Armando Esteban Quito

Venezuela, con un gol de David Martínez y un doblete de Leenhan Romero en la segunda parte, debutó este domingo con una solvente victoria en el Mundial Sub 17 frente a Nueva Zelanda que no supo contrarrestar la veloz ofensiva de los latinoamericanos.

EFE

Los primeros minutos del encuentro, disputado en el estadio Jalak Harupat de la ciudad indonesia de Bandung, fueron bastante disputados y contaron con un alto nivel técnico, con ambos equipos buscando el gol y creando múltiples oportunidades.

La primera posibilidad clara vino con el venezolano Juan Arango en el minuto 14, quien disparó un potente remate que pasó rozando el travesaño neozelandés. Poco después, fue la vez de Nueva Zelanda de casi inaugurar el marcador con Dhotman, pero la rápida reacción y parada de Sánchez impidió el tanto de los ‘kiwi’.

El conjunto venezolano pasó a dominar la cita transcurridos los primeros veinte minutos, con el capitán David Martínez como su gran referente y sin dar tregua al portero Matt Foord.

Precisamente Martínez inauguró el marcador, en el minuto 29, al encajar el balón en una portería sin guardameta tras un colosal equívoco de la defensa neozelandesa.

En la segunda mitad, Venezuela regresó con la misma estrategia ofensiva y multiplicó sus acercamientos en el área rival en búsqueda del segundo tanto, que no llegó hasta la recta final del compromiso.

Después de otro fallo monumental de la defensa kiwi, el centrocampista Leenhan Romero robó el balón en el medio del campo y lo encajó en el fondo de la red en el minuto 87.

En el tiempo añadido, Romero anotó su segundo tanto, amplió la ventaja en el marcador y firmó la plácida victoria de Venezuela.

El siguiente partido de los venezolanos será el miércoles 15 de noviembre frente a México, mientras que Nueva Zelanda se medirá a Alemania el mismo día.

Miles de personas se sumaron este domingo a las protestas convocadas por la derecha en toda España contra el acuerdo para que el socialista Pedro Sánchez siga otros cuatro años en el poder a cambio de una amnistía al independentismo catalán.

EFE

«Ganaremos esta batalla», exclamó el líder de los conservadores españoles, Alberto Núñez Fejióo, durante la concentración en Madrid.

A las concentraciones convocadas por el conservador Partido Popular (PP) en todas las capitales de provincia españolas se sumaron, entre otros, el partido de extrema derecha Vox.

Nuevas elecciones y huelga general

Ante unas 80.000 personas, según fuentes gubernamentales, que llenaban la Puerta del Sol y sus alrededores en el centro de la capital de España, Núñez Fejióo recordó que su partido fue el más votado en las elecciones de julio en el país, aunque no logró los apoyos parlamentarios necesarios para gobernar.

El líder conservador se preguntó por qué el partido socialista PSOE de Sánchez, presidente del gobierno español en funciones, tiene «miedo a las urnas» para ir a unos nuevos comicios, pues «nunca antes en España» gobernaba quien perdía las elecciones, en las que los socialistas fueron los segundos más votados.

«No a la amnistía», proclamó durante su intervención, en referencia al perdón a quienes desde 2012 fueron procesados por la Justicia por actividades relacionadas con el independentismo en la región española de Cataluña, pactado por Sánchez con fuerzas separatistas para que apoyen su investidura.

«No nos van a frenar», subrayó, a los «cientos de miles de españoles que están en las calles» en contra de las concesiones al separatismo, en lo que calificó de «jornada histórica en España».

Entre numerosas banderas españolas y también algunas de la Unión Europea, reclamó la atención de Europa sobre lo que pasa en España, que ejerce la presidencia semestral del Consejo comunitario.

Si fuera el PP quien hiciera esas cesiones, habría ya convocada en España una huelga general, comentó Núñez Feijóo, algo que demandaron a coro muchos de los asistentes mientras el líder conservador concluía que Sánchez «tendría que presentar su dimisión” o «se irá con deshonra”.

Clima de crispación

Otros de los participantes fueron más allá, como la presidenta del Gobierno regional de Madrid, la también conservadora Isabel Díaz Ayuso, al denunciar que Sánchez llevará a España «a una dictadura», o el líder del ultraderechista Vox, Santiago Abascal, quien le acusó de dar «un golpe de Estado» y mostró su apoyo a una huelga que paralice el país.

«Sánchez traidor», «Sánchez rompes la nación y creas crispación», «España no se vende, España se defiende» o «Sánchez dimite, el pueblo no te admite» eran algunos de los lemas que se leían en las pancartas y se escuchaban en las consignas durante las concentraciones en distintas ciudades, como Barcelona, Sevilla y Valencia.

Las protestas fueron las más numerosas entre las que desde hace nueve días tienen lugar en el país, ante sedes del PSOE y convocadas por redes sociales, que en algunos casos derivaron en incidentes que la derecha atribuye a una minoría violenta que intenta reventar concentraciones pacíficas.

Anoche hubo de nuevo detenidos, entre ellos algunos menores, y también heridos en incidentes en la concentración ante la sede socialista en Madrid, donde algunos días se vio a grupos ultra.

Sánchez, que el sábado reclamó mesura a la derecha y que acepte el resultado de las urnas, cuenta para su investidura con el apoyo de fuerzas de izquierda, nacionalistas e independentistas.

Entre ellas Junts, la formación del expresidente del Gobierno regional de Cataluña Carles Puigdemont que huyó de España tras la declaración unilateral de independencia de 2017 y sería uno de los beneficiados por la amnistía.

Esos apoyos suman 179 escaños de 350, por encima de la mayoría absoluta exigida en primera votación en el Parlamento español para la investidura, que se espera para esta semana aunque aún sin fecha fija.

La Unión Europea (UE) condenó el domingo al movimiento islamista palestino Hamás por usar a «hospitales y civiles como escudos humanos» en la Franja de Gaza. Además, urgió a Israel a usar la «máxima contención» para proteger a los civiles en la guerra en curso.

EFE

«La UE condena el uso de hospitales y civiles como escudos humanos por Hamás» y está «profundamente preocupada por el agravamiento de la crisis humanitaria en Gaza». Así lo declaró el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, en un comunicado.

Sus declaraciones se producen cuando el mayor hospital de Gaza, Al Shifa, es blanco de bombardeos. Hamás afirmó este domingo que uno de los ataques destruyó el departamento de cardiología del centro hospitalario.

UE condena acciones de Hamás

Otro hospital, el de Al Quds, quedó fuera de servicio debido a falta de carburante. Así lo advirtió la Media Luna Roja palestina.

El ejército israelí niega apuntar contra hospitales y acusa a Hamás de utilizarlos como centros de mando o escondites, algo que el grupo islamista rechaza.

«Estas hostilidades están afectando gravemente a los hospitales y se están cobrando un terrible tributo entre la población civil y el personal médico». De esta manera lo afirma el comunicado de la UE.

«La UE subraya que el derecho humanitario internacional estipula que deben protegerse los hospitales, el material médico y los civiles que se encuentren en su interior». Así continúa el comunicado.

«Los hospitales también deben ser abastecidos inmediatamente con los suministros médicos más urgentes y los pacientes que requieren atención médica urgente deben ser evacuados de forma segura. En este contexto, instamos a Israel a que ejerza la máxima contención para garantizar la protección de los civiles», insistió Borrell en el documento.

La declaración reiteró la postura de Bruselas de que Israel tiene «derecho a defenderse de acuerdo con el derecho internacional y el derecho internacional humanitario» y pidió una «pausa inmediata de las hostilidades y el establecimiento de corredores humanitarios».

Desde la llegada a Venezuela del chavismo y la “refundación” de los poderes públicos vivida en el país, una de las principales consignas del Consejo Nacional Electoral (CNE), cercano siempre al régimen instalado por Hugo Chávez, fue la inscripción y actualización de los datos de votantes en el país.

Por: Carlos Eduardo Martínez – Infobae

La medida correspondía a los intereses de la dictadura de legitimarse electoralmente a través de los nuevos sufragantes, que se presumía serían adeptos a la ideología socialista.

Sin embargo, con el inicio de la grave crisis económica, la muerte de Chávez y la debacle institucional, que acabó por desbaratar la fachada democrática existente en el país, el panorama cambió.

Las pomposas campañas de inscripción de nuevos votantes y actualización de datos, que otrora se instalaron con mucha fanfarria en las principales ciudades y hasta en pequeños pueblos, fueron reducidas a la disponibilidad de atención de ciudadanos en las oficinas principales del organismo en las capitales de cada región

“Esa etapa de facilitar la inscripción en el Registro llegó hasta cuando el apoyo popular al chavismo se mantuvo. Una vez que el apoyo popular ha mermado, no se ha facilitado la inscripción de nuevos votantes para impedir que nuevos electores, probablemente contrarios a la revolución bolivariana, puedan inscribirse y votar”, explicó en diálogo exclusivo con Infobae el periodista especializado en temas electorales, Eugenio Martínez.

El reclamo por la actualización de datos se ha hecho cada vez más resonante entre entre la sociedad civil venezolana y ha cobrado mayor fuerza desde que se dijo que el asunto forma parte de los puntos establecidos entre la oposición y el chavismo en el acuerdo de Barbados.

Para Martínez, quien es también director de Votoscopio.com, una iniciativa enfocada en recopilar, analizar y difundir información relevante sobre procesos electorales, “es evidente que el Registro Electoral en Venezuela necesita una actualización profunda”.

La medida estaría sustentada “porque los datos que hay al día de hoy no reflejan la dinámica poblacional a lo interno que se ha generado por la emergencia humanitaria compleja, el desplazamiento interno de los ciudadanos y mucho menos refleja la migración de los últimos años. Así que es una base de datos que tiene un número importante de inconsistencias porque no refleja lo que ha ocurrido desde el punto de vista migratorio en los últimos años”.

Votantes dentro de Venezuela

Evitar a toda costa la inscripción de nuevos votantes y la actualización de datos parece ser la misión del CNE, después de la desaparición de las activas jornadas para efectuar cambios en el padrón de votantes que se convocaron hasta hace una década.

“Al día de hoy la única forma de inscribirse en el Registro Electoral y actualizar los datos en el registro implica que cada ciudadano tiene que ir a la capital del estado donde reside. Y eso en un país donde no hay energía eléctrica, no hay gasolina y hay problemas inauditos en pleno siglo XXI, pues dificulta muchísimo cualquier actualización del Registro Electoral” explicó el periodista.

Los votantes en el exterior

De acuerdo con cifras de la Organización de Naciones Unidas, la cantidad de venezolanos en el exilio es cercana a los 7.5 millones de personas. Sin embargo, de acuerdo con el último corte del Registro Electoral presentado por el ente comicial, a finales del mes de octubre, la cifra de venezolanos inscritos en las embajadas y consulados del país es de 107.496 ciudadanos.

Desde la oposición al chavismo estiman que fuera del país existen cerca de cuatro millones de ciudadanos que están aptos para votar, pero no están inscritos debido a las restricciones impuestas por el régimen.

De acuerdo con el artículo 24 de la Ley Orgánica de Procesos Electorales venezolana “sólo podrán Sufragar en el exterior los electores y las electoras que posean residencia o cualquier otro régimen que denote legalidad de permanencia fuera de Venezuela”.

Pese al mandato legal claro y contunde de la Ley las sedes diplomáticas del régimen, según explicó Martínez, han interpretado este mandato para convertirlo en un trámite complejo.

“¿Qué quiero decir con esto? Que se ponen requisitos adicionales para presentarse en el Registro Consular primero, y después actualizarse en el Registro Electoral. Requisitos adicionales a los que pide incluso el país de acogida”, precisó el comunicador.

Oposición en “rebanadas”

Suele decirse que el chavismo durante años ha jugado a la estrategia del rebanado de la oposición para imponerse en las mediciones electorales ¿En qué consiste esta jugada?

– Para ganar en 2024, Maduro necesita al menos tres acciones: tener control electoral – que evidentemente lo garantiza, especialmente con la designación del nuevo Consejo Nacional Electoral– generar abstención y generar dispersión del voto opositor o del voto que va a ir en contra.

La abstención la genera, bien sea porque las condiciones para el debate, el debate sobre el fraude, el debate sobre la actualización del registro electoral o la imposibilidad de actualizar el registro Electoral porque las zonas que son más opositoras es donde más dificultades hay. Las zonas geográficas, quiero decir, es donde más dificultades hay para actualizar el registro electoral, inscribir nuevos votantes, mientras que las zonas geográficas donde hay cierto control político territorial del gobierno venezolano. Ahí es muy sencillo inscribir o actualizar votantes bajo la premisa de que quien vote en esa zona va a estar bajo el control de algún comisario político el día de la elección.

Lo otro es generar dispersión del voto, y la dispersión del voto generalmente la genera el chavismo, permitiendo que existan uno o varios candidatos opositores, que seguramente es lo que vamos a ver en el año, en el año 2024.

Para los comicios presidenciales del próximo año está previsto que además de Maduro, quien se espera sea el candidato del chavismo y María Corina Machado, recién electa como candidata unitaria de la oposición, también se presenten como representantes de la “disidencia” el comediante Benjamín Rausseo y algún otro adverso no aglutinado en la Plataforma Unitaria.

“¿Cuál es el problema?”, cuestiona Martínez. “El nivel de votación de Maduro en este momento es bastante bajo, pero es sólido. Podemos decir que el 20% de los venezolanos al día de hoy votaría por por Nicolás Maduro. El otro 80% se va a dividir entre los que creen que hay que votar o no, generando la abstención. Y entre la dispersión del voto entre la candidata de la plataforma unitaria, el candidato independiente que es Benjamín Rausseo y el candidato que salga de la Alianza Democrática, que es esa oposición que está más interesada en ser oposición a la plataforma unitaria que en ser oposición a Nicolás Maduro”.

De acuerdo con los datos registrados por el director de Votoscopio las necesidades de ajuste en el Registro Electoral venezolano son de cuatro millones de personas que viven el exterior y de dos millones dentro del territorio.

Los números son lo suficientemente significativos como para cambiar el resultado de una elección, en favor o en contra de cualquiera de las corrientes que se dispute el poder, si es que se presentan las garantías electorales de transparencia reclamadas para la consulta.

El Gobierno de Guyana anunció este viernes que las petroleras británicas BB Energy Trading Limited y JE Energy Limited obtuvieron las ofertas para vender el crudo proveniente de la unidad flotante de producción, almacenamiento y descarga.

EFE

Según explicó el ministro de Recursos Naturales de Guyana, Vickram Bharrat, cada empresa fue contratada por un año, y en cuyo tiempo BB Energy le pagará al país 26 centavos estadounidenses por barril de petróleo de las compañías flotantes Liza Destiny, Liza Unity y Prosperity.

A su vez, Energy pagará 70 centavos estadounidenses por barril solamente de Liza Destiny. «Será la primera vez que tendremos crudo de primera calidad», aseguró Bharrat.

Por su parte, el vicepresidente de Guyana, Bharrat Jagdeo, resaltó que este anuncio ayudará a que el precio del petróleo vaya por encima del mercado internacional.

Se anunció además que Prosperity comenzará a bombear crudo desde el área de Payara antes de que culmine noviembre.

En total, se espera que las tres empresas acumulen 600.000 barriles de petróleo diarios el próximo año.

Después de una serie de negociaciones manejadas bajo el más absoluto hermetismo entre los gobiernos de EEUU y Venezuela, el pasado 17 de octubre la oposición y el gobierno firmaron en Barbados un acuerdo parcial para celebrar elecciones en 2024.

Por: Benigno Alarcón – Infobae

EEUU advirtió que impondrá nuevas sanciones al régimen de Maduro si antes del 30 de noviembre no da nuevos pasos hacia unas elecciones libres
El hecho de que se retomaran las negociaciones iniciadas en 2021 en México, y que pocos días después se celebraran las primarias de la oposición, hizo disparar las expectativas sobre las posibilidades de una salida a la grave situación política del país –origen de buena parte de sus problemas económicos y sociales–.

Todos los intentos previos de acuerdo fracasaron al llegar al punto de las concesiones políticas y las garantías electorales que debía ofrecer el gobierno a sus opositores.

En cualquier caso, persisten las dudas sobre la viabilidad de una transición negociada en Venezuela. Sobre todo después de que el tribunal supremo venezolano invalidara el proceso electoral opositor.

¿Fuera o sobre (la mesa)?

Lo que puede obtenerse fuera de la mesa de negociación compite con lo que se coloca sobre la mesa de negociación. Alcanzar un acuerdo no solo depende de lo que sucede en la negociación entre las partes sino también del cálculo costo/beneficio que cada una hace al comparar lo que puede conseguir del proceso frente a lo que puede obtener –o mantener– por otros medios.

Muchos de los investigadores dedicados a estudiar y explicar las variables clave de los momentos de transición política han identificado patrones comunes en procesos con dinámicas históricas y sociales muy distintas. Entre estos patrones comunes está lo que el politólogo estadounidense Robert Dahl llamó el balance entre costos de tolerancia y costos de opresión.

Mantener el ‘statu quo’

Cuando se está en presencia de regímenes que han ejercido el gobierno de manera autoritaria, y sobre todo durante un largo período de tiempo (como en el caso de Venezuela), todo movimiento hacia la alternancia en el poder se convierte en una amenaza real para los intereses, el patrimonio, la seguridad y la libertad de quienes se benefician del statu quo.

En ese sentido, un gobierno con vocación autoritaria, que ha recurrido al uso de la fuerza, la violación de derechos humanos y la manipulación del estado de derecho, y cuyos actores esenciales podrían ser procesados penalmente, se encontrará ante un dilema cuando la presión por reformas democráticas o el poder de los grupos de oposición crezca.

En el caso de Venezuela, el proceso de cambio político tendrá que ser resuelto considerando la relación costo/beneficio entre tolerancia y opresión.

Tolerancia u opresión

El costo de la tolerancia se refiere al grado de aceptación de cambios que pueden incrementar el poder de los grupos de oposición y poner en riesgo la continuidad del gobierno, así como la riqueza, el statu quo, la libertad y la seguridad misma de las élites gubernamentales.

El costo de la opresión es el que el gobierno estaría dispuesto a asumir si fuese necesario, e incluso por medio del uso de la fuerza, para evitar elecciones u otras decisiones que pudieran implicar un cambio político. Este costo se expresa en términos de legitimidad, pérdidas económicas (para el país y para el gobierno) e incluso en pérdida de vidas humanas. Todo a cambio de mantenerse en el poder.

Opresión (manifestada en forma de represión pero también mediante apertura de procesos judiciales, fiscales, administrativos, manipulaciones clientelares, entre otros) y tolerancia (entendida como la disposición a permitir un cambio de actores y reglas en el ejercicio del poder) son las dos estrategias disponibles para un régimen autoritario. Pero ambas tienen costos y beneficios.

En la medida en que el costo de la opresión se vuelva inmanejable para el gobierno, o exceda al de la tolerancia, mayores serán las posibilidades de que éste coopere y permita más competitividad electoral real y una transición política.

Decisión racional

Desde la perspectiva de la teoría de juegos, el escenario político venezolano, donde los costos de transición para quienes están en el gobierno pueden ser potencialmente elevados, coincide con el dilema del prisionero. Esto es, que sus decisiones racionales les llevan a una situación inicial de no cooperación al proceso de apertura democrática, tanto por la búsqueda de la mayor ganancia individual posible como para evitar situaciones que, si la otra parte decide no cooperar, les coloquen en peores resultados que los que podrían obtener no cooperando.

Tenemos, pues, una situación inicial que dificulta la cooperación de los actores involucrados: los costos de tolerancia no juegan a favor de la cooperación porque quienes ocupan el poder tendrían mucho que perder si no pueden garantizarse la cooperación del otro.

Si a eso se le añade el factor opresión, las posibilidades de cooperación se reducen aún más, pues en una situación de conflicto asimétrico la ganancia que obtendría la parte más poderosa de la cooperación recíproca no es más atractiva que lo que ya tiene no cooperando.

Alto costo

En el caso particular de Venezuela, los costos de tolerancia son muy altos para los actores gubernamentales por el riesgo que supondría para el gobierno enfrentar los presuntos actos de corrupción, las investigaciones sobre delitos perseguibles internacionalmente y la violación de derechos humanos. Y en comparación, los costos de opresión resultan relativamente bajos.

Las potenciales consecuencias de cualquier posible cambio en lo político pondrían a muchos de los actores de la élite gubernamental en una situación de muy alta vulnerabilidad.

Difícil balance

Esta situación, que combina altos costos de tolerancia y bajos costos de opresión, genera un juego asimétrico en el que una de las partes, el gobierno, mantiene mayores incentivos para no cooperar.

La resolución del dilema entre permitir o no el cambio político dependerá, en esencia, de la estimación que haga el gobierno del balance entre sus potenciales costos de tolerancia a un cambio político y los costos de mantener el poder por la fuerza, de ser necesario.

En un escenario cuyo balance es de mayores costos de tolerancia que de opresión, los incentivos para cooperar y alcanzar una solución negociada para quien puede imponerse por la vía represiva son y serán inexistentes mientras no cambie el equilibrio entre ambas variables.

La Vinotinto ya entrena en Indonesia para su debut en el Mundial Sub 17 que tendrá lugar este domingo 12 de noviembre frente a Nueva Zelanda. El grupo viajó al país este lunes para prepararse para su primer enfrentamiento en el estadio Jalak Harupat de Bandung. El choque tendrá lugar a las 10:00 CET (5:00 am hora Venezuela).

El Nacional

Dirigidos por Ricardo Valiño, los 21 convocados se prepararon desde el mes de octubre para la cita con partidos en España, donde ocurrió la baja por lesión del portero Diego Ochoa. Tras anunciarse que su reemplazo sería Salvador Bolívar, el grupo viajó desde allí hasta Bandung.

No será la primera vez que la Vinotinto Sub 17 enfrente a Nueva Zelanda en un torneo. En septiembre de este año el combinado logró vencer al equipo 2-0 en el Torneo International Youth Football 2023 donde resultó campeón. Nueva Zelanda, por su parte, llega a la cita mundialista con un registro de 8 Mundiales Sub-17, en los cuales alcanzó los octavos de final en 2009, 2011 y 2015.

El combinado Vinotinto debutará en el Mundial Sub 17 como parte del Grupo F donde enfrentará también a México el miércoles 15 de noviembre. Luego, el sábado 18, se medirá con Alemania, que es Campeón de Europa Sub-17 de la UEFA 2023. Ambos partidos serán a las 10:00 CET (5:00 am hora Venezuela).

En octavos de final jugarán los dos primeros de los seis grupos y los cuatro mejores terceros.

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) afirmó que en Venezuela, “igual que por muchos años”, se mantiene el “constante y sistemático régimen de censura” que “genera autocensura entre los medios” independientes.

EFE

Según un informe preliminar de la SIP, que debe ser aprobado este domingo por la Comisión de Libertad de Prensa en Asamblea General, en el país caribeño “al menos dos emisoras salen del aire cada mes” por orden del ente regulador del Estado, la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), a cuyo “criterio discrecional” están sujetos medios televisivos y radiales.

Señala que “Conatel también siguió censurando y cerrando espacios de los medios impresos independientes que se vieron obligados a migrar a plataformas web”, donde también se registran bloqueos.

“Los periodistas se ven asediados por el régimen, son acosados y amenazados cuando intentan cubrir protestas sociales o denuncian irregularidades y corrupción”, aseveró la SIP.

El documento recoge algunas violaciones a la libertad de prensa que han tenido lugar en lo que va de 2023 y cita un informe del Instituto de Prensa y Sociedad (Ipys) de Venezuela, en el que se reveló que entre mayo y agosto de este año se registraron 117 violaciones a la libertad de expresión que afectaron a 68 trabajadores de la prensa.

Como aspecto positivo, la SIP destacó la liberación del periodista Roland Carreño, detenido desde octubre de 2020 y excarcelado el pasado 18 de octubre, como parte de una nueva negociación entre el chavismo y la oposición.

No obstante, recordó que el periodista “fue víctima de desaparición forzada y en seis ocasiones fueron solicitadas medidas humanitarias por problemas de salud”, y que, además, el Grupo de Trabajo sobre Detención Arbitraria, del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, declaró arbitraria su detención y “alertó que el encarcelamiento es una práctica sistemática en el país”.

El informe expone, al menos, 22 casos concretos que dan cuenta de la persecución a la prensa, entre los que destacan el cierre de emisoras y espacios informativos dentro de ellas, la intimidación a periodistas y medios de comunicación por parte de funcionarios públicos y el bloqueo a portales digitales.

La SIP, organización sin fines de lucro, dedicada a defender y promover la libertad de prensa y expresión en las Américas, está integrada por más de 1.300 publicaciones del hemisferio occidental.

En el comienzo de la ofensiva sobre Hamas en Gaza, el ministro de Defensa israelí, Yoav Gallant, dijo ante la Comisión de Asuntos Exteriores y Defensa de la Knesset que una vez eliminado el grupo terrorista, Israel trataría de “quitarse de encima la responsabilidad sobre la vida en Gaza y la creación de una nueva realidad de seguridad para los ciudadanos de Israel y para los residentes de Gaza”. Fue cuando el mundo, y particularmente Estados Unidos, comenzó a plantearse algunas opciones para el día después, que van desde la intervención de una fuerza internacional hasta la entrega directa del enclave a la Autoridad Palestina que gobierna en Cisjordania.

Por: Gustavo Sierra – Infobae

Esta semana, el primer ministro Benjamin Netanyahu tiró por la borda toda esta especulación sobre el tema cuando aseguró que tras la guerra Israel tendrá “responsabilidad sobre la seguridad” en Gaza de forma indefinida. Es decir, quiere reocupar la Franja como lo hizo hasta 2005. Algo que el presidente estadounidense Joe Biden le advirtió que sería “un grave error”. Su secretario de Estado, Antony Blinken, especificó que desde el punto de vista de Washington no puede haber una ocupación permanente de Gaza ni ningún desplazamiento forzoso de palestinos fuera de Gaza. También descartó cualquier reducción de su territorio. Algunos funcionarios israelíes han propuesto la creación de una “zona tampón” más amplia alrededor de Gaza, en tierras extraídas del enclave.

Aún falta bastante tiempo para llegar al punto de derrotar militarmente a Hamas y eliminar completamente su posibilidad de seguir gobernando Gaza, pero la discusión sobre el día después se está dando en este momento en los círculos diplomáticos más altos de los que participan funcionarios de los gobiernos de Israel, Estados Unidos, Qatar, Jordania, Egipto y la Autoridad Palestina. Y todo transcurre con un cronómetro cuyas agujas dan vueltas a velocidades más cercanas a los récords atléticos que a la política internacional. Las acciones militares israelíes están marcadas por una “ventana de legitimidad” que se cierra un poco más con cada bomba que cae y mata a civiles.

“La idea de que Israel recupere el control de esta zona puede estar en la agenda de algunos de los elementos más extremistas del actual gobierno, que imaginan que Gaza forma parte de Eretz Yisrael, el Gran Israel en el sentido bíblico. Pero las voces más razonables de Tel Aviv querrán salir lo antes posible. Habrá una lucha política importante”, afirma Ahron Bregman, politólogo y especialista en el conflicto palestino-israelí del King’s College de Londres.

Lo que expresa Netanyahu es la posición que tienen muchos dentro de su gobierno y que no lo expresaron abiertamente para no empeorar las cosas tras el brutal ataque terrorista de Hamas del 7 de octubre que dejó 1.400 israelíes muertos y unos 240 rehenes. La coalición que lo acompaña está plagada de extremistas. Amichai Eliyahu, ministro de Patrimonio, sugirió recientemente lanzar una bomba nuclear sobre Gaza. Zvi Sukkot, el nuevo jefe del comité parlamentario que supervisa la Cisjordania ocupada, es un ideólogo de extrema derecha que fue investigado por el Shin Bet, el servicio de seguridad israelí, por sus actividades sediciosas. Ellos son los que animan a los colonos judíos que ocupan colinas en Cisjordania y disparan directamente contra los legítimos dueños de las tierras en el territorio palestino.

“Si Israel se fue en 2005, fue porque Ariel Sharon, entonces primer ministro, había llegado a la conclusión de que se había vuelto demasiado difícil permanecer frente a 1,4 millones de palestinos hostiles en la Franja de Gaza. Eso es aún más grave hoy con una población que supera ya los 2, 2 millones”, opinó Amnon Aran, profesor de la City University de Londres en una entrevista con France24. “Una ocupación exigiría movilizar demasiados recursos durante bastante tiempo. Significaría que Israel tendría que gestionarlo todo, desde el buen funcionamiento de escuelas y hospitales hasta el sistema de alcantarillado. Y como los gazatíes nunca aceptarían una administración de ese tipo, se necesitarían soldados para proteger la administración sobre el terreno. Esto costaría una fortuna y los enfrentamientos con la población local serían inevitables”.

El corredor humanitario que se abrió en Gaza tras el llamado a pausas en el combate por parte de Estados Unidos. (IDF/Israel)
El corredor humanitario que se abrió en Gaza tras el llamado a pausas en el combate por parte de Estados Unidos. (IDF/Israel)
De cualquier forma, antes Israel tendrá que alcanzar su objetivo de eliminar por completo a Hamas en una región donde los terroristas podrían obtener refugio a apenas unos pocos kilómetros de la Franja sin que los soldados israelíes puedan hacer demasiado al respecto. En este sentido, los comentaristas se han mostrado un tanto escépticos ante el objetivo de eliminar definitivamente a Hamas como amenaza. En un ensayo del presidente del Proyecto Estados Unidos/Oriente Próximo, Daniel Levy, publicado en The New York Times, este argumenta: “A largo plazo, el compromiso del gobierno israelí de destruir a Hamas corre el riesgo de convertirse en otro santo grial inalcanzable… Una cosa que el 7 de octubre dejó sorprendentemente clara fue que Israel no puede proporcionar seguridad a sus ciudadanos controlando a millones de palestinos, a los que se niegan sus derechos y libertades y que viven bajo un sistema de violencia y desigualdad estructural permanente. La multitud del `no al alto el fuego´ debe desistir de animar a Israel a aferrarse a la ficción históricamente desacreditada de que la resistencia armada arraigada en un pueblo oprimido puede eliminarse mediante el despliegue de métodos militares aún más feroces.”

La opción que se ve desde Washington como más factible es la de recurrir al antiguo Al Fatah de Yasser Arafat, que está en manos del presidente de la Autoridad Palestina Mahmud Abbas desde la muerte del viejo líder. Ambos, Abbas y su partido, están muy desgastados. La mayoría de los palestinos los rechazan y muchos los acusan de algunas de las peores prácticas clientelistas y de corrupción, pero “es lo que hay”. El resto del liderazgo palestino está demasiado fragmentado o se imponen otras organizaciones extremistas similares a Hamas como la Jihad Islámica.

Abbas ya dio el primer paso al condenar la matanza de Hamas diciendo que “esas acciones no representan al pueblo palestino”. Pero hay que ver cuál será su actitud con el transcurrir del tiempo y la evolución de la tragedia humanitaria que se está produciendo en Gaza con el ataque indiscriminado israelí que ya dejó 10.000 muertos. De cualquier manera, en Gaza nadie lo recibirá con los brazos abiertos. “Aunque entre una ocupación permanente israelí y un gobierno de transición de la Autoridad Palestina, la población podría aceptarlo como un mal menor”, opina Shahin Modarres, del Equipo Internacional para el Estudio de la Seguridad (ITSS) con sede en Verona, Italia.

En todo caso, con Abass adentro o no, la seguridad va a quedar en manos de Israel o de una fuerza internacional que podría proporcionar las Naciones Unidas, siempre con el ejército de Tel Aviv manteniendo la prerrogativa de actuar ante cualquier amenaza que pueda surgir desde Gaza. Y hay que tener en cuenta que las consecuencias de todo lo que está sucediendo hoy, podrían modificarse radicalmente en unos pocos días. Lo que suceda con los 240 rehenes en manos de Hamas es fundamental. “No nos podemos olvidar de que lo que pueden hacer las fuerzas israelíes es eliminar físicamente a los líderes de Hamas, pero no el resentimiento y la ira por la violencia aplicada, más allá de que pueda o no ser justificada”, comenta Ahron Bregman del King’s College. “Por eso es que los israelíes -y el resto del mundo- tienen que pensar cuidadosamente en el día después. Por el momento, parecen estar demasiado enojados como para pensar racionalmente”.

Estados Unidos, el principal apoyo internacional de Israel, pidió públicamente pausas humanitarias en los combates, que Israel tuvo que aceptar, aunque con grandes limitaciones. ¿Hasta cuándo el premier Netanyahu va a poder seguir con su postura cercana a la intransigencia? Un titular de la revista The Economist se pregunta esta semana si Washington “desconectará” la operación israelí en Gaza, planteando la noción de la “legitimidad” política internacional de Israel para golpear a Hamas mientras continúan las muertes de civiles. Aunque Israel se está preparando para una larga campaña, este prestigioso medio dice: “En la práctica lo que los oficiales israelíes llaman su ‘ventana de legitimidad’ es probablemente mucho más corta. La rapidez con que se cierre esa ventana dependerá en gran medida de Washington”. No hay que olvidar que Estados Unidos suministra a Israel las armas, apoyo diplomático y un paquete de ayuda por unos 14.000 millones de dólares. En este contexto, Joe Biden tiene mucho que decir sobre cuánto pueden durar las operaciones y cuál será la situación de Gaza al fin de la guerra.

La analista estadounidense Anne Applebaum argumentó que Occidente debe pasar a una estrategia mucho más agresiva para derrotar a Rusia en la guerra, de modo de poner fin a la ofensiva y evitar el surgimiento de una nueva era de grandes conflictos globales.

Infobae

En un artículo publicado en The Atlantic, Applebaum, experta en la historia de Europa del Este y autora de exitosos libros como “Gulag” y “Hambruna roja”, afirmó que después de más de 21 meses de guerra, el presidente ruso, Vladimir Putin, no ha abandonado sus ambiciones imperiales sobre Ucrania.

Señaló que Putin sigue creyendo que puede ganar el conflicto debilitando el apoyo de Estados Unidos, la OTAN y la Unión Europea al gobierno de Volodimir Zelensky.

“Putin confía en que el Partido Republicano, algunos de cuyos miembros han difundido propaganda rusa, gane las elecciones presidenciales estadounidenses de 2024 y retire el apoyo a Ucrania”, sostuvo Applebaum.

Según sus cálculos, desde el inicio de la invasión el 24 de febrero de 2022, las fuerzas rusas se han retirado de aproximadamente la mitad del territorio ucraniano que lograron ocupar inicialmente. La experta estima que al menos 88.000 soldados rusos han muerto y más de 176.000 resultaron heridos en los combates.

Además, calcula que Rusia ha perdido miles de millones de dólares en equipamiento militar destruido, incluyendo varios miles de vehículos blindados, cientos de tanques, aviones y helicópteros, así como buques de guerra hundidos en el Mar Negro.

Pese a estas enormes bajas, Applebaum advirtió que Putin parece creer que aún puede ganar la guerra política y económicamente si logra debilitar a Ucrania y erosionar el respaldo de sus aliados. “Si no puede ganar en el campo de batalla, ganará usando intrigas políticas y presión económica”, afirmó.

Ante este escenario, la analista hizo un llamado a EEUU, la OTAN y la UE a dejar de lado la estrategia reactiva de solo apoyar a Ucrania y pasar a una política mucho más proactiva para derrotar completamente a Rusia en todos los frentes. La experta propone una batería de medidas concretas para Occidente:

  • Aumentar drásticamente el presupuesto militar para igualar el gasto bélico ruso, que alcanza el 40% del presupuesto estatal anual de Rusia.
  • Modernizar los arsenales y acelerar la producción armamentística para poder abastecer rápidamente a Ucrania con las armas avanzadas que necesita.
  • Confiscar los bienes rusos congelados en el exterior, calculados en unos 300.000 millones de dólares, para transferirlos a Ucrania en compensación por los daños de guerra.
  • Usar todos los medios necesarios para socavar la industria bélica rusa, incluyendo ciberataques, sabotajes a instalaciones y el bloqueo de componentes clave importados.

Applebaum argumentó que Occidente debe entender que la invasión rusa a Ucrania marca el inicio de “una nueva era de conflicto entre grandes potencias”, por lo que la respuesta debe estar a la altura de la amenaza.

La analista advierte que una victoria rusa no solo destruiría a Ucrania, si no que fortalecería el poder desestabilizador global de Putin, alentando futuras agresiones de Rusia y sus aliados, como China o Irán. Por ello, insiste en que la guerra solo terminará cuando el sueño neoimperialista ruso sobre Ucrania sea completamente abandonado, al igual que ocurrió con el fin del colonialismo europeo sobre Argelia o Irlanda en el siglo XX.

“Debemos demostrar que nuestro compromiso con el principio de que Rusia debe pagar reparaciones a Ucrania es real”, enfatizó Applebaum.

“La conquista de Ucrania podría empoderar a Irán, Venezuela, Siria y el resto de los aliados de Putin. Todavía podría alentar a China a invadir Taiwán. Todavía podría conducir a un nuevo tipo de Europa, una en la que Polonia, los estados bálticos e incluso Alemania estén bajo constante amenaza física, con todas las consecuencias que ello conlleva para el comercio y la prosperidad. Una Europa permanentemente en guerra, una idea que parece imposible para la mayoría de la gente en Occidente, sigue pareciendo eminentemente plausible para el presidente ruso. Putin pasó una parte importante de su vida como oficial de la KGB, representando los intereses del imperio soviético en Dresde. Recuerda cuando Alemania Oriental estaba gobernada por Moscú. Si pudo ser así una vez, ¿por qué no otra vez?”, se preguntó.

Y concluyó: “Al aprender a luchar contra Rusia, una autocracia sofisticada con ambiciones globales, estaremos mejor preparados para conflictos posteriores y más grandes, si alguna vez hay una lucha más amplia con China o Irán. Y, lo que es más importante, al derrotar a Rusia podríamos ser capaces de detener esos conflictos más grandes antes de que comiencen. El objetivo en Ucrania debería ser poner fin a la brutal invasión rusa y disuadir a otros de lanzar otra en otro lugar”.

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