Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

En el ajedrez de alta competencia, el espectador promedio suele desesperarse. Cuando un Gran Maestro retira una pieza, pide un tiempo muerto o plantea un movimiento profundo, la tribuna —dominada por la ansiedad— empieza a gritar que hay un retroceso. En las últimas horas, el tablero político venezolano se ha llenado de ese ruido: unos hablan de cesión de principios, otros imaginan pactos tras bastidores y los más ansiosos ya se están distribuyendo cargos en un gobierno que aún no se ha consolidado. La realidad es que la mayoría ni siquiera se ha detenido a estudiar la estrategia completa.

Hagamos un ejercicio de pura frialdad analítica. Desmontemos el mapa de juego para entender por qué este documento no es un punto de llegada, sino la apertura de la fase final.

El Blindaje de la conducción y la legitimidad base

A diferencia de otros momentos de nuestra historia, esta estrategia no diluye ni desplaza a sus protagonistas reales. María Corina Machado no ocupa un rol de acompañante ni está al margen; el diseño operativo del texto la consolida como la fuerza matriz que coordina, guía y sostiene el pulso político del proceso.

Asimismo, la columna vertebral de todo este movimiento sigue estando fija en un punto inamovible: el 28 de julio. El régimen ha intentado por todos los medios borrar la victoria de Edmundo González Urrutia de la memoria colectiva, pero este manifiesto hace exactamente lo opuesto: lo establece como el único origen legítimo de cualquier acción. No se está reseteando el marcador; se está buscando el mecanismo para hacer valer los millones de votos ya contados.

Una agenda diseñada para desarmar, no para complacer

Quienes temen que esto sea un acuerdo convencional con el sistema están mirando el tablero al revés. Cuando se examinan las exigencias reales que plantea la ruta, queda claro que no hay una sola línea pensada para el confort de quienes hoy usurpan el poder. El plan exige condiciones radicales que apuntan a desmantelar la estructura de control:

  • La liberación inmediata de cada uno de los presos políticos.
  • El retorno seguro de la diáspora y los exiliados.
  • El cese definitivo y verificable del aparato de persecución.
  • La neutralización de las estructuras civiles armadas al margen de la ley.
  • La devolución de los derechos públicos e institucionales.

Esto no es un pliego de peticiones blando; es un esquema de condiciones para la transición.

El verdadero significado de la mecánica de transición

La palabra «negociación» suele activar alarmas, y con razón, debido a los errores del pasado. Sin embargo, los cambios políticos de regímenes complejos no ocurren por una iluminación ética de quienes sostienen las armas. Ocurren cuando la presión interna y externa se vuelve insostenible, y se hace necesario trazar una pista de aterrizaje regulada para desmontar el sistema.

El obstáculo en Venezuela no es un apellido o un rostro en particular; es una corporación criminal que involucra operadores políticos específicos, intereses financieros opacos y redes de control social. Por lo tanto, el enfoque no es el intercambio de favores, sino la desactivación progresiva de toda esa maquinaria.

Desmitificando las dudas del graderío

Es vital aclarar los dos puntos que más confusión han generado en las redes sociales:

  • ¿Nuevas votaciones? La referencia a procesos electorales justos y verificables no anula el hito del 28J. Al contrario, el texto se sostiene sobre ese triunfo ciudadano. Cualquier proceso técnico futuro es solo la herramienta jurídica para formalizar el cambio irreversible que el país ya decretó.
  • ¿Distribución de cuotas? El llamado a un «Gran Acuerdo Nacional» ha sido malinterpretado como un reparto burocrático. La realidad es de ingeniería social: para levantar un país en ruinas se necesita el músculo de las universidades, los sectores productivos, las iglesias, los sindicatos y los jóvenes. Es una convocatoria nacional para la reconstrucción, no un club de partidos repartiéndose ministerios.

El factor de la dirección única

Históricamente, la mayor ventaja del oficialismo ha sido la dispersión de las fuerzas opositoras. Este documento asesta un golpe directo a esa estrategia de fragmentación al imponer tres condiciones severas: coherencia táctica, unificación de mandos y sincronización de acciones.

Veredicto analítico

¿Garantiza este plan un éxito matemático inmediato? No, ningún proceso político de esta magnitud puede hacerlo, y los riesgos en el camino son innegables. Pero evaluar este documento como una debilidad es no entender cómo se ganan las partidas de ajedrez de alta presión.

Esto no es un repliegue, no es un pacto de convivencia, ni mucho menos una entrega. Es una maniobra táctica magistral destinada a transformar la monumental energía cívica del 28 de julio en la arquitectura política real que abrirá las puertas a la libertad definitiva de Venezuela. La ruta está trazada y la meta sigue siendo exactamente la misma.


Vamos por más…
José Ignacio Gerbasi
@jgerbasi

María Corina Machado y Edmundo González Urrutia respaldaron este jueves 28 de mayo una propuesta de negociación política para restaurar la democracia en Venezuela, según un comunicado difundido por la Plataforma Unitaria Democrática desde Panamá.

La Patilla

El documento, denominado “Manifiesto de Panamá”, planteó una ruta política encabezada por Machado junto a González Urrutia y sectores de la oposición venezolana. En el texto, ambos dirigentes reiteraron el reconocimiento de la elección presidencial del 28 de julio de 2024 como un “mandato ciudadano” que, aseguran, debe traducirse en una transición democrática.

Asimismo, la coalición opositora indicó que la negociación buscaría establecer condiciones para la realización de una nueva elección presidencial con garantías constitucionales y observación internacional. También propuso la designación de un nuevo Consejo Nacional Electoral integrado por figuras “independientes y respetables”.

El comunicado señaló que el proceso contaría con acompañamiento del Gobierno de Estados Unidos y reconoció el plan planteado por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, como parte de un “marco estratégico” para Venezuela.

Entretanto, Machado fue presentada en el documento como la responsable de conducir el proceso de negociación y coordinar un eventual “Gran Acuerdo Nacional”, iniciativa con la que la oposición busca incorporar a sectores políticos, gremiales, sociales y académicos.

La Plataforma Unitaria también incluyó entre sus planteamientos la liberación de presos políticos, el retorno de exiliados y la normalización del espacio político y cívico en el país. El manifiesto fue suscrito en Ciudad de Panamá durante un encuentro realizado en mayo de 2026.

CITGO Petroleum Corporation tiene conocimiento de la demanda presentada el 21 de mayo de 2026 ante el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito de Delaware por Jorge Alejandro Rodríguez Moreno, Miguel Enrique Otero Castillo, Iván R. Freites C., Ángel Moreno, Pedro O. Mora y Jesus A.M. Carrillo.

NDP

Las reclamaciones presentadas en esta demanda se derivan de reclamaciones que los tribunales federales del Distrito de Delaware y del Distrito Sur de Florida ya desestimaron. El tribunal del Distrito de Delaware también determinó, previamente, que estos demandantes no lograron demostrar que CITGO y sus filiales incurrieran en la conducta alegada que supuestamente sirve de fundamento para sus reclamaciones actuales.

De conformidad con lo determinado por el tribunal de Delaware, CITGO niega categóricamente que ella, o cualquiera de sus ejecutivos, haya incurrido en conductas indebidas. CITGO no es responsable de ninguna de las deudas que estos demandantes afirman que se les adeudan, y no tiene intención de pagar tales reclamaciones.

CITGO enfatiza lo siguiente:

  • La Compañía opera en cumplimiento de las leyes y regulaciones aplicables de los Estados Unidos, incluyendo las regulaciones sobre sanciones, así como las directrices emitidas por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos.
  • La Compañía mantiene sólidas regulaciones de gobernanza, cumplimiento y control interno diseñados para garantizar una conducta ética en todas sus operaciones.
  • La Compañía está comprometida con la transparencia, la integridad y la rendición de cuentas en todas sus actividades comerciales.

CITGO tiene la intención de defenderse enérgicamente, así como a sus empleados, frente a estas reclamaciones mediante el proceso legal correspondiente.

La Compañía no comentará sobre alegaciones específicas en este momento.

A sus 83 años, Paul McCartney sigue demostrando que su creatividad no tiene fecha de caducidad. Hoy ve la luz The Boys of Dungeon Lane, su primer álbum de estudio completo desde McCartney III (2020), un trabajo profundamente nostálgico y autobiográfico editado por Capitol Records.

MFM

El título del disco proviene de una letra de la canción “Days We Left Behind”, el primer single lanzado en marzo. En él, McCartney evoca su infancia en Liverpool, los “scallies” (jóvenes problemáticos) que lo asaltaron en Dungeon Lane, los días de posguerra, su casa en Forthlin Road donde escribió sus primeras canciones con John Lennon, y recuerdos de George Harrison. El álbum combina estas miradas al pasado con baladas románticas más actuales, manteniendo la esencia melódica y emocional que caracteriza al ex-Beatle.

Un reencuentro histórico

Uno de los grandes atractivos del disco es “Home to Us”, el primer dueto oficial entre Paul McCartney y Ringo Starr. La canción, en la que Ringo también toca la batería, representa un momento emotivo entre los dos Beatles supervivientes. McCartney ha contado que la idea surgió de forma natural y que terminaron compartiendo voces de manera alternada, algo que nunca habían hecho antes.

El álbum cuenta con 14 canciones, producido principalmente por Andrew Watt. McCartney toca casi todos los instrumentos, grabado en gran parte en su estudio casero de Sussex. Entre los temas destacan “As You Lie There”, “Lost Horizon”, “Ripples in a Pond”, “We Two”, “Come Inside” y “Momma Gets By”.

Recepción entusiasta

Las primeras críticas son mayoritariamente positivas. El Metacritic ronda los 87/100, y publicaciones como Rolling Stone lo han calificado como una “obra maestra de su carrera tardía”, destacando su calidez, honestidad y calidad melódica. Otros medios lo comparan favorablemente con lo mejor de sus trabajos de las últimas décadas.

“Es McCartney mirando hacia atrás con esplendor”, resume una reseña. El álbum mezcla nostalgia beatle-esque con toques frescos, sin sonar a repetición.

Con The Boys of Dungeon Lane, Paul McCartney no solo entrega nuevo material: regala a sus fans una ventana íntima a los recuerdos que forjaron al hombre detrás de la leyenda. A sus 83 años, Sir Paul sigue escribiendo capítulos inolvidables de su historia.

¿Ya lo escuchaste? El disco ya está disponible en todas las plataformas.

La encargada del régimen chavista, Delcy Rodríguez, convocó este jueves desde el estado Anzoátegui a los migrantes venezolanos a regresar al país, asegurando que «Venezuela los necesita».

Monitoreamos

«Es hora de que regresen a su patria, es hora de que regresen a Venezuela», dijo Rodríguez, quien afirmó que los migrantes venezolanos enfrentaron en otros países «xenofobia, depravación laboral», sin mencionar la responsabilidad directa del régimen en provocar la mayor crisis migratoria de la historia de América Latina, con más de 9 millones de venezolanos expulsados de su país.

La jerarca chavista anunció el lanzamiento del portal Venezuela Renace, orientado especialmente a jóvenes migrantes, y aseguró que el país los recibirá con «una tierra que los va a abrazar, un cielo que los va a cobijar y una familia que los va a abrazar».

Copycat

La encargada de Trump, ha copiado exactamente el llamado de María Corina Machado a los migrantes venezolanos para que regresen a casa, el cual se ha convertido en uno de los ejes centrales de su discurso ante la diáspora.

Lejos de ser una frase aislada, la líder opositora lo ha reiterado de manera consistente durante su gira internacional de 2025-2026, en países como España, Panamá, Estados Unidos y Chile. Con expresiones como “hoy comienza el camino de regreso a casa”, “pronto todos vamos a volver” o “vuelvan a reconstruir Venezuela”, Machado ha convertido el retorno voluntario y digno en un mensaje de esperanza condicionado a la recuperación de la democracia y la libertad en el país.

A continuación extractos de la entrevista a Nicolás Maduro Guerra realizada por Marian Blasberg y publicada en el diario ABC de España, un vistazo a la mente del primogénito del ahora detenido Nicolás Maduro Moros.

Nicolás Maduro Guerra, de 35 años, el único hijo de Maduro, también está acusado de narcotráfico por el Departamento de Justicia de Donald Trump. Nicolasito, como lo llaman los venezolanos, fue tratado durante mucho tiempo como ‘príncipe’, como heredero de un presidente que se mantuvo en el poder a través de elecciones fraudulentas y una tremenda represión contra los opositores. Ahora está en otra etapa, dice Maduro Guerra, centrado en defender a su padre. Nos recibe en Caracas, en el octavo piso de una torre de oficinas, en cuyos pasillos hay numerosos guardias de seguridad.

XLSemanal. Señor Maduro, ¿cómo se encuentra?

Nicolás Maduro Guerra. La respuesta automática sería: bien. Pero, en realidad, llevo muchas cosas dentro. Intento mantener la calma, estar a la altura de mi responsabilidad y seguir luchando por el chavismo y nuestra revolución, pero no me resulta tan fácil.

XL. ¿Qué es lo más difícil?

N.M.G. Imaginar a mi padre en prisión. Cuando como, me ducho o estoy sentado en alguna reunión, me pregunto cómo estará.

XL. ¿Y cómo está?

N.M.G. También aquí la respuesta automática sería: bien. Pero, naturalmente, estoy preocupado, sobre todo por su salud. Mi padre siempre se alimentó de manera muy sana. Mucha verdura, poco azúcar. Ahora consume sobre todo carbohidratos, alimentos ultraprocesados, demasiada sal. Por teléfono intenta transmitirnos fortaleza. «Mirad hacia delante», dice. «No dejéis que nadie os robe la felicidad».

XL. ¿Cómo es posible que las fuerzas especiales cubanas encargadas de proteger a su padre no abatieran a un solo soldado estadounidense?

N.M.G. No tengo una respuesta.

XL. ¿Qué sospecha?

N.M.G. Es difícil decirlo; todavía se está investigando. Lo cierto es que utilizaron tecnologías que nunca habíamos visto aquí. Yo, Nicolás Ernesto, subestimé sus capacidades. Y, al mismo tiempo, sobrestimé de lo que nosotros éramos capaces. Aunque sabíamos que en caso de ataque no tendríamos control del espacio aéreo, vivirlo es otra cosa. Tendríamos que haber hecho más para proteger a mi padre. En ese sentido, fracasamos.

XL. Poco después de la detención, Donald Trump declaró que, a partir de entonces, él gobernaría su país.

N.M.G. No se preocupe: todo lo que está ocurriendo ahora responde a una iniciativa nuestra. La ley de amnistía, la apertura del sector petrolero… Nuestro principal socio petrolero son los Estados Unidos. Siempre lo han sido. Yo nunca he quemado una bandera estadounidense. Ahora hemos sido atacados y debemos encontrar una forma de estabilizar el país. A veces hay que dar un paso atrás para luego poder dar un salto hacia delante.

XL. Desde fuera da la impresión de que hacen estas concesiones, sobre todo, para mantenerse en el poder.

N.M.G. Venezuela ya no soporta más sanciones. Podemos tener diferencias ideológicas, debatir sobre distintos modelos económicos o sociales, pero, como país situado en el norte de Sudamérica, nuestros socios naturales están en Europa y en Estados Unidos. Necesitamos a Occidente para desarrollarnos.

XL. Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, pidió a los venezolanos que huyeron al extranjero que regresaran y perdonaran. ¿A qué se refería?

N.M.G. Su hermana, la presidenta Delcy, también lo dijo cuando firmó la ley de amnistía: debemos perdonar. Y también debemos aceptar las peticiones de perdón. Para mí eso también vale: perdonaré a todos los responsables de lo ocurrido el 3 de enero. ¿Cuándo ocurrirá? No lo sé, pero en mi corazón no hay odio ni rencor. Mi padre sabía a qué se exponía.

XL. ¿Es posible que Jorge Rodríguez estuviera aludiendo a las elecciones presidenciales supuestamente robadas? ¿O a la violencia con la que el Estado reprimió después a los manifestantes?

N.M.G. Muchos de los venezolanos que se marcharon al exilio son embajadores del apocalipsis. Se dejaron intoxicar por los medios internacionales. Pero no me malinterprete: sí hubo momentos muy duros, errores que cometimos, excesos por los que, como chavismo, debemos pedir perdón. La responsabilidad de dar el primer paso nos corresponde a nosotros.

XL. ¿A qué se refiere exactamente con «excesos»?

N.M.G. Por ejemplo, a la actuación de la Policía. O de la Justicia, que no siempre garantizó procesos justos. El derecho a la defensa. Eso es muy grave.

Lea la entrevista completa siguiendo este enlace al ABC

La convocatoria de elecciones ha dejado de ser el principal desafío de la política española, siendo muy importante, porque el mayor problema es que al frente del Gobierno continua una persona lastrada por numerosos casos de corrupción en el partido, en la administración y en su ámbito particular. Sánchez debería haber dimitido hace tiempo y tras la imputación del principal inspirador de su mandato, Zapatero, deshonra el cargo que ocupa y desprestigia la vida pública.

Editorial ABC

Sánchez llegó a La Moncloa invocando una exigencia moral. La moción de censura de 2018 contra Rajoy se articuló sobre una frase del juez De Prada incluida en la sentencia de la Gürtel que afirmaba que el PP se había convertido en un «auténtico y eficaz sistema de corrupción institucional».

Aquella formulación no fue un mero razonamiento jurídico. Se convirtió en el detonante que permitió al entonces líder socialista construir un discurso de deslegitimación moral del Gobierno del PP y alcanzar la presidencia. Años antes, en el debate electoral de 2015, el propio Sánchez había dirigido a Rajoy otra frase que quedó grabada en la memoria política española: «Usted no es un hombre decente». Esa fue la vara de medir con la que el hoy presidente exigió responsabilidades a sus adversarios. Y es esa misma vara la que hoy se vuelve inevitablemente contra él. Todo lo que achacó a Rajoy no es nada comparado con las investigaciones de corrupción que afectan a su hermano y a la Diputación de Badajoz, a su esposa y al aparato presidencial de Moncloa, a Ábalos como su primer secretario de Organización, a Cerdán como su segundo secretario de Organización, al exfiscal general del Estado condenado, a los rescates de la SEPI, a dirigentes del PSOE como Leire o Zarrías, a la extorsión a jueces y agentes de la autoridad, a las sospechosas relaciones con Venezuela, y finalmente a todo lo que ha tocado el expresidente Zapatero. Nunca antes y en tan poco tiempo se creó una telaraña de tramas corruptas simultáneas y emparejadas, con la desgraciada coincidencia de una similitud entre los cabecillas de cada red: ninguno tenía una persona interpuesta entre ellos y el presidente del Gobierno, Sánchez era el jefe directo de todos ellos. La acumulación de casos coincidentes y parejos viene a significar que políticamente toda esa corrupción, por recurrente, señala a Pedro Sánchez como responsable último. Nunca nadie manchado con tantas señales de corrupción se había mantenido al frente del Gobierno democrático de manera empecinada, con el apoyo deshonroso, por cierto, de sus socios parlamentarios, a los que les ha venido bien el plan socialista para desmontar, de paso, los resortes que unen y protegen a los españoles.

Porque la realidad ya no admite compartimentos estancos. La entrada de la UCO en la sede del PSOE marca un salto cualitativo. Ferraz ha dejado de ser el escenario desde el que el Gobierno se defendía políticamente para convertirse en objeto directo de diligencias judiciales. El auto del juez Santiago Pedraz describe una investigación por presuntos delitos de organización criminal, cohecho, revelación de secretos, tráfico de influencias, falsedad documental y actuaciones contra las instituciones del Estado.

La tesis central ya no puede despacharse como una exageración de la oposición. Todos los caminos políticos conducen a los círculos más cercanos al presidente. La investigación judicial sostiene que determinadas actuaciones tenían como finalidad «desestabilizar» procedimientos judiciales que afectaban al PSOE y al Gobierno. El propio auto recoge reuniones celebradas en Ferraz y atribuye a Santos Cerdán un papel de dirección y coordinación política que alcanza a la SEPI. También menciona presuntos pagos articulados mediante sociedades interpuestas y cargos del partido. Todo ello deberá ser acreditado judicialmente. Pero la responsabilidad política no puede esperar eternamente a una sentencia firme cuando el deterioro institucional es tan evidente. La acumulación de sumarios, imputaciones y diligencias judiciales compromete políticamente al presidente del Gobierno

Sánchez insiste en que no convocará elecciones por «interés partidista». La afirmación resulta difícilmente sostenible en quien adelantó las generales de 2023 por puro cálculo político. La apelación actual a la estabilidad no es un ejercicio de responsabilidad institucional, sino una estrategia de supervivencia. En un Estado de derecho, corresponde a los tribunales determinar culpabilidades. Pero la responsabilidad política sí alcanza al presidente que nombró, protegió y sostuvo a quienes hoy aparecen en el centro de las investigaciones. La degradación institucional ya es demasiado profunda. España no puede acostumbrarse a convivir con un Gobierno permanentemente rodeado de diligencias judiciales, autos, registros y sospechas sobre interferencias en investigaciones policiales y judiciales. Sánchez utilizó en 2018 la corrupción como fundamento moral para desalojar al PP del poder. Esa misma exigencia democrática le obliga hoy a asumir que su autoridad política está exhausta y terriblemente contaminada. Cuando toda la corrupción acaba conduciendo al mismo núcleo de poder, el problema deja de ser únicamente judicial. Es, sobre todo, un problema de legitimidad política.

La diputada chavista Iris Varela reconoció públicamente que la cúpula del régimen no contempla realizar elecciones presidenciales mientras Delcy Rodríguez permanezca al frente del poder tras la caída de Nicolás Maduro, actualmente preso en Estados Unidos.

La Patilla

Durante una declaración en un podcast, Varela aseguró que Maduro es un “prisionero de guerra” y calificó el proceso judicial en su contra como “un juicio montado”. Según afirmó, el eventual regreso del exmandatario dependería del “tablero geopolítico”.

Sin embargo, la dirigente chavista dejó clara la línea interna del régimen sobre el control del poder. “Vamos a cuidarle la silla”, expresó al recordar una frase de Aristóbulo Istúriz, antes de afirmar que la única figura autorizada para ocupar Miraflores es Delcy Rodríguez.

“Ahí no se va a sentar otro que no sea Delcy mientras tanto”, sostuvo Varela, en una declaración que deja al descubierto cómo el chavismo cierra filas alrededor de la actual sucesora de Maduro.

Además, la exministra lanzó un mensaje directo a la oposición al descartar cualquier posibilidad de elecciones presidenciales en el corto plazo. “Olvídense que aquí va a haber elecciones presidenciales”, afirmó.

La investigación abierta en la Audiencia Nacional sobre la presunta red impulsada desde el entorno del PSOE para recopilar información comprometedora contra jueces, fiscales, mandos policiales y adversarios políticos acerca cada vez más el foco judicial al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Distintas fuentes jurídicas consideran que, a medida que avance la instrucción dirigida por el juez Santiago Pedraz, resultará difícil evitar su citación al menos como testigo.

La Gaceta de la Iberosfera

El nombre de Sánchez aparece de forma recurrente en el auto con el que el magistrado avaló los registros practicados por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, acordó requerimientos de información e imputó a varios de los principales responsables de la trama. La investigación se encuentra todavía en una fase inicial, pero ya apunta a una estructura organizada que, según los indicios recogidos por el juez, habría operado con apoyo logístico y económico del propio PSOE.

La situación contrasta con las declaraciones realizadas por Sánchez cuando fue preguntado directamente sobre Leire Díez. Entonces respondió: «Que me conste a mí, desde luego que no«, negando que actuara para el partido y amparándose en una fórmula que ahora vuelve a cobrar relevancia a la luz de los avances de la investigación.

Las referencias al «uno»

Uno de los elementos que más interés despierta entre los investigadores son las continuas referencias al «uno«, «one«, «jefe» o «superjefe» que aparecen en los dispositivos electrónicos intervenidos a Leire Díez, al empresario Antxon Alonso y a otros integrantes del entramado.

Según la investigación, los miembros del grupo trasladaban a sus interlocutores que el entonces secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, les aseguraba que Pedro Sánchez conocía las actuaciones que estaban desarrollando. Los mensajes y conversaciones incorporados a la causa apuntan a que la protección del presidente y de su entorno constituía uno de los principales objetivos de la operación.

Las pesquisas se apoyan en el análisis de teléfonos móviles, ordenadores y otros dispositivos incautados durante los registros. Fuentes cercanas al caso sostienen que las referencias al máximo responsable político son más numerosas de las que han trascendido hasta ahora en las resoluciones judiciales.

El entorno más próximo de Sánchez

Otro de los aspectos que sitúan al presidente en una posición delicada es la aparición de personas pertenecientes a su círculo de máxima confianza.

El juez menciona en sus resoluciones a Juanma Serrano, antiguo jefe de gabinete de Sánchez, y a Juan Francisco Serrano, ambos vinculados al entorno de Santos Cerdán. El instructor considera que existen indicios de colaboración con los investigados y deja abierta la puerta a determinar posteriormente su eventual responsabilidad penal.

También figura en la investigación el exdirector de Comunicación del PSOE, Ion Antolín.

La presencia de personas que ocuparon puestos estratégicos en el núcleo político de Sánchez dificulta la tesis impulsada desde Moncloa y Ferraz para presentar el caso como una actuación limitada exclusivamente a Santos Cerdán.

Ferraz como centro de operaciones

La investigación también pone el foco sobre el propio PSOE. Según los indicios recogidos por el magistrado, el partido habría proporcionado soporte estructural y logístico a las actividades del grupo investigado.

Además de sufragar determinadas actuaciones, dos trabajadoras de la Secretaría de Organización habrían colaborado en la gestión de desplazamientos y alojamientos. La sede nacional del PSOE en la calle Ferraz también habría servido para celebrar más de una veintena de reuniones vinculadas a las actividades bajo sospecha.

La UCO permaneció durante cerca de doce horas en la sede socialista esta semana recopilando documentación. Entre los requerimientos realizados figura la entrega íntegra de los programas de cumplimiento normativo y de prevención de delitos correspondientes a 2024 y 2025, así como la identificación de los responsables encargados de supervisarlos.

La eficacia o inexistencia de esos controles resulta especialmente relevante, ya que podría abrir la puerta a una eventual imputación del PSOE como persona jurídica.

La protección de la familia del presidente

El auto judicial sostiene que una de las prioridades de la organización era neutralizar investigaciones que afectaban al entorno más cercano del presidente del Gobierno, especialmente aquellas relacionadas con su familia.

Esa motivación aparece como uno de los elementos centrales de la investigación y constituye otro de los argumentos que llevan a diversos juristas a considerar probable una futura declaración de Sánchez en la causa.

En caso de ser citado como testigo, el presidente podría acogerse a la posibilidad de responder por escrito debido a su condición institucional. La Audiencia Nacional tampoco puede investigarle directamente al estar aforado ante el Tribunal Supremo.

María Corina, Edmundo González Urrutia, Plataforma Unitaria y Alianza Con Vzla suscribieron en Ciudad de Panamá el llamado “Manifiesto de Panamá”, un documento con el que plantean una ruta política para la restauración de la democracia en Venezuela y la construcción de un Gran Acuerdo Nacional.

Vente Venezuela

El texto sostiene que Venezuela vive la hora decisiva de su historia republicana y reivindica el resultado del 28 de julio de 2024, cuando, según el comunicado, la voluntad soberana expresada de manera incontestable por el pueblo consagró la elección de Edmundo González Urrutia.

Las fuerzas reunidas en Panamá señalaron que actuarán bajo el liderazgo de María Corina Machado, Edmundo González Urrutia y las fuerzas democráticas unificadas para impulsar una transición democrática “con sentido de urgencia, firmeza, inteligencia y cohesión histórica”.

El documento indica que María Corina Machado convocó el encuentro y que las organizaciones participantes asumieron el compromiso de traducir la soberanía popular en una ruta concreta, ordenada y efectiva hacia la libertad.

El manifiesto también expresa respaldo al Plan de Tres Fases propuesto por el Gobierno de los Estados Unidos, y anunciado por el Secretario de Estado Marco Rubio, al que califican como un marco estratégico esencial para la recuperación de la democracia en Venezuela.

La propuesta plantea dos procesos simultáneos: una negociación política seria, firme y responsable con el régimen interino y la construcción de un Gran Acuerdo Nacional para la Recuperación de la República.

Según el texto, las negociaciones serán lideradas por María Corina Machado “en su rol de conductora del proceso democrático del país”, en articulación con la Plataforma Unitaria Democrática y organizaciones de la sociedad civil.

Entre las medidas planteadas para crear un ambiente político favorable, el documento menciona la liberación plena de los presos políticos, civiles y militares, el retorno seguro de los exiliados por razones políticas y la normalización del espacio cívico y político, incluyendo el desmantelamiento del aparato represivo, y de los grupos armados, ilegales o terroristas.

Asimismo, propone la realización de una elección presidencial libre, transparente y soberana, para lo cual consideran necesaria la designación previa de un nuevo Consejo Nacional Electoral y la publicación de un cronograma electoral viable y verificable.

Gran Acuerdo Nacional

En paralelo, el manifiesto convoca a ciudadanos, partidos, gremios, sindicatos, iglesias, universidades, organizaciones sociales y venezolanos dentro y fuera del país a incorporarse a un Gran Acuerdo Nacional que sirva de base para “la gobernabilidad democrática, el crecimiento económico sostenido, la prosperidad compartida y el reencuentro nacional”.

“La transición democrática nos exige unidad y visión de Estado”, señala el documento. “Esa unidad de la nación no es una consigna: es un compromiso, un modo de obrar, una responsabilidad y la herramienta más poderosa al servicio de la libertad”.

El texto concluye proclamando el “Manifiesto de Panamá” como “el comienzo de una nueva y definitiva recuperación de la República libre y democrática”.

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