La campaña electoral en Venezuela ha subido de decibelios en los últimos días. A la retórica agresiva habitual de Diosdado Cabello, vicepresidente del partido oficialista, se han sumado el presidente Nicolás Maduro y su principal operador político, Jorge Rodríguez. En el Palacio de Miraflores, la sede del Gobierno de Venezuela, están sorprendidos por los datos de las encuestas que colocan a Edmundo González, el candidato opositor, por encima de Maduro. Pensaban que alguien desconocido no podría hacerles sombra en tan poco tiempo. Edmundo, en escasos meses, ha conseguido recibir casi todo el capital político de María Corina Machado, la líder opositora indiscutible a la que no le han permitido participar en las elecciones presidenciales que se celebran el 28 de julio. La situación genera una gran incertidumbre: ahora mismo está en el aire cómo actuaría el chavismo en el caso de una victoria para los opositores.
Por: Florantonia Singer y Juan Diego Quesada – El País
La consigna del oficialismo en los últimos días ha sido clara. Maduro y Rodríguez han atacado los 74 años de González. Le llaman el gallo pataruco y a Maduro, el gallo pinto, por ser más joven. Maduro, que tiene 61, no quiso el sábado andarse con rodeos durante un mitin en Lara: “Hay un viejo decrépito que quiere tomar el poder”. Poco después, el opositor le respondió: “Vamos a construir un país donde el presidente no insulte”. González también ha tenido que lidiar con los insultos de empleados públicos, un sector dominado por Cabello y que considera que su puesto de trabajo está ligado al chavismo.
A diferencia de Machado, que tiene que ir por carretera a sus actos porque pesa sobre ella una prohibición de abordar vuelos comerciales, González ha viajado con su esposa en vuelos comerciales, en clase turista, a los actos que ha hecho en el interior del país. Este sábado, en su última ruta, fue hostigado cuando tomaba el vuelo para el encuentro en Barinas por la aerolínea estatal Conviasa. “No le da pena viajar con nosotros después que nos quitaron un avión de Emtrasur (el avión venezolano retenido en 2022 en Argentina con tripulantes iraníes y entregado este año a Estados Unidos), de haber destruido la economía del país”, se escucha que le dice un trabajador desde el mostrador de la aerolínea en un video que ha corrido por las redes sociales. “¿Y si le retenemos el boarding pass y no viaja?”, agregó. Luego, una aeromoza se sumó a los señalamientos antes de abordar y delante de todos los pasajeros que estaban haciendo el embarque. “Yo, siendo usted, no viajaría acá, después de andar pidiendo sanciones. Esta es una aerolínea del Gobierno: sí eres descarado”. A ambos, González respondió con silencio.
La campaña inició el jueves en Caracas. En un punto Maduro, en otro, Edmundo. Una movilización opositora de este calibre no se veía desde 2019, durante los tiempos de Juan Guaidó, que pasó como un desconocido a convertirse en la esperanza de la oposición -al final fue una opción frustrada. Haciendo una medición de fuerza en los mítines, está claro que el chavismo retrocedió en su base de apoyo y que María Corina Machado centrifuga un enorme apoyo popular que ha trasladado a González Urrutia, el nombre que han permitido inscribir en la tarjeta de la Mesa de la Unidad Democrática. La claridad en los números, sin embargo, no permite dibujar escenarios claros. El presidente colombiano, Gustavo Petro, trata que Maduro y la oposición firmen un acuerdo en el que se comprometan a respetar los resultados, sean cual sean. Ahora vuelve a entrar en el escenario Estados Unidos, con quien Maduro ha aceptado volver a dialogar.
El chavismo hace campaña criticando a su propio Gobierno (”hay que acabar con la corrupción y la desidia”) y asegurando que los problemas económicos son culpa de la oposición, que según ellos ha defendido la imposición de sanciones por parte de Estados Unidos. El oficialismo se ha parado sobre la idea que solo su triunfo asegura la paz en el país. Lo repiten una y otra vez para dejar ver que no están dispuestos a imaginar un escenario en el que pierden. El ministro de Defensa, Vladimir Padrino, dijo días atrás que no se puede interrumpir ahora la revolución bolivariana.
La incógnita del panorama que se encontraría Edmundo al día siguiente de una virtual victoria lo ha intentado despejar el propio candidato en redes sociales. Edmundo ha dicho que la reinstitucionalización del país será prioritaria, pero que se hará “sin ningún tipo de discriminación política ni persecución”, porque de eso se trata lo que llama “justicia social”. Así intenta despejar los miedos del chavismo, que teme una persecución -o más bien la acción de la justicia- hacia sus dirigentes una vez desalojen el poder. “Debemos lograr un cambio de Gobierno ordenado y pacífico que permita iniciar una transición real y verdadera, en el que todas las fuerzas políticas, todas, incluyendo a las que apoyan al actual Gobierno, puedan ejercer sus derechos en el marco de la Constitución”.
También envió un mensaje a las Fuerzas Armadas, que este viernes celebraron su día en conmemoración de la Firma del Acta de Independencia el 5 de julio de 1811, y sobre las que están puestas otro puñado de incertidumbres sobre lo que será el 28 de julio. “La Fuerza Armada tiene el deber de respetar la voluntad del pueblo y estoy seguro que lo harán”. El candidato también habló de la renovación del Parlamento y de las elecciones regionales que deben ocurrir en 2025 como parte de la ruta y de las piezas que también se están jugando en esta nueva partida por un cambio político en Venezuela.
Omar González Moreno calificó como “acertado” el llamado que María Corina Machado y Edmundo González Urrutia le hicieran a las Fuerzas Armadas Nacionales en aras que el ente castrense mantenga una posición institucional luego del 28 de Julio.
Nota de prensa
“Maduro debe prepararse para entregar el poder y los militares deben salvaguardar el respeto a la voluntad popular expresada en las elecciones”, dijo el dirigente nacional de Vente Venezuela.
Agregó que “La Fuerza Armada tienen la obligación de garantizar además una transición en paz, donde se respete la Constitución y la voluntad de millones de venezolanos”.
Precisó que la ventaja de la fórmula Edmundo-María Corina es insuperable y que el 28 de julio Venezuela tendrá un nuevo presidente electo.
“Ante esta realidad, el órgano militar debe hacer valer su papel de garante de la paz nacional y de ser piedra fundamental para materializar un traspaso de mando ordenado y ajustado a las reglas democráticas”.
Aseguró que el próximo presidente, Edmundo González Urrutia, con el apoyo determinante de María Corina Machado, ha dejado en claro su posición de firme acatamiento a la voz popular y de defensa de la legalidad.
Boicot
El dirigente liberal aseguró que desde Miraflores vienen desarrollando una política de acoso sistemático con el afán de afectar las movilizaciones de la oposición en todo el país.
“Las detenciones y saboteos del chavismo para evitar el éxito de los actos de oposición, es un indicio claro del miedo que se vive en la cúspide del poder socialista”.
Ponderó como “contundente” el arranque de campaña de la Unidad y como “flácido e insípido” la campaña de reelección de Nicolás Maduro.
Alerta
Omar González –quien se encuentra asilado en la Embajada de Argentina en Caracas– alertó sobre el plan del gobierno venezolano de desatar una crisis diplomática con Buenos Aires para tratar de justificar una acción contra los disidentes refugiados en la sede de la delegación gaucha en Venezuela.
“Maduro lanza un nuevo ataque contra el Presidente Javier Milei para forzar una reacción de la Casa Rosada y así tener un pretexto para incumplir sus obligación de otorgar salvoconductos a los perseguidos políticos del régimen socialista”.
Jean-Luc Mélenchon, líder deLa Francia Insumisa (La France Insoumise), ha tenido una trayectoria política influyente y polifacética, caracterizada por su inquebrantable ideología de izquierda y su enfoque combativo. Nacido el 19 de agosto de 1951 en Tánger, Marruecos, Mélenchon emigró con su familia a Francia durante su niñez y creció en la región de Jura. Estudió filosofía en la Universidad de Besanzón, involucrándose activamente en movimientos estudiantiles y sindicales, particularmente con la Unión Nacional de Estudiantes de Francia (UNEF).
Inició su carrera política en el Partido Socialista (PS) en 1976, y pronto ascendió en sus filas. Fue elegido senador por el departamento de Essonne en 1986 y mantuvo el cargo hasta 2009. Durante su tiempo en el PS, Mélenchon asumió varios roles, siendo el más destacado el de ministro delegado de Enseñanza Profesional en el gobierno de Lionel Jospin entre 2000 y 2002.
Insatisfecho con la dirección moderada del PS, Mélenchon decidió en 2008 fundar el Partido de Izquierda (Parti de Gauche), alineándose con el Partido Comunista Francés para formar el Frente de Izquierda (Front de Gauche). Sin embargo, su verdadero renombre se consolidó en 2016 con la creación de La Francia Insumisa, un movimiento que agrupa a diversos sectores de la izquierda y promueve una plataforma anti-neoliberal.
Mélenchon se ha presentado como candidato presidencial en 2012, 2017 y 2022. En la elección de 2017, logró un significativo 19.58% de los votos en la primera vuelta, quedando en cuarto lugar. Su plataforma incluye propuestas contundentes como la convocatoria de una Asamblea Constituyente para establecer una VI República que sustituya la actual V República, con el fin de reformar profundamente las instituciones políticas y promover una democracia más directa y participativa.
Entre sus políticas destacan la implementación de un salario mínimo de 1.400 euros netos mensuales, una reforma tributaria para gravar más a las grandes fortunas, la transición hacia un modelo económico ecológico que favorezca las energías renovables y el rechazo al uso de la energía nuclear. Además, Mélenchon aboga por la salida de Francia de la OTAN y renegociar los tratados europeos para priorizar la soberanía nacional y la solidaridad entre los pueblos.
A nivel internacional, Mélenchon ha expresado un fuerte apoyo a los movimientos de izquierda en América Latina, especialmente al chavismo en Venezuela, lo que le ha ganado tanto críticas como admiración. Es conocido por su postura crítica hacia las intervenciones militares occidentales y aboga por un mundo multipolar.
La retórica de Mélenchon es firme y combativa, lo que lo convierte en una figura polarizadora, pero también un orador carismático capaz de movilizar a las masas. A pesar de enfrentar diversos desafíos, incluidos problemas legales derivados de acusaciones de presunta financiación ilegal de campañas y comportamientos agresivos hacia la prensa, ha mantenido una base de seguidores comprometidos.
En su más reciente campaña presidencial en 2022, Mélenchon volvió a captar una significativa fracción del electorado, consolidando su posición como un referente insoslayable de la izquierda francesa. Su capacidad para articular un mensaje claro y resonante, que aborda las preocupaciones económicas, sociales y ambientales de una gran parte de la población, reafirma su relevancia en la escena política actual.
Tras conocerse los resultados de este domingo, fue el primero en celebrar la victoria del Nuevo Frente Popular, en un acto que tiene mucho de simbólico: en una coalición muy fragmentada, e incluso enfrentada entre sí. Su aparición fue un intento por posicionarse como el rostro visible de esa formación, y por tanto como posible candidato a primer ministro. No fue sutil al respecto: “El presidente debe inclinarse y admitir esta derrota, sin intentar eludirla de ninguna manera”. “El primer ministro debe irse. Las urnas han decidido. El Nuevo Frente Popular está listo para gobernar”, anunció, ante una multitud eufórica.
Sin embargo, es muy poco probable que el elegido sea él: es todo lo contrario a un candidato de consenso, tan odiado por la coalición de centro de Macron como por su propia coalición.
Venezuela está en una situación crítica política y socioeconómica, con acusaciones al gobierno de manipular el proceso electoral durante una crisis humanitaria y de derechos humanos sin precedentes. La oposición, aunque esperanzada por un cambio, enfrenta un entorno electoral controlado por el oficialismo.
Tras 25 años de revolución bolivariana, el chavismo se juega su permanencia en el poder. Llega a estos comicios con los niveles más bajos de aprobación ciudadana, frente al fenómeno político en que se ha convertido María Corina Machado, quien ha superado las crónicas divisiones en la oposición y compite simbólicamente con la candidatura de última hora del diplomático Edmundo González Urrutia, liderando la mayoría de las encuestas con una amplia ventaja.
Sin embargo, otros factores juegan a favor de Maduro, como las reglas electorales venezolanas de mayoría simple, que permiten que el candidato con más votos gane en una sola vuelta. Además, el gobierno de Nicolás Maduro ha implementado medidas como la designación de un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) y la inhabilitación de candidatos opositores, incluida la principal candidata, María Corina Machado. Estas acciones han reforzado las sospechas de que las elecciones estarán sesgadas a favor del gobierno, mostrando la resistencia de Maduro a perder el poder, pero los propios chavistas están divididos en cuanto a lo que creen que sucederá el 28 de julio.
Después de años de penurias y desilusiones, la base social del movimiento chavista está harta de sus líderes, desencantada y desmovilizada. El apoyo al gobierno ha caído drásticamente, tanto en los barrios urbanos pobres como en los estados rurales. El descontento se ha traducido en abstención y apatía. Muchos exvotantes chavistas ahora apoyan activamente a González, y sostienen gran parte del entusiasmo por él y por la oposición. Algunos dirigentes piensan que sería un error ganar a cualquier precio, señalando que dejar el poder podría ayudar al chavismo a reconectarse con su base y reinventarse de cara a un posible retorno al poder, siempre y cuando el movimiento no sea perseguido.
Venezuela atraviesa una hiperinflación, violencia delictiva, represión política y escasez de alimentos, lo cual ha provocado que millones de ciudadanos abandonen el país, generando una de las mayores crisis humanitarias en América Latina y una de las mayores crisis migratorias a nivel mundial, con más de 7,7 millones de venezolanos viviendo fuera del país (1). El mayor éxodo de la historia de América Latina.
La crisis humanitaria continúa afectando a alrededor de 19 millones de personas que necesitan ayuda debido a que no pueden acceder a los servicios de salud y nutrición adecuados. Hay más de 270 presos políticos. La Corte Penal Internacional (CPI) autorizó la reanudación de una investigación sobre crímenes de lesa humanidad y la Misión de Determinación de los Hechos de la ONU confirmó graves violaciones de derechos humanos en el país.
Una de las grandes debilidades a las que se enfrenta el gobierno es el acceso limitado a los medios de financiación internacional y la carencia de recursos, expoliados por la corrupción que existe en todas las instituciones. El 30 de enero de 2024, Transparencia Internacional (TI) testificó que Venezuela «es un ejemplo de gran corrupción«. En el informe aparece como el país más corrupto de América por décimo año consecutivo. Según el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) (2) en el sector público, con una escala de cero (muy corrupto) a 100 (muy baja corrupción), Venezuela obtuvo 13 puntos. Solo Somalia supera al país caribeño a escala global.
El «pago de sobornos y la cooptación de jueces y fiscales en todos los niveles del sistema de justicia se ha convertido en uno de los principales mecanismos utilizados por las redes delictivas para asegurar la continuidad de sus actividades ilícitas, así como su impunidad».
Aunque el país experimentó una modesta recuperación económica en 2022, una vez más se enfrenta a una recesión y alta inflación, exacerbadas por la alarmante corrupción y las sanciones estadounidenses.
ANÁLISIS DEL ESCENARIO ELECTORAL
Nicolás Maduro, respaldado por el Gran Polo Patriótico, aspira a un tercer mandato consecutivo. Maduro se enfrenta a una considerable impopularidad debido a la crisis económica y social que atraviesa el país. Edmundo González Urrutia, representa a la Plataforma Unitaria de la oposición, tras la inhabilitación de María Corina Machado. A pesar de que previsiblemente las elecciones «no serán ni libres, ni justas», una situación reiterada en procesos electorales recientes en Venezuela, la oposición cuenta con un apoyo abrumador, según Leopoldo López, quien considera que existe una oportunidad diferente para ellos en estas elecciones debido a la abrumadora mayoría de apoyo y la baja popularidad de Maduro.
Tanto oposición como ONGs han denunciado la desinformación, amenazas y agresiones físicas, tanto por parte de partidarios del chavismo como del Ejército de Liberación Nacional (ELN), la última verdadera insurgencia de Colombia y una de las organizaciones criminales más poderosas de América Latina. Con su expansión y fortalecimiento en Venezuela durante los últimos años, se ha constituido como una guerrilla binacional (3).
La población de Venezuela en 2023 era de aproximadamente 28 millones de personas, según el Instituto Nacional de Estadística de Venezuela (INE). En ese mismo año la crisis económica y social había provocado la emigración de unos 7,3 millones de venezolanos, subrayando la magnitud de la diáspora.
La situación actual hace pensar en posibles maniobras políticas, incluyendo una intervención militar en el territorio del Esequibo. Esta estrategia podría utilizarse para obtener beneficios políticos frente a la coyuntura de las elecciones presidenciales.
Este escenario refleja la complejidad y las dificultades del proceso electoral en Venezuela, donde las condiciones no son favorables para una contienda justa y equitativa. Sin embargo, el apoyo popular y la determinación de la oposición podrían jugar un papel crucial en las próximas elecciones.
En este complicado contexto (4), el 1 de julio, a pocas semanas de las elecciones, Maduro anunció en su programa de televisión de los lunes, «Con Maduro+», que retomaba las conversaciones con Washington. “He recibido la propuesta durante dos meses continuos del Gobierno de EE. UU. para restablecer las relaciones y el diálogo. Luego de pensarlo, he aceptado y el próximo miércoles se reinician las conversaciones con el Gobierno de Estados Unidos para que cumpla con los acuerdos firmados en Catar y para restablecer los términos del diálogo con respeto”.
“Ellos saben quién va a ganar y se lo voy a poner fácil: soy un hombre de diálogo y quiero que a través del diálogo se respete a Venezuela, su democracia, su pueblo, quiero superar este conflicto de confrontación brutal y estéril con ellos, en referencia a EE. UU., ya queda de ellos cumplir”, agregó Maduro, quien además informó que el jefe del Parlamento, Jorge Rodríguez, lo representará en estas conversaciones que aseguró no serán secretas.
Estas declaraciones han dado pie a todo tipo de especulaciones, desde las que creen que Maduro trata de ganar tiempo e incluso podría posponer las elecciones, hasta las que piensan que busca una salida negociada y una especie de amnistía para las personas que ocupan cargos importantes en el gobierno. En cualquier caso, lo que parece claro es que, ante la eventualidad de estas conversaciones, resulta muy difícil que las medidas que en su caso se puedan adoptar tengan un efecto real en las próximas elecciones.
La posible pérdida de poder político llevaría a cambios estratégicos dentro del país. Las elecciones en EE. UU. pueden alterar su política hacia Venezuela, afectando sanciones y diplomacia. La administración Biden ha adoptado un enfoque más diplomático y abierto al diálogo, en contraste con la política de «máxima presión» de Trump. Esto incluye la relajación parcial de sanciones y la búsqueda de elecciones libres, lo que ha modificado significativamente el panorama internacional de la crisis venezolana, haciéndola más propicia a una solución pacífica.
También existe una fuerte presión del lobby petrolero para poner fin al aislamiento económico y financiero de un país que posee las mayores reservas de petróleo del mundo. Una reimposición de las sanciones podría estancar la producción de crudo del país, afectando negativamente las pequeñas mejoras que ha logrado en los últimos años. Actualmente, Venezuela, un país miembro de la OPEP, enfrenta un futuro incierto en su capacidad de producción petrolera (5).
La evolución de la industria petrolera venezolana está, por tanto, estrechamente vinculada a las decisiones políticas y económicas en torno a las sanciones y licencias temporales otorgadas por EE. UU. El futuro del sector dependerá en gran medida de cómo se manejen estas restricciones y de las políticas internas del país para adaptarse a un entorno global cambiante.
El papel de los vecinos latinoamericanos de Venezuela, en particular Colombia y Brasil, como facilitadores de cualquier acuerdo será crucial.
Por otra parte, países como Colombia y Brasil, aliados del chavismo pero que han rechazado los incumplimientos del Acuerdo de Barbados, han propuesto hace unas semanas un pacto para garantizar los resultados de los comicios, en un intento de redefinir lo que ha quedado sin cumplir en estos meses en los que el Gobierno, lejos de negociar, ha arreciado la persecución contra la disidencia con el encarcelamiento de activistas, periodistas y miembros del equipo de Machado.
Finalmente, es importante destacar que, en caso de un cambio en el Palacio de Miraflores, Edmundo González enfrentaría una misión monumental. Desde julio hasta enero, Maduro continuaría presidiendo el país; durante ese período, cualquier cosa podría suceder. La Asamblea Nacional, dominada abrumadoramente por el chavismo, tendría un año más de mandato. González tendría que lidiar con unas instituciones cooptadas por el chavismo, siendo la más significativa de ellas el Ejército, donde predomina una mentalidad revolucionaria, lo cual es sorprendente considerando la historia militar del país.
FUERZA ARMADA NACIONAL BOLIVARIANA
Las Fuerzas Armadas han sido un actor político directo e influyente en la historia del país, participando en intentos de golpe de Estado y en la preservación o cambio de gobiernos. Su influencia se extiende más allá de la defensa y seguridad tradicionales, impactando la política, la economía y el control social. La lealtad militar ha sido crucial para mantener el poder de Nicolás Maduro, quien ha colocado a militares en posiciones clave dentro del gobierno y empresas estatales, consolidando su influencia.
Las Fuerzas Armadas han sido esenciales en la seguridad y el orden público, respondiendo a protestas y manifestaciones contra el gobierno, a menudo con denuncias de uso excesivo de la fuerza y violaciones de derechos humanos. También han participado en operaciones contra la delincuencia, aunque estas acciones han sido criticadas por su brutalidad.
En el ámbito económico, las Fuerzas Armadas gestionan empresas estatales y participan en la distribución de alimentos y bienes básicos a través de programas como la Gran Misión Abastecimiento Soberano, consolidando su control sobre la economía y asegurando su lealtad al gobierno mediante privilegios y beneficios. Internacionalmente, han fortalecido sus capacidades operativas y estratégicas a través de cooperaciones militares con países como Rusia, China, Irán y Cuba (6). A pesar de que algunos analistas creen que las Fuerzas Armadas seguirán siendo leales al gobierno, hay indicios de descontento en sus filas que podrían provocar cambios políticos.
CONCLUSIONES
Las próximas elecciones en Venezuela, representan un punto crucial en la prolongada disputa política del país. Tanto el gobierno como la oposición han visto estas elecciones como una oportunidad para derrotar al otro bando, pero también se presentan como una ocasión para mitigar la hostilidad mutua, especialmente evidente en la última década.
Este ciclo electoral ofrece la posibilidad de un período de cohabitación política, con el chavismo controlando el ejecutivo y la oposición desempeñando un papel significativo en el legislativo. Tal cohabitación podría facilitar la negociación de una solución integral a la crisis política. Sin embargo, el gobierno y sus aliados en el ejército solo considerarán conversaciones serias sobre el retorno a la política representativa si perciben que su viabilidad política está realmente en riesgo, y las elecciones del 28 de julio podrían ser clave para transmitir ese mensaje.
Mientras algunos opositores y aliados internacionales consideran ingenuo e inadmisible negociar con lo que ven como una dictadura, los logros más significativos de la oposición se han obtenido a través de las urnas o la negociación, y sus mayores fracasos han sido resultado de la intransigencia. Afortunadamente, la mayoría de la oposición ha adoptado un enfoque más pragmático. Pese a las represiones y la reducción del espacio cívico y político, Venezuela no ha alcanzado los niveles extremos de represión de países como Nicaragua o Cuba. Fomentar elecciones justas sin provocar una deriva hacia un mayor autoritarismo es un desafío delicado que las potencias extranjeras deberán manejar con precaución.
Rusia lanzó el lunes decenas de misiles contra ciudades de Ucrania en un ataque que causó al menos 20 muertos y destruyó parte de un hospital infantil de Kiev, según informaron fuentes oficiales. Al menos diez personas fallecieron y otras 11 resultaron heridas en el ataque contra la capital ucraniana, de acuerdo a las autoridades locales.
El Gobierno polaco informó de que el Presidente Volodimir Zelensky se encontraba en Varsovia antes de viajar a la cumbre de la OTAN en Washington.
Se oyeron explosiones y se pudo ver humo negro saliendo del centro de Kiev, informaron periodistas de la AFP.
Imágenes distribuidas por funcionarios del centro médico infantil de Kiev mostraban a personas excavando entre montones de escombros, humo negro que se elevaba sobre un edificio destruido y personal médico con batas manchadas de sangre.
Zelensky dijo que había un número indeterminado de personas atrapadas bajo los escombros del hospital infantil de Okhmatdyt y no estaba claro de inmediato cuántas habían muerto.
El presidente ucraniano señaló en Telegram que el hospital infantil Okhmatdyt de Kiev “es uno de los más importantes no sólo de Ucrania, sino también de Europa”.
“Okhmatdyt ha salvado y devuelto la salud a miles de niños”, enfatizó. “Ahora el hospital ha resultado dañado por un ataque ruso, con personas atrapadas entre los escombros, y se desconoce el número exacto de heridos y muertos. Ahora todo el mundo está ayudando a retirar los escombros: médicos y gente corriente”, explicó.
Zelensky recalcó que Rusia no puede alegar que no sabe hacia dónde vuelan sus misiles y debe “rendir cuentas plenamente por todos sus crímenes: contra las personas, contra los niños, contra la humanidad en general”.
“Es muy importante que el mundo no guarde silencio sobre esto ahora y que todo el mundo vea lo que es Rusia y lo que está haciendo”, insistió.
Funcionarios municipales dijeron anteriormente que al menos siete personas habían muerto y otras 11 resultaron heridas en el bombardeo que afectó a Kiev.
Según dijo el jefe de la Administración Militar de la Región de Kiev, Serguí Popko, en su canal de Telegram, como consecuencia del impacto de un misil sobre Kiev, se registró la caída de fragmentos en siete distritos de la capital, en los que resultaron dañados un edificio de oficinas, garajes, automóviles y una casa particular, además de provocar incendios en edificios residenciales y locales de una empresa.
Desde que Moscú invadió Ucrania en febrero de 2022, las fuerzas rusas han atacado repetidamente la capital con bombardeos masivos, y el último gran ataque contra Kiev con drones y misiles se produjo el mes pasado.
Además del ataque de Kiev Rusia volvió a lanzar misiles sobre otras ciudades ucranianas este lunes, como Dnipro, Kryvyi Rig, en el centro-este del país, además de Solviansk y Kramatorsk, en la región oriental de Donetsk.
Según Zelensky las fuerzas rusas lanzaron más de 40 misiles de diversos tipos sobre estas zonas
“El mundo entero debe emplearse a fondo para poner fin de una vez a los ataques rusos. Matar es lo que hace (el presidente ruso, Vladimir) Putin. Sólo juntos podremos lograr la paz y la seguridad verdaderas”, recalcó una vez más.
En la ciudad natal de Zelensky, Kryvyi Rig, asediada en repetidas ocasiones por los bombardeos rusos, los ataques causaron al menos 10 muertos y más de 30 heridos, según el alcalde.
“En Dnipro, un rascacielos y una empresa resultaron dañados. Una estación de servicio resultó dañada. Hay heridos”, añadió el gobernador de Dnipropetrovsk, Sergiy Lysak.
En la región oriental de Donetsk, donde las fuerzas rusas han tomado una serie de pueblos en las últimas semanas, el gobernador regional dijo que tres personas murieron en Pokrovsk – una ciudad que tenía una población de antes de la guerra de alrededor de 60.000 personas.
El Kremlin no hizo comentarios inmediatos sobre los ataques, pero insiste en que sus fuerzas no atacan infraestructuras civiles.
“Este bombardeo se dirigió contra civiles, afectó a infraestructuras, y el mundo entero debería ver hoy las consecuencias del terror, al que sólo se puede responder con la fuerza”, escribió en las redes sociales el jefe de la administración presidencial en Kiev, Andriy Yermak, tras el ataque.
Zelensky y otros funcionarios de Kiev han estado instando a los aliados de Ucrania a que envíen más sistemas de defensa antiaérea, incluidos Patriots, al país asolado por la guerra para ayudar a repeler los mortales bombardeos aéreos rusos.
A sus 54 años, la política, ingeniera industrial y profesora venezolana María Corina Machado es considerada como el fenómeno electoral más arrollador en Venezuela desde el Hugo Chávez de 1998 dado que, aún en cuerpo ajeno, ha sido capaz de movilizar a miles de personas para que su movimiento político, Vente Venezuela, logre vencer en las urnas a Nicolás Maduro en las elecciones presidenciales del próximo 28 de julio.
Luego de ganar las primarias opositoras con el 92,5 por ciento de los votos, ser inhabilitada para ejercer cargos públicos por 15 años y verse obligada a traspasar su capital político al diplomático y académico de 74 años Edmundo González Urrutia, Machado parece imbatible.
De manera inédita, las encuestas aventajan a su candidato por entre 11 y 37 puntos sobre Nicolás Maduro mientras que la presión internacional sobre el régimen parece querer invitarlo, con insistencia, a que acepte una transición gubernamental porque, como señala María Corina, lo que está pasando en Venezuela «es la demostración de que una vez que un pueblo decide cambiar y se organiza, al final todo lo que parecía inamovible empieza a ceder».
El Tiempo habló con la principal líder opositora venezolana a menos de un mes de la cita electoral que, está segura, le cambiará el rumbo a Venezuela.
-Tanto la oposición que usted lidera como el chavismo arrancaron oficialmente campaña el pasado jueves en Caracas. ¿Cómo es para usted liderar un proceso en el que no es candidata?
Suena raro decir que está arrancando cuando no hemos parado durante tantos años y en particular durante los últimos meses. La semana pasada, lo que vimos en la frontera fue monumental, estamos hablando de que en San Cristóbal fueron más de 200.000 personas, algo que no se veía desde hacía décadas en el país y, a pesar de que estamos en una circunstancia económica terrible: no hay gasolina, no hay transporte público, la gente es perseguida, amenazada, han llegado incluso a romper carreteras para que no puedan acompañarnos… Esto lo que te demuestra es que nuestra causa se ha convertido en un lazo de familia y por eso vemos un movimiento que va mucho más allá de los partidos e incluso de las posiciones ideológicas.
-De manera inédita, las encuestas concuerdan en que Edmundo González aventaja a Nicolás Maduro y de lejos. ¿Cree que hay algo podría frenar el triunfo de la oposición?
Primero, yo les sugiero que vean bien las encuestas, porque hay algunas que pueden tener errores metodológicos y hay otras que pueden tener otras intenciones. Lo mismo pasó con las primarias donde decían que no íbamos a pasar del medio millón de personas y terminamos participando casi tres millones. Mira, nunca habíamos ido a una contienda electoral con tal nivel de apoyo y donde estamos convencidos de que vamos a ganar. La calle está hablando y está hablando duro.
-Una campaña duramente asediada por el oficialismo, cuando más de 30 personas afines a su partido han sido detenidas…
El régimen está persiguiendo gente, periodistas… Yo no he aparecido en ninguna entrevista de televisión nacional desde hace 10 años. Hemos hecho esta campaña sin una sola entrevista en medios públicos nacionales de televisión o radio, ni una. Aquí no hay plata, aquí no se reparten afiches, la gente lo está escribiendo con sus propios recursos y esto se ha convertido en una verdadera avalancha. Lo que yo les digo es: prepárense, porque somos una fuerza tan grande que es imposible que el régimen no lo vea.
-¿Confía en el proceso electoral del 28 de julio?
No se puede hablar de una elección limpia y libre cuando la candidata elegida en las primarias, que en este caso fui yo, no puede participar y en momentos donde hay casi 10 millones de venezolanos con derecho al voto a los que no les permitieron registrarse ni afuera ni adentro. En Venezuela estamos ante un escenario que no es ni libre ni justo. Ahora, nosotros somos conscientes que tenemos obstáculos enormes y los hemos ido superando uno por uno. Por eso, el régimen tendrá que entender que el mundo está siguiendo esto muy de cerca y que los venezolanos vamos a hacer valer y defender nuestra soberanía popular expresada en el voto.
-Atrás quedó la María Corina que fue muchas veces relacionada con la derecha más radical en Venezuela, ahora la vemos como una figura que apela al cambio y a la ilusión antes que a la crítica frontal. Sobre el hipotético escenario en el que gane Edmundo González, ¿habrá amnistía para Maduro y el chavismo o una persecución frontal?
Creo que el régimen, que valga decir no es monolítico, ya se dio cuenta de que su mejor apuesta es avanzar en una negociación seria donde se cumplan los acuerdos. Los últimos meses se han negado a continuar avanzando con los compromisos que el acuerdo de Barbados contempla y, hasta esta semana, dijeron que están dispuestos nuevamente a hablar.
-¿Por qué?
Creo que lo hacen porque saben que nuestra fuerza es indetenible y que el régimen, a la fuerza y por las malas, no es sostenible. En ese sentido, nosotros hemos sido claros, insistentes y explícitos en todo lo que hemos dicho estar dispuestos a avanzar en un proceso de negociación con garantías para las partes y en donde exista justicia en Venezuela.
-¿Y si no existe esa buena voluntad? ¿Cómo piensan gobernar un país ante una presión de quien no quiere ceder el poder?
Primero lo que yo les pido es: un día a la vez. Nos dijeron que era imposible llegar hasta aquí, que era imposible conseguir un candidato, que era imposible montar las estructuras de defensa del voto sin dinero, que era imposible lograr este movimiento sin medios y miren todo lo que estamos haciendo. Lo que está pasando en Venezuela es inédito y es la demostración de que una vez que un pueblo decide cambiar y se organiza, al final todo lo que parecía inamovible empieza a ceder.
-¿Confía entonces en que la misma fuerza chavista se desintegre?
Dentro del régimen cada vez hay más voces que se nos acercan y nos dicen: “nosotros queremos entender cómo sería el futuro para nosotros en el escenario de una transición”, y, ahí, hemos sido muy claros. Yo lo he dicho: el día que yo sea presidenta, lo voy a ser de todos los venezolanos, de modo que es un momento en el cual hay que abrir los brazos y los corazones.
Imagínense lo que será la Venezuela del 29 de Julio en adelante cuando ganemos. Efectivamente, ellos tienen el control ilegítimo de distintos órganos del poder público, pero que también están integrados por venezolanos que comparten en muchos casos aspiraciones comunes a las nuestras: también quieren a sus hijos de regreso y un país donde exista prosperidad. La realidad es que la inmensa mayoría de Venezuela quiere un cambio que nos devuelva a la institucionalidad democrática y yo creo que muchas de las personas que conforman estos órganos del poder público van a contribuir a que esa transición avance de manera estable, sostenida y pacífica.
Lea la entrevista completa siguiendo este enlace a El Nacional
Una fe desbordada se hizo sentir en los diferentes estadios de la Copa América 2024, que se juega en Estados Unidos, para acompañar a la furia “Vinotinto”.
Miles cruzaron fronteras y océanos para darse el lujo de cantar el himno de Venezuela a todo gañote, y ver ganar a su selección nacional; la que siempre nos une en un solo sentimiento, y en un solo país.
Venezuela elige presidente, recibe toda la información sobre la elección suscribiéndote ahora
En #SoyVenezolano @NandaSalas nos presenta a @chefjavimaggiolo @Cesar y @ruta.vinotinto tres venezolanos que bajo el lema “Mano tengo FE” se unieron para dar ejemplo de organización, limpiando las gradas y escaleras de los estadios al terminar los partidos.
“Te quiero contar cómo pasó todo. Antes de entrar a uno de los estadios en Austin, un venezolano, un señor venezolano que apodan Hueso, fue él quien empezó la iniciativa. Él decía, tengo bolsas, ¿cómo hacemos?. Bueno, vamos a juntarnos todos, entramos al estadio, entramos con las bolsas, las repartimos entre la gente y después de que termine el partido nos juntamos y vemos qué pasa“, cuenta Javi Maggiolo.
La respuesta de la afición en el estadio fue orgánica. Después de la euforia vivida en el partido, la fanaticada comenzó a recoger la basura, hasta dejar las gradas impolutas. Sin imaginarlo, la buena acción de los hinchas Vinotinto, se viralizó en las redes sociales.
“Todos comenzamos a recoger la basura del estadio, como lo hicieron los japoneses en algún momento en algún mundial de fútbol, y los buenos ejemplos hay que copiarlos. Venezuela, los buenos somos más. Hay que echar pa’ lante. Vamos Vinotinto que nos estas uniendo a todos, por eso es que esto es tan especial“, dice Javi.
“No nos lo imaginábamos, no nos lo esperábamos para nada. Para nada, fue masivo, fue una respuesta inmediata. Casi que no había que tener la iniciativa, toda la gente ya tenía la iniciativa. Sería bueno que se convierta en una costumbre para todos los fanáticos del fútbol“, comenta César, quien viajó de Miami a California, y luego a Texas para ver a la Vinotinto.
Para estos migrantes venezolanos lo verdaderamente importante de esta iniciativa es dejar el nombre de Venezuela en alto. Demostrarle al mundo que “Los buenos somos más“.
“Y nosotros queremos mandar un mensaje positivo de que Venezuela es un gran país, y que Venezuela tiene grandes personas, y la gente se caracteriza por lo que está haciendo en el estadio con las bolsas. Somos amables, somos amigables“, dicen.
En el partido contra Canadá sumaron otra iniciativa a la recogida de basura, como un gesto de amabilidad hacia la fanaticada de los rojos.
“Llevamos una caja llena de snacks venezolanos, para regalar a todos los canadienses para que pasemos chocolate alrededor de todo y que vean a Venezuela de esa manera, porque eso es lo que Venezuela es, esa calidez“, cuenta Maggiolo.
Javi y César son dos venezolanos radicados en Estados Unidos que hacen buen uso de sus habilidades para representar a Venezuela por todo lo alto. Pudieran ser padre e hijo, dice Javi, pero la edad no ha sido obstáculo para que tengan las mismas prioridades.
“Yo llegue en los 90 a Estados Unidos, vine a estudiar, era otra Venezuela. Venías, te preparabas y volvías a construir país. Lamentablemente hoy no es así, pero los venezolanos que estamos alrededor del mundo estamos ansiosos por volver, y los buenos somos más“, dice con convicción.
Como él, son muchos los criollos que quieren regresar a la Venezuela de progreso que los vio nacer y crecer, y que un mal período los vio partir hacia otras naciones.
Muchos llevan la furia de la Vinotinto, esa furia que nos une y nos recuerda que “los buenos somos más“.
Edmundo González, candidato presidencial de la Mesa de la Unidad Democrática, visitó Barinas y luego de participar en actividades políticas, envió un mensaje a los venezolanos para promover el voto el 28 de julio.
A través de su cuenta en X, el diplomático indicó: «Linda Barinas, gracias por este enérgico y caluroso recibimiento. Ustedes son ejemplo de la lucha por la democracia para toda Venezuela».
En su texto para acompañar un video que resumía su recorrido junto a María Corina Machado, agregó: «En 21 días lo vamos a ratificar ¡Vamos a ganar!».
¿Qué dijo Edmundo González luego de visitar Barinas?
Vamos a construir un país donde el presidente no insulte.
Vamos a construir un país donde a los trabajadores no se les obligue a actuar en contra de su voluntad.
Vamos a construir un país donde todos quepan, dejando atrás la confrontación.
Vamos a construir un país donde todos…
Edmundo González
El opositor también afirmó en otra publicación que de triunfar el 28 de julio habrá un cambio profundo en Venezuela, que durante años ha estado sumido en una fuerte crisis.
«Vamos a construir un país donde el presidente no insulte», escribió.
También comentó que a los trabajadores no se les obligará a actuar en contra de su voluntad.
González habló también de la importancia de reconciliar a las partes políticas de la nación. «Vamos a construir un país donde todos quepan, dejando atrás la confrontación», comentó.
Por último, el candidato presidencial dijo: «Vamos a construir un país donde todos puedan vivir tranquilos y en paz».
La campaña para las elecciones presidenciales empezó esta semana bajo un clima de hostilidad contra la oposición, debido a algunas trabas que les han impuesto en sus actividades, detenciones y ataques a los medios de comunicación.
A tres semanas de las elecciones presidenciales en Venezuela, el chavismo no dejar de plantar vallas para complicar el camino de la oposición que, según todas las encuestas, marcha camino a desalojarlo del poder luego de tres décadas. Los recorridos por el país de María Corina Machado, la figura prominente de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), y del candidato presidencial Edmundo González Urrutia, han sido objeto de múltiples obstaculizaciones y agresiones.
Según denuncias del periodista Luis Gonzalo Pérez, miembro del equipo de campaña de la MUD, el régimen de Nicolás Maduro ha adoptado diversas estrategias para impedir el normal desarrollo de las actividades organizadas por la oposición.
En conversación con Infobae, Pérez explicó que el régimen ha utilizado vehículos oficiales del Estado venezolano para bloquear las carreteras y manifestó que estos actos son orquestados por grupos oficialistas.
“Han colocado obstáculos en las vías hacia las zonas en las que se tiene planteada la actividad de María Corina. Talan árboles y los atraviesan en las autopistas o en las avenidas”, indicó. Asimismo, mencionó que desde dichas intercepciones, grupos de personas enviadas por el régimen esperan para agredir la caravana, golpeando los vehículos y lanzando objetos contundentes.
Estas son las siete trampas más comunes que el régimen chavista impone diariamente para impedir la campaña de la oposición en Venezuela:
Obstáculos en las vías
Un caso específico ocurrió en una carretera hacia el estado Guárico, donde, de acuerdo con el relato de Pérez, “nos habían avisado que, grupos oficialistas habían trancado la calle para evitar el paso de María Corina Machado”. Esta situación impidió que la actividad planificada se llevara a cabo, ya que prefirieron evitar confrontaciones con los individuos que bloqueaban el paso.
“Te lo puedo decir con fe, los autos que usan hasta están rotulados con los logos del Estado venezolano. Talan árboles y los atraviesan en las autopistas o en las avenidas”, dijo el comunicador.
Además de los bloqueos físicos en las carreteras, el régimen ha implementado otras tácticas para frenar la campaña. El periodista mencionó que los cierres de puentes les han obligado a recurrir al uso de lanchas para cruzar de un estado a otro, como ocurrió en el caso donde se trasladaron de Guárico a Apure.
Agresiones
Pérez también describió las agresiones físicas y verbales que han enfrentado durante la gira. Afirmó que en repetidas ocasiones han sido acosados y agredidos por grupos oficialistas.
De acuerdo con su relato, mandan personas dentro de vehículos quienes los esperan cerrando las vías dentro de camionetas y una vez que se acercan los emboscan para iniciar la agresión.
“Han colocado sobre todo mujeres adelante para agredir físicamente a la caravana en las cuales nos estamos trasladando”, dijo.
“Afuera tú ves toda la gente golpeando, lanzando objetos como piedras, palos, tratando de agredir físicamente al equipo y también a María Corina”, agregó.
Persecución y hostigamiento
También han sido objeto de seguimiento constante por parte de funcionarios de inteligencia en locales como hoteles y restaurantes.
Han mantenido constantemente funcionarios de inteligencia, sobre todo vestidos de civiles persiguiéndolos a todos lados donde se dirige el equipo de campaña, aseguró el periodista.
“Nos han mantenido constantemente bajo vigilancia, con funcionarios de inteligencia persiguiéndonos a todos lados. Nos siguen a los hoteles donde nos quedamos, a las posadas en donde nos hospedamos, a los restaurantes, bien sea en el desayuno, almuerzo, cena, donde comemos. Mantienen una persecución constantemente tomándonos fotografías y haciendo videos”, denunció Pérez.
Amenazas a terceros
Adicionalmente, los locales comerciales a los que acuden, también son objeto de amenazas constantes e incluso han llegado al extremo de cerrar los negocios por el simple hecho de prestarle algún servicio tanto a María Corina Machado, como a cualquier miembro del equipo.
“Han habido amenazas directamente contra los hoteles, hasta los han cerrado. Han llegado funcionarios del Seniat (Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria) con la Guardia Nacional Bolivariana y han clausurado los hoteles, han clausurado los restaurantes a donde el equipo de María Corina se ha trasladado, bien sea para hospedarse o comer”, dijo el comunicador.
Sembrar miedo e incertidumbre
Pérez alertó sobre la amenaza latente por parte de régimen de que el TSJ (Tribunal Supremo de Justicia) emita una sentencia que impida la participación de Edmundo González Urrutia, el candidato registrado en las elecciones, la anulación de la tarjeta de la Mesa de la Unidad Democrática que acompaña su candidatura o que apresen a la líder opositora.
“Pueden radicalizarse en la forma de emitir órdenes de captura contra ella (María Corina Machado), tumbando de un plumazo toda la campaña política”.
Censura
En cuanto a la censura mediática, el periodista señaló que esta práctica tiene décadas en Venezuela, pero se ha intensificado recientemente, especialmente a pocas semanas de las elecciones presidenciales. “Cada día hay más emisoras de radio cerradas. ¿Qué es lo que queda? Las redes sociales, el periodismo digital”. Según Pérez, las medidas de censura buscan limitar el alcance de las comunicaciones digitales para evitar que la cobertura llegue a una amplia audiencia.
“Es lamentable que nosotros de este lado tengamos que limitarnos en cómo expresamos la información, porque están vigilando cada palabra, cada reporte, cada video, cada fotografía. Eso lo utilizan después como un presunto delito de odio, ahora todo lo están vinculando con la ley del odio, con el supuesto terrorismo”, dijo l miembro del equipo de campaña de María Corina.
“Entonces, documentar un hecho político para ellos es catalogado como un delito de odio. Es donde nosotros tenemos que cuidarnos y sortear esa ola de censura sin dejar de hacer nuestro trabajo”, agregó.
“Estamos documentando y corroborando siempre las informaciones para posteriormente publicar”, añadió.
Abuso de poder
El periodista que se sumó a la campaña de la MUD acompañando a Machado contó que ha sido víctima de persecución política, incluyendo el bloqueo de sus cuentas bancarias y la prohibición de salida del país. “Me bloquearon las cuentas bancarias, no puedo sacar pasaporte, me bloquearon en el Saime (Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería)”, detalló.
También sus padres han sido acosados: “Ponen camionetas a las afueras de las casas de mis padres. Pasan, toman fotos, no están todo el día, pero han pasado más seguido en los últimos en los últimos días”.
El impacto emocional de estas experiencias no ha sido menor, su hermano menor tuvo que salir del país debido a las presiones gubernamentales que reciben tanto él, como su familia. La situación de persecución se ha agravado con la cercanía de las elecciones presidenciales.
A pesar de estos riesgos, las giras de Machado han tenido momentos significativos. En una visita reciente al estado Táchira, la participación ciudadana fue destacable. “La quinta avenida de San Cristóbal estuvo repleta de gente, se esperaban unas 100.000 personas pero terminaron acudieron más de 250.000”, relató el periodista.
Las constantes amenazas y la vigilancia no han disuadido al equipo. Pérez reconoció que es esencial mantener la seguridad y estar preparados para cualquier eventualidad. “Tenemos abogados y contactos con organizaciones de derechos humanos y la comunidad internacional”, señaló. Este sistema de apoyo ha sido crucial para la protección del equipo durante la campaña.
La cobertura de la campaña de María Corina Machado y Edmundo González Urrutia no solo pone en evidencia las estrategias del régimen para controlar la narrativa pública, sino que también resalta la determinación de quienes buscan documentar y compartir la realidad política de Venezuela, pese a las dificultades impuestas.
Con estas acciones, el equipo de María Corina Machado continúa resistiendo los impedimentos impuestos por el régimen, demostrando su compromiso con la lucha por un cambio político en Venezuela.
El líder del Nuevo Frente Popular (formación de extrema izquierda y antisemita), Jean-Luc Mélenchon, ha emplazado este domingo, tras la victoria de su coalición en la segunda vuelta de las elecciones legislativas francesas, al presidente, Emmanuel Macron,a encargarles la formación de gobierno.
«Macron tiene el deber de llamar al Nuevo Frente Popular a gobernar», ha afirmado Mélenchon ante sus simpatizantes reunidos en París. «El primer ministro debe irse» y Macron «debe ceder y admitir esta derrota sin intentar eludirla de ningún modo». «El presidente tiene el poder, tiene el deber de convocar al Nuevo Frente Popular para gobernar», ha remachado.
Mélenchon ha destacado su «inmenso alivio» por los resultados de las candidaturas del partido soberanista Agrupación Nacional. «Esta tarde la Agrupación Nacional está lejos de tener una mayoría absoluta (…). Nuestro pueblo claramente ha descartado la peor solución», ha resaltado.
En cuanto a posibles acuerdos postelectorales, Mélenchon ha rechazado de plano cualquier posibilidad de pactar con el centrismo que lidera Macron. «Nos negamos a entablar negociaciones con su partido para hacer combinaciones (…). Las lecciones de la votación son claras: la derrota del presidente de la República está claramente confirmada», ha añadido.
«Las urnas han decidido. El Nuevo Frente Popular está listo para gobernar. Sus componentes, la izquierda unida, han estado a la altura de las circunstancias históricas y han frustrado la trampa tendida al país. Una vez más, han salvado a la República», ha añadido.
Las proyecciones sitúan al Nuevo Frente Popular como formación con más diputados (180-215), seguido de Juntos por la República de Macron (150-180 diputados) y Agrupación Nacional (120-150 diputados). La Asamblea Nacional cuenta con 577 escaños, por lo que la mayoría absoluta se sitúa en 289.