Armando Esteban Quito

El Comité del Premio Nobel de la Paz inauguró en Oslo una exposición dedicada a María Corina Machado y a la lucha democrática del pueblo venezolano.

Comando Con Venezuela

Bajo el título “Democracia al borde del abismo”, la muestra recoge imágenes, testimonios y símbolos que narran años de resistencia cívica frente a un régimen autoritario.

Dos inmigrantes afganos solicitantes de asilo han sido condenados a largas penas de prisión por una agresión sexual cometida contra una menor de 15 años en la localidad británica de Leamington Spa, en el condado de Warwickshire. Los hechos ocurrieron el pasado 10 de mayo y han culminado ahora con una sentencia firme dictada por el Tribunal de la Corona.

La Gaceta de la Iberosfera

Los dos jóvenes, ambos de 17 años en el momento de los hechos, se declararon culpables en una vista celebrada el pasado mes de octubre. Esta semana, el tribunal les impuso penas de diez años y ocho meses de prisión a uno de ellos y nueve años y diez meses al otro, teniendo en cuenta su edad en el momento del delito.

Según expuso la Fiscalía, la víctima se encontraba con un grupo de amigos en una zona verde de la ciudad cuando fue apartada de ellos y llevada a un parque cercano contra su voluntad. Tras el ataque, logró huir y fue auxiliada por un transeúnte, que la acompañó a una comisaría donde pudo denunciar lo ocurrido. La intervención permitió a los agentes recoger pruebas forenses clave para esclarecer el caso.

La investigación se apoyó también en grabaciones de cámaras de seguridad de la zona y en vídeos que la propia menor había registrado previamente con su teléfono. La Fiscalía calificó ese material como especialmente perturbador y determinante para sostener la acusación.

Inicialmente, la identidad de los condenados fue protegida por su condición de menores. Sin embargo, tras una solicitud judicial presentada por un medio de comunicación, la jueza Sylvia de Bertodano autorizó finalmente que se hicieran públicos sus nombres al considerar que prevalecía el interés general.

Durante la lectura de la sentencia, la magistrada fue especialmente dura con los acusados. Les reprochó haber causado un daño irreversible a la víctima, subrayó que ambos comprendían perfectamente el significado del consentimiento y afirmó que habían traicionado la confianza de un país que les había proporcionado amparo como menores no acompañados.

La joven, cuya identidad continúa protegida por ley, asistió a la vista acompañada de su madre. En una declaración leída ante el tribunal, explicó que los hechos tuvieron un impacto devastador en su vida personal, en su sensación de seguridad y en su rendimiento escolar.

En el momento del suceso, los dos jóvenes residían en alojamientos financiados con fondos públicos tras haber llegado al Reino Unido por vías ilegales siendo menores. Uno de ellos había intentado cruzar en varias ocasiones antes de lograrlo a comienzos de este mismo año.

La jueza confirmó además que recomendará formalmente al Ministerio del Interior que se estudie la deportación de ambos cuando cumplan sus condenas, aunque la situación administrativa de uno de ellos es jurídicamente más compleja por su edad en el momento de la declaración de culpabilidad.

La Fiscalía subrayó que el caso está respaldado por una base probatoria sólida y destacó la especial vulnerabilidad de la víctima en el momento de los hechos. El suceso ha generado una fuerte conmoción en la comunidad local y ha reabierto el debate en el Reino Unido sobre la protección de menores y el control de solicitantes de asilo bajo tutela del sistema.

Una segunda carta enviada desde una prisión federal en Estados Unidos por el mayor general retirado Clíver Antonio Alcalá Cordones ha reactivado el debate sobre la relación entre estructuras criminales y el gobierno de Venezuela.

El Tiempo

El documento, dirigido al presidente Donald Trump y obtenido por The Dallas Express, fue remitido a través de un miembro de su equipo legal, según explicó el propio medio.

Alcalá, quien sirvió más de 30 años en las Fuerzas Armadas de Venezuela y alcanzó el rango de Mayor General, se encuentra detenido desde marzo de 2020 en Estados Unidos, tras entregarse voluntariamente en Colombia.

En 2024 fue sentenciado a 260 meses de prisión federal después de declararse culpable de brindar apoyo material a las Farc en relación con el tráfico de armas y la protección de cargamentos de cocaína, según la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York.

En la carta, fechada el 8 de diciembre de 2025, el mayor retirado sostiene que dentro del gobierno venezolano opera una estructura criminal conocida como el Cártel de los Soles.

Afirma que los hermanos Jorge y Delcy Rodríguez (presidente de la Asamblea Nacional y vicepresidenta de Venezuela, respectivamente) serían los verdaderos «cerebros» de ese entramado y quienes controlarían a Nicolás Maduro y Diosdado Cabello.

Según el texto, ellos serían los encargados de supervisar redes políticas, económicas y de seguridad que, en su interpretación, sostienen al régimen.

Otro punto central del documento es la expansión del Tren de Aragua. Alcalá recuerda que en 2011 dirigió la toma militar de la prisión de Tocorón, donde estaban recluidos los líderes del grupo que más tarde consolidaría esa organización delictiva.

Afirma que durante ese periodo enfrentó presiones políticas para detener la operación militar y que, una vez consolidado el control del penal, detectó comunicaciones entre líderes criminales y actores políticos.

Según la carta, Antonio ‘Potro’ Álvarez fue enviado por Hugo Chávez para coordinar directamente con los líderes de pandillas encarcelados. El general retirado describe que las cárceles funcionaban como depósitos de armas, centros de mando y herramientas para influir en patrones de votación de internos.

Afirma también qué varios delincuentes vinculados a proyectos de infraestructura pasaron a formar parte de las operaciones externas del Tren de Aragua. Dentro de este relato, dice que Nicolás Maduro expandió el alcance de la organización y la «exportó» a otros países, incluido Estados Unidos.

La alta representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores y Seguridad, Kaja Kallas, afirmó este martes que Nicolás Maduro carece de legitimidad en Venezuela y también recalcó que el club comunitario apoya la lucha contra el crimen organizado trasnacional, pero pidió respetar el Derecho Internacional.

EFE

«Seguimos defendiendo que Maduro carece de legitimidad», dijo Kallas en una comparecencia en la comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo.

Consideró que para la UE es también «importante mantener la presencia sobre el terreno» y aseguró que el club comunitario se encuentra en contacto «con representantes de la oposición y también apoya la lucha contra el crimen organizado transnacional».

Recordó que en la cumbre del pasado noviembre entre la Unión Europea y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) escuchó lo que decían los representantes de los países americanos.

«Es un problema. Estos son desafíos globales que requieren también soluciones globales, cuando se trata del tráfico de drogas. Las drogas están llegando a países europeos y tienen un gran problema con las bandas que se están realmente apoderando de diferentes países», comentó.

También aseguró que en el momento actual «es un completo caos» y las reglas «simplemente no se aplican».

«Nosotros somos los que hemos estado defendiendo las reglas», comentó, y agregó que «todo paso que se dé debe ser acorde con el Derecho Internacional».

Estados Unidos mantiene en la actualidad un despliegue militar en el mar Caribe cerca de Venezuela y en los últimos meses ha realizado ataques contra embarcaciones que supuestamente llevaban drogas, en los que han muerto más de ochenta personas.

Donald Trump ha lanzado su ataque más duro hasta ahora contra los gobiernos de Europa, a los que describe como «un grupo de naciones en decadencia» dirigidas por líderes «débiles» e incapaces de frenar la inmigración masiva ni de poner fin a la guerra en Ucrania. En una extensa entrevista con POLITICO, el presidente de Estados Unidos deja claro que no piensa tranquilizar a las capitales europeas sobre Rusia y que está dispuesto a opinar abiertamente en la política interna del continente respaldando a candidatos afines a la agenda soberanista.

La Gaceta de la Iberosfera

«Creo que son débiles», afirma sobre los dirigentes europeos. «Quieren ser tan políticamente correctos que Europa ya no sabe qué hacer». Trump sostiene que ciudades como Londres o París «crujen bajo el peso» de la inmigración procedente de Oriente Medio y África y llega a advertir que, sin un giro radical en las políticas de fronteras, algunos Estados europeos «dejarán de ser viables».

En la entrevista, el presidente carga especialmente contra el alcalde de Londres, Sadiq Khan, al que califica de «desastre» y presenta como ejemplo de cómo la inmigración masiva altera el equilibrio político: «Sale elegido porque ha entrado tanta gente que ahora votan por él».

El choque con las instituciones europeas llega al mismo tiempo que la Casa Blanca ha difundido una nueva Estrategia de Seguridad Nacional que rompe abiertamente con el consenso atlantista de las últimas décadas y promete «cultivar la resistencia» al statu quo europeo en cuestiones como la inmigración o la soberanía nacional. Trump recuerda que ya ha apoyado públicamente a dirigentes como Viktor Orbán, a quien elogia por su política de control de fronteras, y afirma que seguirá respaldando a candidatos patriotas aunque eso moleste a Bruselas: «Claro que voy a apoyar. He apoyado a gente que a muchos europeos no les gusta».

Preguntado por el presidente del Consejo Europeo, António Costa, que le reprochó cualquier intento de interferir en la «vida democrática» de los países de la UE, Trump desoye las advertencias y mantiene que Estados Unidos no está obligado a respetar las sensibilidades de unas élites europeas que considera fracasadas.

En paralelo, Trump defiende su agenda de mano dura contra el narcotráfico en Iberoamérica, donde ha desplegado un importante dispositivo militar en el Caribe contra supuestos objetivos vinculados al narcotráfico y para presionar al régimen de Nicolás Maduro. En la entrevista se niega a descartar el uso de tropas terrestres en Venezuela y admite que estaría dispuesto a extender las operaciones militares contra el narcotráfico a México y Colombia: «Claro que lo haría», responde. También justifica el polémico indulto al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, condenado por narcotráfico en Estados Unidos, alegando que «gente muy buena» le pidió el perdón y que conocía «muy poco» del caso.

En el terreno interno, el presidente presume de una economía «A-plus-plus-plus-plus-plus», niega que la inflación sea un problema grave y asegura que «los precios están bajando», pese a que los últimos datos oficiales sitúan la subida interanual en torno al 3%. Adelanta que exigirá a su futuro presidente de la Reserva Federal un compromiso claro con rebajar drásticamente los tipos de interés, y mantiene la indefinición sobre la renovación de las subvenciones extraordinarias al Obamacare que, si expiran, provocarían un fuerte aumento de las primas sanitarias en 2026. «Quiero dar a la gente un mejor seguro sanitario por menos dinero», se limita a decir, mientras rehúye concretar su plan y despacha las preocupaciones de los ciudadanos con un «no seas dramático».

Trump también apunta al Tribunal Supremo como pieza clave de su agenda. Defiende la ofensiva jurídica contra el derecho de ciudadanía automática por nacimiento (birthright citizenship) y avisa de que sería «devastador» que los jueces frenaran su intento de limitarlo. Al mismo tiempo, anima a los magistrados conservadores Clarence Thomas y Samuel Alito, ambos septuagenarios, a no retirarse: «Espero que se queden, porque me parecen fantásticos».

La entrevista confirma que, pese a las turbulencias internas y al malestar social por el coste de la vida, Trump sigue decidido a reescribir el papel de Estados Unidos en el mundo: cuestiona a la Unión Europea, respalda abiertamente a líderes soberanistas en el continente, presiona a Ucrania, endurece la estrategia en Iberoamérica y mantiene en vilo el futuro económico y sanitario de millones de estadounidenses.

El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, volvió a poner sobre la mesa su propuesta de ofrecer asilo a Nicolás Maduro y a otros miembros del régimen para facilitar una transición política en Venezuela.

La Patilla

Las declaraciones las dio este martes desde Oslo, Noruega, donde se encuentra a la espera de la llegada de María Corina Machado, en medio del creciente clima de tensión entre Estados Unidos y el chavismo.

Mulino aseguró que su planteamiento no es nuevo y que Panamá ha jugado este rol en otras crisis regionales. Sin embargo, dejó claro que no ve una salida sencilla debido, según dijo, a la actitud del líder chavista.

“No hay nada concreto, pero yo he hecho esa oferta hace tiempo atrás con el ánimo de que, si hay esa posibilidad, Panamá lo ha hecho en otras ocasiones para ayudar a resolver una crisis política internacional”, expresó. Aun así, añadió con ironía: “No creo que se dé, porque la arrogancia de este señor ya lo tiene, él y sus adláteres, nubilado”.

Mulino también reiteró el reconocimiento de su país al presidente electo de Venezuela, Edmundo González Urrutia:

“Don Edmundo es el presidente electo de Venezuela. Las actas las tenemos en Panamá, que comprueban el triunfo arrollador del pueblo venezolano contra la dictadura”.

El domingo, el vicecanciller panameño, Carlos Hoyos, afirmó que su país está listo para servir como mediador entre Estados Unidos y Venezuela, incluso acogiendo temporalmente a figuras del régimen, si eso facilita una salida negociada.

Panamá sostiene que su historial diplomático lo respalda, mientras Estados Unidos mantiene un despliegue militar en el Caribe para combatir el narcotráfico, movimiento que el chavismo denuncia como una “amenaza” para propiciar un cambio de Gobierno.

En un acontecimiento histórico para la cultura de Venezuela, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) declaró este martes 9 de diciembre al joropo venezolano como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Unesco

Este reconocimiento enaltece al género tradicional que fusiona música, canto y baile, y que ya había sido distinguido previamente como Patrimonio Cultural de la Nación en el año 2014, consolidándose como «el auténtico baile tradicional de Venezuela».

Esta manifestación artística se caracteriza por una rica instrumentación que incluye el arpa, el cuatro, las maracas, la bandola y el violín, acompañados por un baile donde los intérpretes golpean rítmicamente el suelo con los pies. La estética del joropo es inconfundible: las mujeres lucen faldas largas y floreadas, mientras que los hombres visten de blanco complementado con el tradicional sombrero de ala ancha, creando una estampa visual que refleja la identidad del folclore nacional.

Tras la oficialización del nombramiento, la comunidad musical ha expresado su entusiasmo, esperando que este estatus global sirva como plataforma para la difusión masiva de los ritmos tradicionales. El gremio aspira a que, con este impulso, el joropo retome su lugar protagónico y vuelva a formar parte esencial de los actos culturales y la formación en los centros educativos de todo el país.

El joropo es una vibrante tradición festiva, fruto del encuentro entre pueblos indígenas, africanos y europeos. Su práctica varía según la región: Oriente, Guayana, Andes, Centro-Oeste, Central y Llanos.

Combina música, poesía, canto y danza, e involucra diversos instrumentos como el arpa, el cuatro, las maracas, el violín y el acordeón. Las canciones suelen narrar historias de amor, naturaleza, humor y la vida cotidiana.

El joropo se interpreta durante todo el año, tanto de forma espontánea como en eventos programados, y es común en celebraciones familiares, reuniones públicas y festivales religiosos o culturales. Existe un baile de pareja correspondiente, en el que un hombre y una mujer se sostienen a cierta distancia, comenzando en posición de vals, y siguen pasos y movimientos específicos.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo recientemente una entrevista con la periodista Dasha Burns para POLITICO desde la Casa Blanca, desde donde recalcó que los días de Nicolás Maduro en el Palacio de Miraflores están contados.

La Patilla

A continuación, el segmento de la conversación donde Trump se refirió a la crisis venezolana y su despliegue militar en el mar Caribe:

Burns: Tu impacto se extiende mucho más allá de Europa. Quiero hablar de otra zona en la que estás dejando tu huella, que es Venezuela. Has dicho que los días de Nicolás Maduro están contados y que Estados Unidos podría pronto atacar territorio venezolano. ¿Podríamos ver tropas estadounidenses sobre el terreno en Venezuela?

Trump: No comento nada sobre eso. No diría ni lo uno ni lo otro. Puedo decir esto: que nos envió a millones de personas, muchas de prisiones, muchos traficantes de drogas, narcotraficantes, personas de centros psiquiátricos. Los envió a nuestro país, donde tuvimos un presidente muy estúpido. Lo sabes. (Joe) Biden es una persona con bajo coeficiente intelectual, especialmente hoy en día. Quiero decir, hace 30 años ya lo tenía bajo, pero ahora tiene un coeficiente intelectual especialmente bajo. Y lo que hizo a nuestro país no es bueno. El Tren de Aragua (TdA), una de las bandas más crueles del mundo.

Burns: Bueno, tú has asegurado la frontera ahora.

Trump: No, no, él envió a muchas de estas personas. También manda muchas drogas. Así que veremos cómo acaba todo.

Burns: ¿Hasta dónde llegarías para sacar a Maduro del poder?

Trump: No quiero decir eso.

Burns: ¿Pero quieres acompañarle a la puerta?

Trump: Sus días están contados.

Burns: ¿Puede descartar una invasión terrestre estadounidense en Venezuela?

Trump: No hablo de ello. ¿Por qué iba a hablar contigo tras una publicación extremadamente poco amigable de POLITICO, que recibió ocho millones de dólares de (Barack) Obama para mantenerse a flote, por qué haría eso?

Burns: Mucha gente se pregunta cuáles son nuestros objetivos en Venezuela.

Trump: Claro, pero no quiero hablar contigo de estrategia militar.

Burns: Bueno, ¿puedo preguntar entonces, ¿cuál es tu objetivo en Venezuela? ¿Qué te gustaría ver con las acciones que estás tomando?

Trump: Bueno, uno de los objetivos es que quiero que el pueblo de Venezuela sea tratado bien. Quiero que el pueblo de Venezuela, muchos de los cuales viven en Estados Unidos, sea respetado. Quiero decir, fueron tremendos conmigo. Votaron por mí un 94 por ciento o algo así. Quiero decir, es increíble. Tengo un gran proyecto en Doral, es un sitio genial, Doral Country Club.

Burns: He pasado por allá.

Trump: Sí. Y es, ya sabes, un lugar muy grande, precioso, justo en medio de lo que llaman ‘Pequeña Venezuela’. Y llegué a conocer muy bien al pueblo venezolano porque lo he tenido cerca durante mucho tiempo, y son personas increíbles. La zona es muy exitosa, todos tenemos éxito, es increíble. Dicen que, si una casa está en venta más de tres días, algo va mal. Quiero decir, si alguien quiere vender su casa, la vende en cuestión de momentos. A la gente le encanta la zona y llegué a conocer bien a la gente. Son personas increíbles y fueron tratados horriblemente por Maduro.

Burns: ¿Y son ese el tipo de inmigrantes que sí quieres ver en Estados Unidos?

Trump: Bueno, desde luego contribuyen. Sí, quiero ver a personas que contribuyan. No quiero ver Somalia. No quiero ver a una mujer que, ya sabes, se case con su hermano para entrar y luego se convierte en congresista y no hace más que quejarse. Todo lo que hace es quejarse, quejarse, quejarse, y sin embargo su país es un desastre, sabes, uno de los peores del mundo. Que vuelva y que arregle su propio país.

(…)

Burns: Quiero hablar de los ataques a las narcolanchas. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, testificará bajo juramento ante el Congreso sobre ese controvertido segundo ataque al presunto barco antidrogas el 2 de septiembre.

Trump: No me importa si lo hace. Puede hacerlo si quiere. No me importa.

Burns: ¿Crees que debería?

Trump: No me importa. Yo diría que lo hagas si quieres, Pete, lo están haciendo muy bien.

Burns: ¿Has visto el video?

Trump: Lo veo todo, sí. Lo veo todo. Veo muchas cosas.

Burns: ¿Y crees que ese segundo ataque era necesario?

Trump: No es bonito, pero parecía que intentaban hundir el barco, pero yo no me involucro en eso, eso depende de ellos. El almirante que hizo eso es un muy respetado, como sabes, un hombre muy respetado. Y salvamos a 25.000 personas cada vez que destruimos un barco. De media, matan a 25.000 estadounidenses, así que ya sabes, no me gusta hacer eso, pero las drogas que entran por el mar se reducen, han bajado un 92 por ciento. Y estoy intentando averiguar quiénes son el otro ocho por ciento. Ya nadie quiere conducir barcos a América cargados de drogas… y pronto los vamos a atacar en tierra.

Burns: El fentanilo en Estados Unidos se produce en realidad en México utilizando precursores de China, según la DEA. Y Venezuela no es una fuente o país de tránsito significativo para el fentanilo, apenas aparece en las evaluaciones de tráfico de la DEA.

Trump: Sí, bueno, envían muchas drogas. Esos barcos vienen en gran parte de Venezuela, así que diría que es un punto importante, y puedes ver las drogas. Se pueden ver estas bolsas por todo el barco, quiero decir, bolsas, bolsas y bolsas.

Burns: Así que, si se trata de drogas, ¿considerarías que Maduro vea la justicia?

Trump: Al menos 11.888 asesinos fueron registrados en nuestro país, y el estúpido Joe (Biden) se llevó a toda esa gente. Y ahora los estamos sacando de aquí. Los estamos encontrando. Encontramos muchos y los sacamos o los metemos en la cárcel. Algunos son tan peligrosos y tan malos que no queremos devolverlos a su país porque encontrarán la manera de volver a ‘trabajar’. Pero estos son asesinos fríos como piedra. Pero cada vez que destruimos un barco, salvamos 25.000 vidas americanas.

Burns: ¿Considerarías hacer algo similar con México y Colombia que son aún más responsables del tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos?

Trump: Sí, lo haría. Seguro, yo sí.

Burns: Indultaste al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández y lo dejaste salir de prisión a pesar de que fue condenado por un enorme esquema internacional de narcotráfico.

Trump: Bueno, no le conozco. Y sé muy poco de él, salvo que la gente decía que era como una especie de montaje tipo Obama/Biden, donde le tendieron una trampa. Él era el presidente del país. El país, trafica con drogas, probablemente se podría decir eso de todos los países, y como él era presidente, le dieron como 45 años de prisión. Y hay mucha gente luchando por Honduras, gente muy buena que conozco. Y piensan que le trataron fatal y me pidieron que lo hiciera, y yo dije que lo haría.

Burns: ¿Crees que eso podría enviar un mensaje equivocado a los traficantes?

Trump: No, no lo creo.

Cuatro presidentes latinoamericanos y una congresista de EEUU acompañan a la líder opositora venezolana María Corina Machado en la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz el 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos.

Marti Noticias

Hasta Oslo, la capital de Noruega, viajaron los presidentes Daniel Noboa, de Ecuador, José Rafael Mulino, de Panamá, el presidente de Paraguay, Santiago Peña y el presidente argentino Javier Milei, además de la congresista de Estados Unidos, la cubanoamericana María Elvira Salazar.

En el pasado mes de octubre, el Comité Noruego del Nobel señaló que María Corina Machado había ganado el Premio de la Paz “por su incansable labor en la promoción de los derechos democráticos del pueblo de Venezuela”.

El régimen venezolano, a través de su fiscal general Tarek William Saab, advirtió que Machado sería considerada una “fugitiva” si viajaba para recibir el galardón. Sobre el viaje de los presidentes, el partido oficialista, PSUV, los tildó de “vagabundos” y “chulos”.

La violencia que sacude a la Francia multicultural está empujando a la Policía y a la Gendarmería hacia una crisis interna sin precedentes. El último caso conocido es el fallecimiento de un agente de la Dirección General de Seguridad Interior (DGSI) en un recinto del Ministerio del Interior en Essonne, confirmado esta semana por la Fiscalía de Évry. Se trata del cuarto caso que afecta a la inteligencia interior en lo que va de año, en un contexto en el que las fuerzas del orden están sometidas a una presión insoportable derivada del auge del crimen, la radicalización y la fractura social en los suburbios de composición mayoritariamente inmigrante.

La Gaceta de la Iberosfera

Las propias cifras del Ministerio del Interior muestran un deterioro persistente. En 2024 se registraron 27 muertes entre policías y 26 entre gendarmes. Aunque el Gobierno intenta presentar estos datos como un avance respecto a picos anteriores, las asociaciones profesionales rebaten esa lectura y alertan de que el problema es ahora más profundo: no es una cuestión estadística, sino estructural. En la Gendarmería, en particular, los casos aumentaron un 24% el último año, reflejo de una institución cada vez más desbordada por cargas operativas extremas.

David Ramos, presidente de GendXXI, denuncia que la situación se agrava por la falta de recursos, la ausencia de reemplazos, las jornadas interminables y un clima social hostil hacia quienes garantizan la seguridad del país. Explica que los agentes se enfrentan de manera continua a escenas de violencia brutal, crimen organizado, terrorismo, delincuencia juvenil hiperagresiva y a tensiones crecientes en zonas donde la inmigración ilegal avanza sin control. Cada intervención supone un desgaste emocional enorme en una sociedad que no sólo no los respalda, sino que con frecuencia los convierte en blanco de ataques y campañas de desprestigio.

Según Ramos, la Gendarmería «está perdiendo su alma», porque la misión de mantener el orden en un país que vira hacia el caos se ha vuelto cada día más ingrata y más peligrosa. La presión demográfica en áreas bajo su jurisdicción —muchas de ellas zonas periurbanas o rurales que han cambiado drásticamente por la llegada de nuevos flujos migratorios y el desplazamiento de redes ilícitas— aumenta el número de intervenciones, mientras que la plantilla permanece estancada o disminuye.

La espiral de violencia en Francia, con disturbios recurrentes, ataques a comisarías, emboscadas a patrullas y zonas enteras donde la autoridad del Estado se diluye, ha generado un clima de desesperanza entre los agentes. Los servicios de apoyo psicológico han sido reforzados, pero los propios profesionales admiten que las medidas son insuficientes ante la magnitud del problema. La tensión social, la radicalización, el auge del crimen juvenil y el desafío abierto de sectores del país al Estado de derecho conforman un escenario explosivo en el que las fuerzas del orden se sienten cada vez más solas.

Mientras el Gobierno intenta maquillar la situación, quienes patrullan a diario reconocen que Francia vive un proceso acelerado de fractura interna. Las fuerzas policiales y militares soportan una presión límite en un país donde la violencia se normaliza, donde los barrios conflictivos se multiplican y donde las instituciones ya no garantizan que quienes arriesgan su vida reciban el respaldo que necesitan.

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