Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

Después de una serie de negociaciones manejadas bajo el más absoluto hermetismo entre los gobiernos de EEUU y Venezuela, el pasado 17 de octubre la oposición y el gobierno firmaron en Barbados un acuerdo parcial para celebrar elecciones en 2024.

Por: Benigno Alarcón – Infobae

EEUU advirtió que impondrá nuevas sanciones al régimen de Maduro si antes del 30 de noviembre no da nuevos pasos hacia unas elecciones libres
El hecho de que se retomaran las negociaciones iniciadas en 2021 en México, y que pocos días después se celebraran las primarias de la oposición, hizo disparar las expectativas sobre las posibilidades de una salida a la grave situación política del país –origen de buena parte de sus problemas económicos y sociales–.

Todos los intentos previos de acuerdo fracasaron al llegar al punto de las concesiones políticas y las garantías electorales que debía ofrecer el gobierno a sus opositores.

En cualquier caso, persisten las dudas sobre la viabilidad de una transición negociada en Venezuela. Sobre todo después de que el tribunal supremo venezolano invalidara el proceso electoral opositor.

¿Fuera o sobre (la mesa)?

Lo que puede obtenerse fuera de la mesa de negociación compite con lo que se coloca sobre la mesa de negociación. Alcanzar un acuerdo no solo depende de lo que sucede en la negociación entre las partes sino también del cálculo costo/beneficio que cada una hace al comparar lo que puede conseguir del proceso frente a lo que puede obtener –o mantener– por otros medios.

Muchos de los investigadores dedicados a estudiar y explicar las variables clave de los momentos de transición política han identificado patrones comunes en procesos con dinámicas históricas y sociales muy distintas. Entre estos patrones comunes está lo que el politólogo estadounidense Robert Dahl llamó el balance entre costos de tolerancia y costos de opresión.

Mantener el ‘statu quo’

Cuando se está en presencia de regímenes que han ejercido el gobierno de manera autoritaria, y sobre todo durante un largo período de tiempo (como en el caso de Venezuela), todo movimiento hacia la alternancia en el poder se convierte en una amenaza real para los intereses, el patrimonio, la seguridad y la libertad de quienes se benefician del statu quo.

En ese sentido, un gobierno con vocación autoritaria, que ha recurrido al uso de la fuerza, la violación de derechos humanos y la manipulación del estado de derecho, y cuyos actores esenciales podrían ser procesados penalmente, se encontrará ante un dilema cuando la presión por reformas democráticas o el poder de los grupos de oposición crezca.

En el caso de Venezuela, el proceso de cambio político tendrá que ser resuelto considerando la relación costo/beneficio entre tolerancia y opresión.

Tolerancia u opresión

El costo de la tolerancia se refiere al grado de aceptación de cambios que pueden incrementar el poder de los grupos de oposición y poner en riesgo la continuidad del gobierno, así como la riqueza, el statu quo, la libertad y la seguridad misma de las élites gubernamentales.

El costo de la opresión es el que el gobierno estaría dispuesto a asumir si fuese necesario, e incluso por medio del uso de la fuerza, para evitar elecciones u otras decisiones que pudieran implicar un cambio político. Este costo se expresa en términos de legitimidad, pérdidas económicas (para el país y para el gobierno) e incluso en pérdida de vidas humanas. Todo a cambio de mantenerse en el poder.

Opresión (manifestada en forma de represión pero también mediante apertura de procesos judiciales, fiscales, administrativos, manipulaciones clientelares, entre otros) y tolerancia (entendida como la disposición a permitir un cambio de actores y reglas en el ejercicio del poder) son las dos estrategias disponibles para un régimen autoritario. Pero ambas tienen costos y beneficios.

En la medida en que el costo de la opresión se vuelva inmanejable para el gobierno, o exceda al de la tolerancia, mayores serán las posibilidades de que éste coopere y permita más competitividad electoral real y una transición política.

Decisión racional

Desde la perspectiva de la teoría de juegos, el escenario político venezolano, donde los costos de transición para quienes están en el gobierno pueden ser potencialmente elevados, coincide con el dilema del prisionero. Esto es, que sus decisiones racionales les llevan a una situación inicial de no cooperación al proceso de apertura democrática, tanto por la búsqueda de la mayor ganancia individual posible como para evitar situaciones que, si la otra parte decide no cooperar, les coloquen en peores resultados que los que podrían obtener no cooperando.

Tenemos, pues, una situación inicial que dificulta la cooperación de los actores involucrados: los costos de tolerancia no juegan a favor de la cooperación porque quienes ocupan el poder tendrían mucho que perder si no pueden garantizarse la cooperación del otro.

Si a eso se le añade el factor opresión, las posibilidades de cooperación se reducen aún más, pues en una situación de conflicto asimétrico la ganancia que obtendría la parte más poderosa de la cooperación recíproca no es más atractiva que lo que ya tiene no cooperando.

Alto costo

En el caso particular de Venezuela, los costos de tolerancia son muy altos para los actores gubernamentales por el riesgo que supondría para el gobierno enfrentar los presuntos actos de corrupción, las investigaciones sobre delitos perseguibles internacionalmente y la violación de derechos humanos. Y en comparación, los costos de opresión resultan relativamente bajos.

Las potenciales consecuencias de cualquier posible cambio en lo político pondrían a muchos de los actores de la élite gubernamental en una situación de muy alta vulnerabilidad.

Difícil balance

Esta situación, que combina altos costos de tolerancia y bajos costos de opresión, genera un juego asimétrico en el que una de las partes, el gobierno, mantiene mayores incentivos para no cooperar.

La resolución del dilema entre permitir o no el cambio político dependerá, en esencia, de la estimación que haga el gobierno del balance entre sus potenciales costos de tolerancia a un cambio político y los costos de mantener el poder por la fuerza, de ser necesario.

En un escenario cuyo balance es de mayores costos de tolerancia que de opresión, los incentivos para cooperar y alcanzar una solución negociada para quien puede imponerse por la vía represiva son y serán inexistentes mientras no cambie el equilibrio entre ambas variables.

La Vinotinto ya entrena en Indonesia para su debut en el Mundial Sub 17 que tendrá lugar este domingo 12 de noviembre frente a Nueva Zelanda. El grupo viajó al país este lunes para prepararse para su primer enfrentamiento en el estadio Jalak Harupat de Bandung. El choque tendrá lugar a las 10:00 CET (5:00 am hora Venezuela).

El Nacional

Dirigidos por Ricardo Valiño, los 21 convocados se prepararon desde el mes de octubre para la cita con partidos en España, donde ocurrió la baja por lesión del portero Diego Ochoa. Tras anunciarse que su reemplazo sería Salvador Bolívar, el grupo viajó desde allí hasta Bandung.

No será la primera vez que la Vinotinto Sub 17 enfrente a Nueva Zelanda en un torneo. En septiembre de este año el combinado logró vencer al equipo 2-0 en el Torneo International Youth Football 2023 donde resultó campeón. Nueva Zelanda, por su parte, llega a la cita mundialista con un registro de 8 Mundiales Sub-17, en los cuales alcanzó los octavos de final en 2009, 2011 y 2015.

El combinado Vinotinto debutará en el Mundial Sub 17 como parte del Grupo F donde enfrentará también a México el miércoles 15 de noviembre. Luego, el sábado 18, se medirá con Alemania, que es Campeón de Europa Sub-17 de la UEFA 2023. Ambos partidos serán a las 10:00 CET (5:00 am hora Venezuela).

En octavos de final jugarán los dos primeros de los seis grupos y los cuatro mejores terceros.

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) afirmó que en Venezuela, “igual que por muchos años”, se mantiene el “constante y sistemático régimen de censura” que “genera autocensura entre los medios” independientes.

EFE

Según un informe preliminar de la SIP, que debe ser aprobado este domingo por la Comisión de Libertad de Prensa en Asamblea General, en el país caribeño “al menos dos emisoras salen del aire cada mes” por orden del ente regulador del Estado, la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), a cuyo “criterio discrecional” están sujetos medios televisivos y radiales.

Señala que “Conatel también siguió censurando y cerrando espacios de los medios impresos independientes que se vieron obligados a migrar a plataformas web”, donde también se registran bloqueos.

“Los periodistas se ven asediados por el régimen, son acosados y amenazados cuando intentan cubrir protestas sociales o denuncian irregularidades y corrupción”, aseveró la SIP.

El documento recoge algunas violaciones a la libertad de prensa que han tenido lugar en lo que va de 2023 y cita un informe del Instituto de Prensa y Sociedad (Ipys) de Venezuela, en el que se reveló que entre mayo y agosto de este año se registraron 117 violaciones a la libertad de expresión que afectaron a 68 trabajadores de la prensa.

Como aspecto positivo, la SIP destacó la liberación del periodista Roland Carreño, detenido desde octubre de 2020 y excarcelado el pasado 18 de octubre, como parte de una nueva negociación entre el chavismo y la oposición.

No obstante, recordó que el periodista “fue víctima de desaparición forzada y en seis ocasiones fueron solicitadas medidas humanitarias por problemas de salud”, y que, además, el Grupo de Trabajo sobre Detención Arbitraria, del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, declaró arbitraria su detención y “alertó que el encarcelamiento es una práctica sistemática en el país”.

El informe expone, al menos, 22 casos concretos que dan cuenta de la persecución a la prensa, entre los que destacan el cierre de emisoras y espacios informativos dentro de ellas, la intimidación a periodistas y medios de comunicación por parte de funcionarios públicos y el bloqueo a portales digitales.

La SIP, organización sin fines de lucro, dedicada a defender y promover la libertad de prensa y expresión en las Américas, está integrada por más de 1.300 publicaciones del hemisferio occidental.

En el comienzo de la ofensiva sobre Hamas en Gaza, el ministro de Defensa israelí, Yoav Gallant, dijo ante la Comisión de Asuntos Exteriores y Defensa de la Knesset que una vez eliminado el grupo terrorista, Israel trataría de “quitarse de encima la responsabilidad sobre la vida en Gaza y la creación de una nueva realidad de seguridad para los ciudadanos de Israel y para los residentes de Gaza”. Fue cuando el mundo, y particularmente Estados Unidos, comenzó a plantearse algunas opciones para el día después, que van desde la intervención de una fuerza internacional hasta la entrega directa del enclave a la Autoridad Palestina que gobierna en Cisjordania.

Por: Gustavo Sierra – Infobae

Esta semana, el primer ministro Benjamin Netanyahu tiró por la borda toda esta especulación sobre el tema cuando aseguró que tras la guerra Israel tendrá “responsabilidad sobre la seguridad” en Gaza de forma indefinida. Es decir, quiere reocupar la Franja como lo hizo hasta 2005. Algo que el presidente estadounidense Joe Biden le advirtió que sería “un grave error”. Su secretario de Estado, Antony Blinken, especificó que desde el punto de vista de Washington no puede haber una ocupación permanente de Gaza ni ningún desplazamiento forzoso de palestinos fuera de Gaza. También descartó cualquier reducción de su territorio. Algunos funcionarios israelíes han propuesto la creación de una “zona tampón” más amplia alrededor de Gaza, en tierras extraídas del enclave.

Aún falta bastante tiempo para llegar al punto de derrotar militarmente a Hamas y eliminar completamente su posibilidad de seguir gobernando Gaza, pero la discusión sobre el día después se está dando en este momento en los círculos diplomáticos más altos de los que participan funcionarios de los gobiernos de Israel, Estados Unidos, Qatar, Jordania, Egipto y la Autoridad Palestina. Y todo transcurre con un cronómetro cuyas agujas dan vueltas a velocidades más cercanas a los récords atléticos que a la política internacional. Las acciones militares israelíes están marcadas por una “ventana de legitimidad” que se cierra un poco más con cada bomba que cae y mata a civiles.

“La idea de que Israel recupere el control de esta zona puede estar en la agenda de algunos de los elementos más extremistas del actual gobierno, que imaginan que Gaza forma parte de Eretz Yisrael, el Gran Israel en el sentido bíblico. Pero las voces más razonables de Tel Aviv querrán salir lo antes posible. Habrá una lucha política importante”, afirma Ahron Bregman, politólogo y especialista en el conflicto palestino-israelí del King’s College de Londres.

Lo que expresa Netanyahu es la posición que tienen muchos dentro de su gobierno y que no lo expresaron abiertamente para no empeorar las cosas tras el brutal ataque terrorista de Hamas del 7 de octubre que dejó 1.400 israelíes muertos y unos 240 rehenes. La coalición que lo acompaña está plagada de extremistas. Amichai Eliyahu, ministro de Patrimonio, sugirió recientemente lanzar una bomba nuclear sobre Gaza. Zvi Sukkot, el nuevo jefe del comité parlamentario que supervisa la Cisjordania ocupada, es un ideólogo de extrema derecha que fue investigado por el Shin Bet, el servicio de seguridad israelí, por sus actividades sediciosas. Ellos son los que animan a los colonos judíos que ocupan colinas en Cisjordania y disparan directamente contra los legítimos dueños de las tierras en el territorio palestino.

“Si Israel se fue en 2005, fue porque Ariel Sharon, entonces primer ministro, había llegado a la conclusión de que se había vuelto demasiado difícil permanecer frente a 1,4 millones de palestinos hostiles en la Franja de Gaza. Eso es aún más grave hoy con una población que supera ya los 2, 2 millones”, opinó Amnon Aran, profesor de la City University de Londres en una entrevista con France24. “Una ocupación exigiría movilizar demasiados recursos durante bastante tiempo. Significaría que Israel tendría que gestionarlo todo, desde el buen funcionamiento de escuelas y hospitales hasta el sistema de alcantarillado. Y como los gazatíes nunca aceptarían una administración de ese tipo, se necesitarían soldados para proteger la administración sobre el terreno. Esto costaría una fortuna y los enfrentamientos con la población local serían inevitables”.

El corredor humanitario que se abrió en Gaza tras el llamado a pausas en el combate por parte de Estados Unidos. (IDF/Israel)
El corredor humanitario que se abrió en Gaza tras el llamado a pausas en el combate por parte de Estados Unidos. (IDF/Israel)
De cualquier forma, antes Israel tendrá que alcanzar su objetivo de eliminar por completo a Hamas en una región donde los terroristas podrían obtener refugio a apenas unos pocos kilómetros de la Franja sin que los soldados israelíes puedan hacer demasiado al respecto. En este sentido, los comentaristas se han mostrado un tanto escépticos ante el objetivo de eliminar definitivamente a Hamas como amenaza. En un ensayo del presidente del Proyecto Estados Unidos/Oriente Próximo, Daniel Levy, publicado en The New York Times, este argumenta: “A largo plazo, el compromiso del gobierno israelí de destruir a Hamas corre el riesgo de convertirse en otro santo grial inalcanzable… Una cosa que el 7 de octubre dejó sorprendentemente clara fue que Israel no puede proporcionar seguridad a sus ciudadanos controlando a millones de palestinos, a los que se niegan sus derechos y libertades y que viven bajo un sistema de violencia y desigualdad estructural permanente. La multitud del `no al alto el fuego´ debe desistir de animar a Israel a aferrarse a la ficción históricamente desacreditada de que la resistencia armada arraigada en un pueblo oprimido puede eliminarse mediante el despliegue de métodos militares aún más feroces.”

La opción que se ve desde Washington como más factible es la de recurrir al antiguo Al Fatah de Yasser Arafat, que está en manos del presidente de la Autoridad Palestina Mahmud Abbas desde la muerte del viejo líder. Ambos, Abbas y su partido, están muy desgastados. La mayoría de los palestinos los rechazan y muchos los acusan de algunas de las peores prácticas clientelistas y de corrupción, pero “es lo que hay”. El resto del liderazgo palestino está demasiado fragmentado o se imponen otras organizaciones extremistas similares a Hamas como la Jihad Islámica.

Abbas ya dio el primer paso al condenar la matanza de Hamas diciendo que “esas acciones no representan al pueblo palestino”. Pero hay que ver cuál será su actitud con el transcurrir del tiempo y la evolución de la tragedia humanitaria que se está produciendo en Gaza con el ataque indiscriminado israelí que ya dejó 10.000 muertos. De cualquier manera, en Gaza nadie lo recibirá con los brazos abiertos. “Aunque entre una ocupación permanente israelí y un gobierno de transición de la Autoridad Palestina, la población podría aceptarlo como un mal menor”, opina Shahin Modarres, del Equipo Internacional para el Estudio de la Seguridad (ITSS) con sede en Verona, Italia.

En todo caso, con Abass adentro o no, la seguridad va a quedar en manos de Israel o de una fuerza internacional que podría proporcionar las Naciones Unidas, siempre con el ejército de Tel Aviv manteniendo la prerrogativa de actuar ante cualquier amenaza que pueda surgir desde Gaza. Y hay que tener en cuenta que las consecuencias de todo lo que está sucediendo hoy, podrían modificarse radicalmente en unos pocos días. Lo que suceda con los 240 rehenes en manos de Hamas es fundamental. “No nos podemos olvidar de que lo que pueden hacer las fuerzas israelíes es eliminar físicamente a los líderes de Hamas, pero no el resentimiento y la ira por la violencia aplicada, más allá de que pueda o no ser justificada”, comenta Ahron Bregman del King’s College. “Por eso es que los israelíes -y el resto del mundo- tienen que pensar cuidadosamente en el día después. Por el momento, parecen estar demasiado enojados como para pensar racionalmente”.

Estados Unidos, el principal apoyo internacional de Israel, pidió públicamente pausas humanitarias en los combates, que Israel tuvo que aceptar, aunque con grandes limitaciones. ¿Hasta cuándo el premier Netanyahu va a poder seguir con su postura cercana a la intransigencia? Un titular de la revista The Economist se pregunta esta semana si Washington “desconectará” la operación israelí en Gaza, planteando la noción de la “legitimidad” política internacional de Israel para golpear a Hamas mientras continúan las muertes de civiles. Aunque Israel se está preparando para una larga campaña, este prestigioso medio dice: “En la práctica lo que los oficiales israelíes llaman su ‘ventana de legitimidad’ es probablemente mucho más corta. La rapidez con que se cierre esa ventana dependerá en gran medida de Washington”. No hay que olvidar que Estados Unidos suministra a Israel las armas, apoyo diplomático y un paquete de ayuda por unos 14.000 millones de dólares. En este contexto, Joe Biden tiene mucho que decir sobre cuánto pueden durar las operaciones y cuál será la situación de Gaza al fin de la guerra.

La analista estadounidense Anne Applebaum argumentó que Occidente debe pasar a una estrategia mucho más agresiva para derrotar a Rusia en la guerra, de modo de poner fin a la ofensiva y evitar el surgimiento de una nueva era de grandes conflictos globales.

Infobae

En un artículo publicado en The Atlantic, Applebaum, experta en la historia de Europa del Este y autora de exitosos libros como “Gulag” y “Hambruna roja”, afirmó que después de más de 21 meses de guerra, el presidente ruso, Vladimir Putin, no ha abandonado sus ambiciones imperiales sobre Ucrania.

Señaló que Putin sigue creyendo que puede ganar el conflicto debilitando el apoyo de Estados Unidos, la OTAN y la Unión Europea al gobierno de Volodimir Zelensky.

“Putin confía en que el Partido Republicano, algunos de cuyos miembros han difundido propaganda rusa, gane las elecciones presidenciales estadounidenses de 2024 y retire el apoyo a Ucrania”, sostuvo Applebaum.

Según sus cálculos, desde el inicio de la invasión el 24 de febrero de 2022, las fuerzas rusas se han retirado de aproximadamente la mitad del territorio ucraniano que lograron ocupar inicialmente. La experta estima que al menos 88.000 soldados rusos han muerto y más de 176.000 resultaron heridos en los combates.

Además, calcula que Rusia ha perdido miles de millones de dólares en equipamiento militar destruido, incluyendo varios miles de vehículos blindados, cientos de tanques, aviones y helicópteros, así como buques de guerra hundidos en el Mar Negro.

Pese a estas enormes bajas, Applebaum advirtió que Putin parece creer que aún puede ganar la guerra política y económicamente si logra debilitar a Ucrania y erosionar el respaldo de sus aliados. “Si no puede ganar en el campo de batalla, ganará usando intrigas políticas y presión económica”, afirmó.

Ante este escenario, la analista hizo un llamado a EEUU, la OTAN y la UE a dejar de lado la estrategia reactiva de solo apoyar a Ucrania y pasar a una política mucho más proactiva para derrotar completamente a Rusia en todos los frentes. La experta propone una batería de medidas concretas para Occidente:

  • Aumentar drásticamente el presupuesto militar para igualar el gasto bélico ruso, que alcanza el 40% del presupuesto estatal anual de Rusia.
  • Modernizar los arsenales y acelerar la producción armamentística para poder abastecer rápidamente a Ucrania con las armas avanzadas que necesita.
  • Confiscar los bienes rusos congelados en el exterior, calculados en unos 300.000 millones de dólares, para transferirlos a Ucrania en compensación por los daños de guerra.
  • Usar todos los medios necesarios para socavar la industria bélica rusa, incluyendo ciberataques, sabotajes a instalaciones y el bloqueo de componentes clave importados.

Applebaum argumentó que Occidente debe entender que la invasión rusa a Ucrania marca el inicio de “una nueva era de conflicto entre grandes potencias”, por lo que la respuesta debe estar a la altura de la amenaza.

La analista advierte que una victoria rusa no solo destruiría a Ucrania, si no que fortalecería el poder desestabilizador global de Putin, alentando futuras agresiones de Rusia y sus aliados, como China o Irán. Por ello, insiste en que la guerra solo terminará cuando el sueño neoimperialista ruso sobre Ucrania sea completamente abandonado, al igual que ocurrió con el fin del colonialismo europeo sobre Argelia o Irlanda en el siglo XX.

“Debemos demostrar que nuestro compromiso con el principio de que Rusia debe pagar reparaciones a Ucrania es real”, enfatizó Applebaum.

“La conquista de Ucrania podría empoderar a Irán, Venezuela, Siria y el resto de los aliados de Putin. Todavía podría alentar a China a invadir Taiwán. Todavía podría conducir a un nuevo tipo de Europa, una en la que Polonia, los estados bálticos e incluso Alemania estén bajo constante amenaza física, con todas las consecuencias que ello conlleva para el comercio y la prosperidad. Una Europa permanentemente en guerra, una idea que parece imposible para la mayoría de la gente en Occidente, sigue pareciendo eminentemente plausible para el presidente ruso. Putin pasó una parte importante de su vida como oficial de la KGB, representando los intereses del imperio soviético en Dresde. Recuerda cuando Alemania Oriental estaba gobernada por Moscú. Si pudo ser así una vez, ¿por qué no otra vez?”, se preguntó.

Y concluyó: “Al aprender a luchar contra Rusia, una autocracia sofisticada con ambiciones globales, estaremos mejor preparados para conflictos posteriores y más grandes, si alguna vez hay una lucha más amplia con China o Irán. Y, lo que es más importante, al derrotar a Rusia podríamos ser capaces de detener esos conflictos más grandes antes de que comiencen. El objetivo en Ucrania debería ser poner fin a la brutal invasión rusa y disuadir a otros de lanzar otra en otro lugar”.

Una desconocida enfermedad mortal, una comunidad perseguida por un invasor despiadado y unos valientes médicos y religiosos.

Por: Juan Francisco Alonso – BBC News Mundo

La anterior parece la lista de ingredientes de una película de Hollywood, pero forman parte de un episodio no muy conocido de la II Guerra Mundial y del que este año se conmemorarán ocho décadas.

Todo ocurrió en Roma a finales de 1943, cuando las tropas de la Alemania nazi tomaron la capital italiana tras el derrocamiento de su aliado, el fascista Benito Mussolini, a manos de un grupo de militares, empresarios y políticos.

Luego de hacerse con la «ciudad eterna», los soldados de Adolfo Hitler iniciaron una cacería contra la comunidad judía de la urbe, que hasta entonces se había salvado de la brutal persecución y aniquilamiento registrada en otras zonas de Europa.

Para evitar ser deportados a los temidos campos de concentración, de los cuales habían comenzado a llegar informaciones, muchos judíos se refugiaron con vecinos, pero sobre todo en iglesias, monasterios, conventos y hasta en hospitales administrados por la Iglesia Católica.

En uno de esos centros de salud, tres médicos acogieron a decenas de personas y las diagnosticaron con una terrible y mortal enfermedad, de la cual nadie había oído hablar. Y no podía ser distinto, porque la dolencia jamás existió.

Un remedio original y peligroso

El 16 de octubre de 1943 la capital italiana se despertó sobresaltada. Los soldados alemanes se lanzaron sobre el gueto judío, a solo tres kilómetros de distancia del Vaticano; y comenzaron a apresar a hombres, mujeres y niños, capturando a más de un millar.

Algunos afortunados lograron escapar y llegaron al hospital San Juan Calibita, conocido por los romanos como Fatebenefratelli (Haz el bien hermano, en español).

El centro, de 437 años de antigüedad y que pertenece a la Santa Sede, se ubica en una pequeña isla en el medio del río Tíber y desde él ve la Gran Sinagoga de la capital italiana y lo que fue el gueto judío.

Los nazis no tardaron en llegar al hospital para continuar con su cacería. El entonces director del hospital, Giovanni Borromeo, un ferviente católico con buenos contactos en la Santa Sede, los recibió y se ofreció a mostrarles el recinto a los uniformados.

Sin embargo, al llegar a una sala les advirtió que allí había personas aisladas por presentar los síntomas de una extraña y peligrosa enfermedad que apenas estaban investigando.

Borromeo le dijo a los alemanes que se trataba del síndrome K, una dolencia que describió como altamente contagiosa que afectaba el sistema neurológico y acarreaba la muerte.

«Lo llamamos K por el comandante (Albert) Kesselring (responsable de la ocupación de Italia): los nazis pensaron que era cáncer o tuberculosis y huyeron como conejos«, afirmó el médico Vittorio Sacerdoti a la BBC en 2004.

Sacerdoti fue, junto a Borromeo y el también médico y antifascista italiano Adriano Ossicini, autor intelectual del engaño que permitió salvar de una muerte segura a decenas de judíos.

Este médico, quien era judío de origen fue contratado por Borromeo para trabajar en el hospital romano, pese a que las leyes raciales aprobadas por Mussolini a finales de los años 30 proscribían esto.

También hay versiones que aseguran que la K con la que fue bautizada la enfermedad ficticia era también por Herbert Kappler, jefe de las temidas SS en Roma, aunque otros expertos ofrecen unas explicaciones distintas.

«A la enfermedad la bautizaron síndrome K para que hacer una aproximación a la enfermedad de Koch (la tuberculosis) que estaba causando muchos problemas a las tropas de Hitler en Hungría y en Polonia en ese tiempo», explicó a BBC Mundo el escritor y sacerdote español Jesús Sánchez Adalid.

El autor publicó a principios de este mes la novela «Una luz en la noche de Roma», una historia de amor entre una joven acomodada y un chico judío, la cual se desarrolla precisamente durante estos hechos históricos.

El Hospital Fatebenefratelli (oficialmente Ospedale San Giovanni Calibita Fatebenefratelli ) es un hospital ubicado en el lado occidental de la Isla Tiberina en Roma . Fue fundado en 1585 y actualmente está dirigido por los Hermanos Hospitalarios de San Juan de Dios . El hospital es conocido por haber albergado a judíos durante el Holocausto al diagnosticarles una enfermedad ficticia llamada «Síndrome K».

Una gran actuación

Borromeo, Sacerdoti y Ossicini pusieron en marcha un gran montaje. Así comenzaron a fabricar los expedientes médicos de los judíos que supuestamente habían contraído la misteriosa enfermedad, una operación que requirió de la colaboración de muchas personas dentro y fuera del centro.

«Hubo un equipo muy amplio que involucró a religiosos, entre ellos el superior de la orden (San Juan de Dios) que administraba el hospital», agregó Sánchez Adalid.

Otras investigaciones históricas y periodísticas apuntan que monseñor Giovanni Battista Monti, el futuro papa Pablo VI y quien para el época ocupaba un alto cargo en la Secretaría de Estado del Vaticano, estaba al tanto de lo que ocurría en el hospital y lo apoyaba. El entonces prelado firmó varios documentos que facilitaron a Borromeo sus actividades.

Y aunque la versión de la supuesta enfermedad letal mantuvo a raya a los nazis, los médicos no bajaron la guardia e instruyeron a los judíos sobre qué hacer en caso de que éstos volvieran.

«El doctor nos había dicho que si venían los alemanes teníamos que toser con todas nuestras fuerzas y dar la impresión de que éramos enfermos terminales«, declaró en 2019 a la televisión pública germana, Gabrielle Soninno, quien apenas tenía cuatro años cuando fue «ingresado» al hospital católico.

¿Y los nazis se tragaron esa historia? «Los alemanes enviaron médicos al hospital para corroborar la versión de la enfermedad, pero se conformaron con las explicaciones de los médicos italianos. Capaz el miedo a contagiarse o el simple hecho de no querer perder tiempo en un hospital lleno de enfermos los hizo caer en el engaño», explicó Sánchez Adalid.

«Si los médicos alemanes hubieran hecho algún examen a los supuestos enfermos habrían descubierto la mentira, pero no lo hicieron», remató.

En mayo de 1944 las tropas nazis volvieron al hospital y lo inspeccionaron, pero al pasar por la sala donde estaban los judíos estaban aislados y escucharlos toser pasaron de largo.

Un mes después las fuerzas aliadas liberaron Roma y los supuestos pacientes que quedaban en el hospital fueron dados de alta.

El gran misterio

Los hechos ocurridos en el hospital romano han sido corroborados por historiadores y distintas autoridades.

Así el Yad Vashem, el centro de conmemoración del holocausto de Israel, le otorgó en 2004 a Borromeo la distinción, a título post-mortem, de «justo entre las naciones», honor reservado para aquellas personas que salvaron o ayudaron a salvar vidas judías durante la II Guerra Mundial.

¿Cuántas vidas el síndrome K le arrebató a los nazis? Eso sigue sin saberse.

«No sabemos el número exacto de las personas salvadas en el hospital. No hemos podido conseguirla, porque el hospital era un puente de escape», explicó Sánchez Adalid, quien para escribir su novela pasó dos años investigando en los archivos del centro, en los Vaticano, así como en la Shoa Foundation y el propio Yad Vashem.

«A las personas que llegaban al Fatebenefratelli, supuestamente enfermas, les daban documentación falsa para que pudieran irse a Suiza u otros países. En un determinado momento llegó haber 75 niños», aseguró el novelista y religioso.

Sánchez Adalid reveló que algunos de los «pacientes» terminaron emigrando a América Latina luego de terminada la guerra, aunque rechazó dar datos sobre ellos, alegando que desean mantenerse en el anonimato.

El hospital fue solo uno de los lugares con los que la Iglesia Católica salvó a judíos del exterminio en Europa.

«La Iglesia salvó a 4.480 judíos que sepamos en este hospital, en iglesias, monasterios y conventos», dijo Sánchez Adalid.

«Me han contado que cuando la Gestapo llegó a Roma se sorprendió a ver que en algunos conventos había hasta 70 monjas, muchas de ellas no eran monjas, sino judías disfrazadas, por supuesto. Las religiosas se inventaron explicaciones disparatadas para distraer a los nazis, tales como que al ser Roma la capital del catolicismo obviamente es donde más monjas hay», apuntó.

No solo un refugio

La protección que la ficticia enfermedad ofrecía permitió que el hospital no solo sirviera de refugio para judíos.

«Gracias al miedo que los nazis cogieron, el hospital fue centro de espionaje, base de comunicaciones y lugar de reuniones de la resistencia italiana», narró Sánchez Adalid.

En el Fatebenefratelli operó la llamada radio Victoria, una red de comunicaciones operada por soldados estadounidense de ascendencia italiana que transmitía a los aliados dónde estaban los cuarteles y unidades nazis en Roma para que fueran bombardeados.

El escritor y religioso aseguró que no buscó escribir «Una luz en la noche de Roma» por el 80 aniversario de los acontecimientos ocurridos en el hospital romano, sino que la historia le fue ofrecida por las autoridades del centro.

No obstante, Sánchez Adalid admitió que su investigación le permitió confirmar que «en los peores momentos de la historia humanidad es cuando sale y brota lo mejor del ser humano».

La historia parece peliculesca y hasta increíble. Pero sucedió en la vida real, y por motivos muy concretos.

Por: DW

La historia recuerda por momentos a la trama de la película «¿Quieres ser John Malkovic?», en la que una pareja descubre un portal insólito detrás de un mueble. Pero sucedió en la vida real, en una ciudad de Capadocia, región histórica de Anatolia, Turquía.

Se trata de una zona conocida por sus paisajes y por las famosas «chimeneas fantásticas»: pilares formados gracias a la erosión natural de la roca volcánica que domina su superficie.

Dichas formaciones, así como las cuevas subterráneas de Capadocia, fueron aprovechadas hace muchos siglos por los habitantes de la región, a fin de resguardarse de los numerosos ataques de comunidades rivales. Las cuevas, construidas adaptando la suave consistencia del material volcánico en Anatolia, también fueron convertidas en almacenes y capillas. Algunos arqueólogos creen que fueron los hititas los primeros en realizar tales construcciones. Otros suponen que fueron los frigios, y otros más, que las obras de deben a los cristianos del siglo V de nuestra era.

El portal se abrió con un martillo

Como sea, un anónimo personaje de la ciudad de Derinkuyu descubrió por casualidad uno de los asentamientos subterráneos más grandes conocidos en Capadocia. Cuenta la historia que el hombre buscaba hacer trabajos de renovación y ampliación en el sótano de su vivienda en Derinkuyu y que, al martillar en cierto punto, se abrió un resquicio hacia una de las ciudades subterráneas más grandes e impresionantes de la región.

A la postre, se estableció que el asentamiento descubierto por el hombre -cuya identidad por desgracia no quedó asentada en ningún registro- era una vasta ciudad de 18 niveles, que alcanzaba los 76 metros de profundidad. Se calcula que la ciudad subterránea de Derinkuyu, la más grande descubierta en Anatolia hasta la fecha, tenía capacidad para albergar hasta 20.000 personas.

Almacenes y cárceles bajo tierra

¿Y cómo se garantizaba que todas tuvieran suficiente oxígeno para respirar y sobrevivir? En las excavaciones posteriores al descubrimiento, que data de 1963, se estableció que la ciudad subterránea contemplaba una serie de orificios de cerca de 10 centímetros de diámetro que servían como respiraderos. Mediante canalizaciones que se extendían por los dos primeros niveles de las cuevas, se lograba conseguir suministro de aire respirable por lo menos hasta el octavo nivel bajo la superficie. Las cuevas a partir del octavo nivel eran usadas como almacenes de materiales o incluso como celdas para prisioneros.

Si bien se cree que la principal función de las cuevas era la defensa contra fuerzas rivales, también se piensa que se trataba de refugios contra el clima extremo, en una zona de inviernos gélidos y veranos de calor inclemente. Hoy, las ciudades subterráneas son una de las principales atracciones turísticas de Capadocia y de Derinkuyu. Pero ni los turistas ni los arqueólogos quizá ni se hubiesen percatado de todo su valor histórico, sin aquel hombre que de un martillazo abrió el portal hacia ese mundo extraordinario.

La ciudad subterránea de Derinkuyu tenía 18 niveles y albergaba hasta 20.000 habitantes

Venezuela y Argentina, aunque distantes, tienen varias cosas en común: el deseo del chavismo y el peronismo de mantenerse en el poder.

El Nacional

En este nuevo capítulo electoral, el ministro de economía argentino, Sergio Massa, salió al frente en la campaña con una imagen “renovada”. Aunque se le señala de ser responsable en parte de los desaciertos económicos del país, Massa se muestra como una figura que sus ciudadanos asocian con lo positivo y podría convertirse en el nuevo ocupante de la Casa Rosada en diciembre.

“El hijo pródigo del peronismo” o “el superministro” son alguno de los apodos con el que se refieren a Massa, que aún con 140 por ciento de inflación en el país parece que ha venido a lavarle la cara a la izquierda.

Y es que un fenómeno similar podría ocurrir en Venezuela, con un chavista “conocido” pero “mejor que Nicolás Maduro”.

Maduro se enfrenta a una prueba difícil –aunque ya ha salido airoso de unas cuantas: enfrentarse al desgaste político del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), el legado de Hugo Chávez, para ganar las presidenciales del 2024. A ese desgaste hay que sumarle el fortalecimiento de la oposición tras las primarias del 22 de octubre.

En esas elecciones internas resultó ganadora María Corina Machado con 2.3 millones de votos, una cifra que lleva méritos tratándose de una elección interna con ocho millones de venezolanos en el exilio, más el desánimo que existe en la población. Ese número la ha envalentonado para hacerle frente al chavismo, quien la mantiene inhabilitada para optar por cargos públicos.

Pero, los últimos sondeos de opinión dan como ganadora a Machado. Según la firma Meganálisis, 76,1 % de los venezolanos no votaría por Maduro en una elección. En las presidenciales, Machado obtendría 50,1 % y el aspirante a la reelección por el chavismo obtendría el 12,1 %. De ahí surgen las dudas sobre las opciones del chavismo.

De momento, la candidatura de Maduro se mantiene porque ejerce el liderazgo dentro del PSUV y tiene el anhelo de repetir otro periodo, pero ellos –el chavismo- “van a evaluar en la medida en que transcurran estos meses porque saben que en estas primeras de cambio llevan las de perder”, dice a EL TIEMPO Piero Trepiccione, politólogo y consultor.

Para el analista, la primera fase ha sido desprestigiar la primaria y construir una “postverdad” del evento diciendo que se ha cometido fraude. Pero el chavismo evalúa otras opciones y si no le funcionan “puede recurrir a una candidatura distinta y así fortalecer un proceso de reingeniería política. Así como lo está haciendo el peronismo en Argentina con Sergio Massa, buscando una candidatura que aun siendo del gobierno, actúe y muestre una narrativa distinta”.

Pero, según otra encuesta difundida recientemente, 63,73 % de los venezolanos votaría por el candidato del PSUV. Los datos pertenecen a la firma DataViva, que en el estudio reflejó que el candidato opositor obtendría 12,09 %. No se menciona el nombre de los candidatos, solo la tendencia política.

“Sobre un candidato alternativo a Maduro creo que es una cuestión que se está discutiendo dentro del chavismo porque la imagen de Maduro no es muy buena en este momento, pero también será muy complejo a estas alturas que definan un candidato chavista alternativo porque sería un proceso muy destructivo internamente dentro del partido oficialista”, considera Theodore Kahn, director para la Región Andina de Control Risks.

Aunque no descarta la posibilidad, para Kahn, el chavismo se va a terminar decantando por Maduro a menos que haya “un imprevisto”, algo que realmente “dañe seriamente a Maduro”.

Si el actual mandatario decide no ir por la reelección, ¿quiénes podrían sustituirlo? Hay varios nombres que han surgido en los últimos años. Desde el gobernador de Carabobo, el mediático Rafael Lacava, pasando por el gobernador de Miranda, Héctor Rodríguez, la vicepresidenta Delcy Rodríguez hasta llegar a la primera dama Cilia Flores, quien ha estado más activa en las últimas apariciones públicas.

Una fuente cercana al oficialismo comentó a EL TIEMPO que aunque no se ha planteado la posibilidad real de sustituir a Maduro, sí hay conversaciones, al menos en los niveles bajos. Esto para preservar “el legado del comandante” y que no “suceda lo que ocurrió en Barinas”, donde luego de 20 años ganó la oposición.

“El candidato es Maduro, por supuesto, es el hijo del comandante Chávez, pero tampoco podemos arriesgarnos a perder. Pero hay algunos problemas, Cilia Flores aglutina a la gente pero no al Psuv. Diosdado Cabello aglutina al Psuv pero no conecta con la gente”, dijo la fuente que prefirió mantener el anonimato.

Todavía quedan unos cuantos meses antes de las presidenciales, las cuales también están marcadas por una fuerte presión de Estados Unidos que pide eliminar las inhabilitaciones, en especial a Machado, a cambio de levantamiento de sanciones. Por lo pronto, la política venezolana sigue su rumbo.

En mi calidad de usuario frecuente del Aeropuerto Las Américas en Santo Domingo, siento la necesidad de resaltar las persistentes dificultades en la asignación de puertas y la atención al pasajero en las áreas de tránsito.

Con frecuencia, la discrepancia entre las asignaciones y las indicaciones en las pantallas alcanza cifras preocupantes, generando confusión y requiriendo que nos desplacemos considerablemente entre distintas zonas.

A pesar de formar parte de la red global de aeropuertos de Vinci Airports, la gestión del aeropuerto en Santo Domingo parece carecer de la seriedad y eficiencia que se esperaría.

La atención al cliente brilla por su ausencia, especialmente en las áreas de tránsito, donde la búsqueda de asistencia se convierte en una tarea infructuosa.

La falta de interés en proporcionar información precisa y la ausencia de una atención al cliente efectiva reflejan una falta de compromiso hacia la comodidad y satisfacción del usuario, algo crítico en un contexto donde el turismo es la principal fuente de ingresos para el país.

La descoordinación entre las aerolíneas y la falta de esfuerzo por parte del personal, incluso en situaciones como cambios de puertas cuando los vuelos están a punto de abordar, evidencian un desdén hacia los pasajeros.

En este caso específico, incluso empresas como JetBlue parecen no otorgar la debida importancia al servicio ni al bienestar del pasajero.

A pesar de inversiones en servicios pre-boarding destinados a mejorar la comodidad del viaje, nos enfrentamos a la realidad de que estos esfuerzos se ven socavados por la falta de coordinación y apoyo.

Esta crítica no busca simplemente expresar mi frustración personal, sino hacer un llamado de atención a quienes tienen el poder de mejorar la experiencia del usuario en el Aeropuerto Las Américas.

Como usuario constante, confío en que esta reflexión detallada contribuirá a la mejora de la calidad del servicio ofrecido, evitando así críticas injustas hacia el pueblo dominicano y destacando la importancia de que estas empresas internacionales brinden el servicio que los pasajeros merecen.

Según un nuevo estudio, cuánto duermen las personas y cuándo se acuestan podrían influir en su riesgo de demencia.

Brighter Side News

Los resultados fueron publicados en la Revista de la Sociedad Estadounidense de Geriatría .

Investigadores de China, Suecia y el Reino Unido descubrieron que dormir más de ocho horas aumentaba el riesgo de demencia en un 69%, mientras que dormir antes de las 9 p.m. en lugar de las 10 p.m. o más tarde, aumentaba el riesgo de demencia dos veces.

Además, el estudio encontró que «la función cognitiva debe ser monitoreada en adultos mayores que reportan un tiempo prolongado en la cama y horarios de sueño avanzados, especialmente en hombres mayores de 60 a 74 años».

La investigación en el futuro «puede aclarar si reducir moderadamente [el tiempo en cama] y retrasar el horario de sueño puede ayudar a ralentizar el deterioro cognitivo y retrasar la aparición de la demencia en los adultos mayores», escribió el Dr. Rui Liu, autor principal del estudio, de la Universidad de Shandong. Hospital Provincial de Shandong en Jinan, China.

Un total de 97 participantes fueron diagnosticados con demencia durante un período de seguimiento promedio de 3,7 años de 2.000 adultos mayores en China que no padecían demencia al comienzo del estudio.

Los investigadores observaron que la mayoría de los estudios sobre el sueño y la demencia se han centrado casi exclusivamente en poblaciones blancas de América del Norte y Europa.

El estudio señaló que los ciudadanos chinos mayores que viven en zonas rurales tienden a acostarse más temprano, se despiertan más temprano, duermen menos y tienen más probabilidades de desarrollar demencia en comparación con los occidentales y los habitantes de las ciudades, en parte debido a diferencias en el estatus socioeconómico, la cultura y la educación. y estilo de vida.

Para tratar de cerrar la brecha de conocimiento, los participantes del estudio eran adultos mayores que vivían en zonas rurales, en su mayoría de bajos ingresos y con educación limitada, en la provincia occidental de Shandong.

Los científicos observaron que los problemas de sueño y el deterioro cognitivo están relacionados con datos demográficos, como la edad, el sexo y la educación. Además, la duración corta del sueño está bien establecida como un factor de riesgo genético de demencia.

Sin embargo, los investigadores dijeron que el vínculo entre los problemas del sueño y la demencia es inconsistente en estudios basados ​​en la población.

Según los autores, los resultados deben interpretarse con cautela, debido a que las características del sueño fueron informadas por los propios pacientes, no había datos sobre factores como la apnea del sueño y hubo un período de seguimiento relativamente corto.

Consejos para dormir mejor

Los buenos hábitos de sueño (a veces denominados “higiene del sueño”) pueden ayudarle a dormir bien por la noche.

Algunos hábitos que pueden mejorar tu salud del sueño:

  • Se consistente. Acuéstate a la misma hora todas las noches y levántate a la misma hora todas las mañanas, incluso los fines de semana.
  • Asegúrese de que su dormitorio sea tranquilo, oscuro, relajante y tenga una temperatura agradable.
  • Retire los dispositivos electrónicos, como televisores, computadoras y teléfonos inteligentes, del dormitorio.
  • Evite las comidas copiosas, la cafeína y el alcohol antes de acostarse.
  • Haz ejercicio. Hacer actividad física durante el día puede ayudarle a conciliar el sueño más fácilmente por la noche.

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