Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

Lo que no razona o no quiere razonar Maduro, que lo graves está en que la mayoría de venezolanos tienen serias dudas de sus cotidianas narrativas, en nuestros estudios – Hercon Consultores – se revela 80,5% de los venezolanos culpa directamente a Nicolas como responsable de la aguda crisis que transita el país. 

Marcos Hernández López

Ante tanta ineficiencia la gente muchas veces sale a las calles, no obstante, protestar en Venezuela hoy día, es considerado traición a la patria, la histórica consigna gubernamental aún mantiene una vigencia en su práctica “no importa que se pase hambre, lo significativo es mantener la revolución cueste lo que cueste”. La amenaza, la violencia y el miedo gravitan sobre la conciencia y la conducta de todos los venezolanos. El gobierno del comandante Chávez y Maduro trasfiguraron la vida normal de la gente, modificando los modos de vida, poniendo a muchos venezolanos en niveles vulnerables. 

En este momento electoral las encuestas de empresas de trayectoria y otras de firmas sin mayor recorrido coexisten en Venezuela antes de la elección presidencial del 28 de julio, sin temor a sanciones por resultados inexactos. Expertos advierten que algunos sondeos son “armas de propaganda” del chavismo y la oposición. Ahora bien, la mayoría de los estudios de opinión reflejan cómo Maduro viene perdiendo aceleradamente su capital político que heredó del fallecido presidente Hugo Chávez, la gente percibe que es incompetente para enfrentar la crisis. ¿La percepción del gobierno de Maduro según las encuestas es grave, son vinculante a la desconfianza que tiene la gente hacia su gestión, podemos preguntarnos, como un gobierno con tan altos números negativos en sus indicadores económicos y sociales, podrá tener la suficiente fortaleza para su reelección 2024? 

Nicolás perdió la calle, la popularidad, se perdió la magia revolucionaria que los atornillo durante 25 años en el poder central, emergió el desamor hacia un proyecto político que ilusiono pero no concreto los sueños de los que aspiraban un mejor país, es casi imposible llegar al final de una gestión con una opinión nacional en contra, el tiempo se le agotó a la Socialismo del siglo XXI, la revolución sufre un desgaste sistemático, sólo queda el delirio de mantener una revolución a la fuerza… está a la vista de todos, la decadencia del legado de chavista, basta ver la intención de voto de las encuestas 74,1% … la mayoría de la gente quiere cambio, desea votar contra un gobierno agotado.  

Finalmente, si gana Edmundo entonces la culpa no será del gobierno sino del pueblo que se equivocó, si gana Maduro el pueblo esta del lado correcto de la historia, así son las cosas en la política. De cualquier manera, estamos a las puertas de despejar las dudas y la mejor forma de hacerlo es saliendo a votar el próximo 28 de Julio por quien usted crea que está más cercano a sus deseos de crear las condiciones para tener un país democrático, próspero; grande; y donde desaparezca el odio entre los hermanos venezolanos.

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El diplomático Elliott Abrams, exrepresentante especial del Gobierno de Donald Trump para Venezuela, sugirió este viernes que Estados Unidos debería ofrecer una amnistía a Nicolás Maduro, para que reconozca el triunfo del candidato presidencial unitario, Edmundo González Urrutia, en las elecciones presidenciales del 28 de julio.

Monitoreamos

En un artículo de opinión, publicado en el portal del Consejo de Relaciones Exteriores, Abrams recordó que «en 1988, Estados Unidos entabló negociaciones con el entonces dictador de Panamá, Manuel Noriega. Noriega había sido acusado en Miami de tráfico de drogas y lo queríamos fuera de su cargo y fuera de Panamá».

En ese momento Abrams era subsecretario de Estado para América Latina en la administración Reagan. «Para sacar a Noriega y devolverle a Panamá la democracia, le ofrecimos un trato: anularíamos la acusación si se iba», rememoró.

En esa oportunidad, Noriega «negoció durante un tiempo, pero al final se negó» a aceptar el trato, así que decidió quedarse en el poder hasta que fue depuesto en 1990, para ser posteriormente juzgado y sentenciado a 40 años de prisión.

«Hoy, el destino de otro dictador está en juego: Nicolás Maduro en Venezuela. Allí se celebrarán elecciones presidenciales el 28 de julio y todas las encuestas muestran que Maduro perderá claramente frente al candidato de la oposición democrática, Edmundo González. La cuestión hoy es si Maduro permitirá una elección libre y aceptará dejar el poder», apuntó Abrams.

En este sentido, el diplomático analizó que «si existe alguna posibilidad de que Maduro permita y luego acepte el resultado de unas elecciones libres, sería como parte de una negociación que le otorgue algún tipo de amnistía».

Abrams destacó que «cada transición latinoamericana a la democracia que puedo recordar, y hubo muchas en los años de Reagan y Bush, implicó algún tipo de amnistía. Los generales que dirigían las dictaduras militares latinoamericanas lo exigieron y los partidos democráticos estaban dispuestos a concederlo, prefiriendo el retorno a la democracia a la insistencia en la justicia».

Por ello apuntó que «si Maduro va a contemplar la posibilidad de dejar el cargo, se debe ofrecer algún acuerdo».

Aunque reconoce que una amnistía puede ser injusta para las víctimas, resalta que «es un ingrediente necesario para poner fin a la dictadura y hacer la transición a la democracia en muchos casos».

«Las amnistías siempre son parte de las transiciones negociadas y tendrían que serlo también en Venezuela», remarcó.

«¿Es una posibilidad remota? Con seguridad; Maduro probablemente preferirá arriesgarse en el poder que confiar en promesas de tratamiento futuro cuando esté fuera del poder. Pero vale la pena intentarlo, y eso significa que la propuesta debería ser presentada a Maduro ahora mismo por Estados Unidos», concluyó Elliott Abrams, advirtiendo que «si Maduro se roba las elecciones y aplasta toda esperanza de cambio en Venezuela, es totalmente previsible que a los 8 millones de venezolanos que ya han huido de su país se les sumen millones más. E igualmente previsible que más años de Maduro signifiquen más años de pobreza y represión para todos los venezolanos».

La cantautora tachirense Lilibeth Rodríguez, quien actualmente reside en la población de Delicias, municipio Rafael Urdaneta del estado Táchira, compuso una canción dedicada a Venezuela, la misma que cantó personalmente antes de hacerla pública a la líder nacional, María Corina Machado.Venezuela elige presidente, recibe toda la información sobre la elección suscribiéndote ahora

Por: Luz Dary Depablos – La Patilla

“Esta canción que tanto ilumina salió de la oscuridad, porque no había luz cuando la escribí”, recordó la joven tachirense.

Aseguró que la grave situación económica en el país la ha llenado de impotencia por no poder estudiar, sino verse obligada a solo trabajar, y aun así lo poco que percibe no le alcanza para cubrir sus necesidades.

Manifestó que la opción que le está quedando a los jóvenes venezolanos es irse a otras fronteras, entre tantas “alcanzar el sueño americano”, por lo que también sueña con que todos los que se han ido vuelvan a casa.

“Yo no quería dejar mis sueños detrás de una selva (Darién) y quise reflejar todo lo que sentía y lo que estaba segura de que sienten los demás hermanos venezolanos en esta canción”, expresó Lilibeth Rodríguez.

Dijo que el pasado mes de diciembre en la visita que realizó MCM a San Cristóbal, tras haber ganado la elección Primaria, tuvo la oportunidad de compartir y cantar la composición a la líder nacional.

Espera que su mensaje llegue a todos los venezolanos que se encuentran regados por el mundo.

Con la finalidad de promover la diversidad gastronómica de su país, los migrantes venezolanos Manu Domínguez y Adriana Malavé se unieron para organizar la semana gastronómica de Venezuela en Nueva York, Estados Unidos. Una iniciativa que celebra su segunda edición este año con la participación de una gran cantidad de restaurantes ubicados en él área tri estatal: Connecticut, Nueva Jersey y Nueva York.

Por Fabiana Rondón – vozdeamerica.com

“La organización de la semana gastronómica ha sido un proceso exhaustivo que ha llevado meses de anticipación y planificación meticulosa. El año pasado, logramos la participación de 33 restaurantes, y este año estamos emocionados de ver aún más interés por parte de la comunidad restaurantera. Se han sumado un gran número de restaurantes. Estamos trabajando arduamente para garantizar que este evento sea un éxito y que todos los participantes disfruten de una experiencia culinaria única y memorable”, menciona a la Voz de América Adriana Malavé, una de las organizadoras del evento.

Tanto Adriana Malavé como Manu Domínguez están detrás de la organización del proyecto desde la primera edición en 2023. La venezolana cuenta a la VOA que la intención de la feria es destacar y compartir la esencia de Venezuela a través de su comida, además de destacar la labor de los emprendedores venezolanos que residen actualmente en Nueva York.

“Queremos destacar el esfuerzo y la dedicación de nuestros compatriotas emprendedores, mientras damos a conocer la exquisita gastronomía venezolana a una audiencia más amplia. Además de ofrecer una experiencia gastronómica incomparable, nuestro objetivo es conectar con el público a través de las historias detrás de cada restaurante y plato, porque creemos firmemente que la comida tiene el poder de unir culturas y nacionalidades”, destaca.

Esta edición de “Venezuelan Restaurant Week”, se celebra desde el 17 al 23 de junio y participan más de 30 restaurantes de emprendedores venezolanos en Nueva York. Se espera que una parte de lo recaudado sea destinado a la fundación Amigos del Niño con Cáncer en Venezuela.

“La migración ha tenido un impacto en la difusión de nuestra gastronomía”

Como organizadora de Venezuelan Restaurant Week, Adriana Monsalve conoce el poder de la gastronomía para mostrar la cultura y generar más acercamiento con el país de origen. Es por ello que ve en la feria una oportunidad única para generar puntos de encuentro entre los venezolanos que hacen vida en Nueva York.

“La importancia de eventos como esta feria gastronómica radica en su capacidad para reunirnos y celebrar nuestra identidad cultural a través de uno de los aspectos más queridos de nuestra herencia: la comida. Estos encuentros no solo nos brindan un sentido de pertenencia y comunidad, sino que también nos permiten compartir nuestra cultura con otros neoyorquinos y demostrar que los venezolanos somos mucho más que una simple comunidad migrante. Somos personas trabajadoras y perseverantes que contribuyen de manera significativa a la diversidad y riqueza de esta gran ciudad”, dice.

Para Monsalve, la difusión de la gastronomía venezolana en los últimos años se ha dado gracias a la migración, ya que una gran cantidad de venezolanos se ha residenciado en otros países, y con ellos han llevado su cultura y gastronomía.

“La migración ha tenido un impacto significativo en la difusión de nuestra gastronomía. A medida que los venezolanos nos hemos establecido en diferentes partes del mundo, hemos llevado con nosotros no solo nuestras tradiciones y cultura, sino también nuestra deliciosa gastronomía (…) La diáspora venezolana ha llevado consigo nuestras recetas tradicionales y sabores únicos, lo que ha contribuido significativamente a la popularidad de la gastronomía venezolana en todo el mundo”, afirma.

El trabajo de conectar a los venezolanos en Nueva York

Para Adriana Monsalve, el trabajo de conectar a la comunidad venezolana en Nueva York ha sido una meta establecida casi desde su llegada a esa ciudad en el año 2013, cuando emigró de Venezuela en busca de mejores oportunidades.

Luego de establecerse en la ciudad, Monsalve decidió crear la cuenta de Instagram Venezolanos en Nueva York. Su objetivo era congregar a la comunidad de venezolanos en Nueva York para que pudieran conectar y resaltar sus logros, eventos y emprendimientos. Actualmente la cuenta tiene 81 mil seguidores.

“La cuenta ha evolucionado de manera sorprendente. Se ha convertido en un punto de encuentro virtual donde los venezolanos pueden compartir sus experiencias, brindarse apoyo mutuo y celebrar sus éxitos en la Gran Manzana. Gracias a esta plataforma, he tenido el placer de conocer a personas maravillosas que ahora considero mis amigos. Su compañía y apoyo han sido fundamentales para hacer más llevadera la experiencia de emigrar y contribuyen significativamente a llenar el vacío que a veces deja estar lejos de casa”, destaca la venezolana.

Monsalve describe a la comunidad venezolana en Nueva York como activa y dinámica porque han creado espacios para reunirse y compartir sus costumbres y tradiciones.

“Podemos encontrar una variedad de eventos y actividades que reflejan nuestra vitalidad. Desde festivales musicales anuales hasta ligas de softball o equipos de fútbol, estos espacios nos permiten conectarnos con nuestras raíces, fortalecer los lazos entre nosotros y con la comunidad en general. Además, hay organizaciones que trabajan incansablemente para promover nuestro bienestar y nuestra integración en la ciudad”, agrega.

Hace ochenta años, el 20 de julio de 1944, un grupo de oficiales de alto rango de la Wehrmacht intentó matar a Adolf Hitler e instalar un gobierno no nacionalsocialista en Alemania. Los conspiradores actuaron por motivos patrióticos, para poner fin a la guerra y salvar a su país, y por razones éticas, para impedir que se produjeran más crímenes nazis. La mayoría de ellos pagaron con su vida su audaz acto de resistencia. Hoy ofrecen un magnífico ejemplo del mayor coraje moral y personal en los peores tiempos de Alemania, y su legado de patriotismo conservador (una emoción que hoy en día suele ser tergiversada y denigrada) nos da lugar a la reflexión moral. La conspiración fracasó el 20 de julio de 1944, pero su heroísmo ha servido a un propósito superior.

Por: Dieter Stein – The European Conservative

A primera hora de la mañana de ese día, el coronel Claus von Stauffenberg, de 36 años, el eje de la conspiración, había cargado en su maletín dos cargas de explosivos plásticos y se había dirigido al aeródromo de Rangsdorf, al sur de Berlín. Él y su ayudante, el teniente mayor Werner von Haeften, tenían previsto volar al cuartel general de Hitler, la llamada Wolfsschanze (Guarida del Lobo), cerca de Rastenburg, en lo profundo de los bosques de Prusia Oriental. Stauffenberg, recientemente nombrado jefe del Estado Mayor del Ejército de Reemplazo, había recibido la orden de presentar un informe al Führer. En lugar de ello, esperaba matarlo en la reunión y luego poner en marcha el plan para derrocar al régimen en el que él y sus compañeros conspiradores habían estado trabajando durante más de un año.

Más de un centenar de oficiales, desde generales hasta tenientes, políticos, diplomáticos y dirigentes sindicales, formaban parte del círculo de Stauffenberg. Probablemente se trató del mayor golpe militar en tiempos de guerra jamás intentado en un país industrial moderno. Los conspiradores sabían que la guerra iba mal y odiaban a Hitler porque parecía dispuesto a arrastrar a toda la nación alemana con él al abismo, condenándola a la destrucción.

Todas sus esperanzas restantes se basaban ahora en la Operación Valquiria. Éste era el nombre en clave que se le había dado a un plan de emergencia cuyo objetivo oficial era desplegar reservas del ejército para recuperar el control en caso de disturbios internos o un levantamiento de los millones de trabajadores extranjeros forzados en Alemania. En el transcurso de 1943, los oficiales antinazis (entre los que destacaban el general Friedrich Olbricht, jefe de la Oficina General del Ejército en el Alto Mando del Ejército, y el general Henning von Tresckow, amigo de Stauffenberg) alteraron los detalles del plan para que sirviera como cortina de humo para su planeado golpe de Estado.

“El líder Adolf Hitler ha muerto”, debía ser la primera y principal declaración del plan revisado. La Operación Valquiria podría utilizarse como un camuflaje legal para derrocar el régimen de Hitler. El plan Valquiria revisado, firmado por el mariscal de campo Erwin von Witzleben, fue diseñado para movilizar a la Wehrmacht contra el aparato estatal nazi. Su objetivo era detener a los líderes del NSDAP, desarmar a las SS, desmantelar el régimen nazi y establecer un nuevo gobierno no nazi, con el ex alcalde de Leipzig Carl Friedrich Goerdeler, un conservador acérrimo antihitleriano, a la cabeza. El grupo de Stauffenberg esperaba salvar a Alemania de la aniquilación militar total. El detonante debería haber sido la bomba que mató al Führer.

Por desgracia, una serie de acontecimientos desafortunados frustró el intento. Cuando Stauffenberg llegó a la Guarida del Lobo, descubrió que la conferencia con Hitler se había adelantado media hora, hasta las 12:30 p. m., debido a que Hitler y Mussolini se habían reunido esa misma tarde. Para Stauffenberg y Haeften, este cambio redujo el tiempo que necesitaban para preparar sus explosivos a tan solo unos minutos. Con una prisa desesperada, fueron a un vestuario para preparar el dispositivo, pero fueron interrumpidos por un sargento que anunció una llamada telefónica. 

El coronel, que había sufrido graves heridas de guerra y había perdido un ojo, la mano derecha y todos los dedos de la mano izquierda, salvo dos, en un ataque aéreo en el norte de África el año anterior, sólo logró activar una carga de explosivos al introducir la espoleta químico-mecánica temporizada. Además, el 20 de julio de 1944 era un día muy caluroso, por lo que la reunión informativa con Hitler se había trasladado del búnker habitual a un cuartel ligero con ventanas que reducirían la presión de una explosión.

Stauffenberg colocó su maletín lleno de bombas debajo de la mesa que había cerca de Hitler cuando entró en la sala de reuniones a las 12:32 horas y se fue tres minutos después con un pretexto. Desde fuera, a las 12:42 horas, vio una gran detonación y una densa humareda negra. La bomba mató a cuatro oficiales e hirió gravemente a varios más de los más de veinte presentes. Pero la sólida mesa de roble salvó a Hitler de la explosión y sobrevivió con sólo unas pocas quemaduras y magulladuras. Stauffenberg, sin embargo, tenía la impresión de que había acabado con Hitler, por lo que regresó a Berlín para lanzar la Operación Valquiria.

Tras un cierto retraso, los conspiradores se pusieron en marcha para llevar a cabo el plan. Mientras algunos de los generales conspiradores, como Erich Hoepner y Ludwig Beck, se comportaban con vacilación, quizá paralizados por las dudas, Stauffenberg actuó con determinación para sacar adelante el plan. Cuando llegó a las 15.45 horas a las oficinas del ejército alemán en Bendlerstraße, en Berlín, dio órdenes y convocó a los distritos militares para instarlos a seguir las instrucciones y destituir a la dirección nacionalsocialista. Pero sólo lo consiguieron en tres lugares: Kassel, Viena y París. En Berlín, una unidad del ejército marchó siguiendo las órdenes del teniente general conspirador Paul von Hase para acordonar el barrio gubernamental “para evitar disturbios internos” tras la supuesta muerte de Hitler. Pero entonces Goebbels convenció a su comandante, el mayor Ernst Otto Remer, y, sobre todo, a través de una llamada telefónica personal de Hitler, de que revocara la acción. Los conspiradores perdieron el control de la capital al cabo de sólo unas horas.

Todo el plan fracasó y el régimen recuperó el control. Algunos errores operativos y malentendidos habían obstaculizado la empresa, pero, por supuesto, la razón principal del fiasco fue el fracaso en matar a Hitler. Por la noche, el dictador recurrió a la radio para anunciar que había sobrevivido y reprendió a “una pequeña camarilla de oficiales ambiciosos, sin escrúpulos y también criminales y estúpidos” que habían tratado de eliminarlo. La propaganda nazi tildó a los hombres del 20 de julio de “traidores nacionales” que habían tratado de apuñalar por la espalda a las tropas de primera línea, una línea de interpretación que persistió incluso después de la derrota total de 1945.

En la tarde del 20 de julio de 1944, Stauffenberg y algunos de sus cómplices fueron arrestados y sentenciados inmediatamente a muerte. Fueron conducidos al patio del Bendlerblock, las oficinas del ejército, para ser fusilados. Antes de su ejecución, después de la medianoche, Stauffenberg exclamó: “¡Viva Alemania!”. Hace unos veinte años, mi periódico, Junge Freiheit , entrevistó a uno de los soldados que habían estado presentes esa tarde en el Bendlerblock, quien confirmó que las palabras exactas de Stauffenberg fueron: “ Es lebe das heilige Deutschland ” (Viva la santa Alemania). Sin embargo, algunos todavía sostienen que dijo: “ Es lebe das geheime Deutschland ” (Viva la Alemania secreta), un mensaje codificado inspirado en el poeta Stefan George, a quien Stauffenberg admiraba mucho.

La venganza del régimen contra el círculo de los conspiradores del 20 de julio fue terrible: varios cientos de ellos fueron detenidos, torturados y asesinados de inmediato. Hitler despotricó contra la “camarilla reaccionaria” y reflexionó sobre la posibilidad de haber purgado su cuerpo de oficiales “como Stalin” hizo con el Ejército Rojo. En los meses posteriores al 20 de julio, el régimen persiguió a cualquiera que se sospechara que estuviera involucrado en el movimiento de resistencia. Se calcula que se detuvo a unas 7.000 personas de diferentes movimientos de oposición y se asesinó a unas 5.000. Se puede especular sobre lo que podría haber sucedido si el asesinato y el golpe de Estado hubieran tenido éxito. Podría haber evitado mucho sufrimiento tanto a Alemania como al resto de Europa. Cabe destacar que en los diez meses transcurridos entre julio de 1944 y mayo de 1945 murieron tantos alemanes como en los cinco años de guerra, desde 1939 hasta julio de 1944. Un final más temprano de la guerra podría haber evitado la destrucción por bombardeos aéreos de hermosas ciudades como Dresde y Würzburg, y otros tesoros culturales.

Si el complot de Stauffenberg hubiera tenido éxito, habrían arrestado a los líderes nazis y de las SS y los habrían sometido a juicio. Además, habrían intentado establecer un gobierno civil, abrir los campos de concentración, poner fin a la persecución asesina de los judíos y otros, y tender la mano a las fuerzas aliadas occidentales y a los soviéticos para negociar la paz. Sin embargo, Stauffenberg y sus amigos no estaban dispuestos a aceptar la humillante exigencia aliada de la rendición incondicional de Alemania, y habrían seguido luchando si hubiera sido necesario. Los conspiradores no habrían podido evitar la derrota militar de Alemania, pero la catástrofe moral de la nación no habría sido tan total como lo fue en mayo de 1945.

Desde la guerra, ha habido mucho debate sobre la interpretación histórica y el significado del 20 de julio de 1944. En la Alemania del Este comunista, los conspiradores fueron caricaturizados como aristócratas «reaccionarios» (» junkers «) que buscaban preservar sus privilegios de clase. En Alemania Occidental, los críticos de izquierda a menudo han denigrado la reputación moral del grupo de Stauffenberg señalando que eran nacionalistas conservadores que sostenían ideas políticas autoritarias y querían conservar los territorios de habla alemana que Hitler había anexado, como Austria, Alsacia-Lorena y los Sudetes.

Los oficiales eran patriotas nacionalistas: su principal motivación era salvar su patria, razón por la cual la élite intelectual y política posnacionalista de izquierdas de la República Federal de Alemania actual debe sentirse recelosa y alejada de ellos. La evolución política de Stauffenberg desde los años treinta también es reveladora. Tras la total decepción de la República de Weimar, que se vio empañada por destructivos conflictos entre partidos y obstaculizada por las humillantes condiciones del dictado de paz de Versalles, inicialmente había aprobado la nueva dirección de Hitler y admirado algunos de sus primeros éxitos, tanto políticos como militares. Pero un doloroso proceso de reflexión lo llevó a cambiar su juicio sobre el régimen.

Muchos han sostenido que los conspiradores actuaron demasiado tarde (después de Stalingrado y de la batalla de tanques en Kursk, después del Día D y con los rusos avanzando hacia Prusia Oriental, cuando la derrota de Alemania parecía inevitable) y que sólo querían salvarse de las ruinas. Esta acusación es profundamente injusta para muchos de los que sacrificaron sus vidas e ignora el hecho de que algunos llevaban mucho tiempo intentando organizar la resistencia contra Hitler, en algunos casos ya en 1938 (el teniente general Ludwig Beck, el mayor general Hans Oster y el experto en comunicaciones de Stauffenberg, el general Erich Fellgiebel). Stauffenberg sólo pudo actuar a partir de la primavera de 1944, cuando tuvo acceso regular a reuniones informativas con Hitler. 

Algunos izquierdistas han afirmado incorrectamente que el grupo de Stauffenberg era indiferente al destino de los judíos. Esto es, sin duda, falso. Henning von Tresckow (después de Stauffenberg, figura central del movimiento de resistencia), Goerdeler y otros se habían sentido profundamente perturbados cuando se enteraron de los crímenes nazis contra los judíos y otros. En 1942, cuando Stauffenberg se enteró de las grandes deportaciones de judíos, le había dicho a su amigo, el capitán Joachim Kuhn, que había que detenerlas.

Así pues, fue una combinación de motivos patrióticos y éticos lo que impulsó el movimiento de resistencia. A diferencia de los antifascistas progresistas de hoy, la mayoría de los hombres y mujeres del 20 de julio tenían opiniones políticas nacional-conservadoras y también estaban motivados por la fe cristiana (Stauffenberg provenía de una familia católica-suaba). Un número sorprendentemente grande provenía de antiguas y famosas familias nobles prusianas, como Yorck, Moltke, Schulenburg, Schwerin, Dohna, Lehndorff, Kleist y Hardenberg. Por el lado materno, Stauffenberg era descendiente directo del gran general y reformador prusiano August Neidhardt von Gneisenau, que luchó contra Napoleón en las guerras de liberación y llamó a una insurrección nacional contra la tiranía. La conspiración tenía sus raíces en el antiguo ethos prusiano de servir siempre a su patria, no a los caprichos de un líder claramente desastroso.

Apesar del fracaso del complot, el mero hecho de que se haya llevado a cabo sigue siendo inspirador. Henning von Tresckow instó a sus compañeros de conspiración con las famosas palabras: “El asesinato debe llevarse a cabo, coûte que coûte ” (a cualquier precio). Incluso si el asesinato en la Guarida del Lobo hubiera fracasado, les dijo, todavía tenían que actuar en Berlín. “Ya no es el propósito práctico lo que importa”, dijo, “sino el hecho de que el movimiento de resistencia alemán se haya atrevido a dar el golpe decisivo ante el mundo y la historia, a riesgo de nuestra vida”.

En la derecha política alemana, llevó algún tiempo reconocer la imponente estatura moral de los hombres del 20 de julio de 1944. Después de la guerra, millones de ex soldados de primera línea que regresaron, engañados por la propaganda del régimen durante la guerra, rechazaron las acciones de Stauffenberg como traición. También había muchos nazis viejos que no se habían reconciliado y eran incapaces de admitir los crímenes y la maldad fundamental del régimen. Es evidente que una derecha teñida por la nostalgia del Tercer Reich no tenía absolutamente ningún futuro ni justificación. Mi enfoque, cuando fundé el periódico nacional-conservador Junge Freiheit en 1986, y cuando lo convertí en semanario en los años 90, siempre ha sido poner a los hombres y mujeres del 20 de julio de 1944 en un lugar central en nuestra cultura conmemorativa. Son modelos a seguir: lucharon y murieron por su patria. Su sacrificio idealista y trágico desmiente las afirmaciones de la culpa colectiva de todos los alemanes.

A lo largo de los años hemos publicado en Junge Freiheit muchas contribuciones históricas y entrevistas con familiares o participantes supervivientes de la conspiración, como Ewald-Heinrich von Kleist (que luchó junto a Stauffenberg, pistola de servicio en mano, en el Bendlerblock la tarde del 20 de julio y luego escapó por poco de la muerte en un campo de concentración) o Philipp von Boeselager (que había proporcionado los explosivos a Stauffenberg).

Cada año, el establishment político alemán conmemora diligentemente el aniversario del complot, pero los motivos más profundos de los conspiradores les son ajenos. El establishment político alemán alberga visiones posnacionales y el patriotismo tradicional les resulta extraño. Robert Habeck, del Partido Verde y hoy vicecanciller de Alemania, llegó a escribir una vez: “Siempre me ha parecido repugnante el amor a la patria”. Ésta es la visión del mundo de la élite posnacional, internacionalista y globalista. El ethos patriótico de los conspiradores del 20 de julio y su acto de coraje en la hora más oscura del país son un reproche conmovedor y un contraste sorprendente con esa ideología izquierdista tan superficial.

El Gobierno de Argentina afirmó este viernes que las recientes declaraciones del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en contra de Javier Milei no ameritan respuesta porque provienen de un “dictador” y un “imbécil”.

EFE

“Maduro es un personaje que se ha transformado -o siempre lo ha sido- en un dictador. Y las palabras de un dictador no ameritan un análisis porque vienen de una persona que tiene trastocados los valores éticos y morales y, por supuesto, está en contra de lo que nosotros defendemos y pregonamos, que es la democracia”, dijo el portavoz presidencial argentino, Manuel Adorni, en rueda de prensa.

Este jueves, en un acto de campaña con vistas a las elecciones del 28 de julio, Maduro habló de un presunto plan para suspender los comicios en el país.

“Quieren una hecatombe, una tragedia para gritar ‘suspensión de las elecciones’. Y saldrían los gringos, saldría el malparido de Milei, saldría (el presidente de Ecuador, Daniel) Noboa, la derecha. Estamos preparados, nervios de acero, calma y cordura, y llueva truene o relampaguee, el 28 de julio habrá elecciones presidenciales en Venezuela”, expresó.

Adorni insistió: “Lo que pueda decir Maduro, lo que pueda decir un dictador, lo que pueda un imbécil como Maduro la verdad es que no nos preocupa”.

“Nos preocupa, por supuesto, por el pueblo venezolano, nos preocupa que no haya democracia en Venezuela. Nos preocupa lo que ha dicho en virtud de lo que pueda ocurrir en las próximas elecciones, de acuerdo a tal o cual resultado, pero no dejan de ser palabras de un dictador”, aseveró.

En el acto de este jueves, Maduro advirtió de que, “si no quieren que Venezuela caiga en un baño de sangre, en una guerra civil fratricida producto de los fascistas”, en las próximas elecciones se debe garantizar “el más grande éxito, la más grande victoria de la historia electoral” de Venezuela.

En este marco, el Gobierno de Milei ha reclamado que se respete el proceso electoral y su resultado.

“Apelamos a que se respeten los deseos del pueblo venezolano”, sostuvo Adorni.

El 28 de julio, Venezuela celebrará unos comicios presidenciales en los que competirán diez candidatos, entre ellos el propio Maduro, quien busca un tercer sexenio en el poder.

El presidente de la República, José Raúl Mulino, se ha planteado que el presupuesto del Estado para el 2025 sea “una demostración clara de compromiso político y económico en función de demostrarle al mundo que en Panamá va a imperar el orden financiero en el manejo de los fondos públicos”.

Por: Lourdes García Armuelles – La Estrella de Panamá

“Cuando se anuncie el plan de ajuste fiscal que comenzaremos desde la vigencia del presente presupuesto y que será trasladado al siguiente, el mundo entero entenderá que Panamá tiene un control nuevamente de las finanzas públicas, saneando lo viejo, pero enfocándonos hacia adelante”, comentó el presidente, este jueves, en el inicio de sus conferencias semanales, que hará con los medios de comunicación.

Asimismo, Mulino espera que estos trabajos sean tomados en cuenta por las calificadoras de riesgos que han dado un compás para saber cómo se manejará el nuevo gobierno.

Consultas

Con miras de ir recopilando información para el presupuesto del 2025, el Ministerio de Economía y Finanzas (Mef) ya inició un calendario de consultas presupuestarias para la vigencia fiscal 2025, que permitirá a las instituciones presentar y sustentar sus necesidades, programas y proyectos. Esta jornada se extenderá hasta el 26 de julio.

La revisión buscará plantear los recortes que se harán al Presupuesto General del Estado, con el objetivo de cumplir con la meta de déficit fiscal, del 2%. Entre las entidades participantes se encuentran el Ministerio de Gobierno, la Dirección General de Contrataciones Públicas, la Autoridad de Pasaportes de Panamá, la Autoridad Nacional de Transparencia y Acceso a la Información, la Autoridad de Aseo Urbano y Domiciliario, la Procuraduría General de la Nación, el Tribunal Administrativo de Contrataciones Públicas y la Autoridad de Aeronáutica Civil.

El Presupuesto General del Estado para la vigencia fiscal 2024 asciende a $30.690.4 millones, suma que representa una disminución de $2.064 millones con respecto al presentado originalmente por $32.754.5 millones.

Contención del gasto

Para el economista Olmeda Estrada, las revisiones en el gasto se tienen que hacer a profundidad, si realmente el gobierno quiere realizar una contención del gasto público, más allá de lo que está haciendo con la devolución de autos alquilados y revisión de planillas, porque el gobierno no puede seguir financiando un “déficit inoperante e improductivo”, que solamente generan un aumento de la deuda.

Cree “efectivamente” que bajo esa perspectiva se está frente a un presupuesto que va a llenar las expectativas de los panameños que se encuentran pidiendo un orden y, por supuesto, transparencia en el manejo público.

“El país no puede, ni debe exagerar gastos cuando los ingresos están bajos y no hay manera de cubrir el gasto público, entonces, se tienen que hacer recortes fuertes y se tienen que revisar subsidios que no están jugando su papel. Esa es la exigencia que se tiene en estos momentos para que el gasto público se reduzca y que esté de acuerdo a la realidad que estamos viviendo en Panamá, en estos momentos”, comentó Estrada.

Sin embargo, el economista Juan Jované, aclaró que se debe evaluar cómo el Gobierno hará la contención del gasto, porque mal llevada reduce la demanda efectiva de la economía.

“Lo bueno es que lo van hacer, la pregunta es ¿cómo lo van hacer? y que no tenga un efecto recesivo en la economía”, subrayó Jované, quien prefiere, por ahora no especular en lo que hará el gobierno hasta que presente oficialmente el presupuesto del 2025, en los próximos seis meses, como dicta la ley. “Ahorita sería un poco especular. Hay que esperarlo”, dijo.

2025

En reiteradas ocasiones, el ministro del Mef, Felipe Chapman, ha enfatizado en la necesidad de crear planes para iniciar la formulación del presupuesto del año 2025, en las que destacó la importancia de evitar gastos innecesarios y el mal uso de los recursos públicos, subrayando que más del 80% de la actividad económica en Panamá proviene del sector privado.

Chapman ha hecho hincapié en la necesidad de que el gobierno tome decisiones acertadas para maximizar el rendimiento de los recursos limitados disponibles, asegurando que cada inversión pública genere un beneficio significativo para los ciudadanos; citando el ejemplo exitoso de la inversión en el Canal de Panamá, destacando cómo esta decisión estratégica ha beneficiado a la población panameña.

Además, ya anunció la implementación de un plan estratégico de gobierno a cinco años, que incluye un plan fiscal de igual duración, que tiene como objetivo no solo fortalecer la confianza nacional, sino también recuperar la confianza de los mercados de capitales y las agencias calificadoras de riesgo.

“Es fundamental que el plan fiscal a largo plazo sea creíble y confiable, garantizando así una gestión financiera responsable y transparente que beneficie a todos los panameños”, declaró el ministro de Economía en un comunicado.

Balance fiscal

Según el balance de déficit del Sector Público No Financiero (SPNF), del MEF, para marzo del 2024, el país contaba con un déficit de 1,88% del Producto Interno Bruto (PIB). Aunque a esto hay que sumarle los $800 millones que cinco ministerios le adeudan a los proveedores y que, el Estado no está en condiciones de pagar, en estos momentos, lo que puede elevar el porcentaje cerca del 2,4%.

Esto, en un contexto en el que el país reportó un déficit de $116.8 millones (3,9%), en materia de recaudación de ingresos corrientes y documentos fiscales, durante los primeros cinco meses de 2024, según informes de la Dirección General de Ingresos (DGI), detallando que se percibieron $2.842.8 millones. Otro elemento importante es que, el Presupuesto General del Estado para la vigencia fiscal 2024 ($30.690.4 millones) se aprobó bajo la premisa de que se iba a ejecutar solo el 90%.

Todos estos son factores que el MEF se está planteando para poder cumplir la meta del 2% del déficit para final de año; y cualquier replanteamiento del presupuesto tiene que llevar un “fuerte recorte a varias instituciones”, porque no se está recaudando lo esperado y hay deudas importantes. Además, con esto se busca que el país no vea mermada su calificación de riesgo en Moody’s y Standard & Poor’s.

La deuda pública ha ido incrementando exponencialmente en los últimos años, pasando de los $10.231,3 millones en 2005, a los $46.025.0 millones para finales de 2023, explicó el economista Estrada.

La próxima semana el Consejo de Gabinete estará anunciando una contención del gasto público en lo relacionado a funcionamiento, informó el presidente José Raúl Mulino.

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Y es que luego de tres semanas de la presente administración, continúan encontrándose desgreños del gobierno del Partido Revolucionario Democrático (PRD).

El mandatario destacó que a pesar de esta situación, no se verá a ministros correteando ni perdiendo tiempo atropellando o presionando a personas que no forman parte de su agenda ni de su interés.

«Del país sí, porque abusaron y jugaron con bienes públicos en forma millonaria y, creo yo, nunca antes vista», dijo Mulino.

Resaltó que él borró al gobierno anterior de su vocabulario y lo que surja en el camino, «que lo investigue quien tenga que investigarlo».

De todas formas, el presidente reiteró que los encargados de los ministerios y demás instituciones están obligados a reportar los hallazgos y aquellas irregularidades que se encuentren que las sustenten ante el Ministerio Público y que sea esta institución la que aclare los casos.

En cuanto a las acciones que se emprenden para optimizar los gastos, se está reduciendo planillas.’

«Hay gente que nunca apareció por aquí, pero sí cobró», comentó el mandatario.

Otra medida es deshacerse de los alquileres de más de 400 carros, que serán devueltos a las arrendadoras contratadas, tarea encomendada al ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orillac.

«Espero que todos estén, más o menos, en buen estado, no sea que nos pasen la cuenta del taller», sostuvo.

Y también, en forma figurativa, se están «recogiedo» los SPI, ya que algunos estaban cuidando a gente que no le correspondía.

El Canciller de la República de Panamá, Javier Martínez-Acha Vásquez, durante su participación en el foro económico del sector privado estadounidense, destacó las prioridades del Gobierno, para la Asociación con las Américas, en la búsqueda de oportunidades y competitividad para el país y la región, enfocadas  en combatir la pobreza.

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El Canciller, por invitación del Programa de las Américas de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, participó en el foro “Creando Oportunidades y Competitividad a través de Alianzas del Sector Privado”.

Durante este foro se brindó información de alto nivel sobre las líneas de trabajo actuales de los países y grupos de trabajo de la Alianza para la Prosperidad Económica en las Américas (APEC), para impulsar asociaciones binacionales entre el sector público y privado, generar inversiones y mejorar la competitividad regional.

Para Martínez-Acha, este encuentro es de suma importancia respecto a las acciones del Gobierno Nacional que lidera el presidente de la República, José Raúl Mulino, para reactivar la economía del país a fin de ofrecer oportunidades y enfatizó: “somos un socio confiable de la comunidad internacional y necesitamos el apoyo para pelear en contra de aquellos que no comprenden que somos aliados y que como país democrático colaboramos con muchos temas de gran relevancia internacional”.

Los maduristas se sienten los amos del poder y actúan en consecuencia con un desparpajo insultante.

Creen que Venezuela les pertenece por el hecho de considerarse revolucionarios. Pretenden que su fuente de legitimidad no sea el voto popular, sino el uso ilegítimo de la violencia. A partir de esa visión deformada y enfermiza, atropellan a la oposición con total desvergüenza e impunidad.

Entre los actos más aberrantes que se han visto en la historia de los últimos años, se encuentra el homenaje que le rindió la Asamblea Legislativa del estado Aragua, controlada por el oficialismo, a las tres mujeres que insultaron e intentaron golpear a María Corina Machado y a Edmundo González Urrutia en un popular restaurante de Las Tejerías. El mismo régimen que se ufana de promover acuerdos para, supuestamente, promover la paz, fomenta el terror y la agresión continuamente.

La desmesura de las mujeres aragüeñas forma parte de la interminable cadena de amenazas y chantajes a los que apela la reducida minoría representada por el gobierno de Nicolás Maduro, que convirtió la coerción en su forma predilecta de hacer política y desarrollar la campaña electoral.

Maduro dice, delante de un grupo de oficiales y soldados, que habrá una revuelta militar si él no es reelecto por segunda vez, y que –como si estuviésemos en los tiempos de la Guerra Federal- los apellidos no volverán a gobernar Venezuela. Freddy Bernal, el incompetente gobernador del Táchira, afirma que si la oposición obtiene el triunfo, el nuevo Presidente no durará ni un año, pues la presión del madurismo será de tal magnitud, que ese frágil gobierno caerá como un castillo de naipes. En numerosas oportunidades Diosdado Cabello ha señalado, al igual que Maduro, que no entregarán Miraflores ni por las buenas ni por las malas. El jefe del Comando Estratégico Operacional de la FANB se declara chavista a rabiar.

Una parte importante del Estado se alineó para hacerles sentir a los venezolanos que es peligroso votar por Edmundo González. Que deben sentir un enorme miedo de expresar su voluntad libremente y obtener una victoria que dé inicio a la recuperación de la democracia y la reconstrucción integral y sostenida del país.

El madurismo pretende que los votantes sientan temor de su propia fuerza. De sus propias posibilidades de impulsar la trasformación nacional mediante el voto. Busca crear un ambiente de psicoterror para que la gente se inhiba de votar por el cambio. Aspira que los votantes se imaginen escenarios catastróficos en el caso de que Maduro pierda la consulta del 28 de julio.

En este plano, el madurismo sigue los patrones tradicionales impuestos por la izquierda atrasada y autoritaria en Cuba y Nicaragua, sólo que en estos dos países el proyecto hegemónico totalitario se impuso, mientras que en Venezuela no lo logró, a pesar del dominio ejercido durante un cuarto de siglo.

En Venezuela, la oposición agrupada en torno de la Plataforma Unitaria Democrática y el liderazgo de María Corina y la candidatura de Edmundo González, ha logrado sobrevivir, fortalecerse y conducir al régimen a la cita del 28J, porque nuestra tradición democrática nació hace noventa años, cuando Juan Vicente Gómez murió, luego de 27 años de haber conservado con puño de hierro su larga tiranía. Las instituciones del orden democrático, entre ellas los partidos políticos, se fraguaron en esa época. Esa larga historia -más las enseñanzas dejadas por la dictadura de Pérez Jiménez y el balance de los errores cometidos en el enfrentamiento contra Chávez y Maduro- ha servido para que el país haya acumulado suficiente fuerza para impedir que el proyecto hegemónico que ha intentado imponer el chavismo-madurismo termine por implantarse.

Desde mediado de 2023, especialmente a partir de la elección Primaria, la sociedad venezolana ha venido manifestando un claro deseo de cambio. Esa aspiración no se ha quedado en el reino de las nebulosas, sino que se expresa de distintas formas: las impresionantes manifestaciones que acompañan a Edmundo González y a María Corina en todo el país, en las cuales tanto los aspirantes como los ciudadanos han vencido todos los obstáculos que les han colocado; la organización de los ciudadanos en ‘comanditos’; el uso de las redes para transmitir la información que el CNE se niega a difundir; la preparación colectiva para encarar la jornada del 28J.

Por todos lados se observa la resiliencia de una sociedad que no ha sucumbido frente a la presión del régimen, ni ha dejado arrollarse por la minoría que proyecta eternizarse en el poder. La fortaleza macerada a lo largo de casi un siglo será la que triunfe el 28J. La arrogancia de los maduristas será derrotada. Pronto comenzará un nuevo ciclo democrático.

Trino Márquez C.

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