Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

Irán asumirá el jueves la presidencia de un foro de derechos humanos de la ONU, lo que ha desatado una campaña internacional de protesta de activistas de derechos humanos que afirman que el historial de opresión, tortura y ejecuciones de Teherán hace que no sea adecuado para el cargo.

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El régimen fue nombrado en mayo por el presidente del Consejo de Derechos Humanos de la ONU (CDHNU) para presidir el Foro Social 2023. El evento, previsto para los días 2 y 3 de noviembre en Ginebra, se centrará en las contribuciones de la ciencia, la tecnología y las innovaciones a la promoción de los derechos humanos, incluso en el contexto de la recuperación pospandémica.

Ali Bahreini, Embajador y Representante Permanente de la República Islámica de Irán ante las Naciones Unidas, fue elegido entre varios candidatos regionales.

Esto ocurrió pese a que una resolución de noviembre contra Irán, el CDHNU pidió una investigación independiente sobre la violencia de los dirigentes iraníes contra manifestantes pacíficos que protestaron tras la muerte de Mahsa Amini.

La decisión conmocionó a los activistas de los derechos humanos, en particular a los iraníes.

“Como hija de una presa política que ha vivido en primera persona la arbitrariedad del régimen y las violaciones de los derechos humanos durante más de dos años, cuestiono seriamente los valores de Naciones Unidas”, dijo en mayo a DW Mariam Claren, hija de Nahid Taghavi, activista germano-iraní de derechos humanos encarcelada en Irán. En su opinión, premiar a Irán con la presidencia del Foro Social es “una bofetada a todos los iraníes y a cualquiera que ame la libertad”.

“El nombramiento de un funcionario iraní para presidir un foro del CDHNU mientras el Consejo investiga la muerte de cientos de manifestantes pacíficos en Irán refleja una escandalosa ceguera ética”, afirmó Hadi Ghaemi, director del Centro de Derechos Humanos en Irán (CHRI), con sede en Nueva York.

CHRI pidió a los gobiernos de todo el mundo que apelen al presidente checo del CDHNU, Vaclav Balek, y exijan la retirada inmediata del nombramiento de Irán.

Hillel Neuer, abogado especializado en derechos humanos y director ejecutivo de UN Watch, organización no gubernamental independiente de derechos humanos con sede en Ginebra, también cuestionó el nombramiento de Irán y presentó una resolución para revertir la decisión.

“Es hora de que todas las democracias de la ONU dejen de legitimar regímenes asesinos, en violación de los principios fundacionales del organismo mundial, y empiecen a pedir cuentas a los responsables”, declaró durante una sesión del Consejo de Derechos Humanos. “El régimen asesino de Teherán es responsable de un aumento de las ejecuciones, aplicadas de forma desproporcionada a las minorías, y de oprimir a mujeres y niñas. La reciente muerte de Armita Geravand, de 16 años, tras ser agredida en el metro por la policía de la moral iraní por no llevar el hiyab obligatorio es un recordatorio de que se trata de un régimen cruel que no pertenece a ningún órgano de derechos humanos de la ONU, y mucho menos como presidente”.

Según Neuer, el nombramiento de Irán puede ser anulado por una reunión extraordinaria del Consejo antes del jueves.

UN Watch también lanzó una petición mundial firmada por más de 90.000 personas, en la que se pide a la ONU que anule la presidencia de Irán en el foro.

Qué es el Foro Social

El Foro Social es una reunión anual convocada por el Consejo de Derechos Humanos. “Es un espacio único para el diálogo abierto e interactivo entre la sociedad civil, los representantes de los Estados miembros y las organizaciones intergubernamentales, sobre un tema elegido por el Consejo cada año”, según la página web del evento.

Además, uno de los objetivos clave del Foro es promover la cohesión social basada en los principios de justicia social, equidad y solidaridad, así como abordar la dimensión social y los retos del actual proceso de globalización.

Los debates están dirigidos por un Presidente-Relator, nombrado cada año por el Consejo de Derechos Humanos entre los candidatos propuestos por los grupos regionales. Esta persona se encarga de dirigir los debates.

El jefe de Asuntos Exteriores de la UE, Josep Borrell, defendió el nombramiento de Irán como una cuestión de rotación regional, “en coherencia con los procedimientos establecidos de la ONU”.

Sin embargo, UN Watch observó que el grupo asiático, al que pertenece Irán, ha ocupado el cargo cuatro veces en los últimos seis años, negando las rotaciones a varios otros grupos regionales.

El ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Alberto Van Klaveren, abordó la decisión del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela de suspender todo el proceso electoral primario de la oposición, incluido su resultado, en el último desafío del régimen de Nicolás Maduro a sus adversarios antes de las presidenciales de 2024.

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La decisión radicó en suspender los efectos de los comicios organizados por la Comisión Nacional de las Primarias el pasado 22 de octubre, donde resultó electa la candidata y representante del Partido Vente Venezuela, María Corina Machado, elegida para ser rival de Maduro en las elecciones próximo año.

En conversación con radio Universo, el Canciller indicó que la situación «nos preocupa. Estamos siguiéndola de cerca, estamos en contacto con nuestro embajador en Caracas y la verdad es que para nosotros es una decepción lo que ha sucedido».

Ello, continuó Van Klaveren, porque «hace solo dos semanas atrás se llegó a un acuerdo en Barbados justamente entre el Gobierno Venezolano, fuerzas de oposición, un acuerdo que fue celebrado por la comunidad internacional y que además llevó al levantamiento de varias sanciones por parte de Estados Unidos, que estaban afectando a la economía venezolana».

«En consecuencia, había un camino bastante auspicioso y lamentablemente vemos un retroceso que es importante y estamos en contacto con otros países que han estado involucrados apoyando al proceso democrático venezolano», agregó.

Apuntando a la posición de Chile sobre el gobierno venezolano, Van Klaveren explicó que «lo que nos interesa es facilitar la transición, facilitar un proceso democrático en Venezuela, un proceso electoral abierto y al mismo tiempo, también hemos estado apoyando a la propia Venezuela en su demanda de que se levanten sanciones».

«Siempre hemos pensado en que debe haber un alineamiento en los avances democráticos en Venezuela, que consiste en la celebración de elecciones libres y el levantamiento de sanciones que afectan de manera indiscriminada a la población venezolana», precisó.

Con todo, el secretario de Estado señaló que «mantenemos la esperanza de que pueda avanzar Venezuela hacia un acuerdo, que la plataforma democrática que une a las distintas fuerzas opositoras pueda restaurar o mantener el diálogo que tenía con el gobierno venezolano y esperamos que avance en esa dirección».

Nicolás Maduro lleva 10 años en el poder en Venezuela. En esa década, ha supervisado un periodo de colapso económico, corrupción, un aumento importante de la pobreza, la destrucción medioambiental y la represión estatal de los disidentes y la prensa. Esto ha provocado un éxodo de más de 7 millones de venezolanos.

Por: Roberto Patiño – The New York Times

Ahora Venezuela se encuentra en una encrucijada que definirá su próxima década y tendrá consecuencias cruciales para el mundo. Venezuela celebrará sus elecciones presidenciales en 2024, unas elecciones que Maduro podría perder, siempre que la oposición participe unida, la comunidad internacional siga implicada y los ciudadanos se sientan inspirados para movilizarse.

Recientemente, dos acontecimientos importantes revelaron una oportunidad única de cara a las elecciones: primero, la participación masiva en las primarias de la oposición del 22 de octubre, que otorgaron a María Corina Machado, exdiputada de Venezuela, un sólido primer lugar como la candidata unitaria. Segundo, el régimen no impidió judicialmente ni con violencia que se celebraran estas elecciones. Fue una de las concesiones que hizo en un acuerdo con Washington y la oposición a cambio de que Estados Unidos suavizara las sanciones impuestas durante el mandato de Trump a las industrias del petróleo y el gas.

El éxito de las primarias de la oposición podría haber sorprendido a Maduro, y estamos siendo testigos de un mayor hostigamiento contra los organizadores de las elecciones y declaraciones de funcionarios que niegan la posibilidad de levantar la inhabilitación impuesta a varios líderes políticos de la oposición, incluida Machado, de presentarse a las elecciones del próximo año.

A pesar de la alentadora participación en las primarias y los avances en las negociaciones, hay una narrativa pesimista —tanto en el extranjero como en Venezuela— de que Maduro se aferrará inevitablemente al poder. He visto y he experimentado lo equivocado que es ese punto de vista. En realidad, las elecciones presidenciales del próximo año brindan la mejor oportunidad hasta la fecha para derrotar al chavismo —el movimiento de inspiración socialista iniciado por Hugo Chávez en el que milita Maduro— desde que llegó al poder hace más de dos décadas.

Llevo desde 2013 trabajando como organizador comunitario en los barrios en sectores populares de Venezuela, antes bastiones del chavismo. He trabajado con líderes de la comunidad, la mayoría de los cuales eran chavistas cuando empezamos. He visto con mis propios ojos que, en lugares donde Chávez obtenía antes el 90 por ciento de los votos en las elecciones nacionales, ahora la inmensa mayoría desea un cambio. Hace poco, una ex integrante de la estructura política del partido gobernante, cuyo nombre no desea revelar por temor a las repercusiones, me dijo que Maduro y sus secuaces ya no son una opción para muchos venezolanos: “Ya no quiero nada con ellos ni la comunidad tampoco”. Añadió que “mientras ellos comen como unos reyes”, en los barrios comían muy mal.

Para aprovechar esta oportunidad inusual, tienen que ocurrir tres elementos. El primero es que la oposición debe mantenerse unida en las urnas y en defender los votos. El segundo es que la comunidad internacional debe seguir presionando por mejores condiciones electorales y exigir respeto a los derechos humanos en Venezuela. También deben contribuir a bajar los costos de una posible salida de Maduro y su estructura. Y la tercera es que los políticos y los líderes de toda Venezuela deben volver a centrar el discurso en un mensaje lleno de esperanza, en vez de ceder a la tentación de alimentar aún más la polarización.

El régimen de Maduro es consciente del riesgo que corre en las elecciones presidenciales del próximo año. Su objetivo es convencer a la gente de que el cambio es imposible, y de que a los venezolanos les irá mejor si se quedan en casa en lugar de ir a votar. La oposición de Venezuela debe contrarrestar esas tácticas con un firme llamado a la participación.

También debe enfrentarse a un dilema más fundamental que es común a todos los sistemas electorales autoritarios: participar en unas elecciones que no serán libres y limpias, o boicotearlas.

En las últimas elecciones presidenciales, en 2018, parte de la oposición, incluida Machado, boicoteó las elecciones. Como miembro de un partido político de la oposición —Primero Justicia—, yo también decidí no votar. Pero, ahora, tras casi seis años más de consolidación autoritaria, creo que nuestra estrategia fue errada. Pedirle a la gente que se quede en casa en lugar de movilizarse es caer en la trampa de Maduro.

Para ser claros, las elecciones presidenciales de 2024 no serán un momento de celebración de la democracia; aún no se dan las condiciones para unas elecciones libres y limpias, y, francamente, puede que nunca se den. No obstante, si la oposición participa y los venezolanos votan en masa, Maduro puede perder.

Algunos se preguntan si el régimen permitirá siquiera que se cuenten los votos el año que viene. Mi respuesta es que Maduro necesita hacerlo. Enfrentada a una monumental crisis social y económica, la élite chavista tiene que ofrecerles a los venezolanos un relato que les otorgue legitimidad interna, y eso, en Venezuela, solo puede venir de unas elecciones. Al igual que otros regímenes autoritarios del mundo, su mayor gancho publicitario es afirmar que cuentan con el respaldo del pueblo. Pero lo cierto es que su base sigue menguando drásticamente: hoy, el índice de aprobación de Maduro es del 29 por ciento, según una investigación de Consultores 21, con sede en Caracas.

Una victoria arrolladora de la oposición es la mejor protección contra las trampas. Hay un ejemplo reciente de ello en Venezuela. Hace un año, en unas elecciones regionales en Barinas, el estado en el que nació Chávez, el partido gobernante perdió con un margen considerable, a pesar de utilizar toda su artillería de trampas. Aunque se trató de unas elecciones regionales y no estaba en juego el poder presidencial, la experiencia en el estado, unida a los acontecimientos del 22 de octubre, dan una lección sobre lo que debemos hacer para recuperar la democracia en 2024.

El punto de partida es que la oposición debe adoptar una estrategia realista, que sea consciente de la desigualdad de condiciones en un sistema autoritario, y que ponga en primer plano la participación del pueblo venezolano. En Barinas, el partido en el poder intentó empujar a la oposición a boicotear las elecciones invalidando ilegalmente los resultados y prohibiendo a varios candidatos que se presentaran. Sin embargo, la oposición permaneció unida y mantuvo su compromiso de participar, a pesar de las injusticias.

Para reforzar la unidad ahora, los partidos de la oposición deben priorizar el desarrollo de un mecanismo para tomar decisiones en conjunto que permita alcanzar consensos en una coalición diversa. Los dos pilares de esa unidad deberían ser la lucha por los derechos políticos de todos los líderes —sobre todo los de Machado tras su victoria— y el compromiso firme de participar en las elecciones del año que viene. En el mejor escenario, el gobierno de Maduro levantaría todas las inhabilitaciones antes de las elecciones como parte de las negociaciones. Pero, aunque eso no sucediera, participar y lograr una victoria aplastante en unas elecciones viciadas es el mejor camino que tenemos para avanzar en la democratización.

La oposición también necesita un compromiso más firme de otros países latinoamericanos, de Estados Unidos y de Europa con las negociaciones. El régimen de Maduro ha demostrado que hará concesiones en materia de elecciones y derechos humanos si recibe los incentivos adecuados. Necesitamos líderes demócratas con disposición a asumir riesgos y a predicar con el ejemplo en su defensa de la democracia, que exijan la libertad de todos los presos políticos, y mejoras en las condiciones para las elecciones del año que viene. Además, necesitamos que la comunidad internacional acelere la entrega de las ayudas que tanto necesitan los más vulnerables de la sociedad. La oposición y el partido en el poder llegaron a un acuerdo hace un año para que los fondos públicos congelados en el extranjero a causa de las sanciones se transfieran a la ONU con fines humanitarios. Hasta la fecha, esos fondos no han sido implementados.

Por último, la oposición tiene que ofrecer una verdadera alternativa a la división promovida por el establishment de Maduro. Inspirar a la gente a participar requiere unir al país en torno a un nuevo relato. El mensaje tradicional de la oposición, entre la polarización con el chavismo y la nostalgia de un pasado que no volverá, está condenado al fracaso.

Un nuevo relato para Venezuela debería inspirar a los jóvenes, centrarse en ayudar a las personas en sus dificultades diarias (con servicios públicos, educación y acceso a anticonceptivos) y desarrollar una economía más diversificada que genere empleos bien remunerados para reducir la desigualdad. El nuevo mensaje debería aspirar también a sanar una de nuestras heridas más profundas: la separación de las familias debido a la migración masiva. La reunificación de nuestro país puede convertirse en una motivación personal y emocional para que cada venezolano participe y obre el cambio. Reunir a la familia venezolana es algo por lo que vale la pena luchar.

En el último programa de Cryptonegocios, se trataron diversos temas, de la mano de Sergio Fernández. La mirada estuvo puesta en el precio de bitcoin y ETFs de bitcoin, entre otros temas.

Coin Telegraph

Participaron Sergio Fernández, fundador de White Trader; Sergio Andrés, fundador de Sergio Crypto; y Eric Sánz Algaba, co-fundador de Crypto Profe.

“La reciente subida del precio de Bitcoin se ha combinado con la difícil situación económica en Argentina, Venezuela, Turquía y Nigeria, donde la criptomoneda líder por capitalización de mercado ha alcanzado niveles récord”, comentó Sergio Fernández Blanco..

“En estos países, Bitcoin ha registrado un nuevo máximo histórico en medio de condiciones económicas adversas”, agregó.

Por otra parte indicó que, JP Morgan advirtió que, en caso de no aprobarse los fondos cotizados en bolsa (ETF) de bitcoin (BTC) al contado, la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) podría enfrentar acciones legales.

Otros temas conversados en el programa:

  • Recientes subidas en el mercado cripto
  • ¿FOMO por los ETFs o bitcoin como valor de refugio?
  • ¿Cómo prepararnos para el próximo bullrun?
  • Llegada de las CBDCs: Argentina y Colombia

Bajo el lema «el tequeño es de Venezuela» el pasado 21 de octubre la comunidad organizada en Los Teques, capital del estado Miranda, se elaboró el tequeño más largo del mundo y este martes 31 de octubre la Prganización Guinnes dio oficialmente este reconocimiento.

NTN24

La comunidad tenía el reto de romper la medida anterior de 5 metros y esta vez el tequeño midió 15 metros de largo, algo que ha sido certificado oficialmente y anunciado al país.

El ministro de la Cultura, Ernesto Villegas anunció en sus redes sociales: «La organización #Guinnes informó oficialmente que quedó registrado un nuevo #record en sus listas con la elaboración del #tequeño más grande del mundo con 15 metros de largo en la ciudad de #LosTeques, #Venezuela, de donde es originario este bocadillo de harina de trigo y queso. ¡Felicitaciones, #LosTeques!. Mi reconocimiento al alcalde Farith Fraija por el empeño en lograr este reconocimiento».

El alcalde de Guaicaipuro, Farith Fraija, celebró el fallo. «Ya es OFICIAL!! ¡¡Los Teques tiene el Récord Mundial del TEQUEÑO MÁS LARGO DEL MUNDO!! ¡¡Felicidades a nuestro pueblo!! ¡¡Que viva Venezuela!! ¡Este es el 28 para nuestro país!».

El tequeño es el gran protagonista de las fiestas y reuniones venezolanas, y su sencilla receta consiste en arropar una tira de queso blanco madurado con una fina lonja de masa de harina de trigo, se fríe y si lo prefieres, se adereza con la salsa dulce o salada de tu gusto.

Hasta ahora la cocina criolla ha hecho gran variedad de tequeños, desde rellenos de chocolate, salsa de pizza, hasta papelón. Eso sí, siempre con el queso como eje central.

Las tropas israelíes avanzaron este martes con tanques y excavadoras blindadas dentro de la Franja de Gaza entre los escombros de los edificios bombardeados y siguen los intensos enfrentamientos con combatientes del movimiento terrorista Hamas.

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Las imágenes difundidas por ejército israelí muestran a los soldados avanzando por un paisaje de desolación entre edificios que quedaron reducidos a amasijos de piedras y metales torcidos por los incesantes bombardeos de retaliación lanzados por Israel desde el ataque de Hamas del 7 de octubre.

En las últimas horas, fuerzas combinadas israelíes atacaron un puesto de Hamas en el norte de la Franja y mataron a decenas de terroristas, atacaron células de lanzamiento de misiles antitanque y puestos de observación y lanzamiento de misiles antitanque, y confiscaron numerosas armas, incluidas pistolas y artefactos explosivos, se indica en un comunicado militar.

El portavoz de las FDI, Daniel Hagari, confirmó que “en estos momentos” los soldados están librando “feroces batallas cuerpo a cuerpo y están eliminando a terroristas” en Gaza.

“Este tipo de combate pone en peligro a nuestras fuerzas y supone un alto precio”, remarcó en una rueda de prensa Hagari, quien pidió “resiliencia y paciencia”.

Por su parte, las Brigadas al Qasam de Hamas indicaron en sus redes sociales que hoy hay choques en el noroeste de Gaza, donde han tenido como blanco dos carros blindados israelíes a los que han atacado con cohetes.

Asimismo, aseguraron que en el norte de la Franja, en el área de Al Tauam, abrieron fuego contra vehículos israelíes en una emboscada.

Estas informaciones no han podido ser verificadas de forma independiente debido a las restricciones que ambas partes imponen al acceso de periodistas en la zona.

Este martes se cumple el vigesimoquinto día de guerra entre Israel y Hamas, iniciada después de que el 7 de octubre la organización terrorista palestina atacara el territorio israelí, dejando 1.400 muertos, más de 5.400 heridos y secuestrando a otras 240 personas que fueron llevadas a Gaza.

Desde esa fecha, Israel bombardea la Franja a diaria, y el viernes pasado amplió sus operaciones terrestres en la zona, lo que ha dejado más de 8.300 fallecidos y más de 21.000 han resultado heridas.

Animado por el primer rescate con éxito de un cautivo en manos de Hamas, el primer ministro Benjamin Netanyahu ha rechazado las peticiones de alto el fuego y ha vuelto a prometer que aplastará la capacidad del grupo militante para gobernar Gaza o amenazar a Israel.

Netanyahu ignoró las presiones internacionales para un alto al fuego, ya que afirmó que esto equivale a una “rendición”, después de que prometiera “aniquilar” al movimiento palestino después del ataque del 7 de octubre en territorio israelí.

La “nueva fase” de la guerra anunciada por Israel el sábado, aumenta la preocupación de una escalada regional.

El ejército israelí lanzó ataques en Siria y en la frontera con Líbano se multiplican los enfrentamientos con el grupo terrorista Hezbollah.

En tanto los rebeldes hutíes de Yemen reivindicaron un ataque con drones contra Israel y el ejército israelí afirmó que interceptó un misil lanzado desde la región del mar Rojo.

La guerra en Gaza se está cobrando un precio brutal entre la población civil. El Ministerio de Sanidad, dirigido por Hamas, afirma que han muerto más de 8.000 personas. El número de niños entre ellos, más de 3.000, supera la cifra anual de muertes de niños en todas las guerras en cada uno de los tres años anteriores. The Economist calcula, a partir de imágenes por satélite, que más de una décima parte de las viviendas de Gaza han sido destruidas, dejando a más de 280.000 personas sin hogares a los que poder regresar. En muchos sentidos, esto se ajusta a la norma de la guerra urbana, que es inusualmente destructiva. Pero la guerra de Israel en Gaza también es peculiar.

The Economist

La guerra en zonas urbanizadas es siempre sangrienta. El primer asalto estadounidense a Faluya en 2004 mató a 600 civiles, el 0,2% de la población, frente al 0,3% de la guerra actual en Gaza. Un segundo asalto a finales de año mató a unos 800 más y dejó la mayoría de los edificios de la ciudad dañados. Se cree que en la batalla por Ciudad Sadr, un suburbio de Bagdad, murieron casi 1.000 personas en marzo y abril de 2008, de una población de unos 2 millones de habitantes, cifra no muy diferente a la de Gaza.

La mayor batalla urbana de los últimos años fue el asalto a la ciudad de Mosul, tomada por el grupo Estado Islámico (ISIS), por una coalición dirigida por Estados Unidos que incluía fuerzas terrestres iraquíes y kurdas. Al menos 9.000 civiles murieron en Mosul durante 2016-17, según Airwars, una organización sin ánimo de lucro que hace un seguimiento de los daños causados a civiles. Eso equivale al 0,6% de la población en ese momento. De los edificios dañados, más del 80% eran viviendas.

Estos casos podrían sugerir que la guerra de Gaza, aunque destructiva, no es inusual en términos históricos, al menos por el momento. Sin embargo, también hay diferencias clave. La primera y más importante es la situación de los civiles. En Mosul, se intentó impedir que los civiles huyeran, disparándoles y minando los corredores de salida de la ciudad. No obstante, muchos se marcharon. Entre octubre de 2016 y junio de 2017 se marcharon casi 900.000, casi la mitad de la población de antes de la guerra. Incluso Rusia, durante su asedio a Mariupol (Ucrania) entre febrero y mayo de 2022, negoció pausas humanitarias en las que se permitió la salida de algunos civiles. Hasta ahora, Israel ha rechazado los llamamientos de la Unión Europea y otros países para que se realicen tales pausas.

La geografía de Gaza es menos permisiva que cualquiera de estos casos. Israel ha ordenado a cerca de 1,1 millones de civiles que evacúen el norte de Gaza, pero aproximadamente un tercio de ellos han permanecido en el lugar. Muchos residentes ya son refugiados de otros lugares y temen que si se marchan nunca se les permita regresar a sus hogares. Los que quieren escapar no pueden ir al sur, a Egipto, que no quiere hacerse cargo de los refugiados y hasta ahora se ha negado a abrir su frontera.

Israel sigue atacando partes del sur de Gaza, aunque de forma más limitada que en el norte. “Los lugareños no pueden escapar realmente, ni los combates pueden producirse en zonas abiertas alejadas de los centros urbanos”, afirma Amos Fox, experto en guerra urbana que ha escrito mucho sobre Mosul. “La lucha urbana [en Gaza] es autónoma y probablemente mucho más costosa que todo lo que hemos visto en los últimos años”. Incluso los civiles que se han desplazado al sur se enfrentan a una creciente crisis humanitaria. El sistema sanitario de Gaza sólo tiene capacidad para 3.500 camas, según el grupo humanitario Médicos Sin Fronteras, muy por debajo de lo necesario.

En Mosul, por el contrario, la Organización Mundial de la Salud pudo establecer puntos de estabilización traumatológica para proporcionar atención médica urgente a 10-15 minutos de la línea del frente, con hospitales de campaña más grandes a otra hora de distancia. Las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) cuentan con un pequeño número de “oficiales de asuntos humanitarios” integrados en sus unidades de combate cuya función es intentar atender las necesidades de la población local, pero están lejos de ser suficientes para hacer frente a las necesidades y a la magnitud de la miseria resultante de una ofensiva terrestre. Los políticos israelíes han dicho que no enviarán ayuda para los civiles hasta que todos los rehenes sean liberados, aunque los funcionarios reconocen que esto puede cambiar a medida que se desarrolle la ofensiva.

Una segunda diferencia es el grado en que las infraestructuras civiles y militares se entremezclan en Gaza. En Irak, los islamistas llevaban poco más de dos años en Mosul cuando comenzó la batalla para desalojarlos. Incluso en ese corto periodo de tiempo, el grupo había establecido impresionantes defensas de múltiples capas, inspirándose en la doctrina militar occidental, afirma Rupert Jones, general de división británico retirado que fue comandante adjunto de la coalición contra el ISIS.

Hamas, por el contrario, se fundó en Gaza en 1987 y tiene raíces mucho más antiguas, que se remontan a la fundación de la organización benéfica Mujama al-Islamiya (“Centro Islámico”) por Ahmed Yassin en 1973. Durante medio siglo ha estado plenamente integrada en el tejido social de Gaza y ha dirigido la franja durante 16 años. Sus defensas se han construido alrededor -y debajo- de la infraestructura civil del territorio. Parte de la facilidad con la que Hamas arrebató Gaza a sus rivales palestinos en 2007 se debió a que sus combatientes fueron reclutados en las calles.

Una tercera diferencia es la táctica. Las fuerzas armadas israelíes afirman que hacen mucho hincapié en la protección de los civiles. No obstante, el bombardeo israelí de Gaza ha sido intenso en términos históricos. Lanzó 6.000 bombas sobre el territorio en los seis primeros días de la guerra, un ritmo de artillería muy superior al de las campañas antiterroristas estadounidenses y occidentales. En Mosul, por ejemplo, la coalición liderada por Estados Unidos lanzó 7.000 en dos meses, en el periodo más intenso de bombardeos. El 30 de octubre, un antiguo comandante adjunto de la División de Gaza del IDF declaró al Financial Times: “Cuando nuestros soldados maniobran, lo hacemos con artillería masiva, con 50 aviones sobrevolando y destruyendo todo lo que se mueve”.

Las tácticas vienen determinadas por la forma en que un ejército ve lo que está en juego en una guerra, la naturaleza del enemigo y la de la población civil circundante. Para Israel, la guerra en Gaza es “existencial de una manera que ni siquiera Mosul o Marawi lo eran”, dice Anthony King, de la Universidad de Exeter, refiriéndose a una batalla entre el ejército filipino e ISIS en 2017. Los funcionarios israelíes describen cada vez más a Hamas como un enemigo similar al ISIS, con el que ya no es posible llegar a un compromiso. El IDF tampoco tiene la misma afinidad con los civiles palestinos que las fuerzas iraquíes tenían con los compatriotas a los que estaban liberando del dominio del ISIS.

En Mosul, los dirigentes políticos iraquíes, desde el primer ministro hasta el último, insistieron en que se hiciera gran hincapié en la protección de los civiles. El teniente general Basim al-Tai, un oficial iraquí de alto rango, estaba a cargo de la operación humanitaria. “Llevaba sobre sus hombros el peso de la población de Mosul”, afirma el general Jones. “Se preocupaba profundamente por los civiles”. Caroline Baudot, asesora de la unidad de protección de civiles del Comité Internacional de la Cruz Roja (ICRC) en Ginebra, está de acuerdo: “La intención del comandante en Mosul era extremadamente clara”.

Aun así, la experiencia de las distintas partes de Mosul es instructiva. El este de la ciudad, considerada la parte más intelectual y urbana, sufrió menos daños. La ciudad vieja en el oeste, donde el ISIS hizo su última resistencia, fue vista por las fuerzas iraquíes como más conservadora e islamista y salió mucho peor parada. “La mentalidad con la que se lucha afecta a la planificación, la conducta e incluso la reconstrucción”, afirma Baudot. “Si operas en tu propio territorio [en lugar de] en otro, puede que no tengas la misma atención para los civiles”.

El papel de las instalaciones médicas es especialmente polémico. En las anteriores rondas bélicas, los hospitales palestinos y otros centros de ayuda a la población civil fueron marcados en los mapas militares israelíes como zonas de no ataque. Algunos fueron alcanzados en guerras anteriores, pero ninguno intencionadamente, afirma Israel. En esta guerra, Israel ha ordenado la evacuación del norte de Gaza, incluidos los hospitales, que, según afirma, se utilizan como puestos de mando de Hamas. Según las leyes de la guerra, los hospitales pierden su protección especial si se utilizan con fines militares. Pero, incluso en ese caso, los ejércitos sólo pueden atacarlos “tras la debida advertencia” y “un plazo razonable”.

Mosul, de nuevo, ofrece un punto de comparación. es utilizó el hospital de la ciudad como bastión. Los mandos pasaron semanas deliberando si se podía atacar, dice el general Jones, considerando otras opciones como el uso de francotiradores. “Poco a poco, con el tiempo, quedó claro que ya no era un hospital funcional”. Finalmente, sólo se atacó con la aprobación del entonces primer ministro iraquí. “Nunca he oído hablar de ningún caso en el que se disponga de unos días para evacuar y desmantelar un hospital entero”, dice un veterano experto en daños a civiles en tiempos de guerra, reflexionando sobre el caso de Gaza. “Simplemente no es posible”.

Una cuarta y última diferencia es la naturaleza de la inteligencia en el campo de batalla. Al comienzo de esta guerra, el IDF disponía de considerable información sobre la infraestructura de Hamas en Gaza, recopilada durante años. Pero muchos de esos objetivos habrían sido atacados en la primera semana de la campaña. A continuación, las fuerzas aéreas deben pasar a una selección “dinámica” de objetivos: encontrar y atacar objetivos que no se conocían al comienzo de la guerra y que deben desarrollarse en un plazo relativamente corto. Aquí es donde se producen la mayoría de los casos de daños a civiles, afirma el experto.

En Mosul, los civiles locales, muchos de los cuales odiaban la guerra, proporcionaron una gran cantidad de inteligencia humana, o HUMINT-información transmitida por fuentes sobre el terreno- a las fuerzas iraquíes, ayudándolas a seleccionar a sus combatientes. Por el contrario, durante la batalla por Raqqa, ciudad siria en manos del ISIS, en 2017, los comandantes, con menos fuerzas de infantería sobre el terreno, estaban “hambrientos de información local” y dependían de la vigilancia aérea, incapaz de ver el interior de los edificios, según un informe de la Corporación Rand, un grupo de reflexión.

La inteligencia israelí ya ha sufrido un grave fallo de inteligencia en Gaza, al no haber detectado suficientes indicios de los preparativos de Hamas para el ataque del 7 de octubre. Dispondrá de una buena inteligencia electrónica sobre la Franja, ayudada por la falange de aviones estadounidenses que patrullan en el Mediterráneo oriental. Pero es probable que Hamas tenga ventaja en inteligencia sobre el terreno, afirma Fox, ya que la población local ofrece un flujo constante de inteligencia al grupo a medida que avanza el IDF. “Esto da la vuelta a la situación de inteligencia que vimos en Mosul”, afirma. “El IDF tendrá que luchar metódicamente a través de defensas mejor planificadas y preparadas… de lo que lo harían de otro modo”. El resultado será más civiles muertos. Las últimas tres semanas han sido duras para los civiles de Gaza. Las próximas semanas podrían ser aún más duras.

Es difícil no admirar el descaro y el ajetreo de Yasmin Benoit , una modelo que afirma provocativamente que su activismo es un «intento de llenar el flagrante vacío en la representación asexual negra». La semana pasada , el joven de 27 años se asoció con Robbie de Santos, director de comunicaciones de Stonewall, para lanzar Ace en el Reino Unido , un informe que marca el clímax de la Semana de Concientización Asexual (‘ace’ es la jerga para referirse a una persona asexual). Lamentablemente para ambos, esta profunda inmersión en una minoría hasta ahora oculta fue ignorada en gran medida por los principales medios de comunicación, que, comprensiblemente, han estado preocupados por el conflicto en Oriente Medio.

Por: Jo Bartosch – Spíked

Sin dejarse intimidar por los acontecimientos internacionales, Benoit escribió en la revista Attitude que para algunos, la causa de los «derechos asexuales» es «un grito de batalla, un llamado a las armas». Ha llegado un nuevo grupo «más marginado» y sus representantes están compitiendo por un lugar en la cima del victimismo.

Las quejas documentadas en el informe son, como era de esperar, ridículas. Algunos encuestados lamentan el hecho de que no pueden «declararse» asexuales en el trabajo, como si los empleados británicos tuvieran el mandato de hablar sobre su vida sexual con la dirección. Otros se quejan de que cuando mencionaron su falta de interés sexual a los «proveedores de atención médica», la asexualidad «no fue reconocida como un tipo de orientación sexual». En cambio, «fue tratado como un trastorno que necesitaba ser solucionado». Y aunque, por un lado, los autores sostienen que la asexualidad no debería ser patologizada, por otro lado señalan que el 41,8 por ciento de los encuestados «consideraban que tenían problemas de salud mental, más comúnmente con ansiedad o depresión». ‘. El informe también explica que «los encuestados as tenían los niveles más bajos de satisfacción con la vida de todos los grupos de orientación sexual». Es tentador preguntarse si un rapidito podría mejorar su estado de ánimo.

La mayoría de las recomendaciones del informe Ace en el Reino Unido son tan gloriosamente autoindulgentes que pueden ser fácilmente descartadas, como la exigencia de que las personas asexuales sean reconocidas legalmente como una minoría perseguida. Pero un objetivo de la campaña sobre la asexualidad es preocupante: presionar para que se prohíba la «terapia de conversión asexual». Con envidia palpable, Benoit se queja de que «hubo una protesta justificada sobre la posibilidad de que las personas trans y no binarias» fueran excluidas del plan discutido por el gobierno del Reino Unido para prohibir la terapia de conversión , pero «tampoco se incluyeron los grillos cuando las personas asexuales».

Se trata, por supuesto, de un burdo intento de capitalizar el sufrimiento histórico de las lesbianas y los gays. La terapia de conversión Ace es una queja ficticia sobre una opresión ficticia basada en una orientación sexual ficticia.

El desinterés por el sexo no es necesariamente raro. La libido baja o el trastorno del deseo sexual hipoactivo (HSDD, por sus siglas en inglés) puede ser un signo de depresión, efectos secundarios de los medicamentos u otras afecciones físicas. Como tal, sería negligente por parte de un profesional de la salud aceptar la afirmación de un paciente de que es simplemente asexual por naturaleza. Los médicos que hacen preguntas y rechazan los autodiagnósticos de los pacientes no deberían ser intimidados por los activistas, y no deberían enfrentarse a la criminalización o acusaciones de practicar una «terapia de conversión» simplemente por hacer su trabajo.

Fuera de las mentes de los permanentemente ofendidos, no es ninguna vergüenza no preocuparse especialmente por el sexo. De hecho, es un estado bastante normal para muchas parejas que llevan un tiempo juntas. Pero para Stonewall y Benoit, no querer follar todo el tiempo es aparentemente una señal de que uno podría ser miembro de una minoría marginada. El informe afirma con autoridad infundada que «las personas que experimentan atracción ocasionalmente, raramente o sólo bajo ciertas condiciones son «grissexuales»», mientras que aquellos para quienes «la atracción podría desarrollarse sólo después de que se forma un fuerte vínculo emocional [son] «demisexuales»». .

Entre líneas de este informe extremadamente aburrido hay algunos puntos reveladores sobre quienes se identifican como asexuales. Cabe destacar que la mayoría son jóvenes. Esto se ajusta a observaciones más amplias; Durante la última década, las encuestas han demostrado que los jóvenes tienen menos relaciones sexuales. Y en cierto modo, ¿quién puede culparlos? A los adolescentes que se conectan a Internet por curiosidad sexual no se les presentarán imágenes de intimidad mutuamente placentera. Más bien, verán inmediatamente la misoginia de la pornografía que castiga el cuerpo. No es necesariamente que los jóvenes no experimenten deseo, sino que les ha alejado el sexo por la forma en que se representa en el porno.

Algunas de las campañas de Benoit, por las que ha atraído un gran número de seguidores en Instagram, implican poses sexuales llamativas sin usar mucho. Y hace todo esto al mismo tiempo que habla sobre su identidad de estrella. Su capacidad para detectar un nicho en el mercado de la diversidad es impresionante. Dadas las tarifas salariales en el periodismo, ahora estoy considerando seriamente iniciar un grupo de defensa de enanos misántropos y miopes como yo (aunque lamentablemente mi físico de mediana edad no es tan amigable con Instagram como el de Benoit).

Quizás lo que este emprendedor influyente en la asexualidad muestra más elocuentemente es que hoy en día hay más aspirantes a activistas en busca de males sociales que derechos civiles por los que luchar.

Desde el pogromo de Hamas del 7 de octubre, ha habido una tormenta de comentarios sobre cuán desquiciada se ha vuelto la cultura universitaria en Occidente. Los políticos y escritores están desconcertados porque en las universidades donde es una «microagresión» preguntarle a alguien de dónde es y dónde pueden ser sometidos a un interrogatorio tipo Salem por usar un disfraz ofensivo de Halloween , la violencia genocida real no parece molestar. gente. Los mismos maoístas de rostro fresco que llorarán y patearán si dices que «las mujeres no tienen penes» se han encogido colectivamente de hombros ante el asesinato en masa de mujeres y niños judíos. Algunos incluso lo han justificado. «Gloria a nuestros mártires», decía una proyección en la pared de un edificio de la Universidad George Washington.

Por: Brendan O’Neill – Spiked

Tocas el pelo de un estudiante afroamericano y eres un supremacista blanco, pero asesinas a judíos a sangre fría y eres un mártir. Lleva tu cabello blanco recogido en trenzas y eres un ladrón racista , pero invades un país con la intención expresa de matar judíos y eres la «resistencia» . Sirva sushi de mal sabor, como lo hizo la cafetería del hiperdespierto Oberlin hace unos años, y será condenado como apropiador cultural. Pero mata a cientos de juerguistas en un festival por la paz en el sur de Israel y los mismos niños que se lamentan por la comida japonesa servida por chefs blancos te pondrán excusas. Israel es «totalmente responsable» de «toda la violencia que se desarrolla» en Oriente Medio, dijeron estudiantes activistas de Harvard antes de que se enfriaran los cuerpos de los 1.400 israelíes.

Nuestras universidades despiertas hablan de «todos los temas bajo el sol», dijo el ex senador de Nebraska Ben Sasse , pero se muestran tranquilas ante los «ataques grotescos más graves contra el pueblo judío desde el Holocausto». Los estudiantes universitarios arman un escándalo por cosas «estúpidas» como «microagresiones y pronombres de género», pero hacen erm y ahh -o algo peor- sobre «la masacre de israelíes inocentes», dice un columnista . Cuando los estudiantes judíos de Cooper Union en la ciudad de Nueva York tuvieron que ser encerrados en la biblioteca para salvarlos de una turba de activistas «pro-palestinos», Robert Pondiscio del American Enterprise Institute dijo: «Ni una palabra más, nunca, sobre espacios seguros». , microagresiones o “borrado” en un campus universitario. Ni una maldita palabra más.

Estas críticas furiosas a los niños morales de nuestras universidades son comprensibles. No sólo es irritante sino exasperante que los jóvenes que piensan que la «confusión de género» es un acto de violencia se relajen con respecto a la violencia literal. Que estos hijos e hijas privilegiados, empalagosamente sensibles, exijan un espacio seguro, completo con libros para colorear y perros que puedan acariciar , cuando un controvertido orador oscurece la puerta de su universidad Ivy League, y sin embargo, no parecen pensar que los judíos israelíes merezcan un un espacio seguro de los neofascistas de Hamás. ¿Herir su autoestima? Sacrilegio. ¿Herir y matar a judíos desarmados? Mierda de mártir.

Y, sin embargo, es importante decir que esta espeluznante simpatía por Hamás, este desprecio misantrópico por la seguridad y la dignidad de los judíos, en realidad no contradice la ideología del espacio seguro. La actitud arrogante del grupo despierto hacia la macroagresión de masacrar civiles no es realmente una ruptura con su vigilancia obsesiva de la microagresión de herir los sentimientos de alguien con una idea desagradable. No, hay una línea lógica desde la furiosa denuncia de ciertas formas de expresión como «violencia» hasta la aceptación implícita de la violencia real si está dirigida contra personas «malas». Esa línea es lo que podríamos llamar salvajismo narcisista, donde casi cualquier cosa puede justificarse en nombre de proteger las propias creencias y el sentido psíquico de seguridad del daño. Censura, acoso, incluso agresión física: cuando el yo y su salud emocional se sacralizan por encima de todo, por encima de cualquier otra consideración moral y social, cualquier cosa se vuelve permisible en su defensa.

Lo que hemos presenciado en las últimas semanas es la violencia latente en la ideología del espacio seguro. Que los activistas del espacio seguro en el campus del siglo XXI parezcan estar bien con uno de los peores actos de violencia de los tiempos modernos no es prueba de que hayan traicionado los principios del espacio seguro, sino más bien de que el espacio seguro se presta increíblemente bien a intolerancia, incluso de tipo asesino. Hace unos años di una charla en la Universidad de California, Irvine, sobre «la violencia del espacio seguro». Sostuve que lo más sorprendente de los espacios seguros es lo inseguros que se sienten. Sí, esta nueva ideología se justifica con el lenguaje de mantener a los estudiantes a salvo de la «intimidación», pero en realidad los espacios seguros son «zonas feas y autoritarias» que están «apuntaladas por la amenaza», dije. Porque en el mismo acto de prometer protección contra las personas transgresoras, el espacio seguro pone a las personas transgresoras en el punto de mira, exponiéndolas a formas severas de reprimenda tanto social como física.

La violencia ha acompañado durante mucho tiempo al culto universitario al espacio seguro. La gente ha sido avergonzada, atacada e incluso sometida a agresiones con orina, todo en nombre de la «seguridad», todo en nombre de preservar el espacio sagrado y seguro de su maligna influencia moral. En las universidades del Reino Unido, las reuniones de estudiantes proisraelíes han sido invadidas por funcionarios estudiantiles e izquierdistas, que esencialmente condenan tales reuniones como «inseguras» para los estudiantes árabes y otras minorías étnicas. Estas reuniones de estudiantes, en su mayoría judíos, incluso han sido atacadas físicamente: ventanas rotas, sillas arrojadas. Este es el terror a la seguridad. Al decretar que tales reuniones son inseguras y una amenaza para el bienestar emocional de los estudiantes, los ideólogos universitarios dan luz verde a acciones extremas contra ellos.

O consideremos el tratamiento de académicos críticos de género «inseguros». A una le salpicaron orina en la puerta de su oficina . Otros han tenido que contratar guardias de seguridad sólo para desplazarse por el campus. Kathleen Stock fue expulsada bruscamente de la Universidad de Sussex por los llamados aliados trans. Dijeron que ella era «dañina y peligrosa» para su salud mental. El orwellianismo está fuera de escala. En nombre de nuestra seguridad le robaremos la suya al Profesor Stock. Para mantener a Sussex como un «espacio seguro», su sensación de seguridad tenía que ser erradicada, para que pudiera irse y llevarse sus ideas malévolas (como la de que los hombres no pueden ser lesbianas) con ella. Cuando Stock habló en el Oxford Union a principios de este año, multitudes de estudiantes se enfurecieron. Merecemos sentirnos «a salvo de la intolerancia y el acoso» , dijeron, y con Stock cerca, no es así. Versión más corta: debemos atacar a Stock para sentirnos seguros.

La intimidación está incorporada en la ideología del espacio seguro. La sola idea de que algunos individuos e ideas son tan perjudiciales para la salud espiritual que se requieren medidas especiales para mantenerlos a raya incita activamente a la histeria y la violencia. Se me impidió hablar en la Universidad de Oxford en 2014 porque mi presencia «haría que los estudiantes se sintieran inseguros» . Los estudiantes que protestaban amenazaron con acudir al debate con «instrumentos» si seguía adelante… y no se referían a instrumentos musicales. Estaban tan convencidos de que mis palabras –en este caso sobre la cuestión del aborto– causarían un daño irreparable a su autoestima que estaban dispuestos a levantar garrotes contra mi libertad. Para mantener su seguridad, tuvieron que comprometer la mía.

La ideología del espacio seguro alimenta el temor existencial. Al igual que los aldeanos de la época medieval que se volvían locos con visiones de lobos y monstruos acechando en sus fronteras, el estudiante que vive en un espacio seguro llega a convencerse de que todos los que están fuera de ese espacio son inseguros, es decir, malvados . Por eso, como sostuve en California en 2016, el espacio seguro siempre debe estar «fortalecido por una amenaza latente de fuerza contra los transgresores», contra cualquiera que transgreda «el nuevo culto a la seguridad psíquica y al conformismo moral». Es un error pensar en los radicales universitarios como «copos de nieve», criaturas hipervulnerables capaces de derretirse al entrar en contacto con el pensamiento alternativo. Porque hay oscuridad y crueldad en el activismo por el espacio seguro. Es una tiranía disfrazada de terapia.

Por lo tanto, no es sorprendente, ni contradictorio, que los ideólogos universitarios que se enfurecen contra las palabras anti-PC ahora den la bienvenida, o al menos excusen, la violencia neofascista. Están proyectando su ideología de seguridad en los acontecimientos de Oriente Medio. En su opinión, los israelíes son violadores del espacio seguro palestino y, por tanto, la venganza contra ellos no sólo está justificada sino que es buena. Es sorprendente hasta qué punto se utiliza el lenguaje occidental del temor mental para explicar la crisis en Oriente Medio. Habrá un «tsunami de problemas de salud mental» como resultado del último conflicto entre Israel y Gaza, informa NPR . El ataque a Gaza está teniendo un impacto terrible en la «salud mental de los niños palestinos», afirma un psicólogo radicado en Estados Unidos . Muchos radicales universitarios también interpretan cada acontecimiento a través del prisma de las nociones occidentales de vulnerabilidad. No sería sorprendente que vieran el pogromo de Hamás del 7 de octubre menos como un ataque racista contra el pueblo judío y más como un acto de venganza terapéutica contra un vecino «privilegiado»: una venganza catártica contra aquellos que hacen que los árabes se sientan «inseguros».

El odio ha sido implacable. Un profesor de la Universidad de Columbia dijo que el ataque de Hamás contra Israel fue una «victoria sorprendente» . Un profesor de Yale dijo que el 7 de octubre fue un «día extraordinario» y un gran golpe para el «estado colono genocida» de Israel. Un profesor de arte en Chicago dijo: «Los israelíes son cerdos». Salvajes… Excrementos irredimibles. Davis , profesor de la Universidad de California, dijo siniestramente que «los periodistas sionistas… tienen casas [con] direcciones, niños en la escuela», y «deberían temernos».

Note la emoción indirecta que estas personas parecen sentir ante actos lejanos de violencia inimaginable. El culto a la vulnerabilidad –y su feo primo, la venganza– les ha despojado de su humanidad. Ver a los israelíes como cerdos y mierda, y a los sionistas occidentales como criaturas sospechosas que merecen vivir con miedo, habla de la inhumanidad de abstraer constantemente a los individuos. De tratar a las personas como «oprimidas» y, por tanto, buenas, o como «privilegiadas» y, por tanto, malas. Hay un pequeño paso desde las teorías académicas sobre el «privilegio blanco» hasta degradar a los israelíes como excrementos cuyos asesinatos deberían celebrarse. La razón por la que algunos en las universidades estadounidenses están disfrutando de segunda mano del pogromo de Hamás es porque creen que fortalece su visión del mundo privilegio/opresor y da fuerza física a su propio desprecio por los mercaderes de la inseguridad. Dan la bienvenida al pogromo como una especie de terapia primaria.

Es escalofriante ver cuántos jóvenes parecen tranquilos ante el terrorismo de Hamás. Una encuesta de Harvard en Estados Unidos encontró que el 52 por ciento de los jóvenes de 18 a 24 años apoyan a Israel, pero un asombroso 48 por ciento apoya a Hamás. El 51 por ciento dijo que la violencia de Hamás contra civiles israelíes está justificada. Como decía un titular de Newsweek : «Un número increíble de miembros de la Generación Z apoyan la matanza de israelíes inocentes por parte de Hamás». Las encuestas en el Reino Unido sugieren que un número significativo de jóvenes rechaza la idea de que Hamas sea terrorista . No puede haber mayor crítica a nuestro sistema educativo, y a todos los nuevos sistemas de socialización, que el hecho de que muchos miembros de la nueva generación presenciaron el peor acto de violencia antisemita desde el Holocausto y pensaron: «Tal vez Israel se lo merecía». ‘ Ahora podemos ver, más claramente que nada, qué impacto pernicioso han tenido las políticas de identidad y el culto a la piedad en las almas de los jóvenes. Los ha arrancado de los valores de nuestra civilización, hasta tal punto que sienten más afinidad con la barbarie regresiva y antioccidental de Hamás que con los civiles judíos y el Estado democrático que fueron profanados por esa barbarie.

Estamos viviendo una normalización de la violencia. La aniquilación de los ideales de libertad, especialmente entre los millennials y la Generación Z, ha dado lugar a una situación en la que se desaconseja el debate por su carácter nocivo, en la que se ejerce la fuerza bruta contra los disidentes y en la que incluso el terror genocida puede celebrarse si silencia los ‘privilegiados’. En ausencia de libertad de expresión, los rituales premodernos de humillar y castigar a los transgresores de la ortodoxia han regresado con una venganza sangrienta. Seguramente el sombrío y trágico mes de octubre de 2023 será una llamada de atención para Occidente.

Mientras que el Órgano Ejecutivo presentó dos proyecto de ley, uno para convocar a una consulta popular sobre la derogatoria o no de la Ley 406 que aprobó el contrato entre el Estado y Minera Panamá, y otro que prohíbe el otorgamiento de nuevas concesiones mineras, el presidente de la Asamblea Nacional, Jaime Vargas, dijo que, los diputados incluirán un artículo para suspender los efectos del contrato.

ANPanamá

El presidente Vargas reconoció el llamado a la consulta ciudadana realizada por el Presidente de la República, Laurentino Cortizo, como la forma más democrática para que los panameños se expresen en las urnas sobre el futuro de la Ley 406.

Al margen del anuncio de Vargas, varios diputados expresaron su disconformidad, porque se cerró la sesión de la Asamblea sin dejarles presentar otros proyectos que pretenden derogar la Ley 406,

Durante lo poco que duró la sesión de este lunes, el ministro de Gobierno, Roger Tejada, presentó el proyecto de ley que convoca a una consulta popular, el domingo 17 de diciembre de 2023, para decidir la derogación o no de la Ley 406 que rige el contrato entre el Estado y la empresa Minera Panamá.

El ministro Tejada, dijo ante el pleno que reconoce el pronunciamiento del Tribunal Electoral (TE) en que la consulta debe ser aprobada por Ley, por lo que se presenta el proyecto, asegurando que hay confianza en el TE por el papel que ha jugado en la época democrática, aseverando que, en esta ocasión la patria lo necesita.

«Luego de la aprobación de este proyecto de Ley que hoy estamos presentando, el Tribunal Electoral estaría obligado y condicionado a generar el proceso con los valores democráticos a los que estamos acostumbrados», afirmó Tejada.

En tanto, el ministro de Comercio e Industrias, Federico Alfaro Boyd presentó el proyecto de ley que prohíbe el otorgamiento de nuevas concesiones para la exploración, extracción, transporte y beneficio de minería metálica en todo el territorio nacional, conforme a lo establecido en la Resolución de Consejo de Gabinete No. 124 de 29 de octubre de 2023.

Boyd indicó que es importante que se tomen en cuenta los intereses fundamentales de la República de Panamá, por un lado, escuchar la voluntad popular en relación a la minería metálica, y por otro, garantizar la seguridad jurídica de las inversiones y la protección de los empleos y la economía nacional.

“El proyecto de ley en mención busca prohibir el otorgamiento de nuevas concesiones de minería metálica hasta tanto se logre un amplio consenso nacional y la reforma del Código de Recursos Minerales”, aseguró el ministro.

Agregó que la iniciativa pretende rechazar todas las solicitudes en trámite para operaciones mineras en Panamá dentro de un plazo de 3 meses, por lo cual a enero 2024 el Ministerio de Comercio e Industrias archivará todas las solicitudes de minería metálica que mantengan ese estatus.

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