Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

Los resultados anunciados del referendo consultivo del Esequibo incrementan las dudas sobre la transparencia del Consejo Nacional Electoral -CNE-, en el primer evento organizado bajo la presidencia del inhabilitador Elvis Amoroso, consideraron expertos en entrevista con la Voz de América.

El Nacional

El politólogo Jesús Castellanos dijo al medio digital que el CNE se arriesga a comprometer aún más «su ya frágil» confiabilidad al presentar una cifra que contraría la percepción de ausentismo. Agregó que aún temprano el domingo el organismo dijo que la participación triplicaba las de otras votaciones.

Señaló que se dio una prórroga de dos horas en la jornada, a pesar de que no había reportes de múltiples votantes en la mayoría de los centros de votación en el país.

Y recordó que se permitió que el Partido Socialista Unido de Venezuela instalara los llamados «puntos rojos» cerca de los centros para incentivar a los electores a votar por la opción «SÍ» en las cinco preguntas planteadas por las autoridades.

“No solo ha quedado mal parado el régimen, también la institucionalidad electoral en su primera acción formal”, afirmó Castellanos.

«Este resultado rebasa cualquier expectativa. Ni la visión más optimista podía llegar a tanto», añadió el politólogo Doriam González. Prevé que tanto Nicolás Maduro como sus cercanos usarán ese resultado para ejercer un «mandato» de soberanía que ya está establecido en la Constitución.

Referendo «no aportará mucho»

El experto destacó que el proceso consultivo no despertó interés en los ciudadanos y que tampoco «aportará mucho» a la política real del país para defender el territorio, disputado con Guyana. Asimismo, dijo que el chavismo demostró una limitada capacidad de movilización y un bajo control político durante el referendo.

El politólogo Jesús Castillo Molleda expresó que el proceso dividió a la oposición en cuanto a participar o no en el proceso. Sí lo hicieron algunos líderes, como Henrique Capriles, exgobernador del estado Miranda, y Manuel Rosales, gobernador del estado Zulia.

En cambio, María Corina Machado, ganadora en la elección primaria con más de 90% de respaldo, decidió no votar. Enfatizó en varias ocasiones que la soberanía de Venezuela «no se consulta, se ejerce».

Las últimas semanas han sido cooptadas por el tema Guyana, con un alcance de blancos múltiples, donde el tema soberanía ha ido siendo desplazado por temas como referéndum sí, referéndum no, Corte Internacional de Justicia –también sí o no-, amenazas y aprestos militares; y en general, el tema se ha politizado a tal punto, y con tal movimiento de recursos, que nos lleva a la pregunta retórica de: ¿qué es lo que no estamos viendo?

Por: Benjamín Tripier – Infobae

En 2018, Guyana acudió unilateralmente a la CIJ, principal órgano judicial de la Organización de Naciones Unidas (ONU) para pedir resolver el diferendo, la cual se declaró competente para examinar la disputa sobre el Esequibo.

El viernes 1 de diciembre, la CIJ emitió unas recomendaciones provisionales hasta tanto se adopte una decisión final de la controversia; donde indica que las partes deben evitar empeorar la situación, “considera que el derecho de Guyana es plausible”, que se apoya en el Laudo Arbitral de París de 1899, que Venezuela no reconoce y se apoya en el Acuerdo de Ginebra de 1966 como el “único instrumento válido”.

Lo más fuerte del documento es cuando reconoce que es un territorio “bajo administración de Guyana” lo cual hace un corrimiento desde un cierto centro equilibrado de justicia, hacia el lado de Guyana, promoviendo todo lo contrario de lo que pregona (que sería no agravar el conflicto), dando pie a que Venezuela reaccione, intentando “administrar” también ella ese territorio.

Lo cierto es que la actuación de la CIJ no parece la más justa, sino con una parcialización evidente hacia el lado de Guyana.

El siguiente movimiento debe hacerlo Venezuela como reacción justa y natural, y contando con todo el instrumental jurídico y constitucional, para tomar un amplio abanico de decisiones que no se ciñan a un referéndum, que hasta podría limitar o contradecir los pasos que deberían darse.

Ojalá tengamos la claridad de no mezclar lo interno con este tema, y nos dediquemos a jugar con las reglas que el sistema nos va imponiendo, de forma tal de evitar que nos lleven a un camino muerto, dentro del cual ya no tengamos derechos prácticos reivindicativos.

Si lográramos que las decisiones de fondo se pospusieran, esperando superar las vulnerabilidades que tenemos ahora, ya habrá sido un gran logro, pensando que las siguientes generaciones sigan contando con el derecho que adquirimos con la independencia de España.

Así como se sabe que el gobierno no está preparado para entregar el poder, también podría anticiparse que tampoco está preparado para involucrarse en una asonada militar, ni contra Guyana, ni contra nadie más. Y ya sabemos que como Malvinas no puede ser, porque aquello se trató de un acto sorpresivo e inesperado, mientras que aquí, se dispararon las alarmas y, si contra todo pronóstico ocurriera, pues todos estarían esperándonos. Creo que ya ni patrullar podemos, porque pudieran considerarlo un acto de guerra.

El referéndum fue una acción defensiva, de perfil comunicacional, y como decía la convocatoria, “no vinculante”; pero que no le aporta ningún nuevo elemento de prueba a la causa, la cual ya está en la CIJ, así no nos guste, así no nos convenga, y así esté fuera del ámbito del Acuerdo de Ginebra, debido a lo cual, es que parece cada vez más claro que se trata de un acto político con perfil más electoral que de delimitación de territorio y soberanía.

Porque colocado en el contexto de los acuerdos de Barbados, y habiendo probado “las mieles” de la suspensión de sanciones, está claro que la toma de decisiones no deja mucho margen de maniobra; porque si bien Maduro pueda haberse acostumbrado a vivir con sanciones, el resto del chavismo no siente lo mismo; y una mala decisión que pudiera hacer a los gringos retroceder, pudiera tener un costo de cara adentro del chavismo que sigue sin estar seguro de quién debería ser su candidato presidencial para el 2024.

Y lo que pareciera cada vez más claro, es que se ha ido construyendo una especie de institucionalidad de cara adentro del chavismo, que da por hecho que debe haber elecciones en el 2024, y que una “nicaragüización” sería solo de última instancia y tendría costos internos muy altos. Por lo que, razonablemente, sí podríamos contar con elecciones para el 2024.

Lo que pudiera asociarse a una campaña electoral nacional, tal vez debería verse como una campaña electoral de cara adentro del chavismo, que es el paso previo (aun no reconocido abiertamente), para poder pensar en una verdadera campaña electoral: estamos moviéndonos en las primarias no declaradas del chavismo. Y así, ya podemos ver un poco más…

Independientemente de quién resulte ser el candidato, del otro lado tendrá a María Corina Machado, quien ha ido aglutinando las preferencias de las bases, dejando casi sin plataforma a los posibles contendientes de la oposición extra-primarias, incluyendo el que más medía, que era “er conde”. Pero bueno… ese es otro tema, y la prioridad del chavismo ahora, parece ser la propia tropa, donde no están muy contentos.

Hoy, tal vez como nunca antes, el liderazgo interno del chavismo está seriamente cuestionado, y cada decisión, cuenta… a favor o en contra, según el caso. Y entre el Esequibo y las sanciones, tienen razones para estar preocupados.

Creo que lo que no estamos viendo es el brutal desgaste del proceso chavista que se ha ido haciendo insostenible, y que actos como estos del referéndum, muy poco importantes para la gran masa del pueblo que no tiene una idea clara de qué es lo que allí ocurre, se convierte en un bumerang que expone la gigantesca brecha entre lo que al gobierno le preocupa, y las necesidades de la gente.

Hace tiempo vengo diciéndoles que el proceso revolucionario ya se agotó, y que lo mantienen vivo con procesos artificiales que le dan como una vida vegetativa, donde nada mejora y todo empeora. Es momento en que, como sociedad, nos hagamos la pregunta sobre si esto tiene que seguir así o si hay que hacer cosas para cambiarlo.

Como país y como sociedad, nos merecemos algo mejor.

Como se desprende de lo anterior, el foco político no está en la oposición sino en el chavismo, que se muestra, de cara afuera, como si no pasara nada; todo bajo el paraguas referencial del caso de los 80 uniformes naranja de presidiarios, que pudieran extenderse si aparecieran más amenazas de contendores potenciales.

Claro que es posible que, en febrero pasado, cuando se descubrió la trama de toma del poder nacida en PDVSA, las condiciones no estaban dadas. Pero desde entonces hasta ahora han pasado muchas cosas y el chavismo ha acelerado su desgaste y generado mayores niveles de descontento en sus bases; por eso es cada vez más potable el tema de una candidatura alterna.

Aun es solo por las redes… pero hay que recordar que antes era traición su sola mención; y pronto se hablará abiertamente, apuntando a que este referéndum aglutinador, se convierta en el ensayo general de las primarias del chavismo; las cuales, si bien aún no están maduras como para convocarlas, en algún momento se deberá “blanquear” la situación; porque la presión va aumentando en la medida que la población la va pasando peor.

El tema del dead line del 30 de noviembre que estableció EEUU para liberar presos y levantar inhabilitaciones, podría ser un check point sobre las verdaderas intenciones del chavismo de cumplir con la manifestación de voluntad de abrirse a lo democrático. Siendo que, para esta administración, el principal riesgo no es María Corina, sino una confrontación interna que deje sin defensas a los actuales dirigentes, frente a nuevos (no tan nuevos) que estén libres de sanciones personales y puedan emprender una gira por el mundo sin temor a ser detenidos.

Claro que para eso deben ganar la contienda interna primero, y a María Corina después. Lo cierto es que, a partir del lunes 4 de diciembre, habrá un nuevo juego, el cual no cambiará las condiciones objetivas, pero permitirá tener lecturas más amplias sobre lo que hoy, aun no podemos ver.

En el límite del plazo del 30 de noviembre, el gobierno de Venezuela presentó un protocolo de revisión de las inhabilitaciones, que conduce a que, al final del circuito, el mismo gobierno, a través del TSJ, las levante o las confirme; lo cual lleva a pensar que confirmará la más peligrosa, la de María Corina, y levantará la de Capriles. Lo cual no parece fair play, y lo más probable es que María Corina no se preste a ese juego.

Porque el dead line era para “definir medidas para levantar inhabilitaciones a candidatos de la oposición, comenzar la liberación de presos políticos venezolanos y también de estadounidenses injustamente detenidos”; y aun no hay presos liberados y el protocolo no parece razonable. En fin… habrá que esperar…

Por el momento, todo el peso está puesto en un referéndum que no aportará nada al sistema de pruebas ante la CIJ, máximo tribunal del mundo, y que será parte de la cadena de eventos para la sobrevida artificial, de un proceso que, como vengo diciendo, ya se agotó y no tiene nada nuevo para ofrecer.

La década de 2020 ha sido hasta ahora un tanto accidentada para la economía mundial. Primero con la pandemia de COVID-19 , que golpeó el crecimiento económico mundial, y luego con la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022, a partir de la cual los precios del petróleo se dispararon, alimentando la inflación. Las cadenas de suministro volvieron entonces a sufrir un nuevo descalabro, y Europa dejó de comerciar con su principal socio energético.

DW

También ha habido algunas tramas secundarias: la caída de las criptomonedas, el teletrabajo y la presencia cada vez más notable de la inteligencia artificial (IA) en la vida laboral cotidiana.

Así que, a medida que se avanza hacia 2024, ¿se encamina la economía mundial hacia el tan necesario respiro y la estabilidad?

Panorama general

Aunque la inflación se ha ralentizado considerablemente en las economías más avanzadas del mundo, los tipos de interés siguen siendo altos, y no se sabe con certeza cuándo podrán bajar,ya que los bancos centrales se muestran reacios a actuar con celeridad. Algunos expertos apuntan a que los efectos del endurecimiento de la política monetaria empezarán a notarse en 2024, al no haber tenido en 2023 el impacto que muchos creían probable.

«La economía global no se ha debilitado tanto como podríamos haber pensado que lo haría, dados todos los shocks que hemos visto», dijo a DW Adam Slater, economista jefe de Oxford Ecomomics. «Pero creemos que algo de eso es sólo cuestión de tiempo».

Slater espera que el crecimiento mundial sea considerablemente «más débil» el próximo año y no descarta recesiones técnicas.

Vigilando al «Dragón chino»

El enfriamiento de la economía china es algo que habrá que vigilar de cerca en 2024.

«Es importante para el crecimiento mundial y para el dinamismo de la economía asiática», sostiene Slater.

A principios de este año, el Banco Mundial advirtió de que el malestar económico de China pesaría sobre el conjunto de Asia Oriental, considerado uno de los grandes motores económicos del mundo.

Sin embargo, William Reinsch, del Center for Strategic & International Studies (CSIS) de Washington DC, es más optimista. «Una de las características interesantes de las economías controladas por el Estado es su capacidad para aplazar las consecuencias de sus errores», dijo a DW.

Sin embargo, un área que le preocupa es Taiwán. Aunque la reciente reunión entre Xi Jinping y Joe Biden sugirió algún tipo de deshielo en las relaciones entre Estados Unidos y China, la perspectiva de una invasión china de Taiwán se cierne sobre la economía mundial.

«Xi está pensando en el legado, y una de las cosas que quiere hacer es colocar la última pieza en el puzzle», afirma.

Ucrania, alimentos y combustible

Mientras que un conflicto en Taiwán es quizás algo que podría surgir en un futuro más lejano, es probable que la guerra en Ucrania siga teniendo una influencia significativa en la economía mundial en 2024.

Para Sushant Singh, la variable más importante es, «definitivamente, la guerra entre Rusia y Ucrania, porque afecta directamente a tres cosas: alimentos, abono y combustible». Puntualizó que «esas tres cosas afectan al mayor número de personas, sobre todo en el Sur Global».

Fiebre electoral

Más de 4.000 millones de personas acudirán a las urnas en todo el mundo en 2024. En el caso de Estados Unidos, Donald Trump aventaja actualmente al presidente Biden en las encuestas.Teniendo en cuenta que durante su última presidencia provocó una guerra comercial con China, existe una gran inquietud en torno a lo que supondría un segundo mandato para la economía mundial.

Pero, como nos han demostrado acontecimientos como la pandemia y la guerra de Ucrania, a menudo son las cosas inesperadas e imprevisibles las que tienen mayor impacto.

«Lo que más me preocupa son los cisnes negros, acontecimientos imprevisibles que provocan reacciones catastróficas», afirma Reinsch.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo este domingo desde Dubái que espera «sentido común» de Venezuela y Guyana para resolver la tensión entre los dos países por la región del Esequibo.

EFE

La tensión diplomática entre los dos países resurgió en las últimas semanas después de que la Asamblea Nacional venezolana convocara un referendo no vinculante sobre la disputa territorial, el cual será votado este domingo.

«Si hay algo que América Latina no necesita en este momento es confusión», dijo Lula en una rueda de prensa antes de embarcar para Berlín donde inicia este domingo una visita oficial.

«No se puede seguir pensando en pelear. Espero que prevalezca el sentido común, por parte de Venezuela y Guyana», agregó.

El mandatario brasileño recordó a la prensa que había hablado con los presidentes de ambos países y señaló que el referendo probablemente «de el resultado que quiere» el presidente venezolano Nicolás Maduro, pero «vamos a ver qué pasa».

Al ser cuestionado si tiene miedo de una guerra entre las dos naciones, Lula respondió que «la humanidad debería tener miedo de la guerra. La guerra sólo se hace cuando falta el sentido común, cuando se ha agotado el poder de la palabra».

Lula reforzó su frontera

El referendo que se vota este domingo en Venezuela consultará a la población sobre la posibilidad de incorporar el Esequibo -un territorio de casi 160.000 kilómetros cuadrados reclamado por Caracas desde hace más de un siglo- al mapa nacional y otorgarle la nacionalidad venezolana a los 125.000 habitantes de la zona en litigio.

Venezuela acusa al presidente de Guyana, Irfaan Ali, de ignorar los múltiples llamados de su homólogo venezolano, a «establecer un diálogo diplomático directo» para la resolución de la controversia.

Guyana aseguró este mes que «se acabó» el tiempo para una negociación y que confía en el proceso que lleva adelante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), que se declaró competente para decidir al respecto.

En los últimos días Brasil ha reforzado su presencia militar en la frontera norte del país a raíz de las tensiones diplomáticas pues el estado brasileño de Roraima, en plena selva amazónica, limita tanto con Venezuela como con la región guyanesa de Esequibo.

María Corina Machado afirmó este lunes que el pueblo se expresó sobre el referendo del Esequibo para suspender un evento dañiño a los intereses de Venezuela.

Vente Venezuela

«Al final, la verdad siempre se impone. Todos sabemos lo que pasó ayer: el pueblo suspendió un evento inútil y dañino a los intereses de Venezuela, porque la Soberanía se ejerce, no se consulta», escribió María Corina en su cuenta de Twitter.

La líder liberal resaltó que la misión ahora es convocar a todos los especialistas en matería de soberanía para defender el territorio venezolano ante la Corte Internacional de Justicia.

«Ahora debemos presentar una defensa impecable de nuestros derechos ante la Corte Internacional de Justicia, con el concurso de nuestros mejores especialistas, y demostrar que el Esequibo es de Venezuela».

La jornada del referendo consultivo sobre el Esequibo transcurrió el domingo 3 de diciembre con centros de votación sin colas ni filas de electores en espera por participar en un proceso que el gobierno de Nicolás Maduro promovió con un despliegue propagandístico en diversos frentes y plataformas, desde semanas atrás, como un acto de carácter «patriota».

Por: José Abreu Mena – El Pitazo

La forma en como se desarrolló la consulta dejó en evidencia no solo el funcionamiento de la llamada maquinaria electoral oficialista, sino también el disminuido poder de convocatoria de Maduro, de acuerdo con el consultor en opinión pública y campañas electorales, José Vicente Carrasquero, y el politólogo y analista de temas electorales, Jesús Castellanos, consultados por El Pitazo el domingo.

«El poder de convocatoria de Maduro, inclusive en cosas esenciales que tienen que ver con todos los venezolanos, es bastante bajo y es un asunto que debiera estar preocupando al chavismo de cara a 2024. Pareciera que Maduro no es el mejor líder que tiene el PSUV para confrontar unas elecciones en un momento de deterioro político y de desempeño verdaderamente precario del gobierno de Maduro», explicó Carrasquero vía telefónica.

El presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), Elvis Amoroso, pasadas las 10:00 pm, anunció una cifra sin la exactitud requerida: habló de 10.554.320 votos, pero no detalló el número de votantes que determinan el nivel de participación en el proceso. En ese contexto, si se divide la cantidad de votos anunciada por Amoroso entre las 5 preguntas, que representan 5 votos, se obtiene un aproximado de participación de 2.110.864 electores.

De acuerdo con Castellanos, al oficialismo tampoco le alcanzó con los mecanismos que ejecutó para garantizar, de algún modo, el control del voto y movilizar electores para una consulta que generaba más dudas que certezas.

Lea la nota completa siguiendo este enlace a El Pitazo

Un ex diplomático estadounidense que fungió como embajador de Estados Unidos en Bolivia ha sido arrestado en una larga investigación de contrainteligencia del FBI, acusado de servir secretamente como agente del gobierno de Cuba, según supo The Associated Press.

AP

Manuel Rocha, de 73 años, fue arrestado en Miami el viernes por una denuncia penal y se espera que se hagan públicos más detalles sobre el caso en una comparecencia ante el tribunal el lunes, dijeron dos personas que hablaron con la AP bajo condición de anonimato porque no estaban autorizadas a discutir una investigación federal en curso.

Una de las personas dijo que el caso del Departamento de Justicia acusa a Rocha de trabajar para promover los intereses del régimen cubano. La ley federal exige que las personas que trabajan para un gobierno o entidad extranjera dentro de Estados Unidos se registren en el Departamento de Justicia, que en los últimos años ha intensificado la represión penal de los grupos de presión extranjeros ilícitos.

El Departamento de Justicia declinó hacer comentarios. No estaba claro si Rocha tenía un abogado y un bufete de abogados en el que trabajó anteriormente dijo que no le representaba. Su esposa colgó el teléfono cuando la AP se puso en contacto con él.

La carrera diplomática de Rocha, de 25 años, transcurrió bajo gobiernos demócratas y republicanos, gran parte de ella en América Latina durante la Guerra Fría, un periodo de políticas y militares estadounidenses a veces de mano dura. Sus cargos diplomáticos incluyeron una temporada en la Sección de Intereses de Estados Unidos en Cuba, en una época en la que Estados Unidos carecía de relaciones diplomáticas plenas con el gobierno comunista de Fidel Castro.

Nacido en Colombia, Rocha se crió en un hogar de clase trabajadora en Nueva York y obtuvo una serie de títulos en humanidades en Yale, Harvard y Georgetown antes de incorporarse al servicio exterior en 1981.

Fue el principal diplomático estadounidense en Argentina entre 1997 y 2000, cuando un programa de estabilización monetaria de una década de duración respaldado por Washington se desmoronaba bajo el peso de la enorme deuda externa y el estancamiento del crecimiento, desencadenando una crisis política que llevaría al país sudamericano a pasar por cinco presidentes en dos semanas.

En su siguiente puesto como embajador en Bolivia, intervino directamente en la carrera presidencial de 2002, advirtiendo semanas antes de la votación que Estados Unidos cortaría la ayuda al pobre país sudamericano si elegía al ex cocalero Evo Morales.

“Quiero recordar al electorado boliviano que si votan a quienes quieren que Bolivia vuelva a exportar cocaína, eso pondrá en serio peligro cualquier ayuda futura de Estados Unidos a Bolivia”, dijo Rocha en un discurso que fue ampliamente interpretado como un intento de mantener el dominio de Estados Unidos en la región.

La táctica funcionó, pero tres años después los bolivianos eligieron a Morales de todos modos y el líder izquierdista expulsaría al sucesor de Rocha como jefe de la misión diplomática por incitar a la “guerra civil”.

Rocha también prestó servicios en Italia, Honduras, México y la República Dominicana, y trabajó como experto en América Latina para el Consejo de Seguridad Nacional.

La esposa de Rocha, Karla Wittkop Rocha, no quiso hacer comentarios cuando fue contactada por la AP. “No necesito hablar con usted”, dijo antes de colgar.

Tras su jubilación del Departamento de Estado, Rocha inició una segunda carrera en el mundo de los negocios, como presidente de una mina de oro en la República Dominicana propiedad en parte de la canadiense Barrick Gold.

Más recientemente, ha desempeñado altos cargos en XCoal, un exportador de carbón con sede en Pensilvania; Clover Leaf Capital, una empresa creada para facilitar fusiones en el sector del cannabis; el bufete de abogados Foley & Lardner y la empresa española de relaciones públicas Llorente & Cuenca.

“Nuestra firma sigue comprometida con la transparencia y seguirá de cerca la situación, cooperando plenamente con las autoridades si disponemos de cualquier información”, dijo Darío Álvarez, director general de las operaciones de Llorente & Cuenca en EE.UU., en un correo electrónico.

Luego de conocerse los resultados del primer boletín del Consejo Nacional Electoral (CNE), el presidente de la República, Nicolás Maduro, se expresó sobre los resultados de la consulta popular por el Esequibo de este domingo 3 de diciembre, catalogando el proceso de “éxito total”.

El Universal

“Ha sido un éxito total de la democracia. Una victoria abrumadora en toda Venezuela de cada pregunta con un nivel muy importante de participación del pueblo. Ganó Venezuela”, afirmó.

“Hemos dado los primeros pasos de una nueva etapa histórica para luchar por lo nuestro, para lograr recuperar lo que nos dejaron los libertadores”, dijo el mandatario desde la Plaza Bolívar, acompañado del Poder Popular que salió a las calles a celebrar el triunfo del «Sí». “El pueblo venezolano ha hablado alto y claro, y esta victoria le pertenece al pueblo de Venezuela sin discriminación ni partidismo”, afirmó.

Además, reconoció el trabajo del Consejo Nacional Electoral y del Plan República por la impecable jornada realizada en el Referéndum Consultivo.

«¡Llueva truene o relampaguee el Referéndum va y el Referéndum se hizo!», destacó el jefe de Estado.

La cifra de 10,5 millones de votos está «en contraste» con la percepción ciudadana de cuántos electores participaron, dicen los expertos. El chavismo cumplió con ciertos objetivos políticos, pero demostró escasa movilización electoral, observan los analistas.

La Voz de América

Los resultados del referendo consultivo en Venezuela sobre el Esequibo arrojan nuevas sombras sobre la transparencia del Consejo Nacional Electoral de cara a las presidenciales de 2024 y no disipan las dudas sobre su impacto real en la defensa del territorio en disputa con Guyana, de acuerdo con los expertos.

El Consejo Nacional Electoral anunció la noche del domingo la «victoria» del Sí promovido por el chavismo en las 5 preguntas consultadas a los venezolanos sobre el Esequibo, con entre el 95 % y 98 % en cada una de ellas.

Pero la cifra más esperada fue la de la participación: según el CNE venezolano, se registraron 10,5 millones de votos en las urnas el domingo.

Ese número representa la mitad del padrón de votantes del país, de más de 21 millones de personas. Ni siquiera el expresidente Hugo Chávez pudo alcanzar 10 millones de votos en la cima de su popularidad, a pesar de que lo planteó como meta en una elección, en 2005, donde quiso lograr «10 millones por el buche».

Algunos analistas, como el politólogo Nicmer Evans, incluso plantearon la duda de si Elvis Amoroso, presidente del CNE, se había equivocado de términos y se había referido a esa cantidad de «votos», no de votantes, tras sumar 5 respuestas a las preguntas por cada elector que fue a participar el domingo.

Henrique Capriles Radonski, excandidato presidencial del opositor Partido Primero Justicia, aseguró que Amoroso reportó una participación de 2,1 millones de electores. «No se atrevió a decirlo (…) eran 5 votos por elector», escribió, un cálculo según el cual tendría fundamento la cifra reportada, de 10,5 millones.

Luis Vicente León, presidente de la firma Datanálisis, destacó que Amoroso no compartió el porcentaje de abstención del electorado, que habría aclarado la «duda razonable» sobre cuántos electores realmente votaron.

Expertos consultados por la Voz de América advierten que la duda sobre la cifra de votantes queda latente, afectando la transparencia del órgano comicial en su primer acto de votación tras su renovación y su peso en el caso Esequibo.

El politólogo y especialista en análisis de asuntos electorales en Venezuela, Jesús Castellanos, comentó a la VOA que el Consejo Nacional Electoral «se arriesga a comprometer aún más su ya frágil confiabilidad” presentando una cifra que, al menos inicialmente, rivaliza con lo percibido por parte de la ciudadanía, de ausentismo.

Además, destacó que ese mismo órgano dijo temprano el domingo que la participación de votantes ya triplicaba las de otras votaciones, aprobó una prórroga de dos horas sin reportes generalizados de múltiples votantes en la mayoría de los centros de votación del país y permitió la instalación de llamados «puntos rojos» de oficialistas cerca de los centros de votación para apoyar el «sí».

“No solo ha quedado mal parado el régimen, también la institucionalidad electoral en su primera acción formal” desde su renovación por parte de la Asamblea Nacional de mayoría oficialista, en agosto pasado, apuntó.

Cifras «en contraste»

El politólogo Doriam González estimó en conversación con la VOA que las cifras oficiales de participación entran “fuertemente en contraste” con la percepción de la ciudadanía sobre cuánta gente votó el domingo.

«Este resultado rebasa cualquier expectativa, ni la visión más optimista podía llegar a tanto», comenta sobre la cifra oficial.

Según adelantó durante la tarde el presidente Nicolás Maduro, se pudo ver en los centros de votación “un mar de gente” y el pueblo acudió “masivamente” en el referendo consultivo, a pesar de que algunos analistas y actores políticos reportaron una baja participación de electores.

Lea la nota completa siguiendo este enlace a La Voz de América

La Administración de Joe Biden dijo el viernes estar «profundamente preocupada» por la persistencia del régimen de Nicolás Maduro en mantener prisioneros políticos, una actitud que según La Casa Blanca podría llevar a la reinstauración de sanciones económicas contra la tiranía de Venezuela.

Por: Nehomar Hernández – La Gaceta de la Iberosfera

«Estamos profundamente preocupados por la falta de progreso en la liberación de ciudadanos estadounidenses y presos políticos venezolanos detenidos injustamente (…) Estamos preparados para tomar medidas en los próximos días para suspender ciertos alivios de sanciones a menos que haya más avances«, dijo al respecto el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Kirby.

Washington había dado a Maduro hasta el 30 de noviembre para dar muestras de apertura en dos sentidos: la liberación de personas que están en la cárcel por disentir del régimen y el avance en condiciones electorales que permitan la realización de elecciones presidenciales transparentes y justas en 2024.

En lo que respecta al primer asunto la tiranía venezolana sólo ha liberado a cinco presos políticos desde que inició el proceso de negociaciones en la isla de Barbados, entre ellos los exdiputados Roland Carreño y Juan Requesens. Sin embargo, de acuerdo a números actualizados de la oenegé Foro Penal en la nación hispanoamericana permanecen encarceladas al menos 275 personas por disentir del sistema.

Asimismo, en el último apartado el régimen chavista ha sido conminado a levantar las inhabilitaciones políticas que pesan sobre buena parte de los líderes de la oposición, las cuales les impiden ser candidatos en cualquier tipo de elección en el país.

Esto es especialmente importante en el caso de la líder de la formación Vente Venezuela, María Corina Machado, quien hace poco más de un mes resultó ganadora por abrumadora mayoría en unas internas en las que se definió el liderazgo de la oposición y se seleccionó al eventual contrincante de Maduro en los comicios del año próximo. Sin embargo, Machado se encuentra inhabilitada actualmente.

El jueves el reino de Noruega, país que ha fungido como mediador en los diálogos adelantados en Barbados entre la oposición y el régimen, señaló en un comunicado que dichas inhabilitaciones podrían ser revisadas eventualmente por una sala del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).

«Damos ciertamente la bienvenida al anuncio de ayer de los representantes de Maduro y de la Plataforma Unitaria que define el marco para una rehabilitación rápida de todos los candidatos. Es algo que hemos defendido. Es una noticia bienvenida y creemos que también es importante», indicó sobre esto último Kirby.

Ahora bien, el Supremo del país caribeño se encuentra desde hace años secuestrado por el chavismo, tomando decisiones que en modo alguno reflejan praxis ajustadas a derecho, sino que, por el contrario, siempre favorecen al régimen. De allí que albergar esperanzas sobre una eventual habilitación de Machado por esta vía luce, si no como algo imposible, al menos como un asunto cuesta arriba.

En la historia reciente del país la tiranía encabezada por Maduro ha empleado las negociaciones con la oposición como un método para dividir a la disidencia mientras gana tiempo. Del mismo modo, éstas han servido como un instrumento para engañar permanentemente a la comunidad internacional y, en el camino, consolidar la permanencia del chavismo en el poder.

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