Armando Esteban Quito

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comunicó este viernes 12 de diciembre la expansión de las operaciones antidrogas de su gobierno hacia una nueva fase terrestre. El mandatario confirmó que, tras los resultados obtenidos en la interdicción marítima, las fuerzas estadounidenses iniciarán acciones directas en tierra contra las redes de narcotráfico que operan hacia el norte del continente.

La Patilla

El jefe de Estado ofreció un balance sobre la campaña actual en el Caribe al asegurar que las maniobras lograron detener el 96% de los estupefacientes que ingresaban por vías acuáticas. «Cada uno de esos barcos que ves es derribado», dijo.

Según las estimaciones presentadas por el presidente, esta estrategia marítima salvó 25.000 vidas estadounidenses. Sin embargo, advirtió que la ofensiva cambiará de escenario inminentemente. «Ahora estamos empezando por tierra y por tierra es mucho más fácil», acotó.

Al ser interrogado sobre si estos ataques ocurrirían en Venezuela, Trump aclaró el alcance de sus órdenes. Especificó que la operación no tiene como objetivo único al país suramericano, sino a los operadores criminales. «No son solo ataques terrestres en Venezuela. Son ataques terrestres contra personas horribles que traen drogas y matan a nuestra gente».

El mandatario justificó la intensificación del conflicto comparándolo con una guerra abierta al argumentar que el número real es de 300.000 personas muertas en un año a causa de las drogas, una situación que calificó de devastadora para las familias.

Trump insistió en que la prioridad de su administración es detener la destrucción de la juventud norteamericana. Recalcó que la política de seguridad nacional se enfocará en neutralizar a quienes introducen sustancias ilícitas en las fronteras de Estados Unidos.

El presidente explicó que los objetivos militares no se limitan a una geografía específica, sino que corresponden a las personas que facilitan el tráfico de drogas hacia su país. «No tiene por qué ser necesariamente en Venezuela. Son personas que traen drogas a nuestro país, nuestros objetivos», dijo.

El Parlamento Europeo acogió este miércoles la inauguración de la exposición fotográfica “La Conquista de la Libertad”, dedicada a la líder opositora venezolana María Corina Machado, reciente ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025 por su lucha pacífica y perseverante por la democracia y los derechos humanos en Venezuela.

MFM

La muestra, organizada por el grupo parlamentario conservador Patriots for Europe y el partido español VOX, fue presentada por el activista venezolano exiliado Alejandro Peña Esclusa, presidente de la ONG Fuerza Solidaria. Durante el acto, Peña Esclusa destacó el simbolismo del evento a pocas horas de la ceremonia oficial de entrega del Nobel en Oslo, Noruega.

“Esta exposición no solo honra a María Corina Machado, sino que representa un grito de esperanza para millones de venezolanos que sueñan con recuperar la libertad y la democracia”, declaró Peña Esclusa ante eurodiputados, periodistas y miembros de la diáspora venezolana presentes en la sala.

La exhibición, compuesta por más de 40 fotografías, recorre momentos clave de la trayectoria política de Machado: desde sus primeras denuncias contra el chavismo en la Asamblea Nacional, pasando por las masivas movilizaciones de 2023-2024, hasta las históricas primarias opositoras del 22 de octubre de 2023, donde obtuvo más del 92 % de los votos pese a la inhabilitación impuesta por el régimen de Nicolás Maduro.

Entre los asistentes destacaron eurodiputados de VOX, como Hermann Tertsch y Jorge Buxadé, así como representantes de otros partidos miembros de Patriots for Europe, quienes reiteraron su compromiso de mantener la presión internacional contra el gobierno venezolano y exigir la liberación de todos los presos políticos.

El acto coincidió con la creciente atención europea hacia la crisis venezolana, especialmente tras la controvertida juramentación de Maduro para un tercer mandato en enero de 2025, desconocida por gran parte de la comunidad internacional.

“María Corina Machado es hoy la voz más poderosa de la resistencia democrática en América Latina. Su Nobel es un reconocimiento a todo un pueblo que se niega a rendirse”, afirmó Tertsch durante su intervención.

La exposición permanecerá abierta al público en el Parlamento Europeo hasta el próximo 20 de diciembre y será llevada posteriormente a Madrid y otras capitales europeas, según anunciaron los organizadores.

Para los científicos sociales, «la anomia social es un concepto sociológico que describe un estado de ausencia o debilitamiento de normas, valores y reglas claras en una sociedad, lo que genera desorientación, falta de cohesión y puede llevar a comportamientos desviados o antisociales, como el aumento de la criminalidad o el suicidio, ya que los individuos no tienen guías efectivas para sus acciones. Introducido por Émile Durkheim, se manifiesta cuando la estructura social no logra regular adecuadamente a los individuos, o cuando coexisten múltiples normas contradictorias, como ocurre en crisis económicas o exclusión social».

La anomia social, término creado por el sociólogo francés Émile Durkheim a finales del siglo XIX, representa una ruptura de las normas, valores y expectativas sociales dentro de una sociedad. Se produce cuando las personas se sienten desconectadas o alienadas de las normas sociales, lo que genera sentimientos de desorientación, falta de rumbo e incluso confusión moral.

Las causas de la anomia, puede surgir debido a diversos factores, como los rápidos cambios sociales, las disparidades económicas y los cambios culturales. Por ejemplo, la globalización, los avances tecnológicos y los cambios demográficos pueden alterar las estructuras sociales tradicionales, generando una sensación de desorganización e incertidumbre entre las personas. Y sus efectos de la anomia, pueden ser profundos y afectar tanto a las personas como a las comunidades. A nivel individual, puede manifestarse como sentimientos de ansiedad, desilusión y crisis existencial. En casos extremos, puede contribuir al comportamiento antisocial, el abuso de sustancias y problemas de salud mental. A nivel social, la anomia puede provocar un aumento de la delincuencia, malestar social y la ruptura de la cohesión social.

Caso venezolano, la anomia social es un fenómeno que se manifiesta a diario en el estado anímico y en el comportamiento social del grupo afectado, los venezolanos. Es la respuesta a la desesperanza, ausencia de fe y a las desigualdades políticas, sociales y económicas; conectadas de manera directa a la corrupción, al nepotismo, a la injusticia.  En otras palabras, la anomia social ha transfigurado el carácter social de los venezolanos y le ha origina modelos de conducta con ciertas complejidades que se producen en la ideología dominante y se imponen desde el gobierno central y sus instituciones.

Causas de la anomia social en Venezuela, no es un fenómeno aislado, sino el resultado de una convergencia de factores complejos y prolongados: Crisis económica y humanitaria, la hiperinflación, la escasez de alimentos y medicinas, la pérdida masiva de poder adquisitivo y el colapso de los servicios públicos han empujado a millones de venezolanos a la pobreza extrema. Esta situación genera una discrepancia abismal entre las aspiraciones de vida digna y la imposibilidad de alcanzarlas por medios legítimos, lo que, según Robert Merton, es una fuente clásica de anomia. Debilitamiento y politización de las instituciones: La pérdida de independencia de poderes públicos, la corrupción generalizada y la erosión de la confianza en instituciones como el sistema judicial, la policía y las fuerzas armadas, han minado el Estado de derecho. Cuando las leyes no se aplican o se aplican de forma selectiva, se pierde el respeto por la legalidad y la justicia. Polarización política y social: La profunda división entre el oficialismo y la oposición ha fracturado el tejido social, promoviendo la desconfianza, la intolerancia y el desprecio por el «otro». Esta polarización dificulta la construcción de consensos y la restauración de normas comunes. Migración masiva: La salida de millones de venezolanos ha desestructurado familias y comunidades, alterando las redes de apoyo social y generando un desarraigo que puede conducir a la anomia individual y colectiva. Violencia e impunidad: Los altos índices de criminalidad, la presencia de grupos armados y la falta de castigo para los delitos, tanto comunes como de lesa humanidad, contribuyen a una sensación de indefensión y a la normalización de la violencia como medio para resolver conflictos o alcanzar fines. Deterioro de los valores éticos y morales: La crisis ha puesto a prueba los principios éticos, llevando a la normalización de comportamientos que antes eran considerados inaceptables (como el contrabando, el «bachaqueo» o la «viveza» para sobrevivir), lo que erosiona aún más el consenso moral. Falta de futuro y esperanza: La ausencia de perspectivas claras de mejora, especialmente para los jóvenes, genera desesperanza y una sensación de futilidad, haciendo que las personas pierdan el sentido de propósito y se desconecten de las normas que regulan la sociedad.

Este país se encuentra en un estado donde la desintegración de las normas y valores, aunado a la ruptura entre las aspiraciones y las oportunidades legítimas, ha generado una profunda anomia social. Esta condición no solo impacta la estabilidad y el orden, sino que también tiene efectos devastadores en la psique individual y en la capacidad de la sociedad para funcionar y reconstruirse. La recuperación de Venezuela pasa inevitablemente por la restauración de la confianza en las instituciones, la reconstrucción del tejido social y la revalorización de un marco ético y normativo compartido.

Finalmente nos deslizaremos en una síntesis, la anomia social es un fenómeno complejo que refleja un debilitamiento de los lazos sociales y de las normas que regulan la convivencia. Sus consecuencias pueden ser graves para el bienestar de una sociedad, por lo que es importante comprender sus causas y buscar soluciones que fortalezcan el tejido social y promuevan la integración. la anomia social se articula a la visión sesgada del régimen de Nicolás Maduro cuyo desarrollo depende de aprovechar en su favor lo “legal”, controlar a su antojo lo económico, los proyectos sociales, los proyectos de salud, los proyectos de educación… del todo sobre sus partes. 

Correo: hernándezhercon@gmail.com

Síguenos en Twitter: @Hercon44 / @Herconsultores

Hay liderazgos que se explican y hay liderazgos que se sienten.

El de María Corina Machado pertenece al segundo tipo, a ese territorio sagrado donde la política deja de ser discurso y se convierte en emoción pura, en un estremecimiento colectivo que atraviesa fronteras y generaciones.

Lo que ocurre cuando ella aparece —en una tarima, en una pantalla, en un audio, incluso en una simple fotografía— es algo que ningún laboratorio político puede fabricar, una ola humana que conmueve, que quiebra voces, que hace temblar corazones y hacen brotar lagrimas de los ojos.

Millones de personas -hombres, mujeres, ancianos, jóvenes y hasta niños- lloran cuando la ven y la escuchan.

No es debilidad; es memoria. Es el desahogo de un país que llevaba demasiado tiempo sin sentir esperanza verdadera.

Es el choque repentino entre la dignidad y la verdad después de años de oscuridad.

También sucede en otros países, es una conexión emocional global.

¿Por qué ocurre?

Porque María Corina no solo habla: encarna lo que millones desean ser.

Representa la valentía frente al miedo, la coherencia frente a la mentira, la constancia frente al abuso, la fe frente al despojo.

Cada palabra suya es un recordatorio de que la libertad está viva, que no se rindió y que aún tiene quien la defienda con moral, inteligencia y coraje.

Ese sentimiento alcanzó uno de sus momentos más profundos en Oslo, Noruega, durante la ceremonia del Premio Nobel de la Paz.

Bastó verla aparecer —aun desde la distancia, aun sabiendo que estaba allí porque vulneró las brutales medidas del regimen de Maduro para impedir que viajar— para que millones se quebraran por dentro.

En casas, en plazas, en aeropuertos, en cientos de ciudades del mundo, ciudadanos lloraron al verla en Oslo, porque ese instante condensaba décadas de lucha, sacrificio y resistencia.

Era la victoria moral de un pueblo como el venezolano que nunca se resignó.

En Madrid, en Santiago, en Miami, en Buenos Aires, en Bogotá, en Roma, en Ciudad de México, y en innumerables rincones del planeta, el fenómeno se repite.

Ciudadanos que no se conocen entre sí terminan abrazados, llorando, sintiendo que María Corina les habla directamente al alma.

En Venezuela, la reacción es aún más intensa.

Allí, donde la dictadura sembró miedo, ella provoca lo contrario: gente que corre, que abre ventanas, que se asoma a balcones, que grita su nombre como si gritara por la libertad misma.

Lo suyo ya no es solo liderazgo político.

Es un fenómeno espiritual, emocional, histórico.

Es la reivindicación de millones que creían haber sido olvidados.

Es la voz que devuelve la noción de país.

Es el símbolo de que sí se puede, incluso cuando todo parecía perdido.

María Corina no promete milagros.

Ella es el milagro humano de un pueblo que decidió levantarse.

Por eso lloran los venezolanos.

Porque después de tanto dolor, verla y oírla —y especialmente verla honrada en Oslo, como la líder moral de un pueblo herido pero invencible— es recordar que la esperanza todavía tiene nombre.

Y que ese nombre camina con ellos, habla como ellos, sueña como ellos… y los hace sentir que el futuro, por fin, volvió a abrirse.

Omar González Moreno

El régimen de Cuba dio un paso hacia la formalización de la dolarización con la publicación, este jueves, de un paquete legal en la Gaceta Oficial. Estas nuevas normativas, que oficializan el uso de divisas extranjeras en la economía nacional, buscan responder a la prolongada crisis económica y a las crecientes restricciones financieras que enfrenta la isla.

Infobae

El marco legal está compuesto por el decreto-ley 113, la resolución 140/2025 del Ministerio de Economía y Planificación (MEP) y las resoluciones 125/2025 y 126/2025 del Banco Central de Cuba (BCC).

De acuerdo con Cubadebate, este conjunto de normas establece un mecanismo renovado para la gestión, control y asignación de divisas, con el objetivo de incrementar los ingresos en moneda extranjera y optimizar su uso en la economía nacional.

Las disposiciones afectan tanto a personas jurídicas como naturales y, aunque hacen referencia al tipo de cambio, no introducen una nueva tasa, a pesar de que el Ejecutivo había anunciado esa posibilidad para la segunda mitad del año.

En relación con el alcance de la medida, la ministra presidenta del BCC, Juana Lilia Delgado, explicó a Granma que “ahora se introduce la posibilidad de que haya otras monedas de curso legal, de conjunto con el peso cubano, a fin de que puedan emplearse en operaciones de cobros y pagos en divisas entre los actores económicos que radican en Cuba”.

Por su parte, el ministro de Economía y Planificación, Alonso Vázquez, declaró a medios oficiales que este paquete legal “viabiliza las transacciones en divisas” en el país, una opción que había quedado excluida tras la reforma monetaria de 2021, conocida como «Tarea Ordenamiento“.

La entrada en vigor de estas normativas tiene implicaciones directas para los actores económicos de la isla. Según los medios citados, la posibilidad de realizar operaciones en divisas se extiende a empresas estatales, privadas, extranjeras, embajadas y ciudadanos, bajo un esquema que prioriza sectores estratégicos.

El Ministerio de Economía será responsable de autorizar las transacciones en divisas, siguiendo criterios que favorecen las actividades de exportación, las producciones vinculadas al sector exportador y aquellas que contribuyan a la sustitución de importaciones.

El contexto en el que se adopta este paquete legal está marcado por una profunda crisis económica. Ambas fuentes recuerdan que la «Tarea Ordenamiento“, implementada en 2021, eliminó la posibilidad de transacciones en divisas y agravó problemas estructurales.

Desde entonces, el producto interior bruto (PIB) de Cuba ha caído un 11% en cinco años, el déficit público y la inflación se han disparado —triplicando los precios oficiales— y los bancos y empresas estatales sufrieron una descapitalización significativa.

Además, se ha consolidado un mercado cambiario informal con un tipo de cambio muy alejado del oficial.

A estas dificultades se suman restricciones bancarias que afectan tanto a ciudadanos como a empresas. Granma detalla que el año pasado se limitaron las extracciones de pesos cubanos en efectivo para personas naturales y jurídicas, y que este año las empresas extranjeras y embajadas han recibido la notificación de que no podrán disponer libremente de sus depósitos en divisas para repatriar beneficios o extraer efectivo, lo que configura una situación de “corralito” bancario no declarado.

En cuanto a la gestión de las divisas, se remarcó que el Ministerio de Economía tendrá la facultad de autorizar las transacciones en moneda extranjera, priorizando aquellas operaciones que impulsen las exportaciones, fortalezcan los encadenamientos productivos con el sector exportador y contribuyan a la sustitución de importaciones, con el objetivo de aumentar los ingresos en divisas para el país.

El exilio deja marcas profundas en el tejido social y enfatizan la resiliencia y la capacidad de adaptación de las comunidades desplazadas.

Una visión conceptual del exilio:

El exilio es la situación en la que una persona se ve forzada o decide vivir fuera de su país, comúnmente debido a persecuciones políticas, conflictos, amenazas o situaciones que ponen en peligro su seguridad o sus derechos. El exilio puede ser forzado (cuando una autoridad expulsa a alguien) o voluntario (cuando la persona huye por miedo o disconformidad). Históricamente, el exilio ha implicado no solo dejar el lugar de residencia, sino también abandonar la cultura, la comunidad y, en muchos casos, a la familia, lo que genera un profundo sentido de desarraigo. En muchos contextos políticos, el exilio se convierte en una forma de resistencia y preservación de ideales.

El exilio como castigo:

A lo largo de la historia, el exilio ha sido utilizado como una herramienta de castigo por parte de gobiernos, al ser una forma de neutralizar a opositores políticos sin recurrir a ejecuciones. Ejemplos históricos incluyen a Dante Alighieri, (Italia, 1302): El famoso poeta y autor de La Divina Comedia, quien fue sentenciado al exilio de su ciudad natal, Florencia, en 1302, debido a conflictos políticos entre los güelfos blancos, su facción, y los güelfos negros, que estaban en el poder. Dante vivió el resto de su vida en el exilio, y nunca volvió a su tierra natal. Napoleón Bonaparte (Francia, 1814 y 1815): Tras su abdicación, Napoleón fue sentenciado al exilio en la isla de Elba en 1814. Regresó brevemente al poder en 1815 (los “Cien Días”) antes de ser derrotado definitivamente en Waterloo. Esta vez, fue condenado al exilio en la isla de Santa Elena, en el Atlántico Sur, donde permaneció hasta su muerte en 1821. Ovidio (Roma, 8 d.C.): El poeta romano Ovidio fue exiliado por el emperador Augusto a Tomis, una remota colonia en la actual Rumania, describiendo Ovidio que su exilio es resultado de un “error” y de su poema Ars Amatoria, que pudo haber ofendido a Augusto. Nunca se le permitió regresar a Roma. Solimán “El Magnífico” con su hijo Bayezid (Imperio Otomano, 1559): Bayezid, hijo de Solimán el Magnífico, fue sentenciado al exilio junto a sus hijos en Persia tras un conflicto de sucesión con su hermano Selim. Finalmente, su padre ordenó su ejecución en el exilio, lo cual muestra el uso del exilio en la política de sucesión otomana. León Trotsky (Unión Soviética, 1929): Trotsky fue exiliado a Alma Ata, y después expulsado de la Unión Soviética por Stalin en 1929. Trotsky vivió en varios países de Europa y América, y finalmente en México, donde continuó denunciando las políticas de Stalin hasta que fue asesinado en 1940.

Desarraigo y pérdida de identidad:

El desarraigo es una de las consecuencias más duras del exilio. Es una experiencia dolorosa que no solo afecta la identidad personal, sino que también impacta la cultura y la conexión emocional con el país de origen. La migración forzada a menudo genera un «exilio interior» en el que el individuo enfrenta una lucha constante por mantener su cultura, idioma y valores, a la vez que se adapta a nuevas realidades. Algunos escritores reflejan una visión del del exilio como un fenómeno tanto individual como colectivo, y ayudan a comprender las múltiples dimensiones de vivir fuera del país de origen, incluyendo la nostalgia, la adaptación y, en muchos casos, el compromiso político.

Así, nos encontramos con Juan Ramón Jiménez, en su obra Platero y yo refleja la nostalgia y la pérdida tras su exilio durante la Guerra Civil Española, viviendo en Puerto Rico y Estados Unidos. Asimismo, Octavio Paz, en El laberinto de la soledad, explora el exilio interior, abordando el sentimiento de alienación de quienes no encuentran su lugar en la sociedad. Gabriel García Márquez, aunque no vivió en exilio formal, toca el tema en obras como Cien años de soledad, donde aborda el desarraigo y la pérdida de identidad en personajes desplazados. Mario Benedetti, en Primavera con una esquina rota, describe el impacto del exilio durante la dictadura en Uruguay, mostrando cómo afecta tanto a individuos como a familias. Edward Said, en Reflexiones sobre el exilio, donde profundiza en las pérdidas y adaptaciones que enfrentan los exiliados, analizando el fenómeno desde una perspectiva teórica y personal. Julia de Burgos, la poeta puertorriqueña aborda en su obra el tema del exilio, explorando la identidad, la soledad y el sentido de pertenencia en un contexto extranjero. Interesante la visión del poeta polaco ganador del premio Nobel Czeslaw Milosz, quien refleja el desarraigo tras huir de su país durante la ocupación nazi y luego del régimen comunista, analizando el conflicto entre identidad y patria.

Casos históricos de exilio:

Existen numerosos ejemplos históricos de exilio que reflejan su impacto devastador en individuos y comunidades. Algunos de los más significativos incluyen: La Diáspora Judía: El exilio de los judíos tras la destrucción del Templo de Jerusalén en 586 A.C. marcó el comienzo de un largo período de desplazamientos forzados y persecuciones. El Exilio Republicano Español (1939): Miles de españoles, incluidos intelectuales, artistas y activistas, fueron forzados a huir tras el triunfo del franquismo. Esta ola de exilio significó una gran pérdida cultural para España y presentó un reto para aquellos que debieron reconstruir sus vidas en países como México y Francia. El Exilio Tibetano: Tras la invasión china en 1950, miles de tibetanos, incluido el Dalai Lama, se refugiaron en la India. Desde entonces, el exilio tibetano ha sido un esfuerzo por preservar su cultura y religión fuera de su tierra natal. El Exilio Latinoamericano: Durante las dictaduras militares de los años 70 y 80 en Chile y Argentina, miles de personas se exiliaron para escapar de la represión política. Este exilio generó transformaciones profundas tanto en los países de acogida como en los de origen.

El exilio de los afganos tras la invasión soviética (1979) y luego el régimen talibán: Desde la invasión soviética hasta la toma del poder por los talibanes, Afganistán ha visto múltiples olas de refugiados y exiliados que han tenido que huir por razones políticas, religiosas y de seguridad. La continua inestabilidad en el país sigue forzando a miles a vivir en el exilio, principalmente en Pakistán e Irán. El exilio de los sirios tras el inicio de la guerra civil en 2011: La guerra civil en Siria ha creado una de las crisis de refugiados más graves de la historia reciente. Millones de sirios han huido a países vecinos y a Europa, enfrentando condiciones extremadamente difíciles en el exilio y, en muchos casos, el rechazo y la xenofobia en los países de acogida.

El exilio venezolano en la última década: En los últimos años, millones de venezolanos han tenido que emigrar debido a la grave situación política, económica y social en Venezuela. Esta migración se estima en el 20% de la población y se encuentra como uno de los casos más preocupante en esta era de post modernidad, con los exiliados enfrentando numerosos desafíos en países como Colombia, Perú, Chile, Brasil, Panamá y EEUU y Europa.

El exilio mexicano hacia Estados Unidos de Norte América:

El exilio mexicano hacia Estados Unidos ha sido un fenómeno complejo que ha abarcado diversas olas migratorias a lo largo del siglo XX. Uno de los primeros momentos significativos ocurrió tras la Revolución Mexicana (1910-1920), cuando miles de mexicanos huyeron de la violencia y las persecuciones políticas, estableciéndose en ciudades como Los Ángeles y San Antonio. A mediados del siglo XX, la migración mexicana aumentó con el programa Bracero, que permitió la llegada de trabajadores temporales, aunque muchos se quedaron de forma permanente. La violencia política y social en México también impulsó el éxodo de intelectuales y activistas hacia Estados Unidos. A lo largo de las décadas, la migración mexicana continuó como resultado de la pobreza, la violencia del narcotráfico y la falta de oportunidades, convirtiéndose en un fenómeno masivo. Las comunidades mexicanas en EEUU han enfrentado desafíos de integración, pero también han jugado un papel esencial en la cultura y la economía del país.

El caso del exilio cubano:

Uno de los exilios más relevantes ha sido el cubano, especialmente tras la Revolución de 1959. La magnitud social de este exilio se explica por las múltiples oleadas de migración que han surgido desde la llegada de los Castro al poder, muchas de las cuales se consideran exilios forzados. A lo largo de las décadas, el éxodo cubano ha sido marcado por episodios como la Operación Peter Pan, en la que más de 14,000 niños fueron enviados por sus padres a Estados Unidos ante la amenaza del régimen castrista de asumir la patria potestad para imponer una ideología comunista, y el Éxodo del Mariel de 1980, que tuvo lugar después de que un grupo de cubanos ingresara a la embajada peruana en La Habana para solicitar asilo. Ante esta situación, Castro ordenó el retiro de los guardias de la embajada, permitiendo que miles de personas ingresaran en busca de refugio. Además, declaró públicamente que cualquiera que deseara abandonar el país era libre de hacerlo, aunque los describió como “escoria”. Durante este éxodo, más de 125,000 cubanos, entre ellos enfermos mentales y criminales liberados de las cárceles, abandonaron el país hacia Estados Unidos a través del puerto de Mariel. Esta diáspora ha tenido un impacto significativo tanto en la política internacional como en las comunidades cubanas en el exilio, particularmente en Estados Unidos.

El impacto social del exilio masivo:

El exilio masivo tiene un impacto profundo en el tejido social tanto de los países de origen como de acogida. La fragmentación de redes sociales y familiares debilita los lazos de apoyo mutuo, afectando la estructura social. La pérdida de capital humano, debido a la migración de profesionales y líderes, limita el desarrollo del país de origen. Culturalmente, los exiliados adoptan elementos del país receptor, lo que puede generar una fusión cultural, pero también diluir la identidad original de las futuras generaciones. Emocionalmente, el exilio provoca sentimientos de pérdida y nostalgia, afectando tanto a los que permanecen en el país de origen como a los que migran. Este fenómeno también debilita la cohesión social en ambos países, reduciendo la capacidad organizativa del país de origen y generando tensiones en el país receptor debido a los desafíos de integración.

El futuro y los efectos en las generaciones venideras:

El exilio masivo tiene efectos duraderos, especialmente en las generaciones futuras, que a menudo experimentan un sentimiento de desarraigo y una identidad dividida entre su país de origen y el de acogida. Esto puede generar tensiones internas y desconexión con sus raíces culturales. Además, la falta de modelos a seguir en áreas clave limita el desarrollo y crecimiento de los jóvenes, mientras que a largo plazo se corre el riesgo de perder la memoria histórica y dificultar la reconstrucción de una identidad colectiva sólida. Las futuras generaciones deben enfrentar el reto de reconciliar su herencia cultural con las nuevas realidades, lo que puede generar fragmentación en su identidad.

Conclusiones:

El exilio es un fenómeno complejo que involucra no solo el desplazamiento físico de las personas, sino también una transformación cultural, social y emocional profunda. Si bien el exilio puede ser una fuente de resiliencia y adaptación, también deja huellas duraderas en las comunidades desplazadas. La experiencia del exilio, marcada por la nostalgia, la pérdida y el desarraigo, afecta tanto a los individuos como a las sociedades, generando cambios en la identidad cultural y en las estructuras sociales tanto en los países de origen como en los de acogida. A medida que las generaciones futuras heredan este legado, las sociedades deben encontrar formas de preservar la memoria histórica y ofrecer un sentido de pertenencia a los exiliados y sus descendientes.

El exilio, más allá de la pérdida de un hogar, se marca profundamente por la desgarradora separación de las familias, un desgarramiento emocional que deja huellas en generaciones enteras, obligadas a reconstruir sus vidas lejos de sus raíces.

Por Miguel Angel Martin Tortabu

@miguelmartint_

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ofreció nuevas declaraciones este jueves 11 de diciembre en las que amplió las razones detrás de su campaña de máxima presión contra el régimen de Nicolás Maduro. Al ser consultado sobre si las acciones responden al control del petróleo o al narcotráfico, el mandatario aseguró que «se trata de muchas cosas», poniendo el foco principal en la crisis migratoria y la seguridad nacional.

La Patilla

Trump acusó al régimen chavista de vaciar sus centros de reclusión y hospitales psiquiátricos para enviar criminales a Estados Unidos. «Han permitido que millones de personas entren a nuestro país procedentes de sus cárceles, de pandillas, de narcotraficantes y de instituciones psiquiátricas», afirmó, citando una cifra específica. «11.888 asesinos entraron a nuestro país. Muchos de ellos son de Venezuela».

El jefe de Estado hizo mención explícita a la banda criminal Tren de Aragua, asegurando que miles de sus miembros, a los que calificó como parte de la «pandilla más violenta», salieron de las prisiones venezolanas hacia suelo norteamericano. «Nos han tratado mal, y supongo que ahora nosotros no los estamos tratando tan bien», sentenció, justificando la dureza de su política exterior.

En cuanto al combate al narcotráfico, Trump presentó cifras de éxito sobre el bloqueo naval, asegurando que el tráfico de drogas por mar «ha disminuido un 92%». Sin embargo, lanzó una advertencia directa sobre una escalada en las operaciones militares.

«Cualquiera que se involucre en eso [el 8% restante] ahora mismo no le va a ir bien», advirtió el presidente, para luego anunciar que «también empezaremos a combatirlo en tierra»

La arriesgada operación de rescate que permitió a María Corina Machado salir de Venezuela y llegar a Oslo para recibir el Premio Nobel de la Paz estuvo marcada por una serie de incidentes que casi la dejan varada en el mar Caribe.

Infobae

La líder opositora venezolana, reconocida por su enfrentamiento con el régimen de Nicolás Maduro, permaneció incomunicada durante horas en aguas agitadas, hasta que un equipo de extracción logró localizarla y ponerla a salvo, según relató The Wall Street Journal.

En la madrugada del martes, tras más de tres horas a la deriva en el Golfo de Venezuela, Machado y su pequeño grupo de acompañantes fueron rescatados por un equipo liderado por Bryan Stern, un veterano de combate estadounidense.

El GPS de la embarcación en la que viajaban había caído al agua y el dispositivo de respaldo también falló, lo que impidió que llegaran al punto de encuentro previsto. La situación generó una búsqueda contrarreloj en condiciones extremadamente peligrosas, con olas de hasta tres metros (10 pies) y sin comunicación con el exterior. Stern, al confirmar que Machado estaba a salvo, informó a su equipo con el mensaje: “Jackpot, jackpot, jackpot”.

En un video de prueba de vida enviado a funcionarios estadounidenses y compartido con The Wall Street Journal, Machado aparece en la embarcación, visiblemente afectada por el oleaje, y declara: “Mi nombre es María Corina Machado. Estoy viva, a salvo y muy agradecida”.

Stern, quien dirige una organización especializada en extracciones de alto riesgo compuesta por ex miembros de operaciones especiales e inteligencia, denominó la misión como Operación Dinamita Dorada, en alusión al Nobel de la Paz y a Alfred Nobel, inventor de la dinamita.

La travesía de Machado duró casi tres días. Partió por tierra desde las afueras de Caracas hasta un pueblo pesquero en la costa caribeña venezolana, y luego cruzó en bote hasta la isla neerlandesa de Curaçao, en un trayecto marítimo de aproximadamente doce horas. Desde allí, un jet privado la trasladó a Oslo, donde llegó poco después de la ceremonia de entrega del Nobel, que fue recibida en su nombre por su hija.

El operativo, financiado por donantes privados y sin fondos del gobierno estadounidense, involucró a más de treinta personas bajo la coordinación de Stern y su firma Grey Bull, con sede en Tampa.

Stern relató a The Wall Street Journal que mantuvo comunicación constante con altos mandos militares de Estados Unidos antes y durante la operación, compartiendo ubicaciones en tiempo real, describiendo bloqueos y solicitando apoyo cuando perdieron contacto con la embarcación de Machado.

Aunque el Departamento de Estado y el Pentágono remitieron consultas a la Casa Blanca, y esta no respondió, funcionarios estadounidenses de distintos niveles siguieron el desarrollo de la misión a través de mensajes y notas de voz enviadas por Stern y su equipo.

La extracción de Machado representó un desafío excepcional, ya que se trataba de una figura ampliamente reconocida que había pasado a la clandestinidad tras ser excluida de las elecciones de 2024, en las que su partido resultó vencedor según Estados Unidos, aunque Maduro desconoció esos resultados.

Stern comparó la dificultad de mover a Machado con la de trasladar a una figura política de alto perfil en Estados Unidos: “Mover a María es como mover a Hillary Clinton”, afirmó.

El plan contempló al menos nueve escenarios distintos, desde rescates aéreos hasta rutas por Guyana o Colombia. Para despistar a posibles perseguidores, el equipo difundió rumores falsos sobre el paradero de Machado, sugiriendo que se encontraba en Europa, en camino a Colombia o incluso a bordo de un vuelo estadounidense.

Stern negó cualquier colaboración con autoridades venezolanas y subrayó que la operación se realizó sin ayuda del régimen o las fuerzas armadas de Venezuela.

El lunes por la tarde, Machado abandonó su escondite disfrazada y con peluca. El equipo tomó precauciones para evitar rastreos digitales.

Al llegar a la playa, los operativos enfrentaron problemas mecánicos con la embarcación, una lancha de pesca elegida deliberadamente por su aspecto modesto para evitar llamar la atención de las fuerzas estadounidenses, que han intensificado la destrucción de embarcaciones sospechosas de narcotráfico en la región.

La reparación del motor provocó un retraso de doce horas, y el grupo zarpó al anochecer en lugar de la madrugada, como estaba previsto.

Durante la travesía, las condiciones meteorológicas adversas dificultaron el avance y provocaron que uno de los tripulantes sufriera mareos severos.

No obstante, el mal tiempo también ayudó a que la lancha pasara desapercibida para los radares marítimos. Stern expresó su preocupación por la posibilidad de ser confundidos con traficantes y atacados por fuerzas estadounidenses, que han hundido más de veinte embarcaciones en la zona recientemente. Por ello, notificó a funcionarios de defensa de Estados Unidos sobre su presencia y solicitó que evitaran cualquier acción que pudiera poner en riesgo la operación.

El encuentro en alta mar se complicó cuando la lancha de Machado se desvió veinticinco millas (40 kilómetros) del punto acordado. Tras horas de incertidumbre y mensajes con oficiales de la Marina estadounidense, la comunicación se restableció cerca de las once de la noche.

El equipo de Stern localizó la embarcación, verificó que los ocupantes no estuvieran armados y trasladó a Machado a la nave principal. Stern documentó el rescate con una fotografía enviada por satélite a funcionarios estadounidenses, en la que ambos aparecen exhaustos pero sonrientes.

En el trayecto hacia Curaçao, Machado conversó principalmente sobre su hija, a quien no veía desde hacía dos años. Una vez en la isla, Stern contactó brevemente a las autoridades neerlandesas, pero evitó dar detalles para no comprometerlas ante el régimen venezolano.

Machado permaneció en Curaçao solo unas horas, aprovechando la ventana de veinticuatro horas que permite la entrada formal al país, antes de abordar el vuelo privado hacia Oslo a las 6:42 de la mañana.

Al llegar a Noruega, Machado calificó la operación de rescate como un “milagro”.

La posibilidad de una salida negociada para la crisis política en Venezuela se ha convertido en un tema central en el debate público, especialmente ante la presión creciente sobre el régimen de Nicolás Maduro.

Desde la perspectiva de la premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, el desenlace de cualquier proceso de negociación estará condicionado por la correlación de fuerzas y el reconocimiento de la voluntad popular expresada en las urnas el pasado 28 de julio de 2024.

“Ustedes saben muy bien que los términos de una negociación dependen del punto de partida, de cómo llegamos allí y evidentemente de las fuerzas relativas en el momento que se inicia esa negociación”, subrayando que los detalles concretos de cualquier acuerdo solo podrán definirse una vez que se establezcan las condiciones iniciales.

Machado enfatizó que cualquier transición política que surja de un proceso negociador deberá sustentarse en la legitimidad democrática y el respeto a la legalidad vigente.

“Lo que yo sí les puedo garantizar a los venezolanos, es que si se da una transición producto de una negociación, partirá del reconocimiento de lo que ha sido la soberanía popular en el 28 de julio y obviamente del respeto a la Constitución venezolana”. Esta afirmación refuerza la idea de que la base de cualquier acuerdo debe ser la voluntad ciudadana y el marco constitucional.

La dirigente opositora también abordó la necesidad de ofrecer incentivos a quienes, desde el propio régimen, estén dispuestos a facilitar una transición.

“Obviamente estamos construyendo y hemos expresado los términos de respeto de la justicia e incentivos para que aquellos que quieran colaborar por parte de distintos componentes del régimen tengan los incentivos para hacerlo lo antes posible”. De este modo, Machado plantea que la colaboración interna es un factor clave para acelerar el proceso de cambio.

El paso del tiempo, según la visión de Machado, juega en contra del régimen de Maduro y fortalece la posición de la oposición.

“Mientras más se tarden, la posición que tiene el régimen se deteriora cada día que pasa; el tiempo está en contra de Nicolás Maduro y el régimen y a favor de la posición de los venezolanos”, remarcando el desgaste progresivo del régimen.

Machado fue categórica al afirmar que la salida de Maduro es inevitable, con o sin acuerdo.

“Y te repito, Maduro va a salir como sea, con o sin negociación”.

Machado ha sido durante mucho tiempo el rostro de la resistencia al régimen de Venezuela durante 26 años. Ahora, también es laureada con el Premio Nobel de la Paz.

Machado, la líder opositora venezolana que impulsó a millones de venezolanos a rechazar al dictador Nicolás Maduro en las elecciones del año pasado, apareció en público el jueves por primera vez en 11 meses tras su llegada a Noruega, donde su hija recibió el premio en su nombre el día anterior.

Machado había estado escondida desde el 9 de enero, cuando fue brevemente detenida tras unirse a simpatizantes durante una protesta antigubernamental en la capital de Venezuela, Caracas.

Su obtención del Nobel por su lucha para lograr una transición democrática en su nación sudamericana fue anunciada el 10 de octubre. Horas después de saludar desde el balcón de un hotel a una multitud que la aclamaba afuera el jueves, Machado dijo a los periodistas que continuará la lucha por la democracia de su patria y prometió regresar pronto a su país.

“Mi vuelta será cuando piense que las condiciones son propensas en termino de seguridad, no depende de la salida del régimen. Será en cuanto sea posible”, afirmó.

El autoritario Nicolás Maduro está cada vez más aislado mientras Pekín y Moscú limitan su apoyo a la retórica mientras se centran en otras prioridades geopolíticas, según analistas regionales citados por BBC Mundo.

Latin Times

«Le queda poco tiempo», dijo Fernando Reyes Matta, director del Centro de Estudios sobre China de la Universidad Andrés Bello de Chile . «El respaldo que una vez tuvo ya no existe en términos reales, más allá de ciertas declaraciones retóricas».

Reyes Matta también dijo al medio que ni China ni Rusia han mostrado voluntad de proporcionar el nivel de apoyo militar visto en crisis anteriores.

Este cambio marca un cambio con respecto a 2019, cuando ambos países rechazaron el reconocimiento internacional del líder opositor Juan Guaidó y ofrecieron asistencia económica y militar. Los analistas afirman que su postura actual sugiere que Maduro enfrenta la crisis actual en gran medida sin su ayuda.

Funcionarios rusos y chinos han expresado recientemente su solidaridad con Venezuela y han advertido contra la «agresión directa», pero a diferencia de 2018, cuando Moscú desplegó más de 100 militares y bombarderos con capacidad nuclear en Caracas, esta vez sus acciones se limitan a palabras.

Reyes Matta afirmó que ambos gobiernos ahora ven mayores riesgos al profundizar el apoyo. La guerra de Rusia en Ucrania ha absorbido recursos financieros y militares, mientras que China trabaja para estabilizar las relaciones con Estados Unidos tras las recientes conversaciones entre los presidentes Donald Trump y Xi Jinping. «Hoy en día no hay motivos para que Rusia o China arriesguen la defensa de Venezuela», afirmó, señalando las posibles consecuencias económicas y diplomáticas.

La reevaluación de China también se produce tras años de disminución de la rentabilidad de los préstamos a Venezuela, a medida que su economía y su industria petrolera se deterioraban. Vladimir Rouvinski, director del laboratorio de investigación PoInt de la Universidad Icesi en Colombia, declaró a BBC Mundo:

«Creo que China está dispuesta a negociar con cualquier gobierno que eventualmente pueda reemplazar a Maduro, y considera que apoyarlo demasiado ahora podría traer consecuencias negativas cuando el régimen caiga».

«No creo que ni Rusia ni China estén dispuestas a apoyar a un régimen con tan poco respaldo interno», declaró Reyes Matta. Rouvinski coincidió, afirmando que «esta vez, Maduro está completamente solo» y que, si bien ambas potencias siguen criticando la intervención estadounidense, «no están dispuestas a ir más allá».

Sin embargo, Maduro ha insistido públicamente en que la cooperación estratégica con China y Rusia sigue siendo fuerte y ha agradecido a ambos gobiernos por su apoyo.

En declaraciones a la televisión estatal a finales de noviembre, Maduro elogió la relación de Venezuela con China como una de «profunda, amplia y estable confianza», añadiendo que los acontecimientos recientes habían «fortalecido nuestra alianza». También mostró una carta que, según él, le envió el presidente ruso, Vladimir Putin, antes de su cumpleaños, en la que el jefe de Estado ruso reafirmaba el apoyo de Moscú y expresaba su confianza en que Venezuela «superaría todas las pruebas con dignidad», según informa CNN .

WP Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
Scroll to Top