Armando Esteban Quito

Un bufete de abogados presentó una demanda en España contra varios dirigentes políticos venezolanos acusados de presuntamente «formar parte de la trama de corrupción de Alex Saab y Carlos Líscano sobre la importación de alimentos Clap».

Alberto News

Los acusados son José Brito, Conrado Pérez, Luis Parra, Adolfo Superlano, Chain Bucaran y Richard Arteaga.

Al parecer estos dirigentes contrataron los servicios de la firma para dejar absueltas de responsabilidad a un grupo de empresas involucradas en el desfalco millonario del programa de alimentación de Venezuela.

«Tanto las empresas como los diputados relacionados, intentaron utilizar a abogados honestos, para que bajo engaños liberasen las cuentas bancarias y legitimasen no sólo a las empresas sino también los contratos que celebraron y que se caracterizan por ser actos de corrupción e ilegitimidad contra el Patrimonio Público de Venezuela», dice el documento presentado en la Fiscalía de delitos económicos de Madrid.

En la explicación de motivos de señala que «La Comisión que se presentó fue Presidida por el Diputado Conrado Pérez de la comisión de Contraloría, la conformaron los demás denunciados excepto el Diputado Luis Parra, quien no suscribió contratos con nuestra organización, pero si firmó documentos oficiales que trajo desde Caracas», sostiene, algo muy extraño porque Parra es de la Comisión de Ambiente.

Asimismo, la firma agrega que el comportamiento del antiguo diputado acarrea responsabilidades penales por los delitos de legitimación de capitales y asociación para delinquir.

«Para la fecha, siguen sumándose indicios de corrupción y Legitimación de Capitales, hay demostración de que los documentos son falseados o creados para limpiar la imagen de las empresas corruptas, lo cual inmediatamente convierte al Diputado en Corrupto, de aquí su reputación de Alacran y por ello se le considera Transfuga en Venezuela y señalado de aceptar sobornos», agrega.

Ocultó pruebas que evidenciaban la mala calidad de los alimentos y uso otras para engañar a las instituciones europeas, fueron a Bulgaria a defender las empresas que se robaron el dinero de la República de Venezuela, en lugar de pedir que le repatriaran esos dineros a el Estado venezolano.

Javier Milei -El Rey, El León, El Loco, el Avis Rara-, el líder de La Libertad Avanza, el hombre que usando una motosierra simbolizó durante su campaña su promesa de romper con todo para convertir de nuevo a Argentina en una potencia mundial, logró convertirse este domingo en el presidente electo de su país.

BBC

Con su triunfo en segunda vuelta sobre el ministro de Economía, Sergio Massa, Milei marca al menos dos hitos: con un discurso nuevo y rupturista -que él define como libertario y anarco-capitalista-, acaba con el dominio en las urnas de las fuerzas del peronismo/kirchnerismo vs el antiperonismo/macrismo, y se transforma en el primer economista en llegar a la Casa Rosada.

Un dato que no es menor en un país que estuvo entre los más ricos del mundo y lleva años con una inflación galopante -que actualmente supera el 140% anual- e índices que ponen al 40% de las personas por debajo de la línea de pobreza.

Quienes durante la campaña manifestaron miedo y rechazo hacia su figura, acusándolo de incendiario y retrógado, demostraron ser minoría.

Una mayoría de votantes apoyó el cambio que propone, que incluye dolarizar la economía, deshacerse del Banco Central, y reducir drásticamente -acorde con las ideas «minarquistas»- la dimensión del Estado, suprimiendo ministerios, eliminando obra pública y privatizando empresas estatales.

Milei no ganó diciendo que gastaría más, sino menos.

También afirmando que combatirá lo que llama con desprecio “la casta política”, aunque para la segunda vuelta recibió el apoyo del expresidente Mauricio Macri y de líderes de su partido, Juntos por el Cambio, como la candidata a presidente que presentó esta agrupación, Patricia Bullrich.

De hecho, el hartazgo con el mundo político tradicional, y la falta de otras alternativas, parece haber sido un punto de quiebre a su favor.

Así ven su victoria tres expertos consultados por BBC Mundo:

  • «La sensación de crisis infinita en Argentina habilitó un discurso más radical y la idea de probar con lo nuevo», Pablo Stefanoni, doctor en Historia por la Universidad de Buenos Aires.
  • “Logró captar el hastío de los de arriba, los de abajo, los del medio, los chicos, los adultos, el cansancio de todos», Juan Carlos de Pablo, economista de la Universidad de San Andrés y amigo de Milei desde hace más de 30 años.
  • “Milei supo conectar ‘desde lo exótico’ con el hartazgo de la sociedad argentina, que prefiere mandar todo al demonio a seguir viviendo como vive ahora», Juan Negri, director de la carrera de Ciencia Política y Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella.

Sin miedo

Javier Gerardo Milei nació el 22 de octubre de 1970 en la ciudad de Buenos Aires y se crio en el barrio porteño de Villa Devoto en una familia de clase media.

Su padre, Norberto Horacio Milei, de 78 años, dedicó su vida laboral a los autobuses, primero como conductor y luego como propietario de siete líneas de transporte. Su madre, Alicia Luján Lucich, de 73 años, es ama de casa.

Dice que fue un chico reservado, que repartía su tiempo entre los estudios y el deporte. El apodo de El Loco se lo pusieron cuando en el colegio Cardenal Copello, una muestra de que en esos días su tono, sus palabras y su imagen ya era únicas entre sus compañeros.

Llegó a jugar como portero en el Club Atlético Chacarita Juniors, de la segunda división del fútbol argentino, un puesto que en su propias palabras es el que mejor reflejaba ese carácter singular.

«La personalidad del arquero es muy distinta: se viste distinto, usa guantes, es el único que puede jugar con las manos, entrena solo, es un puesto muy solitario, es el único que si se equivoca es gol», le dijo al periodista Jorge Fontevecchia.

Sin embargo, como él mismo ha contado, lo que realmente marcó su infancia fue la violencia. Tanto así que desde 2010 no tiene relación con los que prefiere llamar sus progenitores.

Según él, todo comenzó el 2 de abril de 1982, mientras miraba por televisión cómo el presidente de facto Leopoldo Galtieri anunciaba el desembarco de tropas argentinas en las Islas Malvinas/Falklands, bajo control de Reino Unido, en lo que fue el inicio de una guerra que acabó con la vida de 655 combatientes argentinos y 255 militares británicos.

Javier, que tenía 11 años, le dijo a su padre que la decisión del gobierno militar le parecía un «delirio» por la relación desigual de fuerzas entre un ejército y otro.

«A mi padre le agarró un ataque de furia. Empezó a pegarme trompadas y patadas. Me fue pateando a lo largo de toda la cocina», recordó Milei en una entrevista con el periodista Agustín Gallardo hace cinco años.

«De grande dejó de pegarme para infligir violencia psicológica», relató. “Siempre me dijo que era una basura, que me iba a morir de hambre, que iba a ser un inútil».

Pero desde su perspectiva, el maltrato físico y psicológico que recibió de niño y joven, en lugar de debilitarlo, lo fortalecieron.

«Eso hizo que ahora no le tengo miedo a nada», afirma.

El verdadero jefe

Pero El León -como lo llaman sus seguidores por su melena -un apodo que varios han aprovechado para vender camisetas con su figura- no creció solo.

Su única hermana, Karina Milei, un año y medio menor que él, es una figura central en su vida.

Apodada «El jefe» (en masculino), fue una pieza clave en el armado político que lo llevó a ganar la presidencia. «De no estar ella, no habría nada de todo esto», reconoce Milei.

El mandatario electo ha comparado el vínculo que los une con el del profeta más importante para el judaísmo, Moisés, y su hermano Aarón:

«Moisés era un gran líder, pero no un gran divulgador. Dios le mandó a Aarón para que se comunicara. Yo soy a Kari lo que Aarón es a Moisés».

Milei, que se define como católico, ha dicho que piensa en convertirse al judaísmo, y ha sido muy crítico con el papa Francisco, al que llamó «el representante del maligno en la Tierra» que «tiene afinidad por los comunistas asesinos».

Aunque en el mes que pasó entre la primera y la segunda vuelta del domingo moderó notablemente su discurso, declaraciones como la que hizo sobre el Papa son coherentes con el rechazo rotundo que ha manifestado contra el comunismo y el socialismo que, según dice, lo une a otros líderes de ultraderecha como el brasileño Jair Bolsonaro, el chileno José Antonio Kast, y el partido español Vox.

En la prensa, Milei ha sido comparado más de una vez con el expresidente de Estados Unidos Donald Trump.

En política internacional, ha reiterado que se alejará de China, país que ha invertido mucho en Argentina en los últimos años, y de su vecino Brasil, gobernado por el líder de izquierda Luiz Inacio Lula da Silva.

“Si soy presidente, mis aliados son Estados Unidos e Israel”, ha indicado.

De su vida personal, se sabe que es amante del rock y lideró la banda “Everest”, que se dedicaba a versionar temas de The Rolling Stones. También dice que es apasionado de la ópera.

Habla con regularidad del amor a sus perros, llamados Conan, Murray, Milton, Robert y Lucas, por los economistas liberales Murray Rothbard, Milton Friedman y Robert Lucas.

“Les agradezco el triunfo a mis hijitos de cuatro patas”, dijo tras ganar las primarias de agosto en referencia a sus cinco mastines, copias de un perro llamado Conan creados en un laboratorio al norte del estado en Nueva York.

No tiene hijos ni ha convivido con una pareja.

Las dos únicas novias que se le conocen son populares en el mundo del espectáculo: la cantante Daniela Noemí Pérez, y la humorista Fátima Flórez, con quien anunció una relación semanas después de quedar primero en las primarias de agosto.

De acuerdo a reportes de prensa, es ella quien lo bautizó como El Rey.

El “catecismo” anarco-capitalista

La primera vez que Javier Milei votó a un presidente fue en 1989 y no optó por el peronista Carlos Menem, que finalmente se impuso, ni por el representante del oficialismo, el radical (centro-derecha) Eduardo Angeloz.

En esos comicios, se inclinó por el político, militar y economista Álvaro Alsogaray, quien en la década de 1950 fue ministro de Industria del gobierno de facto de Pedro Eugenio Aramburu, y es reconocido como el principal impulsor del liberalismo en la Argentina de la segunda mitad del siglo XX.

Pasados los años, sin embargo, Milei ha aclarado que las ideas de Alsogaray no reflejan con precisión sus preferencias políticas. Prefiere identificarse como anarco-capitalista, una corriente que busca llevar a la mínima expresión el papel del Estado en la economía. O, como lo llamó él, un «no-Estado».

Es una propuesta radical y compleja, que sus críticos advierten puede funcionar bien como discurso, pero se puede convertir en un dolor de cabeza en la práctica ante la eventual pérdida de empleos públicos y de programas de ayudas sociales de los que depende un buen porcentaje de la población.

Argentina es un país donde las universidades son gratuitas desde hace casi un siglo, el sistema de salud pública es robusto y el empleo estatal, por encima de la media regional, representa el 18% de los trabajadores ocupados.

Pero aunque ahora lo repite y lo caracterice tanto, Milei no fue siempre un anarco-capitalista.

En los primeros años de su carrera como estudiante de Economía de la Universidad de Belgrano, así como en el tiempo en las maestrías que realizó en el Instituto de Desarrollo Económico y Social (IDES) y la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), se consideraba un «liberal clásico».

«En ese momento, era un economista matemático, un neoclásico tradicional, con una atracción especial por las matemáticas», recuerda Stefanoni, que ha dedicado los últimos años al estudio del movimiento libertario en Argentina y que cursó Microeconomía en la Universidad de Buenos Aires con Milei como profesor.

No fue hasta 2014, que el ahora presidente electo adhirió al mundo de la Escuela Austríaca, gracias a la lectura del libertario Murray Rothbard, un economista estadounidense reconocido por unir las ideas libertarias a la extrema derecha y dar forma al llamado «paleo-libertarismo».

«Milei toma las ideas de un libertarismo de extrema derecha e intenta aplicarlo en Argentina, algo que no tiene antecedente en este país», le dice Stefanoni a BBC Mundo.

Para el economista Juan Carlos de Pablo -que opina que estas ideas tienen cosas geniales y otras muy malas como creer que no hay falla de mercados-, Milei adoptó la Escuela Austríaca «de manera extrema.. más como un catecismo que como un pensamiento».

Lo mismo se podría decir del liberalismo con el que muchas veces explica sus decisiones.

Un diálogo que ejemplifica a rajatabla la libertad que defiende es el que sostuvo en el Canal Telenoticias en noviembre de 2022, luego de que su partido votara en contra de una ley para ampliar el programa que lucha contras las cardiopatías congénitas, una de las causas más frecuentes de mortalidad de recién nacidos.

Al ser preguntado por la razón del rechazo, respondió:

“Implica más presencia del Estado interfiriendo en la vida de los individuos e implica más gastos. Eso no funciona así. Nosotros votamos en función del ideario liberal”.

En la misma línea están algunas de las posturas que más preocupan a aquellos que lo consideran un salto al vacío, como su posición contraria al aborto y al feminismo, su defensa de la tenencia de armas y la venta de órganos, y la ambigüedad con que se ha referido incluso al comercio de bebés.

«Moralmente superiores»

Aunque Milei ocupó su primer cargo público recién en 2021, cuando fue elegido diputado por la capital, llevaba años incursionando en el ámbito público como divulgador de las ideas libertarias.

Fue a comienzos de 2000 cuando se acercó a los medios de comunicación y en 2015 empezó a ser visto con mayor frecuencia.

El periodista argentino Roberto García, uno de los primeros en llevarlo a un programa de televisión, notó que era un hombre que decía «cosas diferentes al resto de los economistas».

En aquel momento, el que era director periodístico del diario Ámbito Financiero, lo invitó a su programa para hablar de sus informes económicos, pero rápidamente identificó que Milei tenía la habilidad de mantener atenta a la audiencia gracias a su tono volcánico.

«Milei es una rara avis. No solo es una persona que sabe de lo que habla, sino que parece saber», le cuenta García a BBC Mundo y asegura que hace 15 años a nadie se le podía ocurrir que algunos de los postulados que planteaba entonces Milei pudieran ser aceptados por la sociedad argentina.

En ese contexto fue que comenzó a promover lo que llamó «la batalla cultural», a través de la cual instaló cuestionamientos poco escuchados hasta entonces, como la posibilidad de una dolarización o la crítica al consenso alcanzado en materia de derechos humanos tras el gobierno militar de los 70 y 80.

«Los zurdos están perdiendo la batalla cultural. Mientras sigan repitiendo sus mentiras, nosotros los liberales vamos a seguir defendiendo nuestras verdades. Les vamos a ganar porque somos moralmente superiores», decía Milei en 2018.

En televisión construyó una figura que supo conectar con la ansiedad económica de los argentinos, que, ávidos de cambio, se sintieron identificados con él.

«Milei creó un personaje para la televisión. Muchas veces le dije que tenga cuidado, que podés enloquecer de tanto hacerte el loco», le confiesa a BBC Mundo su amigo Juan Carlos de Pablo, con quien Milei intercambiaba opiniones de historia del pensamiento económico y algunos discos de ópera.

«No es la primera vez que el personaje devora a la persona», indica.

Instalado ya como figura en los medios, llegó el turno de lo que llamó «la batalla política», que empezó hace dos años con la fundación del partido La Libertad Avanza, espacio con el cual peleó las elecciones legislativas de 2021 y superó hasta las mejores expectativas al alcanzar el 17% de los votos en la ciudad de Buenos Aires.

Además de por los pasillos de las universidades y los platós de TV, pasó por la Corporación América, un grupo del poderoso empresario Eduardo Eurnekian que administra los principales aeropuertos de Argentina y América Latina y en el que ocupó el puesto de Economista Jefe hasta el día previo a jurar como diputado en 2021.

Dos años después, Milei logró imponerse en la batalla por la presidencia, habiendo ocupado un solo cargo público, con un partido nuevo y de composición diversa que no cuenta con gobernadores regionales.

La primera interrogante que abre su victoria es cuántas de sus ideas radicales podrán realmente ser aplicadas desde un Estado que él ha considerado su principal «enemigo», y desde un ámbito que el presidente electo conoce poco justamente porque lo desprecia.

También deberá resolver la naturaleza de su convivencia política con Mauricio Macri, cuyo apoyo electoral le sirvió para ganar la elección. ¿Será el expresidente su aliado, su mentor, el encargado de limar sus aristas más radicales o un obstáculo para llevar a cabo sus proyectos más ambiciosos?

Además, deberá satisfacer a un electorado heterogéneo, con expectativas muy grandes y diversas, que esperan cambios en poco tiempo.

«Para Milei sus votantes van a ser un problema porque lo están votando por cosas distintas», analiza Juan Negri, director de la carrera de Ciencia Política y Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella.

«El presidente asumirá con un reducido equipo técnico que, debajo de la sábana de la dolarización, carece de una mirada coherente sobre los otros temas», complementa el experto.

Cuando Milei asuma la presidencia iniciará la verdadera prueba de fuego para El Rey, El León, El Loco, el Avis Rara, el hombre que ha expresado su furia contra lo que él será desde día: la cabeza del gobierno y del Estado argentino.

El presidente de Guyana, Irfaan Ali, declaró este domingo que no se involucrará con Venezuela en la disputa territorial de la llamada Guyana Esequiba, un territorio de casi 160.000 kilómetros cuadrados, que está ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ).

EFE

El mandatario afirmó en una rueda de prensa que está dispuesto a reunirse y debatir con Nicolás Maduro, desde «la madurez y la responsabilidad» cualquier tema que no tenga que ver con la disputa territorial.

Ali explicó que como «buenos vecinos» que residen «en las mismas regiones» entiende que hay temas importantes que «deben ser abordados juntos, como hacen todos los buenos vecinos».

Sin embargo, confía en «la CIJ como el lugar donde la controversia de Venezuela debe ser resuelta. El asunto está propiamente ante el Tribunal, por lo que no es objeto de negociaciones y discusiones».

Simulacro de referendo consultivo sobre el Esequibo se desarrolló con normalidad
«Lo que es necesario en este momento es que hagamos todo lo posible a todos los niveles para garantizar que la soberanía y la integridad territorial de Guyana se mantienen intactas», sentenció Ali.

El presidente guyanés también advirtió a los ciudadanos de que no cayeran presos de la desinformación y la histeria, y rogó a los ciudadanos que se limitaran a confiar en los canales oficiales de comunicación.

La Guyana Esequiba, rica en recursos naturales y minerales, ha sido el centro de una pugna entre las partes y se encuentra en un nuevo episodio de tensión, luego de que la Corte Internacional de Justicia se declarara competente para decidir al respecto, algo que Venezuela rechaza.

En Venezuela el jefe del comando de campaña del chavismo para el referendo del 3 de diciembre, Jorge Rodríguez, aseguró este domingo que han superado las expectativas de participación en el simulacro que se celebró de cara a la consulta relacionada con la disputa territorial que el país mantiene con Guyana.

El Parlamento, que propuso el referendo, busca que los venezolanos respondan cinco veces sí para rechazar los alegatos de Georgetown en el pleito y respaldar las acciones del Ejecutivo, entre ellas la creación de una región sobre el área en cuestión para anexionarla al mapa nacional.

Guyana se basa en un laudo arbitral de 1899 que le adjudicó el territorio (entonces bajo el dominio del Reino Unido), una decisión contra la que el país petrolero protestó de inmediato, un reclamo que, tras varias fases, se mantiene.

Las colonias humanas fuera de la Tierra no serán viables sin reproducción en el espacio, asegura un emprendedor neerlandés, que trabaja para conseguir la fecundación y eventualmente el nacimiento de personas en un entorno de gravedad parcial.

DW

«Si queremos tener colonias humanas (…) más allá de la Tierra y si queremos realmente que sean independientes, tenemos que enfrentar el reto de la reproducción», estima Egbert Edelbroek, responsable de la pionera empresa Spaceborn United.

La humanidad debe «convertirse en una especie multiplanetaria», asegura el empresario, convencido de que a lo largo de su vida verá nacer a un ser humano concebido en el espacio. Ante las dificultades de mantener relaciones sexuales en el espacio, empezando por la falta de gravedad que alejaría a la pareja, Spaceborn United trabaja en primer lugar en la concepción de un embrión.

Por motivos éticos, la empresa busca primero la reproducción de ratones antes de plantearse el envío de espermatozoides y óvulos humanos lejos de la Tierra. Para ello ha creado un disco que mezcla estas células.

Es como una «estación espacial para las células», resume Aqeel Shamsul, consejero delegado de la sociedad británica Frontier Space Technologies, que colabora con Spaceborn en este proyecto.

El embrión se congelará criogénicamente para suspender su desarrollo y garantizar un regreso seguro en condiciones difíciles, con sacudidas y fuerzas gravitacionales.

Tienen previsto un lanzamiento con células de ratón para finales del próximo año. Habrá que esperar al menos «cinco o seis años» para el primer lanzamiento que busque producir un embrión humano, dice Edelbroek.

El plano ético

Pero eso solo sería un pequeño primer paso. Hará falta un paso de gigante en el plano ético antes de que un embrión así pueda ser reimplantado en un humano y que nazca un primer niño concebido en el espacio.

«Es un asunto delicado. Al final, exponemos células humanas vulnerables, embriones humanos, a los peligros del espacio (…) para los que los embriones no están concebidos», reconoce Edelbroek.

La sensibilidad de estas cuestiones es uno de los motivos por los que la investigación sobre la reproducción espacial generalmente fue confiada a empresas privadas, más que a la NASA, explica el emprendedor.

La victoria de Javier Milei en las elecciones presidenciales en Argentina celebradas el domingo 19 de noviembre de 2023 generó múltiples reacciones en todo el territorio nacional. Desde el presidente de la República, Gustavo Petro, hasta exmandatarios como Andrés Pastrana, Iván Duque y Álvaro Uribe se manifestaron en sus redes sociales tras confirmarse la llegada del candidato de extrema derecha al poder en el sur del continente.

LaPatilla

No obstante, el mensaje de, por ejemplo, el máximo líder del Pacto Histórico no fue felicitando a Milei por su llegada a la presidencia de Argentina. Gustavo Petro señaló que la victoria de El León representaba una noticia “triste” para América Latina, teniendo en cuenta además que ambos protagonizaron un enfrentamiento meses atrás.

“Ha ganado la extrema derecha en Argentina; es la decisión de su sociedad. Triste para América Latina y ya veremos… el neoliberalismo ya no tiene propuesta para la sociedad, no puede responder a los problemas actuales de la humanidad”, indicó Petro.

La publicación del jefe de Estado colombiano, que fue una respuesta a Iván Duque –que sí celebró y felicitó a Milei por su llegada al poder– recibió diferentes reacciones por parte de sus detractores, quienes llegaron incluso a burlarse del máximo líder del Pacto Histórico ante su evidente molestia por lo sucedido en Argentina.

Una de las respuestas más controvertidas a Gustavo Petro llegó desde Nayib Bukele, presidente de El Salvador, quien ha protagonizado múltiples enfrentamientos con el mandatario colombiano, incluso desde antes de la llegada al poder del exsenador cordobés.

El jefe de Estado del país centroamericano respondió la publicación de Petro, colocando además un mensaje en tono burlesco acompañado de emoticones que simulan caras llorando de la risa.

“Ahora dilo sin llorar”, sentenció Nayib Bukele.

El sábado 21 de octubre, a las 5:30 de la tarde, las elecciones primarias iniciaron formalmente. ¿Cómo es eso? El efecto político de la migración produce su impacto al tener al primer elector ejerciendo su derecho al voto en Sydney, Australia, cuando en esa ciudad ya era domingo 22 de octubre a las 8:30 AM.

Vente Venezuela

En horas cuando Carlos Properi implementaba la última maniobra para implosionar la elección, ese migrante que votaba por “adelantado” por la inmensa brecha del huso horario entre Australia y Venezuela representó un alivio —y un aluvión— para los 2.5 millones de venezolanos que participaron cuando llegó el domingo en Venezuela.

Súmenle que, al amanecer, muchos de los electores en el país, algunos indecisos o negados a participar, se animaron a hacerlo cuando vieron a gente abarrotada en Madrid y Valencia, España, para votar.

Sacamos provecho del huso horario y de una buena organización para que los jóvenes desterrados por la dictadura sirvieran de despertador a sus padres y abuelos en el país llamándolos cuando ejercían el derecho al voto.

Cuando el proceso comenzó en Venezuela, en Sydney ya dormían y en casi toda Europa faltaban apenas dos horas para cerrar los centros de votación. El efecto político de la migración ya estaba consumado y fue el inicio de una gesta histórica por su desafío cívico a un régimen opresor, responsable de cometer crímenes de lesa humanidad. Al caer la noche en Caracas, 2.5 millones de personas habían votado, María Corina Machado había sido aclamada y el régimen seriamente derrotado.

Sin embargo, llegar a la fecha de las primarias en el exterior tampoco fue fácil. Apenas hubo seis semanas (durante los meses de junio y julio) para que los migrantes pudieran actualizar sus datos del registro electoral en una plataforma digital que facilitó la Comisión Nacional de Primarias (Cndp). En ese tiempo abundaba el escepticismo sobre la elección. Se rumoreaba que el TSJ de la dictadura iba a suspenderla o el CNE tomaría el control de un proceso que queríamos que fuese autogestionado.

Además, la actualización de datos para cientos de miles de venezolanos era imposible porque no tenían pasaporte ni cédula, ya que muchos lo extraviaron o fueron robados en los largos y peligrosos trayectos migratorios de la región.

También es importante recordar que un número considerable de personas declinaron actualizar sus datos debido al miedo —bien infundado— de una posible segunda Lista Tascón si se filtraba la lista de electores o el sistema de facilitado sufría un ciberataque. Muchos temían que se les prohibiera el retorno al país, se les confiscaran sus propiedades o amenazaran a sus familiares si los datos llegaban a manos de la tiranía.

Aun así, el número de venezolanos en el exterior registrados en la plataforma de la CNdP casi triplica a los que estaban ya inscritos ante el CNE y nos convertimos en el mejor medio de comunicación para informar a los venezolanos dentro del país sobre la ubicación de sus centros de votación, ya que el buscador digital también facilitado por la CNdP había sido censurado por la dictadura.

Hubo casos dignos de reconocimiento y estudio por su organización, como Santiago de Chile (53.011 votantes), que se convirtió en la ciudad con más electores inscritos para la primaria superando a las típicamente esperadas Miami, Bogotá o Madrid.

Adicionalmente, la capital austral tuvo una participación de casi 50%, muy por encima de la media nacional. Fue también espectacular ver a venezolanos que viven en campamentos de refugiados votando en Boa Vista, Brasil, o muchos que llegaron en peñero participando en Trinidad y Tobago y Curazao.

En total, la participación en el exterior duró 26 horas desde que abrió el centro en Australia hasta que cerraron en Seattle, Los Ángeles, San Francisco y Salt Lake City en la costa oeste de Estados Unidos. No hay precedentes de una votación tan amplia, diversa y extensa en la historia de Venezuela.

Si se considera a la diáspora como un “estado”, los venezolanos en el exterior quedamos de primer lugar en participación en términos porcentuales (37,35%), muy por encima de la media nacional (12,83%) y, aunque mientras escribo este artículo no se han publicado los resultados desglosados por estado, es bastante probable que en términos absolutos (140.995 votantes con 5 actas por escrutar), la diáspora quede entre los seis estados con mayor participación. Épico.

Los venezolanos en el exterior hemos dado un paso firme para la conquista de nuestros derechos y luchar por la participación en las elecciones de 2024. No será fácil, pero tampoco lo era a principios de año en un país donde no había ánimos y hoy está esperanzado.

Los de “adentro” y los de “afuera”, no más. Somos un solo país.

Desde que el 20 de septiembre 2023 arrancó la puesta en escena del régimen venezolano con la toma del Centro Penitenciario de Aragua, ubicado en Tocorón, una cárcel a dos horas de Caracas, tres hechos fueron evidentes: la operación era del conocimiento de los líderes de la banda El Tren de Aragua, que abandonaron el lugar mucho antes, a través de un túnel, con centenares de presos. El Gobierno desplegó una fuerte propaganda tratando de demostrar la eficiencia de la operación, donde el único muerto, por un supuesto golpe en la cabeza, fue un oficial. El otro hecho relevante es que Tocorón era la primera, pero no la única cárcel que sería tomada, en ninguna estaban los pranes, las armas más importantes, la droga ni el dinero.

Por: Sebastiana Barráez – Infobae

El Ministro de Interior Justicia y Paz, almirante en jefe Remigio Ceballos Ichaso, anunció que en la toma de Tocorón participaron unos once mil efectivos militares y de seguridad, sin que hubiese mayor resistencia. El esquema de Tocorón, se repitió en casi todas las tomas de los penales de Tocuyito en Carabobo, Centro Penitenciario Puente Ayala en Anzoátegui, Internado Judicial de La Pica en Monagas, cárcel de Vista Hermosa en Bolívar, La Cuarta como se conoce al Internado Judicial de San Felipe en Yaracuy y La Sexta que es el Internado Judicial de Trujillo. Aun no explican cómo y dónde obtuvieron los presos el gran lote de armas y municiones que poseían y que las más importantes se las llevaron consigo.

“La intención del gobierno, con las tomas de las cárceles con aviso previo a los pranes sin hechos violentos, es enviar un mensaje positivo como respuesta al tema de los DDHH en expedientes que están sustanciados en la Corte Penal Internacional (CPI)”, le dice a Infobae un oficial que durante años se ha relacionado con el Sistema Penitenciario venezolano y órganos de inteligencia y seguridad.

“Las imputaciones a los encargados o responsables de los penales, como una forma de tomar acciones, no es más que señalar a funcionarios que, como chivos expiatorios, desconocen el alcance de las mafias y son amenazados de muerte o con hacerles daños a sus familias; es un “sacrificio” para luego darles medidas cautelares e incluso beneficios económicos por ser la tapadera de la farsa gubernamental”.

Está convencido, que “no menos de 500 tienen documentos, pasaportes, pasajes y financiamiento, para generar violencia y desestabilización en países latinoamericanos y en EEUU; poseen un certificado original de no tener antecedentes penales, sin borrarles internamente los antecedentes como medida de extorsión si se niegan a cumplir las misiones que tienen, esos son llamadas “brisitas bolivarianas”, cuando en realidad son parte de un ejército de capuchas rojas y falsos activistas delincuentes”.

En el 2001/2002 el sistema penal venezolano, con las mismas cárceles actuales, tenía capacidad de albergar a una población de 4.000 a 4.500 privados de libertad; hoy, sin haber construido nuevos centros penitenciarios, alberga el doble.

Poder, dinero y control

El oficial, en conversación con Infobae, explica una serie de eventos concatenados para evidenciar que ha sido una patraña conspirativa y falsa narrativa que el régimen se esfuerza por construir en el caso de las cárceles y sus pranes.

Año 2011: Tareck Zaidan El Aissami Maddah, entonces Ministro de Interior Justicia y Paz, presenta ante la Asamblea Nacional, la Ley para el Desarme y Control de Armas y Municiones, que finalmente fue promulgada en junio 2013, donde el control absoluto de las armas pasa a manos del Estado. El argumento del ahora defenestrado exministro es que “esta perversidad del mercado de armas es una herencia que arrastramos, en los gobiernos puntofijistas fue donde más se vendieron armas”. El 29 de febrero 2012 le dieron el visto bueno a la normativa la Comisión Presidencial para el Control de Armas Municiones y Desarme. Así la Compañía Anónima Venezolana de Industrias Militares (CAVIM), dependiente del Ministerio de la Defensa, queda encargada de supervisar y controlar el armamento.

26 de julio 2011: El entonces presidente de la República, Hugo Rafael Chávez Frías, crea el Ministerio de Asuntos Penitenciarios, al frente del cual designa a María Iris Varela Rangel. “Ella toma el control de los penales y establece acuerdos de protección con los pranes, empoderándolos como nunca¨, dice el oficial en la conversación con Infobae. “En la llamada cuarta Republica los Pranes, no llegaron a los niveles estratosféricos de poder que alcanzaron con Varela. Antes existía una Dirección de Inspecciones que cumplía, dentro de sus funciones, la labor de atacar el flagelo y minimizar el poder de los lìderes negativos de los penales”.

La Ministra: “Iris Varela pacta un acuerdo de protección y cooperación con los “líderes negativos” luego PRAN (Preso Resteado Asesino Nato) lo que les garantizó sus fechorías y empoderó la construcción de un emporio delictivo muy bien estructurado que se ha convertido en una organización criminal transnacional como el Tren de Aragua, cuyos tentáculos se extienden más allá de Venezuela, en Latinoamérica, incidiendo en la desestabilización de la seguridad y el orden interno de distintos países”, agrega el oficial.

El Aissami: “La llegada de Tareck a la Gobernación de Aragua, el 27 de diciembre 2012, el mismo que propuso la Ley Desarme, empodera al Sindicato de Trabajadores de la Construcción del Ferrocarril del Centro, precisamente el tramo del Tren de Aragua, entregando armas a dicho Sindicato entre 2013 y 2015, que a su vez tomo como centro de operaciones el penal de Tocorón”. El sindicato del crimen, organizado como Tren de Aragua, vinculado directamente con el Pran de Tocorón, se diversificó y expandió en una poderosa red organizada, que contó con el beneplácito de altos funcionarios convertidos en ejército para la defensa de la revolución Bolivariana.

Los pranes: gobiernan las cárceles, dirigen todo en su interior: los movimientos de reos, si este puede o no asistir a las audiencias en tribunales, las visitas e incluso ponen y quitan a los directores del penal, como sucedió en el Centro Penitenciario de Occidente (CPO) cárcel de Santa Ana en el Táchira, donde el Pran “El Loco Willy”, solicitó el cambio de la Directora por no estar de acuerdo con sus normas pues reñían con las del pran. Eso ocurrió días después de las tomas de Tocorón, Tocuyito y Puente Ayala, evidenciando que la estructura criminal del pranato sigue funcionando. “Los “pranes” controlan todo, las audiencias de los reos, hasta jueces, fiscales y alguaciles”.

La toma de Tocorón

El oficial que habló con Infobae revela que “días antes de la toma de Tocorón, el pran “El Níño Guerrero” y cincuenta de sus lugartenientes portando el armamento pesado, se evadieron por un enorme túnel con la construcción necesaria para movilizar todo el material de guerra que lograron llevares, en un recorrido de cinco kilómetros. El túnel fue construido, bajo la sospechosa e impune mirada o complicidad de las del estado Aragua, de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y del Ministerio de Interior y Justicia, dada la envergadura de la infraestructura”.

Asegura que “alias El Niño Guerrero y cinco de sus más cercanos colaboradores, estuvieron retenidos en el Fuerte Militar Tiuna en Caracas, cumpliendo el acuerdo de protección pactado con el régimen, a través de Iris Varela y El Aissami; quince días después los sacaron con paradero desconocido. Esos criminales tienen salvo conductos comprometidos con sus cómplices, para que no les puedan desaparecer fácilmente ya que se exponen a qué sea revele la serie de crímenes cometidos por el régimen”.

“Aparte del arsenal de armas que se llevaron, alias el Niño Guerrero y sus secuaces, les habrían pagado 10 millones de dólares y se fueran sin problemas. Estos pranes emplean en todas las regiones del país, y dentro de sus mismos penales, porque en la práctica “son de ellos” el sistema conocido como “prote”, es decir la “vacuna” o extorsión que todo reo interno debe pagar para cumplir sus procesos”.

“Todo comerciante de la región de influencia del penal debe pagar la “prote”; cuando a una persona le roban su vehículo en la calle debe pagar su “prote” para recuperarlo, acudiendo al penal, todo eso ocurre con la complicidad de los militares de la Guardia Nacional en la entradas de las cárceles que reciben el dinero en bolsas negras, de mano de las personas que desean recuperar su vehículo y luego los efectivos se lo entregan a los llamados Luceros, que son los guardaespaldas bien armados. Es un esquema de crimen organizado en todo el territorio nacional que se extiende a los lugares más recónditos como los pandemonios mundos del Arco Minero en Bolívar y Amazonas”.

Venezuela es un país que ha vivido una profunda crisis política, social y económica en las últimas dos décadas, marcada por el enfrentamiento entre el régimen chavista y la oposición democrática. En este contexto, las elecciones han sido un escenario de disputa y controversia, donde la transparencia, la equidad y la legitimidad han estado en entredicho.

Por: Alexis Pérez – Infobae

Una de las demandas de la oposición y de la comunidad internacional ha sido la presencia de observadores internacionales que puedan verificar el cumplimiento de las normas electorales y los derechos de los ciudadanos. Sin embargo, la dictadura venezolana ha rechazado o limitado esta posibilidad, alegando que se trata de una injerencia externa en sus asuntos internos.

“Mientras haya un venezolano o venezolana sancionado por la Unión Europea y mientras haya alguna sanción contra el Estado venezolano, estarán impedidos de acudir a Venezuela para observar ningún tipo de elección”. Así respondió esta semana el régimen de Nicolás Maduro a la renovación, hasta mayo de 2024, del paquete de sanciones del bloque europeo contra funcionarios chavistas por contribuir en el “deterioro de la democracia, el Estado de derecho y los derechos humanos” en el país caribeño.

Las restricciones incluyen un embargo de armas y equipos de represión, así como la prohibición de entrada y el congelamiento de activos a 54 funcionarios vinculados al chavismo.

La relación entre la Unión Europea (UE) y la dictadura venezolana ha sido una de las más complejas y conflictivas en el ámbito internacional. Desde que Hugo Chávez llegó al poder en 1999, con su discurso socialista y antiimperialista, la UE ha mantenido una postura crítica y cautelosa hacia el proceso político venezolano, al tiempo que ha buscado preservar los canales de cooperación y diálogo.

Pese a las continuas amenazas del régimen venezolano, el bloque europeo ha expresado su preocupación por la sistemática violación de los derechos humanos, así como por la crisis económica, social y humanitaria que atraviesa el país. Además, ha condenado la represión de las fuerzas de Maduro, especialmente durante las protestas de 2014 y 2017, que dejaron más de 160 muertos y miles de heridos y detenidos.

Pero, sin duda, una de las acciones que más rechazo ha causado dentro de la cúpula chavista es el cuestionamiento por parte de Europa de las elecciones presidenciales de 2018, en las que Maduro fue reelecto con una participación que apenas llegó al 46,02% y con numerosas denuncias de fraude.

Para ese año, la Unión Europea no envió una misión de observación electoral oficial. Esta decisión se debió a las preocupaciones sobre la falta de condiciones para unas elecciones libres y justas, así como a la negativa del régimen a permitir una observación internacional independiente.

La ausencia de una misión de observadores electorales hizo que varios países y organizaciones, incluyendo el Grupo de Lima, Estados Unidos y la Organización de Estados Americanos (OEA), expresaran que en Venezuela no existen condiciones justas para competir electoralmente. Tras la reelección de Maduro, se intensificaron las sanciones y el aislamiento diplomático del país.

Algunos de los principales organismos que han actuado como veedores del proceso electoral venezolano son la Organización de Estados Americanos (OEA), la Unión Europea (UE), el Centro Carter, la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) y el Consejo de Expertos Electorales de Latinoamérica (CEELA).

Desde su aprobación en 1989 por todos los estados miembros de la OEA, las Misiones de Observación Electoral (MOE) se han convertido en un pilar fundamental para la promoción y el fortalecimiento de la democracia representativa en el continente. Estas misiones, que operan exclusivamente por invitación del gobierno anfitrión, han sido desplegadas en múltiples ocasiones en la mayoría de los países miembros durante los últimos 20 años.

Sin embargo, países como Venezuela y Nicaragua han rechazado la observación internacional del organismo, optando en su lugar por “misiones de acompañamiento”, invitadas por las autoridades electorales locales. Estas misiones alternativas, a menudo financiadas por el gobierno de turno, han sido criticadas por su falta de independencia y libertad para evaluar de manera objetiva el proceso electoral, así como por la obligación de mantener en confidencialidad sus opiniones o informes.

La negativa de estos regímenes a aceptar la observación internacional de la OEA ha generado interrogantes sobre su compromiso con los principios democráticos establecidos en la Carta Democrática Interamericana de 2001.

La OEA fue el primer organismo internacional en observar las elecciones venezolanas hasta el año 2006, cuando Hugo Chávez decidió retirar al país del mecanismo de observación electoral de la organización, alegando injerencia e intromisión en los asuntos internos de Venezuela. Desde entonces, el organismo ha denunciado la falta de condiciones democráticas y la violación de los derechos humanos en el país caribeño.

La Organización de Estados Americanos reconoció el triunfo de Chávez ese año, pero también expresó su preocupación por el uso de los recursos públicos y los medios de comunicación por parte del oficialismo, la falta de equilibrio e imparcialidad del Consejo Nacional Electoral (CNE), y la intimidación y el hostigamiento a la oposición.

En el año 2012, la OEA y el Centro Carter no fueron invitados a observar las elecciones presidenciales, en las que Chávez obtuvo su última victoria con el 55% de los votos frente al candidato opositor Henrique Capriles. El régimen sólo aceptó la presencia de una misión de Unasur, que elogió el proceso y el comportamiento de los electores. La oposición, sin embargo, denunció irregularidades y abusos de poder.

La Unasur observó las elecciones de 2012, 2013 y 2015 y emitió informes favorables al régimen chavista. Sin embargo ,el organismo entró en una crisis institucional a partir de 2016, cuando varios países miembros suspendieron su participación o anunciaron su retiro, debido a las diferencias políticas y a la falta de consenso sobre la situación de Venezuela.

Otro observador internacional que ha acompañado las elecciones venezolanas es el Consejo de Expertos Electorales de Latinoamérica (CEELA), una organización conformada por ex magistrados electorales de varios países de la región.

La Unasur observó las elecciones de 2012, 2013 y 2015 y emitió informes favorables al régimen chavista. El CEELA fue testigo de las elecciones de 2017, 2018 y 2020 y avaló los resultados oficiales.

Sin embargo, la oposición y la comunidad internacional han cuestionado la imparcialidad y la credibilidad de dicho consejo de expertos, al considerar que es una organización cercana a la dictadura venezolana y que no cumple con los estándares internacionales de observación electoral.

En el año 2018, el régimen adelantó las elecciones presidenciales, en las que Maduro fue reelecto con el 68% de los votos, en medio de una alta abstención y de la inhabilitación de los principales líderes opositores. El gobierno solo aceptó la presencia de una misión de observación de la Comunidad de Estados del Caribe (Caricom), que fue cuestionada por su parcialidad.

La oposición y la comunidad internacional desconocieron los resultados y los tildaron de ilegítimos y fraudulentos. La OEA y el Centro Carter reiteraron su rechazo al proceso y su apoyo a la Asamblea Nacional electa en el año 2015 como el único órgano legítimo.

Ya para el año 2020, Venezuela celebró unas elecciones parlamentarias, en las que el chavismo recuperó el control del Parlamento, con una participación del 31% del electorado.

La cúpula de Maduro invitó a una misión de observación de la Unión Europea, pero esta declinó asistir por considerar que no había condiciones ni tiempo suficientes para garantizar un proceso creíble. La oposición tampoco participó en los comicios, y los calificó de farsa y usurpación.

La OEA y el Centro Carter se sumaron al rechazo de la comunidad internacional y mantuvieron su reconocimiento a la Asamblea Nacional electa en 2015.

Para las elecciones presidenciales de 2024, cuya fecha aún no se conoce, varios países y organismos internacionales han condicionado el levantamiento de las sanciones contra el régimen chavista a que se cumplan una serie de requisitos, entre los que se encuentran: la actualización del registro electoral permanente, tanto nacional como internacionalmente, con la presencia de testigos y la realización de jornadas de inscripción y actualización de datos; el desarrollo de auditorías y la aceptación de la observación internacional, por parte de la UE, el panel de expertos de la ONU, la Unión Africana e Interamericana, y el Centro Carter, entre otros; la garantía de la participación de todos los actores políticos que lo deseen, respetando la ley, los tratados internacionales vigentes y con acompañamiento internacional; la liberación de los presos políticos y el respeto a los derechos humanos y el rechazo a cualquier forma de violencia en el ejercicio político y la promoción del equilibrio en los medios de comunicación.

La UE ha manifestado su disposición a acompañar y apoyar este proceso, siempre que se respeten los principios y valores democráticos y se garantice el derecho del pueblo venezolano a decidir su futuro.

El expresidente de Estados Unidos Donald Trump (2017-2021) felicitó este domingo al mandatario electo de Argentina, el libertarioJavier Milei, y se declaró “orgulloso” por su victoria.

Infobae

“Felicitaciones a Javier Milei por una gran elección como presidente de Argentina. ¡El mundo entero te estaba mirando! Estoy muy orgulloso de ti”, expresó el republicano en redes sociales.

¡Darás un giro a tu país y harás que Argentina vuelva a ser grande!”, agregó Trump, quien aspira a ser el candidato republicano en la presidenciales estadounidenses del próximo año.

En otro mensaje, el expresidente publicó una fotografía de Milei y escribió: “Hagamos que Argentina sea grande otra vez”, en referencia al lema popularizado por el republicano en las elecciones de 2016, “Hagamos que Estados Unidos sea grande otra vez”.

El significativo mensaje venía acompañado de una imagen del libertario argentino, una alerta noticiosa que consagra su triunfo frente a Sergio Massa.

La felicitación era muy esperada porque las comparaciones entre el argentino y el ex mandatario norteamericano coparon las portadas de los diarios mundiales y el propio Milei más de una vez admitió su admiración por el magnate republicano.

El outsider -mismo mote con el que Trump llegó al poder en EEUU, ganó este domingo las elecciones presidenciales de Argentina. Milei obtuvo 55% de los votos frente a 44% para el ministro de Economía, el peronista de centro Sergio Massa, según resultados parciales oficiales.

Los mítines de su campaña presidencial han llenado estadios de conciertos con legiones de simpatizantes -muchos de ellos jóvenes- con gorras de Make Argentina Great Again y juguetes de motosierra (el propio Milei ha aparecido en caravanas de campaña con una motosierra, prometiendo recortar drásticamente la financiación gubernamental). Sus vídeos virales en TikTok, su estilo inusual y sus comentarios sin filtro le han granjeado la popularidad de la Generación Z.

Admirador de Trump, hizo campaña con una versión argentina de “Drenar el pantano”, despotricando contra la “casta política”. Promete cerrar el banco central, deshacerse del peso y adoptar el dólar estadounidense como moneda oficial.

Argentina navega por una inflación anual de tres dígitos y una pobreza que toca al 40% de su población. Es en el contexto de estos pesares económicos que los votantes eligieron su disruptivo programa en lugar de la propuesta de su rival, el ministro de Economía Sergio Massa, un peronista de centro.

Milei como ‘influencer’ nació en la televisión en 2015, participando en furibundas tertulias económicas. Luego, sus comentarios alimentaron las redes sociales y alcanzaron a los jóvenes, para muchos de los cuales su discurso fue novedoso y rebelde.

Trabajó en el sector privado hasta 2021, cuando fue elegido diputado del recién formado partido La Libertad Avanza. Desde entonces, quebró el bipartidismo argentino y dominó la agenda mediática.

Nacido en Buenos Aires en 1970, de joven jugaba fútbol y cantaba en una banda que versionaba canciones de los Rolling Stones.

Javier Milei dio su primer discurso como presidente electo luego de ganarle contundentemente a Sergio Massa el balotaje. El candidato de La Libertad Avanza comenzó agradeciéndole a los ciudadanos que fiscalizaron para su espacio y también a Mauricio Macri y Patricia Bullrich, artífices del triunfo tras el pacto que hicieron después de las generales de octubre.

Infobae

Minutos antes de las 22, Karina Milei, la hermana y persona de confianza del próximo jefe de Estado, subió al escenario del hotel Libertador para presentarlo, por primera vez, como presidente.

Tras ello, el economista tomó la palabra. “Hoy comienza la reconstrucción de Argentina. Hoy es una noche histórica para la Argentina. Gracias a los que hicieron que esto sea posible, al equipo que viene trabajando hace dos años para lograr el milagro de tener un presidente liberal libertario”, comenzó.

Y continuó: “Sin mi hermana Karina nada de esto hubiera sido posible. También a ese gigante que me ha acompañado a lo largo de todo este proceso, que suele mantenerse en la oscuridad, Santiago Caputo, que es el verdadero arquitecto junto al jefe. A todos los integrantes de LLA que trabajaron sin parar. A los fiscales, tanto a los de LLA como los del PRO, que pusieron el cuerpo para defender los votos. Dijimos que los votos estaban pero había que cuidarlos y vaya que los cuidaron”.

Luego, sí hizo hincapié en los líderes del PRO: “Muy especialmente al presidente Macri y a la señora Bullrich, que desinteresadamente, en un acto de grandeza que nunca se ha visto en la historia Argentina, pusieron el cuerpo para defender el triunfo”.

“Empezamos a dar vuelta la página de nuestra historia y retomamos el camino que nunca deberíamos haber perdido. Se termina el modelo empobrecedor. Se termina esa visión de que los victimarios son las víctimas. Volvemos a abrazar las ideas de Alberdi, de la libertad. De nuestros padres fundadores que hicieron que en 35 años pasáramos de ser un país de bárbaros a ser potencia”, señaló.

Luego hizo una pausa para poner énfasis en una frase: “Quiero ser claro: será un gobierno que cumple a rajatabla sus compromisos, el respeto a la propiedad privada, el modelo de la decadencia ha llegado a su fin, no hay vuelta atrás”, añadió.

Inmediatamente, Milei le envió un mensaje al Gobierno y dejó en claro que comenzará su gestión con fuertes medidas: “Al Gobierno, le pedimos que sean responsable, que se hagan cargo de sus compromisos hasta el final del mandato, el 10 de diciembre. Una vez finalizado ese mandato podamos comenzar a transformar esta realidad trágica”, señaló el nuevo presidente

En ese punto Milei habló sin eufemismos: “La situación es crítica, los cambios que se necesitan son drásticos, no hay lugar para gradualismos, medias tintas”, aseguró.

En otro pasaje de su primera intervención pública como presidente electo, Milei envió un gesto de apertura “para todos los que quieran sumarse al cambio”. “No importa de dónde vengan, estoy seguro que es más lo que nos une. Eso va a hacer que volvamos a ser una potencia. Siempre que quieran sumarse al cambio que la Argentina necesita serán bienvenidos”, señaló Milei, en un primer mensaje conciliador.

Sin embargo, el vencedor del balotaje también les habló a quiénes puedan representar obstáculos o focos conflictivos. “Sabemos que va a haber resistencia. A los que se vayan a resistir les digo lo siguiente: dentro de la ley todo, fuera de la ley nada. En esta nueva argentina no hay lugar para los violentos ni para los que violan la ley para defender sus privilegios”, afirmó.

Milei también envió un mensaje con una línea sobre la futura política exterior de su gestión. “A todas las naciones del mundo, hoy les decimos que se termina una Argentina y comienza otra. Vamos a trabajar con todos los países”, señaló.

“No venimos a inventar nada, si no a hacer las cosas que la historia ha demostrado que funcionan. Lo que hizo Irlanda hace no mucho tiempo”, prosiguió.

Finalmente, dijo que “sin dudas hoy vamos a festejar”, pero anticipó que “mañana desde primera hora nos pondremos a trabajar para que el 10 de diciembre podamos traer las soluciones que los argentinos necesitan. ¡Viva la libertad carajo!”, cerró.

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