Estados Unidos reiteró que restaurará las sanciones que levantó temporalmente a Venezuela si el régimen de Nicolás Maduro no comienza a liberar antes de finales de noviembre a los tres estadounidenses que Washington considera presos injustamente.
En una conferencia de prensa de la que participó Infobae, Brian Nichols, jefe de la diplomacia estadounidense para América Latina, dijo que la potencia norteamericana “ha tomado unos pasos dando una licencia temporal autorizando transacciones en el sector de hidrocarburos de Venezuela, pero la licencia solo se renovará si Venezuela cumple con sus compromisos bajo la hoja de ruta electoral y sus compromisos con las personas indebidamente detenidas en Venezuela y los presos políticos”.
En tanto, Nichols resaltó que tras el acuerdo electoral celebrado entre el chavismo y la oposición, ya ayer se vio “la liberación de cinco presos políticos”. “Para nosotros la política de sanciones siempre ha sido una vía para promover cambios positivos”, agregó el funcionario de Joe Biden.
Según explicó el alto funcionario norteamericano, en este momento hay tres ciudadanos estadounidenses que el gobierno considera “injustamente detenidos”. Dos de ellos son Eyvin Hernandez y Jerrel Kenemore.
Nichols señaló que no va a especular sobre cómo se van a revertir las sanciones porque EEUU ve “acciones positivas” en ambos lados y espera no tener que llegar a eso. “Creo que ambos lados van a ir a posiciones positivas hacia elecciones y relaciones económicas más normales que beneficien a ambos pueblos y a la región”, dijo.
Entre esas acciones positivas señaló la liberación de cinco presos ayer, el compromiso de darle acceso a los medios a los candidatos opositores, la posibilidad de recaudar fondos y que se puedan revivir las relaciones comerciales entre Venezuela y el sector privado de Estados Unidos porque eso va a promover una economía más dinámica y mejoras medioambientales.
Estamos Unidos señaló que está considerando la posibilidad de una visita del encargado de negocios designado para Venezuela, Francisco Pamieri, lo que sería un gesto más de acercamiento.
¿Todos habilitados?
Uno de los elementos más polémicos del acuerdo entre los delegados de Maduro y los representantes de la oposición es cómo interpretar el texto firmado sobre las inhabilitaciones. Tanto la oposición venezolana como Estados Unidos cree que el acuerdo establece que no habrá proscriptos.
Pero en los hechos, el texto dice que tendrán “autorización todos los candidatos presidenciales y partidos políticos, siempre que cumplan con los requisitos establecidos para participar en la elección”. Pocas horas después de celebrar el acuerdo, el delegado del dictador Maduro en las negociaciones dio otra interpretación. “Si usted recibió una inhabilitación administrativa por el órgano al que le corresponde (…) pues tampoco puede ser candidato”, dijo el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez.
“Nosotros hemos sido muy claros en que hay que permitir la participación de todos los candidatos en el proceso”, dijo Nichols. “Eso es clave y si usted ve la declaración del secretario Blinken del día de ayer dice que si no se resuelve antes de noviembre, vamos reconsiderar las medidas que hemos tomado”, agregó.
El próximo domingo la oposición va a las urnas para elegir a quién competirá con el oficialismo el año próximo. La candidata con más posibilidades de ganar según las encuestas es María Corina Machado, quien está inhabilitada por la dictadura.
Ante la consulta de si la administración Biden piensa reconocer a Machado como candidata si gana el domingo, Nichols respondió que ese no es un rol que le corresponda a un país extranjero. “Yo respeto mucho a María Corina Machado, pero nosotros apoyamos todo el proceso democrático y no a una persona en específica. Esa es una decisión para el pueblo venezolano”, dijo el diplomático.
Un total de 23.537 inmigrantes ilegales alcanzaron las islas Canarias hasta el 15 de octubre, según el Ministerio del Interior, una cifra a la que hay que sumar las llegadas de los últimos cuatro días. Así, se ha superado ya las 24.000, casi un 80% más que en el mismo periodo del año pasado.
La llegada de pateras se ha disparado y las islas se han convertido en una de las grandes puertas de entrada de la inmigración ilegal en Europa ante la desidia del Gobierno en funciones de Pedro Sánchez, que alienta el efecto llamada a través de las políticas de fronteras abiertas, y el silencio de los medios de comunicación. La situación es «caótica» y amenaza con paralizar los servicios públicos, según las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
El hartazgo de la sociedad canaria es tal que ya hasta el presidente Fernando Clavijo, de Coalición Canaria, partido nacionalista que llamó «racistas» a los diputados de VOX, partido que lleva años denunciando la «insostenible» presión migratoria, ya ha pedido que se reformen las políticas migratorias, de las que se aprovechan las mafias del tráfico de personas y las ONG que trabajan en connivencia con ellas.
Mientras, Europa está sufriendo una ofensiva islamista, cuyo último capítulo se sufrió esta semana en Bruselas (Bélgica) con el asesinato de dos suecos a manos de Abdesalem Lassoued, un tunecino con orden de expulsión y vigilado por los servicios de inteligencia que entró en Europa en el año 2011 por la isla de Lampedusa (Italia).
Es preciso señalar que los servicios de inteligencia de las distintas naciones europeas son incapaces hoy de controlar la situación por falta de medios. Esa escasez de recursos provoca que en España la Guardia Civil, la Policía, y las policías autonómicas y locales no puedan garantizar la seguridad en las calles.
La denuncia de VOX y de las asociaciones policiales
VOX, cuyo presidente, Santiago Abascal, se encuentra este jueves en El Hierro para analizar la llegada masiva de inmigrantes a la isla —más de 3.000 en las dos primeras semanas de octubre—, llama a no normalizar los atentados y los asesinatos islamistas, a reforzar los controles migratorios de todas las fronteras y a bloquear las rutas de tránsito.
La formación reclama además que se castigue y se persiga a las mafias, se retire las ayudas públicas a las ONG que alientan el «efecto llamada» y se deporte a los inmigrantes que entran de forma ilegal en España.
La asociación profesional Justicia para la Guardia Civil (JUCIL) mostró esta semana su preocupación por la «pasividad» del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, por la avalancha de ilegales en Canarias y aseveró que El Hierro, por ejemplo, solamente cuenta con un máximo de cuatro agentes por turno en Seguridad Ciudadana para la vigilancia de los miles de inmigrantes que llegan cada día a sus costas. «Es una situación alarmante para la seguridad de los isleños y de todos los españoles en plena alerta antiterrorista», sostiene la entidad.
El Gobierno desplegó una serie de operativos sobre las principales cuevas del microcentro porteño, con el objetivo de forzar una suerte de feriado cambiario hasta las elecciones. Por otra parte, intensificó la intervención del BCRA sobre la cotización del dólar MEP, aumentó la percepción de Bienes Personales para el dólar ahorro, y endureció las regulaciones para grandes operadores a través de la Comisión Nacional de Valores (CNV).
Pero el efecto de estas medidas a duras penas consiguió contener la corrida por un solo día, y a partir del jueves nuevamente los mercados mostraron una intensa volatilidad. El dólar paralelo llegó a venderse por hasta $1.080 en la city porteña, y cerró el día en torno a los $1.050. De esta manera acumuló un aumento del 5,2% con respecto al cierre anterior, y la brecha cambiaria se acomodó fácilmente por encima del 180%.
El dólar Contado con Liquidación (CCL) volvió a romper la barrera de los $970 en el día jueves, mientras que el dólar MEP se situó por encima de los $906 impulsado por la incesante demanda minorista. El Banco Central no fue capaz de contener estas paridades, aún habiendo perdido más de 800 millones de dólares en lo que va del mes de octubre.
La insana cantidad de regulaciones, intervenciones y prohibiciones decretadas por el kirchnerismo fueron completamente inútiles para contener la corrida en el mercado cambiario. El Gobierno entró en pánico porque nuevamente enfrenta una situación de volatilidad a solo 3 días de las elecciones generales, y poco y nada puede hacer a estas alturas.
Se agotaron todas las herramientas para contener la devaluación, pero el proceso se abre camino por sí solo. Para postergar el salto devaluatorio del dólar oficial, el Gobierno unificó las cotizaciones del dólar tarjeta, qatar y ahorro en una sola (con más impuestos), y generalizó el sistema del “dólar soja” para la minería, la pesca, la industria automotriz, las petroleras de Vaca Muerta y las empresas pyme, habilitando un tope de liquidación de exportaciones de hasta el 25% por el CCL.
Todo esto trató de contener la salida de divisas del BCRA, pero la devaluación de agosto fue completamente erosionada por la inflación en menos de dos meses. El viceministro Gabriel Rubinstein negó rotundamente que el Gobierno fuera a devaluar a partir del 22 de octubre, pero realmente no se entiende cómo podrá llegar el tipo de cambio oficial fijo hasta el 15 de noviembre.
La brecha cambiaria se encuentra en los niveles más elevados desde el año 1989, la cantidad de pesos en circulación supera los 9.150 millones, y se aprobó una licitación para traer hasta 107 toneladas de billetes adicionales provenientes de Alemania, además de otros $2.000 millones de pesos elaborados en China para antes de fin de año.
El “plan platita” de Sergio Massa disparó el déficit fiscal en un 700% en septiembre, y amplió los desequilibrios por un monto equivalente al 1,3% del PBI. Ninguna de estas aplicaciones fue compensada por aumentos impositivos o por recortes en otras áreas del Presupuesto.
De hecho, la novena revisión del Presupuesto 2023 involucró una expansión por 714.000 millones de pesos, asignados con casi total discrecionalidad por el ministro Massa. La mayor parte de estas ampliaciones fueron directamente para financiar el despilfarro fiscal del kirchnerismo.
Desde el estallido de la guerra entre Israel y Hamás, Alemania ha experimentado un gran aumento en el número de incidentes de antisemitismo registrados, incluido el intento de bombardeo de una sinagoga de Berlín y un motín antiisraelí en la capital alemana que provocó que 20 policías resultaran heridos.
La Asociación Federal de Centros de Investigación e Información sobre el Antisemitismo (Rias), ha registrado 202 incidentes antisemitas desde que comenzó el conflicto entre Israel y Hamás el 7 de octubre. El periódico Die Welt informó que la cifra representa un aumento del 240% en comparación con el mismo período del año pasado.
La gran mayoría de los incidentes son de naturaleza antiisraelí: nueve de cada diez de los denunciados. Rias afirmó que se culpa en gran medida a Israel por las masacres llevadas a cabo por Hamás.
En quince casos, las residencias de judíos estaban marcadas con una estrella de David, evocando escenas de la década de 1930 cuando los Stormtroopers del partido nazi alemán, los Sturmabteilung, pintaron estrellas de David en negocios que luego fueron objeto de ataques y boicots .
Rias afirmó que el etiquetado de residencias con estrellas de David era particularmente inquietante.
El grupo también señaló que se han llevado a cabo manifestaciones abiertamente antisemitas en partes de Alemania, incluida una manifestación el fin de semana pasado en la Potsdamer Platz de Berlín en la que aproximadamente 1.000 asistentes gritaron consignas pidiendo la destrucción de Israel y glorificaron las acciones de Hamás.
El miércoles por la noche, una manifestación espontánea a favor de Palestina en Berlín se convirtió en un motín: agentes de la policía local fueron atacados con botellas, piedras y fuegos artificiales, lo que provocó que una veintena de agentes resultaran heridos como consecuencia de la violencia.
El líder regional del sindicato de policía, Stephan Weh, comentó sobre la violencia diciendo: «Las imágenes de ayer por la tarde muestran claramente que estamos experimentando los efectos de una guerra religiosa en las calles de la capital y que nuestros servicios de emergencia se están convirtiendo en blanco del fanatismo religioso».
El motín tuvo lugar en la emblemática Puerta de Brandenburgo de Berlín alrededor de las 9:15 p. m. e involucró a unas 300 personas, pero cuando los manifestantes intentaron moverse después de realizar una breve vigilia, las escenas se volvieron violentas y la policía fue atacada.
En otra zona de Neukölln, alrededor de las 23:20 horas, se reunió otro grupo y empezó a quemar objetos en la carretera. Los servicios de emergencia fueron atacados cuando intentaban apagar el incendio con un cañón de agua de la policía, que a su vez fue utilizado contra los alborotadores.
La policía se vio obligada a realizar tareas de extinción de incendios, ya que los bomberos de Berlín explicaron que la situación era demasiado peligrosa para que pudieran operar con seguridad.
“Debido a las personas que protestan, la extinción de incendios sólo se puede llevar a cabo asegurando a la policía de Berlín. Nuestros servicios de emergencia ya fueron atacados y disparados con pirotecnia. Tenemos 40 personas en el lugar”, dijeron los bomberos.
En la madrugada del miércoles 18 de octubre, dos asaltantes desconocidos intentaron bombardear una sinagoga en el barrio berlinés de Mitte, en la calle Brunnenstraße, alrededor de las 3:45 de la madrugada. Se cree que en el ataque se utilizaron armas tipo cóctel molotov.
Gideon Joffe, presidente de la Comunidad Judía de Berlín, expresó su indignación por el intento de bombardeo y dijo:
85 años después del pogromo de la Kristallnacht, las sinagogas de la capital de Alemania vuelven a arder. La violencia antijudía en las calles de Berlín ha alcanzado así una nueva dimensión. Con razón se han aumentado las medidas de seguridad para las instituciones judías en Berlín. Y probablemente era posible evitar que sucedieran cosas aún peores por el momento. Pero a pesar de todo, los judíos de nuestra ciudad ya no se sienten seguros.
El Consejo Central de Judíos también comentó sobre el intento de incendio declarando: “Este ataque incendiario es la continuación lógica de la glorificación del terror de Hamás en las calles alemanas. El ‘Día de la Ira’ no es sólo una fase. Es el terror psicológico el que conduce a ataques concretos”.
El “Día de la Ira” o “Día de la Jihad” fue convocado por el exlíder de Hamás, Khalid Mashal, para el viernes 13 de octubre. Hizo un llamado a los musulmanes de todo el mundo a organizar protestas masivas contra Israel y a tomar medidas para participar en una “guerra santa”.
El canciller Olaf Scholz reaccionó ante el aumento del antisemitismo afirmando que su gobierno intensificaría las medidas de seguridad para la comunidad judía en Alemania.
«Está bastante claro que no aceptaremos ni aceptaremos nunca ataques contra instituciones judías», dijo Sholz durante una visita a El Cairo.
“Las autoridades de la asamblea deben hacer su parte y la policía debe hacer su parte para proteger las instituciones judías. Y eso es lo que vamos a hacer y vamos a intensificar todo”, dijo. Añadió su propia indignación personal por el intento de incendio.
El antisemitismo en Berlín había ido en aumento incluso antes del estallido de la guerra entre Hamás e Israel. Un informe de 2019 afirmó que hubo más de mil casos antisemitas solo en 2018.
¿Nunca cesarán las ilusiones de los occidentales? El presidente Biden tuiteó esta semana: Permítanme ser claro: la gran mayoría de los palestinos no son Hamás. Y Hamás no representa al pueblo palestino.
¿No es lindo pensar eso? De hecho, en una encuesta reciente, el 57% de los habitantes de Gaza expresaron al menos una visión algo positiva de Hamás. En 2021, a raíz del conflicto armado entre Hamás e Israel, el 53% de los palestinos afirmó que Hamás es “el que más merece representar y liderar al pueblo palestino”.
El presidente de Estados Unidos se está diciendo a sí mismo algo que quiere creer y que quiere que otros crean. Hemos estado aquí antes. Inmediatamente después de los ataques del 11 de septiembre, el presidente George W. Bush se hizo el ridículo al insistir en declaraciones públicas en que “Islam significa paz”. Su motivo (evitar la intolerancia contra los musulmanes) era loable, pero era una mentira terapéutica.
Fue una mentira con consecuencias. Muchos estadounidenses, engañados por esta visión optimista del Islam, que los medios repetían incesantemente, no lograron comprender lo difícil que sería convertir el mundo árabe en democracias liberales. De hecho, cuando algunos observadores estadounidenses de la derecha política advirtieron contra precipitarse a ir a Irak con grandes planes de construcción de una nación, diciendo que la cultura árabe islámica era la antítesis de la democracia liberal, fuertes voces neoconservadoras los acusaron de intolerancia.
Así, las buenas intenciones de Estados Unidos condujeron a una locura que costó entre 4 y 6 billones de dólares, cuando el gran plan de Washington para transformar a Irak y al Afganistán (no árabe) en democracias liberales fracasó. No sólo eso, sino que la cruzada universalista costó miles de vidas, tanto estadounidenses como extranjeras, destruyó las antiguas comunidades cristianas de la región y desestabilizó radicalmente Oriente Medio. Esto es lo que sucede cuando prefieres creer una mentira agradable a una verdad desagradable.
No se trata de demonizar a los musulmanes, sino simplemente de reconocer que las ideas tienen consecuencias, y eso también incluye las ideas religiosas. Todos sabemos que el tipo de persona que cree que todos los musulmanes son malos es alguien que está engañado por la intolerancia.
Esa conclusión no es exacta ni justa. Pero también debemos saber que la persona que cree que el Islam y sus seguidores no plantean ningún problema en las sociedades democráticas liberales está engañado por un tipo diferente de intolerancia, que lleva a conclusiones inexactas que son injustas para los pueblos que tienen que vivir con la situación. consecuencias de tan tonta generosidad.
En la gran crisis migratoria de 2015, quizás ningún país europeo fue tan generoso como Suecia a la hora de acoger a musulmanes que afirmaban ser refugiados de guerra. Acogió a más refugiados per cápita que cualquier otra nación de la UE. Esto estaba en consonancia con la política de puertas abiertas de Suecia de las últimas dos décadas, que ha resultado en que un sorprendente 20 por ciento de su población actual haya nacido en el extranjero.
La delincuencia y el malestar social se dispararon. El año pasado, la entonces primera ministra sueca, Magdalena Andersson, dijo que la asimilación y la integración habían fracasado. Esta semana, después de que un terrorista islámico asesinara a dos suecos en Bruselas, el actual líder sueco Ulf Kristersson dijo sin rodeos: “En los tiempos modernos, Suecia nunca ha estado bajo una amenaza tan grande como ahora”.
Con Oriente Medio al borde de una guerra más amplia, las ciudades europeas enfrentan la perspectiva muy real de una campaña sostenida de terrorismo islámico. La pura idiotez de las décadas de políticas de inmigración laxas en el continente ha creado una situación de seguridad potencialmente catastrófica. Y, sin embargo, increíblemente, se habla seriamente de que Europa podría tener que absorber grandes cantidades de habitantes de Gaza desplazados por la guerra y amantes de Hamás.
Humza Yousaf, el político musulmán de izquierda que dirige Escocia como su Primer Ministro, dijo esta semana que la comunidad mundial debe ofrecer refugio al millón de desplazados de Gaza y dijo que Escocia les abriría sus puertas.
Esto es una locura. ¿Qué país democrático liberal razonable importaría palestinos radicalizados a su seno? Egipto y Jordania lo saben mejor. Los egipcios, que podrían absorber mucho más fácilmente a los refugiados del país vecino, han dicho que no los aceptarían en absoluto y que, en cambio, los enviarían a Europa si vinieran. Hamás forma parte de los Hermanos Musulmanes, el grupo islamista radical fundado en Egipto y que es un enemigo mortal del actual régimen egipcio.
Jordania, que ha aceptado generosamente un gran número de refugiados de la guerra siria, ha adoptado la misma línea. Sin duda, el rey Abdullah recuerda la guerra de Septiembre Negro de 1970, cuando los palestinos desplazados intentaron derrocar el gobierno de su padre, el rey Hussein. El rey jordano sabe que no puede permitirse el lujo de ser sentimental en estos asuntos. Importar a Jordania una gran población de jóvenes de Gaza que apoyen a los carniceros de Hamás prácticamente garantizaría la violencia, incluso la guerra.
Los líderes europeos tienen que ser ruidosos e inequívocos: no hay habitantes de Gaza en Europa. Que se los lleven sus correligionarios árabes. Si los gobiernos árabes no lo hacen, entonces deberíamos preguntarnos qué saben ellos y nosotros no. Hasta el día de hoy, muchos cristianos libaneses, cualesquiera que sean los sentimientos negativos que puedan tener hacia Israel, desprecian a los palestinos. Culpan a los cientos de miles de palestinos expulsados de Jordania después de Septiembre Negro de crear un «Estado dentro del Estado» en el Líbano y de iniciar la guerra civil que destrozó el país.
¿Cómo aprendí esto? Cuando asistía a una iglesia católica libanesa en Nueva York en el año 2000, traje literatura de una parroquia católica palestina en Cisjordania, invitando a los católicos a donar dinero para comprar útiles escolares para los niños católicos palestinos. Supuse que habría una solidaridad natural entre estos católicos de habla árabe. La aguda y contundente lección de historia de un par de feligreses libaneses enviados al exilio por la guerra me sacaron de mi ingenuidad.
La cuestión no es que los católicos libaneses no deban dar caridad a los católicos palestinos. La cuestión es que los occidentales proyectamos nuestros ideales en el mundo del más allá y no damos cuenta de su complejidad y tragedia. A los europeos les encanta menospreciar a los estadounidenses por nuestro inocente optimismo, pero las enormes y alienadas poblaciones islámicas que los europeos albergan en sus principales ciudades son testimonio de lo mismo.
El presidente Biden anunció el miércoles su plan para enviar 100 millones de dólares en ayuda a los palestinos tanto en Gaza como en Cisjordania. ¿No podría al menos haber condicionado la ayuda a sacar de Gaza a los rehenes que Hamás tomó? Si el dinero es tan importante para los palestinos, podrían desprenderse de los israelíes, estadounidenses y ciudadanos de otras naciones que secuestraron sus combatientes.
Lo mismo ocurre con Europa. Bruselas acaba de anunciar que triplicará su ayuda humanitaria a Gaza. ¿No podrían haber condicionado esos fondos a la liberación de rehenes?
Gaza no debería recibir ni un solo centavo de Occidente hasta que los rehenes sean libres. Pero ojo: todos vamos a tirar dinero por ese sumidero. El Telegraph informa que la Unión Europea ha gastado casi 100 millones de euros en la última década en proyectos de oleoductos en áreas controladas por Hamás. Hamás publicó recientemente un vídeo propagandístico que muestra a sus hombres desenterrando estos tubos y convirtiéndolos en cohetes que luego dispararon contra Israel.
¿Qué garantías tiene Joe Biden de que Hamas, que gobierna Gaza, no utilizará de la misma manera el dinero de los contribuyentes estadounidenses? Dice que existen “mecanismos” para evitar que la ayuda llegue a Hamás. No le creo.
Mientras tanto, los ministros de la UE están intentando obligar a todos los estados miembros a aceptar a los solicitantes de asilo como parte de una política de «solidaridad obligatoria». Hungría y Polonia bloquearon la medida y el primer ministro húngaro, Viktor Orban, la comparó con una violación. Los públicos europeos han visto en los últimos días el coste que supone para el orden público importar musulmanes radicales inasimilables y, increíblemente, los líderes de la UE están tratando de mantener abierto el oleoducto.
Tal vez los pueblos europeos, hartos de sus élites, deberían empezar a desenterrar las tuberías, por así decirlo, y convertirlas en cohetes (metafóricos) para disparar contra Bruselas y sus propias capitales nacionales. ¿Cuánto más de este humanitarismo suicida puede soportar Europa? ¿Cuándo será suficiente? Si los egipcios y los jordanos, estados musulmanes que viven en el vecindario de Gaza, no quieren a los refugiados amantes de Hamas, temiendo con razón el radicalismo y la inestabilidad que traerían, ¿por qué los europeos están una vez más dispuestos a hacer el tonto?
El precandidato a la primaria recordó que todos los poderes en Venezuela son controlados por el chavismo y afirmó que el régimen tiene antecedentes que demuestran su interés de obstruir la participación de los ciudadanos en los procesos democráticos del país.
Al candidato independiente Andrés Caleca le parece curioso que el gobierno de Nicolás Maduro suscriba un acuerdo con la Plataforma Unitaria donde se compromete a respetar las leyes del país, reconociendo que no lo ha venido haciendo en años.
“El candidato que gane la primaria no puede desconocer todo lo que acaba de hacer la Plataforma Unitaria, organizadora de esta primaria, tampoco puede ignorar el acuerdo que se acaba de alcanzar con el gobierno de Maduro. Tendrá que partir de esta negociación y avanzar”, afirmó Caleca, quien agregó que “el adanismo es malo en todo, el que quiera partir de cero, como si aquí no ha pasado nada, es un insensato”.
Caleca le hizo un llamado a los venezolanos a participar en la elección convocada para este domingo 22 de octubre, donde se escogerá el candidato de una parte de la oposición. Le reiteró a los militantes de Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo y Copei la necesidad de que trabajen ese día, como lo han venido haciendo, para garantizar el éxito de la primaria.
Consultado sobre el acuerdo suscrito entre la Plataforma Unitaria y el gobierno de Maduro, el también candidato del Movimiento por Venezuela, afirmó que lo curioso es que el gobierno reconoció que no respeta las leyes vigentes en el país y, que de ahora en adelante, las cumplirá, algo que espera sea cierto y que está por verse, pues a las dos horas de haber firmado volvieron a bloquear la página que informa de los centros de votación para la primaria.
Estados Unidos emitió este jueves una alerta de viaje de alcance mundial para pedir a los ciudadanos estadounidenses que extremen la precaución ante el riesgo de ataques terroristas, indicó el Departamento de Estado en un comunicado, después de que en los últimos días haya circunscrito sus avisos a Medio Oriente por el conflicto entre Israel y el grupo terrorista Hamas.
“Debido al aumento de las tensiones en varios lugares del mundo, la posibilidad de atentados terroristas, manifestaciones o acciones violentas contra ciudadanos e intereses estadounidenses, el Departamento de Estado aconseja a los ciudadanos estadounidenses en el extranjero que extremen la precaución”, reza el texto.
El Departamento dirigido por Antony Blinken también recomendó a los ciudadanos estadounidenses mantenerse alerta en lugares frecuentados por turistas, inscribirse en el Programa de Inscripción de Viajeros Inteligentes (STEP) para recibir información y alertas y facilitar su localización en caso de emergencia en el extranjero y seguir al Departamento de Estado en las redes sociales.
La alerta de viaje se produce en medio del estallido de la guerra entre Israel y Hamas tras el brutal ataque del grupo terrorista palestino contra civiles israelíes del 7 de octubre.
El Departamento de Estado informó el pasado 11 de octubre de que Israel y la Cisjordania están en nivel 3 de alerta, por lo que los estadounidenses deben reconsiderar sus viajes a la zona, y la Franja de Gaza, controlada por Hamas, está en nivel 4, de modo que no deben viajar allí bajo ningún concepto.
Estados Unidos subrayó su apoyo a la respuesta israelí a los ataques de Hamas, como dejó claro el miércoles el presidente Joe Biden durante una visita oficial en la que se reunió con los principales líderes de Israel.
Abandonar Líbano
La alerta global de viaje llega, además, el mismo día en que la embajada estadounidense en Beirut recomendó a sus ciudadanos que abandonaran El Líbano mientras hubiera vuelos disponibles, en un momento en que se intensifican las tensiones fronterizas entre Israel y el grupo terrorista libanés Hezbollah por la guerra de Israel contra Hamas.
El Departamento de Estado de Estados Unidos subió el nivel de alerta de viaje para el Líbano al nivel 4, el de máximo riesgo, por lo que recomienda a los estadounidenses no viajar al país árabe.
Además recomendó a los nacionales que sigan dentro del Líbano a que “hagan las gestiones necesarias para salir del país”, aprovechando que todavía hay vuelos comerciales disponibles.
El Departamento de Estado sugirió a aquellos estadounidenses que decidan permanecer en territorio libanés que “preparen planes de contingencia para situaciones de emergencia”.
Israel respondió este jueves con fuego de artillería a disparos de Hezbollah sin que por el momento se hayan registrado víctimas. Las hostilidades entre las tropas israelíes y el grupo terrorista libanés comenzaron un día después de estallar la guerra entre Israel y Hamas. Así, se cumplen doce días consecutivos de escalada entre la milicia chiita en el Líbano y las fuerzas israelíes, la mayor desde la guerra de 2006.
El FC Barcelona estampará la mítica lengua de los Rolling Stones en el partido contra el Real Madrid del 28 de octubre. Es la tercera vez que el club blaugrana incorpora en sus camisetas el logo de un artista tras el acuerdo de patrocinio con Spotify, la plataforma de reproducción de música, que da nombre al Camp Nou.
La elección del emblema de los Stones forma parte de la campaña de lanzamiento de Hackney Diamonds, el nuevo disco de la banda británica que estará disponible a partir del 20 de octubre.
Mick Jagger, Keith Richards y Ronnie Wood, declarados amantes del fútbol, ya han presentado la edición limitada de esta camiseta, de la que habrá 1.899 unidades que se pondrán a la venta a partir del 23 de octubre. El equipo femenino también lucirá el logo de los Stones en su encuentro frente al Sevilla el próximo 5 de noviembre en el Johan Cruyff.
No es la primera vez que el FC Barcelona sustituye el logo de Spotify por el de un artista. El club estampó el pasado octubre la silueta de un búho del rapero canadiense Drake en el partido contra el Real Madrid en el Santiago Bernabéu después de que el artista ganara cuatro premios Grammy y alcanzara los 50.000 millones de reproducciones en Spotify. La cantante Rosalía también lució el logo de su disco Motomami para celebrar el primer aniversario de este álbum, con el que cosechó varias distinciones como el Grammy al mejor álbum latino alternativo. Tanto el primer equipo femenino como el masculino vistieron la camiseta de edición limitada de la artista catalana, de la que también se lanzaron 1.899 unidades que costaban 399,99 euros y que se agotaron a las pocas horas tras el anuncio.
El FC Barcelona llegó a un acuerdo de patrocinio con Spotify en el pasado mes de marzo para que la compañía sueca se convirtiera en el sponsor principal y diera nombre al Camp Nou. En el contrato, que tiene una duración de cuatro temporadas, están incluidos los cambios en el frontal de las camisetas de los jugadores y el abono de 64 millones de euros por temporada.
Son las nueve de la noche del viernes 19 de octubre de 2007 y desde una nebulosa negra en altura salen tres personas a escena. Las otras personas que también estaban ahí gritan y braman porque conocen el código implícito de la sombra: todo está por empezar de nuevo. Suena la introducción de la canción Some day one day, que Queen presentó el 9 de abril de 1974. La letra dice, al final, “pero algún día, un día… bienvenido a casa”.
No es casual que suene. Es una reversión que integra el disco Tributo a Queen: los grandes del rock en español, editado el 22 de octubre de 1997. Tiene licencias: modificó las palabras. Las no cantadas -la canción se llama Algún día– y las cantadas: la lírica dice “ahora todo es bruma y no hay luces que seguir, si piensas volver algún día…”. Es un guiño sutil, no declarado: la parte instrumental se diluye al minuto. Suena la guitarra de Zeta Bosio. Charly Alberti revolea los platillos. Una voz le quita el protagonismo a la melodía: “Por fin. Una eternidad esperé este instante. ¿Saben qué acorde es este? ¡Sí! ¡Bienvenidos!”. Habla Gustavo Cerati al micrófono y al público. La reversión del hito de Queen se convierte en los acordes de Juegos de seducción. Es el regreso de Soda Stereo, diez años después de su último show.
La última vez había sido el sábado 20 de septiembre de 1997 en el mismo lugar: la cancha de River. Lo habían anunciado el primero de mayo, tras un cúmulo de rumores de separación, meses de intermitencias e inclemencias. Coincidía el año con los primeros quince años de carrera. Cerati publicó “la carta del adiós”, al día siguiente, en un intento por argumentar los pormenores de la disolución: “Cualquiera sabe que es virtualmente imposible llevar adelante un grupo sin cierto nivel de conflicto. Es un frágil equilibrio en la pugna de ideas que muy pocos consiguen conservar por espacio de quince años y hacer de ello una cadena de hechos artísticos relevantes para la gente, como nosotros orgullosamente hicimos. Pero, últimamente, diferentes desentendimientos personales y musicales fueron creando un nudo de tensión emocional que empezó a comprometer ese equilibrio. Ahí mismo se generan excusas para no tocar, excusas para no enfrentarnos, excusas para no crear, excusas finalmente para un futuro grupal en que ya no creemos como hacíamos en el pasado. Cortar por lo sano es, valga la redundancia, hacer valer nuestra salud mental por sobre todo y, también, una muestra de respeto hacia el público que nos sigue y nos siguió todo este tiempo. (…) Esta decisión ha nacido del interior del grupo y desde ahí también se genera una ‘nueva’ excusa para volver a encontrarnos por última vez: la música, que es la que mejor habla y hablará por nosotros. Un fuerte abrazo y hasta pronto”.
Mientras anunciaba la terminación de un ciclo, promocionaban una gira: “El último concierto” no guardaba espacio para la metáfora. La gira de retiro (temporario) comenzó en el Palacio de los Deportes de la ciudad de México el 30 de agosto. Repitieron al día siguiente. Emigraron a Monterrey para dar un show el 2 de septiembre. Volaron a Caracas, Venezuela, para tocar cuatro días después en el Poliedro. El 13 de septiembre bajaron hacia Santiago para actuar en el Estadio Nacional de Chile. El raid conquistador cerró una semana después en el estadio Monumental: su casa. Soda Stereo había vendido más de siete millones de discos.
El show, el último, había comenzado a las 22:35. “Llegó la hora, el minuto, el segundo, el instante. Supongo que tienen sed ¡Soda Stereo, Buenos Aires, Argentina!”, presentó Cerati. Abrió con En la Ciudad de la Furia ante 65 mil personas conflictuadas: el fervor energético del recital combatía con la angustia del final. 26 canciones después tocó el turno del tanque De música ligera. Era ya la madrugada de la primavera del ‘97. El cierre fue el inicio de un refrán mítico: “No sólo no hubiéramos sido nada sin ustedes sino con toda la gente que estuvo a nuestro alrededor, desde el comienzo. Algunos siguen hasta hoy. ¡Gracias… totales!”.
La despedida ante el público desde el escenario significó la propia despedida del trío: no se saludaron y cada uno se fue por su lado. “Personalmente no lo disfruté -diría Gustavo años después-. No puedo disfrutar una despedida continua, a mí me costó todo eso, pero realmente me costó. Creo que la música sobrevivió y pudimos hacer un buen show, aun a pesar de toda la situación, pero no era una cosa muy alegre que digamos. Capaz que esta es una especie de venganza, de poder disfrutarlo realmente desde otro lugar y lo que nos permite hacerlo es el tiempo transcurrido”.
La vida pasó. Cada uno se involucró en sus propios proyectos personales. Tenían que descansar de Soda. Zeta Bosio sintió que el regreso era probable cuando descubrió que los que no querían descansar de Soda eran los fanáticos. “Hace dos o tres años -dijo en la edición 115 de la revista Rolling Stone, publicada en octubre de 2007-, la discográfica lanzó un DVD que se convirtió en el más vendido, sobre cualquier artista que estuviera trabajando en ese momento. Eso me hizo dar cuenta de que había una vigencia arrolladora que naturalmente iba a llevar a la reunión del grupo. No tuvo promoción: se puso en las bateas y se agotó. Ahí me di cuenta de que la gente estaba necesitando y queriendo que el grupo volviera y eso iba a hacer que el grupo, tarde o temprano, regresara. Ahí empecé a sentir que era posible”.
Confió que terminó de amigarse con la idea del reencuentro viendo un show de Paul McCartney, viendo el éxtasis, las lágrimas, el corazón abierto en las caras de la gente. “Y pensé: con Soda lográbamos escalas parecidas a ésa en los conciertos. Empecé a pensar en el valor que podía tener una posible reunión. Vi el poder que seguía teniendo Soda como banda”, recordó. Por primera vez tenía una propuesta formal, una invitación real a contemplarlo. Económicamente era provechosa, pero temían que reaparecieran esas rispideces incómodas. “Podía no salir bien. Hacía mucho que no nos veíamos y que no hablábamos. Pero la sorpresa que me generó esa propuesta, fue que al menos los tres la analizamos. A partir de ahí sentí que se abrió una puerta. Y después sí, ya vinieron los encuentros entre nosotros y un montón de cosas que fueron generando la corriente. Cambió la polaridad de la energía”, dijo el bajista.
Charly Alberti confesó que el grupo se había disgregado por la propia saturación del tiempo. “Las broncas estaban generadas por el exceso de tiempo juntos y por el cansancio en la relación, pero no por otra cosa”, interpretó. El desgaste era tal que estaba convencido de que nunca más volvería a tocar la batería. Pero el tiempo curó esa distancia. Se fue reconciliando con el instrumento. No sabía si volvería a grabar solo en su casa o bajo el amparo de una banda. Descubrió sus otras facetas creativas -es activista, ambientalista, empresario-. “No tuve la certeza de lo que haría hasta que me llamaron en 2003, para los MTV Awards, para tocar en un súper grupo con Vicentico, Juanes y Ricky Martin. Yo estaba en mi casa en California. Ese fue el día en que me di cuenta de que realmente estaba sintiendo mucho la falta de música en mi vida”, reveló en diálogo con la revista. Cuando volvió a la música, volvió a sentir nostalgia por Soda.
Cerati abrió su bagaje musical post 1997. Se dedicó a enriquecer su espectro. “Seguir jugando”, describió. Una década después de ese último concierto, dijo que se había vuelto a sentir un adolescente: “Es posible que no represente para mí un desafío a nivel artístico como todo lo que vengo proponiendo como solista, pero es un verdadero placer compartir nuevamente con ellos esa magia que se produce cuando nos juntamos a tocar. Es algo para disfrutar. Hay momentos en que siento lo gratificante que es ver a Charly y a Zeta tocando sus instrumentos nuevamente. Los tres volvemos a una especie de adolescencia. De hecho, las versiones suenan más frescas que en toda la última época. Diría que menos contaminadas”.
Los ruegos y los trascendidos decantaron. Soda Stereo volvía diez años después de ese final necesario. La noticia se conoció el 6 de junio de 2007, tres días antes de que se oficializara. En la conferencia de prensa donde se anunció el regreso, Cerati debió responder qué palabras pensaba decir en la bienvenida, en oposición al “gracias totales” del adiós: “Quiero aclarar por milésima vez que yo me di cuenta que no podía enumerar a toda la gente y simplemente cerré con esa frase que quedó en la memoria colectiva y me perseguirá forever jamás. Fue realmente producto de ese momento y lo que menos quiero ahora es pensar qué carajo voy a decir porque si no me vuelvo loco”.
La banda prometió un tour corto, un tiempo de gracia, dos meses de shows, una interrupción de sus carreras personales, “una burbuja en el tiempo”, como definió el cantante. Así como la despedida de 1997 tenía un nombre cruel y honesto, la gira del regreso ponía el relieve el hecho sin eufemismos: “Me Verás Volver”. La fecha: el viernes 19 de octubre en el estadio de River. No podía ser otro: allí donde el adolescente Carlos Alberto Ficicchia -el Charly Alberti de entonces- intentó seducir a Laura, la hermana del cantante, a cuadras de la casa familiar de los Cerati, en el radio barrial de Airport y Stud Free Pub, la discoteca y el boliche donde la banda empezó a sonar. Había una identidad geográfica en esa parcela norte de la noche porteña. A las nueve de la noche de ese día histórico, las luces se movieron bizcas, los tres aparecieron entre la sombras, la reversión de Queen sonaba y la voz de Cerati decía “bienvenidos”.
Fueron 28 temas y tres horas. Se lucieron, también, Tweety González, Leandro Fresco y Leo García, los habitués de Soda. El plan inicial era hacer dos recitales más en el estadio antes de brindarse al público regional. “La gira originalmente estaba pensada para que fuesen solamente doce shows -contó Alberti-. Eso tenía que ver con que no sabíamos cómo nos llevaríamos entre nosotros. Una vez que empezamos los ensayos y vimos el excelente clima que había entre los tres, hablamos con nuestro mánager y le dijimos que podíamos agregar más shows”. Por la demanda del público, tuvieron que duplicar las presentaciones.
Fue, entonces, 19, 20 y 21 de octubre de 2007 en la ciudad de Buenos Aires. Después, el 24 y el 31, Santiago de Chile; el 27, Guayaquil. Volvieron a River para hacer recitales el 2 y el 3 de noviembre, antes de volar hacia México: 9 en Monterrey, 12 en Guadalajara, 15 y 16 en el distrito. El 21 en Los Ángeles. El 24 en Bogotá. el 27 en Panamá. El 29 en Caracas. El 4 y 5 de diciembre en Miami. El 8 y 9 en Lima. El 15 volvió a Argentina para tocar en Córdoba. El 21 de diciembre, el cierre en River. Nueve países, trece ciudades, veintidós shows, más de un millón de espectadores.
Richard Coleman, Andrea Álvarez, Fabián Quintiero, Gillespi y Carlos Alomar se subieron al escenario para cerrar la gira “Me verás volver”. Sumaron los temas Terapia de amor intensiva y En la cúpula que no habían estado en los shows anteriores. “Estamos tremendamente felices por el amor de ustedes, de todos los lugares donde fuimos. Se habló mucho de la plata y de esto y lo otro. Pero a nosotros se nos suma un éxito interno que es el de recomponer nuestras relaciones. La pasamos increíble”, cerró Cerati en el último show. Pidió que subiera todo el equipo al escenario. Habían pasado quince minutos del sábado 20 de octubre de 2007. Gustavo Cerati, Zeta Bosio y Charly Alberti se abrazaron. No lo sabían, pero era el final en público de Soda Stereo.
Los invitaron a tocar en España y en Estados Unidos, en el Festival de Coachella y en el Madison Square Garden. Desistieron: la “burbuja en el tiempo” de los integrantes del grupo se había evaporado. Habían anunciado que en 2008 no seguirían juntos. Habían deslizado la probabilidad de futuros reencuentros. Una desgracia lo impidió: el 15 de mayo de 2010, en el campus de la Universidad Simón Bolívar de Caracas, tras tocar la canción Lago en el cielo, Cerati sufrió un accidente cerebrovascular que lo tuvo en coma durante cuatro años hasta su muerte, el 4 de septiembre de 2014.