Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

Abogado de larguísimo recorrido, especializado en derecho público, administrativo y constitucional, Pekins Rocha fue detenido el 27 de agosto de 2024. Hace un año y un día. Fue un hombre importante en el Comando con Venezuela durante la campaña electoral para las elecciones del 28 de julio de 2024. Pero su pecado más grave, para la fiscalía (no se merece las mayúsculas) es que contribuyó a difundir las actas electorales, registros emitidos por las máquinas de votación instaladas por el Consejo Nacional Electoral, que probaron el triunfo de Edmundo González Urrutia. Es decir, la derrota, aplastante de Nicolás Maduro.

Dar visibilidad a la verdad electoral y política significa para el régimen en el poder cometer los delitos de terrorismo, traición a la patria, conspiración, asociación para delinquir e instigación al odio, de lo que ha sido acusado el abogado Rocha. El CNE dijo que ganó Maduro y punto. 

A Rocha, como a otros ochocientos y tantos de venezolanos presos en las mazmorras del régimen, le tocó, y le toca, enfrentar el calvario de la injusticia. Un sistema diseñado para hacer sufrir a los detenidos y provocar su rendición. Durante un año y un día, el abogado ha estado aislado en el Helicoide, sin poder nombrar a su defensa privada -el régimen nombra a una persona que dice hacer las veces de defensor público-, sin poder tampoco comunicarse con sus familiares o recibir la atención médica que requiere con urgencia. Eso no es instigación al odio: eso es maldad pura y simple y permanente.

En paralelo, Maduro y su fiscal hacen excarcelaciones a cuentagotas. Unas, porque hay que acompañar el «rescate» de venezolanos deportados de Estados Unidos y El Salvador con algunas concesiones para hacer creer que al régimen le importa la vida de los emigrados; otras, porque hay que ofrecer un mínimo gesto cuando aprieta el cerco en las aguas del Caribe. Todos los venezolanos presos por razones políticas deben estar fuera de las cárceles porque así lo obliga la Constitución, porque así lo demandan la sociedad democrática y las familias de los ochocientos y pico de hombres y mujeres, militares y civiles, injusta y cínicamente detenidos.

Las excarcelaciones son jugadas políticas, que no implican el reconocimiento de los abusos cometidos ni significan una rectificación de la deleznable conducta oficial. Se celebra que unos cuantos venezolanos dejen las celdas, que vuelvan a reunirse con sus familias, pero la represión a la que está sometida el pueblo venezolano sigue intacta. Es la razón de ser de un régimen despiadado, ilegítimo, aborrecido por la amplísima mayoría, que solo sembrando miedo puede contener la decisión ciudadana de que abandonen el poder.

Si todos somos venezolanos, como acaban de descubrir cuando dicen sentirse amenazados, ¿por qué no liberarlos a todos? La respuesta es también pura y simple y permanente: la mentira es su triste y eterna verdad.

El Nacional

El excomisario Iván Simonovis reportó que el empresario Francisco Convit, conocido como uno de los bolichicos, se fugó de las instalaciones del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional, en El Helicoide, donde permanecía recluido desde febrero de este año.

El Nacional

En un mensaje difundido en su cuenta de X, Simonovis afirmó: “A Diosdado Cabello se le fugó otro preso. Francisco Convit estaba preso en el Sebin, evadió la seguridad y escapó. ¿Cómo lo logró? Pagando, y no le costó mucho tomando en cuenta los negocios que ha hecho con el régimen”.

El exfuncionario dijo que lo interesante es que posiblemente el empresario se encuentre en un sitio con comodidad, donde puede reunirse con su familia y con protección gubernamental.

Francisco Convit: allanamientos y presunta salida del país

El régimen de Nicolás Maduro no ha confirmado la información. Fuentes citadas por El Pitazo aseguran que en la madrugada se allanaron las viviendas de la madre de Convit y de su mano derecha.

Una fuente consultada por ese medio dijo que el empresario ya no estaría en el país y que habría salido acompañado de su familia. También señaló que funcionarios que participaron en la fuga habrían abandonado el territorio nacional.

El portal Cuentas Claras añadió que la evasión se produjo junto con otros detenidos aún no identificados y que, como parte de las investigaciones, presuntamente arrestaron a Antonio “el Potro” Álvarez para ser interrogado.

El pelotero, presidente del Instituto Nacional de Hipódromos y presidente de la Fundación Poliedro de Caracas, no ha desmentido la información en sus redes sociales.

¿Quién es Francisco Convit?

Francisco Antonio Convit Guruceaga, de 46 años de edad, es nieto del reconocido científico venezolano Jacinto Convit. Se le identifica como uno de los bolichicos, un grupo de jóvenes empresarios que durante el auge del chavismo amasaron fortunas gracias a contratos privilegiados con el Estado, particularmente en el sector energético.

Convit fue cofundador y director de Derwick Associates, compañía que recibió millonarios contratos para la construcción de plantas eléctricas en Venezuela. Muchas terminaron inconclusas o con sobrecostos.

En 2018, el Departamento de Justicia de Estados Unidos lo acusó de formar parte de una red internacional que habría lavado más de 1.200 millones de dólares desviados de la estatal petrolera Pdvsa.

En el comunicado oficial, el fiscal general adjunto Brian Benczkowski explicó que el esquema comenzó en 2014 con operaciones de cambio fraudulento y se expandió hasta alcanzar cifras multimillonarias.

Junto a Convit fueron señalados otros empresarios venezolanos, como José Vicente Amparan Croquer y Carmelo Urdaneta. Así como banqueros y operadores internacionales.

A pesar de la acusación en Estados Unidos, Francisco Convit permanecía en libertad hasta su sorpresiva detención en Caracas en febrero pasado.

El arresto se conoció días después de un altercado durante un partido del Venezuela Pádel Tour en el Capital Sports Pádel Center. El violento momento se viralizó en redes sociales.

Sin embargo, de acuerdo con fuentes citadas por El Pitazo, su captura no estuvo vinculada al incidente deportivo. Según se supo, se debió a supuestas conversaciones que habría tenido con autoridades de Estados Unidos para buscar una salida a su situación judicial.

La Armada de Estados Unidos está enviando ocho buques de guerra a las aguas del Caribe y el Pacífico cerca de varios países de América Central y del Sur, un aumento significativo para una región que rara vez ha visto una presencia tan grande de buques militares estadounidenses y una medida que ha aumentado las tensiones con la cercana Venezuela.

Por: Tara Copp, Samantha Schmidt y Ana Vanessa Herrero – The Washington Post

Los barcos forman parte de una “operación antinarcóticos reforzada” para llevar a cabo misiones de interdicción de drogas en Latinoamérica, según declaró un funcionario de defensa a The Washington Post, bajo condición de anonimato para proporcionar detalles que aún no se han hecho públicos. La medida se produce semanas después de que funcionarios de la administración Trump anunciaran que están evaluando planes para el uso de la fuerza militar contra los cárteles de la droga, en lo que constituiría una importante escalada de la intervención estadounidense en Latinoamérica.

En total, tres destructores, dos buques de desembarco, un buque de asalto anfibio, un crucero y un buque de combate litoral se encuentran en la región o en camino. Cada destructor transporta a bordo destacamentos de la Guardia Costera estadounidense y agentes del orden, encargados de realizar detenciones o arrestos en operaciones de interdicción de drogas.

La noticia de un posible despliegue de buques de guerra en la región ha suscitado sospechas de que Estados Unidos podría emprender acciones militares contra Venezuela, un adversario estadounidense que Nicolás Maduro, está acusado por la administración Trump de dirigir un cártel de la droga.

Este mes, Estados Unidos aumentó la recompensa por la captura de Maduro por segunda vez este año, duplicándola de 25 millones de dólares a 50 millones. él y sus funcionarios han anunciado la movilización de 15.000 soldados a la frontera con Colombia para “garantizar la paz en la zona” y han llamado a los venezolanos a alistarse en las milicias para “combatir al imperio”.

La Armada no especificó dónde operarán exactamente los buques, salvo que están patrullando el Caribe y a la espera de órdenes más específicas. Los destructores “no están cerca de la costa de Venezuela”, afirmó el funcionario. Un portavoz de la Casa Blanca no respondió a preguntas sobre el aumento de la presencia estadounidense en la región.

Dos de los destructores, el USS Gravely y el USS Jason Dunham, estuvieron recientemente en el Caribe Oriental, según el funcionario. El destructor USS Sampson se encontraba en el Pacífico frente a la costa de Panamá el martes.

La semana pasada, el buque de asalto anfibio Iwo Jima, con más de 2.500 infantes de marina a bordo, zarpó de Norfolk, Virginia, rumbo al Caribe, acompañado de dos buques de transporte que asisten en las operaciones de desembarco de tropas.

Estos buques sufrieron retrasos debido a la alta mar a causa del huracán Erin y aún se encontraban frente a la costa este el martes. El buque de combate litoral USS Minneapolis-St. Paul se encontraba en el Caribe, y el crucero USS Lake Erie se encontraba en el océano Pacífico, frente a la costa de México.

En conjunto, los buques ofrecen una amplia gama de opciones para la administración. El Iwo Jima lleva helicópteros; los destructores y cruceros cuentan con sensores avanzados y capacidades de vigilancia, así como misiles de crucero capaces de alcanzar objetivos en tierra.

Es inusual ver tantos recursos enviados para apoyar al Comando Sur de los EEUU, a veces llamado el “área de operaciones olvidada”, debido a las dificultades que ha enfrentado en medio de las exigencias de seguridad en Oriente Medio y el Indopacífico para mantener una presencia regular de tropas o buques estadounidenses patrullando Centroamérica y Sudamérica.

Si bien no está claro qué tipo de acción militar se podría tomar contra los cárteles de la droga en la región, las conversaciones han abarcado desde el uso de destructores de la Armada para lanzar misiles contra líderes o infraestructura de los cárteles hasta una colaboración más estrecha con las autoridades mexicanas para combatir a las organizaciones criminales, informó The Post este mes.

La Armada de Estados Unidos también ha enviado buques de guerra para realizar patrullajes adicionales en aguas costeras cerca de México.

Para algunos miembros de la oposición venezolana, el movimiento de buques de guerra parece indicar un intento de la administración Trump de presionar a Maduro. A finales del mes pasado, el Departamento del Tesoro lo acusó de liderar el Cártel de los Soles venezolano y lo designó como organización terrorista. Ecuador y Argentina, ambos gobiernos afines a Trump, también se sumaron a la designación del Cártel de los Soles como organización terrorista.

Cuando los periodistas le preguntaron sobre la posibilidad de enviar tropas a Venezuela, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijo que Trump “está preparado para usar todos los elementos del poder estadounidense para detener la llegada de drogas a nuestro país y llevar a los responsables ante la justicia”.

“El régimen de Maduro no es el gobierno legítimo de Venezuela”, declaró Leavitt. “Es un cártel del narcotráfico y Maduro, según la opinión de este gobierno, no es un presidente legítimo. Es un líder fugitivo de este cártel, acusado en Estados Unidos de tráfico de drogas al país”.

A pesar de la retórica, el mes pasado la administración Trump renovó una licencia de la era Biden al gigante energético estadounidense Chevron para reanudar sus operaciones petroleras en Venezuela, donde se encuentran las mayores reservas de petróleo del mundo. Dos petroleros fletados por Chevron llegaron a aguas estadounidenses la semana pasada con crudo venezolano, el principal producto de exportación y fuente de ingresos del país.

Incluso con buques de guerra rumbo al Caribe, la administración Trump continúa coordinando vuelos de deportación semanalmente con funcionarios venezolanos, lo que requiere contacto directo con altos funcionarios en Caracas, según un funcionario estadounidense con conocimiento de los vuelos, quien habló bajo condición de anonimato para discutir detalles sensibles.

Durante meses, Maduro ha aceptado un promedio de dos vuelos de deportación por semana.

Uno de estos vuelos aterrizó en Venezuela el miércoles. Otro está programado para el viernes, según el funcionario estadounidense.

“Detrás de escena”, dijo el funcionario, “todo sigue igual”.

Casi 8.000 venezolanos han sido deportados de Estados Unidos desde febrero, cuando los vuelos de deportación se reanudaron después de una pausa de un año, según ICE Flight Monitor, que rastrea y analiza los vuelos de control de Estados Unidos.

El subsecretario de Estado, Christopher Landau, dijo este mes que la administración Trump estaba “muy en contra de un cambio de régimen, en el sentido de que Estados Unidos es básicamente el conductor”.

“Creo que en los próximos días y semanas veremos más acciones que enviarán mensajes, pero en última instancia, el pueblo venezolano tiene que alzarse y reclamar su propia libertad”, declaró Landau a Donald Trump Jr. en una entrevista. “No podemos andar por el mundo cambiando gobiernos a nuestro antojo”.

En Venezuela, Maduro ha llamado a los civiles y reservistas a movilizarse en milicias y ha afirmado que desplegará más de 4 millones de milicianos para prepararse para defender el país.

“Nadie debe tocar el territorio venezolano porque ese territorio es nuestro”, dijo Maduro el lunes.

En un video compartido en la televisión estatal y redes sociales, milicianos aparecen frente a Maduro, diciendo que estarán listos “cuando llegue el enemigo” a las costas venezolanas y detallando un plan con un mapa de cartón de la zona.

Maduro también liberó a un grupo de presos políticos durante el fin de semana, incluyendo a un aliado cercano de la prominente líder opositora, María Corina Machado, quien permanece escondido en Venezuela por temor a ser arrestada. Los motivos de la liberación, y el momento, no están claros.

Las recientes medidas y retórica de la administración Trump señalan un intento de “intimidar políticamente al régimen de Maduro”, dijo Carolina Jiménez Sandoval, presidenta del grupo de expertos Washington Office on Latin America.

Geoff Ramsey, miembro senior del Atlantic Council, afirmó que la Casa Blanca no está interesada en tomar ninguna medida que pueda afectar sus intereses energéticos ni sus prioridades migratorias. Maduro entiende que “no se va a tomar una acción militar a corto plazo”, afirmó Ramsey, pero busca proyectar fuerza mientras Trump reevalúa su estrategia hacia Venezuela.

“Hay algunos elementos de la oposición venezolana que tienen mucha esperanza en que Estados Unidos pueda ofrecer una solución mágica”, dijo Ramsey, “y creo que, en última instancia, eso está descartado”.

El régimen de Nicolás Maduro se declaró en “alerta máxima” tras el despliegue de buques y tropas de Estados Unidos en aguas del Caribe, en el marco de la operación contra el narcotráfico regional.

Infobae

El llamado “número dos” del chavismo y primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello, admitió este miércoles que la cúpula oficialista intensifica sus preparativos internos para enfrentar “lo peor”, en referencia a la presión internacional contra las estructuras criminales que protegen al Cartel de los Soles.

Nosotros no subestimamos ninguna amenaza. Tampoco la sobrestimamos y mucho menos la desestimamos (…). Nos preparamos para lo peor siempre, insistió Cabello durante su programa de propaganda semanal Con el mazo dando, transmitido por la televisora estatal VTV.

La declaración se enmarca en la respuesta del chavismo al despliegue naval ordenado por Washington para frenar las rutas de cocaína que salen desde Venezuela.

Cabello trató de mostrar respaldo interno al régimen celebrando la convocatoria de alistamiento en la Milicia Nacional Bolivariana. Según el dirigente, las jornadas fueron “históricas”.

Se desbordó por todos lados (…) nadie fue obligado sino que acudió por voluntad propia a defender la Patria, dijo.

En contraste, analistas y organizaciones opositoras han denunciado que estas convocatorias son parte de la maquinaria propagandística del chavismo, que busca proyectar una falsa imagen de legitimidad popular mientras el país sufre una de las peores crisis humanitarias de la región.

El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, anunció que el reclutamiento continuará en más de mil puntos este fin de semana, en lo que el chavismo presenta como un mecanismo de “defensa” frente a Estados Unidos.

La dictadura de Nicolás Maduro elevó sus denuncias a la ONU, acusando a Washington de planear el envío de un crucero lanzamisiles y un submarino nuclear de ataque rápido hacia el Caribe. Caracas lo presentó como una grave amenaza a la paz regional, apelando al Tratado de Tlatelolco, que declara a América Latina como zona libre de armas nucleares.

Estas declaraciones forman parte del libreto habitual del chavismo: desviar la atención de los señalamientos directos de narcotráfico y violaciones de derechos humanos que pesan sobre Maduro y sus principales colaboradores.

Inter Miami consiguió el pase a la final de la Leagues Cup con otro concierto de Lionel Messi para revertir el resultado adverso, pero partes de las miradas quedaron teñidas de celeste y blanco tras ese importante juego para las Garzas.

Infobae

La Pulga reconoció lo que era un secreto a voces: el próximo jueves será su último partido oficial por Eliminatorias con la selección argentina.

“Leo, por último, te tengo que preguntar, porque Argentina juega contra Venezuela en septiembre, y por ahí se dice y se vive, la gente lo vive como que es tu último partido en Argentina por Eliminatorias en Buenos Aires, ¿tú lo estás viviendo de esa manera?», le planteó la notera de la transmisión oficial de la Leagues Cup.

“Sí, va a ser especial, va a ser un partido muy especial para mí porque es el último de Eliminatorias. No sé si después habrá amistoso o más partidos, pero sí que es un partido muy especial donde por eso me van a acompañar mi familia: mi mujer, mis hijos, mis padres, mis hermanos y todos los que puedan por parte de mi mujer, toda la familia. Lo vamos a vivir de esa manera. Después no sé qué pasará, pero vamos con esa intención”, reconoció el crack de 38 años que enfrentará a Venezuela como capitán de la Albiceleste por la 17ª fecha de las Eliminatorias Sudamericanas.

El choque y la tensión entre los gobiernos de Estados Unidos y Venezuela alcanzaron un punto máximo esta semana, cuando ambos países involucraron activos militares en su disputa.

Por: Uriel Blanco – CNN

Por un lado, EE.UU. ha endurecido su retórica sobre narcotráfico contra el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su gobierno. Por el otro, Caracas ha rechazado repetidamente toda acusación relacionada con narcotráfico, mientras Maduro dice que “ningún imperio va a tocar el suelo sagrado” del país.

En medio de este intercambio, tanto EE.UU. como Venezuela han anunciado fuertes despliegues militares, que incluyen personal militar activo, buques de guerra y aviones. ¿Hasta dónde podría llegar esta confrontación? Según los expertos consultados por CNN, hay varios escenarios a considerar.

¿Cómo llegamos a este punto?

A finales de julio, Estados Unidos designó al Cartel de los Soles como organización terrorista internacional. Se trata de un presunto grupo criminal venezolano que, según Washington, ha corrompido las altas esferas políticas, militares y judiciales en Venezuela desde finales de la década de 1990 para enviar drogas a EE.UU.

Poco después, en agosto, el Gobierno del presidente Donald Trump reiteró su acusación contra Nicolás Maduro de ser el líder de ese cartel y duplicó la recompensa a US$ 50 millones por información que conduzca al arresto del mandatario venezolano.

Las acusaciones contra Maduro, rechazadas de raíz y de manera reiterada por el Gobierno de Venezuela, no son nuevas. Se remontan a 2020, cuando EE.UU. señaló a Maduro como líder del Cartel de los Soles y ofreció inicialmente US$ 15 millones por información que llevase a su arresto.

En medio de las tensiones crecientes entre los dos países, el Gobierno de Trump lleva a cabo un despliegue militar importante en aguas de América Latina y el Caribe como parte de una iniciativa intensificada para combatir los carteles de la droga, según informaron la semana pasada dos funcionarios de Defensa estadounidenses a CNN. El despliegue incluye 4.000 militares, un submarino de ataque de propulsión nuclear, aviones de reconocimiento P8 Poseidon adicionales, varios destructores y un crucero lanzador de misiles guiados, agregaron los funcionarios.

Por su parte, Maduro anunció la movilización de 4,5 millones de milicianos en todo el territorio nacional, dijo que “ningún imperio va a tocar el suelo sagrado de Venezuela” y minimizó las “amenazas a la paz” del país. El mandatario aseguró que su país tiene la capacidad defensiva para evitar una confrontación.

Este fin de semana se iniciaron las jornadas de inscripción a la Milicia Bolivariana. Maduro afirmó que fueron un éxito y ordenó que continúen la siguiente semana. Sin embargo, el presidente de Venezuela no ofreció cifras sobre los dos primeros días de convocatoria para que los voluntarios —la mayoría sin experiencia militar previa— se inscriban, mientras que la oposición afirmó que el llamado había sido un “fracaso”. En algunos centros de inscripción, como la Plaza Bolívar de Caracas, se registró una afluencia considerable de voluntarios, mientras que en otros puntos se observó mucha menor concurrencia.

La Milicia venezolana, adscrita a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, fue creada en 2005 por el fallecido presidente Hugo Chávez y establecida formalmente en 2010. Maduro afirmó en 2020 que ya había más de 4,5 millones de milicianos inscritos.

Asimismo, el ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, anunció el martes el despliegue de buques en aguas territoriales del Caribe como parte de un despliegue para combatir “grupos terroristas, armados, narcotraficantes”, mientras Caracas pedía apoyo a la ONU en medio de las tensiones con Estados Unidos.

Con los buques, se inicia el despliegue operacional de 15.000 efectivos en los estados Táchira y Zulia, fronterizos con Colombia, añadió Padrino López.

Una invasión directa es poco probable, según expertos

Con los activos militares estadounidenses desplegados en aguas del Caribe, uno de los posibles escenarios sería una invasión directa a Venezuela, algo poco probable en estos momentos, según José Antonio Hernández Macías, doctor en Estudios Latinoamericanos por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

El experto destaca que el costo “tanto político como humanitario” sería muy alto para Trump en este caso, pues involucraría a otros actores, como China, que se posicionó contra el despliegue militar de EE.UU.

Por tanto, Hernández Macías considera que hay otro escenario más probable.

“Me parece que es complicado que se pudiera generar una invasión directa. Yo veo más bien que se podrían generar operaciones bastante selectivas; es decir, en lugar de una invasión a gran escala, se podría optar por acciones, por ejemplo, como ataques con drones” con el fin de desmantelar operaciones del narcotráfico que denuncia Washington, indicó el también investigador del Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe (CIALC) de la UNAM.

“Actividad quirúrgica”

José Briceño Ruiz, doctor en Ciencia Política por el Instituto de Estudios Políticos de Aix-en-Provence e investigador del CIALC, coincidió con su colega y dijo que sería más viable ver una “actividad quirúrgica” relacionada con el narcotráfico.

“Un escenario es que, efectivamente, en el Gobierno de Estados Unidos haya pruebas muy sólidas de actividades vinculadas al narcotráfico en el territorio venezolano (…) Entonces (el despliegue militar estadounidense) posiblemente sea una actividad quirúrgica para destruir infraestructura de lo que (en Washington) llaman el Cartel de los Soles, exista o no exista”, comentó Briceño Ruiz en entrevista con CNN.

Si EE.UU. escala las operaciones militares, las operaciones no solo se podrían dirigir a infraestructura, sino a “líderes específicos del Gobierno venezolano”.

“Personas respecto a las cuales existe una orden de captura, detenerlos, llevarlos a la justicia estadounidense”, dijo el doctor en Ciencia Política.

Además de Maduro, el Gobierno de Estados Unidos acusó de narcotráfico desde 2020 a otros políticos venezolanos, tales como Diosdado Cabello, actual ministro del Interior y Justicia, o Hugo “Pollo” Carvajal Barrios, exdirector de Inteligencia Militar de Venezuela.

Desde inicios de agosto, EE.UU. ofrece US$ 25 millones por la captura de Cabello y US$ 15 millones por Vladimir Padrino, el ministro de Defensa de Venezuela. El Gobierno venezolano ha calificado la oferta de patética y ridícula. En tanto, Cabello ha señalado que el Cartel de los Soles es un “invento” de Washington y “una gran mentira para manipular”.

El general retirado Hugo Carvajal Barrios —detenido en Madrid, en 2021 por pedido de EE.UU. y extraditado en 2023— es considerado uno de los principales líderes del presunto Cartel de los Soles, según el Departamento de Justicia estadounidense. A finales de junio de este año, Carvajal se declaró culpable de narcoterrorismo y narcotráfico, delitos por los que podría enfrentar hasta la cadena perpetua. La sentencia contra el Pollo Carvajal se dará a conocer el 29 de octubre, indicó el Departamento de Justicia de EE.UU.

Una forma de presión

Los dos expertos de la UNAM señalaron que el despliegue militar estadounidense podría ser una forma de presionar al Gobierno de Maduro para que ceda en algunas negociaciones con Estados Unidos de corte económico o político.

Para Hernández Macías es más probable que el significado de esa presión sea una demostración de poder de Washington.

Briceño Ruiz coincidió también en este punto y sugirió que el despliegue militar de EE.UU. podría presionar las actividades de los grupos criminales en la región.

“Yo creo que van a estar rondando unas semanas (los activos militares estadounidenses). Lo veo como un mecanismo de presión, de llamada de atención y, si efectivamente existe una red de narcotráfico, como un mecanismo para limitar esa acción de esos grupos ilegales del narcotráfico”, dijo el doctor en Ciencia Política.

Un funcionario de Defensa de EE.UU. dijo previamente a CNN que, por ahora, el refuerzo militar es principalmente una demostración de fuerza, destinada más a enviar un mensaje que a indicar cualquier intención de ejecutar ataques precisos contra los cárteles. Sin embargo, también ofrece a los mandos militares estadounidenses —y al presidente Trump— una amplia gama de opciones en caso de que Trump ordene una acción militar.

“El Noriega del siglo XXI”

De todos los escenarios posibles, la invasión directa en territorio venezolano sería el peor de todos, advierte Gabriel Pastor, analista del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (CERES), un grupo de reflexión con sede en Uruguay.

Debido al manejo de política exterior de Trump —de amenazas cumplidas y no cumplidas—, ese escenario no se debería descartar por completo y plantearlo como una posibilidad real, dijo Pastor en entrevista con CNN.

Agrega que, de hacerse realidad una invasión directa en Venezuela, sería “el Noriega del siglo XXI”, en referencia a la invasión militar estadounidense de Panamá en diciembre de 1989 para derrocar al dictador Manuel Noriega, acusado por EE.UU. de crimen organizado, lavado de dinero y tráfico de drogas.

“Para hablar de una situación de estas características (una nueva invasión estadounidense en América Latina), tenemos que retrotraernos a diciembre de 1989, a la invasión que en aquel momento dio la orden George Bush padre contra el dictador Manuel Antonio Noriega, que también fue por narcotráfico”, explicó el analista del CERES.

“Las situaciones fueron completamente diferentes. Primero estamos hablando de que la dictadura de Noriega duró de 1983 a 1989; ahora estamos hablando de 26 años de gobiernos chavistas. Y tampoco estamos hablando de la misma fuerza militar, es evidente que hoy Venezuela tiene una infraestructura militar superior a Panamá, pero nunca se compara con Estados Unidos”, agregó.

Si bien ahora se habla del despliegue de alrededor de 4.000 militares en el Caribe y en 1989 se hablaba del despliegue de 26.000 integrantes de las Fuerzas Armadas de EE.UU. en Panamá, la diferencia radica en que la tecnología militar estadounidense es muy superior en la actualidad.

“La tecnología militar lo que hace es no utilizar a personas en la acción. Entonces se tiene a más de 4.000 militares desplegados, destructores con misiles, aviones de espionaje, acorazados, submarinos de ataques. Es una infraestructura infernal” de Estados Unidos, dijo Pastor.

El sitio Global Fire Power, especializado en análisis militar y que usa estadísticas oficiales o hace un estimado cuando no están disponibles, ubica a Venezuela en el puesto 50 de poder militar en el ranking de 2025, entre 145 países. Estados Unidos ocupa el puesto número 1, Rusia el 2 y China el 3.

De acuerdo con el ranking 2025 de Global Fire Power, el Ejército de Venezuela cuenta con 115.000 integrantes, la Armada tiene 25.500 y la Aviación Militar suma 20.000 miembros.

En comparación, muestra el ranking, el Ejército de EE.UU. tiene más de 1,4 millones de integrantes, la Armada suma 667.108 miembros y la Fuerza Aérea cuenta con 701.319.

Los venezolanos están familiarizados con las dificultades: han vivido bajo una compleja crisis social, económica y política por más de una década. Ahora, en todo el país, hay personas hambrientas e incapaces de comprar alimentos.

AP

En el verano, The Associated Press se propuso entender cómo los venezolanos se alimentan, o luchan por alimentarse, a ellos mismos y a sus familias. Descubrió que el más reciente derrumbe de la economía de Venezuela, los cambios en la ayuda extranjera, las sanciones de Estados Unidos y los recortes a los subsidios y programas estatales han hecho que muchas necesidades simplemente sean inasequibles para el 80% de los residentes que, según cálculos, viven en la pobreza.

En el estado occidental de Falcón, donde las refinerías de petróleo estatales ofrecían muchos empleos bien remunerados antes de que el país se desmoronara en 2013, más de dos docenas de residentes compartieron con la AP cómo sus preocupaciones se centran en la comida y cómo piensan en ella —cómo comprarla, cuánto y dónde— todos los días.

La grave inseguridad alimentaria es un desastre que marcará a la población con desafíos de salud física y mental de por vida.

Desmoronamiento económico

El presidente Nicolás Maduro —quien asumió el cargo este año a pesar de pruebas creíbles de que perdió la reelección— ha generado condiciones económicas que han limitado en gran medida el acceso de las personas a los alimentos en todo el país, mientras el valor de los salarios y la moneda local se desploman.

El salario mínimo mensual de Venezuela de 130 bolívares, o 0,90 dólares, no ha aumentado desde 2022, situándose muy por debajo de la medida de pobreza extrema de las Naciones Unidas de 2,15 dólares al día. Pero el precio de una canasta básica de alimentos ha superado los 500 dólares, según el Observatorio Venezolano de Finanzas, un organismo independiente.

Padres, educadores, médicos, trabajadores humanitarios y líderes religiosos dicen que la comida simplemente está fuera del alcance de muchos, siendo los niños los que más sufren. Se acuestan temprano para evitar los dolores del hambre, faltan a la escuela y se arrebatan la comida entre ellos en los sitios de ayuda.

La familia de Alnilys Chirino es una de las que temen cada vez más el regreso de la desnutrición y el hambre que azotaron al país de 2016 a 2018. Se preocupa constantemente por sus adolescentes: Juan, José y Angerlis Colina.

“Me preguntan, ’¿qué vamos a hacer mañana?” dijo Chirino. “¿Qué vamos a comer?”

Sus únicas fuentes de ingresos son los 70 dólares al mes que gana vendiendo ropa, accesorios y sábanas, y un estipendio gubernamental mensual de unos 4 dólares. Dijo que gasta todo en comida.

Las comidas no son nutritivas

Expertos en salud dicen que la proteína animal es lo primero que las familias reducen o eliminan de su dieta cuando los precios aumentan, y tienden a sustituirla por alimentos más baratos y menos nutritivos. La mala nutrición puede producir un retraso en el crecimiento, dolores de cabeza, fatiga y otros problemas de salud en los niños.

Chirino lo sabe muy bien. Sus hijos sufren de dolores de cabeza frecuentes, pero la última vez que pudo permitirse comprar carne —suficiente carne molida para quizás dos porciones— fue en mayo.

“Es cada día más difícil el acceso de las personas a los alimentos de cierta calidad”, dijo el reverendo Gilberto García, cuya iglesia católica dirige un comedor en Falcón. “La gente come, pero ordinariamente come carbohidratos. Y con eso la gente sobrevive”.

La ley garantiza a todos los estudiantes del país un almuerzo gratuito diario, pero eso no ha sucedido desde hace mucho tiempo, dijeron familias y maestros en toda Venezuela a la AP.

De hecho, maestros y administradores de todo el país han renovado sus súplicas para que los padres mantengan a los niños en casa si no han consumido al menos una comida y si no tienen alimentos para llevar durante los descansos. Pero no todos cumplen con la solicitud, y los estudiantes no siempre pueden ocultar su hambre ante sus compañeros y otras personas.

Los venezolanos dijeron que compran alimentos casi exclusivamente en tiendas de esquina, donde pueden acumular una cuenta y acudir una, dos, incluso tres veces al día. Los residentes de la ciudad también compran en mercados públicos, pero los viajes a las tiendas de comestibles son raros.

La ayuda está desapareciendo

Los comedores que alimentaban a miles de personas, en su mayoría niños, se han visto obligados a cerrar mientras el gobierno de Maduro apunta a oponentes reales y percibidos mediante una nueva ley que restringe el trabajo de las organizaciones no gubernamentales.

Las familias que se inscriben en el programa de subsidios dirigido por el partido gobernante pueden recibir pequeños estipendios en efectivo que pueden usar para comprar alimentos. El programa también ofrece a las familias la opción de adquirir una combinación de alimentos —harina de arepa, arroz, pasta, frijoles, sardinas y carne enlatada— cada mes. Sin embargo, la mayoría de las dos docenas de personas en Falcón que hablaron con la AP dijeron que no habían recibido los alimentos desde la primavera.

Yamelis Ruiz señaló que los desafíos de su familia se ven agravados por la pérdida de la importante ayuda del Programa Mundial de Alimentos, que distribuía comida, reabastecía los comedores escolares y servía comidas después de llegar a un acuerdo con el gobierno de Maduro en 2021 para apoyar a los más vulnerables. El PMA priorizó a Falcón, con sus enormes dunas de arena y cadenas montañosas que llegan al Mar Caribe, debido a los problemas particulares de inseguridad alimentaria de la población.

Pero este año, el PMA redujo drásticamente su ayuda en Venezuela, incluido Falcón y otros lugares, mencionando desafíos de financiamiento. Ruiz dijo que ya había dejado de recibir raciones mensuales de alimentos no perecederos del PMA cuando la organización redujo de 20 a 8 los días en que alimentaría a niños y familias en las escuelas.

“Comida o medicamentos. O compro una cosa o la otra”, dijo Ruiz, cuya hija tiene una condición cerebral congénita que requiere un costoso tratamiento.

Uno de los casos recientes más llamativos de redescubrimiento animal ocurrió en Papúa Nueva Guinea, donde fue hallado nuevamente el tiburón vela o tiburón canino (Gogolia filewoodi) tras más de medio siglo de ausencia en los registros científicos. Esta especie, considerada una de las más raras del mundo, había sido vista por última vez en 1973 y, desde entonces, no se contaba con evidencia concluyente de su existencia, lo que alimentó especulaciones sobre su posible extinción o, al menos, una drástica disminución de su población.

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Según informó el sitio especializado New Scientistel tiburón canino se caracteriza principalmente por una aleta dorsal inusualmente grande y profunda, que resalta de forma notoria en comparación con otras especies emparentadas. Fue descrito por primera vez en 1973 a partir de una hembra preñada capturada en la bahía Astrolabe, en las aguas próximas al río Gogol. Esta captura representó durante décadas el único registro formal del animal. La singularidad del primer hallazgo y el posterior silencio marcan la rara frecuencia de encuentros y la dificultad de estudio de este tiburón, que desde su identificación inicial hasta el presente había permanecido, para la ciencia, en el anonimato.

El contexto del redescubrimiento se dio en el marco de un proyecto de investigación realizado por Jack Sagumai y su equipo, en representación del Fondo Mundial para la Naturaleza del Pacífico en Papúa Nueva Guinea y publicado en el Journal of Fish Biology. Su labor formaba parte del Plan de Acción Nacional sobre Tiburones y Rayas, y se centró en recopilar información pesquera directamente de las comunidades locales. Fue en marzo de 2020 cuando, al revisar fotografías obtenidas por pescadores de la zona cercana a la desembocadura del río Gogol, detectaron una imagen que revelaría un verdadero tesoro biológico: cinco tiburones pequeños, todos con la característica aleta dorsal pronunciada. Posteriormente, se confirmó que se trataba de hembras, todas de menos de un metro de longitud.

El hallazgo suscitó una colaboración internacional. Con el apoyo de William White, de la Organización de Investigación Científica e Industrial de la Commonwealth de Australia, el equipo de Papúa Nueva Guinea pudo confirmar la identidad de estos ejemplares como Gogolia filewoodi, el tiburón canino largamente ausente de la literatura científica. En 2022 otro pescador aportó una nueva sorpresa: la captura de un macho de la especie, también en las inmediaciones de la bahía Astrolabe. Aunque este encuentro representa el primer registro científico en más de cinco décadas, los habitantes de la región relatan haberlos visto ocasionalmente a lo largo de los años, principalmente cuando pescan corvinas cerca de la desembocadura del río. Según la observación local y de los investigadores, el tiburón canino parece preferir aguas más profundas, manteniéndose cerca de los peces que se alimentan en zonas salobres.

Este patrón de presencia restringida ha llevado a los especialistas a considerar que Gogolia filewoodi podría ser una especie “microendémica”, es decir, que su área de distribución estaría limitada a una pequeña región, en este caso la bahía de Astrolabe y zonas aledañas. Sin embargo, algunos científicos como David Ebert, de la Universidad Estatal de San José, barajan la hipótesis de que en el pasado pudo haber ocupado un rango mucho más amplio a lo largo de Indonesia, Papúa Nueva Guinea y áreas circundantes, sobreviviendo hoy solo en una pequeña población remanente. El hecho de que la región albergue también otras especies de tiburones microendémicos, como los tiburones bambú y epaulette, da sustento a ambas posibilidades.

La biología y el tamaño real de la población de Gogolia filewoodi todavía permanecen en buena medida desconocidos, debido a la escasez de ejemplares estudiados y a la rareza de los registros. Hasta el momento, solo se conservan dos ejemplares fallecidos en la Universidad de Papúa Nueva Guinea, lo que limita las oportunidades de análisis directo. No obstante, el hallazgo ha impulsado la planificación de nuevos esfuerzos en colaboración con investigadores de Australia y Florida.

Uno de los objetivos principales es realizar un análisis genético de los tiburones encontrados, creando así una base de datos genética que permita un monitoreo más preciso de la población.

Este avance es fundamental para desarrollar estrategias eficaces de conservación. El análisis de ADN aportará información clave sobre la diversidad genética, la estructura poblacional y posibles vínculos con otros tiburones similares de la región. Al generar una base científica robusta, el grupo de investigadores espera poder guiar la protección de la especie y prever acciones necesarias frente a amenazas potenciales, ya sean derivadas de la actividad pesquera local, el cambio en los hábitats acuáticos o la fluctuación en la abundancia de presas de las que depende el tiburón.

El redescubrimiento del tiburón vela, más allá de aportar evidencia sobre la resiliencia de especies en ambientes poco explorados, subraya la relevancia de la colaboración entre comunidades locales, investigadores nacionales e instituciones internacionales para la conservación y el conocimiento de la biodiversidad marina. Este hallazgo reactiva el interés científico, sienta bases para futuras investigaciones y, sobre todo, otorga una segunda oportunidad para proteger una de las especies más misteriosas del océano Pacífico.

El hallazgo de cuerpos de bebés fallecidos en la vivienda de la directora funeraria Amie Upton en Leeds generó una profunda indignación y puso en evidencia la falta de regulación funeraria en Inglaterra y Gales. Varias familias han denunciado que la responsable de Florrie’s Army mantuvo los restos de sus hijos en condiciones inapropiadas, lo que ha motivado respuestas de autoridades sanitarias, policiales y asociaciones del sector, según informó el Daily Mail.

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El hijo recién nacido de Zoe Ward, Bleu, tenía solo tres semanas cuando murió de daño cerebral en el Hospital General de Leeds en 2021. Ward relató a la BBC el momento en el que descubrió a su hijo Bleu, sentado en una hamaca para bebés en la sala de estar de la casa de Upton, mientras la directora funeraria veía dibujos animados.

Ward, de 32 años, había confiado en Florrie’s Army tras la recomendación de un amigo, atraída por la promesa de un servicio dedicado y gratuito para padres en duelo. Sin embargo, la escena que presenció la dejó “gritando” de horror: “Me di cuenta de que era Bleu y ella (Upton) me dijo: ‘Pasa, estamos viendo PJ Masks’. Había un rascador de gatos en la esquina, escuché un perro ladrar y vi otro bebé fallecido en el sofá. No era una imagen agradable”, describió Ward.

Inmediatamente, contactó a su madre y organizó el traslado del cuerpo a otra funeraria, asegurando que la experiencia la dejó “alterada y enfadada” por la forma en que se mantenía a su hijo.

Testimonios de familias y condiciones en Florrie’s Army

Un segundo caso, recogido por la BBC, involucra a una pareja identificada como Sharon y Paul, quienes también recurrieron a Florrie’s Army tras la muerte de su hija en el hospital St James’s a principios de 2024. Según su testimonio, Upton les aseguró que el cuerpo de la pequeña se encontraba en una funeraria de Headingley, pero más de una semana después descubrieron que estaba en la casa de la directora, a ocho kilómetros de donde creían. “No sé por qué estaba allí”, expresó Sharon, quien añadió que el cuerpo desprendía un olor fuerte, “como si no hubiera estado refrigerado”. La pareja, al darse cuenta de la situación, se desplazó rápidamente para recuperar a su hija y trasladarla a otro servicio funerario. Sharon comparó la experiencia con “una película de terror”.

Consultada por la BBC sobre las condiciones en que se almacenaban los cuerpos y la presencia de mascotas en la vivienda, Upton respondió que solo había recibido dos quejas en los ocho años de funcionamiento de Florrie’s Army. La organización, fundada tras la muerte de su propia hija en 2017, no está afiliada a las principales asociaciones del sector, la National Association of Funeral Directors (NAFD) y la National Society of Allied and Independent Funeral Directors (SAIF), cuyos códigos de conducta y controles son voluntarios.

El Leeds Teaching Hospitals NHS Trust, a través de su directora de enfermería, Rabina Tindale, aclaró al Daily Mail que ni Upton ni Florrie’s Army cuentan con su respaldo o asociación. Tindale explicó que, tras recibir varias preocupaciones graves sobre los servicios de Upton, el hospital implementó medidas adicionales de protección desde 2021, como la supervisión de sus visitas a la morgue y la restricción de su acceso a las áreas de maternidad. “Nuestras preocupaciones se han trasladado a la policía, servicios de protección externos y reguladores pertinentes”, afirmó la directiva.

La policía de West Yorkshire confirmó a la BBC que investigó dos denuncias relacionadas con Florrie’s Army desde 2021, pero tras “exhaustivas pesquisas… no se identificaron delitos”. Un portavoz policial reconoció el impacto emocional que estos hechos han tenido en las familias afectadas y transmitió sus condolencias.

Falta de regulación funeraria y reacciones del sector

El caso puso de manifiesto la ausencia de regulación obligatoria en la industria funeraria de Inglaterra y Gales. Actualmente, no existen requisitos legales sobre cómo y dónde deben almacenarse los cuerpos, ni se exige cualificación profesional para ejercer como director funerario.

En contraste, Escocia introdujo en marzo de 2024 un código de conducta estatutario para el sector. Las asociaciones NAFD y SAIF mantienen códigos de buenas prácticas y realizan inspecciones periódicas, pero la adhesión es voluntaria y Upton no figura entre sus miembros.

Expertos y representantes del sector han expresado su preocupación por la situación. George Roberts, de SAIF, declaró a la BBC que “las familias en duelo merecen un servicio profesional y necesitan saber que están en buenas manos”. Roberts, con cuatro décadas de experiencia en el sector, calificó de “incorrecto” que cualquier persona pueda abrir una funeraria sin formación ni controles previos.

Ante la presión social y mediática, el gobierno británico ha manifestado su intención de revisar la normativa vigente. Un portavoz oficial, citado por la BBC, aseguró que “las familias afectadas esperaban con razón que sus hijos fueran tratados con dignidad y respeto” y que las autoridades están evaluando todas las opciones posibles para garantizar que los directores funerarios cumplan siempre con los estándares más elevados.

El reciente conflicto bélico entre Israel e Irán ha dejado a la sociedad iraní sumida en una mezcla de inquietud y expectativas de transformación. La ofensiva israelí, que incluyó el bombardeo de instalaciones clave como el complejo de la televisión estatal y la eliminación de altos mandos militares y científicos nucleares, no solo expuso la vulnerabilidad del régimen, sino que también reavivó el debate interno sobre el rumbo que debe tomar la República Islámica, según relata Financial Times.

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La reacción inicial de la población iraní ante los ataques fue de cohesión nacional frente a la amenaza externa. Figuras como Abdollah Momeni, activista político que ha pasado varias temporadas en la prisión de Evin, describen cómo el sentimiento patriótico se impuso incluso entre quienes suelen criticar al régimen.

Momeni recuerda la llamada de un alto funcionario de inteligencia que, preocupado por posibles declaraciones políticas, le advirtió sobre las consecuencias de aprovechar el momento para manifestarse. “Dije: ‘¿Me está amenazando? Haré lo que considere mejor para mi país, y si quieren arrestarme, adelante’”, relata. El agente, lejos de insistir en la amenaza, le aseguró que tras la guerra habría espacio para el diálogo. “Siempre hablé de la importancia de Irán, pero nunca comprendí cuán importante era para mí”, confiesa Momeni.

Durante los 12 días de hostilidades, Israel logró eliminar a comandantes y científicos nucleares, destruir defensas aéreas y, con la intervención puntual de Estados Unidos, bombardear los principales sitios nucleares iraníes. Esta ofensiva, lejos de provocar un levantamiento popular como esperaba el primer ministro israelí Benjamin Netanyahureforzó momentáneamente la unidad nacional.

Sin embargo, una vez disipado el polvo de la guerra, la sociedad iraní comenzó a cuestionar la capacidad de sus líderes para responder a un ataque que dejó al país herido y sumido en la incertidumbre.

El consenso entre los distintos sectores sociales y políticos es que el conflicto debería servir como punto de inflexión. La agresión israelí puso en evidencia las debilidades de un sistema que enfrenta tanto descontento interno como presión internacional. El debate se centra ahora en la dirección que tomará el régimen: ¿optará por relajar ciertas restricciones sociales para apaciguar a una población desencantada, o reforzará su carácter militarista y su hostilidad hacia Occidente e Israel?

Mohammad Ali Abtahi, exvicepresidente y miembro del sector reformista leal a la República Islámica, resume el dilema: “Los líderes iraníes están en una posición difícil. Por un lado, piensan en relajar algunas restricciones para mantener la unidad, pero temen que eso pueda llevar al colapso del régimen”. Abtahi señala una brecha de 20 años entre las demandas de la sociedad y la respuesta del sistema, una distancia que no puede cerrarse de la noche a la mañana.

Las señales del régimen teocrático han sido ambiguas. La relajación de la ley que obliga a las mujeres a cubrirse la cabeza con el hiyab es el gesto más visible hacia la opinión pública. En Teherán, cada vez más mujeres prescinden incluso del pañuelo sobre los hombros, mientras las autoridades hacen la vista gorda ante una norma que durante décadas fue intocable.

No obstante, muchos iraníes exigen cambios más profundos: la liberación de presos políticos, una televisión estatal menos ideologizada y el levantamiento de restricciones en internet.

El régimen, en cambio, intentó aprobar una ley para combatir las “noticias falsas” en redes sociales, percibida como un intento de censura, pero la retiró tras una ola de críticas, lo que sugiere una sensibilidad postbélica ante la opinión pública.

En paralelo, el presidente Masoud Pezeshkian manifestó ante reformistas la disposición de su gobierno a dialogar con la oposición, afirmando que los problemas del país “necesitan diálogo, no confrontación”. Aunque este gesto fue interpretado como una rara muestra de apertura, el escepticismo persiste.

Momeni sostiene: “Si hubiera habido algún cambio de política, habríamos visto un mejor trato a los presos políticos, pero no ha ocurrido nada. Es demasiado tarde para un cambio interno”.

Tras la guerra, Momeni fue citado por la judicatura y acusado de conspirar con la oposición por firmar una declaración que pedía un referéndum sobre una nueva constitución. Fue liberado bajo fianza, pero considera que la capacidad de Israel para atacar impunemente ha minado la legitimidad del régimen. “Durante 20 años decían que todas sus políticas eran por nuestra seguridad. Pero sabíamos que el sistema ya no era eficaz, había perdido su legitimidad, y con esta guerra, lo único que les quedaba —la seguridad— también se perdió”, afirma.

Las tensiones sociales y económicas, latentes desde hace tiempo, han resurgido con fuerza. La economía, asfixiada por las sanciones estadounidenses, sufre una inflación superior al 35%. Los cortes de agua y electricidad han obligado al gobierno a declarar días festivos en la provincia de Teherán, donde viven más de 14 millones de personas. Incluso en un país con vastas reservas de petróleo y gas, los apagones han forzado el cierre de oficinas públicas por las tardes.

Muchos ciudadanos atribuyen estos problemas a la incompetencia, la mala gestión y la corrupción de sus líderes, así como a políticas que han alimentado la hostilidad con Occidente e Israel.

En las calles de Teherán, el descontento se expresa en oficinas, restaurantes y el bazar histórico. Ali Reza, propietario de un café, considera que tanto el régimen como Israel malinterpretaron la reacción de la población. Recuerda que, a diferencia de la guerra con Irak en los años 80, en esta ocasión menos de 10 personas asistieron al funeral de un mártir.

Aunque leal al líder supremo Ali Khamenei, critica la corrupción policial y la presencia de “fanáticos” e “ineficaces” en el poder. “El mismo tipo de cambio que necesitábamos antes de la guerra es el que necesitamos ahora… se trata de un cambio de mentalidad”, afirma Reza. Observa que las autoridades han dejado de hostigar a las mujeres, pero percibe que la sociedad espera transformaciones más profundas.

Algunos van más allá. Un estudiante universitario celebró la muerte de comandantes de la Guardia Revolucionaria a manos de Israel y sigue indignado por la represión de las protestas de 2022, desencadenadas por la muerte de Mahsa Amini bajo custodia policial. “El cambio [desde la calle] llegará si el comportamiento de las autoridades persiste”, sostiene.

El futuro político de Irán depende en gran medida de Khamenei, de 86 años, cuya sucesión se ha convertido en un tema urgente tras la guerra. Analistas consideran que la cuestión ya no es solo quién lo reemplazará, sino si un cargo tan poderoso es sostenible. Pocos creen que se produzcan cambios significativos mientras él siga vivo.

Durante el conflicto, Khamenei se mantuvo oculto y ha hecho pocas apariciones públicas desde entonces. Aunque no ha descartado retomar las negociaciones nucleares, ha apelado al nacionalismo y ha instado a la unidad frente a Israel y Occidente, sin ofrecer señales de reforma política.

No obstante, la impaciencia crece dentro del sistema. El analista reformista Saeed Laylaz advierte que el tiempo para garantizar la supervivencia del régimen se agota. “Desde el punto de vista político y social, no es posible seguir gobernando el país así. Es evidente: no tenemos agua, ni gas, ni esperanza para el futuro, ni dinero para pagar salarios”, afirma.

Laylaz prevé un giro hacia un “bonapartismo” autoritario, menos ideológico y con políticas sociales y exteriores más moderadas.

Los sectores más duros, en cambio, creen que la lección de la guerra es apostar por un líder aún más hostil hacia Occidente. Foad Izadi, profesor asociado en la Universidad de Teherán y cercano a los conservadores, sostiene que tras el asesinato de los jefes militares veteranos, podría emerger una nueva generación de comandantes más radicales. “La capacidad militar es menor, pero la disposición a usarla es mayor. Tienen que demostrar que habrá un costo serio, no solo para Israel, sino también para Estados Unidos”, afirma.

El endurecimiento de la línea oficial podría acentuar el distanciamiento de una población agotada por las penurias económicas y deseosa de salir del aislamiento. Momeni advierte: “Si [el régimen] no resuelve sus problemas con Occidente y Estados Unidos, tal vez la próxima vez la población no muestre solidaridad. Es una situación frágil y la gente puede concluir que es tan rígido y totalitario que no está dispuesto a negociar de verdad”.

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