Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

La Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela, bajo la batuta de Gustavo Dudamel, vive un acontecimiento único en su historia: presentarse junto a Coldplay durante 10 fechas en el icónico estadio de Wembley, en Londres, a partir de este viernes.

La Patilla

Este hito se enmarca como la cumbre de las celebraciones por los 50 años de El Sistema, reafirmando su lugar como una de las orquestas más influyentes del mundo.

Este miércoles arrancaron en Londres los ensayos generales con el maestro Dudamel, preparando una colaboración que marcará un precedente en la historia de la música sinfónica y popular contemporánea.

“Es la cumbre de una celebración de estos 50 años, en un escenario tan poderoso como Wembley, abrazado de un grupo como Coldplay que comparte los valores de El Sistema y de la música como herramienta de transformación social”, expresó Gustavo Dudamel.

Este encuentro musical no solo representa un logro artístico, sino también un compromiso renovado con la visión del maestro José Antonio Abreu. “Pienso mucho en el maestro Abreu, en esa visión y esos valores que han logrado que todo esto sea posible. Es un momento que nos compromete aún más a seguir adelante”, agregó Dudamel.

Con este paso trascendental, gracias a la colaboración de Mercantil Seguros y Laser Airlines, la Sinfónica Simón Bolívar no solo celebra medio siglo de excelencia, sino que sigue proyectando en el mundo el legado de El Sistema: el poder transformador de la música para construir futuro, identidad y esperanza.

El expresidente colombiano Álvaro Uribe reapareció públicamente este miércoles, tras recibir la boleta de libertad otorgada por la Justicia mientras se resuelve en segunda instancia la sentencia de 12 años de prisión domiciliaria en su contra.

Monitoreamos

En un acto en la localidad de Sabaneta, Antioquia, Uribe arremetió contra Nicolás Maduro, a quien calificó como “usurpador” y “cabecilla de un grupo narcoterrorista”. Según aseguró, la recompensa de 50 millones de dólares que ofrece Estados Unidos por su captura no es un capricho, sino la expresión de un acervo probatorio que lo vincula con el narcotráfico.

“El ultimátum de los Estados Unidos a Maduro no es el anuncio de un ataque al Estado venezolano ni al pueblo venezolano. Es el anuncio de una acción de justicia para ojalá poner preso cuanto antes al cabecilla de un grupo narcoterrorista”, expresó el exmandatario.

Uribe cuestionó que el Gobierno colombiano plantee crear una zona binacional con el régimen chavista y advirtió que ello pondría en riesgo a las Fuerzas Armadas colombianas.

«Si Maduro es un blanco legítimo de los Estados Unidos, porque es un usurpador, él perdió las elecciones hace poco más de un año y se las ha robado, ¿Cuál es la razón para que vamos a defenderlo? ¿Cuál es la razón para exponer la vida de los soldados de Colombia en esa zona?», insistió.

El expresidente también llamó a policías y militares a rechazar cualquier acuerdo con Caracas: “Desde Sabaneta hacemos un llamado a cada uno de los soldados y policías de la patria: no a la zona binacional con Maduro”.

China expresó este jueves su oposición al patrullaje de buques de guerra estadounidenses en el mar Caribe cerca de Venezuela, al considerar que viola la soberanía de otros países y amenaza la paz regional.

EFE

La portavoz del Ministerio de Exteriores chino Mao Ning afirmó en rueda de prensa que Pekín «se opone a cualquier acción que viole los propósitos y principios de la Carta de la ONU o infrinja la soberanía y seguridad de otros países».

«Nos oponemos al uso o la amenaza del uso de la fuerza en las relaciones internacionales y a que potencias externas interfieran en los asuntos internos de Venezuela bajo cualquier pretexto», agregó.

Mao instó a Washington a «hacer más cosas que contribuyan a la paz y la seguridad en América Latina y el Caribe» en lugar de medidas militares que, según denuncian varios líderes regionales, ponen en riesgo la estabilidad de la zona.

Los gobernantes de los 10 países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), hicieron el miércoles un llamado a la unión latinoamericana y caribeña ante las que señalaron como «amenazas» de Estados Unidos, nación a la que acusaron de llevar a cabo un «despliegue militar» en «aguas del Caribe».

El martes, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, preguntada previamente sobre el despliegue de tres buques con 4.000 soldados en las aguas del Caribe cerca de Venezuela, dijo que el presidente estadounidense, Donald Trump, «está preparado» para frenar el narcotráfico y «llevar los responsables ante la Justicia».

Los jefes de Estado y de Gobierno de los diez países que integran la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) condenaron este miércoles, en una cumbre virtual extraordinaria, el «despliegue militar» de EE.UU. en «aguas del Caribe», cerca a Venezuela.

EFE

En un comunicado, Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua, Dominica, Antigua y Barbuda, San Vicente y las Granadinas, San Cristóbal y Nieves, Granada y Santa Lucía advirtieron que «el despliegue militar estadounidense en aguas del Caribe, disfrazado de operaciones antidrogas, representa una amenaza a la paz y a la estabilidad de la región y constituye una violación flagrante del derecho internacional».

Los diez gobernantes de la alianza, que se reunieron por videoconferencia durante casi dos horas y media, señalaron también que «las órdenes del Gobierno de los Estados Unidos de desplegar fuerzas militares bajo pretextos falsos» tienen «la clara intención de imponer políticas ilegales, injerencistas y contrarias al orden constitucional de los Estados de América Latina y el Caribe».

Por tanto, exigieron el cese inmediato de «cualquier amenaza o acción militar que vulnere la integridad territorial y la independencia política» de la región.

En el encuentro participaron los mandatarios de Cuba y Bolivia, Miguel Díaz-Canel y Luis Arce, respectivamente, así como los copresidentes de Nicaragua, Daniel Ortega y Rosario Murillo, entre otros.

Maduro lidera la reunión de los presidentes de la ALBA

La reunión extraordinaria de los presidentes de la ALBA tuvo como motivación las «fuerzas oscurantistas» de EE.UU., según dijo el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, quien encabezó la reunión desde Caracas.

En la introducción del encuentro, el mandatario chavista hizo un llamado a la «unión de todos los pueblos rebeldes, de todos los movimientos sociales» de América Latina, el Caribe, de EE.UU., de África y «más allá, en defensa del derecho del pueblo venezolano a la soberanía, a la paz, a la autodeterminación y a su futuro, a su propio desarrollo».

Maduro aseguró que la región atraviesa una «coyuntura de frenesí enloquecido de amenazas» por parte de los que «se creen dueños del mundo» y «los que creen» que América es su «patio trasero».

«Creen que solo una palabra de ellos basta para que los pueblos rindan sus banderas y entreguen su tierra y su patria», expresó el jefe de Estado, quien condenó las «últimas amenazas contra la soberanía y la paz de Venezuela».

Ante estas acciones, Maduro reiteró el llamado a su país a la «unión nacional», con el fin de «garantizar la paz» de Venezuela «con soberanía, con integridad territorial y con respeto a la autodeterminación de los pueblos».

Cuba califica como «fuerza imperial» el despliegue de EE.UU.

Por su parte, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, denunció como «una nueva demostración de fuerza imperial» la supuesta presencia militar de Estados Unidos en el sur del mar Caribe y calificó de «falso y desproporcionado» el argumento de que sea para combatir al narcotráfico.

Al intervenir en la XIII Cumbre extraordinaria de la ALBA, Díaz-Canel afirmó que es una acusación «mendaz» de EE.UU. contra el presidente venezolano, Nicolás Maduro, la que pretende relacionarlo con el narcotráfico.

«El imperialismo en el despliegue de su ofensiva hegemonista y agresiva, evidencia que no tiene intención de detenerse ante los límites que le impongan el Derecho Internacional, la Carta de las Naciones Unidas, y décadas de resoluciones y declaraciones regionales y universales contra la coerción, la amenaza, la injerencia en los asuntos internos de los Estados y la intervención», recalcó.

Además hizo un llamado «a todos los pueblos del mundo a condenar la irracional arremetida de la Administración Trump» y a enfrentar sus «amenazas» con la «lucha conjunta, la solidaridad y la unidad inquebrantable como escudos».

Bolivia dice que Latinoamérica debe «resistir» al «fascismo»

En ese mismo sentido, el presidente de Bolivia, Luis Arce, sostuvo en la reunión que los pueblos de Latinoamérica deben prepararse para «resistir y vencer» al «fascismo» que acecha a la región.

«No hay duda, el fascismo nos acecha y los pueblos de América Latina debemos prepararnos para resistir y vencer», sostuvo el presidente boliviano.

Arce expresó que su Gobierno «se suma a la posición del ALBA para rechazar toda forma de injerencia y para reiterar que América Latina son y deben seguir siendo una zona de paz».

«La verdadera seguridad de nuestros pueblos no se construye con la presencia de buques de guerra ni con el despliegue de tropas extranjeras, sino con más integración, más justicia social, más democracia y más soberanía», dijo.

También sostuvo que el bloque bolivariano «debe reafirmarse como un bastión de resistencia y de esperanza» y ser «una voz unida que diga al mundo» que los pueblos de Latinoamérica «no aceptarán imposiciones ni amenazas».

«Estamos aquí para reafirmar que la dignidad no se negocia, que la soberanía no se cede y que la paz no se militariza», agregó.

Además, consideró que la «fallida guerra internacional» de Estados Unidos contra las drogas oculta «su interés real» que es «controlar geopolíticamente a América Latina» para hacerse de sus recursos naturales.

Un llamado a «trabajar juntos»

El copresidente de Nicaragua, Daniel Ortega, también se pronunció en la reunión de la ALBA criticando que «América Latina entera no haya reaccionado de manera unánime y fuerte ante la amenaza (…) de Washington», que duplicó la recompensa por información que conduzca al arresto de Maduro.

«No ha habido una respuesta contundente de la comunidad de Estados latinoamericanos y caribeños, no la ha habido, y eso es cobardía, eso es sumisión, eso es rendición», dijo.

Por tanto, subrayó la necesidad de «unir fuerzas» y de que «salga la dignidad de los gobernantes latinoamericanos para defender la soberanía de sus propios pueblos».

El primer ministro de San Vicente y las Granadinas, Ralph Gonsalves, también abogó por «trabajar juntos» en medio de una «desafortunada intensificación de las actividades contra Venezuela y Cuba de parte de algunas fuerzas políticas en Norteamérica».

El jefe de Gobierno sanvicentino defendió que estos dos países «tengan la libertad de escoger sus propios caminos de desarrollo».

La amenaza de EE.UU. a Venezuela

La Alianza, fundada en 2004, está conformada por Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua, Dominica, Antigua y Barbuda, San Vicente y las Granadinas, San Cristóbal y Nieves, Granada y Santa Lucía.

El bloque de la ALBA se convocó un día después de que la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijera que EE.UU. está preparado para «usar todo su poder» para frenar el «flujo de drogas hacia su país», luego de que le preguntaran sobre el despliegue de tres buques con 4.000 soldados en las aguas del Caribe cerca de Venezuela.

Ante preguntas sobre el envío de las tropas, Leavitt respondió en una rueda de prensa que el presidente estadounidense, Donald Trump, «está preparado» para frenar el narcotráfico y «llevar los responsables ante la Justicia».

Estados Unidos ordenó el despliegue de un escuadrón anfibio hacia el sur del Caribe, según informó la agencia Reuters tras consultar a dos fuentes conocedoras de la operación. La decisión forma parte de los esfuerzos del presidente Donald Trump para enfrentar amenazas provenientes de cárteles de droga latinoamericanos, dijeron las fuentes bajo condición de anonimato.

Infobae

Las fuentes indicaron que los buques USS San AntonioUSS Iowa Jima y USS Fort Lauderdale podrían situarse frente a las costas de Venezuela a partir de este domingo. En conjunto, las embarcaciones transportan a 4.500 efectivos, entre ellos 2.200 marines. Los informantes no detallaron la misión específica que cumplirá el escuadrón, aunque señalaron que estos movimientos responden al objetivo de abordar amenazas a la seguridad nacional de Estados Unidos, especialmente de organizaciones designadas como “narco-terroristas” en la región.

Esta misma semana, la Casa Blanca confirmó el envío de tres navíos, acompañados de submarinos nucleares y aviones de reconocimiento P8 Poseidon, así como varios destructores y al menos un barco de guerra equipado con misiles, frente a las costas venezolanas. Según la portavoz presidencial Karoline Leavitt, el presidente Trump “está preparado para frenar el narcotráfico y llevar a los responsables ante la Justicia”. La funcionaria calificó abiertamente al régimen de Nicolás Maduro como “un cartel del narcotráfico”, y acusó al líder venezolano de encabezar la organización Cartel de los Soles.

El viernes pasado, CNN citó fuentes del Departamento de Defensa de Estados Unidos y reportó que la operación militar tiene como objetivo combatir a los cárteles y reforzar la presencia estadounidense en zonas clave de tráfico ilegal de drogas hacia su territorio. Mediante la nueva estrategia, la Administración Trump dejó en claro su disposición a utilizar todos los recursos militares disponibles para frenar la entrada masiva de drogas en el país.

En respaldo a las operaciones, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, emitió una carta en la que se reinterpreta el alcance de las competencias tradicionales del Ejército estadounidense. En el documento se precisó que estas incluyen sellar fronteras, repeler invasiones —incluida la inmigración masiva— y combatir actividades criminales como el tráfico de drogas y el contrabando de personas.

Las acciones militares estadounidenses generaron respuestas inmediatas en la región. El régimen de Cuba denunció que la presencia de fuerzas de Estados Unidos “forma parte de una agenda corrupta” atribuida al secretario de Estado Marco Rubio, e instó a respetar la región como “una zona de paz”. La Cancillería cubana solicitó el cese de maniobras que puedan poner en peligro la estabilidad del Caribe.

Por su parte, Caracas movilizó a millones de milicianos en el país, en lo que denominó “plan de paz” ante posibles amenazas externas. El régimen de Maduro afirmó en un comunicado difundido el martes que “las amenazas de Estados Unidos no solo afectan a Venezuela, sino que ponen en riesgo la paz y estabilidad de toda la región, incluyendo la Zona de Paz declarada por la CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños), espacio que promueve la soberanía y la cooperación entre los pueblos latinoamericanos”.Nicolás Maduro ordenó el despliegue de las milicias en toda Venezuela

En las últimas semanas, Washington intensificó sus acusaciones contra Maduro y su entorno. Según la Fiscalía estadounidense y la DEA, se han incautado 30 toneladas de cocaína presuntamente ligadas a Maduro y siete toneladas vinculadas personalmente al mandatario venezolano. Además, las autoridades estadounidenses han confiscado activos valorados en más de 700 millones de dólares, entre ellos dos aviones privados, nueve vehículos y otros bienes.

A comienzos de mes, el gobierno estadounidense incrementó a 50 millones de dólares la recompensa por información que conduzca a la detención de Maduro, duplicando así la suma inicial. El despliegue militar, la intensificación de denuncias y las reacciones de los Estados del área han alimentado un contexto de alta tensión entre Estados Unidos y Venezuela, con consecuencias directas en la cooperación regional y la estabilidad del Caribe.

El presidente de la ilegítima Asamblea Nacional de Venezuela, el chavista Jorge Rodríguez, amenazó este miércoles a los ciudadanos extranjeros que intenten ingresar a Venezuela sin autorización del régimen. En un discurso televisado, advirtió que quienes crucen la frontera sin el aval correspondiente serán considerados “enemigos” y enfrentarán las consecuencias.

EFE

Todo aquel extranjero que pretenda entrar a Venezuela de forma ilegal será tratado como enemigo de la patria”, declaró Rodríguez, estrecho aliado del dictador Nicolás Maduro.

Aquí se queda: preso o como se quede, pero se queda”, agregó.

El funcionario chavista no ofreció detalles sobre los mecanismos de control que implementará el régimen, pero insistió en que se aplicarán medidas drásticas.

No vamos a permitir que nadie venga a nuestro territorio sin autorización, porque sabremos cómo responder”, afirmó.

Las declaraciones de Rodríguez se dan en medio del aumento de la presión internacional sobre la dictadura de Nicolás Maduro, luego de que el gobierno de Estados Unidos anunciara el despliegue de buques de guerra frente a las costas venezolanas, como parte de sus operaciones contra el narcoterrorismo. Estas acciones buscan enfrentar a organizaciones criminales latinoamericanas, entre ellas el Cartel de los Soles, cuya jefatura ha sido atribuida al propio Maduro.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos ofreció una recompensa de 50 millones de dólares que lleve al arresto del dictador venezolano, mientras otros altos funcionarios del régimen, como Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López, también enfrentan acusaciones similares.

Paraguay tiene previsto sumarse a Estados Unidos y Ecuador en la designación formal del Cartel de los Soles como grupo terrorista, una medida adoptada en señal de repudio a la complicidad del chavismo con el crimen organizado. El Ejecutivo paraguayo solo requiere el aval formal del presidente Santiago Peña para hacer oficial la decisión.

Como respuesta al cerco internacional, Maduro anunció el despliegue de 4,5 millones de milicianos en todo el país, para defender a la “revolución”.

En la sesión, Rodríguez defendió al régimen asegurando que Venezuela ha sido “pionera” en la lucha contra el tráfico de drogas. “Hay un país en el mundo que ha combatido y derrotado a las bandas criminales, al narcotráfico, a los mercenarios y a los paramilitares”, dijo, en un intento por contrarrestar las acusaciones internacionales sobre la complicidad de altos funcionarios venezolanos con redes de narcotráfico.

Pidió además a los venezolanos no prestar atención a lo que calificó como “las estupideces del imperialismo” y aseguró que “esas estrategias psicológicas son cada vez menos elaboradas, donde se evidencia que no hay ni un metro cuadrado de cultivos de cocaína en Venezuela”.

En el ámbito interno, el Parlamento chavista votó el retiro de la inmunidad parlamentaria del diputado oficialista Julio César Torres Molina, acusado de tenencia de drogas.

Rodríguez catalogó a Torres Molina de “basura” y pidió castigo ejemplar para “quien traicione los altos intereses del pueblo de Venezuela”. La bancada oficialista, respaldada por la oposición colaboracionista, acompañó la decisión sin objeciones.

William Benavides, diputado chavista, señaló que Torres Molina fue detenido “en flagrancia” por el delito de “posesión de drogas”, sin precisar cantidad, tipo ni fecha de la detención, y añadió que todo lo vinculado al narcotráfico “le está haciendo el juego al enemigo, le está haciendo el juego a quienes nos quieren destruir”.

Pedro Carreño, por su parte, celebró la detección del caso gracias a los servicios de la dictadura y pidió “extirpar el lunar” de la Cámara Legislativa, sin especificar detalles sobre la investigación.

Alarmas encendidas, todos bajo sospecha, silencios que cortan el espacio, es la desatada paranoia a la traición entre quienes ocupan el poder en Venezuela y los comprometidos con la maquinaria de corrupción y narcotráfico, que se sienten al descubierto y los que buscan no ser salpicados de las acciones que Estados Unidos ha desplegado contra el llamado “Cartel de los Soles”. En los cuarteles los altos jerarcas militares imponen la frase “traidores jamás” y, desde la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez envía un mensaje a quienes no sean incondicionales con la cúpula en su rodada o caen en desgracia como acaba de ocurrir con un narcodiputado oficialista y la Inspectora de Tribunales.

Por: Sebastiana Barráez – Infobae

No es la primera vez que dirigentes del oficialismo han sido descubiertos en el negocio del narcotráfico, una reconocida alcaldesa y varios diputados chavistas están presos, fueron detenidos entre diciembre y enero de 2022, entre ellos la alcaldesa Keyrineth Selenia Fernández Apieyu, del municipio Semprún y, entre los diputados, Taina González y Jean Carlos Silva.

Y más recientemente, en abril de 2025, apresaron a la alcaldesa del municipio Guajira en el estado Zulia, Indira Fernández, y a varios alcaldes del Partido Socialista y a dos de partidos opositores.

Las reuniones con oficiales no cesan, no solo las del ministro de la Defensa GJ (Ej) Vladimir Padrino López, el generalato o almirantazgo más comprometido y temeroso de lo que signifique su salida del poder o pérdida de privilegios. Tampoco los rumores dejan de correr sobre quién será el próximo, acompañadas de numerosas denuncias.

En una sesión extraordinaria de la Asamblea Nacional, el miércoles 20 de agosto de 2025, en el orden del día se incluyeron tres puntos; el primero un acuerdo para respaldar y defender “la soberanía, la protección del territorio, las instituciones venezolanas y la paz”, que en conclusión se traduce en expresar respaldo a Nicolás Maduro y al equipo que forman parte del poder en Venezuela.

El segundo punto fue el “allanamiento de la inmunidad parlamentaria” y continuar el enjuiciamiento al diputado principal del chavismo, del judicializado Partido Tupamaro por Mérida, Julio César Torres Molina.

Y el tercer punto, nombrar los “diputados que integrarán la Comisión
Preliminar para la posterior designación del Comité de Postulaciones Judiciales”.

“Esa basura”

En una muestra de ira e incluso de irrespeto a la majestad que debe prevalecer en el parlamento, en cuanto a vocabulario y expresiones, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge de Jesús Rodríguez Gómez, calificó a Torres de “basura”.

El presidente de la Asamblea, quien es uno de los hombres más cercanos a Nicolás Maduro, dijo al solicitar la votación que “el enjuiciamiento y ojalá el encarcelamiento al diputado principal por el estado Mérida, Julio César Torres Molina”.

En un acto de histrionismo el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, solicitó ante la plenaria de la Asamblea Nacional, mientras levantaba en alto la fotografía del diputado Julio César Torres Molina, que “se sirva votar por unanimidad el allanamiento de la inmunidad parlamentaria de esta basura y ojalá, fiscales y jueces dignos, que lo capturarron en flagrancia, este delincuente no salga nunca de donde debe estar, que es la cárcel”. Y procedió a romper la foto y lanzarla a la papelera.

Rodríguez somete a votación la propuesta de allanamiento de inmunidad, cuando ya el TSJ les había enviado una comunicación, donde decía que el diputado Torres estaba preso y no hacía falta el allanamiento de inmunidad.

Brota el narcotráfico

A Torres Molina lo acusan de posesión de droga en flagrancia; quien hizo la solicitud fue el diputado William Benavides, a quien el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) le asignó la tarjeta de Tupamaros con una junta ad hoc, cuando se la quitaron y luego excarcelaron a su líder y fundador, José Pinto.

Benavides dijo que “este punto también es parte de los frentes de batalla y lucha, el de la lucha contra el narcotráfico, su flagelo, organizaciones paramilitares, organizaciones narcotraficantes que buscan permanentemente infiltrar, captar, desviar a los revolucionarios, a la sociedad o a cualquiera que esté en un cargo”.

William Benavides dijo que su compañero del movimiento Tupamaro está detenido por “posesión de droga” revelando que a Torres le habían hecho varias observaciones por su conducta, aunque no detalló si esas “observaciones” indicaban tener conocimiento que el diputado chavista era traficante, mientras que fuentes del medio TalCual hablaron de 20 kilos de cocaína que Torres tendría en su poder cuando fue detenido.

El diputado Pedro Miguel Carreño Escobar dijo que la Asamblea recibió una comunicación de Caryslia Beatriz Rodríguez, presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), e informó que el diputado Torres estaba detenido.

En una nota de prensa de la Asamblea Nacional se destaca que la magistrada Caryslia Rodríguez envió una comunicación en la que asevera que contra el diputado detenido “no procede el antejuicio de mérito, en razón de lo cual su enjuiciamiento corresponde a los tribunales ordinarios competentes, según lo dispuesto en el artículo 378 del Código Orgánico Procesal Penal”.

Jorge Rodríguez dijo que “quien robe, trafique con drogas, traicione a la patria tendrá el mismo destino, así como el que traicione los altos intereses y la confianza que el pueblo le otorgó al votar por él, tendrá el mismo destino: la cárcel”.

Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, anunció este miércoles la supuesta renuncia de Gladys Requena a su cargo como inspectora general de tribunales.

El Nacional / La Patilla

La información se conoció mientras que en las redes sociales hay rumores sobre presuntas detenciones por «conspiración».

En la sesión parlamentaria, Rodríguez señaló que Requena, que fue ministra de la Mujer en el chavismo, remitió una carta en la que expresó «su decisión irrevocable de renunciar».

Añadió que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) había recibido la notificación de su salida y nombró de forma provisional a otra persona para ocupar el cargo.

Requena, una figura histórica dentro del oficialismo, ha ocupado diversos cargos en el gobierno de Nicolás Maduro y en el de Hugo Chávez. Fue diputada por el estado Vargas, ministra de la Mujer entre 2015 y 2016, segunda vicepresidenta de la extinta Asamblea Nacional Constituyente (2018-2020) y, hasta su reciente renuncia, se desempeñaba como máxima autoridad en el control disciplinario del Poder Judicial venezolano.

La salida de Requena se produce en un momento de creciente agitación dentro del chavismo, marcado por purgas y señalamientos contra sectores disidentes y críticos de izquierda.

«Venezuela y su liderazgo están listos para tomar el poder». Así lo aseguró Magallí Meda, jefa del Comando Con Venezuela, durante una entrevista con Fox News en la que resaltó que actualmente el país está en una euforia silenciosa. Además, resaltó que la libertad de Venezuela será un hito mundial tan importante como la caída del Muro de Berlín.

Vente Venezuela

En ese sentido, resaltó la lucha de los venezolanos durante más de 20 años para poner fin al régimen. «Hemos aprendido a sobrevivir a este régimen aniquilándonos, incluyendo la separación brutal de la familia».

«Son muchos años aplastados como sociedad por un sistema que se convirtió en una revolución criminal. Venezuela y su liderazgo están listos para tomar el poder, y para garantizar la vida y el desarrollo de cada venezolano», agregó.

De igual manera, Meda resaltó que mucho de lo que pase en Venezuela será gracias al Gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. También destacó el trabajo del secretario de Estado, Marco Rubio. Señaló que la Administración republicana y otros aliados han entendido que la lucha por Venezuela «se trata de justicia».

Denunció, también, la represión desatada por el régimen de Nicolás Maduro. Explicó que es urgente la liberación de los presos políticos y precisó que ese paso será un puente en la transición hacia la democracia. Además, hizo una alerta a los líderes mundiales para que se garantice la seguridad de María Corina Machado.

Finalmente, indicó que es «oportuno que militares y civiles se pongan del lado de la justicia y el Estado de derecho».

«Sin Maduro, viene la reconstrucción y la justicia en Venezuela. Venezuela será un gobierno de oportunidad para aliados y para el retorno de millones de venezolanos», dijo Meda.

La candidata presidencial Vicky Dávila reveló este miércoles que militares colombianos se negaron a unificar fuerzas en la frontera con sus colegas de Venezuela, tal como había planteado el presidente Gustavo Petro.

La Patilla

«Un general de la República me aseguró que la cúpula militar le hizo saber a Petro que no está de acuerdo con el cuento de Colombia, Venezuela y un solo Ejército y todo el manejo que le viene dando el Gobierno al tema con el narcodictador Nicolás Maduro», comentó Dávila en sus redes sociales.

«Lo frenaron. ‘Vamos a ver si nos echa a todos’. Me dijo indignado», aseguró Dávila sobre la fuente que consultó.

«Nuestras Fuerzas Armadas nos van a defender siempre. Confiemos», sentenció.

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