Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

Mensaje de María Corina Machado, miércoles 21 de agosto de 2014, para todos los empleados públicos en pro de poder recuperar su dignidad humana.

Tú, que eres empleado público y quieres cambio, estas son mis 3 tareas para ti.

La líder de la oposición de Venezuela, María Corina Machado envío un mensaje este miércoles a los empleados públicos:

Mediante un video difundido en redes sociales, expresó que valora el esfuerzo que han hecho los trabajadores y reiteró que harán “respetar la voluntad expresada por los venezolanos y la verdad”.

“Los ciudadanos venezolanos comprendemos perfectamente la angustia que sienten hoy al no poder expresar abiertamente, que comparte la convicción de que este régimen ha llegado a su fin. Comprendemos los temores que tienen (…), pero sé que ustedes también quieren este cambio como yo”, comentó.

“Por eso les quiero dar tres mensajes. Primero el régimen una vez más se está equivocando, no los conocen a ustedes creen que con todo esto que hacen van a sofocar este grito por libertad y justicia, pues no eso no va a pasar. Así que ten la seguridad que vamos a hacer respetar la voluntad y la verdad”, continuó.

El Gobierno de Venezuela anunció la creación oficial del Consejo Nacional de Ciberseguridad, por decreto, propuesto por el presidente Nicolás Maduro, que tendrá la meta de organizar «una red de vigilancia» permanente, informó este martes (20.08.2024) el canal estatal VTV a través de su web.

DW

Dicho consejo, de acuerdo con la Gaceta Oficial 42.939 publicada por el medio, tendrá que impulsar «la constitución de una red de vigilancia durante 24 horas de incidentes telemáticos, afiliada a los pares regionales para prevenir, mitigar o controlar los delitos informáticos transfronterizos».

Asimismo, deberá asesorar a Maduro y al Consejo de Defensa de la Nación en la elaboración de la «política nacional de ciberseguridad» que contenga planes y programas sobre seguridad informática y vigilancia tecnológica, así como la «supervisión y control de incidentes telemáticos». Igualmente, elevará propuestas de regulaciones, leyes o reglamentos en materia de prevención de uso de las tecnologías de información y comunicación con «fines delictivos».

El Consejo Nacional de Ciberseguridad, que tendrá un coordinador que será designado por Maduro, podrá solicitar a las personas naturales o jurídicas, de carácter público o privado, estadísticas e información relacionadas con la seguridad informática de la nación caribeña.

¿Qué causó esto?

El pasado 12 de agosto, Maduro ordenó la creación de dicho consejo para «enfrentar los ataques cibernéticos» y «proteger los sistemas tecnológicos» del país, luego de que el ente electoral denunciara un jaqueo que -aseguró- retrasó la transmisión de datos de votación de los comicios del 28 de julio.

En una reunión con el Consejo de Defensa, transmitida por VTV, Maduro criticó que el Centro Carter, observador en los comicios, desestimara el jaqueo al sistema, lo que ha impedido -según el ente electoral- la publicación, hasta la fecha, de resultados desagregados que confirmen la victoria del presidente.

El Centro Carter declaró el 7 de agosto que no hay evidencia de jaqueo en el sistema electoral y reiteró que, luego de analizar datos, el abanderado de la mayor coalición opositora, Edmundo González Urrutia, es el ganador de los comicios.

El bloque opositor asegura que el resultado anunciado por el ente electoral es fraudulento, ya que reunió el «83,5 %» de las actas a través de testigos y miembros de mesa en la jornada de votaciones, que -insiste- dan como ganador a González Urrutia, mientras que el Gobierno de Maduro considera falsos estos documentos.

Robert F. Kennedy Jr., sobrino del expresidente John F. Kennedy, ha sido una figura influyente en la política estadounidense. Actualmente, como candidato presidencial independiente, Kennedy está considerando abandonar la carrera presidencial para unirse a  Donald Trump, el principal contendiente republicano en las elecciones de 2024.

La Derecha Diario

Esta posibilidad ha generado un intenso debate sobre las estrategias políticas y las alianzas inesperadas que podrían surgir en el contexto electoral actual.

Kennedy, conocido por sus posturas  tales como su escepticismo hacia las vacunas, ha mantenido una campaña que busca atraer a votantes desilusionados con los partidos tradicionales. Sin embargo, según recientes declaraciones de su compañera de fórmula, Nicole Shanahan, Kennedy  está evaluando seriamente la posibilidad de retirarse de la contienda.

Shanahan reveló que Kennedy actualmente cuenta con un 5% de intención de voto. un porcentaje significativo pero insuficiente para asegurar una victoria en una elección tan competitiva.

La preocupación central es que al mantenerse en la carrera podría fragmentar el voto de los conservadores, lo cual favorecería la elección de la demócrata Kamala Harris y su compañero de fórmula, Tim Walz.

En una reciente entrevista en el podcast  Impact Theory, Shanahan explicó que la decisión no es fácil. «Podemos quedarnos y seguir construyendo un tercer partido, pero eso podría allanar el camino para una presidencia de Harris y Walz. O podemos unir fuerzas con Trump y explicar a nuestros seguidores por qué tomamos esta decisión», comentó.

Este dilema subraya la complejidad de la política estadounidense actual, donde las alianzas pueden alterar significativamente el panorama electoral.

Por su parte, Trump ha mostrado interés en colaborar con Kennedy. En una entrevista con CNN, Trump elogió a Kennedy, calificándolo de «brillante e inteligente».

Aunque no estaba al tanto de los rumores sobre la posible retirada de Kennedy, Trump afirmó estar abierto a la posibilidad de incluirlo en su administración si resulta vencedor en las elecciones.

La idea de una alianza entre Trump y Kennedy, dos figuras con bases de apoyo distintas pero con ciertos puntos en común, podría consolidar un frente fuerte contra la administración demócrata, particularmente en temas como la libertad de expresión como así también en la política exterior y en la desconfianza hacia las instituciones gubernamentales.

La posibilidad de que Kennedy abandone la carrera y se una a Trump también ha sido impulsada por el creciente apoyo popular hacia Trump. Según la plataforma de predicciones  Polymarket, más del 52% de los apostadores creen que Trump ganará las elecciones de noviembre contra Kamala Harris, quien ha sido nominada como la candidata oficial del Partido Demócrata.

A pesar de que el 70% de los mismos apostadores creen que Harris ganará el voto popular, el sistema electoral de Estados Unidos, basado en el Colegio Electoral, permite la  victoria presidencial sin obtener la mayoría del voto popular.

Fue una inusual apuesta diplomática cuando los tres líderes de las democracias más grandes de América Latina se inmiscuyeron en el enfrentamiento de alto riesgo entre Nicolás Maduro y sus oponentes sobre quién ganó las elecciones presidenciales del país.

Por: Joshua Goodman – The Associated Press

Apodados los tres amigos, todos izquierdistas empedernidos que han sido amigos de Maduro, los presidentes de Brasil, Colombia y México rompieron con décadas de diplomacia de no intervención hacia Venezuela y su propia renuencia a entrometerse en los asuntos soberanos de un vecino en una región donde las intervenciones militares de Estados Unidos durante la Guerra Fría aún generan resentimiento.

Pero algunos expertos dicen que el esfuerzo de pacificación está perdiendo fuerza antes de apenas despegar.

Citan los recelos del presidente saliente de México, las divisiones entre la izquierda latinoamericana y la presión de Estados Unidos sobre Maduro para que reconozca la derrota y se haga a un lado. El principal resultado hasta ahora, dicen, ha sido conceder a Maduro un tiempo precioso para consolidar su gobierno y encarcelar a más opositores desde la votación del 28 de julio.

“El esfuerzo de mediación es cauteloso, se centra en evitar el conflicto y una nueva ola migratoria en lugar de defender la democracia”, dijo Daniel Lansberg-Rodríguez, analista nacido en Venezuela y fundador de Aurora Macro Strategies, una firma consultora de riesgo geopolítico con sede en Nueva York.

“Es difícil ser optimista”, agrega Michael Shifter, ex presidente del Diálogo Interamericano en Washington.

El esfuerzo diplomático del brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, el mexicano Andrés Manuel López Obrador y el colombiano Gustavo Petro para resolver la disputa sobre el resultado de las elecciones fue inicialmente anunciado por muchos en la oposición venezolana y Estados Unidos, que estaba feliz de dejar ese campo minado político a otros.

Lula, quien envió a un colaborador cercano a Caracas para monitorear la votación, se negó a reconocer la afirmación de victoria de Maduro. Junto con López Obrador y Petro, también pidió a las autoridades venezolanas que publiquen recuentos detallados de los resultados electorales, como lo han hecho tradicionalmente, para respaldar su afirmación de que Maduro ganó.

“Si hay dudas… luego cuenten los votos”, dijo López Obrador en sus primeras declaraciones después de las elecciones.

Los políticos de la oposición han dicho que obtuvieron más del 80% de las actas de recuento de votos del país y que muestran que su rival Edmundo González ganó por un margen de dos a uno, lo que ha llevado a Estados Unidos y docenas de otros países a decir que González obtuvo la mayor cantidad de votos.

Brasil, México y Colombia no se han unido a esos países, sino que intentan que Maduro publique los resultados desagregados. Pero a medida que han pasado las semanas, y a medida que ha continuado la represión del gobierno venezolano contra la oposición, el trío ha perdido algo de su encanto. Una llamada telefónica largamente discutida entre los presidentes y Maduro aún no se ha producido.

Recientemente, López Obrador sugirió que daría un paso atrás en el esfuerzo de esperar los resultados de una auditoría que está llevando a cabo la Corte Suprema de Venezuela, que está repleta de leales a Maduro y casi nunca ha fallado en contra del gobierno.

Mientras tanto, Lula enfureció a muchos en la oposición al decir que está a favor de una repetición de las elecciones.

“No sabemos realmente qué tan comprometidos están con una transición a la democracia”, dijo Javier Corrales, profesor de política latinoamericana en el Amherst College en Massachusetts. “Tal vez en círculos privados están presionando a Maduro para que renuncie, pero en sus declaraciones públicas no hay evidencia de que esto sea una prioridad. Sobre todo hablan de estabilidad y de evitar el derramamiento de sangre”.

Estados Unidos se ha mostrado más que dispuesto a quedarse al margen tras años de intentos fallidos de la administración Trump de derrocar a Maduro. La administración Biden, si bien condenó el aparente robo, no tomó represalias ni llegó tan lejos como la oposición al reconocer a González como presidente electo. En cambio, prefiere dar espacio político a los acuerdos diplomáticos, especialmente porque el próximo mandato presidencial no comienza hasta enero.

Sin embargo, tras bastidores, ha estado compartiendo sus puntos de vista con el trío: el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, habló recientemente con su homóloga mexicana, Alicia Bárcena, mientras que el presidente Joe Biden y el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, llamaron a Lula.

A diferencia de los vecinos de Venezuela, Estados Unidos tiene una influencia real sobre Maduro que podría hacer que le resulte imposible gobernar eficazmente durante los próximos seis años. Eso incluye sanciones petroleras debilitantes que prácticamente han dejado al país miembro de la OPEP fuera de los mercados occidentales y están contribuyendo a la escasez y a una crisis económica en curso. También hay una recompensa de 15 millones de dólares por el arresto de Maduro para que enfrente cargos de tráfico de drogas en Estados Unidos.

Cualquier plan de salida de Maduro probablemente implicaría algún tipo de amnistía para el presidente y decenas de otros que están acusados ​​de corrupción, tráfico de drogas y abusos a los derechos humanos.

Thomas Traumann, consultor político brasileño, dijo que Lula y sus socios emergieron como “los adultos en la sala” después de una serie de fracasos de la política estadounidense.

“¿A dónde nos han llevado las sanciones estadounidenses?”, se preguntó Traumann, quien anteriormente fue portavoz de Dilma Rousseff, miembro del Partido de los Trabajadores de Lula y presidenta de 2011 a 2016. “En los últimos 20 años, Estados Unidos ha intentado aplicar sanciones, congelar las reservas extranjeras, reconocer a un presidente títere e incluso apoyar un golpe militar en 2021, todo lo cual ha fracasado”.

Aun así, dijo que no es realista que cualquier país extranjero —Estados Unidos o cualquier otro— desempeñe algo más que un papel de apoyo mientras Maduro cuente con el apoyo de las fuerzas armadas y de aliados poderosos como Rusia y China.

“Este plan puede no tener éxito, no porque Lula y Petro sean ingenuos o no estén ejerciendo suficiente presión sobre Maduro, sino porque hay poco que puedan hacer para implementarlo”, afirmó. “Cualquier autócrata puede sobrevivir a las sanciones internacionales”.

La Corte del Distrito Sur de Nueva York ha decidido reabrir el proceso sobre la nulidad de los Bonos PDVSA 2020, según informó el abogado José Ignacio Hernández.

La Patilla

Hernández precisó en su cuenta en X, que la substanciación de este nuevo juicio podría extenderse hasta mediados de 2025, lo que retrasaría cualquier decisión final hasta finales del próximo año.

Según la empresa financiera GSR, distintos principios alcistas y riesgos decrecientes podrían llevar al precio de bitcoin (BTC) fácilmente arriba de 1 millón de dólares (USD). Así lo señaló esta compañía, que ofrece servicios de inversiones en criptoactivos, en un informe publicado la última semana.

Cripto Noticias

“A pesar del retroceso, seguimos tan convencidos como siempre en la tesis alcista”, expresó en el reporte GSR. Considera que “la reciente caída es un regalo”.

El mercado está ante el comienzo de la flexibilización monetaria mundial, lo que —señala GSR— aumenta la liquidez para los mercados. El Banco Central Europeo (BCE) redujo las tasas de interés hace dos meses, y se espera que haga lo mismo también el de Estados Unidos (Fed).

“El aumento de la liquidez mundial ha impulsado históricamente a bitcoin”, destacó la empresa financiera. Así puede observase en el siguiente gráfico, que muestra el crecimiento interanual de la liquidez global en azul y el de la moneda digital en rojo.

Esto sucede, además, mientras el gobierno de Estados Unidos busca mejorar su postura sobre bitcoin. “Independientemente de quién gane la presidencia, un mayor deseo de ambos partidos de instituir barreras de seguridad claras que protejan a los consumidores y fomenten la innovación acabará por encender una ola de actividad empresarial”, expresa el informe de GSR.

Cabe señalar además que una victoria del candidato presidencial Donald Trump posibilita la creación de reservas de bitcoin en el gobierno de Estados Unidos. Según GSR, esto podría provocar una “guerra” entre naciones por acumular bitcoin.

Lea la nota completa siguiendo este enlace a Cripto Noticias

Los periodistas venezolanos han tenido que huir del país para preservar su vida, su integridad personal y su libertad, al enfrentarse a una persecución sistemática por parte del Estado. En el informe “Periodistas en el exilio: Aproximación a la diáspora de la prensa venezolana”, del Instituto de Prensa y Sociedad de Venezuela (IPYS Venezuela), se evidencia como los profesionales de la comunicación han sido hostigados por su labor de documentación, denuncia y difusión, lo que ha originado un desplazamiento forzado e incluso a ser considerados en situación de refugiados con derecho a protección internacional.

IPYS Venezuela

Este estudio revela que la mayoría de los periodistas encuestados (63,68%) emigraron entre 2016 y 2020, los años de mayor escasez de alimentos y productos de primera necesidad en el país. Mientras, entre 2021 y 2024, 27 periodistas encuestados emigraron, lo que indica que el éxodo ha sido continuo pese a las dificultades para el desplazamiento internacional derivadas de la pandemia por COVID-19.

Asimismo, de 181 profesionales consultados, 155 (85,63%) indicaron que las restricciones para ejercer el periodismo en Venezuela fueron la razón determinante para emigrar. Las agresiones incluyen detenciones arbitrarias, censura estatal, hostigamiento judicial, riesgo de desaparición forzada y tortura, todas atribuibles a agentes estatales. Además, 84 periodistas mencionaron el cierre de medios y la disminución de fuentes de empleo como motivos para salir del país, mientras que 87 señalaron los bajos sueldos y la precarización de la profesión.

Sobre la base de estos y otros importantes hallazgos, IPYS Venezuela propone acciones basadas en la formación en derechos humanos, el autocuidado y cuidado mutuo, la mitigación de la indefensión, la asistencia jurídica y la investigación permanente. El informe “Periodistas en el exilio: Aproximación a la diáspora de la prensa venezolana” es un recurso esencial para entender la situación de los profesionales de la comunicación venezolanos que han emigrado, así como las medidas necesarias para su protección y apoyo. 

La indiferencia de los movimientos e individualidades feministas respecto a una lucha popular de base liderada por mujeres, como la que se lleva a cabo en Venezuela, habla de los límites ideológicos del feminismo con más presencia y resonancia. Soy feminista y sé perfectamente que la solidaridad automática no define a un movimiento emancipador por demás tan diverso; Marta Lamas diría que un feminismo basado en esta premisa sería “mujerista” (un equivalente a machismo pero entre activistas), en lo cual coincido plenamente. Lo que cuesta entender es la insensibilidad ante la extrema violencia de género en mi país y el sufrimiento de las mujeres pobres que solo tienen a su familia como bien.

Por: Gisela Kozak Rovero – Letras Libres

Una de las razones de la indiferencia es que las feministas de las democracias liberales pueden radicalizarse de un modo imposible para las que vivimos en sociedades muy autoritarias. Para oponerse al poder sin alternabilidad ni instituciones hace falta una gran amplitud de miras y alianzas entre sectores muy diversos. La Plataforma de la Unidad Democrática abarca partidos y movimientos de muy distinto signo político, entre ellos el marxista-leninista Bandera Roja y el socialcristiano COPEI; ambos llamaron a votar por Edmundo González Urrutia, cuya clamorosa victoria ha sido arrebatada de modo absolutamente fraudulento.

Es muy fácil despachar a las feministas venezolanas como “liberales”, “blancas”, “falsas feministas” e, incluso, tildarnos de antifeministas porque nos oponemos a un gobierno de izquierdas sin derechos LGBTQ ni aborto, mucho más parecido a los gobiernos comunistas de la primera mitad del siglo XX que a las sociedades en las que se admiten estas reivindicaciones. En mi caso personal, formo parte de la historia del movimiento LGBTQ venezolano, así que lo de antifeminista y conservadora no me va en lo absoluto, pero por supuesto que hay mujeres que no se definen como feministas dentro de nuestro movimiento. ¿Acaso todas las mujeres que votaron por Claudia Sheimbaun, Dilma Rousseff, Michelle Bachellet y Cristina Fernández son feministas de pañuelo verde? 

María Corina Machado es una lideresa no tutelada por político poderoso alguno de género masculino. Se define como liberal de centro: propiedad privada, derechos humanos, derechos individuales (matrimonio igualitario incluido) y políticas públicas para la erradicación de la pobreza. ¿Acaso Bachelet, Rousseff, Sheimbaum o Fernández han clamado por la eliminación de la propiedad privada y han impugnado los derechos humanos por ser una futilidad burguesa? ¿Cuál es el problema entonces de que Machado no sea socialista? Sé que feministas muy radicales afirman que una mujer con carrera empresarial como Machado debe causar rechazo, pero, por fortuna, aquellas compañeras con agencia política y que lidian con graves problemas colectivos entienden que las empresarias forman parte de las sociedades diversas y democráticas. ¿Quién es preferible, Machado, con veinte años dedicada a la política, o Rosario Murillo, la dictadora consorte de Nicaragua? Promover el emprendimiento no equivale a las violaciones atroces de los derechos humanos de las que es cómplice la nicaragüense. 

Nadie apostaba un centavo por Machado, hasta que el gobierno de Nicolás Maduro se dio cuenta de que el liderazgo de esta mujer había enterrado el de Hugo Chávez. Hasta estas elecciones, el ventajismo grosero de la Revolución bolivariana lograba compensar el desgaste del capital electoral que tuvo el difunto. El presidencialismo extremo del chavismo-madurismo podía admitir derrotas parlamentarias como las del 2015, jamás una victoria presidencial opositora. Subestimó a Machado y la llamó loca, histérica, diabólica, bruja, imperialista, clasista, racista. Ahora ella tiene que resguardarse porque la dictadura va en pos suya.

¿Cómo logró Machado este liderazgo?

Los recorridos por el país bajo constantes amenazas e inconvenientes le dieron una aire de invencibilidad del que carecían los liderazgo masculinos, demasiado prudentes frente a un Estado que ha empujado a Venezuela a la peor catástrofe de su historia republicana. Machado encarnó la esperanza popular de una sociedad sumida en el desaliento, la pobreza y una ausencia de futuro que no forma parte de la experiencia de vida de las compañeras feministas con educación universitaria de las democracias liberales, con todo respeto. El mensaje de Machado resultó de una gran contundencia: reunificar a las familias. ¿Suena de ultraderecha? Si la familia es de ultraderecha, entonces las feministas debemos tirar la toalla porque el mundo popular es de ultraderecha. 

No tiene nada de malo que se hable de las mujeres en términos de madres en un contexto preciso de desplazamiento forzado; al fin y al cabo, las madres de la Plaza de Mayo han sido reivindicadas por la izquierda. Machado constituye un ejemplo de una mujer que no se define exclusivamente por ser madre, obviamente, sino por su liderazgo movilizador de los valores democráticos. Si se adorna con rosarios es porque se los regalan en sus recorridos como forma de protección; si hay gente que reza en las protestas es porque tiene miedo, no porque sean fascistas. No comparto estas creencias pues soy atea y deploro que Hugo Chávez haya mezclado la religión con la política hasta el punto de erosionar el sano laicismo nacional, pero si tantas feministas han defendido a las compañeras islámicas, no veo por qué el cristianismo y el culto mariano sean tan graves inconvenientes. El liderazgo opositor no tiene dudas respecto al Estado laico. Quien conozca México sabe que hay una fortísima religiosidad popular que convive sin problemas con la división entre la iglesia y el Estado, y que millones de mujeres creyentes en la Guadalupe votaron por Morena, cuyo nombre remite, por cierto, a la virgen. 

El rol político de las mujeres de las bases de la sociedad venezolana ha sido ejemplar, la más impresionante manifestación del poder de las sin poder. Se han organizado para defender el voto con riesgo de asesinato, presidio, violencia sexual y desapariciones. Ya no somos nada más las mujeres de los sectores medios las que nos oponemos de manera mayoritaria; a nosotras nos empobrecieron, tuvimos que emigrar, perdimos los trabajos y dejamos la piel en las calles del país porque pusimos nuestros cuerpos en la lucha pacífica, como también tantos varones, sobre todo jóvenes. Ahora las venezolanas pobres que en otro tiempo votaban por el Partido Socialista Unido de Venezuela se unieron a sus vecinas opositoras, víctimas de un Estado inepto y cruel.

Insisto en la figura de Machado por su indudable liderazgo, pero no solo ella está al frente de la lucha; también lo están, como indiqué en un texto anterior, Delsa Solórzano, María Beatriz Martínez y Adriana Pichardo, coordinadora de Voluntad Popular. Mujeres de todas las edades, condiciones, razas y orientaciones sexuales y de género se unen en una lucha democrática que aspira a una mejor sociedad. La investigadora Margarita López Maya tiene toda la razón al decir que la suerte de la democracia frente a la autocracia se está dirimiendo en Venezuela. 

Claudia Sheinbaum, la presidenta electa de México, ha declarado que no tiene nada que decir respecto a la petición de Machado a su futuro gobierno, que no es otra que la defensa de la democracia; tampoco respecto al sufrimiento de las mujeres en Venezuela y su rol activo en la organización de la gente de cara a las elecciones. Supongo que parte de la premisa de que sus adversarios políticos se han alineado con la oposición venezolana; la misma premisa de la que parte, supongo, la española Irene Montero, la eurodiputada miembro de Podemos, cuadrada con la atroz dictadura venezolana en la misma senda de Juan Carlos Monedero. Ambas deberían prestar atención al cono sur, a las argentinas y chilenas que nos acompañan en esta lucha. Mención especial merecen la argentina Estela de Carlotto, de las Abuelas de Plaza de Mayo, y la chilena Antonia Orellana, ministra de la Mujer y Equidad de Género del gobierno del presidente Gabriel Boric, muy consecuente con la causa de la democracia venezolana.

Por último, no es cierto que las sanciones extranjeras desde 2019 sean las responsables de esta situación que ha expulsado a la cuarta parte de la población del país fuera de las fronteras: de hecho, obligaron a que Maduro hiciera pequeñas reformas para detener la hiperinflación y el brutal desabastecimiento, entre ellas dolarizar el país, lo que permitió la libre llegada de remesas y el abastecimiento. Por supuesto, la idea es que las sanciones se levanten, pero atribuirles la responsabilidad de la tragedia significa desconocer la realidad de una revolución que dispuso de una riqueza petrolera nunca vista y la dilapidó en corrupción, clientelismo y proyectos fracasados. 

Como la falta de imaginación política posterior a la caída del Muro de Berlín sigue imponiéndose en la opinión pública, entre las feministas la división izquierda-derecha y progresista-conservador sigue interpelando con fuerza. Nuestra lucha no merece el respaldo que tuvieron las feministas provenientes de las dictaduras del cono sur; tampoco el que tienen las mujeres de Gaza o tuvo Dilma Rouseff. Ya las feministas hemos vivido estos dramas en las sucesivas dictaduras de izquierda del siglo XX y las que se han erigido en el siglo XXI. Los feminicidios, el embarazo precoz, el tráfico de personas, la violencia de género, la exclusión educativa, el turismo sexual parecieran menos importantes si la dictadura es de izquierda. 

Que Machado se defina como liberal causa confusión porque se confunde con neoliberal o con libertarianismo, aunque no sean lo mismo, de la misma manera que socialdemocracia no equivale al comunismo ni a la mayoría de los socialistas les parece Corea del Norte un régimen político deseable. En todo caso,  detrás de las jóvenes feministas que protestan ardorosamente contra la opresión, arremeten real o simbólicamente con los monumentos, experimentan con el erotismo y cuestionan radicalmente la autoridad, está la herencia insurrecta del feminismo de estirpe liberal, no solamente la del feminismo socialista y anarquista. Sobre todo, no olvidemos jamás a las mujeres pobres que no participan de marchas del 8 de marzo ni colectivas: no hay democracia sin ellas, seguidoras convencidas de María Corina Machado, quien jamás ha ocultado su visión sobre los caminos para reconstruir el país. 

Puede que las feministas tengamos visiones distintas sobre cómo resolver los problemas económicos y sociales tanto globales como nacionales. Ciertamente, la crisis de la democracia liberal es motivo de polémica entre nosotras, por no hablar de la definición del sujeto político del feminismo. No cabe duda de que abundan las disensiones aunque puedan lograrse sorprendentes acuerdos, al estilo de los triunfos obtenidos en el último siglo. Pero, hay un terreno de encuentro, la democracia. 

En ninguna parte del hemisferio se está luchando por la libertad y por la vida como lo estamos haciendo nosotras las venezolanas; desde la rebelión de las mujeres en Irán no ha habido tantas al mismo tiempo arriesgándose por defender una victoria política; el peligro que corren mis paisanas sometidas a la lógica de campo de concentración del madurismo crece con las horas. Las feministas democráticas deberían empezar a vernos.

Las importaciones de petróleo de China desde Rusia, quien es su principal proveedor, cayeron en el mes de julio un 7,4% en comparación al mismo mes del año anterior, siendo este el nivel más bajo desde septiembre de 2022.

Banca y Negocios

Según publicó Reuters, datos oficiales mostraron que las refinerías chinas disminuyeron la adquisición de crudo por la baja demanda de combustible en la nación asiática.

Cifras de la Administración General de Aduanas precisaron que la importación de crudo por parte de China, a través de oleoductos y envíos desde Rusia, fue de 1,76 millones de barriles de petróleo diarios (bpd).

En julio de 2023, el país asiático importó 1,9 millones de bpd, mientras que en junio fue de 2,05 millones de bpd.

Por su parte, la importación desde Arabia Saudita, segundo mayor proveedor de petróleo de China, totalizaron 1,51 millones de bpd, siendo un 13% más que la cifra registrada en el mismo período de 2023.

El ministro de Ambiente, Juan Carlos Navarro, ha advertido sobre el riesgo que representa el concentrado de cobre almacenado en Minera Cobre Panamá para la seguridad del país. Según Navarro, este material debe ser transportado lo antes posible para evitar posibles consecuencias negativas.

ANPanamá

El ministro también explicó que, aunque el concentrado de cobre tiene un alto valor en el mercado internacional, su propiedad legal será determinada de acuerdo con la fecha de su extracción, conforme a las leyes vigentes.

En este sentido, Navarro adelantó que se contratará próximamente a una empresa especializada para calcular qué porcentaje de este concentrado pertenece a Panamá y cuál corresponde a la minera.

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