Armando Esteban Quito

El dirigente opositor Andrés Velásquez, líder nacional de La Causa R, denunció este jueves un creciente descontento en las filas del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) tras el más reciente mensaje de la presidenta interina Delcy Rodríguez.Según Velásquez, militantes y cuadros medios y altos del chavismo perciben que Rodríguez “se olvidó” de Nicolás Maduro y Cilia Flores en sus declaraciones, lo que estaría reforzando las sospechas de traición dentro del oficialismo.

MFM

“Se ha generado a lo interno, en militancia y cuadros medios y altos del PSUV, un enorme malestar. Consideran que se olvidó de Maduro y Cilia (lo cual refuerza la tesis de la traición), los golpes de arrepentimiento (confesión) por errores cometidos y por supuesto lo buena y obediente colaboradora. En el PSUV dicen que le vendió su alma al diablo”, escribió Velásquez en su cuenta de X.

El comentario del opositor surge en un contexto de reacomodos de poder tras la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores en enero de 2026 por fuerzas estadounidenses. Delcy Rodríguez asumió entonces como presidenta interina, juramentándose ante la Asamblea Nacional controlada por el chavismo.

Fracturas visibles

Analistas y observadores coinciden en que el oficialismo atraviesa una fase de tensiones internas. Rodríguez ha buscado proyectar una imagen de “cooperación” y ha impulsado cambios, incluyendo su desafiliación pública del PSUV para alinearse con el movimiento “Somos Venezuela”. Estas maniobras han sido interpretadas por sectores duros del chavismo como un distanciamiento del legado de Maduro.

Velásquez, quien ha salido de la clandestinidad y mantiene una postura crítica, ha advertido en reiteradas ocasiones que Delcy Rodríguez encabeza lo que califica como “una dictadura” y que su estrategia busca retrasar elecciones y mantener el control el mayor tiempo posible.

“El falso reconocimiento de Delcy Rodríguez sobre la culpa del chavismo en el desastre nacional no es más que una maniobra cínica para lavarse las manos frente a un país devastado”, afirmó el dirigente político Omar González Moreno.

NDP

“Pretende ahora hablar de «errores del pasado» como si ella hubiese sido una espectadora inocente, cuando en realidad fue protagonista activa, cómplice y operadora directa de ese desastre que hoy intenta endosarle a otros”.

González Moreno fue contundente al criticar lo que calificó de «cínica voltereta».

“Quiere culpar a Hugo Chávez y a Nicolás Maduro de todos los males, pero olvida que ella estuvo en la primera línea del poder, firmando decisiones y sosteniendo el mismo modelo que arruinó a Venezuela”.

“Pero además -agregó- su intervención dejó en evidencia lo más grave, la total ausencia de decisiones concretas. No anunció un aumento real de salarios —apenas promesas vagas sin cifras claras— ni planteó soluciones al colapso de los servicios públicos”, enfatizó, en referencia a que el propio gobierno solo ha ofrecido incrementos futuros sin detalles precisos .

El dirigente subrayó la desconexión brutal con la realidad.

“Mientras hablaba de supuestas «victorias económicas», el país volvía a quedar a oscuras con nuevos apagones, ciudades enteras sin agua, hospitales en ruinas y escuelas destartaladas. Esa es la verdadera Venezuela, no la ficción que intentan vender desde el poder”.

El país ya decidió

En otro orden, Omar González señaló que frente a todo este «despelote rojo» María Corina desata una avalancha electoral que liquida al continuismo.

González Moreno aseguró que los resultados del más reciente sondeo de Meganálisis “no son una sorpresa, sino la confirmación de una realidad inocultable; que Venezuela ya eligió el cambio”.

“La avalancha es tan clara que no admite dudas ni confusiones de ninguna naturaleza”.

González Moreno subrayó que la encuesta refleja una ventaja contundente de María Corina Machado, con niveles de respaldo que superan ampliamente a cualquier otro actor político, mientras el rechazo al continuismo se mantiene en cifras demoledoras.

“Estamos frente a un mandato popular anticipado. Lo que muestran estos números es que el país está listo para pasar la página del chavismo de una vez por todas”, afirmó.

El dirigente advirtió que el dato más contundente no es solo la intención de voto, sino el rechazo masivo a la permanencia del actual esquema de poder.

“Cuando más del 90% del país rechaza la continuidad de Delcy Rodríguez en el poder, lo que existe ya no es un gobierno encargado, es una imposición sostenida contra la voluntad nacional”, enfatizó.

Para González Moreno, este escenario coloca al poder frente a una disyuntiva crítica: “abrir el camino democrático o seguir profundizando la tiranía, lo que traería consecuencias terribles para ella y para su cúpula”.

“Cada encuesta que sale aumenta la presión. Cada dato es una evidencia más de que el país no quiere más excusas, quiere elecciones libres y quiere un cambio real”, afirmó.

El directivo del partido Vente Venezuela terminó con un mensaje contundente:
“Esto ya no es un escenario posible, es un proceso en marcha. La transición dejó de ser una hipótesis y se convirtió en una exigencia nacional. El país habló… ahora falta que quienes usurpan el poder entiendan que el tiempo se les acabó”.

El crecimiento de la producción de petróleo y gas en Argentina, Brasil y Guyana podría reposicionar a América Latina como un proveedor energético clave para las principales economías del mundo en medio del conflicto en Medio Oriente, según un informe de Oxford Economics. El estudio también menciona que Venezuela podría sumarse a ese tridente.

Bloomberg

En tanto, México mantendría su lugar como el segundo productor de la región, detrás de Brasil, pero con un lento y progresivo declive, mientras los antes mencionados se expanden.

La consultora sostiene que el denominado «tridente» sudamericano (conformado por Argentina, Brasil y Guyana) podría consolidarse como un socio comercial clave para las principales economías del mundo, en un contexto de tensiones geopolíticas que afectan la oferta global de hidrocarburos. En ese escenario, la región gana relevancia como proveedor alternativo de energía.

Estados Unidos obtiene cerca de una quinta parte de sus importaciones totales de hidrocarburos desde América Latina, mientras que China importa aproximadamente el 10% y ha incrementado sus compras desde el período 2021-2022. Este patrón refleja una creciente diversificación de fuentes de suministro en medio de la volatilidad internacional.

El tridente más Venezuela

Al interior de la región también se observa una reconfiguración entre los principales exportadores. De acuerdo con el análisis, la participación de México en las importaciones de hidrocarburos de Estados Unidos cayó del 44% en 2021 al 29% en 2025, lo que evidencia un desplazamiento hacia otros proveedores como Argentina, Venezuela y Guyana.

En paralelo, Brasil se mantiene como el principal abastecedor latinoamericano de China, concentrando cerca del 69% de los envíos de la región hacia ese mercado. Sin embargo, el informe advierte que Colombia, históricamente el segundo exportador hacia el gigante asiático, ha perdido participación frente al avance de Ecuador y Guyana.

En términos de producción, Oxford Economics proyecta que Argentina, Brasil y Guyana -junto con Venezuela- serán los motores del crecimiento petrolero regional en los próximos años. La oferta de crudo en América Latina aumentaría un 6% interanual en 2026 y un 3,9% en 2027, hasta alcanzar los 10 millones de barriles diarios hacia ese último año.

Según el estudio, Brasil, Argentina y Guyana liderarán esa expansión, con un crecimiento particularmente acelerado en Guyana, cuya producción se acercaría a la de Argentina. A su vez, una eventual flexibilización de sanciones y una mayor intervención de Estados Unidos en Venezuela podrían impulsar la producción de ese país.

Este incremento de la oferta regional ocurre en un contexto de restricciones en el suministro global. Oxford Economics estima que el conflicto en Medio Oriente ya genera disrupciones significativas en el mercado petrolero, con riesgos de déficit de producción a nivel mundial. En ese marco, el aporte de América Latina podría compensar parcialmente la caída prevista en la oferta global de crudo en 2026.

En contraste, México y Colombia, otros dos actores relevantes de la región, reducirían su producción durante el mismo período, lo que refuerza el cambio en el mapa energético latinoamericano.

El informe concluye que la combinación de factores geopolíticos y la expansión productiva en el Cono Sur y el Caribe posiciona a América Latina como un actor cada vez más relevante en el equilibrio energético global.

Los números de cada país

Un gráfico sobre la producción petrolera en América Latina muestra una expansión sostenida en la oferta regional entre 2022 y 2027, con un aumento desde unos 7 millones hasta cerca de 10 millones de barriles diarios.

Por países, la dinámica es la siguiente:

  • Brasil lidera el crecimiento regional, con un aumento desde 3,0 hasta 4,3 millones de barriles diarios, consolidándose como el principal motor de la expansión.
  • México se mantiene relativamente estable, aunque con una leve caída, al pasar de 1,8 a 1,6 millones de barriles diarios.
  • Argentina registra un crecimiento gradual, desde 0,6 hasta 0,9 millones de barriles diarios. • Guyana exhibe el mayor salto en términos relativos, al triplicar su producción de 0,3 a 1,0 millón de barriles diarios.
  • Colombia se mantiene prácticamente sin cambios, en torno a los 0,7-0,8 millones de barriles
    diarios.
  • Venezuela muestra una recuperación progresiva, con un incremento desde 0,7 hasta 1,2 millones de barriles diarios.

En conjunto, el aumento regional está explicado principalmente por Brasil, con aportes adicionales de Guyana, Argentina y, en menor medida, Venezuela, mientras que México y Colombia presentan trayectorias más estables.

Según fuentes familiarizadas con el asunto, Estados Unidos está considerando levantar las sanciones contra el banco central de Venezuela para facilitar la entrada de miles de millones de dólares a la maltrecha economía del país.

Por: Andreina Itriago, Eric Martin y Fabiola Zerpa – Bloomberg

Esta medida permitiría que los ingresos procedentes de la venta de petróleo circularan con mayor libertad por el sistema financiero venezolano, restableciendo un canal clave para la entrada de divisas después de que años de restricciones aislaran al país de la banca mundial.

Esto ocurre mientras la administración Trump intenta encontrar maneras de aliviar los obstáculos económicos en Venezuela creados por el propio marco de sanciones de Estados Unidos. Los pagos a empresas locales que trabajan para reactivar la producción de crudo se retienen regularmente en cuentas con sede en Estados Unidos, ya que los bancos realizan controles de cumplimiento sobre las transacciones vinculadas a la petrolera estatal Petróleos de Venezuela SA , según personas que pidieron no ser identificadas porque el asunto no es público.

En respuesta a las preguntas, la Casa Blanca afirmó estar preparada para tomar medidas adicionales para apoyar la recuperación económica de Venezuela.

“Seguiremos tomando medidas, cuando sea necesario, para restablecer la paz y la prosperidad en Venezuela”, dijo Taylor Rogers, portavoz de la Casa Blanca.

El Ministerio de Información de Venezuela no respondió a las solicitudes de comentarios.

Estados Unidos tomó el control de los ingresos petroleros de Venezuela tras la captura del expresidente Nicolás Maduro en enero. Los ingresos por la venta de crudo se canalizaron inicialmente a través de una cuenta en Qatar antes de ser transferidos a Estados Unidos . Se han enviado aproximadamente mil millones de dólares al banco central venezolano, pero una gran parte aún no ha llegado a las empresas, ya que los bancos están realizando revisiones de cumplimiento, según informaron las fuentes.

Según las fuentes, los fondos procedentes de la venta de petróleo se han ido acumulando a medida que los contratos vinculados a PDVSA son sometidos a un escrutinio adicional, lo que retrasa las transferencias y obliga a algunas empresas a detener sus operaciones.

Los retrasos en los pagos amenazan con socavar el plan del presidente Donald Trump para impulsar rápidamente la producción de crudo de Venezuela y reactivar la economía. Esto ocurre en un momento en que la guerra con Irán está reduciendo la oferta mundial de crudo y elevando los precios de la gasolina en Estados Unidos a su nivel más alto en más de tres años, lo que ejerce presión política sobre Trump.

Según el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, se espera que Venezuela aumente su producción de petróleo hasta en un 40% este año, lo que supone un incremento de entre 300.000 y 400.000 barriles diarios.

Las sanciones impuestas por el Tesoro estadounidense bajo la administración Trump en 2019 aislaron al banco central de Venezuela del sistema financiero estadounidense, bloqueando de hecho la mayor parte de sus actividades y disuadiendo a los bancos internacionales de gestionar cualquier transacción relacionada.

“La eliminación de estas sanciones permitiría restablecer canales con bancos internacionales, reducir las fricciones operativas y ampliar la participación de más bancos, lo que daría mayor profundidad al mercado cambiario”, afirmó Alejandro Grisanti, director de la consultora Ecoanalítica, con sede en Caracas.

Los dólares estadounidenses son clave para contener la depreciación del bolívar venezolano y frenar la creciente inflación. Tras la transferencia de los primeros pagos procedentes de la venta de petróleo al banco central del país, el gobierno está incrementando la venta de dólares al sector privado, en un intento de las autoridades por contener la caída del bolívar que amenaza con reactivar la hiperinflación.

Ante el anuncio inminente de un ajuste salarial por parte del Ejecutivo Nacional, la discusión pública suele orbitar sobre la magnitud nominal de la cifra.

Por: Francisco J Contreras M

No obstante, un análisis desde la teoría del equilibrio general y la macroeconomía del desarrollo sugiere que, en contextos de fragilidad monetaria y productiva, el aumento del salario por decreto es una condición necesaria pero insuficiente para la recuperación del bienestar.

El presente escrito analiza las limitantes de una política salarial financiada mediante expansión monetaria o rentas volátiles, y propone una hoja de ruta institucional para restaurar la función del salario como expresión de valor económico real.

I. El Riesgo de Neutralización y la Falacia de la Renta Petrolera

En un escenario de profunda precariedad en los ingresos reales, la implementación de ajustes sectoriales financiados mediante el arbitrio de la expansión monetaria, frecuentemente utilizada para cubrir brechas fiscales, conlleva un elevado riesgo de neutralización macroeconómica.

Bajo esta dinámica, el incremento del gasto nominal se traslada de forma cuasi inmediata al nivel general de precios, anulando el efecto distributivo pretendido.

Incluso si dicha política se sustentara en flujos extraordinarios derivados de la actividad hidrocarburífera, la medida no queda indemne ante los desequilibrios estructurales.

Existe una confusión analítica recurrente entre la liquidación de activos naturales no renovables y la generación de renta sostenible. Al financiar gasto corriente con ingresos transitorios expuestos a la volatilidad exógena de los precios del crudo, el Estado asume pasivos contingentes que, ante una eventual caída del mercado energético, derivan en crisis de balanza de pagos y ajustes traumáticos.

II. Restricción de Oferta y Desplazamiento hacia la Demanda Externa

Para que un ajuste salarial sea efectivo en términos reales, debe existir una respuesta elástica de la oferta agregada. Esto requiere la reactivación de la capacidad ociosa, entendida no solo como espacio físico, sino como la suficiencia de tres vectores críticos:

Fronteras tecnológicas ampliadas: Acceso a bienes de capital y actualización de procesos.

Inventarios críticos: Acumulación estratégica de insumos y materias primas.

Financiamiento del capital de trabajo: Canales de crédito que permitan lubricar el ciclo productivo.

Ante la insuficiencia de estos factores, el incremento del gasto agregado se desplaza inevitablemente hacia la demanda de bienes importados. Si el Estado carece de holgura externa (reservas internacionales líquidas) para sufragar dicho incremento en las importaciones, el consiguiente ajuste en el tipo de cambio nominal erosionará de forma acelerada el poder adquisitivo temporal del sector beneficiado. Como corolario, se produce un deterioro en el bienestar relativo de los demás agentes económicos que no fueron objeto de la mejora, profundizando las brechas de equidad y la fragmentación social.

III. El Marco Institucional como Catalizador de Ineficiencia

Este cuadro de vulnerabilidad se agrava bajo un entorno de asfixia regulatoria y mecanismos extractivos. Cuando el poder discrecional de la autoridad se impone sobre reglas claras, las asimetrías de información y el riesgo moral actúan como catalizadores de una ineficiencia sistémica. La captura de rentas y los elevados costos de transacción desincentivan la inversión productiva, transformando cualquier intento de mejora salarial en un paliativo de corto aliento que retrocede frente a la inercia del subdesarrollo.

IV. Propuesta Estratégica: Hacia una Recuperación Sostenible

Se propone una estrategia de estabilización y crecimiento sustentada en un trípode de reformas:

Movilización de activos externos:

Identificación y despliegue de recursos de la República en el exterior para fortalecer la posición de reservas.

Asistencia financiera transitoria:

Captación de un flujo de financiamiento externo estimado en USD 7.486,59 millones, destinado a cubrir la brecha externa y apalancar la recuperación productiva.

Reforma Institucional Profunda:

Reducción drástica de costos de transacción, limitación de la discrecionalidad pública y establecimiento de reglas de juego que contengan la captura de rentas por grupos de interés.

El programa aspira a una meta ambiciosa pero técnicamente viable: elevar la cobertura del ingreso laboral hasta el 78% de la canasta básica familiar en un horizonte de doce meses.

Este objetivo es indisociable de la recuperación de la capacidad instalada, proyectando un tránsito desde los niveles actuales del 10-15% hacia un 30-35%.

Para cerrar

La cuestión central que enfrenta Venezuela no es la potestad del Estado para decretar aumentos. La verdadera interrogante reside en las condiciones institucionales necesarias para que el salario vuelva a expresar valor económico real.

Sin una reforma que priorice la productividad, la disciplina fiscal y la transparencia, el salario nominal seguirá siendo una cifra destinada a la erosión, y el bienestar social, una meta esquiva en el horizonte de la discrecionalidad política.

Ayer, Delcy Rodríguez le habló a Venezuela, pero el país no escuchó un informe de gestión; escuchó un lanzamiento de campaña. Con un tono que pretendía ser técnico, moderado y quirúrgicamente prudente, Rodríguez desplegó un léxico de «recuperación», «crecimiento» y «sostenibilidad» que poco tiene que ver con la estridencia histórica del chavismo. Sin embargo, en política, lo que se calla suele ser más elocuente que lo que se grita.

Por: Federico Black – Contexto

Lo más revelador de su discurso no fueron sus promesas, sino sus ausencias.

Rodríguez prácticamente borró a Nicolás Maduro de la narrativa. No hubo una defensa apasionada ni una reivindicación de su figura; apenas menciones periféricas. No es un descuido, sino un cálculo frío. Con Maduro bajo el peso de la justicia estadounidense y ella ejerciendo un poder bajo la mirada —inevitable y vigilada— de Washington, cualquier intento de rescatar la imagen del presidente sería un lastre político inviable. Por eso, en lugar de defenderlo, decidió sustituirlo.

La ruptura no es frontal, sino a través de una memoria selectiva. Al desplazar a Maduro, Rodríguez invoca la sombra de Hugo Chávez como un refugio emocional. Su referencia es el año 2012, una época de bonanza que hoy utiliza como estándar dorado, recordando que la economía actual es apenas un fragmento de lo que fue entonces.

Pero esa nostalgia es una trampa estadística.

En 2012, el barril de crudo Brent promediaba los 111,67 dólares. Venezuela nadaba en la mayor entrada de divisas de su historia y el problema jamás fue la escasez de recursos, sino el destino que se les dio. Aquel periodo no sentó las bases de una economía sana; por el contrario, cementó un modelo dependiente, corrupto y asfixiado por controles que terminaron por aniquilar el aparato productivo. Fue, en blanco y negro, el prólogo del colapso actual.

Y hay un detalle que la vicepresidenta parece omitir: ella no es una recién llegada intentando ordenar el caos. Ella es el caos con memoria.

Delcy Rodríguez no puede eludir su responsabilidad porque su firma está estampada en cada etapa del desastre. No es una técnica que aterrizó ayer para salvar el barco; es una tripulante de primera clase que ha pasado por todas las oficinas del poder durante más de dos décadas.

Su trayectoria es el mapa de la debacle. Desde sus inicios en 2003 en la Coordinación de la Vicepresidencia, pasando por la Dirección de Asuntos Internacionales de Energía y Minas, hasta llegar al Despacho de la Presidencia en 2006. Fue la voz del sistema como Ministra de Comunicación y el rostro del aislamiento como Canciller entre 2014 y 2017. Luego, presidió la Asamblea Nacional Constituyente y, desde 2018, se consolidó como la mano derecha del sistema desde la Vicepresidencia Ejecutiva.

En los últimos años, su control ha sido absoluto. Ha manejado simultáneamente los hilos de la Economía, las Finanzas y, recientemente, el corazón del país: el Petróleo y los Hidrocarburos. Si la economía venezolana es hoy una fracción de lo que fue, es bajo su supervisión directa. Por eso, cuando habla del desastre como un factor externo o como una herencia recibida, olvida que ella misma fue la arquitecta y ejecutora de las políticas que vaciaron las arcas públicas.

Hoy, el chavismo que ella encarna ha pasado por un proceso de rebranding forzado. El rojo perdió protagonismo, el «socialismo» se ha quedado sin voz y en su lugar aparecen conceptos como inversión, productividad y activos estratégicos. No se trata de una conversión ideológica, sino de una adaptación de especie: no están desmantelando el sistema, están intentando hacerlo funcional para que los mismos de siempre sigan en el poder.

Este giro tiene una intención electoral inmediata. En una sociedad tan golpeada como la venezolana, cualquier leve señal de mejoría genera una expectativa desproporcionada. Rodríguez apuesta a construir una narrativa de recuperación que exige, como requisito obligatorio, la amnesia colectiva.

Su propuesta requiere que el país olvide la persecución, el cierre de los espacios democráticos y el deterioro terminal de los servicios públicos. Exige olvidar que millones de venezolanos cruzaron fronteras a pie solo para poder sobrevivir. Pero, sobre todo, exige olvidar quiénes sostenían el timón mientras el barco se hundía.

Delcy Rodríguez no es una outsider. Es el sistema mismo intentando reciclarse ante la mirada de un país que exige respuestas, no solo promesas. El problema no es que hoy proponga cambios; el problema es que lo hace fingiendo que no tiene pasado. Pero en política, los cargos no solo otorgan poder, también acumulan facturas. Y en el caso de la vicepresidenta, su historial de dos décadas no es un detalle biográfico; es la prueba irrefutable de que nadie puede ser, al mismo tiempo, el autor del incendio y el jefe de los bomberos. Gobernar es administrar el presente, sí, pero también es responder por lo que se hizo. Y ese es un balance que Delcy Rodríguez aún no ha entregado.

Un degradado perfecto de naranja cálido que pasaba a rosa salmón y culminaba en un delicado violeta púrpura sobre las montañas. ¿Por qué el cielo crepuscular luce estos colores tan hermosos y tan distintos a los del resto del día?

MFM

La respuesta está en la física de la luz y en el grosor de nuestra atmósfera.

Cuando el Sol está alto en el cielo, su luz recorre una distancia relativamente corta antes de llegar a nuestros ojos. En ese trayecto, las moléculas de aire dispersan preferentemente los colores azules (fenómeno conocido como dispersión de Rayleigh), por eso el cielo diurno se ve azul.

Sin embargo, durante el amanecer —y también al atardecer—, el Sol se encuentra muy bajo en el horizonte. Su luz debe atravesar hasta 40 veces más atmósfera que al mediodía. En ese largo recorrido, los colores de onda corta (azules y violetas) se dispersan casi por completo y se pierden en todas direcciones. Solo sobreviven los colores de onda más larga: los amarillos, naranjas y rojos, que llegan con mayor intensidad hasta nosotros.

El toque mágico del púrpura y magenta surge de una combinación aún más interesante: la luz naranja-rojiza del horizonte se refleja en las nubes altas, mientras que la parte superior del cielo aún conserva algo de azul profundo. La mezcla de ambos tonos genera ese elegante color violeta que tanto llama la atención.

Es como si la atmósfera actuara como un enorme prisma natural que filtra la luz del Sol de forma dramática.

Además, la presencia de nubes a diferentes alturas actúa como pantallas que reflejan y amplifican estos colores, creando el espectacular degradé que muchos capturan.

Este tipo de amaneceres intensamente coloreados son más frecuentes cuando el aire está relativamente limpio y hay una combinación adecuada de humedad y partículas en suspensión.

Así que la próxima vez que veas un cielo crepuscular lleno de naranjas, rosas y púrpuras, recuerda: no es magia, es física pura… y una de las demostraciones más bellas de cómo funciona nuestra atmósfera.

La cantante colombiana Karol G volvió a ser tendencia internacional tras protagonizar una serie de imágenes para la revista Playboy y hablar abiertamente sobre su vida personal.

El Nacional

La artista paisa participó en un especial que resalta su seguridad y empoderamiento, en un momento clave de su carrera, marcado por su consolidación como una de las figuras más influyentes de la música latina.

El trabajo estuvo a cargo del fotógrafo Gray Sorrenti en Los Ángeles, en una sesión que retrata esta etapa de cambios en su vida.

La decisión, según reveló, no fue impulsiva. La cantante contó que consultó con la actriz Sofía Vergara, quien la motivó a aceptar el proyecto y aprovechar este momento.

Más allá del impacto visual de las imágenes, la publicación también sirvió como escenario para que la artista abordara por primera vez su ruptura con Feid, una relación que había mantenido bajo relativa discreción.

La atleta paralímpica venezolana Clara Fuentes ganó el miércoles 8 de abril dos medallas de oro en el Campeonato Abierto de Parapotencia Asia-Oceanía que se celebra en Bangkok, Tailandia.

El Diario

De acuerdo con una publicación del Ministerio para el Deporte, Fuentes consiguió las preseas en la categoría de 50 kilogramos al totalizar 353 kilogramos luego de realizar tres intentos.

El certamen, que se lleva a cabo desde el 7 hasta el 12 de abril de 2026, cuenta con la participación de 249 atletas procedentes de 23 países, de los cuales 19 pertenecen a la región de Asia-Oceanía y cuatro son naciones invitadas, entre ellas Venezuela, El Salvador, República Dominicana y Puerto Rico.

Durante la competencia en la categoría de 50 kilogramos, la atleta venezolana subió a la plataforma con un peso corporal de 49,4 kilogramos.

Asimismo, la pesista comenzó con un levantamiento de 115 kilogramos, subió la barra a 118 kilogramos y cerró su participación de forma triunfal con una marca de 120 kg.

Asimismo, este rendimiento le permitió superar ampliamente a la uzbeka Nasiba Tashpulatova, quien se quedó con la medalla de plata tras acumular un total de 333 kilogramos.

La atleta venezolana logró en septiembre de 2024 la medalla de oro en halterofilia en la categoría de -50 kilogramos femenino en levantamiento de potencia de los Juegos Paralímpicos París 2024.

La pesista hizo en ese momento un levantamiento de 124 kilogramos en su tercer intento y rompió un récord paralímpico con su participación.

El podio paralímpico lo completaron las atletas Xiao Jinping, de China, y Olivia Broome, del Reino Unido, con la plata y el bronce respectivamente. Ambas alzaron un peso de 119 kg, pero las posiciones se definieron por los intentos en los que lograron el levantamiento.

El presidente de Argentina, Javier Milei, recibió este miércoles en la sede del Ejecutivo a Nahuel Gallo, el gendarme argentino que estuvo detenido 448 días en Venezuela y, tras recuperar la libertad, regresó a su país el pasado 2 de marzo.

EFE

Según informaron fuentes oficiales, Gallo fue recibido por Milei en la Casa Rosada, donde compartieron un encuentro del que también participaron el canciller argentino, Pablo Quirno; la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, la senadora oficialista Patricia Bullrich, y el director nacional de Gendarmería (policía de frontera), Claudio Miguel Brilloni.

Gallo, de 34 años, fue detenido en la frontera entre Colombia y Venezuela el 8 de diciembre de 2024, acusado de supuestamente participar en un complot para atentar contra Delcy Rodríguez.

El gendarme permaneció detenido en la cárcel Rodeo 1 hasta su liberación, el pasado 28 de febrero.

Gallo regresó a Buenos Aires el 2 de marzo en un vuelo privado junto a directivos de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), organismo que medió en su liberación.

En una breve comparecencia ante la prensa el 4 de marzo, el gendarme dijo que Rodeo 1 era «un lugar de bastante tortura psicológica».

«No quiero contar las cosas y las atrocidades que hicieron. No puedo todavía, no me siento preparado», agregó.

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