Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

El contingente militar alemán desplegado en Groenlandia abandonó el territorio ártico este domingo, apenas un día después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazara con imponer aranceles adicionales a los países europeos con presencia en la isla. La decisión de Berlín marca el primer retroceso militar tras la escalada de tensiones provocada por el interés de Washington en anexionarse el territorio.

Infobae

Un portavoz del Ejército alemán confirmó a la agencia DPA y al diario Der Spiegel la retirada de los 15 efectivos que se encontraban en una “misión de reconocimiento”. Según fuentes citadas por el periódico Bildla salida se produjo sin aviso previo y tras haber permanecido menos de 48 horas en la isla. Los militares ya se encuentran en tránsito hacia Copenhague, la capital danesa.

La medida responde directamente a las advertencias de Trump, quien calificó la presencia europea en Groenlandia como una amenaza a sus intentos de adquisición. El mandatario estadounidense anunció este sábado un plan de represalias comerciales que incluye aranceles del 10% a partir del 1 de febrero y del 25% desde el 1 de junio. Estas sanciones económicas, dirigidas a los aliados con despliegue en la isla, se mantendrían vigentes hasta que Estados Unidos logre el control total del territorio mediante lo que ha definido como una “adquisición”.

Una respuesta europea dividida

Pese a la retirada alemana, en lo discursivo los gobiernos han optado por una postura de confrontación. En un comunicado conjunto emitido este domingo, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Países Bajos, Noruega, Suecia y el Reino Unido subrayaron que su presencia militar busca apoyar a Dinamarca y reforzar la seguridad en el Ártico, un interés que calificaron de “transatlántico y compartido”.

“Las maniobras coordinadas danesas ‘Resistencia Ártica’, realizadas con aliados, responden a esta necesidad. No suponen una amenaza para nadie”, señalaron las ocho naciones, reafirmando su solidaridad con el Reino de Dinamarca y el pueblo groenlandés bajo los principios de soberanía e integridad territorial.

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores de los Países Bajos, David van Weel, calificó las acciones de Trump como un “chantaje incomprensible”. En una entrevista televisiva, Van Weel aseguró que su país no tiene planes de retirar a los dos militares enviados para preparar maniobras de la OTAN y que, por el contrario, enviará más efectivos cuando los ejercicios comiencen oficialmente.

Bessent: “Europa aceptará la anexión”

Desde Washington, la administración Trump ha dejado claro que no dará marcha atrás. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó en una entrevista con la cadena NBC que Europa eventualmente “pasará por el aro” y aceptará la anexión de Groenlandia.

“Los europeos proyectan debilidad; Estados Unidos proyecta fuerza”, declaró Bessent. El funcionario argumentó que el control estadounidense sobre la isla es vital para la seguridad global y para el despliegue de su nuevo sistema de defensa, denominado “Cúpula Dorada”. Según el secretario, el presidente Trump busca anticiparse a una “posible batalla en el Ártico” que podría ocurrir el próximo año.

En el ámbito comercial, el representante de Comercio de Estados Unidos, Jamieson Greer, advirtió a la Unión Europea contra cualquier intento de represalia, tras las propuestas del Partido Popular Europeo de suspender los acuerdos comerciales vigentes con Washington. “Si quieren convertir esta cuestión en un problema comercial, allá ellos”, sentenció Greer.

La crisis diplomática se traslada ahora a Suiza, donde se celebra el Foro de Davos. El ministro holandés Van Weel adelantó que la prioridad en la cita internacional será “sacar esta ridícula propuesta de la mesa”.

La pregunta incómoda que flota en la «transición» venezolana, cuando un gobierno es tutelado, ¿de quién son los presos políticos? Resulta que hay una situación meritoria de un psiquiatra, reclusos heredados y cautivos recientes, en una relación de poder en la que nadie firma el acta de divorcio, pero todos duermen en camas separadas.

Es fascinante el juego semántico. Trump levanta sanciones, la Casa Blanca habla de «diálogo constructivo», y en Caracas algunos presos salen, otros continúan sin esperanza y algunos entran por la puerta de atrás. Es como el vecino que asegura dejó de fumar mientras esconde el cenicero debajo del sofá. Técnicamente no miente, solo omite.

Entonces tenemos el inventario. Están los presos, que llevan años pudriéndose en las mazmorras del régimen, testigos silenciosos de la era dorada de la represión descarada. Incómodos para el régimen porque son evidencia viviente de su brutalidad, y para Washington porque reconocerlos implicaría admitir que negociaron con carceleros mientras predicaban derechos humanos. Qué dilema más conmovedor.

Y están los detenidos recientes, que siguen sumando; especialmente interesantes porque ocurren en la era del «entendimiento» y la «cooperación». ¿De quién son estos? ¿Son presos hechos por inercia revolucionaria, o con permiso tácito de Washington que prefiere ignorar mientras bombea petróleo?

La tutelación es un arte. No es ocupación -qué vulgaridad- ni es invasión -qué exageración-. Es ese punto medio donde un imperio te dice «hazlo tú solito» mientras sostiene tu mano y guía cada movimiento. Y en ese baile de máscaras, los presos políticos se convierten en moneda de cambio, fichas en una partida de póker donde todos hacen trampa, pero nadie abandona la mesa.

Lo más grotesco es la hipocresía compartida. El régimen chavista grita soberanía mientras recibe instrucciones sobre a quién liberar y cuándo. Washington predica democracia mientras negocia con autócratas qué nivel de represión es «aceptable» a cambio de barriles de crudo. Y en el medio, los presos -viejos y nuevos- descubren que su libertad no depende de la justicia sino de qué tan urgente esté el precio del petróleo.

¿Recuerdan cuando liberaron reclusos como «gesto de buena voluntad»? Qué generosidad, soltar a gente que nunca debió estar presa, como si fuera un favor y no una obligación básica de cualquier Estado que pretenda llamarse civilizado. Es como si tu secuestrador te soltara un dedo y esperara una medalla por humanitario.

Esta cohabitación forzada crea una categoría de preso político; de conveniencia geopolítica. Ese que puede quedarse si el acuerdo lo requiere, o salir si el pacto lo exige. Su libertad no depende de inocencia o culpabilidad -conceptos pasados de moda- sino de cuán útil es su encarcelamiento para los términos del trato.

Diosdado sigue siendo Diosdado, Delsy sigue siendo Delsy, pero ahora bajo franquicia autorizada. Son el gerente local de una operación más grande. Y Trump -o quien esté en la Casa Blanca- es el socio silencioso que prefiere no aparecer, pero cobra su comisión.

En una administración tutelada, los presos políticos son de todos y de nadie. De Miraflores cuando conviene alardear dureza revolucionaria. De Washington cuando interesa negociar concesiones. Fantasmas burocráticos en un limbo donde la responsabilidad se diluye, visibles al principio, invisibles al final, pero ahí, endulzando el trago amargo de la complicidad.

Y mientras los intelectuales chavistas y los «expertos» en Washington debaten sobre transiciones, diálogo y realpolitik, los presos -heredados y fabricados- permanecen tras las rejas. Al final, en una relación de tutelaje, lo único que se comparte equitativamente es la falta de vergüenza.

Los presos políticos de una gerencia tutelada son huérfanos con demasiados padres. Los reclaman cuando conviene, los niegan cuando estorban. Son el hijo no reconocido de una pareja disfuncional que se odia, pero ni de coñas se separa porque el negocio es demasiado bueno.

Qué chula familia se formó. Lástima que los únicos gilipollas que pagan la cuota alimentaria son los que están del lado equivocado de las rejas.

Guillermo De La Vega
Asesor político, consultor y analista español

Delcy Rodríguez afirmó este sábado 17 de enero desde Ciudad Tiuna que los dos fondos anunciados recientemente tendrán, supuestamente, como objetivo principal equilibrar las desigualdades en el país.

La Patilla

Rodríguez informó que esta semana iniciará las sesiones de trabajo con el Gabinete Económico y el de Servicios Públicos para operativizar estas instancias financieras. La sucesora de Nicolás Maduro señaló que la estrategia central consiste en canalizar los ingresos derivados de la producción de petróleo y gas directamente hacia la atención de las necesidades prioritarias de la población.

«El primer fondo soberano será para la protección social; que cualquier ingreso derivado de la producción petrolera y de gas vaya justamente para atender el ingreso de nuestros trabajadores, para atender los programas de salud, en alimentación, en educación y vivienda», declaró Rodríguez.

En cuanto a la segunda instancia, la funcionaria precisó que la inversión se orientará a la reconstrucción física y operativa del país. «Y el segundo fondo soberano será para los servicios públicos, infraestructura, para el agua, para el gas, para la electricidad y la vialidad», indicó.

En tal sentido, la líder chavista se comprometió a garantizar la supuesta transparencia en el manejo de estos capitales frente a la ciudadanía. Aseguró que el régimen informará sobre «cada centavo que entre y se invierta» a través de estos fondos.

Funcionarios de la administración Trump habían estado en conversaciones con el ministro del Interior del régimen de Venezuela, Diosdado Cabello, meses antes de la operación estadounidense para capturar al dictador Nicolás Maduro, y han estado en comunicación con él desde entonces, según varias personas familiarizadas con el asunto.

Infobae

Los funcionarios advirtieron a Cabello, de 62 años, que no utilice los servicios de seguridad ni a los partidarios militantes del partido gobernante que supervisa para atacar a la oposición del país, dijeron cuatro fuentes. Ese aparato de seguridad, que incluye los servicios de inteligencia, la policía y las fuerzas armadas, permanece en gran parte intacto tras la redada estadounidense del 3 de enero.

Cabello está mencionado en la misma acusación estadounidense por narcotráfico que la administración Trump utilizó como justificación para arrestar a Maduro, pero no fue capturado como parte de la operación.

La comunicación con Cabello, que también ha abordado las sanciones que Estados Unidos ha impuesto sobre él y la acusación que enfrenta, data de los primeros días de la actual administración Trump y continuó en las semanas previas a la captura de Maduro, dijeron dos fuentes familiarizadas con las discusiones. La administración también se ha mantenido en contacto con Cabello desde la destitución de Maduro, indicaron cuatro personas.

Las comunicaciones, que no habían sido reportadas previamente, son fundamentales para los esfuerzos de la administración Trump de controlar la situación dentro de Venezuela. Si Cabello decide desatar las fuerzas que controla, podría fomentar el tipo de caos que Trump quiere evitar y amenazar el control de la presidenta interina Delcy Rodríguez sobre el poder, según una fuente informada sobre las preocupaciones estadounidenses.

No está claro si las conversaciones de la administración Trump con Cabello se extendieron a cuestiones sobre la futura gobernanza de Venezuela. Tampoco está claro si el poderoso funcionario chavista ha atendido las advertencias de Washington. Él ha prometido públicamente la unidad con Rodríguez, a quien Trump ha elogiado hasta ahora.

Mientras que Rodríguez ha sido considerada por Estados Unidos como la pieza clave en la estrategia del presidente Trump para la Venezuela post-Maduro, se cree ampliamente que Cabello tiene el poder de mantener esos planes en marcha o de frustrarlos.

El ministro venezolano ha estado en contacto con la administración Trump tanto directamente como a través de intermediarios, dijo una persona familiarizada con las conversaciones.

Todas las fuentes obtuvieron el anonimato para hablar libremente sobre comunicaciones internas de gobierno delicadas con Cabello.

La Casa Blanca y el régimen de Venezuela no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios.

Cabello ha sido leal a Maduro

El ministro del Interior ha sido considerado durante mucho tiempo la segunda figura más poderosa de Venezuela. Un estrecho colaborador del fallecido expresidente Hugo Chávez, mentor de Maduro, pasó a convertirse en un leal aliado de Maduro durante muchos años, temido como su principal ejecutor de la represión. Rodríguez y Cabello han operado en el corazón del gobierno, el legislativo y el partido socialista gobernante durante años, pero nunca se les ha considerado aliados cercanos entre sí.

Ex oficial militar, ha ejercido influencia sobre las agencias militares y civiles de contrainteligencia del país, que llevan a cabo un espionaje doméstico extendido. También ha estado estrechamente asociado con las milicias progubernamentales, especialmente los colectivos, grupos de civiles armados que circulan en motocicletas y han sido desplegados para atacar manifestantes.

Cabello es uno de un pequeño grupo de leales a Maduro en quienes Washington ha confiado como gobernantes temporales para mantener la estabilidad mientras accede a las reservas petroleras del país miembro de la OPEP durante un periodo de transición no especificado.

Pero los funcionarios estadounidenses están preocupados de que Cabello, dado su historial de represión y una historia de rivalidad con Rodríguez, pueda convertirse en un elemento desestabilizador, según una fuente informada sobre la opinión de la administración. Rodríguez ha estado trabajando para consolidar su propio poder, colocando a personas leales en puestos clave para protegerse de amenazas internas mientras cumple con las demandas de Estados Unidos de aumentar la producción de petróleo, según entrevistas de Reuters con fuentes en Venezuela.

Elliott Abrams, quien fue representante especial de Trump para Venezuela durante su primer mandato, dijo que muchos venezolanos esperarían que Cabello fuera apartado en algún momento si se quiere avanzar hacia una transición democrática.

“Si él se va, y cuando se vaya, los venezolanos sabrán que el régimen realmente ha comenzado a cambiar”, dijo Abrams, ahora en el think tank Consejo de Relaciones Exteriores.

Sanciones y acusación de EEUU

Cabello lleva mucho tiempo bajo sanciones estadounidenses por presunto narcotráfico.

En 2020, Estados Unidos ofreció una recompensa de 10 millones de dólares por Cabello y lo acusó como figura clave del “Cartel de los Soles”, un grupo que Washington ha identificado como una red venezolana de narcotráfico liderada por miembros del gobierno del país.

Desde entonces, las autoridades norteamericanas han elevado la recompensa a 25 millones de dólares. Cabello ha negado públicamente cualquier vínculo con el narcotráfico.

En las horas posteriores a la destitución de Maduro, algunos analistas y políticos en Washington cuestionaron por qué Estados Unidos no capturó también a Cabello, quien figura segundo en la acusación del Departamento de Justicia sobre Maduro.

“Yo sé que solo Diosdado es probablemente peor que Maduro y peor que Delcy”, dijo la representante republicana de Estados Unidos Maria Elvira Salazar en una entrevista con el programa “Face the Nation” de CBS el 11 de enero.

En los días siguientes, Cabello denunció la intervención estadounidense en el país, diciendo en un discurso que “Venezuela no se rendirá”.

Pero los reportes de medios sobre residentes siendo inspeccionados en retenes —a veces por miembros uniformados de las fuerzas de seguridad y a veces por personas de civil— se han vuelto menos frecuentes en los últimos días. Y tanto Trump como el régimen venezolano han dicho que varios presos políticos serán liberados.

El régimen ha dicho que Cabello, en su función de ministro del Interior, supervisa ese esfuerzo. Grupos de derechos humanos afirman, no obstante, que las liberaciones avanzan extremadamente lento y que cientos permanecen detenidos injustamente.

JBJ Soul Kitchen es el nombre del local gastronómico de Jon Bon Jovi que posee ciertas particularidades. El restaurante del cantante es benéfico y donde no se hacen preguntas, se comparte y se trata a todos los clientes con la misma dignidad, un gran proyecto que demuestra una vez más su calidad de persona.

News Digitales

Se inauguró en 2011 junto a su esposa Dorothea Hurley en Nueva Jersey y con algunas consignas claras que no se pueden quebrar: pagas lo que puedas y en todo caso tienes la chance de trabajar en la cocina para abonar y es el mismo plato para todos con un servicio de tres platos y se come en mesa compartida.

Después de 14 años de servicio se estima que se sirivieron más de 200.000 platos y lleva recaudado poco menos de 9 millones de dólares. JBJ Soul Kitchen proporcionó miles de comidas durante la crisis que hubo por el huracán Sandy allá por 2012 o la pandemia de Covid-19 a principios de 2020.

Este modelo sin dudas ha sido exitoso y tiene dos locales, uno en Red Banks y otro en Toms River. Cuando comenzaron a funcionar los clientes no entendían como podían pagar o de que manera porque el menú de este restaurante no tiene precios, pero sugiere una suma a los clientes que sí pueden pagar sus alimentos.

Hay momentos en la historia en los que el poder no cae: se repliega. No por convicción moral, sino por instinto de supervivencia. Venezuela ya vivió uno de esos momentos y, casi un siglo después, vuelve a rozarlo con una coincidencia incómoda que el poder preferiría ignorar.

Editorial Amindra Venezuela

En 1935 murió Juan Vicente Gómez. Con él terminó la dictadura más larga del siglo XX venezolano. No terminó por una revolución, ni por una guerra civil, ni por una derrota militar. Terminó porque el sistema entendió que seguir intacto era insostenible. La transición no la inició un opositor, la inició un hombre formado dentro del propio régimen: Eleazar López Contreras.

López Contreras no fue un disidente ni un reformista precoz. Conoció a Gómez en 1903. Le sirvió durante más de tres décadas. Ascendió obedeciendo, administró poder diciendo sí, sobrevivió dentro del engranaje autoritario. Y precisamente por eso, cuando comenzó a desmontar piezas del sistema, el gesto fue tan perturbador. No venía de afuera. Venía de adentro.

Liberó presos políticos. Permitió el regreso de exiliados. Cerró La Rotunda, símbolo del terror. Redujo el período presidencial. Aceptó límites. No desmontó el gomecismo de golpe, pero lo obligó a respirar por primera vez en casi treinta años. No por altruismo, sino por cálculo: entendió que el terror absoluto tenía fecha de vencimiento y que insistir en él aceleraba el colapso.

Ese detalle suele omitirse: muchos gomecistas odiaron lo que López Contreras estaba haciendo. No hubo unidad interna. El desmontaje generó rechazo, resentimiento y miedo dentro del propio régimen. Generales regionales, burócratas del terror, administradores de cárceles y feudos entendieron que el sistema que los había hecho poderosos estaba siendo desarmado desde adentro. Para ellos, López Contreras no era un continuador: era un traidor silencioso.

El gomecismo no era solo Gómez. Era una red. Estaban Eustoquio Gómez, Juan Crisóstomo Gómez, Victoriano Márquez Bustillos y una larga cadena de jefes militares, policías, carceleros e informantes que sostenían el miedo cotidiano. Cuando López Contreras abrió las cárceles y permitió el regreso de los exiliados, no solo liberó presos: despojó de sentido a todo ese aparato represivo.

Y aquí aparece el paralelismo que hoy incomoda. El gomecismo duró exactamente 27 años, de 1908 a 1935. La llamada Revolución Bolivariana, iniciada en 1999, alcanza hoy la misma cifra. Veintisiete años no son solo un número: es el punto en el que los regímenes largos dejan de creerse transitorios y comienzan a enfrentarse a su propia fatiga histórica.

Hugo Chávez fue el origen carismático del sistema. El mito fundacional. El muro de contención interno. Mientras vivió, muchas decisiones extremas no se ejecutaron porque él mismo las frenaba. Con su muerte, el régimen no se moderó: se degradó. Lo que fue proyecto se convirtió en mecanismo de supervivencia.

Nicolás Maduro no heredó autoridad, heredó estructura. Diosdado Cabello no administra gobierno, administra miedo. La revolución dejó de prometer futuro y pasó a administrar presente. El quiebre definitivo ocurre cuando Maduro es extraído del poder, no por una rebelión interna ni por una insurrección popular, sino por una operación externa que deja al sistema sin su figura central. En ese vacío, Delcy Rodríguez asciende no por consenso ni por liderazgo propio, sino por sucesión formal: era la vicepresidenta y el sistema necesitaba continuidad administrativa inmediata.

Desde ese momento, el poder deja de ser soberano y pasa a ser condicionado. Delcy Rodríguez no gobierna desde la fortaleza del régimen, sino desde la subordinación geopolítica. Su margen de maniobra no está determinado por Miraflores ni por el partido, sino por Washington. La relación ya no es de desafío, sino de obediencia táctica. Y ese detalle, como en toda transición, es más revelador que cualquier discurso.

López Contreras no fue el fin inmediato del gomecismo. Fue el comienzo de su desmontaje. Y el dato más revelador viene después: hoy casi nadie recuerda el nombre del carcelero más radical de La Rotunda. Nadie discute a los jefes de policía, a los verdugos menores, a los burócratas del miedo. Sus nombres quedaron sepultados hace cien años. La memoria histórica apenas conserva el de Gómez, y aun así, desdibujado.

Esa es la lección que muchos se niegan a entender cuando hoy exigen “cortar todas las cabezas”. Se mencionan nombres como Tarek William Saab, Jorge Rodríguez, Vladimir Padrino López, Alexander Granko, Nicolás Maduro Guerra, Iris Varela y otros operadores del poder como si la historia se resolviera por decapitación masiva. Pero la historia demuestra lo contrario: los aparatos represivos se disuelven, los operadores se diluyen, los nombres secundarios se olvidan. Exigir todas las cabezas no es justicia: es torpeza política.

Las transiciones inteligentes no borran la memoria, pero entienden el tiempo. Venezuela no salió del gomecismo por venganza total, sino porque el poder entendió que debía desarmarse para no desaparecer. Hoy, con otros nombres, otros símbolos y la misma cifra fatal de 27 años, el país vuelve a enfrentarse a la misma disyuntiva histórica.

La pregunta no es quién paga hoy.

La pregunta es quién entiende, a tiempo, que la historia ya empezó a girar.

Estados Unidos exigió este sábado la liberación incondicional de todos los presos políticos en Nicaragua, tras una ola de detenciones impulsada por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Infobae

“La detención de nicaragüenses por dar ‘me gusta’ a publicaciones en línea demuestra la paranoia del régimen ilegítimo de Murillo y Ortega», señaló en sus redes sociales la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado norteamericano.

Y agregó: “Exigimos la liberación incondicional de todos los presos políticos, sin excepciones, sin casa por cárcel, sin nuevas detenciones. Libertad significa poner fin al ciclo de represión del régimen”.

El mensaje fue replicado por la Embajada estadounidense en Managua.

Mientras aumentaba la presión internacional, el pasado 10 de enero el régimen excarceló a 24 presos políticos bajo el “beneficio legal de convivencia familiar”, acción presentada como gesto hacia Washington.

Sin embargo, paralelamente, las autoridades encarcelaron a más de 60 ciudadanos vinculados a expresiones digitales de apoyo a la captura de Maduro, según organismos de derechos humanos. Según el Confidencial, las detenciones se dieron en el marco de un “estado de alerta” ordenado por Murillo tras la captura del ex dictador venezolano, que incluye la vigilancia en los barrios y las redes sociales.

Opositores y defensores de derechos humanos calificaron la estrategia como “puerta giratoria”. Dora María Téllez, exguerrillera y expresa política, explicó que el régimen libera a algunos mientras ingresa a otros, manteniendo así la presión sobre la sociedad.

El Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas identificó a 24 presos políticos entre las 30 personas excarceladas en esa fecha, en el marco de los festejos por los 19 años del régimen.

El comisionado general Julio Guillermo Orozco, director del Sistema Penitenciario, declaró que el régimen buscaba promover la unión familiar al devolver a 30 personas a sus hogares.

Sin embargo, las liberaciones estuvieron condicionadas: los excarcelados deben presentarse diariamente ante la policía, tienen restringida su movilidad, no pueden usar redes sociales ni dar declaraciones públicas.

Orozco advirtió durante el evento que la libertad concedida requiere disciplina y buena conducta para integrarse a la paz y tranquilidad del país.

Hasta diciembre de 2025, el Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas registraba 62 personas encarceladas por razones políticas. La vocera Claudia Pineda indicó que la cifra real es mayor, ya que muchas familias no autorizan la publicación de los nombres. Pero el número aumentó en las últimas semanas.

El régimen de Daniel Ortega profundiza la represión y vulnera derechos fundamentales, ignorando las demandas de justicia y perpetuando un clima de persecución y miedo en Nicaragua.

El régimen chavista notificó esta semana a cuatro bancos del país que recibirán un total de 300 millones de dólares provenientes de ingresos por la venta de petróleo depositados en una cuenta en Catar, dijeron dos fuentes financieras y un analista.

Reuters

Los bancos podrán vender esos dólares a empresas venezolanas que necesitan divisas extranjeras para importar materias primas, en un intento por aliviar la escasez de dólares en el mercado local tras semanas de oferta reducida debido a la incautación de tanqueros petroleros por parte de Estados Unidos y sanciones al banco central.

Las empresas venezolanas que necesitan importar materias primas desde hace mucho tiempo han tenido que cambiar sus bolívares locales por dólares en poder del Banco Central, luego de ser generados por las ventas de petróleo y mediante transacciones realizadas con tarjetas de crédito extranjeras dentro del país.

Estados Unidos anunció esta semana la finalización de las primeras ventas de petróleo venezolano por 500 millones de dólares, parte de un acuerdo de 2.000 millones de dólares alcanzado este mes tras la destitución del presidente Nicolás Maduro y la juramentación de la líder interina Delcy Rodríguez. El gobierno del presidente estadounidense Donald Trump ha anunciado que Venezuela venderá entre 30 y 50 millones de barriles.

Una fuente de la industria familiarizada con el plan dijo que la cuenta principal de las transacciones estaba ubicada en Qatar.

Parte de los ingresos se destinarán a proyectos sociales e infraestructura, dijo Rodríguez el jueves, al presentar a la legislatura del país una propuesta de reforma a la ley de hidrocarburos, destinada a impulsar la inversión petrolera .

Las autoridades informaron el jueves a las cuatro instituciones financieras locales, todas con bancos corresponsales fuera del país, que recibirán alrededor de 75 millones de dólares cada una en los próximos días por ingresos petroleros, dijeron las dos fuentes.

Los dólares podrán luego venderse a empresas en Venezuela según las directrices del banco central, agregaron las fuentes. Ni el Ministerio de Hacienda ni el banco central respondieron a las solicitudes de comentarios.

“Ya se han depositado unos 500 millones de dólares en el fideicomiso de Qatar. De esa cantidad, 300 millones se venderán a cuatro grandes bancos privados”, escribió el economista Alejandro Grisanti, director de la firma de análisis local Ecoanalítica, en X el viernes. “Las operaciones no pasarán por el banco central porque la institución permanece bajo sanciones por ahora”.

El presidente Donald Trump argumentó este viernes 16 de enero que la decisión de Estados Unidos de influir sobre funcionarios del régimen chavista responde a una estrategia de seguridad para evitar un colapso interno.

La Patilla

El mandatario detalló que su administración optó por esta vía basándose en lecciones aprendidas de intervenciones militares pasadas en Oriente Medio.

Durante una declaración con varios reporteros, Trump respondió a los cuestionamientos sobre los acuerdos que estableció con remanentes del régimen de Nicolás Maduro.

El jefe de Estado enfatizó la necesidad de mantener operativas a las fuerzas del orden y a los mandos militares existentes para prevenir un vacío de poder que pudiera derivar en violencia generalizada.

«Bueno, si se acuerdan de un lugar llamado Irak, donde todos fueron asesinados. Cada persona, la policía, los generales, todos fueron asesinados. Y acabaron siendo Isis», declaró Trump.

Agregó que «en lugar de irse a hacer negocios, acabaron siendo Isis. Así que recuerdo eso».

En medio de las protestas en Irán, el apagón de internet y la represión comandada por las autoridades del régimen que dejó a más de 3400 muertos, Estados Unidos envió al menos un portaaviones que ya se está trasladando en dirección hacia Medio Oriente.

Infobae

Según informó New York Times, por medio de dos funcionarios estadounidenses bajo condición de anonimato, el portaaviones USS Abraham Lincoln y varios buques de escolta navegaban hacia la región desde el mar de China Meridional, en un trayecto que durará aproximadamente una semana.

Además, se prevé la llegada a la zona de una serie de aviones de guerra, probablemente una combinación de cazas, aviones de ataque y aviones de reabastecimiento, muchos procedentes de Europa. Algunos de estos aparatos reemplazarán a unidades ya desplegadas en Oriente Medio y sus misiones podrían extenderse en función del desarrollo de las tensiones con Irán.

Ante posibles represalias del régimen por un eventual operativo estadounidense, el Pentágono también está reforzando la defensa aérea en Medio Oriente, especialmente en la base aérea Al Udeid en Qatar, mediante el envío de más misiles interceptores y sistemas de protección para las bases estadounidenses.

Por otra parte, según confirmaron fuentes militares a Fox News, activos estadounidenses aéreos, terrestres y navales llegarán a la zona en los próximos días y semanas para proporcionar al presidente Donald Trump diferentes opciones militares en caso de que decida llevar a cabo operaciones contra el régimen ayatolá.

Hasta el momento, la cadena de noticias no precisó si se trata del USS Abraham Lincoln, que actualmente estaría operando en el mar de China Meridional, o de uno de los dos portaaviones que partieron de Norfolk y San Diego a principios de esta semana. Se prevé que el tránsito hacia la región dure al menos una semana.

A su vez, una fuente del medio estadounidense indicó que, si el presidente opta por una acción militar, “esto será diferente, más ofensivo” a comparación de la operación que llevaron adelante fuerzas estadounidenses en Caracas para capturar al ex dictador Nicolás Maduro.

Actualmente, según indicaron funcionarios estadounidenses a Fox News, hay unos 30.000 soldados asignados a la región del Comando Central de EEUU (CENTCOM), el cual opera en la región de Medio Oriente. Por otra parte, no hay portaaviones ni grupos de ataque de portaaviones estadounidenses operando en el área del CENTCOM.

La presencia naval de Estados Unidos en la región incluye tres destructores y tres Buques de Combate Litoral. En el resto del mundo, tres portaaviones estadounidenses están desplegados en otros lugares: el USS George Washington en Yokosuka, Japón; el USS Abraham Lincoln en la zona de INDOPACOM; y el USS Gerald R. Ford en la zona del Mar Caribe.

Cabe mencionar que, mientras el inquilino de la Casa Blanca consideraba una posible suspensión de la inminente operación militar contra el régimen iraní, el Pentágono, liderado por el secretario de Guerra Pete Hegseth, utilizó la pausa para enviar armamento y equipo defensivo adicional a la región.

En paralelo, el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, afirmó el jueves ante el Consejo de Seguridad que “todas las opciones están sobre la mesa” para “detener la masacre” en Irán.

Waltz destacó que el presidente estadounidense “es un hombre de acción, no de interminables palabras como las que escuchamos en las Naciones Unidas”, y subrayó que Trump “dejó claro que todas las opciones están sobre la mesa para detener la masacre, y nadie debería entenderlo mejor que los líderes del régimen iraní”.

El diplomático estadounidense denunció que, pese a que la república islámica afirma estar dispuesto a dialogar, “sus acciones demuestran lo contrario”. Acusó al régimen de Teherán de gobernar “mediante la represión, la violencia y la intimidación”, y de haber “desestabilizado” Oriente Medio durante décadas.

Waltz instó a la comunidad internacional a respaldar a la población iraní y a poner fin al “abandono y la opresión” que, según dijo, afecta al país. “Ya es suficiente. Todos tenemos la responsabilidad de apoyar al pueblo iraní y poner fin al abandono y la opresión que sufre el país a manos de su régimen”, afirmó.

Durante su intervención, Waltz reiteró que Trump apoya “al valiente pueblo de Irán” y aseguró que el régimen será responsabilizado por “la miseria económica del pueblo iraní y la represión de su libertad”.

WP Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
Scroll to Top