Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

La imagen puede resultar incómoda, pero pocas metáforas explican mejor la política exterior de Estados Unidos alrededor de Venezuela que la de la cuerda: un lazo invisible que une a esta como al resto de naciones de la región con Washington que se tensa o se afloja, según convenga a los intereses de la Casa Blanca.

Por: Germán Ortiz Leiva – El Tiempo

Washington, actuando como un titiritero veterano que mueve los hilos a su conveniencia, sostiene un extremo y lo tensa poco a poco, mientras Caracas en esta coyuntura, atada al otro, se resiste con movimientos cada vez más limitados.

No se trata todavía de una invasión clásica – las del siglo XX – como algunos apresuran a vaticinar, sino de un cerco multidimensional más complejo entre lo militar, lo económico, lo diplomático y lo simbólico que apunta a generar un punto de quiebre.

Por supuesto, Venezuela no encaja del todo en el libreto que ha marcado la política hemisférica durante el último siglo y medio. La irrupción del chavismo alteró el guion 25 años atrás y hoy en pleno siglo XXI, este país vuelve a situarse en un punto de inflexión con el gobierno de Donald Trump endureciendo su postura y el fantasma de una eventual intervención militar flotando en el aire.

A simple vista, la cercanía geográfica y la ubicación en el corazón del hemisferio occidental, sumadas al poderío tecnológico de Washington, podrían sugerir que una acción decisiva está al alcance de la mano y podrá darse en días o quizás semanas aunque la realidad sea más compleja.

El mensaje es claro a diferencia de otras ocasiones: Washington despliega la información de sus acciones sin mayores impedimentos en un escenario mediático que informa con cierto detalle el recurso militar que se está desplegando y los lugares geográficos en donde se ubicará. A la par, la élite chavista parece moverse dentro de un espacio auto promovido cada vez más reducido en el cual el margen de maniobra se achica día a día.

La mecánica de esta cuerda no busca estrangular de inmediato, sino apretar con paciencia hasta que el régimen perciba un costo cada vez más alto por mantenerse en pie.

El cerco militar no solo limita los recursos de la élite, también refuerza su aislamiento internacional y, con el paso de las semanas, incrementará seguramente las tensiones internas. El objetivo no es una ruptura caótica que podría desestabilizar a la región —con Colombia y Brasil como principales afectados—, sino empujar a la cúpula chavista hacia una rendición o una negociación forzada, pese a la imagen de fuerza que por ahora exhibe en los medios locales.

Toda esta puesta en escena recuerda un poco lo acontecido en el 2020, cuando el entonces presidente Trump en su primer mandato anunció una operación antidrogas en el Caribe, con destructores y aviones de patrulla marítima para interceptar cargamentos vinculados al narcotráfico.

Aquella misión fue presentada entonces, como un esfuerzo para contener al “cartel de Maduro”, pero su escalada era menor y se agotó en el tiempo.

La diferencia hoy es la magnitud del despliegue, la persistencia de las unidades en un teatro de operaciones militares más formales y el clima político internacional más adverso para Caracas.

Todo indica que algo distinto puede acontecer ya que el despliegue es contundente: buques anfibios como el USS Iwo Jima y el USS San Antonio, destructores de la clase Arleigh Burke con capacidad de lanzar misiles de crucero, el crucero USS Lake Erie, un buque litoral de alta velocidad como el USS Minneapolis–Saint Paul y un submarino nuclear de ataque que opera en silencio.

A bordo, unos casi 8.000 marines completan una fuerza expedicionaria preparada para operaciones rápidas. No es un arsenal suficiente para una ocupación prolongada, pero sí demasiado grande para pensar que se limitará a perseguir lanchas y pequeños aviones cargados de droga.

Los 3 escenarios clave en el juego de presiones entre Estados Unidos y Venezuela

De ahí que para entenderla sea conveniente mirarla bajo el prisma de la ‘Tesis de la Cuerda’ propuesta atrás que permita identificar tres escenarios clave en el juego de presiones y resistencias que marcan el pulso entre Caracas y Washington.

En Venezuela se limita el margen de acción por supuesto. Una intervención desproporcionada – descartable por ahora – podría tener el efecto contrario, dividir a la opinión pública estadounidense, debilitar la cohesión hemisférica y otorgar a Maduro la narrativa de víctima del imperialismo, algo que podría oxigenar políticamente a su régimen en vez de implosionarlo.

Se trata en últimas, de evitar una ruptura caótica que sería improcedente para toda la región, y, por el contrario, con la idea de conducir hacia una rendición o negociación forzada de la cúpula chavista, con la participación de la oposición y la sociedad venezolana en pleno.

  • El primero, obedecería a uno de tipo estratégico que busque una salida pactada ante la imposibilidad de sostener el negocio ilícito y el control interno que les exige recursos adicionales para al régimen y su entorno cercano, a la vez que una negociación que garantice condiciones mínimas de seguridad bajo una salida con sentido de transición.
  • También puede darse un escenario de una ruptura parcial, entre unas y otras facciones del régimen a favor de mantener el legado político – militar del chavismo o de aquellas que aspiran a un cambio de fondo. En esto, la cautela es imprescindible para evitar los falsos triunfalismos de quienes se queden con dicho legado y el control incluso de zonas geográficas de Venezuela y las eventuales retaliaciones que no harán más que ahondar las diferencias entre población, oposición y élites remanentes.
  • Por último y el menos propicio, el de un colapso desordenado. De ahí que la “cuerda” no pueda tensarse demasiado ante el riesgo latente y creíble de una confrontación civil generalizada presente en una sociedad militarizada por años dentro de un ideario “cívico – militar”, que no solo adoctrinó sino que distribuyó de forma irresponsable armas entre la población que atemorizada por un eventual colapso violento, reaccione arrastrándose a un estado de violencia que resultaría nefasto en toda la región perdiéndose, por supuesto, la posibilidad de una apremiante transición para recuperar y fortalecer la democracia en Venezuela por cuya falta tanto han padecido millones de personas en toda la región.

(*)Germán Ortiz Leiva es analista de medios y catedrático en la Escuela de Ciencias Humanas en la Universidad del Rosario

El Gobierno de Nicolás Maduro insiste en que plataformas como WhatsApp son utilizadas para conspiraciones y la filtración de información, mientras promueve el uso de aplicaciones chinas de mensajería instantánea como WeChat. Sin embargo, estas acusaciones contra la aplicación más popular del mundo responden a un patrón común en regímenes autoritarios como Rusia y China, que han bloqueado total o parcialmente WhatsApp en sus territorios. En estos contextos, donde la vigilancia ciudadana se convierte en política de Estado, el cifrado de extremo a extremo es visto como un obstáculo para controlar lo que comunican sus ciudadanos.

Por: Connectas / Vía La Patilla

A pesar de los señalamientos del Gobierno venezolano contra WhatsApp, lo cierto es que ningún Estado puede acceder directamente al contenido de las comunicaciones protegidas por este tipo de cifrado. Precisamente por eso, en países autoritarios, estas plataformas son atacadas o bloqueadas, mientras se desarrollan métodos alternativos de vigilancia que forman parte de una estrategia sofisticada, sistemática y, en muchos casos, ilegal.

Organizaciones como IPYS Venezuela, VeSinFiltro y Freedom House han documentado cómo Nicolás Maduro ha construido un aparato de control digital que incluye interceptaciones masivas de llamadas, aplicaciones oficiales que recolectan datos sin consentimiento, monitoreo constante de redes sociales y acceso forzado a dispositivos móviles.

Este ecosistema de vigilancia no solo compromete la privacidad individual, sino que también alimenta un clima de intimidación y autocensura que debilita gravemente la libertad digital en el país.

Un patrón de censura y vigilancia importado desde China y Rusia

A Nicolás Maduro no se le ocurrió de la noche a la mañana la idea de que la app de mensajería WhatsApp sea mala para los venezolanos. La influencia de Rusia y China ha jugado un papel clave en cómo el gobierno venezolano ha reestructurado su estrategia comunicacional para imponer narrativas altamente desinformantes, a la vez que bloquea medios independientes y plataformas de mensajería o redes sociales y utiliza métodos de vigilancia digital con sus ciudadanos.

“Los intereses comunes entre la Rusia de Vladimir Putin y la Venezuela de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, han impulsado una alianza que ha trascendido los acuerdos económicos, militares, políticos y sociales. La difusión de propaganda es un novedoso campo de integración binacional… En el campo digital se ha evidenciado el uso de cibertropas (bots) en Venezuela para imponer tendencias favorables a la retórica rusa. Por su parte, en medios rusos, es evidente que las referencias a Venezuela impulsan una imagen favorable al régimen de Nicolás Maduro”, señala un informe de Transparencia Venezuela.

El desprecio por WhatsApp es algo que también comparten los gobiernos autoritarios. Hace pocos días Rusia anunció restricciones a las llamadas en las aplicaciones de mensajería WhatsApp y Telegram, al argumentar que la medida es necesaria para combatir la criminalidad, tal y como han confirmado los medios estatales.

“Con el fin de combatir a los criminales, se están tomando medidas para restringir parcialmente las llamadas en estas aplicaciones de mensajería extranjeras”, informó el organismo de control de comunicaciones Roskomnadzor, citado por las agencias de noticias RIA y TASS.

Por su parte, China bloqueó WhatsApp desde hace muchos años. En 2017, la app de mensajería instantánea se sumó a Instagram y Facebook entre las redes bloqueadas, en medio de su política de control de internet conocido como el “Gran Cortafuegos”. De hecho, en China no se tiene acceso a prácticamente ninguna de las plataformas con relevancia mundial. TikTok, Snapchat, Reddit, Pinterest, Tumblr, YouTube, los servicios de Google, y de streaming como Netflix, Spotify o Amazon Prime están bloqueados.

China no solo es un ejemplo para Venezuela respecto al bloqueo de aplicaciones, sino que su influencia se entreteje con mecanismos de imposición de narrativas, censura y vigilancia ciudadana. En un informe de National Endowment for Democracy (NED), la investigadora Iria Puyosa apunta a Beijing como un agente que colabora con la consolidación del poder de gobiernos latinoamericanos autoritarios y de orientación autoritaria a través del suministro de tecnologías que facilitan la vigilancia y la represión.

El informe resalta como ejemplo de vigilancia y control de la población a la plataforma del Sistema Patria de Venezuela, desarrollada por la empresa de telecomunicaciones china ZTE y que guarda gran cantidad de datos de los venezolanos. Pero la influencia china va más allá. Empresas chinas han montado sistemas de videovigilancia en espacios públicos de Ecuador, Venezuela y Bolivia y proporcionado tecnologías para la vigilancia de los usuarios de internet.

Ya en 2019, un informe de The Carnegie Endowment for International Peace advertía que empresas tecnológicas chinas como Huawei trabajaban directamente con autoridades estatales para exportar “tecnología autoritaria” a gobiernos aliados, con el objetivo de expandir su influencia y promover modelos de gobernanza alternativos. Un informe más reciente del CDDRL de la Universidad de Stanford confirma que estas prácticas persisten, y detalla cómo esta tecnología ha sido adoptada por regímenes que buscan reforzar el control sobre la información y la ciudadanía.

“Un creciente consenso señala a China como un impulsor global de la “tecnología autoritaria“… un subconjunto de las exportaciones chinas se dirige directamente a países como Zimbabue y Venezuela, que son graves violadores de los derechos humanos y que, de otro modo, no podrían acceder a dicha tecnología”, apunta uno de estos reportes.

La afinidad del gobierno venezolano con la tecnología china y el gobierno de Pekín no es algo que se oculte. Recientemente Nicolás Maduro mostraba en medio de un evento de maestros el nuevo teléfono celular de marca Huawei que, según él, le había regalado el presidente de China Xi Jinping. La publicación de medio chavista en X no solo hacía referencia a este regalo, sino que atacaba a WhatsApp.

“Presidente de China, Xi Jinping, le regaló el último teléfono de Huawei a Nicolás Maduro para mantener contacto permanente. Ojo, cero WhatsApp. Ellos locos, nosotros tranquilos, juntos venceremos!”, se lee en el tweet que acompaña al video.

Rafael Uzcátegui, director del centro de pensamiento Laboratorio de Paz explicó que, en un ejercicio por mantenerse informados durante el proceso electoral, los venezolanos construyeron redes para compartir contenidos en espacios de confianza. Fue precisamente la existencia de estas redes lo que permitió que documentaran los resultados electorales desde los propios centros de votación. “La gente tuvo su propia verdad antes de que se divulgara la supuesta verdad oficial”, explica.

La diáspora también fue clave. Venezolanos en todo el mundo esperaban el cierre de mesas para revisar actas, compartirlas y compararlas. Este compromiso fue aún más significativo si se considera que, a pesar de que más de 7 millones de venezolanos forman parte de la diáspora, solo 69.211 personas fueron habilitadas para sufragar en el exterior.

La exclusión del voto migrante consolidó la necesidad de que quienes estaban fuera del país se implicaran en la verificación ciudadana y el relato colectivo del proceso.

La plataforma resultadosconvzla.com, puesta en marcha el 30 de julio como un repositorio centralizado por la oposición de las actas originales que los mismos ciudadanos estuvieron escaneando por varios días, terminó de cohesionar ese proceso. Cada nueva carga de actas generaba hilos colaborativos en los que ciudadanos las contrastaban con los resultados escuchados en vivo en sus propias comunidades, mientras analistas y estadísticos cotejaban los totales.

“Esto nació desde lo más profundo del sentimiento ciudadano de justicia”, recuerda Giusseppe Gangi, activista digital y creador del portal macedoniadelnorte.com. Sin esa colaboración, dice, no habría sido posible construir el archivo ciudadano más amplio de una elección en Venezuela.

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El diario español El País, tradicionalmente vinculado con la izquierda y la socialdemocracia, ha adoptado en los últimos años —bajo la influencia del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y la izquierda radical— una línea editorial que busca «suavizar» la imagen del régimen de Nicolás Maduro.

Diario Las Américas

Mientras organismos internacionales denuncian la represión, la censura y la crisis humanitaria que atraviesa el pueblo venezolano, El País ha publicado diversos artículos en los que se presenta a Zapatero, un aliado del chavismo señalado de recibir prebendas del régimen, como un «mediador clave» en el conflicto.

Desde su silencio “estratégico” frente a las arbitrariedades del chavismo hasta su papel en la salida del opositor Edmundo González de Caracas, el periódico retrata al exmandatario socialista como un «actor indispensable», sin cuestionar a fondo que estas maniobras terminan legitimando a un régimen que la Unión Europea (UE) y gran parte de la comunidad internacional no reconocen, ni los escándalos de corrupción en los que se ha visto involucrado.

Estados Unidos califica al régimen de Maduro de «ilegítimo», lo describe como «un cártel narcoterrorista». De hecho, las autoridades estadounidenses han identificado a Maduro como líder del denominado Cártel de los Soles y, por tanto, un «prófugo» con acusaciones pendientes por tráfico de drogas. Además, sobre cuya cabeza pesa una recompensa de 50 millones de dólares.

«Lavar la imagen» del régimen

De hecho, en recientes coberturas se observa cómo el medio evita confrontar directamente a Maduro. En lugar de enfatizar el fraude electoral o la persecución a la oposición, se subraya la “labor diplomática” de Zapatero, al tiempo que se diluye el debate sobre la represión, que ha sido calificada de terrorismo de Estado por organismos internacionales de derechos humanos, en un muy evidente intento de «lavar la imagen» del régimen, silenciando las voces de millones de venezolanos frente a una dictadura que sigue sin rendir cuentas.

Como denunció el medio estadounidense The American Spectator, en un artículo titulado “Un nuevo dictador de extrema izquierda llega a Europa”, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, y el expresidente Rodríguez Zapatero han contribuido a legitimar internacionalmente al chavismo.

El texto, que se ha posicionado entre los más leídos de la revista, señala que ambos dirigentes socialistas “han tendido puentes diplomáticos y políticos que fortalecen a Maduro” y, además, se apoyan en medios de comunicación afines, como el diario español El País, para lavar la imagen del régimen venezolano.

Lea la nota completa siguiendo este enlace al Diario Las Américas

El Gobierno de facto talibán elevó este lunes a 800 los muertos y a unos 2.500 los heridos por el terremoto de magnitud 6,0 que sacudió anoche el este de Afganistán, según confirmaron fuentes oficiales.

EFE

«Como resultado de los terremotos de anoche en las provincias orientales, el número de muertos en Kunar ha alcanzado los 800, mientras que el de heridos se eleva a 2.500», declaró en una rueda de prensa el portavoz talibán Zabihullah Mujahid.

El funcionario advirtió de que las cifras «no son definitivas y podrían aumentar». Añadió que en Nangarhar el balance no ha cambiado, con 12 muertos y 255 heridos.

«Nuestros equipos de apoyo y médicos de varios ministerios están plenamente implicados en la asistencia a los afectados», aseguró Mujahid.

Órdenes de emergencia

El ministro del Interior, Khalifa Sirajuddin Haqqani, ha dado instrucciones a los funcionarios locales para que presten asistencia inmediata a las familias afectadas, confirmaron fuentes oficiales.

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) situó el epicentro del seísmo principal, de magnitud 6.0, a 27 kilómetros al este de la provincia de Nangarhar y a una profundidad de ocho kilómetros, lo que suele amplificar el poder de destrucción.

Al temblor inicial, registrado a las 23:47 del domingo hora local (19:17 GMT), le siguieron al menos dos réplicas de magnitud 5.2.

Rescates complicados

Los equipos de rescate trabajan desde la madrugada para localizar supervivientes entre los escombros, aunque las operaciones se ven dificultadas por los deslizamientos de tierra que han bloqueado carreteras clave en las regiones del este del país.

Las autoridades temen que el balance aumente a medida que se accede a las zonas más remotas.

Afganistán es uno de los países más vulnerables del mundo a los desastres naturales. La precariedad de sus infraestructuras, el frágil sistema sanitario y la falta de apoyo internacional agravan el impacto de catástrofes como la ocurrida anoche en el este del país.

Borracho también de megalomanía: Gustavo Petro se cree colega de Simón Bolívar. El cuadro muestra a Gustavo Petro, actual presidente de Colombia, en una escena donde recibe una espada de Simón Bolívar, una figura venerada en la historia latinoamericana conocida como «El Libertador» por su liderazgo en los movimientos de independencia contra el dominio español.

MFM

Esta representación artística tiene un peso simbólico significativo y invita a una interpretación psicológica, particularmente en relación con la megalomanía, una condición caracterizada por un sentido exagerado de autoimportancia, poder y una creencia en el propio destino o misión divina.

Delirios de grandeza e identificación con figuras históricas

El acto de representarse recibiendo una espada de Simón Bolívar sugiere un intento deliberado de alinear la identidad y el liderazgo de Petro con el legado de Bolívar. En términos psicológicos, esto podría reflejar un delirio de grandeza, donde una persona se percibe como una figura central en una narrativa histórica grandiosa. La espada, un símbolo universal de poder, autoridad y destreza marcial (como se ve en contextos culturales como la Excalibur de Rey Arturo), al ser entregada por Bolívar, implica una transferencia del manto revolucionario de Bolívar a Petro. Esto puede indicar una creencia de que Petro se ve a sí mismo como un libertador moderno o salvador, continuando la obra inconclusa de Bolívar. Este tipo de mentalidad es una característica típica de la megalomanía, donde el individuo construye una autoimagen que trasciende las limitaciones humanas ordinarias y se alinea con arquetipos míticos o heroicos.

Idealización narcisista de sí mismo

La inclusión de Petro en el cuadro junto a Bolívar y otras figuras, bajo un fondo dramático con una bandera y una luna creciente, sugiere una idealización de sí mismo cuidadosamente elaborada. Los rasgos de personalidad narcisista suelen involucrar una necesidad de admiración y una tendencia a inflar los propios logros o rol en la sociedad. Al compartir esta obra de arte, Petro podría estar buscando reforzar su imagen pública como un líder heroico, apoyándose en el estatus icónico de Bolívar para elevarse a sí mismo. La presencia de figuras adoradoras a su alrededor refuerza aún más esto, ya que refleja la necesidad narcisista de validación y una audiencia de apoyo. Esto podría indicar una motivación psicológica subyacente para ser percibido como indispensable o extraordinario, una característica común en las tendencias megalomaniacas.

El post de Petro generó una variedad de respuestas en X, desde parodias (como la imagen de «Los Simpson») hasta críticas severas que lo acusan de rasgos psicológicos patológicos, incluyendo narcisismo y delirios mesiánicos (por ejemplo, el análisis detallado de @millanrussy). Estas reacciones sugieren que la imagen ha sido percibida por algunos como una manifestación de arrogancia o un intento de reescribir la historia personal de Petro, quien tiene un pasado como miembro del grupo guerrillero M-19, que robó la espada de Bolívar en 1974 (según el artículo de EL PAÍS). Este historial podría alimentar su narrativa de redención y grandeza, pero también intensificar las percepciones de megalomanía si se interpreta como una justificación de su pasado violento.

Conclusión

El cuadro y su difusión pública por parte de Petro podrían reflejar una megalomanía subyacente, caracterizada por delirios de grandeza, idealización narcisista y un uso estratégico de símbolos culturales para afirmar su poder. Aunque no se puede diagnosticar formalmente sin una evaluación clínica, esta representación sugiere una tendencia a verse a sí mismo como una figura histórica trascendental, similar a Bolívar. Este comportamiento podría ser un mecanismo de afrontamiento para validar su liderazgo o una expresión de una autoimagen inflada, ambos comunes en la megalomanía.

Las palabras de Saliha Raïss, concejal del partido socialista flamenco Vooruit en Molenbeek-Saint-Jean, han desatado una fuerte polémica en Bélgica. En un vídeo que circula en redes sociales, la edil arremete contra quienes critican la situación en la comuna bruselense y sostiene que quienes consideran Molenbeek «invivible» deberían marcharse a otro lugar.

La Gaceta de la Iberosfera

Aunque la intervención no menciona explícitamente el velo islámico ni hace referencia directa al islam en términos literales, el mensaje se interpreta como un aviso a quienes rechazan la islamización de Bélgica y la creciente visibilidad de símbolos religiosos en la vida pública. La propia Raïss viene defendiendo un modelo de convivencia que pasa por la plena aceptación de esta realidad, y sus palabras han sido entendidas como una invitación a abandonar el país a quienes no la compartan.

Molenbeek, uno de los epicentros europeos del debate sobre la inmigración y la integración, vuelve así a situarse en el centro de la controversia. La comuna, marcada durante años por su relación con redes islamistas y por los altos niveles de inseguridad, es vista por muchos como un símbolo de la transformación cultural y demográfica que atraviesa Europa.

La declaración de Raïss encaja en esa tendencia: un discurso que presenta como inevitable la aceptación del islam en Bélgica y que rechaza frontalmente a quienes cuestionan el rumbo del país. Lo que está en juego no es solo la convivencia en una comuna de Bruselas, sino el futuro mismo de Europa.

Miguel Uribe Londoño, padre del senador colombiano asesinado Miguel Uribe Turbay y precandidato presidencial de la formación Centro Democrático, ha exigido al Gobierno Colombiano sumarse a las acciones emprendidas recientemente por Washington y otros Gobiernos iberoamericanos y declarar al Cártel de los Soles como una organización narcoterrorista.

La Gaceta de la Iberosfera

«Es asqueroso ver cómo mientras este Gobierno a nuestros hermanos colombianos en problemas, hoy si responde al llamado de sus socios Nicolás Maduro y Diosdado Cabello. Petro despliega rápidamente más de 25.000 soldados de nuestras Fuerzas Armadas a la frontera con Venezuela. Es un hecho inaceptable. El Gobierno de Colombia debe declarar oficialmente al régimen de Maduro y al Cártel de los Soles como un grupo terrorista y narcotraficante, así como lo han hecho los Estados Unidos y otros gobiernos de la región», ha dicho Uribe Londoño en un vídeo difundido a través de redes sociales.

De igual forma, ha asegurado que, si Petro no toma dicha iniciativa, la tomará él una vez que llegue a la Casa de Nariño, una vez electo presidente. Uribe Londoño lanzó hace pocos días su precandidatura presidencial, que compite internamente con otras cuatro inscritas dentro del partido.

«El régimen criminal que destruye y oprime Venezuela es una clara amenaza para Colombia. Como decía mi hijo Miguel, si no hay libertad en Venezuela nunca habrá paz en Colombia«, indicó además en el vídeo.

El abogado y opositor Carlos Cárdenas Zepeda ha aparecido sin vida apenas 15 días después de ser arrestado por las fuerzas policiales de Nicaragua, que han entregado su cuerpo a la familia, en la que es la segunda muerte de un opositor bajo custodia policial en este semana.

La Gaceta de la Iberosfera

La organización Monitoreo Azul y Blanco —que recoge las violaciones de DDHH en el país latinoamericano— ha denunciado el «secuestro» por parte de la «policía sandinista» y su posterior muerte, acusando de estos hechos al Gobierno liderado por el presidente nicaragüense, Daniel Ortega.

«Alertamos que la nueva modalidad represiva del régimen consiste en la captura, la desaparición forzada y la posterior entrega sin vida de las personas detenidas. Este patrón confirma la criminalización de la protesta de 2018 y evidencia una estrategia sistemática de represalia que utiliza el aparato estatal para castigar y silenciar la disidencia política», ha indicado la organización en un comunicado.

Cárdenas Zepeda fue asesor jurídico de la Conferencia Episcopal de Nicaragua durante las protestas de 2018.

Este asesinato se suma al de Mauricio Alonso, otro opositor al Gobierno, que también fue entregado sin vida a su familia hace apenas unos días tras permanecer más de un mes bajo custodia de las fuerzas policiales. «El MAB (Monitoreo Azul y Blanco) exige la atención urgente de los organismos internacionales para frenar la continuidad y profundización de estas graves violaciones a los Derechos Humanos», reza la nota.

Las protestas de 2018 se alargaron durante meses y derivaron en una escalada represiva que se saldó en los años posteriores con cientos de arrestos de opositores. Desde diciembre de 2018 más de 3.100 organizaciones han sido cerradas.

Desde la psicología, podemos ver la esperanza como un tipo de capital psicológico. Es una inversión. Cuando la esperanza está respaldada por la acción, genera un retorno de la inversión. Aumenta nuestra resiliencia, nos ayuda a persistir a pesar de los obstáculos y nos da la energía para seguir adelante. Esta es la esperanza que debemos nutrir.

Ahora bien, ¿qué pasa cuando la esperanza se convierte en un obstáculo? La respuesta reside en lo que podemos llamar la «paradoja de la desesperanza».

El caso del Grupo de Rescate en las Rocallosas:

Un equipo de geólogos de renombre se encontró aislado tras un derrumbe en una zona remota de las Montañas Rocosas. Su esperanza, inicialmente, estaba puesta en una señal de radio, en un helicóptero o en un equipo de rescate. Mantuvieron la esperanza, pero se volvió estéril. Cada hora sin respuesta los sumía en una espiral de inacción. La mente se obsesionó con la radio, con los pronósticos del tiempo, con las posibilidades. La preocupación desplazó a la acción.

El líder del grupo, un veterano con décadas de experiencia en el campo, hizo una declaración que en su momento pareció radical, pero que resultó ser su salvación: «La esperanza de ser rescatados ha muerto. Ya nadie vendrá. Ahora, la esperanza está en nuestras propias manos. Tenemos que tomar decisiones, actuar, y vivir con las consecuencias».

El giro en su lógica fue fundamental. La esperanza en un agente externo se disolvió, pero la esperanza en sí mismos se fortaleció. A partir de ese momento, cada miembro del equipo se centró en una tarea específica. Ya no perdían energía mental en especulaciones, sino en acciones: racionar alimentos, establecer turnos de guardia, buscar una vía de escape.

La mente humana, desde una perspectiva neurocientífica, no puede sostener simultáneamente un estado de alta ansiedad (preocupación) y un estado de alta concentración (acción). Al sustituir la preocupación por la acción, los geólogos reencaminaron su flujo de energía neural. Su cerebro, en lugar de estar en un ciclo de rumia ansiosa, se enfocó en la resolución de problemas. El sistema de recompensa se activó con cada pequeño logro, desde encontrar una fuente de agua hasta construir un refugio rudimentario. La mente humana tiene una capacidad finita. No puede estar simultáneamente preocupada y ocupada. Cuando nos entregamos a la preocupación, nos debilitamos. Pero cuando sustituimos esa preocupación por una acción, por pequeña que sea, nos fortalecemos. Esta es la esencia de la resiliencia.

La esperanza es un componente esencial de la psique humana. Nos da la fuerza para enfrentar la adversidad y la visión para perseguir nuestros sueños. Sin embargo, para que sea efectiva, debe ser una esperanza activa.

  • Vivir con esperanza: Es fundamental para la motivación, la resiliencia y el bienestar psicológico.
  • Evitar perderla: Esto no significa negarse a la realidad, sino aprender a redirigirla. Cuando la esperanza en un resultado pasivo se desvanece, debemos redirigir esa energía a la esperanza en nuestra propia capacidad para influir en el resultado.
  • Que no sea un impedimento: La esperanza se convierte en un impedimento cuando nos paraliza. La solución es sencilla en teoría, pero difícil en la práctica: cuando sientas que la esperanza te detiene, pregúntate: «¿Qué puedo hacer AHORA?» Sustituye la especulación por la acción, la pasividad por la iniciativa.

La esperanza no es un destino al que se llega. Es un motor que nos impulsa a seguir adelante, incluso cuando el camino se vuelve oscuro. Es la convicción de que, aunque no podamos controlar el futuro, sí podemos controlar nuestra respuesta.

Porque al final, la esperanza verdadera no se mide en la espera de lo que vendrá, sino en la valentía de construir, con nuestras propias manos, el mañana que soñamos. Es la llama que no se apaga, incluso cuando todo parece perdido. Es el susurro que nos levanta cuando creemos haber caído demasiado hondo. Es la voz interior que dice: “aún puedes, aún hay una salidd, aún hay vida y sin duda vendran tiempos mejores”.

Y en esa certeza, se revela la verdad más poderosa: la esperanza no es lo que esperamos del mundo, sino lo que el mundo espera que hagamos con nuestra vida.

Vamos por más…

@jgerbasi

Ecuador exigirá la Visa de Visitante Temporal de Transeúnte, a partir del próximo 1 de septiembre, a aquellos nacionales de unos cuarenta países a los que actualmente se les solicita visa para ingresar al país, informó este sábado el Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana.

Notiferias

Ello de conformidad con la Ley Orgánica de Solidaridad Nacional, que reformó el artículo 66 de la Ley Orgánica de Movilidad Humana, indicó en un comunicado.

La medida aplicará para nacionales de Afganistán, Angola, Bangladesh, Camerún, Cuba, Egipto, Eritrea, Etiopía, Filipinas, Gambia, Ghana, Guinea, Kenia, India, Irak, Irán, Libia, Nigeria Pakistán, Nepal, República Democrática del Congo, República Popular Democrática de Corea, Senegal, Siria, Sri Larika y Somalia.

Además, Venezuela, Vietnam, Yemen, Haiti, Mali, Costa de Marfil, Myanmar, Uzbekistán, Tayikistán, Albania, Chad, Guinea Bissau, Kirguistán, Mauritania, Sierra Leona, Sudan, Sudán del Sur y China.

Para solicitar esta visa, el trámite deberá realizarse desde cualquier parte del mundo, fuera del territorio ecuatoriano, a través del enlace https://serviciosdigitales.cancilleria.gob.ec.

El formulario de solicitud costará 50 dólares y la Visa de Visitante Temporal de Transeúnte valdrá 30 dólares.

«La implementación de esta medida busca fortalecer la seguridad del Estado y el control migratorio», apuntó la Cancillería al anotar que el Gobierno de Ecuador «reitera su compromiso con el respeto a los derechos de las personas en movilidad humana y a la observancia del marco legal vigente».

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