Armando Esteban Quito

El asesor especial de la presidencia de Brasil, Celso Amorim, afirmó este jueves que la exclusión de Venezuela del grupo BRICS no se debió a razones políticas, sino a un “quiebre de confianza” con el régimen de Nicolás Maduro.

EFE

Según explicó Amorim, el régimen chavista incumplió una promesa clave, lo que resultó en la decisión de Brasil de bloquear la entrada de Venezuela en la organización durante la cumbre celebrada en Kazan, Rusia.

La cuestión con Venezuela no tiene que ver con democracia, sino con una ruptura de confianza. Nos dijeron una cosa y no fue hecha”, subrayó Amorim en una entrevista con O Globo.

El asesor recordó que tras las elecciones presidenciales del 28 de julio, el mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva envió a Amorim a Caracas para reunirse con Maduro, quien prometió entregar las actas del Consejo Nacional Electoral (CNE) que supuestamente confirmaban su reelección. Sin embargo, esas actas nunca fueron presentadas, lo que generó desconfianza en el gobierno brasileño.

Nosotros actuamos de buena fe, pero con Venezuela se rompió la confianza”, agregó.

Amorim también destacó el deseo de Brasil de “volver a tener confianza” en Venezuela, aunque señaló que por el momento, la postura brasileña fue determinante para frenar la entrada del país al BRICS.

A pesar del apoyo de Rusia y China a la incorporación de Venezuela, ambos países respetaron la decisión de Brasil, que consideró “inoportuna” la adhesión de la nación sudamericana al bloque.

El fracaso diplomático de Maduro en Kazan fue evidente, según fuentes de la delegación brasileña. Además de no lograr la inclusión de Venezuela en la lista de nuevos socios del BRICS, Maduro no fue autorizado a participar en la foto oficial del evento, lo que fue considerado un duro revés para su régimen.

La relación entre Brasil y Venezuela está en uno de sus peores momentos. Según fuentes del gobierno brasileño citadas por O Globo, Lula ha perdido la paciencia con Maduro y, a partir del 10 de enero, cuando se inaugure el nuevo mandato presidencial en Venezuela, Brasil dejará de reconocer a Maduro como jefe de Estado. Aunque no se espera una ruptura total, sí habrá un “profundo enfriamiento” en las relaciones entre ambos países.

En la cumbre de Kazan, la presidencia rusa del BRICS aprobó la incorporación de 13 nuevos socios, entre los que se incluyen Turquía, Indonesia, Bielorrusia y Cuba, entre otros, pero Venezuela no figuró en la lista.

Según Amorim, estos países tendrán una participación limitada y sin derecho a voto en el bloque. A pesar de su exclusión, fuentes diplomáticas señalaron que Venezuela intentará seguir presionando para entrar en el grupo, aunque las probabilidades de éxito son “nulas”, según las mismas fuentes.

“Gesto hostil”

Entretanto, la dictadura chavista repudió la decisión de Brasil de vetar la entrada de Venezuela y la calificó como un “gesto hostil” y una “agresión” contra los intereses de la nación.

En un comunicado, la Cancillería venezolana expresó que con este veto se está “reproduciendo el odio, la exclusión e intolerancia promovidos desde los centros de poder occidentales para impedir, por ahora, el ingreso de la patria de Bolívar a esta organización”.

De igual forma, el dictador caribeño aseguró que contaba con “el respaldo y apoyo de los países participantes en esta cumbre -celebrada en Rusia entre el 22 y el 24 de octubre- para la formalización de su ingreso a este mecanismo de integración”.

El ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Mauro Vieira, se reunió la noche del pasado miércoles con Delcy Rodríguez. No hubo una reunión bilateral formal entre ambos.

Por: Débora Bergamasco – CNN Brasil

Vieira y Delcy, sin embargo, mantuvieron una conversación durante una cena promovida por el gobierno de Rusia, que preside el bloque de los Brics este año.

En la reunión el brasileño reiteró su preocupación por los presos políticos en Venezuela, opositores a Nicolás Maduro, detenidos especialmente durante las elecciones presidenciales celebradas el pasado 28 de julio.

Vieira también reforzó la solicitud al chavismo de otorgar un salvoconducto para que los seis opositores al régimen que se encuentran asilados en la embajada argentina en Caracas puedan salir del país de manera segura.

Desde finales de julio, Brasil ha asumido la custodia de la representación diplomática argentina, tan pronto como diplomáticos del gobierno de Javier Milei fueron expulsados de Venezuela por no reconocer la victoria de Maduro en las elecciones presidenciales.

Rodríguez, por su parte, reforzó a Vieira la intención de Venezuela de unirse a los Brics como socio de diálogo. El llamamiento se produjo cuando la lista de países elegidos para una posible membresía ya estaba cerrada.

Documentos filtrados de un grupo vinculado al Partido Laborista británico contienen un plan para eliminar la plataforma de redes sociales X.

Por: Graham Barnfield – The European Conservative

El Centro para Contrarrestar el Odio Digital (CCDH), una organización no gubernamental anglo-estadounidense, definió sus principales “prioridades anuales” desde marzo hasta octubre de 2024 en listas con viñetas. Su objetivo es “matar el Twitter de Musk”, un objetivo respaldado por un “enfoque publicitario”, es decir, una campaña para disuadir a los anunciantes de utilizar la plataforma antes conocida como Twitter.

Capturas de pantalla de un planificador mensual del CCDH, obtenido por Paul D. Thacker y Matt Taibbi , describen esta frase censuradora. Las sugerencias más detalladas incluyen recordatorios para presionar para que se endurezcan las regulaciones de los EE. UU. y la Unión Europea, o al menos se implementen, contra la «desinformación» y el «odio», definidos de manera apropiadamente vaga para significar cosas con las que los activistas no están de acuerdo. «Las empresas de redes sociales erosionan los derechos humanos básicos y las libertades civiles al permitir la propagación del odio y la desinformación en línea», afirma el sitio web del CCDH.

“Esto es una guerra”, respondió Elon Musk tras la publicación de los documentos filtrados. Más tarde añadió: “Esto viola los estatutos penales de Estados Unidos contra la interferencia extranjera en las elecciones. Vamos a perseguir al CCDH y a sus donantes. Y a sus donantes”.

El CCDH también parece estar trabajando con la senadora estadounidense Amy Klobuchar (demócrata por Minnesota) para promover una legislación que apunte a la llamada desinformación. Sus tácticas de campaña en torno a los boicots publicitarios deben mucho al grupo similar del Reino Unido Stop Funding Hate, que intentó cerrar GB News antes de su lanzamiento y afirmó que ahora hay tanto odio que necesitaba una estructura corporativa completamente nueva .

Al igual que Stop Funding Hate, el CCDH afirma ser políticamente no partidista. Mientras que sus objetivos anteriores incluían a George Galloway y al excéntrico David Icke , ahora tiende a centrarse en lo que considera voces y opiniones políticas de extrema derecha. En la era de la Ley de Servicios Digitales de la UE , la orientación del CCDH hacia la censura oficial podría encontrarse empujando una puerta abierta.

Algunos comentaristas sugieren ahora que la presencia de activistas del Partido Laborista del Reino Unido en la fundación de la ONG en 2018 ayuda a explicar cómo el CCDH actúa ahora como uno de los varios vínculos entre el Partido Laborista de Keir Starmer y los demócratas estadounidenses de Kamala Harris, hasta el punto de que el periódico local de Bruselas Politico ahora trata a los dos como partidos hermanos . En contraste, las relaciones entre Starmer y el equipo de Donald Trump se han deteriorado, sobre todo como resultado de los planes del Partido Laborista de hacer campaña a favor de Harris y una queja posterior de uno de los abogados de la candidata presidencial del Partido Republicano.

Organismos de seguridad e inteligencia del chavismo estarían interrogando a Héctor Obregón, actual presidente de Pdvsa, y mano derecha del exministro Pedro Tellechea, en relación a la presunta trama develada por haber entregado el manejo de la industria petrolera a Estados Unidos.

La Patilla

Según información extraoficial del periodista Eligio Rojas, organismos de inteligencia interrogan “a Héctor Obregón en relación a la trama develada por la contratación de la empresa estadounidense Intesa para que manejara el denominado “cerebro” de la estatal petrolera”.

Héctor Andrés Obregón Pérez, era la mano derecha de Pedro Tellechea en su antigua junta directiva, antes de que otro escándalo sacudiera la estatal petrolera venezolana.

Obregón, abogado chavista y especialista en criptoactivos, reemplazó a Tellechea como nuevo zar del crudo venezolano el pasado martes 27 de agosto. Anteriormente, Obregón había sido miembro principal de la junta directiva y vicepresidente ejecutivo de Pdvsa.

Eran cientos, jóvenes en su mayoría, con ojos afilados y rostros serios, enfundados en uniformes militares que disimulaban más que protegían. No llevaban consigo banderas ni insignias propias. A simple vista, parecían Buriatos y Yakutos, minorías étnicas de Siberia que se habían convertido en carne de cañón para el Kremlin. Pero en realidad, eran soldados norcoreanos, enviados por Kim Jong-Un para luchar en una guerra que no era la suya.

Por: Infobae

Los primeros reportes llegaron desde Corea del Sur, filtrados por sus servicios de inteligencia. Se contaba que unas 12.000 tropas norcoreanas habían sido enviadas a reforzar las líneas rusas en la región de Kursk, un territorio que Ucrania había logrado mantener parcialmente bajo control desde agosto. Los norcoreanos habían sido cuidadosamente disfrazados, como si la guerra no fuera suficiente, como si necesitara un toque de teatro macabro. Buriatos y Yakutos… nombres que a ellos, tan acostumbrados a su propio hermetismo, probablemente no les significaran nada. Pero para el Kremlin, el camuflaje étnico era vital, una estrategia para evitar levantar sospechas en su propio país.

Es una fuerza extranjera, la primera desde que Rusia invadió Ucrania en 2022, decía el informe de inteligencia surcoreano, de acuerdo a Financial Times. Las imágenes mostraban a esos soldados en maniobras, repitiendo una rutina casi mecánica: correr, disparar, caer, levantarse. Lo hacían en silencio, sin el menor signo de fatiga, como si la guerra fuera una danza que se aprende sin preguntas.

Vladimir Putin necesitaba a estos soldados. Tras dos años de guerra, el ejército ruso está exhausto, con más de 600.000 bajas entre muertos y heridos, según los cálculos occidentales. Las peticiones de los generales para movilizar nuevas tropas habían caído en oídos sordos. Putin, siempre calculador, había optado por ofrecer bonificaciones exorbitantes a los reclutas: tres millones de rublos (30 mil dólares) para aquellos dispuestos a firmar un contrato y ser enviados al infierno del frente. Pero eso no bastaba. Ni siquiera con un ritmo de reclutamiento de 30.000 soldados al mes, Rusia podía mantener el ritmo.

Entonces, llegó la mano tendida de Corea del Norte. Para Kim Jong-Un, esto no era solo una oportunidad para exhibir lealtad a Moscú, sino un movimiento calculado para obtener favores. “Kim siempre quiso desplegar sus tropas en Ucrania”, decía Go Myong-hyun, un experto en seguridad surcoreano. Su ejército, el “Cuerpo de la Tormenta”, es una unidad de élite, nada que ver con las masas de soldados sin entrenamiento que son la norma en el hermético régimen norcoreano. Soldados entrenados, con equipamiento ligero y letal. Enviar tropas a un conflicto tan mediático le ofrecía a Kim la posibilidad de acceder a tecnologías militares rusas que le permitirían perfeccionar su programa balístico y nuclear.

En Rusia, la presencia de las tropas norcoreanas pasaba, por el momento, desapercibida. Moscú había perfeccionado el arte del encubrimiento, algo que no sorprendía a nadie. Como en SiriaPutin prefería operar con soldados extranjeros cuando podía, evitando los roces internos y reservando las verdaderas fuerzas rusas para misiones más delicadas. Pero esta vez era diferente. Las tropas norcoreanas estaban ahí no solo para sumar números, sino para recordar que la guerra en Ucrania era un tablero geopolítico mucho más amplio.

”Ellos tienen mejor moral y cohesionan mejor que los rusos”, decía Jack Watling, del Royal United Services Institute. “Operan a una escala que los rusos ya no pueden permitirse”. Los rusos estaban agotados; estos soldados, no.

Las tropas coreanas llegaron justo cuando la situación en Kursk empeoraba. Lo poco que quedaba de territorio controlado por Ucrania, unos 600 kilómetros cuadrados, era un campo de batalla fluido, donde cada posición podía cambiar de manos varias veces en un día. Rusia bombardeaba sus propios pueblos para desalojar a los ucranianos. Y ahora, con las tropas norcoreanas alineadas y listas para luchar bajo la bandera de otro país, parecía que la guerra iba a cambiar, aunque fuera solo en la ilusión de aquellos que aún creían que una victoria estaba al alcance.

Reacciones

Kyiv lanzó un mensaje en coreano a través de su línea directa de rendición para soldados rusos: “No debes morir sin sentido en tierra extranjera”, decía el mensaje dirigido a las tropas norcoreanas. “Ucrania te dará refugio, comida y abrigo”. Era una estrategia calculada, un esfuerzo para quebrar la moral de estos recién llegados, que probablemente sabían muy poco sobre el conflicto al que habían sido enviados.

Mientras tanto, en Seúl y Washington, la alarma comenzaba a sonar más fuerte. La alianza entre Moscú Pyongyang no era nueva, pero este despliegue representaba un nuevo nivel de cooperación militar que los observadores occidentales sabían que tendría consecuencias. Corea del Norte, históricamente aislada y desesperada por acceder a tecnología militar avanzada, estaba ahora firmemente del lado de Rusia. Las repercusiones inmediatas no tardaron en llegar.

”Esto no solo se trata de Ucrania”, comentaba Alexander Gabuev, del Carnegie Russia Eurasia Center, “Kim Jong Un busca asegurarse el apoyo de Rusia en caso de un conflicto en la península coreana”. La perspectiva de una Corea del Norte reforzada tecnológicamente, con acceso a armamento ruso más avanzado, inquietaba tanto a Seúl como a Tokio. No era solo una cuestión de soldados, sino de diseños de misilescooperación submarina, y tecnología balística. Las consecuencias podrían sentirse en todo el este de Asia.

En Occidente, el debate se encendió. Seúl, que hasta ahora había limitado su apoyo a Ucrania a ayuda no letal y suministros humanitarios, comenzó a reconsiderar su postura. El presidente surcoreano había resistido las presiones de sus socios occidentales para enviar armamento a Kyiv, temeroso de que Rusia pudiera responder intensificando su cooperación con Pyongyang.

Pero el 17 de octubre, un funcionario de la presidencia surcoreana habló con la prensa estatal: “Estamos evaluando seriamente el envío de armamento defensivo a Ucrania”. Si la situación escalaba, incluso podrían considerar el envío de armamento ofensivo. Los 155 mm de artillería y sistemas antimisiles de Corea del Sur, que hasta ahora habían ido a reponer los arsenales estadounidenses, podrían acabar en manos ucranianas.

En Washington, el envío de tropas norcoreanas fue visto como una confirmación de que Putin estaba luchando por mantener la guerra en marcha a cualquier costo. “Rusia está agotando sus opciones”, dijo un alto funcionario del Pentágono, en referencia a la incapacidad del Kremlin para movilizar más tropas sin desencadenar una crisis interna. La apuesta de Putin por alianzas externas, primero con Irán para obtener drones y ahora con Corea del Norte para tropas, fue interpretada como una señal de debilidad. Sin embargo, también provocó preocupación. Si Corea del Norte lograba establecer un pie firme en Ucrania, lo que obtendría a cambio podría alterar el delicado equilibrio de poder en Asia.

Las cartas estaban sobre la mesa. Mientras las tropas norcoreanas marchaban hacia Kursk, el eco de sus pasos resonaba no solo en Ucrania, sino en las capitales de Occidente y Asia, donde se temía que esta pequeña intervención pudiera reconfigurar el mapa global en formas que, hasta ahora, solo se discutían en términos hipotéticos.

Maduro destacó la necesidad de refundar el Sistema de Naciones Unidas porque «dicha instancia está agonizando ante el genocidio perpetrado por Israel contra el pueblo palestino y el surgimiento de corrientes nazis y fascistas».

Globovisión

Durante su discurso en el último día de la cumbre de los BRICS+, el mandatario señaló que «cada vez que cae un misil de alta precisión sobre un edificio de apartamentos en Gaza y mata a hombres, mujeres y niños, cada vez que cae un misil sobre Beirut o sobre el sur del Líbano, esos misiles incendian y destruyen el sistema de Naciones Unidas».

El jefe de Estado también cuestionó la inacción de otros organismos internacionales, como la Corte Internacional de Justicia (CIJ).

«¿Dónde está la Corte Internacional de Justicia? ¿O es que fue creada solo para perseguir a los países del Sur?

¿Lo oyeron? ¡Hitler ha vuelto! Kamala Harris se paró frente a su residencia oficial y advirtió solemnemente a una audiencia televisiva nacional el miércoles que Donald Trump supuestamente había admirado a los generales nazis, y ¡miren, vean ! ¡Es un fascista! Más tarde esa noche, dijo abiertamente en CNN que Donald Trump es un fascista. Vaya.

Por: Rod Dreher – The European Conservative

Basó su afirmación en un artículo publicado en The Atlantic , una revista liberal que también citó a un ex miembro de alto rango de la Casa Blanca de Trump, quien dijo que Trump menospreció a un soldado estadounidense fallecido de ascendencia hispana, utilizando un lenguaje racista. Inoportunamente, la hermana del soldado fallecido tuiteó que era mentira y que ese mismo día había emitido un voto anticipado por, sí, Donald Trump.

Puede que Hitler haya vuelto, pero nunca se fue realmente, no para los demócratas y los medios liberales cuando se enfrentaban a un presidente o candidato presidencial republicano. Cuando George W. Bush era presidente, lo llamaban » Bhitler «. ¿El apacible y pusilánime Mitt Romney? Hitler (o al menos un Hitleriano ). La lista de figuras republicanas que la izquierda estadounidense ha tachado de «Hitler» o «Nazi» es tan larga como absurda. Nadie que no esté ya profundamente en el tanque demócrata se lo toma en serio. Se ha convertido en un tic ideológico irritante, como los progresistas que acusan de «racismo» o de algún otro tipo de intolerante a cualquiera que disienta de su dogma de política de identidad radical.

Los europeos están acostumbrados a esto. Cualquier político de derecha que desafíe, aunque sea mínimamente, el status quo establecido recibe el mismo trato que Hitler. Como observó Renaud Camus en un ensayo de 2007 titulado “La segunda carrera de Adolf Hitler”:

Cuando se lo utilizaba de esta manera como arma absoluta del lenguaje, como su fulminación suprema, la bomba atómica de las maldiciones, Hitler servía para condenar o silenciar de una vez por todas todo lo que una persona pudiera decir, o creer que pudiera decir, o pensar al menos que pudiera insinuar si tenía alguna conexión, por mínima que fuera, con Hitler, con todo lo que hizo, escribió o pensó. En este terreno, sin embargo, la acusación equivale a la condena. La sospecha equivale a la culpa. Y, para el objetivo potencial, el riesgo equivale a la ruina.

Así, aunque muerto hace tiempo, Hitler siguió trabajando eficazmente en la política europea demonizando a cualquiera que fuera manchado con su legado, sin importar lo ridícula que fuera la acusación. Camus, cuyo ensayo fue publicado el año pasado en inglés en la colección Enemigo del desastre , continuó diciendo que la temida palabra que empieza por H paralizaba a las masas europeas al obligarlas a pensar en sí mismas como colaboradores fascistas simplemente por notar ciertas cosas sobre sus sociedades y culturas. Hitler y su ideología cancerosa pueden haber sido relegados al basurero de la historia por los victoriosos ejércitos aliados, pero generaciones de «médicos» políticos han seguido bombardeando al paciente con radiación y quimioterapia, para asegurarse de que los tumores no regresen. Camus dijo:

El problema es que, al seguir este régimen, estos practicantes demasiado entusiastas han dejado al paciente más de tres cuartas partes muerto, porque en su afán por extraer, han eliminado todas las funciones vitales, el instinto de supervivencia y el deseo de vivir.

Quiere decir que los europeos han llegado a tener tanto miedo de ser Hitler que tienen miedo de defenderse frente a la migración descontrolada y otras amenazas tangibles que amenazan con destruir su cultura y civilización.

Los estadounidenses nunca han sido tan vulnerables, en parte porque la imputación de hitlerismo a los políticos estadounidenses siempre ha sido manifiestamente disparatada. La versión estadounidense sería algo así como la “segunda carrera de Jim Crow”, un término peyorativo del siglo XIX que se aplicaba a los estadounidenses negros en relación con las leyes segregacionistas del sur de Estados Unidos. La acusación de “racismo” ha sido lanzada con tanta promiscuidad por los demócratas y los progresistas contra cualquiera de la derecha que se oponga a su ideología racial cada vez más radical, que ha perdido su fuerza. Cuando uno puede ver en las redes sociales a activistas negros acusando a los blancos de racismo por decir “buenos días”, puede estar seguro de que el insulto es casi insignificante.

No es que el racismo haya sido eliminado de la vida pública, por supuesto. Es sólo que, cuanto menos racismo real hay, más necesidad ha sentido la izquierda de acusar de él a sus oponentes, y Trump ha soportado esos insultos más que la mayoría. Por supuesto, la izquierda ha ampliado tanto su definición de racismo para incluir cosas como la crítica a la migración masiva, que el término ha perdido relevancia. De hecho, Trump está ahora en camino de obtener mejores resultados con los votantes latinos y negros que cualquier republicano desde los años 1960.

¿Cómo se explica que los no blancos apoyen a Trump? Bueno, siempre está el viejo concepto marxista de la “falsa conciencia”, la idea de que quienes no votan en defensa de sus intereses de clase están engañados. Barack Obama reprendió recientemente a los hombres negros que no votaron por Kamala Harris, sugiriendo que son sexistas. Esto ignora el hecho de que los trabajadores negros ganaron mucho más dinero bajo la presidencia de Trump, pero sus ganancias salariales se han estancado bajo Biden.

De la misma manera, a los ideólogos liberales nunca parece ocurrírseles que los votantes de minorías raciales son personas reales, con motivaciones complejas, en lugar de cifras que valoran la identidad racial por encima de todo. Trump tiene un sorprendente 37% de apoyo entre los votantes latinos. Como explicó The New York Times :

Más de un tercio de los votantes hispanos dicen que apoyan tanto la construcción de un muro en la frontera entre Estados Unidos y México como la deportación de inmigrantes que viven ilegalmente en Estados Unidos. Una gran mayoría de ese apoyo proviene de los votantes de Trump, pero el 9 por ciento de los votantes de Harris también dicen lo mismo. El apoyo a esas políticas provino en gran medida de los latinos nacidos en Estados Unidos.

Además, el apoyo a Trump entre los negros y los hispanos está fuertemente sesgado entre los hombres, al igual que entre los votantes blancos. El respaldo incondicional de los demócratas a políticas como los derechos de las personas transgénero, especialmente el impulso a los cambios de sexo para niños y menores, sin duda atrae a los votantes masculinos. Es difícil imaginar que los votantes masculinos de cualquier raza no se sientan conmovidos por el respaldo de Kamala Harris a las cirugías de cambio de sexo financiadas con fondos de los contribuyentes para prisioneros, incluidos los inmigrantes ilegales.

Sin embargo, es el insulto a Hitler el que es más popular entre los medios anti-Trump, es decir, los medios de comunicación, punto. No importa que las ciudades y los estados más liberales también hayan sido escenario de manifestaciones antisemitas rabiosas sin precedentes en la era moderna estadounidense. Como en Europa, estas horribles manifestaciones han tenido lugar en marchas pro palestinas y anti israelíes, lo que no cuadra con el modelo izquierdista de cómo funciona el mundo. Las acusaciones injuriosas de que Trump es un simpatizante de Hitler atraen mucha más atención de los medios que el hecho innegable de que las universidades liberales más elitistas de Estados Unidos se han convertido en focos de odio abierto a los judíos.

El multimillonario inversor judío Bill Ackman, un veterano donante y partidario de candidatos demócratas, se involucró políticamente después de que las masacres del 7 de octubre en Israel provocaran un activismo antisemita en Harvard, su alma mater. Las experiencias de Ackman lo fueron convirtiendo gradualmente en un candidato de izquierda, lo que lo convenció de que la ideología DEI (diversidad, equidad e inclusión) que había conquistado a su partido y a la mayoría de las instituciones estadounidenses estaba destrozando a la nación.

“Si quieres socavar a otro país, convence a la gente de que ese país es malvado”, dijo en una entrevista esta semana en Triggernometry. Si no se pone fin a la DEI y a la concienciación, añadió, “eso puede llevar a una guerra civil; el resultado final es sombrío”.

Ackman dijo que hasta hace muy poco, si alguien se oponía de alguna manera a la DEI en los círculos de élite, lo denunciaban como racista (la segunda carrera de las leyes de Jim Crow, ¿lo ve?). Para el inversor, que ha apoyado a Donald Trump para presidente, un punto de inflexión se produjo cuando investigó la narrativa de los medios de comunicación según la cual, como presidente, Trump había dicho que entre los neonazis que marcharon en Charlottesville, Virginia, en 2017, había “gente muy buena”. No era cierto.

“Ese es el momento en el que te das cuenta, Dios mío, realmente me han engañado los medios”, dijo.

La entrevista de Ackman con Triggernometry apareció el miércoles por la noche en X. Alabó a Elon Musk por convertir a X en una plataforma para que la gente pueda hablar abiertamente sobre temas controvertidos, sin miedo a la censura, como sucedía rutinariamente bajo sus anteriores propietarios de izquierdas. Musk está trabajando para que las leyes de Jim Crow dejen sin trabajo.

Naturalmente, están atacando a Musk por racista y, ¡sorpresa!, criptofascista. El artículo de portada de un reciente número de Spiegel , la principal revista de noticias alemana, vincula a Musk con Trump y llama al magnate tecnológico “enemigo público número 2”. En el texto del artículo, leemos esta joya:

El exdirector de Krupp, Alfred Hugenberg, compró en los años 20 un imperio mediático para utilizarlo en la campaña electoral: “¡Haz que la derecha sea fuerte para mí!”. En 1933, Adolf Hitler lo nombró Ministro de Economía del Reich. Hoy, el conservador es visto como un trampolín para el dictador.

¿Humberg, Hitler? ¿Sobreestimamos así el papel histórico de Musk?

Oye, solo hago preguntas.

Musk respondió acusando a Spiegel (y a otros medios de comunicación tradicionales) de intentar que Trump y él fueran asesinados. La revista calificó la acusación de “absurda”.

Sin embargo, uno no puede evitar preguntarse cuál es el objetivo de todo este discurso sobre Hitler. Si Trump realmente es Hitler, ¿por qué no debería alguien dispararle? Sabiendo lo que Hitler hizo con el poder, si pudieras volver atrás en el tiempo, ¿no le dispararías antes de que se convirtiera en Canciller del Reich? Trump ya ha enfrentado (al menos) dos intentos de asesinato en esta temporada de campaña. Harris y sus aliados están jugando con su vida. Seguramente lo saben.

En estos últimos días de la campaña de 2024, el impulso se inclina hacia Trump y el equipo de Kamala está tratando de exprimir un poco más el trabajo deshonesto del dictador fallecido. Algunos en la izquierda política muestran claros signos de locura.

En el horizonte de Dubái, una ciudad donde la arquitectura compite con las alturas del cielo y la imaginación parece no tener límites, un nuevo coloso se perfila para redefinir el concepto de lujo y diseño urbano. Pero, esta vez, no es su imponente altura lo que lo destaca, sino la delgadez. El Muraba Veil, un rascacielos que desafía las convenciones arquitectónicas con su estilizada silueta de apenas 22,5 metros de ancho, promete ser el edificio más delgado del mundo, con la particularidad de que cada uno de sus 73 pisos albergará un solo departamento. El Muraba Veil se erige como un nuevo desafiante, en una ciudad acostumbrada a romper récord en estilo y extravagancia.

Por: Juan Manuel Godoy – Infobae

Concebido por el galardonado estudio de arquitectura españolRCR Arquitectes, el edificio se elevará a 380 metros de altura, un hito impresionante que no pasa inadvertido. Lo que verdaderamente asombra es cómo los arquitectos han logrado combinar la tecnología de vanguardia con referencias a la arquitectura tradicional árabe.

El diseño, envuelto en un “velo” de acero inoxidable que cambia de tonalidad con el cielo, evoca la idea de un oasis urbano que se oculta detrás de capas de sofisticación y minimalismo.

Dubái, hogar de algunas de las estructuras más altas y lujosas del mundo, no es ajena a los proyectos arquitectónicos ambiciosos. Desde el Burj Khalifa, el edificio más alto del mundo, hasta la Cayan Tower, con su impresionante torsión, la ciudad ha sido el epicentro de un auge constructivo sin precedentes. Pero el Muraba Veil busca marcar una diferencia, no solo por su estética estilizada, sino por cómo redefine el espacio habitable en un entorno urbano que mira constantemente hacia el futuro.

Un departamento por piso, la nueva cima del lujo

El Muraba Veil no solo será una joya arquitectónica por su estrechez. Cada uno de los 131 departamentos ocupará la totalidad del piso en el que se encuentra, ofreciendo un nivel de privacidad y exclusividad sin precedentes en un mercado inmobiliario ya saturado de propuestas de lujo. Los apartamentos, que tendrán de dos a cinco habitaciones, estarán diseñados en torno a un patio interior, un guiño a la disposición de las antiguas casas árabes que garantizaban refugio del calor del desierto y conexión con la naturaleza.

El promotor Muraba, responsable del proyecto, ha descrito estos pisos como “oasis urbanos”, protegidos por la sombra y el verde, con amplios espacios que permitirán a los habitantes relajarse y disfrutar del paisaje que ofrece Dubái. Pero el lujo tiene un precio: el costo de las unidades del Muraba Veil parte de una base de 18 millones de dirhams, equivalentes a 4,9 millones de dólares.

RCR Arquitectes, ganador del Premio Pritzker en 2017, ha sido el encargado de plasmar en este proyecto una visión que respeta la cultura y el entorno de Dubái, sin dejar de lado la vanguardia. Según el arquitecto principal del proyecto, Rafael Aranda, el objetivo es crear una obra que esté “imbuida de la atmósfera de la cultura local” y que se comunique con la naturaleza que la rodea. “Nuestros edificios deben pertenecer al sitio y al paisaje nativo donde están situados”, señaló Aranda, destacando el compromiso del estudio con una arquitectura que dialogue con su entorno.

Innovación en diseño

El delgado perfil del Muraba Veil solo ha sido posible gracias a los últimos avances en ingeniería y diseño estructural. La delgadez extrema del edificio, que desafía las convenciones tradicionales de la construcción vertical, permite maximizar el uso del terreno sin sacrificar estabilidad ni confort. “Es una estructura que, con su perfil inusualmente estrecho, solo podría haberse logrado con los avances más recientes en ingeniería”, mencionaron los diseñadores en un comunicado.

El Muraba Veil, sin embargo, no es solo un alarde de destreza técnica. El concepto del “velo”, que da nombre al edificio, añade una dimensión poética al diseño. Este velo está compuesto por una malla de acero inoxidable que, siendo porosa y sensible a los cambios de luz, refleja los tonos cambiantes del cielo de Dubái, desdibujando la silueta del edificio y ofreciendo una experiencia visual única. Es, como lo describen los arquitectos, una forma de “desmaterializar la presencia de la arquitectura”, integrando el edificio en el paisaje urbano y natural de manera orgánica.

Además de sus características estructurales, el Muraba Veil ofrecerá a sus residentes una gama de comodidades de lujo, dignas de los más altos estándares. Entre ellas se incluirán un spa cavernoso, inspirado en los tradicionales hammams, una cancha de pádel, una galería de arte, un restaurante exclusivo y un cine privado. Todas estas instalaciones estarán diseñadas para ofrecer a los residentes un escape de la agitada vida urbana de Dubái, creando un ambiente de tranquilidad y relajación en medio de uno de los centros financieros más dinámicos del mundo.

Ubicado a lo largo de la Sheikh Zayed Road, una de las principales arterias de la ciudad, el Muraba Veil ofrecerá vistas impresionantes del skyline de Dubái, a a vez que permitirá a sus residentes estar a solo minutos de algunos de los puntos más emblemáticos de la ciudad, como el Burj Khalifa y el Dubai Mall.

Aunque el Muraba Veil aún está en proceso de construcción, con una fecha estimada de finalización en diciembre de 2028, ya ha capturado la atención expertos en arquitectura y diseño. Con su silueta delgada hasta el vértigo, promete ser otro capítulo fascinante en la historia de Dubái como la capital mundial de la innovación en construcción.

WhatsApp, una de las aplicaciones de mensajería más utilizadas a nivel global, no es la excepción. El uso de WhatsApp Web, que permite acceder a los mensajes desde un ordenador, puede ser un punto vulnerable si no se maneja con cuidado.

LunaWeb

En este tutorial se explorará cómo saber si alguien está espiando tus conversaciones mediante WhatsApp Web y qué hacer al respecto.

Este método funciona tanto en dispositivos iPhone como en Android.

Notificación de sesión abierta

La primera señal de alerta de que alguien podría estar espiando tus conversaciones en WhatsApp es una notificación en tu teléfono móvil.

Esta no es una notificación habitual sobre un nuevo mensaje recibido; en cambio, es una alerta de WhatsApp indicando que se ha abierto una nueva sesión de la aplicación en otro dispositivo.

Es importante destacar que recibir esta notificación puede ser completamente normal si recientemente has iniciado sesión en WhatsApp Web o en la versión de escritorio de WhatsApp en tu ordenador.

Sin embargo, si no has realizado ninguna acción que justifique esta notificación, podría significar que alguien ha accedido a tu teléfono y ha iniciado una sesión sin tu consentimiento.

En este caso, deberías ver una notificación que menciona una sesión iniciada en un dispositivo a una hora específica, lo que debería ser motivo de preocupación.

WhatsApp

Dispositivos vinculados no reconocidos

Si recibes una notificación como la mencionada anteriormente, es posible que alguien más tenga acceso a tu WhatsApp desde otro dispositivo.

Aunque esta notificación también aparece cuando tú mismo inicias una nueva sesión, siempre es prudente verificar.

Aquí es donde entra en juego la función de “dispositivos vinculados” de WhatsApp.

Sigue estos pasos para comprobar si hay sesiones abiertas que no reconoces:

  1. Abre WhatsApp en tu móvil y accede a la sección de “ajustes” o “configuración”.WhatsApp
  2. Selecciona la opción “dispositivos vinculados”.WhatsApp
  3. En esta sección, aparecerá una lista de todas las sesiones de WhatsApp que están activas. Examina la lista cuidadosamente.

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La líder opositora María Corina Machado dedicó este jueves el premio Sájarov a la libertad de conciencia que el Parlamento Europeo le otorgó a ella y a Edmundo González Urrutia a los venezolanos «perseguidos por la tiranía», en alusión al gobierno de Nicolás Maduro, al que acusa de haber cometido fraude en las presidenciales del 28 de julio.

EFE

«Este es un premio fundamentalmente para esos hombres y mujeres que hoy están perseguidos, que han tenido que dejar su país, que están separados de su familia, que están escondidos», dijo a EFE la exdiputada, que mantiene oculto su paradero en Venezuela ante las amenazas del Ejecutivo, que la responsabiliza por la violencia desatada en el contexto de la crisis postelectoral.

A su juicio, la distinción, otorgada también a Edmundo González Urrutia, el candidato de la oposición mayoritaria en las pasadas presidenciales, es un «gran honor» que premia «la lucha por la libertad lo que hoy anima a cada venezolano».

«Es un reconocimiento al pueblo de Venezuela indomable, indoblegable, que vamos a luchar por estos valores hasta el final (…) juntos, todos los venezolanos vamos a liberar a Venezuela y hacer que nunca más en nuestra historia un venezolano sea preso de conciencia o perseguido por sus ideas», sostuvo.

Machado dedicó el premio «muy especialmente a aquellos que hoy son presos de la tiranía», en referencia a las 1.936 personas consideradas actualmente presos políticos en el país, la mayoría de ellas detenidas en protestas o en operativos policiales y militares que el Gobierno ordenó tras los comicios frente al «golpe de Estado», como llamó el chavismo a la denuncia de fraude electoral.

En este sentido, mencionó «particularmente» a los 68 menores que todavía siguen detenidos en este contexto, algunos de los cuales han sido acusados de terrorismo, según información de organizaciones no gubernamentales.

La líder liberal reiteró que González Urrutia -exiliado en España desde el 8 de septiembre- ganó la Presidencia por amplio margen, por lo se dijo emocionada de compartir este premio con quien el Parlamento Europeo reconoce como presidente electo de Venezuela.

«Él es un hombre valiente, íntegro, que ha contado con el respaldo y la confianza del pueblo de Venezuela para esta inmensa tarea y es hoy el presidente electo de todos los venezolanos», finalizó.

Aunque el Consejo Nacional Electoral (CNE) proclamó la reelección de Maduro, que fue convalidada luego por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), las instituciones no han presentado respaldos de ese resultado, que no es reconocido por numerosos países.

Entretanto, la oposición mayoritaria publicó «el 83,5 %» de las actas electorales -tildadas de falsas por el Gobierno- que demostrarían la holgada victoria de González Urrutia en los comicios.

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