Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

El expresidente de la República, Ricardo Martinelli, actualmente asilado en la embajada de Nicaragua en Panamá, ha pedido apoyo para José Raúl Mulino, su compañero de fórmula.

La Estrella de Panamá

“Él (Mulino) es un luchador que continuará mi legado de cambio para que el progreso llegue a todos”, escribió Martinelli en una carta desde la embajada. “Además de ser confiable, José Raúl Mulino es el más preparado para llevar dinero y prosperidad. Es un prestigioso abogado, fue canciller, ministro de Gobierno y de Seguridad. También fue magistrado suplente, presidente de Apede, y cuenta con muchas experiencias más en el sector público y privado. José Raúl Mulino lo hará igual e incluso mejor que yo”, se lee en la carta.

Según Martinelli, la justicia intenta hacer creer que los presidentes que hicieron “muy poco” por el país son los buenos, mientras que aquellos que “trajeron mejores días” a los panameños son los malos.

En la carta, Martinelli expresa la esperanza de que aún pueda ser presidente, a pesar de estar condenado a 10 años y ocho meses por lavado de dinero.

El expresidente panameño Ricardo Martinelli, condenado a 10 años de prisión por lavado de dinero, se refugió el miércoles en la embajada de Nicaragua en Panamá luego de que ese país le otorgara el asilo político.

Los Ángeles Times

Luis Eduardo Camacho, vocero del expresidente, confirmó que Martinelli se quedará en la sede diplomática hasta que reciba el salvoconducto para salir del país. Camacho hizo declaraciones a la prensa afuera de la embajada de Nicaragua.

Horas después la cancillería panameña emitió un comunicado en el que manifestó que había recibido del Ministerio de Relaciones Exteriores de Nicaragua “la decisión de su gobierno de otorgar asilo al expresidente″.

En un carta pública que difundió su oficina de prensa, Martinelli dijo que fue “cruelmente condenado por una justicia salvaje y politizada” y que tomó la decisión de asilarse en la sede diplomática “a fin de protegerme de la continua desprotección de mis derechos, negación de justicia y mi integridad personal”.

De acuerdo con el vocero y la abogada de Martinelli, para la solicitud de asilo el exmandatario alegó persecución política y peligro inminente de vida.

El lunes Martinelli había acudido a la Asamblea Nacional para denunciar al actual presidente Laurentino Cortizo y al vicepresidente José Gabriel Carrizo por presuntamente querer encarcelarlo.

La condena a 10 años que pesa sobre el expresidente por blanqueo de capitales en la compra de medios de comunicación quedó firme el pasado viernes, lo que inhabilitaría su candidatura a las elecciones presidenciales del próximo 5 de mayo.

Martinelli, un empresario de 71 años, aspira a gobernar el istmo en el próximo periodo que iniciará el 1 de julio y está postulado por el partido Realizando Metas.

De acuerdo con la constitución panameña no podrán ser elegidos presidente ni vicepresidente quienes hayan sido condenados por delitos dolosos con pena privativa de libertad de cinco años o más.

Sin embargo, Ronier Ortíz, abogado del expresidente, afirmó que Martinelli no ha renunciado a su candidatura presidencial. “Ricardo sigue corriendo a la presidencia de la república gústele a quien no le guste”. Explicó que Martinelli aún no ha sido inhabilitado e insistió en que en caso de que el Tribunal Electoral no le permita postularse interpondrá otros recursos jurídicos.

José Raúl Mulino, candidato a vicepresidente de Martinelli, dijo en una conferencia de prensa que la decisión del exmandatario de solicitar el asilo a Nicaragua fue personal y que se mantendrá en la papeleta electoral.

En un comunicado previo el Tribunal Electoral aclaró que le corresponde a los fiscales administrativos electorales solicitar la inhabilitación de la candidatura y a los juzgados pronunciarse sobre dicho pedido. “El Tribunal Electoral hará cumplir el debido proceso y sobre todo lo que establece la Constitución y la ley que rige el proceso electoral”, indicó.

Según Ortíz, Nicaragua fue el primer país al que se le pidió el asilo y contestó de forma inmediata.

La embajada nicaragüense está ubicada en una barriada residencial de la capital panameña.

¿Por qué es importante la resolución aprobada hoy en el Parlamento Europeo sobre Venezuela? Veamos.

Por: Pedro Urruchurtu

Además de haber obtenido una amplísima votación a favor con 446 votos y con apenas 21 votos en contra, es muy significativo que sea una resolución aprobada prácticamente por todas las fuerzas políticas democráticas del Parlamento Europeo.

Eso quiere decir que el tema Venezuela ha unificado al Parlamento Europeo en una posición nítida sobre la situación. Volvemos a estar sobre su tablero político.

Adicionalmente, lo ocurrido hoy deja muy claro que el Parlamento Europeo reconoce a María Corina como la líder indiscutible de la oposición y la candidata para la elección presidencial. Sin su participación, no se puede hablar de elección libre.

¿Qué significa esto? Que si no se revierte la medida contra su nula inhabilitación, difícilmente Europa vaya a aceptar la observación de un proceso electoral en Venezuela, lo que dificultaría la implementación del acuerdo de Barbados que, para el Parlamento Europeo, ha sido violado por el régimen.

De allí que la resolución de hoy sea clave en el reconocimiento del acuerdo de Barbados y en la exigencia de su cumplimiento, así como en el reconocimiento de la primaria y su resultado y la condena a las múltiples arbitrariedades sufridas desde la última resolución a mediados del año pasado.

En término generales:

  • Asume que el 2024 es un punto de no retorno en lo que las elecciones presidenciales representan como oportunidad.
  • Condena la falta de libertad de expresión.
  • Reconoce el Acuerdo de Barbados y los compromisos allí asumidos.
  • Reconoce el logro de la primaria y la victoria contundente de María Corina Machado en ella.
  • Condena la persecución contra el equipo de María Corina Machado desde hace semanas, contra activistas y defensores de DD.HH., las detenciones arbitrarias y condena las medidas judiciales contra ella y Henrique Capriles.
  • Utiliza como marco las recomendaciones de la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea en 2021.
  • Desconoce las jugadas del régimen que socavan el Acuerdo de Barbados y lo incumplen a través de su AN, de su CNE y de su TSJ, entre otros.

A partir de ello, la resolución resuelve:

  • Condenar los intentos de sacar de la contienda a María Corina Machado y otros actores.
  • Condenar las desapariciones forzosas de nuestros compañeros Juan Freites, Luis Camacaro y Guillermo López así como exigir su inmediata liberación. También condenar las órdenes de arresto contra el equipo de Machado, activistas, etc.
  • Reiterar las violaciones al Acuerdo de Barbados por parte del régimen, incluyendo las decisiones del TSJ.
  • Denunciar la política de persecución del régimen.
  • Reconocer los esfuerzos de la primaria y su organización.
  • Urge cesar la persecución contra la ganadora de la primaria y contra la oposición, pide terminar con la violencia y pide la implementación de la hoja de ruta electoral.
  • Resalta la crisis económica, social, humanitaria y política que vive el país.
  • Condena la persecución contra las ONG’s y la reiterada violación a los derechos humanos.

Pero, adicionalmente, es muy importante porque:

  1. Instruye directamente al Consejo de Europa y al Servicio Europeo de Acción Exterior a tomar cartas en el asunto.
  2. Insiste en que no enviarán misión de observación electoral si no se cumplen las condiciones, incluyendo la participación de María Corina Machado.
  3. Resalta que no reconocerán elecciones si las elecciones no son libres.

Este documento llega en un momento clave y definitorio. Será un marco de acción para la nueva fase de lucha por elecciones presidenciales libres y transparentes este año en Venezuela.

El ex presidente chileno Sebastián Piñera dedicó buena parte de los últimos 10 años de su vida a defender a la oposición venezolana, una causa que, pese a costarle animadversiones del Gobierno chavista, respaldó en público hasta este mismo lunes, un día antes de perder la vida en un accidente de helicóptero.

Por: Héctor Pereira – Infobae

En la víspera de su inesperada muerte, Piñera participó, junto a una decena de ex presidentes latinoamericanos, en un foro virtual en el que el grupo expresó su respaldo a la líder opositora venezolana María Corina Machado, ante la inhabilitación que le impide competir en las presidenciales de este año.

Al confirmarse que el ex mandatario derechista había fallecido, tras caer el helicóptero en el que iba con tres personas que sobrevivieron, Machado reaccionó a través de X “con el corazón partido” ante la “pérdida inmensa” que significa la muerte de este “gran aliado de los venezolanos”.

La ex diputada describió al chileno como un “gran amigo y excepcional latinoamericano” que “entendió la causa de los venezolanos como una justa y propia”.

“Con generosidad, creatividad y energía nos acompañó hasta su última hora”, agregó la antichavista que, según ha contado, se reunió, físicamente, solo una vez con Piñera, cuando este visitó Venezuela por última vez, en 2014, justamente para expresar solidaridad a la oposición, luego de una oleada de protestas antigubernamentales que dejaron entonces 43 muertos.

El ex presidente no dudó en calificar al Gobierno chavista como una dictadura, una posición que reforzó desde 2019, cuando reconoció al presidente del Parlamento de entonces, el opositor Juan Guaidó, como mandatario interino de Venezuela, partiendo de que Nicolás Maduro había sido reelegido en unas elecciones “antidemocráticas” en 2018.

“Venezuela tiene hoy una dictadura corrupta e incompetente (…) que tiene que terminar con elecciones libres, transparentes y democráticas”, dijo Piñera en junio de 2019, al término de la ceremonia en la que rindió cuentas sobre su manejo del Gobierno.

Además de proferir sentencias como esta, en febrero de ese año fue uno de los mandatarios que acompañó a Guaidó en su intento de ingresar ayuda humanitaria al país a través de la frontera con Colombia, lo que terminó en un largo enfrentamiento con la fuerza pública que respondía, como lo hace ahora, únicamente a las órdenes de Maduro.

El acompañamiento de Piñera fue tal que numerosos representantes de la Plataforma Unitaria Democrática (PUD), la principal coalición antichavista, han expresado en redes sociales sus condolencias por el fallecimiento, usando siempre palabras de agradecimiento y recordándolo como amigo y aliado.

Adversario de Maduro

Mientras Piñera acusó a Maduro de haberse “transformado en un dictador” en 2017, cuando la fuerza pública reprimió otra oleada de protestas antigubernamentales que se saldó con unos 120 muertos, en septiembre de 2018, el líder chavista implicó al Gobierno chileno en un plan magnicida.

Un mes después de haber sufrido un atentado con drones, del que salió ileso, Maduro denunció que algunas personas relacionadas con la Administración del derechista estaban “involucradas y embarradas” en este ataque, sin responsabilizar directamente a Piñera.

De cualquier modo, en varios discursos posteriores, Maduro relacionó al ex mandatario con planes “extremistas de la ultraderecha”, sin dejar de calificar a su Gobierno como “pinochetista”, en alusión al dictador chileno Augusto Pinochet, que reprimió a sus opositores durante su mandato (1973-1990).

Esas diferencias quedaron de lado el martes, cuando el jefe de Estado venezolano expresó sus condolencias por el fallecimiento del ex presidente.

“Nos unimos al duelo que embarga al pueblo de Chile ante el lamentable fallecimiento del ex presidente”, escribió Maduro en X, que compartió una vieja fotografía que lo muestra junto a Piñera, al tiempo que expresó sus “sinceras palabras de apoyo y solidaridad” a los familiares y amigos.

Las relaciones entre ambos países han mantenido cierta tirantez luego de la salida del poder de Piñera y la llegada de Gabriel Boric, quien, si bien es más cercano ideológicamente al chavismo, también ha criticado el accionar de Maduro e, incluso, ha considerado que el proyecto chavista, en el poder desde 1999, “ha fracasado”.

Google ha anunciado el lanzamiento de un proyecto innovador llamado Gemini, cuyo objetivo es dar comienzo a una nueva era en la era digital. Sundar Pichai, CEO de Google, anunció al mundo este cambio de nombre sobre el desarrollo de la inteligencia artificial de la empresa de Alphabeth.

Por: Sindy Valbuena – Infobae

Este hito en la tecnología fue revelado recientemente, marcando un antes y un después en la forma en la que los usuarios interactúan con el buscador de Google y otras aplicaciones relacionadas como Fotos y Maps.

“En diciembre pasado dimos un paso significativo en nuestro recorrido por hacer que la Inteligencia Artificial sea más útil con el comienzo de la “Era Gemini”, con la que establecimos un nuevo estado del arte en una amplia gama de benchmarks para texto, imagen, audio y video. Sin embargo, Gemini está evolucionando para ser mucho más que modelos de lenguaje. Potencia todo un completo ecosistema, desde los productos que miles de millones de personas usan todos los días hasta las APIs y plataformas que ayudan a los desarrolladores y las empresas a innovar”, afirmó Pichai en su anuncio mundial.

Por lo tanto, este avance tecnológico promete transformar significativamente la experiencia en línea de millones de personas, haciendo que la búsqueda de información sea más intuitiva y eficiente que nunca.

La iniciativa Gemini se destaca por implementar una serie de mejoras y funciones novedosas, que prometen potenciar la utilidad y relevancia de los servicios ofrecidos por Google.

Entre las características más notables se encuentra la mejora en los algoritmos de búsqueda, que ahora podrán comprender de manera más profunda las consultas de los usuarios, entregando resultados más precisos y ajustados a sus necesidades específicas.

Además, se espera que Gemini introduzca nuevas formas de interacción con el buscador, incluyendo opciones avanzadas de personalización y una interfaz más amigable.

En cuanto al impacto esperado, Gemini se proyecta como un cambio significativo en la manera en que personas de todo el mundo acceden y gestionan la información en línea.

Los expertos en la industria tecnológica ven este lanzamiento como un paso adelante hacia la creación de un entorno digital más adaptativo y personalizado, donde cada usuario puede encontrar exactamente lo que necesita, de la manera más rápida y eficaz posible.

Este proyecto abre la puerta a futuras innovaciones en el campo de la tecnología de búsqueda, marcando el comienzo de lo que podría ser una revolución en la era de la información.

Para llevar a cabo este ambicioso proyecto, Google ha colaborado con diversos especialistas y organizaciones, cuyo conocimiento y experiencia han sido fundamentales para dar forma a Gemini.

La compañía no solo se centró en mejorar la precisión de los resultados de búsqueda, sino también en asegurar que el proceso sea lo más inclusivo y accesible posible, reflejando el compromiso de Google con la diversidad y la inclusión digital.

Así las cosas, para estar al día con todos los avances de Google se podrá acceder a los servicios usando Google One AI Premium que cuesta 19,99 dólares. Sin embargo, está la opción de usarlo dos meses en modo de prueba sin pagar.

“La versión con el modelo Ultra se llamará Gemini Advanced, una experiencia mucho más capaz de razonar, seguir instrucciones, codificar y colaborar creativamente. Por ejemplo, puede ser un tutor personal, adaptado a su estilo de aprendizaje. O puede ser un socio creativo que ayude a planificar una estrategia de contenido o desarrollar un plan de negocios.

Pueden comenzar a utilizar Gemini Advanced suscribiéndose al nuevo plan Google One AI Premium, que ofrece lo mejor de las funciones de inteligencia artificial de Google en un solo lugar. Este plan premium se basa en el popular servicio Google One que ofrece almacenamiento ampliado y funciones exclusivas”, explicó Pichai.

En conclusión, el lanzamiento de Gemini por parte de Google representa un importante punto de inflexión en la evolución de la tecnología de búsqueda e información en línea.

Este proyecto no solo busca mejorar la forma en que interactuamos con el mundo digital, sino también cómo este se adapta y responde a nuestras necesidades individuales, ofreciendo una experiencia más rica, personalizada y eficiente.

Con GeminiGoogle reafirma su posición como líder indiscutible en la innovación tecnológica y el desarrollo de herramientas que definen el futuro de la comunicación digital.

Antonio López Ortega, venezolano de 66 años, cuya familia procede de la isla de La Palma, vive ahora, enseñando, escribiendo ensayo y prosa, en Tenerife, y acaba de volver de Venezuela, a la que dedica una novela singular, de cerca de ochocientas páginas (Los oyentes, Pre-Textos). En Canarias también ha presentado esta novela que sigue a otras (Ajena, Preámbulo, asimismo en Pre-Textos). Ensayista, dedica gran parte de su tiempo literario, también, al trabajo de otros colegas de su país, como Rafael Cadenas, el premio Cervantes que lo tiene como uno de sus más destacados exégetas.

Por: Juan Cruz – El Periódico de España

Esta novela, Los oyentes, es una inmensa visita a una época en que la Venezuela de su generación tenía la música como su obsesión y su meta, de la época, por ejemplo, en que despertaban Los Beatles. Con la paciencia de un orfebre que ha hecho de su autobiografía musical un homenaje a su tiempo, Ortega se ha ocupado, minuciosamente, de narrar, música por música, todo lo que pasaba en un territorio que fue refugio de exiliados de la Europa rota a la que también pertenecía España. La entrevista se realizó por correo electrónico.

P. Ha regresado a la música para narrar su país, Venezuela. ¿Qué ha supuesto, en medio de la crisis que venezolanos como usted tienen con la madre patria, este regreso a lo más placentero de los recuerdos?

R. Siento que la música no ha regresado porque siempre estuvo allí. Si la evoco es para reconocer un período en el que nos animaba y deslumbraba, por encima de cualquier otra disciplina artística. Los años 60 y 70, sobre todo, trajeron una innovación nunca vista, que fue la irrupción del rock progresivo: una llama que se encumbró muy alta para luego desaparecer muy rápidamente. Sobre esto, justamente, quise escribir: sobre un momento que también nos elevaba para descubrir sentimientos que no son tan perceptibles en la adolescencia, como la belleza o el amor. En todo momento, en el transcurso de la escritura, siempre quise pensar en el pasado, que no en el presente. Ante el país malogrado y sometido a una cleptocracia, es bueno recordar los años en que Venezuela no cesaba de acoger al exilio posterior a la Segunda Guerra o a la oleada intelectual que huía de las dictaduras militares.

P. Este es un libro que, además de un recorrido por las músicas de su tiempo y el de sus compañeros, retrata episodios muy concretos de amistad. ¿Cómo se desarrolló esa relación? ¿Qué los unía aparte de la música?

R. La amistad entre compañeros, o más propiamente el compañerismo, viene a ser la columna vertebral de la trama, pero es que en la adolescencia se dan esos primeros pasos de la sociabilidad, llámese intimidad o reconocimiento. Esto es aún más hondo cuando se trata de compañeros y compañeras. Estoy convencido de que en esos años las relaciones entre amigos se hicieron más hondas, más transparentes o entrañables. Los prejuicios caían, los complejos se esfumaban. Toda la onda hippie, por ejemplo, revolucionó la relación entre jóvenes: conceptos como paz o amor antecedían cualquier intercambio. La novela, ciertamente, es un homenaje a la amistad, y la música viene a ser como el engrudo que los anuda emocionalmente.

P. Es un libro sobre las consecuencias de la amistad. ¿Le devolvió sosiego, le reavivó recuerdos?

R. La escritura tuvo mucho que ver con el alud de recuerdos, que no cesaba, y luego con un esfuerzo de ordenamiento, que buscaba asociarlos con cada uno de los personajes. Me recuerdo estar anotando todo el tiempo recuerdos e imágenes que debían plasmarse en el cuerpo de la novela. Todos me parecían importantes y significativos. Si no los incluía, sentía que estaba amputando algún órgano del cuerpo. Como los personajes principales eran unos doce, la novela crecía sin parar: no podía prescindir de secuencias que me parecían esenciales.

P. Es imposible leer este libro sin pensar en los episodios actuales de su país. ¿Pudo abstraerse? ¿De qué modo esta Venezuela de hoy se ha colado en su descripción del alma de la Venezuela en la que usted y sus amigos eran tan felices?

R. Creo que esta novela no tiene que ver con la Venezuela de hoy. De hecho, se detiene en tiempos anteriores a la debacle. Mi interés siempre fue el pasado, como las tres últimas décadas del siglo XX, y no el presente. Se me hacía imperativo evocar un tiempo muy contrario al actual, para que el lector, sobre todo joven, pudiese notar el contraste. Yo nací en 1957, con el auge de la democracia, y en mi infancia lo que veía era un progreso permanente: mis ojos de niño se asombraban ante las autopistas, los aeropuertos, los puentes kilométricos sobre ríos infranqueables, las universidades públicas, las represas energéticas, los centros comerciales… Cuando pienso en un joven venezolano de veinte años, que sobre todo ha visto pérdida y desolación, me ilusiona la idea de que pudiese ver otros períodos históricos, en los que el país crecía en concordia y con hambre de futuro.

Lea la entrevista completa siguiendo este enlace a El Periódico de España

 «Hemos perfeccionado y contamos con un plan agroalimentario nacional que soluciona la escasez, que brinda dignidad a los empresarios y trabajadores del campo, que garantiza seguridad y sostenibilidad al país, a sus habitantes, en esta delicada y urgente materia». Así inicia su conversación Egildo Luján, ingeniero agrónomo y productor agropecuario, quien preside la Plataforma Agroalimentaria Nacional.

Doble Llave

Luján actualiza información al respecto y brinda su visión sobre el presente y futuro del campo y la producción de alimentos. Visión y propuesta de superación desde el amplio espacio opositor, para dar de comer a los venezolanos.

El ingeniero agrónomo nos comparte en la presente video entrevista, cómo la Plataforma Agroalimentaria Nacional se reúne, suma voluntades, investiga y propone desde hace diez años.

Actualmente la producción en Venezuela es de solo un 10% del volumen que se lograba en 1998.

El presidente de la Plataforma Agroalimentaria Nacional, puntualiza que, no existe una solución instantánea … Hay que sembrar, tener los insumos, generar condiciones y contar con la maquinaria o tecnología adecuada, algo que en algunos casos incluso supone financiamiento internacional, lo que también ha sido tratado con la banca y otros organismos multilaterales.

«El plan agroalimentario nacional que institucional y coordinadamente se propone a un futuro nuevo gobierno, de transición, de cambio, supone ejecutarse en un proceso que toma cerca de cinco años y constituye una seria además de sostenible solución, frente a la crisis actual».

El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez anunció el martes 9 de enero las intenciones del oficialismo de retomar el estudio de la cuestionada Ley de Fiscalización, Regularización, Actuación y Financiamiento de las Organizaciones No Gubernamentales y Afines (Ley Antisociedad), instrumento a través del cual se impone una serie de nuevas regulaciones a las agrupaciones civiles y cuyo incumplimiento puede acarrear su disolución.

Acceso a la Justicia

Las pretensiones del chavismo han sido criticadas duramente dentro del país, y prueba de ello son los pronunciamientos emitidos por el Foro por la Vida, asociación que agrupa a varias organizaciones venezolanas de derechos humanos, o la Academia Nacional de Ciencias Políticas y Sociales. Todos ellos rechazan el contenido del texto, por considerar que «criminaliza la solidaridad» y representa «una grave amenaza para la democracia».

No solo en Venezuela se han disparado las alarmas. Desde que en enero de 2023 el borrador fue presentado y aprobado en primera discusión por el Parlamento electo en 2020, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y su Relatoría para la Libertad de Expresión (RELE) y al menos siete instancias de Naciones Unidas (Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos [MDH] sobre Venezuela, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos [ACNUDH], el Comité de Derechos Humanos y cuatro relatores especiales) lo han cuestionado públicamente.

Sin vuelta a atrás

La MDH fue de las primeras instancias internacionales en expresar su preocupación por el contenido del texto.

«De ser sancionada, la ley sobre ONG puede representar un punto de no retorno en el cierre del espacio cívico y democrático en Venezuela», advirtió la presidenta del organismo, Marta Valiñas.

El también miembro de la MDH, Francisco Cox, agregó: «La regulación impondría a las ONG, existentes y en proceso de formación, un conjunto de requisitos formales tan onerosos que le otorgaría al Estado una potestad cuasi permanente de suprimirlas».

«La ley está claramente orientada a limitar, no a facilitar el ejercicio del derecho de asociación», sentenció el experto.

Una opinión similar expresó el entonces recién designado alto comisionado Volker Türk, quien por coincidencia se encontraba en el país y aseguró: «he presentado observaciones detalladas sobre este asunto a las autoridades y reitero mi llamamiento para que cualquier legislación se ajuste a las normas internacionales de derechos humanos».

El proyecto de ley presentado por el diputado Diosdado Cabello obliga a todas las organizaciones sin fines de lucro (OSFL), no solo a las organizaciones no gubernamentales (ONG), a obtener autorización ministerial para su personalidad jurídica, incluso si ya la poseen tras su registro en el nuevo padrón del Servicio Autónomo de Registros y Notarías (Saren).

Además, exige que tanto sus miembros como los empleados, junto con la organización misma, presenten declaración jurada de patrimonio ante la Contraloría General de la República, a pesar de no ser funcionarios públicos. También impone su inscripción en el Registro de Defensa Integral y en la Oficina Nacional Contra la Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo (ONCDOFT), obligándolas adicionalmente a cambiar sus estatutos y a informar periódicamente sobre sus bienes, fondos y miembros, incluso a personas externas a la organización y al Estado.

Se le ven las costuras

El proyecto de Ley Antisociedad, así como la providencia de la ONCDOFT y la circular de la Superintendencia de las Instituciones del Sector Bancario (Sudeban), han sido presentadas por las autoridades venezolanas como un paquete de medidas necesarias para evitar que las OSFL que operan en el país sean utilizadas por criminales para lavar dinero y así cumplir con los mandatos impuestos por instancias como el Grupo de Acción Financiera del Caribe (GAFIC).

Sin embargo, desde la MDH, por ejemplo, creen que estas explicaciones son simplemente excusas para silenciar a voces críticas. Así lo denunció en su informe presentado en septiembre pasado.

«La misión tiene motivos razonables para creer que el Gobierno está utilizando el marco normativo existente para limitar las operaciones de las ONG, los sindicatos y los partidos políticos. Regulaciones recientes, a menudo asociadas a objetivos legítimos como la lucha contra el terrorismo o contra el blanqueo de dinero, se utilizan para limitar las operaciones de las organizaciones de la sociedad civil».

Para justificar sus reparos, la instancia citó los contenidos del informe del GAFIC, en el cual se cuestiona que las autoridades venezolanas dediquen tanto interés a monitorear a las organizaciones sin fines de lucro, pese a que el riesgo de que estas sean utilizadas para lavar dinero por bandas criminales o terroristas es casi nulo, comparado con el que corren otros sectores de la economía, de acuerdo con información suministrada por la instancia competente en Venezuela.

«El GAFIC consideró que las medidas adoptadas por el Gobierno son desproporcionadas y que deberían ser revisadas a través de una evaluación del riesgo», resaltó la Misión.

Asimismo, la instancia no pasó por alto las declaraciones hechas por el proponente del texto, el diputado Cabello, quien dijo que «las organizaciones no gubernamentales (…) son apéndices u organismos en el mundo que operan para garantizarle al imperialismo su operación» y que las ONG que actualmente operan en Venezuela tienen que ver casi todas con el ámbito político con «el fin preciso de generar desestabilización en el país».

A la papelera

Los relatores de la ONU para la libertad de reunión pacífica y de asociación; sobre la promoción y protección del derecho a la libertad de opinión y de expresión; sobre la situación de los defensores de derechos humanos; y sobre la promoción y la protección de los derechos humanos y las libertades fundamentales en la lucha contra el terrorismo emitieron en septiembre pasado un comunicado en el que cuestionaron el instrumento.

Al respecto, señalaron lo siguiente:

«De aprobarse como ley en su versión actual, este proyecto podría afectar al ejercicio de los derechos humanos, principalmente el derecho a la libertad de asociación, así como los derechos de las personas que participan y se benefician de las actividades de organizaciones constituidas como diferentes tipos de asociaciones».

Asimismo, denunciaron que los nuevos trámites y controles que el texto impone supondrían para las ONG venezolanas «dificultades para seguir funcionando libre y eficazmente». En particular se refirieron a las normas que obligan a las agrupaciones a reportar a las autoridades el origen y destino de los fondos recibidos.

«La obligación de registrar todos los donativos en las condiciones previstas en el proyecto de ley puede resultar incompatible con el marco internacional de derechos humanos», denunciaron, al tiempo que recordaron que el artículo 13 de la Declaración de los Defensores de Derechos Humanos consagra el derecho de toda persona, individual y colectivamente, a solicitar, recibir y utilizar recursos con el objeto de promover y proteger los derechos humanos.

Ante el cúmulo de objeciones y reparos, no deberían sorprender las peticiones que la CIDH-RELE y el Comité de Derechos Humanos de la ONU formularon separadamente a las autoridades.

Esto reclamó la CIDH-RELE:

«La Comisión y la RELE (Relatoría Especial para la Libertad de Expresión) instan a que Venezuela se abstenga de aprobar cualquier tipo de legislación o reglamentación que limite arbitrariamente el derecho de asociación, la libertad de expresión y la participación en asuntos de interés públicos. Al mismo tiempo, urgen al Estado a adoptar medidas dirigidas a reconstruir la democracia y el Estado de Derecho»,

Por su parte, desde el Comité llamaron al Estado a

«derogar o abstenerse de adoptar cualquier medida o ley que pueda limitar el ejercicio del derecho a la libertad de asociación o dé lugar a un control indebido de las organizaciones de la sociedad civil o una injerencia en sus actividades».

La petición figura en el informe final del V Examen Periódico sobre el cumplimiento del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.

Y a ti venezolano, ¿cómo te afecta?

La amenaza que representa el proyecto de Ley de Fiscalización, Regularización, Actuación y Financiamiento de las Organizaciones No Gubernamentales y Afines es de tal nivel que todas las instancias internacionales más importantes del mundo en materia de derechos humanos han emitido a lo largo de los últimos meses pronunciamientos expresando su preocupación y advirtiendo de los riesgos que supone para la ya maltrecha democracia venezolana.

No debe sorprender que, en vísperas de un año electoral, las autoridades renueven sus esfuerzos por controlar el último recodo que no está bajo su dominio y que no atiende a sus dictados: la sociedad civil organizada.

Como un dios tunante, que utiliza su gran poder para burlar los pactos y actuar con arbitrariedad y alevosía, el régimen se dirige a la repetición del escenario del 2018: sacar del juego a la oposición auténtica y realizar unos comicios con una comparsa de aspirantes tarifados. La decisión de ese bufete partidista que es el TSJ de ratificar la inhabilitación de María Corina Machado, va en esa dirección.

Por: Fidel Canelón – El Nacional

Pero los tiempos han cambiado. Primero, porque la oposición -pese a sus diferencias internas- tiene aquello que se ha llamado curva de aprendizaje. Y, por otra parte, porque a Maduro y compañía ninguna de las últimas jugadas le han salido bien, como se puede ver en el éxito contundente de las primarias -pese al continuo y descarnado sabotaje que sufrió- y posteriormente con el rotundo fracaso del referéndum sobre Guyana, al cual habían apostado para crear una ola nacionalista que disparara su popularidad (lo que sí ha logrado, por cierto, Putin con su guerra en Ucrania, pero en unas condiciones y un contexto muy diferentes del nuestro) y galvanizara además el creciente desapego que al parecer existe en las FFAA.

El anterior aserto se comprueba claramente cuando observamos que después del anuncio del TSJ, la candidatura de María Corina no solo ha sido ratificada plenamente por la PU y demás fuerzas opositoras que la apoyan, sino que ha tomado un segundo aire después de ser parcialmente opacada por el aluvión propagandístico del infructuoso referéndum. Nuevamente ha sido victimizada y ella, con su característica firmeza de mujer venezolana echada pa’lante -como decimos coloquialmente- ha sacado provecho de la circunstancia, acelerando el plan 600K y levantando aún más el entusiasmo y apoyo popular. El régimen sigue alimentando su épica personal, y mientras más esfuerzo hace para sacarla del escenario candidatural, con seguridad eleva más los costos, tanto en el plano nacional como internacional, de esa jugada.

En este sentido, puede decirse que la decisión de Machado de mantenerse hasta el final es lógica y acertada, pues apuesta por desgastar aún más al debilitado capital político del régimen, así como a aumentar las posibilidades de que se produzcan nuevas tensiones y fisuras dentro del bloque en el poder, ante el inminente agravamiento de la situación económica y social que significa la reposición de las sanciones y el aumento del aislamiento internacional. Lo que está planteado en este momento, por tanto, es una lucha denodada por la habilitación de quien tiene un enorme arrastre popular y la condición de candidata legítima, adquirida gracias a las primarias del 22 de octubre.

Esto no significa que deba ignorarse la posibilidad de que, pese a todos los esfuerzos que se emprendan, el régimen finalmente se resista a la habilitación; pero ese sería un escenario sobrevenido a la que la oposición y María Corina deberán responder, en todo caso, solo en el momento que se concrete o se haga obvio que no habrá una rectificación; partiendo, por supuesto, de que hay consenso en mantenerse a como dé lugar en la ruta electoral. Pero la lucha tiene que ser concebida en los términos de que sí es posible -combinando tanto la presión como las herramientas de negociación y persuasión con el régimen- lograr finalmente esa habilitación y allanar el camino hacia una transición pacífica en el país.

Nos parece, en todo caso, que Maduro, Cabello, Rodríguez, Padrino y demás factores internos deberían sopesar con más cuidado los costos y los riesgos de mantenerse a toda costa en el poder, desechando prepotentemente la opción de continuar el proceso de entendimiento que se inició desde la Mesa de México en 2021. Realmente, el tiempo histórico de Maduro está más que agotado, y esto se hace extensivo, lógicamente, a todo el PSUV. Ellos están partiendo de un gran error al querer repetir el escenario de 2018, sin tomar en cuenta que su legitimidad y apoyo popular han llegado a una fase crítica, y lo que es aún más notable, que se han ido quedando patéticamente aislados dentro del variopinto conjunto de fuerzas y organizaciones que era el chavismo (el PCV solo ha sido la última guirnalda de una torta grande y larga de deserciones).

Los círculos dirigentes del PSUV se han ido cocinando en su propia salsa, como se hace palpable en el hecho de que dirigentes y funcionarios son rotados periódicamente en los mismos cargos y acumulan varias responsabilidades públicas al mismo tiempo. La nomenclatura se ha hecho cada vez más rancia y exclusiva, distanciándose de las bases y la dirigencia media. De hecho, la purga contra El Aissami, después de un año de haber comenzado, aún no ha terminado, lo que muestra que se trata realmente de una importante fractura en el bloque en el poder.

Simultáneamente, como es natural, hay un conjunto de líderes nacionales y regionales emergentes que reclaman nuevos espacios y también tienen aspiraciones a la presidencia; algunos de manera visible, como Lacava y Héctor Rodríguez, y otros de manera de más reservada (como los hermanos Rodríguez, y probablemente Tarek William Saab, con alto perfil por su labor en la Fiscalía). Y eso se traduce sencillamente en expectativas de tratar de salvar y renovar un proyecto político que llevó al país a la debacle.

Maduro -y también Cabello- deberían verse en el espejo de tantos caudillos en nuestra historia que después de parecer imbatibles han visto como el país, y hasta sus propias organizaciones, servidores y aliados, le han volteado la espalda (incluso pese a haber tenido, en algunos casos, éxitos relevantes). Y no tenemos que retrotraernos al siglo XIX -donde sobran ejemplos-, sino a los tiempos más recientes, con acontecimientos que todavía están frescos: Caldera tuvo que irse del partido que había fundado después de no aceptar el relevo generacional; a Pérez le pasó algo peor, siendo defenestrado de la presidencia y luego expulsado de Acción Democrática. Asimismo, el caudillo Alfaro Ucero -eterno mandamás del partido blanco- fue sacado sin contemplaciones de su tolda siendo candidato presidencial, por no entender ni aceptar el nuevo cuadro electoral y político que se desarrollaba en el país.

El eventual rompimiento del Acuerdo de Barbados, y el abandono de la vía de la transición pacífica y concertada, no solo se traduciría en la profundización de la catástrofe humanitaria y la agudización de las contradicciones sociales y políticas en el corto y mediano plazo, sino en dejar a un lado el entendimiento con la administración Biden, que ha sido un actor confiable y que ha cumplido los acuerdos con el régimen, dándole significativas concesiones a Maduro (más de la cuenta, sin duda); sufriendo el inminente riesgo de que nuestros vecinos del norte pierdan la paciencia o se endurezcan en cualquier nuevo proceso de negociación (esto aplica para Biden, y con mayor razón en el caso de Trump, si se impusiera en las presidenciales). Aquí ya no estaríamos hablando siquiera del escenario nicaragüense, sino del escenario cubano, un círculo más hondo en el infierno, si seguimos la alegoría de Dante Alighieri.

Si el régimen viera las cosas con más sutileza, y no prevalido de la prepotencia que dan el talante autoritario y el manejo discrecional del poder, entendería que no es una catástrofe perder las elecciones, y valoraría más las ventajas de la transición en el mediano y largo plazo, partiendo de que -pese a todo el desastre que han producido- el PSUV conserva un capital político que, aunque muy debilitado, podría rescatarse si se convierte en una organización verdaderamente deliberativa (y no el remedo cuartelario que es), reinsertándose en el juego democrático competitivo y siguiendo el camino que Petro, Lula y Boric, con sus falencias y limitaciones, han impulsado en la región, marcando la pauta de la izquierda democrática.

Una semana antes de las elecciones de 1988 nos conseguimos sentados sobre nuestro equipaje, en el medio de la nada, bajo un intenso sol… y rodeados de vacas. De repente pasó un camión que transportaba pipas de leche recién ordeñada y paró abruptamente al reconocer a uno de los que estábamos sentados sobre las maletas: nada más y nada menos que Eduardo Fernández, El Tigre, candidato presidencial de Copei. El amable y sorprendido conductor ofreció llevarnos hasta la intersección con la carretera principal que nos permitiría llegar a Upata, donde se llevaba a cabo el mitin de cierre de campaña de la zona. Subimos enseguida al destartalado camioncito de estaca y entre todos ayudamos al candidato. Venía herido, sangrando y adolorido. 

Esta es la poco conocida historia del fin de aquella campaña.

La verdad es que Eduardo hizo todo lo que pudo para ganar las elecciones a CAP. Gracias a una genialidad de Enrique Mendoza inventamos una modalidad de campaña que llamamos Tigre Ruta, la cual permitió abarcar cada día extensiones que de otra manera hubiesen quedado sin visitar. Íbamos en Jeep descapotado, precedidos de un camión cargado de música que llamábamos la tumba cocos a cargo de El Chino y Tatoo, el cual hacía las veces también de tarima móvil así como varios vehículos llenos de periodistas y camarógrafos que cubrían la gira.

Esa campaña la viví con gran intensidad porque fui uno de los jefes de gira del candidato bajo el mando de su mano derecha, mi gran amigo Salomón Muci y con la ayuda de dos abnegados panas: Luis Carlos Solórzano y José Gregorio Sánchez.

Aquel día de fin de campaña en el estado Bolívar había comenzado mal… pero nadie se imaginaba que terminaría peor. Arrancamos visitando Guasipati y al mediodía estábamos fajados en Tumeremo. Allí el tráfico se hizo pesado. Me bajé del jeep y caminé rápido para llegar de primero a la batea del camión que se usaba como tarima en la concentración. Me gustaba probar el sonido local porque el candidato exigía que fuese impecable o de lo contrario finalizaba ronco… y era un largo día con al menos 4 discursos pendientes. Este era apenas el 2do previsto. Subí de golpe a la tarima y me llamó la atención que estaba completamente vacía… cosa extraña porque la gente se mataba por montarse en ella para el pescueceo de rigor. Otra cosa inusual: el paral y su micrófono estaban en la esquina inmediata a la improvisada escalerita de ingreso a la batea. -¡Qué raro! pensé. Tomé el micrófono, lo probé y todo estaba bien. A lo lejos sonaba San Martín, la canción de campaña de El Tigre y en eso reventó arriba de nosotros un cohetón que presagiaba la cercanía del candidato. Al estruendo le siguió un rugido aterrador… que se oyó muy cerca. Volteé y mis ojos no daban crédito a lo que vi: un enorme tigre mariposo yacía acostado al otro extremo de la batea, apenas atado a una endeble correa de mascota que blandía el sonriente lugareño dueño del animal. El hombre sentía que se la estaba comiendo y… yo no era quién para convencerle de lo contrario. Me bajé y reclamé a los organizadores por la presencia de ese felino salvaje allí arriba. Nadie decía nada. El candidato subió y habló desde la esquinita de la batea. Terminó rapidito y de vuelta al carro actuó con normalidad. Solo me tiró del pelo y riendo dijo: –¡Bonita les quedó la gracia! Cuando llegamos al pequeño aeropuerto, al apenas bajarnos del carro vimos al resto del personal de apoyo aún dentro de sus respectivos vehículos y con los vidrios arriba. -¿Qué pasa?, grité. -¡El avión de prensa tiene que despegar ya para Upata! En eso, nuevamente el rugido. Ahora estaban el tigre mariposo y su dueño en la pista, empeñado este último en que El Tigre se tomara una foto con la pequeña mascota. Mientras yo despachaba de una vez el Mitsubishi de prensa que ya iba a despegar, oía cómo el dueño del animal le decía a Eduardo:-¡Agáchese al lado de mi tigre, candidato! ¡Más cerca! La cara de Fernández revelaba su aprensión… pero el tipo insistía – ¡Más cerca, tomen fotos… El Tigre con mi tigre! A lo lejos, ya trancaban la puerta del avión de prensa pero Nitu Pérez Osuna alcanzó a gritar: -¡Me guardan esa foto! En eso arrancó el vuelo de los corresponsales con el ruido natural que causaba y, a la vez, reventó un nuevo cohetón. La reacción del tigre mariposo a esos dos estímulos fue sacar las garras y clavar un colmillo completo en la parte baja del muslo de Eduardo, quien respondió  inmediata y valientemente empujando hacia afuera la boca del animal con su antebrazo y enfrentándolo. Paralizados mirábamos la surrealista escena, el jefe de escolta del candidato, Comisario Ángel Hernández, su mano derecha Comisario Remigio Pérez y este servidor. Eduardo se paró inmediatamente, levantó los brazos despidiéndose del público y arrancó a trotar hacia la avioneta mientras decía: -¡Gracias, Tumeremo, nos vemos pronto! 

Una vez en el aire, revisamos la herida del candidato. Se quitó el pantalón rasgado y completamente bañado en sangre. Vimos una herida grande, profunda y cercana a una vena. En el avión había un ingeniero, dos abogados, dos policías, dos pilotos… pero ninguno que supiera de medicina. El Capitán Eudes López nos consiguió el maletín de primeros auxilios de la nave e Ildemaro Martínez, Coordinador Nacional de Organización del Copei de la época y diputado por Bolívar, le hizo la primera cura. Los de seguridad lograron abrir la maleta del candidato y sacar un pantalón limpio. Pero el asunto era de cuidado-Eduardo, hay que buscar asistencia médica apenas aterricemos en Upata, le dije. -Ni hablar de eso. Vamos a seguir con lo planeado. En la noche, al llegar a Puerto Ordaz nos ocuparemos de esto. Y callados todos. Imagínense que esto se sepa. Seríamos la burla de los medios: El Tigre mordido por otro tigre ¡No señor, sigamos! 

Un silencio profundo recorrió el avión hasta que sucedió otro evento inolvidable.

El aeropuerto de Upata no tenía radio ayuda en esa época y apenas tenía pista y área de taxeo. Sobrevolamos el mitin ya lleno y entonces el capitán inició la aproximación. A lo lejos se divisaba el avión de prensa ya cruzando de la pista al área de taxeo. En eso y casi tocando pista, entra un llamado desesperado por el walkietalkie del Comisario Hernández. Era el agente César Angelino quien desde tierra tenía rato tratando de contactarnos para advertir a grito pelado: -¡El avión en pista no está taxeando! ¡Está accidentado… detenido!  ¡No sacaron el tren de aterrizaje, ustedes no pueden aterrizar! Inmediatamente Eudes López puso a full los motores, timón arriba y maniobra de despegue de emergencia. Pasamos a metros del estabilizador vertical del Mistubishi desplomado en pista. Por muy poco no hubo una tragedia. Efectivamente, minutos antes el avión de prensa aterrizó sin que saliera el tren delantero. En medio del humo, la fricción y el susto salieron por la puerta de emergencia los periodistas que cubrían la campaña: Roberto Giusti por la prensa escrita, María Cristina Beneyto por RCTV y Nitu Pérez Osuna por Venevisión. Se salvaron milagrosamente. Mientras sobrevolábamos nuevamente la pista pude conversar con Nitu y tranquilizarme… hasta que el Capitán de la nave preguntó: -¿Ahora? ¿Qué hacemos? ¿Pongo curso a Puerto Ordaz? Ante aquello me apuré a decir: -Hay que buscar alternativas porque si aterrizamos en Puerto Ordaz, con lo retrasado que ya vamos y mientras buscamos carros y ordenamos todo, llegaríamos muy tarde al mitin de cierre en Upata y eso no podemos hacerlo. ¡Hay que cumplir! Un silencio arrollador se hizo en el avión hasta que Ildemaro dijo: –Yo tengo un amigo que tiene una hacienda cercana con pista pequeña. Le contesté –Hermano, vaya a la cabina y consigan esa pista. El Capitán ripostó: –Hay que sobrevolarla primero y decidir si es posible aterrizar allí. Tenemos dos limitantes: este es un jet y necesita una longitud generosa de runway y además tengo que ver las condiciones de la pista, de lo contrario nos expondríamos a quedar sin cobertura del seguro y no puedo hacer eso. Pero vamos a ver.

Mientras ubicaban la pista… Fernández sudaba copiosamente. Tenía fiebre, señal de una fuerte infección que iniciaba. Necesitaba una antitetánica.-Jefe, ya tiene temperatura y la sangre tiñó el pantalón nuevo a pesar de la cura. Usted sabe que debo hacer algo urgentemente. Enseguida me atajó: –No hasta llegar al hotel en Puerto Ordaz. Yo voy a terminar mi gira como está programada. Es mi decisión y te pido obedecerla… fue su tajante respuesta.

Con la pista rural a tiro sobrevolamos varias veces para espantar las vacas que pastaban a lo largo de la misma. Finalmente aterrizamos. Pasamos pasto, terreno rocoso y grama hasta que nos detuvimos. Sacamos inmediatamente el equipaje. Entre todos le dimos la vuelta al avión y nos escondimos detrás de árboles cercanos para que la propulsión del nuevo despegue no nos derribara. Transcurrida la maniobra y nuevamente el avión en el aire… nos vimos como dije al inicio de este relato.

En silencio todos pensábamos lo mismo: -¡Mal presagio! ¡Mal presagio!

Apenas llegamos a la intersección de la vía principal, el equipo de seguridad nos encontró y enfilamos hacia el mitin en Upata. Eduardo habló como media hora y arrancamos en Tigre ruta por pueblos cercanos. Cuando ya caía la noche, llegamos a San Félix y allí Fernández pasó a hablar desde el camión del sonido. Todos estábamos pendientes de su condición física. El tipo como si nada. De repente, mientras hablaba, un carro que venía atrás le pegó a la tumba cocos y caímos todos al asfalto. El Comisario Hernández logró levantarse de primero y ayudar al candidato a incorporarse. En ese momento la mancha de sangre en el muslo de Fernández era inocultable. Volvimos al Jeep y yo instruí al conductor acelerar el paso, bajo mi responsabilidad.

Finalmente llegamos al Hotel Intercontinental Guayana. Allí nos alojaríamos pero también habría una cena del movimiento de profesionales y técnicos socialcristianos, poco después. Subimos en tromba y al llegar a la suite vimos la herida… sangraba ahora con intensidad y el candidato registraba 39 grados de fiebre. Ante eso recordé que el jefe del movimiento de profesionales y técnicos de Copei de la zona era médico. Bajé a buscarlo. El salón ya estaba lleno de invitados en traje formal y yo destrozado y sucio. Me acerqué a él y le dije: -Doctor necesitamos un favor suyo… para revisar el discurso de esta noche. –Claro ¡A la orden! me contestó. Le pedí me siguiera y en el ascensor le dije: -No me va a creer pero a El Tigre le mordió un tigre y necesitamos ayuda médica.-¡Deja la jodedera muchacho! me contestó, mientras largaba la risotada. Apenas vio a la herida dijo: -Esto es serio… y además yo soy oftalmólogo. Puedo coser pero necesito inyectarle una antitetánica ya. Y si lo llevamos a una clínica esta historia se va a saber. En eso apareció el inolvidable Comisario Ghazi Nassif Chejín, veterano amigo que siempre ayudaba al Comisario Hernández quien dijo: -Reza, el de Defensa Civil que es parte del equipo, puede conseguir la antitetánica diciendo que es para él y aplicarla aquí calladamente. Así lo hicimos. El de DC trajo el asunto e inyectó. El de Profesionales y Técnicos cosió con el mismo equipo de Reza. Poco después Eduardo se bañó, se vistió formalmente y bajó. Se lanzó el mejor discurso de la gira. Aquel brillante orador hizo de todo para que nadie se diera cuenta de lo que pasaba. Las sesiones de fotos se hicieron interminables. El tipo como un roble.

En la noche, antes de dormir para salir temprano de regreso a Caracas, hice dos llamadas. A mi adorada Marisabel, la mujer de Eduardo, a quien le conté lo sucedido y se lo puse al habla… y a mis padres, a quienes les dije que algún día contaría lo que había vivido aquel día pero que, por lo pronto, había sido testigo de excepción de la calidad de candidato que teníamos, de sus ganas de ganar y del palo de hombre que era el jefe de Copei. Acto seguido fui a brindar con Nitu y Roberto Giusti por el milagro de su salvación.

En 36 años, es primera vez que esta historia se cuenta y lo hago en homenaje al Copei grande que conocí y al líder valiente que ha sido El Tigre

Hoy en día, lamentablemente, Fernández y yo vemos las cosas diferentes. Él propone alternativas que no comparto… pero en nada ha cambiado mi admiración por el líder que fue y el ejemplo decisivo que significó en mi vida. Yo, por mi parte, desde hace muchos años respaldo a mi vieja amiga María Corina Machado con entusiasmo y orgullo. 

Prometo no esperar tanto tiempo para también revelar varias de las aventuras vividas con María Corina a lo largo de la persecución chavista… pero esa es otra historia y créanme… de las mejores.

@vladimirpetit

@vladimirpetitmedina

www.vladimirpetitmedina.com

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