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Es lo que es

Armando Esteban Quito

Los venezolanos estamos dispuestos a derrocar la dictadura. ¿Nos apoyará la comunidad internacional?

Por: María Corina Machado – The Wall Street journal

Escribo esto desde la clandestinidad, temiendo por mi vida, mi libertad y la de mis compatriotas bajo la dictadura de Nicolás Maduro.

El señor Maduro no ganó las elecciones presidenciales venezolanas del domingo. Perdió por una amplia mayoría frente a Edmundo González, con un 67% de los votos frente a un 30%. Sé que esto es cierto porque puedo demostrarlo. Tengo recibos obtenidos directamente de más del 80% de los centros de votación del país. Venezuela elige presidente, recibe toda la información sobre la elección suscribiéndote ahora

Sabíamos que el gobierno de Maduro iba a hacer trampas. Hace años que sabemos qué trucos usa el régimen y sabemos que el Consejo Nacional Electoral está bajo su control. Era impensable que Maduro admitiera su derrota.

El régimen hizo todo lo posible para sabotear y descarrilar nuestra campaña. A pesar de que gané una primaria abierta con el 92% de los votos, me prohibió postularme a la presidencia. Luego descalificó a mi reemplazante elegida, Corina Yoris. Finalmente, el señor González asumió valientemente este trabajo. Mientras tanto, decenas de mis colegas fueron encarcelados y seis de mis principales colaboradores, incluido mi jefe de campaña, buscaron asilo en la Embajada de Argentina.

El régimen nunca podría haber imaginado que nuestro movimiento crecería en número y lentamente se apoderaría de toda la base electoral del chavismo. La gente pobre y rural que impulsó el ascenso meteórico de Hugo Chávez ahora está desilusionada y ha tomado el control de su futuro. Comenzamos esta campaña autofinanciada en la periferia y nos trasladamos a las áreas urbanas.

Nuestro pueblo era como un maremoto. Están cansados ??de un cuarto de siglo de divisiones, odio e ideología. Quieren recuperar a sus familias y su dignidad. Orgánicamente, las comunidades se organizaron en más de 60.000 comanditos, pequeñas unidades de campaña instaladas alrededor de mesas de cocina en todo el país. Más de un millón de voluntarios asumieron funciones específicas para prepararse para las elecciones, entrenándose para defender cada uno de los votos que se emitirían ese día.

Desde las primeras horas del domingo, comprendimos lo que traería la fuerza unificadora de esta acción cívica masiva. Vimos que la participación aumentaba como un cohete. Minutos después de que comenzaran a llegar los resultados, confirmamos que nuestra victoria era abrumadora. Y sabíamos que los que están en el poder, aterrorizados por las consecuencias personales de décadas de mal gobierno, harían todo lo posible para aferrarse al poder.

Lo hicieron. A las 11 p.m. del domingo anunciaron un resultado fraudulento, indicando que Maduro había ganado con el 51% de los votos con el “80% de los votos contados”. La verdad es que el señor Maduro no ganó en ninguno de los 24 estados de Venezuela. Esto no sólo fue confirmado por cuatro conteos rápidos diferentes y dos encuestas independientes a boca de urna, sino también por cada uno de los comprobantes de votación que vimos llegar, en tiempo real.

Apresuradamente, el señor Maduro actuó para neutralizar a nuestros testigos, los testigos voluntarios en los centros de votación. Se dieron órdenes de imposibilitar su trabajo, de expulsarlos de los centros de votación, de negarles la prueba física de los resultados. Estas órdenes fueron desobedecidas por el personal del Consejo Nacional Electoral y los militares. Contra todo pronóstico, nuestros testigos protegieron los comprobantes de los votantes con sus vidas durante toda la noche.

El lunes por la mañana habíamos reunido casi la mitad de esos comprobantes. Para la tarde del lunes, teníamos suficientes para confirmar la certeza matemática de nuestra victoria. Al día siguiente, fueron subidos a un sitio web para que todo el mundo los viera. La prueba de este descarado fraude fue proporcionada a los jefes de estado de todo el mundo.

El Consejo Nacional Electoral, que por ley debe publicar estos resultados a más tardar 48 horas después de la elección, cerró rápidamente su propio sitio web. La razón, según alegan sus miembros, es un ciberataque desde Macedonia del Norte.

Después de esta farsa, estallaron protestas espontáneas, especialmente en sectores pobres de Caracas y otras ciudades. Maduro respondió con una represión brutal. Las fuerzas de seguridad del Estado han matado al menos a 20 venezolanos, encarcelado a más de 1.000 y forzado a 11 desapariciones. La mayor parte de nuestro equipo está escondido y, después de que siete misiones diplomáticas fueran expulsadas de Venezuela, mis ayudantes en la Embajada de Argentina están siendo protegidos por el gobierno de Brasil. Podrían capturarme mientras escribo estas palabras.

Los venezolanos hemos cumplido con nuestro deber. Hemos votado para que Maduro salga del poder. Ahora le toca a la comunidad internacional decidir si tolera un gobierno demostrablemente ilegítimo. La represión debe cesar de inmediato, para que pueda haber un acuerdo urgente que facilite la transición a la democracia. Hago un llamado a quienes rechazan el autoritarismo y apoyan la democracia a que se unan al pueblo venezolano en nuestra noble causa. No descansaremos hasta ser libres.

Los gobiernos de Brasil, Colombia y México felicitamos y expresamos nuestra solidaridad con el pueblo venezolano que acudió masivamente a las urnas el 28 de julio para definir su propio futuro.

Gobierno de Brasil

Seguimos con mucha atención el proceso de escrutinio de los votos y hacemos un llamado a las autoridades electorales de Venezuela para que avancen de forma expedita y den a conocer públicamente los datos desglosados por mesa de votación.

Las controversias sobre el proceso electoral deben ser dirimidas por la vía institucional. El principio fundamental de la soberanía popular debe ser respetado mediante la verificación imparcial de los resultados.

En ese contexto, hacemos un llamado a los actores políticos y sociales a ejercer la máxima cautela y contención en sus manifestaciones y eventos públicos con el fin de evitar una escalada de episodios violentos.

Mantener la paz social y proteger las vidas humanas deben ser las preocupaciones prioritarias en este momento.

Sea esta la oportunidad para expresar, nuevamente, nuestro absoluto respeto por la soberanía de la voluntad del pueblo de Venezuela. Reiteramos nuestra disposición para apoyar los esfuerzos de diálogo y búsqueda de acuerdos que beneficien al pueblo venezolano.

A pesar de que en la reunión en la Sesión Extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) no se logró un consenso en el tema de las elecciones de Venezuela, Panamá mantiene su firme postura de exigir transparencia en las pasadas elecciones del país sudamericano.

Panamá América

El presidente José Raúl Mulino felicitó a través de su cuenta de X a las 17 naciones que votaron a favor de la resolución, pero lamentó las fallas de la OEA.

«No fue aprobada. Vuelve ese organismo a fallar. Lamentable», expuso.

En la reunión, desarrollada a solicitud de Panamá, se presentó un borrador de una resolución para exigir transparencia al gobierno de Venezuela sobre las cuestionadas elecciones del domingo 28 de julio, en donde se proclamó vencedor Nicolás Maduro, según los resultados entregados por el Consejo Nacional Electoral (CNE), la cual no fue aprobada al no alcanzar la mayoría absoluta de sus Estados miembros.

La propuesta obtuvo 17 votos a favor y 11 abstenciones. Cinco países, incluyendo Venezuela, no asistieron a la reunión convocada. A favor de la resolución votaron Argentina, Canadá, Chile, Costa Rica, El Salvador, Panamá, Perú, República Dominicana y Estados Unidos, entre otros. No hubo votos en contra. La Organización de los Estados Americanos está conformada por 34 Estados miembros.

Copa ha agregado vuelos especiales desde el Aeropuerto de Tocumen en Panamá hacia el Aeropuerto Camilo Daza en Cúcuta, Colombia, tras el cierre temporal de la operación a Caracas que le ha decretado en gobierno de Venezuela que encabeza Nicolás Maduro.

Repotur

La iniciativa tiene como fin cubrir la demanda entre ambas ciudades, por lo que los vuelos se llevarán a cabo desde el 3 al 8 de agosto con un vuelo diario, y el sábado próximo agregará un vuelo especial.

Los vuelos serán operados por aeronaves Boeing 737-800 con capacidad para 166 pasajeros, distribuidos en 16 sillas clase ejecutiva y 150 en clase económica, según Aviation Club Center.

Como lo informó REPORTUR.co, Copa emitió un comunicado luego del anuncio del Ministerio de Transporte de la República Bolivariana de Venezuela que suspende de manera temporal todos los vuelos aerocomerciales entre Panamá y Venezuela desde las 8:00pm (hora local de Venezuela) del miércoles 31 de Julio de 2024. (Venezuela: Copa alerta de retrasos en reembolsos al cancelarse vuelos).

“Copa Airlines lamenta los inconvenientes que esta medida, fuera del control de la empresa, pueda causar en los planes de viaje de sus pasajeros y hará todo lo posible para disminuir su impacto”, detalló en su momento la compañía y “con el objetivo de brindar atención a quienes tienen vuelos programados hacia y desde Venezuela en fecha posterior al 31 de julio, la aerolínea ofrece varias alternativas”.

La situación política y económica en Venezuela podría tener un impacto significativo en diversos sectores de la economía panameña, y uno de los principales puntos de preocupación es en la Zona Libre de Colón, debido a la estrecha relación comercial que existe entre Panamá y Venezuela, según el Ministro de Asuntos del Canal, José Ramón Icaza.

ANPanamá

A su vez, Icaza aseguró que Venezuela en este momento representa a un cliente y un usuario importante sobre todo en algunos productos, como lo que son los tanqueros y demás, sin embargo, en este momento no están previendo un impacto material en lo que tiene que ver con el Canal de Panamá.

“Evidentemente son temas que nosotros vemos a nivel de Junta Directiva del Canal de Panamá y en este momento tampoco forma parte de lo que son las comisiones de Junta Directiva”, acotó el Ministro del Canal.

Agregó que la situación en Venezuela indudablemente esto va a tener impacto en las importaciones o exportaciones en la Zona Libre de Colón porque Venezuela es uno de los grandes clientes, ya que se teiene negocios de US$1,000 millones al año con este país, siendo uno de los grandes comerciantes que consiguen o buscan esos productos de importación y exportación a nivel de Zona Libre.

“El Gobierno Nacional a través del presidente José Raúl Mulino es consciente de esta situación en el Consejo de Gabinete hablamos de los posibles impactos que este pueda tener no solamente a Zona Libre, esto también va a impactar seguramente a empresas como Copa por efecto de que no va a poder estar volando a Venezuela por por esta situación”, dio Icaza.

El Ministro del Canal concluyó que también otras empresas panameñas que tienen inversiones, así como empresas venezolanas que tienen inversión en Panamá, que podrían verse afectados, producto de esta esta situación que ha sido ocasionada por el gobierno de Venezuela y por ejemplo su política que está viviendo este país.

El organismo electoral de Venezuela anunció el lunes que el presidente del país, Nicolás Maduro, había obtenido una cómoda victoria en las elecciones, ganando otros seis años en el cargo al superar a su principal oponente por siete puntos porcentuales en una votación que se vio empañada por irregularidades generalizadas.

Por: Ethan Singer y Anatoly Kurmanaev – The New York Times / Vía Infobae

Sin embargo, los resultados parciales de las elecciones, facilitados a The New York Times por un grupo de investigadores asociados a la principal alianza opositora de Venezuela, aportan nuevas pruebas que ponen en entredicho el resultado oficial.

Sus cifras sugieren que el candidato de la oposición, un diplomático jubilado llamado Edmundo González, en realidad venció a Maduro por más de 30 puntos porcentuales. La estimación de los investigadores del resultado -66 por ciento contra 31 por ciento- es similar al resultado obtenido por una encuesta de salida independiente realizada el día de las elecciones en todo el país.

El Times no pudo verificar de manera independiente los conteos, que según los investigadores fueron tomados de los recuentos en papel impresos por unas 1000 máquinas de votación, alrededor del tres por ciento del total del país. El miércoles, la autoridad electoral venezolana, controlada por el gobierno, aún no había publicado los resultados detallados, a pesar de la creciente presión internacional.

Pero varios analistas independientes de encuestas y elecciones revisaron el enfoque de los investigadores y dijeron que, basándose en los conteos compartidos en esa investigación, las estimaciones parecían creíbles. Partiendo de los recuentos parciales, el Times pudo replicar ampliamente las estimaciones de los investigadores sobre los resultados con una diferencia de dos puntos porcentuales.

El anuncio de la victoria de Maduro desencadenó protestas el lunes y llevó a varios países latinoamericanos a suspender o minimizar sus relaciones diplomáticas con Venezuela, sumiendo al polarizado país en un nuevo período de incertidumbre.

El análisis del Times muestra que los recuentos electorales proporcionados por los investigadores no concuerdan con una victoria de Maduro por ningún margen.

Lo que hicieron los investigadores

En Venezuela hay alrededor de 30.000 máquinas de votación. Tras el cierre de las urnas, cada máquina imprime un recuento de votos, y los voluntarios que observan la votación en representación de los partidos políticos tienen derecho legal a una copia.

Para calcular el conteo total de votos, AltaVista, el grupo de investigación, creó una muestra aleatoria de 1500 máquinas de votación en todo el país, aproximadamente el 5 por ciento del total. Diseñaron la muestra de modo que representara proporcionalmente la geografía general y las inclinaciones políticas del país.

Tras el cierre de las urnas, AltaVista comenzó a recolectar copias escaneadas de los conteos, obtenidas por los voluntarios de la oposición. La intimidación por parte de los partidarios del gobierno, los problemas de organización y la cobertura irregular de los teléfonos celulares impidieron que los investigadores obtuvieran todos los recuentos de la muestra, pero consiguieron y verificaron los datos de más de dos tercios de esos distritos electorales.

El martes por la noche, AltaVista hizo públicos los datos, incluyendo las imágenes de los recibos impresos.

Las proyecciones de los totales de votos en estos distritos muestran que González, el candidato de la oposición, derrotaría a Maduro por un margen de 66 por ciento a 31 por ciento, señalaron los investigadores. Incluso en los sectores que en elecciones previas fueron bastiones del partido gobernante, los datos muestran que los votantes se alejaron de Maduro.

Razones para creer en los datos de los investigadores
Un enfoque similar habría arrojado estimaciones precisas en elecciones anteriores. Como los datos históricos de las elecciones en Venezuela son públicos, podemos ver que los distritos muestreados en estos comicios han sido representativos del voto nacional en el pasado. En tres elecciones anteriores, los resultados ponderados de estos distritos quedaron a menos de dos puntos del resultado nacional final, según un análisis del Times.

La única diferencia significativa es con los resultados declarados por el gobierno en las elecciones del domingo.

Las elecciones venezolanas bajo el mandato de Maduro, plagadas de supresión de votantes y otras irregularidades, hace tiempo que dejaron de considerarse libres o justas. Sin embargo, la validez de los resultados de las votaciones nunca había sido puesta en duda de manera tan contundente en una elección nacional competitiva.

Los resultados de los investigadores coinciden con los de una encuesta de salida independiente. Una encuesta de salida realizada por Edison Research el día de las elecciones reveló un apoyo abrumador para González. El sondeo, realizado en 100 colegios electorales y basado en entrevistas realizadas a casi 7000 votantes, dio una ventaja a González de 65 por ciento contra 31 por ciento.

Analistas independientes de encuestas y elecciones afirmaron que la metodología y las técnicas de AltaVista parecían confiables. Dorothy Kronick, experta en datos electorales venezolanos de la Universidad de California, Berkeley, evaluó la validez de la muestra de los investigadores de la oposición a petición del Times, y llegó a una conclusión similar.

Kronick concluyó que la muestra favorecía ligeramente a las zonas de tendencia opositora, pero no lo suficiente como para explicar la gran diferencia entre las cifras reclamadas por el gobierno y la oposición. “Las cifras son incompatibles”, dijo. “Uno de ellos está equivocado”.

Adam Berinsky, experto en metodología de encuestas del MIT, afirmó que el planteamiento de los investigadores parecía razonable y que, en todo caso, las dificultades a las que se enfrentaron los expertos al recopilar los datos, incluida la supresión de testigos, podrían hacer que se subestime el apoyo de la oposición.

Una técnica estadística diferente no afectaría a la conclusión general. Los datos de los investigadores apuntan a un resultado muy diferente al que anunció el gobierno venezolano.

Si los resultados anunciados se parecieran más, las opciones metodológicas más pequeñas -cómo elegir qué distritos validar, o cómo ponderar los datos de esos recintos- podrían ser decisivas. Pero ese no es el caso. Tal vez este tipo de análisis no sea lo bastante concluyente como para resolver una diferencia de dos puntos, pero puede ofrecer claridad sobre una diferencia de 30 puntos.

Lo que aún es incierto de los datos

Los investigadores están alineados con el partido de la oposición. Los activistas que están detrás del proyecto tienen un historial de oposición al gobierno de Maduro y de apoyo a las causas de la oposición, lo que los convierte en una parte interesada dentro del enfrentamiento político del país. Sin embargo, no han ocupado cargos políticos, y diseñaron su metodología en colaboración con académicos independientes de Estados Unidos y Brasil.

Podría haber algunos sesgos en los datos que no comprendemos del todo. La muestra de 1500 distritos electorales de los investigadores fue seleccionada para garantizar la representatividad partidista y geográfica. Sin embargo, es posible que la selección no sea representativa de algún modo que los investigadores no hayan detectado.

También es posible que los distritos en los que los investigadores no pudieron encontrar recibos de votos fueran significativamente diferentes de aquellos en los que sí los consiguieron. (Por otro lado, eso sería poco probable, pues los investigadores seleccionaron los recintos al azar y afirman que lograron encontrar registros de votos en la mayoría de los lugares donde los buscaron).

Es complicado hacer comparaciones históricas en un país con un historial de problemas electorales. Garantizar una muestra con un número representativo de partidarios de Maduro y de la oposición es un reto sin contar con datos electorales históricos fiables y detallados. La migración de millones de venezolanos en los últimos años hace que cualquier estimación demográfica sea particularmente difícil.

El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, anunció este miércoles que solicitará a la Corte Penal Internacional (CPI) que ordene el arresto del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, a quien acusó de haber cometido un “baño de sangre” contra los manifestantes tras las elecciones del domingo.

EFE

“Es hora de la Justicia y nosotros vamos a solicitar la imputación de cargos con orden de aprehensión”, afirmó Almagro durante una sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA celebrada en Washington, en la que invitó a los Estados miembros a sumarse a la petición.

El secretario general dijo que “teniendo en cuenta” la investigación que lleva a cabo la Fiscalía de la CPI sobre presuntos crímenes de lesa humanidad cometidos en Venezuela desde 2014, ha llegado “el momento de presentar cargos de imputación contra aquellos más responsables, incluyendo a Maduro”.

Según Almagro, el presidente venezolano se ha encargado de dirigir la instrucción de la implementación de la represión contra el pueblo venezolano.

“Maduro anunció un baño de sangre y lo está cumpliendo”, afirmó el político uruguayo al referirse a los 17 manifestantes muertos en las protestas en contra del Gobierno venezolano tras las elecciones del domingo.

Maduro dijo antes de los comicios, durante un acto electoral, que Venezuela podría caer en un “baño de sangre, en una guerra civil” si él no ganaba las elecciones.

“Fue algo que impresionó cuando lo dijo, pero me impresiona mucho más cuando lo está haciendo”, declaró Almagro.

La crisis en Venezuela se ha agudizado desde que el Consejo Nacional Electoral (CNE) proclamó la victoria de Maduro en las elecciones del pasado domingo, unos resultados rechazados por la oposición y buena parte de la comunidad internacional, que exige ver las actas de votación para verificar el resultado.

La OEA, sin embargo, no logró este miércoles la mayoría suficiente para aprobar una resolución que exigía verificar los resultados en Venezuela, debido a la abstención o ausencia de países como Brasil, Colombia y México.

Reunión extraordinaria

Una resolución que exigía a las autoridades de Venezuela publicar de inmediato las actas de las elecciones del domingo no alcanzó este miércoles los apoyos necesarios para ser aprobada por el Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA), luego de que se abstuvieran naciones como Brasil y Colombia, y otras se ausentaran, como México.

La reunión extraordinaria del organismo, con sede en Washington, fue convocada por los siete países cuyo personal diplomático fue expulsado de Venezuela tras los comicios -Argentina, Chile, Costa Rica, Perú, Panamá, República Dominicana y Uruguay-, así como Estados Unidos, Canadá, Ecuador, Paraguay y Guatemala.

Tras más de cinco horas de negociaciones a puerta cerrada, se sometió a votación una resolución sobre Venezuela que contó con 17 votos a favor, ninguno en contra, 11 abstenciones y cinco ausencias, de manera que no logró el apoyo de la mayoría absoluta de los miembros del organismo panamericano necesario para ser aprobado.

El texto instaba al Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela, que el lunes de madrugada proclamó la victoria del presidente Nicolás Maduro en unos resultados rechazados por la oposición y parte de la comunidad internacional, que “publique inmediatamente los resultados de la votación” en cada mesa electoral.

También que “se lleve a cabo una verificación integral de los resultados en presencia de organizaciones de observación independientes para garantizar la transparencia, credibilidad y legitimidad de los resultados”.

La reciente reelección fraudulenta del dictador Nicolás Maduro en Venezuela ha desencadenado una serie de reacciones internacionales. La comunidad internacional se ha polarizado entre los demócratas y los partidarios del dictador socialista.

La Gaceta de la Iberosfera

Según una encuesta de Poder360, hasta el 30 de julio de 2024, al menos 12 países, incluidos regímenes autoritarios como Bielorrusia, Irán y Qatar, reconocieron la victoria de Maduro. Por otro lado, 18 países y la Unión Europea se negaron a atestiguar la legitimidad del proceso electoral, que fue ampliamente cuestionado.

Las peligrosas declaraciones de Lula da Silva

El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, adoptando una postura de complacencia y apoyo a Maduro, declaró que «no hay nada grave, nada anormal» en el proceso electoral venezolano. En sus palabras: «Entonces, hay un proceso. No hay nada grave, no hay nada alarmante. Veo a la prensa brasileña tratándolo como si fuera la Tercera Guerra Mundial. No hay nada anormal. Hubo una elección, una persona dijo que tenía el 51%, otra persona dijo que tenía el 40 y pico por ciento. Uno está de acuerdo, el otro no. Se va a la justicia y la justicia decide». Lula también afirmó estar «convencido» de que el proceso fue «normal, tranquilo», a pesar de las numerosas evidencias de irregularidades y represión.

Apoyo al dictador

Lula, al minimizar las denuncias de fraude e irregularidades, se alinea con uno de los regímenes más violentos y autoritarios del continente americano. Esta actitud de apoyo explícito a Maduro, que es un dictador, pone en tela de juicio la credibilidad del presidente brasileño, que fue elegido con la narrativa de ser un defensor de la democracia.

En su columna en el Estadão, el prestigiado periodista brasileño JR Guzzo criticó severamente la postura de Lula. Según Guzzo, al tratar la elección fraudulenta como «normal», Lula demuestra una afinidad preocupante con regímenes autoritarios. Guzzo destacó que, al apoyar a Maduro, Lula está enviando una señal clara de que le gustaría implementar un régimen similar en Brasil. Él afirmó: «Lula dijo que todo el ‘proceso electoral’ en Venezuela transcurrió en ‘normalidad’. ¿La oposición y todo el mundo democrático están diciendo que la elección fue patéticamente robada? Calma, dice Lula, está todo bien». El periodista explicó además que Brasil se situó al lado de Cuba, Rusia, Irán, China y Corea del Norte y «otros paraísos de la democracia mundial», ironizó el columnista.

Evaluaciones del Centro Carter

El Centro Carter, una organización internacional de derechos humanos, fue contundente en su evaluación de las elecciones venezolanas. En un comunicado, la entidad declaró que el proceso «no cumplió con los estándares internacionales de integridad electoral en ninguna de sus etapas» y destacó la presencia de un ambiente de libertades restringidas para actores políticos, organizaciones de la sociedad civil y medios de comunicación. El Centro Carter afirmó que el CNE «demostró un claro sesgo a favor» de Maduro y que la campaña electoral fue «impactada por condiciones desiguales entre los candidatos», con la campaña de Maduro siendo bien financiada y ampliamente visible, mientras que la oposición enfrentó restricciones e intimidaciones.

Implicaciones para Brasil

Brasil, que inicialmente evitó tomar una posición clara, acabó encontrándose en una situación complicada. Según Rubens Barbosa, exembajador de Brasil en Londres y Washington, el Gobierno brasileño se equivocó al enviar a Celso Amorim a Caracas y al esperar la divulgación de las actas por parte del CNE, un órgano controlado por el chavismo. Barbosa argumentó que estas decisiones pusieron a Brasil en una «situación muy difícil» y convirtieron al Ejecutivo en prisionero de su propia política de esperar la verificación de los resultados. Resaltó que Brasil quedó «en el ojo del huracán» y criticó las «afirmaciones complicadas» del Gobierno al intentar balancear la narrativa de fraude con la necesidad de esperar la divulgación de las actas.

La situación venezolana también generó repercusiones en el Congreso Nacional brasileño. Senadores de la oposición, como Ciro Nogueira y Tereza Cristina, anunciaron la intención de convocar al ministro de Relaciones Exteriores, Mauro Vieira, y al asesor especial de la Presidencia para Asuntos Internacionales, Celso Amorim, para que prestaran aclaraciones sobre la posición de Brasil en relación con Venezuela. El senador Ciro Nogueira criticó la nota del PT que reconoció la reelección de Maduro y llamó al proceso un «golpe». Rodrigo Pacheco, presidente del Senado, también condenó la falta de transparencia en el proceso electoral venezolano.

La «reelección» del autócrata Nicolás Maduro en Venezuela, marcada por alegaciones de fraude y falta de transparencia, continúa generando controversias y afectando la diplomacia internacional. La postura de Lula y del Gobierno brasileño han sido objeto de críticas tanto internas como externas, evidenciando que el apoyo a autócratas es impopular en Brasil y muchos países. Lula, que fue elegido con la narrativa de ser un demócrata, ahora enfrenta constricciones dentro de la opinión pública brasileña al ser visto como un firme aliado de Nicolás Maduro, un dictador ampliamente criticado por violaciones de derechos humanos y represión política. Esta alianza desafía la credibilidad de Lula como defensor de la democracia y pone en tela de juicio la política exterior brasileña.

En el interior del Paris North Arena, Angela Carini no ha parado de llorar a la vez que ha atendido a diversos medios de comunicación italianos. «Esto para mí no es una derrota, estar aquí, subir esas cuerdas, es un honor», ha dicho con emoción. El enfrentamiento en el peso welter de los Juegos Olímpicos entre Angela e Imane Khelif ha captado una gran atención mediática debido a los niveles de testosterona del argelino, que llevaron a su descalificación en el último Campeonato Mundial.

La Gaceta de la Iberosfera

El director técnico, Emanuele Renzini, ha afirmado que Angela recibió cientos de mensajes, incluso en las redes sociales, instándola a no pelear por su seguridad y a protestar. Sin embargo, Renzini ha rechazado cualquier insinuación de haber sido influenciado: «No soy quien para juzgar y no tengo nada en contra de mi oponente. Tenía una tarea y la cumplí, aunque él no lo hizo. Todo lo que sucedió antes de la pelea no tuvo absolutamente ninguna influencia».

Días antes del combate, al enterarse de que Khelif sería su oponente, Angela sufrió un pequeño ataque de nervios, algo normal en una ocasión tan significativa. Circulaban en la red las palabras de la mexicana Brianda Tamara, quien había enfrentado a Khelif anteriormente: «Sus golpes duelen, es incluso peor que algunos sparrings con los que entreno». A pesar de esto, Renzini ha evitado señalamientos recordando enfrentamientos suyos en el pasado: «Siempre he luchado como un guerrero, pero incluso los guerreros a veces se rinden. Cuando se pierde la batalla, clavan la espada en el suelo, con honor. Eso es lo que hice».

Angela recordará esos 46 segundos de «tortura» durante mucho tiempo: «Subí al ring y traté de pelear. Quería ganar. Recibí dos golpes en la nariz y ya no podía respirar, me dolía muchísimo. Me acerqué al Maestro Renzini y, con madurez y valentía, dije basta».

La primera pelea de Imane Khelif no calmará la polémica en torno a la entrada del boxeador a los Juegos Olímpicos de París 2024.

The New York Post

Khelif, que no pasó las pruebas de elegibilidad de género en el Campeonato Mundial de 2023, obligó a su oponente italiana, Angela Carini, a retirarse de su pelea de primera ronda en 46 segundos el jueves.

Carini, furiosa, rompió a llorar y se retiró a su esquina después de recibir dos golpes en la cara de Khelif.

Ella gritó «esto es injusto» en su esquina y golpeó su casco contra la lona mientras la pelea en la división de 66 kilogramos fue cancelada.

Khelif fue descalificado “apenas unas horas antes de su enfrentamiento por la medalla de oro” contra una oponente china “después de que sus elevados niveles de testosterona no cumplieran con los criterios de elegibilidad” en el Campeonato Mundial de 2023.

Khelif había sido autorizado para competir en el evento femenino en medio de una controversia sobre su elegibilidad.

En el combate, realizado en París, Carini recibió dos golpes en el primer asalto del título de peso wélter femenino. Estos puñetazos parecieron desprender la correa de la barbilla de Carini, quien segundos después se dirigió a su esquina para avisar a su entrenador de que le habían dolido mucho.

Regresó brevemente al centro del ring para anunciar su decisión de abandonar la pelea, lo que convirtió a Khelif en ganador. Tras la abrupta conclusión del combate, Carini fue vista llorando en el centro del ring.

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