Armando Esteban Quito

La ONG Provea presentó su informe anual 2023 número 35 advirtiendo sobre el deterioro de las garantías ciudadanas en una década de gestión de Nicolás Maduro.

La Patilla

La organización documentó 43.003 víctimas de violencia estatal, incluyendo 1.652 de tortura y 7.309 de tratos crueles. Además, 10.085 personas asesinadas por la fuerza pública.

Alertó sobre una política de “promover, tolerar y encubrir abusos” mediante prácticas que generan terror social. Pese a ello, la mayoría de casos siguen en la impunidad.

También denunció la profundización de una crisis que mantiene a la población en pobreza extrema y la negación al derecho a la alimentación. Más del 45% sufre inseguridad alimentaria.

Provea considera que la deliberada precarización laboral mediante salarios ínfimos busca desalarizar, empobreciendo a las familias.

Venezuela cayó 39 puestos en el IDH de la ONU entre 2015-2022, situándose entre los últimos de la región. Su PIB se contrajo más del 80%, dañando la capacidad productiva.

De esta forma, la ONG visibilizó el alarmante panorama humanitario bajo una gestión que sistemáticamente vulnera los derechos fundamentales.

Nicolás Maduro, durante su acostumbrado programa “Con Maduro +”, denunció que no puede asistir a ningún sitio “por seguridad”.

La Patilla

”Yo no puedo ir a ningún sitio. Maduro no puede ir a ningún sitio en fecha fija. Allí está el 25 de marzo, fecha fija, sitio fijo, plaza Diego Ibarra, inscripción de la candidatura, ¿que hizo la ultra derecha? Puso dos pistoleros que están convictos y confesos ya”, fue parte de lo señalando por Maduro.

“Ellos contaron quién los entrenó, quien los financió, quien les dio las armas. Ellos dicen que le dieron la orden de disparar al aire y herir gente y asustar al pueblo”, dijo.

El uso de monedas digitales por parte de Venezuela, que se espera que aumente después de que Estados Unidos ordenara la liquidación de los acuerdos petroleros con el país sancionado antes del 31 de mayo, requerirá un mayor escrutinio por parte de los reguladores y las fuerzas del orden, dijeron expertos el lunes.

Reuters

La petrolera estatal venezolana, PDVSA, planea aumentar las transacciones en criptomonedas para sus exportaciones de crudo y combustible a medida que Estados Unidos vuelve a imponer sanciones petroleras al país, dijeron fuentes a Reuters a principios de este mes. No está claro si los pagos en moneda digital Tether por parte de PDVSA serán el objetivo de Washington a partir del 1 de junio.

El político opositor venezolano Leopoldo López y el experto Kristofer Doucette presentaron el lunes un informe que detalla las transacciones desde que el presidente venezolano Nicolás Maduro asumió el cargo. Los gobiernos democráticos deberían contrarrestar sus intentos de «explotar las criptomonedas para mover ganancias ilícitas al sistema financiero internacional», según el informe.

«Deben crearse estructuras para combatir este tipo de lavado de dinero», dijo Doucette, líder de seguridad nacional de Chainalysis, un proveedor con sede en Nueva York de investigación y software para gobiernos, bolsas, bancos y compañías de seguros para garantizar transacciones seguras con criptomonedas.

La tecnología para las transacciones digitales está cambiando rápidamente y las transacciones están creciendo rápidamente en regiones en desarrollo, incluidas América Latina y África, beneficiando a personas sin acceso al sistema bancario. Pero algunos gobiernos corruptos están avanzando más rápido, lo que dificulta la prevención del fraude, dijeron los expertos.

Doucette y Sigal Mandelker, abogada que trabajó anteriormente en el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, dijeron durante una conferencia organizada por el Wilson Center en Washington que la administración estadounidense está haciendo esfuerzos para aumentar la regulación y alentar a otros países a mejorar la supervisión.

Varios sindicatos de Venezuela convocaron este lunes a una protesta nacional el primero de mayo, Día Internacional del Trabajo, contra la “política hambreadora del chavismo” y para exigir un aumento del salario mínimo -base del resto de remuneraciones en el sector público-, que hoy equivale a unos 3,5 dólares al mes.

EFE

En un comunicado, las organizaciones, entre ellas la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), hicieron un llamado a manifestar el miércoles con el propósito de “exigir un salario mínimo que resuelva realmente los problemas económicos” de los empleados y “marque el inicio de la recuperación del valor del trabajo”.

“Por los bajísimos salarios y las espúreas bonificaciones, los trabajadores se ven obligados a hacer labores por cuenta propia o a tener más de un empleo y quedar sometidos a jornadas interminables, o a irse del país”, señalaron.

Asimismo, expresaron que, a pesar de que el chavismo los “reprime” y “criminaliza” cuando reclaman mejoras en sus ingresos, seguirán luchando para que Venezuela sea “un país de oportunidades, con mejores salarios y condiciones dignas de trabajo”.

Los sindicatos exigen un aumento del salario mínimo del 5.614 %, hasta los 200 dólares al mes, un monto “inicial de arranque de una política salarial que le devuelva al trabajo su valor”.

Sin embargo, el chavismo “ha respondido, hasta ahora, con un silencio absoluto, aun cuando sabe que ese ajuste es viable y hay suficientes recursos para pagarlo”, agregaron las organizaciones.

Desde marzo de 2022, el salario mínimo y la pensión se mantienen en 130 bolívares al mes, que en ese entonces, al cambio oficial, eran unos 30 dólares, lo que significa que se han reducido un 88 % en su equivalente en la divisa estadounidense, usada como referencia para fijar precios en Venezuela.

Entretanto, el costo de la canasta básica de alimentos, calculada para una familia de cinco personas, supera los 550 dólares al mes, según estimaciones independientes.

La carta a la ciudadanía preguntándose si «merece la pena todo esto». Las muestras de adhesión de su partido, entregado al líder. El silencio atronador en la Moncloa durante casi cinco días. El despacho con el Rey en la Zarzuela. La declaración institucional prevista para las 12 de este lunes, que finalmente se adelantó a las 11. El anuncio de una «regeneración» por concretar. José Luis Rodríguez Zapatero alegrándose de haber «acertado», porque él predijo el jueves pasado que se quedaba. La publicación de una encuesta del CIS a las dos horas, dando a Pedro Sánchez 9,4 puntos de ventaja y allanando el camino a «reformas» en la Justicia, porque así lo demanda la ciudadanía. La convocatoria de otra concentración supuestamente espontánea frente a la sede del CGPJ por la tarde, bajo el lema El golpismo viste de toga. Y la entrevista al presidente en el prime time de TVE, amenazando a los periódicos digitales que no controla con represalias sin especificar.

Por: Ana Martín – El Debate

La sucesión de acontecimientos de estos días, sobre todo de este lunes, ha llevado a muchos españoles a pensar que la supuesta crisis existencial y conyugal de Sánchez no ha sido más que una colosal maniobra para: fortalecerse como líder del PSOE y de la izquierda. Apretar las filas de su mayoría Frankenstein para dar esta batalla contra «la derecha y la extrema derecha». Desactivar el caso Begoña. Criminalizar a la oposición. Y fabricarse una coartada para ir a por los jueces y a por ciertos medios de comunicación por publicar informaciones sobre su mujer, a las que él calificó de «bulos y desinformaciones» en la televisión pública.

«Le han tomado el pelo a una nación de 48 millones de españoles», denunció Alberto Núñez Feijóo. «Durante estos cinco días los españoles hemos asistido a un teatro burdo, indignante y victimista», añadió Santiago Abascal. «Ha jugado con los sentimientos y la empatía de todas las personas que sufren la persecución de la extrema derecha. Su comparecencia es una cortina de humo», lamentó Pere Aragonès.

En medio de la cascada de reacciones, Pablo Iglesias le lanzó una advertencia: «Hacer una jugada como ésta y tener el país en vilo por, básicamente, no decir nada se le puede volver en contra». En realidad, utilizar a su familia, a su partido, a sus socios de Gobierno y de legislatura y hasta al Rey ya se le ha empezado a volver en contra en siete aspectos.

Primero. El amago de dimisión de Sánchez ha sido el golpe de gracia a su credibilidad, que ya de antes era el auténtico talón de Aquiles del presidente (y no Begoña Gómez). El líder que prometió traer de vuelta a España a Carles Puigdemont para ser juzgado, el cumplimiento íntegro de las penas para los condenados del procés, recuperar el delito de convocatoria de referéndum ilegal y no amnistiar a los independentistas ha sumado un embuste más a su lista.

Segundo. Las víctimas de su ardid han sido, sobre todo, sus compañeros socialistas. Más allá de la aparente alegría por el regreso del presidente pródigo, en el PSOE hay mar de fondo por la situación límite a la que los ha llevado su secretario general. Además, este episodio ha abierto una puerta en el PSOE que hasta el miércoles estaba cerrada a cal y canto: la de la sucesión de Sánchez. En el partido han empezado a pensar y a hablar de ello, obligados por la situación.

Tercero. La realidad de Sánchez sigue siendo la misma, pero peor. Porque a la precariedad parlamentaria de su Gobierno, la ausencia de Presupuestos de 2024, la total dependencia de Puigdemont y las dudas sobre la aplicación de la ley de amnistía se suma ahora el enfado del resto de partidos y las expectativas creadas. El secretario general de Junts, Jordi Turull, lo definió como «tacticismo electoral» y una «grave irresponsabilidad». El portavoz del PNV en el Congreso, Aitor Esteban, afirmó que no «era necesario». Sumar le urgió a reformar la Ley de Seguridad Ciudadana. Podemos, a cambiar el sistema de elección de los miembros del CGPJ. Y la portavoz de Bildu en el Congreso, Mertxe Aizpurua, le avisó: «Esperamos hechos y no solo palabras. El momento es ahora».

Cuarto. La «movilización social» que Sánchez agradeció en su discurso ha distado mucho de ser multitudinaria. Y ello a pesar de los llamamientos de su partido ante un momento crítico –decían– para la democracia española. A la concentración en Ferraz del sábado acudieron entre 10.000 y 12.000 militantes y simpatizantes socialistas, aunque el partido había fletado decenas de autobuses desde toda España. Esa tarde se congregaron en el campo del Atlético de Madrid casi 65.000 aficionados para ver el partido contra el Athletic de Bilbao.

El domingo, la izquierda lo volvió a intentar con una manifestación entre Atocha y el Congreso que reunió a poco más de 5.000 personas. No parece que esta operación vaya a cambiar las perspectivas electorales del PSOE en las elecciones europeas, las primeras de ámbito nacional tras las generales del pasado julio. Esos comicios serán el termómetro definitivo.

Quinto. En su discurso, el presidente se puso la venda antes de que la herida sea más grande. «Mi mujer y yo sabemos que esta campaña de descrédito no parará. Llevamos diez años sufriéndola. Es grave, pero no es lo más relevante. Podemos con ella». Tras el «esperpento», en palabras de Feijóo, tanto él como Abascal dejaron claro que no van a renunciar a pedir explicaciones a Sánchez. Al contrario. Las posibilidades de que el PP acabe llamando a declarar al presidente a la comisión de investigación del Senado son hoy más que la semana pasada.

Sexto. La reacción airada de Sánchez, su Gobierno, su partido y sus socios a la apertura de diligencias previas de un juez de instrucción madrileño ha puesto a la Judicatura a la defensiva. Los jueces saben que son el principal objetivo de este «punto y aparte» que anunció el líder del Ejecutivo en la Moncloa. Y no se quedarán callados, como no lo hicieron cuando el PSOE pactó con los independentistas comisiones de investigación en el Congreso para estudiar supuestos casos de lawfare. Además, cuentan con una baza poderosa: la legislatura depende de la aplicación de la amnistía y ésta, a su vez, de los jueces.

Este lunes, el ministro Óscar Puente fue el más explícito. «Es indiscutible que hay una utilización espuria de la acción penal, de la jurisdicción penal», señaló. Aunque el argumentario de los socialistas cojeó cuando, por la tarde, el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno rechazó citar a Begoña Gómez como testigo en el caso PSOE. Se avecinan, de entrada, una reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal -ya confirmada por el Ejecutivo- para quitar la instrucción a los jueces y dársela a los fiscales; y una probable renovación forzosa del CGPJ. Además, Yolanda Díaz también puso el foco ayer en la Ley de Seguridad Ciudadana, que la izquierda llama «ley mordaza».

Séptimo. El amago de dimisión de Sánchez ha tenido eco en la prensa internacional. De entrada, el miércoles pasado los principales diarios informaron de que el presidente español abría un periodo de reflexión por las acusaciones de corrupción contra su mujer. Los diarios no hablaban de campaña de acoso ni nada parecido. Desde el inicio, la Moncloa perdió el control del relato fuera. Este lunes, esa misma prensa informó con incredulidad del pretendido golpe de efecto. The Washington Post llegó a calificarlo de «telenovela». Y ellos conocen de primera mano qué es el trumpismo.

Ayer me dormí recordando cuando pequeño estando en el patio de mi casa junto a mi abuelo en medio de una algarabía veíamos a unos hombres corriendo con una muchedumbre atrás que furiosa les perseguían, les gritaban y les tiraban piedras, le pregunté que era eso y el abuelo me respondió “Es la gente persiguiendo a unos esbirros perezjimenistas que atropellaban y se portaban muy mal con los demás, eran abusadores validos de su condición”. Era el 23 de enero de 1958, había caído el dictador Marcos Pérez Jimenez y esos hombres que corrían eran de miembros de la terrorífica policía política Seguridad Nacional.

Carlos Ramírez López – Medium

El General Luis Felipe Llovera Páez, Ministro del Interior le dijo a Pérez Jiménez “Vámonos compadre, la cosa está muy fea y el pescuezo no retoña”. De una vez corrieron al aeropuerto donde a toda prisa metieron montones de maletas llenas de dinero, una de las cuales con el apuro se les quedó en la pista.

Influenciado por esos recuerdos me fui a la cama y me dormí con ellos, por eso tuve el sueño feliz que ahora les cuento…

Soñé que a pesar de todas las trampas, obstáculos y triquiñuelas no pudieron esconder que Edmundo González había ganado las elecciones, que el apoyo popular era de tal magnitud que aplastó el fraude. Las multitudes en las calles de todo el país desbordaban de alegría, coreando el nombre de María Corina y con máximo entusiasmo exigían a Maduro la inmediata entrega del poder. “¡Maduro vete ya!” era la exigencia popular, el grito de multitudes que retumbaba a todo lo ancho y largo del territorio nacional.

Mientras tanto en el gobierno se producía una alocada desbandada, funcionarios de todos los niveles abandonaban sus cargos. Maduro, su tren ministerial, el alto mando policial, político, judicial y militar abarrotaban el aeropuerto de La Carlota desde donde en presurosos vuelos partían para Cuba, Nicaragua, Rusia y otros destinos donde ya previamente habían establecido domicilios alternos con provisiones de dinero.

Miraflores estaba en total soledad, los portones abiertos, luces apagadas, ventanas al vaivén del viento batiendo las cortinas y un reguero de papeles atestaban oficinas y pasillos, ni siquiera estaban los vigilantes.

Los chavo-maduristas de más bajo nivel corrían perseguidos con furia por el pueblo que los quería linchar, montones de franelas rojas, chapas y carnets del psuv estaban tirados por doquier, las gorras y chalecos con emblemas de la Guardia Nacional y de las distintas policías del régimen alimentaban hogueras en las vías públicas.

Los “dirigentes comunales” que administraban el Clap, los llamados “jefes de zonas” se cambiaban de pueblo o se encerraban en sus casas, ninguno quería enfrentar el repudio ni quedarse a esperar el 10 de enero que es cuando toca la toma de posesión, por eso hubo que adelantar la fecha.

El nuevo presidente Edmundo González de una vez formó gobierno siendo su primer acto oficial el nombramiento de María Corina Machado como Vicepresidente de la República tal y como se lo autoriza la constitución en su artículo 236.3

A todas estas, en la estampida roja de mi soñar vi como quedaban vacíos los curules de la asamblea nacional de Jorge Rodríguez pues inclusive él y su hermana presurosos, en horas de la madrugada, volaron hacia Sídney, Australia.

Lo mismo ocurría en la sede del TSJ donde reinaba un silencio de tétrica soledad al igual que en el edificio del Ministerio Público.

En esa noche soñadora vi al nuevo presidente haciendo uso intenso de los 24 numerales del antes citado artículo 236 de la CRBV, que es el recetario de los poderes de quien ostente el cargo de Presidente. Él, después de designar como Vicepresidente a María Corina, seguidamente, con base en el numeral 19 de dicha norma decretó indultos con libertad inmediata a todos los presos políticos.

La reestructuración de los mandos de la Fuerza Armada fue acometida sin demora por el nuevo presidente como está autorizado en los numerales 5 y 6 de ese artículo 236 antes mencionado.

Y por si fuera poco, en mi sueño también vi a la flamante nueva Vicepresidente ejerciendo a fondo las atribuciones del artículo 239 las cuales aquí copio para deleite de mis lectores y para que pongan a volar la imaginación porque la alegría ya viene.!

CONSTITUCIÓN DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA. Artículo 239. Son atribuciones del Vicepresidente Ejecutivo o Vicepresidenta Ejecutiva:

1. Colaborar con el Presidente o Presidenta de la República en la dirección de la acción del Gobierno.
2. Coordinar la Administración Pública Nacional de conformidad con las instrucciones del Presidente o Presidenta de la República.
3. Proponer al Presidente o Presidenta de la República el nombramiento y la remoción de los Ministros.
4. Presidir, previa autorización del Presidente o Presidenta de la República, el Consejo de Ministros o Ministras.
5. Coordinar las relaciones del Ejecutivo Nacional con la Asamblea Nacional.
6. Presidir el Consejo Federal de Gobierno.
7. Nombrar y remover, de conformidad con la ley, los funcionarios o funcionarias nacionales cuya designación no esté atribuida a otra autoridad.
8. Suplir las faltas temporales del Presidente o Presidenta de la República.
9. Ejercer las atribuciones que le delegue el Presidente o Presidenta de la República.
10. Las demás que le señalen esta Constitución y la ley.

No me quería despertar de ese sueño, pero lo hice y con mucho entusiasmo quise contárselos a la espera de que entre todos lo hagamos realidad.

Parafraseando a Schedler, a Linz y Stepan, existen factores de fragilidad, inestabilidad e incertidumbre capaces de erosionar la transición democrática y hacernos retroceder a etapas superadas

ORLANDO VIERA-BLANCO
30/04/202

Uno de los grandes aportes al pensamiento político transicional, evolutivo y transcultural, lo encontramos en las famosas obras de Samuel P. Huntington. Desde las olas democratizadoras [Waves of democracy] hasta Choque de civilizaciones [Clash of Civilization], Huntington adopta una serie de variables “causa-efecto”, como factores de impacto social, político, cultural y geopolítico, determinantes en los procesos de evolución o involución democrática, decantación de poder, mutación de regímenes [autocráticos a democráticos o viceversa] y conflictos globales.

El caso venezolano es un ejemplo de involución democrática de la otrora democracia electoral e institucional, a un régimen autocrático y autoritario, caracterizado por la ausencia de separación de poderes, cooptación del derecho a elegir, deterioro social, desigualdad económica y debilidad institucional. ¿Cómo volver a la democracia? ¿Estamos en ese tránsito?

La república democrática venezolana [1958-1998] quedó en proceso de acomodo. Fue sustituida por un nuevo régimen autárquico, ausente de fisonomía política real. No es una ‘nueva república’ en términos ciudadanos, liberales y estado de derecho. ¿A dónde nos lleva este río profundo de represión, anomia y caos? ¿Estamos al filo de una nueva ola democratizadora en Venezuela? Demos un vistazo a ciertas tendencias históricas e indicadores sistémicos de metamorfosis de poder.

Las olas siempre orillan. Pero tienen que ser olas no tolvaneras

La primera ola democratizadora, según Huntington, tuvo lugar entre el siglo XIX y el año 1922, entre la revolución francesa y la marcha de Benito Mussolini a Roma. La llegada del fascismo [nacido de la izquierda radical] significó una sensible involución democrática. El principal factor de caída del fascismo en Italia [1943] fue la inminente derrota de la II Guerra Mundial, siendo el cese de la monarquía, el referéndum de 1946, donde por estrecho margen ganaron los republicanos, inspirados en ideales socialistas y comunistas contra el fascismo corporativo.

Las transiciones concluyen, cuando: i.-Se supera la violencia y abusos del pasado, para iniciar procesos auténticos de verdad, justicia y reparación; ii.- La sociedad alcanza un período de convivencia, apertura y cambio, y iii.- Se logra la consolidación de instituciones democráticas genuinas, desterrando las prácticas autoritarias y corruptas que provocaron la violencia y confrontación.

¿Vivimos en Venezuela una ola democratizadora? Juan Linz y Alfred Stepan, reconocidos investigadores de las transiciones políticas, han señalado que hablar de un proceso de consolidación democrática, es decir, de superación de la confrontación, la violencia y la autarquía, no sólo deben reunir condiciones normativas e institucionales propias de un régimen libre, competitivo y responsable, sino que debe haberse convertido además en «el único juego aceptable y aceptado por los ciudadanos y por los actores políticos (the only game in town)”. En Venezuela los actores de oposición han adoptado el juego democrático como el único juego aceptable y aceptado para salir del régimen. Sin embargo, elecciones justas como regla de oro para conseguir la metamorfosis, exhibe una dinámica visiblemente cuestionada.

Podríamos decir que existe una ola de democratización en Venezuela en pleno desarrollo. Un 85% de la población desea cambio. Y quiere lograrlo en las urnas, votando y eligiendo, como sucedió en las olas democratizadores posteriores a la II Guerra Mundial. La república democrática Italiana-por ejemplo-nace en 1946. Desde esa fecha, casi 80 años más tarde, han pasado más de 70 gobiernos. Portugal es otro caso de sucesiones militares post Salazar. La España posterior a Franco consigue su democracia mediante procesos constituyentes, reformistas y progresistas, basados en la papeleta. Y Europa del este-después de la caída del muro de Berlín-desmonta el bloque soviético sobre la base refrendaria.

Al decir de Huntington, el quiebre y caída de regímenes comunistas, autocráticos, estados corporativos, fascistas y/o totalitarios, sucumbieron sin tirar del gatillo, sin soltar una bala. ¿La razón? El único juego fue el ideal democrático y de cambio, que es libertad, apertura, prosperidad y convivencia en paz. Esa ola luce indetenible en Venezuela. Después de 25 años de autarquía y anarquía, la gente se planta por el rescate de la república y de un Estado liberal. El escamoteo electoral, no será el muro que contendrá “el agua”, la ola fluye, que avanza inexorablemente, que se mete y no retrocede, implacablemente. El cambio no lo lidera un hombre sino el tapón, el hartazgo.

Es importante alertar que la transición democrática no es secesionista. En Venezuela la abrumadora mayoría de la población, aun en crisis económica e elevada insatisfacción, se aferra a las instituciones y procedimientos democráticos para la renovación gubernamental. Nuestra maduración política y social nos ha llevado a entender que [la población] rechace alternativas de acción política antisistema o desestabilizadoras (Linz y Stepan, 2001). Si el interés colectivo de cambio es una salida política pacífica y participativa, la trampa electoral, apaga los cañones.

Es el caso de las revolución de los claveles de Portugal y la salida de Salazar; las protestas de octubre de 2000 en Yugoslavia y derrocamiento de Slobodan Milošević en Yugoslavia en 2000; la revolución de las rosas y la salida del poder de Eduard Shevardnadze en Georgia en 2003. La revolución naranja y elección de Víktor Yúshchenko en Ucrania en 2004; la revolución de los tulipanes y la salida del Gobierno de Askar Akáyev en Kirguistán en 2005. La revolución del Cedro y la salida de las fuerzas de Siria del Líbano en 2005. La revolución de los Jazmines y la salida del Gobierno de Zine Elle Abbedin en Túnez en 2010; la revolución del Nilo y la salida de Hosni Mubarak en Egipto en 2011; la revolución de las rosas y la salida del Gobierno de Ali Abdullah Saleh en Yemen en 2012; la revolución de terciopelo de Armenia y la salida del Gobierno de Serzh Sargsyan en 2018.

Si las elecciones no son libres, no son el único juego aceptable, una ola primaveral, un movimiento de movimientos, renacerá por el respeto al cambio elegido. Como se le plantó el Cholo Toledo a Fujimori, Bolivia a Evo o Venezuela a Chávez en el 2007.

¿Podrá lograrlo Edmundo? Un pacto de estado

Nos comenta Huntington: “La segunda ola democratizadora que se vivió en el planeta fue entre 1945 y la década de los sesenta, años durante los cuales surgieron treinta y seis democracias con el derrumbe de Estados fascistas, de gobiernos coloniales y de personalismos militaristas. La tercera ola, que tuvo lugar entre 1974 y 1990, se tradujo en el advenimiento de treinta y cinco democracias gracias al reemplazo o a la transformación de las anteriores autocracias (sistemas unipartidistas, regímenes militares y dictaduras personalistas)”.

Venezuela vivió las propias [olas democratizadoras]. La primera ola democratizadora vino con la declaración de la independencia en 1810 hasta la cosiata en 1830. La segunda ola la ubicamos desde 1936 [muerte de Gómez] a 1945 [trienio adeco]. La tercera ola de 1958 a 1998 [la democracia puntofijista]. Y la nueva [ola] que arrancó en el año 2018, con el desconocimiento del gobierno de Nicolas Maduro-producto de una elección inconstitucional-inspirada por una asamblea constituyente, ilegítima. Esta ola democratizadora comienza con la conformación de un gobierno interino que coloca como único juego aceptable sobre la mesa la consolidación democrática mediante elecciones libres. Surge el Acuerdo de Barbados…

El Acuerdo [Barbados] no es un hecho aislado. Se debe a un proceso previo de decantación política, sangre, lágrimas y asfalto, por el cambio. Ni María Corina, ni Edmundo ni todo el mundo, están donde están, sin Pernalete, Genesis Carmona, Bassil Da Costa, Roberto Redman, Marcel Pereira, Albert Rosales, Romney Tejera; más de 43 muertos en 2014, 163 en 2017, miles de heridos y desaparecidos, miles de perseguidos y exiliados, miles de presos políticos y millones de desplazados. Hoy el único y aceptable game in town es redimir en paz un país ungido de miseria, muerte, miedo y desolación. La ola democratizadora crece y no regresa.

La tercera ola identificada por Huntington es la más importante de los bloques o conjuntos de transiciones democráticas. En ella quedó evidenciada la inviabilidad económica y política del totalitarismo comunista. La «caída del Muro de Berlín», sin que mediara acción bélica alguna, puso de manifiesto que los intentos de planificación y de control centralizado de todas las actividades de una sociedad, en la que se suprimen las libertades económicas y políticas, se encuentran condenados al fracaso. La gradual apertura económica –aunque no política–de la República Popular China, iniciada en 1978 por Deng Xiaoping, ilustra la inoperancia de los regímenes totalitarios (Cf. Jordán y Grant, 1990).

El colapso del comunismo, su vocación represiva y cruel, fue denunciado por Nikita Kruschev. Purgas y represión generalizada de un régimen totalitario [el stalinista] cuyo culto a la personalidad [de Yósif Stalin], significó genocidio y barbarie. Las persecuciones y ejecuciones realizadas por el régimen genocida de Pol Pot en Camboya, que entre 1975 y 1979 aniquiló alrededor del 15 por ciento de la población de ese país (Cf. Robins y Post, 1997). Venezuela también colapsó. Han sido 25 años de hambruna, crueldad, éxodo y violencia de un Estado de terror, que abren paso a la transición inevitable.

El Embajador Edmundo González representa una oposición con actitud democrática. La vía legitimadora será la fuerza de una victoria electoral indiscutible e incuestionable. O lo contrario. La fuerza deslegitimadora será un fraude electoral. La gente sabe quién representa el cambio real. No son aquellos que no participaron en la primaria. No son aquellos que el pueblo sospecha, pactan con el régimen. La gente confía en aquel liderazgo que es compatible con una democracia moderna, liberal, propietaria, industriosa. Ese cambio lo personifica María Corina y el testigo lo tiene Edmundo González.

La profundización democrática

De allí la importancia de prestar atención a modelos evolutivos como el propuesto por Andreas Schedler (2001). “De resultar exitosa esta fase evolutiva, a través de una votación universal, directa y transparente y de un escrutinio confiable […] se hace posible transitar hacia la democracia liberal, en la que se busca garantizar efectivamente los derechos civiles, políticos y humanos”. La profundización de esta forma democrática puede, a su vez, conducir a la estabilidad política, es decir, a una transición plausible.

Parafraseando a Schedler, a Linz y Stepan, existen factores de fragilidad, inestabilidad e incertidumbre capaces de erosionar la transición democrática y hacernos retroceder a etapas superadas. Una de ellas es la división política, la intolerancia, la búsqueda de salidas no institucionales, violentas y la incapacidad de celebrar pactos de gobernabilidad.

La llegada y auge de Hugo Chávez, fue un retroceso democrático. Chávez llegó al poder mediante elecciones y su era terminará por elecciones. El país demandaba una transición a la democracia liberal, a un proceso de redención social y política, impostergable.

Han sido 25 años de desinstitucionalización y confrontación. De pérdida de nuestra fibra cultural y nuestro tejido social. Hoy estamos a tiro de rescatarlo. Y ese anhelo de felicidad y reencuentro es el brío y el vigor de la nueva ola democratizadora de Venezuela.

Un total de 945.000 personas recibieron algún tipo de ayuda humanitaria en Venezuela durante el primer trimestre del año, gestionada por organizaciones locales e internacionales, de acuerdo a un reporte difundido este lunes por la Oficina de Coordinación para Asuntos Humanitarios (OCHA) de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

EFE

En su balance mensual sobre la asistencia humanitaria en Venezuela, el organismo multilateral explicó que el trabajo de 116 organizaciones, entre ellas varias agencias de Naciones Unidas, llegó a 273 de los 335 municipios que tiene el país.

La cantidad de beneficiarios representa el 18,5% de la meta establecida para 2024, cuando la ONU prevé que 5,1 millones de personas sean atendidas en la nación caribeña.

De acuerdo a los datos reportados por los actores humanitarios a OCHA, un total de 517.000 personas accedieron a algún tipo de ayuda para mejorar su seguridad alimentaria y medios de vida, mientras que otras 341.000 obtuvieron asistencia sanitaria y unas 105.000 en acceso a agua, saneamiento e higiene.

Asimismo, 83.000 personas «participaron en actividades de sensibilización» sobre protección contra la explotación y abuso sexual.

«La cantidad de personas alcanzadas representa una cifra estimada del número de personas que han sido alcanzadas con algún tipo de asistencia humanitaria al menos una vez. Esto no significa que sus necesidades hayan sido cubiertas», dice el documento compartido por la oficina de la ONU.

La ayuda humanitaria alcanzó a 2,7 millones de personas en 2023, lo que representa el 51,92% de la meta planteada, de llegar a 5,2 millones de personas con carencias urgentes.

Estados Unidos condenó este lunes la detención de dos dirigentes del comando de campaña municipales ConVzla del estado Portuguesa.

Brian Nichols, Subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, expresó mediante su cuenta X que Estados Unidos condena “las detenciones de más personal de campaña de los partidos de oposición democrática venezolana durante el fin de semana”.

“Estos arrestos van en contra de un proceso electoral inclusivo. Pedimos la liberación inmediata de todos los presos políticos”, agregó.

Vincent Dransfield, un residente de 110 años de Little Falls, Nueva Jersey, es un testimonio viviente de la longevidad y la vitalidad. Nacido el 28 de marzo de 1914, Dransfield ha navegado por más de un siglo de historia, y su vida es un ejemplo de determinación, servicio comunitario y optimismo inquebrantable.

Infobae

Según el Gerontology Research Group, Dransfield ocupa actualmente el octavo lugar entre los hombres más longevos del mundo. A pesar de su edad avanzada, mantiene una vida notablemente activa e independiente. Vive solo en su propia casa desde 1945 y todavía conduce su automóvil todos los días para comprar café y almorzar, un hecho que asombra a su familia y amigos.

“Maneja completamente bien, mejor que algunas otras personas que veo”, comenta su nieta Erica Lista a TODAY.com. Los médicos también se maravillan de su resistencia: recientemente, cuando Dransfield requirió una endoscopia, el personal médico se sorprendió al saber que solo había recibido anestesia una vez antes en toda su vida.

Más allá de su longevidad, lo que distingue a Dransfield es su envidiable salud. Ha evitado las principales enfermedades y mantiene una mente y un cuerpo en forma. “He sido muy, muy, muy afortunado en mi vida”, reflexiona con gratitud.

Los Secretos de su vida Longeva

1. Dedica tiempo a lo que amas

Para Dransfield, el servicio de bomberos voluntarios de Little Falls ha sido una fuente constante de propósito y camaradería. Durante más de 80 años, se mantuvo activo en el departamento, incluso sirviendo como jefe durante un período. Después de la muerte de su esposa en 1992, el cuartel de bomberos se convirtió en su segunda familia, un lugar donde encontraba consuelo y compañía.

2. La leche hace bien al cuerpo

Habiendo trabajado en una granja lechera desde los 15 años, Dransfield atribuye su robustez física, especialmente la salud de sus huesos, al consumo generoso de leche durante su juventud. Incluso hoy, a los 110 años, todavía disfruta de un vaso de Ovaltine, un suplemento nutricional y saborizante de leche, todos los días después del desayuno.

3. Mantente activo

Aunque nunca fue aficionado a los gimnasios o a las pesas, Dransfield se mantuvo en movimiento a lo largo de su vida. Su trabajo como bombero voluntario durante décadas le proporcionó el ejercicio diario que necesitaba. “Estuve activo y salí corriendo cuando sonó la alarma durante 40 años”, recuerda.

4. Disfruta lo que comes

Dransfield nunca fue demasiado estricto con su dieta. Le gustan la comida italiana, las hamburguesas, las ensaladas, el chocolate con leche y otros dulces. Toma una taza de café todos los días y ocasionalmente bebe cerveza. A los 110 años, todavía cocina para sí mismo, aunque sea calentando sopa en la estufa o usando el microondas para comidas preparadas.

5. Nunca es tarde para corregir un mal hábito

A los 50 años, Dransfield comenzó a fumar, pero alrededor de dos décadas después, decidió dejarlo. “Un día me dijo que iba a dejar de fumar”, recuerda su nieta Erica. “Tiró los cigarrillos y eso fue todo. Nunca volvió a fumar”.

6. Mantén una actitud positiva

Dransfield se considera un optimista. Tiene un gran sentido del humor y le gusta conocer los nombres de todos en la ciudad. “Conocer y amar a las personas me hace vivir más”, afirma. Incluso después de la muerte de su esposa, estaba decidido a seguir viviendo con una actitud positiva y alegre.

A pesar de los inevitables desafíos que conlleva una vida tan larga, Dransfield mantiene una actitud resueltamente positiva. “Me mantengo positivo. Nunca pienso de otra manera cuando algo anda mal”, señala Today Show.

Esta mentalidad optimista le ha permitido superar las dificultades y apreciar las bendiciones de su extraordinaria longevidad. Incluso a los 110 años, su espíritu jovial permanece intacto. Cuando se le pregunta cómo se siente, bromea diciendo que está listo para “ponerse los guantes de boxeo y boxear”.

En última instancia, la vida de Vincent Dransfield es un testimonio del poder de la perseverancia, la conexión comunitaria y la actitud positiva.

A través de los altibajos de más de un siglo, ha demostrado que la longevidad no se trata solo de años en un calendario, sino de la riqueza de las experiencias y relaciones que uno cultiva en el camino. “Lo estoy haciendo bien y espero que el buen Dios me mantenga así”, reflexiona con su característica mezcla de gratitud y optimismo.

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