Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

El piloto sueco Félix Rosenqvist ha hecho historia este domingo al consagrarse ganador de las 500 Millas tras una definición de infarto en el Indy 500.

365 Socres

En un cierre brutal rueda a rueda que se decidió por milésimas de segundo sobre la propia línea de meta, el automovilismo mundial fue testigo de la llegada más ajustada jamás registrada en el legendario óvalo.

La mítica carrera estadounidense culminó con una batalla frenética en la última vuelta que dejó a todos los fanáticos del deporte motor sin aliento.

Las consecuencias de esta ajustada victoria no solo posicionan al sueco en el olimpo del automovilismo, sino que reafirman el impacto global de la mítica prueba, atrayendo la atención de millones de personas que siguen de cerca los mejores eventos deportivos hoy en todo el planeta.

El Gran Premio de Canadá de la temporada 2026 no solo será recordado por la espectacular y caótica carrera en el circuito Gilles Villeneuve, sino por haber sido el escenario del traspaso generacional más explícito, genuino y emotivo que la Fórmula 1 haya presenciado en décadas. En el centro de la escena, dos nombres separados por diecinueve años de edad pero unidos por una mística compartida: el heptacampeón del mundo, Lewis Hamilton, y el nuevo prodigio de las Flechas de Plata, Andrea Kimi Antonelli. Y junto a ellos, la figura máxima del último tiempo en la categoría, Max Verstappen.

Infobae

El fin de semana en Montreal tuvo de todo, pero el clímax llegó tras el abandono de George Russell, lo que le abrió el camino al joven italiano de Mercedes para adjudicarse su cuarta victoria en las primeras cinco fechas. Al cruzar la línea de meta, la euforia se apoderó del box de la escudería de Brackley. Sin embargo, la verdadera historia comenzó a escribirse una vez que los tres primeros clasificados se bajaron de sus monoplazas. Lo que las cámaras de televisión y los teléfonos de miles de fanáticos capturaron en el parque cerrado y, posteriormente, en el podio oficial, ya se ha convertido en patrimonio histórico del automovilismo mundial.

El primer momento de alta tensión emotiva ocurrió en la zona del corralito, justo cuando los pilotos realizaban las pesadas de rutina y celebraban con sus respectivos ingenieros. Antonelli, visiblemente conmovido con el personal de Mercedes, caminaba de espaldas a la zona de Ferrari. Fue en ese instante cuando Lewis Hamilton, vistiendo el buzo antiflama de la Scuderia de Maranello, divisó al joven italiano. Sin dudarlo, el británico se dirigió hacia él por la espalda, lo rodeó con un fuerte abrazo de oso y lo levantó completamente en el aire.

La secuencia, que rápidamente inundó plataformas digitales, captó la sorpresa absoluta de Antonelli. Al ser bajado y girarse para ver quién lo había tomado de esa manera, se encontró con la sonrisa de su predecesor. Hamilton, lejos de mostrar frustración por el segundo puesto, exhibió un orgullo casi paternal. No era para menos: el británico ha sido uno de los máximos defensores del chico de Bolonia ante la implacable presión de la prensa internacional.

Minutos después, la fiesta se trasladó a la plataforma de premiación. Tras la entrega de los trofeos correspondientes y el clásico baño de champagne, se produjo el segundo hito visual de la jornada. Hamilton y Verstappen, quienes completaron el podio en segundo y tercer lugar respectivamente, dejaron de lado cualquier rivalidad histórica. Los dos titanes, que acumulan 11 títulos entre ambos, se coordinaron rápidamente con una mirada y, junto a un mecánico de Mercedes, levantaron a Antonelli en hombros en lo más alto del podio.

La imagen del joven de 19 años siendo sostenido por las dos máximas figuras de la era moderna de la Fórmula 1 congeló al paddock. La fotografía podría representar de manera perfecta el pasado, el presente y el futuro de la categoría reina.

Tras su llegada a Mercedes, Antonelli no solo heredó el codiciado asiento de Hamilton tras la histórica marcha del británico a Ferrari, sino que ahora compite de igual a igual en la pista, liderando con firmeza el campeonato mundial de pilotos de 2026.

El sistema eléctrico de Venezuela opera hoy en condiciones que voces expertas han calificado de colapso operativo. Aunque el 98 por ciento de las viviendas está conectado a la red eléctrica, la gran mayoría de los venezolanos no dispone de un servicio regular y confiable.

Por: Ramón Cardozo – DW

La Encuesta Nacional de Condiciones de Vida 2025 revela que nueve de cada diez hogares sufren cortes recurrentes: 39 por ciento padece apagones diarios de varias horas, otro 35 por ciento los experimenta semanalmente y un 15 por ciento los sufre mensualmente.

Esta precariedad del servicio golpea con fuerza al aparato productivo. Durante el primer trimestre de 2026, la Encuesta de Coyuntura Industrial de Conindustria registró 47 cortes eléctricos no programados —un promedio de cuatro por semana—, que se tradujeron en la pérdida de 127 horas laborales. El 59 por ciento de las empresas industriales se ha visto obligada a instalar sistemas de autogeneración parcial, encareciendo sus costos y reduciendo su competitividad.

Expertos como el ingeniero José Aguilar, especialista en sistemas de generación eléctrica, atribuyen los recurrentes cortes a la incapacidad crónica del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) para atender la demanda del país. La paradoja es que Venezuela dispone de una capacidad instalada de cerca de 36.000 MW, pero la electricidad que el sistema realmente puede suministrar (estimada por expertos en torno a los 12.500 MW) representa apenas un tercio de esa capacidad, un nivel insuficiente incluso para cubrir la demanda del país, la cual, según Corpoelec, llegó en mayo de 2026 a los 15.500 MW.

La brecha entre la electricidad que el SEN puede aportar y la que el país demanda supera los 2.500 MW, y las autoridades la gestionan mediante cortes y racionamiento. El más reciente, activado el 22 de marzo, se proyectó inicialmente para 45 días. No obstante, según reportes de la prensa nacional, los cortes aún persisten y en regiones críticas como el Táchira, Zulia o Lara pueden oscilar entre 2 y 12 horas diarias.

Activos por Luz —ONG que desde hace más de diez años monitorea el servicio eléctrico en el estado Lara— informó el 11 de mayo de 2026 que «la evidencia disponible indica que el SEN está en una fase de inestabilidad crónica, con cortes y fluctuaciones diarios en buena parte del país, y que la situación actual se acerca en gravedad a los peores momentos post-2019”.

La administración interina de Delcy Rodríguez, a través de un comunicado oficial, justificó la incapacidad del SEN para responder a los actuales niveles de demanda alegando el carácter excepcional del aumento del consumo —que atribuyó a factores climáticos y al crecimiento económico— y el impacto de las sanciones internacionales sobre la recuperación del sistema.

Sin embargo, la evidencia disponible apunta en otra dirección. Expertos, informes técnicos y estudios especializados vienen advirtiendo desde hace años que el colapso del SEN no responde a variables coyunturales, sino a un deterioro acumulado durante más de dos décadas, derivado de un modelo de gobernanza del sector eléctrico que destruyó la capacidad operativa del sistema. Revertir este modelo, sostienen los expertos, es una condición necesaria para cualquier plan de recuperación viable del SEN.

El colapso del sistema eléctrico precede a las sanciones internacionales

En 2009 —casi una década antes de que comenzaran a imponerse las sanciones internacionales a Venezuela entre 2017 y 2019—, la Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat advirtió sobre la «grave crisis” del SEN. El pronunciamiento señalaba fallas estructurales: falta de planificación, inversiones insuficientes, mantenimiento pospuesto, sobreexplotación del complejo hidroeléctrico de Guri, el escaso respaldo de la generación térmica e insuficiencia en las líneas de transmisión y distribución.

Para febrero de 2016, la magnitud de las restricciones en el servicio eléctrico llevó a la Asamblea Nacional (AN) a designar una comisión para investigar la crisis. Sus conclusiones fueron contundentes: la crisis del SEN era estructural, con la producción estancada, la reserva de generación agotada desde 2009 y el sistema operando bajo déficit y racionamiento permanente. Asimismo, la red de transmisión excedía casi a diario sus límites técnicos de seguridad y el sistema de distribución estaba «muy deteriorado».

Cuando la comisión parlamentaria presentó en enero de 2017 su informe final a la AN, el colapso operacional del SEN ya era un hecho bien documentado y todavía las sanciones internacionales no le habían sido impuestas a Venezuela.

Un modelo de gobernanza intervencionista, jerárquico y excluyente

El informe parlamentario identificó como causa principal de la crisis eléctrica el modelo de gobernanza instaurado en el sector a partir de 2007, el cual calificó como inviable tanto en términos técnicos como financieros.

Esa conclusión ha sido respaldada por estudios posteriores, como el de León-Vielma (2022), que lo formula en estos términos: el colapso del sector no es principalmente un problema técnico, sino el resultado de un modelo de gobernanza energética intervencionista, jerárquico y excluyente, sostenido por la renta petrolera y desprovisto de mecanismos de mercado, participación social y control institucional.

En mayo de 2007, Hugo Chávez ordenó mediante decreto-ley fusionar todas las empresas eléctricas —públicas y privadas— en la recién creada Corpoelec. Entre 2007 y 2009, nueve empresas privadas fueron expropiadas, liquidando cualquier participación no estatal en el sector. En 2010, la promulgación de la Ley Orgánica del Sistema y Servicio Eléctrico terminó de blindar legalmente el modelo estatista: consagró a Corpoelec como el único operador, prohibió la inversión privada en áreas medulares y concentró en el Ejecutivo el control absoluto del SEN.

Ineficiencia, opacidad, corrupción y desprofesionalización

Los efectos de este modelo estatista de gobernanza no tardaron en acelerar el deterioro operativo del SEN. Tal como lo constató la investigación parlamentaria y otros estudios posteriores, la creación de un monopolio vertical controlado por el Ejecutivo propició que las decisiones operativas pasaran a responder a criterios políticos y electorales en lugar de técnicos.

Ello condujo, por ejemplo, a la paralización del mantenimiento preventivo y, al mismo tiempo, al congelamiento de las tarifas, las cuales llegaron a cubrir apenas el 1 por ciento del costo real del servicio, lo que quebró la sostenibilidad financiera del sistema, según lo señala el estudio «Propuestas para el Presente y Futuro de la Economía» (2022) de la UCAB.

El colapso del sistema eléctrico es la consecuencia de un modelo de gobernanza, no de otros factores.Imagen: Eyepix/NurPhoto/picture alliance
Por otra parte, la fusión de los roles de regulador y regulado en una misma entidad eliminó los controles independientes e inauguró una política sistemática de opacidad informativa para ocultar el deterioro progresivo de los indicadores de gestión y evitar la rendición de cuentas a la sociedad. Desde 2010, Corpoelec dejó de publicar datos técnicos y se cerraron plataformas de monitoreo como la de la Oficina de Operación de Sistemas Interconectados. Este entorno opaco y discrecional favoreció la ineficiencia y la corrupción.

Entre 2010 y 2015, según el informe de la Comisión de la AN, el Estado venezolano destinó cerca de 42.000 millones de dólares a la adquisición de nueva infraestructura eléctrica. No obstante, en 2016 el país volvió a enfrentar racionamientos masivos. La investigación parlamentaria determinó que la ejecución de esos recursos estuvo marcada por altos sobreprecios en las contrataciones y que numerosos proyectos quedaron inconclusos, con equipos almacenados sin instalar y plantas que nunca alcanzaron plena operación.

En este contexto, se produjo un proceso acelerado de desprofesionalización de Corpoelec. Para inicios de 2019, la corporación había perdido cerca de la mitad de sus 50.000 trabajadores: 24.000 personas, entre ellos 14.700 ingenieros y técnicos, según declaraciones a los medios de Alí Briceño, secretario ejecutivo de la Federación de Trabajadores de la Industria Eléctrica de Venezuela. Un estudio del Wilson Center titulado How to Reconstruct Venezuela (2021) atribuye ese éxodo a los bajos salarios y la corrupción.

Sin reformas, no habrá recuperación del sistema

Reconocer que el colapso del sistema eléctrico es la consecuencia de un modelo de gobernanza —y no de las sanciones, la sequía o el aumento del consumo— no es solo una precisión histórica. Es la condición previa para evitar que cualquier nueva inversión repita el destino de los 105.000 millones de dólares que, según estimaciones del ingeniero José Aguilar, invirtieron los gobiernos de Chávez y Maduro con tan magros resultados.

Por eso, más allá de la magnitud del desafío financiero actual —estimado entre 15.000 y 40.000 millones de dólares, con un horizonte de 5 a 15 años para alcanzar un servicio confiable, según el diagnóstico preliminar de Siemens y General Electric—, la recuperación del sistema exige reformar el marco institucional y jurídico del sector: separar los roles de regulador y operador, introducir supervisión independiente, restablecer criterios técnicos en la gestión, recuperar la transparencia tarifaria, abrirse a la inversión privada y recuperar el capital humano.

Sin esta transformación, el sistema eléctrico venezolano seguirá siendo el límite estructural que hace inviable cualquier recuperación económica sostenida del país.

China ha finalizado la instalación del mayor generador eólico marino flotante de un solo rotor del mundo. El proyecto, desarrollado por la Corporación China Three Gorges Corporation (CTG), refuerza la apuesta del país por la energía eólica offshore a gran escala y por las tecnologías flotantes destinadas a aguas profundas. La turbina, fabricada por Goldwind, alcanza una potencia de 16 megavatios (MW) y ha sido instalada aproximadamente a 70 kilómetros de la costa de la provincia de Guangdong, en el sureste del país. Su diseño flotante semisumergible permite su uso en zonas donde la profundidad supera los 50 metros, un entorno en el que las estructuras fijas tradicionales no resultan viables.

Por: Janiere Manzanas – OK Diario

En términos de producción, la estimación anual alcanza los 44,65 gigavatios-hora (GWh), una cantidad suficiente para abastecer aproximadamente a 24.000 viviendas de tres personas. Esta capacidad sitúa al proyecto como un elemento destacado dentro del desarrollo de la energía renovable marina en China. El sistema se integra en el denominado proyecto «Three Gorges Pilot Project», que incorpora distintas innovaciones orientadas a mejorar la estabilidad y la seguridad en condiciones climáticas extremas. Entre ellas destaca un sistema activo de lastre, capaz de regular en tiempo real el volumen de agua en los tanques de la plataforma para mantener el equilibrio frente al oleaje y la fuerza del viento.

Bautizada como «Three Gorges Pilot Project», esta turbina se sustenta sobre una plataforma semisumergible diseñada para operar a gran distancia de la costa, donde los vientos son más constantes y de mayor intensidad. Según los datos aportados por sus desarrolladores, la instalación se sitúa a más de 70 kilómetros del litoral.

Las dimensiones del generador eólico más grande del mundo, ubicado en China, son extraordinarias, alcanzando los 270 metros de altura hasta la punta de la pala y un rotor de 252 metros de diámetro. Estas cifras permiten una superficie de barrido cercana a los 50.000 metros cuadrados, una extensión equivalente aproximadamente a unos siete campos de fútbol. También integra un sistema inteligente de monitorización en tiempo real, junto con un cable submarino dinámico de 66 kV y un sistema de amarre de nueva generación.

Éste último está formado por nueve líneas de anclaje de alta resistencia, diseñadas para soportar fuerzas de tracción de hasta 1.300 toneladas cada una y con una vida útil estimada de hasta 25 años. La plataforma está diseñada para soportar condiciones meteorológicas extremas, incluyendo tifones de categoría 17 y olas superiores a los 20 metros.

Pan Hongguan, ingeniero de energía eólica marina de la sucursal de Guangdong de China Three Gorges Corporation, explicó que el equipo han desarrollado «un nuevo sistema de amarre, un sistema de monitorización dinámica, un sistema de lastre activo y cables submarinos dinámicos de 66 kV por primera vez en China». Y añade: «el nuevo sistema de amarre combina cable de poliéster y cadena de anclaje, lo que es como añadir un «muelle» en el centro del sistema para ofrecer un rendimiento mecánico superior».

Antes de llegar a su ubicación final frente a Yangjiang, la turbina fue ensamblada previamente en el puerto de Tieshan, situado en la región autónoma de Guangxi Zhuang Autonomous Region. Posteriormente, la estructura fue remolcada a través del estrecho de Qiongzhou Strait, en una operación logística compleja. La instalación en alta mar contó con el apoyo del Wudongde , el primer buque chino integrado de instalación de aerogeneradores en aguas profundas.

Este desarrollo se enmarca en una creciente competencia tecnológica dentro de la industria eólica china. En los últimos años, los principales fabricantes y compañías energéticas han acelerado la creación de turbinas cada vez más grandes y potentes, con el objetivo de lograr economías de escala y reducir el coste por megavatio producido.

Características

La turbina presenta una elevada capacidad de resistencia operativa. Incorpora tecnología de posicionamiento dinámico RTK (cinemática en tiempo real), que permite una monitorización continua y de alta precisión del estado y la posición de la estructura, ofreciendo alertas tempranas y soporte para el mantenimiento predictivo.

Para adaptarse a las condiciones de la red eléctrica en entornos marinos, el sistema cuenta también con un generador autónomo que habilita el arranque en negro, permitiendo su funcionamiento incluso cuando está desconectado de la red. La turbina es capaz de operar de forma estable en temperaturas extremas de hasta -20 °C y está diseñada para resistir supertifones de nivel 17.

Generar más energía

Los ingenieros de Three Gorges incorporaron un cable submarino dinámico de 66 kilovoltios. Se trata de un cable de alimentación submarino diseñado para transportar electricidad de alto voltaje mientras se mueve y se flexiona junto con el resto de la plataforma sumergible. Se espera que, en su máxima eficiencia operativa, la turbina genere aproximadamente 44,65 millones de kilovatios-hora de electricidad al año. Para ponerlo en contexto, un hogar estadounidense promedio consume aproximadamente 10.500 kWh de electricidad al año, según cifras de la Administración de Información Energética de Estados Unidos, lo que significa que la turbina podría abastecer de energía a unos 4.200 hogares anualmente.

Las últimas semanas y días han revelado de forma definitiva la implosión de la llamada “revolución bolivariana”. El socialismo del siglo XXI ha mostrado, como nunca antes, su verdadero rostro de perversión, maldad, ruina, muerte y destrucción.

Los hechos ocurridos a partir del fraude electoral, de la detención de Maduro y de la ruptura del secretismo revolucionario han permitido corroborar lo que durante años muchos de nosotros —dirigentes políticos, comunicadores sociales, defensores de derechos humanos, activistas y ciudadanos— venimos denunciando.

La deportación exprés de uno de los grandes saqueadores de la República, elevado a la categoría de diplomático y ministro pese a ser extranjero, revela no solo la magnitud del robo perpetrado, sino también la catadura moral, jurídica y política de quienes usurpan el poder del Estado. ¿Quién habría imaginado hace apenas dos años que este personaje pasaría de ser el adulado ministro e “impoluto” funcionario, según los discursos de los hermanos Rodríguez y de Diosdado Cabello, a convertirse en un desechable político, con la ciudadanía revocada de hecho y sometido a una deportación sin fórmula de juicio?

Lo que deja atónitos a los venezolanos es escuchar a los integrantes de la cúpula usurpadora despachar ese acontecimiento con absoluta simpleza y desparpajo, como si antes no hubiesen dicho lo que dijeron en el marco de la multimillonaria campaña “Free Alex Saab”.

Más allá de la indubitable conducta delictiva del personaje de marras, el hecho revela la absoluta ausencia de respeto por las normas constitucionales y legales que regulan este tipo de procesos. Observamos una vía de hecho, ruda y arbitraria, que ha sido, por lo demás, la práctica habitual del chavomadurismo en el ejercicio del poder. Solo que ahora se la están aplicando a ellos mismos, sin que siquiera se les ruborice el rostro.

Este acontecimiento ha generado preocupación y desesperación entre muchos personajes dentro y fuera de la cúpula roja que actuaron como cómplices y beneficiarios del saqueo perpetrado. Por supuesto, el pánico comienza a recorrer todos los compartimentos del poder expoliador en los que Chávez y Maduro repartieron el control político y económico de la República.

Otra muestra de esa descomposición salta a primera vista con las primeras declaraciones ofrecidas en sede judicial por el exvicepresidente de la República y exministro Tareck El Aissami.

Solo este caso bastaría para que todos los personajes que encabezan los poderes del Estado fueran separados de sus cargos y sometidos a investigación judicial. No solo por el encubrimiento de ese otro saqueo, sino también por la omisión de las responsabilidades, competencias y obligaciones inherentes a sus respectivas magistraturas e investiduras.

Un robo de la magnitud del perpetrado por El Aissami y su banda obligaría, en cualquier país medianamente serio, a que el parlamento adelantara una investigación destinada a descubrir la verdad y establecer las responsabilidades políticas, para luego permitir que los órganos competentes determinen las responsabilidades administrativas y penales correspondientes. Igualmente, debieron iniciarse desde el primer momento las investigaciones de la Contraloría General de la República, cuyos funcionarios, por supuesto, parecían no haberse dado por enterados. Y peor aún ha sido el comportamiento del sistema de justicia —fiscalía y tribunales— que ha ocultado todo para impedir que el país conozca la red de complicidades allí construida.

Ahora hemos conocido, por declaraciones del propio El Aissami ante un juez, que ha sido torturado para que no revele lo que sabe, razón por la cual ha pedido un juicio público donde pueda decir todo lo que tiene que decir y que desea sea conocido por el país. La situación ha llegado a tal extremo que él mismo alertó sobre el riesgo de morir en prisión por acción de sus propios camaradas.

Este patético caso confirma la magnitud de la trama criminal existente dentro del Estado socialista.

Pero, sin lugar a dudas, el hecho que más revela la dimensión moral del sistema ha sido el fallecimiento de doña Carmen Teresa Navas, madre del preso político Víctor Hugo Quero Navas, quien murió en prisión el 12 de julio de 2025, y cuya muerte fue ocultada por los jefes de la dictadura.

Fue tan gravosa, inhumana y cínica la conducta de los burócratas y esbirros del régimen, que fueron apagando en paralelo la vida de su madre. Doña Carmen Teresa no descansó un instante en su peregrinaje para ubicar a su hijo injustamente secuestrado. Una vez que constató, mediante la exhumación del cadáver, que su hijo había sido asesinado, le rindió sus honras fúnebres y luego partió de este mundo para acompañarlo en el reino de Dios.

La tragedia se hace aún más dolorosa cuando su hermana, Desire Quero, declara desde la funeraria donde velaban a su madre que Víctor Hugo fue secuestrado por un funcionario policial que le cobraba haberse enamorado de una mujer pretendida por ese mismo agente. Para justificar la prisión, le fabricaron un falso positivo y lo involucraron en uno de esos expedientes construidos por la cúpula roja para criminalizar a la oposición.

Este caso revela la podredumbre del sistema policial y judicial, así como la facilidad con la que la política represiva del régimen es utilizada para consumar venganzas personales, extorsionar ciudadanos y despojar a las víctimas de sus bienes.

Solo estos tres casos muestran la patética implosión de un sistema político: una camarilla depredadora y amoral que, en mala hora, se apoderó del Estado y lo convirtió en una agencia para el crimen, produciendo la quiebra de la República.

No tengo dudas de que la implosión de ese volcán, con la cantidad de “lodo, lava y piedra” que está expulsando, terminará arrastrando a toda la camarilla. Lo que debemos cuidar los venezolanos es que esa implosión no termine arrastrando también a la República misma.

Luchemos, pues, por impulsar el fin de la usurpación, promoviendo la entrada en vigor de la soberanía popular, para que podamos volver a ser la República de Venezuela: independiente, democrática, moderna, próspera, justa y equitativa.

César Pérez Vivas

Abrimos un vídeo casi por accidente. En pantalla aparecen dos figuras enmascaradas, con una estética entre lo artesanal, lo absurdo y lo inquietante. Empiezan a tocar. La guitarra no suena como esperamos. Algunas notas parecen estar “entre” las notas que conocemos. La batería avanza con precisión, pero no siempre por los caminos previsibles. La primera reacción puede ser de desconcierto. La segunda, de curiosidad. Y, sin darnos demasiada cuenta, seguimos mirando.

Por: Oliver Serrano León – Infobae

Algo así explica parte del fenómeno reciente de Angine de Poitrine, dúo experimental de Quebec que se ha hecho especialmente visible por su combinación de rock matemático, máscaras de papel maché, humor surrealista y uso de guitarras microtonales. Su actuación en KEXP ha contribuido a convertirlos en una rareza viral: no solo por cómo suenan, sino por la dificultad de encajarlos en una categoría conocida.

Desde la psicología, el caso es muy interesante porque obliga a preguntarse algo más amplio: ¿por qué puede gustarnos una música que, al principio, no sabemos interpretar?

El cerebro no escucha: predice

Escuchar música no es recibir sonidos de forma pasiva. El cerebro anticipa. Espera que una melodía continúe en una dirección, que una tensión armónica se resuelva, que un ritmo cierre en determinado punto. Buena parte del placer musical surge de ese delicado juego entre confirmación y sorpresa.

Cuando todo es demasiado previsible, la música puede volverse plana. Cuando todo es demasiado imprevisible, puede resultar caótica. Entre ambos extremos aparece una zona especialmente fértil: la música que desafía nuestras expectativas, pero no las destruye por completo. Estudios sobre predictibilidad, incertidumbre y placer musical han mostrado que tendemos a preferir niveles intermedios de complejidad predictiva: suficiente orden para orientarnos, suficiente sorpresa para mantenernos atentos.

Angine de Poitrine trabaja precisamente en ese territorio. Sus canciones pueden parecer extrañas, pero no son puro desorden. Hay repetición, pulso, patrones, energía corporal. La batería ofrece una estructura reconocible mientras la guitarra introduce una sensación de inestabilidad. El resultado es una mezcla psicológicamente eficaz: el oyente no entiende del todo lo que ocurre, pero tampoco se pierde por completo.

Microtonos

El uso de microtonos merece una atención especial. En la música occidental más habitual, estamos acostumbrados a dividir la octava en doce semitonos. El piano, la guitarra estándar o gran parte del pop se mueven dentro de ese marco. La música microtonal, en cambio, utiliza intervalos más pequeños o diferentes a los que ese sistema nos ha enseñado a esperar.

Por eso, para muchos oyentes, una guitarra microtonal puede sonar inicialmente “desafinada”. Pero esa impresión no significa necesariamente que lo esté. Significa que el cerebro compara lo que escucha con sus esquemas previos. Si una nota cae en un lugar que nuestro sistema auditivo-cultural no espera, la interpretamos como rareza, tensión o error.

La investigación sobre aprendizaje de intervalos microtonales desconocidos muestra que los oyentes occidentales sin formación específica pueden empezar a familiarizarse con escalas no habituales mediante exposición. Es decir, lo que al principio parece extraño puede volverse progresivamente inteligible. El gusto musical no es solo una preferencia espontánea: también es aprendizaje perceptivo.

Otros trabajos sobre acordes microtonales poco familiares sugieren que la respuesta afectiva ante estos sonidos depende tanto de propiedades acústicas internas como de regularidades aprendidas por exposición cultural. Dicho de otro modo: no escuchamos solo con el oído, sino también con la historia musical que llevamos incorporada.

La incomodidad también puede ser estética

La clave no está en que Angine de Poitrine elimine la incomodidad, sino en que la convierte en parte de la experiencia. Esto conecta con una idea central en psicología de la música: el placer no surge únicamente de lo agradable, suave o familiar. También puede surgir de la tensión, de la ambigüedad y de la resolución parcial de una expectativa.

La música activa circuitos cerebrales relacionados con la recompensa, la anticipación y la emoción. Revisiones neurocientíficas sobre placer musical y predicción han propuesto que el disfrute aparece cuando el cerebro detecta patrones, genera expectativas y experimenta desviaciones significativas respecto a ellas. No nos emociona solo lo que suena bonito; nos emociona lo que nos obliga a reorganizar lo que esperábamos oír.

De ahí que una propuesta aparentemente difícil pueda volverse adictiva. La primera escucha produce extrañeza. La segunda permite reconocer un patrón. La tercera convierte lo raro en familiar. En ese recorrido, el cerebro obtiene una pequeña recompensa: ha domesticado parcialmente el caos.

Ver cambia lo que oímos

Angine de Poitrine no es solo sonido. Es imagen, gesto, teatro, personaje. Las máscaras, la estética absurda y la corporalidad de la interpretación influyen en la forma en que escuchamos. La investigación sobre la percepción musical como experiencia multisensorial ha mostrado que los elementos visuales de una actuación no son un simple adorno: pueden modificar la interpretación emocional, estructural y estética de lo que oímos.

No es lo mismo escuchar una pieza microtonal sin contexto que verla ejecutada por dos figuras que parecen salidas de un ritual cómico y artesanal. La información visual puede funcionar como una clave de lectura: esto no es un error, es un juego; no es torpeza, es intención; no es ruido, es lenguaje. De hecho, varios estudios han mostrado que la información visual influye en la evaluación de una interpretación musical y que los gestos del intérprete también cambian lo que percibimos.

En un ecosistema saturado de música pulida, recomendaciones algorítmicas y experiencias cada vez más mediadas por pantallas, esa dimensión física y performativa también importa. Angine de Poitrine parece ofrecer algo difícil de simular del todo: presencia, rareza manual, imperfección significativa. La sensación de “esto está ocurriendo” forma parte del atractivo, especialmente en un contexto donde la experiencia musical en directo sigue asociándose a autenticidad, identidad y conexión social.

Lo raro como refugio frente a lo previsible

Quizá el éxito de Angine de Poitrine tenga que ver con una paradoja contemporánea. Nunca hemos tenido acceso a tanta música y, sin embargo, muchas experiencias culturales parecen cada vez más optimizadas para no incomodar. Las plataformas aprenden nuestras preferencias y nos devuelven variaciones de lo que ya nos gustaba. La sorpresa queda administrada en pequeñas dosis.

Por eso, cuando aparece algo que rompe la plantilla sin renunciar al ritmo, al virtuosismo y al humor, el cerebro presta atención. No porque entienda inmediatamente el código, sino porque detecta una oportunidad de exploración.

Angine de Poitrine no demuestra que todo lo extraño acabe gustando. La rareza por sí sola no basta. Lo que funciona es la combinación entre desviación y estructura, entre microtonos y groove, entre máscara y precisión, entre desconcierto y placer corporal.

En el fondo, quizá no es que disfrutemos de esta música a pesar de no entenderla del todo. Tal vez la disfrutamos porque nos obliga a escuchar de otra manera.

El sobrevuelo y aterrizaje de aeronaves militares de Estados Unidos en Caracas evidencia una evolución de la Operación Lanza del Sur hacia un esquema de presencia militar permanente de Washington en Venezuela, según dice a Infobae el coronel Isdro Echatn Pérez Villalobos. A juicio del oficial venezolano, lo ocurrido el 23 de mayo puede interpretarse como un intento de “normalizar” la presencia militar operacional estadounidense en el país y, eventualmente, como el preámbulo para futuras bases militares en suelo venezolano.

Por: Sebastiana Barráez – Infobae

En conversación con Infobae Pérez Villalobos, licenciado en Ciencias y Artes Militares y geógrafo, coronel retirado de la Fuerza Armada venezolana, sostiene que ese escenario tendría una “implicación geopolítica y geoestratégica determinante”, al pasar de una operación militar puntual a una infraestructura de carácter continuo dentro del territorio venezolano. En su lectura, esa diferencia modifica de forma sustancial el alcance estratégico de la presencia estadounidense.

En el modelo doctrinal militar estadounidense actual la embajada no funciona únicamente como un espacio diplomático. “Es también una base de coordinación política, militar, inteligencia y seguridad”, afirma.

Bajo esa lógica, explica que cuando el general Francis L. Donovan, el comandante Combatiente estadounidense (U.S. Southern Command), aterriza directamente en una embajada durante un “ejercicio de seguridad”, lo que se activa doctrinalmente “es una presencia formal” articulada entre el Departamento de Estado, las Fuerzas Armadas de los EEUU, la CIA y otras agencias gubernamentales en Venezuela.

El analista aclara, en la conversación con Infobae, que esto no implica necesariamente una militarización plena de la política exterior, pero sí revela “una aproximación integrada del poderío de los Estados Unidos”, dice Pérez Villalobos quien además es docente en seguridad y defensa nacional, Doctrina Militar Damasco, geografía, geopolítica y seguridad privada.

En su análisis incorpora el efecto psicológico interno que, a su juicio, busca provocar este tipo de operación. Sostiene que el episodio acarrea “una profunda connotación psicológica” cuidadosamente planificada.

Explica que, en una ciudad como Caracas, ver aeronaves militares estadounidenses sobrevolando el espacio urbano genera una percepción de alteración del equilibrio de poder, de libertad operacional de EEUU frente a potenciales amenazas de grupos armados vinculados al régimen interino. “Muy importante, la percepción de vulnerabilidad y dependencia del aparato estatal aun controlado por el chavismo en manos de Delcy Rodríguez”.

Para Pérez Villalobos, aunque el objetivo declarado por el régimen venezolano, para el sobrevuelo de las aeronaves de EEUU sobre Caracas, haya sido como de “protección diplomática”, la percepción del pueblo venezolano será muy distinta. En la teoría militar, la percepción importa tanto como la capacidad militar real.

En Caracas hubo algunas protestas con pocos manifestantes en rechazo al sobrevuelo de las aeronaves estadounidenses; el coronel Pérez Villalobos no considera que esas manifestaciones sean relevantes.

¿Cuáles son las implicaciones más relevantes del sobrevuelo de aeronaves estadounidenses en el espacio aéreo venezolano?

En principio, desde el punto de vista doctrinal militar estadounidense, la situación del 23 mayo 2026 está dentro del marco de la Operación Lanza del Sur. En ese contexto, los hechos materializados se enmarcan en un escenario político estratégico y operacional en niveles por parte de los Estados Unidos.

¿Dónde colocar la lupa en el análisis de los ocurrido?

Como hecho observable, que el general Francis Donovan, jefe del Comando Sur, llegó a Caracas a bordo de dos MV-22B Osprey del Cuerpo de Marines, supervisó un “ejercicio de respuesta militar y evacuación” en la embajada de Caracas y sostuvo reuniones con autoridades. La actividad militar fue deliberadamente presentada al público comunicacionalmente como en coordinación con las autoridades interinas.

¿Podríamos estar ante una operación militar de mayor escala?

Según la doctrina militar estadounidense, la situación planteada, no es un indicio o un preludio inminente de una operación militar a gran escala. Pero, sí es un indicativo claro que el Estado Mayor del Comando Sur, en su Planeamiento Conceptual y Planeamiento detallado (PMTD), si prevén la posibilidad cierta de un peligroso deterioro de la seguridad y de una crisis política violenta en Venezuela.

Coronel, usted que conoce la doctrina militar estadounidense ¿Cuál es el escenario que debemos prever?

Bueno, eso presupone dos escenarios secuenciales: uno de ellos es que implicaría necesariamente la necesidad de ejecutar Operaciones de Evacuación de No Combatientes (NEO, por su sigla en inglés).

Ah por eso el argumento, según dijo el canciller Yván Gil, en el comunicado que leyó ante el país, era “un simulacro de evacuación”. ¿En este caso en qué consisten esas Operaciones NEO?

Estas operaciones buscan extraer personal diplomático y ciudadanos estadounidenses en situaciones de grave peligro en escenarios de violencia política y de ejecución de operaciones militares de los Estados Unidos a gran escala.

¿Por eso el tipo de aviones que se vieron sobre caracas?

Precisamente, porque los helicópteros Osprey son plataformas asociadas a este tipo de misiones por tres razones doctrinales: velocidad superior a la de un helicóptero convencional, capacidad de despegue y aterrizaje vertical así como alcance suficiente para operar desde un buque anfibio, como el Iwo Jima que está próximo a las costas de Venezuela; o una base externa sin depender de aeropuertos, que podría ser Puerto Rico, Aruba/Curazao y/o Trinidad.

Habló de dos escenarios secuenciales, el primero las operaciones NEO. ¿Cuál es el otro?

Si, el hecho de usar los MV-22B Osprey y aterrizar directamente en una embajada, lo que confirma la idea de una fase inicial previa de “respuesta rápida y extracción”, como antesala de una fase subsiguiente de una respuesta militar mayor escala.

¿Qué lectura estratégica tiene eso según su conocimiento?

Desde el punto de vista político estratégico, el simbolismo puede ser más importante que el componente táctico en desarrollo, por las implicaciones relevantes que tiene. Se trata de una Operación de Información a nivel estratégico: en la doctrina militar estadounidense, los movimientos militares visibles tienen una audiencia múltiple dirigida a: aliados, adversarios y actores internos.

¿Se enmarca como uno de esos movimientos que el jefe del Comando Sur se haya presentado en persona en lo que aparentemente no era más que un “simulacro”?

Por supuesto, porque la presencia en Caracas del jefe del Comando Sur, aumenta mucho el valor simbólico estratégico, porque un Comandante Combatiente estadounidense (U.S. Southern Command) no suele desplazarse físicamente a una zona de conflicto para una actividad menor o puramente administrativa. En este contexto, el sobrevuelo de Caracas por aeronaves militares estadounidenses no es un simple “ejercicio de respuesta militar evacuación”, eso no es más que la excusa.

Entonces, coronel Pérez Villalobos, a su juicio ¿qué mensaje se envió con ese sobrevuelo de aeronaves y la presencia del jefe del Comando Sur?

Transmite varios “mensajes” simultáneos. Por una parte, a los aliados latinoamericanos de EEUU de mantener la capacidad de intervención militar inmediata en el Caribe. También, a las estructuras criminales transnacionales hostiles y grupos armados asociados al régimen interino venezolano les está diciendo que mantendrá la capacidad de proteger personal e intereses estadounidenses.

Por si se les ocurre un ataque, como muchos de esos grupos armados, colectivos o grupos de choque pregonan en voz baja.

Algo así como “no se equivoquen”, pero también hay aun mensaje director a las autoridades interinas del Rodrigato y es demostrarles la capacidad militar de intervención inmediata, en caso de ser necesario.

Están advertidos, pues.

Si, por si pretenden ser creativos en el Rodrigato. No podemos olvidar que en esos mensajes también está el de la presencia permanente en Venezuela, porque en la doctrina militar estadounidense, posterior a Irak y Afganistán, los Estados Unidos ha preferido reducir ocupaciones militares masivas y sustituirlas por presencia flexible: despliegues temporales, acciones militares puntuales y capacidad de respuesta rápida.

¿Y el impacto para los países vecinos cuál sería?

Hay una reacción regional a nivel latinoamericano, sin duda. Colombia podría interpretarlo como fortalecimiento del intervencionismo estadounidense en la seguridad hemisférica. Brasil podría verlo con más cautela por su histórica preferencia por autonomía estratégica regional. Pero Cuba o Nicaragua probablemente lo leerán como una amenaza inminente y de expansión de la influencia militar estadounidense.

¿En conclusión, coronel, en qué debemos colocar el énfasis?

Por un lado, desde el punto de vista político, el hecho que el Comandante Combatiente estadounidense (U.S. Southern Command), llegue personalmente a Caracas, con medios militares y con visibilidad pública, tiene sin duda un efecto estratégico mucho mayor que su peso táctico real.

La demostración de poder.

Si, porque la evaluación doctrinal evidencia una demostración de movilidad operacional y táctica en territorio venezolano con acceso de capacidades militares y de respuesta rápida.

Pero, como usted explicó, podría estarse creando condiciones para algo mayor.

Exacto, aunque no es la preparación de una ofensiva militar inmediata, sí persigue crear las condiciones necesarias previendo operaciones militares de mayor escala en territorio venezolano Y, desde el punto de vista de las modernas operaciones de información, podría interpretarse como una señal estratégica deliberada que EEUU busca convertir su capacidad temporal en Venezuela, en una presencia permanente aceptada y normalizada dentro de una nueva arquitectura estratégica de seguridad.

Cientos de prisioneros se tomaron este domingo una cárcel en el oeste de Venezuela para denunciar «torturas» por parte de las autoridades carcelarias del régimen venezolano y exigir la destitución del director del penal.

NTN24

Durante años, activistas han denunciado hacinamiento, un precario suministro de alimentos y falta de atención médica en las cárceles venezolanas. También denuncian retrasos procesales y violaciones sistemáticas de derechos humanos.

Los reclusos se agruparon en el techo de la cárcel y colgaron pancartas con mensajes para pedir ayuda. En algunas se podía leer «SOS», «Nos torturan» o «No más tortura». Varios presos tenían el rostro cubierto.

Grandes columnas de humo se elevaban del Internado Judicial de Barinas (Injuba), ubicado en la tierra natal de Hugo Chávez, a unos 500 kilómetros de Caracas. Los presos incendiaron, entre otras cosas, colchones y sábanas.

Agentes cubiertos con escudos rodearon la estructura. Decenas de familiares aguardan ansiosos a las afueras del penal.

Yelitza Arrollo dijo a la AFP que desde el 8 de mayo no ha tenido noticias de su hijo preso en esa cárcel.

«Me lo tienen encerrado, golpeado (…) están sufriendo, porque los están golpeando demasiado feo, torturados, les echan agua fría, les meten corriente, les meten candela, los maltratan demasiado, queremos la destitución del director», afirmó a las afueras de la prisión.

Los familiares también afirmaron que hay varios prisioneros heridos.

Los reos «aseguran haber sido víctimas de golpizas y torturas», indicó la ONG Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP). También «han sido sometidos a requisas violentas, durante las cuales les destruyen sus pertenencias dentro de las celdas».

Según el OVP, 1.200 hombres y más de 100 mujeres «se declararon en huelga» en esta prisión.

En abril, el régimen confirmó cinco muertos en la cárcel de máxima seguridad Yare III, ubicada a unos 70 km de Caracas luego de un motín. La prisión alberga a un grupo de presos políticos.

La Fiscalía de Estados Unidos mantiene abierta una segunda investigación penal contra Nicolás Maduro, esta vez en Miami, centrada en presuntos delitos de blanqueo de capitales y en las redes financieras del chavismo vinculadas a su testaferro, el empresario colombiano nacionalizado venezolano Alex Saab.

La Gaceta de la Iberosfera

Según fuentes conocedoras del caso citadas por ABC, las pesquisas llevan varios meses en marcha y fueron activadas formalmente alrededor de marzo, cuando Maduro ya se encontraba bajo custodia en Estados Unidos tras la operación militar ordenada por Donald Trump en Caracas en enero, en la que también fue capturada su esposa, Cilia Flores.

Maduro, de 63 años, permanece detenido en una cárcel de Brooklyn a la espera de juicio por la causa abierta en Nueva York, donde se ha declarado no culpable de conspiración narcoterrorista, importación de cocaína, posesión de ametralladoras y conspiración para poseerlas.

La nueva vía judicial, aún sin imputación formal, está en manos de la Fiscalía federal del Distrito Sur de Florida, una jurisdicción con larga experiencia en investigaciones sobre corrupción venezolana, blanqueo de capitales y estructuras financieras del chavismo. Al frente de las pesquisas figura Michael Berger, fiscal federal de Miami especializado en casos penales internacionales, con participación de agentes del FBI, el Departamento de Seguridad Nacional y el fisco estadounidense (IRS).

La causa de Miami abre un frente distinto al de Manhattan. La imputación de Nueva York, presentada originalmente en 2020 durante el primer mandato de Trump, sostiene que Maduro habría entregado pasaportes diplomáticos a narcotraficantes y facilitado cobertura diplomática para aviones usados por blanqueadores de dinero con el fin de repatriar beneficios del narcotráfico desde México a Venezuela.

Sin embargo, según la información publicada, algunos funcionarios del Departamento de Justicia y de la Casa Blanca tienen dudas sobre la solidez de la causa neoyorquina, entre otras razones porque no incluye cargos de blanqueo de capitales y queda sometida al criterio del juez Alvin K. Hellerstein.

En ese contexto, la investigación de Florida podría convertirse en una vía alternativa si el procedimiento de Nueva York encuentra obstáculos legales. Trump ya sugirió en marzo que Maduro podría enfrentarse a más cargos en Estados Unidos. Durante una reunión de su gabinete en la Casa Blanca, afirmó que el caso actual debía ser «el primero de muchos», porque, a su juicio, al exdirigente venezolano «sólo lo están procesando por una fracción de los delitos que cometió».

El nombre clave en esta nueva línea de investigación es Alex Saab, considerado durante años por Washington como uno de los principales operadores financieros de Maduro. La Fiscalía de Miami ha desclasificado nuevos cargos de blanqueo contra él por su presunto papel en una trama vinculada al programa público venezolano de alimentos CLAP.

Saab ya pasó dos años en una prisión estadounidense tras ser extraditado desde Cabo Verde, hasta que recibió un indulto de Joe Biden en 2023 y regresó a Venezuela dentro de un canje de presos con el Gobierno de Maduro. Ahora ha sido deportado de nuevo a Estados Unidos y acusado por un cargo de blanqueo en una imputación obtenida en enero, poco después de que Maduro fuera trasladado a territorio estadounidense.

Los fiscales creen que Saab controla parte del dinero de Maduro en paraísos fiscales y otros destinos opacos. En 2021 ya figuraba como conspirador no acusado en un caso del Distrito Sur de Florida contra cinco personas por soborno y blanqueo de capitales vinculado al mismo programa estatal de ayuda alimentaria, lo que le valió entre la oposición venezolana el apodo de «empresario del hambre».

La nueva imputación vuelve a situar el programa CLAP en el centro de la trama y extiende los presuntos delitos hasta enero. Los nombres de otros acusados aparecen tachados en el documento hecho público.

El Distrito Sur de Florida lleva años intentando conectar a altos responsables venezolanos con delitos financieros en Estados Unidos. Uno de los precedentes más relevantes fue el de Alejandro Andrade Cedeño, extesorero nacional de Venezuela, condenado en 2018 por su papel en una trama de cambio de divisas y blanqueo de dinero de 1.000 millones de dólares.

La dificultad, según recoge la información, siempre ha sido la misma: vincular de forma directa las cuentas, sociedades pantalla y flujos financieros con los líderes políticos del chavismo.

La deportación de Saab ha sido interpretada en Washington como una señal de mayor cooperación entre las autoridades estadounidenses y el nuevo poder venezolano bajo la presidencia interina de Delcy Rodríguez, antigua vicepresidenta de Maduro e interlocutora instalada por Trump. Esa cooperación podría abrir nuevas rutas de información para fiscales y agentes federales.

La misma Fiscalía de Miami que investiga a Maduro también ha impulsado los cargos contra Saab y ha preparado la causa contra Raúl Castro por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996, presentada el 20 de mayo.

El Departamento de Justicia no se ha pronunciado sobre esta investigación. Tampoco respondieron a ABC los abogados de Maduro ni los de Saab. Por ahora, la investigación continúa abierta y no existe una nueva acusación formal contra el expresidente venezolano en Miami.

La nueva causa amplía el cerco penal sobre la corrupción venezolana. Washington busca seguir el rastro del dinero de Maduro, Saab y otros operadores del chavismo, en líneas de investigación relacionadas con blanqueo, saqueo de programas públicos y fondos movidos a través de redes internacionales.

En paralelo, Estados Unidos ha cooperado con la investigación en España sobre el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, imputado, y sus cobros internacionales, entre ellos cantidades procedentes de Venezuela, según la información publicada.

Francisco Rodríguez, Torino Capital y el bono PDVSA 2020: el papel de un economista en la operación financiera que pone en riesgo el mayor activo venezolano en el exterior. Esta es la cronología documentada de cómo se construyó la cobertura técnica para una emisión de deuda que la Asamblea Nacional rechazó y que, una década después, sigue colocando a Citgo en el centro del conflicto.

Incisos

§ Las 6W

QuéAnálisis documentado del papel del economista Francisco Rodríguez, como economista jefe de Torino Capital, en la operación de canje de los bonos PDVSA 2020 emitidos en octubre de 2016 con Citgo como garantía.
QuiénFrancisco Rodríguez (Torino Capital), PDVSA, Asamblea Nacional de Venezuela, Ashmore Group (Xin Xu), MUFG Union Bank, jueza Katherine Polk Failla (SDNY), OFAC, gobierno interino de Venezuela.
CuándoEl canje se ejecutó el 6 de octubre de 2016. La cronología documentada abarca desde 2007 hasta mayo de 2026 (últimas licencias OFAC y apelación en curso).
DóndeCaracas (PDVSA, Asamblea Nacional), Nueva York (Torino Capital, tribunales federales), Delaware (Citgo Holding Inc.), refinerías en Illinois, Louisiana y Texas.
Por quéLa operación pignoró el 50,1% de las acciones de Citgo —el mayor activo venezolano en el exterior— sin aprobación parlamentaria, en aparente violación del artículo 150 de la Constitución. Casi una década después, el riesgo de perder Citgo sigue activo.
CómoPDVSA estructuró el canje bajo la Sección 3(a)(9) del Securities Act estadounidense, sin contratar bancos como dealer managers. El informe de Torino Capital de septiembre de 2016 funcionó como garantía técnica ante el mercado.

I. EL ESCENARIO: QUÉ SON LOS BONOS PDVSA 2020

En octubre de 2016, en medio de una crisis económica sin precedentes para Venezuela, el gobierno de Nicolás Maduro ejecutó una de las operaciones financieras más polémicas de su historia: emitió los llamados bonos PDVSA 2020, instrumentos de deuda que ofrecían como garantía el 50,1% de las acciones de Citgo Holding Inc., la principal empresa refinadora de petróleo del Estado venezolano en el territorio de los Estados Unidos. La operación se realizó sin la aprobación de la Asamblea Nacional, en aparente violación de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. En el centro de ese proceso —como analista, como vocero en Wall Street y como actor que contribuyó a generar confianza entre los inversores internacionales— figuró el economista venezolano Francisco Rodríguez, en su calidad de economista jefe de la firma de inversión Torino Capital.

El 6 de octubre de 2016, la empresa estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) anunció un canje de deuda: los tenedores de los bonos PDVSA con vencimiento en 2017 podían intercambiarlos por nuevos instrumentos con vencimiento en 2020, con una tasa de interés del 8,5% anual. El monto total de la operación ascendió a aproximadamente 3.400 millones de dólares. El incentivo central para aceptar el canje era una garantía inusual: el 50,1% de las acciones de Citgo Holding Inc., subsidiaria de PDVSA radicada en Delaware.

Citgo es el activo más valioso de Venezuela fuera de sus fronteras. Al momento de la emisión, operaba refinerías en Illinois, Louisiana y Texas con una capacidad combinada de procesamiento superior a 769.000 barriles diarios, además de más de 4.000 estaciones de servicio en la costa este de los Estados Unidos. Su valor estimado oscilaba, según distintas fuentes, entre 11.000 y 13.000 millones de dólares.

La operación implicaba que, en caso de incumplimiento de pago, los tenedores de los bonos adquirirían el control mayoritario —y por tanto la gestión efectiva— de la empresa más valiosa del Estado venezolano en el extranjero.

Las agencias de calificación de riesgo reaccionaron de inmediato. Standard & Poor’s rebajó la calificación de PDVSA a CC desde CCC, calificando la operación como un «intercambio en condiciones de dificultad» (distressed exchange), y señaló que los bonistas serían «coaccionados» para aceptar el canje. Moody’s siguió la misma línea. En los mercados, la operación era ampliamente interpretada como un paso previo al default.

Fuentes: Reuters, «S&P says PDVSA bond swap offer tantamount to default», septiembre 2016; venezuelanalysis.com, noviembre 2024; Cleary Gottlieb, análisis del caso PDVSA v. MUFG, septiembre 2025.

II. EL ANDAMIAJE JURÍDICO ROTO: LO QUE DICE LA CONSTITUCIÓN

La operación presentaba, desde su concepción, dos problemas constitucionales de fondo que la oposición venezolana y juristas independientes identificaron en ese momento y que los tribunales norteamericanos eventualmente tendrían que resolver.

El primero y más directo: el artículo 150 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV) establece sin ambigüedad que

«La celebración de los contratos de interés público nacional requerirá la aprobación de la Asamblea Nacional en los casos que determine la ley. No podrá celebrarse contrato alguno de interés público municipal, estadal o nacional con Estados o entidades oficiales extranjeras o con sociedades no domiciliadas en Venezuela, ni traspasarse a ellos sin la aprobación de la Asamblea Nacional.»

Art. 150, CRBV (1999). Énfasis añadido.

El contrato de emisión del bono PDVSA 2020 fue suscrito el 28 de octubre de 2016 con entidades financieras extranjeras no domiciliadas en Venezuela —MUFG Union Bank, N.A. y GLAS Americas, LLC— en su calidad de fiduciario y agente de garantías. La Asamblea Nacional —controlada por la oposición desde diciembre de 2015— nunca otorgó esa aprobación. De hecho, emitió varias resoluciones oponiéndose expresamente al canje mientras las negociaciones estaban en curso.

«el contrato de emisión del Bono 2020 violó el artículo 150 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, pues se trató de un contrato de interés público nacional, suscrito con sociedades mercantiles extranjeras, el cual no fue autorizado por la Asamblea Nacional.»

Acuerdo de la Asamblea Nacional de Venezuela, publicado en asambleanacionalvenezuela.org.

El segundo problema constitucional derivaba del artículo 303 de la misma Constitución, que prescribe que el Estado conservará la totalidad de las acciones de PDVSA. Al pignorar el 50,1% de las acciones de Citgo, PDVSA colocaba al Estado venezolano en posición de accionista minoritario de facto en su propio activo estratégico en caso de default.

«Al pignorar el 50,1% de Citgo, el Estado venezolano se colocó, en caso de default, en posición de accionista minoritario de su propio activo estratégico.»

III. TORINO CAPITAL Y EL ROL DE FRANCISCO RODRÍGUEZ

Francisco Rodríguez es un economista venezolano con credenciales académicas sólidas: obtuvo su doctorado en Harvard y fue, entre 2000 y 2004, jefe de la Oficina de Asesoría Económica y Financiera de la Asamblea Nacional de Venezuela. En 2016, se incorporó a Torino Economics —el brazo de análisis económico de Torino Capital, una firma de inversión con sede en Nueva York especializada en deuda venezolana—, donde ejerció como economista jefe hasta 2018 o 2019.

En septiembre de 2016, días antes del cierre del canje, Rodríguez publicó en nombre de Torino Capital un informe en el que concluía que la legalidad del canje de bonos de PDVSA no requería la aprobación de la Asamblea Nacional. Esa conclusión resultó fundamental para el mercado: daba cobertura técnica a los inversores que consideraban participar en la operación.

La importancia real de ese informe quedó documentada años después, cuando la disputa llegó a los tribunales federales de Nueva York. En el marco del litigio PDVSA v. MUFG Union Bank, N.A., los tenedores de los bonos presentaron una declaración jurada de Xin Xu, funcionario de Ashmore Group —uno de los principales fondos tenedores de bonos PDVSA 2020—, que constituye uno de los documentos más reveladores del caso.

Según la declaración de Xu, la decisión de Ashmore de participar en la operación de canje se basó, entre otros elementos, en las conclusiones derivadas de las opiniones favorables del economista Francisco Rodríguez (Torino Capital) y los diputados de Primero Justicia Rafael Guzmán y Julio Borges.

Fuente: Declaración jurada de Xin Xu, Ashmore Group. Citada en maibortpetit.info, agosto 2020, con referencia al expediente judicial en SDNY.

IV. LOS BONOS ORIGINALES Y UN CANJE SIN INTERMEDIARIO

Para comprender el canje de 2016, es necesario conocer la arquitectura de los instrumentos que se estaban canjeando. Las April 2017 Notes correspondían a un bono de 3.000 millones de dólares al 5,25% anual. Las November 2017 Notes sumaban originalmente 6.150 millones de dólares al 8,50% anual. Entre ambas series, el universo de deuda elegible para el canje ascendía a 7.100 millones de dólares.

PDVSA estructuró el canje amparándose en la Sección 3(a)(9) de la Ley de Valores de los Estados Unidos, que exime de registro a los canjes de valores realizados directamente por el emisor con sus propios tenedores cuando no se paga comisión alguna por solicitar adhesiones. Esto significó que ningún banco de inversión colocó su nombre, su reputación ni su responsabilidad institucional detrás de la operación.

«No tenemos ningún contrato, arreglo o entendimiento, y no pagaremos, directa ni indirectamente, ninguna comisión u otra remuneración a ningún corredor, distribuidor, agente de ventas o cualquier otra persona por solicitar adhesiones al canje.»

Fuente: PDVSA Offering Circular, Sección 3(a)(9) Securities Act, SEC Exhibit T3E, 16 de septiembre de 2016.

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