Armando Esteban Quito

En un movimiento que refleja un cambio estratégico en la política exterior, funcionarios de alto nivel de Estados Unidos viajaron a La Habana para discutir posibles reformas económicas y políticas en Cuba, en el marco de una iniciativa impulsada por la administración de Donald Trump. El objetivo: forzar cambios en un régimen que atraviesa una de las peores crisis de su historia reciente.

La Derecha Diario

La delegación estadounidense mantuvo reuniones reservadas con autoridades cubanas, en las que dejó un mensaje claro: el sistema actual es insostenible y existe una ventana limitada para implementar reformas antes de que la situación se deteriore aún más.

El contexto no podría ser más crítico. Cuba enfrenta una profunda crisis económica, con escasez de energía, inflación y caída de la producción, agravada tras la interrupción de suministros clave desde países aliados. Frente a este escenario, la presión de Washington aparece como un factor determinante para empujar cambios estructurales que el régimen ha evitado durante décadas.

Lejos de la pasividad de administraciones anteriores, la estrategia de Trump combina presión y negociación. Por un lado, endurece las condiciones económicas y diplomáticas; por otro, abre la puerta a una transición ordenada que permita estabilizar la isla sin necesidad de un colapso total.

Desde esta perspectiva, el viaje a La Habana no implica una concesión al régimen, sino una demostración de liderazgo: Estados Unidos busca marcar el rumbo de una eventual transformación en Cuba, priorizando la estabilidad regional y la seguridad a solo 150 kilómetros de sus costas.

Además, el enfoque apunta a introducir reformas económicas que permitan abrir el mercado cubano, atraer inversiones y reducir el control estatal sobre la economía. Sin embargo, desde La Habana han dejado claro que no están dispuestos a ceder en aspectos políticos centrales, lo que anticipa negociaciones complejas.

La iniciativa también tiene una dimensión geopolítica. En un escenario global cada vez más competitivo, Washington busca evitar que actores como China o Rusia amplíen su influencia en la isla, consolidando su presencia en una región históricamente estratégica.

Mientras tanto, el régimen cubano enfrenta una presión creciente tanto interna como externa. La combinación de crisis económica, aislamiento y exigencias internacionales coloca al gobierno en una posición cada vez más débil.

En este contexto, la postura de Estados Unidos bajo el liderazgo de Trump se presenta como un intento de encauzar un cambio inevitable. La incógnita ahora es si el régimen estará dispuesto a avanzar en reformas reales o si optará por resistir, prolongando una crisis que ya impacta de lleno en la población.

El Gobierno de Pedro Sánchez pretende ampliar de forma masiva el cuerpo electoral mediante la concesión acelerada de la nacionalidad española a millones de personas en el extranjero, en lo que diversas fuentes parlamentarias interpretan como una maniobra política ante la falta de apoyos internos suficientes.

La Gaceta de la Iberosfera

Bajo el paraguas de la Ley de Memoria Democrática, conocida popularmente como «ley de nietos», el Ejecutivo ha facilitado que descendientes de exiliados de la Guerra Civil y del franquismo, así como hijos de mujeres que perdieron la nacionalidad al casarse con extranjeros, hayan podido acceder directamente al pasaporte español. Este mecanismo, cuyo plazo finalizó el 22 de octubre de 2025 tras una prórroga, ha generado un volumen de solicitudes sin precedentes.

Las cifras reflejan la magnitud del proceso. Hasta finales de febrero, se habían registrado 2.560.193 peticiones, de las cuales ya se han resuelto 538.329 expedientes. De ellos, 531.297 han sido aprobados frente a apenas 7.032 denegaciones, lo que supone una tasa de aceptación cercana al 98%. Si esta tendencia se mantiene, el número total de nuevos ciudadanos podría superar con holgura los 2,5 millones.

Desde la oposición, VOX denuncia la falta de transparencia del Ejecutivo. Aseguran haber solicitado reiteradamente datos detallados sobre las concesiones sin obtener respuestas claras por parte del Gobierno, que, según sostienen, evita concretar el alcance real del impacto electoral de estas nacionalizaciones.

La diferencia clave respecto a otros procesos migratorios reside en los derechos políticos inmediatos. A diferencia de quienes obtienen permisos de residencia mediante regularizaciones —que deben esperar años para acceder a la ciudadanía—, los beneficiarios de esta ley adquieren directamente el derecho al voto una vez inscritos en el Registro Civil. De los expedientes ya aprobados, cerca de 292.944 personas han completado este trámite, lo que les habilita para participar en futuros comicios sin restricciones.

No obstante, el potencial efecto electoral presenta matices. Entre los nuevos nacionales hay menores de edad y personas de avanzada edad, lo que limita su peso inmediato en las urnas. Además, fuentes diplomáticas subrayan que la mayoría no busca implicarse en la política española, sino aprovechar las ventajas de poseer un pasaporte europeo que facilite la movilidad y el acceso a oportunidades laborales dentro del espacio Schengen.

En caso de que estos ciudadanos permanezcan fuera de España, su incorporación al Censo Electoral de Residentes Ausentes podría alterar significativamente su volumen. En las elecciones generales de 2023, este censo superaba los 2,28 millones de electores, aunque con una participación muy reducida, en torno al 8%. Aun así, el voto exterior ya ha demostrado ser determinante en la asignación de escaños en varias convocatorias recientes.

La procedencia geográfica de las solicitudes revela una clara concentración en Iberoamérica. Argentina lidera con diferencia el número de expedientes favorables, superando los 233.000. Sólo en sus consulados de Rosario y Córdoba se han tramitado más concesiones que en países completos como Cuba, que ocupa el segundo lugar. También figuran en el listado otros Estados latinoamericanos, mientras que fuera de esa región apenas destacan Francia y Estados Unidos.

El volumen de solicitudes fue tal que obligó a habilitar sistemas telemáticos adicionales para evitar el colapso de las oficinas consulares. Más de 1,17 millones de peticiones se realizaron de forma presencial y cerca de 1,39 millones a través de plataformas digitales.

El martes 28 de abril a las 15:00 (hora del este de EE. UU.) , la Iniciativa de Resiliencia en Seguridad Nacional Adrienne Arsht del Atlantic Council , en el Centro Scowcroft para la Estrategia y la Seguridad, y el Centro Adrienne Arsht para América Latina organizarán un evento titulado » Periodistas en riesgo » sobre los peligros que enfrentan los periodistas en Venezuela.

Durante décadas, el régimen autoritario de Venezuela ha devastado la libertad de prensa encarcelando a corresponsales y clausurando medios de comunicación. Actualmente, ocupa el puesto 160 en el Índice de Libertad de Prensa de Reporteros Sin Fronteras, y los periodistas se arriesgan a sufrir represalias por hablar en contra de la dictadura.

En este evento participarán periodistas que han cubierto la actualidad de Venezuela, quienes debatirán sobre las amenazas que enfrentan los corresponsales bajo el gobierno del presidente Nicolás Maduro y sobre cómo se vislumbra el futuro del periodismo tras su captura.

La Oficina de la Vocería Oficial de María Corina Machado y Edmundo González Urrutia rechazó este martes como “falso” un reportaje publicado por el diario español El Español, que afirmaba la existencia de negociaciones en Chicago entre sus equipos y representantes del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, para definir fechas y fases de una eventual transición política en Venezuela.

MFM

En un mensaje publicado en la red social X, la cuenta oficial @voceriavzla señaló: “Cumplimos con informar que este reporte es falso. Desconocemos el origen de esa información y lo que allí se explica sobre nuestros equipos”.

¿Qué decía el reportaje desmentido? Según el artículo de El Español, publicado el mismo 21 de abril, doce delegados —divididos en tres mesas de trabajo (Control, Finanzas y Acción Política)— se habrían reunido desde el lunes en una sede de la Administración para el Control de Drogas (DEA) en Chicago. El medio citaba fuentes anónimas e indicaba que María Corina Machado encabezaría la mesa de Finanzas, mientras que Ismael García y Omar González dirigirían las otras áreas. Carlos Blanco actuaría como articulador.

El texto vinculaba estas supuestas conversaciones con la necesidad de acordar plazos, condiciones y posibles amnistías parciales para sectores del chavismo dispuestos a facilitar una salida pactada tras la captura de Nicolás Maduro.

El desmentido ocurre en un momento de alta sensibilidad para la oposición venezolana, que busca consolidar apoyo internacional tras los cambios políticos en Estados Unidos y la situación interna del país. Machado y González Urrutia han mantenido contactos previos con autoridades estadounidenses, incluyendo reuniones con Rubio, pero la vocería insiste en que la información sobre negociaciones específicas en Chicago no corresponde a la realidad actual de sus equipos.

Este lunes, 20 de abril, hubo más movimiento de lo habitual en el peaje que da entrada a Ciudad Guayana. El oficialismo convocó una caravana para pedir el levantamiento de sanciones. Había autobuses que trasladaron a trabajadores de las industrias básicas hasta el lugar, bailarines con trajes de fantasías carnestolendas y música a todo volumen.

El Pitazo

Nadie estaba vestido de rojo y las canciones que se escuchaban eran de calipso. No sonaban las recicladas canciones de las campañas del chavismo. Y no es este un detalle menor, tomando en cuenta que toda la puesta en escena estaba armada para recibir a Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional y miembro del Partido Socialista Unido de Venezuela, fundado por Hugo Chávez.

La gente esperó a Rodríguez desde las 11:00 a.m hasta casi las 3:00 p.m cuando apareció en una caravana de camionetas y motos. Mientras la espera transcurría, el equipo organizador regalaba banderas a todos los choferes que pasaban por el peaje y, de paso, aprovechaban para hacer grafitis en los vehículos. En los vidrios de los carros escribían “Venezuela vuela libre”, un eslogan que el oficialismo quiere acuñar para pedir el levantamiento de las sanciones.

La peregrinación

La administración gubernamental ha calificado la actividad como una peregrinación. “Es una peregrinación para el encuentro, para el abrazo, para superar los obstáculos, para superar las diferencias, para pasar la página. Una peregrinación para que Venezuela recupere el derecho a desarrollarse libremente, para que Venezuela pueda seguir creciendo sin sanciones que obstaculicen ese crecimiento”, dijo Rodríguez en una tumultuosa y rápida declaración a la prensa, antes de subirse a un camión que lo llevaría a una tarima que ya estaba preparada en el portón 1 de la estatal Sidor.

El presidente de la Asamblea Nacional dijo que él percibe que el país está ‘revitalizando’ su economía con algunas licencias que se han otorgado por parte de la administración de Donald Trump.

“Mire, solamente para citar un número: hay aproximadamente 1.800 sanciones vigentes en este momento en contra de Venezuela y se han emitido 18 licencias, una cantidad exigua, incluida la licencia para la explotación de oro y petróleo. Solamente con eso ya se empieza a sentir la revitalización de la economía aquí en Guayana y en el territorio nacional. Qué significaría si estuviéramos completamente libres de sanciones como son todos los países o la mayoría de los países del mundo”, señaló el diputado.

El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) denunció el lunes 20 de abril el fallecimiento de dos personas privadas de libertad en los internados judiciales El Rodeo III y IV en menos de 24 horas.

El Nacional

Las víctimas fueron identificadas como Deivi Enrique García y Ovidio José Madriz Mendoza, quienes, de acuerdo con la organización, habrían muerto por paro respiratorio. La ONG destacó que la simultaneidad de los casos impide considerarlos como eventos aislados.

“Dos muertes en un mismo complejo penitenciario, en menos de 24 horas, no pueden entenderse como hechos aislados sino como parte de un patrón sistemático de abandono”, señaló el OVP en un comunicado publicado en redes sociales.

El Rodeo IV, sin registros previos de muertes

El OVP destacó que, hasta ahora, no existían registros públicos sobre fallecimientos de reclusos en el internado judicial El Rodeo IV, por lo que la muerte de García sería la primera documentada en este recinto.

La organización advirtió que este hecho evidencia que incluso las nuevas infraestructuras penitenciarias reproducen las condiciones que han causado la muerte de miles de reclusos en el país.

El Observatorio informó que elevará el caso ante organismos internacionales, incluyendo la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y la Misión Internacional de Determinación de los Hechos sobre Venezuela.

La organización advirtió que el sistema penitenciario venezolano está marcado por condiciones críticas, entre ellas hacinamiento extremo, insalubridad y deficiencias en servicios básicos.

Los internos enfrentan falta de acceso regular a agua potable y alimentación adecuada, así como atención médica inexistente o tardía, lo que favorece la propagación de enfermedades, de acuerdo con los reportes del OVP.

A estas condiciones se suman denuncias reiteradas de maltrato, negligencia, castigos arbitrarios, violaciones al debido proceso y restricciones severas al contacto con familiares.

Exigencias a las autoridades

La organización reiteró que corresponde a la administración de Delcy Rodríguez reparar a las víctimas, y exigió al Ministerio Público y a la Defensoría del Pueblo cumplir con su obligación de investigar y garantizar derechos.

El OVP enfatizó que estas instituciones no deben permanecer como “espectadores del deterioro del sistema penitenciario”, sino actuar conforme a la Constitución y las leyes.

El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) denunció que las autoridades del Centro Penitenciario Yare III, en el estado Miranda, suspendieron sin previo aviso las visitas familiares previstas para este lunes 20 de abril.

El Nacional

La medida se produjo en medio de rumores sobre un presunto motín ocurrido durante la madrugada, que posteriormente fue confirmado por las autoridades, lo que generó preocupación entre los familiares que se congregaron a las afueras del penal sin recibir información oficial.

La organización señaló, a través de un comunicado publicado en redes sociales, que únicamente se permitió el ingreso de paquetería con alimentos y artículos de uso personal, mientras los parientes exigían poder ver a sus allegados.

Familiares de presos en Yare III exigen información

Testimonios recogidos por el OVP señalaron que hasta el momento no se había recibido información oficial sobre lo ocurrido en horas de la madrugada en Yare III. “Lo único que dijeron es que supuestamente estaba la Fiscalía dentro con el Plan Cayapa, pero no hemos visto salir a nadie ni sabemos más nada”, relató un familiar.

Otros asistentes indicaron haber observado el ingreso de unidades y ambulancias al recinto. También señalaron versiones no confirmadas sobre incidentes en los módulos II y IV.

Horas más tarde, el Ministerio Público confirmó la apertura de una investigación formal sobre los hechos ocurridos en Yare III, sin ofrecer más detalles.

El organismo designó una comisión de fiscales adscritos a la Dirección de Protección de Derechos Humanos, encabezada por un fiscal con competencia nacional, con el objetivo de aclarar la situación y garantizar los derechos de la población privada de libertad.

Denuncia por violación de derechos

El OVP advirtió que la suspensión de visitas sin causa justificada, sumada a la falta de información, constituye una violación a los estándares internacionales de derechos humanos.

La organización subrayó que la visita familiar es un derecho fundamental para los reclusos y sus allegados, y cuestionó que este tipo de medidas se adopten sin planificación ni comunicación previa.

Asimismo, alertó sobre el impacto económico en los familiares, muchos de los cuales recorren largas distancias, pernoctan en las inmediaciones del penal e invierten recursos limitados para llevar alimentos e insumos básicos que, en numerosos casos, representan el sustento principal de los internos.

El observatorio calificó la situación como una forma de maltrato hacia los familiares, al someterlos a largas esperas bajo el sol y a la incertidumbre ante la falta de respuestas oficiales.

En ese sentido, exigió a la administración de Delcy Rodríguez ofrecer información veraz y oportuna sobre cualquier eventualidad en los centros de reclusión.

El OVP insistió en que las autoridades tienen la obligación de garantizar los derechos tanto de las personas privadas de libertad como de sus familiares, y evitar que continúen situaciones de desinformación que incrementen la tensión en el sistema penitenciario.

La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció el domingo 19 de abril que “esta semana estaremos instalando la gran consulta nacional por la nueva justicia” que, según sus palabras, tendría como fin construir “un sistema de justicia verdaderamente humano”, que no “criminalice la pobreza” y ofrezca “mecanismos alternativos a la privación de libertad”.

Por: Pedro Pablo Peñaloza – Infobae

Los más optimistas -que los hay- creen que allanaría el camino hacia una reinstitucionalización que eventualmente conduciría a la democracia. Los más pesimistas -que son la mayoría- temen que se trate de un reacomodo de fichas para afianzar a la nueva mandamás del chavismo.

Sin embargo, más allá de esos objetivos, en el fondo asoma la renovación del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), espacio clave para el control del poder donde Delcy Rodríguez y su hermano Jorge Rodríguez, líder del Parlamento, no tienen figuras de su confianza.

Tanto Hugo Chávez como Nicolás Maduro aprobaron en su momento grandes reformas para garantizar su tutela sobre el TSJ. Integrada por militantes del oficialismo, la cúpula del Poder Judicial ha sido utilizada como ariete contra la oposición hasta llegar al extremo de prácticamente asumir las funciones del Consejo Nacional Electoral, para convalidar la proclamación del triunfo de Maduro en las cuestionadas elecciones del 28 de julio de 2024.

Ahora corre el rumor de que al menos 12 de los 20 magistrados que conforman la máxima instancia judicial de Venezuela pasarían a retiro para ser sustituidos por la Asamblea Nacional que dirige Jorge Rodríguez.

De fondo

El abogado Alí Daniels, director de la ONG Acceso a la Justicia, subraya que la transformación del sistema de justicia en Venezuela no puede limitarse a un canje de nombres.

Esto no pasa por un cambio de funcionarios sino por reconocer que en el país opera un sistema de injusticia, porque la justicia no es ni imparcial ni independiente”, acota el experto legal.

Daniels sostiene que el Poder Judicial venezolano requiere “jueces y magistrados que decidan, no que obedezcan” al gobierno chavista. “Es necesario que jueces y magistrados sean capaces de dictar sentencias contrarias a los deseos e intereses del poder, cosa que no ha ocurrido en más de 20 años. Sin eso, cualquier cambio es cosmético”.

El defensor de Derechos Humanos recuerda los testimonios de centenares de presos políticos que escucharon de boca de los jueces decir que no dictaban un fallo “porque no hemos recibido instrucciones sobre su caso”. Igualmente, alerta sobre la corrupción en los tribunales venezolanos y su impacto negativo en la administración de justicia.

La convocatoria de la presidenta encargada es muy genérica, no se sabe la amplitud, profundidad y las verdaderas intenciones que se esconden allí, pero esto no pasa por cambiar nombres sino por medidas estructurales”, insiste el portavoz de Acceso a la Justicia.

¿Esperanza?

Los cambios en el TSJ ocurrirán en un momento muy particular, tras el ataque ejecutado el 3 de enero por Estados Unidos que concluyó con la captura de Maduro y su esposa Cilia Flores.

Bajo la presión de Washington y ante la exigencia social de una apertura hacia la democracia, el “refrescamiento” podría servir para incorporar a abogados independientes que contribuyan a equilibrar las fuerzas dentro de la institución.

No obstante, los antecedentes no son muy halagüeños. La reciente renovación de la Fiscalía General de la República se redujo a la salida de una pieza de Maduro para que entrara una de los Rodríguez, que de esa manera se aseguraron el manejo del organismo que monopoliza la acción penal en Venezuela.

A la expectativa de cómo puedan evolucionar los hechos, un diputado opositor que prefiere reservar su identidad razona: “Para desarrollar su agenda, Delcy Rodríguez necesita tomar el poder y eso aún no lo tiene. Por eso la importancia del TSJ”.

Son varios los casos de personas que, tras ser declaradas clínicamente muertas, aseguran haber vivido experiencias difíciles de explicar. Esta vez, el relato es de una joven de 24 años que estuvo sin vida por 10 minutos y sostiene que lo que vio «del otro lado» le cambió la vida.

Crónica

Rubi Rolgue, estudiante de medicina e influencer de México, había iniciado su día como cualquier otro, pero al llegar el mediodía la situación dio un giro brusco: no podía mover las piernas y comenzó a tener serias dificultades para respirar.

La joven llamó desesperada a su pareja y, al llegar al hospital, los médicos informaron que su saturación de oxígeno había caído de forma abrupta hasta el 65%, un valor considerado de alto riesgo y potencialmente mortal.

Ya internada, los profesionales de la salud confirmaron el diagnóstico de tromboembolia pulmonar bilateral, una afección causada por coágulos que obstruyen el flujo sanguíneo en las arterias de ambos pulmones.

Esa misma noche, Rubí sufrió un paro cardíaco y, apenas cinco horas más tarde, su corazón volvió a detenerse a causa de un coágulo de sangre potencialmente mortal. Estuvo clínicamente muerta durante 10 minutos y, tras lograr reanimarla, los médicos la diagnosticaron con muerte cerebral.

Vivió cinco años en «una realidad paralela»

La joven afirmó que su vida actual fue «borrada» al ser transportada a una línea temporal paralela durante cinco años, mientras su corazón no latía.

«No salté a otro lugar ni a otro tiempo», dijo Rubi, estudiante de medicina, y agregó: «Mi vida simplemente pareció continuar, día tras día, desde 2025 hasta 2030. El mundo del futuro era más avanzado y pacífico que el que había dejado atrás».

La chica dijo que las personas «no dependíamos tanto de los teléfonos móviles» y que la tecnología «había automatizado tareas cotidianas», lo que daba a la gente más tiempo para socializar.

«Aún conservaba mi trabajo, pero pasaba la mayor parte del tiempo con mi esposo y el resto de mi familia. Con el paso de los años, todos envejecimos, como habría ocurrido durante esos cinco años», manifestó, tras vivir esa particular experiencia en lo que ella asegura fue media década.

Rubí describió esa experiencia como una continuidad de su vida y no como una realidad completamente distinta: «El mismo marido que tengo aquí, también lo tenía allí».

Venezuela sigue siendo un país con recursos, con talento y con memoria. Una combinación—rara y poderosa—de irreverencia, resistencia, rebeldía y nobleza que no es quimera, es verdad, es luz que no se anuncia sino que insiste

ORLANDO VIERA-BLANCO
21/04/2026

Hay una razón incómoda—pero profundamente esperanzadora—para ser optimista sobre Venezuela: tocamos fondo. No en un sentido retórico. En un sentido histórico. El 3 de Enero del 2026 significó el epílogo de la mayor devastacion que haya vivido el país desde la caída de la primera república el 25 de julio de 1812 [terremoto incluido].

Debilidad política, un ejército ideologizado, un estado criminal y una crisis económica, social y moral sin precedentes convirtieron a Venezuela en un país caótico como el medio oriente y depauperado como algunas naciones Africanas. Quién iba a pensar que Caracas podría ser bombardeada como lo fue Bagdad, Damasco, Teheran o Kabul, habiendo pasado además una hambruna mordaz.

Entre 2013 y 2023 el país experimentó una caída de su PIB cercana al 75–80%, una de las más severas registradas en tiempos de paz. Inexplicable en un país que recibió [1.999 y 2012] la mayor suma de ingresos petroleros que jamás haya recibido nación alguna en términos per capita en LATAM. La deuda externa se quintuplicó y PDVSA [otrora empresa líder del mundo] quedó desahuciada.

Pasamos de una economía de 350/Billones de dólares [PIB] y una producción de petróleo de 3.5 millones de B/d a un PIB que no toca los 85 Billones de dólares [inferior al Salvador o Guatemala] y menos de un millón de barriles B/d. No fueron las sanciones ni una recesión convencional. Fue una debacle estructural comparable a economías devastadas por guerras, por cuba del mayor despilfarro sufrido en nuestra historia.

Sin embargo el propio fenómeno muestra algo contraintuitivo. Los colapsos extremos preceden recuperaciones extraordinarias. No automáticamente. Pero sí con una lógica clara: cuando todo ha sido destruido—precios, instituciones, moneda, confianza—cualquier corrección básica y cambio del modelo de poder puede producir un crecimiento exponencial.

Ese es el punto de partida del optimismo…

Venezuela y la lenta victoria de la realidad

Venezuela no nació de la escasez. Venezuela se explica por una tragedia que se contradice a su historia de prosperidad y libertad. Venezuela se presenta mejor por su memoria. Porque antes del colapso, Venezuela fue una sociedad abierta al mundo. No perfecta, pero sí profundamente viva. Como escribió Alexis de Tocqueville, “las naciones no son más que el reflejo de sus ciudadanos”. Y hemos sido ciudadanos buenos y privilegiados. Otra cosa es que hemos sido mal administrados.

La reconstrucción de Venezuela no dependerá únicamente de reformas económicas o cambios políticos. Dependerá de la recuperación de una ética social basada en el trabajo, la solidaridad y la integración. Y ese plasma está en nuestras venas.

Por más de 5 décadas el país no fue lugar de salida sino de llegada. Italianos, portugueses, españoles, árabes, latinoamericanos, judíos europeos, todos encontraron en nuestro territorio un sueño, una posibilidad, un hogar

No fuimos la sombra en la palabra ni en el andar, sino palabra cálida, buena, de bienvenida y de luz sobre la sombra. No preguntábamos de dónde venían, sino qué querían construir. Al forastero sólo lo amanecíamos con un café, una sonrisa y una arepa.

Caracas era una ciudad que miraba hacia adelante y le escribían canciones. En cada esquina una tradición con aroma a extranjero: De Pinto a Miseria, de Pele el ojo a las ánimas, de Marrón a Pelota o del Chorro [Juan y Agustin Perez] a Padre Sierra, de La Bolsa a Sociedad. Y así íbamos felices—literalmente—de Fe a Remedios y de las Delicias a eternidad… con un canto queriendo tanto a nuestra Caracas que mientras vivamos no podremos olvidar.

Las universidades públicas formaban generaciones enteras de profesionales. La movilidad social—con todas sus imperfecciones—existía. Había una ética tácita: trabajar, progresar, integrarse.

Esa Venezuela—moderna, mestiza, confiada—no era una ficción. No era historia tabulada. Era una experiencia histórica. Por eso el colapso no puede entenderse como destino. Fue una desviación. Y lo que se desvía, podemos corregirlo. Como decía la idea recurrente en la poesía de Eugenio Montejo: “Después de la noche más larga, el alba insiste.”

La teoría de la dilución progresiva del poder. Moderación vs. supervivencia

En Venezuela el dilema de ser o no ser se expresa en lo que podríamos llamar la dilución progresiva—si acaso inevitable—de una coalición dominante que no legitima ni por votos ni por ideal venezolano. El poder no descansa en un pueblo amable. Se fragmenta entre cúpulas mafiosas; enchufes; redes informales de base fracturadas y factores de poder invadidos de maldad.

Sin Petróleo y vigilados, el sistema perdió el reparto y el fusil, para convertirse en supervivencia. Y ocurre lo inevitable: la coalición se desinfla, se autodesaloja y se purga así misma. El agente externo—contralor y tutor—impone una agenda y un miedo creíble, pulsando una dilusión progresiva inevitable. Lucen cohesionados y bajitos. Pero el costo de la dinámica de obediencia al ‘visitante’, produce una caída lenta pero irreversible, donde es difícil lograr un segundo aire.

El rebote económico es verdad “podría favorecer» al régimen. Pero como advierte Leonard Binder—académico de la Universidad de Chicago que estudió la modernización y reconstrucción del Estado devastado por guerras y conflictos—los sistemas autoritarios pierden cohesión cuando se ven impedidos de reintegrar las neutralizadas estructuras autoritarias. Y se derriten inexorablemente. El pueblo no olvida sus penurias, [de Zamuro a Miseria, de Piedad a Muñoz] cerca donde reposan los restos de Bolivar, la Plaza Mayor y nuestra catedral. Monumentos a la nobleza y dignidad, que el régimen no honra.

Lo que le queda [coalición dominada] es la moderación forzada de su comportamiento. Moderación que llega tarde por inocua. Moderación que no oculta ni borra su maldad y su mazo. Moderación que no evita morir políticamente. La noticia para el régimen no es buena: aun permaneciendo en el poder bajo una dinámica de “agenda y menú fijo”, el descontento, la barbarie, las heridas de las torturas, la humillación y el estómago, también tienen memoria. Y aún en el rebote, recordar lo vivido antes y durante de la quinta, no la redime, la condena irreversiblemente.

Entonces el diluvio de la coalición autoritaria transita de forma silenciosa, progresiva, erosiva, incontenible. Perdió su base de supervivencia real: la gente. El miedo cambió de acera y sus alianzas-internas y externas- no sólo se voltean, los empujan. Y el miedo creíble se convierte en el ancla invisible. Un factor decisivo: el temor paralizante del régimen de salirse del perímetro impuesto por EEUU. Un miedo frio y sigiloso que opera como fría y sigilosamente. O te adaptas o te atrapo. Una vigilancia que limita el margen de radicalización.

El resultado es una paradoja: un régimen autoritario que se ve obligado a comportarse racionalmente. Algunos pensarán que esa lógica de ángel redentor podría darle pulmón, pero el tema es que la utopía bolivariana pasó de ser un simulacro a un títere kafkiano angustiado, auto oprimido y atrapado en su propio dilema. No es ser o no ser. Es dejar de ser [a juro] sin razón de ser.

Un experimento llamado “revolución bolivariana” ha bajado al sepulcro. La lucha de clases se convirtió en boomerang. El resentimiento en su propia pala. La división en su hoz y la traición en su bala.

El desplazamiento, el odio y miseria, es el martillo [y el grillete] que el pueblo le coloca en sus tobillos. Porque si algo no olvidan los pueblos fue injusto dolor, de zamuro a miseria…

La moderación ya no se disfraza revolución. El pueblo está herido. Una herida mortal que en su momento—hay que reconocerlo—acabó con un país portátil, y ahora liquidara un país de maletín.

Una lección incómoda pero necesaria. Razones para creer

Ser optimista en Venezuela hoy no es un acto de ingenuidad. Es una lectura estructural. Porque el colapso fue tan profundo que ha creado las condiciones para un rebote en todo sentido: moral, económico, político, social y cultural-sic.

Las economías que pierden más del 70% de su producto interno bruto—como ocurrió en Venezuela—no suelen estancarse indefinidamente. La teoría del rebote y la dilución del poder, no son cuentos de coser y cantar. Binder nos recuerda que cuando la economía cae el poder ya no es monolítico, y sí rebota, tampoco garantiza permanencia.

El economista Joseph Schumpeter lo expresó con claridad en su teoría de la “destrucción creativa”: los sistemas al colapsar, eliminan estructuras ineficientes y abren espacio para nuevas formas de organización. En contextos normales ese proceso es gradual. En contextos extremos, es abrupto. Venezuela no está reconstruyéndose sobre ruinas parciales, sino sobre una tabula casi rasa en múltiples dimensiones. Y en esa condición reside, paradójicamente, una ventaja.

Sin embargo en medio de esas cenizas subyace la esencia de una nación profundamente generosa. Esencia mestiza y multicultural, que nos une y nos motiva a un reencuentro tanto glorioso como merecido y milagroso.

El rebote milagroso. Recordar la imagen de mi propio yo

La cultura del progreso, de la movilidad y la ansiedad positiva de integración social sigue viva, aunque dispersa. Y es allí donde reside una de las mayores fortalezas del futuro venezolano. Más de ocho millones de venezolanos emigraron en la última década. Esa diáspora representa una reserva extraordinaria de capital humano.

Ingenieros, médicos, empresarios, técnicos. El día que una parte significativa de ese talento comience a regresar, no por nostalgia sino por oportunidad, se producirá un punto de inflexión. Como escribió Rómulo Gallegos: “La tierra llama.” Y esa llamada, tarde o temprano, encuentra respuesta. Entonces la reconstrucción no es sólo económica. Será sobre todo un reencuentro moral.

Venezuela necesita redescubrir su identidad: una sociedad abierta, integradora, alegre. Nunca fuimos esencialmente violentos ni estructuralmente divididos. Sufrimos de un odio y una fractura inducida. Y puede ser superada. No con el voto sino recuperando con nuestra actitud, cantándole a Caracas, a la gran Sabana, a nuestros valles y montañas, a la nueva vida.

Por su puesto que la democratización del país pasa por la legitimación profunda de nuevas autoridades. Pero antes de la papeleta la educación, las lecciones aprendidas, el regreso a casa, la recuperación identitaria y un nuevo sentimiento nacional: no solo ser ciudadanos sino conciudadanos.

San Juan de la Cruz dejó una de las imágenes más poderosas: “En una noche oscura…salí sin ser notada.” La noche no es el final. Es tránsito. Votar no es la luz. Antes, es salir de nuestra propia cueva y ser nosotros mismos. El tránsito de la anomia a la razón, es la recuperación del ser consciente porque piensa distinto. No es depender de otro taita. Es depender de mi propio yo.

Recuperar Venezuela implica también recuperar el orgullo de ser venezolano, como ser pensante y capaz. No como nostalgia, sino como proyecto. Un país que fue integró culturas, de creció educando, construyendo ciudadanos del mundo—desde una beca Gran Mariscal hasta tener una migración variopinta—puede hacerlo de nuevo. No desde la ingenuidad sino desde la experiencia. Es diluir el odio con amor y tolerancia. No habrá reconstrucción posible si no se disipan los resentimientos. Cómo? Inclusión, inclusión y más inclusión. Actitudes superiores y señoriales de coma alta que son las madres de todas las virtudes.

El odio fue un recurso político muy poderoso. Un obstáculo tanto moral como económico devastador. La Venezuela que viene no puede construirse sobre la revancha, el insulto ni la ignominia. Debe construirse sobre la integración que es agregación social [Dixit Ruth Capriles], la pluralidad y el gentilicio.

Venezuela no necesita inventarse de nuevo. Necesita recordarse. Recordar que fue capaz de recibir al mundo. Que supo construir. Que alguna vez creyó—y vivió—el progreso en mi propia realidad, no en mi imaginación.

Optimismo como responsabilidad

Ser optimista hoy es reconocer que la maldad ha terminado. Que la Venezuela posible y buena ha encontrado apoyo !y reconocimiento!. Que la sociedad—aun herida—conserva su capacidad de reconstrucción pero también su voluntad de deslastrar la maldad. Que el venezolano que vivió en libertad ahora la valora y la cuidará, y que los hijos de la patria que no la han conocido, la anhelan, la quieren respirarla-pura y sanamente-en paz, cantando, sonriendo, caminando libremente de Gradillas a Sociedad.

Es la Venezuela que sale de la sombra en la palabra para convertirse en luz en el andar…Luz propia, luz perpetua, luz que no es de un mesias redentor, sino la luz de lo vivido y por vivir. Venezuela no está condenada. Está en tránsito.

Y soy optimista. No un optimismo que nace del deseo sino del diagnóstico. No un optimismo iluso sino sufrido. Una deuda intelectual: integrarnos más.

Lo que viene no será lineal. Habrá retrocesos, tensiones, errores. Pero el avance llegará, que es reencuentro, rectificación, reconcliación, nuevas actitudes, que son nuevas querencias y capacidades.

Venezuela sigue siendo un país con recursos, con talento y con memoria. Una combinación—rara y poderosa—de irreverencia, resistencia, rebeldía y nobleza que no es quimera, es verdad, es luz que no se anuncia sino que insiste… ¡es recordarnos de Jesuitas a Maderero!

Abogado. Ex Embajador en Canadá
@ovierablanco vierablanco@gmail.com

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