Armando Esteban Quito

Nicolás Maduro dijo en una entrevista de Año Nuevo que su país está dispuesto a recibir inversión estadounidense en su sector petrolero, coordinarse en la lucha contra el narcotráfico y mantener conversaciones serias con Estados Unidos.

Reuters

«Tenemos que empezar a hablar en serio, con los hechos en la mano», dijo Maduro en su entrevista anual con un periodista español, publicada originalmente en el diario mexicano La Jornada y transmitida por la televisión estatal venezolana el día de Año Nuevo.

«Si quieren hablar seriamente de un acuerdo para combatir el narcotráfico, estamos listos… Si quieren el petróleo de Venezuela, Venezuela está lista para aceptar inversiones estadounidenses como las de Chevron , cuándo, dónde y cómo quieran hacerlas.»

Los comentarios hacen eco de declaraciones anteriores de Maduro sobre su voluntad de dialogar con Donald Trump, incluso cuando el presidente estadounidense ha aumentado la presión sobre Maduro, incluyendo sanciones ampliadas, una mayor presencia militar estadounidense en la región y más de dos docenas de ataques a buques presuntamente involucrados en el tráfico de drogas en el Océano Pacífico y el Mar Caribe.

Maduro dijo que la presión es un esfuerzo para ganar el control de los vastos recursos naturales de Venezuela.

«¿Cuál es el objetivo de Estados Unidos? Ya lo han dicho», dijo Maduro en la entrevista. «Acaparar todo el petróleo de Venezuela… el oro, las tierras raras».

Trump dijo esta semana que las fuerzas estadounidenses atacaron un muelle en Venezuela utilizado para cargar drogas, pero no dio detalles de su ubicación. Maduro no confirmó el ataque en la entrevista, pero dijo que podría discutir el tema en los próximos días

«Lo que puedo decir es que nuestro sistema defensivo nacional, que combina las fuerzas populares, militares y policiales, ha garantizado y garantizará la integridad territorial (y) la paz del país», dijo Maduro.

Un blog vinculado al partido gobernante de Venezuela informó esta semana que el ataque se produjo en una estrecha franja costera de la península de La Guajira. Reuters no pudo verificar la información de forma independiente.

Maduro siempre ha negado las acusaciones estadounidenses de gobernar un narcoestado. Afirmó que la cocaína que se contrabandea en la región proviene de la vecina Colombia y que Venezuela tiene el modelo perfecto para combatir el narcotráfico.

Las sanciones estadounidenses y las recientes confiscaciones de petroleros han reducido a la mitad la tasa normal de exportaciones de petróleo de Venezuela, aunque la importante petrolera estadounidense Chevron, que tiene una licencia especial de Estados Unidos para exportar petróleo venezolano, ha seguido exportando.

Se prevé que los flujos de divisas hacia el sector privado venezolano disminuyan debido a la reducción de las exportaciones petroleras, lo que avivará la inflación y agravará las ya difíciles condiciones económicas de los venezolanos. El bolívar se depreció un 83 % durante 2025.

Los bonos internacionales en mora de Venezuela se negocian a niveles muy preocupantes, aunque su precio prácticamente se ha duplicado desde que Trump asumió el cargo en enero de 2025, impulsado por las esperanzas de un cambio de gobierno.

Un sismo de magnitud 6,5 en la escala Richter se registró este viernes en México a las 7.58 hora local (13.58 GMT), según informó el Servicio Sismológico Nacional (SSN).

EFE

El sismo tuvo su epicentro frente a las costas del sureño estado de Guerrero, en el Pacífico, pero sus efectos se detectaron en varias ciudades del país, incluida la capital mexicana, aunque aún no se reportan daños materiales o pérdidas humanas.

De acuerdo con el SSN, el sismo fue considerado como «severo» y avisó que se mantiene monitoreo en las zonas donde fue percibido.

Por su parte, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, señaló durante su conferencia de prensa matutina que habló con la gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado, “y están citando al Consejo de Protección Civil y hasta ahora parece que no hay daños graves”.

La mandataria precisó que, en el caso de la Ciudad de México, en un primer sobrevuelo que hicieron helicópteros como protocolo “se informa que tampoco hay daños”.

En tanto, la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle informó a través de sus redes sociales que el movimiento telúrico se sintió fuerte en varias zonas de Veracruz y que Protección Civil estatal se encuentra evaluando el territorio.

Mientras que la coordinación de Protección Civil estatal precisó que el sismo se percibió en las regiones de Tres Valles, Córdoba, Los Tuxtlas, Xalapa, Orizaba, Huatusco y Coatzacoalcos.

“Al momento no se reportan afectaciones en infraestructura estratégica y las fuerzas de tarea continúan realizando recorridos de verificación de manera coordinada”, señaló.

«Uy está temblando»

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo interrumpió por varios minutos su conferencia mañanera de hoy debido al sismo de magnitud 6.5 que ocurrió esta mañana con epicentro en San Marcos, Guerrero, y que se percibió de forma significativa en la Ciudad de México.

El sismo ocurrió alrededor de las 07:58 horas, cuando la mandataria anunció que la próxima semana presentará un plan para ampliar la inversión nacional, que estará a cargo de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Al escuchar la alerta sísmica, la mandataria exclamó: “Uy, está temblando” y le pidió a los periodistas y trabajadores del gobierno actuar con tranquilidad y desalojar el recinto.

Sheinbaum salió del Salón de Tesorería sin contar con algún resguardo en especial y al mismo tiempo que los periodistas y trabajadores presentes, incluso le dio el paso a algunas de las comunicadoras con las que coincidió en la puerta del recinto.

El presidente colombiano, Gustavo Petro, afirmó este viernes que un misil cayó en la región de la Alta Guajira venezolana, en medio de la incertidumbre sobre un presunto ataque terrestre de Estados Unidos en Venezuela en diciembre que no ha sido confirmado ni desmentido por ninguno de esos dos países.

EFE

Petro mencionó el ataque en un largo mensaje publicado en X en el que habló de narcotráfico, la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y los ataques de EEUU a supuestos narcotraficantes en el Caribe.

«El misil que cayó en la Alta Guajira no hace el mismo daño en la producción de cocaína que si somos capaces de sustituir cultivos en Colombia y ampliar el comercio legal entre nuestros países», dijo el mandatario, que no dio más detalles sobre este tema.

La Alta Guajira está ubicada en el estado venezolano de Zulia, en la frontera con Colombia, y está poblada, principalmente, por indígenas de la comunidad Wayúu.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el lunes que su país había destruido una «gran instalación» del narcotráfico la semana pasada dentro de su campaña contra las drogas en Venezuela y el Caribe, aunque no especificó si el ataque se produjo dentro del territorio del país suramericano.

Posteriormente indicó que el ataque fue en un muelle, pero tampoco precisó la zona geográfica del bombardeo.

El lunes pasado, el New York Times informó que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos llevó a cabo un ataque con drones contra una instalación portuaria en Venezuela, aunque no confirmó el lugar preciso del bombardeo.

Por su parte, Nicolás Maduro señaló el jueves que el sistema defensivo nacional «garantiza la integridad territorial» de su país, al ser consultado sobre el presunto ataque terrestre de Estados Unidos, que no confirmó ni desmintió.

Petro manifestó hoy que «no se usará Colombia para invadir ningún pueblo hermano» mientras él «sea presidente».

«Creo que las mafias buscan la invasión y la quieren porque les ayuda a controlar más territorio y estado tanto en Colombia como en Venezuela y debemos destruirlas nosotros. Al Gobierno estadounidense, como el mundo sabe, le interesa el petróleo y no las vidas latinoamericanas a las que saca con violencia desde su país, después de haberlas atraído con el bloqueo», añadió.

En ese sentido, insistió en que las actividades de narcotráfico de la guerrilla del ELN están ayudando a que Estados Unidos invada Venezuela.

«Hablé por teléfono varias veces con Maduro, para coordinar operaciones contra las mafias en la frontera; la mayor parte del gobierno venezolano está dispuesto a esa coordinación y se han logrado operaciones importantes. En ambos lados, el ELN compra funcionarios», explicó Petro.

Desde hace varias semanas, Trump ha advertido que, dentro de su campaña de presión contra la administración de Maduro —la cual ha implicado la destrucción de una treintena de embarcaciones supuestamente cargadas con drogas y la muerte de más de 100 de sus ocupantes—, Washington comenzaría a atacar objetivos en tierra.

Las tensiones escalaron tras el anuncio de la administración estadounidense sobre un bloqueo a los buques petroleros sancionados que se trasladen desde y hacia el país caribeño, sumado a la reciente confiscación de dos embarcaciones que transportaban crudo venezolano.

Pantone, el instituto de los autodenominados expertos del color, ha hecho la predicción del “color del año” desde 1999.

NY Times

Y su elección para lo que todo el mundo vestirá, deseará, comerá y consumirá en 2026: Cloud Dancer, cuyo nombre oficial es PANTONE 11-4201.

Blanco.

En cualquier caso, es un nombre bastante elegante para… el blanco.

O “un símbolo de influencia tranquilizadora en una sociedad frenética”, así como “un lienzo en blanco” con el que todos podemos empezar de nuevo.

«El Pantone Color of the Year 2026, PANTONE 11-4201 Cloud Dancer es un color estructural clave cuya versatilidad proporciona un marco para el espectro cromático, permitiendo que todos los colores brillen», afirma Pantone.

En un mundo en el que el color se ha convertido en sinónimo de expresión personal, esta tonalidad puede adaptarse, armonizar y crear contraste, aportando una sensación de ligereza a todas las aplicaciones de productos y entornos, ya sea de forma individual o combinada con otras tonalidades.

El presidente estadounidense Donald Trump reveló el 26 de diciembre pasado un presunto primer ataque en Venezuela durante una entrevista con su amigo, el millonario John Catsimatidis, y, días después, confirmó su anuncio durante una reunión con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu.

BBC

Reportes posteriores de la cadena CNN y el diario The New York Times aseguraron que la agencia de inteligencia de Estados Unidos, la CIA, confirmó que el ataque se llevó a cabo con un dron.

Ni Maduro ni otros miembros de su gobierno se han referido al ataque reportado por Trump dentro de Venezuela.

«Ese puede ser un tema que quizás conversemos dentro de unos días», dijo este jueves Maduro al ser preguntado sobre los presuntos ataques militares estadounidenses en territorio venezolano en una entrevista con el periodista español Ignacio Ramonet transmitida por el canal VTV.

«Lo que sí te puedo decir es que el sistema defensivo nacional, que combina la fuerza popular, militar, policial, ha garantizado y garantiza la integridad territorial, la paz del país y el uso y disfrute de todo nuestro territorio», añadió.

Maduro dijo estar abierto a conversar «seriamente» con Estados Unidos sobre acuerdos petroleros, migratorios y de combate al tráfico de drogas.

Durante semanas, Trump había advertido que los ataques a objetivos terrestres en el país suramericano ocurrirían «pronto» y serían «más fáciles» que bombardear lanchas cargadas con droga en el Caribe.

Trump ordenó en agosto un despliegue sin precedentes de las fuerzas armadas y navales de Estados Unidos en el Mar Caribe para detener el envío de drogas a su país. Ese despliegue incluye miles de tropas, decenas de aviones caza y buques de guerra, entre ellos el portaaviones más grande y poderoso del mundo, el USS Gerald Ford.

Esas fuerzas han atacado a 35 lanchas y han matado a más de un centenar de sus tripulantes en las costas del norte de Venezuela y el Océano Pacífico, según el Departamento de Guerra liderado por Pete Hegseth.

Estados Unidos dijo haber eliminado 5 embarcaciones y matado a 8 tripulantes entre el 30 y el 31 de diciembre.

La presión militar de Estados Unidos contra Maduro, a quien el secretario de Estado Marco Rubio denomina como un gobernante «ilegítimo», también incluye sanciones individuales contra familiares y miembros del círculo cercano al poder político en Caracas, así como decomisos de petroleros que formarían parte de una flota fantasma con que Venezuela buscaría evadir sanciones económicas.

Tres pescadores descansaban bajo un techo de palmas de coco en la tarde del pasado 18 de diciembre cuando un estruendo hizo retumbar la tierra poco después de las 5 de la tarde en la comunidad de Poolosü, en la parroquia Alta Guajira del municipio venezolano de Guajira, a las orillas del Golfo de Venezuela.

BBC

Inquietos y espantados, se acercaron a una especie de choza donde solían guardar redes de pesca y otros instrumentos que utilizan para su faena. De golpe, había sido destrozada. «Creíamos que era un rayo», dijo a BBC Mundo uno de los testigos del hecho.

Según aseguran, encontraron restos que les llevaron a pensar que no fue un acto de la naturaleza y constataron que el epicentro de la presunta explosión era otra estructura cercana hecha con madera y hojas de palma que se usaba como almacén.

Los reportes sobre la explosión en el municipio de Guajira han llevado a que tanto dentro como fuera de Venezuela se especulara sobre si se trató de una acción estadounidense, después de que el presidente Donald Trump asegurara hace unos días que su país había realizado un primer ataque en territorio venezolano.

«El olor a pólvora era fuerte», dijo uno de los testigos del grupo indígena wayuu que puebla mayoritariamente esa localidad del estado occidental de Zulia, fronterizo con Colombia, quien pidió reservar su identidad por temor a represalias.

«Encontramos pedazos de metal con palabras en inglés», aseguró el testigo, miembro de una comunidad que habla mayoritariamente wayuunaiki, la lengua propia de los wayuu, y algo de castellano.

BBC Mundo pudo constatar que la escena permanece en un estado similar a la descrita por los pescadores: árboles y ramas rotos; palmas desparramadas en un radio de 30 metros; y la estructura en el suelo, con el mar a unos pocos pasos de distancia.

También permanecen esparcidos en la arena esquirlas y restos metálicos grises de lo que los locales especulan podrían ser partes de un presunto explosivo.

«Pude sentir el fuerte impacto, pero no sabíamos de dónde venía», añadió otro de los pescadores sobre lo desorientados que quedaron tras sentir la explosión.

Una información publicada el pasado 30 de diciembre por la cadena estadounidense NBC informó que dos testigos de la comunidad wayuu en esa región del noroeste venezolano describieron como «misteriosa» y «sin explicaciones» una explosión ocurrida el 18 de diciembre en ese poblado costero.

NBC aclaró que no pudo establecer un vínculo entre ese estallido y el anuncio del presidente estadounidense Donald Trump sobre un primer ataque de las fuerzas militares estadounidenses en suelo venezolano que causó «una gran explosión» en un área portuaria.

Según Trump, en la zona atacada se cargaban lanchas con droga.

Imágenes difundidas por NBC mostraron lo que parecen ser fragmentos grises de un misil cerca de la costa en la Alta Guajira, grabados con numeraciones y la palabra «warning», que traduce al español como «advertencia».

Una de las fuentes dijo al medio estadounidense que el estallido fue tan fuerte que varios integrantes de su familia quedaron sordos durante algunas horas.

Sobrevuelo y despliegue militar en Poolosü

Aviones Sukhoi de la Fuerza Aérea venezolana sobrevolaron la Guajira al día siguiente de que ocurriera la presunta explosión, el viernes 19 de diciembre, dijeron a BBC Mundo testigos y pobladores de Poolosü. También hubo un despliegue terrestre de militares que recabaron evidencias, señalaron los mismos testigos.

Agentes de organismos de inteligencia y del Ejército venezolano se mantuvieron en el lugar costeño durante tres días, precisaron. El lugar presuntamente impactado está a unos pocos minutos de distancia de una sede de la Guardia Nacional Bolivariana ubicada en el poblado de Cojoro, y a pocos kilómetros de dos batallones del Ejército.

Desde entonces, los pescadores de la zona expresan temor de salir a sus faenas. Llevan alrededor de un mes pescando cerca de las orillas, pues describen como «tensa» la situación en alta mar. Dicen que temen nuevos ataques en las orillas.

Los testigos de la presunta explosión del 18 de diciembre en las costas de Poolosü dijeron haber querido que la prensa se enterara enseguida del hecho, pero el acceso a la zona es complejo no sólo por el estado del terreno, sino por el control armado que ejercen grupos irregulares y carteles del narcotráfico en ese lugar en la Alta Guajira.

Habitantes de ese poblado de la Guajira venezolana aseguraron que el lugar se había convertido «hace meses» en un puerto de embarque de narcóticos que operan bajo la vigilancia del Clan del Golfo y de organizaciones delincuenciales de México.

Estos grupos criminales vigilan «de cerca» que nadie tenga acceso libre al lugar, pues son visibles botes de mayor tamaño y con mejores motores que las embarcaciones tradicionales de pesca, posiblemente vinculados a actividades ilícitas.

Las autoridades venezolanas aseguraron a los residentes que el ataque del 18 de diciembre había sido realizado por ellos en su lucha por el narcotráfico, pero los lugareños dudan de esa versión.

Los pobladores de Poolosü afirmaron que militares de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana ha estado haciendo más preguntas que compartiendo certezas.

«Aquí ha estado el Ejército haciendo preguntas a todos los que trabajamos en la pesca y se llevaron todas las pruebas como si investigaran, por eso creemos que ellos no fueron los del ataque», dijo una mujer que aseguró haber escuchado el estallido.

Una primera polémica en una empresa de Maracaibo

Las afirmaciones del presidente Trump sobre el inicio de ataques terrestres en Venezuela avivaron la semana pasada las especulaciones sobre si la explosión había ocurrido efectivamente, así como cuándo y dónde, y si era posible que se refiriera al incendio ocurrido la madrugada del 24 de diciembre en una compañía de productos químicos en el municipio San Francisco, en el estado Zulia, cerca de su capital, Maracaibo.

Primazol, dedicada a la importación de insumos químicos para laboratorios farmacéuticos, nutrición animal, alimentos y bebidas, descartó los rumores de que sus instalaciones habían sido atacadas y atribuyó el siniestro a una falla en su cableado eléctrico.

La empresa, ubicada a unos 7 kilómetros de la costa occidental del Lago de Maracaibo, uno de los más extensos de América, con acceso al Golfo de Venezuela y al Mar Caribe, publicó videos de sus cámaras de seguridad para mostrar cómo comenzó el incendio en uno de sus almacenes y las labores de los bomberos.

Las especulaciones sobre la presunta vinculación de Primazol a operaciones del narcotráfico fueron atizadas un día después por el presidente colombiano Gustavo Petro, quien dio por hecho que «una fábrica» en la ciudad de Maracaibo servía a la guerrilla del ELN y fue objeto de un ataque de las fuerzas militares estadounidenses.

«Sabemos que Trump bombardeó una fábrica en Maracaibo. Tememos que allí mezclen la pasta de coca para hacer cocaína y aprovechen la ubicación en el lago de Maracaibo», escribió Petro el 30 de diciembre en su cuenta de X.

«Es simplemente el ELN. El ELN está permitiendo con su traqueteo y su dogma mental invadir Venezuela», añadió sobre esa organización guerrillera, con orígenes en los años 60 y a la que el antichavismo acusa de asociarse con el gobierno de Nicolás Maduro para negocios ilícitos como la minería ilegal en estados del sur del país.

Primazol contestó al mandatario de Colombia diciendo que no fabrican ni empacan «ningún tipo de narcóticos» y le pidió dejar de «estar mancillando nuestro nombre».

En las costas arenosas de Poolosü, quieren que «se sepa la verdad».

«Tenemos miedo en este lugar», confesó una de las testigos sobre el estruendo que truncó aquella tarde sosiega del mes pasado.

Imágenes exclusivas divulgadas por Telemundo revelaron fragmentos metálicos destruidos en la región de Alta Guajira, noroeste de Venezuela, cuyas características coinciden ampliamente con las de un misil AGM-114 Hellfire o su variante avanzada AGM-179 JAGM, usados por fuerzas estadounidenses.

La Patilla

Estos hallazgos surgen en medio de la escalada de la «Operación Lanza del Sur», la campaña militar de EEUU contra el narcotráfico en el hemisferio, que ha incluido ataques a embarcaciones y, por primera vez, objetivos terrestres en territorio venezolano.

Testigos indígenas de la comunidad Wayuu, en una zona controlada por grupos armados como el ELN y vinculada al tráfico de drogas, relataron a NBC News y Telemundo una potente explosión el 18 de diciembre de 2025 que destruyó una choza posiblemente usada como almacén.

Uno de los testigos mencionó haber oído días antes un ruido similar al de un dron. Aunque no se ha confirmado oficialmente el vínculo, estas descripciones coinciden con las declaraciones del presidente Donald Trump, quien aludió a una «gran explosión» en una instalación costera venezolana usada para cargar drogas en embarcaciones.

Las fotos obtenidas por Telemundo muestran: Fragmentos de metal fundido con marcas como «52» y otras inscripciones parciales.

Piezas que expertos en redes sociales y cuentas especializadas en aviación identifican como restos de un misil Hellfire o su «primo hermano» AGM-179 JAGM, un misil aire-tierra de precisión con alcance extendido (hasta 16 km o más).

El Hellfire es el misil estándar usado en drones MQ-9 Reaper y helicópteros estadounidenses, y ha sido empleado en operaciones recientes en el Caribe contra las «narcolanchas».

Fuentes como CNN y The New York Times reportaron que la CIA ejecutó un ataque con drones a principios de diciembre contra una instalación portuaria en la costa venezolana, marcando la primera operación conocida en suelo venezolano.

Un violinista que formó parte de la gira musical de Will Smith presentó una demanda civil en la que acusa al actor y rapero de acoso sexual, represalias y despido injustificado. Según la prensa estadounidense, el caso se encuentra actualmente en trámite en la Corte Superior del Condado de Los Ángeles.

Infobae

El demandante es Brian King Joseph, un violinista qué previamente ha participado en el programa America’s Got Talent. Según la demanda, Joseph fue contratado inicialmente por Will Smith en noviembre de 2024 para tocar en un show en San Diego y, posteriormente, fue invitado a sumarse a la gira “Based on a True Story: 2025”, así como a colaborar en un próximo álbum del artista.

De acuerdo con la denuncia revisada por Variety, Joseph comenzó a trabajar de manera más cercana con Smith a finales de 2024 y se integró formalmente a la primera etapa del tour en marzo de 2025.

El músico afirma que en ese período percibió un interés inapropiado por parte del actor, que describe como “grooming”. Según la demanda, Smith le habría dicho frases como: “Tú y yo tenemos una conexión tan especial que no tengo con nadie más”.

El incidente en el hotel de Las Vegas

El núcleo del caso se centra en un episodio ocurrido alrededor del 20 de marzo de 2025, cuando la gira se encontraba en Las Vegas. Joseph relata que, tras regresar a su habitación de hotel cerca de las 11 de la noche, descubrió que alguien había ingresado mientras él no estaba, pese a que no había señales de entrada forzada.

En el documento, el demandante precisa que ese día perdió su bolso personal por unas horas, artículo que fue encontrado y devuelto por el equipo de gestión. Afirma también que solo personas del equipo de Smith tenían acceso a las habitaciones.

Entre los objetos que Joseph dice haber encontrado había toallitas húmedas, una botella de cerveza, un arete, una mochila roja, medicamentos contra el VIH con el nombre de otra persona y documentos de alta hospitalaria pertenecientes a un desconocido.

Además, el violinista halló una nota manuscrita que decía: “Brian, volveré no más tarde de las 5:30, solo nosotros (corazón dibujado), Stone F”.

“Él temía que un individuo desconocido regresara pronto a su habitación para participar en actos sexuales con el demandante”, argumentó el texto judicial.

Joseph reportó el hecho a la seguridad del hotel, a representantes del artista y a la policía. Sin embargo, días después de haber denunciado ello, el violinista fue despedido.

Según su versión, un representante del entorno de Smith lo habría confrontado y acusado de haber mentido sobre lo ocurrido.

Aunque oficialmente se le habría dicho que la gira estaba “tomando una dirección diferente”, Joseph sostiene que esta explicación fue un pretexto. Según USA Today, otro violinista fue contratado rápidamente para ocupar su lugar, lo que, a juicio del demandante, refuerza la tesis de que su salida fue una represalia directa por haber denunciado el episodio.

El músico demanda a Will Smith y a su empresa, Treyball Studios Management, por acoso sexual, represalias, despido injustificado e intimidación.

En su demanda civil, Joseph alega haber sufrido pérdidas económicas significativas, así como estrés postraumático (PTSD) y otros daños psicológicos tras el despido. También sostiene que realizó inversiones financieras importantes en preparación para una gira que se extendía de julio a septiembre.

La acusación presentada el martes pasado no especifica públicamente el monto de la compensación solicitada, y delega que los daños sean determinados por un jurado.

Este viernes 2 de enero, el abogado de Will Smith, Allen B. Grodsky, declaró a USA Today y refutó la denuncia.

“Las acusaciones del señor Joseph sobre mi cliente son falsas, infundadas y temerarias. Lo negamos categóricamente, y utilizaremos todos los medios legales disponibles para abordar estas afirmaciones y garantizar que la verdad salga a la luz”, dijo.

Las fuerzas de seguridad del régimen de Venezuela incrementaron en los últimos meses la persecución contra estadounidenses en el país, en un momento de tensiones entre las naciones, impulsadas por la campaña de presión militar y económica de Estados Unidos contra la dictadura de Nicolás Maduro.

Infobae

De acuerdo con un funcionario estadounidense consultado por CNNal menos cinco ciudadanos estadounidenses permanecen arrestados en el país sudamericano, aunque la identidad de la mayoría sigue sin confirmarse de manera oficial.

La reciente serie de arrestos coincide con la intensificación de la campaña estadounidense que, desde hace cuatro meses, ha incluido el despliegue de una armada en el Caribeataques de la CIA a instalaciones portuarias venezolanas y el bloqueo de buques petroleros sancionados.

Este endurecimiento ha sido acompañado por sanciones dirigidas tanto a Maduro como a sus familiares cercanos, incrementando la presión diplomática y económica sobre Caracas.

Funcionarios de Washington sostienen que el patrón de detención de estadounidenses responde, en parte, a una estrategia de Caracas para elevar su capacidad de negociación en futuras rondas diplomáticas o como respuesta directa a las acciones estadounidenses. Esta táctica recuerda a la utilizada por Rusia, aliado de Venezuela, que ha retenido a estadounidenses en el pasado para obtener ventajas diplomáticas frente a EEUU.

La identidad y paradero de los estadounidenses detenidos en Venezuela continúan envueltos en incertidumbre. Entre los casos conocidos está el de James Luckey-Lange, un neoyorquino de 28 años cuya familia denunció su desaparición tras cruzar la frontera sur de Venezuela en diciembre.

De acuerdo con The New York TimesLuckey-Lange habría ingresado en Venezuela durante un viaje por Sudamérica, interesado en investigar la minería de oro en la región amazónica. No queda claro si contaba con la visa requerida para su estadía. Su familia reportó que los funcionarios estadounidenses no han proporcionado información sobre su situación.

Otros casos destacados son los de Aidel Suárez, nacido en Cuba y residente permanente en Estados Unidos; y Jonathan Torres Duque, venezolano que vivía en Estados Unidos bajo estatus de protección temporal y fue arrestado tras regresar a Venezuela en 2024. Su madre, Rhoda Torres, señaló al periódico neoyorquino que detuvieron a su hijo debido a su acento estadounidense y apariencia física.

Históricamente, Venezuela ha utilizado a ciudadanos estadounidenses detenidos como herramienta de presión en las negociaciones bilaterales, según documentó The New York Times. Tras el inicio del segundo mandato de Donald Trump, el presidente envió a su enviado especial Richard Grenell para negociar la liberación de estadounidenses, lo que derivó en la excarcelación de 17 personas entre ciudadanos y residentes permanentes.

Sin embargo, la suspensión de ese diálogo trajo consigo un incremento en las detenciones, en paralelo al fortalecimiento de medidas coercitivas desde Washington. El almirante retirado James Stavridis advirtió que esta dinámica supone riesgos de escalada. “Maduro está jugando con fuego al intentar este enfoque con la administración Trump”, aseveró en entrevista con el diario estadounidense.

Las condiciones de reclusión para los extranjeros arrestados en Venezuela han sido descritas como precarias y abusivas. El peruano-estadounidense Renzo Huamanchumo Castillo, liberado en un intercambio de prisioneros en julio, relató a The New York Times que sufrió golpes frecuentes y careció de un proceso legal adecuado durante su detención bajo cargos de terrorismo. “Después nos dimos cuenta de que solo era un símbolo”, explicó Huamanchumo sobre el carácter político que percibió en su encarcelamiento.

Otros excarcelados reportaron falta de acusaciones formales y la permanencia en prisión como parte de una estrategia de presión del régimen venezolano.

Los familiares, como Rhoda Torres, enfatizan en que los estadounidenses permanecen detenidos junto a ciudadanos de múltiples nacionalidades y que prevalece la opacidad sobre sus situaciones individuales.

Venezuela mantiene cientos de prisioneros políticos tras las elecciones de 2024, aunque en las más recientes liberaciones no se encontró entre ellos a ningún estadounidense.

Ni el Departamento de Estado ni la Casa Blanca respondieron a las solicitudes de comentarios enviadas por los medios estadounidenses, y la Embajada estadounidense en Colombia, responsable de los asuntos consulares en Venezuela, se remitió al Departamento de Estado, sin aportar detalles adicionales.

Por parte del régimen venezolano, el Ministerio de Comunicación tampoco proporcionó información sobre los casos referidos.

Hoy comienza el 2026. Manifiesto mi mayor optimismo de los últimos 30 años, con una visión inmobiliaria extraordinaria para Venezuela. Luego de décadas de terror e intimidación mediante expropiaciones, expoliaciones, ocupaciones e invasiones que destruyeron la seguridad jurídica de la propiedad, pronosticó un resurgimiento en la construcción de nuevas unidades, actualización del precio de las viviendas y reactivación del sector inmobiliario en general.

El solo hecho de la salida del socialismo del poder —el cual se esmera en producir empobrecimiento y miseria inmobiliaria— generará una metamorfosis en la mentalidad del venezolano de forma radical y certera. Inclusive durante los meses grises e indefinidos de la transición se producirán cambios importantes en los precios inmobiliarios, debido al simple hecho de la expectativa positiva.

Una simple declaración del gobierno entrante de respeto absoluto a la propiedad privada será un detonante de confianza y, por consiguiente, de inversión. Como por arte de magia aparecerá una actividad diaria de propietarios para actualizar sus inmuebles, regularizar documentos, reconstruir o mejorar todo lo relacionado con sus propiedades, sean viviendas, hatos, fincas de producción, establecimientos turísticos, comerciales o industriales. Dicha actividad se extenderá de inmediato a todas las ramas conexas a la construcción.

La experiencia de ver a algunos personajes que pasaron a mejor vida será un incentivo adicional a la emoción, la inversión y el emprendimiento inmobiliario. Por eso, con poco o mucho apoyo del gobierno, el mercado reaccionará vigorosamente. En especial las viviendas, por ser el inmueble más preciado de las familias de clase media; luego los agropecuarios, comerciales y finalmente los industriales.

En el hipotético caso de que el gobierno entrante le dé prioridad o especial atención —así lo espero— al sector vivienda mediante variadas y sencillas políticas públicas de seguridad jurídica, incentivos a la construcción de urbanismos y viviendas, devolución de bienes producto de expoliaciones y demás actos vandálicos, el programa de transformar las viviendas asignadas en propiedad plena y respaldar con las fuerzas públicas del orden la propiedad privada, se generará un crecimiento del sector inmobiliario de una magnitud que jamás técnico alguno en el campo económico o político ha expresado.

Hoy en mi escritorio, de madrugada, como de costumbre para reflexionar y ordenar ideas de artículos, he sido inspirado por esta linda alborada de sol brillante; vía zona gris de transición y futuro de cielo abierto e infinito… estamos ante un radiante AMANECER INMOBILIARIO.

Guillermo Bello Vicentini

WP Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
Scroll to Top