Armando Esteban Quito

Miles de peruanos respondieron con entusiasmo al llamado del candidato presidencial de Renovación Popular, Rafael López Aliaga, y se congregaron ayer en el Campo de Marte para participar en la Gran Marcha por la Democracia. Una movilización pacífica pero firme que dejó claro que el pueblo peruano no está dispuesto a tolerar las graves irregularidades detectadas en las Elecciones Generales del 12 de abril.

La Gaceta de la Iberosfera

Bajo el lema «La democracia no se suplica: se defiende», López Aliaga lideró una concentración que, según las imágenes y testimonios recogidos en el lugar, reunió a miles de ciudadanos de todas las edades, familias enteras y representantes de diversos sectores que portaban banderas del Perú y pancartas exigiendo transparencia y respeto al voto. El evento, convocado a través de las redes sociales del líder de Renovación Popular, superó con creces las expectativas y demostró la fuerza de una ciudadanía harta de los intentos de manipulación electoral.

En un enérgico discurso desde el escenario improvisado, López Aliaga no se mordió la lengua: calificó al jefe de la ONPE, Piero Corvetto, como «traidor al Perú» y exigió de inmediato la intervención del centro de cómputo, la apertura total de las actas y la realización de elecciones complementarias antes del 3 de mayo para que también puedan votar policías y militares. «El Perú no está dormido, el Perú no está rendido y el Perú no va a callar», sentenció ante una multitud que lo ovacionó sin cesar.

El candidato de Renovación Popular, que ha presentado más de un centenar de solicitudes de nulidad ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) por fallos en actas, firmas fuera de recuadro y otras anomalías, reiteró que el proceso electoral ha sido marcado por irregularidades que atentan contra la voluntad popular. «Nos estamos jugando el futuro del país. No nos quedaremos de brazos cruzados mientras otros deciden por todos», afirmó con la convicción que lo caracteriza.

El Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime) ajustó los precios para tramitar el pasaporte en Venezuela, estableciendo montos diferenciados de acuerdo con la edad del solicitante.

El Nacional

Las tarifas del pasaporte en Venezuela están indexadas al tipo de cambio oficial publicado por el Banco Central de Venezuela (BCV), lo que implica que su equivalente en bolívares varía diariamente.

Las tarifas quedaron establecidas de la siguiente manera:

  • Niños de 0 a 2 años: 108 dólares.
  • Niños y adolescentes de 3 a 17 años: 162 dólares.
  • Mayores de 18 años: 216 dólares.

Este documento es entregado en un plazo estimado de 8 a 15 días hábiles tras la captación de datos en las oficinas del organismo, de acuerdo con la información publicada en el portal web del Saime.

¿Cuánto cuesta tramitar el pasaporte exprés en Venezuela?

Para quienes requieren el documento con urgencia, el Saime mantiene la modalidad habilitada o exprés, que reduce el tiempo de entrega a aproximadamente 48 horas.

En este caso, los precios del pasaporte en Venezuela se ubican entre 290 y 350 dólares:

  • De 0 a 2 años: 290 dólares.
  • De 3 a 17 años: 310 dólares.
  • Adultos: 350 dólares.

El organismo precisó que este trámite se gestiona principalmente en la oficina Simón Bolívar, en Caracas.

Como parte de las recientes actualizaciones, el organismo habilitó la opción de entrega de pasaportes a terceros autorizados. Esta alternativa permite que familiares o representantes retiren el documento cuando el titular no pueda acudir personalmente.

Bajo esta modalidad, el tiempo de entrega puede extenderse hasta 72 horas hábiles, dependiendo del caso.

Procedimiento para solicitar el documento

El trámite del pasaporte en Venezuela se realiza a través del portal oficial del Saime y contempla varias etapas:

  • Registro de datos personales y de residencia en la plataforma.
  • Verificación del acta de nacimiento.
  • Pago electrónico mediante la banca nacional.
  • Selección de la oficina y fecha de la cita.
  • Presentación de la planilla impresa y la cédula de identidad el día de la cita.

Entrega dentro y fuera del país

En las oficinas regionales, el pasaporte ordinario mantiene un tiempo de entrega de entre 8 y 15 días hábiles, mientras que la modalidad habilitada permite obtener el documento en un lapso de 48 horas.

Para los venezolanos en el extranjero, el Saime indicó que los tiempos dependen de la logística de envío mediante valija diplomática hacia los consulados, lo que puede prolongar la espera.

Luego de que el ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, dijo que líder opositora venezolana María Corina Machado pide ayuda al gobierno de su país y luego lo desmerece, la Premio Nobel de la Paz aseguró que dichas declaraciones justifican la decisión de no sostener encuentros con Pedro Sánchez.

El Nacional

Desde el Senado español, donde se reunió con el presidente de la Cámara Alta, Pedro Rollán, y con senadores de las comisiones de Exteriores y Asuntos Iberoamericanos, Machado calificó los señalamientos de Albares de agresiones.

“Las declaraciones recientes y las agresiones que se han visto en estas últimas horas explican muy bien la decisión para tener ciertas reuniones y otras no”, afirmó ante los medios de comunicación.

Defensa de su agenda política

Ante estos cuestionamientos, Machado rechazó la etiqueta de líder ideológica y defendió la diversidad de sus encuentros en Madrid. Como ejemplo, mencionó su participación en un acto en el que coincidió con el expresidente del gobierno Felipe González, así como con el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, y el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida.

“Ustedes dirán dónde los ubican en el espectro ideológico”, expresó, al subrayar que se ha reunido con actores de distintas corrientes políticas.

La dirigente también destacó el respaldo recibido por parte de ciudadanos venezolanos en España y de representantes institucionales, al tiempo que agradeció el apoyo del pueblo español a la causa democrática venezolana.

Durante su visita al Senado, Machado afirmó que este espacio representa la casa del pueblo y reiteró su respeto por las instituciones democráticas.

Envió un mensaje a los venezolanos dentro y fuera del país, asegurando que no están solos y que cuentan con el acompañamiento de sectores democráticos internacionales.

Por su parte, el presidente del Senado, Pedro Rollán, calificó como un honor recibir a la dirigente opositora y destacó su valentía y determinación.

El gobierno de España cargó este lunes contra la opositora venezolana María Corina Machado al llamarla «líder ideológica» que cometió un «error» al haberse reunido en Madrid con la derecha y la extrema derecha españolas mientras declinó verse con el Ejecutivo.

AFP

«Ha escogido actuar como una líder ideológica y por eso ha decidido reunirse solo con una parte del espectro político español, con la extrema derecha española, en vez de como una representante, pues de lo que ella entiendo que quiere representar, que es el pueblo venezolano», afirmó en la radio pública RNE el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares.

Si «quiere venir como líder de una facción ideológica a Madrid, yo sinceramente creo que es un error. Cuando es la facción de la extrema derecha, todavía mayor error», indicó Albares sobre la premio Nobel de la Paz.

Machado inició la semana pasada una visita a la capital española, donde el viernes se reunió con la derecha, pero declinó una invitación para verse con el presidente del gobierno, el socialista Pedro Sánchez, al considerar que no convenía para el «objetivo superior de la libertad de Venezuela».

La líder opositora venezolana, quien el sábado encabezó una manifestación multitudinaria en Madrid en su apoyo, dijo que echó de menos por parte del gobierno español una «denuncia pública de la violación de los derechos humanos, la exigencia de la liberación de los presos políticos».

Albares rechazó las «críticas que son absolutamente injustas y gratuitas».

«Este es el gobierno del mundo que más ha hecho por el pueblo venezolano», afirmó el ministro, recordando que España dio refugio a Edmundo González Urrutia, cuyo triunfo en las elecciones presidenciales de 2024 reivindica la oposición venezolana, y a otros líderes venezolanos como Leopoldo López.

Albares afirmó que Machado, quien salió en diciembre de Venezuela para recoger el premio Nobel de la Paz en Oslo, en un momento dado «solicitó refugio en nuestra embajada (en Caracas) y yo personalmente le dije que no había ningún problema», aunque finalmente no hizo falta.

Por tanto, «es completamente injusto, no se puede solicitar ayuda y luego venir a (…) desmerecer a las instituciones españolas», afirmó Albares.

El ministro también criticó que en la manifestación del sábado se hayan escuchado «gritos y consignas que son claramente racistas», en referencia a llamados de «¡Fuera la mona!» en contra de la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez.

Alexis Montilla Delgado, el visionario empresario que convirtió la tradición andina y la nostalgia por la Venezuela de antaño en un atractivo turístico de clase mundial, falleció este viernes a los 81 años en una clínica de la ciudad de Mérida, tras sufrir un infarto.

Efecto Cocuyo

Su partida conmocionó al estado andino y al sector turístico nacional. Montilla deja un legado que transformó la identidad cultural y económica de Mérida a través de sus emblemáticos parques temáticos Los Aleros y La Venezuela de antier.

Montilla nació el 22 de mayo de 1944 en Chachopo, una pequeña población del estado Mérida, en el seno de una familia humilde. Abandonó sus estudios tempranamente para ayudar en el hogar. Inició su camino laboral como vendedor de artesanía en la Plaza Bolívar de Mérida en 1959.

Después trabajó como ayudante de mesonero en el Hotel Prado Río y en otros establecimientos. En 1964 fundó su primer restaurante, El Caney, en la Trasandina.

En 1977 abrió Los Tejados de Chachopo. Organizó los desfiles de la Feria del Sol entre 1975 y 1988 y llegó a ocupar el cargo de director de Turismo del estado en 1988. Su mayor contribución surgió en 1984, cuando inauguró el Parque Temático Los Aleros, un pueblo museo que recrea la vida tradicional andina con casas de tejas, calles empedradas y costumbres de antaño.

En 1991 abrió La Venezuela de Antier, un espacio que reconstruye la Venezuela de los años 20 y 30 bajo la dictadura de Juan Vicente Gómez, con representaciones de diferentes regiones del país, su arquitectura, gastronomía y folklore. Posteriormente, creó La Montaña de los Sueños, otro atractivo que complementa su oferta.

Estos proyectos convirtieron a Mérida en un destino turístico de referencia nacional e internacional. Los parques generaron empleo, impulsaron la economía local y preservaron tradiciones que de otro modo se perderían.

Miles de familias venezolanas y visitantes extranjeros recorrieron sus instalaciones durante décadas. Montilla, un autodidacta con visión empresarial, demostró que la imaginación y el trabajo constante superan las limitaciones iniciales.

Construyó sus sueños con ingenio en arquitectura, paisajismo y organización, siempre con respeto a la naturaleza y a la cultura merideña.

La noticia de su fallecimiento provocó reacciones inmediatas en redes y medios regionales. Autoridades, empresarios y ciudadanos expresaron su pesar y reconocieron en él a uno de los hijos más ilustres de Mérida.

La exsecretaria de la Internacional Socialista, Benedicta Lasi, ha denunciado a Pedro Sánchez por acoso laboral y prácticas irregulares durante su etapa al frente de la organización, en un proceso que se tramita en Londres, donde históricamente ha tenido su sede la institución.

La Gaceta de la Iberosfera

La jurista ghanesa, que fue elegida secretaria general en 2022 junto al propio Pedro Sánchez, sostiene en una extensa carta avanzada por Artículo14 que durante meses sufrió un clima de hostilidad creciente dentro de la organización. En ese documento detalla presiones, desautorizaciones constantes y un deterioro progresivo de su relación con el equipo del presidente español, al que acusa de haber limitado sus funciones hasta hacer inviable su continuidad en el cargo.

El conflicto se agravó especialmente en 2023, cuando se impulsó el traslado de la operativa financiera de la Internacional Socialista desde Londres a España. Según Lasi, este movimiento no siguió los procedimientos habituales ni fue debidamente explicado. La apertura de una cuenta en una entidad española —concretamente en el Banco Santander— para canalizar las cuotas de los partidos miembros se convirtió en el principal foco de tensión.

Durante ese periodo, la exsecretaria asegura que fue objeto de sospechas internas sobre su gestión económica, algo que rechaza de plano. También denuncia que se le impidió participar en reuniones clave, incluida una cita de la presidencia celebrada a finales de enero de 2024, a la que no pudo asistir pese a su cargo. Semanas después, el 24 de febrero, fue destituida de manera fulminante.

El malestar no se limita a este episodio. El Partido Revolucionario Institucional (PRI), que formaba parte de la Internacional Socialista desde 2003, decidió abandonar la organización en diciembre pasado. La formación mexicana acusa a Sánchez de una gestión autoritaria y de un deterioro general de la institución, y estudia ahora emprender acciones legales tanto en Madrid como en Londres por supuestas irregularidades financieras.

Entre las críticas del PRI figura la falta de transparencia en las cuentas. Según diversas fuentes, la organización no habría presentado informes financieros desde la llegada de Sánchez a la presidencia en noviembre de 2022, pese a que las cuotas de los partidos podrían haber generado ingresos superiores a los cinco millones de euros en ese periodo.

Además, la formación mexicana denuncia un clima interno marcado por presiones y maniobras para limitar la participación de voces críticas. En una de sus misivas, el PRI asegura que la organización ha quedado subordinada a los intereses políticos del Gobierno español, condicionando tanto la agenda como las decisiones estratégicas.

El caso se produce en paralelo a otras investigaciones que afectan al entorno político español. La Audiencia Nacional mantiene diligencias abiertas sobre una posible financiación irregular del PSOE, mientras que en otros procesos judiciales han aparecido testimonios que apuntan a la Internacional Socialista como posible canal de fondos, algo que ha incrementado la polémica en torno a la gestión de la entidad.

También ha salido a la luz la reclamación económica del exsecretario general Luis Ayala, quien exige el pago de más de medio millón de libras en concepto de indemnización pendiente, lo que añade presión a una organización ya cuestionada por su funcionamiento interno.

En medio de este contexto, las decisiones adoptadas durante el mandato de Sánchez, como el nombramiento de nuevas figuras sin respaldo formal dentro de la organización o la reestructuración de cargos, han sido interpretadas por algunos miembros como intentos de reforzar su control sobre la Internacional Socialista.

Así, la institución atraviesa una de las etapas más convulsas de su historia reciente, con disputas internas, acusaciones cruzadas y amenazas de acciones judiciales que ponen en entredicho su estabilidad y su funcionamiento bajo la actual dirección.

El 3 de enero murió la tragedia de más de un cuarto de siglo que aniquiló la institucionalidad republicana de Venezuela. Murió, pero no está enterrada. Existe la convicción de que la tiranía criminal no recuperará su vitalidad. Es un cuerpo yacente, que aún muestra, en la gestión pública, la purulencia de un triste ayer. Su velorio se prolonga sin que, hasta hoy, nada pueda asegurar que conoce la fecha exacta de su sepultura.

Es necesario acudir de nuevo a la expresión de la voluntad popular para recuperar el ejercicio de la ciudadanía. Un nuevo CNE y el acompañamiento internacional deben ser las garantías de que esa voluntad será esta vez respetada. Deben realizarse elecciones presidenciales lo antes posible, tal como lo establece la Constitución y lo reclama la comunidad democrática internacional.

Ratificamos nuestro total respaldo al liderazgo nacional de María Corina Machado. Ella fue, es y debe seguir siendo quien reciba el mandato para la conducción del renacer venezolano.

Como presidente de la República en Consejo de Ministros, según lo establece el artículo 348 de la Constitución, podrá convocar a una Asamblea Nacional Constituyente, capaz de dotar a Venezuela en un corto término de una nueva Constitución.

Con la nueva Constitución se abrirá un nuevo ciclo para la reinstitucionalización del país a nivel nacional, regional y municipal.

Como Consejo Superior de la Democracia Cristiana para Venezuela es una de nuestras prioridades la reunificación de la familia socialcristiana, todavía dispersa. La urgencia de los retos actuales llama a evitar la dispersión de esfuerzos y a centrar el trabajo en procurar que María Corina Machado sea Presidente de la República, lo que será el punto de partida para la reconstrucción del país.

Por eso señalamos que el amplio sector ciudadano que comparte los postulados principistas demócrata-cristianos, socialcristianos, humanistas-cristianos, puede y debe, según su consideración personal, participar políticamente en esta coyuntura en organizaciones políticas, ciudadanas y voluntariados que, en su planteamiento doctrinal y programático, no sean antagónicos o incompatibles con nuestra concepción del mundo y de la vida.

En esta compleja coyuntura el mandato de la historia nos exige la unidad en la pluralidad, y esa unidad se refleja en el liderazgo nacional de María Corina Machado. Ya llegará el momento en el cual la decisión sobre la reagrupación de la familia demócrata-cristiana ―sobre su forma, función, estructura― en las tareas de la reconstrucción nacional será adoptada luego de serio y participativo proceso.

19 abril del año 2026.

Por el Consejo Superior de la Democracia Cristiana para Venezuela.

  • Oswaldo Álvarez Paz
  • Humberto Calderon Berti
  • Abdon Vivas Terán
  • Jose Rodriguez Iturbe
  • Andres Caldera Pietri
  • Asdrubal Aguiar
  • Gustavo Tarre
  • Haroldo Romero
  • Ivonne Attas
  • Nelson Maldonado
  • Enrique Naime
  • Milos Alcalay
  • Juan Fernandez.
  • Lorenzo Tovar C. (Sec. Ejecutivo)

Ayer, 19 de abril, se cumplieron 216 años de uno de los acontecimientos fundacionales de la vida política venezolana. Aunque no se trató de una consulta democrática en el sentido moderno, sí representó un acto simbólico de afirmación del principio según el cual la soberanía reside en el pueblo.

El entonces capitán general Vicente Emparan, presionado por los miembros del Cabildo de Caracas y por el clima político de la época, sometió su permanencia en el poder al juicio de los caraqueños congregados frente al Ayuntamiento. La respuesta fue clara: no lo querían. Ante ello, pronunció su célebre frase: “Si no queréis que os mande, yo tampoco quiero mando”, y renunció al cargo.

Aquel gesto, más allá de sus circunstancias, dejó una huella profunda en la cultura política venezolana. Marcó un precedente en el que la autoridad, incluso la derivada de la monarquía, debía reconocer la voluntad de los gobernados. Conviene recordar que Emparan había sido designado por Fernando VII, quien para entonces había sido desplazado del trono por la invasión napoleónica. En medio de esa crisis de legitimidad, el capitán general entendió que su autoridad estaba en entredicho y optó por no aferrarse al poder.

Ese contraste histórico resulta hoy inevitable. Mientras en 1810 un funcionario de la Corona aceptó el rechazo ciudadano, en la Venezuela contemporánea quienes ejercen el poder rehúyen cualquier mecanismo auténtico de consulta popular. Sería pertinente que figuras como los hermanos Rodríguez reflexionaran sobre aquella lección histórica. La función pública no es una prerrogativa personal ni un botín político: es un mandato condicionado por la voluntad soberana.

La tragedia que ha vivido Venezuela en las últimas décadas no solo es económica o institucional; es también moral. Se han erosionado los valores republicanos que dieron origen a la nación. La permanencia indefinida en el poder, el desconocimiento de la voluntad popular y la negación de responsabilidades frente a la crisis son expresiones de esa degradación. Si existiera un mínimo de coherencia con los principios que dicen defender, quienes hoy gobiernan deberían someterse al veredicto ciudadano. Ese fue, en esencia, el mensaje del 19 de abril de 1810.

Hoy, la camarilla usurpadora hace malabarismos para ganar tiempo. Buscan que el momento actual, donde la determinación de la ciudadanía es firme y retadora, pueda disiparse; esperan que la situación geopolítica mundial obligue a los Estados Unidos a bajar la guardia en su planteamiento de impulsar una transición a la democracia.

Para lograr ese objetivo, trabajan en varias líneas paralelas. La primera es la sumisión táctica: acatan o fingen acatar las líneas gruesas dictadas por el tutelaje internacional, pero buscan diluirlas en procesos que les permitan ganar tiempo, sin producir los correctivos definitivos que nuestra tragedia amerita. Es lo que ha ocurrido, por ejemplo, con los presos políticos: Washington dicta la línea de liberarlos, pero ellos cumplen la tarea a cuentagotas. Inventan leyes de amnistía que terminan siendo instrumentos para continuar la judicialización de los perseguidos y alargar su calvario, cuando la libertad plena depende exclusivamente de una decisión política cuya implementación puede canalizarse a través de diversas formas jurídicas.

La segunda línea busca confundir a la opinión pública nacional e internacional. Venden la idea de que Maduro regresará y que, por lo tanto, su ausencia es temporal. En paralelo, construyen la tesis de una “ausencia forzada”, categoría jurídica inexistente en el texto constitucional vigente. Esta narrativa tiene el único objetivo de evadir la obligación de reconocer la ausencia absoluta del ilegítimo presidente y evitar, así, la convocatoria a elecciones presidenciales, tal como lo establece el artículo 233 de la Constitución.

La tercera línea consiste en poner en boca de supuestos opositores la tesis de las “elecciones perfectas”. Es decir, esperar hasta que se resuelvan todas las observaciones hechas al sistema electoral. Ahora resultan ser perfeccionistas, olvidando que “lo perfecto es enemigo de lo bueno”.

Lo que se impone es fijar una fecha para la elección presidencial y dejar a un lado las excusas y evasivas para alargar la usurpación. A estos personajes, herederos del madurismo, se les olvidó —o nunca estudiaron— lo ocurrido el 19 de abril de 1810. Hoy, más que nunca, esa lección conserva plena vigencia: la soberanía reside en el pueblo, y solo a él corresponde decidir el destino de la República.

César Pérez Vivas

La historia de las naciones no se escribe con la tinta del resentimiento, sino con la solidez de los principios que se sostienen cuando la pasión de las masas amenaza con desbordar la razón. Lo ocurrido en Madrid con María Corina Machado trasciende la anécdota política para convertirse en una verdadera cátedra de liderazgo ético y psicología social, demostrando que la verdadera grandeza de un líder no reside en su capacidad para agitar a la multitud, sino en su valor para contenerla y elevarla. Desde una perspectiva técnica y científica, su comportamiento revela una madurez que la psicología denomina diferenciación del self, que no es otra cosa que esa capacidad superior de mantener la propia identidad y los valores intactos frente a la presión de la masa, evitando que el caos externo dicte la conducta interna. A pesar de haber sido blanco de los ataques más abyectos, de haber recibido insultos que pretendían lacerar su dignidad de mujer y ciudadana, ella ha respondido con una elegancia que raya en lo poético, transformando el lodo que le lanzan en el abono de su propia templanza. Esto es posible gracias a lo que técnicamente llamamos locus de control interno, esa brújula mental que le permite entender de manera serena que su valor y su destino dependen de sus propias acciones y principios, y no de lo que otros digan para intentar rebajarla.

Este ejercicio de autoridad moral encuentra un eco histórico en la figura de Winston Churchill, quien comprendía que el valor no solo es levantarse para hablar, sino tener la entereza de sentarse a escuchar y, sobre todo, de corregir el rumbo de los suyos cuando el instinto de revancha nubla el juicio. Al detener en seco los epítetos racistas de su propia base contra una adversaria, Machado no estaba defendiendo a un individuo, sino trazando una línea sociológica fundamental que separa la civilización de la barbarie. Ella entiende que una República no puede nacer del odio, pues quien usa las herramientas del pantano para construir una nación termina convirtiendo la libertad en un nuevo tipo de cautiverio. Esta convicción quedó sellada en su palabra empeñada cuando, en una entrevista posterior al evento, con la serenidad de quien tiene la conciencia en paz, sentenció con firmeza que jamás escucharán de su boca una palabra o una expresión que juzgue o descalifique a una persona por su religión o por su género. Es aquí donde el liderazgo se vuelve apoteósico: en la coherencia absoluta entre el discurso de la tarima y la intimidad del pensamiento.

Cualquiera puede cabalgar sobre la furia de una plaza y dejarse llevar por el aplauso fácil, pero lo verdaderamente grandioso es bajarse de esa ola para imponer un límite ético, incluso a riesgo de quedar mal con quienes te aman para no quedar mal contigo misma. Su liderazgo es un acto de resistencia poética frente a la degradación; es la negativa rotunda a ceder ante el odio, sin importar cuántas veces intenten arrastrarla hacia él. Al corregir a su gente bajo su propia luz, dio una lección de madurez política de primer mundo, recordándonos que el liderazgo se mide por la capacidad de transformar la rabia en respeto y la turba en ciudadanía. María Corina Machado ha demostrado que para liberar a un país, primero es necesario purificar el espíritu del resentimiento, consolidando una autoridad moral que es el único cimiento indestructible sobre el cual se puede erigir una nación digna, productiva y verdaderamente libre. Ella es el recordatorio de que la victoria final no es solo alcanzar el poder, sino llegar a él con el alma intacta y los valores convertidos en el único destino posible.

Vamos por más…
@jgerbasi

El gobierno de Gustavo Petro deja un país más violento, más inseguro y en crisis fiscal, la llamada Paz Total no trajo paz y si avanzó el narcotráfico como nunca. Iván Cepeda es el sucesor de Petro y es un tipo más radical y más inclinado a profundizar el rumbo fallido de la democracia colombiana por lo que estas elecciones no pueden ser algo rutinario.

NTN24

María Clara Posada, senadora del Centro Democrático, estuvo en Razón de Estado con Dionisio Gutiérrez hablando acerca de las elecciones y los riesgos que corre Colombia si Iván Cepeda gana las próximas elecciones.

El problema que tenemos de cara a las elecciones es que Iván Cepeda no es tan desordenado como Petro, es un tipo metódico, juicioso y con una formación ideológica muy arraigada que seguramente llegará a culminar las promesas incumplidas de Petro y con esto arruinar el país”, aseveró.

“Esta es la primera vez en las elecciones de Colombia que no estamos eligiendo a un candidato o a otro, sino una visión de Estado, estamos eligiendo libertad u opresión, sumisión o vitalidad, democracia o autocracia y eso es lo que los colombianos debemos tener en cuenta y la decisión es clara para los que valoramos la democracia y la libertad”, complementó.

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