriquecer al dictador y a sus amigos». Es, según ella, lo que hizo Franco, cuyos descendientes apostamos que no tienen la fortuna de tantos dirigentes socialistas, y lo que hará Trump a partir de ahora.

A continuación, la periodista woke dejó a Franco en paz para afirmar que Elon Musk «ha comprado a Trump por 75 millones de dólares»; que el socio de éste, Peter Thiel, «es dueño» del vicepresidente JD Vance, «que odia a las mujeres»; que Stephen Miller, asesor de Trump, «parece soñar con el regreso de los campos de internamiento a suelo estadounidense».

En este párrafo, las palabras más extensas se las adjudicó al exdemócrata Robert F. Kennedy, porque «este fin de semana anunció que la primera orden del día será poner fin a la fluoración de nuestro suministro de agua, devolviéndonos a una época en la que las caries infantiles y las enfermedades bucales eran rampantes». También dijo que Kennedy haría que «el sarampión, las paperas y la poliomielitis reaparezcan junto con el coronavirus. Y diablos, ¿por qué no traer de vuelta la peste bubónica?». O sea, Trump es Hitler y, si no te lo crees, Franco.

Los ciudadanos norteamericanos se han pronunciado… y ha ganado el bando que encaja en «la definición de libro de texto de fascismo». Si fascista es un insulto, ¿cómo va a reaccionar la gente a quien le insulta a diario llamándoles fascistas, nazis, racistas o machistas? Los encuestadores deberían tratar de investigar cuántos millones de votantes llevan estos demagogos a las candidaturas patriotas.

Con la victoria de Donald Trump sobre su contrincante, la vicepresidenta Kamala Harris, surgieron a la luz nuevamente los planes concretos que el candidato republicano prometió hacer desde el primer día al asumir la presidencia.

Por: Luis A. Flores – Infobae

Entre las declaraciones que dio a lo largo de su campaña se encuentran temas como despedir al fiscal que presentó dos cargos federales en su contra, liberar a quienes participaron en los hechos del 6 de enero de 2021 y acabar con el “Green New Deal”, según informó ABC News.

Liberar a quienes atacaron el Capitolio

En su plataforma de redes sociales, Trump hizo la promesa de liberar a quienes participaron durante el ataque del 6 de enero de 2021 al Capitolio de Estados Unidos. Si bien no dijo a cuántos quería sacar de la cárcel, admitió que se “inclina” a “perdonar a muchos de ellos”, según reportó ABC News en marzo de 2024.

El Departamento de Justicia informó a principios de octubre que “aproximadamente” 1.532 personas fueron imputadas a nivel federal por delitos asociados al ataque al Capitolio, de los cuales 571 fueron acusados de agredir, resistirse o impedir el paso a agentes o empleados.

De esta última cifra, 171 individuos fueron acusados de utilizar un arma mortal o peligrosa o de causar lesiones corporales graves a un agente, además de haber ingresado a un área restringida.

Despedir al fiscal Jack Smith

A finales de octubre, Trump hizo una llamada al “Hugh Hewitt Show”, donde fue cuestionado sobre si despediría a Jack Smith, el fiscal que lo acusó en dos casos federales, según reportó ABC News.

Durante sus declaraciones afirmó que “tienen inmunidad en la Corte Suprema”. “Lo despediría en dos segundos. Será una de las primeras cosas que se abordarán”, añadió Trump.

Ammar Moussa, portavoz de la campaña, salió a condenar los comentarios del entonces candidato republicano a través de un comunicado citado por el medio, en el que aseguró que un segundo mandato de Trump en el que “no tenga prácticamente ningún tipo de contención” y en el que está “rodeado de leales que darán rienda suelta a sus peores instintos”, pinta a ser “más peligroso”.

“Estados Unidos no puede arriesgarse a un segundo mandato de Trump”, afirmó Moussa.

Acabar con el Green New Deal

El Green New Deal es una iniciativa de política pública presentada por Alexandria Ocasio-Cortez y el senador Ed Markey, que busca enfrentar el cambio climático.

Trump ha mostrado su descontento con esta propuesta. Según reportó ABC News, el republicano dijo durante una presentación en septiembre en el Economic Club de Nueva York que su plan “pondrá fin al Green New Deal”, al que calificó como “la mayor estafa de la historia”.

“Voy a plasmarlo en una orden ejecutiva. Va a terminar el primer día”, aseguró Trump.

Un gran número de deportaciones

Una de las cosas que Trump dijo que haría durante su primer día en la Casa Blanca tiene que ver con la política migrante. Durante su mitin realizado en el Madison Square Garden de Nueva York, afirmó que lanzará “el mayor programa de deportación de la historia de Estados Unidos”.

“Rescataré todas las ciudades y pueblos que hayan sido invadidos y conquistados, meteremos a estos criminales crueles y sedientos de sangre en la cárcel y los echaremos de nuestro país lo más rápido posible”, detalló Trump.

Green cards para los graduados

A pesar de sus declaraciones sobre los migrantes en el Madison Square Garden, Donald Trump afirmó durante un episodio del podcast “All In” publicado en junio que daría Green cards a los no ciudadanos estadounidenses tan pronto como se graduaran de la universidad, según reportó ABC News.

“Creo que deberías obtener, automáticamente, como parte de tu diploma, una tarjeta verde para poder quedarte en este país. Eso incluye también los colegios universitarios”, afirmó el entonces candidato a la presidencia.

“Cualquiera que se gradúa de una universidad, si estudia allí durante dos o cuatro años, si se gradúa u obtiene un doctorado, debería poder quedarse en este país”, añadió Donald Trump.

Panamá logro una generación de energía eléctrica 100% renovable para cubrir su demanda de 1,437 MW, generando un excedente de 226.47 MW que fueron enviados a otros países de la región para cubrir su déficit, informó la Secretaría de Energía.

ANPanamá

Un reporte de la institución indica que este avance reafirma el rol de Panamá como proveedor energético clave en Centroamérica y su compromiso con la sostenibilidad.

La generación energética actual se compone en un 83.35% de plantas hidroeléctricas (1,361.13 MW), un 11.43% de energía solar (186.62 MW) y un 5.22% de energía eólica (85.29 MW). Esta combinación, basada en los recursos naturales disponibles en el país, permite mantener un sistema eléctrico estable y con capacidad de respuesta ante variaciones en la demanda.

Juan Manuel Urriola, Secretario de Energía, señaló que Panamá muestra cómo, con una adecuada planificación energética en el corto plazo, es posible cubrir su demanda de energía de manera limpia y a menor costo, aprovechando fuentes renovables y reduciendo la dependencia de combustibles fósiles. “Panamá está en condiciones de contribuir a la seguridad energética de la región sin comprometer su propio abastecimiento, siendo un ejemplo de eficiencia en el uso de nuestros recursos renovables,” afirmó Urriola.

Además de cumplir con la demanda local, Panamá cuenta con una reserva rodante de 186.33 MW, lo cual refuerza la confiabilidad del sistema y asegura una respuesta rápida en caso de fluctuaciones en el consumo energético. Esta reserva permite a Panamá mantener un suministro estable y al mismo tiempo ofrecer soporte a otros sistemas eléctricos de Centroamérica, consolidando su posición como un pilar en la integración energética regional, indica el reporte de la sectetaría de energía.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahuanunció este martes la destitución de Yoav Gallant como ministro de Defensa, una decisión que adjudicó a una erosión en su confianza los últimos meses. Consecuencia de este cambio, el mandatario informó que Israel Katz será quien -en adelante- lidere esta cartera, crucial en los tiempos de guerra que corren.

Infobae

“Agradezco al primer ministro Netanyahu la confianza depositada en mí al nombrarme ministro de Defensa. Trabajaremos juntos para hacer avanzar el sistema de seguridad hacia la victoria sobre nuestros enemigos y para lograr los objetivos de la guerra: el regreso de todos los rehenes como la misión de valor más importante, la destrucción de Hamas en Gaza, la derrota de Hezbollah en el Líbano, la contención de la agresión iraní y el regreso seguro de los residentes del norte y del sur a sus hogares”, apuntó en sus redes sociales tras conocerse la noticia.

Katz hasta este martes se desempeñaba como ministro de Relaciones Exteriores y cuenta con un largo historial en la política del país.

Su primer paso fue en la Knesset, en 1998, donde ingresó como reemplazo de Ehud Olmert. Si bien había intentado hacerse con un lugar en la lista del Likud en las elecciones legislativas de 1992 y 1996 sin éxito, una vez dentro fue reelegido en dos oportunidades, en 1999 y 2003.

Aquel año, sin embargo, dejó el asiento para asumir como ministro de Agricultura del gobierno de Ariel Sharon y en 2006, tras la división del Likud con Kadima, dejó el gabinete aunque fue reelegido. Durante su tiempo en el cargo, impulsó varias iniciativas relativas a los colonos en los Altos del Golán, el referéndum en el Likud sobre un plan de desconexión de Gaza y el impulso de fondos destinados a subsidios para los asentamientos de Cisjordania, lo que dejaron entrever su línea dura.

En 2009, Katz ganó el puesto 11 en la lista del Likud y asumió como ministro de Transporte, cargo desde el que también fomentó proyectos como la transliteración hebrea de señales de tráfico. Durante su tiempo en la cartera se desempeñó también como ministro de Inteligencia y, tras ser reelegido en 2013 y 2015 en Transporte, dejó el cargo para sumarse a la Cancillería, en 2019.

Poco después fue nombrado ministro de Finanzas en el gobierno de unidad aunque en enero de 2024 volvió a encabezar el Ministerio de Exteriores.

En el último tiempo, Katz ha tenido un rol importante en lo que respecta a la defensa de Israel ante el mundo, en el marco de la guerra que inició con las masacres de Hamas en el país, el 7 de octubre de 2023. Desde su espacio ante organismos internacionales como la OTAN, Katz ha sido un fuerte crítico de la solución de los dos estados y la creación de un Estado palestino en todas sus formas, cualquier tipo de relación con la Autoridad Palestina, y hasta el rol de Occidente en lo que respecta a la lucha contra el terrorismo.

Así, por ejemplo, ha tenido roces con mandatarios que reconocieron al Estado palestino y se cruzó con el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, al que acusó de impulsar una “agenda antisemita” y contraria a su país, luego de que no celebrara la muerte del ex líder del Hamas Yahya Sinwar.

“El secretario general de Naciones Unidas no acogió con agrado la eliminación del architerrorista Yahya Sinwar, del mismo modo que se negó a declarar a Hamas una organización terrorista después de la masacre del 7 de octubre”, escribió en sus redes sociales el 24 de octubre.

Además, días antes, el Canciller había declarado persona non grata a Guterres y vetó su entrada al país, también por su negativa a condenar de manera “inequívoca” el ataque con misiles de Irán del 1 de octubre.

“Un Secretario General anti israelí que brinda apoyo a terroristas, violadores y asesinos no merece poner un pie en suelo israelí. Se le recordará como una mancha en la historia de la ONU”, sentenció entonces.

El gobierno de Pedro Sánchez en España ha enfrentado varios escándalos de corrupción, algunos de los cuales involucran a figuras destacadas de su círculo cercano.

Desde las redes sociales, aparece este increíble video. Pedro Sánchez opositor con unas durísimas palabras a Pedro Sánchez gobernante.

Entre los casos más controversiales destaca el «Caso Koldo,» que investiga presuntos sobornos y tráfico de influencias en la adjudicación de contratos de mascarillas durante la pandemia. Se alega que varios funcionarios, incluido Koldo García, ex asesor de Sánchez, podrían haber manipulado contratos públicos a cambio de comisiones millonarias, generando fuertes críticas por la transparencia en la gestión de recursos durante la crisis sanitaria.

Otro caso relevante es el del rescate financiero de la aerolínea Air Europa y su empresa matriz, Globalia. En 2020, el gobierno destinó alrededor de 475 millones de euros a esta empresa, proceso que fue gestionado en tiempo récord y en circunstancias cuestionables. Este rescate ha despertado sospechas sobre vínculos personales, dado que Begoña Gómez, esposa de Sánchez, mantenía una relación profesional con Javier Hidalgo, CEO de Globalia, lo que ha alimentado especulaciones de posible tráfico de influencias.

Además, el «Delcygate» ha continuado manchando la imagen del gobierno. Este escándalo se originó en 2020 cuando Delcy Rodríguez, vicepresidenta de Venezuela, visitó España y fue recibida en el aeropuerto de Barajas a pesar de las sanciones impuestas por la Unión Europea. José Luis Ábalos, exministro de Transportes y uno de los aliados de Sánchez, fue acusado de haber facilitado esta visita en secreto, lo que generó críticas en torno al respeto del gobierno español hacia las sanciones internacionales.

Otro de los escándalos que ha generado controversia en el gobierno de Pedro Sánchez es el que involucra a su esposa, Begoña Gómez, y posibles casos de tráfico de influencias. Gómez ha sido investigada por sus vínculos con varias universidades españolas, donde habría gestionado convenios y colaboraciones que podrían haber favorecido a personas cercanas al entorno político del PSOE. Estas investigaciones están centradas en la posibilidad de que Gómez haya utilizado su posición para influir en decisiones y beneficiarse de contratos relacionados con sus actividades académicas y profesionales.

Este caso ha sido especialmente delicado para el presidente Sánchez, quien ha tenido que defender la integridad de su esposa públicamente, afirmando que las acusaciones son infundadas y que tienen una motivación política. A pesar de sus declaraciones, la investigación en torno a Gómez ha mantenido la presión mediática y política sobre el gobierno, sumando un nuevo elemento a la lista de escándalos que agobian al actual ejecutivo.

Estos casos, junto con acusaciones de manipulación en el sistema judicial, han puesto en una posición difícil al gobierno de Sánchez, aumentando la presión política y la desconfianza pública.

También es mala suerte ser el candidato demócrata en esta época y saber que uno o una pasará a la historia como el hombre o la mujer que se enfrentó a Donald Trump, ya sea para perder frente a él o para, de algún modo, imponerse en las urnas.

Por: Carlos Esteban – La Gaceta de la Iberosfera

Trump es el protagonista indudable de esta liza como de la anterior, y así el rasgo más destacable de Kamala Harris y su mayor mérito con diferencia es no ser Trump. Todo lo demás de su persona y plataforma queda eclipsado por ese dato, que convierte estas elecciones en una referéndum sobre la supervivencia de Estados Unidos tal como lo hemos conocido.

Y es una pena, porque si la personalidad y las gracias de Harris son de una mediocridad sin apenas paralelo en la historia de Norteamérica, las circunstancias de cómo llegó a presentarse a la carrera presidencial resultan de lo más interesantes y significativas, absolutamente excepcionales.

La presidencia de los Estados Unidos es la magistratura política más alta de la tierra en nuestros días, y nadie ha llegado a aspirar a ella sin méritos personales, por más que al gobernado puedan parecerles insuficientes. Cuando no son inteligentes son, al menos, astutos. No es el caso de Kamala, y esto la hace extraordinaria.

Kamala es el vacío, la futilidad, la nada. Por motivos profesionales, que no por gusto, he tenido en estos días que escuchar o leer sus entrevistas, sus discursos, sus entrevistas. Y de las ensaladas de palabras que constituyen su especialidad retórica he advertido una sorprendente evidencia que, tengo que creer, no ha podido escapar a muchos, incluyendo sus partidarios: Kamala apenas sabe nada de la realidad sobre la que debe gestionar. Sabe menos de política real, de la actualidad, de los debates ideológicos determinantes de nuestra era o incluso de la historia reciente que la mayoría de la gente en Twitter o de quienes ven regularmente el telediario.

Los medios son, en su abrumadora mayoría, de izquierdas, o lo bastante de izquierdas como para odiar a Trump y tratar con guante de seda a Kamala y entrevistarla con preguntas amables y poniéndoselas como a Fernando VIII, pero por cortesanos que intenten ser los entrevistadores siempre hay alguna cuestión que revela la absoluta inanidad intelectual de Kamala. Y no hablamos de tirar balones fuera en temas polémicos en los que es mejor no retratarse, no: realmente no sabe de lo que le hablan.

La razón es que Kamala nunca se ha movido en la política con mayúsculas, esa que exige una posición y un conocimiento reales de la situación internacional, o el mercado, o los problemas de seguridad. No, lo que ha aprendido a lo largo de su carrera —y es pasablemente buena en eso— es el politiqueo, la trastienda de la política, el chalaneo partidista en el que lo importante es frenar a este o aliarse con este otro. Durante la mayor parte de su carrera ha sido una cara sonriente, la política de partido sociable que soltaba perogrulladas y que podía salir adelante con un poco de teatrillo político y ‘luchas’ fingidas.

Es lo que sabe hacer, y la presidencia, como antes la vicepresidencia, le queda muy grande. Ahora se espera que sepa mínimamente de una serie de temas, y no le da la vida. Y, aunque disimulan, sus partidarios están viéndolo claro.

Kamala no llegó a donde está mediante un ‘cursus honorum’ normal, convencional. La primera parte de su vida política la inició como «amiguita» de Willie Brown, el factotum del partido demócrata en California y primer alcalde negro de San Francisco. Brown la fue colocando en varios chiringuitos oficiales de esos en los que es imposible romper muchas cosas o quedar en evidencia, y así fue subiendo hasta ser votada para la Fiscalía General de California, donde jugó a ser implacable.

Lo demás es historia, una historia más bien deprimente. Los dos grandes méritos políticos de Harris para llegar a la vicepresidencia son dos circunstancias que no ha elegido ni la hacen mejor gobernante: ser mujer y no ser blanca. Es una vicepresidente de cuota, y si a alguien le parece injusta esta afirmación, debo decir que no es mía, sino del propio Joe Biden: cuando se le preguntó por su compañero de fórmula electoral antes de la pasada campaña, el senil mandatario contestó que aún no había decidido quién sería, pero sí que tenía que ser mujer y de color.

La última carambola en esta carrera inverosímil llegó cuando los grandes donantes, tras hacerse evidente en el debate con Trump que Biden era un anciano senil que se ponía en evidencia cada vez que abría la boca, se negaron a abrir la bolsa si el viejo iba a ser candidato frente a Trump.

El problema es que ya se habían producido las primarias demócratas y Biden había arrasado. ¿Cómo quitas a tu candidato a estas alturas, cuando es el elegido por abrumadora mayoría de la base de tu partido y, sobre todo, es el propio presidente en ejercicio? Pero sí, se puede. Un día estaba Biden tuiteando que no pensaba renunciar a la candidatura y al siguiente salía presentando en público una sorprendente renuncia.

Se dudaba sobre su reemplazo. Kamala no es querida, por usar una expresión amable, entre los suyos, por no hablar de que en las primarias tuvo que retirarse después de no superar apenas un uno por ciento del voto. Pero era la vicepresidente, conocida por todos, era de color (ahora negra, como antes fuera india) y era mujer. Y ya conocen esa superstición moderna de que hay que elegir a una mujer para lo más alto por lo menos una vez. El resto corría a cargo de la maquinaria.

Y la maquinaria sacó aquello de «Joy«, «alegría», contentos de tener un candidato tan vacío que podían llenarlo a placer con sus consignas. Su inanidad, como la de Biden, era incluso una ventaja si lograban posicionar bien el producto, porque eso la hacía más dócil a las instrucciones de los lobbies y la burocracia permanente, eso que llaman ‘Estado Profundo’.

Pero la alegría ha mutado en una campaña bronca, a cara de perro, con acusaciones de nazismo y «amenaza para la democracia». Y esa es una mueca que Kamala compone con la misma naturalidad que sus carcajadas de madrastra de Blancanieves.

Durante su discurso, tras proclamarse como presidente electo, Donald Trump expresó claramente que su administración priorizaría la seguridad y el fortalecimiento de las fronteras. Trump destacó la necesidad de un “ejército fuerte y poderoso”, pero subrayó que, idealmente, Estados Unidos no debería recurrir a acciones bélicas: “Queremos un ejército fuerte y poderoso, aunque idealmente, no queremos usarlo”, dijo.

Por: Marcos Colombo – Infobae

Trump ofreció una serie de afirmaciones destacadas tras su reciente victoria electoral. Aquí, las frases más significativas que marcaron el tono de su mensaje:

1.“Queremos un ejército fuerte y poderoso. Y lo ideal sería que no tuviéramos que usarlo. Ya sabes, no tuvimos guerras en cuatro años. No tuvimos guerras.”

La reafirmación sobre la no intervención militar ha sido un punto focal en su discurso. El presidente electo insistió en la importancia de la paz, indicando que durante su mandato no se iniciaron conflictos bélicos: “Ya sabes, no tuvimos guerras en cuatro años. No tuvimos guerras”, destacó. Esta postura busca claramente contrarrestar las críticas que lo acusan de ser propenso a iniciar conflictos militares. Trump discrepa de estas acusaciones afirmando: “Dicen que quiero empezar guerras, no es verdad, quiero detener las guerras”.

El énfasis de Trump no se limita solamente a la política militar sino que abarca también el sistema educativo y la seguridad interna. “Queremos una buena educación. Queremos que todo vaya bien, que haya seguridad”, aseguró. De acuerdo con el ex presidente, estos elementos son esenciales para el bienestar del país y su percepción global.

2. “Estados Unidos nos ha dado un mandato poderoso y sin precedentes. Hemos recuperado el control del Senado. ¡Vaya! Eso es fantástico.”

El ex mandatario de los Estados Unidos, ha proclamado una victoria “magnífica” en su retorno a la presidencia, asegurando que el país le ha otorgado un mandato “poderoso y sin precedentes”. En su discurso, enfatizó la recuperación del control del Senado y la victoria en varios estados esenciales para su movimiento, como MontanaNevadaTexasOhioMichiganWisconsin y la “gran Mancomunidad de Pensilvania”.

3. “Francamente, creo que este ha sido el mayor movimiento político de todos los tiempos. Nunca ha habido nada parecido en este país, y ahora va a alcanzar un nuevo nivel de importancia.”

Trump afirmó que este ha sido “el mayor movimiento político de todos los tiempos”, destacando que el logro obtenido es “el logro político más increíble”. Según el ex presidente, su intención de sanar al país y arreglar las fronteras. “Vamos a arreglar todo lo relacionado con nuestro país”, manifestó.

La elección marcó una noche histórica para Trump, quien agradeció al pueblo estadounidense por el “extraordinario honor” de haber sido elegido como su 47.º presidente y nuevamente su 45.º presidente, Trump declaró: “Lucharé por ustedes, por su familia y su futuro”.

4. “Lucharé por ustedes, por su familia y su futuro. Lucharé por ustedes todos los días. Y con cada aliento de mi cuerpo, no descansaré hasta que hayamos logrado el Estados Unidos fuerte, seguro y próspero que nuestros hijos merecen y que ustedes merecen.”

Trump manifestó su intención de mantener un control firme sobre el Congreso, suponiendo que “parece que mantendremos el control de la Cámara de Representantes”. Esta victoria, según él, permitirá hacer que “América vuelva a ser grande”.

Agradeció también a su esposa, Melania, destacando su éxito literario: “la primera dama, que tiene el libro más vendido del país” e incluso hizo referencia a la figura empresarial de Elon Musk como una “nueva estrella” que ha emergido.

5. “Robert F. Kennedy Jr. va a ayudar a que Estados Unidos vuelva a ser saludable. Es un gran tipo. Quiere hacer algunas cosas y vamos a dejar que lo haga.”

Robert F. Kennedy Jr. fue mencionado como una pieza clave para contribuir a la salud del país, y Trump aseveró que se colaborarían en ciertas áreas mientras él controlará el tema energético: “Acabo de decir, pero Bobbie, déjame el petróleo a mí”, bromeó Trump.

6. “Vamos a arreglar nuestras fronteras. Vamos a arreglar todo lo relacionado con nuestro país”

Sobre la seguridad nacional, Trump destacó la necesidad de “cerrar esas fronteras y dejar que la gente entre a nuestro país”, pero “de manera legal”. Destacó su compromiso de no iniciar guerras, pues expresó: “no tuvimos guerras en cuatro años”.

7. “Mucha gente me ha dicho que Dios me salvó la vida por una razón, y esa razón era salvar a nuestro país y devolverle la grandeza a Estados Unidos. Y ahora lo vamos a hacer.”

Trump fue elegido el miércoles 47º presidente de Estados Unidos, un extraordinario regreso para un ex mandatario que fue condenado por delitos graves y sobrevivió a dos intentos de asesinato.

8. “Esta es una victoria magnífica para el pueblo estadounidense que nos permitirá hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande.”

Con su victoria en Wisconsin, Trump superó los 270 votos electorales necesarios para hacerse con la presidencia. Poco antes de la proclamación, el candidato republicano, de 78 años, había reivindicado una “magnifica” victoria sobre la vicepresidenta Kamala Harris, pronunciando un discurso triunfal desde su sede de campaña en Florida donde prometió “volver a hacer grande a Estados Unidos”.

Mientras, los líderes mundiales se apresuraban a enviar sus felicitaciones al ex mandatario republicano. Por el contrario, el ambiente en el cuartel general de Harris se tornó sombrío, llevando a la cancelación de la celebración planificada que esperaba marcar la elección de la primera mujer presidenta.

9. “Vamos a tener que cerrar esas fronteras y vamos a tener que dejar que la gente entre a nuestro país. Queremos que la gente vuelva a entrar, pero tienen que hacerlo de manera legal.”

En un desarrollo paralelo que fortaleció la posición republicana, el partido de Trump también aseguró el control del Senado, arrebatando dos escaños cruciales que anteriormente estaban en manos demócratas, consolidando así su poder legislativo.

Trump celebró el triunfo en el Centro de Convenciones de Palm Beach, en el sur de Florida, rodeado de familiares, asesores, empresarios, líderes políticos y simpatizantes de su partido.

10. “Vamos a pagar la deuda, vamos a reducir los impuestos. Podemos hacer cosas que nadie más puede hacer. Nadie más va a poder hacerlas.”

La victoria de Trump provocó un impacto inmediato en los mercados globales. Los futuros de las principales bolsas de Wall Street mostraron un marcado incremento. Los contratos vinculados al Dow Jones Industrial Average llegaron a subir 1.133 puntos, un alza del 2,7%, mientras que los futuros del S&P 500 y del Nasdaq 100 registraron subas del 2,4% y el 1,8% respectivamente. La perspectiva de recortes impositivos y eliminación de regulaciones impulsa a las acciones mientras que genera expectativas de peores números fiscales y datos más altos de inflación.

La líder opositora venezolana, María Corina Machado, felicitó al presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, por su victoria electoral y le envió mensaje hacia la transición democrática del continente.

La Patilla

“Desde Venezuela, le hago llegar mi felicitación al presidente electo, Donald J. Trump, por su victoria, y al pueblo de los Estados Unidos por un proceso electoral cívico y masivo”, expresó Machado en sus redes sociales.

“Venezuela vive días decisivos para millones de ciudadanos, y para la democracia y la estabilidad de la región. Sabemos que contamos con el apoyo de los pueblos de las Américas y el de sus gobiernos democráticos para asegurar una transición a la democracia sin demora. Y también sabemos que siempre hemos contado con usted”, aseveró la dirigente opositora.

Asimismo, Machado aprovechó para recordarle a Trump la importancia de la victoria del candidato unitario en la pasada elección presidencial en Venezuela, pese a que Nicolás Maduro se empeña en aferrarse al palacio de Miraflores.

“Presidente Trump, el gobierno democrático que elegimos los venezolanos el pasado 28 de julio, y que constitucionalmente asume su mandato el 10 de enero de 2025, será un aliado confiable para trabajar con su administración por el bienestar de nuestra gente, el regreso de nuestras familias, la seguridad hemisférica, la estabilidad política de la región y el aprovechamiento real de nuestro potencial energético”, garantizó Machado.

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