Ellos lo saben, aunque traten de hacerse los locos o disimularlo.
La expresión, el rostro y el ánimo los delata. Imposible ocultar la fatídica sentencia del tiempo: todo ha terminado. Se acabó el socialismo del XXI y con este, el cierre definitivo de esta fábrica de dolores y pobreza.
Hubo un empeño, como en todo régimen autoritario, de instalar una hegemonía perpetua, desafiando -de este modo- las leyes de la naturaleza humana y las pautas inexorables que caracterizan los procesos políticos. En otras palabras, pretender un sistema que fuera inmodificable e imperecedero, convencidos -como estaban- que los venezolanos, como minusválidos políticos o vestidos de idiotas, aceptarían tan descabellado propósito.
Sin embargo, la resistencia, con sus errores y omisiones, fue poco a poco haciendo su trabajo y modificando esta agobiante realidad. Más allá de los iniciales aplausos, apoyos e inocentes ilusiones, el comandante fue tejiendo toda una red de complicidad, destapando – de forma sibilina- los demonios antidemocráticos y haciéndose de un grupo que “Los Felicitadores” de Pío Gil, serían apenas unos niños de pecho. Al poco tiempo, los acuerdos, diálogos y contrapesos razonables que deben hallarse en toda democracia, dieron paso a la imposición, a las decisiones caprichosas y, sobre todo, a una regencia violatoria de los más elementales derechos.
Desde un principio hubo desencanto. Paso a paso, el deterioro de la gestión gubernamental se hizo evidente. Los procesos electorales convocados después 1998 fueron arrojando resultados de dudosa exactitud, transparencia y veracidad. Ganaban sí (según pregonaban a los cuatro vientos), pero dejaban como secuela, un tufillo a trampa o manipulación de la voluntad popular.
La crisis se fue acentuando hasta llegar a niveles, como los que vivimos hoy en día, insoportables y que, como contra partida, se hace necesario superar. Han sido 25 años de calamidades, de decisiones erráticas y de transgresiones a la libertad.
La gente quiere un cambio. Y, definitivamente, este se hará presente el próximo 28 de julio. De paso, hay que ser optimistas y convencidos demócratas. Eso de estar por allí, como se dice popularmente, invocando al diablo, pregonando que el gobierno va acometer toda clase de desmanes para impedir o desconocer los resultados, es hacerle un gran favor, pues ello solo trae – indefectiblemente- desaliento, temores y, por supuesto, abstención.
Las cartas están echadas. Tenemos las ases en las manos. Solo nos resta cumplir con nuestros deberes ciudadanos acudiendo a depositar nuestra indeclinable voluntad soberana. Única manera, por demás, de lograr la democracia que tanto anhelamos. El hacer caso omiso a esas consejas malsanas, murmullos catastróficos y opiniones derrotistas, resulta una obligación de primer orden.
Todo terminó. Ya no hay vuelta atrás. Ellos lo saben y nosotros también. Vamos todos el próximo 28 a sepultar esta fábrica de dolores y pobreza.
Hoy nos hemos permitido traer un artículo publicado el 16 de julio de 2022, en lo que fuera el más prestigioso Diario de Opinión. Pionero en la redes en la forma de difundir las ideas de los grandes pensadores y mejores plumas de la intelectualidad venezolana. Dado el momento que vivimos, el artículo de la Académica y Profesora Corina Yoris Villasana, nos parece adecuado en rigor. Dado el momento que vivimos. Esperamos lo disfruten.
DIFERENCIAS CONCEPTUALES QUE SEPARAN EL ÉXITO DEL FRACASO EN UN DIÁLOGO.
CORINA YORIS-VILLASANA
En nuestro acontecer nacional se ha vuelto un lugar común hablar de “diálogos”. En esta página de Opinión, he escrito algunos artículos al respecto. Pero, voy a insistir en el tema.
Usualmente, por diálogo se entiende una cadena de intercambios de mensajes o «actos de habla» entre varios participantes. Y, recordemos que un «acto de habla es la unidad básica de la comunicación lingüística, propia del ámbito de la pragmática, con la que se realiza una acción». Por lo general, sin embargo, en un diálogo suelen ocurrir series de preguntas y respuestas entre las partes involucradas. Se debe enfatizar que hay distintas clases de diálogos y que cada uno tiene un objetivo muy específico y distintivo; además, la condición sine qua non del éxito de un diálogo estriba justamente en la cooperación que debe existir entre las partes que dialogan.
¿Qué significa este compromiso? Esto representa que cada dialogante está comprometido en velar por cumplir su propio objetivo en el diálogo, y también tiene la obligación de ayudar con la observancia del objetivo por parte del otro participante.
La razón básica por la que cualquier diálogo se convierta en un fracaso siempre se sintetiza en una inobservancia de alguno de estos convenios básicos.
De acuerdo con una excelente taxonomía de los diálogos, Douglas Walton, quien fue un brillante académico canadiense ampliamente conocido y citado por sus obras sobre argumentación, falacias y lógica informal, analiza y evalúa con mucho detalle seis tipos de diálogos en Informal Logic: persuasión, indagación, negociación, búsqueda de información, deliberación y erístico (que abusa del procedimiento dialéctico hasta el punto de convertirlo en vana disputa). Daré una breve descripción de ellos, parafraseando a Walton.
Empecemos por la disputa personal, caracterizada por ser un ataque personal agresor, donde se apelan a las emociones y priva la pretensión de vencer en la discusión a cualquier precio. La principal característica de la disputa es la presencia de riñas ácidas, ausencia absoluta de puntos de vista imparciales y, subsiguientemente, en la generalidad de los casos, los participantes terminan sintiéndose arrepentidos por el abuso de las desatinadas agresiones personales. La disputa tiene como enemiga a la lógica, y, sin lugar a duda, encarna la peor cara de una argumentación. El propósito de la disputa es que cada argüidor «golpee» sin consideración alguna al antagonista, y para ello, se valdrá de cualquier método, sin importar su razonabilidad o justicia. De allí, es fácil concluir que en la disputa abundan las falacias, sobre todo aquellas conocidas como argumentum ad hominem, donde se ataca a las personas y no a sus argumentos, y también están presentes los argumentos emocionales. Cuando una discusión cae en el terreno de una pelea, habitualmente se ha entrado en un terreno muy problemático. Ya no hay razonabilidad alguna que valga.
Otra situación de diálogo es el debate forense, el cual, ciertamente, está más regulado que la disputa. Un elemento diferenciador es la presencia de jueces o árbitros que decretan, posiblemente emitiendo un voto, qué parte ha usado el mejor argumento. Como hemos presenciado muchas veces, en ciertas circunstancias, un debate puede ser evaluado por una audiencia que emite su voto al final del debate. Enfatizo que esa decisión no tiene por qué ser «indiscutible». Obedece a una apreciación sobre la «bondad» de los argumentos usados.
El debate forense es más receptivo al razonamiento lógico que la disputa personal, en tanto el éxito o fracaso es decretado por una tercera persona, quien no está sometida a las agresiones personales que pueden estar contenidas en los argumentos (o pseudoargumentos). Al mismo tiempo, ciertos debates poseen reglas que impiden los ataques personales más graves y otros procedimientos cáusticos o falaces. No obstante, las reglas del debate forense son frecuentemente muy permisivas y terminan aceptando cualquier tipo de argumentos falaces. En más de una ocasión, al ver u oír un debate, bien sea de manera presencial, o en transmisiones digitales, se les da cabida a preguntas contentivas de imputaciones personales muy nocivas, y el interrogado se ve envuelto en situaciones sumamente comprometidas para responder adecuadamente. Justamente en este contexto, suele aparecer la conocida «falacia de la pregunta compleja». Hay algunas preguntas que, por la manera en que están constituidas, se han calificado habitualmente como falaces, porque están preñadas de presupuestos que atrapan a quien se le pregunta en una emboscada independientemente de cómo responda. El ejemplo más famoso es la clásica pregunta: «¿Ha dejado usted de golpear a su cónyuge?».
La principal característica objetable de esta pregunta engañosa es que, independientemente de la forma en que responda, «sí» o «no», acepta haber abusado de su cónyuge en algún momento u otro. La pregunta es un truco coercitivo para atrapar al interrogado y que admita algo perjudicial. Es un ejemplo que resulta muy interesante analizarlo a fondo.
Tenemos un tercer tipo de diálogo, el de persuasión, conocido en ocasiones como discusión crítica. Sus protagonistas son dos participantes y cada uno de ellos sostiene una tesis (conclusión) que debe demostrar. El procedimiento primordial del diálogo de persuasión consiste en que cada participante justifique su propia tesis de acuerdo con las reglas de inferencia de las concesiones del otro participante. Se parte de una situación inicial de un conflicto de opiniones; el objetivo de los participantes es persuadir al otro, y el diálogo se plantea resolver o aclarar un problema. Aunque la obligación principal de un participante en el diálogo de persuasión es probar su tesis a partir de las concesiones del otro participante, también existe una obligación secundaria de cooperar con los intentos del otro participante de probar su tesis. Esta obligación requiere dar respuestas útiles y honestas a las preguntas del otro participante, con el fin de permitirle obtener compromisos de usted en el diálogo que luego puedan usarse como premisas en sus argumentos.
En cuarto lugar, tenemos el diálogo de investigación, cuya situación inicial está caracterizada por la necesidad de conseguir pruebas. Quien investiga persigue encontrar y verificar evidencias, y el diálogo busca probar o refutar una hipótesis. Un elemento esencial en este tipo de diálogo es que las premisas, donde descansa la investigación, solo pueden ser proposiciones cuyo valor veritativo es la verdad, y se ha determinado que son pertinentes y aceptadas a satisfacción de todas las partes en la investigación. Para ejemplificar esta característica, Walton recuerda que el «Informe de la Comisión Warren», elaborado para detallar los hechos que se consideraban relevantes en el caso del asesinato de John F. Kennedy, y, cuyo propósito era establecer una prueba de las conclusiones que se conocían, ha sido una investigación que siempre levantó mucho escepticismo. De tal manera que es de estricta necesidad que una investigación debe eliminar cualquier duda existente probando de manera concluyente alguna proposición escogida.
¿Qué diferencia un diálogo de investigación de uno de persuasión? Esta distinción radica básicamente en que un diálogo de persuasión podría ser sobre un tema como «¿Son las clases presenciales más recomendables para los jóvenes?» donde el propósito no es conseguir una evidencia que permita una conclusión consistente, sino que se trata de evaluar cuál de los argumentos en pro y en contra es más persuasivo. El objetivo básico de la investigación es el incremento del conocimiento y, por lo tanto, la investigación es un tipo de diálogo esencialmente acumulativo. La prioridad probatoria es la característica clave de la investigación, puesto que la investigación está fuertemente dirigida a derivar conclusiones de premisas que puedan establecerse sobre la base de pruebas sólidas. Esto contrasta con el diálogo de persuasión, donde lo mejor que uno puede esperar es un compromiso plausible con una opinión basada en evidencia razonada (pero no concluyente).
En relación con el diálogo de negociación, el objetivo principal es el interés propio, y el método es negociar. La negociación no pretende ser una investigación objetiva de la verdad de un asunto. De hecho, la negociación, en contraste con el diálogo de persuasión, no tiene por qué implicar el compromiso con la verdad de las proposiciones, o la convicción de que los ideales se basan en argumentos sólidos. En la negociación, las opiniones sobre lo que es verdad, o las convicciones sobre lo que es creíble, no están en juego, e incluso pueden ser contravenidas por un buen negociador. Las concesiones en la negociación no son compromisos en el mismo sentido que en el diálogo de persuasión, sino compensaciones que pueden sacrificarse por ganancias en otros lugares. Pero, ojo, se negocian intereses, no principios.
La posición ahora se convierte en una posición de negociación. La prueba lógica no es importante en el diálogo de negociación, dado que este prototipo es completamente antagónico y se basa claramente en el beneficio personal; no pretende ser neutral u objetivo, o de ser una investigación de la verdad. Se pueden hacer coaliciones con socios, pero el objetivo siempre es el interés propio en «hacer un buen trato».
Aunque los tipos de diálogo de persuasión, investigación y negociación son los arquetipos primordiales, susceptibles de ser analizados con el propósito de estudiar los tipos fundamentales de crítica razonada en la argumentación, es preciso señalar otros tres modelos básicos de diálogo que deben tenerse en cuenta. Uno de ellos es el diálogo de búsqueda de información, donde una de las partes constituyentes tiene como propósito encontrar la información que presume la tiene la otra parte integrante del diálogo. Otro, es el de búsqueda de acción, donde el objetivo de una de las partes es lograr que la contraparte realice una determinada acción. Y el tercero, es el diálogo educativo, donde una parte (el instructor) tiene la aspiración de impartir conocimiento a la otra parte (el estudiante). Cada uno de estos paradigmas de diálogo parte de una situación inicial diferente, como diferentes son las reglas procedimentales para llegar a la meta planteada al inicio.
Desde el punto de vista de la argumentación crítica, el diálogo de persuasión (discusión crítica) constituye la «joya de la corona». Es el símbolo de un diálogo razonado, porque tiene reglas preceptivas que, en conjunto, instauran un estándar de cómo debe realizarse el argumento racional esgrimido para persuadir. Sin embargo, es importante saber reconocer los otros tipos de diálogo indicados anteriormente, porque pueden ocurrir errores y malentendidos significativos cuando hay un cambio dialéctico de un tipo de diálogo a otro. Si tal variación pasa desapercibida, puede conducir a interpretaciones erróneas, traspiés y argumentos falaces.
¿Aceptarían los encargados de las «benditas negociaciones» del país que han estado confundiendo desde el inicio estas características indispensables para llegar a acuerdos aceptables? ¿Todavía se preguntan por qué no han logrado entenderse?
Corina Yoris-Villasana
cyoris@gmail.com
@yorisvillasana
Venezuela
La oposición mayoritaria de Venezuela celebró este domingo, a una semana de las presidenciales, encuentros religiosos en Caracas y varias regiones del país en apoyo a la candidatura de Edmundo González Urrutia y para pedir por «la libertad» de la nación caribeña y el fin de «tanta oscuridad».
En Caracas, el candidato de la Plataforma Unitaria Democrática (PUD), acompañado de su familia y de la líder opositora María Corina Machado, encabezó un acto en una plaza de Caracas al que asistieron decenas de sus seguidores, algunos de los cuales leyeron, con un micrófono, frases cortas con peticiones a Dios.
«Señor, te pedimos que camines junto a nosotros en estas horas cruciales para nuestra nación», dijo una joven que también oró por «cada uno de los presos políticos, exiliados y perseguidos», mientras que una mujer solicitó ayuda para «vencer al mal» y para que triunfe «el amor, la verdad y la libertad» sobre «el odio, la mentira y la opresión».
El ex diputado a la Asamblea Nacional, Juan Francisco García, compartió a través de su usuario en la red social X, imágenes del acto de Maduro en Apure.
En los videos, se evidencia claramente que se puede acceder a la tarima desde atrás con facilidad. Al menos que los gritos sin sentidos imipdan a la gente sensata acercarse.
El PSUV a pesar de un gasto enorme en movilización, tarima, aviones etc, FRACASARON NUEVAMENTE EN APURE.
La dispersión de los movilizados al llegar a la actividad fue brutal. (Mueven pero sin garantía, lo mismo pasará con el VOTO)
— Juan Francisco García Escalona 🇻🇪 (@Jufraga12) July 22, 2024
El juez que investiga a Begoña Gómez ha citado a declarar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en calidad de testigo el próximo 30 de julio a las 11.00 horas. La prueba testifical se practicará en la Moncloa hasta donde se desplazará el titular del Juzgado de Instrucción Número 41 de Madrid.
El magistrado acepta así la petición de VOX y anuncia que será él quien se desplace a la Moncloa para tomarle declaración.
Tras explicar que está investigando posibles delitos de tráfico de influencias y corrupción, considera que es conveniente, útil y pertinente tomar declaración al esposo de la investigada. En otro documento divulgado este lunes a primera hora, el juez Peinado también incluye a Joaquín Goyache, rector de la Universidad Complutense de Madrid, como imputado.
A principios de este mes, Goyache compareció en el juzgado en calidad de testigo. Además, el pasado viernes, el vicerrector de Relaciones Institucionales de la universidad también testificó, señalando que Goyache fue quien ordenó la creación de la cátedra que codirige Begoña Gómez.
Esta decisión del juez se produce después de que Begoña Gómez, la esposa del presidente, ejerciera su derecho a no declarar la semana pasada. En su comunicado, Peinado indica que el delito de tráfico de influencias, por el cual se está investigando a Gómez, incluye la modalidad de «en cadena». Por esta razón, el juez considera «conveniente, útil y pertinente» tomar declaración a Pedro Sánchez.
Dentro de la investigación judicial, la declaración del empresario Juan Carlos Barrabés ha sido fundamental. Durante su testimonio, Barrabés afirmó haberse reunido en varias ocasiones en La Moncloa con Begoña Gómez, algunas veces en presencia de Pedro Sánchez. Debido a esto, el juez ha cambiado recientemente su estatus de testigo a investigado.
En resumen, el juez Peinado continúa avanzando en la investigación de posibles delitos de tráfico de influencias, tomando decisiones que involucran a figuras clave como el rector Goyache y el empresario Barrabés, mientras que Begoña Gómez y Pedro Sánchez se mantienen en el centro de las indagaciones.
Las personas están viviendo más tiempo ahora que nunca antes. En 2015, menos de una de cada 10 personas en el mundo tenía más de 65 años. Para 2050, se espera que este número casi se duplique. A medida que la población envejece, no es sorprendente que se espere que el número de personas que viven con demencia aumente.
La demencia es una enfermedad relacionada con la edad y, según algunas estimaciones, el número de individuos diagnosticados podría triplicarse para 2050. Se trata de un grupo de síntomas que afectan la memoria, el pensamiento y las habilidades sociales que pueden interferir con la vida diaria. No es una patología específica, ya que hay varias que pueden causarla y hay muchas formas. La que probablemente hayas escuchado más es la enfermedad de Alzheimer, que es la causa más común de demencia progresiva en adultos mayores.
Sabiendo que se espera que la enfermedad de Alzheimer y otras formas de demencia aumenten, puedes preguntarte si hay algo que puedas hacer para prevenirlo. Es una pregunta común, sin una respuesta fácil. Ciertos factores de riesgo, como la edad y los antecedentes familiares, no se pueden cambiar. Pero hay pasos que puedes tomar para mantenerte saludable a medida que envejeces y disminuir las posibilidades.
La capacidad cognitiva y la memoria pueden verse afectadas por el envejecimiento, aunque las neuronas vivas continúan formando nuevas conexiones, lo que permite mantener muchas habilidades cognitivas con el tiempo (Imagen Ilustrativa Infobae)
Muchas de las estrategias para vivir bien a medida que envejeces son las que probablemente hayas escuchado muchas veces. Hacer actividad física regularmente, seguir una dieta saludable, no fumar, manejar el estrés y dormir bien son todos ingredientes para una vida larga y saludable.
Pero, ¿qué hay de las estrategias específicas para la salud cerebral? ¿Hay formas de reducir el riesgo de demencia? Mejor aún, ¿se puede prevenir completamente la demencia? Si tienes demencia, ¿qué se puede hacer para tratarla o ralentizar su progresión? ¿Se puede vivir bien con demencia? Si es así, ¿cómo?
Estas son preguntas importantes que los científicos e investigadores están tratando de responder. En los próximos capítulos, explicaremos lo que los profesionales médicos saben y lo que aún esperan descubrir en cuanto a la salud cerebral y la demencia. Comenzamos con una discusión sobre lo que es típico en el envejecimiento y lo que no lo es. También aprenderás sobre las partes del cerebro que son específicas para la memoria y otras habilidades cognitivas. Esta información puede ayudarte a comprender mejor la salud cerebral.
Qué es típico (y que no) en el envejecimiento
No importa cuán saludable y libre de lesiones te hayas mantenido. El desgaste que viene con la edad le pasa factura a tu cuerpo. Puedes comenzar a notar cambios tan pronto como en tus 30 o 40 años, cuando es un poco más difícil recuperarse de un resfriado o correr tan rápido como solías hacerlo.
Algunos de los cambios físicos que vienen con el envejecimiento son fáciles de ver, como el encanecimiento o adelgazamiento del cabello. Tu piel es otro ejemplo. Puede arrugarse y caerse a medida que se vuelve más delgada, seca y menos elástica. Pueden aparecer manchas de la edad y tu piel puede magullarse más fácilmente.
Otros cambios físicos que ocurren con el tiempo pueden no ser tan fáciles de notar, al menos al principio. A medida que envejeces, tus ojos y boca pueden comenzar a sentirse más secos. El ejercicio vigoroso se vuelve más difícil porque tus pulmones no pueden tomar tanto aire cuando respiras. Las paredes de tu vejiga a menudo se vuelven menos elásticas, lo que hace que los viajes al baño sean más frecuentes.
Los científicos investigan formas de prevenir y tratar la demencia, explorando la salud cerebral y las estrategias para ralentizar la progresión de la enfermedad y mejorar la calidad de vida de los afectados (Imagen Ilustrativa Infobae)
Algunos cambios relacionados con la edad son tan sutiles que puede que no los notes hasta que estén bien establecidos. Tu sistema digestivo naturalmente se desacelera, lo que lleva a episodios de estreñimiento. Tu sistema inmunológico no funciona tan bien, por lo que puede que te enfermes con más frecuencia. La función renal disminuye, y es más fácil deshidratarse o retener líquidos. Estos son cambios típicos que vienen con la edad y a los que muchas personas aprenden a adaptarse en la vida cotidiana.
El envejecimiento típico del cerebro
Al igual que con otras partes de tu cuerpo, el cerebro también experimenta cambios con la edad. Con un peso de aproximadamente 1.36 kg (3 libras), es el órgano más complejo de tu cuerpo; una computadora maestra que controla acciones que requieren pensamiento, como equilibrar tu chequera. También maneja acciones en las que no piensas, como tragar comida o parpadear.
Cuando está sano, el cerebro lleva un seguimiento de todas las funciones y acciones de tu cuerpo. Almacena tus instintos y recuerdos. Te permite tomar decisiones y ser creativo. Organiza y moldea emociones. Y tal vez lo más milagroso: te permite hacer todo esto simultáneamente.
Con el envejecimiento, las personas pueden experimentar una disminución en la velocidad de procesamiento de información y en la memoria de trabajo, aunque la capacidad de retener información adquirida previamente suele mantenerse estable (Imagen Ilustrativa Infobae)
Considera algo tan simple como leer. A medida que comprendes el significado de cada palabra, probablemente también estés sosteniendo un libro o una tableta en posición vertical, ajustando su distancia de tus ojos y pasando páginas cuando lo necesitas. Estás estudiando lo que lees, recordando información que ya conoces y respondiendo emocionalmente al texto.
Al mismo tiempo, probablemente estés procesando sonidos y sensaciones del entorno que te rodea. Es posible que también estés haciendo otras cosas al mismo tiempo, como vigilar el reloj o sorber café de una taza. Tu cerebro controla todas estas acciones. Y mientras todo esto está sucediendo, tu cerebro está gestionando funciones vitales que no están directamente relacionadas con lo que estás haciendo en ese momento. Se asegura de que estés respirando, digiriendo alimentos y haciendo otras cosas necesarias para la vida.
El cerebro y la memoria
Tu cerebro te permite recordar experiencias, eventos o circunstancias pasadas y crear nuevos recuerdos. Para que esto suceda, estructuras específicas deben trabajar en conjunto.
El término red cerebral se refiere a diferentes partes del cerebro que trabajan juntas para realizar funciones cognitivas como pensar, aprender y recordar. Las partes más estrechamente vinculadas a la memoria son el cerebro y el sistema límbico.
Mantenerse físicamente activo, seguir una dieta saludable y evitar el tabaquismo son estrategias recomendadas para envejecer bien (Imagen Ilustrativa Infobae)
El cerebro es la sección de este órgano con la que las personas están generalmente más familiarizadas. Se encuentra sobre el tronco encefálico y constituye la mayor parte del cerebro. Un surco profundo separa el cerebro en hemisferios izquierdo y derecho, conectados por una gruesa banda de fibras llamada cuerpo calloso. Cada hemisferio tiene cuatro lóbulos, y cada lóbulo es responsable de diferentes funciones. El lóbulo temporal, por ejemplo, es vital para la memoria. Se encuentra al lado de tu frente, cerca de tu sien.
El sistema límbico
El sistema límbico es una red de pequeñas estructuras ubicadas dentro del cerebro que se ocupan de las emociones y la memoria. Además, es donde encontrarás el hipocampo, la central de tu sistema de memoria. Este clasifica piezas de información, las almacena en diferentes partes de tu cerebro y las recuerda cuando las necesitas.
También mueve información entre tu memoria reciente y remota. El hipocampo te ayuda a recordar desde dónde dejaste tus llaves del auto esta mañana, hasta dónde te hospedaste en tu luna de miel. En un cerebro sano, todas estas estructuras trabajan juntas de manera eficiente. Están protegidas por tu cráneo y amortiguadas por capas de membrana. Una red de vasos sanguíneos ayuda a tu cerebro a sobrevivir y funcionar.
A medida que la población envejece, se incrementa el número de personas con demencia, lo que plantea la necesidad de estrategias de prevención, como la actividad física regular y una dieta saludable, que pueden ayudar a mantener la salud cerebral (Imagen Ilustrativa Infobae)
El cerebro está dividido en hemisferios izquierdo y derecho. Cada hemisferio está dividido en cuatro secciones (lóbulos), que están separados entre sí por surcos superficiales y tejido conectivo y por forma. El lóbulo temporal es vital para la memoria.
Los cambios cognitivos y el envejecimiento típico
Con la edad, muchas personas comienzan a notar cambios sutiles en lo bien que recuerdan, aprenden y toman decisiones. Sus mentes pueden no parecer tan ágiles y agudas como antes. Estos cambios se desarrollan gradualmente e inconsistente en personas en sus 50 y 60 años. Aunque puede resultarte inquietante saber que estos cambios pueden ocurrir, la realidad puede ser un poco menos amenazante de lo que piensas.
A medida que envejeces, el número de neuronas en tu cerebro disminuye. Las neuronas son células cerebrales especializadas que transmiten información. Menos de ellas significa menos comunicación entre tu cerebro y el resto de tu cuerpo. Con el tiempo, tu cerebro también puede encogerse en tamaño (atrofia). Afortunadamente, con miles de millones de neuronas y trillones de conexiones entre ellas, la capacidad cognitiva excede con creces lo que probablemente necesitarás en tu vida. Aún mejor, las neuronas vivas continúan haciendo nuevas conexiones, reemplazando, al menos, algunas de las que se pierden.
Sin embargo, la pérdida gradual de neuronas a menudo tiene un efecto en lo bien que piensas y aprendes, hasta cierto punto. Puedes notar cambios en determinadas tareas y funciones.
La función ejecutiva, que incluye la organización de tareas y la resolución de problemas, puede disminuir con la edad, pero muchas habilidades cognitivas se conservan y algunas incluso mejoran a lo largo del tiempo
Velocidad de procesamiento
La rapidez con la que puedes procesar información y proporcionar una respuesta, como mover tu mano de una estufa caliente o dar una respuesta a una pregunta, típicamente disminuye con la edad. Según algunas estimaciones, el tiempo de respuesta de un adulto mayor es aproximadamente 1½ veces más lento que el de los adultos más jóvenes.
Esto significa que puedes necesitar más tiempo para resolver un problema complejo en tus 60 que en tus 30, por ejemplo. O puede que necesites un poco más de tiempo y un poco más de instrucción para dominar nuevas habilidades. Pero cuando se les da suficiente tiempo, los adultos mayores generalmente son capaces de encontrar soluciones precisas y efectivas que son iguales a las de los más jóvenes.
Memoria de trabajo
La memoria es un término amplio que describe la capacidad de recordar información. Con el envejecimiento típico, los adultos mayores son generalmente buenos para retener información y recuerdos que han adquirido previamente, como detalles sobre una boda familiar o la fiesta de graduación de un hijo. Puede que solo les tome más tiempo recuperar esta información. La capacidad de realizar procedimientos bien aprendidos como andar en bicicleta también se mantiene estable con la edad. Este es un ejemplo de memoria procedimental.
Cambios físicos como el encanecimiento del cabello, la piel arrugada y la disminución de la función renal son parte del envejecimiento típico, con muchos de estos cambios siendo sutiles y graduales (Imagen ilustrativa Infobae)
Donde los adultos mayores notan más a menudo cambios es en la memoria de trabajo, que se refiere a la capacidad de mantener temporalmente la información, como escuchar un nuevo número de teléfono, y luego recordarlo el tiempo suficiente para marcarlo. Con la edad, la memoria reciente y la formación de nuevos recuerdos se vuelven más vulnerables.
Atención
La atención es la capacidad de enfocarse en algo para procesar información. La atención simple (enfocada), como ver y poner el foco en un programa de televisión, tiende a mantenerse en la vejez. Sin embargo, puede volverse más difícil hacer cosas que dividan tu atención, como ver televisión mientras hablas por teléfono.
El cerebro solo puede procesar una cierta cantidad de información a la vez. El envejecimiento no parece afectar la capacidad de enfocarse en tareas simples, pero con las más complejas puede volverse más fácil perder el enfoque.
Lenguaje
La enfermedad de Alzheimer es la causa más común de demencia progresiva en adultos mayores (Imagen Ilustrativa Infobae)
Las habilidades del lenguaje describen qué tan bien puedes entender y usar el lenguaje, ya sea escrito o hablado. Con el envejecimiento típico, los adultos mayores retienen su vocabulario y su capacidad de entender el lenguaje escrito.
Comprender el habla puede volverse más difícil, especialmente en alguien con problemas de audición. Sin embargo, puede que encuentres que toma más tiempo encontrar o recuperar una palabra, y deletrear palabras familiares puede volverse más difícil. Pero esto puede ser reversible; usar un vocabulario rico y decir lo que quieres decir puede mejorar con cada año que pasa.
Función ejecutiva
La función ejecutiva es un término que describe tu agilidad mental. Incluye los procesos complejos y habilidades que hacen posible que organices tareas, recuerdes detalles, pienses abstractamente, manejes el tiempo y resuelvas problemas. Estas habilidades generalmente disminuyen con la edad. Esto no significa que retener estas habilidades no sea posible a medida que envejeces; solo puede que te tome más tiempo ejecutarlas que cuando eras más joven.
Procesamiento emocional
El sistema límbico, incluyendo el hipocampo, es fundamental para la memoria y las emociones, clasificando y almacenando información que se utiliza para recordar experiencias pasadas y crear nuevos recuerdos (Getty)
Esta es tu capacidad para regular tus emociones para que puedas responder adecuadamente, especialmente en situaciones negativas. La investigación muestra que los adultos mayores generalmente tienden a reaccionar menos y recuperarse más fácilmente de situaciones negativas. También se enfocan y tienden a recordar información positiva, más que la negativa.
A medida que piensas en los cambios cognitivos que vienen con el envejecimiento, el punto más importante a tener en cuenta es que, aunque muchas funciones de pensamiento pueden verse afectadas por el proceso de envejecimiento, otras apenas se ven afectadas. El envejecimiento típico no significa que todas tus habilidades cognitivas disminuirán: muchas se conservan y algunas incluso pueden mejorar con el tiempo.
Creando recuerdos
Las lagunas ocasionales de memoria a menudo son parte del envejecimiento típico. Pueden desencadenar preocupación, ansiedad y, a veces, pánico absoluto en los adultos mayores porque la pérdida de memoria es uno de los primeros signos de demencia debido a la enfermedad de Alzheimer. La memoria es cuán bien almacenas, recuperas y reutilizas información. Puedes imaginar tu cerebro como una biblioteca llena de salas con estanterías de libros, o en este caso, recuerdos esperando ser sacados.
El opositor Edmundo González Urrutia sigue consiguiendo apoyos de cara a las elecciones presidenciales que se celebrarán el próximo 28 de julio en Venezuela, sacando aún más distancia sobre su rival, el dictador Nicolás Maduro. Este sábado, el último día antes de que entre en vigor la veda y no esté habilitada la difusión de datos, la encuestadora ClearPath y la consultora Poder y Estrategia difundieron los sondeos que realizaron en julio, que verificaron la amplia ventaja del opositor sobre el chavista.
Según los datos de ClearPath, González Urrutia cuenta con el 59% de las intenciones de voto frente al 31% de Maduro, por lo que la brecha alcanza los 28 puntos entre los votantes que confirmaron su participación en la jornada electoral. Sin embargo, la segunda firma expuso que el primero se haría con el 64% de las papeletas mientras que el chavista sólo obtendría 21% de las mismas, lo que expone una distancia aún mayor de 43 puntos.
Según Poder y Estrategia, el 64% de los encuestados votará a González Urrutia y solo el 21% a Maduro
Según ClearPath, el 59% votará por el opositor Edmundo González Urrutia, y el 31% por el dictador Maduro
Ambas coincidieron en que el respaldo al opositor fue en aumento desde abril, cuando la ventaja era de apenas 20 puntos y ClearPath destacó que el diplomático venezolano ha logrado consolidar su candidatura entre los votantes “ni-ni” -es decir, quienes no se identifican ni como oficialistas ni como disidentes-, alcanzando un apoyo del 66% en este grupo.
Otro de los datos que más resaltó en los informes finales fue el alto grado de participación que se prevé para la cita del 28 de julio. A día de hoy, ese índice se ubica en el 81%. En marzo, 61% de los votantes registrados habían manifestado altas probabilidades de ir a votar; sin embargo, ahora más del 80% asegura estar muy emocionado de ejercer su derecho al voto y sólo un 3% confirmó que no lo hará. En tanto, un 9% puso en duda su decisión y un 6% aún no lo tiene definido, de acuerdo a lo expuesto por Poder y Estrategia.
El estudio de ClearPath, en tanto, sitúa la posible participación en un 73%. Según datos de esta encuestadora el entusiasmo por participar de la jornada electoral también fue en aumento desde marzo, cuando ese índice era de un 61%. El 51% de los entrevistados se mostró “muy emocionado” por votar.
El 81% de los encuestados acudirá a votar, indicó Poder y Estrategia
El 73% de los encuestados acudirá a votar, según ClearPath
Asimismo, este entusiasmo se ve plasmado en la predisposición de la sociedad a movilizarse en las condiciones que sea y superar los obstáculos que se presenten para conseguir que su candidato obtenga su respaldo. Este sentimiento se vio, especialmente, entre el sector opositor del pueblo, que ve con grandes preocupaciones esta elección, en la que advierten que el régimen podría nuevamente recurrir a su aparato represivo y al fraude para mantenerse en el poder.
Poder y Estrategia apuntó que más de tres cuartos de los votantes de González Urrutia mostraron esta determinación por anteponerse a cualquier adversidad.
En ese sentido, durante los sondeos de ClearPath afloró también el deseo profundo de un cambio de dirección en el país, que lleva décadas inmerso en una crisis política, económica y social, con la violencia y la persecución en aumento. Dos de cada tres votantes venezolanos quieren un nuevo rumbo para su nación y sólo el 32% dijo querer continuar con el modelo chavista.
El 66% de los venezolanos quiere un cambio de rumbo en el país, expuso el informe de ClearPath
Inclusive, de la muestra total de Poder y Estrategia, el 32% dijo sentir tristeza por la situación actual del país, el 18%, rabia; el 17%, desagrado; y el 8%, miedo.
Por último, cabe destacar la favorabilidad entre los candidatos, cuyas cifras son abismalmente distantes y opuestas. En el caso de Nicolás Maduro, obtuvo una imagenpositiva en el 32% de los encuestados y una negativa en el 65 por ciento. En tanto, González Urrutia consiguió el 57% y el 38 por ciento, respectivamente.
También, la líder antichavista María Corina Machado reflejó una favorabilidad en el 61% de los casos y una desfavorabilidad en el 36 por ciento, mientras que el partido que los acompaña, la Plataforma Unitaria Democrática, sacó el 51% y el 41 por ciento, respectivamente.
Todas las encuestas independientes muestran al dictador Nicolás Maduro muy por detrás del principal candidato opositora, Edmundo González Urrutia (EFE/ Miguel Gutiérrez)
Venezuela, una “tierra de gracia”
A una semana de las elecciones, Edmundo González Urrutia prometió este sábado que, de ganar los comicios, convertirá al país en una “tierra de gracia” que tenga “los brazos abiertos para todos”.
En un mensaje dirigido “muy especialmente” a los millones de migrantes, el ex embajador aseguró que el país, bajo su eventual mandato, garantizará las condiciones para que los venezolanos que quieran retornar puedan “desarrollarse y crecer profesionalmente”.
“Haremos que ese sueño diario de abrazarse con sus seres queridos se haga realidad en su país. Tengan la seguridad de que Venezuela volverá a ser aquel país hospitalario donde todos querían venir a lograr sus sueños. Eso volveremos a ser, un país con los brazos abiertos para todos”, expresó el principal candidato opositor en un video publicado en redes sociales.
Asimismo, a los que salieron del país “huyendo porque se han sentido amenazados en su propia tierra”, les dijo que Venezuela “será un país de reconciliación y encuentro, donde todos serán bienvenidos”.
“El cambio viene y viene para todos. Viva Venezuela libre”, concluyó.
Por su parte, María Corina Machadodijo este sábado queNicolás Maduro“es pasado” porque se concretó la “derrota” en cada rincón del país. “No les queda ni un solo rincón del país, en ninguna parte de Venezuela, (…) ya se concretó una derrota moral, una derrota espiritual, una derrota política, porque hoy toda Venezuela está convencida de que vamos a ganar”, afirmó Machado a la agencia de noticias EFE en su recorrido por la localidad de Maturín, estado Monagas, donde, a su paso, se escuchaba el grito unánime de “se nota, se siente, Edmundo presidente”.
“Han trancado calles con alcabalas (controles), con grupos colectivos armados, han roto calles, han echado tierra para que la gente no pudiera llegar, y absolutamente todos, todos los obstáculos los hemos superado, (…) con esto no pueden. La gente está dispuesta a abrir todos los caminos, pacíficamente, cívicamente, hacer valer este deseo indetenible de cambio que ha surgido en Venezuela”, aseguró la líder antichavista, favorita en todos los sondeos pero inhabilitada por el régimen chavista para presentarse a los comicios.
El día de María Corina Machado comenzó a las 3 de la mañana, con la noticia de que el jefe de su equipo de seguridad había sido detenido por la policía.
La política más popular de Venezuela ya había visto a decenas de miembros de su equipo de campaña y voluntarios arrestados este año, mientras el gobierno de Nicolás Maduro intensificaba la represión contra la oposición antes de lo que prometió que serían unas elecciones libres y justas. El jefe de seguridad de Machado fue su asistente más cercano mientras conducía por el país. El gobierno venezolano , que ha impedido que Machado participe en las elecciones del 28 de julio, también le ha prohibido subir a un avión.
A menos de dos semanas de las elecciones, Machado y su equipo siguieron adelante. Planearon otro mitin en un bastión progubernamental, donde sabían que poco saldría según lo planeado.
Durante el transcurso del día miércoles, su equipo fue detenido en más de media docena de puestos de control policiales y militares. Encontraron la carretera bloqueada por camiones de asfalto. El vendedor local contratado para instalar los altavoces y el escenario para su manifestación en Guanare fue detenido por la policía, sus camiones y equipo fueron confiscados.
No habría escenario, pero sí un océano de gente: decenas de miles de seguidores llenando las calles de esta ciudad, a unas 270 millas al suroeste de Caracas, para ver a Machado hablar desde lo alto de un camión volquete.
“Cuando voy a un evento, no sé si tendré un escenario, no sé si tendré sonido, no sé si tendré transporte”, dijo Machado a The Washington Post. “Estamos rompiendo todos los mitos de una campaña política”.
Éstos son los dolores de cabeza logísticos de competir contra un autócrata.
Machado ha estado movilizando multitudes para apoyar a la oposición desde que ganó una primaria el año pasado con más del 92 por ciento de los votos. El Tribunal Supremo de Venezuela, controlado por Maduro, le ha prohibido ejercer cargos públicos hasta 2030. Por eso, en su lugar, está promoviendo y haciendo campaña por un sustituto: Edmundo González, un ex diplomático de 74 años.
Las encuestas muestran que González aventaja a Maduro por dos dígitos porcentuales, pero es a Machado, el crítico de larga data de Maduro y de su predecesor, Hugo Chávez, el fundador del estado socialista de Venezuela, a quien las multitudes acuden para ver.
Cuando terminó el debate con Donald Trump, Joe Biden asumió que había perdido la contienda política y que debía aprovechar el tiempo hasta las elecciones del 5 de noviembre para recuperar la confianza del electorado independiente, los donantes y el aparato del partido Demócrata.
No quería repetir el destino de Lyndon B. Johnson -renunció a la reelección en 1968-, y se encerró en su círculo de confianza para trazar una estrategia de control de daños y diseñar una agenda que le permitiera vencer a Trump.
A Biden no le alcanzó su voluntad política y los años en Washington: batalló durante 24 días -desde el debate en Atlanta hasta hoy-, y al final resignó su candidatura presidencial.
El primer indicio de la caída política apareció en los medios más prestigiosos de Estados Unidos. El New York Times, Washington Post y Wall Street Journal plantearon en sus páginas que Biden debía dar un paso al costado. Esa posición editorial -rescatando su figura política- tiñó a todos los medios del país y estableció una corriente de opinión que no pudo aplacar la Casa Blanca.
Aferrado a los conocidos manuales de la política, Biden concedió una entrevista con George Stephanopoulos, un exasesor de Bill Clinton que tiene un programa con alto rating en la cadena ABC. Stephanopoulos hizo todas las preguntas, y el presidente contestó como pudo. No hubo control de daños, y su imagen se deslizaba en todas las encuestas públicas y privadas.
Ya no se trataba de atenuar una mala noche en Atlanta frente a Trump. Ahora existía el peligro latente de perder los comicios presidenciales por la caída de los votos en distritos claves como Pensilvania, Michigan, Wisconsin y Georgia. Trump había logrado hacer una ola, y el partido demócrata perdía posiciones todos los días.
En el Salón Oval, Biden debatía con su staff cómo evitar la debacle política, mientras que en el Capitolio ya había iniciado una revuelta silenciosa que comandaba los senadores y representantes con más peso electoral en Estados Unidos. Ese movimiento no era un hecho casual y espontáneo: Barack Obama atendía todas las llamadas del caso, incluida una que protagonizó George Clooney.
La estrella de Hollywood -demócrata y amigo personal del expresidente- le adelantó que tenía intenciones de publicar en el New York Times una columna de opinión planteando que Biden tenía que dar un paso al costado.
Clooney junto a Obama habían juntado millones de dólares para Biden en una evento que se organizó en Los Ángeles, y tres semanas después los dos analizaban el futuro político del candidato demócrata. Obama avaló la opinión de Clooney, y la columna pegó bajó la línea de flotación del Presidente de Estados Unidos y sus asesores de confianza.
El clima enrarecido en la Casa Blanca y los movimientos en el Capitolio debilitaban a Biden y fortalecían a Trump, que aparecía primero en las encuestas y se había corrido del centro del escenario para observar a la distancia cómo languidecía la campaña electoral demócrata.
En este contexto, Nancy Pelosi llamó a Biden. Esta legisladora demócrata -expresidenta de la Cámara de Representante- y con muchísimo peso en el aparato partidario le planteó a Biden que debía reconsiderar su candidatura.
Biden resistió el planteo, y Pelosi replicó que las encuestas ya marcaban una tendencia muy favorable a Trump. El Presidente sabía que Pelosi no actuaba por cuenta propia y que el llamado implicaba una mayoría de demócratas con poder territorial que exigían su renuncia histórica.
Había iniciado la cuenta regresiva: DC es una ciudad que protege sus secretos políticos, pero en este caso todas las conversaciones internas aparecían en los medios. Con cincuenta años en Washington, Biden entendió que tenía muy poco espacio de maniobra.
El presidente habló al respecto con Obama y con Clinton. Obama le dejó la decisión en sus manos; Clinton fue cálido y respetuoso. Así Biden terminó de confirmar quien se movía detrás del cortinado.
El atentado contra Trump fue un punto de inflexión para la carrera de Biden. El candidato republicano sobrevivió al magnicidio, fue herido en su oreja derecha y se levantó con el puño en alto. Trump gritando “pelea, pelea, pelea” frente a Biden subiendo muy despacio la escalerilla del Air Force One fue una imagen contundente.
Después sucedió la Convención Republicana en Milwaukee (Wisconsin), mientras Biden suspendía la campaña electoral por su contagio de COVID-19. El contraste era inevitable, y a Biden no le quedó otra alternativa que renunciar a la nominación partidaria.
Ya es Pato Cojo, y le quedan seis meses de mandato. Nunca había pasado en la historia de Estados Unidos que un Presidente resigna su reelección forzado por su propio partido. A Biden le tocó la primera vez.
Joe Biden anunció este domingo que se retira de la carrera por la Presidencia contra Donald Trump, en una histórica decisión que deja la campaña en territorio desconocido.
“Aunque fue mi intención buscar la reelección, creo que es en el mejor interés de mi partido y del país renunciar (a la contienda) y enfocarme únicamente en cumplir mis tareas como presidente por el resto de mi mandato”, dijo Biden en una carta publicada en la red social X.
De esta manera, ahora se abre un proceso para determinar quién lo reemplazará en la carrera presidencial de cara a las elecciones de noviembre. Ahora hay dos caminos para sustituirlo como candidato del Partido Demócrata.
Una es una votación virtual que se llevaría a cabo a principios de agosto para fijar al nuevo nominado. El otro es una convención “abierta”, un escenario que el partido no enfrenta desde 1968.
La incertidumbre es palpable. En una convención abierta, ningún candidato llega con una mayoría clara de delegados, convirtiendo el evento en una mini-primaria donde los contendientes luchan por persuadir a los delegados para que voten por ellos. La potencialidad de caos es alta y el tiempo es corto. Algunos estados tienen plazos en agosto para figurar en la boleta electoral de las elecciones generales, y la votación anticipada comienza en algunas localidades en septiembre. Por lo tanto, es probable que los líderes del partido intenten resolver la nominación antes de que comience la Convención Nacional Demócrata el 19 de agosto.
El proceso posible
1. Biden decide retirarse de la carrera.
Sus delegados quedan libres para votar según sus preferencias.
2. Biden apoya a la vicepresidenta Harris
Los delegados de Biden no están obligados a apoyar a la persona que él respalde (en este caso Kamala Harris), pero podrían sentirse inclinados a seguir sus deseos, especialmente si elige a la vicepresidenta.
3. Esfuerzos de unidad
Los líderes del partido intentarán convencer a los delegados para que se unan en torno a un candidato.
4. ¿Una votación temprana?
El partido ha planificado una votación virtual previa a la convención para nominar oficialmente a Biden. Podría retrasarse o cancelarse.
¿Quién escogería al nominado?
Unos pocos miles de delegados que representan a los votantes eligen oficialmente al candidato del partido, ya sea que la convención esté abierta o no. Típicamente, eligen al ganador de las primarias, que es lo que se espera de ellos, así que podría parecer que los votantes eligen directamente. Pero si Biden, el ganador de las primarias, se retira de la carrera, todos sus delegados serían agentes libres y escogerían a un candidato por su cuenta, sin la influencia directa de los votantes.
Los tipos de delegados
Delegados comprometidos: se comprometen a apoyar al candidato elegido por los votantes del estado, aunque una cláusula de “buena conciencia” en las reglas del partido les da cierta flexibilidad. El partido asigna delegados comprometidos a cada estado o territorio, y los funcionarios del partido estatal los distribuyen entre los candidatos. Los criterios varían según la jurisdicción, pero en general, casi cualquier votante registrado que sea leal al partido y al candidato puede ser un delegado comprometido: trabajadores electorales, funcionarios locales, recaudadores de fondos, incluso los hijos de los candidatos.
Delegados automáticos (superdelegados): son los líderes más destacados del partido. Tienen el rol debido a los cargos que ocupan (o han ocupado), e incluyen a expresidentes y exvicepresidentes, gobernadores demócratas, miembros del Congreso y funcionarios del partido. No están comprometidos con ningún candidato y no pueden votar en la primera ronda de la convención.
¿Habrá una convención abierta?
Quizás. Si el partido sigue adelante con la votación virtual largamente planificada, podría fijar oficialmente al nominado antes de que comience la convención el 19 de agosto, y la contienda terminaría. La votación virtual no es una parte típica del proceso. Se estableció principalmente para confirmar a Biden como el nominado antes de la fecha límite de la boleta electoral de Ohio, que cae antes de la convención demócrata este año. Los legisladores de Ohio resolvieron el problema, pero los demócratas planearon continuar con la votación temprana de todos modos para evitar cualquier desafío legal que intentara mantener a Biden fuera de la boleta de Ohio. Sin embargo, esto dejaría muy poco tiempo para que el partido se una en torno a un nuevo nominado.
Incluso si la votación virtual se cancela, el partido podría acordar en general sobre un candidato antes de la convención. En ese caso, la convención podría considerarse técnicamente abierta. Los líderes demócratas estarían motivados para resolver la cuestión rápidamente para que un nuevo nominado pueda comenzar la campaña lo antes posible.
Esfuerzos de Biden para la unidad
Biden podría intentar inclinar la balanza hacia la unidad pidiendo a sus casi 3,900 delegados que respalden a su candidato preferido. No estarían obligados a cumplir, pero fueron elegidos por su lealtad a él y podrían inclinarse a hacer lo que él pida.
Pero si no hay consenso antes de que los delegados lleguen a Chicago, los demócratas tendrían su primera convención abierta y disputada desde 1968. Aquella, también en Chicago, salió tan catastróficamente mal que el partido reformó la forma en que elige a los candidatos.
¿Cómo sería una convención abierta?
Sólo para que su nombre aparezca en la votación nominal, cada candidato necesitaría las firmas de al menos 300 delegados, y no más de 50 pueden provenir de un mismo estado.
Probablemente sabremos pronto si alguien planea desafiar a Harris, dijo Amy K. Dacey, directora ejecutiva del Instituto Sine de Política y Política de la American University y ex directora ejecutiva del Comité Nacional Demócrata.
“Si soy alguien que quiere incluir mi nombre en una convención disputada, en el momento en que tenga esos 300 nombres, lo diré”, agregó.
Si hay rivales, las maniobras y los acuerdos entre bastidores se acelerarían a una velocidad vertiginosa a medida que los jefes de los partidos estatales intenten acorralar a sus delegados en un bloque de votantes.
Una vez que todos estén en Chicago, los candidatos y sus sustitutos probablemente cubrirían no sólo el piso de la convención sino también hoteles, bares y otros lugares en busca de delegados a quienes cortejar.
Las cosas se han descarrilado en convenciones abiertas pasadas, cuando los candidatos luchaban por cada voto.
En la convención abierta republicana de 1976, el asistente Tom Korologos, ex embajador en Bélgica, recordó que un delegado de Gerald Ford se cayó y se lastimó gravemente la pierna. Dijo que en lugar de llevarlo rápidamente a un hospital, otros delegados le entablillaron la pierna con carteles de la convención con el fin de que pudiera votar porque temían que su reemplazo votara por Ronald Reagan. (Ford ganó la batalla por la nominación pero perdió la presidencia ante el demócrata Jimmy Carter, quien en 1980 perdió ante Reagan).
Muy pronto tendría lugar la primera votación nominal.
Si un candidato obtuviera la mayoría de los votos de los delegados en la primera votación, esa persona se convertiría en el nominado y finalmente todos podrían relajarse un poco.
Pero si nadie tiene mayoría, se realizaría una segunda votación.
En ese punto, la convención se consideraría “negociada”, un término acuñado en convenciones de hace mucho tiempo cuando los intermediarios del poder del partido volcaban todo su habilidades de negociación y presión en conseguir votos. No ha habido uno de esos desde 1952.
La versión atenuada de ese escenario para 2024 sería que, a partir de la segunda votación, los superdelegados ingresen al grupo de votantes.
La votación continuaría, ronda tras ronda, hasta que un candidato obtenga los votos de la mayoría de todos los delegados y sea nombrado candidato del partido.
Si bien probablemente sería un evento interesante y vibrante, la división partidista que se desarrolla en la convención no es el escenario ideal.
En 1924, los demócratas necesitaron 103 rondas de votación para finalmente decidirse por el candidato de compromiso John Davis después de que los dos que obtuvieron más votos se retiraran. No funcionó bien. El presidente Calvin Coolidge venció a Davis de manera aplastante.