Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

Panamá ha alcanzado nuevos hitos en la subasta electrónica anual del Best of Panama (BOP) 2024, el lote Elida Geisha Natural Torre de Lamastus Family Estate, de 20 kilogramos, alcanzó un precio récord de US$10,013.00 por kilogramo, totalizando US$200,260.00. 

ANPanamá

Esta oferta fue adquirida por la empresa japonesa Saza Coffee, subrayando la creciente demanda internacional por el café panameño.

El lote Elida Geisha Natural recibió 3,411 pujas, reflejando su alta valoración en el mercado global. Otro lote destacado, el Kaizen de la Finca Lorayne, producido por Marcus Durán y ganador en la categoría Geisha Lavado, se vendió a US$10,002.00 por kilogramo, sumando US$200,040.00, también adquirido por Saza Coffee.

En total, la SCAP (Asociación de Cafés Especiales de Panamá) subastó 1,000 kilogramos de café en 50 lotes, generando US$1,383,719.00 en ventas. La subasta, que duró 11 horas y 10 minutos, registró 18,878 ofertas y estableció un nuevo récord en el precio promedio por kilogramo de $1,383.72.

Hunter Tedman, presidente de SCAP, destacó el éxito de la subasta y el nuevo récord superado, mientras que Wilford Lamastus, propietario del lote Elida Geisha, celebró el reconocimiento global continuo del café panameño. 

Otros lotes también alcanzaron precios superiores a los US$3,000 por kilogramo, y el lote menos valorado se vendió por US$144.00 por kilogramo, evidenciando el alto valor del café panameño en el mercado internacional.

La construcción de un hotel dentro de los terrenos del Aeropuerto Internacional de Tocumen es una de las propuestas de su nueva administración.

Panamá América

Convertir al aeropuerto en más que un recinto de entrada y salida de pasajeros es el propósito de su gerente José Ruiz.

«La mayoría de los aeropuertos se han quedado completamente colapsados por el espacio, no pueden crecer, nosotros tenemos tierra, eso significa que nosotros podemos hacer cosas que otros no puden hacer y ser más que un aeropuerto», señaló.

El hotel tendrá una capacidad de alrededor de 300 cuartos, salas de conferencias, reuniones y actividades.

Ruiz señala que es necesario establecer una ruta de lo que se quiere lograr con el aeropuerto en los próximos 20 o 50 años para empezar a trabajar sobre ello de manera inmediata.

Otro proyecto que será puesto en marcha en pocos meses es la construcción de una tercera pista de aterrizaje, cuyo valor se calcula entre 800 millones y 1.5 millones de dólares.

«Es un proyecto que se tiene que hacer por necesidad, se tenía que hacer hace tres años, estamos tarde», puntualizó Ruiz.

Además se pretende expandir la terminal 2, añadiendo entre ocho y diez puertas más, lo que se traduce en mayor cantidad de aterrizajes y pasajeros diarios.

Las autoridades evaluan trabajar en el resto de los aeropuertos existentes en el país para sacarle el mayor provecho posible, ya que, actualmente no se les está sacando provecho.

«Nuestras facilidades de tierra nos permiten extender sus servicios, garantizando una mejor experiencia para los miles de viajeros que diariamente pasan por Panamá», señaló Ruiz

Apenas media hora: eso fue lo que tardó el presidente chileno, Gabriel Boric, para desafiar el anuncio oficial de Venezuela que dio ganador de la elección del 28 de julio al mandatario Nicolás Maduro.

BBC

“El régimen de Maduro debe entender que los resultados que publica son difíciles de creer”, sostuvo el mandatario izquierdista de Chile en su cuenta de X (antes Twitter) al inicio de la madrugada post electoral.

Exigió “total transparencia de las actas y el proceso, y que veedores internacionales no comprometidos con el gobierno den cuenta de la veracidad de los resultados”.

La rapidez con que Boric marcó esa postura contrastó con la cautela que tuvieron los presidentes también izquierdistas de Brasil, México y Colombia para hacer lo propio más tarde, cuando la oposición a Maduro se declaraba ganadora, otros países señalaban irregularidades en la elección y crecían las cifras de muertos y detenidos protestando en las calles de Venezuela.

“Es normal pelearse. ¿Cómo se resuelve la disputa? Presentando las actas”, declaró el mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva el martes 30.

Lula, su par mexicano Andrés Manuel López Obrador y el colombiano Gustavo Petro han buscado desde entonces mediar en la crisis de Venezuela y aún reclaman las actas de cada mesa de votación con una verificación imparcial de los resultados, como indicaron en un comunicado conjunto el jueves.

Boric, en cambio, dio por agotada su paciencia un día antes. “No tengo dudas de que el régimen de Maduro ha intentado cometer un fraude”, declaró.

Estas diferencias reflejan mucho más que meros matices retóricos o estratégicos, según expertos: la crisis de Venezuela ha expuesto la brecha entre la izquierda de Boric y la de otros presidentes de la región.

Antonia Urrejola, quien fue canciller de Chile en el primer año del gobierno de Boric, afirma que la voz de este en la crisis venezolana “obedece al necesario recambio que requiere la izquierda latinoamericana y que interpreta a mucha gente que es de izquierda pero que no ha hecho su militancia desde el eje de la Guerra Fría”.

“Creo que puede ser incómodo para la vieja guardia de la izquierda”, dice Urrejola a BBC Mundo. “No es menor que están los tres presidentes de Colombia, México y Brasil, que vienen de la vieja guardia, y el tono de (Boric) es completamente distinto”.

Entonces, ¿qué consecuencias políticas tiene esto?

«Somos diferentes»

Las críticas de Boric a los gobiernos izquierdistas de Venezuela, Nicaragua y Cuba están lejos de ser nuevas: las hizo públicas antes de ser electo en 2021, con solo 35 años, tras el estallido social chileno.

Pero sí es novedoso que, ya como jefe de Estado, haya mantenido e incluso incrementado tales reproches.

El hecho de que Boric eligiera como su primera canciller a Urrejola, una abogada que siendo miembro de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) había criticado a esos gobiernos, fue un anticipo de lo que vendría.

“El respeto a los derechos humanos no tiene doble estándar”, dijo Boric en la Universidad de Colombia, Nueva York, en 2022. “Me molesta cuando eres de izquierda y condenas las violaciones de derechos humanos en Yemen o El Salvador, pero no puedes hablar de Venezuela o Nicaragua”.

Este tipo de posturas marcó un quiebre con la actitud de otros presidentes izquierdistas de la región más reticentes a censurar de forma tan clara a gobiernos de similar signo ideológico, señalan analistas.

“Es sorprendente que haya demorado tanto tiempo para que apareciera un líder de izquierda en América Latina con el discurso de Boric”, dice Maurício Santoro, un politólogo brasileño experto en relaciones internacionales, a BBC Mundo.

“Es una posición que podría estar presente en la región por lo menos desde los años 90 con la caída del Muro de Berlín y de la Unión Soviética”, agrega.

“Pero eso no ocurrió: aunque la izquierda entrara en el juego democrático en los países de la región y ganara elecciones, los gobiernos de izquierda en América Latina siguieron muy cautelosos al momento de criticar regímenes autoritarios de izquierda. Y Boric rompió con eso”.

La divergencia se notó el año pasado cuando Lula, viejo aliado del chavismo, reinsertó a Maduro en una cumbre regional y dijo que se había creado una “narrativa” sobre la falta de democracia en Venezuela, algo que Boric refutó frente a ambos.

La semana pasada, Lula realizó una visita a Boric en Santiago que concluyó con pocas palabras públicas sobre Venezuela y un mensaje conciliador.

“Somos diferentes y eso es extraordinario, porque la diferencia permite que busquemos encontrar nuestras similitudes”, dijo el brasileño sin mencionar directamente la crisis venezolana.

“Al desnudo”

Hay varios motivos que suelen esgrimirse para estas desavenencias.

Uno es generacional: Boric es un treintañero nacido en la etapa final de la dictadura de Pinochet, mientras Lula (78 años), López Obrador (70) y Petro (64) datan de tiempos de Guerra Fría en que las revoluciones de Cuba y Nicaragua eran vistas con buenos ojos por la izquierda latinoamericana.

También hay cuestiones prácticas: a diferencia de Chile, Brasil y Colombia comparten fronteras extensas y porosas con Venezuela, por lo que tienen un interés especial en mantener relaciones con Caracas.

De hecho, tras asumir sus actuales mandatos el exsindicalista Lula y el exguerrillero Petro restablecieron lazos diplomáticos con el gobierno de Maduro, que se habían cortado cuando sus predecesores de derecha reconocieron al líder opositor Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela.

En cambio, el vínculo entre los gobiernos de Maduro y Boric entró hace poco en un impasse.

El venezolano, molesto por los cuestionamientos a la elección en su país que considera una intervención indebida, expulsó al cuerpo diplomático de Chile junto al de otros seis países latinoamericanos en Venezuela y ordenó cerrar su embajada en Santiago.

En el gobierno de Lula argumentan que lo mejor es mantener el diálogo abierto con Caracas, como hacen Brasil, Colombia y México con el apoyo de Estados Unidos y otros países.

Pero analistas como Santoro advierten que, por lo visto hasta ahora, parece demasiado optimista apostarle a un acuerdo entre oficialismo y oposición para lograr una salida democrática a la crisis en Venezuela.

“Tampoco existe un plan B. Entonces, ¿qué van a hacer los gobiernos de Brasil, Colombia y México si Maduro no muestra las actas electorales?”, pregunta Santoro.

Aumentar la presión sobre Maduro implicaría un riesgo de deteriorar del vínculo con el chavismo que por el momento Lula, Petro y AMLO han evitado.

No obstante, Brasil acaba de asumir un conflicto diplomático con el gobierno nicaragüense de Daniel Ortega, aliado de Venezuela y otrora también de Lula y su Partido de los Trabajadores.

La semana pasada, Brasilia expulsó a la embajadora de Nicaragua después que Ortega hiciera lo mismo con el representante del país suramericano en Managua, molesto porque faltó a una celebración de la revolución sandinista.

El telón de fondo de este choque fue la molestia que dejó entrever Lula por la indiferencia de Ortega a una gestión que realizó, a pedido del papa Francisco, para liberar a un obispo preso en Nicaragua.

Si las diligencias con Venezuela tendrán un mejor resultado es una pregunta aún abierta.

Maduro dijo el viernes que tiene “pendiente” conversar con Lula, López Obrador y Petro sobre la crisis post electoral en su país, algo que según el canciller colombiano, Luis Gilberto Murillo, podría ocurrir esta semana.

Por otro lado, el gobierno venezolano respondió a Boric diciendo que se ha colocado “a la derecha” del presidente argentino, Javier Milei, y del Departamento de Estado de EE UU.

“Se le cayó definitivamente la máscara, queda al desnudo su gobierno pinochetista y golpista”, afirmó el canciller venezolano, Yván Gil, en la red social X el miércoles.

Urrejola cree que “es pronto” para saber cómo influirá en la izquierda de la región la crítica sin rodeos de Boric a los gobiernos de Venezuela o Nicaragua.

Pero señala que la posición del mandatario pone un coto a la derecha que busca asociar a toda la izquierda con Venezuela, y que en Chile han surgido nuevas voces disidentes con Maduro incluso dentro del Partido Comunista.

Guillermo Holzmann, una analista político chileno, estima que de este modo Boric impulsó una reflexión para redefinir qué significa ser de izquierda en estos tiempos.

“La izquierda progresista que se entendía como una extensión ideológica de la izquierda del siglo XX queda desnuda hoy día”, dice Holzmann. “Y Boric comienza a plantear una izquierda mucho más comprometida con los derechos humanos y la democracia”.

El presidente ruso, Vladimir Putin, afirmó el lunes que la prioridad de Moscú es “expulsar” a las fuerzas ucranianas de su territorio en momentos en quelas tropas de Kiev controlan un total de 28 localidades de la región rusa de Kursk, una semana después de lanzar una incursión transfronteriza sin precedentes.

Infobae

“La principal tarea del Ministerio de Defensa es, por supuesto, expulsar al enemigo de nuestros territorios”, declaró Putin en una reunión gubernamental televisada en la que participaron los máximos responsables de Defensa y Seguridad, y los gobernadores las regiones de Briansk Belgorod, vecinas de la de Kursk.

El presidente ruso se pronunció mientras Rusia combate por séptimo día consecutivo a las tropas ucranianas que irrumpieron en Kursk. La incursión, el mayor ataque en suelo ruso desde la Segunda Guerra Mundial, desató duras críticas contra el Kremlin y el ejército por su incapacidad de detenerla.

“Situación compleja”

Putin enfrenta una creciente presión ya que, una semana después del comienzo de la acción ucraniana, Kiev sigue registrando avances: 28 localidades ya están bajo control ucraniano,según reconoció el gobernador de Kursk,en la misma reunión en la que habló Putin.

“Actualmente la situación en la región es compleja”,dijo Alexei Smirnov. Agregó que la incursión tenía una profundidad de hasta 12 kilómetros a lo largo de un frente de 40 kilómetros e indicó que en las 28 localidades controladas por Kiev viven unas 2.000 personas. Se desconoce “la suerte que han corrido”, dijo.

“Tenemos 12 civiles muertos y 121 heridos, entre ellos, 10 niños”, agregó Smirnov. El gobernador informó de que para este momento de las zonas de la región fronteriza con Ucrania han sido evacuadas 121.000 personas y se espera la evacuación de otras 60.000.

“El problema es que no hay una línea clara del frente, no hay comprensión de dónde se encuentran las unidades de combate (de las Fuerzas Armadas de Ucrania)”, dijo Smirnov, que insistió en que “es muy importante saber dónde se encuentra el enemigo”.

Lo cierto es que el asalto ucraniano pareció tomar desprevenido al Kremlin. El ejército ruso envió tropas de reserva, tanques, aviación, artillería y aviones no tripulados en un intento de sofocarlo, sin éxito. Tras lanzar el ataque, las fuerzas ucranianas entraron rápidamente en la ciudad de Sudzha, a unos 10 kilómetros de la frontera. Al parecer, siguen controlando la parte occidental de la ciudad, donde se encuentra una importante estación de tránsito de gas natural.

En las redes sociales de Ucrania también aparecieron videos que muestran a soldados ucranianos tomando prisioneros rusos y plantando banderas ucranianas en varias localidades, incluida una oficina del gigante ruso del gas Gazprom y la aldea de Guevo.

Por su parte, los residentes de Kursk grabaron vídeos lamentando haber tenido que huir de la zona fronteriza, dejando atrás sus pertenencias, y suplicando ayuda a Putin. Pero los medios de comunicación rusos, controlados por el Estado, silenciaron cualquier expresión de descontento. Otros videos mostraron la impactante cantidad de bajas rusas por la incursión ucraniana.

“Mejorar las negociaciones”

El avance ha asestado un duro golpe a los esfuerzos de Putin por fingir que la vida en Rusia no se ha visto afectada por la guerra. La propaganda estatal ha tratado de restar importancia al ataque, haciendo hincapié en los esfuerzos de las autoridades para ayudar a los residentes de la región y tratando de desviar la atención de la incapacidad del ejército para prepararse para el ataque y repelerlo rápidamente.

Hoy, Putin acusó a Kiev de haber lanzado su incursión para “mejorar” su posición en futuras negociaciones.

“Ahora está claro por qué el régimen de Kiev rechazó nuestras propuestas de volver a un plan de arreglo pacífico”, dijo. “¿Pero de qué negociaciones se puede hablar ahora? ¿De qué se puede hablar con ellos?”, aseguró y agregó que Rusia dará una respuesta firme a las acciones de Ucrania y alcanzará todos los objetivos que se ha fijado.

Sin embargo, el principal motivo del ataque en Kursk, que comenzó el pasado 6 de agosto, es “parar la ofensiva rusa para la plena liberación de los territorios de las repúblicas populares de LuganskDonetsk, del territorio de Novorossia (Nueva Rusia)”.

Un alto funcionario ucraniano dijo a AFP durante el fin de semana que la operación tenía como objetivo estirar las tropas rusas y desestabilizar el país después de meses de lentos avances rusos a través de la línea del frente. Agregó que miles de tropas ucranianas participaban en la operación.

El jefe del Kremlin aseguró no obstante que el ritmo de las operaciones ofensivas rusas va en aumento.

“Nuestras fuerzas armadas avanzan a lo largo de toda la línea del frente”, dijo Putin a los participantes en la reunión.

El líder ruso se mostró convencido de que el enemigo no cesará los intentos de “desestabilizar la situación” en las fronteras de Rusia para “agitar la situación interna” en el país.

Putin aseguró ante los presentes que desde el inicio de la incursión ucraniana ha aumentado la cantidad de hombres que quieren firmar contratos con el Ejército y que todos los objetivos de Rusia “sin duda, serán alcanzados”.

Juan Pablo Guanipa arremetió este lunes contra Elvis Amoroso, a quien acusó de ser cómplice en el fraude electoral perpetrado el pasado 28 de julio.

La Patilla

En un video difundido a través de su cuenta en X, Guanipa calificó la actuación de Amoroso como “deplorable” y lo responsabilizó directamente por la manipulación de los resultados electorales.

“Elvis Amoroso es reo del delito de fraude. Su actuación el 28 de julio es simplemente deplorable”, afirmó Guanipa.

En sus declaraciones, denunció que Amoroso se prestó para “burlarse del sistema electoral” al presentar unos resultados que, según Guanipa, ni siquiera los cercanos al oficialista creen.

Guanipa aseguró que la oposición ha logrado desmontar las mentiras que, según él, fueron fabricadas por el régimen y subrayó la importancia de mantener la presión tanto interna como internacional para recuperar lo que considera el indudable triunfo de Edmundo González en los comicios.

El Grupo Idea insta a Brasil, Colombia y México exigir presentación de las actas de votación de la elección en Venezuela.

«Hay que ponerle fin a la tragedia que deja miles de víctimas en Venezuela y le niega su derecho a una transición hacia la democracia y en paz. La ONU ha demandado el cese de la represión y que se investigue a los represores tras la elección presidencial».

Hemos sido testigos de dos tipos de disturbios aquí en el Reino Unido desde que tres niñas fueron asesinadas en la ciudad de Southport, en el norte de Inglaterra, el 29 de julio por el hijo de inmigrantes ruandeses.

Por: Mick Hume – The European Conservative

Se han producido disturbios físicos en diversas ciudades y pueblos; estallidos locales de violencia con enfrentamientos con la policía y algunos ataques censurables contra albergues de inmigrantes o mezquitas. Estos disturbios plantean un problema inmediato de orden público; es posible que hayan disminuido, al menos por ahora.

Y luego está el contraataque nacional de prejuicios políticos organizado por el gobierno laborista, los medios de comunicación dominantes y el resto del establishment liberal, lanzando piedras con la mano izquierda a todo el mundo, desde Nigel Farage hasta Elon Musk. 

A diferencia de las incoherentes protestas en las calles, este motín político desde arriba tiene un objetivo claro: explotar el malestar para tratar de trasladar la culpa de los problemas de Gran Bretaña a los “matones de extrema derecha”, difamar a la clase trabajadora blanca como racista y justificar una nueva ofensiva contra la libertad de expresión y la democracia. 

La contrarrevolución política del establishment británico parece destinada a tener consecuencias a largo plazo mucho más graves para el futuro de una sociedad libre que unas cuantas noches de verano de problemas localizados.

Nadie que apoye la política democrática quiere ver o apoyar disturbios en las calles. Sin embargo, quienes siembran el miedo y exageran los disturbios también le hacen un grave daño al debate democrático. 

A juzgar por la cobertura histérica de algunos medios sobre “¡Anarquía!” y la ola de pánico respaldada oficialmente que hizo que se advirtiera a la gente que permaneciera en sus casas esta semana, uno podría imaginar que hordas fascistas alienígenas con la intención de un pogromo racista estaban descendiendo sobre las ciudades inglesas en autobús.

El veterano columnista del Daily Mail, Peter Hitchens, añadió una perspectiva muy necesaria al comparar los disturbios del verano en Gran Bretaña con los disturbios en Bangladesh que dejaron 300 muertos, incluidos una docena de agentes de policía, y obligaron al primer ministro a huir del país.

Al lado de los levantamientos sangrientos en Bangladesh y otros lugares, los enfrentamientos mayoritariamente performativos con la policía en el norte de Inglaterra y otros lugares han sido poco más que bolsos a la hora de tirar la toalla.

He visto a gente peor bebiendo en la puerta de la discoteca cuando volvía a casa desde Upton Park después del derbi West Ham-Spurs. La mayoría de los llamados activistas de «extrema derecha» parecían extras de la película de hooligans del fútbol Green Street.

El carácter «performativo» de esos disturbios quedó bien ilustrado por los (no) acontecimientos de esta semana. La policía hizo circular una larga lista de objetivos para los disturbios de «extrema derecha» supuestamente planeados para la tarde del miércoles 7 de agosto,   y la izquierda juró expulsar a la «escoria fascista de nuestras calles». 

El miércoles, en zonas que se suponía que eran el blanco de los ataques, como mi parte de Londres, los consultorios médicos cerraron, los bares cerraron sus puertas, los hospitales se prepararon para recibir a las víctimas y los parlamentarios laboristas advirtieron a la gente de que no saliera a la calle. Al final, no hubo ninguna protesta de «extrema derecha» a la que las contramanifestaciones pudieran responder. La izquierda, los medios de comunicación tradicionales y la policía declararon entonces que la no aparición de estos disturbios fantasma era una victoria histórica de los antirracistas. ¿Sobre quién, exactamente?

También está la pregunta: ¿cuándo un motín no es un motín? Aparentemente, cuando involucra a multitudes de hombres musulmanes armados , muchos envueltos en banderas palestinas (al parecer, apoyar a Hamás es un símbolo importante de tolerancia e inclusión en Gran Bretaña hoy en día), rondando las calles de una ciudad inglesa y atacando a los bebedores blancos en un pub. Nos aseguran que no estaban provocando disturbios, sino simplemente “defendiendo a su comunidad contra la amenaza de la extrema derecha”. Recordemos, sin embargo, que la idea de los dobles estándares o de la policía de dos niveles es simplemente un “mito de extrema derecha” inventado en las redes sociales.

Algunos de los que vimos causar breves estragos en las ciudades y pueblos británicos parecían estar interesados ​​en la diversión violenta alimentada por la cerveza en lugar de en la protesta política seria. Pero las figuras más sobrias del establishment también habrán disfrutado del espectáculo de los disturbios desde lejos y habrán reescrito el guión de las noticias para adaptarlo a sus propósitos. Convirtieron los objetos arrojados a la policía en una carta para salir de la cárcel sin pagar, no para los alborotadores (que van a la cárcel por sentencias ejemplares), sino para la élite política.

Observe cómo el primer motín en Southport, tras el brutal asesinato de tres niñas, acaparó los medios de comunicación. Ese malestar se convirtió en una útil distracción de los acontecimientos que se habían producido antes ese mismo día, cuando los furiosos residentes de Southport abuchearon al nuevo primer ministro durante la brevísima visita de Starmer a la escena del crimen, con gritos de «¿Cuántos niños más? Nuestros niños están muertos y ya se van?», «Esta es su oportunidad para la foto». «Saquen la verdad». 

El hecho de que Starmer, supuestamente “el primer ministro laborista más popular de todos los tiempos”, fuera abucheado y se le dijera “vete, no te quieren” menos de un mes después de su victoria electoral “aplastante”, en un distrito electoral que el laborismo acababa de ganar por primera vez, debería haber sido una gran noticia. Reveló la enorme brecha que existe entre las élites políticas y el pueblo. Pero ¿por qué hablar de eso cuando se puede simplemente culpar de las divisiones en la ciudad a la “desinformación” difundida por la “extrema derecha”?

¿Qué pasa con los millones de británicos que ni se les ocurriría arrojarle un ladrillo a la policía, pero que están realmente enfadados por todo, desde la inmigración descontrolada y el multiculturalismo divisivo hasta la policía de dos niveles y los ataques a la libertad de expresión? Ahora se los podría calificar de incautos desventurados, cuyas mentes supuestamente estaban siendo manipuladas por extremistas oscuros en Internet. Los medios incluso presentaron al bocazas Tommy Robinson como una especie de figura de Svengali de “extrema derecha”, que planeaba disturbios desde su tumbona de vacaciones, o bien acusaron a los robots rusos de mover los hilos del pueblo británico. Como siempre, el mensaje es: ¿no es estúpido el pueblo británico?

¿Y qué decir del diputado democráticamente elegido y líder del Partido Reformista en el Reino Unido, Nigel Farage, el único líder político dispuesto, al tiempo que condenaba la violencia, a hacer preguntas sobre las causas subyacentes de los disturbios y a señalar con el dedo las políticas migratorias? Se encontró simplemente añadido a aquellos a quienes The Times calificó de “galería de delincuentes que avivan las llamas de la violencia”, convirtiendo efectivamente su portada en un cartel de “Se busca”. Mientras los diputados laboristas exigen que se investigue al líder del Partido Reformista y que posiblemente se lo expulse del Parlamento, un locutor de radio de izquierdas llegó a calificar los disturbios de “disturbios de Farage”. Hoy en día, cualquier difamación o calumnia es válida, una vez que pueden poner la etiqueta de “extrema derecha” a quienes temen.

Se trata de mucho más que unas cuantas noches de disturbios. Las consecuencias políticas de largo alcance de la contrarrevolución del establishment ya deberían estar claras. No sólo les interesa limpiar las calles de alborotadores, sino también limpiar el campo de batalla político de las opiniones de la oposición. 

Si uno plantea el problema de la inmigración masiva después de los disturbios, puede ser tachado de «extrema derecha» y colocado fuera de los límites de un debate aceptable. Cuando el programa insignia de la radio BBC, Today, la voz matinal de las clases parlanchinas, entrevistó al candidato a líder conservador Robert Jenrick esta semana, el presentador Mishal Husain sugirió que la «retórica» ​​utilizada por el gobierno conservador anterior era de alguna manera responsable de los disturbios, «en particular la idea de presentar ‘Detengan los barcos’ como eslogan». 

Otros medios de comunicación tradicionales informaron que los manifestantes no sólo ondeaban “banderas de fútbol de Inglaterra” (¡qué horror!), sino que usaban “dichos con carga racial como ‘Ya es suficiente’, ‘Detengan los barcos’ y ‘Es hora de recuperar nuestro país’”. El mensaje es que el problema no es la inmigración descontrolada, sino quienes protestan por ella. 

Después de todo, si “Stop the Boats” es ahora un eslogan “de extrema derecha” y “con carga racial”, ¿cómo puede alguien siquiera hablar del problema de los inmigrantes ilegales que llegan a las playas de Inglaterra? El ex primer ministro conservador Rishi Sunak intentó desesperadamente ganar apoyo tomando prestado el eslogan “Stop the Boats” el año pasado. Si incluso Sunak, el tecnócrata pseudo-conservador mojado, es considerado ahora “de extrema derecha”, entonces ¿quién no lo es?

Más recientemente y con mayor fuerza, “Detengan los barcos” fue una de las principales demandas de Reform UK en las elecciones generales del mes pasado, un factor clave para que el partido de Farage obtuviera más de cuatro millones de votos. Al rechazar esa idea como ilegítima, las élites políticas y mediáticas están conspirando para negar a esos votantes su voz democrática.

Mientras tanto, a la sombra de los disturbios, el gobierno laborista espera salirse con la suya sin tener ninguna política de inmigración. Después de haber rechazado a viva voz el plan de los conservadores para Ruanda a la primera oportunidad, la única «alternativa» del Partido Laborista es acelerar el proceso de admisión de unos 100.000 solicitantes de asilo. En otras palabras, quieren abordar la inmigración ilegal legalizándola. Además, la » Operación Dispersión » del Partido Laborista planea ahora distribuir a más inmigrantes en casas, hoteles y centros por todo el país. ¡Eso debería, sin duda, aliviar las tensiones sociales! Pero la izquierda puede excusar todo esto coreando «¡Muy fuera de lugar!» a cualquiera que se oponga a que se permita la entrada de millones de inmigrantes más en Gran Bretaña.

El contraataque también tiene consecuencias reales para nuestra libertad. Starmer ha aprovechado los disturbios como pretexto para introducir el tipo de medidas autoritarias que los fanáticos del control del Partido Laborista, fanáticos del confinamiento, querían imponer desde el principio.

El primer ministro ha anunciado planes para un uso más amplio de la tecnología de reconocimiento facial, más restricciones de movimiento para los “matones de extrema derecha” y un “ ejército permanente ” de policía a nivel nacional. La prioridad de la nueva fuerza, al parecer, será mantener seguras a las comunidades musulmanas y las mezquitas. Al escuchar al gobierno, casi se podría pensar que esas tres niñas habían sido masacradas en una madrasa islámica en lugar de en una clase de baile con temática de Taylor Swift. 

Sin embargo, para quienes están en el lado equivocado del nuevo régimen, la policía de dos niveles tiene tanto que ver con la clase como con la raza o la religión. Los jefes de policía progresistas de Gran Bretaña seguirán tratando a los eco-lunáticos blancos de clase media con guantes de seda cuando bloqueen carreteras o interrumpan los servicios públicos. Los padres blancos de clase trabajadora enfadados por el asesinato de sus hijos son un asunto completamente diferente.

El contraataque también traerá consigo aún más restricciones a la libertad de expresión, especialmente en línea. Las autoridades culparon de los disturbios de Southport a falsos rumores sobre los acusados ​​que circularon a través de las redes sociales, y advirtieron a las plataformas de Big Tech que deben actuar más rápido y con más fuerza para eliminar la “desinformación”. ¿Cómo se supone que Facebook, Instagram o X/Twitter van a saber qué es “desinformación” cuando, como en Southport, la policía se niega a publicar ningún hecho? Presumiblemente, se esperará que eliminen todo lo que se desvíe de la línea oficial. Nos quedaremos con plataformas de redes sociales efectivamente editadas por la policía. Elon Musk ya se enfrentó a la ira del establishment del Reino Unido por negarse a censurar sus propios tuits en los que tildaba al primer ministro de “Kier de dos niveles”.

El establishment y su ala izquierdista pueden afirmar que el país se está uniendo en torno al gobierno y a la policía contra los extremistas de «extrema derecha», pero los terribles acontecimientos recientes han confirmado la profunda división entre las dos Gran Bretañas y el desprecio con que las élites esnobs miran por encima del hombro a las masas «gamberras» que se preocupan por la inmigración masiva y la ley y el orden. 

En respuesta a la contraofensiva política del Partido Laborista, y a riesgo de que nos tachen de “extrema derecha” (otra vez), deberíamos insistir en nuestra libertad de decir ¡Ya es suficiente!

En los Juegos Olímpicos de París de este año, los hombres biológicos que golpean a las mujeres se convirtieron oficialmente en un deporte para espectadores. Imane Khelif de Argelia y Lin Yu-ting de Taiwán, dos boxeadores que han fallado dos veces en las pruebas de elegibilidad de género en el pasado, ingresaron a la categoría femenina sin apenas oposición. Ambos ganaron todos los rounds en sus tres combates para llegar a las finales olímpicas en sus respectivas categorías de peso. Al final, Khelif ganó en la final de peso wélter el viernes, mientras que Yu-ting triunfó en la final de peso pluma el sábado. En cada etapa de esta farsa, la seguridad de sus oponentes femeninas estuvo continuamente en riesgo.

Spiked

Fioana McAnena, directora de campañas de Sex Matters, se unió a Brendan O’Neill en su podcast esta semana para hablar sobre cómo se produjo esta inquietante manifestación de violencia contra las mujeres. Lo que sigue es un extracto editado de su conversación. Puedes escucharla completa aquí .

Brendan O’Neill: ¿Podría decirnos qué entiende sobre este caso del boxeo olímpico y cómo encaja en el debate más amplio sobre los deportes femeninos actuales?

Fiona McAnena: En el boxeo olímpico femenino, Khelif y Yu-ting claramente pegaban mucho más fuerte que sus oponentes femeninas, y desde hace algún tiempo se habla de la posibilidad de que sean varones. Ahora bien, se podría pensar: «¿Cómo es posible que un hombre participe en una competición de boxeo femenino?». Pues bien, creemos que estos boxeadores tienen la misma afección que el corredor sudafricano Caster Semenya: un trastorno del desarrollo sexual (DSD). En algunas situaciones, los bebés nacen con genitales ambiguos. En un país desarrollado, se detectaría que algo no ha ido del todo bien en el desarrollo del bebé. O bien se le trataría, o bien se aceptaría la afección.

En ocasiones, sin embargo, los bebés son registrados como niñas al nacer, a pesar de que tienen testículos internos y producen testosterona. A medida que crecen, a menudo resulta evidente que estos niños son varones. De adultos, obtienen todas las ventajas de la pubertad masculina, ventajas que son especialmente importantes en el deporte. Tanto Khelif como Yu-ting, respaldados por el Comité Olímpico Internacional (COI), siguen insistiendo en que nacieron como mujeres y se criaron como niñas. Pero el hecho es que si se cometió un error y se registraron como niñas al nacer, eso no las convierte en mujeres.

Hay una manera sencilla de aclarar esta controversia. Si el COI, que gestiona el boxeo olímpico después de que la Asociación Internacional de Boxeo (AIB) fuera suspendida en 2019, quisiera poner fin al escrutinio, podría obligarlos a someterse a una prueba de hisopado bucal. Nos dicen que la AIB sometió a ambos boxeadores a análisis de sangre en 2022 y nuevamente en 2023, por lo que hay pocas dudas de que estos dos boxeadores tienen cromosomas XY.

Por su parte, Angela Carini, una boxeadora experimentada que se enfrentó a Khelif en uno de los primeros rounds, dijo que nunca antes había sentido un golpe como el de Khelif. Esto se debe a que la potencia de golpeo masculina es el doble de la potencia de golpeo femenina, incluso en pesos equiparados. No sabemos a ciencia cierta qué condición tienen estos dos boxeadores, pero todo indica que han tenido un desarrollo masculino. Tal vez pensaron que eran niñas. Tal vez sus padres pensaron que eran niñas. Pero se pueden cometer errores.

O’Neill: ¿Existe una diferencia significativa entre una atleta DSD y una «mujer trans» que participa en un deporte femenino?

McAnena: Ninguno de nosotros sabe exactamente cómo se sienten estos boxeadores, pero concedámosles el beneficio de la duda. Es posible que hayan sido registradas como mujeres al nacer por las razones que hemos comentado, y también es posible que se hayan sorprendido por su propio desarrollo. Esto es claramente muy diferente de las personas que declaran sentirse como el otro sexo. Al final, sin embargo, tenemos que poner a las mujeres en el centro del deporte femenino.

Una de las cosas más molestas para las mujeres es que, mientras todo el mundo está tan dispuesto a apoyar a estas atletas DSD, no se tiene en cuenta a las mujeres a las que se está imponiendo. Esta es la prueba definitiva del sexismo intrínseco del mundo. Se nos dice que debemos complacer a estas atletas, pero el deporte femenino no es un premio de consolación para los hombres que han tenido una educación difícil. Tenemos que encontrar otras formas de intentar aliviar la carga de sus vidas, y darles una medalla olímpica no es una de ellas.

Lo que ha quedado claro en este escándalo del boxeo es que, aunque estos boxeadores no sean trans, el resultado es el mismo. Las mujeres no sólo están perdiendo en los Juegos Olímpicos de París, sino que también corren peligro. Cuando un hombre golpea a una mujer de igual peso en el ring de boxeo, es más o menos lo mismo que un hombre de peso pesado golpea a un hombre de peso ligero. Ahora bien, ¿se imaginan lo que sucedería si dejáramos que un boxeador de peso pesado entrara al ring con un boxeador de peso ligero? En cuanto se lanzara el primer puñetazo, y probablemente incluso antes, casi todo el mundo estaría pidiendo que se detuviera la pelea.

En el caso de Khelif y Yu-ting, dudo en utilizar la palabra «trampa», porque no me importa cuáles sean sus motivaciones. La categoría femenina simplemente no es su categoría, y estoy decidido a cambiar las reglas para que vuelvan a ser lo que se supone que deben ser: excluir todas las ventajas masculinas de la categoría femenina. Eso es todo lo que importa. Y todos sabemos que eso importa. Por eso, aunque el COI sugiere extrañamente que no podemos realmente distinguir quién es hombre y quién es mujer, siguen utilizando categorías separadas. Insisten en que debemos hacer una excepción. No hay «trampa» aquí porque, por desgracia, las autoridades deportivas han permitido que boxeadores como Khelif y Yu-ting peleen con mujeres. Estos boxeadores han entrado por una puerta abierta.

El Gobierno de Venezuela debe detener inmediatamente la creciente represión que está conmocionando el país desde la celebración de la elección presidencial el 28 de julio, e investigar a fondo la avalancha de graves violaciones a los derechos humanos que están ocurriendo, dijo hoy la Misión internacional independiente de determinación de hechos sobre la República Bolivariana de Venezuela.

Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos ONU

Las protestas en la calle, así como en redes sociales, de las semanas posteriores a las elecciones abrieron paso a una feroz represión por la maquinaria del Estado, dirigida por sus más altas autoridades, creando un clima de temor generalizado. La Misión lleva un registro de 23 muertes, la gran mayoría por disparos de armas de fuego, que tuvieron lugar entre el 28 de julio y el 8 de agosto, en el contexto de las protestas. En 18 casos, las víctimas fueron hombres de menos de 30 años.

“Las muertes denunciadas en el marco de las protestas deben ser investigadas exhaustivamente y, de confirmarse un uso abusivo de la fuerza letal por cuerpos de seguridad y la participación de civiles armados actuando con la connivencia de dichos cuerpos, los responsables deben rendir cuentas”, dijo Marta Valiñas, presidenta de la Misión. “Las víctimas y sus familiares deben obtener justicia”.

Después de analizar los datos publicados por diversas organizaciones defensoras de los derechos humanos, la Misión puede concluir preliminarmente que al menos 1260 personas fueron detenidas desde el 28 de julio, entre ellas 160 mujeres. La mayoría de las detenciones se produjeron en el Distrito Capital (18%), seguido de los estados de Carabobo (16%) y Anzoátegui (9%). Datos anunciados por el Fiscal General de la República elevan la cifra a 2200 personas, calificadas de manera indiscriminada como “terroristas”, que han sido detenidas.

La Misión ha registrado elementos comunes en estas detenciones, que las convierten en detenciones arbitrarias y constituyen graves violaciones al debido proceso, dejando a las personas desprotegidas ante el sistema de justicia. Entre estos elementos se incluyen audiencias telemáticas sumarias, llevadas a cabo por los Tribunales con competencia en terrorismo de Caracas, aunque los hechos hubieran ocurrido en otro lugar; la imputación de graves cargos penales como terrorismo, conspiración y delitos de odio, sin una base probatoria que lo fundamente o aplicados de forma desproporcionada; la negación de información a familiares o información tardía e incompleta; o los impedimentos para el nombramiento de abogados de confianza de las personas detenidas.

“Todas las personas detenidas arbitrariamente deben ser liberadas de inmediato”, dijo Patricia Tappatá, experta de la Misión. “Las autoridades tienen que respetar de manera irrestricta las normas internacionales sobre el debido proceso y sobre las condiciones de detención, usando los canales formales para comunicarse con los familiares”.

Entre las personas que han sido detenidas hay dirigentes, miembros y simpatizantes de partidos políticos, periodistas, así como defensoras y defensores de derechos humanos, consideradas o percibidas como opositoras por las autoridades. Sin embargo, la gran mayoría de las personas detenidas simplemente manifestaron su rechazo al resultado de la elección presidencial anunciado por las autoridades. Muchas de estas detenciones ocurrieron después de que las personas participaran en protestas o expresaran sus opiniones en redes sociales, cuando las autoridades las fueron a buscar selectivamente en sus casas.

La Misión ha recibido información especialmente preocupante sobre detenciones de más de 100 niños, niñas y adolescentes, que han sido imputados por los mismos crímenes graves que las personas adultas. Además, los niños, niñas y adolescentes no cuentan con la presencia de sus padres, madres o tutores durante las actuaciones judiciales

“La Misión reclama con firmeza la obligación de garantizar que los niños, niñas y adolescentes detenidos sean tratados con estricto apego a las normas internacionales de protección de la niñez, respetando su interés superior”, señaló Francisco Cox, experto de la Misión.

La Misión continúa su proceso de documentación, análisis, verificación e investigación de las violaciones a los derechos en la República Bolivariana de Venezuela, y exige que la represión desatada desde el 28 de julio se detenga de inmediato.

La líder opositora María Corina Machado y Edmundo González Urrutia, ganador de las elecciones presidenciales en Venezuela, han convocado a los venezolanos de dentro y de fuera a la llamada gran protesta por la verdad del próximo sábado con un vídeo en el que aparecen rodeados de personalidades e influencers. Y con la música de Danny Ocean, una de las grandes estrellas de Spotify, de fondo.

Por: Daniel Lozano – El Mundo

En paralelo, sólo unos minutos antes, la revolución bolivariana sumó al bloqueo digital con el que castiga al país a las plataformas de Disney, Amazon Prime, HBO y Pinterest. El “castigo” revolucionario ya afecta a X (antigua Twitter), a Signal, a decenas de medios informativos nacionales, como La Patilla, Efecto Cocuyo y El Pitazo, e internacionales, como CNN en Español y NTN24.

“Hoy quiero hablarte a ti, que no te reconoces en esta Venezuela que hoy vivimos, que tienes a tu familia separada por la distancia, que estás cansado de no tener luz, agua y de no saber qué vas a comer. Que eres perseguido por lo que piensas o escribes en redes sociales, que no te dejaron votar el 28 de julio, o que votaste, pero ahora no quieren respetar tu decisión. Quiero recordarte que ese día no sólo ganó Edmundo, ganó todo el mundo. ¡Ganó Venezuela!”, subrayó María Corina.

El mensaje lo cierra el propio Edmundo González, que superó a Nicolás Maduro en más de cuatro millones de votos, con un guiño a sus conciudadanos: “Nos vemos el 17, ¡pásalo!”.

Además de Danny Ocean, muy activo durante la campaña y quien dedicó a la lucha por la libertad su último álbum «Venequia», días antes del 28J, en el vídeo aparece la influencer Lele Pons, quien el viernes conversó con Machado en una emisión en directo con una audiencia millonaria. Los actores María Gabriela de Faría (ídolo juvenil por Isa TKM) y Christian McGaffney (protagonista de Simón, la película, que fuera candidata a los Goya y describe el exilio de un dirigente universitario tras sufrir torturas en Caracas) también acompañan al tándem opositor. «Es que hoy somos una sola Venezuela. La Venezuela que votó y le ganó a la dictadura, y ahora tenemos que cobrar», explicó McGaffney.

La oposición democrática planea empapelar las protestas con las actas electorales del 28J, las que el gobierno se niega a hacer públicas para ocultar su derrota, pero que la oposición mantiene en la web resultadosconvzla.com

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