Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

Washington y Beijing llegaron a un acuerdo para que los reguladores contables de EE. UU. inspeccionen las auditorías con sede en China , sentando las bases para un proceso de meses que podría evitar que numerosas empresas chinas sean expulsadas de las bolsas de valores estadounidenses.

Por: The Wall Street Journal / Traducción libre del inglés de Morfema Press

El acuerdo, que se negoció durante muchos meses, se produce después de un enfrentamiento de una década entre los reguladores de los dos países por los documentos de trabajo de auditoría de las empresas chinas que cotizan en Nueva York. Parece marcar una rara concesión de Beijing en un momento en que EE. UU. y China tienen desacuerdos sobre temas como el comercio y los derechos humanos.

El acuerdo permite que los inspectores de la Junta de Supervisión Contable de Empresas Públicas viajen a Hong Kong o China continental para realizar inspecciones. Los reguladores estadounidenses dijeron que esperan que los inspectores estadounidenses estén sobre el terreno a mediados de septiembre. Tendrán que trabajar rápidamente para completar una evaluación de si China cumple con la ley estadounidense para fin de año, advirtieron los funcionarios.

China había negado previamente a los reguladores estadounidenses el acceso rutinario a los documentos de trabajo de auditoría de las empresas por motivos de seguridad nacional. A diferencia de lo que los funcionarios dijeron anteriormente, el regulador bursátil chino dijo el viernes que los documentos de trabajo de auditoría generalmente no contienen secretos de estado, privacidad individual, grandes datos de usuarios de las empresas u otra información confidencial.

Si bien ambas partes usaron un lenguaje optimista para describir el acuerdo, las dos naciones parecían diferir sobre lo que decía el acuerdo sobre el proceso detallado para que los reguladores estadounidenses inspeccionen las auditorías chinas. Los funcionarios de la Junta de Supervisión Contable de Empresas Públicas de EE. UU. y la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. dijeron que acordaron con sus homólogos chinos no hacer público el lenguaje del acuerdo.

Un punto que no quedó claro fue si los reguladores estadounidenses podrían realizar sus investigaciones sin la presencia de funcionarios chinos.

Calificando el acuerdo como un “primer paso” hacia adelante, la PCAOB dijo que China otorgó a los reguladores “acceso completo a los documentos de trabajo de auditoría, personal de auditoría y otra información que necesitamos para inspeccionar e investigar cualquier empresa que elijamos, sin lagunas ni excepciones. ”

“La verdadera prueba será si las palabras acordadas en el papel se traducen en un acceso completo en la práctica”, según la declaración de la presidenta de la PCAOB, Erica Williams.

La PCAOB dijo que el acceso completo significaría que los reguladores estadounidenses podrán entrevistar y tomar testimonio de «todo el personal asociado con las auditorías que la PCAOB inspecciona o investiga».

La parte china, que calificó el acuerdo como un paso importante «para abordar la preocupación compartida de la cooperación en auditoría», enfatizó que los reguladores estadounidenses solo realizarían inspecciones con la ayuda de los chinos. Los reguladores estadounidenses también tendrán que comunicarse con sus homólogos chinos sobre sus planes antes de las investigaciones, según el comunicado de China.

Eso pareció chocar con la declaración de la PCAOB, que decía: «La PCAOB tiene la discreción exclusiva de seleccionar las firmas, los compromisos de auditoría y las posibles violaciones que inspecciona e investiga, sin consultar con las autoridades chinas ni recibir aportes de ellas».

La declaración china dijo que la asistencia de los reguladores chinos también involucraría a las empresas de contabilidad con sede en Hong Kong que tienen almacenamiento de datos de auditoría en China continental, lo que sugiere que las empresas chinas que cotizan en EE. UU. y sus empresas de contabilidad podrían tener que transferir sus documentos de trabajo de auditoría y otros datos. desde China continental hasta Hong Kong.

Según los funcionarios de la PCAOB y la SEC, la razón por la cual el acuerdo implica la transferencia de documentos de trabajo de China continental a Hong Kong es porque los protocolos Covid-19 de Hong Kong facilitan el ingreso de los inspectores de la PCAOB. Los tiempos de cuarentena para ingresar a algunas ciudades chinas dificultarían la entrada. para completar las inspecciones a tiempo.

El acuerdo fue firmado por la PCAOB, la Comisión Reguladora de Valores de China y el Ministerio de Finanzas de China.

1.- Predomina en la actualidad la opinión de que aquí no va a pasar nada, que Maduro se ha estabilizado, que la situación ha mejorado y que Biden, manejado por la Chevron, es su garantía de permanencia en el poder. Están totalmente equivocados.

2.- Primero: Maduro no tiene piso político porque no tiene pueblo. Carece de liderazgo y apoyo popular. Lo muestran en forma reiterada las encuestas: 95% de los venezolanos en el país están contra MADURO. En estas condiciones con cualquier temblor cae. Su permanencia en poder está dependiendo de que nada se mueva. Está colgando de un hilo. Con un empujón se viene abajo.

3.- Segundo: los militares son el único sostén de Maduro. El hilo del cual cuelga. No es un mecate, sino un hilo, porque no son todos los militares, sino los altos mandos que se benefician de los negocios incluidos los ilícitos. Y entre los militares hay la misma inmensa desigualdad existente en la sociedad civil: la minoría que se está “llenando” y la mayoría que está “pelando”, la cual vive de la “matraca”. Y la desigualdad de esta magnitud es más explosiva entre militares que entre civiles.

4.- Tercero: en Venezuela los empresarios no son factor de poder que sostiene gobierno. Y menos a la tiranía de Maduro. Lo viven, pero no le son leales. Aprovechan las oportunidades. Son “zánganos”. Zánganos por simuladores. Siempre han sido así con todos los gobiernos. Serán los primeros en festejar públicamente la caída de Maduro y empatarse con el nuevo gobierno.

5.- Cuarto: la Iglesia no está con Maduro. Es verdad que no tiene ahora la posición frontal que tenía cuando Monseñor Padrón presidía la Conferencia Episcopal, consecuente con la postura de compromiso que venía de Monseñor Arias Blanco y los Cardenales Castillo Lara y Velasco. Ahora los sacerdotes se han rebajado a ser “curas de misa y olla”, con homilías insípidas, distantes del dolor del pueblo. Pero lo cierto es que, como factor de poder, la Iglesia no está con Maduro.

6.- Quinto: pactar con la CHEVRON la explotación petrolera resquebrajará la unidad interna de los castro-chavistas-comunistas que llegaron al poder con la tesis del chavismo opuesta a la presencia del “imperialismo yanqui”, lo cual ha sido una constante en su propaganda. La historia demuestra que cambios políticos de esta magnitud traen secuelas traumáticas en los partidos comunistas y filo-comunistas.

7.- Sexto: el papel de los colaboracionistas está agotado. Han perdido el apoyo popular. Ya no pueden prestarle a Maduro el servicio que le han venido prestando de apaciguar al pueblo usurpando el rol de la oposición para desviarlo de la vía que conduce a la liberación. El pueblo no cree a los colaboracionistas porque ha visto que son fichas de Maduro. Son ahora inútiles para seguir sirviéndole de bastones.

8.- Séptimo: La situación económica sigue siendo crítica. Y la pobreza ha llegado al 90%, estando la extrema en el 75%. Lo más importante: los pobres han perdido la esperanza de mejorar con Maduro en el poder. Están convencidos de que sólo será posible mejorar saliendo de él. Lo demostraron los maestros y profesores, los nuevos pobres de la narco-tiranía.

9.- Octavo: La inmensa desigualdad social, que antes se ocultaba, se ha puesto a la vista de la gente en forma chocante: la minoría enriquecida hace ostentación de su inmensa riqueza ante un pueblo inmensamente pobre, que se siente “como el niño pobre ante el juguete caro”. El resentimiento social, que era el combustible del castro-chavismo, comienza a jugar en contra de Maduro y su banda.

10.- En las actuales circunstancias es imposible que no pase nada. Forzosa y necesariamente debe producirse un sacudón. Ha sido la constante en la historia de Venezuela cuando una etapa está agotada. Y la que se inició en 1999 está agotada en peores condiciones que todas las anteriores.

11.- El juego está trancado. Lo destrancará un suceso, aparentemente fútil, que precipitará el desenlace. Suceso previsible y esperado para quienes, auxiliados por la historia y la teoría política, analizan la realidad como el que lee la mano. Y eso se lee en la mano de Venezuela: LO QUE HA DE SUCEDER, SUCEDERÁ.

Las izquierdas han reemplazado su «economicismo» de antaño por nuevas formas de «politicismo». Si el determinismo económico era un problema, el abandono del debate sobre cuestiones económicas también lo es. 

Por: Alejandro Galliano – Nueva Sociedad

«Vamos a desarrollar el capitalismo. No porque lo adoremos, sino porque primero tenemos que superar la premodernidad, el feudalismo, los nuevos esclavismos, superar mentalidades atávicas», declaró Gustavo Petro en su primer discurso como presidente electo de Colombia. Sus palabras llegaban en un contexto particular: el de las expectativas provocadas por ser el primer político de izquierda que llega al más alto cargo político de esa nación. Poco antes, en plena campaña, había respondido por la red social Twitter a una crítica sobre su postura contra el fracking: «el problema no es cuántos dólares quedan bajo tierra si no se hace fracking, sino cuántas vidas se pierden encima de la tierra si se hace». Ambas declaraciones yuxtapuestas (la primera, de un progresismo lineal digno de la Segunda Internacional y los debates entre mencheviques y bolcheviques; la segunda, más a tono con el ambientalismo antidesarrollista de los últimos años) sirven como muestra de los equívocos y ambigüedades de la izquierda contemporánea al momento de encarar conceptual y políticamente cuestiones económicas. Es cierto que Petro es un político y no tenemos por qué exigirle que hable desde otro lugar, pero las citas mencionadas son sintomáticas de una situación más general, en la que las izquierdas han reemplazado en gran medida su «economicismo» de antaño por una nueva forma de «politicismo».

El interés de la izquierda por los debates económicos no tuvo que esperar a los tres tomos de El capital de Marx ni se agotó con ellos. Desde el diálogo que tuvieron Simonde de Sismondi y William Godwin con la economía política clásica hasta el «debate sobre el cálculo económico» que enfrentó al socialista polaco Oskar Lange con los padres de la escuela austríaca, Ludwig von Mises y Friedrich Hayek, o la polémica entre Alec Nove y Ernest Mandel sobre el lugar del mercado en el socialismo, las izquierdas entendieron que parte de su práctica política pasaba por una comprensión cabal tanto del sistema económico que combatían como de las condiciones materiales para construir otro mejor. 

Sin embargo, en los últimos años esa comprensión parece embotada, quizás por la complejidad y velocidad de las transformaciones del sistema que combaten, quizás por la renuncia a atender las condiciones para construir otro mejor. Claro que no faltan referentes, desde nuevas estrellas como Thomas Piketty hasta viejas glorias como Anwar Shaikh, un «fundamentalista de la teoría del valor» que anticipó la crisis de 2008, o las críticas a la economía digital de Evgeny Morozov, Nick Srnicek o Cédric Durand. Pero poco de ello llega a los programas o siquiera a los discursos de los movimientos y gobiernos populares de América Latina, que a veces oscilan entre denunciar cualquier consideración económica como «neoliberal» o «tecnocrática», y abrazarlas acríticamente cuando la situación se vuelve insostenible. Quizás el caso más notorio sea el de Nicolás Maduro, quien pasó de denunciar cada dificultad económica de Venezuela como fruto de una conspiración imperialista a cuasi dolarizar la economía. En otros casos las cuestiones económicas son dejadas de lado por una «agenda inmaterial», como las políticas identitarias, sea por consensos ortodoxos muy sólidos (Chile en plena Convención Constituyente), sea por la carencia absoluta de consensos, incluso de una dirección económica (Argentina bajo el gobierno del Frente de Todos). 

Algo ha cambiado. Para tratar de entenderlo, propongo ver los sucesivos cambios de clima económico e intelectual que atravesó la izquierda. Eso requiere una periodización. Para la escuela francesa de la regulación (Aglietta, Lipietz, Coriat), las contradicciones del modo de producción capitalista requieren de «modos de regulación»: instituciones y prácticas públicas y privadas que gobiernan y atenúan esas contradicciones, permitiéndole al capitalismo reproducirse (acumular capital, colocar mercancías, legitimarse socialmente). En su libro El largo siglo XX, el economista italiano Giovanni Arrighi sumó la hegemonía mundial a esas regulaciones y las ordenó en ciclos más o menos recurrentes. 

A fines del siglo XIX, con la crisis del capitalismo manchesteriano, la regulación pasó por los trusts o grandes corporaciones, bajo la hegemonía comercial británica. Fue la época del imperialismo y el capital monopólico que desvelaron a Rudolf Hilferding, Lenin y Rosa Luxemburgo. Luego de la Primera Guerra Mundial, la regulación quedó en manos del capital financiero, que reventó en 1929. Desde entonces, y sobre todo luego de la Segunda Guerra Mundial, el sistema pasó a regularse entre Estados y organismos multilaterales, bajo el paraguas norteamericano. Fue la era del fordismo, que entró en crisis a partir de 1968 para dar lugar a una nueva regulación financiera, la de los petrodólares, hasta el crack de fines de la década de 1980 (el lunes negro de Wall Street en 1987, la hiperinflación en América Latina). Se consolidó entonces un nuevo régimen de regulación sostenido por las grandes corporaciones y sus cadenas globales de valor. A partir de la crisis de 2008 es muy probable que esté emergiendo un nuevo modo de regulación, pero no es evidente cuál será. En todo caso, cada modo de regulación (corporativo, estatal, financiero) implicó un marco material e intelectual para pensar la economía.

Un cambio en el clima

En El colapso del comunismo: elementos para una historia futura, un texto escrito al calor de la caída del muro de Berlín, el historiador Charles S. Maier se preguntaba por las causas del rápido colapso económico de los países comunistas, luego de un desempeño aceptable en los años de posguerra. Y encontraba la respuesta en las transformaciones de la economía global: «Las dificultades económicas de los 70 plantearon espinosas alternativas tanto al Este como al Oeste. Acosado por el conflicto social y la confusión acerca de las políticas a seguir, Occidente optó en principio por la disciplina del mercado mundial. El Este, en cambio, dio marcha atrás respecto de las reformas económicas que había empezado a implantar. Retrospectivamente, podemos situar el origen del colapso de 1989 en esta divergencia. A lo largo de los años 50 y 60, las sociedades europeas occidentales y orientales gozaron de tasas de crecimiento más o menos equiparables. Tanto el socialismo como el capitalismo respondían a las oportunidades y demandas derivadas de la recuperación de los estragos de la guerra. (…) El colapso comunista ha sido una reacción a fuerzas de transformación que hicieron mella tanto en el Este como en el Oeste, pero ante las que los europeos occidentales (y los norteamericanos) respondieron con un vuelco más temprano y, por tanto, menos traumático».

En efecto, luego de 1945, tanto el Este como el Oeste sostuvieron, con diferencias, lo que el economista húngaro Janos Kornai llamó «economías movilizadas»: la extensión de herramientas de una economía de guerra en tiempos de paz, planificación, intervencionismo, presión fiscal. La izquierda no inventó ese paradigma económico, pero supo aclimatarse a él y participar en sus debates. Ese intercambio funcionó de ida y vuelta, desde marxistas reciclados en eficientes tecnócratas occidentales hasta la deriva izquierdista de discípulos de J.M. Keynes como Joan Robinson, Nicholas Kaldor o Piero Sraffa. Lo mismo vale para el estructuralismo latinoamericano, no necesariamente izquierdista pero influyente en populismos e izquierdas nacionales, que sintetizó elementos del desarrollismo de W.W. Rostow, la teoría de la dependencia y las experiencias históricas de industrialización planificada. A partir de la década de 1970 esa regulación entró en crisis y arrastró tanto al bienestarismo occidental como a la planificación soviética. Como señala Maier, el capitalismo pudo adaptarse, pero el socialismo no. Y la izquierda tampoco: el nuevo clima de desregulación, tercerización y globalización fue entendido en términos casi catastróficos, apelando a conceptos que hablaban más del pasado ido que del presente efectivo.

Un libro sintomático de la época fue La trama del neoliberalismo, publicado por el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso) en 2003, a partir de las intervenciones de Michel Löwy, Emir Sader, Atilio Borón y Perry Anderson, entre otros, en el Seminario Internacional Posneoliberalismo, realizado en Río de Janeiro en 1994. La idea que abre y atraviesa el libro es que el neoliberalismo es «el más monstruoso proyecto histórico del capitalismo», un «diluvio universal», una pesadilla que más temprano que tarde debería terminar por su propia irracionalidad. La inveterada tradición izquierdista de analizar las contradicciones del capitalismo cedía paso a una negativa a encontrarle mayor sentido que el de un colapso de lo anterior, una revancha del capital contra un Estado de Bienestar que esa misma izquierda también criticó en su momento.

La negación de la economía

Al nuevo clima económico se le solapó el intelectual. Maier señala que, junto con la crisis económica de las economías de posguerra, se produjo una crisis social que tuvo como hito las simultáneas revueltas juveniles de 1968 (Praga, México, París). La crítica política a las instituciones de posguerra se tradujo académicamente en la crítica a los fundamentos filosóficos de la modernidad y el racionalismo. Toda ciencia fue puesta bajo la lupa de una genealogía que las entendía como saberes construidos, herramientas de poder y subjetivación. Obviamente, la economía fue parte de esa crítica, muy productiva para problematizar esencialismos y pretensiones de asepsia científica, pero eventualmente destructiva si negaba toda legitimidad a la disciplina y su objeto de estudio. Michel Foucault, quizás el referente más célebre e influyente de este pensamiento crítico, era consciente de ello y dedicó su curso de 1979 a estudiar a fondo el pensamiento económico neoliberal. Muchos de sus discípulos, en cambio, prefirieron tirar el agua sucia de la bañera con el bebé adentro. En una obra característica de esos años, el Diccionario del desarrollo editado por Wolfgang Sachs, el prólogo advierte: «Los autores de este libro no tratan al desarrollo ni como una realización técnica ni como un conflicto de clases, sino como un molde mental particular. Porque el desarrollo es mucho más que un mero esfuerzo socioeconómico; es una percepción que moldea la realidad, un mito que conforta a las sociedades y una fantasía que desata pasiones». En una entrada del mismo libro, Arturo Escobar –antropólogo colombiano y ex-alumno de Foucault– emprende una genealogía de la economía como disciplina para terminar denunciando los programas de desarrollo y salud del Banco Mundial para el Tercer Mundo como «la progresiva intromisión de aquellas formas de administración y regulación de la sociedad, del espacio urbano y de la economía».

El aislamiento intelectual y político de la izquierda ante las transformaciones económicas de la década de 1970, sumado a la deconstrucción del discurso científico, devino en una negación de la economía: ni sus conceptos ni su objeto de estudio tenían legitimidad epistemológica alguna. Esta suerte de nihilismo teórico se transformaba en voluntarismo puro al pasar a la práctica: si la economía no existe y todo es político, entonces todo es posible. No hay ningún tipo de restricción. El apotegma leninista de la «economía como política concentrada» se invirtió: solo había que disolver cualquier abstrusa cuestión económica en un poco de agua deconstructiva para obtener un reconfortante caldo de política.

Un nuevo cambio de clima

En algo acertó el Seminario Internacional Posneoliberalismo de 1994: a partir de ese año, el neoliberalismo comenzó una larga agonía en la periferia del mundo. Estados Unidos subió sus tasas de interés y las economías emergentes cayeron como fichas de dominó: México en 1994; Corea del Sur y los «tigres» del Sudeste asiático en 1997; Rusia en 1998; Brasil y Ecuador en 1999; hasta desembocar en el colapso argentino de 2001 y su coletazo uruguayo de 2002. La crisis tuvo diferentes efectos en cada coordenada: en Rusia, el ascenso de Vladímir Putin; en Asia, el estancamiento de Japón, la consolidación de China y el paso de un modelo de competitividad por bajos salarios a otro de imitación e innovación tecnológica para toda la región. En Sudamérica, el efecto fue doble. Por un lado, la demanda china subió el precio de las materias primas y la región vio valorizarse sus exportaciones de manera acelerada: entre 2002 y 2005 el precio de los porotos de soja subió 29%; el del café, 42%; el caucho, 96%; los metales, 100%; el petróleo, 114%. Por otro lado, la crisis social llevó al gobierno a fuerzas progresistas o populismos de izquierda en muchos países, que contaron con condiciones macroeconómicas óptimas para aplicar políticas redistributivas.

La relación de las izquierdas con el giro progresista latinoamericano es necesariamente compleja, por la diversidad de unas y otros, y por las historias de cada país. Algunas izquierdas participaron activamente en los gobiernos progresistas, otras fueron cooptadas, otras defeccionaron, algunas acompañaron críticamente, otras se opusieron abiertamente. Pero todas recibieron el impacto de una experiencia redistributiva alimentada por una dinámica económica que intuían ajena, si no hostil. 

Para perfilar los rasgos de esa dinámica, puede resultar útil una comparación con el caso asiático. En Asia, la transición de un modelo de competitividad salarial a otro de innovación tecnológica fue la transición (o ampliación) de Estados más o menos autoritarios a Estados coordinadores de la iniciativa privada. De Vietnam a Corea del Sur, las dirigencias políticas siempre tuvieron un grado de involucramiento estrecho con la creación de riqueza. En América Latina, la reprimarización de las exportaciones descuidó la productividad y dejó mucho de su suerte económica atada a variables incontrolables, como los precios internacionales y las tasas del Sistema de Reserva Federal de Estados Unidos. El aprendizaje izquierdista de tal experiencia fue una suerte de dualismo, que en un lóbulo tenía a la política como espacio autónomo –con un horizonte de creatividad ilimitada– y, en el otro, a la economía que lo fondeaba –una caja negra de recursos, repudiable por su impacto ambiental, su connivencia con el capital global o la insensibilidad social de sus agentes–. Cuando el ciclo de buenos precios internacionales se cortó en la década de 2010, la izquierda no encontró mejor solución o reclamo que inflamar el lóbulo político: estatizar, transformar la gestión en movilización y negar toda restricción.

Para entonces, el clima volvió a cambiar. La crisis de 2008, el giro iliberal que le siguió, con Donald Trump a la cabeza, el lockdown pandémico de 2020 y la actual invasión rusa de Ucrania prologan un mundo que aún no vemos entero. El búho de Minerva desplegará sus alas al atardecer, pero si la historia es maestra de la vida, tal como creían los antiguos, podemos prever un modo de regulación más estatista, por los conflictos que alimentan la crisis climática y la escasez de recursos, y por la centralidad que adquieren «capitalismos políticos», al decir de Branko Milanović, como China o Rusia. Ese estatismo no es necesariamente una buena noticia para las izquierdas: trae guerras por recursos naturales y poco respeto por la sociedad civil.

Ideas fuera de lugar

En el campo de la izquierda, el nuevo clima inspiró nuevas ideas económicas y recuperó otras, como la teoría monetaria moderna, el decrecimiento o las diferentes versiones de ingreso básico universal. Es importante tener en cuenta que estas ideas surgen de debates europeos y/o anglosajones, en un contexto de economías desarrolladas que arrastran 40 años de alta acumulación de capital con bajo crecimiento y desigualdad creciente. Se trata del «estado estacionario» que John Stuart Mill entrevió en el siglo XIX y John Keynes diagnosticó para el XX: máximo desarrollo del capital, el punto crítico de la acumulación en que los incentivos para reinvertir comienzan a reducirse y todos los individuos alcanzan en promedio el ingreso absoluto a partir del cual su demanda comienza a decrecer. Solo queda redistribuir. Ese es el horizonte, errado o no, que maneja la nueva izquierda del Norte global. Pero no son de ninguna manera las condiciones económicas latinoamericanas, en donde hubo experiencias redistributivas recientes y aún quedan bolsones de bajo desarrollo humano y material. Se trata de ideas fuera de lugar, aferrarse a ellas acríticamente es otra forma de negar la economía.

Más situadas, aunque igualmente débiles, resultan algunas líneas de pensamiento «autóctonas», como el neodesarrollismo o la economía social y solidaria. El primero es un legítimo heredero del estructuralismo latinoamericano. Atento a la restricción externa y los términos de intercambio centro-periferia, entiende que América Latina ya no puede competir industrialmente con Asia y propone explotar extensivamente los recursos naturales. Pero la propuesta carece de esa percepción social que dotaba de potencia política al viejo estructuralismo: superar el individualismo metodológico de la ortodoxia neoclásica con una sociología más realista, que incluía actores nuevos como sindicatos, corporaciones y gobiernos. El nuevo desarrollismo no actualizó su sociología, sigue pensado en un mundo de overol e ignora a actores como los movimientos vecinales, los pueblos originarios o la militancia ambiental. Deviene entonces en un neomercantilismo que concibe la nación y sus ciudadanos como un mero territorio a explotar con una población encima, un proyecto económico condenado al colapso político en democracia. Todo lo contrario ocurre con la economía social y solidaria. Aquí, el registro de la heterogeneidad de prácticas económicas populares es amplio y complejo, incluyendo la basal economía doméstica, de interés también para el feminismo. Pero se trata de prácticas esencialmente reproductivas y distributivas, incapaces de generar valor y que, en última instancia, dependen de subsidios estatales y recaen en el dualismo desarrollado más arriba. 

Aun con sus problemas, todas estas opciones pueden y deben ser incorporadas selectivamente a un pensamiento económico de izquierda consciente de sus condiciones y capaz de participar en los debates actuales. Con ánimo más polémico que programático, cierro este este texto con una necesariamente incompleta lista de bases y puntos de partida para ese pensamiento:

– La economía es una ciencia social legítima. Responder a sus pretensiones de ciencia exacta (ya en reflujo, hay que decirlo) con una desautorización en bloque es un juego de suma cero intelectual. Tampoco parece lícito exigirle deconstrucciones, toda vez que ningún psicoanalista o doctor en estudios culturales toleraría que se le exigiera falsabilidad a sus premisas o cuantificación de variables.

– Las restricciones materiales existen. Durante años se criticó al «principio de escasez» como una entelequia que naturalizaba la privatización de lo común. La actual crisis climática nos confronta con una escasez de recursos estructural e innegable.

– Todos somos agentes de mercado, como consumidores y/o productores. La necesaria crítica al «mercado» como actor autoconsciente e infalible no puede obviar el efecto de conductas agregadas. Y reemplazar al ficticio homo oeconomicus de Alfred Marshall por el aún más ficticio homo solidaricus de la economía social es desconocer buena parte de las prácticas económicas concretas de la sociedad. 

 – América Latina necesita crecer. Sus deficiencias sociales e infraestructurales no pueden ser compensadas por prácticas locales de economía reproductiva, y el volumen de capital acumulado en la región no permite resolverlas con una distribución sin crecimiento previo o simultáneo.

– El Estado no es la sociedad. Es un factor irremplazable de la gestión económica, pero pretender que reemplace a todos los agentes privados es atribuirle la misma infalibilidad que la ortodoxia le asigna al mercado; por otro lado, asignarle un rol constantemente conflictivo y movilizador aborta toda capacidad de gestión.

– El Excel no es el territorio. La necesaria formalización de los datos y las políticas económicas debe complementarse con una igualmente necesaria atención a las condiciones políticas, ambientales y culturales sobre la que se desplegarán, lo que requiere la colaboración de varias disciplinas. Es tan inútil negar la economía como el mundo que habita.

La izquierda ha recorrido un largo camino desde los debates sobre la ley del valor. Fue un periplo enriquecedor en el que se discutieron la eficacia del mercado, las particularidades locales, las prácticas subalternas, los efectos ambientales del desarrollo, la noción de crecimiento y el concepto mismo de economía. Pero el mundo es redondo y llegamos al punto de partida: en el horizonte se ve a Marx de espaldas, es necesario volver a pensar en la creación de valor. A menos que queramos ser terraplanistas económicos.

China ha confiado a una empresa estatal centrada en la defensa el envío de millones de barriles de petróleo venezolano, a pesar de las sanciones de Estados Unidos, como parte de un acuerdo para compensar los miles de millones de dólares de deuda de Caracas con Pekín, según tres fuentes y los datos de seguimiento de petroleros.

Por: Chen Aizhu y Marianna Parraga – Reuters

Aunque China National Petroleum Corp (CNPC) dejó de transportar petróleo venezolano en agosto de 2019 después que Washington endureciera las sanciones al exportador sudamericano, el crudo siguió encontrando su camino hacia China a través de operadores que renombraron el combustible como malayo, informó previamente Reuters.

Desde noviembre de 2020, China Aerospace Science and Industry Corp (CASIC) ha estado transportando crudo venezolano en tres buques cisterna que adquirió ese año de PetroChina, unidad cotizada en bolsa de CNPC, dijeron las fuentes. El petróleo se almacena en un parque de tanques que también adquirió de PetroChina, dijeron las fuentes.

Los tres petroleros de CASIC cargan en Venezuela con sus transpondedores activos, lo que permite el seguimiento por parte de terceros, según datos de Eikon.

La empresa ha tomado hasta ahora 13 cargamentos que transportan un total de unos 25 millones de barriles de petróleo, incluidos dos buques que llegarán a China en septiembre, según los calendarios de carga de la petrolera estatal venezolana PDVSA y los datos de seguimiento de los petroleros de Refinitiv y Vortexa Analytics.

Los 13 envíos, por un valor prefijado de unos 1.500 millones de dólares para el crudo Merey, la referencia de Venezuela, fueron declarados “petróleo crudo” en las aduanas chinas, sin especificar su origen, dijo una de las fuentes.

“Estos envíos se realizan estrictamente bajo un mandato del Gobierno (chino), por el que CASIC fue designado para mover el petróleo como pago para compensar la deuda venezolana (a China)”, dijo la persona.

Las tres fuentes hablaron bajo condición de anonimato debido a lo delicado del asunto.

Los departamentos de medios de comunicación de CASIC, el Ministerio de Asuntos Exteriores de China y la Administración General de Aduanas de China no respondieron a las solicitudes de comentarios de Reuters.

Un representante de CNPC declinó hacer comentarios.

Una segunda fuente dijo que, aunque una parte de cada cargamento sirve para pagar la deuda venezolana, otros bienes, como las vacunas contra el COVID-19, también se restan de las ventas de crudo.

“Todo el dinero de los ingresos se queda en China. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Venezuela se encarga de la conciliación y la rendición de cuentas”, dijo esta persona.

A razón de unos 42.000 barriles diarios (bpd), estos envíos han incrementado el total de petróleo venezolano a China hasta unos 420.000 bpd entre enero y julio de este año, lo que equivale a cerca del 3% del consumo de China, según Emma Li, analista de Vortexa, que rastrea estos flujos.

Oficialmente, China no ha reportado ninguna importación de crudo de Venezuela desde octubre de 2019.

La deuda de Venezuela se remonta a 2007, durante el Gobierno del expresidente Hugo Chávez, cuando el país pidió prestados más de 50.000 millones de dólares a Pekín bajo acuerdos de préstamo por petróleo.

Reuters no pudo determinar qué cantidad de la deuda de Venezuela sigue pendiente. En agosto de 2020, Pekín acordó extender un período de gracia para 19.000 millones de dólares de los préstamos, informó Reuters previamente, pero China y Venezuela no han dicho si ese período ha terminado.

CANALVERDE

China, el mayor comprador de petróleo del mundo, se ha beneficiado en los últimos años de los suministros de petróleo más baratos de Irán y Venezuela, y en los últimos meses ha aumentado las importaciones de Rusia en un momento de agrias relaciones con Washington.

El país gestiona sus importaciones de crudo con un rígido sistema de cuotas para las refinerías cualificadas. Los envíos de CASIC, sin cuota, son una excepción, dijo la primera fuente.

“Entran en China por un canal verde especial”, dijo la persona.

PDVSA y los ministerios de Petróleo y de Relaciones Exteriores de Venezuela no respondieron a las solicitudes de comentarios de Reuters.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que aplica las sanciones, declinó hacer comentarios.

CASIC, que comenzó en 1956 como un brazo de investigación de defensa que desarrolló el primer misil de China, se ha expandido durante décadas hasta convertirse en un conglomerado de defensa especializado en tecnología espacial.

Fue elegida para el trabajo petrolero porque es políticamente poderosa y tiene una exposición financiera global limitada, lo que la hace menos vulnerable a las sanciones, dijo la primera fuente.

Desde 2015, la empresa ha trabajado con gigantes petroleros estatales, como CNPC y Sinopec, en la fabricación de equipos petroleros, tecnología digital y proyectos en el extranjero, según los sitios web de la empresa.

TRASPASO DE PETROLEROS Y ALMACENAMIENTO

Los envíos de petróleo venezolano de CASIC son transportados por tres buques de gran tonelaje —Xingye, Yongle y Thousand Sunny—, según los horarios de carga de PDVSA y el seguimiento de los petroleros por Vortexa y Refinitiv.

CASIC se hizo cargo de los buques de PetroChina en 2020, poco después que esta tomara su control tras una disputa legal con PDVSA sobre los activos involucrados en una quiebra de la empresa conjunta, dijeron dos fuentes a Reuters. PetroChina dijo a Reuters en 2020 que había transferido los buques, pero declinó decir a quién.

PetroChina también transfirió a CASIC un parque de tanques con sede en la ciudad costera oriental de Ningbo, donde se entregan los envíos, añadieron las fuentes.

Todos los cargamentos de petróleo venezolano recibidos por CASIC fueron recogidos originalmente en el puerto de José por Cirrostrati Technology Co LTD, una firma sin historial en el comercio de petróleo, que actuó como intermediario sólo para estos cargamentos, según los horarios de PDVSA.

Cirrostrati no pudo ser contactada para hacer comentarios. Reuters no pudo encontrar la información de registro o incorporación de la compañía, o determinar independientemente otros vínculos entre Cirrostrati y CASIC.

El petróleo enviado por CASIC es consumido principalmente por las refinerías independientes de China, que han recurrido cada vez más al crudo más barato de Irán y Venezuela y, más recientemente, al de Rusia, para mantener sus operaciones.

Un refinador independiente dijo que le ofrecieron el petróleo a 8 dólares por barril por debajo de la base de referencia del crudo Brent ex-storage, frente a un descuento de más de 30 dólares por un crudo de calidad similar comercializado como exportación malaya.

“Es más costoso, pero es bueno que el Gobierno se haga cargo de estos suministros venezolanos, lo que nos ahorra muchos dolores de cabeza logísticos y riesgos relacionados con las sanciones”, dijo un ejecutivo de la refinería.

Los abogados de demandas colectivas son tiburones. Pero los tiburones juegan un papel importante en el ecosistema. Devoran los cadáveres en descomposición de las ballenas, cuyos huesos flotan en las turbias profundidades del fondo del océano.

Por: Michael Cook – MercatorNet / Traducción libre del inglés de Morfema Press

Por lo tanto, la noticia de que los abogados de demandas colectivas en Australia y Gran Bretaña se están enfrentando al establecimiento transgénero da esperanzas de que los » detransitioners » (adolescentes que se arrepienten de haber cambiado a su género) obtengan justicia. El ecosistema social para los niños podría revivir.

En Sydney, Slater & Gordon , el Gran Blanco de los bufetes de abogados del consumidor australianos, representa a una mujer de 31 años, Jay Langadinos , que está demandando a su psiquiatra por negligencia profesional.

En 2010, el psiquiatra le hizo un diagnóstico de disforia de género. Dos años más tarde, no vio «ninguna contraindicación» para una mastectomía bilateral. Unos meses después de eso, le dio un tic a una histerectomía.

En 2016, la Sra. Langadinos se dio cuenta de que había cometido un error. Después de consultar con otro psiquiatra, «se dio cuenta de que no debería haberse sometido a la terapia hormonal ni a la primera y segunda cirugía». “Saber que no puedo tener hijos es absolutamente devastador”, dijo a The Age y The Sydney Morning Herald .

El abogado que remitió a la Sra. Langadinos a Slater & Gordon dice que esta queja «probablemente sea la punta del iceberg». “Podemos esperar ver extensos litigios en los próximos años relacionados con cirugías y hormonas cruzadas de afirmación de género”, dijo Anna Kerr, de la Clínica Legal Feminista de Sydney .

Los periodistas describen a Slater & Gordon como uno de los cazadores de ambulancias de más alto perfil de Australia. Es agresivo y exitoso. Ganó el mayor acuerdo de demanda colectiva de accionistas en la historia legal de Australia contra el grupo inmobiliario minorista, Centro. Representó a cientos de refugiados en la isla de Manus contra el gobierno de la Commonwealth y logró el acuerdo de derechos humanos más grande en la historia legal de Australia.

Y ahora parece que representará a mujeres y hombres jóvenes cuyas vidas han sido destruidas por la medicina transgénero.

En Gran Bretaña, otro desarrollo dramático debe estar enviando escalofríos a los médicos transgénero.

El mes pasado, se ordenó a la única clínica de género del Reino Unido, Tavistock, que cerrara sus puertas por preocupaciones sobre la seguridad de sus pacientes. A estas malas noticias siguieron otras peores: se espera que más de 1000 familias de antiguos pacientes se unan a una demanda colectiva organizada por una de las principales firmas de demanda colectiva del mundo, Pogust Goodhead. Planea demandar a Tavistock por recetar imprudentemente bloqueadores de la pubertad y lanzar sin cuestionamientos a los niños en un camino de «afirmación de género».

El director ejecutivo del bufete de abogados, Tom Goodhead, le dijo a The [London] Times : “Los niños y adolescentes jóvenes fueron llevados al tratamiento sin la terapia adecuada y sin la participación de los médicos adecuados, lo que significa que fueron mal diagnosticados y comenzaron un tratamiento que no era el correcto. para ellos. Estos niños han sufrido cambios de vida y, en algunos casos, efectos irreversibles del tratamiento que recibieron. . . Anticipamos que al menos 1.000 clientes se sumarán a esta acción”.

Si Slater & Gordon es un Gran Blanco, Pogust Goodhead es un Megalodón. La asociación británico-brasileña-estadounidense ha manejado casos enormes. Actualmente actúa en nombre de más de 200.000 brasileños cuyas vidas se vieron afectadas por un desastre minero hace casi una década. En el último año, ganó algunos casos importantes, incluido un acuerdo en mayo en nombre de 15,000 demandantes contra Volkswagen. En 2021 ganó un premio para 16.000 víctimas de una violación de datos de British Airways. Se puede esperar que prosiga con energía el caso contra Tavistock.

¿Los tiburones tienen un caso? El mismo hecho de que hayan aceptado representar a los detransitioners contra los médicos transgénero y las clínicas de género significa que tienen confianza.

En el Reino Unido, la opinión legal y médica parece estar cambiando a favor de los detransitioners. El Tavistock, que ha sido “ el modelo para tratar a las personas trans en todo el mundo”, se ha visto obligado a cerrar. No es, según un informe escrito por Hilary Cass, expresidenta del Royal College of Paediatrics and Child Health, “una opción segura o viable a largo plazo en vista de las preocupaciones sobre la falta de revisión por pares y la capacidad de responder a la creciente demanda.”

El Dr. Cass, quien fue designado presidente de una revisión independiente de los servicios de identidad de género para niños y jóvenes a fines de 2020, habló con una franqueza devastadora. “Mi informe provisional destacó las brechas en la base de evidencia con respecto a todos los aspectos de la atención de género para niños y jóvenes”, dijo, “desde la epidemiología hasta la evaluación, el diagnóstico, el apoyo, el asesoramiento y el tratamiento”.

En resumen, es posible que los adolescentes que hicieron la transición no hayan podido dar su consentimiento informado a los procedimientos médicos que les cambiaron la vida. Si afirmaciones como esta pueden probarse en los tribunales, la medicina transgénero para adolescentes podría estar condenada al fracaso.

Los abogados no abordarán las numerosas cuestiones sociológicas, psicológicas, éticas y filosóficas que giran en torno al movimiento transgénero. Pero si los médicos temen que puedan ser demandados por mala práctica si cooperan con el deseo de transición de un adolescente autista, muchas menos personas se verán perjudicadas. Y los detransitioners obtendrán la justicia que se merecen.

Los venezolanos están acumulando alimentos, entre otras provisiones, nerviosos por el alza abrupta que experimenta el dólar en el país sudamericano, luego de un período de incrementos moderados que dieron sosiego y fueron recibidos como un bálsamo a las penurias sufridas durante cuatro años de hiperinflación.

Por: Jorge Rueda – AP

“Saqué de debajo del colchón mis dólares para soportar este temporal, los precios subieron de un día para otro”, aseguró Olga Romero, una oficinista de 46 años, que llevaba en su carrito de supermercado arroz, azúcar, aceite, harina de maíz, entre otros rubros básicos, que se cuentan entre los que más han subido de precios en las últimas dos semanas.

“Tengo familiares que no tienen dólares que ya la están pasando muy mal, porque ahora más que nunca no le alcanzan los bolívares para comprar”, acotó Romero, quien trabaja en una empresa privada que le paga parte de su salario en dólares. “Espero que esto no se alargue como la otra vez”, añadió en alusión a los recientes y duros tiempos de hiperinflación de cuatro dígitos.

Ese nerviosismo se debe a que la tasa de cambio en el mercado negro se elevó de 6,67 a 9,08 bolívares por dólar entre el 18 y 24 de agosto, según el portal Monitor Dolar Vzla, mientras que la tasa oficial trepó de 5,97 bolívares a 7,01 bolívares, el nivel más alto desde octubre del 2021, cuando debutó una nueva moneda con seis ceros menos para facilitar las cuentas en bolívares y estimular el uso de la moneda nacional.

En Venezuela existen varios portales que a diario publican las variaciones del dólar en el mercado negro. Al principio el gobierno trató de bloquear esas páginas de Internet e incluso detuvo a algunos de los dueños de esos portales, acusándolos de difundir cotizaciones falsas de divisas con el propósito de desestabilizar la economía de Venezuela, promover la especulación cambiaria y destruir la devaluada moneda nacional. Pero con el pasar del tiempo desistió en su intento de evitar su publicación, mientras que muchos operan desde el extranjero.

El 6 de octubre, el primer día de operaciones con la nueva moneda, el dólar se cotizó en 4,19 bolívares por dólar y hasta mayo pasado se mantuvo estable, alrededor de los cinco bolívares por dólares.

Por años han coexistido dos tasas de cambio en Venezuela: La del Banco Central de Venezuela (BCV) y la del mercado negro. La brecha entre ambas genera fuertes distorsiones en los precios y en el comercio en general, por lo que históricamente ha sido determinante en el alza de la inflación, según los expertos.

Por ello, para tratar de frenarla, desde hace dos años se legalizó el uso indistinto de bolívares y divisas, incluso criptomonedas.

Varios analistas coinciden en que el repunte del tipo de cambio en parte sería consecuencia de que el Banco Central ofertó una cantidad insuficiente de divisas en el mercado cambiario, a la par que muchos venezolanos, particulares y empresarios, por desconfianza en las autoridades monetarias del país buscan proteger sus fondos comprando dólares en el mercado negro.

“Venezuela es un país que desde hace tiempo perdió la confianza en su moneda, el bolívar, con lo cual cualquier excedente de bolívares la gente lo cambia bien sea por bienes o por dólares. Eso hay que entenderlo”, dijo a The Associated Press Asdrúbal Oliveros, economista y director de la firma local de análisis Ecoanalítica.

Oliveros indicó que la semana pasada el gobierno del presidente Nicolás Maduro inyectó una cantidad mayor de bolívares a la que venía realizando como parte de la ejecución de sus gastos, mientras que la oferta de divisas del BCV se redujo al mínimo.

La coincidencia de una inyección masiva de bolívares con una oferta mínima, casi inexistente de dólares, provocó “un desastre”, puesto que toda esa demanda se trasladó al mercado negro donde las divisas son escasas y esto presionó al alza el precio del dólar, destacó el analista.

Voceros del Banco Central no estuvieron disponibles para un comentario y tampoco el ente emisor ha divulgado algún reporte para tranquilizar el mercado.

En Venezuela, donde los salarios se fijan en bolívares y los precios tienen como referencia su valor en dólares, cualquier variación cambiaria abrupta enciende las alarmas.

“Estamos pasando hambre, Maduro dice que la economía va bien; pero yo no lo siento ni en el bolsillo ni en el estómago”, dijo Ángel González, que se quejaba que el kilo de carne subió a 117,13 bolívares o 15% en apenas ocho días y el dinero apenas le alcanza para comprar un kilo semanalmente para una familia de cuatro miembros.

Como González, la mayoría de los venezolanos tienen un nivel de ingresos precario. La Organización Mundial de la Salud ha dicho que los venezolanos acusan un déficit alimentario.

El salario mínimo fue incrementado en marzo pasado a unos 126 bolívares mensuales, lo que equivalía entonces a unos 27,13 dólares. Ese salario ahora representa 17,97 dólares al tipo de cambio oficial. El anterior salario mínimo era equivalente a 1,47 dólares al mes.

El alza del tipo de cambio se produjo dos días después que Maduro anunció que la economía venezolana experimenta un crecimiento sostenido de dos dígitos desde mediados del año pasado y que las proyecciones para lo que resta del 2022 son favorables después de seis años de recesión.

Citando cifras del BCV, Maduro indicó que en el tercer trimestre del año pasado el crecimiento se ubicó en 14.65% y entre octubre y diciembre fue de 19,07%. En el primer trimestre de 2022, en tanto, Venezuela registró un crecimiento de 17,04% y para el segundo trimestre de este año se proyecta un aumento de 18,07%, agregó.

Twitter explotó después de que el CEO de Meta, Mark Zuckerberg, afirmara en una aparición en un podcast el jueves que el FBI advirtió a Facebook sobre la «propaganda rusa» antes de que la historia de la computadora portátil Hunter Biden saliera a la luz en 2020.

Por: Fox News / Traducción libre del inglés de Morfema Press

Hablando en un episodio de The Joe Rogan Experience, Zuckerberg explicó: «Creo que el FBI básicamente vino a nosotros, algunas personas de nuestro equipo, y dijo: ‘Oye, solo para que sepas, deberías estar en alerta… Pensamos que había mucha propaganda rusa en las elecciones de 2016. Tenemos un aviso de que, básicamente, está a punto de haber algún tipo de descarga similar a esa. Así que estén atentos'».

Zuckerberg reconoció que «se redujo la distribución en Facebook» de la historia del New York Post sobre la computadora portátil de Hunter Biden, y señaló que «menos personas la vieron de lo contrario».

Cuando Joe Rogan le preguntó a cuántas personas se les había privado de la información, Zuckerberg respondió: «No lo sé de memoria, pero es significativo».

Muchos comentaristas vieron el incidente como un ejemplo condenatorio de Big Government y Big Tech trabajando al unísono.

«Colusión», acusó al CEO de Babylon Bee, Seth Dillon.

“El FBI manipuló las elecciones de 2020”, declaró Mollie Hemingway, colaboradora de Fox News y editora en jefe de The Federalist.

El líder de la minoría de la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy, republicano por California, tuiteó: «El FBI se confabuló con Big Tech para silenciar las noticias semanas antes de las elecciones de 2020 en un intento de controlar su acceso a la información. Los demócratas en el Congreso han estado ignorando intencionalmente los hechos. Cuando Los republicanos están de vuelta a cargo, los haremos responsables a todos».

El senador Josh Hawley, republicano por Missouri, criticó al FBI y tuiteó: «Así que el FBI advirtió de manera preventiva a Facebook que no informara sobre la computadora portátil de Hunter Biden . Esta misma agencia efectivamente lavó la desinformación rusa en las elecciones de 2016 en forma de expediente Steele. Y luego mintió a un tribunal para obtener escuchas telefónicas».

Byron York, colaborador de Fox News y principal corresponsal político del Washington Examiner, explicó: «En las últimas semanas de la contienda de 2020, el FBI estaba atento a cualquier cosa que pudiera dañar la campaña de Biden. Advirtió a Facebook. Facebook actuó en advertencia y suprimió una historia precisa sobre Hunter Biden».

«Es interesante que Facebook no eliminó ninguna de las historias negativas falsas sobre Trump como resultado de esta advertencia del FBI «, señaló el asesor y estratega republicano Matt Wolking.

“Esto es grande, pero para ser claros, dice que el FBI hizo una solicitud general, no se trataba específicamente de la historia de Hunter Biden. Zuck probablemente reconoce que este es un buen momento político para tirar al FBI debajo del autobús. Y ellos ¡Absolutamente lo merecen! Pero esa es mi opinión”, señaló el editor de Reason, Robby Soave.

El CEO de Blaze Media, Tyler Carditis, tuiteó: «Lo entiendo. Descubrir que el FBI se confabuló con los gigantes de las redes sociales para enterrar una historia explosiva que podría haber cambiado el resultado de una elección suena mal, ¡pero el contexto lo es todo! El FBI tuvo que hacerlo porque Orange Man es, como, realmente, muy malo».

El comentarista David Reaboi criticó a las instituciones poderosas como un «cartel ideológico» por parecer coordinarse políticamente.

«He estado hablando durante un tiempo sobre lo que llamo un ‘cártel ideológico’ del gobierno, los medios y las corporaciones que no requiere comando y control y actúa como un tormento de la derecha motivado por la mente colmena izquierdista. Pero, ¿qué si TAMBIÉN hay comando y control del gobierno?»

«Guau. Censura real», dijo la locutora de radio Dana Loesch.

«No hay nada que ver aquí, solo un multimillonario con el monopolio de la información estaba censurando noticias precisas a instancias del FBI para favorecer a un partido político y su resultado», tuiteó el comediante Jimmy Dore.

La periodista y comentarista Kristi Leigh lamentó que probablemente no habrá consecuencias para las instituciones establecidas de Estados Unidos y preguntó: «Cualquier apuesta sobre si se hará ALGO ahora que hay aún más evidencia de que el FBI se entrometió en una elección ‘¡amenazando nuestra democracia!’ ?!»

Hay un movimiento en marcha para «Atrapar a Trump», a toda costa. El objetivo es evitar que se postule en 2024. Muchos en este movimiento están dispuestos a utilizar cualquier medio para lograr lo que creen que es una meta necesaria y admirable.

Por: Alan M. Dershowitz – Gatestone Institute / Traducción libre del inglés de Morfema Press

“La democracia está en juego”, afirman. Están preparados para sacrificar los derechos constitucionales, las libertades civiles, los principios y el estado de derecho para detener a Trump.

Este es un argumento familiar para mí. Luché contra eso en la década de 1950, cuando la gente decente que creía que el comunismo era un grave peligro para la democracia estaba dispuesta a pisotear los derechos constitucionales de los presuntos comunistas y compañeros de viaje para evitar que destruyeran nuestra democracia.

Aunque en ese entonces el miedo era más exagerado de lo que puede ser ahora, había una preocupación genuina por la creciente influencia del comunismo en todo el mundo. La Unión Soviética controlaba toda Europa del Este y estaba incursionando en Europa central y América Latina. Los comunistas controlaban China. Jruschov se jactó de «Te enterraremos». Hubo preocupación, aunque exagerada, sobre la influencia del comunismo en los medios, la academia y las burocracias gubernamentales estadounidenses. El macartismo tenía la intención de derrotar a estos comunistas y evitar la propagación de su agenda antidemocrática. Los macartistas, e incluso algunos moderados, estaban dispuestos a destrozar la Constitución para lograr lo que consideraban un noble objetivo prodemocracia.

Hoy el miedo es el trumpismo. Muchos de mis amigos de izquierda le temen tanto como muchos de derecha temían al comunismo en la década de 1950.Y pueden tener un punto. Pero no lo suficiente como para destruir un siglo de progreso en las libertades civiles, la libertad de expresión, el debido proceso y el estado de derecho. Los artículos ahora aparecen con frecuencia en los principales medios de comunicación exigiendo compromisos con derechos importantes en nombre de «Conseguir a Trump». Sam Harris esencialmente dijo que estaba dispuesto a romper la democracia para salvarla. Sus peligrosas palabras hablan por las acciones de muchos en la extrema izquierda. Mi ex colega Laurence Tribe, quien enseñó derecho constitucional durante medio siglo, ahora parece estar dispuesto a convertir la Constitución en un arma para servir a su fin partidista de «Atrapar a Trump». Increíblemente, ha abogado por enjuiciar a Trump por el «intento de asesinato» del exvicepresidente Pence. Hacerlo requeriría ampliar de forma retroactiva e inconstitucional la ley de intentos de encajar las acciones e inacciones desacertadas de Trump con respecto a Pence. Pero aparentemente eso no le importa a Tribe y sus seguidores, quienes se preocupan más por lograr sus fines «nobles» que por los medios innobles que están dispuestos a emplear.

Los izquierdistas que criticaron la amplitud de la Ley de Espionaje de 1917 ahora quieren expandirla para cubrir la supuesta mala conducta de Trump. La ACLU, que durante mucho tiempo se ha opuesto al uso excesivo de órdenes de allanamiento en lugar de citaciones, guarda silencio sobre el allanamiento de Mar-a-Lago. Mientras el objetivo sea conseguir a Trump, todo vale, incluida la hipocresía, la inconstancia y la inconstitucionalidad.

Una escena de la película «Un hombre para todas las estaciones» ilustra bien el debate actual:

  • William Roper: «¡Entonces, ahora le das al Diablo el beneficio de la ley!»
  • Sir Thomas More: «¡Sí! ¿Qué harías? ¿Abrir un gran camino a través de la ley para perseguir al Diablo?»
  • William Roper: «Sí, eliminaría todas las leyes de Inglaterra para hacer eso».
  • Sir Thomas More: «¿Oh? Y cuando se dictara la última ley, y el Diablo se volviera contra ti, ¿dónde te esconderías, Roper, siendo todas las leyes planas?

Este país está sembrado de leyes, de costa a costa, ¡Las leyes del hombre, no las de Dios! Y si las cortas, y eres el hombre justo para hacerlo, ¿realmente crees que podrías mantenerte erguido en los vientos que soplarían entonces? Sí, le daría al diablo el beneficio de ley, por mi propia seguridad!»

Hoy a la izquierda hay más cordeleros que mores. El diablo de hoy es Trump, y los Ropers de hoy están dispuestos a «abrir un gran camino a través de la ley para perseguir al diablo [de hoy]». Como Moro, les daría a todos «el beneficio de la ley», pero no solo «por mi propia seguridad», sino por el bien de las generaciones futuras. Una vez que la Constitución y las libertades civiles son «recortadas», es difícil que vuelvan a crecer y los «vientos que las soplarían» podrían impedirnos «mantenernos de pie» contra las nuevas tiranías de la extrema izquierda y la derecha.

Hay una forma legítima de evitar que Trump sea elegido en 2024, tal como no fue elegido en 2020: una elección justa lo derrotó una vez y puede volver a hacerlo, sin reducir la Constitución ni debilitar el estado de derecho. Pero requerirá trabajo duro, no atajos inconstitucionales.

Voté en contra de Trump dos veces. Si vuelve a ser nominado, planeo votar en su contra por tercera vez. Ese es mi derecho en una democracia, así como lo es el derecho de los partidarios de Trump de votar por él. Este importante derecho no debe ser arrebatado por medios inconstitucionales, incluso si el resultado fuera la improbable reelección de Trump. Ese es el precio de la democracia.

Varias veces critiqué en esta columna la debilidad de la derecha en hacerse sentir con un candidato con un discurso ideológicamente coherente y firme, que le hiciera contrapeso al discurso del  socialismo del siglo XXI proclamado por Petro.

Por: Alberto López Núñez – El Nacional

El tal centro no existe, como diría su mentor Juan Manuel Santos. Se necesita la conformación de un movimiento de derecha, no solo político, sino que se hilambre en el tejido social, que haga la lucha ideológica contra el marxismo cultural.

Para impedir que el socialismo del siglo XXI se perpetúe en el poder es menester hacerle una oposición firme, pero no solamente destacando las barbaridades de un gobierno que parece destinado desde un comienzo a repetir los fracasos de los Kirchner, Castillo y Boric, sino también fundamentada en un discurso programático coherente y sólido, que impida la implantación de una dictadura del socialismo del siglo XXI, como las de Chávez-Maduro y Ortega. La senadora María Fernanda Cabal parece llamada a ser la formadora y portavoz del tan necesario movimiento socio-político de derecha que con pensamiento coherente y discurso claro se enfrente a las pretensiones dictatoriales del socialismo del siglo XXI liderado por Petro.

I. Pensamiento coherente

  1. Sobre Petro: “Estoy sorprendida con la velocidad de las decisiones trascendentales en cuanto a la destrucción, por ejemplo, de la estructura militar, policial y de la fuerza pública en general” (https://www.semana.com/nacion/articulo/maria-fernanda-cabal-uribe-tiene-corazoncito-mamerto/202248/, todas las demás citas son de esta entrevista).
  2. Sobre la paz: “Todos los que han trasegado por la violencia ahora son los dueños del humanismo y de la paz”.
  3. Sobre la política colombiana: (Petro) “hace parte del establecimiento político colombiano. Al igual que los conservadores y liberales, lleva años pelechando y vampirizando, viviendo del Estado”.
  4. Sobre el narcotráfico: “¿Y por qué mejor no ataca directamente la producción de coca en toda su cadena para evitar que esta gasolina de la muerte genere todo tipo de violencias?”.
  5. Sobre la autoridad: “Esa ha sido una obsesión del comunista. Él te habla de paz, pero les da un palo a los campesinos. Esa obsesión de controlar y dar palo, pero no les gusta el Esmad cuando queman policías o el Transmilenio, ¿no? Entonces la anarquía para la autoridad legítima y la imposición de unas nuevas autoridades ilegítimas en los territorios. Eso es lo que van a hacer con Colombia”.
  6. Sobre los diálogos regionales: “El que no quiera sembrar coca, lo asesinan o se tiene que desplazar. Igual harán en el Pacífico con los colectivos de las comunidades negras. Al que no le guste, se va o se muere. Si usted ve, el comunista desarma al ciudadano que tiene su vida en riesgo, que puede ser secuestrado, en fin, que lo pueden atracar, a ese lo desarman. Pero, por el contrario, te arman en las regiones y te arman en las ciudades unas milicias como los colectivos chavistas o lo que tiene Cuba que se llama ‘Guardianes de la revolución”.
  7. Sobre los militares. “Destruir el mando es dar un mensaje de que no le interesa mantener los pilares que sostienen la jerarquía militar y policial. Es terriblemente grave. Petro está intentando desvertebrar completamente la capacidad de respuesta a través de inteligencia de la Policía, que también alimenta a las Fuerzas Militares”.
  8. Sobre el socialismo del siglo XXI: “Creen que tienen el derecho a controlarle la vida a todo el mundo. Son igualitos a las monarquías medievales europeas. Tienen vasallos. Si usted se da cuenta, esa es la misma estructura de la guerrilla, tener un secretariado intocable, a quienes se les tenía que consultar las grandes acciones criminales”.
  9. Sobre las dictaduras comunistas: “Cuando usted abre una relación formal, legitima la barbarie de un régimen genocida como el de Maduro. Usted les está dando un golpe a todas las convenciones internacionales de derechos humanos que ha firmado como país, y a la misma Carta Democrática y a la Convención Americana que tanto se les hacía agua la boca a todos los mamertos oenegeros, amigos activistas de Petro, para condenar militares o policías o al Estado colombiano. Pero no les impide reconocer a un régimen salvaje como el de Maduro o el de Ortega, a quien se le corrió la teja del totazo”.
  10. Sobre las ideas de Petro: (¿Petro puede ser igual o peor que Maduro y Ortega?)“Claro. Petro viene de una carrera en la guerrilla, fue miembro de uno de los grupos criminales que más violencia ha generado en Colombia. El problema es quién escribe la historia del país. En el M-19 se disfrazaron como si fueran unos universitarios revolucionarios de clase media. Falso. El vientre que produjo las guerrillas y el gran laboratorio experimental se llaman las FARC. Por eso todos salen de ahí. Por eso los grandes comandantes del M-19 vienen de las FARC. Ellos terminaron quemando vivos a los magistrados del Palacio de Justicia”.
  11. Sobre la política económica: “Me considero oposición porque no comparto prácticamente ninguna de las propuestas que van a llevar a este país a la ruina. Los países ricos lo son porque tienen seguridad jurídica y material. La inversión llega con tranquilidad, hay libertad de mercado. Aquí todo está planteado para que el capital huya. Empezando por esa reforma tributaria que será excesivamente gravosa y pesará en los hombros del sector productivo. Dicho sector es tachado por la izquierda de criminal, porque ninguno ha generado empresa en su vida y todos han vampirizado al Estado, viviendo de dar clases en universidades públicas y adoctrinando un poco de muchachitos llenos de odio, sin entender que ellos como individuos pueden ser capaces de salir adelante. A todos los vuelven dependientes de un Estado que termina entregando dádivas para seguir robando. Esa es la verdad. Entonces, el panorama que veo es grave”.
  12. Sobre la derecha: “(el CD) Tiene que ampliar esa base a todos los que lo han acompañado siempre y que después se quedan por fuera, que es la centroderecha y la derecha. Son los veteranos, los cristianos, los católicos, los padres de familia conservadores, las juventudes conservadoras. Que sientan que aquí hay cómo y dónde, y que se generen las controversias, como en cualquier partido. No quiero un Centro Democrático como la socialdemocracia llena de arandelas cuando tenemos toda la capacidad de hacer crecer este país. Lo hizo Uribe, sobre todo en su primer mandato”.
  13. Sobre su ideario político: “Patriota, soy patriota, absolutamente”.

II. Discurso claro

Difícilmente se encuentra en Colombia un político que tenga un lenguaje tan firme y claro, sin pelos en la lengua, dice lo que piensa y hace lo que dice. Como se puede ver, María Fernanda Cabal tiene un pensamiento y lenguaje claros, ojalá tenga suerte y por fin Colombia tenga un movimiento de derecha que defienda de verdad los valores y las instituciones de la democracia liberal.

La Academia Estadounidense de Pediatría (AAP) de 92 años tiene 67,000 miembros, que incluyen pediatras de atención primaria y médicos especialistas. Sus posiciones políticas, que abarcan temas que van desde la publicidad digital dirigida a los niños hasta la violencia armada , tienen un peso considerable. En los últimos años, sin embargo, al menos una de estas posiciones ha resultado ser controvertida internamente, con algunos miembros de la AAP cuestionando la defensa estridente del grupo de tratar a los niños identificados como trans con un “modelo de atención afirmativo de género” (GACM).

Por: Stella O’Malley – Quillette / Traducción libre del inglés de Morfema Press

Según la AAP, esto significa un modelo de atención “orientado a comprender y valorar la experiencia de género de los jóvenes”. Pero como ha señalado un número cada vez mayor de médicos preocupados, padres , “desistientes” trans y litigantes , lo que el GACM suele señalar es un enfoque reflexivo y aprobado ante las denuncias de angustia de género por parte de niños con problemas. Como resultado, un número creciente de miembros de la AAP están haciendo preguntas difíciles sobre el liderazgo del grupo.

En 2018, cuando la AAP publicó su declaración de política, Garantizar atención y apoyo integrales para niños y adolescentes transgénero y de género diverso , es posible que pocos miembros del grupo se sintieran capacitados para cuestionarla. A fines de la década de 2010, los activistas de género lograron en gran medida promover la narrativa de que un modelo basado en la afirmación era mejor para los niños; y que examinar de cerca tal enfoque indicó actitudes transfóbicas que podrían poner a los niños trans en riesgo de depresión e incluso de suicidio. Pero la marea ha cambiado un poco en los últimos años, con países como Suecia , Finlandia , Francia y el Reino Unido retirándose del modelo de cuidado afirmativo de género.

En julio, se ordenó el cierre de los Servicios de Desarrollo de la Identidad de Género, la clínica de identidad de género para niños más grande del mundo, ubicada en el Instituto Tavistock en Londres, luego de una revisión independiente que concluyó que su programa de medicalización intensa de los pacientes infantiles amenazaba su seguridad. Desde entonces, un bufete de abogados del Reino Unido anunció que se espera que cientos de familias se unan a una demanda colectiva contra Tavistock, ya que alegan que sus jóvenes vulnerables fueron «diagnosticados erróneamente y colocados en una vía médica dañina». El Tavistock es acusadode «múltiples fallas en su deber de cuidado», incluidas las acusaciones de que sus médicos «prescribieron imprudentemente bloqueadores de la pubertad con efectos secundarios dañinos» y adoptaron un enfoque «incuestionable» con los niños que decían ser transgénero.

Y, sin embargo, incluso cuando la marea está cambiando en otros países, la presidenta de la AAP, Moira Szilagyi, reafirmó recientemente la política de la era de 2018 de la AAP y se jactó de que un grupo de críticos dentro de la AAP no pudo desafiar efectivamente la política con éxito en la reciente Conferencia de Liderazgo de la AAP. (De hecho, este fracaso parece deberse en parte a los cambios en las reglas de procedimiento destinados a aislar a la Dra. Szilagyi y sus aliados de los desafíos; más sobre esto a continuación). Y así, la AAP continúa respaldando un modelo de afirmación .mediante el cual la “transición social” comienza en el jardín de infantes o el primer grado, y se alienta a los niños de cinco años a informar a los adultos sobre su nombre y pronombres preferidos, y a buscar la entrada a los baños correspondientes al sexo opuesto. A los niños de 8 a 12 años se les pueden administrar bloqueadores de la pubertad y, posteriormente, en la adolescencia, hormonas cruzadas, seguidas de posibles procedimientos quirúrgicos que alteren su apariencia, características sexuales y sistema reproductivo. La edad de consentimiento para hormonas y cirugías de sexo cruzado varía según el estado, pero a veces los niños de hasta 13 años pueden extirparse los senos . Estos pasos a menudo conducen a que el paciente se vuelva permanentemente estéril e incapaz de alcanzar el orgasmo.

La creencia de que los niños deben ser llevados agresivamente a tales intervenciones que cambian la vida está totalmente en desacuerdo con el enfoque más conservador y holístico de » espera vigilante » que los terapeutas líderes habían estado usando con éxito durante años antes de que la «afirmación» se pusiera de moda. Bajo el enfoque de espera vigilante, los médicos dejarán pasar el tiempo antes de recomendar una intervención o terapia médica. Durante este intervalo, el niño es observado y monitoreado. Este protocolo refleja una investigación que sugiere que una clara mayoría de los niños identificados como trans desistirán de buscar la transición médica, siempre y cuando no reciban intervenciones que los impulsen a seguir un camino transgénero.

Una complicación adicional es causada por el hecho de que la mayoría de los niños con problemas de género crecen y se convierten en lesbianas, homosexuales o bisexuales . Si estos niños reciben supresores de la pubertad, su desarrollo sexual se bloquea, lo que también puede impedirles comprender su orientación sexual.

Los preceptos de la atención afirmativa de género, establecidos hace una década por la Asociación Mundial de Profesionales para la Salud Transgénero (WPATH, por sus siglas en inglés), una red flexible de profesionales, médicos y personas trans que abogan por asuntos relacionados con la atención médica transgénero, generalmente desalientan a los profesionales a interrogar a un niño y su familia sobre las posibles fuentes de su identidad transgénero autoidentificada. Estas fuentes pueden incluir trauma infantil, autismo, trastorno obsesivo compulsivo y depresión. De hecho, a los pacientes «afirmados» a menudo se les anima a creer que sus problemas secundarios son meros artefactos de la discriminación y la falta de aceptación que sufren por parte de los demás, así como el dolor psíquico causado por vivir en «el cuerpo equivocado».

Ahora es común que los defensores de la “afirmación” rápida hablen de la identidad trans como una especie de estado anímico inmutable. De acuerdo con la declaración de política de la AAP de 2018 (que la AAP admite haber sido completamente conceptualizada y redactada por un solo autor, el profesor asistente clínico de pediatría de la Universidad de Brown, Jason Rafferty), “los niños que son prepuberales y afirman una identidad de TGD [personas transgénero y de género diversos] conocen su género tan clara y consistentemente como sus pares equivalentes en el desarrollo que se identifican como cisgénero [es decir, no trans] y se benefician del mismo nivel de aceptación social”. Dra. Kerry McGregor, psicóloga de género afirmativo del Servicio de Especialidades Múltiples de Género en el Boston Children’s Hospital, nos dice que «una buena parte de los niños saben [que son transgénero] tan pronto como aparentemente desde el útero». La Dra. Diane Ehrensaft, psicóloga clínica y principal defensora del modelo de cuidado de género afirmativo, nos dice que los bebés entre uno y dos años pueden comunicarse sobre su género.

Según el Dr. Ehrensaft, una niña que se quita los pasadores del cabello repetidamente supuestamente envía un » mensaje de género » sobre su verdadera identidad como niño trans. En 2012, el Dr. Ehrensaft describió una amplia gama de categorías en evolución, como «género taureses» (un género arriba, otro abajo); “premios de género” (un niño que es, por ejemplo, 60 por ciento niña y 40 por ciento niño); “ oreos de género”, en el que el niño se presenta como de un género por fuera, pero se siente como de otro por dentro; y “ batidos de género”, donde “metafóricamente toman todo lo relacionado con el género, lo arrojan a la licuadora y presionan el botón de ‘encendido’, creando una fusión de género que es una mezcla de masculino, femenino y otro”. Los niños que primero se declaran homosexuales y luego se identifican como transgénero, por otro lado, son etiquetados por el Dr. Ehrensaft como “prototransgénero”.

Este tipo de comprensión mística del género puede parecer extraño y esotérico. Sin embargo, el trabajo del Dr. Ehrensaft se citó repetidamente en la declaración de política de la AAP de 2018. Y entonces, vale la pena preguntarse cómo este tipo de dudosa defensa y erudición terminaron informando las pautas promovidas por un grupo tan influyente y prestigioso de profesionales médicos.

La AAP tiene un sistema bien organizado mediante el cual los capítulos geográficos, los comités e incluso los miembros solitarios pueden presentar resoluciones que son votadas por la membresía general. Si bien estos votos no son vinculantes, pueden tener un gran impacto en las decisiones de liderazgo. La información filtrada (alguna de la cual se describe a continuación) indica que entre las bases de la AAP hay una combinación de pediatras que están dispuestos a apoyar la transición médica infantil, junto con otros que están preocupados porque la atención basada en «afirmaciones» enfatiza demasiado la medicación y reduce El valor de la psicoterapia.

A la luz de la nueva evidencia que plantea nuevas preocupaciones con el modelo afirmativo de género , algunos pediatras de la AAP han presentado resoluciones pidiendo al organismo que reconsidere su postura. Estos incluyen la Resolución #33 del Foro Anual de Liderazgo de la AAP en 2021, que destacó la baja calidad de la evidencia médica que respalda el tratamiento de menores identificados como trans con hormonas y cirugías. Según los informes, esa resolución ocupó el cuarto lugar en votos afirmativos entre casi 60 resoluciones presentadas el año pasado, con más del 80 por ciento de los miembros votantes aparentemente expresando su apoyo a la resolución .

Si bien el liderazgo de la AAP ha tratado de presentar a sus miembros como unificados, o casi unificados, en su adopción del enfoque afirmativo de género, la verdad es que han surgido diferentes escuelas de pensamiento en los últimos años. Uno de ellos es el llamado enfoque exploratorio de género, utilizado por terapeutas que buscan promover una visión más holística del individuo. Muchos de estos terapeutas se han unido a través de la Asociación de Terapia Exploratoria de Género (GETA), de la cual soy cofundadora. Buscamos brindarles a las familias acceso a terapeutas que ofrezcan un proceso que no presione la transición en personas que están explorando su identidad de género o luchando con su sexo biológico.

La principal acusación lanzada contra los miembros de GETA—y, de hecho, contra cualquiera que no se suscriba al modelo de género afirmativo—es que de alguna manera están tratando de infligir una “ terapia de conversión ” a los niños identificados como trans. Ese término, cuando se usa correctamente, se refiere a la práctica desacreditada por la cual hombres y mujeres homosexuales han sido objeto de terapias de charlatanería (o, en algunos casos, tortura ).) tildados de “curas” para el deseo gay. Afortunadamente, estas prácticas bárbaras se abandonaron en gran medida hace décadas y ahora son rechazadas y vilipendiadas por los terapeutas convencionales. Sin embargo, el término “terapia de conversión” permanece en el lenguaje político porque ha sido cooptado por activistas que buscan criticar a cualquiera que exprese escepticismo de un enfoque de género basado puramente en la afirmación. Hablando en términos generales, la afirmación es que negarse a «afirmar» reflexivamente las creencias de un niño sobre su identidad de género equivale moralmente a un charlatán religioso que afirma que puede convertir a un niño gay directamente, por ejemplo, en una terapia de electroshock.

En el mejor de los casos, este mal uso del término «terapia de conversión» es ignorante; en el peor de los casos, es un truco propagandístico deliberado destinado a difamar a terapeutas como yo. Los terapeutas exploratorios de género sí “afirman” la existencia de los sentimientos y creencias de los individuos , así como su deseo de vivir como seres auténticos. Lo que no hacemos es confirmar estas creencias como basadas en hechos, que es lo que efectivamente requeriría el modelo de afirmación.

Los terapeutas tienen una posición de responsabilidad y, por lo general, no es el papel de un terapeuta confirmar las creencias o emociones relacionadas con el cliente. Un terapeuta que confirma la creencia de un cliente corre el riesgo de ejercer una influencia indebida sobre el cliente en un momento en que él o ella se encuentra en un estado emocionalmente vulnerable. Por lo general, tiene más sentido que el terapeuta mantenga un espacio terapéutico neutral, de modo que el cliente pueda evaluar más fácilmente sus creencias de forma independiente.

Al aplicar este enfoque, muchos terapeutas de exploración de género están interesados ​​en ayudar a las personas a explorar cómo sus motivaciones inconscientes y experiencias pasadas pueden afectar su relación con sus cuerpos y con cualquier sentido de feminidad o masculinidad que puedan sentir que tienen o no. Estos terapeutas también pueden creer que es importante ayudar a un individuo a explorar cualquier homofobia inconsciente que el cliente pueda tener; ya que a veces una chica masculina que se siente atraída por las chicas podría creer que debería ser un chico en lugar de navegar por su orientación sexual y aceptar que es una lesbiana marimacho. Al igual que en muchos otros contextos terapéuticos, el enfoque principal en este tipo de terapia suele ser ayudar a desarrollar la autoconciencia y el desarrollo de la percepción.

No son solo los terapeutas quienes han sentido la necesidad de crear nuevas alianzas profesionales para ayudar a las familias a manejar la angustia de género en un clima libre de prescripciones rígidas e ideológicamente motivadas. Genspect , una organización que fundé en 2021, es una alianza internacional de grupos profesionales, padres, personas trans y personas transgénero en 18 países, muchos de los cuales favorecen un enfoque de afirmación corporal sobre un enfoque de afirmación de género. La Society for Evidence-based Gender Medicine (SEGM), un grupo internacional de más de 100 médicos e investigadores, tiene un mandato similar. La Alianza de disforia de género se enfoca en personas que hacen la transición, lamentan su transición o desisten de ella. Otros grupos en el campo incluyen4th Wave Now , Canadian Gender Report y GCCan , cuya presidenta, Grace Lidinsky-Smith, compartió su historia con los lectores de Newsweek en 2021:

Cuando tenía poco más de 20 años, me deprimí y tuve disforia de género después de años de obsesionarme con cuestiones de identidad. Finalmente, pensé que veía mi ruta a seguir: la transformación total de la transición médica, para vivir como un hombre. Tuve el entorno de mayor apoyo posible para la transición: fácil acceso a las hormonas, una comunidad afirmativa y cobertura de seguro. Lo que no tenía era un terapeuta que pudiera ayudarme a escudriñar los problemas subyacentes que tenía antes de tomar decisiones médicas serias. En cambio, me diagnosticaron disforia de género y mi médico me dio luz verde para comenzar la transición en la primera visita. Empecé mi transformación con inyecciones de hormonas de sexo cruzado. Cuatro meses después, me extirparon los senos en el procedimiento quirúrgico de masculinización conocido como «cirugía superior». El día que recibí mi primera inyección de testosterona, lloré de alegría. Pensé que había descubierto mi camino hacia la autorrealización como hombre transgénero. Un año después, estaría acurrucado en mi cama, agarrándome las cicatrices de mi doble mastectomía y sollozando de pesar.
En Europa, existe una red aún más rica de especialistas y grupos de libre pensamiento que rechazan un modelo basado en la afirmación. Estos incluyen la Red de Asesoramiento Clínico sobre Sexo y Género , Asuntos Sexuales , Tendencia Transgénero , Terapeutas Pensativos , Trabajadores Sociales Basados ​​en Evidencia , Juego Limpio para Mujeres , De pie para Mujeres y La Condesa ; así como grupos de padres como Bayswater Support Group , Gender Dysphoria Support Network , Our Duty , AMQG , La Petite Sirène , Amanda e innumerablesotros alrededor del mundo . Todas estas organizaciones tomaron forma porque sus miembros sintieron que grupos establecidos como la AAP estaban priorizando un dogma preestablecido en lugar de las necesidades de seres humanos reales con problemas de género.

En 2018, los líderes de AAP podrían haber sido vistos como creíbles cuando declararon, a través de su declaración de política , que existe un consenso médico en el sentido de que la afirmación es la única respuesta ética para los jóvenes con disforia de género. Pero esta posición ya no es sostenible. En verdad, ya no era sostenible incluso en 2019, cuando la AAP se negó a participar en una crítica revisada por pares ofrecida por el profesor de la Universidad de Toronto, James Cantor, director del Centro de Sexualidad de Toronto. Su artículo, Transgender and Gender Diverse Children and Adolescents: Fact-Checking of AAP Policy , demostró que muchas de las afirmaciones hechas por el Dr. Rafferty en su declaración de política de AAP de 2018 estaban completamente en desacuerdo con la información contenida en las fuentes que había citado. .

Dentro de la propia AAP, la disidencia ahora se expresa más abiertamente. En una publicación del 10 de agosto en el sitio web de la AAP, la presidenta del grupo, Moira Szilagyi, afirmó que una resolución contraria a la afirmación planteada en la conferencia de liderazgo de este año había sido bloqueada porque sus partidarios no habían podido cumplir con los requisitos de la «parlamentaria estándar». procedimientos.” Pero esos “procedimientos” de la AAP se modificaron este año de una manera que limitó la capacidad de los miembros para comentar sobre resoluciones “no patrocinadas” como esta, es decir, resoluciones presentadas por individuos, no por capítulos de la AAP. Y muchos miembros de la AAP sospechan que el propósito claro de esta maniobra de procedimiento era evitar el registro formal de una resolución de 2022 : Resolución n.º 27— solicitar una revisión sistemática de la evidencia disponible con miras a actualizar la declaración de política de la AAP de 2018.

A principios de este mes, la trama se agravó cuando un periódico informó sobre documentos internos de la AAP que indicaban una creciente ola de ira y resentimiento entre las bases del grupo. Resulta que la discusión sobre la Resolución n.º 27 ha sido feroz y generalizada tanto en los canales de comunicación informales de la AAP como en los comités formales. De hecho, la AAP aparentemente continuará con un proceso de revisión de la evidencia disponible (que presumiblemente incluiría la reciente Revisión Independiente de Servicios de Identidad de Género para Niños y Jóvenes del Reino Unido , que no encontró evidencia convincente de que el beneficio de las hormonas supere el asociado ). riesgos para aquellas cohortes emergentes de adolescentes con disforia de género que a menudo tienen desafíos comórbidoscomo TEA, TDAH y trastornos de ansiedad ). Pero hasta la fecha, este proceso ha estado envuelto en secreto, y algunos expertos ya han acusado a la AAP de preordenar un análisis que reconfirmará la posición de la era de 2018.

Sin embargo, los líderes de la AAP pueden encontrar ese tipo de maniobra imposible si más miembros de base se involucran en el proceso. Menos del 0,2 por ciento de los miembros de la AAP suelen comprometerse con alguna resolución, por lo que un pequeño número de médicos ha dado forma a la vida de muchos niños norteamericanos. Un comunicado de prensa de la AAP de 2021 explicó que la mencionada Resolución n.° 33, que pedía a los médicos que consideraran alternativas al enfoque médico de la disforia de género, había sido rechazada porque “ solo 57 de los 67 000 miembros la apoyaban ”. Sin embargo, este año, cuando se aprobó una resolución a favor de la transición médica con el apoyo de solo 53 miembros, la AAP describió estos 53 votos como indicadores de “ amplio apoyo ”.

No sorprende que algunos miembros de la AAP ahora digan a los periodistas que, como dijo uno recientemente, “ ya ​​no confían en la AAP ”. Recuerde que cuando surgió un clima similar de desconfianza dentro del Servicio de Desarrollo de Identidad de Género en Tavistock, tales quejas fueron inicialmente descartadas como meras quejas de herejes de género que no afirmaban. Luego vino la Cass Review recientemente realizada , que reivindicó a los denunciantes y resultó en el cierre total de Tavistock . Si la AAP sigue tratando de suprimir la disidencia, mientras insiste en un falso consenso que nunca existió en primer lugar, su liderazgo puede verse desacreditado y despedido de manera similar.

WP Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
Scroll to Top