“Todos los caminos conducen a Roma”. Refrán milenario
Primer apunte: La transición es un proceso inevitable que ya empezó. En efecto, aún sin haberse realizado la elección presidencial, la inminente victoria de Edmundo González Urrutia (EGU) ha impuesto que se implementen términos, medidas y estrategias que conduzcan a concretar con éxito la consecuente entrega del poder. Es inevitable aun para el caso que quiera truncarse la ruta electoral. Se materializará de manera inexorable, bien por la deseable vía de su aceptación y negociación, bien como consecuencia lógica de la consumación de una patada a la mesa, que por su precaria base de sustentación haría inviable el continuismo.
Por Víctor A. Bolívar – mayo 15, 2024
En cualquier caso, debemos estar preparados para el día después en cada etapa del proceso, con un plan a seguir que nos lleve a hacer tangible el triunfo electoral y cobrarlo. El liderazgo politico, encabezado por María Corina y Edmundo, fortalecido por la victoria electoral, impondrá su legitimidad con el apoyo popular, como también su autenticidad por la vía del reconocimiento de la comunidad y la observación internacional.
El fenómeno del presidencialismo, como característica sociológica que va más allá de lo que se define por sus importantes facultades en nuestra carta magna, es un recurrente sesgo histórico que en este supuesto traerá mucha agua al molino de la oposición. Se basa en el poder de atracción del ganador o un seguro ganador. En esta fase ya se ha visto cómo sin contarse ha aumentado exponencialmente el apoyo a la fórmula ganadora de dirigentes populares y de importantes cuadros políticos de otras tendencias que la asumen como la única vía del cambio. Es la propia dinámica de la economía del voto que ayuda a viabilizar aun mas a la anhelada transición.
Segundo apunte: El proceso de transición continúa con una nueva fase tras la elección de EGU. El largo luto oficialista hace de esta segunda fase (que debería concluir con la entrega formal de la presidencia el 10/01/25) una difícil prueba para la continuación de la transición que también obliga a poner en funcionamiento sus propios términos, medidas y estrategias para saber cómo se debe actuar ante cualquier pretensión de no reconocer la derrota y no ceder el poder. De nuevo tiene que valerse la oposición del peso indiscutible de un apoyo popular legitimado con los resultados electorales. El reconocimiento de los mismos por la comunidad y la observación internacional generará una matriz difícil de cuestionar en ese ámbito.
En esta etapa del proceso, se debe tener claro que no se trata de llevar adelante una transición como si se tratara de una entrega de poder entre dos gobiernos democráticos. Además de las tentaciones, se debe entender que no la asumirán de manera fácil por su trauma y su temor a las consecuencias de su derrota. No habrá de parte de ellos un Capriles que con su renuncia a la vicepresidencia del congreso o una Sosa que con su visto bueno a la constituyente facilitaron el camino para que se produjera una transición que fue mas allá de lo concebible. En este caso, se trata de una transición de una dictadura a un gobierno democrático.
Es inconcebible pensar en que se pueda entregar el poder antes de la fecha fijada para la transmisión de mando. En el supuesto negado que Maduro renuncie, Delcy Eloína terminaría el mandato. No sabemos si es peor el remedio que la enfermedad.
Tercer apunte: Pero tal vez la parte mas difícil de materializar este proceso de transición es la del ejercicio real del poder, en este caso, del ejecutivo. Por un año mas, durante todo el 2025, estará en ejercicio el poder legislativo en manos del régimen, y esto supone escollos importantes. Uno de ellos, asomado por el Dr. Combellas en su artículo de esta semana cuando se preguntaba sobre las oportunidades que ofrece nuestra Ley Superior para armonizar lo mejor posible esta inédita relación entre Edmundo como presidente y María Corina como eventual vicepresidenta de ese gobierno. Al respecto, debemos precisar que una Asamblea Nacional en manos del madurismo hará todo lo posible para censurarla en el cargo. Siendo el último año del periodo de esa AN, no cabe la posibilidad de que el presidente pueda disolverla. Ni pensar en leyes habilitantes.
Sin embargo, es justo destacar que tiene el presidente importantes facultades en un supuesto como el anterior. Dirigir las relaciones exteriores de la República, conllevaría al entrante gobierno democrático a revisar nuestras relaciones con países antidemocráticos, con regímenes forajidos y extremistas. Cuba, Nicaragua, Irán y Rusia, estarían en el ojo del huracán. Dirigir como Comandante en Jefe a las FAN y promover ascensos, puede encaminarnos a la reinstitucionalización del sector castrense. Conceder indultos, resolvería en forma inmediata casos puntuales. Convocar referendos y promover reformas constitucionales como formas de sobrellevar y superar escollos tienen la dificultad de su tramitación por otros entes.
La de mayor importancia, por considerarla la mas necesaria y factible desde el mismo inicio de la presidencia, por el arrollador respaldo popular, es la de ejercer la facultad de convocar una Asamblea Nacional Constituyente. Vale señalar que ninguno de los poderes constituidos podrá impedir sus decisiones. Esto resolvería de inmediato la apuesta a la ingobernabilidad en la que estaría montado el régimen durante el primer año de gobierno, pero también respondería a la inmensa necesidad de cambiar una constitución plagada de atajos y emboscadas. Necesitamos la refundación del país con los verdaderos valores democráticos. A eso llegaremos finalmente. Como dice el refrán milenario sobre los caminos a Roma: “omnes viae Romam ducunt”.
A medida que aumentan los desafíos internos al régimen de Nicolás Maduro en Venezuela, éste ha redoblado su estrategia de contundencia contra Guyana que está llena de riesgos de escalada y potencial de errores de cálculo. Desde el 9 de febrero, cuando el CSIS informó por última vez sobre las actividades militares de Venezuela cerca del Esequibo, Maduro ha ordenado al ejército venezolano desplegar armas y equipos y aumentar su estado de preparación a las puertas de Guyana. Más recientemente, los legisladores venezolanos aprobaron la creación de un nuevo estado , “Guayana Esequiba”, a pesar de las tensiones actuales con Guyana y un caso abierto ante la Corte Internacional de Justicia.
Desde febrero, Maduro ha reprimido con éxito a la oposición en el país y en el extranjero deteniendo arbitrariamente a líderes de la sociedad civil y de ONG y dirigiendo a grupos criminales vagamente afiliados al régimen para que lleven a cabo asesinatos extraterritoriales . Lo más importante es que durante meses la comunidad internacional esperó el siguiente paso de Maduro mientras intentaba impedir que la líder opositora María Corina Machado se postulara para el cargo. Incluso cuando enfrentó el oprobio internacional, Maduro ha tenido un aliado interno clave: las fuerzas armadas. Sin el respaldo militar , el régimen de Maduro no sobreviviría.
Si bien Maduro ha mantenido a Machado y a su sustituta elegida, Corina Yoris, fuera de la carrera presidencial, todavía enfrenta presión interna de Machado y Edmundo González Urrutia, su candidato sustituto; De aquí al 28 de julio, Maduro necesita desesperadamente que los chavistas, la base del partido y, lo más importante, las fuerzas armadas, se unan a él y salgan a votar. Incluso entonces, es muy poco probable que gane en una carrera justa. Los ejemplos son innumerables del efecto de “reunión en torno a la bandera” durante las crisis internacionales, aunque sea a corto plazo. Si bien la reciente escalada en la región del Esequibo no ha alcanzado el nivel de acción cinética, la retórica del régimen de Maduro, que, en parte, apunta a darle a las fuerzas armadas una razón de ser, probablemente haya desatado un genio que será difícil de poner de nuevo en la botella.
Maduro y las fuerzas armadas se han comprometido retóricamente a defender la región recién creada, y el establecimiento de la “Guayana Esequiba” abre la puerta a posibles asentamientos ilegales, invasiones o escaramuzas fronterizas. Sin duda, es poco probable que Maduro inicie un conflicto en toda regla con la vecina Guyana, pero su retórica cada vez más intensa vincula su reputación política y su legitimidad a su voluntad de respaldar sus palabras con la fuerza. Si bien el período comprendido entre ahora y el 28 de julio es un momento riesgoso para Maduro, también existe el riesgo de que intente fabricar una crisis después de las elecciones.
Preparación militar
Desde principios de febrero , la Fuerza Armada Nacional Bolivariana de Venezuela (FANB) ha trasladado cantidades sustanciales de personal y equipo a sitios cercanos a la frontera en disputa. En particular, la base militar en la isla Anacoco, así como el aeropuerto y la estación de guardacostas en Guiria, han experimentado una actividad considerable basada en las redes sociales y el análisis de imágenes satelitales.
La construcción y ampliación de la base militar en la isla Anacoco ha avanzado a un ritmo sostenido. Tanto las redes sociales como las imágenes satelitales muestran el progreso en la construcción del puente sobre el río Cuyuni hasta la isla, y ahora hay nuevos caminos que conectan la isla con el embarcadero del ferry. Tan recientemente como el 8 de mayo, se puede ver un video de un puente Bailey que se extiende a cierta distancia sobre el río, probablemente una conexión temporal mientras se establece una conexión más permanente. Actualmente se está construyendo un ferrocarril de vía estrecha, del que no existía rastro en febrero, desde el cruce del ferry hacia el aeródromo, y una vez terminado, presumiblemente llevaría suministros desde el aeródromo a la base y a las ciudades cercanas.
Ampliación de base y acumulación de materiales en cruce de río y base militar.
El aeródromo ha sido ampliado y mejorado con marcas y una pequeña torre de control. Las imágenes de satélite del 26 de marzo muestran un área junto al aeródromo con más de 75 tiendas de campaña, suficientes para una unidad del tamaño de un batallón de varios cientos de efectivos. Según un comunicado de prensa de la fuerza aérea venezolana del 21 de abril, un Hércules C-130 estaba involucrado en una misión de entrenamiento para aterrizar y despegar desde la pista de tierra. Mientras tanto, la aeronave y la base de Anacoco fueron utilizadas para entrenar a paracaidistas y personal de operaciones especiales, así como para simular operaciones terrestres y marítimas. A partir del 28 de abril, las tiendas de campaña se reubicaron en el lado sur del aeródromo, lo que demuestra la capacidad continua de la base para proporcionar logística y reabastecimiento continuo para una fuerza militar considerable durante más de un mes.
Construcción y movimiento de personal en pista de aterrizaje entre marzo y abril de 2024
La FANB también ha puesto en juego cada vez más el poder aéreo en el ámbito marítimo. Video fechado el 24 de febrero y compartido por el general Domingo Hernández Lárez, jefe del Comando Estratégico Operacional de la FANB, muestra dos aviones de ataque ligero K-8W patrullando la Costa Atlántica desde Guiria. Sus colas muestran el mensaje «El Esequibo es Nuestro», y su misión declarada era «ejercer la soberanía en el Atlántico». En las imágenes satelitales tomadas en el aeropuerto de Guiria el 28 de marzo se pueden ver tres aviones, cuyas dimensiones son consistentes con los K-8W. Estacionados junto a los aviones hay dos lanzadores de misiles antiaéreos Buk-M2EK, probablemente los mismos que fueron desplegados en la ciudad en finales de enero. Finalmente, varias cuentas de redes sociales afiliadas al ejército han estado telegrafiando que están proyectando poder hacia el Atlántico desde Guiria, compartiendo imágenes de patrullas de armas combinadas con aviones de combate Su-30, posiblemente sobre partes de las aguas en disputa entre Guyana y Venezuela.
Aeropuerto Juan Manuel Valdez, 28 de marzo de 2024
En la estación de guardacostas en Guiria, publicaciones en las redes sociales del 5 de abril muestran un barco de desembarco clase Los Frailes, T-95 Las Aves , descargando un nuevo complemento de los famosos barcos de misiles Zolfaghar. Las imágenes satelitales del 13 de abril corroboran una mayor presencia naval en Guiria, mostrando cinco Zolfaghars amarrados juntos en el muelle de la guardia costera, junto con dos lanchas patrulleras, posiblemente una embarcación clase Págalo y una embarcación clase Gavión. Sin embargo, las fuentes difieren sobre el verdadero alcance del actual poder naval de Venezuela en Güiria. Algunos informes afirman que se entregaron tres barcos, aunque por el vídeo compartido en las redes sociales parece que en realidad solo se descargaron dos. Dado que el CSIS ya encontró tres Zolfaghars en la estación de Guiria el 28 de enero , esta incertidumbre significa que es posible que haya entre cinco y seis barcos de misiles en el área, de un total estimado de siete al servicio de la marina venezolana.
También es posible que si se entregaran tres Zolfaghar a Guiria, la armada venezolana tuviera más de siete de estos barcos. Un informe de Straight Arrow News sugiere que la marina venezolana adquirió nuevos barcos después del referéndum del 3 de diciembre de 2023 en el Esequibo, pero no se proporcionó ninguna fuente de esa información. Independientemente del número real, los nuevos Zolfaghars en Guiria apuntan a una importante concentración de potencia de fuego para una instalación de guardacostas comparativamente menor, lejos de las principales instalaciones de la FANB en La Guajira y Puerto Cabello. Hasta el 8 de mayo , al menos dos de los Zolfaghar, junto con una patrullera Págalo, parecen haber llegado a Punta Barima, una estación secundaria de guardacostas que el CSIS informó en febrero que estaba experimentando mejoras como parte del fortalecimiento militar de Venezuela. Este acontecimiento marca una escalada aún más preocupante, que coloca a los misiles y las fuerzas navales venezolanas al alcance del Esequibo administrado por Guyana.
Muelle de la Estación de Guardacostas Atlántica de Venezuela, Güiria, 13 de abril de 2024
Si bien el ejército venezolano ha estado ansioso por exhibir sus nuevos barcos, los comandantes de la FANB tampoco han tenido reparos en mostrar el armamento que estos barcos podrían empuñar. El 16 de abril, el Ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, visitó la Base Naval Agustín Armario en Puerto Cabello, donde, según un comunicado del Ministerio de Defensa , inauguró un nuevo “taller” para el misil CM-90 de fabricación iraní recientemente adquirido por la Armada. Las redes sociales muestran al ministro inspeccionando los misiles y declarando “estamos en pleno desarrollo y avanzamos por toda la capacidad de combate de la armada bolivariana” antes de repetir el estribillo común “el sol en Venezuela sale sobre el Esequibo” (traducción de los autores) . Con un alcance de 90 km, los Zolfaghar probablemente estarán armados con estos misiles de mayor alcance.
El 20 de abril, el ejército venezolano lanzó un ejercicio de campo, en el que participaron quizás hasta 4.000 cadetes , bajo el nombre operativo “El Esequibo es Nuestro”. Si bien el ejercicio se llevó a cabo lejos de Guyana, en el estado de Cojedes, su escala y su provocativa nomenclatura deberían ser motivo de un examen minucioso.
Hay evidencia de una continua acumulación de infraestructura y equipo militar en todos los lugares antes mencionados, así como de planificación de tropas, rotación de personal y ejercicios de entrenamiento para una mayor preparación operativa, todo ello realizado bajo el constante estribillo de que “el Esequibo pertenece a Venezuela” y consignas patrióticas similares. El ejército venezolano está haciendo un esfuerzo concertado para intimidar, amenazar y coaccionar a Guyana, intentando transmitir un mensaje: Venezuela está dispuesta a utilizar la fuerza militar para arrebatarle el Esequibo a Guyana.
¿Dónde termina esto?
Como en tantas otras facetas de su régimen, como la pendiente ley de ONG , Maduro se ha involucrado en un “ aprendizaje autoritario ” y ha imitado a su ídolo, Vladimir Putin. Los académicos que escriben sobre la guerra de Rusia en Ucrania señalaron la transición interna de Putin a una posición de guerra mucho antes de la invasión a gran escala; de hecho, incluso mucho antes de la primera invasión de los “hombrecitos verdes” en Crimea. Por ejemplo, Leon Aron escribe sobre una sensación de “ patriotismo militarizado en tiempos de paz ”, refiriéndose a la propaganda rusa de que incluso en tiempos de paz , Rusia enfrenta un panorama de amenazas externas equivalente a un estado cercano a la guerra.
De manera similar, Maduro puede estar aprovechando una sensación evocada de conflicto inminente en tiempos de paz. Ha saturado a Venezuela con afirmaciones propagandistas sobre el gobierno de Guyana (que no existe y que de hecho está dirigido por Exxon Mobile, el Comando Sur de los Estados Unidos y la Agencia Central de Inteligencia) y que cualquier medida de Guyana para reforzar sus defensas debe interpretarse como una preparación ofensiva para la guerra, en su mayor parte impulsada y dirigida por Estados Unidos y sus corporaciones.
Sin embargo, a medida que la posición interna de Maduro se ha erosionado, desafiada por una oposición más efectiva encabezada por la figura generacional de Machado, Maduro se ha vuelto aún más endeudado con las fuerzas armadas. Espera recibir varias cosas a cambio de que las fuerzas armadas aumenten su poder. En primer lugar, Maduro podría pedirles que repriman y garanticen la seguridad de su régimen después del 28 de julio, cuando parece probable que el régimen se robe descaradamente las elecciones presidenciales. En segundo lugar, son las fuerzas armadas las que han inundado las ondas con propaganda sobre el Esequibo, incluidas actualizaciones en tiempo real de las fortificaciones y operaciones cerca de Guyana, ceremonias especiales que marcan estas mejoras y operaciones y lemas pegadizos.
Muchos han especulado que la escalada de Maduro contra Guyana por el territorio del Esequibo es una estratagema interna destinada a distraer la atención de sus múltiples fracasos de liderazgo. Desde esta premisa, argumentan que la prominencia del Esequibo puede disminuir después de la “reelección” de Maduro. Por el contrario, el curso de acción que siga Maduro después del 28 de julio puede resultar aún más peligroso. En lugar de reprimir la retórica, Maduro puede verse tentado a intensificar tanto la retórica como las acciones relacionadas con el Esequibo en una verdadera táctica para fabricar una crisis regional después de una elección robada. Además, las fuerzas armadas tienen sus propios intereses dentro del régimen de Maduro, intereses que van mucho más allá del enriquecimiento ilícito. En tal escenario de crisis postelectoral, la retórica de Venezuela corre el riesgo de cruzar un Rubicón más allá del cual no puede regresar sin tomar algún tipo de acción contra Guyana.
La continua concentración militar en la isla Anacoco, junto con el movimiento de tropas y recursos aéreos y navales adicionales a Guiria, y más recientemente a los Zolfaghar en Punta Barima, encajan perfectamente dentro de una estrategia continua de coerción por parte del régimen de Maduro. Maduro parece estar aumentando la presión sobre Guyana en un esfuerzo por demostrar determinación y credibilidad mientras presiona para lograr concesiones clave en la mesa de negociaciones. Hasta ahora, la estrategia ha tenido éxito en limitar las opciones del gobierno de Guyana y en hacer subir el precio de las operaciones. Guyana ha mantenido una moratoria sobre nuevas exploraciones petroleras en partes del territorio marítimo en disputa, mientras que los ciudadanos guyaneses que viven en el Esequibo y trabajan en la industria petrolera han indicado altos niveles de tensión y ansiedad, lo que sugiere que estos individuos están tomando en serio las amenazas de Venezuela.
Maduro, sin embargo, tiene poco que ganar y mucho que perder con un conflicto en toda regla. Incluso contra un oponente militarmente inferior, la FANB enfrentaría obstáculos importantes al realizar operaciones complejas en un entorno implacable como el Esequibo. Una agresión flagrante también aislaría a Maduro de la comunidad internacional a la que parece dispuesto a reincorporarse, y podría galvanizar el apoyo a sanciones multilaterales que podrían dar la sentencia de muerte a la anémica recuperación económica en la que Maduro confía para obtener apoyo interno. Al igual que con la invasión de Ucrania por Putin, la lección del 22 de febrero de 2024 es que los dictadores no siempre actúan racionalmente.
A pesar de estos hechos, el gobierno venezolano está jugando un juego peligroso con su retórica y acciones en torno al Esequibo. La constante afirmación de que “el Esequibo es nuestro”, junto con la creación de nuevos comandos militares y estructuras legales para supervisar la defensa de la región, está ayudando a institucionalizar una sensación de posición perpetua antes de la guerra. Incluso si Maduro llegara a un acuerdo desigual con Guyana para el acceso a bloques petroleros marinos, probablemente no podría reducir fácilmente la tensión y desmantelar rápidamente instituciones como la nueva Zona de Operaciones de Defensa Integral encargada de gestionar el Esequibo. Hacerlo provocaría una feroz resistencia dentro de las fuerzas armadas, que han visto crecer su estatura en la política y la sociedad venezolanas mientras abrazan con entusiasmo su papel como vanguardia de los reclamos de soberanía de Venezuela sobre un territorio negado durante mucho tiempo. La reducción de las tensiones podría incluso descalificar la candidatura presidencial de Maduro, ya que la ley de defensa del Esequibo de Venezuela (aprobada por la Asamblea Nacional controlada por los chavistas) prohíbe postularse para cargos públicos a cualquiera que niegue la soberanía venezolana sobre el Esequibo.
Por tanto, una de las posibilidades más preocupantes es que Maduro sea víctima de su propia retórica. Ha avivado pasiones nacionalistas sin proporcionar una válvula de escape. Con el tiempo, puede enfrentar un punto sin retorno en el que se verá obligado a actuar para mantener el apoyo de las fuerzas armadas en el país, o bien los militares (o elementos de ellos) actuarán sin la aprobación de Caracas con el objetivo de perseguir lo que perciben como su papel único en la defensa del territorio soberano. Esta última posibilidad es especialmente preocupante, ya que la distribución corrupta y altamente fragmentada del poder en Venezuela otorga una enorme autoridad a comandantes individuales que pueden ver las provocaciones a lo largo de la frontera con Guyana como un medio para crear hechos sobre el terreno que empujarán al régimen de Caracas a acto.
Ante esta peligrosa escalada, tanto material como retórica, la comunidad internacional debe permanecer alerta. El potencial de error de cálculo es mayor si Venezuela siente que no enfrentará consecuencias sustanciales por continuar aplicando una estrategia de coerción . Las muestras de solidaridad con Guyana contra la coerción de Maduro, como el sobrevuelo de Georgetown realizado por dos F/A-18 Super Hornets estadounidenses el 9 de mayo, son señales importantes en este sentido. Sin embargo, sigue correspondiendo a actores clave de Estados Unidos, Brasil, Colombia y organismos regionales como la Comunidad del Caribe y la Organización de Estados Americanos señalar públicamente y en privado que están observando a Venezuela en todo momento.
Ryan C. Berg es director del Programa de las Américas y jefe de la Iniciativa Futuro de Venezuela en el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales en Washington, DC Christopher Hernandez-Roy es subdirector e investigador principal del Programa de las Américas en el CSIS. Henry Ziemer es investigador asociado del Programa de las Américas del CSIS. Rubi Bledsoe es coordinadora del Programa de las Américas del CSIS. Joseph S. Bermudez Jr. es investigador principal de análisis de imágenes en el iDeas Lab y presidente de Corea en CSIS. Jennifer Jun es directora de proyectos e investigadora asociada para el análisis de imágenes satelitales en el iDeas Lab y presidenta de Corea del CSIS.
Ya se detectan fotografías manipuladas de dirigentes opositores venezolanos en redes sociales. Expertos prevén la aparición cada vez más frecuente de bulos y deep fakes con fines políticos. Recomiendan consultar información electoral “de primera mano”.
La desinformación en la campaña electoral presidencial de Venezuela ya es una realidad que acumula varios ejemplos, especialmente en las redes sociales y las plataformas digitales, y sus manifestaciones serán cada vez más frecuentes y graves a medida que se acerque la fecha de la votación, según expertos.
Venezuela es un país caracterizado por un ecosistema de medios de comunicación marcado por el control oficial y de espacios digitales signados por la censura, restricciones de acceso y hasta sanciones penales, han advertido en los últimos años gremios, investigadores, ONG locales y la oficina del Alto Comisionado para Derechos Humanos de Naciones Unidas.
En ese contexto, las audiencias han migrado a espacios donde puedan consultar voces alternativas y plurales, explicó la consultora y académica venezolana Carmen Beatriz Fernández, especializada en ciberpolítica, desinformación y campañas electorales.
En promedio, siete de cada 10 venezolanos recurre a las redes sociales para informarse sobre las novedades políticas y la mayoría lo hace a través de la plataforma de mensajería directa WhatsApp, según sondeos de las firmas More Consulting y Datincorp.
Fernández comentó en conversación con la Voz de América que esa es una alternativa útil para vencer el filtro de las censuras en medios tradicionales, como la televisión y la radio, pero que, a su vez, da campo a uno de los más grandes riesgos de cualquier campaña: la desinformación.
“Los nuevos medios digitales y plataformas sociales tiene mucha importancia, pero también se abre una ventana muy importante, una oportunidad, a la desinformación digital. Lo vamos a estar viendo en esta campaña (en Venezuela) más intensamente cuanto más nos acerquemos al 28 de julio”, fecha de la votación, dijo a la VOA la profesora de comunicación política en la Universidad de Navarra, España.
Son varios los casos detectados
Ejemplos de desinformación electoral en Venezuela ya comienzan a manifestarse. CID Gallup, una firma consultora internacional con 45 años de experiencia, recién rechazó la publicación de “información equivocada” que le atribuyeron hace días en una publicación en redes sociales.
Se refirió a una presunta encuesta de su autoría divulgada en la red social X por una dirigente nacional del Partido Cambiemos, donde el candidato Antonio Ecarri aparecía en tercer lugar en la carrera presidencial con un supuesto 12,5 % de intención de voto.
El sondeo “no corresponde” a sus datos, indicó CID Gallup, que tachó la imagen publicada con un texto en rojo que reza “fake news” (noticias falsas).
Lea la nota completa siguiendo este enlace a La Voz de América
El crecimiento de la economía venezolana será este año superior al promedio de toda la región, que se ubicará en 2,1%, de acuerdo a las estimaciones de ese organismo de Naciones Unidas.
La noticia es positiva en un marco político complejo y con elecciones presidenciales a la vista, el 28 de julio. Pero detrás de los datos fríos hay otra historia oculta. “Para evaluar las perspectivas de crecimiento de una economía como la venezolana hay que saber de dónde viene”, dijo a TN el economista jefe de Anova Policy Research, Omar Zambrano.
La respuesta es contundente: “Viene de un proceso largo y profundo de contracción económica que duró 8 años. En ese lapso, entre 2013 y básicamente todo 2021, la economía se contrajo aproximadamente entre 75 y 80%. Lo que quedó es apenas una fracción de un cuarto o un quinto de lo que llegó a ser la economía hace apenas 10 años. Ese es el punto de inicio”, afirmó.
Dolarización de hecho, pobreza y petróleo
Venezuela llegó a ser la cuarta economía de la región, detrás de Brasil, México y la Argentina. “Hoy la República Dominicana es más grande en términos económicos. Pasamos del cuarto lugar al décimo en el ránking”, dijo a TN el economista Hermes Pérez, profesor de la Universidad Metropolitana de Caracas. La economía venezolana se asocia más al tamaño de una pequeña nación centroamericana.
El país llegó a tener un PBI de US$370.000 millones. En 2023 fue de US$96.000 millones, aunque llegó a estar en US$55.000. “Perdimos el 80% de la masa muscular del 2013 al 2021″, resumió Pérez.
La crisis no quedó atrás, pero los venezolanos ya no pasan tanto trabajo para conseguir cualquier tipo de productos de primera necesidad, como hace apenas 5 o 6 años, cuando no había literalmente nada. La dolarización de facto logró frenar la hiperinflación, que estaba consumiendo a una población sumida en la pobreza general, la escasez y el drama cotidiano de conseguir un plato de comida.
Hoy las góndolas de los mercados lucen colmadas, con mayor variedad que los súper argentinos. Florecen los bodegones con productos importados para regocijo de una diezmada clase media reducida a su mínima expresión por la crisis y la migración. Todo a precio dólar tras la apertura masiva de importaciones. La “moneda del enemigo” reina en todo el país y dejó al bolívar, la devaluada divisa local, a un mero rol de partenaire, como en la Argentina. De hecho, el 50% de los depósitos bancarios están en dólares.
La pregunta es: ¿Hay dinero para comprar esos productos? La pobreza sigue siendo el centro del universo venezolano. Según la Encuesta de Condiciones de Vida (Encovi), elaborado por distintas universidades del país, el 80% de la población es pobre. “El 50% sufre de pobreza crítica. Pero en el otro lado de la moneda surgió una clase media emergente que abarca al 10/15% de la población. Y hay un grupo más pequeño que realmente no se sabe si por actividad económica o corrupción se ha enriquecido de manera brutal”, comentó Pérez.
El fantasma de la hiperinflación quedó atrás. Venezuela llegó a tener un índice de 130.000% en 2018. Desde entonces viene bajando: en 2019 fue de 9585%; en 2020 de 2959%; en 2021 de 686%; en 2022 de 234% y en 2023 de 189%. “Ahora, a abril, tenemos 64,9% anualizado. Se ha venido mejorando en este punto”, dijo el economista de la Universidad Metropolitana de Caracas.
Qué impulsa hoy el crecimiento del 4% en la economía de Venezuela
Venezuela ha sido beneficiada por la invasión rusa a Ucrania ante el aumento del precio del petróleo, su principal recurso de exportación.
“Entre 2020 y 2023 los ingresos crecieron 189%. En 2020 fueron US$5738 millones y el año pasado llegaron a US$16.471 millones. Se triplicó el ingreso petrolero. Y para este año estimamos unos US$18.000 millones. Estaríamos hablando de un incremento del 200% de la factura petrolera. Solo en el primer trimestre de 2024, entraron US$4634 millones, contra US$3479 millones en el mismo lapso del año pasado, un 33% más”, puntualizó Pérez.
Este incremento en las exportaciones se recostó en la flexibilización de las sanciones impuestas por Estados Unidos para impulsar un acuerdo entre el gobierno de Nicolás Maduro y la oposición que desemboque en un proceso electoral limpio y democrático. Venezuela celebrará elecciones presidenciales el 28 de julio próximo. Sin embargo, las trabas impuestas a los dirigentes opositores para presentar sus candidaturas, como ocurrió con la popular María Corina Machado y su ladera Corina Yoris, provocaron fuertes denuncias y amenazas de Washington para retomar las sanciones.
“Estados Unidos abrió las puertas a la importación de petróleo venezolano con estas flexibilizaciones. Esto tiene grandes ventajas. No es lo mismo llevar el crudo a ese país, que está a tres horas y medio de vuelo, que a China o a la India. Además, hay una ventaja adicional: las refinerías de Corpus Christie, en Texas, están diseñadas para recibir el crudo venezolano”, afirmó Pérez. El petróleo venezolano tiene un alto contenido de azufre y metales pesados y requiere de procesos especiales para su refinación.
Ahora, si Estados Unidos agrava las sanciones, el crudo deberá exportarse a otros países más alejados. Por las trabas, el pago se debe realizar bajo un complejo mecanismo financiero. Los compradores exigen un fuerte descuento en el precio para sortear esos onerosos impedimentos norteamericanos. En concreto, Venezuela podría perder en el año hasta 1500 millones de dólares.
Atado al poder del petróleo, el país viene aumentando sus exportaciones de cacao, ron, camarones y cangrejos, pero son rubros pequeños comparados con la industria petrolera. Las remesas enviadas por ese ejército de 6 millones de inmigrantes que salieron del país en los últimos años son también una importante porción de divisas que llegan a Venezuela.
Hoy, con una situación económica tímidamente más estable tras la brutal caída en un enorme agujero negro, los venezolanos se preguntan si esta situación podría influir en las elecciones presidenciales. “En líneas generales, al venezolano le ha ido muy mal en los últimos años. La mayoría de la población preferiría un cambio político”, dijo Pérez.
Para Zambrano, economista jefe de Anova Policy Research, el crecimiento esperado de la economía es “bastante mediocre” cuando se lo mide desde dónde viene. “Si hay un triunfo de los sectores democráticos y se logra una negociación que abra el paso a una victoria de la oposición, probablemente el crecimiento va a ser mucho mayor porque va a haber un rebote vinculado a las expectativas positivas para los próximos años”, concluyó.
El primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, recibió un disparo después de una reunión de gobierno y está siendo tratado en un hospital, informó el miércoles la agencia estatal de noticias del país.
Según la agencia de noticias TASR, se realizaron varios disparos contra Fico. El estado del primer ministro no se conoció de inmediato y el servicio médico de emergencia de Eslovaquia dijo que envió un helicóptero ambulancia al lugar.
La ciudad de Handlova, donde ocurrió el tiroteo, está a unas dos horas en coche de la capital, Bratislava. El gobierno estaba en la ciudad para una reunión fuera del lugar.
La presidenta eslovaca, Zuzana Čaputová, condenó lo que calificó de ataque “brutal e imprudente” contra el político de 59 años. “Estoy en shock. Le deseo a Roberto Fico toda la fuerza en este momento crítico para recuperarse del ataque”, escribió Čaputová en Facebook.
Fico ganó un tercer mandato como primer ministro eslovaco en octubre pasado después de realizar una campaña que criticaba el apoyo occidental a Ucrania. Antes de las elecciones, Fico no ocultó sus simpatías hacia el Kremlin y culpó a los “nazis y fascistas ucranianos” de provocar a Vladimir Putin para que lanzara la invasión, repitiendo la narrativa falsa que el presidente de Rusia ha utilizado para justificar su invasión.
Mientras estaba en la oposición, Fico se convirtió en un aliado cercano del primer ministro húngaro, Viktor Orban, especialmente cuando se trataba de críticas a la Unión Europea.
Los líderes europeos condenaron inmediatamente el ataque. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, tuiteó: “Condeno enérgicamente el vil ataque contra el primer ministro Robert Fico. Estos actos de violencia no tienen cabida en nuestra sociedad y socavan la democracia, nuestro bien común más preciado. Mis pensamientos están con el primer ministro Fico y su familia”.
Y el primer ministro húngaro, Orban, añadió: “Me sentí profundamente consternado por el atroz ataque contra mi amigo, el primer ministro Robert Fico. ¡Oramos por su salud y pronta recuperación! ¡Dios lo bendiga a él y a su país!”
Selon les informations des médias slovaques, le premier ministre Robert Fico aurait été touché par balles à plusieurs reprises. Un à l'abdomen, un à la tête. Il est dans un état grave.
Il est opposé à l’agenda de Bruxelles et à la guerre en Ukraine. Il a été accusé en 2022… pic.twitter.com/lllVFetQKX
Vladimir Putin sacudió a su gabinete tras reemplazar al ministro de Defensa, Sergei Shoigu, quien estaba en el cargo desde el 2012, para nombrar Andrei Belousov. La decisión sorprendió desde Moscú hacia afuera, puesto que Belousov es un economista y académica de profesión, que nunca trabajó en el Ejército ni en otras agencias encargadas de hacer cumplir la ley.
El presidente de Rusia comenzó hace días su más reciente mandato al frente del país que gobierna ininterrumpidamente desde el 2012, aunque también lo hizo entre 1997 y el 2008. Putin, de 71 años, estrenó su nuevo sexenio con el nombramiento de Belousov, destinando en el proceso a Shoigu para dirigir el consejo de seguridad del Kremlin.
¿Quién es Andrei Belousov?
Economista y académico de 65, se desempeñó previamente como asistente de los primeros ministros durante la década de 1990, ministro de Desarrollo Económico en 2012 y luego viceprimer ministro a partir del 2020, aunque siempre enfocado en el mundo económico.
En efecto, es el responsable de moldear la estrategia económica de los últimos años, en particular aumentando el grado de presencia estatal en la economía.
Belousov también comparte con Putin el hambre expansionista. Según trascendió, fue el único miembro del equipo económico del presidente en respaldar rápidamente la anexión de la península de Crimea a Ucrania en 2014.
¿Por qué Belousov?
Según Sam Greene, profesor de política de rusa en el King’s College de Londres, se trata de un mensaje al exterior, uno que pretende mostrar que para Rusia la economía en tiempos de guerra es fundamental.
“El nombramiento de Belousov es, en parte, un reconocimiento de cuán central se ha vuelto la guerra para la economía, y cuán central es la economía para la guerra. Pero también es más que eso. Es un intento de remodelar lo que se ha convertido en una de las líneas divisorias clave dentro de la élite del poder de Putin”, expresó en diálogo con The Washington Post.
Con el mismo medio habló Konstantin Sonin, un economista ruso que conoce personalmente al ahora ministro de Defensa.
A la hora de describirlo, dijo que “no tiene carisma, seguidores políticos ni base política”, aunque sí la plena confianza de Putin.
“Y entre aquellas personas que estaban claramente a favor de la política industrial, la participación del Estado y el crecimiento liderado por el Estado, él era, con diferencia, el más competente”, sumó.
«La guerra de desgaste se gana con la economía»
A los comentarios de Greene se sumó, Alexandra Prokopenko, antigua asesora del Banco Central de Rusia, quien se expresó en un hilo de X, anteriormente conocido como Twitter. «La prioridad de Putin es la guerra; la guerra de desgaste se gana con la economía. Belousov es partidario de estimular la demanda desde el presupuesto, lo que significa que el gasto militar al menos no disminuirá, sino que aumentará», escribió.
Desde Washington DC se expresó Jake Sullivan, asesor de seguridad nacional de Joe Biden, quien optó por remarcar que el Kremlin se maneja bajo un «sistema opaco» en el que solo Vladimir Putin toma las decisiones.
“Puede mover a los profesionales a diferentes roles, pero al final del día, parece obligado y decidido a continuar intentando infligir una brutal guerra de agresión a Ucrania. Aceptaremos lo que venga y apoyaremos a Ucrania junto con una coalición de países y veremos qué pasa”, añadió.
La presidenta del Colegio de Enfermeras del Distrito Capital, Ana Rosario Contreras, advirtió que más de 70% del profesional de enfermería han dejado de ejercer, por los bajos salarios que reciben y las malas condiciones en que se encuentran los centros hospitalarios.
«Se ha pretendido profundizar la bonificación del ingreso, lo que afecta el bono vacacional y el bono de fin de año, el primero de mayo no se dio un aumento del salario», cuestionó en entrevista con el programa La Frecuencia de Hoy de Unión Radio.
«Los resultados que tenemos hasta este momento son alarmantes, porque algunos se han ido del país y otros se han dedicado a oficios como la peluquería. Hay una migración laboral», agregó.
Según una encuesta de The New York Times, Joe Biden y Donald Trump están empatados entre los votantes hispanos de clase trabajadora. El perfil de estos encuestados muestra que la popularidad del expresidente está en aumento entre los latinos con menores recursos, ya que el 38 % de los participantes tan sólo terminó la escuela secundaria y sólo el 14 % posee un título universitario.
Además, la encuesta revela que el expresidente Trump lidera la intención de voto en cinco estados clave: Michigan, Arizona, Nevada, Georgia y Pensilvania. En un enfrentamiento directo entre Joe Biden y Donald Trump, el republicano ganaría actualmente con un 48% frente al 42% de Biden.
«Donald J. Trump lidera al presidente Biden en cinco estados cruciales en el campo de batalla, según muestra una nueva serie de encuestas , mientras el anhelo de cambio y el descontento por la economía y la guerra en Gaza entre los votantes jóvenes, negros e hispanos amenazan con desintegrar la coalición demócrata del presidente», explicó The New York Times.
Por otro lado, al menos el 60% de los hispanos encuestados manifestó su descontento con la gestión del presidente demócrata, indicando que uno de los temas principales que influirá en su voto en las próximas elecciones presidenciales será la economía, con un 61% calificando la situación económica actual como «pobre».
El candidato unitario de la oposición mayoritaria, Edmundo González Urrutia, sobrelleva los ataques del oficialismo y también hace lo propio ante los cuestionamientos de los aspirantes que se autodenominan opositores, pero que no representan mayor confrontación al gobernante Nicolás Maduro.
Tras su designación el 19 de abril como candidato de la Plataforma Unitaria Democrática, con el respaldo de la ganadora de la Primaria, María Corina Machado, González Urrutia comenzó a figurar en encuestas y estudios de opinión con el impulso que implicaba no solo el apoyo de la Plataforma, sino también de Machado como figura que encarna el liderazgo de la oposición.
González Urrutia prevé iniciar el próximo sábado 18 de mayo una gira política por el país y comenzará en La Victoria (Aragua), localidad de la que es originario, según adelantó el martes al diario colombiano El Tiempo. En ese contexto, en El Pitazo repasamos en claves varios hechos políticos vinculados -directa o indirectamente- con los ataques que desde diversos flancos sobrelleva el candidato opositor en el terreno electoral.
Tapa amarilla
Pero no solo el oficialismo, mediante sus principales voceros, comienza a enfilar sus baterías contra González Urrutia. En el contexto de una campaña electoral atípica, también quienes se autodenominan opositores parecen mostrar más oposición al candidato de la Plataforma Unitaria que al propio Maduro.
Uno de los aspirantes a la Presidencia de la República que se presenta como alternativa política y que lidera la facción judicializada del partido Primero Justicia, José Brito, se refirió recientemente a González Urrutia, a quien calificó de «tapa amarilla».
«Entre un tapa amarilla y un tapa oxidada (en alusión a González y Maduro), Venezuela necesita un presidente de verdad, que tenga un plan b para salir de este atolladero económico y social», dijo Brito en un acto público el 11 de mayo en Anzoátegui.
A Brito se le suma el candidato presidencial por la Alianza Lápiz, Antonio Ecarri, quien dijo públicamente que no conoce a González Urrutia. Ecarri también afirmó en una rueda de prensa que no tiene «complejo de caucho de repuesto» al referirse al candidato de la Plataforma Unitaria.
«No sé quién es, yo no lo conozco. ¿Cómo voy a declinar (a su favor) si yo no lo conozco? (…) Yo soy candidato desde hace tiempo, no tengo complejo de caucho de repuesto», afirmó Ecarri en una rueda de prensa el 29 de abril.
Ante las consideraciones que han manifestado sobre todo voceros del oficialismo, González Urrutia considera que la confrontación no está entre sus aspiraciones. Por ahora, el candidato de la Plataforma Unitaria, como lo afirmó en entrevista televisiva en Venevisión el 28 de abril, se mantiene enfocado en «ganar y cobrar» el 28 de julio.
Lea la nota completa siguiendo este enlace a El Pitazo