Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

La carne es crucial para la salud humana, advirtieron los científicos, ya que pidieron el fin del «fanatismo» que impulsa las dietas vegetarianas y veganas.

Daily Sceptic

En una edición especial de Animal Frontiers, se pidió a docenas de expertos que investigaran la ciencia detrás de las afirmaciones de que comer carne causa enfermedades y es dañino para el planeta.

Advirtieron que es difícil reemplazar el contenido nutricional de la carne, argumentando que las comunidades más pobres con un bajo consumo de carne a menudo sufren retraso en el crecimiento, emaciación y anemia debido a la falta de proteínas y nutrientes vitales.

En los últimos años, ha habido un impulso social generalizado hacia las dietas basadas en plantas, con esquemas como Veganuary y los lunes sin carne que alientan al público a alejarse de la carne.

El importante estudio Global Burden of Diseases, Injuries and Risk Factor Study, publicado en The Lancet en 2020, también sugirió que una dieta rica en carne roja era responsable de 896 000 muertes en todo el mundo y era el quinto factor de riesgo dietético principal.

Pero los investigadores argumentan que la carne sin procesar proporciona la mayor parte de la ingesta de vitamina B12 en la dieta humana, juega un papel importante en el suministro de retinol, ácidos grasos omega-3 y minerales como el hierro y el zinc, así como compuestos importantes para el metabolismo, como la taurina y creatina

En un artículo publicado en la edición, los expertos no encontraron buena evidencia para respaldar que la carne roja sea peligrosa por debajo de la ingesta de 75 g por día, y argumentaron que el vínculo entre la carne roja y la enfermedad se desvanecía cuando formaba parte de una dieta saludable, lo que sugiere que era el resto de la dieta que alimentaba los problemas de salud.

La Dra. Alice Stanton, del Royal College of Surgeons de Irlanda, una de las autoras de la revisión, dijo: «La evidencia revisada por pares publicada reafirma que [el Informe de factores de riesgo de la carga global de enfermedades de 2019] que afirmó que el consumo de incluso cantidades minúsculas de carne roja dañan la salud es fatalmente científicamente defectuosa.

“De hecho, eliminar la carne fresca y los productos lácteos de las dietas dañaría la salud humana. Las mujeres, los niños, los ancianos y los de bajos ingresos se verían particularmente afectados negativamente”.

El NHS también advierte que la carne roja -como la de ternera, cordero y cerdo- es una buena fuente de proteínas, vitaminas y minerales y puede formar parte de una dieta equilibrada, aunque advierte que comer más de 90 g al día puede aumentar el riesgo de cáncer de intestino

La nueva edición incluye una declaración firmada por casi 1.000 científicos de todo el mundo que argumentan que la ganadería era demasiado importante para la sociedad como para “convertirse en víctima del fanatismo”.

La Declaración de Dublín incluye signatarios de las universidades de Cambridge, Edimburgo, Bristol, Belfast, Newcastle, Nottingham, Surrey, así como varios científicos de la universidad agrícola y ganadera líder mundial en Gran Bretaña, Harper Adams.

“Los alimentos derivados del ganado brindan una variedad de nutrientes esenciales y otros compuestos que promueven la salud, muchos de los cuales faltan en las dietas incluso entre las poblaciones con mayores ingresos”, afirma la declaración.

“Las personas con buenos recursos pueden lograr dietas adecuadas mientras restringen fuertemente la carne, los lácteos y los huevos. Sin embargo, este enfoque no debe recomendarse para las poblaciones en general”.

Los investigadores advirtieron que entre quienes necesitan comer productos de origen animal se encuentran los niños pequeños, los adolescentes, las mujeres embarazadas y lactantes, las mujeres en edad reproductiva, los adultos mayores y los enfermos crónicos.

Los aliados y asesores del dictador de Venezuela, Nicolás Maduro, han celebrado lo que vendría a ser el dialogo número decimoquinto. Como se puede observar, esa mesa dialoguista «va del tumbo al tambo», o más bien, pudiéramos concluir, que se trata de una carpa circense que hasta ahora estaba instalada en México y la han trasladado para la ciudad de Bogotá a requerimiento del presidente Gustavo Petro, que tal como ha sido calificado por observadores y analistas políticos y diplomáticos, procede como el mismísimo Canciller del déspota venezolano.

Antonio Ledezma

En ese circo el que ríe a carcajadas es Nicolás Maduro, mientras que la contraparte pareciera conformarse con el papel de bufones bajo ese tenderete que le ha permitido a Maduro desarrollar sus tramoyas para ganar tiempo, reconocimiento internacional y propiciar desajustes –sobre todo desconfianza y desprestigio– en el seno de la llamada dirección opositora (G4).

Acabamos de presenciar en Bogotá el maltrato a Juan Guaidó quien hasta hace pocos días, en su ciclo de esplendor, era reconocido por casi 60 gobiernos del mundo libre y ahora lo empujan hacia un barranco sus propios socios del gobierno interino. Porque una cosa son los hechos a la vista de todos y otra los deseos de consumar el cese de la usurpación de los tiranos.

En ese dilema hacen daño algunos de los presentes en Bogotá con la credencial de dialoguistas por la oposición venezolana que se han encargado de desvirtuar la lucha auténtica en su relación promiscua con Maduro, mientras van susurrando que «Guaidó es apenas una ficción», como haciendo el trabajo sucio para que ese gesto épico del 23 de enero del 2019, que provocó el impulso de millones de venezolanos, termine decayendo en la indiferencia de todos.

Son esas las ramas secas del árbol de la unidad que por razones morales no pueden seguir prendidas de su tronco. Y no es por tiesura moralista, es que a los dirigentes se les debe medir por sus conductas, no por sus hipócritas declaraciones. Y la realidad nos revela que por sus conductas y por sus tratativas son los infiltrados que hacen labor de zapa para dividir la fortaleza de la resistencia.

Por esos desengaños es que fechas emblemáticas como la del 23 de febrero en Cúcuta y la del 30 de abril de 2019 en Caracas, serán momentos de inevitable recordatorio, pero no como ejemplos a seguir para alcanzar la libertad que merecemos y habremos de conquistar. Fueron el preámbulo del eclipse del esplendor de Guaidó.

No escribo como un pastor de rencores sino como un venezolano que como muchos no entendemos la cerrazón de quienes no se avienen a revisar sus juegos en los que han apostado, no sus intereses personales y grupales, sino los sueños de millones de ciudadanos que esperamos de quienes se han apoderado de las tomas de decisiones, una pizca de mesura, prudencia y humildad.

No es esto un desahogo impropio para quien está comprometido con una causa irrenunciable. Tampoco un fogonazo mental temerario para estremecer la presencia espectral de quienes no terminan de responder al reclamo ansioso de una ciudadanía que no quiere seguir perdida en los azares de los tránsfugas que tantas risotadas y aquelarres han disfrutado a expensas de esa atribulada ciudadanía. No decir ¡ni pío! cuando se esperaba, por lo menos, un aspaviento de protesta por la patanería con que el Canciller colombiano maltrataba a Juan Guaidó, quien, hasta antier nada más, recibía reverencias de sus empleados en Monómeros y otras empresas a su cargo y ahora se limitaron a hacerse los desentendidos.

Esa mudes es repugnante porque es cínica y solo se anida en mentes de a quienes nada les importa la suerte de un país atormentado y sitiado por lo peor de este mundo. Cuando se ha solicitado rectificación y autocrítica no es para desatar juicios humillantes en patíbulos fratricidas. Pero tampoco pretendan que por los señuelos piadosos de la melancolía y validos de sus destrezas de confiteros de la supuesta unidad, bajemos la cabeza, y silenciemos nuestra voz para ser testigos cómplices, mirando como ustedes, en la soledad de sus errores, prolongan esa rebatiña perpetua de ambiciones negándose a rezumar la purulencia.

Venezuela seguirá siendo digna de las nostalgias limpias y puras de ese pueblo que nunca será evasivo con su responsabilidad de buen hijo de la patria. Pero esos venezolanos hoy reclaman, en ese vibrato de la voz quebrada que delata su sufrimiento, que se ponga en manos diligentes esa unidad genuina de la que está urgido.

Es hora de fumigar ese gusarapo que nada tiene de unitario. Esa es la solución para no reincidir en las equivocaciones de quienes ya no pueden confundirnos con ese acicalado aspecto de sabios exageradamente ostensibles y de mozos impolutos prematuramente descompuestos. Han fracasado y esa es la verdad que es hoy demasiado parecida a la realidad que resulta inocultable.

Estamos combatiendo a una peligrosa, sanguinaria y cruel corporación criminal y no será exitoso hacerlo con una dirección de mampostería y con estrategas de vuelo gallináceo resignados a conformarse con pequeñas cuotas de poder, sin reparar ni reaccionar que el país, al que dicen defender, se va reduciendo a un moridero de gente arruinada. Bien lo ha dicho el Sr Josep Borrell cuando le critica al dictador Maduro su pretensión de «darse una oposición a su gusto o a la carta».

¡Qué vergüenza tan grande me estremece el alma al ver cómo va quedando reducida a estropicios, aquella esperanza fulgurante que ahora la intransigencia y el sectarismo condena a ser un efímero esplendor! Es aquí donde Juan Guaidó tiene la palabra y la responsabilidad para que se decida entre la lealtad sumisa a un grupo o escalar la atalaya de la dignidad para lograr, junto a todos, la resistencia gloriosa por la libertad de Venezuela.

Algún lector acucioso pudiera advertir, de muy buena fe, que todo lo que escribimos aquí «ya lo sabemos». Pero pareciera que se hace imperioso repetir el relato de todas las barbaridades que ha venido acometiendo el chavomadurismo en Venezuela, para que entiendan que esa nueva parodia dialoguista, puesta en escena, no tiene buenas intenciones, salvo que de verdad se imponga una agenda con puntos muy bien definidos, que van desde la liberación de todos los presos políticos, civiles y militares, el retorno de los exiliados, levantar las inhabilitaciones y asegurar la celebración de elecciones absolutamente libres y con la garantía de contar con una veeduría internacional calificada.

Por otra parte es necesario reiterar que se nos pide dialogar por decimoquinta vez con los cabecillas de un régimen que ha transformado el Estado venezolano en una Corporación Criminal. En pocas palabras eso es un Estado Mafioso. Que tal como lo detallamos en esta misma columna, es responsable del robo del milenio, saqueando miles de millones de dólares (más de 600 mil millones), ha hundido en la miseria a millones de venezolanos (salario mínimo equivalente a 5 dólares), tiene al país sumido en la más espantosa tragedia humanitaria y una crisis generalizada de servicios públicos que ha espantado fuera del territorio nacional a más de 7.5 millones de venezolanos y está acusado, ante La Corte Penal Internacional, de ser responsable de la perpetración de crimines de lesa humanidad.

El Producto Interno Bruto (PIB) de Venezuela crecerá un 3,6 % en 2023, mientras que la inflación cerrará el año en 400 %, según pronósticos del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (IIES) de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), publicados este sábado.

EFE

“Hemos ajustado a la baja a la baja el ritmo de crecimiento del nivel de actividad económica para 2023, del 4,4 %, al 3,6 %”, indicó la UCAB en su informe.

Asimismo, dijo que la reducción de las tasas esperadas de crecimiento económico están “fundamentalmente explicadas por el pobre desempeño del sector petrolero”.

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“El deterioro de la infraestructura y los servicios básicos, la pérdida de encadenamientos sectoriales producto de la prolongada crisis interna y de las políticas económicas adversas al mercado, el escaso acceso al crédito bancario y la falta de capital humano, han mermado significativamente el producto potencial, petrolero y no petrolero, fijando un techo muy bajo de crecimiento”, añadió.

La UCAB indicó que la “pérdida de capacidad” de llevar a cabo políticas monetarias y cambiarias, tanto de estabilización como de crecimiento económico, así como la ausencia de espacio para aplicar una política fiscal expansiva y compensatoria, “hacen aún más difícil promover y sostener el nivel de actividad económica interna”.

Por otra parte, el IIES calcula que la tasa de inflación se mantendrá elevada, pudiendo llegar a superar 400 %, “por encima de lo alcanzado en 2022 (276 %)”.

“El incremento de la emisión de dinero, en un contexto de poca credibilidad en la moneda local, se tradujo en un deterioro de las expectativas inflacionarias y, como es natural, terminó depreciando el tipo de cambio y con ello incrementando las presiones inflacionarias”, apuntó.

El estudio sostuvo que el Banco Central de Venezuela (BCV) ha “insistido” en seguir una política antiinflacionaria centrada en el uso del tipo de cambio nominal como principal ancla de los precios internos, “pero la elevada inflación y creciente dolarización limita mucho el alcance y éxito de tal política”.

Según informó recientemente el Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF), entidad independiente al margen del BCV, la economía de Venezuela se contrajo un 8,3 % en los tres primeros meses del año respecto al mismo periodo de 2022, tras siete trimestres consecutivos de crecimiento, una caída que responde a la desaceleración del ritmo de producción de bienes y servicios.

Júpiter es el planeta más grande del sistema solar. Un gigante hecho de gas —su diámetro es unas 11 veces el de la Tierra— que también ostenta el récord de ser el que más lunas tiene: en total se han identificado 80 de ellas. Brillando en el cielo nocturno de la Tierra y por su facilidad para ser observado sin la necesidad de instrumentos sofisticados, ha despertado la fascinación de los seres humanos desde la antigüedad.

El Nacional

Ese interés llevó a que en 1610 el astrónomo Galileo Galilei observara por primera vez a este planeta a través de un telescopio, lo que le permitió descubrir sus lunas orbitales.

Con el paso de los siglos, los científicos aún siguen muy interesados en resolver los misterios que estos cuerpos pueden esconder y justamente el pasado 14 de abril la Agencia Espacial Europea (ESA) lanzó la misión del Jupiter Icy Moons Explorer (Juice), una nave que durante los próximos ocho años atravesará el sistema solar para sobrevolar y realizar observaciones detalladas de Júpiter y de sus tres grandes lunas: Ganimedes, Calisto y Europa, satélites que bajo su helada superficie esconden océanos subterráneos.

sta sonda, que se espera arribe a su destino en julio de 2031, es el resultado del trabajo de un equipo internacional de científicos que durante las últimas décadas construyeron la nave y los instrumentos que harán posible que recopile datos científicos para resolver preguntas, como si existe o existió alguna forma de vida en Júpiter. Expertos que son herederos del legado de Galileo, a quien precisamente en esta misión se le rinde homenaje con una placa conmemorativa en honor de sus descubrimientos.

La astrofísica venezolana Miriam Rengel hace parte de este grupo de expertos. Desde el 2012 se integró al proyecto como investigadora del Instituto Max Planck para la investigación del sistema solar, en Alemania. La científica, que participó en la fase de diseño y construcción de la instrumentación de la nave, habló con El Tiempo sobre los objetivos de esta ambiciosa misión, la tecnología que la hará posible y sus expectativas sobre los descubrimientos que revelará en los próximos años.

-¿Por qué mirar a Júpiter?

-Juice va a estudiar a Júpiter como un planeta en detalle, su dinámica, su clima, su meteorología, como no se había hecho anteriormente. Tenemos muchas dudas, cómo funciona un planeta, su formación, su evolución, cuáles son los mecanismos físicos y químicos que se manejan dentro de la atmósfera. Y Júpiter es un arquetipo de planetas que se conocen como los gigantes gaseosos. Estudiándolo podemos entender otros planetas extrasolares, de los que ya conocemos más de 5.000. Además, vamos a estudiar tres de sus lunas fundamentales, sus lunas heladas: Ganimedes, Calisto y Europa. Creemos que bajo su superficie de hielo hay un océano de agua salada, condiciones ideales para albergar vida y queremos estudiarlo. Y quizás si tenemos mucha suerte, podemos encontrar también vida, microorganismos o bacterias.

-¿Qué diferencia a esta misión de otras que, como Juno de la Nasa, también tienen como objetivo este planeta?

-Anteriormente se ha estudiado a Júpiter tanto desde el espacio como desde observaciones terrestres. Sin embargo, Juice tiene diez instrumentos a bordo con nueva tecnología, con instrumentación que está usando diferentes ondas electromagnéticas para que se pueda penetrar más en la atmósfera, como el instrumento de onda submilimétrica, en inglés, Submillimetre Wave Instrument (SWI) —que ya empezó a enviar los primeros datos desde el espacio—. Juno está estudiando más el interior de Júpiter, su composición hacia las capas más internas. Nosotros con este instrumento queremos sondear la parte media de Júpiter con una resolución muy alta, que no se había hecho antes. También es la primera vez con esta misión que se hace una órbita alrededor de Ganímedes.

-De encontrar indicios de vida, ¿de qué tipo serían?

-No esperamos ni pretendemos encontrar vida inteligente o civilizaciones, sino más bien si hay algún rastro. Primero, vamos a estudiar las condiciones para albergar vida, las circunstancias que la permiten y la evolucionan. Y de encontrar vida, por ejemplo, esperaríamos microorganismos, bacterias, organismos multicelulares o monocelulares, pero muy básicos, primitivos.

-¿Cómo fue la experiencia de ver el lanzamiento de esta nave en la que ha trabajado en los últimos años?

Fue una experiencia inolvidable estar allí justo en el día del lanzamiento. Estaba programado para el 13 de abril, pero se pospuso para el día siguiente porque había riesgo de tormentas eléctricas. Es un evento maravilloso, no solo desde el punto de vista emotivo, sino que cuando sabes que hay un instrumento donde hay tantos años de trabajo, de investigación, y van en una caja hacia el espacio, es una experiencia inolvidable. Pudimos participar con varios de mis colegas del instituto y observar el lanzamiento.

Lea la nota completa siguiendo este enlace a El Nacional

El 13 de febrero de 2017, los negocios de Samark López Bello parecían haber llegado a un punto crítico. Una sanción impuesta desde Washington por parte de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro, en la que se le señalaba como testaferro del entonces Vicepresidente venezolano, Tareck el Aissami, no solo lo expuso ante el público sino que prometía, con ello y sus restricciones financieras, dificultar sus futuras operaciones comerciales.

Por: Johanna Herrera y Carlos Crespo – Armando.Info

Pero no fue así. De hecho, recibiría del Estado venezolano una suerte de promoción, más que un premio de consolación: entró de lleno al negocio de negocios, el petrolero. De la mano, cómo no, del propio El Aissami, obtuvo un contrato de la petrolera estatal Pdvsa, para actividades de subsuelo y mantenimiento del campo petrolero Carito-Pirital, en el estado Monagas, oriente de Venezuela.

El acuerdo lo hizo principalmente a través de una empresa, Oryx Resources de Venezuela, que constituyó más tarde, el 19 de septiembre de 2018.

Aunque en el acta constitutiva de Oryx Resources figuran Carlos Abigaíl Gago Itriago y Simón Antonio Febres Mata, se sabe que entre sus directores también se encuentra Armando José Salazar Gibory, socio de Samark López en diversos emprendimientos, como Profit Corporation, una de las empresas expresamente aludidas en la lista de 13 activos bloqueados por el Departamento del Tesoro.

Ello, así como la presente historia, se desprenden de la revisión de un grupo de documentos filtrados de Oryx Resources, obtenidos por la organización francesa Forbidden Stories y compartidos con Armando.Info. La filtración incluye correos institucionales, informes, presentaciones y comunicaciones internas de diversas áreas.

Aunque en mayo de 2022, López Bello negó a Armando.Info, a través de sus asesores legales, que estuviese vinculado con Pdvsa, los correos filtrados —anclados a un servidor ruso, como evidencia la terminal de los emails (.ru) y un mensaje de agosto de 2021, con los datos del dominio— demuestran lo contrario.

Lea la nota completa siguiendo este enlace a Armando Info

A menudo se piensa que ganar un juego de azar es una tarea imposible. Y es que la complejidad de las variables en juego hace difícil creer que alguien pueda encontrar la fórmula mágica para vencer al azar. Sin embargo, esto no significa que debamos subestimar la atracción que tienen muchos para tratar de descifrar una manera de superarla. Después de todo, la promesa de una gran fortuna puede resultar demasiado tentadora.

DW

Inspirado por su deseo de lograr el éxito en los juegos de azar, Niko Tosa, un sabio croata en matemáticas y física, según la prensa, ha emprendido un viaje alrededor del mundo en busca de la victoria en un juego en particular: la ruleta. De acuerdo con un informe de Bloomberg, Tosa ha logrado vencer en este juego sin la ayuda de computadoras, confiando solamente en su habilidad y experiencia.

Ganancias en el casino Ritz Club de Londres

En 2004, Niko Tosa (seudónimo) tuvo una estadía prolongada en el prestigioso casino Ritz Club de Londres, donde se sentó en una mesa de ruleta y ganó decenas de miles de libras cada noche, convirtiéndose en el jugador más exitoso que el gerente había visto jamás. 

Según el informe de Bloomberg, Tosa y dos cómplices adoptaron un enfoque meticuloso: observaban detenidamente la oscilación de la bola durante aproximadamente siete segundos antes de realizar sus apuestas estratégicas, distribuyéndolas entre hasta 15 números cuidadosamente seleccionados.

Aunque no lograban ganar en todas las ocasiones, sí acumulaban una cantidad asombrosa de dinero, llegando a sumar millones en total. Esta asombrosa consistencia en sus ganancias despertó la atención del casino, los medios de comunicación y las autoridades policiales, quienes iniciaron investigaciones exhaustivas para descubrir el secreto detrás de su éxito.

«Zona de caída»

La investigación demostró que Tosa y sus colegas no hicieron trampas y que, en condiciones ideales, sí era posible ganar al juego, siempre que la propia rueda fuera perfecta. Sorprendentemente, no es la perfección a la que se está acostumbrado: según Bloomberg, estas condiciones perfectas son, de hecho, imperfecciones de algún tipo.  

«En una rueda perfecta, la bola siempre caería de forma aleatoria. Pero con el tiempo, las ruedas desarrollan defectos, que se convierten en patrones», se lee en el informe. 

Así, una rueda que esté inclinada, aunque sea mínimamente, puede volverse más predecible, creando una «zona de caída» en la que es más probable que la bola caiga. «Una zona de caída es el talón de Aquiles de la ruleta», continúa Bloomberg.

«Puedes llamarme Nikola Tesla», dijo Tosa al medio, cuando, después de que lo localizaran en Croacia, le preguntaron si alguna vez había utilizado algún tipo de máquina informática para vencer al imbatible juego. «¡Si es que tuviese un aparato así!», continuó Tosa.

La pregunta no es del todo descabellada, ya que el conocimiento de la «zona de caída» ha sido utilizado anteriormente para desarrollar dispositivos capaces de predecir el lugar donde aterrizará una pelota. Un físico llamado Doyne Farmer, quien fue entrevistado por Bloomberg y ha creado un dispositivo de este tipo, sugiere que es posible que alguien haya logrado esta hazaña sin ayuda.

«Creo que es concebible que alguien pueda hacer lo que hacemos nosotros sin ordenador», declaró Farmer, «siempre que la rueda esté inclinada y el rotor no se mueva demasiado rápido», agregó.

Todo indica que Tosa seguirá sumando éxitos en su «lucha» contra el azar, recurriendo incluso en ocasiones a documentos y disfraces falsos. Según Bloomberg, al concluir su entrevista, Tosa hizo una pregunta concreta: ¿cuándo se publicaría la historia? El motivo de esta curiosa pregunta era la planificación de un próximo viaje internacional, en el que deseaba evitar ser descubierto.

El asesor presidencial ucraniano Mijaílo Podolyak criticó este domingo (30.04.1981) a la excanciller alemana Angela Merkel por volver a Europa «totalmente dependiente de la energía rusa», después de que esta defendiera en las decisiones tomadas frente a Rusia durante su mandato.

EFE

«Si no puede corregir los errores del pasado, deje de poner excusas y alentar al agresor», escribió en su cuenta de Twitter, tras atacar la postura de la excanciller, quien afirmó este sábado que no hay que ser «cerrado de visión» con respecto a la posibilidad de negociaciones para poner fin a la invasión rusa en un futuro.

El asesor se preguntó de forma retórica si dichas negociaciones tendrían como objetivo otra vez obtener «gas barato» de Moscú y si debería ser al precio de «cientos de miles de vidas de ucranianos inocentes».

«¿Negociar con quién? ¿Con criminales de guerra oficialmente reconocidos a escala internacional? Tras 430 días de guerra brutal, ¿es posible despreciar tanto la libertad, ignorar las masacres rusas de forma tan flagrante y odiar de forma tan abierta el derecho ucraniano a la autodefensa?» agregó.

La excanciller dijo este sábado en una entrevista en la Feria del Libro de Leipzig que hizo lo posible «con los medios que tenía» para evitar que estallara la guerra. «El hecho de que no se lograra no demuestra que fuera incorrecto intentarlo».

El Ministerio de Defensa de Rusia anunció hoy el relevo del general Mijaíl Mizintsev, conocido en Occidente como el “carnicero de Mariupol”, como viceministro encargado de Aprovisionamiento. Las labores de suministro y aprovisionamiento técnico-material correrán ahora a cargo del general coronel Alexéi Kuzmenkov, hasta ahora número dos de la Guardia Nacional, señala el comunicado del Ministerio de Defensa.

Infobae

La revocación de Mizintsevse produce después de que el presidente ruso, Vladimir Putin, visitará en marzo el puerto de Mariupol, en la región de Donetsk, su primera visita a los territorios ocupados en Ucrania.

Mizintsev había asumido el cargo en septiembre pasado después de comandar el brutal asedio del puerto de Mariupol, cuya toma en mayo de 2022 fue clave para tender el corredor entre Rusia y la anexionada península de Crimea a lo largo del mar de Azov. Por ese motivo, el general ruso, que también ostentó cargos de responsabilidad en la intervención militar rusa en Siria, ha sido sancionado por Occidente.

El “carnicero de Mariupol”, de 60 años, ocupaba uno de los más altos puestos militares en Rusia dirigía la logística militar rusa, que resultó a menudo deficiente desde el inicio de la ofensiva militar en Ucrania, y reportaba directamente a Putin. También controlaba buena parte de los hackers del ejército que trabajan en los sistemas Astra Linux y Rusbitech.

Mizintsev nació durante el apogeo del poder de la Unión Soviética, en un pueblo ubicado a unos 650 kilómetros de Moscú. Estudió en la Escuela Superior de Mando de Armas Combinadas de Kiev antes de convertirse en comandante de un pelotón de reconocimiento del ejército soviético en Alemania Oriental, la misma región en la que operaba Putin como agente del KGB.

Tras la caída de la Unión Soviética, Mizintsev se desplegó en el Cáucaso para comandar un batallón de fusiles motorizados.

Su regreso a Moscú a finales de la década de 1990 lo llevó a un rápido ascenso, que culminó con un puesto en 2003 como jefe de la dirección de operaciones del jefe del Estado Mayor, función que le encomendaba tareas de planificación militar, según información de Fox News.

Una vez se conoció la noticia de su destitución, el jefe de los mercenarios Wagner, Yevgueni Prigozhin, invitó a Mizintseva formar parte de la dirección del grupo.

El horror de Mariupol

El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, aseguró que más del 90% de la ciudad de Mariupol ha sido destruido. “Casi medio millón de personas solían vivir allí. Y ahora no queda prácticamente ninguna casa intacta”, declaró Zelenski en un mensaje difundido en sus redes sociales junto con un video en el que se comparan imágenes de satélite de 2021 y 2023.

En dichas tomas, obtenidas de Google Maps después de que este servicio actualizara sus imágenes de Mariúpol por primera vez desde el inicio de la campaña rusa, se puede apreciar como manzanas enteras de edificios desaparecen a partir de mediados de marzo de 2022.

“El Estado terrorista ruso hizo todo lo posible por acabar con esta ciudad. Más del 90 % de Mariúpol ha sido destruido”, resaltó.

Algunos blogueros militares han alertado de luchas intestinas en el seno del ministerio ruso de Defensa debido a la falta de avances en el frente.

Volver a Venezuela es un viaje que empieza antes, mucho antes. Comienza con los ahorros para un pasaje sumamente caro, logística para un traslado que requiere escalas porque no hay vuelos directos y un trabajo mental de preparación para afrontar la realidad e incertidumbre del país.

Por: Carlos Eduardo Martínez – Infobae

“Volver a casa” suena lindo, pero rápido caigo a tierra cuando vienen los recuerdos de la represión en contra de las manifestaciones de la oposición, la escasez de alimentos, los cortes de luz y agua, las colas por todas partes para comprar cualquier cosa y la falta de cultura ciudadana, algo que podrías no distinguir hasta que lo observas en otros países.

En el proceso me asaltan dudas de todo tipo: “¿podré pasar migraciones? ¿mi equipaje llegará completo? ¿podré salir del aeropuerto?” y no importa si no hay un motivo lógico o evidente, también me pregunté si por alguna razón me podrían meter preso.

Estos cuestionamientos parecen irracionales, pero no tanto si te detienes a pensar que Venezuela se encuentra bajo un régimen autoritario que actualmente cuenta con al menos 280 presos políticos y que el dictador Nicolás Maduro está siendo investigado en la Corte Penal Internacional por abusos, persecuciones y torturas.

Desolación y primer susto

Las conexiones y lo largo del trayecto no son problema porque sé que me espera el calor del hogar. Cuando el avión aterriza vuelve la angustia. Es un momento alegre porque volví a casa, pero también hay miedo. Es raro.

La ventanilla del avión me muestra una imagen muy distinta a la que recuerdo de la pista del aeropuerto de Maiquetía, que sirve a Caracas. No hay aviones, no hay gente, no hay autobuses llevando a pasajeros de un lado a otro, no hay operadores con balizas y chalecos naranja, no hay carritos llevando valijas. Es todo desolación, sólo el concreto de la pista y el horizonte árido que bordea toda la terminal que se delinea con el azul del cielo y el mar.

En el pasillo de desembarque me reciben las banderas colgando del techo y de un lado las fotos de los paisajes soñados que tiene Venezuela. En contraste, del otro lado del camino está el escenario desolador de la pista de aterrizaje.

Se hace largo, parece que no se termina nunca. Pero, es un momento soñado para quienes salimos con la incertidumbre de no saber cuándo podríamos volver o si de hecho podríamos regresar alguna vez.

En las filas de migración sólo están los pasajeros del mismo vuelo, son muy pocos los que llegan y rara vez se solapa un arribo con otro. Ya es el momento para el primer susto: migraciones.

Algunos dicen que se trata de suerte, otros que depende del ánimo de quien te recibe.

“Bienvenido”, me dice la señorita desde su taquilla de recepción de pasajeros. Mientras, yo entrego el pasaporte tembloroso con un “gracias”.

“¿Viaje de turismo?”

“Sí”.

“Siga adelante”, añade con una sonrisa que percibí en su mirada porque usa tapabocas.

Ya estoy adentro, pero eso no significa nada porque la seguridad total vendrá cuando salga del aeropuerto con mi equipaje completo, o tal vez cuando llegue a mi casa, o quizá sólo cuando regrese a mi nuevo hogar en Buenos Aires dentro de tres semanas. Eso lo veremos.

El equipaje sale completo, tampoco escucho quejas. Todos esperan con esa mueca de angustia que recuerda las temporadas en las que te abrían las maletas en el aeropuerto y te sacaban todo lo que se podía. Cuanto más tarda en llegar la valija, más larga es la agonía.

Los rastros de la crisis que ha vivido Venezuela durante los últimos años ya se ven en las correas distribuidoras de equipaje que no funcionan, la luz tenue que medio brilla en el espacio cerrado y el dutty free que no ofrece nada atractivo como para lanzarse irresistiblemente a comprar.

Todo parece viejo, es como si esa zona del aeropuerto se hubiese quedado en el tiempo y sin mantenimiento.

Falta sólo un paso para la salida: el chequeo del equipaje.

El desvalijado

La máquina de escáner de rayos X se activa, la correa transportadora da vueltas mientras el equipaje pasa a través de ella y otra vez ese miedo a ser revisado o mejor dicho “desvalijado”. No hay nada ilegal, nada raro, sólo regalos: ropa, comida y algunas golosinas. Lo que sí hay es miedo, porque las experiencias del pasado condicionan nuestro comportamiento en el presente.

“Bienvenido”, escucho nuevamente -esta vez con menos entusiasmo- y mientras avanzo se abren las puertas blancas que dejan al descubierto un tumulto de gente con los celulares arriba. Todos esperan a alguien. Hay risas, llantos, gritos, murmullos y sollozos. Es confuso ver a tanta gente que corre hacia los brazos abiertos que esperan y se funden pecho a pecho en un apretón que tiene un nivel de emotividad desbordante

También me toca a mí disfrutar de los abrazos.

Bolívares, dólares y transferencias

Pese al “Venezuela se arregló”, que se repetía alimentado por las usinas oficiales al momento de este viaje (noviembre 2022), yo no esperaba nada nuevo. Me mantengo al tanto de todo lo que ocurre en el país, como cualquier venezolano que aún tiene a familiares y amigos en su terruño.

No me sorprenden los baldes de agua en la mayoría de las casa y lugares que visito “porque no se sabe cuándo va a llegar”. Tampoco me sorprende encontrar un parque automotor similar al que dejé cuando emigré seis años atrás -ya entonces estaba bastante deteriorado-. Ni los bodegones, las góndolas de supermercados repletas de comida importada o la gran cantidad de nuevos locales de gastronomía y entretenimiento.

Lo que sí me sorprende es el costo de los productos, mucho más cuando lo comparo con el salario mínimo del país que es menor a 10 dólares. Todo es caro para quien no tiene suficientes ingresos en divisas.

Durante las tres semanas que dura el viaje no me canso de preguntar: “¿Cómo hacen?”

Casi siempre obtengo la misma respuesta: “No sabemos, sobrevivimos”.

Escarbando en las conversaciones descubro que los venezolanos deben tener dos y tres trabajos; emprendimientos o desarrollar cualquier tipo de actividad adicional a un empleo formal para poder cubrir sus necesidades. También algunas empresas ofrecen a sus empleados bonificaciones adicionales para compensar los bajos sueldos.

El dólar es de facto la moneda corriente. La mayoría de las transacciones se realizan en puntos de débito o por transferencia en aplicaciones locales o internacionales.

Los consumidores y comerciantes ya están acostumbrados a los pagos que pueden ser en divisas, bolívares o mixtos: pagas con dólares y te dan parte del vuelto en la misma moneda y otra parte en bolívares o viceversa. Igual, todos prefieren los dólares y la referencia de los precios, en la mayoría de los casos, están en moneda americana.

El descuido

Mis primeros pasos por Quinta Crespo, Capitolio, El Paraíso, Catia, el 23 de Enero y Caricuao, todas parroquias del centro y oeste de la ciudad, ya me muestran las huellas de lo que ha pasado en las calles durante estos años.

Descuido es la única palabra que encuentro para describir algunas zonas de Caracas. Volvieron los vendedores ambulantes en las aceras de las avenidas. Ahora son más notorios por la cantidad de productos de segunda mano, cachivaches y harapos que ofrecen.

Las fachadas gastadas de las casas y edificios me dicen que la prioridad no ha sido el mantenimiento de las estructuras, en un país con una crisis como la de Venezuela sobrevivir es lo más importante.

Los basureros desbordados en las esquinas, los autos parados en doble fila (o como más cómodo le parece al conductor) y circulando a contramano por algunas calles, forman parte del panorama cotidiano en esa zona de la ciudad.

Con el paso de los días me doy cuenta de que en Caracas todo es contrastes. Dentro de una misma parroquia puedes encontrarte una calle residencial deteriorada y en pocas calles una plaza totalmente remodelada y decorada.

Esos mismos contrastes se viven cuando vas de un municipio a otro, de una calle a otra y hasta de una casa a otra. Cada familia es un caso concreto. La mejor prueba de esto la obtuve mientras observaba a los habitantes de un edificio formar una fila para obtener la bolsa de alimentos subsidiada por el Estado, mientras un hombre de la misma comunidad llegó con las manos repletas de bolsas de un supermercado. Todos vivían en el mismo conjunto residencial, la mayoría estaba en la fila.

Un mal recuerdo

La mayoría de las personas me hablan del momento actual como si se trata de una época de renacimiento del país. Es demasiado joven el recuerdo de lo ocurrido desde 2017, cuando se produjo el colapso de la economía y una crisis social que dejó decenas de muertos y heridos en protestas en contra del régimen.

“Tú no sabes lo que era esto”, “no se podía vivir”, “fue una época horrible”, “era un infierno”, son algunas de las frases con las que suelen describir la situación que se extendió por un par de años y que se vio agravada por la pandemia.

En cada conversación me queda claro que lo que se vive hoy es un respiro ante tanta adversidad y que le sabe a gloria a un pueblo que pasó hambre y serias dificultades.

Caracas de noche

Dos cosas llamaron mi atención desde los primeros días: los emblemáticos “ojitos de Chávez”, que coronaban los edificios ministeriales y entes públicos para recordar al difunto, desaparecieron; y algunas personas tienen la valentía de utilizar su celulares en la calle, y hasta en el transporte público.

Eso, cuando yo me fui, no se podía hacer.

Pese a mis observaciones sobre la seguridad, las advertencias de los allegados eran constantes: “No te descuides”, “no uses el Metro” y sobre todo “no salgas de noche”.

No sé si es el contraste con Buenos Aires, una ciudad que tiene vida las 24 horas, o de verdad algo cambió en Caracas estos años. De noche es silente, sola, apagada, oscura incluso con el tenue alumbrado público. A pesar de eso, antes de la media noche ya se ven filas de autobuses destartalados en las estaciones de servicio para surtir combustible y al final de la madrugada comienzan a llegar los vehículos particulares para obtener la gasolina subsidiada, quien puede pagar el precio internacional no necesita formarse.

Estoy hablando de Caracas, del municipio Libertador, del centro y el oeste. La Venezuela “premium”, en el este, tiene otro ritmo.

La Venezuela “saudita”

Decir que “Venezuela se arregló” es querer borrar todo lo que he descrito hasta acá y lo que me faltó por contar. Es olvidarse de los pobres, de las dificultades y de las grandes desigualdades que vive el país.

La oferta de gastronomía y entretenimiento que hay en la capital venezolana es inagotable, la mayoría de las opciones están en el este. Aunque aún existen las famosas “calles del hambre” donde venden hamburguesas y perros calientes full de ingredientes en zonas más “populares”.

Pero no es de esos sitios de lo que quiero hablar ahora. Es el momento de los lugares “fancy”, donde te reciben con el menú en una tablet y puedes escoger entre sentarte en la zona italiana, la japonesa o la americana. Aunque sean distintos entre sí, todos esos locales son bastante parecidos: modernos, luminosos, cómodos y ostentosos. Es como estar en la Venezuela “saudita” con la que soñamos todos los venezolanos, esa que habría podido ser y no fue.

En la Venezuela “premium” te tratan como de la realeza, o más bien como se debería tratar a un cliente que está pagando por un servicio. El trasfondo de eso es que se están esmerando para obtener una buena propina, posiblemente en dólares.

La oferta es variada, también hay un centro comercial nuevo “súper top”. Los productos son de primera marca: electrónica, artículos para el hogar, ropa de los diseñadores más exclusivos y, por supuesto, en la terraza un café tipo lounge.

Escucho a un vendedor ofrecer televisores en 6.000 dólares y de mejores funcionalidades en 8.000 y 12.000 dólares.

Me acerco a la ropa y algunas me parecen como de precio “internacional”: camisetas deportivas entre 30 y 40 dólares, zapatos alrededor de los 100 dólares y prendas casuales entre 50 y 60 dólares. Todo me parece normal hasta que me encuentro con indumentaria de más de 2.500 y hasta 3.000 dólares.

Vuelvo a pensar en el sueldo mínimo y me pregunto ¿Quién compra? porque si está a la venta alguien compra.

Es tentador pensar que las cosas cambiaron cuando paseas por lugares tan bien cuidados y con opciones de alta calidad como los que hay en esas burbujas de aire elitista. Vale la pena preguntarse acá: ¿cuántos de los 5.6 millones de habitantes que tiene Caracas pueden acceder a estos productos y servicios?

“Caracas es una novia loca” -dice Blanca Haddad en su poema dedicado a la capital venezolana- ”Te ama como nadie te ha amado. Te besa, te lame, te abraza. Luego te jala los pelos, te grita, te atropella y llora. Llora por sí misma, por sus errores, por su abandono, por los políticos que la han abusado, que la han saqueado, sin pudor ni vergüenza”.

Antes y ahora perfectamente descrita.

Más de 1.000 bienes se han incautado en Venezuela desde marzo, cuando el gobierno lanzó el operativo anticorrupción conocido como «Caiga quien caiga», informó este viernes el cuestionado presidente, Nicolás Maduro.

CNN

El mandatario detalló que en total se realizaron 1.007 incautaciones. Se trataría de seis edificios, 38 apartamentos, 28 mansiones, cuatro terrenos en zonas urbanas, 52 camiones, 23 maquinarias pesadas, 19 aeronaves, 16 oficinas, 13 complejos empresariales, 361 autos de lujo, nueve motos, nueve autobuses, siete embarcaciones, siete empresas, seis edificios, armamento y otros artículos en todo el país.

El anuncio se realizó en un evento televisado en el que el mandatario exhortó a los organismos de seguridad a que se aplique “todo el peso de la ley” en casos de corrupción.

El gobierno ha señalado que desde inicios de marzo al menos 35 personas, funcionarios y civiles, han sido detenidas en el marco de investigaciones por supuestos hechos de corrupción. En sus declaraciones de este viernes, Maduro no relacionó los bienes que dicen haber incautado con los nombres de los presuntos propietarios.

De acuerdo con Maduro, estos bienes, cuyo valor no precisó, serán destinados a financiar proyectos sociales, de los que tampoco dio más detalle.

Este viernes, Maduro firmó la Ley orgánica de extinción de dominio, que permite expropiar bienes y riquezas de la corrupción o el narcotráfico.

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