Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

Las esposas de los rusos movilizados para luchar en Ucrania depositaron flores de forma simbólica el sábado sobre la llama del soldado desconocido, bajo los muros del Kremlin, en señal de protesta, para exigir el regreso de sus maridos del frente.

AFP

La ira crece desde hace meses entre los familiares de los reservistas movilizados por orden de Vladimir Putin en septiembre de 2022, un asunto delicado para las autoridades, que se muestra como una rebelión incipiente, pero que hasta ahora no ha sido reprimido.

El sábado, a pesar del frío, unas quince mujeres depositaron flores rojas en este importante símbolo del corazón de Moscú.

«Queremos llamar la atención de las autoridades y de la opinión pública sobre nuestro llamamiento. Probamos varios medios. Lanzamos un llamado por escrito a los diputados, responsables y administraciones, pero no fuimos escuchadas», explicó a la AFP María, de 47 años, exdirectora de ventas.

Su marido fue movilizado en noviembre de 2022, hace más de un año. «No es justo. Son civiles, no soldados», insiste antes de añadir: «Nuestros hombres no pueden permanecer allí tanto tiempo».

María Semionova, asesora jurídica, pide a las autoridades «negociar la paz» en Ucrania, tras dos años de conflicto.

La policía no interfirió

La policía no consideró oportuno interferir en la acción del sábado de estas mujeres, aunque cualquier inicio de protesta suele ser duramente reprimido en Rusia, señal de que el tema es delicado para el Kremlin.

Paulina, madre de un niño de un año, destaca que su manifestación es «la única acción pacífica que aún no ha sido prohibida por la ley».

«Tengo la impresión de que los estamos molestando. Pero nadie callará. Saldremos todos los días, todos los sábados, depositaremos flores» para llamar la atención sobre su situación, continúa.

«Llegará un momento en el que será imposible ignorarnos», dice una mujer que quiere «volver a ver a su marido, al padre de su hijo».

El activismo de estas mujeres ha sido ignorado por los medios estatales rusos, mientras que el Kremlin desea mostrar una imagen de unidad en torno a Putin antes de su inevitable reelección en las elecciones presidenciales de marzo de 2024.

Según Vladimir Putin, 244.000 soldados combaten actualmente en Ucrania, de un total de 617.000 efectivos.

Tres meses han pasado desde que el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela y la oposición firmaron un acuerdo donde se estableció la celebración de elecciones presidenciales en el segundo semestre de este año 2024, sin embargo, son pocos los avances que se registran actualmente sobre el tema.

Por: Alexis Pérez – Infobae

Este acuerdo no solo busca un marco regulatorio que ofrezca garantías para unos comicios libres e independientes con observación internacional y la participación de los más de 7 millones de venezolanos que se encuentran en el exilio, sino también desbloquear ciertas tensiones entre ambos bandos. Sugiere, además, que las elecciones se convocarán respetando el cronograma constitucional, que establece diciembre como el mes idóneo para llevarlas a cabo.

Tras las negociaciones en Barbados, el chavismo sólo mostró algunos signos de “buena voluntad” al no boicotear la elección primaria de la oposición del 22 de octubre, que luego el Tribunal Supremo de Justicia a través de una sentencia anuló.

La dictadura venezolana también accedió a un mecanismo para revisar las inhabilitaciones políticas de candidatos opositores, no obstante, esto no es garantía para que el máximo tribunal del país, cuestionado por su falta de independencia, haga justicia y anule las medidas que pesan sobre algunos representantes opositores.

Adicionalmente, el régimen permitió la entrada al país de delegados del Centro Carter para evaluar la posibilidad de una observación internacional, pero rechazó la presencia de la misión de la Unión Europea.

La responsabilidad recae, ahora, en el Consejo Nacional Electoral (CNE), controlado por Maduro, que mantiene un silencio cómplice sobre la fecha de los comicios donde se definirá quién será el responsable de llevar las riendas del país caribeño para el período 2025-2030.

La ausencia de un cronograma electoral específico por parte del CNE, la falta de información sobre las nuevas jornadas de actualización del Registro Electoral (RE) y la no definición de una fecha para las presidenciales ha dejado a la población venezolana sumida en la incertidumbre.

De acuerdo con la ONG Súmate, unos 6 millones de venezolanos dentro del país y al menos 4 millones fuera necesitan inscribirse o actualizar sus datos en el RE para ejercer su derecho al voto.

Muchos atribuyen el retraso del CNE a la organización del referendo no vinculante sobre el territorio Esequibo que se llevó a cabo el pasado 3 de diciembre. Un mes después, el escenario sigue siendo el mismo: silencio.

Esta demora ha generado preocupación en la oposición, que teme que el régimen de Maduro utilice esta situación para retrasar o manipular los comicios, como ha denunciado en el pasado.

María Corina Machado, figura prominente de la oposición y candidata única seleccionada en las elecciones primarias de octubre, expresó su optimismo y compromiso con el cambio en un mensaje de fin de año. Sin embargo, su participación en las elecciones está pendiente de un proceso de habilitación, luego de que la Contraloría General de la dictadura ratificara su inhabilitación por un período de 15 años.

“Llenos de esperanza y dispuestos a aprovechar la oportunidad real que tenemos (…) El 22 de octubre demostramos que Venezuela ya cambió, se cerró un ciclo político y social, dejamos atrás una vieja forma de hacer política. Las primarias son un mandato vivo que haremos cumplir. La liberación y la transformación de Venezuela a través de elecciones presidenciales libres y limpias en 2024, son el camino al cambio en paz”, expresó Machado en un video difundido en redes sociales.

Nicolás Maduro, por su parte, expresó a inicios de este mes de enero que “no sabe” si será el candidato presidencial del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) para 2024.

“Yo lo que te puedo decir es que es prematuro todavía. Apenas empieza el año. Solo Dios sabe. Esperemos que se definan los escenarios electorales del proceso que va a haber este año, y estoy seguro de que, con la bendición de Dios, tomaremos la mejor decisión”, expresó, aunque enfatizando que el “pueblo venezolano” le dará una lección a los “imperios del mundo” con las votaciones.

“En esta decisión sobre mi eventual candidatura en 2024, nunca estará por delante ni las ambiciones personalistas, ni individualistas, ni ego ni sangre azul, estarán los intereses de la patria. Y cuando se tome la decisión, sea la que sea, saldremos todos a conquistar”, añadió.

Elecciones en la región

Entretanto, el ex presidente interino de Venezuela actualmente exiliado en Estados Unidos, Juan Guaidó, cuestionó que hasta la fecha el CNE no haya establecido en qué momento del año se celebrarán las elecciones presidenciales en el país caribeño.

“En 2024 habrá elecciones en más de 70 países. En América 6 elecciones presidenciales: Adivinen cuál es el único que no tiene fecha”, dijo.

También, tildó de “cobarde” al régimen de Nicolás Maduro por “jugar” con la fecha de los comicios.

Se espera que seis naciones latinoamericanas, incluida Venezuela, elijan a sus presidentes este año, y otras dos voten a sus autoridades locales.

Forman parte de una lista de muchos países que suman casi la mitad de la gente del mundo y tienen previsto algún tipo de elección en 2024, desde Estados Unidos hasta India, Rusia o Indonesia.

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, aspira a un nuevo período de cinco años en las elecciones del 4 de febrero, pese a que la Constitución de su país lo prohíbe. Su candidatura fue avalada por la Corte Suprema en 2021 y por el Congreso en noviembre, cuando le concedió seis meses de permiso para hacer campaña.

México también podría darle el triunfo al partido gobernante, Morena, del presidente Andrés Manuel López Obrador, el 2 de junio. Aunque López Obrador no puede optar a la reelección, su candidata, Claudia Sheinbaum, lidera las preferencias electorales.

En Uruguay, en cambio, el oficialismo podría perder el poder el 27 de octubre, cuando el presidente Luis Lacalle Pou no podrá presentarse a la reelección. Según las encuestas, el Frente Amplio, una alianza de izquierda, tiene una ligera ventaja sobre el Partido Nacional.

Panamá y República Dominicana tendrán comicios el 5 y el 19 de mayo, respectivamente. En el caso dominicano, el presidente Luis Abinader buscará su reelección, con buenas perspectivas según los sondeos. En Panamá, el favorito es el ex presidente Ricardo Martinelli, aunque podría quedar fuera de la contienda si la Corte Suprema confirma su condena por lavado de dinero.

El año 2024 se perfila complejo e intenso para América Latina, enmarcado en un contexto internacional caracterizado por una gran incertidumbre y volatilidad geopolítica y económica.

Por: Daniel Zovatto y Nicolás Liendo – La Nación

En el actual escenario de policrisis, hay que poner foco en la evolución de varios conflictos como los de Ucrania-Rusia, Israel-Palestina y China-Taiwán, entre otros. El FMI proyecta una disminución del crecimiento económico global, pasando de un 3,0% en 2023 a un 2,9% en 2024, cifra que está por debajo del promedio de 3,8% registrado entre 2000 y 2019. Los pronósticos más pesimistas anticipan cuatro D: desaceleración, desinflación, deuda y desglobalización.

A esto se suma un “tsunami electoral”, el mayor de la historia, con alrededor de 80 procesos electorales en unos 70 países a nivel mundial. Obviamente muchas de estas elecciones no son sinónimo de más democracia, ya que en varios países autoritarios esas elecciones serán una farsa.

De todos estos procesos electorales destacan, por su impacto geopolítico, económico y para el futuro de la democracia tanto a nivel global como latinoamericano, las elecciones en Estados Unidos del 5 de noviembre, donde es muy probable que se repita el enfrentamiento de 2020 entre el presidente Joe Biden y el ex presidente Donald Trump. El líder republicano, pese a sus numerosos desafíos judiciales, encabeza de momento las primarias de su partido y también la mayoría de las encuestas frente a Biden. Pero aún faltan 11 meses para ir a las urnas y múltiples factores pueden afectar la elección.

En América Latina este año será el de mayor actividad electoral dentro del actual superciclo 2021-2024, con seis elecciones presidenciales y varias subnacionales, cerrando una etapa de marcada reconfiguración del mapa politico regional. Esta fase se ha caracterizado por el voto castigo a los oficialismos, la necesidad de definir la presidencia en segunda vuelta, la reversión de resultados, gobiernos fragmentados, coaliciones inestables y la emergencia de candidatos populistas.

En el terreno político, los gobiernos latinoamericanos continuarán enfrentando una triple amenaza que está erosionando el estado de derecho y la calidad de las democracias en la región y complicando la gobernabilidad. Estos desafíos incluyen el crimen organizado, la corrupción sistémica y el populismo autoritario.

En el ámbito económico y social las noticias tampoco son alentadoras. La CEPAL anunció que el año 2023 cierra con un crecimiento mediocre del 2,2% y proyecta una caída al 1,9% para 2024, lo que implicaría un nivel de PIB per cápita similar al de 2013. Entre los factores que impactan en las perspectivas de desarrollo se destacan las altas tasas de interés internacionales, el fenómeno de El Niño (que conlleva fenómenos naturales extremos), así como el limitado espacio fiscal y el alto endeudamiento. Este crecimiento anémico (más pronunciado en América del Sur que en Centro América y el Caribe) será insuficiente para reducir las aún altas tasas de pobreza y de informalidad que aquejan a la región. Pese a ello, existen expectativas positivas y oportunidades relacionadas con el nearshoring, agro-industria, energías limpias, minerales estratégicos (litio, cobre, etc.) y servicios digitales.

Maratón Electoral

El superciclo electoral iniciado en 2021 concluirá en 2024 con seis elecciones presidenciales, las cuales analizamos a continuación.

En El Salvador, el 4 de febrero, Nayib Bukele se encamina hacia una reelección asegurada. A pesar de que la Constitución del país prohíbe explícitamente la reelección consecutiva, Bukele ha logrado una reinterpretación judicial (de parte de la Corte de lo Constitucional que está bajo su influencia) para poder candidatearse nuevamente. Su modelo de populismo punitivo le ha granjeado una popularidad superior al 80%, gracias a la significativa reducción de la criminalidad y los homicidios desde la imposición de un estado de excepción en marzo de 2022. Sin embargo, este ha venido acompañado de violaciones a los derechos humanos y un debilitamiento del estado de Derecho. Existe preocupación por el creciente dominio de Bukele sobre el Congreso, las alcaldías y otras instituciones del país, lo que representa una creciente autocratización.

En Panamá, el 5 de mayo, ocho candidatos competirán por la presidencia en un contexto marcado por protestas. El vicepresidente Carrizo, candidato del gobierno, enfrentará una dura contienda contra los exmandatarios Ricardo Martinelli y Martín Torrijos, y varios otros candidatos. Martinelli, quien actualmente lidera las encuestas, fue encontrado culpable de blanqueo de capitales en el proceso judicial “New Business” y enfrenta una sentencia de 10 años y 8 meses de prisión, además de otros procesos abiertos, lo que podría impedir su candidatura si la Corte Suprema de Justicia rechaza (creemos que así ocurrirá) su recurso de casación ante la misma, lo que cambiaría por completo el panorama actual.

En la República Dominicana, las elecciones municipales del 18 de febrero darán inicio al ambiente electoral, seguidas por la elección presidencial el 19 de mayo (y una eventual segunda vuelta en junio). El presidente Luis Abinader, del partido PRM, avanza con paso firme hacia su reelección, manteniendo una popularidad por encima del 50% y una intención de voto cercana a la mayoría absoluta. La oposición, coordinada en la “Alianza Opositora Rescate RD”, compartirá candidatos a las municipales y legislativas, respaldando al candidato presidencial de estos partidos que pase al balotaje -en caso de que hubiese una segunda vuelta-. La candidatura más competitiva para enfrentar a Abinader es la del tres veces presidente, Leonel Fernández, líder de la Fuerza del Pueblo.

México vivirá una mega-elección el 2 de junio, con más de 20.000 cargos en juego. La contienda mayor será entre dos mujeres, garantizando que México tendrá por primera vez una presidenta electa. Claudia Sheinbaum, exjefa de gobierno de Ciudad de México y candidata oficialista, lleva la delantera en las encuestas. Su rival, Xóchitl Gálvez del PAN, lidera la Alianza opositora “Frente Amplio por México”, que incluye a los partidos tradicionales PRD, PRI y el PAN. La popularidad del presidente López Obrador ronda el 60%.

En Uruguay, las elecciones presidenciales y legislativas tendrán lugar el 27 de octubre. El presidente Lacalle Pou no puede reelegirse, y su administración mantiene una aprobación cercana al 40%. Un reciente escándalo de corrupción en la Cancillería y nuevos desafíos de gobernabilidad podrían estar inclinando la balanza de apoyo ciudadano hacia el Frente Amplio (de momento lidera por estrecho margen las encuestas), por sobre la oficialista “Coalición Multicolor” integrada por el Partido Nacional, los Colorados y Cabildo Abierto. Los candidatos serán definidos en las elecciones internas el 30 de junio.

En Venezuela, tras una década de gobierno autoritario con Maduro en el poder, las sanciones de las potencias occidentales y la coordinación estratégica de la oposición han llevado al régimen a la mesa de negociación en los últimos meses de 2023. Se anticipa que en 2024 podrían celebrarse elecciones presidenciales con ciertas garantías y niveles de integridad. María Corina Machado podría ser la candidata para enfrentar a Maduro, si se levantan las inhabilitaciones. Sin embargo, la incertidumbre es alta y cualquier detalle puede alterar el curso de los eventos.

Anticipamos que la maratón electoral 2024 traerá un debilitamiento de la tendencia del voto de castigo a los oficialismos, un balance entre continuidad y alternancia, y una mayor diversidad ideológica entre los mandatarios. La prevalencia de gobiernos de izquierda o centro izquierda que existía en América Latina a inicios de 2023 (la llamada segunda ola rosa) se ha visto reducida como consecuencia de tres triunfos de mandatarios de derecha o centro derecha en Paraguay, Ecuador y Argentina, y algo similar podría ocurrir durante el presente año. De confirmarse nuestras proyecciones, el nuevo mapa politico regional será más heterogéneo sin olas rosas ni olas azules predominantes.

Algunos Países a Monitorear

En 2024, además de dar seguimiento a este agitado calendario electoral, será crucial asimismo monitorear varios procesos políticos significativos.

En Guatemala, persiste la incertidumbre sobre si el Ministerio Público y el llamado “pacto de corruptos” permitirán la toma de posesión el 14 de enero del presidente electo Bernardo Arévalo. De asumir (pensamos que sí lo hará) su primer año en el cargo será muy desafiante: requerirá la reconstrucción del dañado estado de derecho, iniciar un proceso de renovación democrática y sobre todo dar resultados rápidamente a las demandas ciudadanas.

En Argentina, el presidente Javier Milei enfrenta el desafío de resolver el pesado legado económico y social heredado del gobierno anterior. La incertidumbre rodea su plan de ajuste estructural y shock económico, que, según ha advertido, tendrá un impacto inmediato considerable en los indicadores sociales. Existen dudas sobre la resistencia de la población a estas medidas y la capacidad de Milei para implementar sus reformas en un Congreso fragmentado donde está en minoría. Se vienen meses “calientes” en lo económico, social y político.

En Brasil, el gobierno de Lula enfrentará un referéndum de medio término en las elecciones municipales de octubre. Aunque se espera que reciba apoyo por su destacado desempeño económico, Lula se enfrentará a una derecha fortalecida y empoderada.

En los países andinos los gobiernos enfrentan serios problemas de gobernabilidad. En Perú, la presidenta Boluarte, respaldada por una coalición de derecha, se mantiene en el poder a pesar de su alta impopularidad y los efectos económicos de la inestabilidad política. En Bolivia, la disputa entre el presidente Luis Arce y su exjefe político, Evo Morales, está fracturando al MAS, lo que podría tener consecuencias significativas para las elecciones de 2025. En Colombia, el presidente Petro, en su segundo año de mandato, enfrenta dificultades para avanzar en sus prometidas reformas sociales y un deterioro en la situación de seguridad y violencia. En Ecuador, Noboa tiene un año para mejorar la crítica situación de seguridad y económica antes de decidir si buscará la reelección a principios de 2025.

En Resumen, la región viene atravesando una etapa de cambio político profundo, marcada por un lado por un crecimiento económico mediocre y desafíos estructurales heredados del siglo XX (pobreza, desigualdad, informalidad, inseguridad y corrupción) y, por el otro, nuevos retos y oportunidades propios del siglo XXI, tales como la IV revolución industrial (inteligencia artificial), el cambio climático y la transición energética.

Esta brecha entre la magnitud de los problemas y desafíos mencionados y la capacidad menguada de los gobiernos para dar respuestas a los mismos trae como consecuencia la combinación explosiva de “sociedades fatigadas, calles calientes y urnas irritadas” que desgastan rápidamente a los mandatarios, vuelven la gobernabilidad crecientemente compleja y pondrá a prueba la estabilidad política.

En materia democrática América Latina continuará oscilando entre la resiliencia y el deterioro, dualidad que refleja tanto su fortaleza como su fragilidad. Las amenazas a la democracia continuarán y no deben ser subestimadas. Durante el 2024 será clave seguir protegiendo la integridad de las elecciones y blindar a los organismos electorales de críticas infundadas y ataques ilegales con el objetivo de garantizar la legitimidad de origen. Es crucial asimismo revitalizar el consenso democrático regional, mantener la presión internacional para contener los embates autoritarios y coordinar esfuerzos que promuevan la apertura y recuperación democrática en aquellos lugares donde se perdió.

Para ello es preciso poner en marcha una agenda rigurosa dirigida no solo a proteger y fortalecer la misma y aumentar su capacidad de dar resultados (delivery), sino también para repensarla, dotándola de mayor resiliencia y de una teoría más sofisticada que permita gobernar democráticamente las complejas, volátiles y exigentes sociedades del Siglo XXI. Lo anterior exige avanzar aceleradamente en el ámbito de la innovación política-institucional con el objetivo central de encontrar soluciones democráticas a los problemas de la democracia para evitar que el malestar en la democracia se convierta en malestar con la democracia.

Vivimos en una sociedad que rinde culto al hedonismo, donde continuamente buscamos obtener el placer de lo inmediato. En este escenario, parece que valores como la constancia o el compromiso a largo plazo se han vuelto impopulares. En materia económica, la realidad es que este estilo de vida cortoplacista hace difícil la posibilidad de ahorrar y planificar los gastos en pro de metas futuras.

Por: Natalia Menéndez Martínez – Médico Plus

La psicología tiene mucho que decir en este sentido, y es que conocer cómo funciona nuestra mente resulta esencial para aplicar estrategias de ahorro efectivas. A menudo, podemos partir de una intención clara de mejorar nuestro balance de ingresos y gastos. Sin embargo, para que esa intención se traduzca en un plan bien ejecutado es necesario comprometerse con el objetivo planteado de verdad. Además, en el día a día debemos aprender a ponérnoslo fácil con trucos simples pero útiles.

Ahorrar puede parecer una actividad aburrida e insulsa, pero también es posible hacer de ella un reto interesante. Añadido a esto, no podemos ignorar que la capacidad de ahorro nos permite configurar un buen colchón económico. Así, estar respaldados a nivel financiero nos brinda un sentimiento de seguridad y control que es necesario para afrontar las adversidades con éxito.

El ahorro también guarda relación con nuestro plan de vida. Cuando reservamos una cantidad de dinero para construir sueños y proyectos a medio y largo plazo, tomamos más conciencia de nuestra dirección vital y nuestro propósito. Sin duda, aprender a ahorrar nos ayuda a ser más coherentes y actuar acorde a nuestros valores y objetivos más elevados.

De acuerdo con todo lo dicho, ahorrar puede presentarse como una opción más atractiva e interesante. Especialmente para las generaciones más jóvenes, adquirir este hábito puede ayudar a priorizar las metas grandes frente al refuerzo inmediato. Esta visión de futuro es necesaria si se desea prosperar y construir peldaño a peldaño esa vida que se ansía tener. Por todo ello, en este artículo vamos a comentar algunas claves psicológicas que debemos considerar si queremos empezar a ahorrar poco a poco.

Como venimos comentando, aprender a ahorrar requiere comprender bien nuestros mecanismos psicológicos. Nuestra mente puede dejarse llevar por los impulsos, el placer inmediato y los sesgos cognitivos. Por ello, sortear estas pequeñas trampas es un primer paso esencial si deseamos equilibrar nuestros gastos.

1. Fija una meta y créetela

Como se suele decir, la casa no se debe empezar por el tejado. Por esta razón, un primer paso para empezar a ahorrar implica fijarse una meta. Las metas más concretas son las más fáciles de cumplir, ya que se perciben como algo tangible. Si simplemente nos planteamos ahorrar algo de dinero sin mayor concreción, el fracaso está casi asegurado. ¿Cuánto te gustaría ahorrar y en cuánto tiempo? ¿Por qué deseas preservar esa cantidad de dinero?

Necesitas saber de dónde partes para saber hacia dónde quieres ir. Definir bien la meta y sentirte identificado con ella es clave para conseguir tu propósito. Si decides ahorrar sobre la marcha porque te ves ajustado de dinero sin tener un para qué, estás perdido. Es cuestión de tiempo que te sientas atraído hacia un placer inmediato como una prenda, una comida en un rico restaurante, un viaje, etc.

2. Empieza poco a poco

No pretendas reservar grandes cantidades de dinero desde el principio si careces de un hábito de ahorro. Para empezar a habituarte a esta dinámica, puedes probar a reservar para tu fondo de ahorro una pequeña cantidad de dinero al mes. De esta forma, aunque sea un dinero mínimo, podrás cambiar el chip y comenzar a alimentar esa actitud ahorradora.

3. Apuesta por el efectivo

Quizá te parezca un detalle sin importancia, pero lo cierto es que usar efectivo en lugar de tarjeta puede ayudarte a tener mayor conciencia de tus gastos. Cuando recurrimos al pago en datáfono no vemos la cantidad de gasto de forma tan visual, lo que nos lleva a percibir como menor la cantidad de gasto realizado. Además, la tarjeta nos permite tener acceso a todo nuestro dinero, lo que favorece más las compras impulsivas. En cambio, si contamos con el dinero justo para adquirir lo planeado en efectivo, no habrá riesgo de gastar de más.

4. Piensa bien para qué compras cada cosa

Muchas veces realizamos compras impulsivamente, dejándonos llevar por el deseo y las emociones del momento sin pensar en si realmente necesitamos ese producto. Por ello, antes de comprar es clave que reflexiones qué utilidad le puedes dar a eso que deseas comprar. Si tiendes a realizar muchas compras de forma rápida sin reflexionar, trata de utilizar el truco de las 24 horas. Este consiste en esperar un día a comprar el producto con el fin de calmar la ansiedad de los primeros momentos y dar más peso a la razón en la decisión final.

5. Calcula cuántas horas de trabajo requiere ganar esa cantidad de dinero

Este truco es muy efectivo, porque da la vuelta a la tortilla y nos hace poner el foco no en la cantidad de dinero que cuesta el producto, sino en cuánto esfuerzo tendríamos que hacer para costearlo. Gracias a ello, en función de tu salario podrás determinar cuántas horas de trabajo tendrías que hacer para darte ese capricho. Esta estrategia es muy interesante para pensar calmadamente antes de comprar, evitando malgastar nuestro dinero en cualquier cosa innecesaria. Por ejemplo, puede que hayas pensado en comprarte esa chaqueta, pero es posible que te eches atrás si su precio equivale a varios días de trabajo duro.

6. Empieza poniendo el foco en los gastos hormiga

Muchas personas que deciden empezar a ahorrar ponen su atención en sus grandes gastos de dinero. Sin embargo, lo más eficaz para empezar a reducir gastos es comenzar por recortar los llamados gastos hormiga. Los gastos hormiga refieren, como su propio nombre indica, a esos gastos de pequeña envergadura que hacemos de forma repetida y prácticamente inconsciente. Son esos pellizcos de dinero que día tras día destinamos a cuestiones aparentemente irrelevantes como un café en el trabajo, un almuerzo fuera de casa o un snack.

El problema de estos gastos es que pueden ser muy traicioneros, pues al ser pequeños asumimos que no marcarán la diferencia en nuestra economía. Sin embargo, al repetirse a diario pueden llegar a constituir cantidades nada desdeñables a final del mes. Por eso, atender a estos micro gastos y empezar a contabilizarlos es una buena forma de empezar a tomar conciencia del ahorro. Lo bueno de los gastos hormiga es que son, en su mayoría, perfectamente prescindibles o sustituibles por alternativas mejores para nuestra economía. Por ello, empezar por aquí es siempre más sencillo.

7. Marca un objetivo final y varios objetivos pequeños

Puede que tu objetivo final sea ahorrar x cantidad de dinero al mes. Sin embargo, tratar de llegar a tu meta final de golpe es un objetivo demasiado ambicioso. En su lugar, es mejor que vayas conquistando pequeñas metas en el camino hasta llegar a la cúspide. Traza un plan concreto con tiempos bien delimitados, de manera que puedas tener una hoja de ruta de lo pasos que tienes que ir dando hasta conseguir lo que quieres.

8. Control de estímulos

Cuando las personas emitimos una conducta con más frecuencia en presencia de un estímulo discriminativo que en la ausencia de este, se dice que dicha conducta está bajo control de ese estímulo. Así, comprar es una conducta que ocurre con más probabilidad ante unos estímulos que ante otros. De esta forma, nuestro deseo de gastar dinero será mucho mayor si nos exponemos a escaparates y campañas publicitarias o si vamos al supermercado hambrientos. Se trata de hacernos las cosas más fáciles y reducir lo máximo posible nuestra exposición a esos estímulos que aumentan nuestro impulso consumista. Si no deseas gastar más de lo planeado, quizá no sea la mejor idea darte una vuelta por algunas tiendas, pues sólo servirá para alimentar la tentación.

Conclusiones

En este artículo hemos hablado acerca de algunas claves útiles para aprender a ahorrar. El ahorro puede no resultar algo demasiado atractivo, pero lo cierto es que saber configurar un buen colchón económico es de gran importancia. No sólo porque brinda seguridad ante las posibles adversidades, sino porque es la puerta para poder hacer realidad nuestros proyectos y sueños futuros. Vivimos en un mundo muy centrado en la gratificación inmediata, y es cierto que esto hace difícil saber postergar la recompensa.

No obstante, con algunas estrategias y trucos es más sencillo comenzar a cultivar la actitud de ahorro y la reserva de pequeñas cantidades de dinero cada mes. En este sentido, nos puede ayudar el fijar objetivos claros, comprometernos con ellos, empezar por reducir los gastos hormigas, utilizar efectivo en vez de tarjeta en algunas ocasiones, pensar en cuántas horas de trabajo tenemos que hacer para costear ese producto que deseamos o hacer un adecuado control de estímulos. Todo ello nos permitirá trazar un plan de ahorro e ir aumentando progresivamente el colchón económico disponible para el medio y largo plazo.

El diputado oficialista Jorge Rodríguez fue reelegido este viernes, por cuarto año consecutivo, como presidente de la Asamblea Nacional (AN/Parlamento) de Venezuela, de contundente mayoría chavista y que controla el Poder Legislativo desde 2021.

EFE

Para la junta directiva del período 2024-2025 también fueron reelegidos Pedro Infante, exministro de Deporte, como primer vicepresidente, y América Pérez, como segunda vicepresidenta.

Esta junta directiva chavista, aprobada pese al voto negativo del grupo opositor, regirá el penúltimo año de legislatura de esta AN, cuyo quinquenio culmina en enero de 2026 y que, desde su comienzo, en enero de 2021, y hasta diciembre de 2023 aprobó 74 leyes.

¿Ya no quieres ser una chica de ojos marrones? Si no le temen los riesgos, incluido quedarse ciego, la cirugía de cambio de color del iris, el último procedimiento que se ha vuelto viral en línea, podría ser para usted.

The New York Post

El proceso, conocido como queratopigmentación, implica el uso de un láser para crear un túnel en la córnea superficial para colocar pigmento, pero los expertos advierten que podría provocar muchas afecciones aterradoras, incluida la ceguera, sin mencionar que no está aprobado para uso cosmético.

La semana pasada, la empresa francesa New Color, experta en queratopigmentación, compartió imágenes de una paciente que cambió sus ojos marrones a un azul intenso y vibrante en un clip que obtuvo 16 millones de visitas en TikTok.

La mayoría de los espectadores quedaron atónitos por la cirugía, comparando la apariencia posterior con una apariencia que simplemente se podría lograr usando lentes de contacto de colores. Otros, de hecho, criticaron el nuevo color del iris de la mujer como «horrible».

«¿Por qué alguien querría ojos azules?», cuestionó una persona. “¡Tengo ojos azules y ni siquiera puedo ver cuando sale el sol! Todos mis hijos tienen ojos marrones y ven todo”.

«¿¿¿SOLO PORQUE???» se encogió otro.

“Me pregunto cómo afecta eso al ojo con el tiempo”, reflexionó alguien más.

A una modelo le costó su preciosa visión.

Nadinne Bruna viajó a Colombia para cambiar sus orbes color avellana a un gris brillante y se sometió a un procedimiento diferente que utiliza un implante de silicona, solo para perder el 80% de su visión en el ojo derecho y el 50% en el izquierdo.

“Antes de esta cirugía, mis ojos estaban completamente sanos. Estaban en muy buenas condiciones. Fui tan ingenua”, dijo en 2018, según Healthline .

El Dr. Colin McCannel, profesor de oftalmología clínica de la Universidad de California en Los Ángeles, dijo a Healthline que es una «mala idea» realizar «cualquier cirugía ocular innecesaria» debido al riesgo de complicaciones.

Las complicaciones de la queratopigmentación , que no está aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos, incluyen pérdida de visión, ceguera, glaucoma y uveítis o inflamación ocular.

«Uno de los principales problemas es que no sabemos lo suficiente sobre el procedimiento para decir si causará o no problemas como el glaucoma en el futuro», dijo a Vision el Dr. Ivan Schwab, portavoz clínico de la Academia Estadounidense de Oftalmología.

China quiere hacer retroceder su reloj biológico. La política de un solo hijo del Partido Comunista , un programa que comenzó antes de que yo naciera y fue eliminado hace apenas dos ciclos de elecciones presidenciales en Estados Unidos, ha sido reemplazada desde entonces por una política de tres hijos para combatir las peligrosamente bajas tasas de natalidad y el envejecimiento de la población. En los años transcurridos desde que introdujo el nuevo objetivo, el PCC ha utilizado una variedad de tácticas (desde incentivos financieros y sermones del partido sobre “ valores familiares ” hasta llamadas telefónicas de funcionarios del PCC) para intentar convencer a las mujeres de que se conviertan en esposas y de que las esposas se conviertan en madres. , y madres de uno para convertirse en madres de dos o tres. 

Por: Carmelo Richardson – The American Conservative

Al parecer , las mujeres chinas se están hartando de esto . Están demasiado ocupadas con sus carreras y cuidando a sus parientes ancianos, dijeron algunos al Wall Street Journal esta semana, y los incentivos en efectivo del gobierno por tener un bebé son demasiado pequeños para compensar un trabajo asalariado. 

«Después de haber tenido un hijo, creo que he cumplido con mi deber», dijo una mujer, Feng Chenchen, al Journal . Feng dijo que consideraría tener un segundo hijo por 300.000 yuanes, el equivalente a 41.000 dólares. Eso es un poco más que los 80 a 500 dólares mensuales que el partido ha ofrecido a las mujeres chinas para procrear. 

En otras palabras, todas las políticas torpes de un régimen totalitario están fracasando ante una crisis económica y un entorno feminista, causado en gran parte por la política del hijo único. Hasta ahora, las nuevas medidas han tenido el efecto opuesto al deseado: con la excepción de un breve aumento en 2016, la tasa de natalidad total de China ha caído constantemente desde el fin de la política del hijo único. Se redujo en más del 40 por ciento en los últimos cinco años. Esa baja tasa de natalidad llevó la cuestión pronatalista más allá de la simple charla sobre los mercados laborales cuando, por primera vez desde la Gran Hambruna de 1960-61, la población china sufrió una pérdida neta en 2022. Las primeras cifras para 2023, que desde entonces han sido eliminadas por el PCC, representan una caída aún mayor en el último año. 

Estas tasas de natalidad por sí solas son menos interesantes que sus causas, que incluyen bajas tasas de matrimonio, altas tasas de divorcio y una población numerosa y envejecida que ahora representa una carga desproporcionada para los pocos numéricos de las generaciones más jóvenes. Es una historia que suena demasiado familiar en Estados Unidos, donde la fertilidad total alcanzó un mínimo histórico en 2020 y aún no se ha recuperado sustancialmente. Al igual que en Estados Unidos , las bajas tasas de matrimonio en China se deben principalmente a las mujeres. Una encuesta realizada en 2021 a 3.000 chinos de entre 18 y 26 años encontró que más del 40 por ciento de las mujeres en áreas urbanas no planeaban casarse, mientras que solo el 25 por ciento de los hombres en áreas urbanas tenían la misma opinión.

Hay errores obvios en el enfoque de China, como mensajes cursis y mecanismos políticos torpes. El latigazo por sí solo es absurdo: no necesitábamos ver lo que sucedió en China para adivinar que un giro de los abortos obligatorios al embarazo obligatorio convertiría en feministas a demasiadas mujeres, a quienes se les ha hecho sentir que su fertilidad es simplemente un peón. en un juego de ajedrez global. Aún así, la urgencia del PCC, aunque equivocada, claramente no está fuera de lugar.

La verdadera causa del fracaso demográfico de China no es que el partido haya intentado utilizar el poder del Estado para moldear la cultura, aunque sea de manera deficiente. El problema es que esos cambios tardan generaciones en realizarse y se iniciaron demasiado tarde. Ésta es una buena lección para los estadounidenses, que se han contentado con que las bajas tasas de natalidad no importan o que pueden solucionarse en los cuatro años que su partido está en el poder: la demografía es un juego muy, muy largo. En lo que respecta a las tasas de natalidad, China está a punto de descubrir si existe un punto de no retorno.

Sería prudente recordar esto cuando se trata de nuestra propia crisis nacional de fertilidad que, aunque menos grave que la de China, está sólo una o dos generaciones atrás. La tendencia conservadora es centrar el discurso sobre la fertilidad en si el poder estatal debería desempeñar un papel importante a la hora de abordar el problema, como demostraron recientemente Lyman Stone del Instituto de Estudios de la Familia y la profesora Catherine Pakaluk de la Universidad Católica de América en un amistoso debate en las redes sociales. . ¿Es la disminución de la fertilidad estadounidense un problema político o un problema cultural? Pakaluk, cuyo libro sobre el tema se publicará esta primavera, sostiene que las influencias culturales de la religión y las familias numerosas son clave para revertir la tendencia a la baja de las tasas de natalidad de Estados Unidos, y cita a Israel como su ejemplo culminante. Stone, mientras tanto, respondió que la demografía no cambia significativamente a nivel de familia numerosa: la mayor diferencia se produciría si las madres con dos hijos se convirtieran en madres con tres hijos, una aguja que todavía parece más predeciblemente movida por la política. 

Son buenos debates, y tanto Stone como Pakaluk son buenos para celebrarlos, pero tal vez la mejor respuesta sea simplemente que necesitamos a ambos. Lo que China nos enseña no es que los créditos tributarios por hijos nunca son útiles, ni que la cultura en la que se cría a una mujer no afecta su fertilidad. Nos enseña que tanto la cultura como el Estado pueden ser buenos y útiles agricultores, que ambos pueden fomentar una población floreciente y fértil cuando se usan con los matices apropiados, y que ambos serán necesarios para guiar a los responsables políticos que esperan revertir la tendencia demográfica de Estados Unidos antes de que llegue. alcanza los niveles observados ahora en Beijing. Como sugiere la última media década de China, ni el dinero ni la cultura pueden hacer mucho con prisa.

Jeffrey Epstein traficaba con una adolescente a destacados políticos estadounidenses, líderes mundiales (e incluso a un “conocido Primer Ministro”) y luego le hacía detallar los encuentros sexuales para poder chantajear a los hombres, según documentos judiciales recientemente revelados.

The New York Post

La acusadora, identificada en la presentación de 2014 con el seudónimo de “Jane Doe 3”, fue obligada a tener relaciones sexuales con una multitud de “hombres poderosos”.

Esa lista incluía “ numerosos políticos estadounidenses prominentes , poderosos ejecutivos de negocios, presidentes extranjeros, un conocido Primer Ministro y otros líderes mundiales”, alegaba el documento, sin nombrar a las personas.

Epstein “exigió” que la niña “describiera los eventos que tuvo con estos hombres para poder potencialmente chantajearlos”, continúa el expediente.

La acusadora fue abordada por primera vez por la señora de Epstein, Ghislaine Maxwell , en 1999, cuando ella tenía sólo 15 años, según el documento.

Durante los siguientes tres años, Epstein convirtió a la adolescente en una “esclava sexual” y con frecuencia abusó sexualmente de ella en lugares de todo el mundo, incluso a bordo de sus aviones privados, afirma el documento.

“Epstein también traficó sexualmente a la entonces menor de edad Jane Doe, poniéndola a disposición para tener relaciones sexuales con personas políticamente poderosas y financieramente poderosas”, según el expediente judicial.

El supuesto objetivo del financista al «prestar» Jane Doe 3 a sus amigos influyentes era «congraciarse» con ellos para obtener ganancias financieras, pero también «obtener información potencial para chantajear».

El mismo expediente de 10 páginas describía cómo Epstein supuestamente obligó a la víctima menor de edad a tener relaciones sexuales con el príncipe Andrés en el apartamento de Maxwell en Londres, en Nueva York, y en la isla privada de Epstein en las Islas Vírgenes de EE. UU. durante una orgía en la que participaron «numerosas» niñas menores de edad.

En el documento, Jane Doe 3 afirmó que sus derechos bajo la Ley federal de derechos de las víctimas de delitos fueron violados cuando el gobierno de Estados Unidos celebró un acuerdo secreto de no procesamiento con Epstein en relación con delitos de tráfico sexual.

En cambio, al millonario se le permitió declararse culpable en 2008 de un cargo de solicitar prostitución que involucraba a una sola víctima y cumplió 13 meses en un programa de liberación laboral.

Epstein fue acusado en 2019 de cargos federales de tráfico sexual de niños en Nueva York, pero se suicidó en la cárcel mientras esperaba el juicio.

El relato de Jane Doe 3 se hizo público el jueves como parte del último lote de documentos que se publicaron por orden de la jueza federal de Manhattan Loretta Preska.

El tesoro de documentos judiciales contiene docenas de nombres de alto perfil , incluidos los ex presidentes Bill Clinton y Donald Trump y el fallecido físico teórico Stephen Hawking.

Todos los registros previamente sellados están relacionados con una demanda civil resuelta en 2015 presentada contra Maxwell por una de las víctimas de Epstein, Virginia Roberts Giuffre .

Los primeros 40 documentos fueron revelados el miércoles, seguidos de otros 19 el jueves.

Se publicarán más en los próximos días.

A finales de octubre de 2023, la oposición venezolana y el régimen acordaron lo que en el papel parecía un pacto razonable: Estados Unidos levantaría algunas sanciones contra la dictadura, mientras que el régimen concedía garantías para mayores libertades electorales en las próximas elecciones presidenciales de 2024. 

Por: Édgar Beltrán – The American Conservative

El presidente Biden ya había levantado algunas sanciones en noviembre de 2022 a la industria petrolera y minera del régimen venezolano debido a sus supuestos compromisos con unas elecciones libres y justas. Si bien esta no es la primera vez que Estados Unidos acepta levantar las sanciones contra Maduro, la administración Biden esperaba que Maduro cumpliera su parte del acuerdo por primera vez.

Como era de esperar, esto no sucedió. 

Avance rápido hasta dos meses después del acuerdo. Estados Unidos liberó a Alex Saab, un empresario acusado de lavar dinero para una gran operación de narcotráfico liderada por Venezuela, para lograr que Maduro cumpliera con una pequeña parte del acuerdo: liberar a presos políticos, incluido un grupo de estadounidenses encarcelados en Venezuela.

Estados Unidos había dicho que restablecerían las sanciones si Maduro no cumplía su parte del acuerdo, pero parece que esas amenazas fueron absolutamente ineficaces. En cambio, Maduro ha provocado desde entonces a Guyana, el vecino oriental del país, por la disputada región de Esequibo; está procesando a aliados clave de María Corina Machado, la candidata presidencial de la alianza opositora. Estos acontecimientos paralelos ilustran la miopía de la política estadounidense en el país.

Desde que se firmó el acuerdo, uno de los organizadores de las primarias de la oposición en octubre fue detenido a principios de diciembre después de que el fiscal general del régimen, Tarek William Saab, anunciara órdenes de arresto contra 14 personas por supuestamente sabotear un referéndum en el Esequibo. El referéndum había sido convocado por Maduro para preguntar a los electores qué pasos tomar respecto del reclamo sobre dicha región.

Otro factor significativo es que Estados Unidos simplemente no entiende la posición de Venezuela sobre el Esequibo. Declaraciones en los medios estadounidenses y provenientes de funcionarios estadounidenses sugieren que el reclamo de Esequibo es simplemente una rabieta lanzada por Maduro para tomar el 70% de un país más pequeño a cambio de petróleo.

Nada está más lejos de la verdad.

Casi todos en Venezuela (ricos o pobres, de izquierda o de derecha) creen que el Esequibo es venezolano. No apoyar las afirmaciones al respecto significaría el fin de la carrera de cualquier político venezolano, ya sea en el gobierno o en la oposición.

Cualquier mapa americano muestra un territorio venezolano que parece un animal con una sola pierna. En Venezuela, el mapa muestra dos tramos, el segundo es el Esequibo, que aparece como un área tachada que dice “zona en recuperación”. Ese es el mapa de Venezuela que se enseña en todas las escuelas venezolanas; es mucho anterior a la dictadura socialista que hoy gobierna el país.

La región del Esequibo fue parte del Imperio español bajo la Capitanía General de Venezuela, pero nunca tuvo colonos españoles permanentes. A partir de 1814, el Reino Unido envió colonos a la región, una práctica que continuó durante décadas, a pesar de las constantes reclamaciones venezolanas contra el Reino Unido a partir de 1822.

Finalmente, en 1899, los países se reunieron para acudir a un tribunal arbitral, donde Venezuela estuvo representada por Estados Unidos. Venezuela dudaba en participar en tal tribunal, pero Estados Unidos, que consideraba los asentamientos británicos como una empresa colonial e invocaba la Doctrina Monroe en respuesta—presionó a Venezuela para que alcanzara tal acuerdo.

El tribunal fallaría a favor de los británicos. Venezuela inicialmente acató el fallo, pero casi 50 años después se encontraron pruebas de colusión entre jueces británicos y rusos en el tribunal arbitral. Esto llevó a Venezuela a reafirmar sus reclamos, una posición que no ha cambiado desde entonces. 

Maduro ha vuelto a aumentar la tensión al convocar un referéndum en diciembre preguntando al pueblo venezolano qué hacer con la región del Esequibo. Las medidas propuestas incluían la creación de un estado de Guayana Esequiba y la concesión de la nacionalidad venezolana a quienes en la región la deseen. Maduro llegó a un acuerdo el 15 de diciembre con el gobierno de Guyana en el que las partes acordaron no usar la fuerza para resolver la disputa, solo para anunciar un despliegue militar en el lado venezolano de la frontera 12 días después.

Hay diferencias de opinión en Venezuela con respecto a qué hacer con el Esequibo; algunos justifican cualquier medida, incluso la guerra, para retomarlo. Otros quieren recurrir a medios diplomáticos. Algunos creen que es irrecuperable. Pero prácticamente todos en Venezuela creen que el Esequibo es venezolano.

Así, cuando Brian Nichols, subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, dice que Estados Unidos apoya “el derecho soberano de Guyana a desarrollar sus propios recursos naturales” y que “los esfuerzos por infringir la soberanía de Guyana son inaceptables”, en Venezuela, esto se lee como un ataque a Venezuela, no a Maduro. 

En resumen, al intentar cortejar a Maduro con el levantamiento de las sanciones, Estados Unidos no está ganando a Maduro, sino más bien envalentonándolo en sus pretensiones geopolíticas; Al criticar esas pretensiones venezolanas, Estados Unidos también está perdiendo oposición.

No es que Estados Unidos estuviera haciendo mucho para ganarse el corazón de la oposición. El acuerdo de octubre entre el gobierno y la oposición incluía un mecanismo no especificado mediante el cual los candidatos de la oposición a los que no se les permitía postularse para cargos políticos podían solicitar la revisión de sus prohibiciones. La política de oposición más importante a la que se le prohibió postularse es María Corina Machado, una outsider de centroderecha que ganó las elecciones primarias en octubre.

Machado, sin embargo, dijo originalmente que no acudiría a la Corte Suprema del país para pedir que se revisara su prohibición. Luego, el último día del plazo para revisar las prohibiciones, la misión diplomática estadounidense en Venezuela felicitó a Machado por X por acudir al tribunal para revisar su prohibición, antes de anunciar que acudiría al tribunal para la revisión.

Esto, por supuesto, hizo que Machado pareciera una marioneta estadounidense, lo que generó críticas tanto de sus partidarios como de detractores y polarizó aún más a la oposición, que había aceptado a regañadientes su liderazgo después de haberla marginado durante años, considerándola demasiado radical en su enfoque contra Maduro.

La política de Biden hacia Venezuela ha estado marcada por su inconsistencia y su debilidad. Ha tratado de ser amable con Maduro, estabilizándolo aún más y envalentonándolo sin acercarlo a Estados Unidos ni alejarlo de la influencia china y rusa. 

Está claro que el objetivo de Biden en Venezuela no es restaurar la democracia, y esto no es una crítica. Una y otra vez, Estados Unidos ha demostrado su incapacidad para llevar la democracia a otros países. Su objetivo parece ser aún menos realista: convertir a Venezuela en un aliado confiable.

Venezuela no es ni será nunca un aliado de Estados Unidos. Es poco probable que incluso coopere de manera confiable con los intereses materiales de Estados Unidos.

Un ejemplo ilustrará lo absurdo de la idea. Hasta 2019, Venezuela le debía a China más de 54 mil millones de dólares, que es casi la mitad del monto total que China ha prestado a países latinoamericanos. Para pagarlo, Venezuela ha hipotecado parte de su industria minera y petrolera a China. 

Esta es sólo una faceta de la historia: los vínculos de Venezuela con China, Rusia e Irán son simplemente demasiado grandes para ignorarlos. Son económicos, ideológicos y geopolíticos.

Mientras los presidentes estadounidenses piensan en términos, un dictador venezolano piensa en toda una vida. Maduro sabe muy bien que Biden podría dejar la Casa Blanca en 2025 o, a más tardar, en 2029, cuando Maduro sólo tendrá 66 años. Rusia, China e Irán son simplemente socios más estables para él.

Además, si el objetivo de la administración Biden es simplemente cortejar a Venezuela por su petróleo al permitir que Chevron opere en Venezuela (el foco del levantamiento de las sanciones de 2022, y parte del levantamiento reciente), podría recibir una sorpresa: el 5 de diciembre, Maduro propuso una ley para prohibir a las compañías petroleras operar en Venezuela si operan concesiones petroleras de Guyana en el Esequibo, el territorio en disputa.

Esto pondría a Chevron en una situación difícil. Recientemente adquirió Hess Corp., que posee el 30 por ciento de los derechos de explotación del Bloque Stabroek, ubicado en aguas en disputa cerca de la costa de Guyana.

Covid se ha cobrado alrededor de 105.000 vidas en California desde 2020. En ese mismo período, 82.000 californianos más murieron por todo lo demás de lo habitual.

Por: Thomas Buckley – Daily Sceptic

Ajustada por la disminución de la población, esa cifra de «exceso de muertes» no relacionada con Covid se vuelve aún más preocupante ya que el estado ha visto su población caer a aproximadamente lo mismo que en 2015.

En 2015 –obviamente no hubo Covid– murieron 260.000 de los entonces 39 millones de californianos. En 2023, sin incluir noviembre y diciembre, 240.000 personas murieron no por Covid (6.000 personas más murieron por Covid).

La extrapolación de las cifras del año hasta la fecha para 2023 genera una cifra final de fin de año de 280.000: 20.000 personas más que las que murieron en 2015. Se trata de un salto del 8%, no relacionado con el Covid y poblacionalmente neutral.

En otras palabras, a pesar de las protestas de ciertos funcionarios, la tasa de mortalidad del estado no ha vuelto a los niveles «pre-Covid»: en 2019, el año anterior a la pandemia, murieron 270.000 personas, con una población al menos 400.000 mayor que la actual.

¿Por qué?

El Dr. Bob Wachter, presidente médico de UC-SF y ferviente partidario de las estrictas restricciones pandémicas, no respondió a un correo electrónico del  Globe  (decía que estaba ausente por trabajo, según la respuesta automática), pero  recientemente le dijo al  San Jose Mercury News  que en “’en los últimos tres años, no solo hubo muchas muertes por Covid, sino que hubo muchas muertes adicionales por causas no relacionadas con el Covid, que probablemente sean atribuibles a que las personas no recibieron la atención médica que normalmente habrían recibido’ cuando Las salas de emergencia estaban repletas de pacientes con Covid [ nota: la verdad de esa afirmación de la sala de emergencias no ha sido verificada ], señaló Wachter”.

En otras palabras, el pandémico Wachter admitió que la propia respuesta a la pandemia al menos contribuyó a un número significativo de exceso de muertes, un hecho que fue negado agresiva y rotundamente y, si se menciona, condujo a la censura y al ostracismo social (y en muchos casos a la pérdida de empleos). por los poderes fácticos durante la pandemia.

Recientemente, el exdirector de los Institutos Nacionales de Salud, Dr. Francis Collins, jefe de Tony Fauci, hizo una segunda admisión en este sentido. 

En este videoclip , Collins, quien una vez pidió una “derrota devastadora” de quienes cuestionaron la dura respuesta a la pandemia, dijo que sus anteojeras de DC y de salud pública, bueno, lo cegaron ante los problemas que su respuesta a la pandemia causó y sigue causando:

Si usted es una persona de salud pública y está tratando de tomar una decisión, tiene una visión muy limitada de cuál es la decisión correcta, y eso es algo que salvará una vida. No importa lo que suceda, por eso le otorgas un valor infinito a detener la enfermedad y salvar una vida. No se le da ningún valor a si esto realmente perturba totalmente la vida de las personas, arruina la economía y mantiene a muchos niños fuera de la escuela de una manera de la que nunca podrían recuperarse. Daños colaterales. Esta es una mentalidad de salud pública. Y creo que muchos de los que participamos en el intento de hacer esas recomendaciones teníamos esa mentalidad, y eso fue realmente desafortunado, es otro error que cometimos. 

No hace falta decir que no hay ni siquiera una disculpa a medias. Y Collins está y estuvo equivocado en el enfoque de la salud pública que aparentemente suscribe, ya que a lo largo de la historia moderna ha implicado un análisis de costo-beneficio y una ponderación del impacto en la sociedad. 

La salud pública, practicada adecuadamente, no otorga –y nunca antes lo había hecho– “valor cero a si esto realmente perturba totalmente la vida de las personas, arruina la economía y mantiene a muchos niños fuera de la escuela de una manera de la que nunca podrían recuperarse del todo”. .

“Teníamos exactamente a las personas equivocadas a cargo en el momento exacto equivocado”, dijo el Dr. Jay Bhattacharya, profesor de medicina de Stanford (y una de las personas que Collins intentó “derribar”). «Sus decisiones fueron miopes mortales».

Para recordarle a Collins las ramificaciones de su decisión más allá del exceso de muertes: 

Degradación educativa masiva. Devastación económica, tanto por los cierres como por la continua pesadilla fiscal que azota a la nación causada por la continua reacción exagerada del gobierno federal. El daño crítico al desarrollo de las habilidades sociales de los niños a través del hiperenmascaramiento y el alarmismo. La destrucción de la confianza del público en las instituciones debido a su incompetencia y engaño durante la pandemia. La erosión masiva de las libertades civiles. Las penurias directas causadas por los mandatos de vacunación, etc. bajo el falso pretexto de ayudar al prójimo. La explosión del crecimiento de Wall Street se basó en la destrucción de Main Street. 

La clara separación de la sociedad en dos bandos: aquellos que podrían prosperar fácilmente durante la pandemia y aquellos cuyas vidas quedaron completamente trastornadas. La demonización de cualquiera que se atreva a hacer incluso preguntas básicas sobre la eficacia de la respuesta, ya sean las vacunas mismas, el cierre de escuelas públicas, el origen del virus o lo absurdo del inútil teatro público que constituyó gran parte del programa. . Las fisuras creadas en toda la sociedad y el daño causado por las relaciones guillotinadas entre familiares y amigos. 

Las calumnias y el caos profesional soportados por destacados expertos reales (ver la  Declaración de Great Barrington , en coautoría con Bhattacharya) y personas simplemente razonables como  Jennifer Sey  por atreverse a ofrecer enfoques diferentes; enfoques –como centrarse en los más vulnerables– que ya se habían probado y habían tenido éxito antes.

A nivel nacional,  las muertes por «todas las causas» pandémicas aumentaron, por razones obvias, pero siguen siendo obstinadamente más altas de lo normal hasta el día de hoy.

Podría haber factores atenuantes para las cifras de California, específicamente el problema de las sobredosis de drogas. Desde 2018, la tasa de mortalidad por sobredosis se ha duplicado. Las últimas cifras generales disponibles son de 2021, y muestran que 10.901 personas murieron por sobredosis. Si bien no se desglosa específicamente para qué droga, la gran mayoría se deben a sobredosis de opioides y la gran mayoría de ellas involucran fentanilo. En 2022, hubo 7.385 muertes relacionadas con opioides, de las  cuales 6.473 estuvieron relacionadas con el fentanilo .

Pero el aumento de las muertes por sobredosis representaría sólo alrededor del 25% del aumento total del «exceso de muertes», lo que significa que tiene un impacto pero no puede explicar toda la historia.

También está la  cuestión de las muertes de personas sin hogar . Las personas sin hogar mueren a un ritmo mucho mayor que el resto de la población y California ha tenido una creciente población de personas sin hogar durante los últimos años, a pesar del  dinero que se gasta  en el tema. Sin embargo, al menos una parte de ese aumento puede -como ocurre con las sobredosis- atribuirse al fentanilo y, por lo tanto, es difícil separarlo como números discretos.

Esos dos aumentos, sin embargo, pueden explicar el hecho de que la tasa excesiva de mortalidad por «todas las causas» para las personas en el grupo de edad de 25 a 44 años (tiene cifras comparativamente más altas de muerte por sobredosis y de personas sin hogar) se haya mantenido (a excepción de dos casos muy últimas semanas –  por encima del rango histórico típico .

El aumento de las sobredosis (y de las muertes relacionadas con el alcohol) se ha relacionado directamente con la  respuesta a la pandemia anteriormente . En California, hubo alrededor de 3500 muertes relacionadas con el alcohol más durante la respuesta a la pandemia que antes: 5600 en 2019 (prepandemia), 6100 en 2020, 7100 en 2021, 6600 en 2022 y 2023 está en camino de ver alrededor de 6000.

Eso todavía deja aproximadamente la mitad del exceso de muertes sin contabilizar, lo que plantea dudas sobre la seguridad de la inyección de Covid (una inyección,  no una vacuna ) en sí. Los CDC enumeran en su sistema VAERS 640 muertes en California directamente por la inyección y un aumento de los «efectos adversos» de la inyección en comparación con muchas otras vacunas reales. La tasa de «adversidad» de la vacuna contra el Covid fue de una entre mil, mientras que, en comparación, es de aproximadamente una entre un millón para la vacuna contra la polio. 

Eso significa que una persona tenía más de nueve veces más probabilidades de morir a causa de la inyección de Covid que de cualquier otra vacuna y 6,5 veces más de sufrir lesiones de alguna manera.

Aun así, según las cifras estatales, esto no es suficiente para explicar el aumento.

Hay otras tres cuestiones a tener en cuenta: en primer lugar, muchas de las preguntas de conteo giran en torno a morir «por» Covid versus «con» Covid, lo que significa que las cifras de muertes por Covid podrían elevarse si los «con» se agrupan con los «de». .

En segundo lugar, está la cuestión latente de las muertes «iatrogénicas»,  es decir, las muertes causadas por el tratamiento . Al principio de la respuesta a la pandemia, se intentó «ventilar» mecánicamente a los pacientes. Del artículo anterior: 

He aquí una comparación inquietante: en el área de Nueva York, la tasa de mortalidad de todos los pacientes de la UCI de Covid fue del 78%. En Estocolmo, la tasa de supervivencia superó el 80%. Esta es una variación asombrosa. La diferencia clave: ventiladores. La ciudad de Nueva York los usó en el 85% de los pacientes, Suecia los usó con moderación.

Combinado con el internamiento de  pacientes de Covid en hogares de ancianos , el número de muertes reales de Covid «únicas» o «naturales» (a falta de un término mejor), nuevamente, puede ser elevado.

El Departamento de Salud Pública del estado se negó a comentar sobre el asunto.

Lo que nos lleva de nuevo a las confesiones indirectas, casi accidentales, de Wachter y Collins de que la respuesta en sí misma puede haber causado daños significativos y continuos en numerosos sectores personales y públicos.

Comparar California con otros estados también muestra una tendencia preocupante, específicamente cuando se consideran las consecuencias de la respuesta a la pandemia. Si bien aumenta la población, por ejemplo, el aumento excesivo de la tasa de mortalidad de Florida fue (y es) menor que el de California, al igual que su tasa de mortalidad por Covid, un hecho sobre el que el gobernador Gavin Newsom ha estado mintiendo durante años.

Durante la propia pandemia, la nación experimentó un aumento en la tasa de mortalidad por «todas las causas», incluido el Covid, de  aproximadamente un 16% por encima de lo normal . Utilizando esa métrica, queda claro que la respuesta en sí misma tuvo efectos en cadena: la de California fue del 19,4% y la de Florida del 16,7%, a pesar de las respuestas tremendamente diferentes a la pandemia.

Imagínese, por así decirlo, que es dueño de un equipo de béisbol y tiene dos campocortos, uno que gana $10 millones al año y otro que gana $1 millón. Y resulta que ambos tienen el mismo talento (errores, estadísticas de bateo, etc.) y resulta que tal vez el más barato sea incluso un poco más talentoso. ¿Qué campocorto fue el mejor trato para el equipo? El menos caro, por supuesto.

Esa es una analogía adecuada para los estados que eligen cómo responder a la pandemia: Florida cortó al jugador de $10 millones mientras que California lo mantuvo. En otras palabras, los dos estados obtuvieron el mismo desempeño pero a costos sociales tremendamente diferentes.

Este patrón parece verse confirmado por muchas de las cifras. Obviamente, varios estados que terminaron por debajo del promedio nacional adoptaron enfoques muy diferentes: Dakota del Norte y Nueva Jersey registraron aproximadamente las mismas cifras de mortalidad por todas las causas, al igual que Washington (estado) y Dakota del Sur. 

Esto también se aplica al «lado alto»: California y Montana, Oregón y Arkansas son dos pares que tuvieron cifras similares con enfoques diferentes.

Todo esto plantea una pregunta más profunda en el sentido de que parece haber poca o ninguna diferencia causal directa entre una respuesta draconiana a la pandemia y un toque más suave. 

Y ese no debería ser el caso en absoluto: los confinamientos, las máscaras, las vacunas, el distanciamiento social, el cierre de escuelas, tiendas, iglesias y parques, y todo lo demás debería haber producido una diferencia clara y distinta, si los pandémicos hubieran sido bien.

Si tenían razón, la diferencia en los resultados debería ser marcada y obvia a simple vista. Miami debería parecerse a Génova después de la llegada de los barcos de la plaga, mientras que Los Ángeles debería parecer un Nuevo Edén. Si el tan denostado modelo «blando» sueco fuera tan peligroso como decían los pandémicos, Estocolmo debería ser una ciudad fantasma.

Pero eso no es del todo cierto y por eso los pandémicos están y estaban tan evidentemente equivocados: los métodos más duros tuvieron poco impacto en los resultados finales.

Si bien hubo diferencias entre estados, no necesariamente pueden estar directamente vinculadas a una construcción política específica (salvo Hawaii, que puede descartarse considerando su geografía aislada). La respuesta a la pandemia, dura o suave, a la larga no pareció importar mucho en las cifras de muertos por Covid.

Lo que sí importó (y todavía importa) es el daño inmediato y duradero que las respuestas más tiránicas causaron en la sociedad en su conjunto.

Y, si el exceso de muertes en California es un indicador, la propia respuesta a la pandemia sigue matando gente.

Y eso tampoco debería estar sucediendo, si los pandémicos tuvieran razón.

Es aún más problemático –y aún más éticamente aborrecible– si las cifras de muertes por Covid están infladas; el número de muertes por Covid de 105.000 es sólo aproximadamente un 20% mayor que la otra cifra de muertes excedentes no relacionadas con el Covid de 82.000. 

En otras palabras, las muertes netas «por Covid» pueden no ser muy diferentes del recuento de muertes «por la respuesta a Covid».

Y esa posibilidad es la más aterradora de todas.

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