Armando Esteban Quito

El primer vicepresidente de Irán, Mohammad Mokhber, fue nombrado el lunes como presidente en funciones de la República Islámica tras la muerte del presidente, Ebrahim Raisi, en un choque de helicóptero en el noroeste del país.

AP

Mokhber, de 68 años, ha ejercido un papel más discreto que otros políticos en la teocracia chií, pero las normas constitucionales colocaban a Mokhber en primera línea tras la muerte de Raisi. Estaba previsto que ejerciera de presidente en funciones unos 50 días antes de unas elecciones presidenciales obligatorias.

El líder supremo del país, el ayatolá Alí Jamenei, anunció el nombramiento de Mokhber en un mensaje de condolencias sobre la muerte de Raisi en el choque del domingo. El helicóptero fue encontrado el lunes en el noroeste del país.

Pese a ser menos conocido, Mokhber ha ocupado puestos importantes en la estructura de poder del país, especialmente en sus bonyads, u organizaciones benéficas. Esos grupos se vieron impulsados con donaciones o activos confiscados tras la Revolución Islámica de 1979, en especial los asociados al shah de Irán o los miembros de su gobierno.

Mokhber dirigía un bonyad conocido en inglés como Ejecución de la Orden del Imán Jomeini, o EIKO, en referencia al fallecido líder supremo ayatolá Rujolá Jomeini.

Madrid convocó este lunes al embajador argentino en España para exigir de nuevo una disculpa a Javier Milei por sus polémicas declaraciones sobre la mujer de Pedro Sánchez, e incluso contempló romper relaciones diplomáticas, en lo que es ya una crisis abierta tras semanas de cruce de insultos y acusaciones.

EFE

Autoridades definen planes ante el paso de 45 ondas tropicales este año

El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, convocó el lunes al embajador argentino en Madrid, Roberto S. Bosch, para exigirle disculpas públicas después de que el presidente argentino llamase «corrupta» a la esposa del presidente del gobierno español, Pedro Sánchez.

«Esta misma mañana está convocado el embajador de Argentina, voy a trasladar la gravedad de la situación y le voy a exigir una vez más disculpas públicas por parte de Javier Milei», declaró Albares en la radio Cadena Ser.

Preguntado explícitamente sobre la posibilidad de romper relaciones diplomáticas, Albares dijo que contemplaba la posibilidad, si Milei no se disculpaba.

«Nosotros no queremos ejercer esas medidas, pero si no hay disculpas públicas, lo vamos a hacer», aseguró el canciller español.

Este episodio culmina el primer viaje de Milei a España desde que llegó al poder en diciembre, una visita en la que no se reunió ni con el rey Felipe VI ni con Sánchez, que había apoyado a su rival Sergio Massa en las elecciones.

Dicho «fuera de tono», espectáculo «chocante»

La patronal española, con grandes intereses en Argentina, condenó los dichos «fuera de tono» de Milei, en palabras de Antonio Garamendi, presidente de la CEOE (Confederación Española de Organizaciones Empresariales).

«Rechazamos profundamente» unas declaraciones «fuera de tono», que constituyen un «ataque» que «no tiene ningún sentido», explicó Garamendi en la Cadena Ser.

España es el segundo país inversor en Argentina, por detrás de Estados Unidos, con un stock de más de 15.000 millones de euros (16.300 de dólares), según el Instituto de Comercio Exterior (ICEX) español.

Precisamente, Esteban González Pons, dirigente del primer partido de la oposición, el conservador Partido Popular (PP), advirtió que las empresas españolas «no merecen que su situación se vea comprometida por el sentido del honor que tiene Pedro Sánchez hacia su mujer», dijo en la radio COPE.

Al mismo tiempo, González Pons tildó el discurso de Milei de «intromisión» en la política nacional, y de espectáculo «chocante».

Que se disculpe Madrid

Ya el domingo, Albares llamó a consultas a la embajadora española en Argentina, María Jesús Alonso Jiménez, y exigió al presidente argentino que pidiera perdón.

Durante un discurso en un encuentro en Madrid de dirigentes de extrema derecha organizado por el partido español Vox, Milei se refirió a Begoña Gómez como «mujer corrupta».

Aunque no identificó a Sánchez o a su esposa por su nombre, la alusión de Milei al periodo de reflexión que se tomó él para decidir si dimitía por los ataques a su esposa permitió identificar a la pareja.

«Las élites globales no se dan cuenta de lo destructivo que puede llegar a ser implementar las ideas del socialismo (…), aun cuando tenga a la mujer corrupta, digamos, se ensucia [sic], y se tome cinco días para pensarlo», aseguró.

El Gobierno argentino, en cambio, estimó que era Pedro Sánchez quien debía disculparse.

«No corresponde ninguna disculpa. Ninguna disculpa. Al contrario, yo creo que debería haber varias disculpas del gobierno español por las cosas que han dicho del presidente Milei», declaró al canal TN el ministro del Interior, Guillermo Francos, poco después de que el vocero presidencial Manuel Adorni se expresara en el mismo sentido en el canal LN+.

Sembrador de «odio»

Francos aludía al menos a un par de episodios recientes. Con Milei ya en Madrid, el viernes, la número tres del Gobierno de Sánchez, Yolanda Díaz, le acusó de sembrar el «odio».

Antes, el ministro de Transportes español, Óscar Puente, cometió el «error» -según sus propias palabras posteriores de disculpa-, de afirmar que Milei había ingerido «sustancias» antes de un discurso.

El gobierno argentino respondió a Puente con un duro comunicado condenando los dichos de Puente, pero, tras las disculpas de Puente, el tema había quedado «saldado» y «terminado», afirmó el vocero de la presidencia argentina, Manuel Adorni, el 6 de mayo.

Colombia es un país en búsqueda permanente de la seguridad y la paz. Aún cuando en la práctica muchas veces las tres parecen esquivas. En este episodio, Juan Carlos Restrepo conversó con el magistrado Roberto Carlos Vidal, presidente de la Justicia Especial para la Paz, acerca de las complejidades de impartir justicia restaurativa, los desafíos de este tribunal y los desencuentros con la política.

El actual presidente de República Dominicana, Luis Abinader, fue reelegido este domingo en primera vuelta, con casi el 60 % de los votos, prácticamente el doble de los obtenidos por el candidato situado en segunda posición, el ex presidente Leonel Fernández.

EFE

Un total de 8.145.548 personas fueron llamadas a participar en el proceso, que fue evaluada por unos 2.000 observadores, más de 400 procedentes de organizaciones internacionales que han conformado 20 misiones y más de 1.500 nacionales.

“El civismo y la participación de ustedes fueron fundamentales para dar la imagen de un país ejemplar, con profundas convicciones democráticas. El pueblo ha hablado con claridad, los dominicanos quieren seguir profundizando el cambio. Asumo la confianza que he recibido y la obligación de no defraudarla. No les fallaré”, dijo el mandatario ya reelecto en su primer discurso tras los primeros resultados.

Según datos de la Junta Central Electoral, el segundo candidato más votado fue el tres veces presidente Leonel Fernández, de la progresista Fuerza del Pueblo, mientras que en tercer lugar se situó el ex presidente de la Cámara de Diputados y alcalde de Santiago (segunda ciudad del país), Abel Martínez, con el 10,73 %.

Precisamente ambos aspirantes ya reconocieron el triunfo de Abinader en las elecciones a través de mensajes en las redes sociales, pese a que el conteo de votos se mantiene.

Abinader, un rico empresario de 56 años formado en economía en el país y en Estados Unidos, se presentó a la reelección donde figuró como el gran favorito, de acuerdo con los sondeos.

Elegido a la Presidencia en julio de 2020, en plena pandemia, con cerca del 53 % de los votos, Abinader volvió a encabezar la candidatura del Partido Revolucionario Moderno (PRM), formación que espera revalidar en los comicios su arrollador triunfo de hace cuatro años tanto en el Ejecutivo como en el Congreso Nacional (bicameral).

Nacido el 12 de julio de 1967 en Santo Domingo en el seno de una familia acaudalada de origen libanés, Abinader es el primer mandatario dominicano venido al mundo después de la caída de la dictadura de Rafael Trujillo (1930-1961).

El actual presidente es graduado en Economía por el Instituto Tecnológico de Santo Domingo, con estudios de posgrado en Finanzas Corporativas e Ingeniería Financiera en la Universidad de Harvard y de Gerencia Avanzada en Dartmouth College.

Antes de su irrupción en la política, Abinader dedicó su vida profesional al grupo Abicor, empresa familiar fundada por su padre, el ex ministro y antiguo senador José Rafael Abinader, que es dueña de hoteles, una universidad y una de las fábricas de cemento más importantes del país.

Aspiró por primera vez al Ejecutivo en 2016 cuando perdió ante Danilo Medina, del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), y en las elecciones de 2012 fue el compañero de fórmula del ex presidente Hipólito Mejía.

Luis Abinader asumió el cargo de jefe de Estado el 16 de agosto de 2020 con la promesa de hacer frente a la corrupción, la impunidad, el caudillismo y el clientelismo que, según él, promovía el presidente saliente Danilo Medina.

Cuatro años más tarde, se presentó a un segundo y último período permitido por la Constitución dominicana, aunque él mismo ha dicho que no es partidario de la reelección continua.

Después de “una profunda reflexión” y de entender que “el país está por encima de mi tranquilidad familiar o personal” Abinader anunció en agosto de 2023 que competiría en las internas del PRM, que ganó sin pestañear, para optar por la reelección.

En estos casi cuatro años de gestión, el mandatario ha mantenido una aprobación cercana al 70 % y las encuestas le auguran una ventaja de hasta 35 puntos sobre su rival más cercano, el tres veces presidente del país Leonel Fernández.

Abinader asumió el poder con una receta para reactivar la economía tras la pandemia, basada en incrementar el gasto público a través de subsidios, transferencias de efectivo y préstamos blandos para las personas y las empresas.

Y, efectivamente, ha logrado mantener la economía, que, tras un crecimiento del 2,4 % en 2023, se expandirá el doble este año, según las proyecciones de los organismos internacionales.

Pero sus opositores le acusan de endeudar al país de manera “abusiva e irresponsable” por la cantidad de préstamos que ha tomado su Gobierno, mientras persisten marcadas desigualdades sociales.

Y desde el sector feminista le cuestionan haber hecho poco o nada para impulsar el tema del aborto en el Congreso Nacional, controlado por el PRM, a pesar de que en la campaña para los comicios de 2020 se mostró a favor de la interrupción del embarazo cuando ponga en riesgo la vida de la mujer, si el feto no tiene opción de vivir fuera del útero o en el caso de violación o incesto, lo que en el país se conoce como ‘las tres causales’.

Otra promesa de campaña pendiente fue la reforma fiscal, postergada desde hace años.

A comienzos de octubre de 2020, Abinader presentó un plan de reforma fiscal con nuevos impuestos para afrontar la crisis, pero lo retiró inmediatamente por las críticas y acabó por descartarlo en octubre de 2021.

El presidente está casado con Raquel Arbaje, con quien tiene tres hijas.

El fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI), Karim Khan, ha solicitado este lunes al tribunal la emisión de órdenes de arresto contra el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, su ministro de Defensa Yoav Gallant y el líder de Hamas, Yahya Sinwar, entre otros.

EFE

Las solicitudes se basan en presuntos crímenes de guerra y de lesa humanidad en la guerra en Gaza y se extienden asimismo a varios altos cargos del grupo islamista Hamas.

En su solicitud, el fiscal solicita autorización a los jueces para emitir ordenes de arresto contra Yahya Sinwar, jefe del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas) en Gaza; Mohammed Diab Ibrahim al Masri, conocido como Deif y comandante en jefe del ala militar de Hamas (Brigadas Al Qassam); así como Ismail Haniyeh, jefe de la oficina política de Hamas.

Khan los considera “penalmente” responsables de “crímenes de guerra y lesa humanidad” cometidos en territorio de Israel y el Estado de Palestina desde al menos el 7 de octubre de 2023, lo que incluye “el asesinato de cientos de civiles israelíes” en ataques perpetrados por Hamas y otros grupos armados, así como “la toma de al menos 245 rehenes”.

Asimismo, el fiscal pide dos ordenes de detención contra gobernantes israelíes, Netanyahu y Gallant, por crímenes de guerra y lesa humanidad cometidos “en el territorio del Estado de Palestina (Franja de Gaza) desde al menos el 8 de octubre de 2023”, es decir, el día posterior al ataque de Hamás a Israel y fecha del inició de la actual guerra israelí en Gaza.

Entre los crímenes de los que responsabiliza a ambos funcionarios israelíes está el uso del hambre como “método de guerra” contra los civiles y el “asesinato intencionado”.

“Mi Oficina sostiene que las pruebas que hemos recopilado, incluidas entrevistas con sobrevivientes y testigos, material de video, foto y audio autenticado, imágenes satelitales y declaraciones del grupo de presuntos perpetradores, muestran que Israel ha privado intencional y sistemáticamente a la población civil en todas las partes de Gaza de objetos indispensables para la supervivencia humana”, argumenta Khan.

Además, subraya que las solicitudes presentadas hoy a los jueces son “resultado de una investigación independiente e imparcial” de su oficina.

“Guiados por nuestra obligación de investigar pruebas incriminatorias y exculpatorias por igual, mi Oficina ha trabajado meticulosamente para separar afirmaciones de hechos y presentar sobrias conclusiones basadas en pruebas a la Sala de Cuestiones Preliminares”, explicó.

El fiscal de la CPI, con sede en La Haya (Países Bajos), ha estado investigando desde 2021 las denuncias de crímenes de guerra presuntamente cometidos desde 2014 por el Ejército israelí y todas las milicias palestinas en los territorios palestinos ocupados, lo que incluye el ataque de Hamas a Israel el 7 de octubre y la posterior guerra israelí en Gaza.

Esta Corte tiene jurisdicción sobre crímenes de guerra, lesa humanidad, genocidio y agresión. Tiene 124 miembros, entre los que no está Israel, que no reconoce la investigación sobre la situación en los territorios palestinos ocupados.

Ante los temores a que Karim Khan emita órdenes de arresto contra altos cargos israelíes, la Cámara de Representantes de EE.UU., Mike Johnson, calificó en las últimas semanas de “vergonzosas” e “ilegales” esas supuestas órdenes de arresto.

Israel las tildó de “crimen de odio antisemita” y “un abuso”, y legisladores republicanos trabajan en represalias por vía legislativa contra la CPI.

“La Victoria me recuerda ese poder que tiene la educación para lograr que un joven criado por una modesta familia pudiera servir al país como embajador de Venezuela en otras tierras”, dijo Edmundo González en un mitin ante partidarios.

Por: Nicole Kolster – Adriana Núñez Rabascall / La Voz de América

Fue el primer acto de masas de este diplomático de carrera y hasta hace poco desconocido por la opinión pública, pero que se convirtió en candidato de la oposición y rival de Nicolás Maduro para las presidenciales del 28 de julio.

El mitin, que duró menos de 11 minutos, se celebró el sábado en La Victoria, una ciudad del estado Aragua a una hora de Caracas, golpeada por la crisis de los servicios públicos, agua, luz y gas. Aquí nació González.

Ceñirse a un discurso no es tradicional en la política venezolana en las últimas décadas, por eso la serenidad de este hombre de 74 sorprendió a los seguidores de la oposición venezolana.

González fue designado por la opositora Plataforma Unitaria Democrática (PUD) como candidato unitario tras la inhabilitación de la ganadora de los comicios internos María Corina Machado y el veto a la primera opción para sustituirla, Corina Yoris.

Su candidatura fue inscrita a último minuto durante una corta prórroga al lapso de postulaciones. En principio sería provisional pero los partidos de la PUD lo ratificaron de forma unánime.

En paralelo al mitin, el chavismo organizó una marcha en esa misma ciudad. No es la primera vez que militantes del gobierno acuden a un estado al paso de Machado, que lidera la campaña presidencial de la oposición.

Diosdado Cabello, considerado el número dos del chavismo, tachó a González de “títere”, de “monigote”.

“Es el candidato de los que pidieron sanciones, de los que pidieron bloqueos, de los que pidieron invasiones”, afirmó el vicepresidente del partido gobernante PSUV.

Inmutable ante la arremetida del oficialismo, González completó su primer discurso de 11 minutos frente a sus partidarios coreaban: “se ve, se siente, Edmundo presidente”.

Acá siete claves del texto que leyó González:

Sobre su candidatura

“Jamás pensé buscar un cargo de elección popular, pero ante esta encrucijada; junto a Mercedes, mi esposa, y mis hijas, Mariana y Carolina, tomamos la decisión familiar de dar un paso al frente por Venezuela”.

Mensaje al chavismo

“A quienes aún creen en el gobierno, yo garantizo una alternancia en paz, en el que todas las fuerzas políticas podrán ejercer sus fuerzas políticas en el marco de la Constitución”.

Comunidad internacional

“A la comunidad internacional le pedimos que nos acompañe de cerca en este proceso, porque será definitorio para reducir la migración y hacer de Venezuela un socio confiable”.

A los militares

“A la Fuerza Armada Nacional, ustedes juegan un papel fundamental en la seguridad de todos. Seré garante de su institucionalidad”.

Estadista

“Imaginemos el país que viene: un país en el que el presidente no insulta, ni ve a sus adversarios como enemigos”.

Servicios públicos

“Un país en el que al llegar a casa de tu trabajo, sepas que tu dinero vale, que el interruptor habrá luz”.

Sobre la transición

“Quiero llamar a todos los venezolanos a acompañarme en un cambio de gobierno pacífico y ordenado”.

Ebrahim Raisi, un clérigo ultraconservador que asumió la presidencia de Irán en junio de 2021, murió este domingo tras estrellarse el helicóptero en el que viajaba después de su visita a Azerbaiyán. Siempre tocado con un turbante negro y luciendo un abrigo religioso, dirigió el país en un contexto agitado a nivel internacional y de protestas a nivel local.

Infobae

Condujo una estrategia para expandir la influencia de Irán en Medio Oriente con estrechos lazos con el terrorismo internacional y llevando a su país al borde de una guerra con Israel, y elevó al máximo las tensiones con Occidente tras haber desarrollado como nunca antes el programa nuclear persa.

Al asumir el cargo en agosto de 2021, el mandatario persa, de 63 años, ya figuraba en la lista negra de los responsables iraníes sancionados por Estados Unidos por “complicidad en graves violaciones de los derechos humanos”.

El ayatollah se había presentado como defensor de las clases desfavorecidas y de la lucha contra la corrupción, y fue elegido el 18 de junio de 2021 en primera vuelta en unos comicios marcados por una abstención récord para unas presidenciales, y en ausencia de ningún rival de peso, sucediendo en el cargo al moderado Hassan Rohani, que lo había derrotado en las presidenciales de 2017 y que, tras dos mandatos consecutivos, no pudo volver a presentarse.

Raisi había salido reforzado de las legislativas celebradas en marzo, que fueron las primeras elecciones a nivel nacional desde el estallido del movimiento de protesta que sacudió Irán a finales de 2022 a raíz del asesinato de Mahsa Amini, que murió a manos de la Policía de la Moral tras haber sido detenida por no respetar el código de indumentaria que rige la República Islámica.

Tras esos comicios, el presidente iraní se mostró satisfecho por el “nuevo fracaso histórico infligido a los enemigos de Irán tras los disturbios” de 2022.

De esta manera, el Parlamento, que asumirá sus funciones el 27 de mayo, estará en gran medida bajo el control de los sectores conservadores y ultraconservadores que apoyan a su gobierno.

Durante sus casi tres años de gestión mantuvo la oleada de violaciones a los derechos humanos en su país, con récord de ejecuciones y una feroz persecución contra la disidencia.

El caso más emblemático fue el de Amini, que desencadenó un amplio movimiento de protesta en Irán por los derechos de las mujeres, sobre todo en las regiones de mayoría kurda, que costó la vida a cientos de personas. Otras miles, en tanto, fueron encarceladas y condenadas a varios años de prisión por el régimen.

Esas multitudinarias protestas que se dieron en todo el país fueron respondidas con una brutal represión por parte de las fuerzas de seguridad.

Durante la campaña electoral muchos iraníes y activistas de derechos humanos ya expresaban su preocupación ante la posible llegada al poder de Raisi por su papel en las ejecuciones masivas de presos políticos en la década de 1980.

Al ex jefe de Estado se lo señalaba como parte del llamado “comité de la muerte”, un grupo de cuatro jueces que en 1988 emitió secretamente sentencias de muerte contra unos 5.000 presos encarcelados cerca de Irán, de acuerdo a lo denunciado por Amnistía Internacional.

Sin embargo, el régimen nunca reconoció esas ejecuciones y Raisi tampoco se refirió al respecto.

En sus años al frente del Gobierno Raisi mantuvo la política exterior del régimen de los ayatolás, con estrechos vínculos con el terrorismo internacional, siendo considerado por Estados Unidos y gran parte de Occidente como el principal promotor de los grupos extremistas a nivel global.

Ferviente enemigo de Israel, siguió la política de financiamiento y respaldo a grupo terroristas como Hezbollah (Líbano), Hamas (Palestina), y los rebeldes hutíes de Yemen. Apoyo que se intensificó en los últimos meses tras el inicio de la guerra en Gaza, y que llevó a una creciente tensión en Medio Oriente que perdura hasta la fecha.

En medio de la escalada de tensión, el régimen de Irán lanzó un ataque inédito el pasado 13 de abril contra territorio de Israel, con 350 drones y misiles, la mayor parte de los cuales fueron interceptados con la ayuda de Estados Unidos y de otros países aliados. Acción que Teherán dijo que fue una represalia por el bombardeo israelí del 1 de abril de su complejo de la embajada en la capital de Siria.

Por su parte, bajo el mandato de Raisi, Irán enriqueció uranio más cerca que nunca de niveles aptos para armamento nuclear, lo que aumentó aún más las tensiones con Occidente, ya que Teherán también suministró drones portadores de bombas a Rusia para su guerra en Ucrania y a grupos de milicias armadas de toda la región.

Nacido en noviembre de 1960 en la ciudad santa de Mashad (noreste), Raisi fue nombrado fiscal general de Karaj, cerca de Teherán, con tan solo 20 años, tras la victoria de la Revolución Islámica de 1979.

Formó parte del engranaje judicial durante más de tres décadas: fiscal general de Teherán de 1989 a 1994, jefe adjunto de la Autoridad Judicial de 2004 a 2014, año en el que fue designado fiscal general del país.

Siempre se mostró ataviado con un turbante negro de “seyyed” (descendiente de Mahoma). Cursó las clases de religión y de jurisprudencia islámica del ayatollah Ali Khamenei.

Según su biografía oficial, fue docente desde 2018 en un seminario chiita de Mashad. Varios medios iraníes lo veían, incluso, como el posible sucesor del guía supremo, de 85 años.

Las provocativas declaraciones del presidente iraní Ebrahim Raisi sobre el Holocausto e Israel han intensificado las tensiones globales y han puesto de relieve las profundas divisiones entre Teherán y Jerusalén tras el «aterrizaje forzoso» de su helicóptero debido a la niebla el domingo.

The Jerusalem Post

El helicóptero que transportaba a Raisi se vio obligado a aterrizar en medio de condiciones climáticas adversas y se estrelló en una zona boscosa entre las aldeas de PirDavood y Uzi, en el noroeste de Irán. Más de 40 equipos de rescate han sido desplegados en las labores de búsqueda.

Los comentarios de Raisi durante una entrevista de CBS del 19 de septiembre de 2022 en «60 Minutes» han provocado reacciones particularmente negativas. Sugirió que «hay algunas señales de que [el Holocausto] ocurrió, pero es necesario realizar más investigaciones para investigarlo», una declaración ampliamente condenada como una forma de negación del Holocausto, especialmente sensible dado el papel de Israel como refugio para los sobrevivientes del Holocausto. «Si un Estado le da la mano al régimen sionista, entonces es cómplice de sus crímenes», declaró en 2022.

La retórica del presidente iraní no sólo ha revisitado controversias históricas sino que también ha aumentado las tensiones geopolíticas actuales. Ha descrito a Israel como un «falso régimen», reafirmando la prolongada negación de Irán de la legitimidad de Israel. Para aumentar las tensiones, Raisi ha amenazado a las principales ciudades israelíes, incluidas Tel Aviv y Haifa, vinculando su posible destrucción con provocaciones en el Día de Conmemoración del Holocausto.

La continua negación de Raisi hacia Israel

Sobre la resolución del conflicto palestino-israelí , Raisi ha sido clara en sus intenciones, afirmando: «La única solución es un Estado palestino desde el río hasta el mar».

También ha señalado que “los crímenes del régimen sionista han cruzado las líneas rojas, lo que puede obligar a todos a tomar medidas”, en referencia a las acciones militares israelíes en Gaza a partir del 29 de octubre.

La respuesta internacional a los comentarios de Raisi ha sido rápida y generalizada. Funcionarios israelíes y organizaciones judías globales clave, como el Museo Conmemorativo del Holocausto de Estados Unidos y el Congreso Judío Mundial, han criticado sus comentarios como antisemitas, instando a una fuerte respuesta internacional al liderazgo de Irán.

El teniente general (Res.) Aviv Kohavi , exjefe del Estado Mayor del ejército israelí, destacó los peligros de un régimen que distorsiona las verdades históricas. Durante una visita a Auschwitz, discutió los riesgos asociados con tales negaciones para la seguridad global, particularmente en lo que respecta a las ambiciones nucleares de Irán.

Sobre el tema de la normalización de las relaciones con Israel, Raisi afirmó: “Los países que buscan normalizar las relaciones con este régimen cruel y criminal se avergüenzan hoy ante sus naciones”. Predijo además en enero de 2024 que el conflicto entre Israel y Hamas conduciría a la «destrucción de Israel».

Al conocerse la noticia de la muerte del presidente iraní Ebrahim Raisi el lunes, los políticos israelíes reaccionaron con indiferencia, mientras que un funcionario anónimo dijo a los medios de comunicación que Jerusalén no estuvo implicada en el accidente de helicóptero que le causó la muerte.

Reuters

“No fuimos nosotros”, dijo a Reuters el funcionario israelí, que pidió el anonimato.

No hubo reacción oficial inmediata del gobierno israelí a su muerte.

Sin embargo, el influyente parlamentario Avigdor Liberman, presidente del partido de la oposición Yisrael Beytenu, dijo que Israel no esperaba que la muerte de Raisi marcara ninguna diferencia en las políticas de Irán en la región.

“Para nosotros, no importa, no afectará a la actitud de Israel [hacia Irán]. Las políticas de Irán las establece el líder supremo [el ayatolá Ali Khamenei]”, declaró al sitio de noticias Ynet. “Sin embargo, no hay duda de que el presidente era un hombre brutal. No derramaremos ni una lágrima”, añadió.

Tras varias horas de intensas búsquedas finalmente se confirmó la muerte de Ebrahim Raisi, el jefe de Estado de línea dura de Irán. El helicóptero en el que se trasladaba el mandatario junto a otros altos funcionarios se estrelló cerca de la frontera con Azerbaiyán.

AFP

Junto al mandatario, a bordo del aparato también iban el ministro de Asuntos Exteriores, Hossein Amirabdollahian, el gobernador de la provincia iraní de Azerbaiyán Oriental, Malek Rahmati, y otros funcionarios y guardaespaldas, informó la agencia estatal de noticias IRNA. A bordo también se encontraba el ayatolá Al-Hashemi, Imam de la Mezquita de Tabriz.

Las malas condiciones climáticas dificultaron las tareas de rescate que se extendieron por largas horas.

El helicóptero en el que viajaban Raisi era un Bell 212 que formaba parte de un convoy de tres aparatos. El ministro del Interior, Ahmed Vahidi, en un primer momento se refirió a un “aterrizaje brutal” del helicóptero, pero sin dar mayores detalles. Las otras dos naves, en cambio, aterrizaron sin problemas en Tabriz, en el noroeste de Irán.

Inmediatamente, el régimen organizó una reunión de emergencia presidida por el primer vicepresidente, Mohammad Mokhber, quien asumirá las funciones de presidente hasta la celebración de elecciones en un plazo de unos 50 días.

Raisi había estado en la frontera con Azerbaiyán el domingo temprano para inaugurar una presa con el presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev. La presa es la tercera que las dos naciones construyen en el río Aras. La visita se produjo a pesar de las frías relaciones entre las dos naciones, incluido el ataque con armas de fuego a la embajada de Azerbaiyán en Teherán en 2023, y las relaciones diplomáticas de Azerbaiyán con Israel, que la teocracia chiíta de Irán considera su principal enemigo en la región.

Pero más de 12 horas después de reportado el accidente, se confirmó la noticia del deceso de Raisi y el resto de los funcionarios iraníes.

“El ayatolá Ebrahim Raisi, presidente de la República Islámica de Irán, ha sido martirizado mientras servía al pueblo. El helicóptero que transportaba a Raisi, (…) debido a las condiciones meteorológicas adversas, sufrió un accidente”, reza un comunicado del régimen iraní en su canal de Telegram.

“A pesar del envío de decenas de equipos de rescate de respuesta rápida para ayudar al presidente y a su séquito, los esfuerzos para encontrar el helicóptero accidentado duraron horas debido a la niebla y al difícil paso por la zona boscosa y montañosa”, lamentó el Gobierno.

“El protegido”

Raisi ha sido visto durante mucho tiempo como un protegido del líder supremo de Irán y un potencial sucesor de su posición dentro de la teocracia chiíta del país. Su desaparición y posterior fallecimiento atrajeron nueva atención sobre el líder, quien ya enfrentaba sanciones de Estados Unidos y otras naciones por su participación en la ejecución masiva de prisioneros en 1988.

El presidente del régimen iraní, que tenía 63 años, anteriormente dirigió el poder judicial de Irán. Se postuló sin éxito para la presidencia en 2017 contra Hassan Rouhani, el clérigo relativamente moderado que, como presidente, alcanzó el acuerdo nuclear de Teherán con las potencias mundiales en 2015.

En 2021, Raisi volvió a presentarse a unas elecciones en las que a todos sus oponentes potencialmente destacados se les prohibió presentarse bajo el sistema de investigación de antecedentes de Irán. Obtuvo casi el 62% de los 28,9 millones de votos, la participación porcentual más baja en la historia de la República Islámica. Millones de personas se quedaron en casa y otros anularon sus votos.

Raisi se mostró desafiante cuando se le preguntó en una conferencia de prensa después de su elección sobre las ejecuciones de 1988, en las que se produjeron falsos nuevos juicios de prisioneros políticos, militantes y otras personas que se conocerían como “comisiones de la muerte” al final de la sangrienta guerra entre Irán e Irak.

Después de que el entonces líder supremo de Irán, el ayatolá Ruhollah Jomeini, aceptara un alto el fuego mediado por la ONU, miembros del grupo de oposición iraní Mujahedeen-e-Khalq, fuertemente armado por Saddam Hussein, irrumpieron a través de la frontera iraní desde Irak en un ataque sorpresa. Irán mitigó su ataque.

Los juicios comenzaron alrededor de esa época y se pidió a los acusados que se identificaran. Los que respondieron como “muyahidines” fueron enviados a la muerte, mientras que a otros se les interrogó sobre su voluntad de “limpiar campos minados para el ejército de la República Islámica”, según un informe de Amnistía Internacional de 1990. Grupos de derechos internacionales estiman que unas 5.000 personas fueron ejecutadas. Raisi formó parte de las comisiones.

En 2019, el Tesoro de Estados Unidos sancionó a Raisi “por su supervisión administrativa de las ejecuciones de personas que eran menores de edad en el momento de cometer el delito y de la tortura y otros tratos o castigos crueles, inhumanos o degradantes de prisioneros en Irán, incluidas las amputaciones”. También mencionó su participación en las ejecuciones de 1988.

En última instancia, Irán está gobernado por su líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, de 85 años. Pero como presidente, Raisi apoyó el enriquecimiento de uranio por parte del país hasta niveles cercanos al grado de armas, además de obstaculizar a los inspectores internacionales como parte de su confrontación con Occidente.

También apoyó a los servicios de seguridad del país mientras tomaban medidas enérgicas contra toda disidencia, incluso después de la muerte de Mahsa Amini en 2022 y las protestas a nivel nacional que siguieron.

La represión de las fuerzas de seguridad que duró meses mató a más de 500 personas y detuvo a más de 22.000. En marzo, un panel de investigación de las Naciones Unidas encontró que Irán era responsable de la “violencia física” que llevó a la muerte de Amini después de su arresto por no usar un hijab o pañuelo en la cabeza, como agradaban las autoridades.

Raisi salió reforzado de las legislativas celebradas en marzo, que fueron las primeras elecciones a nivel nacional desde el estallido del movimiento de protesta que sacudió Irán a finales de 2022 a raíz del deceso de Amini.

Tras esos comicios, el presidente iraní se mostró satisfecho por el “nuevo fracaso histórico infligido a los enemigos de Irán tras los disturbios” de 2022.

El Parlamento, que asumirá sus funciones el 27 de mayo, estará en gran medida bajo el control de los sectores conservadores y ultraconservadores.

Firme adversario de Israel

Estos últimos meses, Raisi se mostró como un firme adversario de Israel, archienemigo de la República Islámica, apoyando a Hamas desde el 7 de octubre, cuando empezó la guerra en Gaza entre el Estado hebreo y el movimiento islamista palestino.

Irán lanzó un ataque inédito el 13 de abril contra Israel, con 350 drones y misiles, la mayor parte de los cuales fueron interceptados con la ayuda de Estados Unidos y de otros países aliados.

Raisi figura en la lista negra estadounidense de dirigentes iraníes sancionados por “complicidad” en “graves violaciones de los derechos humanos”, unas acusaciones que las autoridades de Teherán rechazan.

Nacido en noviembre de 1960 en la ciudad santa de Mashad, en el noreste, Raisi fue nombrado fiscal general de Karaj, cerca de Teherán, con tan solo 20 años, tras la victoria de la Revolución Islámica de 1979.

Formó parte del engranaje judicial durante más de tres décadas: fiscal general de Teherán de 1989 a 1994, jefe adjunto de la Autoridad Judicial de 2004 a 2014, año en el que fue designado fiscal general del país.

En 2016, el guía supremo Ali Jamenei lo colocó al frente de la poderosa fundación benéfica Astan Quds Razavi, que gestiona el santuario del Imán Reza en Mashhad además de un enorme patrimonio industrial e inmobiliario.

Raisi, hombre poco carismático de barba canosa, gafas finas y siempre ataviado con un turbante negro de seyyed (descendiente de Mahoma), cursó las clases de religión y de jurisprudencia islámica del ayatolá Jamenei.

Casado con Jamileh Alamolhoda, profesora de Ciencias de la Educación en la Universidad Shahid-Beheshti de Teherán, con quien tuvo dos hijas -ambas con títulos de educación superior-, Raisi era yerno de Ahmad Alamolhoda, imán de la oración y representante provincial del guía supremo en Mashad, segunda ciudad del país.

Probablemente consciente de que necesitaba unir a una sociedad iraní dividida por la cuestión de las libertades individuales, durante la campaña electoral de 2021 se comprometió a erigirse en defensor de la “libertad de expresión” y de los “derechos fundamentales de todos los ciudadanos iraníes”.

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