Armando Esteban Quito

La oscuridad de la celda en la prisión de El Rodeo no era lo que más aterraba a Moisés David Guerra Araujo. A sus quince años, lo que le helaba la sangre era el silencio que seguía a los gritos. Lo habían llevado hasta allí encapuchado, tras separarlo de su abuela. Lo despojaron de su ropa y lo pusieron en un patio bajo el sol inclemente, rodeado por treinta funcionarios con los rostros cubiertos. Formaban una rueda a su alrededor. Le hacían preguntas que él no sabía responder. Cuando uno de ellos vio el tatuaje de una corona en su piel, le cruzó la espalda de una patada, acusándolo de pertenecer al Tren de Aragua, la megabanda criminal más temida del país.

Por: Jorge Benezra – ABC

Pero el verdadero terror llegó después, cuando un hombre joven se le acercó con una pregunta absurda: «¿Tú juegas Free Fire?». Moisés, desconcertado, asintió. Le dijo que estaba en el nivel 70 del popular videojuego de supervivencia. «Bueno, aquí estamos en el nivel 100», le respondió el funcionario. Acto seguido, lo colgaron como a un animal de matadero, suspendido de una estructura metálica en forma de C. Le amarraron un colchón al cuerpo para amortiguar los seis tubazos que le doblaron las costillas. «Que hablara, si no me iban a matar», recuerda Moisés, sentado hoy en su apartamento. «Yo gritaba, pero nunca les lloré. No les tenía miedo. Lo que quería era saber de mi familia».

Moisés no era un disidente. Era un estudiante de instituto que trabajaba en sus tiempos libres en una zapatería para ayudar en su casa. Su único delito, a los ojos de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), era ser el hijo mayor de Aliannis Araujo Lozada, una exdirigente comunitaria a la que el Gobierno acusa de planear un atentado con explosivos en Plaza Venezuela, en el corazón de Caracas. Para encontrarla, el Estado venezolano no desplegó una investigación convencional. Secuestró a su familia entera.

La tragedia de la familia Araujo Lozada no es una anomalía en la Venezuela contemporánea. Es la aplicación quirúrgica de una política de Estado que las organizaciones de derechos humanos han bautizado como el ‘Sippenhaft tropical’, tomando prestado el término germánico que describe el castigo colectivo a una familia por los actos de uno de sus miembros. Cuando el aparato de seguridad no logra capturar a su objetivo principal, toma rehenes. Y en la escalada represiva que siguió a las elecciones de julio de 2024, esos rehenes fueron, cada vez con mayor frecuencia, niños y adolescentes.

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Durante meses el chavismo se preparó para morir, pero no para salir malherido. De todos los escenarios que se plantearon durante la ofensiva de Donald Trump contra Nicolás Maduro, que se lo llevasen vivo no estaba en los planes de nadie. “Yo en mi vida había agarrado una pistola, un fusil… y me preparé en estos meses para asumir cualquier situación que se presentara, pero no esta”, cuenta un miembro destacado del oficialismo. La dirigencia chavista estaba convencida de que Estados Unidos acabaría invadiendo Venezuela por tierra y bombardeando sitios estratégicos, y que entonces reaccionarían como auténticos soldados de la revolución. “Habríamos volado las refinerías y los campos petroleros”, dice. Pero los sorprendieron.

Por: María Martín – El País

El propio Maduro tenía previstos varios escenarios. No su secuestro. Estaba decidido a morir en la batalla, cuentan a EL PAÍS algunos de sus allegados. Menospreció la amenaza y cuando comprobó que Trump iba en serio, ya era tarde. En unas horas estaba en una prisión de Nueva York, mientras su círculo más cercano se recuperaba de la conmoción y —bajo sospechas de traición— tomaba las riendas de un país intervenido a partir de ese momento por su mayor enemigo: Estados Unidos.

Tres meses después de aquel 3 de enero, el chavismo sigue en pie por razones que no coinciden con las que el movimiento proclama. Ni la unidad indiscutible ni el “patria o muerte” que el oficialismo sigue pronunciando alcanzan a explicar por qué no han estallado sus costuras.

Las razones son más prosaicas y hay que ir levantando capas para encontrarlas, aunque una sola palabra puede resumir bien el momento actual: supervivencia. Arriba, los hermanos Rodríguez —con el apoyo de Diosdado Cabello— recomponen el entorno más cercano al poder, desplazando sin aparentes resistencias al círculo de Maduro y su esposa, Cilia Flores. Abajo, el núcleo duro, más fanático, se sostiene obediente, aunque humillado por la intervención. Y en medio, otros sectores, entre ellos los militares, que tratan de no perder peso. El antiimperialismo, columna vertebral del proyecto de la Revolución Bolivariana durante casi tres décadas, está siendo lo más difícil de tragar.

“El chavismo es más una religión que una ideología”, advierte un dirigente. Y como toda religión, sobrevive con un núcleo fervoroso, un cinturón de creyentes que asisten al culto con más o menos fe y una buena dosis de doctrina para sostenerse. También de intereses económicos. Y como en toda iglesia, hay ateos.

Tras la conmoción del 3 de enero, dudar, en lugar de considerarse una traición —el fanático lema del chavismo—, fue un derecho. “Era natural, pero las dudas que pudieron surgir en la confusión se disiparon con el pasar de las horas y los días”, concede uno de los aliados de la nueva presidenta encargada. “Luego todo se acomodó. Hay confianza en lo que se está haciendo. No cuestionamos las decisiones”. Dice Jorge Rodríguez, hermano de Delcy y presidente de la Asamblea Nacional, que el chavismo está más unido que nunca. La frase, pronunciada en su entrevista con EL PAÍS, suena exagerada, pero sí es cierto que el movimiento se sostiene, muta y obedece. Por las buenas o por las malas.

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El presidente de Estados UnidosDonald Trump, endureció este domingo su discurso sobre el tiroteo ocurrido la noche anterior en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca y aseguró que el sospechoso actuó impulsado por un “odio profundo hacia los cristianos”, una afirmación que, según dijo, surge del análisis de un manifiesto y de información preliminar en manos de las autoridades.

Por: Carlos Eduardo Martínez – Infobae

En una entrevista telefónica con Fox News, Trump puso el foco en el componente ideológico del ataque y fue categórico: “Cuando lees su manifiesto, odia a los cristianos. Eso es seguro. Es un odio fuerte, anticristiano”. El mandatario insistió en que no se trató de un acto aislado sin motivación, sino de una acción con un trasfondo claro. “Hay cosas muy fuertes en ese texto. Mucho enojo, mucho odio”, agregó, al describir el material atribuido al atacante.

El presidente también apuntó al entorno del sospechoso, identificado como Cole Tomas Allen, de 31 años, al sugerir que sus conductas ya eran conocidas. “Su familia sabía que tenía dificultades. Tal vez deberían haberlo denunciado con un poco más de firmeza. Es difícil, lo entiendo, pero esto muestra lo grave de la situación”, afirmó.

Las declaraciones de Trump llegan horas después de que fuera evacuado de urgencia junto a la primera dama, Melania Trump, durante el evento celebrado en el hotel Washington Hilton. El incidente se produjo cuando un hombre armado con una escopeta, una pistola y varios cuchillos atacó un puesto de control de seguridad en el vestíbulo del edificio.

La rápida intervención del Servicio Secreto de Estados Unidos evitó que el atacante alcanzara el salón principal. Dentro del recinto, el sonido de los disparos desató escenas de pánico: los asistentes se arrojaron al suelo o se refugiaron bajo las mesas, mientras agentes armados irrumpían y evacuaban a las principales autoridades. Trump fue cubierto por su equipo y retirado del escenario en segundos.

Pese al énfasis del mandatario en el móvil “anticristiano”, las autoridades mantienen cautela. El fiscal general interino, Todd Blanche, señaló que si bien existen indicios de que el ataque pudo estar dirigido contra el presidente y otros altos cargos, la investigación aún se encuentra en una fase inicial. “El análisis de los dispositivos electrónicos apunta a un ataque dirigido, pero el motivo oficial sigue bajo evaluación”, indicó.

El sospechoso, que no resultó herido, permanece bajo custodia hospitalaria y no está colaborando con los investigadores. Se espera que comparezca este lunes ante un tribunal federal en el Distrito de Columbia para enfrentar cargos formales.

En paralelo, el FBI continúa con los allanamientos y peritajes para reconstruir el recorrido del atacante, quien había viajado desde Los ángeles a Washington días antes del evento. Mientras tanto, Trump buscó transmitir tranquilidad y aseguró que tanto él como su esposa se encuentran en buen estado.

Hasta ahora, el sospechoso permanece bajo custodia federal y será presentado este lunes ante un tribunal en el Distrito de Columbia, donde se formalizarán los cargos en su contra. Las autoridades confirmaron que continúan los peritajes sobre sus dispositivos electrónicos y el análisis de las cámaras de seguridad del hotel, mientras se refuerza la seguridad en edificios públicos de Washington tras el incidente.

Oficiales del FBI y el Servicio Secreto obtuvieron una copia del delirante manifiesto que Cole Tomas Allen envió a su familia para justificar su intención de asesinar a Donald Trump durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca.

Por: Román Lejtman – Infobae

Se trata de un escrito de casi mil cien palabras que apunta a la agenda política y la mirada ideológica de Trump.

Textual, el manifiesto de Cole Tomas Allen dice:

“¡Hola a todos!

Puede que hoy haya sorprendido a mucha gente. Permítanme empezar disculpándome con todos aquellos cuya confianza traicioné.

Les pido disculpas a mis padres por decir que tenía una entrevista sin especificar que era para “Los más buscados”.

Les pido disculpas a mis colegas y estudiantes por decir que tenía una emergencia personal (para cuando alguien lea esto, probablemente sí NECESITE ir a urgencias, pero difícilmente se puede decir que no sea una situación autoinfligida).

Les pido disculpas a todas las personas junto a las que viajé, a todos los trabajadores que manipularon mi equipaje y a todas las demás personas no objetivo en el hotel a las que puse en peligro simplemente por estar cerca.

Les pido disculpas a todos los que fueron abusados y/o asesinados antes de esto, a todos los que sufrieron antes de que yo pudiera intentar esto, y a todos los que puedan seguir sufriendo después, independientemente de mi éxito o fracaso.

No espero perdón, pero si hubiera visto alguna otra forma de llegar tan cerca, la habría tomado. Nuevamente, mis más sinceras disculpas.

Ahora, sobre por qué hice todo esto:

Soy ciudadano de los Estados Unidos de América.

Lo que hacen mis representantes me representa.

Y ya no estoy dispuesto a permitir que un pedófilo, violador y traidor manche mis manos con sus crímenes.

(Bueno, para ser completamente honesto, dejé de estar dispuesto hace mucho tiempo, pero esta es la primera oportunidad real que he tenido para hacer algo al respecto).

Mientras hablo de esto, también repasaré mis reglas de enfrentamiento previstas (probablemente en un formato terrible, pero no soy militar, así que qué más da).

Funcionarios de la administración (sin incluir al Sr. Patel): son objetivos, priorizados desde el de mayor rango al de menor.

Servicio Secreto: son objetivos solo si es necesario, y deben ser incapacitados de forma no letal si es posible (es decir, espero que lleven chalecos antibalas, porque un disparo al centro de masa con escopetas destroza a quienes no los tienen).

Seguridad del hotel: no son objetivos en la medida de lo posible (es decir, a menos que me disparen).

Policía del Capitolio: igual que la seguridad del hotel.

Guardia Nacional: igual que la seguridad del hotel.

Empleados del hotel: no son objetivos en absoluto.

Invitados: no son objetivos en absoluto.

Para minimizar las víctimas también usaré munición de perdigones en lugar de balas sólidas (menor penetración a través de paredes).

Aun así, atravesaría a la mayoría de las personas aquí para llegar a los objetivos si fuera absolutamente necesario (bajo la premisa de que la mayoría de la gente “eligió” asistir a un discurso de un pedófilo, violador y traidor, y por lo tanto es cómplice), pero realmente espero que no llegue a eso».

La información clave para confirmar las intenciones de Cole Tomas Allen surgió anoche durante las entrevistas que mantuvieron los Servicios Secretos de Estados Unidos, el FBI y la Policía del Condado de Montgomery con Avriana Allen, hermana del principal acusado por la justicia federal del Distrito de Columbia.

Avriana Allen entregó una copia del manifiesto que su hermano Cole Tomas había enviado a los familiares antes de irrumpir armado en el hotel Hilton de Washington.

Avriana Allen confirmó que su hermano Cole Tomas Allen compró dos pistolas y una escopeta en una armería llamada Cap Tactical Firearms, y que las escondió en la casa de sus padres.

En el marco de estos interrogatorios, la hermana del implicado también reveló al FBI y al Servicio Secreto que concurría a un campo de tiro para entrenar con las armas de fuego que llevó al hotel Hilton Washington.

La información aportada por Avriana Allen al FBI además ratificó que Cole Tomas Allen integraba un grupo llamado “The Wide Awakes” y que asistió a la protesta “No Kings” en California, que cuestionó la actual agenda doméstica de la administración Trump.

Además de este manifiesto de casi mil cien palabras que Cole Tomas Allen envió a su familia, el FBI y los servicios secretos encontraron en el hotel Hilton otros escritos del principal implicado en el intento de magnicidio.

En este contexto, el FBI y el Servicio Secreto recuperaron otro manifiesto que contenía una retorcida prosa anti-Trump y anticristiana.

“Cuando lees su manifiesto, odia a los cristianos. Eso es seguro. Es un odio fuerte, anticristiano”, dijo Trump en directa alusión al manifiesto de Cole Tomas Allen incautado en la habitación que alquiló en el Hilton.

Y agregó: “Hay cosas muy fuertes en ese texto. Mucho enojo, mucho odio”,

La investigación del Servicio Secreto y el FBI apuntalan las declaraciones periodísticas preliminares que hizo Trump en la Casa Blanca, cuando se refirió a Cole Tomas Allen como “un lobo solitario” o “un loco”.

Pero eso no significa que Cole Tomas Allen no haya intentado asesinar al Presidente de los Estados Unidos y a los invitados especiales que también estaban participando de la cena de los corresponsales.

Junto a Trump se encontraba su esposa Melania y JD. Vance, vicepresidente de los Estados Unidos. Y en las principales mesas de la cena de gala estaba todo el gabinete republicano, entre ellos Marco Rubio, secretario de Estado.

“Este individuo tenía la intención de causar tanto daño y perjuicio como fuera posible”, afirmó Jeanine Pirro, fiscal federal para el Distrito de Columbia.

Cole Tomas Allen enfrenta cargos por agresión y posesión de armas de fuego, pero es probable que en las próximas horas se sumen más imputaciones penales en su contra.

Mañana Cole Tomas Allen será trasladado a los tribunales federales de Columbia para la primera audiencia, mientras el FBI y el Servicio Secreto de los Estados Unidos continúan la pesquisa para determinar si actuó solo o fue la pieza ejecutora de una conspiración política.

“No descartamos nada. Pero creemos que es un lobo solitario”, aseguraron a Infobae en la Casa Blanca.

La pregunta que ha flotado sobre Teherán desde los ataques iniciales de la actual guerra de Estados Unidos e Israel con Irán es simple: ¿quién manda?

BBC

Formalmente, la respuesta es clara.

Mojtaba Jamenei asumió el cargo de líder supremo tras la muerte de su padre, Alí Jamenei, el primer día de la guerra, el 28 de febrero.

En el sistema de la República Islámica, ese puesto está pensado para ser decisivo.

El líder tiene la última palabra sobre casi todo lo importante: la guerra, la paz y la dirección estratégica del Estado.

Pero en la práctica, el panorama es mucho más difuso.

El presidente de EE UU, Donald Trump, ha descrito el liderazgo de Irán como «fracturado» y ha sugerido que la Casa Blanca está esperando a que Teherán presente una «propuesta unificada».

La unidad estaba ciertamente en la mente de los líderes iraníes cuando distribuyeron un mensaje a la población en sus teléfonos celulares la noche del jueves diciendo que «no existe tal cosa como un radical o un moderado en Irán: hay solo una nación, un rumbo».

Un líder invisible

Mojtaba Jamenei no ha sido visto en público desde que llegó al poder.

Más allá de un puñado de declaraciones escritas, incluida una en la que insiste en que el estrecho de Ormuz sigue cerrado, hay pocas pruebas directas de su control cotidiano.

Funcionarios iraníes han reconocido que resultó herido en los ataques iniciales, pero han ofrecido pocos detalles.

The New York Times, citando fuentes iraníes, informó esta semana que podría haber sufrido varias lesiones, incluidas heridas en el rostro que le han dificultado hablar.

Y su ausencia importa.

En el sistema político de Irán, la autoridad no es solo institucional, sino performativa.

Alí Jamenei indicaba sus intenciones mediante discursos, apariciones cuidadosamente calibradas y arbitraje visible entre facciones.

Esa función de señalización ahora está en gran medida ausente.

El resultado es un vacío de interpretación.

Algunos sostienen que el ascenso de Mojtaba Jamenei en tiempos de guerra simplemente no le ha permitido establecer la autoridad a su manera.

Otros apuntan a las informaciones sobre sus lesiones y cuestionan si es capaz de gestionar activamente el sistema.

En cualquier caso, la toma de decisiones parece menos centralizada que antes de la guerra.

Canales diplomáticos abiertos, pero solo un poco

En los papeles, la diplomacia recae en el gobierno de Masoud Pezeshkian.

El canciller Abbas Araghchi continúa representando a Teherán en las conversaciones con EE.UU.

Pero ninguno de los dos parece estar marcando la estrategia y su autoridad se ve aún más cuestionada por el hecho de que la delegación iraní esté encabezada por el presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf.

El papel de Araghchi parece más operativo que de decisión.

Su breve marcha atrás sobre si el estrecho de Ormuz estaba abierto o cerrado -primero sugirió que el tráfico se había reanudado y rápidamente se retractó- ofreció un atisbo poco habitual de lo poco que el canal diplomático controla las decisiones militares.

Pezeshkian, por su parte, se ha alineado con la dirección general de la República Islámica sin moldearla visiblemente.

Considerado una figura relativamente moderada, el presidente iraní hasta ahora ha evitado impulsar una línea independiente.

Los retrasos en la segunda ronda de conversaciones con EE UU en Islamabad, la capital de Pakistán, refuerzan ese punto.

Incluso cuando los canales diplomáticos están abiertos, el sistema parece incapaz o poco dispuesto a comprometerse.

Un ámbito militar en expansión

El control del estrecho de Ormuz es la fuente más inmediata de influencia de Irán.

Pero las decisiones sobre su cierre recaen en el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), dirigido por Ahmad Vahidi, y no en el equipo diplomático.

Eso coloca el poder real en manos de actores que operan a puertas cerradas.

A diferencia de crisis anteriores, no hay una figura única e identificable que se apropie claramente de la estrategia.

En su lugar, surge un patrón: primero las acciones, luego los mensajes, y no siempre de forma coherente.

En la práctica, son las acciones del CGRI -ya sea al hacer cumplir el cierre de Ormuz o al atacar objetivos en todo el Golfo- las que parecen marcar el ritmo de la crisis.

Las respuestas políticas y diplomáticas a menudo siguen esas decisiones, en lugar de liderar.

Esto no señala necesariamente una ruptura de las ramas administrativas.

Pero sí sugiere que la autonomía operativa del CGRI se ha ampliado, al menos temporalmente, en ausencia de un arbitraje político claro.

Qalibaf da un paso al frente

En medio de esta ambigüedad aparece Mohammad Baqer Qalibaf.

Excomandante de la Guardia Revolucionaria y actual presidente del Parlamento, Qalibaf se ha convertido en una de las figuras más visibles del momento.

Se ha insertado en las negociaciones, se ha dirigido al público y, en ocasiones, ha enmarcado la guerra en términos pragmáticos más que ideológicos.

Dentro del Parlamento y en los ámbitos conservadores, la resistencia a las negociaciones sigue siendo fuerte.

El mensaje de línea dura se ha intensificado, y los medios de comunicación estatales y las campañas públicas presentan cada vez más las negociaciones como una señal de debilidad frente a los enemigos del país.

La posición de Qalibaf es, por tanto, precaria: activa, pero no claramente autorizada.

El presidente del Parlamento iraní insiste en que sus acciones se alinean con los deseos de Mojtaba Jamenei, pero hay pocas pruebas visibles de coordinación directa.

En un sistema que depende de señales desde la cúspide, esa ambigüedad es reveladora.

¿Coherencia declarada o ejercida?

En conjunto, estas dinámicas apuntan a un sistema que funciona, pero no está dirigido de manera coherente.

La autoridad del líder supremo existe, pero no se ejerce de forma visible. La presidencia está alineada, pero no lidera. La diplomacia está activa, pero no es decisiva.

El estamento militar tiene palancas clave, pero sin un arquitecto público nítido.

Las figuras políticas dan un paso al frente, pero sin una legitimidad clara.

Esto no es un colapso. La República Islámica permanece intacta.

Pero sí sugiere algo más sutil: un sistema que lucha por convertir la influencia que tiene -por ejemplo, la capacidad de cerrar el estrecho de Ormuz- en una estrategia definida en un momento de presión aguda.

Todavía puede actuar en múltiples frentes, pero le cuesta señalar una dirección clara a sus propios centros de poder.

Y en el modelo político de Irán, la coherencia se mantiene a través de las indicaciones.

Por ahora, el sistema resiste la presión, mantiene el control y evita cualquier desmoronamiento visible pese a la presión creciente.

No obstante, cada vez plantea más la pregunta de si la coherencia se está ejerciendo o simplemente declarando.

Un informe periodístico pone en entredicho las medidas de seguridad en torno al nuevo modelo de inteligencia artificial (IA) de la empresa Anthropic, que destaca de manera extraordinaria en la detección de vulnerabilidades en software. 

DW

Según Bloomberg, un pequeño número de personas no autorizadas con conocimiento de los sistemas de Anthropic habría conseguido acceder al modelo, denominado Claude Mythos Preview. Un portavoz de Anthropic declaró a varios medios especializados que la empresa está investigando la denuncia.

Claude Mythos: un modelo de IA que nadie más tiene

Según la propia Anthropic, Mythos logró detectar brechas de seguridad en distintos programas, algunas de ellas ocultas durante décadas. 

«Las vulnerabilidades que ha detectado han logrado, en algunos casos, eludir décadas de revisiones humanas y millones de pruebas de seguridad automatizadas», señaló la compañía en un comunicado. 

En manos equivocadas, este modelo de IA podría dar lugar al desarrollo de peligrosas armas cibernéticas. Anthropic no tiene planes de publicar Mythos y, por ahora, concede acceso únicamente a empresas y organizaciones seleccionadas para que puedan cerrar vulnerabilidades en sus propios sistemas. Entre ellas figuran Amazon, Apple, Google, Microsoft, Nvidia, CrowdStrike, JPMorgan Chase, Cisco, Broadcom, Palo Alto Networks y la Linux Foundation. 

Por ejemplo, los desarrolladores del navegador web Firefox anunciaron recientemente que, gracias a Mythos, lograron corregir 271 fallos de seguridad.

Cómo ocurrió el acceso no autorizado

De acuerdo con Bloomberg, entre los usuarios no autorizados había un empleado de un proveedor de servicios externo de Anthropic con acceso a los sistemas de la empresa de IA. 

Los usuarios no autorizados forman parte de un foro privado en línea y, por el momento, no han conseguido hacerse con el control del modelo. También les facilitó el acceso el conocimiento de cómo Anthropic había almacenado modelos anteriores. La compañía comunicó a Bloomberg que, hasta ahora, no dispone de indicios de que haya habido acceso al modelo fuera de los sistemas del proveedor externo.

La IA y los riesgos de ciberseguridad para el sector financiero

El presidente del Bundesbank, Joachim Nagel, había advertido apenas el martes sobre los considerables riesgos que el uso de la inteligencia artificial supone para el sector financiero. En un discurso pronunciado en Roma, señaló que esto conlleva riesgos cibernéticos nuevos y complejos, dado que los agentes de IA autónomos podrían exhibir comportamientos perjudiciales.

«La detección temprana y la contención de estos riesgos es de importancia decisiva para la estabilidad financiera, como lo pone de manifiesto el debate actual en torno a Mythos de Anthropic», afirmó Nagel. «Mythos es un modelo de IA que, al parecer, es capaz de identificar y explotar rápidamente vulnerabilidades de seguridad en el software de instituciones financieras».

En ese sentido, este modelo de IA parece ser un arma de doble filo, ya que podría utilizarse no solo para mejorar los sistemas de seguridad digital, sino también para explotar sus vulnerabilidades con fines maliciosos. 

Estados Unidos permitió que el Estado venezolano costeara la defensa de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Según un análisis del abogado John R. De La Vega, esta es una estrategia de las autoridades estadounidenses para blindar el caso penal contra nulidades procesales.

El Nacional

De La Vega mencionó que la estrategia de la Fiscalía para permitir el pago de los abogados de Maduro y Flores responde «a una necesidad procesal». Precisó que dicha necesidad sería «blindar el caso frente a posibles nulidades».

De esta forma indicó que el gobierno estaría priorizando asegurar una condena jurídicamente sólida. También buscaría evitar que limitaciones a la defensa efectiva deriven en un mistral o futuras apelaciones exitosas.

«En este tipo de procesos penales federales, cualquier limitación al derecho a una defensa adecuada puede abrir la puerta a un mistrial o a futuras apelaciones basadas en la violación del derecho constitucional a contar con representación legal efectiva», explicó el abogado.

Asimismo, agregó que la defensa «argumentó que las sanciones impedían ese derecho, lo que podía comprometer la validez del proceso».

Por este motivo, consideró que «el gobierno prefiere ceder en este punto antes que arriesgarse a que el caso se caiga por un defecto procesal». De esta forma se busca «asegurar una condena que sea jurídicamente sólida y difícil de impugnar en apelación».

La reciente autorización de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) para permitir el financiamiento de la defensa legal de Nicolás Maduro y Cilia Flores en Estados Unidos ha generado múltiples interpretaciones. Sin embargo, la medida incluye condiciones estrictas que limitan el uso de los fondos.

La Patilla

De acuerdo con la carta enviada por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York al juez Alvin Hellerstein, se emitieron licencias enmendadas que permiten al Estado venezolano pagar la defensa privada, pero bajo un marco claramente delimitado.

En primer lugar, la autorización solo aplica a fondos que el régimen chavista haya tenido disponibles a partir del 5 de marzo de 2026. Es decir, no se pueden utilizar recursos anteriores a esa fecha.

Otro punto clave es que queda totalmente prohibido el uso de dinero proveniente de la venta de petróleo o diluyentes que se encuentren en cuentas del Tesoro de Estados Unidos. Estos activos continúan protegidos por las sanciones vigentes.

Asimismo, las reservas de oro históricamente bloqueadas tampoco pueden ser utilizadas. Solo se permitiría el uso de ingresos generados recientemente, como nuevas actividades económicas o recursos fiscales, siempre que cumplan con las condiciones establecidas.

Con este esquema, las autoridades estadounidenses retiraron sus objeciones previas, lo que permite que Maduro y su esposa mantengan abogados privados en lugar de recurrir a defensores públicos.

Finalmente, se solicitó una audiencia de seguimiento en un plazo de 60 días, lo que indica que el proceso judicial continúa en desarrollo bajo supervisión del tribunal.

El presidente de Argentina, Javier Milei, ha confirmado que se presentará a la reelección en 2027 con el objetivo de consolidar el proceso de transformación económica y política iniciado tras su llegada al poder.

La Gaceta de la Iberosfera

«No solo voy a terminar este mandato, sino que voy a aplicar a otro si considero que hice las cosas bien», afirmó el líder de La Libertad Avanza en una entrevista, dejando claro que su continuidad dependerá, en última instancia, del respaldo de los argentinos.

El anuncio se produce en un momento clave, con el Gobierno avanzando en su agenda de reformas estructurales orientadas a reducir el peso del Estado, sanear las cuentas públicas y devolver la libertad económica a la sociedad.

Milei subrayó que su eventual reelección no es una cuestión personal, sino una herramienta para profundizar un modelo que busca romper con décadas de intervencionismo, inflación y decadencia institucional.

El mensaje del presidente argentino es nítido: el rumbo no se negocia. Tras años de crisis recurrente, su Gobierno apuesta por una transformación de fondo que, de consolidarse en las urnas en 2027, podría marcar un punto de inflexión en la historia reciente del país.

Con este anuncio, Milei no solo proyecta su continuidad, sino que lanza una señal al conjunto de Occidente: la alternativa liberal y soberanista no es una anomalía, sino una vía política con vocación de permanencia.

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