Armando Esteban Quito

Un nuevo escándalo relacionado a la vida personal de Evo Morales causa polémica en Bolivia. Se trata de la supuesta relación que mantuvo con una adolescente durante su gestión, a la que habría embarazado cuando ella tenía 15 años y él 57. La prueba de esta vinculación es una partida de nacimiento registrada el año 2018 en una localidad fronteriza con Argentina, a la que se suman fotografías del líder cocalero con la menor de edad y una bebé.

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A raíz de ese documento, Morales fue denunciado por trata de personas y estupro, junto a los padres de la víctima, quienes se habrían beneficiado con cargos políticos a cambio de entregar a su hija. La declaración del padre de la joven puede complicar la situación jurídica de Morales, porque en su testimonio ante la comisión de fiscales que investiga el caso confirmó que su hija fue madre a los 16 años producto de una relación con el entonces presidente.

Sin embargo, esta denuncia parece no ser importante para el líder cocalero fuera de las repercusiones políticas que pueda tener porque ni él ni sus abogados han dado explicaciones sobre el fondo de la denuncia ni han negado la comisión del delito.

El 10 de octubre fue convocado a declarar ante la Fiscalía, pero no se presentó y ahora corre el riesgo de ser aprehendido, según informó la fiscal que investiga el caso, quien indicó que lo que procede por su inasistencia es un mandamiento de captura. Ante esta posibilidad, las organizaciones sociales que lo respaldan iniciaron un bloqueo de caminos el lunes 14 de octubre en el departamento de Cochabamba y cortaron la conexión que une al oriente y al occidente del país, generando perjuicios principalmente para los transportistas, uno de los sectores más poderosos del país andino. Si bien los manifestantes tienen una larga lista de demandas, condicionan el diálogo con el Gobierno a que se levanten los procesos contra su líder político.

El ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo, ha desafiado al ex presidente a hacerse una prueba de ADN para demostrar su inocencia en lugar de convulsionar al país. “Si él dice que no ha tenido relaciones con una niña de 15 años en el cargo que él ocupaba como presidente de Bolivia, con ese grado de superioridad, que lo demuestre, que demuestre que no tiene un hijo con esa niña”, manifestó Del Castillo y dijo que el pueblo boliviano tiene derecho a saber la verdad.

Pero esta no es la primera vez que se involucra al ex presidente con menores de edad. En 2016 se supo que mantuvo una relación con Gabriela Zapata, una mujer que en ese momento era gerente de una empresa china que se adjudicaba contratos millonarios del Estado y que había sido novia de Morales. Ambos lo admitieron.

De la relación habría nacido un hijo al que llamaron Ernesto Fidel que habría fallecido cuando era un bebé. En una conferencia de prensa, el entonces presidente admitió: “A Gabriela Zapata la conocí en 2005, era mi pareja. En 2007 tuvimos un bebé y lamentablemente, nuestra mala suerte, ha fallecido”. Cuando iniciaron la relación, Gabriela Zapata tenía 19 años y Morales 46. Sin embargo, semanas después, el oficialismo negó la existencia del hijo y dijeron que el certificado de nacimiento era falso y que el entonces presidente había sido engañado.

Años más tarde, cuando cayó el Gobierno y Morales se refugió en México y Argentina, se difundieron múltiples fotografías de situaciones cotidianas y varias capturas de WhatsApp entre el ex presidente y Noemí M., una joven que entonces tenía 20 años, pero según las conversaciones, su vinculación con el jefe del Movimiento Al Socialismo (MAS) comenzó cuando ella tenía 14. Adicionalmente a las pruebas gráficas, hay registros en video en los que se ve a la joven en una actividad pública en la que participó Morales el año 2020 en Ushuaia (Argentina). Entre ambos hay una diferencia de 41 años de edad.

Los hijos y los reconocimientos tardíos

El caso que está en la agenda pública se basa en una partida de nacimiento que registra que el ex presidente y su víctima son progenitores de una bebé nacida en el año 2016. De ser así, se trataría del cuarto hijo que tiene el ex jefe de Estado con cuatro mujeres diferentes.

Su hija mayor es Evaliz. Nació en 1994 de una relación que el cocalero tuvo con la dirigente política Francisca Alvarado. Evaliz fue reconocida oficialmente por Evo Morales en 2002, cuando se postuló por primera vez a la presidencia y después de que su ex pareja lo denunciara ante la Justicia por no pagarle una pensión familiar. Desde entonces, Evaliz se ha mostrado cercana a Morales y ha tenido un papel público moderado, participando en eventos oficiales junto a su padre.

El segundo hijo es Álvaro, que nació en 1995 y cuya madre es Marisol Peredo. Él fue reconocido por Evo Morales en 1997, cuando tenía 12 años y su padre ya era presidente de Bolivia. Álvaro Morales fue conocido públicamente cuando divulgó un video, el año 2009, en el que mostraba la precariedad en la que vivía y le pedía una casa y ayuda económica para atender la salud de su madre. “Yo le pido a mi papá que me ayude, nada más que eso. Una casa le pido, porque después, en toda mi vida, no le he pedido nada”, manifestaba entre lágrimas.

La vida de Álvaro ha sido más reservada en comparación con la de su hermana, aunque también ha sido visto en actos familiares y de apoyo a su padre. A pesar del reconocimiento de paternidad tardío, y la falta de atención que les dio en los primeros años de su vida, el lazo entre Morales y sus hijos parece haberse recompuesto, los tres mantienen una relación cercana y cordial.

El tercer hijo sería Ernesto Fidel, producto de su relación con Gabriela Zapata. Aunque este es un caso lleno de contradicciones. Según declaraciones del propio Evo Morales, el menor habría fallecido a los pocos meses de su nacimiento; el ex vicepresidente, Álvaro García Linera, confirmó en una entrevista televisiva que Morales conoció al bebé. Sin embargo, a los pocos días la versión oficial dio un giro: dijeron que el niño nunca existió, que el certificado de nacimiento era falso y que el entonces jefe de Estado había sido engañado.

Finalmente, si las investigaciones judiciales lo confirman, Morales tendría una hija más por la relación de estupro que mantuvo con una menor de edad llamada Cindy S.V. Según documentación de la Fiscalía, la joven dio a luz en el año 2016 a una niña a la que registraron como hija legítima de Evo Morales en un registro civil del sur del país. El padre de la víctima, investigado por complicidad y detenido preventivamente, confirmó que su hija fue madre a los 16 años y que el padre de la menor es el ex presidente. Sobre este caso, Morales no ha dado explicaciones y se ha limitado a decir: “no se metan con la familia”.

El uso de ciertos términos en política se ha vuelto una suerte de moneda de cambio en el discurso contemporáneo. «Apaciguamiento» es uno de esos términos, un concepto que carga con el peso de la historia, pero que, como tantas otras palabras, ha sido despojado de su contexto original para convertirse en un arma arrojadiza en el campo de batalla de las ideas. Cuando escuchamos «apaciguamiento» en debates actuales, no se refiere a lo que originalmente significaba, sino a una caricatura de su significado histórico, utilizada para desacreditar cualquier postura que no se incline hacia el maximalismo o la confrontación directa.

En la historia, a menudo, las decisiones se toman no solo por su lógica, sino por el contexto en el que se producen. Eric Hobsbawm, en su análisis sobre el apaciguamiento hacia Hitler, nos recuerda que, en la década de 1930, las potencias occidentales se movieron en un terreno de incertidumbre, buscando desesperadamente evitar otro conflicto que pudiera reventar la frágil paz que la Gran Depresión (1929-1933) había desmantelado. Esa búsqueda de estabilidad, sin embargo, resultó ser una ilusión peligrosa: «creó un clima de desesperación que llevó a las democracias a buscar cualquier forma de estabilidad, incluso a costa de ceder ante las agresiones totalitarias».

Las economías estaban tambaleándose y los líderes temían que cualquier chispa pudiera encender una conflagración. En este contexto, las políticas de apaciguamiento se presentaron como la opción más sensata, un intento de calmar las aguas antes de que una tormenta irrefrenable hiciera su aparición. Pero Hobsbawm señala que esta estrategia no solo fue ineficaz, sino que permitió al régimen nazi ganar fuerza y consolidar su poder.

Un elemento crucial que Hobsbawm destaca es la desconfianza hacia la Unión Soviética, un miedo casi paralizante al comunismo que llevó a las democracias a ver en Hitler un mal menor: «el temor al comunismo llevó a las potencias occidentales a ver en el fascismo un aliado potencial, priorizando el apaciguamiento de Hitler sobre la defensa de la democracia en Europa». Una decisión que, a la postre, se revela trágica: al debilitar la resistencia al nazismo, las potencias occidentales no solo ignoraron la creciente amenaza, sino que le dieron tiempo y espacio para expandirse.

Es fácil criticar desde la distancia, con el peso de la historia a nuestras espaldas. Pero el verdadero drama del apaciguamiento reside en la falta de liderazgo efectivo en Europa durante esos años. Los líderes no supieron o no quisieron enfrentar las agresiones de Hitler desde el principio, permitiendo que la estrategia del apaciguamiento se convirtiera en la norma. En lugar de buscar alianzas sólidas contra un enemigo común, optaron por una política de concesiones que, como sabemos hoy, solo sirvió para retrasar lo inevitable: la Segunda Guerra Mundial.

El apaciguamiento no fue solo un error de cálculo; fue un síntoma de una Europa que había perdido su brújula moral y política. Las decisiones tomadas en esos años no solo fueron un reflejo de la desesperación, sino también de una falta de visión que lastraría al continente en los años venideros. Hobsbawm nos advierte, con la claridad de un historiador que ha visto las sombras del pasado, que las lecciones de la historia son claras, aunque a menudo ignoradas: la inacción y el miedo pueden ser tan peligrosos como la guerra misma.

La ceguera ante el abismo: la inacción de las potencias europeas

La inacción europea frente al avance de Hitler es una crónica de complicidad pasiva. La década de los años treinta fue una época de espectros que rondaban Europa, siendo uno de los más inquietantes Adolf Hitler, cuya ambición desmesurada fue subestimada por las potencias. El ascenso del nazismo no fue solo consecuencia de la ferocidad ideológica de su líder, sino también de la pasividad de una Europa debilitada por la Gran Guerra y cegada por la falsa esperanza de evitar otro conflicto. Esta inacción, lejos de ser un error fortuito, fue una forma de complicidad que permitió a Hitler avanzar sin apenas resistencia, trastocando el destino de millones.

«El mayor error de los gobiernos europeos en los años treinta fue su creencia en la posibilidad de apaciguar a Hitler con concesiones sucesivas», señala el historiador Richard J. Evans en El Tercer Reich en el poder. La política de apaciguamiento, representada por el primer ministro británico Neville Chamberlain, no fue simplemente una estrategia mal calculada, sino la manifestación del profundo deseo de evitar otra guerra, incluso al precio de la integridad territorial y política de otros países. Hitler, consciente de este miedo, lo explotó al máximo.

El Tratado de Versalles, que supuestamente había clausurado «la guerra que pondría fin a todas las guerras», solo incubó el ascenso de Hitler. En lugar de encontrar resistencia decidida, las potencias europeas ofrecieron una inacción que, en retrospectiva, parece complicidad tácita. Este comportamiento, alimentado por el miedo, la ingenuidad o el cálculo erróneo, llevó al continente a la catástrofe. Como señala Eric Hobsbawm en La era de los extremos, «las democracias capitalistas estaban tan ocupadas conteniendo el desmoronamiento de su propio sistema económico que no vieron —o no quisieron ver— la expansión del fascismo».

Uno de los momentos más emblemáticos de esta inacción fue el Acuerdo de Múnich de 1938, en el que Chamberlain accedió a la anexión de los Sudetes por parte de Alemania, a cambio de la promesa de paz de Hitler. Chamberlain regresó a Londres proclamando haber asegurado «paz para nuestro tiempo». La realidad fue otra. Múnich no fue el clímax de una diplomacia acertada, sino el preludio del desastre. Winston Churchill, quien se opuso desde el principio a las concesiones a Hitler, lo resumió: «Os dieron a elegir entre la guerra y el deshonor. Elegisteis el deshonor, y tendréis la guerra”.

La amarga lección de los años treinta es que la inacción es una forma de acción, y en este caso, desastrosa. El miedo al conflicto, las tensiones económicas y la subestimación de Hitler crearon el ambiente perfecto para la expansión del nazismo. Europa pagó por su inacción con la guerra más devastadora de la historia moderna. La ceguera de las potencias europeas fue una traición no solo a sus pueblos, sino al futuro de la humanidad.

El historiador Michael Howard afirmaba que “la diplomacia de los años treinta no fue solo apaciguamiento, sino una rendición moral y estratégica que selló el destino de Europa”. Entre el miedo y la indecisión, las potencias europeas sellaron su destino al ignorar el rugido del fascismo. Europa cayó no solo por la fuerza de Hitler, sino también por la cobardía de quienes se negaron a enfrentarlo.

Neville Chamberlain, con su aire de comerciante amable y promesas de paz, se aferraba a la creencia de que las palabras podían domar a la bestia. En un rincón de su escritorio, las cartas se apilaban, y en cada una de ellas latía la fe de que podía negociar con Hitler, el hombre cuya sombra ya se proyectaba ominosa sobre el continente. El ambiente era denso con la desesperanza y la ilusión. En las salas de los parlamentos, los dirigentes se aferraban a la creencia de que la diplomacia podría ser la varita mágica capaz de domar a Hitler, un ser que ya se había mostrado como un leviatán de ambiciones. “Podemos controlar a este hombre”, decían entre murmullos, como si el simple acto de negociar pudiera borrar la naturaleza agresiva y expansionista de un régimen que estaba reescribiendo las reglas del juego europeo.

Los Acuerdos de Múnich: La Ilusión de la Diplomacia

En la memoria colectiva de Europa, los Acuerdos de Múnich de 1938 suelen ser recordados como un hito de la diplomacia. Un gran éxito, se decía. Las potencias europeas, encabezadas por Gran Bretaña y Francia, habían conseguido evitar un conflicto armado y, con ello, la posibilidad de una nueva guerra devastadora. Sin embargo, al desentrañar la realidad de aquellos días, la imagen se torna sombría. Múnich no fue más que un espejismo, un acto de impotencia disfrazado de triunfo diplomático, no más que una fotografía mal iluminada de un mundo que no quería ver la realidad que se cernía sobre él.

Al analizar los eventos que llevaron a los Acuerdos, uno se da cuenta de que el apaciguamiento, lejos de ser una estrategia sensata, resultó ser un error monumental. La ocupación de Checoslovaquia en marzo de 1939 fue la cruda revelación de esta falacia. Las concesiones hechas a Hitler no solo no lo contentaron, sino que, por el contrario, lo alentaron a avanzar. Al darse cuenta de que las potencias occidentales estaban dispuestas a ceder ante sus demandas, Hitler se sintió invencible, casi divino en su arrogancia. La historia, en este sentido, no es solo una sucesión de hechos, sino un relato sobre el fracaso de la previsión y la responsabilidad política.

Lo trágico de Múnich es que quienes lo negociaron estaban atrapados en un contexto de miedo y desesperación. La memoria de la Primera Guerra Mundial pesaba sobre sus decisiones. El deseo de evitar otro conflicto a toda costa les llevó a cerrar los ojos ante la naturaleza realmente agresiva del régimen nazi. En lugar de construir una estrategia colectiva para contener el fascismo, se optó por una estrategia de evasión, alimentando así al monstruo que se pretendía contener.

Es fácil criticar desde el presente, pero el verdadero desafío radica en entender cómo la política puede ceder ante el miedo. Los líderes europeos, acorralados por la ansiedad de sus pueblos, prefirieron el consuelo de las palabras amables a la dura realidad de la confrontación. Al final, el apaciguamiento se convirtió en un sinónimo de fracaso, no solo moral, sino también estratégico.

Así, los Acuerdos de Múnich se convierten en un punto de inflexión en la historia europea. En vez de consolidar la paz, sentaron las bases para la guerra. La ocupación de Checoslovaquia, un golpe brutal, mostró que la diplomacia basada en el miedo es, en última instancia, una ilusión. Nos recuerda que, en ocasiones, enfrentar la verdad es la única manera de evitar el desastre. La lección de Múnich, aunque dolorosa, es clara: la paz no se puede construir sobre concesiones a la tiranía.

El Grito en el Desierto: Churchill y la Resistencia ante el Apaciguamiento

La complacencia se convertía en el nuevo pan cotidiano. Mientras tanto, en el fragor de la Cámara de los Comunes, Winston Churchill alzaba su voz, que resonaba como un clarín en medio de la niebla, resonaban como un canto solitario en medio de una multitud ensordecida por la esperanza de que la guerra pudiera ser evitada a cualquier costo. Su advertencia, como un grito en el desierto, denunciaba los peligros de un apaciguamiento que, en su lógica más perversa, parecía un regalo para el tirano. “Hitler es un hombre peligroso”, clamaba, y su llamado a la acción reverberaba en las paredes de un Parlamento sordo, ocupado en desmenuzar ilusiones. Pero el apaciguamiento, en su esencia más sombría, no era más que un error estratégico, un juego de naipes donde el futuro de millones se apostaba sin consideración.

El tiempo avanzaba, y la ocupación de Checoslovaquia se convirtió en un siniestro espectáculo, una prueba irrefutable de que el apaciguamiento había alimentado al monstruo. En las calles, el miedo se mezclaba con la incredulidad; la ironía de la historia se manifestaba en la figura de Churchill, según Ian Kershaw, en una entrevista para la revista Nueva Sociedad, asegura que Churchill «tuvo la suerte de ser la persona adecuada en el lugar correcto y en el momento justo. Por supuesto, también fue una suerte que Reino Unido y Europa lo tuvieran allí, porque en ese contexto pudo desplegar todo su carácter.» Fue la persona adecuada para erguirse como el último baluarte de una resistencia que parecía desvanecerse.

Su papel durante la guerra fue trascendental, especialmente en las fases iniciales, cuando la situación parecía más desalentadora. En 1940, tras ser nombrado primer ministro, Reino Unido se encontraba al borde del abismo, derrotado en las costas francesas y enfrentándose a la amenaza inminente de los alemanes. Fue en ese contexto caótico que Churchill, con una determinación casi sobrehumana, organizó la evacuación de más de 330.000 soldados británicos, franceses y belgas a través del Canal de la Mancha. Relata Kershaw: «La evacuación de Dunkerque era, en realidad, parte de una derrota, pero Churchill logró transformarla en un gran triunfo nacional.» Se convirtió bajo su liderazgo en un relato de resistencia y valentía. Churchill logró transformar lo que podría haber sido un desastre en un gran triunfo nacional, reinventando la narrativa en torno a la guerra. En ese marco, su figura emergió con una fuerza indiscutible, un símbolo de la lucha y la perseverancia de un pueblo que se negaba a rendirse.

La Iluminación de la Determinación: Reflexiones sobre el Apaciguamiento en la Europa de 1939

La historia, en su inexorable avance, se manifiesta como un eco de decisiones pasadas, y en el caso de Europa antes de la Segunda Guerra Mundial, ese eco resuena con contundencia. Las potencias europeas fracasaron en unirse frente a la amenaza alemana. Esta falta de respuesta ante la violación de tratados revela no solo una debilidad estratégica, sino también una traición no escrita. La inacción ante la agresión de Hitler no fue solo un error político, sino una contribución directa a la guerra inevitable.

Tim Bouverie, en Apaciguar a Hitler: Chamberlain, Churchill y el camino a la guerra, destaca que «a medida que se intensificaba la agresión, el clamor por una respuesta firme creció». Este ruego por una respuesta decidida se hacía cada vez más urgente, pero fue ahogado por la esperanza de evitar el conflicto a través de la diplomacia, lo que alentó a Hitler en su expansión. Esta mentalidad de complacencia resultaría fatal.

El legado del apaciguamiento es sombrío y nos recuerda que la determinación es la única antorcha capaz de iluminar tiempos oscuros. La historia enseña que la pasividad ante el mal trae consecuencias devastadoras. Europa, atrapada en un juego de espejos, parecía olvidar que las sombras se disipan solo con la acción. La inacción, lejos de ser un vacío, es una elección con profundas repercusiones.

Hoy, al reflexionar sobre esos momentos decisivos, podemos aprender la importancia de la valentía y la resolución. La historia nos invita a no repetir los mismos errores. El apaciguamiento de las potencias europeas ante la amenaza nazi fue una advertencia sobre las peligrosas consecuencias de la inacción. En los momentos críticos, la valentía puede transformar la oscuridad en luz, y la lucha contra el mal debe ser una prioridad.

El apaciguamiento no fue solo una política diplomática, sino una negación desesperada del abismo que parecía abrirse bajo Europa. Sin embargo, el pacifismo no era la única razón detrás de su aceptación. La Gran Depresión, desatada por el colapso de Wall Street en 1929, había dejado a las economías europeas en ruinas. El desempleo, la inflación y el malestar social se extendían por el continente. Ante esta situación, prepararse para una guerra que podría devastar aún más las economías nacionales era impensable. Los gobiernos de Gran Bretaña y Francia, conscientes de la fragilidad de sus economías, vieron en el apaciguamiento no solo una oportunidad de evitar la guerra, sino una necesidad pragmática.

La prensa jugó un papel crucial. En Gran Bretaña, periódicos como The Times o The Daily Mail defendieron a Chamberlain y su política, presentando a Hitler como un líder con el que se podía negociar. En Francia, los diarios abogaban por evitar otro conflicto, conscientes del trauma de la Gran Guerra. Sin embargo, sectores de la izquierda y algunos intelectuales, como Winston Churchill, denunciaban la política de apaciguamiento, advirtiendo que Hitler no se detendría con concesiones.

A medida que avanzaba la década, el comunismo soviético se convirtió en un nuevo factor en el cálculo estratégico de los gobiernos. Para muchos conservadores británicos, el miedo al comunismo era mayor que el temor a Hitler. En este contexto, un Hitler fuerte podía parecer un mal menor frente a la expansión comunista.

El apaciguamiento fue un error, pero también el resultado de un contexto histórico y social complejo. Lo que hoy parece obvio —que Hitler no podía ser apaciguado— fue visto en su momento como la única salida racional. Como en tantas tragedias históricas, la claridad llegó demasiado tarde.

El abuso del término «apaciguamiento»: el uso de la historia como arma política

El término «apaciguamiento» ha sido apropiado por sectores extremistas de la política contemporánea para denostar posiciones moderadas y propuestas de diálogo. En un mundo polarizado, donde los discursos más estridentes prevalecen, este término se ha convertido en una herramienta retórica para etiquetar cualquier enfoque de compromiso como una traición. Sin embargo, este uso descontextualizado no solo es injusto, sino también peligroso.

Es injusto porque compara situaciones históricamente disímiles. En la época de Chamberlain y Hitler, las dictaduras expansionistas y los totalitarismos constituían amenazas claras a la estabilidad mundial. Hoy, aunque persisten conflictos graves, el contexto geopolítico es más diverso y complejo, lo que invalida la equiparación automática con el pasado. Utilizar el «apaciguamiento» para descalificar la negociación trivializa tanto las circunstancias históricas como los desafíos actuales, ignorando las diferencias cruciales entre ambos momentos.

Además, es peligroso porque anula el espacio para el diálogo y el entendimiento. En muchas ocasiones, la confrontación directa no es la única vía para resolver problemas políticos, los cuales requieren pactos, concesiones y tiempo. El discurso actual del «apaciguamiento» se niega a aceptar esta realidad, promoviendo una lógica de todo o nada que excluye la negociación y refuerza la polarización.

Este abuso del término no es nuevo; la historia ha sido siempre una fuente de legitimación para el presente. Sin embargo, la manipulación del concepto de «apaciguamiento» para descalificar adversarios políticos adquiere un carácter especialmente pernicioso. No se trata únicamente de tergiversar el pasado, sino de utilizarlo deliberadamente para desautorizar cualquier esfuerzo por evitar el conflicto, distorsionando el sentido del diálogo y la negociación como señales de debilidad.

Detrás de este uso abusivo del término está la convicción de que solo el enfrentamiento puede resolver los problemas políticos, presentando el diálogo como un síntoma de falta de carácter. El «apaciguamiento» se convierte así en un arma para desprestigiar la política del compromiso, atrapando a los moderados en una dicotomía entre la confrontación o la acusación de cobardía.

La política, sin embargo, es el arte de lo posible, y muchas veces esto implica negociar y ceder. Rechazar el diálogo en favor de una confrontación constante es distorsionar este arte. Por eso es fundamental reivindicar el valor del compromiso y la moderación. Aunque no siempre son soluciones perfectas, en muchas ocasiones son las únicas viables.

El uso contemporáneo del término «apaciguamiento» es una simplificación dañina que obstruye el diálogo en un mundo que necesita urgentemente soluciones negociadas. El verdadero reto está en encontrar el equilibrio entre firmeza y flexibilidad, sin caer en la trampa de las etiquetas que empujan a la política hacia una visión maniquea y destructiva de la realidad.

La historia debe ser una guía para entender el presente, no un arma para simplificarlo o deformarlo.

José Luis Farías

En una era donde las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la principal causa de muerte en el mundo, el reconocido cardiólogo Valentín Fuster desafía a la medicina tradicional con una propuesta radical: cambiar el enfoque desde el tratamiento de la enfermedad avanzada hacia la prevención temprana.

Por: Opy Morales – Infobae

Durante su conferencia en el Pre Congreso del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA) 2024, Fuster expuso cómo los factores de riesgo cardiovascular, si se identifican y gestionan desde etapas tempranas, pueden evitar que las patologías progresen a estadios irreversibles. Más aún, subrayó que el daño a las arterias comienza silenciosamente mucho antes de que los síntomas se manifiesten, haciendo crucial intervenir de manera anticipada.

Pero, ¿cuáles son estos factores y cómo afectan al corazón?

A continuación, las advertencias del prestigioso cardiólogo español y las recomendaciones basadas en su investigación. Desde la hipertensión hasta la mala alimentación, cada uno de estos factores actúa como una amenaza silenciosa que podemos aprender a controlar para salvaguardar nuestra salud.

Hipertensión arterial

La presión arterial alta, o hipertensión, es uno de los principales factores de riesgo para las enfermedades del corazón. El destacado investigador cardiovascular explica que su impacto es mayor en personas jóvenes que en adultos mayores. Por ejemplo, un individuo de 35 años con hipertensión verá un daño arterial más rápido y grave que alguien de 60 años. Este daño progresivo a las arterias puede llevar al desarrollo temprano de enfermedades subclínicas, aquellas que no presentan síntomas evidentes hasta que se agravan.

La recomendación de Fuster es que la hipertensión sea detectada y tratada lo antes posible, ya que puede afectar la circulación y aumentar el riesgo de eventos como infartos y accidentes cerebrovasculares.

Colesterol elevado

El colesterol alto, en especial el LDL (colesterol “malo”), es otro factor de riesgo crítico. A medida que los niveles de LDL aumentan, se deposita en las paredes de las arterias, formando placas que pueden bloquear el flujo sanguíneo. El experto en enfermedades cardiovasculares explicó que este proceso comienza a edades tempranas y que incluso niveles “moderados” de LDL pueden ser perjudiciales. De hecho, estudios recientes muestran que para evitar daños subclínicos en las arterias, los niveles de LDL deben ser inferiores a 70 mg/dl.

Para reducir el riesgo, es clave adoptar una dieta equilibrada, rica en alimentos que ayuden a mantener el colesterol bajo control, y recurrir a tratamientos médicos si es necesario.

Obesidad

La obesidad se relaciona directamente con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares. Fuster indicó que el exceso de peso, especialmente la grasa abdominal, puede afectar el funcionamiento de las arterias y aumentar la resistencia vascular. Este exceso de grasa contribuye al desarrollo de otros factores de riesgo como la hipertensión y la diabetes, creando un efecto en cadena que daña la salud cardiovascular. Controlar el peso mediante una combinación de ejercicio regular y una dieta saludable es fundamental para reducir este riesgo.

Diabetes

La diabetes es una de las condiciones crónicas más peligrosas para la salud del corazón. Según el referente mundial en cardiología, el azúcar elevado en la sangre daña las paredes arteriales, lo que provoca inflamación y acumulación de placas. Sin embargo, Fuster advirtió que el problema comienza mucho antes de que se diagnostique la diabetes: la resistencia a la insulina (una fase previa) ya está asociada con el inicio del daño arterial, mucho antes de que los niveles de glucosa en sangre lleguen a valores de riesgo.

Por tanto, es esencial vigilar los niveles de azúcar en sangre y tomar medidas preventivas en caso de prediabetes para evitar el daño a largo plazo.

Fumar

El tabaco es uno de los principales enemigos de la salud cardiovascular. Fumar daña las paredes de los vasos sanguíneos, acelera la formación de placas de colesterol y aumenta significativamente el riesgo de infarto de miocardio. Fuster destacó que dejar de fumar puede reducir rápidamente el riesgo de sufrir enfermedades del corazón, incluso en personas que han fumado durante años.

Abandonar este hábito es una de las formas más efectivas de proteger la salud cardiovascular y mejorar la calidad de vida.

Sedentarismo

La falta de actividad física contribuye al desarrollo de múltiples factores de riesgo cardiovascular, incluyendo la obesidad, la hipertensión y el colesterol alto. Fuster enfatizó la importancia de incorporar actividad física regular, que ayuda a mantener el corazón y las arterias en buen estado.

Los expertos recomiendan al menos 150 minutos de ejercicio moderado a la semana para mejorar la circulación, reducir el colesterol y mantener el peso bajo control.

Mala alimentación

Una dieta inadecuada, rica en grasas saturadas, azúcares y alimentos ultraprocesados, es otro factor clave en el desarrollo de la enfermedad cardiovascular. Según Fuster, una alimentación equilibrada no solo ayuda a controlar el peso, sino que también influye en la presión arterial, los niveles de colesterol y el riesgo de desarrollar diabetes.

Optar por alimentos frescos y naturales, como frutas, verduras y granos integrales, es fundamental para reducir estos riesgos.

Problemas de sueño

El sueño insuficiente o de mala calidad está emergiendo como un factor de riesgo importante en la salud cardiovascular. Fuster destacó que dormir menos de las horas recomendadas o tener un descanso interrumpido afecta la capacidad del cuerpo para regenerarse, lo que incrementa la presión arterial, los niveles de estrés y la predisposición a la obesidad. Estos factores, a su vez, contribuyen al desarrollo de enfermedades cardiovasculares como la hipertensión y la arterioesclerosis.

Además, el prominente científico en salud cardiovascular mencionó que el sueño inadecuado está vinculado a la inflamación crónica en el cuerpo, que puede acelerar el daño a las arterias y empeorar otros factores de riesgo, como el colesterol alto. Dormir bien no es solo una cuestión de sentirse descansado, es una cuestión de salud cardiovascular.

Los expertos recomiendan un mínimo de 7-8 horas de sueño ininterrumpido por noche para reducir estos riesgos y mejorar la salud en general. Fuster enfatizó la necesidad de priorizar el descanso como parte de un enfoque preventivo integral para el corazón.

A lo largo de su conferencia, el Dr. Fuster hizo un llamado urgente a la prevención desde una perspectiva clara y directa. La hipertensión en una persona joven tiene un impacto mucho mayor en las arterias que en un adulto mayor, subrayando la importancia de controlar este y otros factores de riesgo desde edades tempranas.

Además, insistió en que dejar de fumar es una de las decisiones más importantes que se pueden tomar para proteger la salud del corazón. Abandonar el cigarrillo reduce rápidamente el riesgo cardiovascular, incluso en personas que han fumado durante años.

Su mensaje fue contundente: no podemos esperar a que los síntomas aparezcan. La prevención no es solo cuestión de tecnología avanzada, sino de decisiones personales y educación en salud desde la infancia, para que, no lleguemos demasiado tarde a la batalla contra la enfermedad cardiovascular.

Tecnologías avanzadas de imagen para la detección temprana

El Dr. Valentín Fuster destacó que uno de los avances más importantes en la medicina cardiovascular moderna es el uso de tecnologías avanzadas de imagen para detectar enfermedades en sus fases subclínicas, es decir, antes de que los síntomas se manifiesten. Herramientas como el ultrasonido tridimensional, la resonancia magnética y la tomografía por emisión de positrones (PET) permiten visualizar de manera precisa las arterias del cuerpo y medir el daño incluso en etapas tempranas. Según Fuster, estas tecnologías se están volviendo cada vez más accesibles y, en un futuro cercano, podrían ser tan simples como escanear las arterias desde un teléfono móvil para obtener información precisa sobre el estado de salud cardiovascular.

Estas herramientas permiten a los médicos detectar placas de colesterol, la presencia de calcificación arterial y signos de inflamación, mucho antes de que el paciente sufra un evento como un infarto. El futuro de la cardiología está en la prevención y la detección temprana, no en esperar a que la enfermedad se manifieste.

Microcirculación y su impacto en la salud cardiovascular

Fuster destacó un aspecto relativamente nuevo en la cardiología: la microcirculación, o el flujo sanguíneo a través de los vasos más pequeños, como los capilares. Si bien la medicina cardiovascular se ha centrado históricamente en las grandes arterias (como las coronarias), ahora se sabe que la microcirculación también juega un papel fundamental en la salud del corazón y otros órganos, incluyendo el cerebro.

La resistencia en la microcirculación puede afectar gravemente la capacidad del corazón para funcionar correctamente, a pesar de que los estudios de las arterias grandes puedan parecer normales. Fuster advirtió que condiciones como la diabetes, la hipertensión y el colesterol elevado afectan no solo las grandes arterias, sino también los pequeños vasos sanguíneos, agravando la enfermedad de forma silenciosa.

Esto tiene implicaciones no solo para las enfermedades cardíacas, sino también para condiciones como el Alzheimer, donde la afectación de la microcirculación cerebral puede acelerar la degeneración cognitiva.

El estudio PESA y los hallazgos sobre la enfermedad subclínica

Uno de los proyectos clave que Fuster presentó es el estudio PESA (Progression of Early Subclinical Atherosclerosis), que sigue a más de 4.000 individuos sin síntomas aparentes de enfermedad cardíaca para detectar signos tempranos de arterioesclerosis. Los hallazgos son sorprendentes: muchos de estos participantes, aún sin síntomas, ya presentaban signos de enfermedad en sus arterias a los 30 años.

Fuster explicó que esta “enfermedad subclínica” se localiza con mayor frecuencia en las arterias de las piernas, donde los vasos son más grandes y permiten que las placas se formen sin que haya síntomas evidentes. El estudio mostró que en un 33% de los individuos, la enfermedad subclínica progresa en seis años. Este avance silencioso resalta la importancia de la detección temprana y la intervención antes de que la enfermedad cardiovascular se manifieste de manera irreversible.

Educación en salud desde la infancia

Un tema recurrente en las charlas de Fuster es la educación en salud. Para él, la verdadera prevención de las enfermedades cardiovasculares comienza en la infancia. “Lo que los niños aprenden entre los 3 y 10 años sobre la salud queda para toda la vida”, afirmó. Fuster ha liderado varias iniciativas, incluyendo colaboraciones con Barrio Sésamo, para educar a los niños sobre hábitos saludables, desde la alimentación adecuada hasta la actividad física.

El proyecto piloto que lanzó en Colombia enseñó a más de 1.000 niños sobre la importancia de cuidar su cuerpo, comer de manera saludable y hacer ejercicio regularmente. Fuster destacó que las intervenciones educativas sostenidas tienen un impacto significativo en la salud a largo plazo. Sin embargo, subrayó la necesidad de que este tipo de educación esté respaldada por programas escolares formales y sea continua a lo largo de los años.

Relación entre la salud cardiovascular y la salud cerebral

Uno de los puntos más fascinantes de la charla fue la conexión que Fuster trazó entre la salud del corazón y el cerebro. Los mismos factores de riesgo que afectan las arterias coronarias, como la hipertensión, el colesterol elevado y la diabetes, también tienen un impacto en la microcirculación cerebral. Estudios recientes muestran que el daño a los vasos sanguíneos pequeños en el cerebro puede contribuir al deterioro cognitivo y a la aparición de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.

El experto explicó que los mecanismos que conducen a un infarto de miocardio son muy similares a los que provocan el deterioro cerebral. La buena noticia es que la prevención de estas enfermedades es también similar: controlar los factores de riesgo desde edades tempranas puede proteger tanto el corazón como el cerebro a lo largo de la vida.

Tendencias futuras: simplificación y accesibilidad en prevención cardiovascular

Mirando hacia el futuro, el reconocido médico anticipa que la cardiología se hará cada vez más accesible y simple. Las tecnologías avanzadas de imagen, junto con la inteligencia artificial, están allanando el camino para que la detección de enfermedades cardiovasculares sea más económica y esté al alcance de la mayor parte de la población.

En lugares con recursos limitados, como ciertas regiones de América Latina, Fuster está liderando proyectos que usan ultrasonido portátil para medir el estado de las arterias sin necesidad de análisis de sangre ni equipamiento complejo. Estas tecnologías simplificadas permiten que más personas accedan a diagnósticos tempranos y prevengan complicaciones futuras.

La creciente mortalidad cardiovascular y el papel de la educación

A pesar de los avances tecnológicos y las mejoras en los tratamientos, Fuster alertó sobre un problema preocupante: la mortalidad cardiovascular está en aumento. Según él, este fenómeno no se debe a la falta de innovación médica, sino a la falta de educación y concienciación.

Fuster reiteró que la verdadera prevención está en tomar decisiones personales basadas en el conocimiento de la salud. Insistió en que la solución está en una combinación de tecnología avanzada y educación desde la infancia, para que las futuras generaciones entiendan la importancia de cuidar su salud desde temprana edad y puedan tomar decisiones informadas.

El Dr. Valentín Fuster, una de las figuras más influyentes en cardiología, enfatizó en su charla que la prevención es la clave para frenar el avance de las enfermedades cardiovasculares. Su mensaje fue claro: el daño en el corazón y las arterias comienza mucho antes de que aparezcan los síntomas, y la única manera de evitar complicaciones graves es actuar temprano. Controlar los factores de riesgo, como la hipertensión y el colesterol, junto con la educación desde la infancia, es fundamental.

La prevención está al alcance de todos y debe ser una prioridad en nuestra vida cotidiana.

Tras pasar una segunda noche de apagón casi total, Cuba se prepara este domingo en una carrera contrarreloj para el inminente impacto del huracán Oscar en el este de la isla.

AFP

El fenómeno se mueve por el Caribe en dirección oeste-suroeste y se desplaza a unos 19 km/h, con vientos de hasta 130 km/h. A las 12 GMT se ubicaba a unos 185 km de Guantánamo, según el último reporte del estadounidense Centro Nacional de Huracanes (NHC).

El alerta de huracanes sigue vigente para el sureste de las Bahamas y la costa norte de las provincias cubanas de Holguín y Guantánamo, en el este.

Oscar llega a una Cuba en plena crisis energética, y que pasó su segunda noche sin luz debido a una avería el viernes en la principal central termoeléctrica que provocó la caída de la red.

El dictador Miguel Díaz Canel dijo el sábado por la noche en la red X que “ya se trabaja arduamente para la protección del pueblo y los recursos económicos, ante la inminencia del huracán Oscar”.

”Igualmente se atiende la situación energética” de la isla, añadió.

Sin embargo, este domingo más de la mitad del país permanecía sin servicio eléctrico.

El país se quedó sin luz a partir de la 11 (15 GMT) del viernes, tras la salida imprevista de operaciones de la central termoeléctrica Antonio Guiteras, la principal de la isla y ubicada en Matanzas (occidente).

Dificultad tras dificultad

”Este apagón les complica muchísimo la vida a los cubanos. La situación es bien difícil, pero yo intento mantener la calma, porque ya es demasiado estrés en este país”, declaró a la agencia AFP Yaima Valladares, una bailarina de 28 años.

La ama de casa Isabel Rodríguez, de 72, por su parte, se quejó de no poder dormir. “Cómo no se nos va a enredar la vida, si no tenemos nada, ni los motores del agua pueden ponerse”, dijo.

Solo hoteles, hospitales y algunas casas particulares que cuentan con pequeñas plantas propias de generación tenían electricidad.

”La gente está un poco alterada por tanto tiempo sin corriente y sabrá Dios cuándo la irán a poner”, señaló Rafael Carrillo, un mecánico de 41 años, que dijo que llevaba caminando casi cinco kilómetros por falta de transporte.

”Te pasas cuatro o cinco horas esperando la guagua (autobús) y cuando pasa, pasa repleta y no para”, dice con cansancio ante la casi nula circulación de transporte público.

El jueves, el dictador Díaz-Canel dijo que la crisis obedece a la dificultad para comprar el combustible que necesita el sistema eléctrico, debido al embargo que Washington aplica contra la isla desde 1962. Ese mismo día, el régimen anunció la paralización de labores estatales para enfrentar la crisis que en las últimas semanas ha dejado a la población de varias provincias hasta 20 horas sin luz en un día.

Los cubanos sufren desde hace tres meses prolongados apagones, con un déficit de hasta el 30% en la cobertura nacional. El jueves, un día antes del apagón total, llegó al 50%.

Sistema precario

En la isla, la electricidad se genera a través de ocho desgastadas termoeléctricas dependientes de carburante, que en algunos casos presentan averías o se encuentran en mantenimiento, así como de varias plantas flotantes -que el gobierno renta a empresas turcas- y grupos electrógenos.

En su mayoría, esta infraestructura requiere de combustible para funcionar.

Con escasez de alimentos, medicinas, una inflación disparada y apagones crónicos que limitan el desarrollo de las actividades productivas, Cuba enfrenta su peor crisis económica en tres décadas.

Los apagones fueron uno de los detonantes de las históricas manifestaciones del 11 de julio de 2021.

Cacerolazos

Las recientes protestas en Cuba reflejan el creciente malestar social, principalmente motivado por los constantes cortes de electricidad que afectan a diversas ciudades del país. El portal 14ymedio informa que en ciudades como La Habana, Holguín y Santiago de Cuba, los ciudadanos salieron a las calles el sábado para protestar contra el régimen con cacerolas y al grito de “¡libertad!” y “¡pongan la luz!”, como una nueva muestra de descontento hacia la dictadura castrista.

Las manifestaciones también se extendieron a la Ciénaga de Zapata, una región simbólica para la Revolución cubana, destacando la profundidad del malestar incluso en zonas tradicionalmente alineadas con el gobierno.

El uso de cacerolazos y la participación de mujeres con niños durante las manifestaciones también revelan la desesperación de la población por la falta de servicios básicos y la represión política. Activistas y opositores, como José Daniel Ferrer, actualmente detenido, siguen siendo símbolos de esta resistencia, sumando visibilidad a la crisis interna que atraviesa Cuba.

Me crispo cada vez que constato la pesada e inútil presencia militar venezolana. Desde los tiempos de José Antonio Páez hasta Hugo Chávez nuestra historia política ha padecido el rigor militar. De 45 presidentes (sin contar los designados por Juan Vicente Gómez mientras el déspota de La Mulera arreaba ganado, haciendas y riqueza petrolera a su inmenso patrimonio), 29 han sido hombres de fusil y charreteras. El siglo 19 vio cómo los caudillos militares aniquilaban a un país ya devastado por la guerra de independencia y la mitad del 20 vio pasar a Cipriano Castro, a los oprobiosos veintisiete años de Juan Vicente, a Eleazar López Contreras, Isaías Medina Angarita y Pérez Jiménez.

Castro, Gómez y Pérez Jiménez fueron despóticos y autoritarios, pero también el país fue testigo de que hombres de temple civil y democrático se pasaran unos a otros la banda presidencial sin perturbarse: Betancourt a LeonI; Leoni a Caldera; Caldera a Carlos Andrés y CAP a Herrera Campins y Herrera Campins a Lusinchi y Lusinchi a CAP Y CAP a Velásquez y Velásquez a Caldera y todos y cada uno armados y protegidos por su respectiva policía personal y su necesario Ministerio de la Defensa. Las armas no eran para defender al país de cualquier enemigo de afuera sino para proteger a los mandatarios de nosotros mismos. Esto, dede 1958 hasta 1999, los celebres años de una democracia que afortunadamente viví sin contratiempos a pesar de no haber sido nunca adeco o copeyano, urredista, militante sin partido y mucho menos afiiiado al partido comunista aunque si inocente compañero de ruta: ¡medio ñángara si les apetece hasta que descubrí que el Techo de la Ballena y aquellos turbulentos años sesenta eran de inspiración cubana orquestada por Fidel Castro y activada secreta y solapadamente en el país por Edmundo Aray.

En una de mis intervenciones en el festival Atempo de música me referí a esos años y me emocióné al afirmar que el país cultural floreció majestuosa y espléndidamente y se crearon y se reforzaron muchas instituciones y nunca hubo antes una editorial como Monteávila, o una Cinemateca, o un Museo de Arte Contemporáneo como el Sofía Imber porque tampoco conoció el país un oído tan exigente como el que hizo posible los aplausos que recibía el Festival Atempo y no imaginó que el nombre de Vicente Nebreda iba a cruzar cinco continente llevando consigo la nobleza del prodigioso coreógrafo que fue.

Lamentablemente, el país venezolano no se recupera de los golpes que le asesta el destino. Bolívar, enfermo y desilusionado recorre el rio Magdalena huyendo de su fracaso; Cipriano también enfermo viaja a Alemania y el compadre lo traiciona y tuerce el rumbo del país y le hace decir a Romero García,refiriéndose a Cipriano: «!Se fue Atila, pero dejó el caballo!» y años mas tarde, Diógenes Escalante, candidato de consenso para dirigir al país a pesar de no conocerlo por haber vivido gran parte de su vida fuera de él, pierde la razón y ve que las camisas salen volando por los ventanales del Hotel Ávila y el pais vuelve a cambiar de rumbo.

Lo grave es que la intensidad de la vida cultural como la conocimos entonces está desapareciendo. Aun se pronuncia la palabra arte, pero la palabra ciencia no se escucha en ninguna parte y la educación se echó a morir: no hay escuelas,los liceos públicos cerraron y los privados van a cerrar de un momento a otro porque de todo el alumnado de un liceo de la zona popular solo cinco han podido pagar los cincuenta dólares de la mensualidad. El ministro de educación no sabe qué hacer y ha dado a conocer un documento en el que suplica a los diez mil maestros o profesores que, por favor, regresen a dar clase a sabiendas que se han ido por graves maltratos salariales o simplemente han sido aventados lejos del país por la pavorosa diáspora causada por los propios compañeros del Ministro y han preferido convertirse en moto taxistas, jardineros o pintores de brocha gorda en el supuesto que así acercarán mas dinero a sus familias.

Me hablan de un chico de catorce años de un barrio cercano a Guarenas, ágil, sin taras físicas ni morales llamado si se quiere Luis Hernández o como se prefiera. Él sabe que se llama Luis Hernández, pero cuando le preguntan cuál es su nombre no sabe y si le preguntan por el apellido tampoco porque simplemente ignora qué significan nombre y apellido, En los años que llevo encima es la primera vez que topo con una historia de semejante tristeza y es también la primera vez que escucho al ser que pisa fuerte y cruza los pasillos de Miraflores afirmar que Jesucristo fue crucificado por el imperio español, ¡Al hacerlo,el mandatario desplazó violentamente a Luis Hernández del sitial de las ignominias.Ya no pregunto por nombres ni apellidos ni por el sacrificio de Cristo. Es algo inútil en estos tiempos «bolivarianos» Sólo me pregunto ¿qué país estamos construyendo para este inmediato futuro sin escuelas, ni maestros y un mandatario que crucifica a Jesucristo en un inventado Cadiz o en las afueras de un antiguo Valladolid bañado por las aguas del Pisuerga en tiempos oscuros de un imperialismo español.

La líder opositora María Corina Machado llamó este viernes a «derrotar el miedo y el silencio» en la «lucha» que encabeza contra el chavismo, luego de las presidenciales del 28 de julio, en las que el Consejo Nacional Electoral (CNE) proclamó la controvertida victoria de Nicolás Maduro, un resultado que no es reconocido por numerosos países.

EFE

«Debemos derrotar el miedo y el silencio. Tenemos el deber de hablar con las palabras precisas y llevar esperanza y acción a todos los corazones. Como nos dijo (el papa) Juan Pablo II (1978-2005), aquí en Venezuela, levantémonos y no tengamos miedo«, expresó la exdiputada en X.

Las palabras de la opositora son una respuesta a un pronunciamiento de la Conferencia Episcopal de Venezuela (CEV), en el que los obispos pidieron al Consejo Nacional Electoral (CNE) publicar los resultados desagregados de las presidenciales, como lo establecía su propia normativa.

«Enfrentamos un régimen maligno que ha provocado el dolor a todos los venezolanos, la miseria, la violencia y la separación de nuestras familias. La nuestra es una lucha espiritual y vamos de la mano de Dios», añadió Machado, que denunció fraude en las presidenciales.

La Plataforma Unitaria Democrática (PUD) también agradeció el texto de la CEV, en el que se pide la liberación de todos los venezolanos que fueron aprehendidos en el contexto de la crisis poselectoral -2.400, según el Ejecutivo-, algunos de ellos en protestas.

«A 82 días del 28 de julio, el CNE aún no publica los resultados de la elección presidencial mesa por mesa con el respaldo de las actas», remarcó la coalición, que asegura que su candidato, Edmundo González Urrutia, ganó la Presidencia por amplio margen, un reclamo que es respaldado por varios países.

Juan Saavedra, oncólogo y gerente general de la Sociedad Anticancerosa de Venezuela, no está asustado, sino preocupado. En sus más de 11 años trabajando para la organización sin fines de lucro, nunca antes había presenciado una escalada tan alarmante en los casos de cáncer de mama.

Por: Karem González – El Nacional

Las estadísticas son contundentes: es la primera causa de muerte oncológica en la mujer venezolana. Todos los días, 10 mujeres sucumben a la enfermedad y, según el último estudio de proyección de este año, aún en elaboración, 5.706 mujeres fallecerán para finales de 2024.

Se diagnostican alrededor de 25 mujeres al día9.128 para finales de año, lo que revela una crisis sanitaria sin precedentes que exige una respuesta inmediata.

Con esto, dice el especialista, no quieren crear alarma o terror. Pero, dice, la ciudadanía debe conocer la magnitud del problema. Es la única forma de tomar acciones preventivas.

“No podemos seguir teniendo al cáncer como la primera causa de muerte en Venezuela”, sentencia.

Entre estadísticas y demás problemas oncológicos

La última publicación oficial de mortalidad por cáncer de mama que tiene en sus manos el Ministerio del Poder Popular para la Salud data de 2016. Para la incidencia, que son los nuevos casos, la fecha es 2020.

“Nuestros números no dan margen de error”, apunta Saavedra. “En la Sociedad analizamos todo junto con el Centro de Estadística y Matemática de la Universidad Simón Bolívar (USB). Hay tanto volumen de datos que la proyección es muy acertada, sobre todo porque en los casos de muerte, por ejemplo, se registra a través de los certificados defunción”.

La realidad, subraya, es dura. Y aunque pueda existir una pequeña variación en la incidencia de cáncer de mama, porque no hay registros oficiales a la fecha, la cuenta la llevan los registros por defunciones .

Desde la Sociedad no se apoyan en encuestadoras, solo en la USB, y sus números, insiste el doctor en caso de dudas, no son arbitrarios.

“Como miembros de la Unión Internacional de la Lucha contra el Cáncer, UICC (en francés: Union Internationale Contre le Cancer), de la Asociación Iberoamericana del Cáncer y otras organizaciones, nos exigen demostrar la carga de enfermedad en el país. Eso no se puede inventar”.

En la Sociedad Anticancerosa llevan 5 años elaborando estadísticas de cáncer de mama para poder explicar, educar a la población y también al Estado. “La única forma de tomar acciones desde el punto de vista de Políticas de Salud es conocer el problema, su magnitud e impacto”.

Afirma que después del de mama, el cáncer de cuello uterino, pulmón y colon en la mujer, y el de próstata, pulmón y colon en el hombre, concentran el mayor número de pacientes oncológicos en el país.

Lea la nota completa siguiendo este enlace a El Nacional

Nicolás Maduro volvió a violar este viernes la Constitución Nacional de la República Bolivariana de al incorporar a Alex Saab en su gabinete de ministro, que también incluye a Leticia Gómez Hernández.

La Patilla

De acuerdo con el artículo 41 de la Carta Magna, comprendido en el Capítulo II De la Nacionalidad y de la Ciudadanía, los ministros o ministras de despachos del Poder Ejecutivo relacionados con la seguridad, finanzas, energía y minas, o educación, solo pueden ser venezolanos por nacimiento y sin otra nacionalidad.

Asimismo, la Constitución establece con claridad que el resto de los ministerios podrían ser ocupados por funcionarios nacionalizados, siempre y cuando tengan domicilio y residencia ininterrumpida en Venezuela por más de 15 años.

El polémico empresario Alex Saab, nacido en Barranquilla, Colombia, el 21 de diciembre de 1971, no cumple con los requisitos para ser el nuevo ministro de Industrias y Producción Nacional.

De igual manera, la cubana Leticia Gómez tiene solo 10 años residenciada en Venezuela, luego de que abandonara la isla para convertirse en gerente del Hotel Venetur de Margarita, estado Nueva Esparta. Actualmente es ministra de Turismo y tiene 52 años.

Artículo 41: Sólo los venezolanos y venezolanas por nacimiento y sin otra nacionalidad podrán ejercer los cargos de Presidente o Presidenta de la República, Vicepresidente Ejecutivo o Vicepresidenta Ejecutiva, Presidente o Presidenta y Vicepresidentes o Vicepresidentas de la Asamblea Nacional, magistrados o magistradas del Tribunal Supremo de Justicia, Presidente o Presidenta del Consejo Nacional Electoral, Procurador o Procuradora General de la República, Contralor o Contralora General de la República, Fiscal General de la República, Defensor o Defensora del Pueblo, Ministros o Ministras de los despachos relacionados con la seguridad de la Nación, finanzas, energía y minas, educación; Gobernadores o Gobernadoras y Alcaldes o Alcaldesas de los Estados y Municipios fronterizos y de aquellos contemplados en la Ley Orgánica de la Fuerza Armada Nacional. Para ejercer los cargos de diputados o diputadas a la Asamblea Nacional, Ministros o Ministras; Gobernadores o Gobernadoras y Alcaldes o Alcaldesas de Estados y Municipios no fronterizos, los venezolanos y venezolanas por naturalización deben tener domicilio con residencia ininterrumpida en Venezuela no menor de quince años y cumplir los requisitos de aptitud previstos en la ley.

Cuando de verdad se sufre el apagón es de noche. Cuando las casas quedan totalmente a oscuras, las cocinas eléctricas no sirven para preparar la cena, los ventiladores inertes no espantan el calor caribeño y sólo las luces de un carro o un celular rompen el negro más rotundo.

EFE

Bien lo saben los cerca de 10 millones de cubanos que han pasado la noche a oscuras después de que una avería en una central clave en la mañana del viernes desatase un apagón completo del que el país está apenas empezando a recobrarse.

Este es el culmen de una crisis energética de años que se había agravado en las últimas seis semanas por el déficit de combustible -fruto de la falta de divisas para importarlo- y de las frecuentes averías en las obsoletas centrales termoeléctricas del país, de factura soviética.

“Ésta hay que pasarla”, dice mordaz a EFE Alexis, sentado en la penumbra de una acera estrecha del popular barrio de La Habana Vieja, sobre una rustica banqueta, mientras comenta con un grupo de amigos y familiares lo “duro que está esto”.

Es cerca de medianoche y en las calles de su distrito apenas se puede distinguir una fachada, un vecino caminando o un tanque de basura a unos metros. El centro de la capital cubana tiene un toque espectral, casi apocalíptico.

Cuatro hombres juegan al dominó en la calle aprovechando la luz delantera de una moto. Una pareja con una niña en brazos camina iluminando la calzada plagada de agujeros con una linterna. Un delgado anciano sin camiseta anhela el fresco sentado en el escalón de la entrada de su casa.

“Está de p…”, replica a Alexis su amigo Yoelkis, un joven habanero sentado a su lado y muestra una pequeña botella de ron local barato, su remedio para superar las dificultades.

“Cero cobertura energética nacional”

El Gobierno cubano explicó que tras el colapso del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), el momento de “cero cobertura energética nacional”, se puso en marcha el proceso de reactivación, algo que debe hacerse de forma “gradual”. En este momento inicial no podían anticipar plazos de recuperación.

A primera hora de la noche la estatal Unión Eléctrica (UNE) comunicó que ya había algunos puntos de La Habana (y de al menos otras cuatro provincias) donde se había logrado poner en marcha circuitos y que su propósito era seguir ampliando esas áreas, conectarlas entre sí y acabar dando energía a las centrales termoeléctricas del país para que pudiesen volver echar a andar.

En la calle, mientras tanto, se trata de “resolver”, explica a EFE Kevin. “Ahí en la otra cuadra prepararon una caldosa en una hoguera en la calle. Agarran la madera del derrumbe de la esquina”, dice señalando a la pila de escombros de un casa adyacente en ruinas.

Kevin asegura que él tuvo suerte porque justo antes de que comenzase el gran apagón había llenado la cisterna de la casa y por lo menos tienen agua. “En provincias están peor”, afirma.

El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, calificó la situación de “emergencia energética”. El Gobierno ha puesto en marcha medidas de contingencia que incluyen la paralización de toda actividad laboral estatal no esencial, lo que ha afectado desde la agenda de los ministros hasta las escuelas.

Otros habaneros prefieren no hablar de la situación y evadirse. Una cuadra sí y otra también, de una motocicleta eléctrica o una bocina (altavoz) de grandes dimensiones, surge música -generalmente reparto y reguetón- a un elevado volumen a pesar de la hora. Una pareja baila bien pegada aprovechando el anonimato de la oscuridad; más allá discurre una conga con los más jóvenes.

En zonas residenciales, por el contrario, reina el silencio. Sólo lo rompe de vez en cuando el ruido ronco y monótono de las plantas generadoras de los grandes hoteles y algunos restaurantes y de los escasos afortunados particulares que pueden permitirse uno de esos aparatos y el combustible para alimentarlo.

Los frecuentes cortes eléctricos están alimentando un creciente descontento social en un país atenazado desde hace más de cuatro años por una grave crisis económica. Algunos expertos los consideran el catalizador de las inusuales protestas que se han registrado en Cuba desde 2021.

“Lo bueno que tiene esto es lo malo que se está poniendo”, resume Yoelkis.

Venezuela fue uno de los puntos centrales del IX Diálogo Presidencial en el que se reunieron expresidentes y líderes de la región para hablar de la repercusión que genera a nivel mundial las problemáticas de algunas naciones.

Por: Jimmy Nomesqui Rivera – Infobae

Entre los representantes de Colombia se destacó la presencia del exmandatario Andrés Pastrana, que en más de una ocasión ha criticado el accionar de Nicolás Maduro; además, ha señalado la nula intervención o participación que ha tenido el Estado colombiano para rechazar estos hechos, por lo que el evento fue un espacio aprovechado por el bogotano para volver a arremeter contra ellos.

En su intervención, Pastrana comparó a Nicolás Maduro y Diosdado Cabello con Pablo Escobar y Joaquín “El Chapo” Guzmán, dos de los narcotraficantes más peligrosos de la historia y afirmó que en caso de que siga por ese camino, tendrá el mismo final que los criminales.

“Maduro es el nuevo Pablo Escobar y Diosdado Cabello el nuevo “Chapo” Guzmán. Le digo hoy a mi paisano Nicolás Maduro, que recuerde esas imágenes y a Diosdado, cómo terminaron ellos”, indicó Pastrana.

De la misma forma, el colombiano indicó que Maduro ha buscado “desconocer la voluntad popular en Venezuela” y que esto no se puede explicar de otra forma que no sea “una ruptura del orden democrático”.

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