Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

Contrario a la creencia tradicional, dormir en camas separadas puede ser beneficioso para la relación de pareja y la salud individual. Este enfoque, sustentado por investigadores del sueño y psicólogos clínicos, se aleja del antiguo precepto marital que asociaba el dormir separados con el fin del romance. Wendy Troxel, psicóloga clínica y científica del sueño en Rand, afirma que el sueño es “esencial para un cuerpo sano, mente y relación” y recalca la importancia de priorizarlo.

Por: Rossana Marín – Infobae

El vínculo entre un descanso de calidad y el bienestar conyugal radica en que un sueño reparador ayuda a evitar problemas de salud física y mental como la diabetes, hipertensión y depresión; al mismo tiempo, mejora la comunicación y la resolución de conflictos en la pareja debido a un menor nivel de irritabilidad.

Los terapeutas advierten, sin embargo, sobre la necesidad de mantener la intimidad emocional y física al tomar la decisión de dormir separados, ya que el compartir la cama ofrece beneficios como cercanía emocional, conversación y actividad sexual.

Sari Cooper, terapeuta sexual y de parejas con certificación en Nueva York, explicó en entrevista con The Wall Street Journal, que el descanso es clave también para una vida sexual plena, resaltando que uno de los principales motivos por los cuales las parejas dejan de tener relaciones sexuales es el agotamiento extremo: “Por eso las parejas dicen que una de sus experiencias sexuales más satisfactorias es cuando se van de vacaciones. Tienen tiempo para descansar”.

Poner reglas y condiciones

La dinámica del sueño compartido en las parejas enfrenta nuevos enfoques. Especialistas recalcan la importancia del consenso y la comunicación para optar por dormir en camas separadas, enfatizando que ambas partes deben estar de acuerdo para que el arreglo funcione.

El momento óptimo para abordar el tema es cuando ambos están descansados y fuera del dormitorio, prioritariamente para evitar asociaciones negativas. La conversación debe ser clara y asertiva, alejándose de las culpas y utilizando lenguaje inclusivo que fomente el diálogo. La experta en relaciones, Wendy Troxel, sugiere mantener la discusión centrada en las soluciones: “Mantente enfocado en cómo puedes ser un mejor compañero si tu sueño mejora”, poniendo en relieve la importancia de la calidad del sueño y la salud de la relación.

Implementar la separación de camas de manera parcial es una alternativa que aconsejan los profesionales, como en casos de insomnio, y puede ser particularmente útil cuando uno de los integrantes está abierto al cambio y el otro no. Además, sugieren planificar citas de intimidad regulares para compensar la posible disminución del contacto físico espontáneo.

Según Cooper, hay que “ser intencional sobre crear la seducción, la coquetería y la planificación para que suceda”, subrayando la importancia de integrar la intimidad emocional en la relación para que haya éxito.

Por último, los expertos recomiendan la anticipación para mantener la chispa en la relación, como enviar un mensaje coqueto o dejar una nota en la cama de la pareja, recordando que la intimidad no tiene que limitarse a lo sexual. Estas consideraciones pueden ser esenciales para aquellos que buscan equilibrar su vida amorosa y su bienestar personal sin afectar la fortaleza de su vínculo afectivo.

No significa dejar de compartir en pareja

Aunque ya están claros los beneficios de dormir en camas separadas, no significa que nunca más se vuelva a compartir el mismo espacio con la pareja. Los especialistas aconsejan dormir cada uno en su cama después de compartir momentos íntimos y de cercanía cada noche. Este enfoque, respaldado por Zlatan Krizan, científico del sueño y profesor de psicología de Iowa State University, sugiere que las parejas pueden “aspirar a lo mejor de ambos mundos: tiempo despiertos en la cama juntos y buen sueño”.

Mark y Paula White son un matrimonio de 33 años de casados que han adoptado esta práctica y aseguran que el sexo es ahora más placentero al no estar agotados. La pareja mantiene un ritual de dormir: rezar juntos antes de separarse para descansar en sus habitaciones individuales, una costumbre que les permite disfrutar de momentos de cercanía, como ver una película en la cama o planificar noches de cita para ser íntimos, sin sacrificar el descanso personal. Según Mark, de 61 años, ahora valoran más estos encuentros pues saben que serán de tiempo de calidad.

La estrategia propuesta por el experto Krizan se alinea con investigaciones que evidencian la importancia de un sueño adecuado para la salud y las relaciones de pareja. Dormir bien puede mejorar la convivencia y la calidad de las interacciones sexuales, lo que ha llevado a algunas parejas como los White a adaptar sus rutinas nocturnas en busca de mayor bienestar.

Desde el explosivo lanzamiento de ChatGPT, ha prevalecido entre los trabajadores el temor a no poder competir contra la inteligencia artificial, lo que provocaría un desempleo masivo. Sin embargo, un nuevo estudio ha sugerido que tales temores pueden ser completamente infundados. De hecho, la investigación del Banco Central Europeo (BCE) predice que la IA creará realmente puestos de trabajo y que cualquier informe que sugiera lo contrario “puede ser muy exagerado”.

Por: Orianna Rosa Royle – Fortune

Tras evaluar nueve años de datos recopilados en 16 países europeos, el BCE descubrió que los empleos de cualificación baja y media no se vieron afectados en gran medida por el auge de la tecnología, mientras que las oportunidades para los trabajadores más jóvenes y altamente cualificados aumentaron en lugar de desaparecer.

Entre 2011 y 2019, durante el cual hubo muchos avances tecnológicos en el procesamiento del lenguaje, el reconocimiento de imágenes y las recomendaciones basadas en algoritmos, los investigadores no encontraron “ninguna evidencia de que el software reemplace los trabajos rutinarios de cualificación media.”

“La relación entre la exposición al software y los cambios en el empleo es nula para la muestra agrupada”, señaló el documento. Es más, los empleos altamente cualificados en campos afectados por la IA podrían crecer hasta un 4,3%, al menos en Europa.

Pero aunque la IA no te robe el puesto de trabajo, el BCE predijo que podría venir a por tu salario. El estudio concluye que sus datos “sugieren un impacto entre neutro y ligeramente negativo” en los ingresos de los trabajadores.

Los solicitantes de empleo ya saben que los puestos de trabajo están relacionados con la IA
Para los solicitantes de empleo, las conclusiones del BCE no suponen una gran sorpresa, ya que van un paso por delante del banco central y solicitan puestos relacionados con la IA para prepararse para el futuro.

En los últimos dos años, las ofertas de empleo en LinkedIn que mencionan la IA han recibido un 17% más de solicitudes que las que no lo hacen porque, como dice Erin Scruggs, vicepresidenta de adquisición de talento global de la plataforma de redes, “los candidatos son inteligentes”.

“Están demostrando que quieren ir allí donde están las oportunidades”, añadió.

Yishan Wong, ex CEO de Reddit, explicó a Fortune que estas funciones no son exclusivas de los expertos en tecnología: la mayoría de los trabajadores pueden dar un paso al costado en el campo de la inteligencia artificial porque, en realidad, no requiere “una enorme cantidad de conocimientos técnicos”, insistió.

Pero los líderes no se ponen de acuerdo sobre si la IA desplazará o apoyará a los trabajadores

Aunque los trabajadores, Wong y el BCE creen que el futuro del trabajo es prometedor gracias a la IA, los líderes siguen sin estar seguros. El banco de inversión Goldman Sachs calculó que la IA podría sustituir el equivalente a 300 millones de puestos de trabajo a tiempo completo en todo el mundo en los próximos años.

Suumit Shah, Consejero Delegado de Duukan, empresa con sede en la India, ya ha empezado a sustituir el 90% de su plantilla por inteligencia artificial, y considera que esta medida de productividad es “obvia”.

Incluso Arvind Krishna, CEO de IBM, predijo que, aunque los “trabajos repetitivos de cuello blanco” serán los primeros en automatizarse, no está de acuerdo en que eso signifique que la humanidad se quedará sin trabajo.

“La gente confunde productividad con desplazamiento de puestos de trabajo”, afirmó en la conferencia CEO Initiative de Fortune.

Como ejemplo, señala los puestos de trabajo creados por la invención de Internet. “En 1995 nadie pensaba que habría cinco millones de diseñadores de páginas web, y los hay”, dijo Krishna.

Por su parte, el multimillonario Bill Gates, fundador de Microsft, coquetea con optimismo con la idea de una semana de tres días, en la que “las máquinas puedan fabricar toda la comida y las cosas, y no tengamos que trabajar tanto”.

En última instancia, una vez que los líderes se pongan de acuerdo sobre si la IA desplazará o apoyará a los trabajadores, como señala el documento del BCE, tendrán el mayor impacto en las perspectivas de empleo: “El resultado para el empleo depende de si las tecnologías habilitadas por la IA sustituirán o complementarán la mano de obra”.

El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, efectuó recientemente —este mismo otoño— dos viajes privados a China según publica El Confidencial. Zapatero se habría encontrado con representantes del Partido Comunista Chino para intentar consolidar las bases de una relación con el Grupo de Puebla, heredero del Foro de Sao Paulo, y que reúne a toda la izquierda radical iberoamericana.

La Gaceta de la Iberosfera

Según el mismo periódico, el socialista viajó a Pekín entre el 16 y el 18 de octubre, invitado directamente por el Partido Comunista. Allí asistió al III Foro de las Nuevas Rutas de la Seda y compartió comida con varios altos cargos del PC. Un mes después, ya a finales de noviembre, volvió a viajar a la capital china para reunirse con los mismos interlocutores.

Todas las conversaciones se habrían centrado, según las mismas fuentes, en la forma de estrechar relaciones entre el PCC y el Grupo de Puebla, que reúne a todas las figuras de la extremaizquierda iberoamericana y española. Entre ellas el propio Zapatero, Baltasar Garzón, Irene Montero, Lula da Silva o Gabriel Boric.

«Señor. Presidente”, gritó un periodista mientras Joe Biden avanzaba lentamente hacia su SUV presidencial en una noche lluviosa en Delaware el domingo. “¿Por qué estás perdiendo frente a Trump en las encuestas?”

Por: Piers Morgan – The New York Post

El líder del mundo libre se detuvo en seco, pareció momentáneamente desconcertado, luego se volvió hacia su interlocutor y respondió: «¡Estás leyendo las encuestas equivocadas!»

Un segundo después, se escuchó un fuerte estruendo cuando un vehículo al azar chocó accidentalmente contra su caravana presidencial .

Biden volvió a parecer desconcertado antes de que los agentes del Servicio Secreto lo metiesen dentro de la camioneta blindada.

Era una metáfora perfecta: una presidencia que se ha convertido en un accidente automovilístico que avanza lentamente.

Desde entonces, el conductor que chocó contra la caravana ha sido acusado de DUI.

Pero en lo que respecta al análisis de las encuestas, sería más apropiado que el presidente Biden fuera acusado de UID (bajo la influencia del engaño).

El último promedio de encuestas nacionales de Real Clear Politics muestra que el expresidente Donald Trump venció a Biden entre un 47,2% y un 43,7%.

Y en los cruciales estados indecisos, las cosas lucen aún peor para el presidente en ejercicio.

Una nueva encuesta de Morning Consult/Bloomberg News reveló que Trump aventaja a su sucesor en siete estados indecisos por un promedio de 5 puntos porcentuales (47%-42%) entre los votantes registrados.

Trump gana 3 puntos en Arizona, 7 en Georgia, 4 en Michigan, 5 en Nevada, 11 en Carolina del Norte, 1 en Pensilvania y 6 en Wisconsin.

En cuanto a las cifras de aprobación personal de Biden, acaban de alcanzar mínimos históricos del 34%, y entre los votantes independientes cruciales, un catastrófico 24%.

De hecho, las cosas están tan mal que una nueva encuesta de Monmouth revela que, por primera vez, más personas están impresionadas con su desafortunada, inútil y despistada vicepresidenta Kamala Harris que él, aunque por un pequeño margen (35%-34%).

Y a pesar de sus declaraciones públicas aparentemente delirantes en sentido contrario, Biden sabe que sus cifras en las encuestas son espantosas.

Un fulminante artículo del Washington Post reveló que ha estado furioso con el personal porque sus índices de audiencia están cayendo tan desastrosamente y exigiendo saber qué piensan hacer al respecto.

Si ellos.

Al estilo típico de Biden, todos menos él mismo tienen la culpa de la desaprobación pública de sus lamentables fracasos en todo, desde la economía (el 69% dice que no les gusta la forma en que ha manejado la inflación) hasta la inmigración, donde el 68% dice que piensa que está administrando mal. la situación cada vez más caótica en la frontera sur.

Entonces, cuando Biden dice que la única razón por la que todos pensamos que Trump le está ganando en las encuestas es porque todos estamos leyendo las encuestas equivocadas, está mintiendo.

Estamos viendo las mismas encuestas terribles que él mira y despotrica contra su personal.

Y son las mismas encuestas que los demócratas de alto rango están mirando y llegando a conclusiones nefastas.

Esta semana, fuentes cercanas al expresidente Barack Obama dijeron al Wall Street Journal que teme que su partido “muy bien pueda perder” las elecciones de 2024.

Y el ex principal asesor político de Obama, David Axelrod, advirtió que los índices de aprobación de Biden son “noticias muy, muy oscuras”, y explicó en su podcast: “La aprobación de empleos ha bajado, los índices de aprobación en general han bajado, la mayoría de las comparaciones con Trump no son buenas… lo que me preocupa … desde el punto de vista de Biden, este es el tipo de cosas que se obtienen cuando la gente comienza a racionalizar sus votos”.

En otras palabras, el reloj electoral corre rápido y, según todas las métricas actuales, Joe Biden está arrastrando a los demócratas hacia su peor pesadilla: lograr la reelección de Trump.

La mayor preocupación que tienen los votantes sobre Biden es la obvia: su edad.

Tiene 81 años y 101, y sus aparentemente interminables tropiezos físicos y verbales se están convirtiendo en los aspectos más destacados de la campaña utópica del Partido Republicano.

No necesitas crear anuncios de ataque sofisticados cuando tu oponente sigue cayéndose o diciendo cosas tontas; simplemente muestra clips de él haciendo el ridículo una y otra y otra vez.

Lo que es inexplicable es por qué los demócratas parecen tan empeñados en apoyar a un líder que se ha convertido no sólo en una broma nacional sino mundial.

Parecen aferrarse a la teoría de que, si bien su hombre puede ser cada vez más decrépito, ya venció a Trump una vez, por lo que puede volver a vencerlo.

Incluso Biden admitió recientemente: “Si Trump no se postulara, no estoy seguro de que yo lo haría”.

Pero todas las encuestas que finge no ver muestran que sus posibilidades de vencer a Trump en una revancha están disminuyendo más rápido que sus funciones cognitivas.

Le va aún peor frente a otros candidatos republicanos como Nikki Haley, a quien una encuesta del Wall Street Journal le aventajaba 17 puntos porcentuales en un enfrentamiento directo, y Ron DeSantis también está superando a Biden en muchas encuestas.

Aquí es donde el engaño de Biden es muy real.

Realmente cree que va a retener la Casa Blanca porque no hay posibilidad de que los estadounidenses vuelvan a votar por Trump, y su enojo con sus asistentes se debe a que los estadounidenses les están diciendo a los encuestadores todo lo contrario y no entiende por qué no pueden simplemente ver lo que lo ve incluso cuando Trump continúa atacándolo como un francotirador enfocado con láser a pesar de enfrentar casi 100 cargos criminales.

Biden me recuerda cada vez más al general John Sedgwick, jefe del Ejército de la Unión, quien, durante la Guerra Civil estadounidense en la batalla de Spotsylvania en 1864, reprendió a sus hombres por agacharse para protegerse de las balas confederadas y declaró con confianza: «No podían alcanzar a un elefante a esta distancia».

Lo mataron a tiros segundos después.

Joe Biden está igual de engañado acerca de la amenaza de Trump, y si insiste en postularse en 2024, su carrera política correrá la misma suerte.

El Instituto Catojunto con el Fraser publicaron el nuevo Índice de la Libertad Humana, en el que se evalúa el estado de ésta en el mundo, ya sea en su aspecto personal como en el civil y el económico.

Por: Inés Ehulech – Infobae

Se trata de un recurso que permite analizar, de forma más objetiva, la relación entre diversos fenómenos sociales que hacen a la vida de las personas y que desempeñan un papel clave en su bienestar.

El HFI (por sus siglas en inglés) es el índice de libertad más completo creado hasta la fecha ya que alcanza al 98,8% de la población mundial. Para su evaluación, considera 86 indicadores de las siguientes áreas: estado de derecho, seguridad y protección, circulación, religión, expresión e información, relaciones, tamaño del gobierno, sistema jurídico y derechos de propiedad, moneda fuerte, libertad de comercio internacional, reglamentación, y asociación, reunión y sociedad civil.

Cato y Fraser advirtieron de una amenaza a la libertad humana tras la pandemia del coronavirus ya que esta condición llevó a descensos significativos en el estado de derecho, la libertad de movimiento y hasta de comercio. Desde entonces, no se ha podido recuperar y, por el contrario, continuó descendiendo, por lo que ahora la libertad mundial se ubica en un nivel inferior al del comienzo de los estudios, cuando se registró el punto más bajo de las últimas dos décadas.

Asimismo, a esto debe sumarse la presencia de regímenes políticos que contribuyeron con sus prácticas autoritarias a un agravamiento de la situación.

Es por ello que este último documento expuso que existe una distribución de la libertad mundial desigual, con sólo el 13,8% de la población mundial en el cuartil superior mientras el 37,6% se ubica por debajo.

El primero en la lista es Suiza, que obtuvo un puntaje de 9.39 en libertad personal, de 8.47 en libertad económica y 9.01 en libertad humana. Le sigue Nueva Zelanda, con 9.20 puntos en la primera, 8.43 en la segunda y 8.88 en la tercera. Tercero está Dinamarca, con 9.35, 8.10 y 8.83 respectivamente e Irlanda con 9.27, 8.11 y 8.79.

En el quinto puesto empatan Estonia y Suecia. El primero obtuvo 9.32 puntos en libertad personal, 7.95 en libertad económica y 8.75 en libertad humana mientras el segundo sacó 9.43, 7.81 y 8.75 en cada una.

Luego, en el puesto siete está Islandia con 9.31, 7.93 y 8.73, y en el octavo, Luxemburgo, con 9.29, 7.91 y 8.71 respectivamente.

Los últimos dos lugares del top 10 están ocupados por Finlandia y Noruega, con 9.33, 7.81 y 8.70 para el primer país y 9.23, 7.67 y 8.58 para el segundo.

Otros países a destacar en la tabla de posiciones son Canadá -en el puesto 13-, Australia -en el puesto 14-, el Reino Unido y Estados Unidos -empatados en el número 17-, Rusia -en el escalón 121- y China -149-.

Por el contrario, al final del listado está la República Árabe Siria, en el número 165, con una libertad personal de tan sólo 2.29 puntos, económica de 3.90 y humana de 2.96.

Un escalón por encima se ubica Yemen, con 2.89, 4.18 y 3.43 respectivamente y en el número 163 está Sudán, con 3.68, 3.98 y 3.81.

En el puesto 162 está Myanmar, con 2.84, 5.33 y 3.88 y completan la lista de los peores cinco Irán y Venezuela, con una libertad personal de 3.67 y 5.09, respectivamente, económica de 4.53 y 3.01, y humana de 4.03 y 4.22.

De esta forma, quedó expuesto que de las 10 regiones que contempla el índice, América del Norte, Europa Occidental y Oceanía son las de mejor desempeño mientras que Oriente Medio, el Norte de África, África Subsahariana y el Sur de Asia son las que peor puntaje obtuvieron.

La situación en América Latina y el Caribe

De los países de la región, el que obtuvo un mayor puntaje fue Chile, que se ubica en el puesto 26. Su resultado fue de 8.52 para la libertad personal, 7.66 para la libertad económica y 8.16 para la libertad humana. Le siguió Costa Rica, en el puesto 29, con 8.25, 7.76 y 8.04 puntos respectivamente y Uruguay en el escalón 34 con un puntaje de 8.60, 7.06 y 7.96.

Cuarto en la región están las Bahamas -número 41 mundial-, con 8.73, 6.55 y 7.82 y a mitad de tabla -puesto 45-, Barbados, con 8.27, 6.94 y 7.72.

A continuación están Panamá y la República Dominicana -puestos 53 y 54- con una libertad personal de 7.62 y 7.74 cada uno, económica de 7.51 y 7.30 y humana de 7.57 y 7.56.

Octavo y noveno del ránking regional están Jamaica y Perú, empatados en el número 54 global, con 7.62 y 7.60 para la primera categoría, 7.46 y 7.52 para la segunda y 7.56 en ambos casos para la tercera.

En tanto, el último puesto del top 10 de Latinoamérica y el Caribe es para Trinidad y Tobago -58 mundial- con 8.04, 6.63 y 7.45 puntos.

Otros países destacados de la región tuvieron el siguiente desempeño: Paraguay -puesto 71- con 7.09, 7.02 y 7.06; Ecuador, -72- con 7.43, 6.46 y 7.03; Brasil – 73- con 7.16, 6.58 y 6.92 puntos; Argentina -77- con 8.34, 4.77 y 6.85; Bolivia -79- con 7.36, 6.08 y 6.8; y Colombia -96- con 6.50, 6.60 y 6.64.

La Unión Europea (UE) y Estados Unidos aplaudieron el compromiso de Venezuela y Guyana de no amenazarse ni hacer uso de la fuerza en cualquier controversia entre ambos Estados, como la que existe en torno a la región del Esequibo. Pero eso no significa que se haya zanjado la disputa por ese territorio guyanés, de casi 160.000 kilómetros cuadrados, rico en petróleo y otros recursos naturales, que Venezuela reclama desde hace décadas. 

DW

¿Podría esta disputa llegar a derivar en una confrontación bélica, en una región que no ha sufrido ninguna desde la breve guerra del Cenepa, entre Perú y Ecuador, a comienzos de 1995? Los analistas consultados por DW coinciden en que ese escenario no es probable, aunque no niegan la existencia de un riesgo.

América Latina, ¿zona de paz?

«América Latina es una zona con mucha violencia y muchas crisis, pero, en comparación con otras regiones, ha habido pocas guerras entre Estados. Hay una larga historia de ejemplos de crisis, de conflictos que sí escalaron, pero sin entrar en una guerra abierta”, dice a DW Jonas Wolff.

El académico del Instituto Leibniz de Investigaciones de Paz, de Fráncfort, destaca la larga tradición de encausar este tipo de conflictos a través de la diplomacia y la mediación.

No obstante, advierte: «Ha habido pocas guerras, pero sí las ha habido, y entonces no se puede descartar esa posibilidad tampoco. Yo diría que sí hay un riesgo real, porque esos conflictos territoriales son difíciles de solucionar y, obviamente, si son territorios que tienen valor estratégico por recursos naturales, como en este caso, el asunto se vuelve aún más difícil».

Fernanda Cardoso, catedrática de relaciones internacionales de la Universidad Iberoamericana de Puebla, hace notar que «las reclamaciones por determinados territorios en América Latina han sido más frecuentes de lo que podemos suponer. Hay cantidad de conflictos y, si bien no han llevado a una guerra, existen reclamaciones en los tribunales internacionales».

Esa ha sido la tónica, en virtud de lo establecido en el Pacto de Bogotá, de 1948, sobre resolución pacífica de conflictos, que contempla mecanismos como mediaciones, arbitrajes o recursos judiciales.

Hugo Enrique Harvey, doctor en estudios internacionales y profesor titular de la Universidad de las Américas, en Santiago de Chile, considera que no ha habido más guerras en la región «porque está el Pacto de Bogotá, porque se ha tratado de solucionar los conflictos de manera pacífica, porque hay ciertos balances de potenciales y, en el caso de los países que se escapan un poco de ese balance, les interesa ser líderes».

El papel de Brasil

Harvey se refiere así particularmente a Brasil, el país «que tiene más peso económico, político y militar en América del Sur», y que aspira a ser no sólo un líder regional, sino también a nivel internacional, y «quizás a lograr un asiento en el consejo de seguridad de la ONU.

Los analistas atribuyen a Brasil un papel importante para tratar de reducir la tensión en el caso del Esequibo. «Este es el momento en que Brasil debería demostrar su liderazgo regional, si es que Lula pretende demostrar esto y si deja de lado su carga ideológica», señala Harvey, en diálogo con DW.

A juicio de Jonas Wolff, «Brasil es un actor clave en América del Sur y obviamente en este conflicto, porque es el vecino directo». Igualmente, considera favorable el hecho de que «tiene relaciones también con el Gobierno venezolano, lo cual es importante para poder negociar, mediar, etcétera».

Factores internos e internacionales

La situación política de Venezuela es un aspecto relevante en la actual situación. «El tema de la Guyana Esequiba me remite un poco al tema de las Malvinas, cuando la junta argentina empieza a sufrir una deslegitimación por parte de la población argentina, y entonces se retoma ese tema, un tanto para consolidar la identidad nacional argentina; creo que esta es una de las estrategias por las que está optando el Gobierno de Maduro, ante las próximas elecciones, que van a ser las más complicadas que va a enfrentar hasta el momento», apunta Fernanda Cardoso.

Harvey acota que «para nadie es un misterio que Maduro viene pasando ya varios períodos de problemas en el ámbito interno. Tuvo un peak con Guaidó. Y, ahora, con la emergencia nuevamente deMaría Corina Machado, ha llegado a otro peak de desestabilidad. Por lo tanto, yo creo que tiene un buen componente interno».

Pero también incide la constelación global. «Es un Período de acomodamiento del sistema internacional, ante lo cual también está expectante China y, en este caso, Maduro se está aprovechando de este vacío de poder, y de que Estados Unidos no tiene la capacidad material para estar presente en la región», analiza el académico chileno.

«Estamos en una fase de transición, o de transformación del orden global, con el ascenso de nuevos poderes, con el fin de la hegemonía de Estados Unidos y, en este contexto, vemos también claramente un debilitamiento del derecho internacional», concuerda Wolff. «A nivel global, vemos esa tendencia, y eso puede facilitar también ciertos tipos de agresión», agrega.

Sin embargo, matiza que eso no se observa tanto en América Latina. «Me parece todavía bien claro que en la región va a haber poco apoyo a agresiones militares. Entonces, un Gobierno que decidiera tomar esa ruta se enfrentaría a mucho rechazo. La pregunta es si eso importa», dice, recordando la invasión rusa a Ucrania.

De todos modos, subraya que en América Latina todos los actores «tienen el objetivo claro de evitar una guerra», que «sería algo dramático para la región. No me parece muy probable y es muy difícil pensar un escenario así».

Un activista LGBTQ+ de la comunidad de Filadelfia ha sido acusado de violar a dos menores después de haber sido víctima de una agresión violenta en 2020, dijeron fuentes a FOX 29.

La policía de Filadelfia dice que Kendall Stephens, de 37 años, fue arrestado el lunes después de una investigación sobre agresiones sexuales ocurridas en septiembre de 2023.

Ha sido acusada de dos cargos de violación, agresión indecente, poner en peligro el bienestar de un niño, corrupción de menores y cargos relacionados.

Stephens es el mismo trans que sobrevivió a un brutal crimen de odio en su casa de Point Breeze el 24 de agosto de 2020 en el que la atacante, Tymesha Wearing, se declaró culpable de agresión agravada y conspiración.

Los detalles de las acusaciones contra Stephens se están desarrollando a medida que avanza la investigación del caso.

La fianza para Stephens se ha fijado en 500.000 dólares.

La alianza opositora, Plataforma Unitaria, emitió este martes un comunicado en el que pide la liberación de los presos políticos de Venezuela antes de finalizar el 2023.

Alberto News

«En Venezuela, mientras muchos viven con fe y esperanza la época decembrina, familiares y amigos, esperan la libertad de cientos de presos políticos que siguen cautivos en las mazmorras del régimen de Nicolás Maduro», reza el escrito.

«Para esos familiares que hoy no tienen nada que celebrar porque esperan la liberación de los más de 300 presos políticos, nuestro mayor reconocimiento por su fortaleza, valentía y perseverancia».

La oposición insiste en que se debe hacer respetar los derechos humanos en el país. Además resalta que continúa la persecución política.

Aunque en los días posteriores a la firma de los acuerdos parciales en Barbados, el régimen liberó a cinco detenidos por causas políticas, en la última semana ha sumado dos nuevos presos políticos a la lista de 300 personas (seis estadounidenses incluidos) que permanecen detenidos y que debían ser liberados para la última semana del mes de noviembre.

Mientras el mundo libre conmemoraba este 10 de diciembre los 75 años de la aprobación de la Declaración Universal de Derechos Humanos, este aniversario sirve en Venezuela como ocasión para poner de manifiesto una vez más la amplia brecha que existe entre los estándares internacionales de respeto a los derechos humanos y la dura realidad que día a día viven los venezolanos en esta materia.

Por: Ramón Cardozo – DW

Esta discrepancia se refleja de manera palpable en la evolución del Índice Global de Estado de Derecho, elaborado por «The World Justice Project» (WJP). Este índice, desde su introducción en 2015, ha evidenciado de manera consistente el debilitamiento progresivo del Estado de derecho y el respeto a los derechos humanos en Venezuela.

A lo largo de los últimos ocho años, el país no solo ha ocupado de manera permanente la última posición en la clasificación mundial del Índice del WJP, sino que también ha experimentado una caída sostenida de este índice, pasando de 0,32 en 2015 a 0,26 en 2023. Esta tendencia descendente es una clara evidencia de que la situación de los derechos humanos ha continuado deteriorándose en Venezuela.

Las preocupantes valoraciones del índice de WJP se entrelazan con los informes de múltiples oenegés defensoras de derechos humanos, tanto nacionales como internacionales, así como de organismos multilaterales, que han venido documentando -de forma reiterada y desde hace más una década- las violaciones sistemáticas de los derechos humanos fundamentales de los venezolanos por parte del régimen chavista.

Estas violaciones han alcanzado una gravedad tal, que la Corte Penal Internacional (CPI) decidió abrir una investigación, en el año 2018, por la presunta comisión de crímenes de lesa humanidad en Venezuela. Sin embargo, a pesar de la investigación penal de la CPI y de la observación ejercida por organismos internacionales, como el Comité de Derechos Humanos de la ONU, la persecución a la disidencia política y las violaciones graves a los derechos humanos persisten.

Falsa narrativa chavista sobre mejoría en derechos humanos

Esta lamentable realidad acaba de ser expuesta nuevamente ante la comunidad internacional por más de sesenta organizaciones no gubernamentales de Venezuela. En una misiva fechada este 12 de diciembre y dirigida al secretario general de la ONU, denunciaron que «el Estado venezolano está en mora con el sistema de Naciones Unidas y con el cumplimiento de sus obligaciones internacionales. Suma más de tres mil recomendaciones, en su gran mayoría sin implementar, de mecanismos de protección, comités de tratado, el examen periódico universal, entre otras».

Además, a las organizaciones no gubernamentales venezolanas les preocupa sobremanera el hecho de que, en los foros intergubernamentales, pareciera estar arraigando la percepción de que existe una mejora en la situación institucional, humanitaria y de derechos en Venezuela.

«Esta falsa narrativa», advierten los firmantes de la carta, «invisibiliza el sufrimiento de los millones de venezolanas y venezolanos que atraviesan una Emergencia Humanitaria Compleja, así como de aquellos que forman parte de la crisis de movilidad humana más numerosa del hemisferio».

Reciclaje de presos políticos: excarcelados, no liberados

Esta narrativa engañosa sobre los derechos humanos es impulsada por el régimen de Nicolás Maduro a través de diversas estrategias, muchas de las cuales las ha adquirido de otros regímenes dictatoriales con vasta experiencia en ese campo, como es el caso del sistema cubano. Entre estas tácticas de manipulación, destaca una particularmente perversa conocida como la «puerta giratoria», término acuñado por el abogado venezolano Alfredo Romero, defensor de derechos humanos y director ejecutivo de la organización no gubernamental Foro Penal.

La estrategia de la puerta giratoria tiene como objetivo evitar que la comunidad internacional perciba a lo largo del tiempo un constante aumento en el número total de presos políticos en un determinado país. Durante el Foro «Puerta giratoria», realizado el pasado 7 de noviembre en el «Interamerican Institute for Democracy», Alfredo Romero, señaló:

«Si ustedes me preguntan hoy cuantos presos políticos hay hoy en día en Venezuela, yo les respondería que en estos momentos hay 271 presos políticos… Sin embargo, cuando analizamos detenidamente las cifras de personas que han sido detenidas arbitrariamente por motivos políticos en Venezuela desde el año 2014, observamos que son aproximadamente 16.000, y ese es el número real, porque el Gobierno lo que hace es que al mismo tiempo que encarcela personas, libera otras a los efectos de no crear la percepción, sobre todo a nivel internacional, de que hay un número muy alto de presos políticos en el país».

Es importante resaltar que muchos de los presos políticos que son liberados continúan sujetos a condiciones restrictivas de libertad y vigilancia constante, lo que indica que más que experimentar una liberación real, en realidad estas personas solo son excarceladas.

Presos políticos usados como rehenes

Se hace también necesario destacar que, en muchas de estas liberaciones, los presos políticos son utilizados como moneda de cambio por las dictaduras, que buscan obtener concesiones o beneficios por parte de la comunidad internacional o de la oposición política en el país.

Regis Iglesia, un disidente cubano que fue excarcelado y desterrado a España por el régimen castrista en 2010, tras pasar siete años en las cárceles cubanas por ser portavoz del Movimiento Cristiano Liberación, ofrece una perspectiva sobre esta práctica en Cuba:

«Es esencial comprender que estos regímenes no siguen únicamente la lógica política del poder, sino que ellos actúan como delincuentes. Estos regímenes dictatoriales utilizan a los presos políticos como rehenes, como piezas de intercambio o negociación con la comunidad internacional. En mi caso, por ejemplo, yo fui liberado gracias a la mediación de la Iglesia católica cubana, pero la razón subyacente del régimen de (Raúl) Castro para mi liberación no fue la justicia, sino su interés en mejorar, en ese momento, su imagen ante la Unión Europea».

Un reciente ejemplo en Venezuela de esta perversa práctica se manifestó en las negociaciones para los acuerdos Barbados-Qatar, donde los representantes de Nicolás Maduro usaron una vez más a los presos políticos como fichas de negociación. El régimen chavista condicionó la liberación de los presos políticos venezolanos y estadounidenses injustamente detenidos y torturados en las cárceles venezolanas a la eliminación de las sanciones internacionales que pesaban sobre Venezuela.

Aunque esta especie de pago de rescate se aceptó dentro de los acuerdos, el régimen de Maduro solo ha cumplido, hasta la fecha, con la excarcelación de cinco de los 275 presos políticos, lo cual ha generado fuertes críticas por parte de las organizaciones defensoras de derechos humanos, de líderes de la oposición democrática y de los Gobiernos de EE. UU. y de la UE.

Mayor represión en períodos preelectorales y electorales

Lejos de avanzar con la liberación de los presos políticos y empeorando aún más la situación, el régimen de Maduro volvió a activar la «puerta giratoria» de las cárceles políticas al emitir, el pasado 6 de diciembre, órdenes de captura por los delitos de conspiración y traición a la patria contra varios disidentes políticos.

Entre los afectados que en esa fecha permanecían en Venezuela se encuentran Roberto Abdul, presidente de la ONG electoral Súmate, y los dirigentes políticos Henry Álvarez, Claudia Macero y Pedro Urruchurtu, militantes de la organización Vente Venezuela (VV), partido fundado por María Corina Machado, candidata presidencial de la oposición democrática.

En la actualidad, Roberto Abdul se encuentra incomunicado presuntamente en alguna de las dependencias del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), mientras que los activistas de Vente se encuentran resguardados en la embajada de un país europeo en Venezuela.

Los estudios e informes demuestran, de manera concluyente, que la represión y persecución por parte del régimen venezolano aumentan considerablemente durante los períodos preelectorales y electorales. Por tanto, es esencial que la comunidad internacional, especialmente los organismos multilaterales defensores de los derechos humanos, no se dejen engañar por las artimañas de la «puerta giratoria» carcelaria que utiliza el régimen.

En este momento crítico, tal como lo solicitan las oenegés venezolanas al Secretario General de la ONU, es crucial que vigilen la protección del espacio cívico venezolano, monitoreen de manera constante la situación de las libertades democráticas y los derechos humanos en el contexto electoral, y se pronuncien de manera oportuna.

El caso venezolano–decíamos–parece confirmar la tesis de Burton y Higley, quienes sostienen que el origen de los sistemas democráticos está profundamente vinculado a la instauración de pactos de élites

ORLANDO VIERA-BLANCO
19/12/2023

María Corina ha dado un paso trascendente. Ha acudido al TSJ para reclamar sus derechos políticos. A nuestro juicio la estrategia fue acertada. No anticipó lo que haría, mantuvo un discurso adecuado [mal puede existir una inhabilitación si no existe un procedimiento], no ejerció un recurso de nulidad sino de queja y amparo, y políticamente hizo lo correcto: apersonarse dignamente al órgano judicial, para decir, aquí estoy, explíquenme cómo es que he sido inhabilitada y bajo cuál procedimiento.

Es una gran tentación y de hecho, no deja de ser verdad, decir que “el Acuerdo de Barbados a este punto “es sólo papel y disimulo” Pero la historia de liberación a democratización, de dictaduras a democracias nos demuestra, que los pactos transicionales no son puros ni impecables, es más, pueden llegar a ser absurdos e incluso ilegales, pero en un sentido posibilista, son la herramienta sobre la que hay que cabalgar.

Entre pactos te vea…

La transición Uruguaya arranca con el Pacto del Club Naval. Directrices que finalmente nunca se aplicaron. Pero dejó de lado posturas principistas como las del líder de derecha (Por la Patria/Partido Nacional) Wilson Ferreira, quien negaba todo diálogo que colocara sobre la mesa la “Ley de Caducidad de los Delitos Militares”. Julio María Sanguinetti a la cabeza del Partido Colorado y del Frente Unido, supo imponer la tesis que la paz y la democracia sólo llegarían al Uruguay “desistiendo posturas normativas-aun siendo injustas-y asumiendo sacrificios grupales (consensos), aun siendo duros, de cara al costo/beneficio que podían lograr: la libertad y la democracia”. Después del plebiscito que forzaron las negociaciones de 1981, Juan María Bordaberry abandona el poder quedando el camino abierto para las elecciones que ganaría el Frente Democrático Unido en 1984 con Julio María Sanguinetti a la cabeza. Wilson Ferreira nunca fue Presidente de Uruguay. Sanguinetti lo fue dos veces (1985-90/ 1990-95). El Acuerdo de Barbados es un pacto de fachada jurídicamente absurdo, pero es un instrumento de eficacia política inobjetable.

El caso venezolano–decíamos–parece confirmar la tesis de Burton y Higley, quienes sostienen que el origen de los sistemas democráticos está profundamente vinculado a la instauración de pactos de élites (elite settlements). El Pacto de Puntofijo nació de un consenso de “élites políticas”, cierto, pero expansivo a todos los sectores de la vida nacional: obreros, iglesia, empresarios, agroindustriales. Aún no hemos llegado a un punto de liberación. Pero el prólogo de esa búsqueda, es Barbados. María Corina no podía autoexcluirse de ese pacto transicional de liberación. Su mandato es agotar todos los actos necesarios para cumplir con la ruta electoral.

Vale mencionar que en Polonia la derecha liberal y autoritaria se burlaba del recién evocado principio de pacta sunt servanda, enunciado por el profesor Bronisław Geremek, arquitecto principal de la transición polaca a la democracia. Jarosław Gowin, uno de los principales intelectuales del partido Plataforma Cívica, durante el vigésimo aniversario del debate de la Mesa Redonda dijo: “Hasta hoy resuena aún en mis oídos la famosa declaración del profesor Geremek, pacta sunt servanda. Ya en el momento en que lo oí me pareció́ una disonancia profunda […] ¿Cómo podemos cumplir los acuerdos cerrados con unos criminales? Con un bandido que nos apunta con una pistola sólo se puede hacer un trato para arrancarle la pistola de la mano, y si llega la oportunidad de hacerlo, hay que aprovecharla sin dudarlo” […] Una lógica tremendista, impecable y muy seductora. Pero inviable de cara a una trepidante realidad: frente a gobiernos autoritarios los pactos transicionales no son espléndidos y cabales. Son simplemente posibles y utilitarios. Y en este capítulo estamos. La sagacidad que se antepone a la rectitud reglada.

La transición chilena la resume la constitución de Chile de 1.980 [por cierto aún vigente habiendo ganado el NO a la reforma este fin de semana]. Una constitución de vocación democrática que coexistió con un régimen autoritario. Y la alegría llegó a Chile con el referéndum de octubre de 1988 en el cual el país le dice NO a Pinochet y el referéndum de 1.989, donde se aprueba la constitución democrática de Chile, de 1980. Lo pactado debe honrarse, es ley entre las partes; lo pactado obliga [pacta sunt servanda] es un postulado contractualista del derecho civil. Pero en política, aun con regímenes autoritarios, deben esgrimirse irremisiblemente. Si no la salida no es política. Es otra…

Mientras la búsqueda sea una transición política pacífica, es necesario que se cumplan varias condiciones:1.- Eficiencia política de los factores democráticos en el proceso restaurador. 2.-Aprovechamiento de la crisis de gobernabilidad de la coalición dominante. 3.- Una sociedad civil fuerte. 4.- Un liderazgo político opositor unido 5.-Una comunidad internacional solidaria. Es el rol que ha jugado el Reino Unido y EEUU. María Corina no debe dejarlos colgado.

Crisis del régimen.

Uno de los elementos que permite un proceso de transición política de regímenes autoritarios a la democracia, es la crisis institucional, social, política y/o económica que enfrenta la coalición dominante. Según Ángel Sermeño; “una crisis de régimen es aquella situación producida a partir de la aparición de disfunciones e inestabilidades al interior del régimen mismo. Es la búsqueda de un equilibrio sumamente difícil de alcanzar y sostener…que no oculta ni obvia la presencia de múltiples cleavages (fracturas) existentes en la sociedad civil y que se transfieren a las estructuras políticas a través de los diversos actores incorporados al régimen político”. En definitiva, las crisis del régimen surgen a partir de la «inexistencia de equilibrio entre demandas políticas, apoyos, procesos decisionales y outputs o respuestas a nivel de la relación estructuras de autoridad-comunidad política», poniéndose, por tanto, en peligro la estabilidad y persistencia del régimen.

¿Cómo aprovecharlo en aras de propiciar la transición? El equilibrio, la unidad y coherencia de los factores de oposición debe traducirse en eficacia política. Y eficacia política es tener una oposición sistémica. Quien debe hoy construirla sin radicalización y sentido de apertura es María Corina. Y ese compromiso pasa por adherirse a los pactos celebrados por la plataforma unitaria, aun cuando María Corina Machado no ha participado en esos acuerdos. Al menos no visiblemente. Algunos podrían concluir que no son vinculantes o en todo caso, que podría desmarcarse de ellos, “asumiendo un nuevo camino”. Pero en la práctica no es así. Aun cuando los pactos suscritos nos luzcan antijurídicos e inconstitucionales, ilógicos en una visión reglada, lo pactado obliga políticamente. ¿El fin justifica los medios? Quizás lo que toca decir es que los medios justifican el fin…

La pérdida del equilibrio del régimen se expresa a través de la fractura de la coalición o debilitamiento de la coalición sostenedora de dicho régimen. Una expresión catalizadora de esa ruptura, es rasgar sus esquemas de manipulación y cerco institucional. Aunque resulta ilegal e injusto recurrir ante un TSJ [parcializado] una inhabitación que no existe, hacerlo agudiza la crisis política del régimen. En el epicentro tanto de la coalición dominante, de la oposición y de la sociedad en su conjunto, existen conflictos y tensiones. Una forma de aliviar las tensiones de una sociedad mayoritariamente fatigada y esperanzada en el cambio es trasladar la conflictividad a la coalición dominante y desencajar su esquema autoritario. Ese es el efecto y consecuencia del amparo y acción “revisoría” María Corina Machado.

La transición política suele caracterizarse por su incertidumbre y ambigüedad. Es decir, es un proceso al que sólo post festum se puede precisar su intensidad, profundidad y gradualidad en el cambio de régimen. Evaluar como bueno o malo, adecuado o inadecuado ciertas decisiones de factores de oposición de cara al reto de lograr la transición es por lo pronto irrelevante. El alcance positivo o no de esas decisiones lo sabremos después, logrado o no el quiebre de la coalición dominante. Mientras no ocurra, es preciso aprender de los errores. María Corina Machado a aprendido. Está dando demostraciones de madurez, de cómo hacer política frente a un régimen que no va de instituciones y en una pelea muy desigual. Ha puesto de lado posturas sustanciales, tajantes, y ha dicho con inteligencia política, “señor Maduro el problema de mi habilitación no es jurídico sino es político…por lo que estoy dispuesta a sentarme y conversarlo”. Entre tanto, hace lo que tiene que hacer: no dejarse provocar, ni dejarse autoexcluirse, y descolocar al contrario.

La frontera entre ascender o caer…

Las fronteras que demarcan el ascenso o caída en el reto restaurador de la libertad y la democracia, del inicio y el final de un régimen autoritario, son difíciles de anticipar. De ahí́ que la transición política puede definirse, “como aquel proceso a través del cual actores, instituciones, posiciones de poder y reglas del juego dejan de corresponder a la lógica del régimen anterior sin definirse del todo en una lógica distinta». Sentencia Sermeño: “La transición justamente termina cuando la lógica emergente queda inequívocamente afirmada”. Esto es fundamental. Pero mientras se agota el proceso transicional hacia la democracia y logramos imponer la lógica de la libertad, la justicia y la paz, debemos corresponder “la lógica” de la coalición dominante. Al decir de Julio María Sanguinetti, ese es el sacrificio por la libertad y la democracia, aun que nos parezca injusto.

Es la lógica del régimen anterior que, en medio de sus crisis y debilidades, se ve obligado a propiciar pactos de gobernabilidad y permanencia, por cierto, ilógicos a su usanza. Así tenemos o bien transiciones pactadas que rompen con el pasado como el caso del Estado Novo Salazarista [Portugal/1974] o aquellas que se ven obligadas a coexistir con él [España de Adolfo Suarez vs. Franquismo; el Chile de Pinochet].

María Corina ha evolucionado inmensamente la comprensión del régimen que enfrenta y cómo hacerlo. Sabe que es fundamental construir alianzas-sistémicas-con factores de oposición, de los cuales se desmarcó en términos competitivos, pero hoy debe aglutinar inevitablemente. Sabe que debe seguir el guión del Pacto de Barbados, que, aunque luce roto y pisoteado, es la base política escrita por la comunidad internacional. Y muy importante, sabe que sus decisiones ya no son individuales. El personalismo no paga porque hoy el mandato es un valor superior: cumplir con el pueblo que la ha elegido y le ha confiado liderar el cambio en Venezuela.

Si es necesario pactar lo ajeno a nuestra propia lógica, toca hacerlo hasta que podamos imponer la nuestra…En resumidas cuentas, María Corina hizo lo que tenía que hacer: política.

vierablanco@gmail.com

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