Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

En un telegrama firmado por el cardenal secretario de Estado Parolin, enviado a la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA) reunida estos días en Bogotá, el Papa pide que la misión de la Iglesia, el trato justo a los pueblos y la protección de la casa común se interconecten en la «acción pastoral» de la región y que los obispos sean apoyados concretamente en su ministerio.

Por: Tiziana Campisi – Vatican News

«Es preciso que Jesucristo, en quien se recapitulan todas las cosas, sea proclamado con claridad e inmensa caridad entre los habitantes de la Amazonía», para que se les ofrezca «el pan fresco y limpio de la Buena Nueva y el alimento celeste de la Eucaristía, único medio para ser realmente pueblo de Dios y cuerpo de Cristo». Con estas palabras, León XIV se dirigió a los obispos de la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA), reunidos en Bogotá desde ayer hasta el 20 de agosto, en un telegrama firmado por el cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin, dirigido al cardenal Pedro Ricardo Barreto Jimeno, presidente del organismo creado para promover la sinodalidad entre las Iglesias de la región amazónica.

Las dimensiones interconectadas

El Papa los invita a considerar tres dimensiones interconectadas en la labor pastoral en la Amazonía: la misión de la Iglesia de proclamar el Evangelio a todos, el trato equitativo a los pueblos que la habitan y el cuidado de nuestra casa común. León XIV enfatiza que la primera es alentadora: la certeza, confirmada por la historia de la Iglesia, de que dondequiera que se predique el nombre de Cristo, la injusticia retrocede proporcionalmente, ya que, como afirma el apóstol Pablo, toda explotación del hombre por el hombre desaparece si somos capaces de acogernos como hermanos. En cuanto a la creación, Dios nos la ha confiado para que seamos administradores cuidadosos de ella, para que nadie destruya irresponsablemente los bienes naturales que hablan de la bondad y la belleza del Creador.

Apoyar eficazmente a los obispos

El Pontífice agradece también a los prelados de la Amazonía sus esfuerzos «en la promoción del mayor bien de la Iglesia para los fieles del amado territorio amazónico» y exhorta a «buscar, en base a la unidad y la colegialidad propias de un «cuerpo episcopal», cómo ayudar de manera concreta y eficaz a los obispos diocesanos y a los vicarios apostólicos a llevar a cabo su misión»; todo ello «teniendo en cuenta lo aprendido en el Sínodo sobre la escucha y la participación en todas las vocaciones en la Iglesia».

Foro Madrid, la alianza en defensa de la libertad impulsada por la Fundación Disenso, ha denunciado el nuevo intento del Foro de Sao Paulo por blanquear a la izquierda criminal, tras su defensa al régimen chavista en medio de las maniobras de presión de la Administración Trump por los vínculos de Caracas con grupos del narcotráfico.

La Gaceta de la Iberosfera

«El Foro de São Paulo siempre en defensa del narco»ha publicado Foro Madrid en su cuenta oficial en X, recordando al ente izquierdista que EEUU ha incrementado recientemente la recompensa por información que conduzca a la captura de Nicolás Maduro a 50 millones de dólares, tras señalarlo por delitos de «narcoterrorismo».

Previamente el Foro de Sao Paulo publicó un comunicado en el que denunciaba un supuesto nuevo intento de «injerencia imperialista» de Washington en la región, en un contexto en el que las autoridades norteamericanas han informado del desplazamiento de tres destructores de la Armada a las costas de Venezuela, con miras a combatir el tráfico de drogas en la zona.

«Condenamos la orden del gobierno estadunidense para trasladar sus fuerzas militares, para el sur del Mar del Caribe, región limítrofe a la República Bolivariana de Venezuela», apuntó el Foro de Sao Paulo.

El asesor para Asuntos Internacionales de la Presidencia brasileña, Celso Amorim, manifestó este miércoles su «preocupación» por el desplazamiento de tres buques de guerra estadounidenses en el Caribe, cerca de las aguas territoriales de Venezuela.

Monitoreamos

«No puedo esconder que veo con preocupación esa movilización», declaró el asesor del presidente Luiz Inácio Lula da Silva durante una audiencia en la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados.

Amorim aclaró, sin embargo, que no haría «ningún juicio político» sobre la decisión de EE.UU. de posicionar esos buques en el Caribe.

Amorim explicó que su «preocupación» pasa por «el riesgo» que pudiera implicar esa movilización militar. A su juicio, el crimen organizado «debe ser combatido, pero con la cooperación entre los países y no con intervenciones unilaterales».

El exministro subrayó que «el principio de la no intervención es fundamental» y ha sido «históricamente» uno de los pilares de la política externa de Brasil.

También reiteró que el Gobierno brasileño, pese a que no ha reconocido el resultado de las polémicas elecciones del año pasado, que le dieron un nuevo mandato a Maduro, mantiene con Venezuela «una relación de Estado».

Esa relación se fundamenta, entre otros factores, en la existencia de una comunidad de 20.000 brasileños que residen en Venezuela, país desde el que además ha llegado a Brasil durante los últimos años cerca de medio millón de refugiados, indicó Amorim.

«Es un país vecino, y a los vecinos no se los elige», subrayó, para apuntar que Brasil «reconoce Estados, no Gobiernos».

El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció este miércoles la imposición de sanciones contra cuatro altos funcionarios de la Corte Penal Internacional (CPI), en respuesta a lo que calificó como “acciones ilegítimas” del tribunal contra funcionarios israelíes.

Monitoreamos

Las medidas se adoptan bajo la Orden Ejecutiva 14203, que autoriza sanciones a personas extranjeras involucradas en intentos de la CPI de investigar, arrestar o procesar a ciudadanos de países que no han dado su consentimiento, en este caso de Israel.

Los sancionados son:

  • Kimberly Prost, jueza de la División de Juicio de la CPI, señalada por autorizar la investigación sobre personal estadounidense en Afganistán.
  • Nicolas Yann Guillou, juez de la División de Juicio, designado por haber autorizado las órdenes de arresto contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el exministro de Defensa, Yoav Gallant.
  • Nazhat Shameem Khan, fiscal adjunta de la CPI.
  • Mame Mandiaye Niang, fiscal adjunto de la CPI.

Según el Departamento de Estado, Shameem Khan y Niang continuaron respaldando las órdenes de arresto contra líderes israelíes desde que asumieron la dirección adjunta de la Oficina del Fiscal del tribunal.

Con esta decisión, quedan bloqueados todos los bienes e intereses de los cuatro funcionarios en territorio estadounidense o bajo control de ciudadanos y entidades de EE.UU. Asimismo, se prohíben todas las transacciones financieras o comerciales con ellos, salvo autorización expresa de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).

El gigante del petróleo Chevron completó hoy la renovación de su conducción con la creación del cargo de Country Manager en la Argentina, para el cual designó a la ingeniera química venezolana Ana Simonato, de 25 años de experiencia en la compañía.

iProfesional

Hasta hoy, la gestión de los intereses de Chevron en el país se llevaba adelante desde la Presidencia para Latinoamérica, cargo en el que se desempeñó el saliente Javier La Rosa, quien pasó a desempeñar la presidencia de Base Assets and Emerging Countries (BAEC).

Chevron es una de las petroleras más grande del mundo y en Vaca Muerta no solo lleva invertidos más de u$s6.000 millones, sino que luce el mérito de haber financiado y aportado el conocimiento para el desarrollo del área Loma Campana, el bloque que dio inicio a la formación y que hoy es el mayor productor de petróleo del país.

En marzo anunció que con ese antecedente y en asociación estratégica con YPF, se embarcará en el desarrollo del área Narambuena, para la cual recibió por parte de la provincia de Neuquén la adjudicación del derecho de explotación por los próximos 35 años.

La estadounidense, que tiene presencia local desde 2014, también es propietaria del 100% de los derechos en El Trapial, el noveno bloque en producción del país con 15.000 barriles al día. En la cuenca es la quinta productora de crudo del país detrás de YPF, Vista, Pan American Energy y Pluspetrol.

Ana Simonato, la encargada de Chevron para Vaca Muerta

Con base en Buenos Aires, Simonato -ingeniera química de la Universidad Rafael Urdaneta de Venezuela- será responsable de las operaciones de Chevron en el país, donde la empresa opera y posee el bloque El Trapial y tiene una participación no operada del 50% en las concesiones de Loma Campana y Narambuena.

Simonato cuenta con más de 25 años de trayectoria y amplia experiencia en el negocio de upstream. Comenzó su carrera en Petróleos de Venezuela y luego se unió a Chevron en 2006, donde viene ocupando roles de creciente responsabilidad dentro de los Estados Unidos.

En aquel país fue Sponsor de Gestión de Petro-tecnología Empresarial, GerenteGeneral de Tecnología y Servicios Empresariales para el Golfo de América, y varias posiciones de liderazgo enactivos no convencionales, incluyendo un rol clave en el equipo de integración de PDC Energy. 

«Es un honor asumir este rol de liderazgo en Argentina. Hoy tenemos una posición muy sólida en Vaca Muerta y esperamos que la relevancia de este activo en el portafolio de Chevron crezca en los próximos años», expresó Simonato.

«Estoy muy entusiasmada por la oportunidad de trabajar en Argentina junto a nuestros empleados, socios comerciales, autoridades de gobierno, colegas de la industria y con las comunidades donde operamos para continuar desarrollando el enorme potencial de Vaca Muerta» declaró la ejecutiva.

Imposible que los habitantes que andaban por América del Sur hace unos 7000 años, especialmente por lo que hoy es el Altiplano que comparten los actuales territorios de Perú y Bolivia, supieran que ese tubérculo que probaron comer hace tanto tiempo se convertiría en un ingrediente básico de la cocina global. Imposible incluso que lo imaginaran los incas, que más acá en el tiempo, hace unos 4000 años, desarrollaron sistemas de riego, de terrazas agrícolas y de conservación de ese tubérculo que los alimentaba tanto y tan bien. Y sin embargo, varios milenios después, todo eso que no imaginaban es nuestra realidad: la papa es uno de los alimentos más populares del planeta Tierra.

Por: Julieta Roffo – Infobae

Su variedad de especies, su capacidad de adaptación a distintos suelos y climas y -esto tal vez es lo que la vuelve especialmente “gauchita”, hablando en criollo- la versatilidad de preparaciones que permite, además de lo barata que puede resultar su producción, hizo de la papa un furor que se fue extendiendo a medida que se la exportaba, primero como una curiosidad y luego como una materia prima a introducir en la propia tierra.

Las papas fritas son, entre todas las posibilidades de cocción y presentación, lo que se llama un plato fuerte. Desde las cadenas de comidas rápidas hasta los platos con los que se lucen madres, padres, abuelas y tíos, o parrillas, o puestos de comidas al paso de todo el mundo, las papas bastón -y también las papas fritas “chips” que desde hace más de un siglo se venden en paquete- son un hit mundial. Son baratas, son rápidas de preparar -aunque para hacerlas bien conviene cumplir con algunos tips-, y, sobre todo: son riquísimas.

Tantos devotos tienen que hasta existe el Día Mundial de la Papa Frita, que se celebró este 20 de agosto. ¿Por qué este día? Nadie puede confirmarlo con precisión. Nadie sabe cómo se estableció la fecha. Su determinación es casi tan misteriosa como el verdadero origen de las papas fritas tal como las conocemos hoy en día, disputado por Francia y por Bélgica y, todavía, sin solución. Sí se sabe una cosa: nacieron en algún lugar en el que el francés era y es el idioma oficial (así, ya veremos por qué, se inventó lo de french fries, la forma inglesa de llamarlas).

También se sabe es que hubo consenso global para, por amor, por marketing o por los dos, concederles un día del almanaque para celebrarlas. Pero, ¿de dónde salió este manjar que, sólo en Estados Unidos, representa un consumo anual de entre 13 o 14 kilos por persona? Efectivamente, la historia empieza en el Altiplano que cultivaban los incas hacia el siglo XVI.

Hacia 1530, el conquistador español Gonzalo Jiménez de Quesada y las fuerzas que trajo hasta Sudamérica con él invadían los pueblos nativos de la zona andina de lo que en ese momento era Nueva Granada y hoy es Colombia. En esos avances, encontraron algunos pueblos que los habitantes originarios habían dejado tal como eran para acelerar la huida. Dejaban sus pertenencias y sus alimentos.

Las especies de papa más frecuentes en esa región -los Andes tienen centenas de variedades del tubérculo- eran pequeñas y oscuras. Los conquistadores las confundieron con trufas y hasta llegaron a llamarlas “trufas americanas”. Las subieron a sus barcos casi como una curiosidad para exhibir en el Viejo Continente, donde las encontraban sabrosas y las consideraban una rareza botánica.

Intentaron cultivarlas en macetas y, confundidos, consumían los frutos de la planta en vez de lo que crecía debajo de la tierra. Eso generaba dolores de estómago y hasta hubo casos de envenenamiento, lo que le valió cierta “mala fama” a la “trufa americana”. Sin embargo, el tiempo, la paciencia y la pericia de algunos agricultores que afinaron el trabajo con las raíces de la planta lograron que algunas especies de papa se adaptaran a los territorios que hoy son España e Italia. De ahí en más, sólo quedaba expandirse aún más por Europa Occidental.

Una obra literaria de 1673 da cuenta por primera vez de una papa frita. Cautiverio feliz, de Francisco Núñez de Pineda y Bascuñán, cuenta su encierro en 1629 en manos de fuerzas mapuches durante la Guerra de Arauco. El enfrentamiento y el cautiverio se produjeron en el actual territorio de Chile, y según narra el militar criollo, una papa frita entera era ofrecida a cada uno de los caciques de la Región del Biobío. El primer paso de la invención ya estaba dado, pero para que las papas fritas llegaran a nuestra era tal como las conocemos faltaba algo más: cortarlas en forma de bastón.

¿Un reemplazo del pescado?

La versión que ubica el nacimiento de las papas fritas modernas en Bélgica la sitúa precisamente en la ciudad de Namur, que es la capital de la región de Valonia. Allí, el lenguaje oficial es el francés y ese dato tiene gran relevancia en la disputa por el verdadero origen del plato.

En esa zona, instalada sobre el río Mosa, uno de los platos más habituales para la población era el pescado frito. Según la teoría que ubica allí la génesis de las papas fritas, en un invierno especialmente frío allí, el de 1680, el Mosa se congeló y, para reemplazar el pescado, los valones frieron papas cortadas.

En esa misma región, ya durante la Primera Guerra Mundial, los soldados estadounidenses probaron la guarnición y, por tratarse de un territorio francófono, las llamaron french fries. La denominación tiene que ver con el idioma y no con el territorio, pero los franceses se anotaron un poroto potente a nivel global.

El chef Albert Verdeyen, coautor del libro especializado Carrément Frites (Papas Fritas) no duda en ubicar el nacimiento del plato en lo que hoy es Bélgica. A favor de esa teoría, hay que saber que en aquel entonces, ese territorio era regido por la dinastía Habsburgo de España, y eran justamente los conquistadores españoles los que habían introducido el tubérculo en Europa.

Sin embargo, fue justamente un belga quien puso en duda el posible origen del plato. Pierre Leclercq, historiador gastronómico y profesor en la Universidad de Lieja y en la de Bruselas, señaló que las papas recién llegaron a la región valona hacia 1735. Es por eso que sitúa la posibilidad de haber reemplazado el pescado frito por las papas fritas hacia 1739, año en el que está documentado “un largo invierno”, de temperaturas bajísimas. A la vez, el propio Leclercq le bajó aún más el precio a la teoría que señala a su país como el creador del plato al destacar que la grasa de res, que era lo que se usaba para freir, era prácticamente un lujo para la población de aquel momento, por lo que “difícilmente lo desperdiciaran en papas”, escribió el investigador.

Otro historiador, Fernand Pirotte, investigó especialmente la presencia de la papa en Valonia, y detectó aquel “largo invierno”, al que señaló como posible escenario para que, por el congelamiento del río Mosa, el tubérculo tomara el lugar del pescado frito.

Un “gustito” a orillas del Sena

La teoría francesa está menos documentada que la belga, pero goza del escenario ideal para que la escena suene atractiva: París. Ya en 1775 -varios años después que “el largo invierno” en Namur-, las papas fritas son mencionadas por primera vez en un libro parisino. Veinte años después, la primera receta para preparar papas fritas modernas es publicada en La cuisinière républicaine en 1795, un libro de gastronomía francesa.

Según la teoría de que se inventaron en Francia, hubo vendedores callejeros que empezaron a ofrecer esa preparación en el Pont Neuf, que aunque se traduce Puente Nuevo, es el más antiguo de todos los que cruzan el Sena. Se sabe poco de esas presuntas primeras papas nacidas en Francia, pero para el siglo XIX ya eran un plato emblemático de la capital gala. Y, otra vez, gozando de la potencia de las palabras, los franceses se agarran del nombre que un músico bávaro le puso a la receta que aprendió en Montmartre e instaló en Bélgica: “la pomme de terre frite à l’instar de Paris”, “papas fritas a la parisina”. Claro, la Ciudad Luz tiene mucho más charme que el río Soma.

El negocio se bautizó Monsieur Fritz y la popularidad del producto puede medirse así: su dueño pudo comprar tres casas en dos años. En ese entonces, tanto en París como en Bélgica las papas ya se cortaban con una máquina y se sumergían en manteca clarificada que se ponía a hervir sobre una estufa de gas.

Hacia 1850, ya con la receta publicada varias veces en libros de cocinas populares, al menos uno de los más selectos publica la preparación y la llama “papas fritas francesas”. Los galos tenían anotado otro poroto en la batalla de la creación del plato.

La venganza será sabrosa

George Crum cocinaba en Moon Lake Lodge, un centro turístico casi 300 kilómetros al norte de Nueva York. Era mediados del siglo XIX, las papas fritas bastón ya eran furor en buena parte de Europa, sin importar si las habían inventado los belgas o los franceses.

Harto de Cornelius Vanderbilt, un millonario dedicado a los ferrocarriles que cada vez que podía le reclamaba a Crum que preparaba las papas demasiado gruesas, decidió vengarse. Delante de las papas que irían a parar a la mesa del magnate, cortó con paciencia y precisión rodajas finísimas de papa. Como si dijera “¿ahora te gustan?”, las llevó a la mesa de Vanderbilt y pasó lo peor (y lo mejor) que podía pasarle a Crum: en lugar de conseguir su objetivo, que era disgustar al hombre de los trenes, lo maravilló.

El efecto colateral de esa venganza fallida fue que en ese corte finito residió el invento de las papas “chips, que enseguida se convirtieron en un éxito y que, por un tiempo, se llamaron “papas fritas Saratoga”, porque Crum trabajaba en Saratoga Springs. La demanda crecía tanto que el cocinero decidió abrir su propio restorán para servir, sobre todo, su plato emblema. Cornelius Vanderbilt era uno de sus clientes más asiduos, y Crum preparaba papas para servir allí o para que los clientes se las llevaran.

Un manjar global

A fines de siglo, William Tappendon le compró el negocio a Crum, ya jubilado, y tomó otra decisión innovadora: empaquetar las papas fritas en bolsas para que fueran fáciles de transportar y de almacenar. Hacia 1920 llegó una revolución más: el pelapapas, que facilitó tanto la producción en masa como la hogareña. Estaba todo listo para disfrutar de las papas fritas bastón y las de paquete a nivel masivo.

Además, también a principios del siglo XX, se había publicado el Tratado de Economía e Higiene Doméstica, de origen belga, que daba instrucciones para ejecutar la doble fritura, lo que permite que las papas sean crocantes por fuera y esponjosas por dentro. No faltaba nada más para disfrutar de uno de los manjares más populares del mundo.

La teoría del origen belga tiene más documentación histórica, aunque los franceses lograron que su nombre fuera parte de cómo el mundo anglosajón conoce el plato. Nadie sabe del todo dónde las inventaron ni por qué hoy las celebramos. Lo que sabemos todos es lo ricas que son.

¿Ha pasado ya la amenaza del veganismo? Se acabó fingir que una hamburguesa vegetal es igual de buena que la de verdad. El barista ya no te echará leche de avena en el café sin que lo pidas, como si alguna vez hubiera sido la opción por defecto. Y, lo más importante, se acabaron los sermones insufribles de tus amigos progresistas sobre cómo esa hamburguesa con queso que te estás comiendo está literalmente quemando el planeta. 

Por: Lauren Smith – The European Conservative

Es un presagio de los tiempos que corren cuando uno de los restaurantes veganos más famosos del mundo vuelve a incluir la carne en su menú. Eleven Madison Park , un restaurante con tres estrellas Michelin en Manhattan, anunció la semana pasada que reintroduciría una cantidad limitada de platos de pescado y carne. En una publicación de Instagram, el chef y socio del restaurante, Daniel Humm, explicó que el nuevo menú se centraba en «dar la bienvenida a la elección». Aparentemente motivado por un deseo de mayor inclusión, escribió que quería «crear un ambiente donde todos se sientan bienvenidos en la mesa». 

Sin embargo , en declaraciones al New York Times , Humm dejó escapar otra razón crucial para su elección: «Es difícil reunir a 30 personas para una cena de empresa en un restaurante vegano». El NYT señala que el restaurante de Humm ha tenido «diversos niveles de éxito financiero desde que introdujo el menú vegano» hace cuatro años. No es de extrañar: vender platos de verduras por cientos de dólares nunca iba a ser tarea fácil, por muy bien organizados y preparados que estuvieran. 

La caída de Eleven Madison Park supone un duro golpe para el veganismo. Después de todo, fue el primer restaurante del mundo en recibir tres estrellas Michelin con un menú 100% vegetal, considerado anteriormente el futuro de la alta cocina. Sin embargo, no es la única señal de que el veganismo como estilo de vida está en declive. En el Reino Unido, esta tendencia es evidente desde hace tiempo. Allí, el mercado vegano descendió de 963,8 millones de libras (unos 114 millones de euros) en 2022 a 523 millones de libras (unos 605 millones de euros) en 2023, y restaurantes y fabricantes han tenido dificultades para seguir obteniendo beneficios con muchas de sus ofertas de productos vegetales. 

Como resultado, cada vez se retiran más opciones veganas de los estantes. En 2023, la empresa de alternativas lácteas Oatly dejó de vender su helado vegano en el Reino Unido. Ese mismo año, Innocent Drinks descontinuó sus batidos sin lácteos, e incluso bromeó en redes sociales diciendo que solo cinco personas los habían comprado. La marca de salchichas Heck redujo su gama sin carne de diez productos a dos, alegando falta de demanda. En 2022, la cadena de cafeterías Pret a Manger anunció el cierre de todas sus tiendas Veggie Pret, solo vegetarianas, menos dos, y que las dos sucursales restantes se convertirían en Prets regulares el año pasado. Justo este mes, Neat Burger , una cadena de comida rápida vegana fundada por Leonardo DiCaprio y Lewis Hamilton, casualmente dos de las celebridades más irritantes y sermoneadoras de la actualidad, entró en liquidación voluntaria, después de que sus ocho restaurantes cerraran definitivamente el año pasado. 

En el continente, la situación es similar, aunque no tan cruda. Las ventas minoristas de productos de origen vegetal disminuyeron este año en los Países Bajos , a pesar de que el país históricamente ha sido uno de los mercados más fuertes para las alternativas sin carne. Este mes, la cadena austriaca de hamburguesas sin carne Swing Kitchen se vio obligada a cerrar todas sus sucursales en Alemania —otro país que anteriormente se mostraba entusiasta del veganismo— con muy poco aviso debido a limitaciones financieras. Los consumidores europeos parecen estar rechazando especialmente  las alternativas a la carne de origen vegetal .

¿Qué pasó? Hubo una época en la que era difícil moverse buscando alternativas veganas. Los menús de los restaurantes y los estantes de los supermercados estaban llenos de nuggets de pollo Quorn, cerdo desmenuzado de yaca, hamburguesas de proteína de soja y queso sin lácteos con aspecto y sabor a plástico. Esto indica una de las razones por las que el público le está dando la espalda al veganismo: las alternativas vegetales nunca son tan buenas como el queso original. El queso vegano no se derrite bien, la textura de una hamburguesa Impossible es, como mínimo, sospechosa, y la yaca sigue siendo yaca, por mucha salsa barbacoa que le pongas. 

El aspecto y el sabor de las alternativas veganas no son los únicos factores que desaniman a la gente. Los consumidores también son cada vez más cautelosos con respecto a sus efectos sobre la salud. La tendencia vegana ha perdurado lo suficiente como para que podamos apreciar los efectos secundarios de una dieta totalmente vegetal. A pesar de que el veganismo se suele vender al público como una panacea, es increíblemente difícil consumir suficientes proteínas y vitaminas necesarias para que el cuerpo humano funcione correctamente sin carne ni lácteos. Los veganos que no complementan su dieta religiosamente pueden sufrir anemia, fragilidad ósea, caída del cabello y, en algunos casos extremos, desnutrición. Los niños corren un riesgo especial, y algunos incluso han muerto cuando sus padres les imponen esta dieta. 

El precio es otro factor importante. Ser vegano es, en general, mucho más caro que seguir una dieta normal basada en productos animales. El dinero de un vegano simplemente no rinde tanto. Las porciones veganas son un 15 % más pequeñas que las no veganas y un 11 % más caras por kilo. Con el aumento del coste de la vida, no es de extrañar que la gente prefiera gastar su dinero en alimentos básicos como pollo, leche y huevos que en lonchas de tempeh o brie de anacardos.

Incluso si no fuera tan caro, insalubre y deprimente, el veganismo tiene otro problema evidente: los veganos. Quienes defienden este estilo de vida no se conforman con comer verduras carísimas y dejarnos en paz. En cambio, se han embarcado en una cruzada moralista para convertir al mundo entero. Durante años, los activistas ecologistas han intentado vincular el consumo de carne con la falta de moral. Constantemente nos dicen que comer un sándwich de jamón o poner leche de vaca en el café destruirá el planeta y provocará el apocalipsis. 

Tras no haber logrado convencernos de que una rodaja de coliflor sabe igual que un filete de Wagyu, los veganos más entusiastas han intentado obligarnos a adoptar un estilo de vida basado en plantas. En muchas universidades europeas, ya no se sirve carne en los comedores y cafeterías del campus; la Universidad Erasmus de Róterdam incluso ha introducido descuentos en todas las comidas veganas del campus y ha exigido que todo el catering para eventos sea vegetariano. En algunos casos, los activistas han intentado impedir físicamente la compra de productos animales. En 2022, activistas de un grupo vegano llamado Animal Rising bloquearon una planta procesadora de lácteos en el sureste de Inglaterra y lograron interrumpir el suministro de leche fresca al resto del país. El mes pasado, un grupo francés defensor de los derechos de los animales cerró cuatro mataderos en los Países Bajos y seis en Francia. Los manifestantes incluso han intentado impedir la compra de carne y productos lácteos sentándose en los pasillos de los supermercados e impidiendo el acceso a los productos. Un plan particularmente descabellado para imponer el veganismo en el mundo provino de académicos de la Western Michigan University , quienes sugirieron que se debería desatar una plaga de garrapatas que pudiera provocar alergias a la carne roja en las personas, reduciendo así el consumo de carne.

Es comprensible que la gente esté harta de que un pequeño grupo de santurrones, generalmente muy pijos y bienhechores, les diga qué hacer. Como ocurre con todos los aspectos de la ideología verde (y la visión progresista en general), solo se puede presionar a la gente hasta cierto punto, y solo se les puede pedir un cierto número de sacrificios, antes de que les digan que se larguen. Ya se les dice a los europeos que deben mantener la calefacción baja en invierno, conducir coches eléctricos más caros y menos eficientes, y viajar menos al extranjero para «salvar el planeta». Para muchos, verse obligados a renunciar al beicon y al queso es simplemente ir demasiado lejos. 

El declive del veganismo es una señal prometedora de que la gente común está harta de los sermones de los fanáticos del Cero Neto y los guerreros progresistas. El impulso para transformar nuestras dietas fue otro intento de imponer un mandato políticamente correcto en todos los aspectos de nuestras vidas. Afortunadamente, el público está perdiendo rápidamente el interés por todo esto. 

Olvídate de Italia, Dubái o Bali. Hay un nuevo destino vacacional de moda al que acuden en masa los influencers de viajes: Afganistán . Sí, el país gobernado por los talibanes, donde a las mujeres se les prohíbe cantar, conducir, reír e incluso mirar a los hombres en público, se ha convertido en una atracción turística poco común para los occidentales.

Por: Lauren Smith – The European Conservative

En particular, las mujeres occidentales no musulmanas están dispuestas a mostrar su tolerancia y apertura a nuevas culturas visitando el estado islamista y documentando sus viajes en redes sociales. Esto podría parecer extraño, dado el pésimo historial del país en materia de derechos de las mujeres y derechos humanos en general. Desde que los talibanes tomaron el poder en 2021, tras la retirada de las fuerzas estadounidenses y de la coalición, se han promulgado una serie de leyes destinadas a hacer a las mujeres prácticamente invisibles en público. Por supuesto, las mujeres deben llevar la cabeza cubierta en todo momento, así como la mayor parte del cuerpo. No pueden asistir a la universidad; de hecho, la educación está prohibida después de los 13 años. No hay programas de televisión con actrices, ni salones de belleza, ni mujeres conductoras. No se permite la entrada a parques, gimnasios ni baños públicos. No pueden leer el Corán en público ni hablar demasiado alto. No pueden tomar un vuelo sin un acompañante masculino. Los talibanes también afirmaron recientemente que «un ojo es suficiente» para que las mujeres vean, y que deben mantener el otro cubierto fuera de casa. A todos los efectos, es prácticamente imposible que las mujeres existan en Afganistán. Viven bajo lo que se ha descrito como una especie de «apartheid de género». 

Como era de esperar, las jóvenes occidentales que viajan allí no tienen ni de lejos la misma experiencia que la mujer afgana promedio. La influencer australiana Chloe Baradinsky, quien recientemente visitó a una amiga estadounidense, describió en sus videos de TikTok cómo las reglas a menudo se aplicaban esporádicamente y cómo las dos recibían un trato especial, presumiblemente por ser occidentales blancas que a menudo iban acompañadas de escoltas armados. Baradinsky pasó cinco días en Afganistán, recorriendo algunos de los lugares de interés y ciudades del país, como la Mezquita Azul en Mazar-i-Sharif, el Parque Nacional Band-e Amir y la capital, Kabul, viviendo un estilo de vida que probablemente sería inimaginable para las mujeres locales. Algunos de estos videos parecen una parodia. Las cafeterías fueron prohibidas por los talibanes, explica Baradinsky en un video, porque animaban a hombres y mujeres a socializar, pero ella logra encontrar una que sirve mocas helados. Su acompañante le pregunta al barista afgano si tiene leche sin lactosa.

Baradinsky recalca constantemente la amabilidad de la gente y lo segura que se siente, a pesar de que la mayoría de los gobiernos europeos desaconsejan estrictamente viajar a Afganistán por cualquier motivo. De nuevo, su experiencia probablemente se deba en gran medida al hecho de que a menudo parece estar escoltada por hombres con AK-47. En cierto momento, incluso afirma que su «privilegio blanco» probablemente la ayudó a evitar el mismo trato brutal que los locales al cruzar la frontera con Pakistán. 

Lo asombroso es que Baradinsky no es la única joven que visita Afganistán por turismo y contenido para redes sociales. El año pasado, Margaritta, una tiktoker alemana de 33 años, pasó tres meses allí sola. ¿Su conclusión? Que el régimen de misoginia en realidad se deriva de un respeto perverso por las mujeres. Margaritta, que no es musulmana, dijo que veía las estrictas leyes como una señal de que «las mujeres tienen valor y son valoradas como algo precioso». Afirmó que, en la cultura afgana, las mujeres son vistas como «portadoras de útero», lo que significa que «cualquier excelencia que un hombre demuestre, la obtuvo de una mujer cercana a él». Los talibanes ciertamente tienen una forma curiosa de mostrar gratitud a sus supuestas «portadoras de útero». 

Un tema común expresado en este tipo de videos es que nosotros en Occidente no estamos siendo expuestos al Afganistán «real». Los medios de comunicación dominantes están, aparentemente, mintiendo o exagerando el grado en que las mujeres están oprimidas, la pobreza es prevalente y la violencia es algo común. Brit Zoe Stephens , otra TikToker que ha visitado Afganistán varias veces, se hizo eco de esta opinión al hablar con NBC News: «Todo lo que vemos de las mujeres en Afganistán son siluetas detrás de burkas. Pero cuando llegué allí, me di cuenta de que … hay muchos más matices». ¿Qué tipo de matices, Zoe? ¿Como que a veces se permite a las mujeres mostrar sus ojos en público, o se les permite salir de la casa sin un acompañante masculino? Al igual que el resto del escuadrón de relaciones públicas talibán, Stephens siempre se apresura a enfatizar lo seguro y amigable que se siente Afganistán cuando lo visita. 

Es comprensible que mucha gente aproveche la oportunidad de visitar un país que ha estado prohibido durante tanto tiempo. Pero ¿realmente vale la pena el riesgo? Los TikTokers mencionados tuvieron la suerte de no encontrarse con ningún peligro grave durante sus visitas, al menos ninguno del que hayan hablado públicamente. Pero a pesar de afirmar que Afganistán se siente tan seguro y acogedor, sigue siendo un lugar de altísimo riesgo, incluso para los turistas. Constantemente se clasifica como uno de los países más peligrosos del mundo, y el terrorismo sigue siendo una amenaza. El año pasado, tres turistas españoles y tres ciudadanos afganos fueron asesinados a tiros por terroristas del Estado Islámico durante su visita a Bamiyán. 

No sorprende, entonces, que los talibanes estén tan interesados en fomentar este flujo de turistas aduladores. Además de enriquecerse, estos vlogueros de viajes les están dando a los talibanes una buena imagen. Los TikTokers no presentan a Afganistán de forma meramente halagadora; gran parte de esto sigue siendo turismo de pobreza mal disimulado, y el hecho de que estas mujeres se vean obligadas a cubrirse de pies a cabeza es imposible de ignorar. Pero el hecho de que mujeres jóvenes normales puedan viajar a Afganistán y vloguear desde allí legitima el régimen talibán. Puede que no sea un destino vacacional al uso, pero el estado islamista aún puede presentarse como un destino para turistas aventureros y audaces. Cuanta más gente vaya allí y publique sus viajes, más insensible se volverá el público occidental a ver el islam radical en acción, en particular su pésimo trato a las mujeres y niñas. Este proceso está en marcha. El año pasado, 7.000 personas visitaron el país, frente a solo 691 en 2021. Los funcionarios talibanes dicen que, desde 2021 , Afganistán ha recibido alrededor de 14.500 turistas extranjeros. 

También cabe destacar que, si bien estos vlogueros podrían estar vendiendo su contenido como la versión «real» de Afganistán, esto dista mucho de ser del todo cierto. Si bien los turistas no están obligados a llevar acompañantes, deben registrarse con las autoridades al llegar a cada provincia y someterse a registros rutinarios en los puestos de control. Los talibanes tienden a vigilar a los extranjeros dentro del país, tanto para garantizar su seguridad como, presumiblemente, para asegurar que tengan un viaje lo más cómodo posible. Como se ha quejado la activista y académica afgana Orzala Nemat , «lo que estamos viendo es, en cambio, una versión editada y desinfectada» de la vida bajo el régimen talibán. Los talibanes, por su parte, están deseosos de mostrar Afganistán a los extranjeros para mejorar su reputación en el extranjero.

En muchos sentidos, el fenómeno de las mujeres occidentales que viajan a Afganistán es la forma definitiva de mostrar su virtud. Además de generar contenido único, este afán de demostrar al mundo que un grupo de islamistas no es tan malo después de todo resulta extrañamente familiar. Desde el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, los progresistas de Occidente se apresuraron a defender a esos terroristas asesinos. Los políticamente correctos —muchas de ellas mujeres— parecen seguir creyendo que los militantes de Hamás no son más que nobles luchadores por la libertad. Según el pensamiento simplista y en blanco y negro de la política identitaria, los talibanes, Hamás y otros militantes islamistas son casi infaliblemente presentados como víctimas de cualquier conflicto. Si Israel o Estados Unidos son los opresores coloniales, eso convierte a Hamás y a los talibanes en los oprimidos. Cuando una ideología vincula la moralidad a la situación desfavorecida, termina tratando a los terroristas literales como si fueran los buenos.

Para ser claros, los tiktokers que publican contenido sobre Afganistán rara vez hablan de política. Su objetivo explícito no es, desde luego, hacer propaganda a favor de los talibanes ni de su régimen. Pero, independientemente de su intención, esto es lo que acaban haciendo. Estos terroristas islamistas no son rebeldes incomprendidos con una causa. Son extremistas violentos y retrógrados que desprecian a Occidente y todo lo que representa. Bajo ninguna circunstancia debemos permitir que un grupo de influencers rehabilite a los talibanes. 

Cuando Javier Milei asumió la presidencia, la izquierda mediática internacional lo señaló como responsable del desplome del consumo de carne en Argentina, uno de los símbolos más potentes de la identidad nacional. En 2024, bajo la herencia del kirchnerismo, el consumo bovino se había hundido hasta los 44,8 kilos por persona, la cifra más baja en un siglo. Los críticos no dudaron en culpar al nuevo mandatario, anunciando el «fin del asado argentino».

La Gaceta de la Iberosfera

Sin embargo, la realidad es otra. En apenas un año de gestión, Argentina ha recuperado con fuerza su lugar histórico: en 2025 el consumo total de carne (bovina, aviar y porcina) ha trepado hasta los 114 kilos por persona, el quinto mayor registro en los últimos 25 años, según a informado Libre Mercado.

De ese total, 50,2 kg corresponden a carne vacuna, 45,9 kg a carne aviar y 17,9 kg a carne porcina, cifras que demuestran no sólo un repunte en el acceso a los alimentos, sino también una mejora de la capacidad de compra de los argentinos.

Durante el mandato de Cristina Fernández de Kirchner, el consumo de carne vacuna se desplomó de 68,5 kg a 59,6 kg por persona. Con Milei, pese a las dificultades iniciales, se ha estabilizado y comienza a crecer, dejando atrás la tendencia de decadencia populista.

La recuperación del consumo cárnico no es un hecho aislado. Forma parte de un panorama económico más amplio en el que la pobreza se ha reducido al 31,6% (mejor dato que en cualquier año de Alberto Fernández) y la clase media ya representa al 39% de la población.

Los números son contundentes: mientras el kirchnerismo llevó al país a un declive histórico, Milei ha devuelto a los argentinos la posibilidad de volver a disfrutar de la carne, uno de sus bienes más emblemáticos. El «liberal-libertario» no sólo está estabilizando la economía: está logrando que la mesa argentina vuelva a reflejar prosperidad.

Bernie Moreno recomendó el pasado martes a Nicolás Maduro que duerma «con los ojos abiertos», una nueva advertencia lanzada por el senador republicano de Ohio en los últimos días.

La Patilla

«Tenemos un presidente con la claridad moral y la fortaleza para proteger las vidas estadounidenses. A los terroristas se les tratará como siempre se les ha tratado», comentó Moreno en sus redes sociales, en referencia a las acciones ordenadas por Donald Trump contra el tráfico de drogas en el mar Caribe.

«Maduro debería dormir con los ojos abiertos. Alguien en Venezuela será 50 millones de dólares más rico pronto», apuntó el senador estadounidense sobre la recompensa que pesa sobre el vocero chavista.

Previamente, Moreno ya la había dicho al diario colombiano SEMANA que «estamos en el final de la tiranía de Maduro».

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