Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha aterrizado este viernes en Caracas, donde se reunirá con la presidenta encargada Delcy Rodríguez de Venezuela. Zapatero lleva una década ejerciendo de mediador con el chavismo para la liberación de los presos políticos y tiene una buena relación con Delcy Rodríguez.

Por: María Martín – El País

El expresidente se reunirá, además, con diputados de la oposición, como Henrique Capriles y Stalin González. En su agenda está también previsto un encuentro con el excandidato presidencial Enrique Márquez, recién liberado tras pasar un año preso en el Helicoide, la conocida cárcel que alberga a numerosos presos políticos en la capital venezolana, tras haberse negado a firmar las actas electorales que favorecían a Nicolás Maduro en 2024.

La visita de Zapatero, adelantada por El Mundo y confirmada por este diario, se enmarca en el proceso de excarcelaciones masivas que prepara el chavismo. A las liberaciones que se han dado en el último mes, se suma ahora una ley de amnistía general que fue debatida y aprobada este jueves en la Asamblea Nacional. El articulado pasará ahora un periodo breve de consultas y será aprobado definitivamente próximamente.

La redacción del proyecto de ley, que incluye todos los delitos de índole política y excarcelaciones inmediatas, es más amplia de lo que se esperaba. Tanto que hubo algunos diputados chavistas que no aplaudieron su aprobación. “Nosotros pedimos perdón y tenemos que perdonar también”, dijo el presidente de la Asamblea y hermano de la presidenta, Jorge Rodríguez.

El chavismo, descabezado el pasado 3 de enero con la captura de Nicolás Maduro por parte de tropas de élite estadounidenses, ensaya una nueva etapa de apertura. Internamente, Delcy Rodríguez ha defendido que medidas como la apertura del mercado petrolero o las liberaciones de presos (e incluso la amnistía) eran decisiones ya tomadas por Maduro tutelada, pero los mensajes de Estados Unidos inciden en el tutelaje. El secretario de Estado Marco Rubio marcó la hoja de ruta que su país quiere para Venezuela —estabilización, recuperación y transición— y así lo recordó la nueva encargada de negocios estadounidense esta semana. “Trabajaremos con los venezolanos para lograr una transición”, dijo Laura Dogu.

El papel de Zapatero en Venezuela lleva años siendo cuestionado por su interlocución con los hermanos Rodríguez. El expresidente, sin embargo, siempre ha defendido que su papel —y su silencio sobre Venezuela— ha sido importante para la liberación de decenas de presos en los últimos años, una mediación que empezó en 2017 con la excarcelación de Leopoldo López. Su teléfono está lleno de mensajes de familiares. Zapatero acepta que esto le supone un desgaste público que está dispuesto a asumir.

Fue su mediación junto a la del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y Qatar la que logró que el chavismo liberase a un importante número de presos políticos a partir del pasado 8 de enero, apenas cinco días después del ataque de Estados Unidos que acabó con Nicolás Maduro en una prisión de Nueva York.

Durante mucho tiempo, el miedo en Venezuela no tuvo voz. No la necesitaba. Operaba como esas leyes no escritas que gobiernan las sociedades cerradas: se sabía que estaba allí, se sentía en el cuerpo, pero no se discutía. No hacía falta nombrarlo porque su eficacia residía precisamente en el silencio. Como ocurre con las supersticiones más arraigadas, bastaba con creer en él para obedecerlo.

Por eso el reciente discurso de Diosdado Cabello el 4F marca un punto de inflexión. No por su tono —la retórica del chavismo siempre fue áspera, incluso brutal— sino por algo mucho más revelador: su carácter confesional. “Nos van a comer uno a uno”, dijo. Y al decirlo, sin proponérselo, se salió del registro clásico del poder seguro de sí mismo.

Esa frase no pertenece al vocabulario de quien manda sin fisuras. No es una advertencia lanzada desde la cima, sino un susurro que delata vértigo. Pertenece al léxico de quien ha entrado en la zona de pérdidas, de quien empieza a sospechar que el sistema que lo protegía —esa coraza hecha de lealtades automáticas y silencios impuestos— ya no garantiza inmunidad.

En los regímenes autoritarios, el miedo cumple una función precisa: ordena jerarquías, evita deserciones, sustituye a la legitimidad. Es el atajo del poder cuando el consenso resulta imposible. Pero para que ese mecanismo funcione, el miedo debe ser mudo. Cuando necesita explicarse, cuando debe ser verbalizado y dramatizado, pierde eficacia. Ya no gobierna: se justifica.

El discurso de Cabello revela, al mismo tiempo, tres quiebres. El primero: el blindaje colectivo se ha resquebrajado. Ese “nosotros” monolítico que durante años funcionó como muralla empieza a parecerse más a un grupo de individuos expuestos, conscientes de que la protección ya no es automática ni igual para todos.

El segundo: la secuencia del poder ha dejado de controlarse desde adentro. Las caídas ya no obedecen a un orden jerárquico previsible, sino a una lógica más fría y quirúrgica, propia de los procesos de estabilización: sacrificios selectivos, pedagogía del castigo, reducción del riesgo sistémico. No cae necesariamente el más débil, sino el más conveniente.

Y el tercero —el más inquietante—: el miedo ha dejado de ser un monopolio del poder para convertirse en una experiencia compartida. Durante años, el temor fue patrimonio exclusivo de la sociedad, de los ciudadanos sometidos, de los que aprendieron a callar. Hoy, ese miedo asciende. Cambia de manos. Empieza a instalarse también en quienes lo administraban.

Ese desplazamiento lo altera todo. Mientras el miedo fue unilateral, el régimen pudo gobernar sin legitimidad, apoyado en la inercia y el terrorismo de Estado. Pero cuando el miedo alcanza a quienes daban órdenes, el poder se vuelve defensivo, reactivo, explicativo. Empieza a hablar de sí mismo, a justificarse, a pedir cohesión.

La etapa de estabilización necesita de ese momento, pero no lo produce con discursos ni con arengas. Lo produce con hechos. Al hablar, Cabello intenta disciplinar a los suyos, cerrar filas, impedir cooperaciones indeseadas. Sin embargo, en ese gesto confirma exactamente lo contrario de lo que pretende: que el miedo ya no es una herramienta de dominación, sino un síntoma de fragilidad.

Y cuando el miedo deja de ser un instrumento y pasa a ser un síntoma, la estabilización entra en su tramo más frágil: ese en el que el orden todavía puede administrarse, incluso imponerse, pero la autoridad ya no persuade. El poder continúa en pie, pero ha perdido el don más decisivo de todos: la capacidad de hacerse invisible. No estamos ante el final del poder delegado, sino ante algo más inquietante —y, en cierto modo, más novelesco—: el instante en que el poder queda expuesto, sin relato que lo proteja. Y en ese momento, el miedo cruza la calle.

Antonio de la Cruz

La captura del dictador Nicolás Maduro el pasado 3 de enero de 2026 representa un golpe crítico para Cuba, afectando su estabilidad energética y política, ya que Venezuela ha sido el principal proveedor de petróleo subsidiado de la isla por más de dos décadas.

NTN24

Consecuentemente, el exilio cubano ha intensificado su ofensiva política y social desde Miami, Estados Unidos, motivado por lo que consideran el «principio del fin» del régimen.

Los líderes del exilio han celebrado la reciente declaración de emergencia nacional por parte de Trump (medida busca dilatar financieramente al régimen), quien calificó al gobierno de Cuba como una «amenaza inusual y extraordinaria» para la seguridad de EE. UU. No obstante, estos activistas piden más presión con la tiranía de Díaz-Canel.

Sobre este tema, Luis Domínguez, investigador para la Fundación de los Derechos Humanos en Cuba, habló en el programa Club de Prensa Miami de NTN24. “En Cuba sería mucho más fácil (la incursión militar de Estados Unidos para capturar al líder del régimen), Venezuela tenía más inteligencia y aviones militares, a Cuba no le queda ni un avión militar, entonces, sí, se pudiera hacer”, dijo el entrevistado.

Con Marco Rubio a la cabeza de la secretaría de Estado de Estados Unidos, la comunidad cubana en Florida ve como una garantía de que el cambio de régimen en Cuba es una prioridad absoluta para la política exterior de la unión americana.

Algunos sectores del exilio y analistas sugieren que la administración Trump está buscando activamente aliados dentro de la isla para facilitar un cambio de gobierno antes de que termine el año 2026, similar a las estrategias aplicadas recientemente en otros países de la región como Venezuela.

En la actualidad, Cuba se divide entre apagones y represión. La cifra de presos políticos en dicha nación ha alcanzado una marca histórica.

De acuerdo con el más reciente reporte de la ONG Prisoners Defenders, se registran 1.192 prisioneros políticos en Cuba.

Ante este panorama, la respuesta de la dictadura controlada por Díaz-Canel ha sido la criminalización de la disidencia y el despliegue de fuerzas de seguridad para contener los focos de protesta.

Unas nuevas gotas para los ojos pueden limitar el uso de anteojos para leer. «Vuity» acaba de ser aprobado por la Administración de Drogas y Alimentos, y los oftalmólogos locales dicen que puede cambiar la vida.

Por: The Brighter Side News / Traducción de Morfema Press

Las gotas están destinadas a personas que padecen presbicia, un problema ocular relacionado con la edad que provoca visión borrosa.

«Todos sabemos que los anteojos para leer son molestos», dijo la Dra. Ella Faktorovich, oftalmóloga del Pacific Vision Institute. «En 15 minutos puedes ver tu computadora, puedes ver tu teléfono, por lo que realmente puedes mejorar el rango de visión. Creo que es enorme».

Ella dice que las gotas apuntan al mecanismo de enfoque en el ojo. Las gotas encogen las pupilas y aumentan el enfoque en el ojo.

«Hay muchos tipos de este medicamento en pruebas, pero este es el primero en ser aprobado», dijo. «Es bastante notable».

Las personas que deseen las gotas deberán consultar a un oftalmólogo, ya que solo están disponibles con receta médica.

Los médicos de la UCSF dicen que este avance puede ser un catalizador para futuros tratamientos oculares.

«Los datos que tenemos muestran que realmente funciona», dijo Julie Schallhorn, profesora asociada de oftalmología en la UCSF. «Es un momento emocionante para estar en este campo y un momento emocionante para nuestros pacientes».

Acerca del Programa de Desarrollo Clínico de VUITY

La aprobación de VUITY por parte de la FDA se basó en los datos de dos estudios clínicos pivotales de fase 3, GEMINI 1 y GEMINI 2, que evaluaron la eficacia, seguridad y tolerabilidad de VUITY para el tratamiento de la presbicia.

Un total de 750 participantes de 40 a 55 años con presbicia se asignaron al azar en los dos estudios en una proporción de uno a uno a VUITY o placebo.

Se instruyó a los participantes para que administraran una gota de VUITY o placebo una vez al día en cada ojo.

Ambos estudios cumplieron con sus criterios de valoración primarios con una proporción estadísticamente significativa de participantes tratados con VUITY que ganaron tres líneas (la capacidad de leer tres líneas adicionales en un gráfico de lectura) o más en mesópica (con poca luz), alto contraste, binocular Distancia corregida Cerca de Visual Acuity (DCNVA), sin perder más de 1 línea (5 letras) de Agudeza Visual de Distancia Corregida (CDVA) en el día 30, hora 3, versus placebo.

No se observaron eventos adversos graves en ninguno de los participantes tratados con VUITY en ninguno de los estudios clínicos. Los eventos adversos más comunes que ocurrieron con una frecuencia de >5 % en los participantes tratados con VUITY fueron dolor de cabeza y enrojecimiento de los ojos.

Acerca de la presbicia

La presbicia, conocida como visión de cerca borrosa relacionada con la edad, es una afección ocular común y progresiva que reduce la capacidad del ojo para enfocar objetos cercanos y, por lo general, afecta a las personas mayores de 40 años. En un ojo sin presbicia, el cristalino transparente detrás del iris puede cambiar de forma y enfocar la luz en la retina, lo que facilita ver las cosas de cerca.

En un ojo con presbicia, el cristalino transparente se endurece y no cambia de forma tan fácilmente, lo que dificulta enfocar los objetos cercanos. La presbicia puede ser diagnosticada por un oculista (oftalmólogo/optometrista).

La presbicia se desarrolla gradualmente. Puede notar estos signos y síntomas por primera vez después de los 40 años:

  • Una tendencia a alejar el material de lectura para que las letras sean más claras.
  • Visión borrosa a una distancia de lectura normal
  • fatiga visual o dolores de cabeza después de leer o hacer un trabajo de cerca
  • Puede notar que estos síntomas empeoran si está cansado o se encuentra en un área con poca luz.

Cuándo ver a un médico

Consulte a un oftalmólogo si la visión de cerca borrosa le impide leer, trabajar de cerca o disfrutar de otras actividades normales. Él o ella puede determinar si usted tiene presbicia y aconsejarle sobre sus opciones.

Busque atención médica inmediata si usted:

  • Tiene una pérdida repentina de la visión en un ojo con o sin dolor en el ojo
  • Experimenta una visión brumosa o borrosa repentina
  • Ver destellos de luz, puntos negros o halos alrededor de las luces
  • Tener visión doble

Nicolás Maduro Guerra, Nicolasito, hijo del dictador venezolano Nicolás Maduro, publicó una carta tras cumplirse un mes de la detención de su padre en Estados Unidos, un texto que contrasta dramáticamente con la situación de miles de familias venezolanas separadas por la represión del régimen que su padre encabezó.

NTN24

«Un mes sin tu consejo, sin tu respuesta rápida, sin tu sabiduría, sin tu capacidad de tener soluciones siempre, un mes sin escucharte o verte directamente, ha sido duro, sí, muy duro», escribió Maduro Guerra en su misiva. El texto continúa: «Aquí estamos papá, con la patria y el pueblo unidos y firmes, cuando te vea de nuevo nos daremos un abrazo y continuaremos el camino de Bolívar y Chávez».

Cuando cientos de venezolanos permanecen detenidos en condiciones precarias, muchos sin acceso a sus familias ni atención médica adecuada; cuando varios prisioneros han fallecido en centros de detención sin poder despedirse de sus seres queridos; cuando muchos están desaparecidos y sus familias no tienen noticias sobre ellos, la carta de Nicolasito solo puede generar rechazo.

Precisamente, en el programa La Noche de NTN24, Fanny Lozada, cuya hija Aliannys Araujo está detenida desde agosto acusada por el régimen de terrorismo, relató las vejaciones sufridas por su familia a manos del régimen de Nicolás Maduro.

La mujer, que recientemente se desmayó en una tarima mientras imploraba la libertad de su hija, contó además los atropellos que sufrió su nieto Moisés de 15 años.

«Me lo torturaron. Le amarraron la cabeza con una bolsa, le metieron corriente, le daban con el zapato por la cabeza. Le decían que dijera dónde estaba su mamá. Y él decía: me vas a tener que matar porque yo no sé dónde está mi mamá», narró la mujer.

Lozada afirmó haber tenido un encuentro directo con Nicolasito en El Rodeo: «Él estuvo en la cárcel de El Rodeo y me dijo: señora Fanny Lozada. Yo le dije: sí, dígame señor. No sabía que era él, porque tenía la capucha en la cabeza». Según su testimonio, cuando manifestó sentirse mal, Maduro Guerra le dijo «cáete», permitiendo que cayera al suelo y se golpeara su cabeza.

Por esta razón, toda esta situación, y la de miles de familias más, contrasta con el mensaje de Nicolasito a su padre, el dictador Maduro, quien aunque está preso en los Estados Unidos tiene acceso a atención médica, puede recibir cartas, tiene abogados de su elección y no enfrenta torturas, situación opuesta a la denunciada en las cárceles venezolanas.

Fanny Lozada, por ejemplo, mencionó que solo pudo confirmar que su hija estaba viva cuando esta realizó una llamada telefónica seis meses después de su detención. «Durante seis meses sin saber nada de mi hija. Nada, señora, nada. Yo no tenía ninguna fe de vida», expresó.

Y le envió un mensaje al hijo del tirano que fue derrocado: «Tú no sabes lo que duele un hijo porque tú eres hijo, más no eres padre. Yo sí parí a mi hija y a mí me duele el alma, me duele el corazón».

Y resaltó: «A tu padre no lo están torturando, le están dando atención médica y puede recibir cartas».

Finalmente, la esperanza de reunirse con su hija y el deseo de justicia resonaron como un grito en su testimonio. «Espero que pronto vea a mi hija… sin miedo, seguiré luchando», afirmó Lozada con fortaleza.

Caracas se lleva siempre en el alma y se recuerda por sus colores, sus paisajes, la extensa gama de emociones que nos hacía vivir y también se recuerda por lo que se comía.

My Panna

Por esos platos que marcaron generaciones, por los restaurantes que fueron punto de encuentro de familias, amigos y amores.

Y no hablamos solo de comida, sino de vivencias.

De mesas con manteles de tela, de paneras con pan tostado y mantequilla, de mesoneros con chaqueta blanca que conocían el nombre de los comensales.

En esa Caracas que hoy vive en la memoria, salir a comer era un ritual, un plan completo, un pequeño lujo cotidiano.

Y si cerramos los ojos, aún podemos saborear ese pasado que nos enseñó que comer bien también era una forma de quererse.

Hoy queremos hacer un recorrido por aquellos restaurantes que marcaron una época en Caracas.

Esos que, aunque muchos ya no están, siguen vivos en la memoria de quienes los frecuentaron.

Son los sabores que nos formaron el gusto, los lugares donde celebramos cumpleaños, aniversarios o simplemente una buena noticia.

LOS CLÁSICOS QUE SE GANARON UN LUGAR EN LA HISTORIA

El Tropezón

Ubicado en Los Chaguaramos, El Tropezón comenzó como una arepera, pero terminó convertido en uno de los lugares más concurridos de la ciudad para comer buena comida criolla a cualquier hora.

Era el sitio perfecto para los trasnochadores, con ese menú que iba desde unas caraotas con queso hasta un mondongo bien montado.

Muchos recuerdan con cariño su ambiente relajado, su música en vivo y la certeza de que ahí siempre se comía sabroso.

Montmartre

Este rincón de Baruta ofrecía una propuesta de cocina francesa en un ambiente bohemio y muy íntimo. Fue durante mucho tiempo uno de los favoritos para cenas románticas y celebraciones especiales. Su carta era pequeña, pero cuidada al detalle. Un lugar donde se aprendía que la gastronomía podía ser arte.

Bar Basque

En La Candelaria, este restaurante rendía tributo a la cocina vasca. Era una tasca auténtica, con platos abundantes, vinos bien seleccionados y una clientela fiel. Su barra era un sitio de encuentro para hablar de fútbol, política y buena comida. Allí se comía el mejor bacalao a la vizcaína de toda Caracas.

La Fonda de las Mercedes

Entre los restaurantes más emblemáticos de Las Mercedes, La Fonda destacaba por su cocina criolla elevada a otro nivel. Su ambiente era familiar y tradicional, y sus platos, de esos que sabían como en casa. Fue uno de los primeros en ponerle mimo a lo nuestro, antes de que eso fuera tendencia.

Aventino

Un clásico de la cocina italiana en el este de la ciudad. Elegante, sobrio y con un menú que iba desde unos antipastos impecables hasta pastas frescas hechas en casa. Aventino era sinónimo de calidad y buen servicio. Era común ver mesas con empresarios, familias y parejas celebrando.

El Gazebo

Con ese estilo campestre y romántico, El Gazebo era ideal para almuerzos especiales. Su arquitectura y jardín lo hacían parecer salido de otro tiempo, y su carta combinaba platos de autor con guiños a la cocina internacional. Fue uno de los lugares favoritos para pedir matrimonio, hacer un brindis o simplemente escapar del ruido caraqueño.

La Belle Époque

En el corazón de Caracas, este restaurante hacía honor a su nombre con un ambiente elegante, decorado al estilo parisino. La música de fondo, la luz tenue y los platos refinados lo convirtieron en el escenario de muchas noches inolvidables. Cada detalle estaba cuidado, desde la carta hasta la vajilla.

Le Coq D’Or

Un clásico de la cocina francesa en Venezuela. Era uno de esos sitios que impresionaba desde la entrada. Sus platos eran un homenaje a la tradición culinaria gala, pero siempre con un guiño venezolano. Fue punto de encuentro para los amantes de la buena cocina y los placeres más exquisitos.

La Bussola

Sabana Grande tuvo en La Bussola uno de sus restaurantes más icónicos. Techos que simulaban un cielo estrellado y un baño de caballeros que aún se recuerda como uno de los más curiosos de Caracas. La comida era italiana de primera línea y el servicio, impecable. Era un lugar para impresionar.

Da Guido

Una de las trattorias más queridas por los caraqueños. Con platos sencillos pero con alma, como los que haría una nonna en su casa. Su fama creció por sus pastas caseras, sus porciones generosas y un ambiente relajado pero elegante. Aquí se iba a disfrutar sin apuros.

Il Romanaccio

Fiel a su nombre, era un templo de la cocina romana. Con recetas auténticas, atención cercana y sabores que hacían viajar sin moverse de Caracas. Un sitio para los amantes del buen comer, que no necesitaban nada más que un plato de pasta y una buena copa de vino.

Tarzilandia

Uno de los lugares más divertidos para ir con niños (y no tan niños). Su ambientación de selva, sus platos abundantes y su propuesta única lo convirtieron en parada obligatoria para cumpleaños y celebraciones familiares. Era más que un restaurante, era una aventura gastronómica.

El Alazán

Cuna del buen corte de carne en Caracas. Su parrilla era legendaria, y el lugar tenía ese aire de sofisticación sin pretensiones. Era el restaurante al que se iba a celebrar logros importantes, a cerrar negocios o simplemente a disfrutar de un buen lomo con papas.

El Pozo Canario

Especializado en cocina canaria, este restaurante ofrecía una experiencia distinta, con sabores que no se encontraban en otros sitios. Gofio, pescados frescos, papas arrugadas con mojo. Fue un rincón de Canarias en plena Caracas, con una clientela fiel que lo adoraba.

El 15 Letras

Famoso por su música en vivo y sus platos criollos con ese toque casero que se agradece. Era un sitio de encuentro para bohemios, músicos y amantes de la buena mesa. Su ambiente era informal pero acogedor, y su carta no defraudaba.

Y COMO OLVIDAR…

Al Vecchio Molino

En Sabana Grande, este restaurante ofrecía pastas caseras y un ambiente acogedor. Era elegante, pero sin pretensiones. Uno de esos sitios que se ganaban el corazón por su constancia y por saber siempre a lo mismo: a bueno.

La Vía Appia y La Strada del Sole

Dos joyas de la comida italiana en Caracas. Cada una con su estilo, su clientela y su encanto. Fueron referentes durante años para quienes buscaban una experiencia más allá del plato.

Pollos Riviera

Un clásico de Las Mercedes. Nada como un buen pollo a la brasa en ese ambiente popular pero con alma. Rápido, sabroso, perfecto para almuerzos de domingo o cenas sin complicaciones. Un lugar donde el sabor era lo más importante.

LA MESA QUE NUNCA SE OLVIDA

Recordar estos restaurantes es volver a saborear la Caracas que fue. Esa ciudad vibrante, diversa y generosa en su oferta gastronómica. Una ciudad donde cada barrio tenía su sitio favorito, y cada restaurante, su historia.

Y aunque muchos de esos lugares ya no existan, la memoria permanece. En cada conversación, en cada anécdota, en cada plato que hoy nos conecta con ese ayer lleno de sabor.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha defendido la aprobación de una ley que, entre otras medidas, requiera la ciudadanía estadounidense y solo permita el voto por correo en casos de enfermedad, discapacidad, servicio militar o viaje.

La Gaceta de la Iberosfera

«Las elecciones estadounidenses están amañadas, son fraudulentas y son motivo de burla en todo el mundo. O las arreglamos o dejaremos de tener un país«, ha afirmado el inquilino de la Casa Blanca en una publicación en redes sociales en la que ha esbozado una reforma electoral bautizada como «Ley Salvar Estados Unidos».

Al hilo, ha enumerado tres propuestas que incluyen la obligación para todos los votantes de «presentar una prueba de ciudadanía estadounidense para registrarse para votar» y de «mostrar su identificación de votante». Además, también prohibiría el voto por correo, «excepto por enfermedad, discapacidad, servicio militar o viaje».

El mandatario ha aludido así al texto ya aprobado con el apoyo de su partido en la Cámara de Representantes bajo las siglas «SAVE» del lema, traducido al español, «Salvaguardar la Eligibilidad del Votante Estadounidense».

La Embajada Virtual de Estados Unidos en Irán aconsejó a todos los estadounidenses residentes en el país persa que abandonen el territorio lo antes posible o, en su defecto, elaboren un plan de salida que no dependa de la asistencia de la nación norteamericana.

EFE

En un comunicado, la legación, virtual desde la ruptura de relaciones diplomáticas en 1980, recomendó a los nacionales que, en caso de no poder salir, busquen un lugar seguro dentro de su residencia u otro edificio.

El mensaje advierte sobre el endurecimiento de las medidas de seguridad, cierres de carreteras, interrupciones en el transporte público y restricciones al acceso a internet, tanto en redes móviles como fijas. Las aerolíneas continúan limitando o cancelando vuelos hacia y desde Irán.

Los ciudadanos estadounidenses “deben esperar cortes continuos de internet, planificar medios de comunicación alternativos y, si es seguro hacerlo, considerar salir de Irán por tierra hacia Armenia o Turquía”, según el comunicado difundido.

La embajada virtual instó a salir “ahora” o a contar con un plan independiente del gobierno estadounidense para abandonar Irán, advirtiendo que pueden producirse cancelaciones repentinas de vuelos. En caso de no poder salir, el comunicado recomienda tener provisiones de alimentos, agua, medicamentos y otros artículos esenciales.

A las personas con doble nacionalidad estadounidense e iraní, se les aconseja emplear sus documentos iraníes, ya que “mostrar un pasaporte estadounidense o demostrar vínculos con Estados Unidos puede ser motivo suficiente para que las autoridades iraníes detengan a alguien”. El texto diplomático también detalla los puestos fronterizos abiertos por los que es posible abandonar el país.

La advertencia llega en un contexto de máxima tensión entre Estados Unidos e Irán, tras reiteradas advertencias del presidente Donald Trump de atacar Irán si el régimen de la República Islámica continúa reprimiendo las protestas antigubernamentales.

A su vez, el lanzamiento del comunicado coincide con el inicio de negociaciones en Omán, primer encuentro entre altos funcionarios de ambos países desde la guerra de los 12 días entre Irán e Israel.

Irán y Estados Unidos iniciarán las negociaciones este viernes para evaluar avances diplomáticos sobre el programa nuclear iraní y otros temas sensibles. Las delegaciones estarán encabezadas por Steve Witkoff, enviado estadounidense para Medio Oriente, y el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi. El sultanato de Omán vuelve a asumir el rol de mediador entre ambos países, que arrastran décadas de enfrentamientos y escasa cooperación directa.

Irán entra a la diplomacia con los ojos abiertos y una memoria firme del último año. Actuamos de buena fe y nos mantenemos firmes en nuestros derechos”, escribió Araghchi en la red social X antes del encuentro. Teherán subrayó el jueves que existe una “responsabilidad de no perder ninguna oportunidad de utilizar la diplomacia” para preservar la paz, y manifestó su expectativa de que Washington participe en las conversaciones “con responsabilidad, realismo y seriedad”.

Desde Washington, la Casa Blanca adelantó que la delegación explorará la posibilidad de alcanzar una “capacidad nuclear cero” para Irán. La secretaria de prensa de la sede presidencial Karoline Leavitt advirtió que el mandatario Donald Trump mantiene “muchas opciones a su disposición aparte de la diplomacia”.

El presidente republicano confirmó el jueves que las negociaciones están en marcha: “Están negociando”, afirmó. Luego añadió: “No quieren que los ataquemos, tenemos una gran flota yendo hacia allí”, en referencia al despliegue naval estadounidense en la región, al que el mandatario describió como una “armada”.

Las conversaciones se producen mientras el portaaviones USS Abraham Lincoln y su grupo de combate, conformado por tres destructores lanzamisiles, operan cerca de aguas iraníes en el golfo Pérsico bajo amenaza de intervención militar.

Desde que este miércoles algunos medios colombianos afirmasen que el empresario colombiano Alex Saab había sido detenido, el episodio solo se ha cubierto de más sombras. Caracol Radio citó fuentes de inteligencia de Estados Unidos para asegurar que el supuesto testaferro de Nicolás Maduro había sido apresado en Caracas la noche del martes. Se habló también de una operación conjunta entre el Servicio Bolivariano de Inteligencia y el FBI. Y de una segunda detención, la del empresario venezolano Raúl Gorrín, también sancionado e investigado por Estados Unidos por lavado de dinero y con fuertes vínculos con el chavismo. El abogado de Saab llegó a asegurar que su cliente estaba en su casa de Caracas. Y el de Gorrín que el miércoles por la noche estaba en libertad. Más de 24 horas después de que se publicasen las primeras informaciones, los dos destacados empresarios siguen sin aparecer.

Por: Florantonia Singer – El País

El New York Times ha asegurado este viernes que ambos fueron interrogados por agentes de seguridad durante la noche del martes y el miércoles. El interrogatorio, asegura el Times, “marcó una profundización de la cooperación” entre Caracas y Washington. El diario asegura que funcionarios de seguridad estadounidenses estaban al tanto de la detención, pero no da detalles sobre si habrían sido liberados. “Se desconoce el estado actual de los dos hombres”, se lee.

Los dos empresarios son los primeros aliados destacados del gobierno de Maduro que entran en la mira legal del gobierno interino de Delcy Rodríguez, según destaca The New York Times. Unas detenciones que alimentan las sospechas en el círculo de poder venezolano.

Saab fue ministro de Industrias y Producción Nacional, pero fue destituido hace un par de semanas por la presidenta encargada Delcy Rodríguez. Conocido por ser el testaferro de Nicolás Maduro y otros altos cargos del chavismo, como asegura el Departamento del Tesoro y la corte del Distrito Sur de Florida, ya estuvo preso durante más de dos años en Miami por esta causa hasta que regresó a Venezuela el 20 de diciembre de 2023.

Tras la publicación, el abogado de Saab, Luigi Giuliano, negó su captura y aseguró que su cliente estaba “tranquilo” en Caracas y que su detención se trataba de una noticia falsa. Algunos medios vinculados a Saab publicaron un desmentido que luego borraron. Un alto cargo dentro del chavismo negó a EL PAÍS la detención. Para añadir más misterio al caso, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, evitó responder a los periodistas que le preguntaron por el caso. “Soy diputado, no forma parte del ámbito de mi atención y no tengo competencia ni información sobre eso que planteas”, dijo.

La primera captura de Saab fue en 2020 en Cabo Verde, en una escala de un viaje de negocios para el chavismo. En aquella época, Maduro todavía no lo señalaba públicamente como un colaborador cercano.

Las gestiones del Gobiernon de Maduro no pudieron evitar su extradición, pero enseguida pasó a ser parte de la negociación de los Acuerdos de Barbados, un conjunto de compromisos políticos firmados en octubre de 2023 entre el Gobierno venezolano y sectores de la oposición, con mediación internacional, para abrir una vía de salida negociada a la crisis política del país. La extradición fue pactada previamente con Estados Unidos en encuentros en Qatar, para que más tarde Jorge Rodríguez la firmase con la delegación opositora de la Plataforma Unitaria Democrática.

Saab recibió un indulto del presidente Joe Biden que establecía como condiciones que no se les regresarían los 12 millones que entregó a la DEA con la que el empresario estuvo colaborando y que no podría firmar contratos para publicar libros o hacer series documentales. También advertía de que estaba siendo personado por un solo caso, por lo que podría ser acusado por otras investigaciones abiertas.

A su causa en Estados Unidos se suma otra en Italia, junto con su esposa, Camila Fabri, por otro cargo de lavado de dinero. Según la fiscalía italiana, dirigieron y organizaron una trama para camuflar la acumulación de dinero de una red internacional de corrupción. Saab estaba acusado de robar parte de los fondos destinados a la ayuda a la población venezolana, haciéndolos pasar por Italia y luego ocultándolos en Rusia y varios paraísos fiscales. En octubre la pareja pactó una pena leve de un año y dos meses para Saab y un año y siete meses para su esposa.

Jorge Rodríguez, el mismo vocero del chavismo que hace menos de dos años exigía a gritos la detención de la liderazgo opositor, sufrió este jueves 5 de febrero un ataque repentino de amnesia selectiva y bondad. En una declaración que parece sacada de una comedia mal escrita, el presidente de la Asamblea Nacional chavista aseguró hoy que «no le gustan los presos» y pidió perdón, intentando lavarse la cara ante el nuevo escenario político que atraviesa el país tras la caída de Nicolás Maduro.

La Patilla

«Pedimos perdón. Porque lo digo con claridad. A mí no me gustan los presos. Puede ser necesario por los códigos penales, o por lo que sea», soltó Rodríguez con un cinismo monumental. Para rematar la faena, se inventó una anécdota con el difunto Hugo Chávez para justificar su supuesta naturaleza pacifista. «A mí Chávez una vez me ofreció ser (…) ministro del interior. Y me dijo: ‘mejor no, porque vas a soltar a todos los presos, comunes, incluidos’».

Sin embargo, la hemeroteca no perdona. El 30 de julio de 2024, dos días después del fraude electoral donde el régimen se autoproclamó ganador, el tono de Rodríguez era muy distinto. En aquel entonces, con la arrogancia que caracterizaba a la cúpula, no hablaba de perdón, sino de esposas y calabozos para quienes pensaban distinto.

«Tienen que ir presos sus jefes, los que les ordenaron, los que les pagaron. Y cuando digo jefe no me refiero solamente a María Corina Machado, no, que tiene que ir presa. Me refiero a Edmundo González Urrutia, porque él es el jefe de la conspiración fascista», bramaba el psiquiatra ante las cámaras, tildando a los manifestantes de «malandros» y «drogadictos».

Hoy, con la soga de la justicia internacional apretando y el tablero político volteado, el discurso de odio se transformó mágicamente en una prédica de conciliación. El vocero chavista parece haber olvidado sus propios diagnósticos de «conspiración fascista» para sumarse, convenientemente, a la ola de «reconciliación» que ahora promueve su hermana Delcy desde el poder interino.


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