Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

El Servicio Nacional de Fronteras de Panamá (Senafront) detuvo este lunes a un ciudadano venezolano que contaba con alerta internacional por su presunta vinculación con el grupo criminal Tren de Aragua.

El Cooperante

Según señaló el organismo en su cuenta de X (antiguo Twitter) la detención se produjo en el marco del Plan Firmeza, el 3er Batallón del Pacífico.

El Siglo Panamá informó además que las autoridades indicaron que el detenido se dirigía hacia su país de origen en un retorno voluntario cuando fue aprehendido.

Las autoridades incautaron presuntas sustancias ilícitas al detenido. Tras su captura, el individuo quedó a disposición de las autoridades competentes para los trámites legales correspondientes.

El Senafront reafirmó su «compromiso con la seguridad fronteriza y la lucha contra el crimen organizado en Panamá».

El Tren de Aragua es una organización criminal originaria de Venezuela que, según denuncias de distintos países y organizaciones internacionales, se ha expandido a más de una decena de naciones, entre ellas Colombia, Perú, Chile, Ecuador, Brasil, México y Estados Unidos.

Miembros de la 22° Unidad Expedicionaria de Infantería de Marina de los Estados Unidos (22nd MEU, en inglés) iniciaron el domingo entrenamientos anfibios y operaciones de vuelo al Sur de Puerto Rico, según informó el Cuerpo de Marines de EE.UU., en un comunicado de prensa, en medio de crecientes tensiones tras el reciente despliegue naval de Estados Unidos en el Caribe y América Latina.

CNN

De acuerdo con el comunicado “este entrenamiento está diseñado para mejorar la preparación y capacidades de la 22nd MEU y a la vez reforzar el vínculo con la Guardia Nacional de Puerto Rico”.

El inicio del entrenamiento coincide con el despliegue en curso de más de 4.000 infantes de Marina y marineros en las aguas que rodean América Latina y el Caribe como parte de una iniciativa para combatir los cárteles de la droga, según han confirmado dos funcionarios de Defensa estadounidenses a CNN, una drástica demostración de fuerza que proporcionará al presidente Trump una amplia gama de opciones militares en caso de que desee actuar contra los cárteles.

Precisamente, el despliegue de la 22° Unidad Expedicionaria de Infantería de Marina y del Iwo Jima Amphibious Ready Group (ARG), liderado por el buque USS Iwo Jima, al Comando Sur de Estados Unidos, forma parte de un reposicionamiento más amplio de los activos militares en el área de responsabilidad del Comando Sur que se ha llevado a cabo durante las últimas semanas, según uno de los funcionarios.

“Las operaciones anfibias son el pilar de la integración naval y una competencia esencial de la 22nd MEU. Facilitan el rápido despliegue de los Marines del barco naval hacia la costa, apoyando los objetivos estratégicos de los Estados Unidos”, explicó el Cuerpo de Marines en el comunicado del domingo.

Sobre el aumento de la presencia militar en Puerto Rico, un territorio autónomo de Estados Unidos, las autoridades dijeron que “Hemos coordinado muy de cerca con funcionarios del gobierno local, servicios de emergencia y la Guardia Nacional de Puerto Rico para garantizar transparencia, el entendimiento mutuo y una interacción respetuosa. El público podrá observar un aumento del personal militar en equipo táctico y en actividades de aeronaves militares”.

El presidente de GuyanaIrfaan Ali, expresó este lunes su respaldo al despliegue de buques de guerra de Estados Unidos en el Caribe, cerca de la costa de Venezuela. Mientras tanto, Caracas acusó a su vecino de intentar “crear un frente de guerra” tras denunciar un presunto ataque desde Venezuela contra una embarcación guyanesa que transportaba material electoral.

AFP

“Apoyaremos todo lo que elimine cualquier amenaza a nuestra seguridad, no solo en términos de soberanía (…) Debemos unirnos para combatir la delincuencia transnacional, para combatir el narcotráfico”, declaró Ali a la prensa tras emitir su voto en los comicios en los que busca un segundo mandato.

“Siempre hemos afirmado repetidamente que esta región debe seguir siendo una zona de paz, y haremos todo lo posible para garantizar que siga siendo una zona de paz y apoyaremos todos los esfuerzos para garantizar que siga siendo una zona de paz”, matizó el presidente.

Por su parte, el ministro de Defensa del régimen venezolano, Vladimir Padrino López, rechazó las acusaciones guyanesas sobre un incidente con una lancha patrulla en la previa de las elecciones de este lunes. “Ayer (domingo) vimos un comunicado del gobierno de la República Cooperativa de Guyana (…) intentan crear un frente de guerra (…) esto no es más que un ‘fake’ (falsedad)”, afirmó. Caracas niega que se hayan efectuado disparos contra la embarcación y asegura que patrullará sus aguas territoriales, movilizando además a más de cuatro millones de miembros de la milicia ante las “amenazas” estadounidenses.

Guyana, por su parte, indicó que la lancha patrulla que transportaba personal militar y policial logró repeler el ataque sin víctimas ni daños en el material electoral. “La patrulla respondió al fuego de inmediato y logró poner al equipo de escolta fuera de peligro. Ningún miembro del personal resultó herido y ningún material electoral resultó dañado ni comprometido”, indicó Guyana en un comunicado.

La operación estadounidense, presentada como un operativo antidrogas, incluye la movilización de varios buques de guerra y un submarino de propulsión nuclear. Washington acusa al dictador venezolano, Nicolás Maduro, de liderar un cártel de narcotráfico y elevó a 50 millones de dólares la recompensa por información que conduzca a su captura.

Padrino López también cuestionó la postura de Trinidad y Tobago sobre la operación estadounidense: “Lamentamos profundamente el pronunciamiento estéril, inútil, vasallo de los gobiernos que se prestan a la narrativa del imperialismo norteamericano”.

Por otro lado, los guyaneses comenzaron a votar a primera hora de este lunes para elegir a los miembros del Parlamento y al presidente, quien administrará las vastas riquezas del país en un contexto de crecientes tensiones con Venezuela.

Según la mayoría de los observadores, la elección se disputa entre tres principales contendientes: el actual presidente Irfaan Ali, del Partido Progresista del Pueblo (PPP/C, centroizquierda); el opositor Aubrey Norton, de la Asociación para una Nueva Unidad (APNU, izquierda); y el populista Azruddin Mohamed, apodado a veces el “Trump guyanés”, un multimillonario que acaba de fundar su partido WIN (We Invest in the Nation, “Invertimos en la Nación”) con el objetivo de romper el bipartidismo.

Los 750.000 electores estaban convocados a sufragar entre las 6:00 locales (10:00 GMT) y las 18:00 (22:00 GMT), y la Comisión Electoral anunció que los resultados se darán a conocer el jueves.

El régimen de Nicolás Maduro sigue sin creerse que el despliegue militar de EEUU en el Caribe sea para luchar contra el narcotráfico y recurre ya a un discurso bélico para advertir de la Administración Trump de que Venezuela está preparada para una hipotética guerra que busque un cambio político en el país sudamericano.

Por: Asier Vera – El Mundo

El encargado de elevar el tono ha sido el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, quien este domingo remarcó que su país se prepara para combatir «cualquier ataque» de EEUU: «Le digo yo a los imperialistas del norte que nosotros estamos preparándonos y vamos a luchar si ustedes se atreven a poner un pie en Venezuela». El propio Maduro ya avisó la semana pasada que «esta tierra no la toca nadie».

Padrino López, por quien EEUU ofrece una recompensa de 15 millones de dólares por información que conduzca a su captura por formar parte de la organización terrorista Cártel de los Soles, denunció que Washington aplica un «asedio contra la patria» a través de «sanciones groseras y vulgares» y de una «persecución comercial», con el objetivo de provocar un «rompimiento interno» en Venezuela y «socavar el liderazgo político».

En respuesta al envío de EEUU a las costas limítrofes con Venezuela de siete buques de guerra y un submarino nuclear, el ministro de Defensa reveló que ya hay 10.380 efectivos desplegados en todo el territorio «cumpliendo distintas misiones» a los que se sumaron en los últimos días 15.000 militares en la frontera con Colombia en el marco de una estrategia de «defensa preventiva».

El líder bolivariano ha denunciado este lunes que ocho barcos militares de Estados Unidos y 1.200 misiles apuntan hacia su país: «Venezuela está enfrentando la más grande amenaza que se haya visto en nuestro continente en los últimos 100 años», ha dicho Maduro durante un encuentro con la prensa internacional en Caracas. Según el mandatario, constituyen «una amenaza extravagante, injustificable, inmoral y absolutamente criminal, sangrienta», informa Afp.

Puedes leer la nota completa en El Mundo

El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, visitó este viernes, 29 de agosto, las instalaciones del Comando Sur, que se encuentra ubicada en la ciudad de Doral, Florida, en medio de la escalada de tensiones que han incrementado tras el despliegue de fuerza militar en el mar Caribe.

Semana

Rubio se reunió a puerta cerrada con una de las voces más reconocidas en el ámbito de la defensa nacional, se trata del almirante Alvin Holsey, con quien revisó las prioridades estratégicas en América Latina y el Caribe. El funcionario también se reunió con otros oficiales militares.

El tercer hombre más poderoso de Estados Unidos realizó la visita en el marco del despegue de 8 buques de guerra en aguas del Caribe y el Pacífico, como parte de una operación contra los carteles de la droga, incluyendo al Cartel de los Soles, vinculado con Nicolás Maduro.

We were honored to host @SecRubio at the #SOUTHCOM headquarters today. Secretary Rubio met with SOUTHCOM Commander Adm. Alvin Holsey & command leaders to discuss security in Latin America and the Caribbean and U.S. priorities in our region. @StateDept @WHAAsstSecty @USAenEspanol… pic.twitter.com/CpLPyJovzH— U.S. Southern Command (@Southcom) August 29, 2025

La unidad militar, que tiene el nombre de SOUTHCOM, uno de los 11 comandos combatientes unificados del Departamento de Defensa, es responsable de la planificación de contingencias, las operaciones y la cooperación en materia de seguridad en su área de responsabilidad asignada, que abarca Centroamérica, Sudamérica y el Caribe.

En ese contexto, el secretario de Estado realizará del 2 al 4 de septiembre una gira por México y Ecuador con la que la Administración de Donald Trump aspira a dejar claras sus prioridades para la región, entre ellas “desmantelar a los cárteles” del narcotráfico.

Esta lucha contra los cárteles forma parte de una batería de prioridades entre la que el Departamento de Estado también ha citado la lucha contra la migración irregular, la reducción del déficit comercial y la contención de cualquier tipo de influencia “maligna” externa.Marco Rubio, Nicolás Maduro y Donald TrumpMarco Rubio, Nicolás Maduro y Donald Trump | Foto: AFP

La oficina de Rubio destacó en un comunicado que se trata del cuarto viaje del jefe de la diplomacia estadounidense a países latinoamericanos y que, con él, quiere dejar claro de nuevo el “inquebrantable compromiso” de Estados Unidos para “proteger sus fronteras, neutralizar las amenazas narcoterroristas y garantizar un terreno de juego equilibrado para las empresas”.

En el caso de México, la Administración Trump se ha mostrado especialmente combativa en lo que se refiere a cuestiones de migración y tráfico de drogas, reclamando al país vecino una mayor implicación bajo la amenaza constante de una imposición indiscriminada de aranceles.

Ecuador, por su parte, se ha mostrado afín a algunas de las tesis esgrimidas desde Estados Unidos en relación a la presencia de mafias en la región y ha declarado por ejemplo como una organización terrorista al Cártel de los Soles, del que Washington responsabiliza al presidente venezolano, Nicolás Maduro.

Finalmente, el dictador venezolano dijo que “no hay forma” de que Estados Unidos invada a Venezuela y llamó a sus ciudadanos a alistarse en las fuerzas militares, en medio de los anuncios de Washington de movilizar tropas al Caribe.

El Cuerpo de Investigaciones, Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) alerta que personas inescrupulosas están utilizando los nombres de comisarios de la institución para engañar a la población y robarles su dinero, a través de distintas estrategias que buscan generar miedo y confusión.

El Pitazo

En la cuenta de Instagram del Cicpc una uniformada explicó que detectaron un número de teléfono a través del cual están usurpando la identidad de funcionarios del organismo con el fin de cometer estafas”.

“Estos antisociales contactan a sus víctimas bajo diversas excusas, buscando obtener dinero o información para lucrarse ilícitamente, a través de la intimidación”, detalló.

En un segundo video, otra funcionaria precisó que los antisociales usan credenciales de comisarios que se han extraviado para solicitar dinero, información personal o enviar falsas citaciones.

“Un funcionario legítimo no solicitará dinero para obtener cooperación. Cuelguen de inmediato si siente que los están presionando y denuncien en la sede del Cicpc. Su colaboración es crucial para capturarlos”, recomendó.

Los timadores también presionan a las víctimas con amenazas de sanciones o detenciones, si no cumplen sus exigencias.

Cuelgue de inmediato

Estas personas igualmente se están comunicando con quienes venden algún producto.

“Si llegas a recibir una llamada o mensaje donde te manifiestan que es un comisario del Cicpc el que quiere adquirir el producto que estás comercializando, está alerta porque puedes ser víctima de delincuentes que quieren obtener el dominio de tu celular o correo electrónico para ejecutar estafas en tu nombre. La mejor respuesta es no dar información”, destaca una oficial en un tercer video publicado en Instagram.

La institución aclaró que ningún comisario o funcionario está autorizado a pedir información privada por teléfono ni a enviar citaciones mediante redes sociales o servicios de mensajería.

El organismo exhortó a denunciar estos hechos. Esto permitirá que el Cicpc “realice un trabajo de investigación, identifique a los responsables y de con su paradero”.

Se fue el mes de agosto sin que los venezolanos hayamos podido dilucidar las enormes y acuciantes interrogantes que han surgido desde que la administración Trump anunciara poco menos que la cacería a gran escala de las cabezas del régimen venezolano, a quienes señalan de dirigir una organización narcoterrorista mentada el Cartel de los Soles.

Por: Gregorio Salazar – Tal Cual

Afinemos el foco: estamos hablando de episodios históricos inéditos, con visos de una extravagancia rocambolesca inusitada. No sabemos que los anales registren un caso semejante en el que desde la presidencia de un potencia mundial se ordene una muy costosa operación militar, hasta ahora un gran despliegue naviero y hasta 6 mil soldados, para obtener la cabeza de un jefe de gobierno –ilegítimo por fraudulento en este caso–, al que por añadidura le ha puesto la recompensa más alta que se conozca desde Adán y Eva a la fecha: 50 millones de dólares.

Es cierto, no se han despegado las grandes interrogantes sobre vías y objetivos, pero entre la intrincada maraña de informaciones, análisis, especulaciones de lado y lado, varias con su tinte nada exento de fanatismo partidario, algunas ideas se pueden sacar en claro.

A partir de allí vuelve a coger vuelo las tesis de la «extracción quirúrgica», muy manoseada hace años, pero a la que los avisos y amenazas desembozadas torna menos factible. Si en agosto de 1994 a Carlos Ilich Ramírez (El Chacal) lo hubieran alertado del plan en su contra, no hubiera sido detenido en Jartum (Sudán) por los hombres de su propia escolta y entregado a la policía secreta francesa. A buen seguro hubiera puesto pies en polvorosa y miles de kilómetros de por medio entre él sus persecutores.

Curiosamente ha surgido una tesis, conjetura o presunción en la que confluyen opinadores de los extremos de la política venezolana. Y surge de este planteamiento colocado entre signos de interrogación: ¿la administración de Donald Trump ha hecho semejante despliegue naval, cuya inversión el cálculo más rudimentario estima en 500 o más millones de dólares, suma a incrementarse con la prolongación de la operación, para que cualquiera de estas tardes viren las proas hacia el norte «con las manos (o las bodegas) vacías»?

¿Se puede permitir la administración Trump quemar inútilmente no sólo esa ingente suma sino deteriorar la imagen triunfalista que cultivan con furor el presidente norteamericano y su equipo de gobierno? Si eso ocurriera, sobrevendría ipso facto el fortalecimiento del régimen de Maduro y la debacle de la oposición liderada por María Corina Machado. Serían una y la misma cosa. Significaría también dejar servido un «bocado de cardenal» para la alicaída oposición Demócrata.

Y cuando se introduce el elemento de la política doméstica norteamericana, ya se ha señalado hasta la saciedad que de cara a las elecciones legislativas del próximo año Trump no puede permitirse un bajonazo en la votación republicana de Florida, con segmentos de electores hispanos seriamente desencantados por una inclemente política inmigratoria que ha dejado sin la protección del TPS y el Parole a centenares de miles de venezolanos, cubanos y centroamericanos.

Si para evitar una derrota en las elecciones de medio término ha llegado al extremo de intentar modificar los circuitos electorales en Texas, no se diga de la importancia que entonces toma su sorpresiva acción armada en el Caribe, que ha captado la atención mundial.

Tampoco se necesitan facultades de vidente para sostener la hipótesis de que en este lapso de alta tensión entre la administración Trump y Venezuela, los jefes del régimen criollo han tratado de utilizar las mismas vías de diálogo y comunicación a través de las cuales han venido negociando petróleo y el regreso de inmigrantes con el imperio gringo. Claro, una cosa es que lo hayan intentado y otra es que esa puerta esté abierta. Lo que sí es cierto es que hay un mundo por negociar.

Por cierto, no existe «blindaje» de motorizados, ni de milicianos ni de tropas en la frontera en estos tiempos en que, sólo para citar un caso reciente, Israel e Irán cruzaron fuego de misiles disparados a distancias superiores a los mil kilómetros sin que ningún soldado pisara suelo enemigo. Atrás quedan los aspavientos y alardes revolucionarios.

Venezuela se mantiene en estado de alta expectación. Estamos inmersos en un entorno de usurpación, ineficiencia, pobreza y corrupción y ahora ante la amenaza de una intervención extranjera. Un cuadro realmente grave e indeseable para cualquier nación. La crisis se profundiza con las horas y no hay forma de definir un horizonte temporal para predecir el desenlace.

El caso del diputado Julio César Torres nuevamente sacó a colación la vinculación de funcionarios oficialistas con graves delitos. Desde el chavismo se ha reiterado que “no van a acompañar a ningún delincuente”, pero más allá de lo público de las detenciones, el silencio envuelve los procesos judiciales de estas personas.

Tal Cual

Torres fue el último de una serie de militantes del PSUV detenidos por narcotráfico. Al diputado del Movimiento Tupamaro le fue allanada su inmunidad parlamentaria, previa solicitud del Tribunal Supremo de Justicia, el pasado 20 de agosto.

Según dijo Pedro Carreño, el parlamentario fue apresado en flagrancia por posesión de drogas, aunque no ofreció mayores detalles sobre el día de su detención, la cantidad de droga incautada, el sitio donde fue arrestado o el cuerpo de seguridad actuante.

Torres es el tercer diputado en el periodo 2020-2025 del parlamento cuya inmunidad es allanada. Todos han sido por delitos vinculados al tráfico de drogas y corrupción, pero en ninguno de los casos se conoce si han sido condenados de manera firme por un tribunal.

Desde hace 10 años, la cúpula del PSUV ha informado sobre el arresto de al menos 13 personas que formaban parte de su estructura o estaban vinculados al partido, pero se desconoce su estatus judicial o, en algunos casos, su sitio de detención.

*Lea también: Represión contra la izquierda venezolana: la otra cara de la deriva autoritaria chavista

El abogado y defensor de derechos humanos Joel García señala que el “proceso” de estas personas vinculadas al oficialismo, “no es diferente al de los presos políticos, quizá no incomunicados en cuanto a visita de familiares, pero igualmente se les viola el debido proceso, sin derecho a designar defensor de confianza, pero sus casos no son del dominio público porque sus familiares no denuncian o tienen temor de denunciar”.

Por parte del Ministerio Público o tribunales tampoco se provee información, a pesar de que las detenciones fueron reseñadas de manera pública.

Lea la nota completa siguiendo este enlace a Tal Cual

Bajo la promesa de desplegar 4 millones 500 mil milicianos en toda Venezuela, frente al operativo antinarcotráfico que ejecuta Estados Unidos en aguas del Mar Caribe, el régimen de Nicolás Maduro mantiene jornadas de alistamiento a la Milicia Bolivariana, un componente castrense integrado por civiles con alta carga ideológica.

NTN24

En medio del alistamiento, trabajadores del Instituto Nacional de Parques (Inparques), denunciaron presión por parte de la gerencia para que se inscriban en la Milicia.

El portal web Monitoreamos, publicó una captura de pantalla de un grupo de Whatsapp donde el gerente general de Parques de Recreación, Víctor Cruz, supuestamente forzó a los trabajadores a cumplir con la instrucción de asistir a la jornada prevista para este 31 de agosto.

«Entiendo que los domingos son para descansar, pero les pido el apoyo de tomarse aunque sea un corto tiempo para ir a plasmar las firmas para el alistamiento (…) Eso es muchísimo más rápido que votar, es cuestión de 20 y 30 segundos y listo. Nos están exigiendo eso de la Sala Situacional del Minec y de la sede principal«, se lee en el chat.

Durante dos fines de semana, el régimen habilitó más de 1.000 puntos de inscripción.

Rosinés Chávez, hija del fallecido Hugo Chávez Frías y presidenta de Inparques fue una de las figuras del oficialismo venezolano que se alistó en el componente.

El alistamiento fue convocado luego de que Estados Unidos anunció el envío de cinco buques de guerra y unos 4.000 efectivos hacia aguas cercanas a Venezuela.

La operación coincide además con el aumento a 50 millones de dólares de la recompensa que ofrece Washington por la captura de Maduro y la declaratoria como terrorista de un supuesto cartel que lidera.

El dictador venezolano, Nicolás Maduro, denunció este lunes, en un encuentro con la prensa internacional celebrado en Caracas, la presencia de ocho barcos militares de Estados Unidos, equipados con 1.200 misiles y acompañados por un submarino nuclear, en las cercanías de las aguas territoriales venezolanas. Según Maduro, este despliegue representa “la más grande amenaza que se haya visto en nuestro continente en los últimos 100 años” y calificó la situación como “una amenaza extravagante, injustificable, inmoral y absolutamente criminal” comparable con la crisis de Cuba en 1962.

AFP

El gobierno de Estados Unidos anunció recientemente el envío de buques de guerra y cerca de 4.000 efectivos hacia el Caribe sur, con el propósito declarado de realizar maniobras contra el narcotráfico. Tras elevar a 50 millones de dólares la recompensa por información que conduzca a la captura de Maduro bajo acusaciones de supuestos vínculos con cárteles del narcotráfico, la administración del presidente Donald Trump ordenó el despliegue militar en aguas internacionales, enfocado en atacar a organizaciones dedicadas al tráfico de estupefacientes.

Maduro aseguró que “ellos han querido avanzar hacia lo que llaman la máxima presión, en este caso es militar, y ante la máxima presión militar, nosotros hemos declarado la máxima preparación para la defensa de Venezuela”. El mandatario indicó que ha ordenado la activación de 4,5 millones de milicianos y el alistamiento militar de venezolanos en la reserva. Reiteró: “Si Venezuela fuera agredida, pasaría inmediatamente al período de lucha armada en defensa del territorio nacional y de la historia y del pueblo de Venezuela”.

Al referirse al argumento estadounidense de combate al narcotráfico, Maduro acusó a Washington de crear “una narrativa bien, pero bien absurda” y defendió el “récord” de su país en la lucha contra el comercio ilegal de narcóticos. Catalogó el operativo militar estadounidense como un “bodrio” y afirmó que la presión ejercida “solo es comparable, en su momento, con la crisis” de 1962, cuando la Unión Soviética intentó instalar misiles nucleares en la isla de Cuba.

El dictador venezolano también abordó la situación de las relaciones diplomáticas entre Caracas y Washington, suspendidas desde el año 2019. Precisó que Venezuela mantenía dos canales de comunicación con el gobierno norteamericano, a través de John McNamara, encargado de Negocios interino de la Oficina Externa de los EEUU para Venezuela, y Richard Grenell, enviado especial del presidente Trump; sin embargo, aseguró que actualmente estos mecanismos están “malogrados” y “maltrechos” a raíz del despliegue militar. “La diplomacia de las cañoneras es una diplomacia errática, equivocada que le han impuesto al presidente Donald Trump”, aseveró Maduro.

En sus declaraciones, el dictador advirtió a Trump contra los intentos de “manchar sus manos de sangre, con sangre suramericana, caribeña, con sangre venezolana”, señalando directamente al secretario de Estado, Marco Rubio, por sus críticas sostenidas hacia el gobierno venezolano. Maduro concluyó que “buscan un cambio de régimen a través de la amenaza militar” y ratificó la intención de Venezuela de recuperar y repatriar a sus migrantes, incluidos los deportados por Estados Unidos.

El despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe y la escalada en la retórica entre ambos gobiernos marcan un nuevo punto de tensión en la relación bilateral y en el contexto geopolítico de la región.

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