Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

El fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI) declaró el lunes que sigue activamente los acontecimientos en Venezuela y que está evaluando numerosos informes de violencia durante los disturbios posteriores a las elecciones presidenciales del 28 de julio.

AFP

El candidato de la oposición venezolana, Edmundo González Urrutia, reclama la victoria en los comicios, en los que el mandatario izquierdista Nicolás Maduro fue declarado vencedor para un tercer mandato.

La proclamación de Maduro como presidente electo suscitó protestas que se saldaron con 24 muertos, señalaron organizaciones de derechos humanos, y más de 2.200 detenidos, según el propio Maduro.

La oficina del fiscal de la CPI, con sede en La Haya, “puede confirmar que sigue activamente los acontecimientos actuales y recibió numerosos informes de violencia y otras denuncias tras las elecciones presidenciales del 28 de julio en Venezuela”, indicó en un comunicado.

La CPI lleva ya varios años investigando presuntos crímenes de lesa humanidad que habría cometido el gobierno en Venezuela en 2017, durante protestas de la oposición en las que murieron más de 100 personas.

“De acuerdo con su trabajo en todas las situaciones, la oficina evalúa de forma independiente todos estos informes y otras informaciones disponibles en el marco de su mandato y jurisdicción“, añadió el lunes la fiscalía.

También señaló que había “entablado un diálogo con el gobierno venezolano al más alto nivel para subrayar la importancia de garantizar el respeto del Estado de derecho en estos momentos“.

En el contexto de los Juegos Olímpicos de París 2024, Mohamed Elsayed, un luchador de la delegación egipcia y medallista de bronce en los Juegos Olímpicos de Tokio 2021, fue arrestado en la madrugada del viernes en París.

La Derecha Diario

Elsayed, de 26 años, fue detenido alrededor de las 5 de la mañana frente al café Oz en el distrito 13 de la capital francesa. Según las autoridades, el atleta se encontraba bajo los efectos del alcohol cuando presuntamente manoseó a una clienta del local.

Esta conducta inapropiada ha generado enojo, tanto a nivel local como internacional, y preocupación sobre el comportamiento de algunos participantes en el evento olímpico.

Este incidente ocurre en un contexto en el que la seguridad de los Juegos Olímpicos ha sido tema candentes en los medios de comunicación. Elsayed había sido eliminado de la competición de lucha grecorromana en los octavos de final el pasado miércoles por el azerbaiyano Hasrat Jafarov. Su arresto se suma a una serie de eventos que han sacudido la Villa Olímpica y han puesto de relieve la necesidad de una mayor vigilancia y prevención durante los juegos.

Las autoridades siguen investigando los hechos a fondo para definir los próximos pasos a seguir. De acuerdo con información preliminar, el atleta egipcio se encontraba en un estado notable de embriaguez cuando supuestamente cometió la agresión.

La víctima, cuyo nombre no ha sido revelado, presentó la denuncia poco después del incidente, alegando que Elsayed se acercó a ella de manera inapropiada y la tocó sin su consentimiento. Elsayed ha negado las acusaciones, afirmando que no recuerda lo sucedido debido a su estado de ebriedad. Su defensa ha solicitado una «evaluación psiquiátrica» para determinar su estado mental en el momento del incidente.

Además del arresto de Elsayed, otro incidente que ha llamado la atención es la detención de Thomas Craig, un jugador de la selección australiana de hockey, quien fue arrestado el martes pasado mientras intentaba comprar cocaína. Aunque no se han presentado cargos formales contra Craig y el Comité Olímpico Australiano ha confirmado que el atleta está recibiendo apoyo legal, este incidente también ha puesto en el centro del debate la conducta y las prácticas de algunos deportistas durante el evento.

Hace unas semanas, las atletas olímpicas australianas fueron advertidas de no salir solas o con su uniforme después de que una mujer de su mismo país fuera víctima de una violación grupal en París, por parte de 5 inmigrantes africanos. Las autoridades francesas habían iniciado una investigación sobre la agresión sexual, ocurrida en la madrugada del sábado en el distrito de Pigalle, pocos días antes del inicio de los Juegos Olímpicos.

Anna Meares, jefa de misión australiana, afirmó que no se tenía conocimiento de amenazas específicas contra los miembros del equipo, pero se les ha aconsejado que tomen precauciones al salir de la villa de los atletas.

«Me han informado sobre el incidente y parece terrible. Nuestros corazones están con la mujer involucrada y esperamos que esté recibiendo la atención y apoyo necesarios para superar este trauma», había expresado Meares. «No hemos recibido muchos detalles ni información concreta», añadió.

«La información que estamos transmitiendo a nuestros atletas es que la presencia de seguridad es muy, muy alta y eso es para que puedan actuar rápidamente para mantenerlos a salvo», explicó. «Animamos a los atletas a no salir solos de la villa, no usar el uniforme del equipo y vestir ropa normal», concluyó.

En el contexto de la denuncia de Fabiola Yáñez contra Alberto Fernández por violencia de género, vuelve a difundirse el apodo que Cristina Kirchner habría usado para referirse al entonces presidente en su entorno privado.

La Derecha Diario

La información había sido revelada hace ya un tiempo en una publicación de Twitter, realizada por Jorge Rial, que mas tarde terminaría eliminando. El mensaje explicaba cómo la exvicepresidente llamaba a Fernández mientras él estaba en el poder.

Según la publicación, la condenada por corrupción, Cristina Kirchner, se refería a Fernández como “Pito Duro” en su círculo íntimo, mencionando que le molestaba su devoción hacia las mujeres y que, incluso en los momentos más difíciles, continuaba chateando con «gatos» por WhatsApp hasta altas horas de la madrugada. “Así le decía Cristina Fernández de Kirchner a Alberto Fernández en la intimidad”, afirmó el periodista.

Los deseos sexuales del expresidente cada vez generan un debate más intenso en las redes sociales. De acuerdo con algunos testigos, Cristina Fernández le habría solicitado en privado a Alberto que «baje un cambio en torno a su frenética vida sexual», además del apodo de «pito duro».

Para complicar las cosas, aparte de los inquietantes vídeos que publicaba el hijo no binario del expresidente, conocido como Dyhzy, «la drag queen del cosmos», hace un año circuló un vídeo titulado «Sexo en el ascensor» en el que se ve a un hombre teniendo un encuentro apasionado con una mujer. Aunque la identidad no se ha revelado con claridad, el periodista Santiago Cúneo ha afirmado que el hombre es Alberto Fernández, acusándolo de gastar «el dinero del pueblo argentino en orgías y fetiches sexuales».

En Argentina, se especula mucho sobre el material audiovisual que Cristina Fernández podría tener en su poder relacionado con los encuentros sexuales de Alberto Fernández, hasta el punto de que se sugiere que podría hacerlo caer en cualquier momento.

Entre la lista de «reuniones privadas» realizadas durante la cuarentena por el covid que no parecen corresponder con las actividades esenciales de un presidente, también se encuentra el nombre de la conocida presentadora y actriz, Florencia Peña. Ella afirma que su encuentro tuvo como objetivo «discutir la situación de los actores durante la cuarentena» pero, a la luz de los acontecimientos recientes, parecería ser que su objetivo fue otro.

Tales eran los rumores sobre la vida privada de Alberto que la actriz Florencia Peña, quien lo había visitado en Olivos, respondió con indignación: «No soy la petera del presidente». El término «petera» se utiliza de manera despectiva para referirse a mujeres que disfrutan del sexo oral. Peña se victimizó y cuestionó por qué no se mencionó a los hombres que visitaron la Quinta de Olivos: «¿Me atacan solo porque soy mujer?»

El caso es conocido como Olivosgate, los registros de entrada a la residencia presidencial revelaron que unas 1.509 personas visitaron Quinta de Olivos entre el 15 de marzo de 2020 y el 15 de junio de 2021, en un momento en el que los argentinos no podían ver a sus familiares, ni siquiera para enterrarlos.

La crítica situación en aquel momento llevó incluso a una intervención del entonces jefe de Gabinete del presidente, quien afirmó que todas las personas que habían asistido a Olivos eran «personal de trabajo», algo que no se lo creía ni él. Sin embargo, el diputado Fernando Adolfo Iglesias respondió en ese momento con una publicación en redes sociales de dos fotos sensuales de Florencia Peña y Sofía Pachi, y preguntó: «¿Personal de trabajo?»

Estos días observamos una coincidencia inquietante. Maduro despotricó contra WhatsApp, aplicación que invitó a eliminar del móvil —quizás lo único sensato que ha dicho Maduro— y contra Elon Musk, cuyo X ordenó cerrar. Estas posiciones suyas, poco sorprendentes, coinciden con las críticas severas que desde el Reino Unido dirigen a Musk, al que consideran causa de los recientes disturbios. Las autoridades amenazan con penalizar hasta los malos retuits. Twitter, llámalo equis, es un problema.

Por: Hughes – La Gaceta de la Iberosfera

Las quejas de la izquierda británica son algo más que un intento puntual de confundir la raíz de los problemas —la libertad de emitir mensajes y no las tensiones del multiculturalismo—. Una de las primeras cosa que se supo del gobierno laborista de Keir Starmer fue su intención de derogar la ley anti woke con la que se buscaba proteger la libertad de expresión en las universidades. 

Musk ha recibido quejas de un mundo que, salvando las distancias, conocemos bien aquí: las élites y círculos progresistas que rodean al poder político y mediático, el hegemónico centro izquierda. En el mundo anglosajón esto conduce de modo directo  a las grandes universidades, expendedoras de credenciales y fábricas de nueva ideología.

Esta semana conocimos también al que ha de ser complemento o moderación de Kamala Harris, Tim Walz, hombre blanco y maduro pero perdidamente wokizado ya, permisivo con la violencia del Black Lives Matter y partidario del control político del discurso. Para él, así lo ha expresado, la desinformación no es digna de protección.

Pero ¿qué es la desinformación? El discurso ahora mismo se divide en tres tipos: el discurso de odio, la desinformación y el discurso correcto, que sería el discurso una vez eliminamos el «odio» y la «desinformación».

El odio está ya recogido en las leyes para la protección de las minorías o colectivos vulnerables; es más específico. La clave actual es la llamada desinformación. Ahí se juega casi todo: qué es verdad y qué no.

El ataque de Maduro al X/Twitter de Musk coincide con el de los laboristas británicos, no muy lejos de lo expresado por la Unión Europea, el inefable Thierry Breton, o con lo que aquí  repite Pedro Sánchez y corea el PP. La izquierda en las instituciones  coincide con el centro europeo, una convergencia que ha canonizado Macron, y va desde Starmer, pasando por España, hasta el corazón de la UE. Un paradigma que cuestiona la libertad de expresión y que coincide con el Partido Demócrata de Estados Unidos. Si no gana Trump, eso es Occidente. Se perfila un bloque liberal progresista tecnoburocrático dirigido por élites gerenciales que controlan el discurso público, blindado alrededor de la nueva ortodoxia globalista y woke, un nuevo entendimiento del humanismo que se representó simbólica y universalmente en los Juegos Olímpicos. Starmer es una figura curiosa, central, más que representativa, un puente entre Obama/Kamala y Macron/Von der Leyen; presenta Starmer los tics ideológicos de los demócratas norteamericanos —se arrodilló por el BLM—, la tendencia a la represión cibernética de los burócratas bruselenses, el uso chino de la tecnología de reconocimiento y los perentorios problemas de Maduro con la libertad en la red social de Elon Musk. El liberalismo occidental, que de liberal tiene el nombre, da la cara en Inglaterra.

La Asociación Solidaridad Venezuela, con sede en Canarias (Atlántico), ha pedido a las autoridades españolas que agilicen los trámites de los permisos de residencia y trabajo de forma inmediata para los inmigrantes procedentes de Venezuela sin necesidad de solicitar asilo.

EFE

Esta asociación, fundada en Canarias en 2019 y que agrupa a migrantes venezolanos y retornados a España, señala en un comunicado que la situación de Venezuela es “de guerra” y pide al Estado español que adopte medidas para la protección y el bienestar de los ciudadanos venezolanos desplazados.

La crispación ha aumentado en Venezuela tras las elecciones del pasado 28 de julio, en las que el oficialismo dio la victoria al presidente Nicolás Maduro sin mostrar las actas oficiales mientras la oposición liderada por Edmundo González asegura que se impuso con un amplio margen.

Las protestas y los enfrentamientos entre opositores y chavistas han dejado más de 1.200 detenidos y 24 muertos en el país suramericano, mientras la comunidad internacional pide transparencia y a llama a un diálogo pacífico.

”Hacemos votos para que en Venezuela impere un clima de paz, libertad, democracia, seguridad, convivencia y reafirmamos nuestro compromiso de seguir apoyando a todos los migrantes y desplazados, que buscamos una esperanza de futuro para nuestras familias”, señala la asociación.

Más de 400.000 personas nacidas en Venezuela residen en España, con una mayor presencia en las islas Canarias y Madrid, donde en las últimas semanas se han movilizado miles de personas para pedir el reconocimiento del triunfo de Edmundo González.

La oposición pide un pronunciamiento de la UE “más rotunda”

El presidente del conservador Partido Popular y líder de la oposición española, Alberto Núñez Feijóo, pidió este lunes a la Unión Europea un pronunciamiento “más rotundo” sobre la situación de Venezuela así como que el Gobierno español lidere un plan para reconocer la victoria electoral del candidato de la oposición, Edmundo González.

En una entrevista con la emisora de radio española Cope recogida por EFE, Feijóo insistió en que en las pasadas elecciones del 28 de julio ganó “la oposición” y que por tanto “el señor Maduro ha perdido” por lo que, a su juicio, “ha de iniciarse un periodo de transición”.

Feijóo incidió además en que el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, es un “fraude, es represión” así como que “hay demasiadas víctimas inocentes” de ese Gobierno.

El líder conservador subrayó que España debe liderar un plan de reconocimiento de los resultados difundidos por la oposición, que apuntan a una victoria de González por delante de Maduro, y criticó que el país “siga las instrucciones” del expresidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero, al que se refirió como “amigo e intermediario del régimen de Maduro”.

Así, lamentó que España esté “muda” y no tenga un plan para resolver la crisis venezolana.

Varios países latinoamericanos, así como España, han pedido al Gobierno venezolano que haga públicas las actas electorales para poder reconocer los resultados, que, según el Ejecutivo, otorgan una nueva victoria a Maduro y según la oposición se la dan a su candidato, Edmundo González.

“Maduro no tiene ningún mandato para gobernar,» declara contundentemente Pedro Mario Burelli en esta reveladora entrevista de «Perspectivas.»

VPItv

Gaby Perozo conversa con el ex miembro de la Junta Directiva de Petróleos de Venezuela y analista político, quien profundiza en la reacción de Estados Unidos hacia la política venezolana, especialmente en relación con la reciente declaración sobre las elecciones y la victoria de Edmundo González.

Burelli explica que la proclamación del CNE y la transición democrática son esenciales, destacando la falta de gobernabilidad de Nicolás Maduro tras una derrota electoral abrumadora. «Una elección, una derrota de ese porcentaje es básicamente lo equivalente prácticamente a un revocatorio,» añade, subrayando la nulidad del mandato de Maduro.

«El secretario Blinker, en una declaración tajante, dice: ‘Nosotros vimos unas actas. Tenemos clarísimo que el ganador es este punto’,» cita Burelli, haciendo referencia a la posición clara de Estados Unidos sobre los resultados electorales.

Además, Burelli aborda la respuesta ambigua de la comunidad internacional, especialmente de países como México, Brasil y Colombia, ante la situación en Venezuela. Critica las posturas tibias y la falta de acciones concretas, subrayando las complicidades y relaciones turbias con el chavismo y el narcotráfico.

Burelli también comenta sobre la racionalidad de las acciones de Maduro, considerando su temor a perder el poder y enfrentar consecuencias por sus crímenes. La entrevista profundiza en los posibles escenarios de transición y las dificultades que enfrenta la oposición en su lucha por la democracia en Venezuela.

La reciente entrevista de María Corina Machado con el diario madrileño El País resume de manera muy nítida el momento político nacional  y la persistencia de la lucha de los demócratas venezolanos para que sea reconocido el resultado electoral de las presidenciales del 28 de julio y se abra paso a una transición negociada.

El Nacional

Machado, amplísima triunfadora de la primaria del 22 de octubre del año pasado que permitió renovar el liderazgo opositor y elaborar un mensaje que caló profundamente en todo el país, y sostén fundamental de la candidatura de Edmundo González Urrutia junto a la unidad de los partidos de la oposición democrática, rechaza la idea de que Venezuela es un país polarizado. 

El abrumador triunfo del 28J es también expresión, explica, de que una buena parte de las bases chavistas votaron contra Maduro, al igual que las bases de las fuerzas militares compuestas en su mayoría por venezolanos de extracción humilde, cuyas familias padecen los rigores extremos de una situación económica y social calamitosa e inaudita.

“Maduro no tiene legitimidad producto de su escalada represiva, que es lo único que le queda (…) no está evaluando correctamente sus opciones, está atrincherado alrededor de una cúpula militar que es capaz de hacer mucho daño”.

La líder opositora venezolana está dispuesta a negociar con el régimen de Maduro sobre la base de cuatro condiciones:

  • primero, la negociación debe partir del respeto a la soberanía popular del 28J. Nuestras actas, que son documentos oficiales del CNE, están a la orden de quien quiera analizarlos y para eso está abierta nuestra base de datos.
  • segundo, es una negociación para la transición, no para compartir el poder u otras ideas que han surgido.
  • tercero, es una negociación en la que estamos dispuestos a dar garantías, salvoconductos e incentivos.
  • cuarto, es una negociación en la que el país que eligió a sus líderes y representantes se sienta bien representado.

Machado reconoce y agradece el papel que desempeñan los gobiernos de México, Brasil y Colombia, todos de izquierda y con capacidad para mantener un diálogo con el mandatario de Venezuela. “Estos tres países entienden el peligro enorme que representa para América Latina que Maduro pretenda aferrarse al poder por la fuerza. Eso produciría una ola migratoria de 3 o 4 millones de personas a corto plazo.”

La líder opositora venezolana destaca que la lucha planteada en Venezuela no es entre derechas e izquierdas sino entre totalitarismo y libertad y urge a la comunidad internacional a una posición más firme en torno a la escalada represiva del gobierno de Maduro, “que alardea diariamente de que tiene más de 2.000 detenidos, se están llevando a los testigos electorales de sus casas, está buscando a quienes fueron voluntarios el día de la elección.” 

Dos semanas después de la elección, a pesar de la campaña de terror desatada desde el poder, los demócratas venezolanos persisten en reclamar la victoria electoral. No es ni la hora del desaliento, ni de bajar los brazos. La serenidad y la firmeza que permitieron organizar una fuerza ciudadana y popular mayoritaria y eficiente es la llave para llegar hasta el final.

En las calles de Brookhaven una protesta masiva paró el tráfico durante horas. Banderas venezolanas y manifestantes con gorras tricolor trancaron calles, elevaron pancartas y gritaron consignas. No se trataba de alguna ciudad extranjera llena de inmigrantes venezolanos: Brookhaven es un escenario virtual que forma parte del juego Roblox, que mantiene en línea a más de 370.000 jugadores activos y unos 47 mil millones de jugadores visitantes. Y miles de ellos son adolescentes.

Por: Gabriela Rojas, Daeni Pacheco e Isabella González – Tal Cual

En Roblox, en Minecraft y especialmente en TikTok se han ido a manifestar los adolescentes venezolanos, quienes encontraron un foro de debate y de explicación del complejo momento político que han estado viviendo desde antes, durante y después de las elecciones presidenciales del 28 de julio.

Semanas antes del 28 de julio, en la popular plataforma TikTok el algoritmo se puso electoral. Pero no solo para los de edad votante, sino para los adolescentes que aún estaban viendo el tema político como algo ajeno que no les merecía más atención que un jingle de campaña o la opinión de algún influencer que se tomó el tiempo de incentivar el voto.

Pero la información les fue llegando. Primero fue en código meme. Después en modo POV (point of view, punto de vista en español) un formato con un brevísimo texto que puede explicar, a través de la ironía, casi cualquier situación en 15 o 60 segundos. Y luego en vivo y directo cuando las protestas se multiplicaron en casi todas las ciudades del país, los adolescentes veían a través de lives -transmisiones en vivo- en Instagram y en TikTok a través de las cuentas de manifestantes que mostraban en simultáneo las protestas que ocurrían en las calles. Y también la represión.

Daniel M*, de 15 años, cuenta que usó TikTok para ver las transmisiones de las protestas que le salían en las recomendaciones sugeridas «para ti», y allí encontró los videos de las detenciones masivas de toda la semana que siguió al 28 de julio. «Me informo en TikTok y veo si es real, luego busco en Google para que me salgan lugares buenos de noticias donde se hagan reportajes y allí confirmo».

Así también se enteró Ángel R*, de 15 años: «Yo me entero de toda la controversia de las elecciones, del movimiento en la calle y todo lo que está pasando por lo que salía en TikTok. Y aunque fue creada para hacer bailes y trends (tendencias) que dan risa, también se presta porque hay gente que usa ese espacio para hablar de otras cosas. Cuando algo no me cuadra o no me parece fiable, me meto en Google y busco una noticia de un medio serio de comunicación, pero si la información me parece cuerda y fiable, lo creo».

Muchas cuentas sirvieron como espacio informativo para entender el contexto político, como la de influencers como Santiperez, EsFernandoAndres, Azuaje, Shakti y Eliú, La divaza, Carlos_Eduardo_Espina, Andreecuadros y Ac2ality, una cuenta cuyo objetivo es: “traducimos los periódicos”. Varios de ellos cuentan con un promedio de entre 5 y 10 millones de seguidores.

A pesar de que casi todos usan el humor como vitrina, al dedicar espacios para dar su opinión sobre el tema político de inmediato sintieron el peso de la censura. Santiperez, por ejemplo, publicó un video en el cual aseguraba que había recibido amenazas anónimas y tuvo que salir de Venezuela por su seguridad.

Fernanda R.*, de 14 años, vive en un estado andino y comentó que desde antes de las elecciones, el contenido que le aparecía era mucha información sobre el protocolo para aprender a votar. Pero a medida que avanzaron las protestas y las detenciones utilizó las redes sociales para informarse a través de clips de noticias y poder ver las declaraciones de dirigentes políticos de oficialismo y oposición.

«La gente cree que a los niños y adolescentes no les importa lo que sucede en el país. Pero estamos viendo todo y muy pocos están indiferentes sobre los últimos sucesos. Muchos tienen temor de dejar su hogar y por eso investigan en lo que tienen acceso: las redes sociales».

Código swiftie

A Mila P.* el interés por la política venezolana le llegó a través de una rubia estadounidense: Taylor Swift. «Me llamó mucho la atención una muchacha que hizo una franela de Edmundo González y de María Corina con temática de Taylor Swift. Jamás pensé que vería a Taylor con algo de política».

Desde entonces empezó a seguir a varios periodistas en redes sociales para informarse sobre quiénes eran los candidatos.

Así le pasó a Laura S.* de 15 años. Su manera de informarse fue por los trends (tendencias) que tenían temática de Taylor Swift, pero como percibía que la información estaba suelta le consultó a sus padres para que le explicaran sobre la inhabilitación de María Corina Machado, el motivo por el cual no dejaron inscribir a Corina Yoris y quién era Edmundo González.

Dos días antes del 28 de julio comenzaron a aparecerle contenidos de influencers motivando al voto, como Emely Barile y el cantante Danny Ocean. «En Tiktok depende de la cuenta que veas puede ser fiable o no, me meto a ver comentarios para saber si está desinformando, porque hay quienes no informan de manera neutral lo que está pasando. Yo no busqué por Google, solo sabía por Tiktok hasta que le pregunté a mis papás», sostuvo.

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A medida que el régimen chavista aumenta la represión y persecución contra la oposición venezolana y la población civil tras el fraude electoral del pasado 28 de julio, la comunidad internacional redobla esfuerzos para incrementar las condenas por la violencia de la dictadura y para, de una vez por todas, hallar una solución pacífica a la grave crisis que atraviesa el país caribeño.

Infobae

En este contexto, varios gobiernos mantienen abiertos los canales directos con las autoridades chavistas para negociar posibles alternativas para encontrar una solución a la crisis. Algunos de esos esfuerzos se realizan en público, pero otros en privado, con total hermetismos.

Si bien las relaciones entre Caracas y Washington siguen siendo distantes, durante el gobierno de Joe Biden ha habido contactos casi de forma permanente. Según informa este domingo el diario The Wall Street JournalEstados Unidos ofreció al dictador Maduro amnistía a cambio de que abandone el poder por la vía pacífica.

De acuerdo con fuentes familiarizadas con las negociaciones secretas, las autoridades norteamericanas se mostraron dispuestas a indultar a Maduro y a su círculo cercano, quienes enfrentan graves acusaciones por parte del Departamento de Justicia.

“El gobierno estadounidense ha puesto todas las opciones sobre la mesa para persuadir a Maduro de que se vaya antes de terminar su mandato en enero”, afirmó una persona involucrada en las conversaciones, citada por The Wall Street Journal.

Asimismo, Washington también estaría dispuesto a ofrecer garantías de no extradición a las principales figuras del régimen venezolano, incluido el dictador.

En 2020, el gobierno estadounidense ofreció una recompensa de 15 millones de dólares por información que llevara al arresto de Maduro bajo la acusación de “inundar” a Estados Unidos con cocaína. El dictador fue señalado de haber ayudado a administrar y dirigir el Cártel de los Soles, una organización de narcotráfico compuesta por funcionarios y militares venezolanos.

El Departamento de Justicia también ofrece recompensas de hasta 10 millones de dólares por información relacionada con Diosdado Cabello, número dos del régimen chavista, y por Tareck El Aissami, ex ministro de Industria y Producción Nacional quien hoy está preso en Venezuela.

Las acusaciones de 2020 también están dirigidas a Maikel Moreno, ex presidente de la Corte Suprema, y a Vladimir Padrino López, ministro de Defensa. Sin embargo, por ellos no hay recompensa.

The Wall Street Journal informa que las conversaciones fueron mantenidas de forma virtual por Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional Constituyente chavista, y Daniel P. Erikson, del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca.

El intento de Estados Unidos de ofrecer a Maduro una opción digna se alinea con la estrategia de la oposición, que se muestra dispuesta a entablar negociaciones que incluyan garantías para los líderes del régimen, siempre que se respete la transición a un gobierno de Edmundo González.

Según consigna el medio norteamericano, Estados Unidos ya había ofrecido amnistía a Maduro el año pasado durante unas conversaciones secretas en Doha, Qatar, pero el dictador declinó discutir cualquier acuerdo que implicara su salida del poder.

La urgencia de las negociaciones aumentó considerablemente tras el fraude electoral del pasado 28 de julio. Uno más desde la llegada del dictador a Miraflores en 2013. Además, en esta oportunidad el chavista se vio sorprendido por la recopilación meticulosa por parte de la oposición venezolana del recuento de votos que demuestra que Edmundo González Urrutia se impuso con una aplastante mayoría, con casi el 67% de los votos.

Sin haber presentado las actas electorales -a día de hoy todavía no lo hizo-, Maduro se proclamó ganador de los comicios esa misma noche, lo que desató multitudinarias protestas. Su respuesta volvió a ser la “Operación Tun Tun”una brutal ola represiva que ya se cobró miles de detenidos y decenas de muertos.

Además, delegó al Tribunal Supremo de Justicia, controlado por sus aliados, la resolución del impasse electoral, ganando tiempo en el proceso.

Maduro también intentó cortar el flujo de información al ordenar el bloqueo de la compañía X y solicitar a los venezolanos que desinstalen WhatsApp. Activistas antigubernamentales han huido a Colombia y se reporta la anulación de pasaportes de cientos de venezolanos que se han pronunciado públicamente contra el régimen.

Ante este panorama, la presión de la comunidad internacional es cada vez más fuerte. Mandatarios que históricamente han tenido buenos vínculos con el chavismo, como Lula (Brasil), Petro (Colombia) y AMLO (México), hasta el momento se abstuvieron de reconocer la supuesta victoria del dictador, a quien le siguen exigiendo la publicación de las actas. No obstante, funcionarios estadounidenses quieren que estas naciones adopten una postura más firme ante Maduro.

En un artículo publicado este domingo, el diario Washington Post informa que Estados Unidos busca que los países latinoamericanos lideren las gestiones para encontrar una solución en Venezuela, por lo que Biden dejó que los presidentes de Colombia, Brasil y México tomen la iniciativa para presionar a Maduro. Sin embargo, el periódico capitalino aclara que un papel más activo de Washington puede resultar inevitable para terminar con la tiranía chavista.

La delegación venezolana cerró su participación en los Juegos Olímpicos de París 2024 con la actuación de Naryury Pérez, quien finalizó octava en la categoría de +81 kg en levantamiento de pesas. Un resultado que marcó el final de una de las ediciones más desalentadoras para nuestro país, que dejó el evento sin una sola medalla, algo que no ocurría desde Sidney 2000. La ceremonia de clausura, lejos de ser un motivo de celebración, representó el amargo desenlace de un ciclo olímpico lleno de promesas incumplidas y profundas carencias.

La Patilla

Y la expectativa para Venezuela, aunque no era alta, llegaba a París con la esperanza de continuar su racha de medallas, que había iniciado en Atenas 2004 y se mantuvo hasta Tokio 2020. En esta ocasión, los focos estaban puestos en figuras destacadas como los halterófilos Keydomar Vallenilla y Julio Mayora, y el equipo de esgrima en modalidad de espada masculino. Sin embargo, la ausencia de la estrella del atletismo, Yulimar Rojas, debido a una lesión, fue el primer indicio de que las cosas no marcharían como se esperaba.

La sequía de medallas en París rompió una racha de 24 años y dejó en evidencia la precaria situación en la que se encuentran los atletas venezolanos. La falta de apoyo gubernamental y la escasez de recursos para la preparación de la delegación fueron factores determinantes en este resultado. En un evento donde varias naciones latinoamericanas y del mundo celebraron su regreso al podio, y otras tantas alcanzaron sus primeras medallas olímpicas, Venezuela se quedó con las manos vacías, sumando solo siete diplomas olímpicos.

En Sudamérica solo Suriname, Guyana, Paraguay, Bolivia y Uruguay se sumaron a Venezuela como las delegaciones que se marcharon a casa con las manos vacías.

Entre los atletas que estuvieron más cerca de obtener una presea se encuentra Raiber Rodríguez, quien llegó hasta la final por la medalla de bronce en la lucha grecorromana, pero cayó ante el norcoreano Ri Se-ung. Similar fue el destino de Anyelin Venegas en halterofilia, quien quedó a solo 5 kilos del bronce en la categoría de 59 kg. Otros competidores, como los esgrimistas Francisco y Rubén Limardo, fueron eliminados en las primeras rondas, poniendo fin a las esperanzas de medalla en sus disciplinas.

El chavismo, en lugar de asumir su responsabilidad, mantiene un silencio sepulcral sobre la situación. La falta de inversión en el deporte, la inadecuada infraestructura y la escasa preparación que recibieron los atletas quedaron en evidencia en los resultados de París. A diferencia de otros países de la región, que incrementaron sus esfuerzos para apoyar a sus deportistas, Venezuela parece haber dado un paso atrás, condenando a su delegación a competir en desventaja.

Aunque resulta tediosa la comparación, el contraste con los Juegos de Tokio 2020 es evidencia suficiente. En aquella ocasión, Venezuela celebró con orgullo cuatro medallas, incluyendo la histórica presea dorada de Rojas en salto triple. Ahora, sin embargo, la realidad es distinta. La ausencia de figuras clave, combinada con una gestión deportiva ineficaz, resultó en uno de los peores desempeños olímpicos en la historia reciente del país.

Este descalabro no solo afecta a los atletas que continúan dedicando años de esfuerzo para representar al país en el escenario más grande del deporte, sino que también pone en entredicho el futuro del deporte venezolano. La falta de medallas en París es un llamado de atención urgente para las autoridades, que deben replantear su estrategia y compromiso con los deportistas si desean recuperar el prestigio perdido, y dejar a un lado las falsas promesas.

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