Armando Esteban Quito

El régimen iraní no enfrenta una crisis puntual, sino una acumulación de tensiones estructurales que afectan simultáneamente su proyección externa, su estabilidad interna y su viabilidad económica. Su modelo de poder —construido sobre la expansión indirecta y la confrontación permanente— empieza a mostrar signos claros de agotamiento.

Por: Gabriel Ben Tasgal – Infobae

Durante décadas, Irán desarrolló una estrategia conocida como “defensa adelantada”: trasladar el conflicto fuera de sus fronteras mediante una red de proxies en Líbano, Siria, Irak y Yemen. Esta arquitectura le permitió evitar enfrentamientos directos con potencias superiores, compensando su debilidad militar convencional mediante guerra asimétrica. Hezbollah, Hamás y las milicias chiitas funcionaron como extensiones operativas de Teherán, otorgándole capacidad de presión regional sin asumir costos directos.

Sin embargo, ese esquema tenía una condición: estabilidad del sistema. Y hoy esa condición ya no existe.

La guerra regional iniciada tras el 7 de octubre de 2023 alteró ese equilibrio. Hezbollah, que llegó a acumular más de 150.000 cohetes, sufrió una degradación significativa de su capacidad operativa. La caída del régimen sirio en 2024 quebró el corredor terrestre que conectaba Irán con el Mediterráneo, debilitando su profundidad estratégica. Los hutíes, aunque activos, no logran compensar la pérdida de ese eje central. El resultado es una red más fragmentada, más costosa y menos eficaz.

A esto se suma un cambio cualitativo: Irán fue forzado a abandonar parcialmente su lógica de guerra indirecta. En abril de 2024 lanzó más de 300 drones y misiles desde su propio territorio, y posteriormente 181 misiles balísticos en respuesta a ataques israelíes. Este tipo de acciones, lejos de consolidar su poder, expuso sus limitaciones. La mayoría de esos proyectiles fueron interceptados, evidenciando que su capacidad ofensiva no resulta decisiva frente a sistemas defensivos avanzados.

En paralelo, el frente interno muestra signos aún más críticos. La represión de protestas en enero de 2026 dejó entre 30.000 y 50.000 muertos, un indicador extremo del nivel de conflictividad social. A esto se suma una inflación cercana al 48,6%, una moneda fuertemente devaluada y una economía afectada por sanciones, corrupción y mala gestión. Las pérdidas económicas derivadas del conflicto se estiman entre 130.000 y 250.000 millones de dólares, afectando infraestructura, producción energética y capacidad fiscal.

Además, el régimen enfrenta problemas estructurales de largo plazo: aumento del consumo de drogas, caída de la natalidad y tensiones étnicas en un país que dista de ser homogéneo. Persas, kurdos, baluches, árabes y azeríes conviven bajo un sistema que depende de la coerción para sostener su unidad.

El elemento central es la convergencia de estas crisis. Irán necesita proyectar poder para sostener su modelo, pero esa proyección hoy acelera su desgaste. Depende de sus proxies, pero estos se debilitan. Requiere estabilidad interna, pero recurre cada vez más a la represión. Necesita recursos, pero su economía se contrae.

No se trata de un colapso inmediato, sino de un proceso. El régimen puede resistir en el corto plazo, pero no puede resolver simultáneamente estas tensiones.

Y en geopolítica, cuando un sistema ya no puede corregir sus propias contradicciones, el problema deja de ser cuánto puede durar.

Pasa a ser si tiene alguna posibilidad real de sostenerse en el tiempo.

El presidente Trump dijo a sus asesores que está dispuesto a poner fin a la campaña militar estadounidense contra Irán incluso si el estrecho de Ormuz permanece en gran parte cerrado, según informaron funcionarios del gobierno, lo que probablemente extenderá el firme control de Teherán sobre la vía marítima y dejará para una fecha posterior una operación compleja para reabrirla.

The Wall Street Journal

En los últimos días, Trump y sus asesores evaluaron que una misión para abrir el estrecho prolongaría el conflicto más allá de su plazo previsto de cuatro a seis semanas. Decidió que Estados Unidos debía alcanzar sus objetivos principales: debilitar la armada iraní y sus arsenales de misiles, así como reducir las hostilidades actuales, al tiempo que presionaba diplomáticamente a Teherán para que reanudara el libre flujo comercial. Si esto fracasaba, Washington presionaría a sus aliados en Europa y el Golfo para que lideraran la reapertura del estrecho, según informaron los funcionarios.

También existen opciones militares que el presidente podría considerar, pero no son su prioridad inmediata, dijeron.

Durante el último mes, Trump ha expresado públicamente diversas opiniones sobre cómo abordar la situación del estrecho, lo que forma parte de un patrón más amplio de presentar objetivos contradictorios en el marco de la guerra. En ocasiones, ha amenazado con bombardear la infraestructura energética civil si el estrecho no se reabre antes de una fecha determinada. En otras, ha restado importancia al estrecho para Estados Unidos y ha afirmado que su cierre es un problema que deben resolver otras naciones.

Cuanto más tiempo permanezca cerrado el estrecho, mayor será la conmoción en la economía mundial y el aumento de los precios del gas. Numerosos países, incluidos aliados de Estados Unidos, están sufriendo las consecuencias de la disminución del suministro energético que antes fluía libremente por este punto estratégico. Las industrias que dependen de productos como fertilizantes para cultivar alimentos o helio para fabricar chips informáticos están padeciendo escasez.

Según los analistas, si no se restablecen rápidamente los pasos seguros, Teherán seguirá amenazando el comercio mundial hasta que Estados Unidos y sus socios negocien un acuerdo o pongan fin a la crisis por la fuerza.

Suzanne Maloney , experta en Irán y vicepresidenta de la Brookings Institution en Washington, calificó de «increíblemente irresponsable» el hecho de poner fin a las operaciones militares antes de que se abra el estrecho.

Estados Unidos e Israel iniciaron la guerra juntos y no pueden eludir sus consecuencias, afirmó Maloney. “Los mercados energéticos son inherentemente globales, y no hay posibilidad de proteger a Estados Unidos del daño económico que ya se está produciendo y que empeorará exponencialmente si continúa el cierre del estrecho”.

El deseo de Trump de poner fin a la guerra rápidamente contrasta con otras medidas que planea tomar. Este fin de semana, el USS Tripoli y la 31.ª Unidad Expedicionaria de Marines entraron en la región. Trump también ordenó el despliegue de elementos de la 82.ª División Aerotransportada y está considerando enviar otros 10.000 soldados de infantería a Oriente Medio, según informó The Wall Street Journal. Mientras tanto, se ha referido a la guerra como «una excursión» y «una estancia agradable», pero también está sopesando una misión compleja y arriesgada para apoderarse del uranio del régimen , informó el Journal.

El lunes, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, declaró a los periodistas que Estados Unidos estaba «trabajando para» normalizar las operaciones en el estrecho, pero no lo incluyó entre los principales objetivos militares de atacar la armada, los misiles, la industria de defensa y la capacidad de fabricar armas nucleares de Irán.

El secretario de Estado , Marco Rubio , declaró el lunes a Al Jazeera que la actual campaña para completar los objetivos militares estadounidenses finalizará en cuestión de semanas.

“Entonces nos enfrentaremos al problema del estrecho de Ormuz, y le corresponderá a Irán decidir”, dijo Rubio, quien también es asesor de seguridad nacional de Trump, “o una coalición de naciones de todo el mundo y de la región, con la participación de Estados Unidos, nos aseguraremos de que esté abierto, de una forma u otra”.

La administración Trump había previsto la posibilidad de que Irán cerrara el estrecho tras el lanzamiento de las primeras bombas. Pero una vez que Irán colocó minas en el agua y amenazó con atacar a los petroleros, el tráfico marítimo se redujo drásticamente.

Altos funcionarios restaron importancia al problema en repetidas ocasiones, mientras aumentaba la presión sobre Washington para que abordara la situación. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, declaró a la prensa el 13 de marzo que las acciones de Irán eran una señal de «pura desesperación» y que era «algo con lo que estamos lidiando, lo hemos estado lidiando y no tenemos por qué preocuparnos».

Para sortear el problema, Trump instó cada vez más a las navieras a correr el riesgo de navegar por la vía marítima. Cuando esto no funcionó, pasó a lanzar amenazas directas a Teherán. La semana pasada, Trump interpretó la decisión del gobierno iraní de permitir el paso de algunos barcos como una concesión, dando inicio a la última ronda de diplomacia con la que espera poner fin a la guerra.

Pero después de afirmar el lunes en las redes sociales que Irán ahora está dirigido por un régimen «más razonable», amenazó con atacar las centrales eléctricas y los yacimientos petrolíferos del país, incluida la isla de Kharg, centro de exportación de petróleo , «si el estrecho de Ormuz no se abre inmediatamente a los negocios».

“El presidente Trump seguirá adelante sin detenerse y espera que el régimen iraní llegue a un acuerdo con la administración”, dijo Leavitt a los periodistas.

Funcionarios actuales y anteriores afirman creer que la capacidad de Irán para controlar el paso se verá mermada a medida que disminuyan sus recursos militares.

«Una vez alcanzados esos objetivos estratégicos, todo se deduce naturalmente», afirmó Rich Goldberg, exfuncionario del Consejo de Seguridad Nacional de Trump y actualmente miembro de la Fundación para la Defensa de las Democracias, un centro de estudios con sede en Washington. «Es entonces cuando uno se centraría en el Estrecho de Ormuz, porque habría infligido un daño considerable a su amenaza externa y habría reasignado sus recursos militares a esa misión».

A pesar de sus amenazas de reabrir el estrecho, Trump y su equipo afirman que este importa mucho más a los países de Europa, Oriente Medio y Asia que a Estados Unidos, insistiendo en que no es vital para las necesidades energéticas estadounidenses. Sus principales asesores en Washington han pasado semanas pidiendo a aliados y socios que planifiquen negociaciones u operaciones para garantizar que una quinta parte del petróleo y el gas del mundo pueda transitar por el estrecho.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, sugirió el lunes en una entrevista con Fox News que Estados Unidos o un grupo multinacional podrían escoltar a los petroleros. Sus comentarios no indicaron ninguna urgencia por reabrir el estrecho de inmediato.

«El mercado está bien abastecido y cada día vemos más barcos transitando por el estrecho, a medida que algunos países llegan a acuerdos con el régimen iraní por el momento», declaró Bessent. «Pero con el tiempo, Estados Unidos retomará el control del estrecho y habrá libertad de navegación, ya sea mediante escoltas estadounidenses o multinacionales».

Este mes, casi 40 países, entre ellos el Reino Unido, Francia y Canadá, se comprometieron a «contribuir a los esfuerzos necesarios para garantizar el paso seguro por el estrecho».

Alrededor del 20% del suministro mundial de petróleo se transporta a través del estrecho, y en 2024, el 84% del petróleo crudo y el 83% del gas natural licuado transportados a través del estrecho tenían como destino los mercados asiáticos, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos.

El control que ejerce Irán sobre el estrecho provocó que el precio de referencia del petróleo estadounidense cerrara el lunes por encima de los 100 dólares por barril por primera vez desde 2022, y algunos analistas financieros prevén que podría dispararse hasta los 200 dólares por barril si la guerra provoca una interrupción sostenida de la vía marítima.

El secretario de Estado estadounidense Marco Rubio ofreció este lunes 30 de marzo un balance optimista sobre la situación actual de Venezuela a casi tres meses de la captura de Nicolás Maduro, asegurando que el país sudamericano transita por un buen camino tras los esfuerzos enfocados en su estabilización y la prevención de crisis mayores.

La Patilla

Durante una entrevista concedida a la cadena de noticias Al Jazeera, el alto funcionario norteamericano destacó los objetivos principales de la política de su país hacia la nación caribeña. «Venezuela avanza muy bien. Nuestra esperanza era estabilizar el país», afirmó Rubio, subrayando que la prioridad de la comunidad internacional siempre ha sido encauzar una transición pacífica.

Así mismo, el jefe de la diplomacia norteamericana detalló los escenarios catastróficos que lograron eludirse gracias a la ruta tomada en los últimos meses. «No queríamos ver una guerra civil. No queríamos ver un colapso sistémico. No queríamos ver un evento de migración masiva», explicó, enumerando los peores temores que se albergaban respecto a la profunda crisis venezolana.

Del mismo modo, Rubio celebró los resultados obtenidos hasta la fecha y la aparente contención de la emergencia institucional y humanitaria, sentenciando con firmeza el éxito de las medidas aplicadas para mantener el orden. «No han visto ninguna de estas cosas», remató en su declaración, evidenciando su satisfacción por el curso estable que ha tomado el país

«Para que Venezuela alcance su máximo potencial económico, necesita un gobierno democrático estable que motive a la población a invertir en la economía, pues sabrá que contará con la protección de las leyes y la legitimidad. Estamos bien encaminados para lograrlo», puntualizó.

El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, presentó este fin de semana la estrategia de “Greater North America”, que en español se llamaría “La Gran Norteamérica” ??bajo el mandato de Donald Trump, que amplía el enfoque de seguridad a todo el hemisferio norte e insta a las naciones del sur a compartir responsabilidades de defensa.

Versión Final

En su intervención en la sede del Comando Sur de Estados Unidos en Doral (Florida), Hegseth afirmó que la visión estratégica de la administración Trump se extiende “desde Groenlandia hasta el Golfo de América (Golfo de México) y el Canal de Panamá”, abarcando todos los países y territorios soberanos al norte del ecuador dentro de su “perímetro de seguridad inmediato”.

“Cada nación y territorio soberano al norte del Ecuador, desde Groenlandia hasta Ecuador y desde Alaska hasta Guyana, no forma parte del Sur Global. Constituye un perímetro de seguridad inmediato en esta gran vecindad en la que todos vivimos”, declaró Hegseth durante una conferencia de homólogos de defensa del hemisferio occidental.

Hizo hincapié en que la geografía sustenta la doctrina, señalando barreras naturales como la Amazonía y la cordillera de los Andes, que, según argumentó, separan las responsabilidades estratégicas del norte y del sur.

Según Hegseth, Estados Unidos reforzará su postura y presencia militar en todo el hemisferio norte en coordinación con sus socios regionales.

“Se trata de un perímetro de seguridad inmediato en esta gran región en la que todos vivimos. Cada uno de estos países limita con el Atlántico Norte o el Pacífico Norte. Cada uno de estos países se sitúa al norte de las dos barreras geográficas básicas que existen en esta región: la Amazonía y la cordillera de los Andes”, afirmó.

Al mismo tiempo, Hegseth indicó un cambio en las expectativas para los países al sur del ecuador, pidiendo un mayor “reparto de la carga” para garantizar la seguridad de las regiones del Atlántico Sur y el Pacífico Sur, así como de la infraestructura y los recursos críticos.

“En el sur, es decir, al sur del Ecuador, al otro lado de esta gran vecindad, fortaleceremos las alianzas mediante una mayor distribución de la carga. Esto les permitirá desempeñar un papel más importante en la defensa del Atlántico Sur y el Pacífico Sur, así como garantizar la seguridad de la infraestructura y los recursos esenciales en colaboración con nosotros y otras naciones occidentales”, declaró Hegseth.

El secretario de Guerra estableció paralelismos con la Segunda Guerra Mundial e invocó un resurgimiento del enfoque de “Defensa de la Cuarta Esfera”.

“Esto es lo que hicimos en la Segunda Guerra Mundial. Al igual que hundimos barcos con torpedos en la Segunda Guerra Mundial, en el Departamento de Guerra lo llamamos Defensa de la Esfera Cuarta. Y lo volveremos a hacer”, dijo.

Un día antes de la elección del 8 de marzo me preguntaba si estaríamos a tiempo para salvar la democracia colombiana. Los resultados mostraron que sí lo estamos. La votación de la Gran Consulta y la conformación de la dupla Paloma/Oviedo han traído consigo un renacer de la esperanza. Ahora toca salvar el futuro.

Por: Carlos Caballero Argáez – El Tiempo

El desenlace de la Gran Consulta señaló con claridad que es posible unir a personas que piensan diferente, sin ceder en sus valores, para construir civilizadamente un futuro para los colombianos, sin exclusiones, en libertad y en democracia.

En las conversaciones de la semana anterior ocurrió algo que pocas veces en la historia colombiana ha sucedido. Dos líderes jóvenes, mujer y hombre, con visiones distintas, se sentaron en búsqueda de lo que los unía, sin pedirle al otro que dejara de ser lo que es. Mostraron que no estamos condenados a la polarización. Que es posible salir de los extremos ideológicos y dar paso a una nueva generación que enfrente los enormes cambios de toda índole registrados por el país a lo largo del siglo XXI.

Juanita León, la fundadora y directora de La Silla Vacía, decía con razón en estos días que muchos colombianos tienen que hacer un duelo. Como me comentaba una colega y buena amiga, los uribistas deben dejar de lado sus causas del pasado y hacer parte de una coalición con quienes apoyamos el Acuerdo de Paz, lo mismo que los derechos de las mujeres y de la población LGTBIQ+. Los antiuribistas, reconocer que después de diez años hay criticas válidas al mismo Acuerdo, que las cosas no salieron como se esperaba, pero, sobre todo, que hay una democracia por salvar y que urge construir consensos políticos alrededor de la Colombia del futuro. Y quienes hemos sido antipetristas, comprender que la izquierda llegó para quedarse y se ha convertido en una fuerza organizada y con vocación de poder.

Están las condiciones para construir la coalición y conformar un poderoso equipo de gobierno.

De la Gran Consulta hay que transitar a la ‘gran coalición’. El desafío es grande. Quienes se sometieron a la consulta y se despojaron de sus egos, al igual de quienes trabajaron en la sombra para promoverla, tienen las condiciones para construir la coalición y conformar un poderoso equipo de gobierno. Un ‘equipo de rivales’, como el del gabinete de ministros que conformó Abraham Lincoln con sus competidores por la candidatura del Partido Republicano en Estados Unidos en 1860 cuando ganó la nominación. Con la suma de muchos colombianos de las nuevas generaciones, ávidos de contribuir con honestidad a enrumbar en mejor forma al país, a corregir las desigualdades y a generar bienestar para todos.

La salvación del futuro va a implicar muchos sacrificios para todos los colombianos. En el corto plazo habrá que enfrentar problemas gigantescos y al mismo tiempo sentar las bases para que Colombia salga de su rezago y del estancamiento actual. Habrá que reestablecer los equilibrios fundamentales: el orden público, la macroeconomía, la salud, la energía y la educación.

La población urbana –clase media votante de la Gran Consulta– requiere que la seguridad impere en las calles y acceso a la salud y a los medicamentos. La mayor aspiración de los jóvenes colombianos –votantes de Juan Daniel Oviedo– es la educación; dan prioridad al crecimiento económico y son aversos al autoritarismo. Y habrá que llegar a las dos costas sobre el mar y a las fronteras con soluciones viables para sus pobladores, que merecen salir del abandono. Todo lo cual requerirá, además de trabajo, un consenso político y un firme mandato electoral.

Con todo, numerosos colombianos han vuelto a sentir ilusión sobre el futuro. Una ilusión que no debería esfumarse, sino fortalecerse con el paso de los días.

El Día Mundial Contra el Cáncer de Colon se celebra el 31 de marzo y tiene como objetivo sensibilizar a toda la población sobre las necesidades que tienen todos los pacientes que son diagnosticados con esta enfermedad.

Día Internacional de

Así mismo, buscar salidas para una detección temprana que permita salvar vidas y prevenir el diagnóstico a través de hábitos de vida mucho más saludables.

¿Qué es el Cáncer de Colon?

El cáncer de colon es una patología que se da por un crecimiento anómalo de las células del colon y la zona rectal.

Todo comienza con un crecimiento de pólipos, que pueden transformarse, con el paso de los años en cáncer, sin embargo, hay casos de pacientes donde esto no ocurre.

Este tipo de cáncer, es bastante común en todo el mundo, pero con una evaluación a tiempo, puede ser fácilmente detectado y tratado, con resultados muy favorables para los pacientes, ya que pueden salvar sus vidas.

Factores de riesgo para la enfermedad

Entre los factores de riesgo más comunes para contraer el cáncer de colon están los antecedentes familiares, la edad del paciente y haber sufrido de algunas patologías como la colitis ulcerosa, la llamada enfermedad de Crohn o enfermedades inflamatorias del sistema digestivo.

También están los factores de riesgo externos relacionados con la alimentación y el consumo de sustancias tóxicas como el cigarrillo, el alcohol o las drogas.

Cuando la dieta es baja en fibra y nutrientes y además de ello, se usan sustancias nocivas, es bastante probable que las personas puedan presentar este tipo de enfermedad.

De ahí la importancia de cuidar los hábitos alimenticios para vivir una vida sana y más longeva.

Pruebas de cribado para la detección temprana del cáncer de colon

Son unas pruebas especiales, que se realizan para detectar sangre oculta en las heces de las personas que puedan ser propensas a contraer la enfermedad y, de esta forma, realizar un diagnóstico temprano para evitar la aparición del cáncer de colon y asegurar la supervivencia de los pacientes.

Con este programa, se busca que menos personas se vean afectadas por este mal, que, detectado a tiempo, puede tener una cura altamente efectiva, pero que lamentablemente no se recurre a ellas porque el cáncer de colon suele ser asintomático en los primeros estadios de la enfermedad.

Además, la realización de este tipo de estudio, no es accesible a todas las personas por el alto coste que representa y que sólo pueden practicarse los que tienen los medios económicos para pagarlas.

Un cambio en el estilo de vida para evitar la aparición de cáncer de colon

Hoy más que nunca, urge un cambio en el estilo de vida que llevan las personas para poder vivir de manera más sana y el mayor número de años posible.

Lo primero que se necesita cambiar es la dieta alimentaria, donde los individuos ingieran más frutas, vegetales, y alimentos ricos en fibra como los cereales integrales, en lugar de alimentos procesados, grasas saturadas y comida chatarra.

Con todos estos cambios, el cuerpo podrá expulsar de manera fácil las toxinas que quedan atrapadas en el organismo. Asimismo, es vital tomar abundantes líquidos y agua durante el día para una mayor y mejor purificación de los todos los órganos, en especial de los intestinos.

No existe un escudo infalible frente al cáncer de colon, que hoy celebra su Día Mundial, pero sí diferentes herramientas que pueden actuar de parapeto, como el estilo de vida y la alimentación, dos de los factores que más declinan la balanza y que están en nuestra mano. «El cáncer colorrectal es el primero en incidencia en nuestro país, teniendo en cuenta a hombres y mujeres, y el segundo en mortalidad, y lo más alarmante es que sigue aumentando en personas cada vez más jóvenes, lo que apunta a que el estilo de vida actual juega en contra», explica Pilar García Alfonso, miembro de la Comisión Permanente de la Fundación ECO, especializada en tumores colorrectales.

La Razón

La relación entre dieta y cáncer es clara, hasta el punto de que «se estima que la alimentación tiene un impacto del 30% en el desarrollo del cáncer y sabemos que en el caso del tumor colorrectal hay una relación directa con la obesidad y el sedentarismo, pues provocan un ambiente proinflamatorio que aumenta la carcinogénesis», detalla la doctora García Alfonso.

Factores de riesgo

En concreto, «existe una sólida evidencia científica que vincula la alimentación con el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal. Varios estudios han identificado patrones dietéticos y componentes específicos que pueden aumentar el riesgo. Es el caso de las dietas ricas en carnes rojas y procesadas; la cocción a altas temperaturas y el alto consumo de grasas saturadas y trans, pues se ha sugerido que puede promover la inflamación y la resistencia a la insulina», detalla Fiorella Palmas, miembro del comité gestor del área de Nutrición de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN). Sin embargo, según aclara García Alfonso, «las carnes rojas son necesarias en nuestra dieta, pero no deben consumirse más de tres veces por semana, alternándose con pescado o huevo».

La aparición de cáncer de colon está asociada al estreñimiento, «por el daño que los tóxicos producen al tener un tiempo más prolongado de exposición, mientras que dietas ricas en azúcares ultraprocesados se han relacionado con inflamación crónica y alteraciones metabólicas que pueden favorecer el desarrollo tumoral. Sin olvidar que el alcohol se metaboliza en acetaldehído, un compuesto con potencial para crear mutaciones, mientras que bajos niveles de calcio, vitamina D y antioxidantes (como las vitaminas C y E) contribuyen a ese riesgo», advierte Palmas.

Dieta protectora

Por el contrario, la alimentación también juega un papel protector frente al cáncer colorrectal y eso pasa por «llevar una alimentación variada, rica en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales con alto contenido en fibra y grasas saludables, como el aceite de oliva virgen o algunos pescados», aconseja García Alfonso. «La fibra dietética (presente en frutas, verduras, legumbres y cereales integrales) tiene un efecto protector, ya que aumenta el volumen fecal, reduce el tiempo de tránsito intestinal y favorece una microbiota saludable, mientras que los alimentos fermentados como yogur, kéfir y alimentos ricos en fibra prebiótica pueden mejorar la salud del microbioma intestinal y reducir la inflamación», explica Palmas, quien hace hincapié en que «el patrón mediterráneo, basado en el consumo de vegetales, legumbres, cereales integrales, aceite de oliva y pescado, ha demostrado ser protector frente al cáncer colorrectal».

Abordaje nutricional

Si la dieta marca la diferencia en la prevención de este tumor, también juega un papel clave en el tratamiento, la recuperación y la calidad de vida del paciente. «Aunque no existe una dieta única, los especialistas en nutrición oncológica suelen recomendar pautas adaptadas a cada etapa de la enfermedad y tratamiento. En general, se recomienda una dieta mediterránea dado que es equilibrada. Según si el paciente ha sido sometido a una cirugía, precisará ajustes en cuanto a fibra y otros nutrientes. En estos casos, o si el paciente pierde peso o debe continuar con tratamiento, es aconsejable ponerse en manos de un experto en nutrición», recomienda el miembro de la SEEN. Una idea que defiende García Alfonso, quien insiste en que «una dieta saludable reduce el riesgo de recaídas y de otras patologías».

El cáncer colorrectal (CCR) se ha convertido en el segundo tipo de cáncer más frecuente y también el segundo con mayor mortalidad, según datos del Ministerio de Salud de la Nación.

Infobae

En el Día Mundial contra el Cáncer de Colon, cuáles son los siete hábitos saludables que permiten prevenir esta enfermedad que, cada año, afecta a más de 16.000 nuevos casos, de los cuales más de 7.000 mueren.

A pesar de su letalidad, se trata de un tipo de cáncer que, en más del 90% de los casos, tiene un origen prevenible: los pólipos, lesiones precancerosas que pueden extirparse antes de transformarse en tumores malignos. La detección precoz y los cambios en el estilo de vida pueden marcar la diferencia.

¿Cuáles son los síntomas del cáncer de colon?

Según advierten especialistas en Gastroenterología del Hospital de Clínicas de Buenos Aires, como las doctoras Florencia Molfeso y Olga Quintero, uno de los mayores problemas es que muchos pacientes llegan tarde al diagnóstico. Esto ocurre por múltiples razones: confusión de síntomas, como el sangrado, con hemorroides, o por la ausencia de síntomas evidentes.

Los síntomas más frecuentes que deben motivar la consulta médica incluyen:

Sangrado rectal o presencia de sangre en las heces

Cambios persistentes en el ritmo evacuatorio (diarrea o constipación)

Dolor abdominal o rectal frecuente

Sensación de evacuación incompleta

Cansancio inusual o debilidad

Pérdida de peso inexplicable

Anemia sin causa aparente

Estos signos pueden parecer menores o pasar desapercibidos, pero ante su persistencia, es fundamental consultar con un especialista.

¿Cómo se puede prevenir el cáncer de colon?

Aunque no existe una forma de prevención garantizada, modificar ciertos hábitos y realizar controles periódicos puede reducir significativamente el riesgo de desarrollar cáncer de colon. Tanto las especialistas del Hospital de Clínicas como desde la American Cancer Society, destacaron siete medidas clave:

Aumentar el consumo de frutas, verduras y granos integrales: estos alimentos son ricos en fibra, que favorece la salud intestinal y puede reducir el riesgo de pólipos.

Reducir la ingesta de carnes rojas y procesadas: diversos estudios han vinculado el consumo frecuente de carne de res, cerdo y embutidos con un mayor riesgo de CCR.

Hacer actividad física regular: al menos 150 minutos semanales de ejercicio moderado a intenso disminuyen significativamente el riesgo.

Evitar el alcohol: el consumo frecuente de bebidas alcohólicas, incluso en cantidades moderadas, se asocia con una mayor incidencia de cáncer colorrectal.

No fumar: el tabaquismo prolongado está vinculado a múltiples tipos de cáncer, incluido el de colon.

Mantener un peso saludable: la obesidad es un factor de riesgo comprobado, en especial en hombres.

Realizar estudios de detección periódicos: identificar pólipos a tiempo mediante videocolonoscopía u otros estudios puede evitar su transformación en cáncer.

Sandro Castro, nieto del fundador de la revolución cubana Fidel Castro, concedió este domingo una entrevista exclusiva a CNN, desde su apartamento en La Habana, en la que afirmó que la mayoría de los cubanos prefieren el capitalismo al comunismo, criticó al presidente Miguel Díaz-Canel y respaldó un acuerdo entre Cuba y Donald Trump.

Semana

La entrevista, realizada durante uno de los frecuentes apagones que azotan a la isla, lo muestra bebiendo cervezas frías al contar con un generador eléctrico propio, en contraste con la polémica que rodea su figura.

“Hay muchas personas en Cuba que piensan de manera capitalista. Hay muchas personas aquí que quieren hacer capitalismo con soberanía”, dijo Castro. “Creo que la mayoría de los cubanos quieren el capitalismo, no el comunismo”.

Sobre Díaz-Canel, Castro no se guardó nada: “No creo que esté haciendo un buen trabajo, porque hace mucho tiempo debió haber hecho muchas cosas que no se hicieron bien y que ahora nos están perjudicando”.

Al mismo tiempo, elogió a su abuelo Fidel y a su tío abuelo Raúl Castro, aunque se negó a decir si la revolución que lideraron había mejorado la vida en la isla. “Nací después de 1959, así que no puedo decirlo”, respondió.

El nieto de Fidel Castro ha sido fuertemente criticado por estar de compras en Zara, en Cancún. Foto: Imagen compartida por @sandro_castrox
Castro describió la crisis que vive Cuba con crudeza. “Es tan difícil. Sufres miles de problemas. En un día puede que no haya electricidad, no haya agua. Los bienes no llegan. Es muy duro, realmente muy duro”, aseguró.

Sin embargo, las críticas en las redes sociales fueron muchas, ya que la entrevista se llevó a cabo en su apartamento en el exclusivo barrio habanero de Kohly, donde residen muchos militares y miembros de la inteligencia cubana. Mientras su mánager le traía cervezas frías, su casa estaba iluminada por un generador de batería, lujos que no puede alcanzar la mayoría de los cubanos.

En su más reciente video de sátira, Castro presenta a un actor caracterizado como Trump recibiendo un hotel con el nombre del presidente estadounidense sobre el skyline de La Habana. Sobre ese tipo de contenido, dijo que “solo estoy bromeando”, aunque bloggers progubernamentales han pedido su arresto.

El nieto de Fidel se mostró abierto a un acuerdo con Washington y señaló que quiere producir su propia cerveza, comprar más discotecas y automóviles, pero se queja de la burocracia que rodea todo el comercio en Cuba como resultado del sistema que instauró su abuelo.

“Tenemos que abrir el modelo económico, eliminar la burocracia. Soy un revolucionario, pero un revolucionario de ideas, de progreso, de cambio”, señaló.

Sandro Castro, de 33 años, acumula más de 150.000 seguidores en Instagram, donde publica videos provocativos que combinan ostentación, sátira y críticas al Gobierno. Es descrito por analistas como alguien que “une los dos extremos políticos en su desdén compartido hacia él”: para los exiliados cubanos es un símbolo de hipocresía, y para los partidarios de la revolución es un traidor de clase.

La entrevista se publicó el mismo día en que un tanquero ruso llegó a Cuba con más de 700.000 barriles de crudo, una cantidad que, según analistas, apenas cubrirá las necesidades energéticas del país por dos semanas o menos.

El Socialismo del Siglo XX pulverizó el salario de los profesores universitarios. En una tabla difundida este 15 de enero, a propósito de la conmemoración del Día del Maestro en Venezuela, la Asociación de Profesores de la Universidad Central de Venezuela (APUCV), muestra que un profesor titular con dedicación exclusiva gana apenas 1,58 dólares mensuales, mientras que otros docentes, como asociados, asistentes y agregados, reciben entre 0,41 y 1,19 dólares, según la categoría y tiempo laboral.

Versión Final

Incluso los instructores con dedicación exclusiva perciben menos de un dólar al mes. Es decir, los universitarios perciben salarios de pobreza extrema entendida como el hecho de sobrevivir con menos de 2,15 dólares por persona al día, según la línea de la pobreza extrema establecida por el Banco Mundial en 2023.

Esta realidad, cruda y dura, en conjunto con otros temas vinculados con la crisis universitaria, afecta la salud mental de los académicos venezolanos, de acuerdo con un reciente estudio del Observatorio de Universidades (OBU) que revela que 61% sufre tres o más síntomas de depresión, 31 padece ansiedad persistente y 38% pérdida de interés por hacer alguna actividad.

En una asamblea reciente con representantes de la Comisión de Desarrollo Social de la Asamblea Nacional, José Gregorio Afonso, presidente de la Asociación de Profesores de la UCV, solicitó discutir el tema salarial ante el país sin desviar responsabilidades a las sanciones, menos en un escenario en el cual los Estados Unidos ayuda a impulsar las exportaciones petroleras llamando a y concretando inversiones.

“¿Tienen alrededor de 24 mil millones de dólares de ingresos en los últimos cuatro años y no puede haber ninguna salida para los trabajadores?  Para este año se esperan entre 30 mil y 40 mil millones de dólares extraordinarios de nuevas inversiones. No nos pueden decir a nosotros que no puede haber una salida salarial. El monto se tiene que discutir…”, exigió.

Afonso recordó que presentaron una propuesta a fines de 2024 para el aumento y habló sobre las causas del estancamiento en el tema.

“Estamos entre el Estado venezolano que dice que no tiene, pero no dice cuál es su magnitud, y entre  los empresarios venezolanos que han asumido que tienen que chantajear, que aquí a nadie se le puede pagar por su trabajo, si efectivamente no se reformula la Ley del Trabajo”, señaló, pero exigió que entonces presenten una propuesta y que sea sometida a discusión.

Y, al final, soltó la siguiente comparación:

El salario hoy de Jacinto Convit o de Fruto Vivas, por ejemplo, serían 522 bolívares con 16, menos de dólar y medio. Eso es lo  que  paga el Estado venezolano. La prima doctoral de todos nosotros, de todos los beneficios, es menos que un café pequeño, entonces no nos pueden pedir a nosotros que la paciencia sea infinita  con cuatro años esperando».

El Presidente de la Asociación de Profesores de la UCV, advirtió: «Aquí no hay salida salarial y habrá conflictividad social. Somos  gente de bien y le hemos dado la vida a la gente. Tenemos años formando a la gente gratis. No nos vengan a nosotros ahorita  con un bono de 30 dólares. Nuestra dignidad vale muchísimo más”.  

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