Armando Esteban Quito

A un año de las elecciones presidenciales de Venezuela, en las que Nicolás Maduro se acreditó la victoria sin dar resultados oficiales, el régimen chavista se mantiene en el poder a pesar del fraude masivo gracias a una maquinaria represora que aterroriza a la población y se ha llevado por delante a opositores, defensores de derechos humanos, periodistas y a cualquiera que consideren una amenaza.

La Nación

Durante más de un año, Claudia Macero y Magallí Meda, pilares dentro del equipo de la líder opositora María Corina Machado, fueron víctimas del asedio constante del régimen mientras se refugiaban en la embajada de la Argentina en Caracas junto a sus compañeros Pedro Urruchurtu, Omar González, Humberto Villalobos y Fernando Martínez Mottola, quien se había entregado a las autoridades bajo libertad condicional y falleció tiempo después.

Finalmente, dos meses atrás, gracias a la “Operación Guacamaya», una operación en cubierto con ayuda del gobierno de Estados Unidos que evidenció las limitaciones del gobierno venezolano, todos los asilados fueron rescatados de Venezuela y puestos a salvo en el exterior.

En conversación con LA NACION, las funcionarias de Vente Venezuela, que tuvieron un rol clave en la estrategia para evidenciar el fraude del chavismo un año atrás, siguen comprometidas con “hacer todo lo que esté en nuestras manos para terminar esta pesadilla y defender el estado de derecho”, y reflexionan sobre el significado de estar en libertad tras más de un año viviendo bajo asedio.

– ¿Cómo evalúan lo que sucedió desde el 28J hasta el día de hoy?

-Magallí Meda: Ha sido un tránsito muy difícil, pero con la fuerza y la energía de la verdad, la resiliencia de un país y la responsabilidad de la conducción política que se le fue entregada a María Corina y posteriormente a Edmundo González Urrutia. Como reflexión, pasamos de construir en el terreno más complejo a llevar un elección el 28J con todo en contra. El régimen hizo todo para que la elección no fuese posible. Con todas las dificultades y amenazas, nos organizamos. La sociedad civil y los partidos políticos construyeron de forma silenciosa, clandestina, para llevar adelante una elección bajo las reglas del régimen y tener las pruebas de la victoria en las manos para demostrarle a Venezuela y al mundo que el deseo de cambio era real y mayoritario. El régimen luego decidió llevar adelante el poder por el uso de la fuerza. Ya van más de 3000 familias que han pasado bajo secuestro, persecución, y asilamiento absoluto en este año. Hoy hay un país aterrado porque la amenaza es real, pero con una claridad y un sentido de pertenencia por ese triunfo del 28 de julio en conjunto. Ese día dio un sentido de trascendencia y por eso no perderá jamás su vigencia porque nos une y nos glorifica como nación en defender lo que hizo el venezolano ese día y por lo que significa Edmundo González Urrutia: es el presidente soberano y nos corresponde hacer todo lo que esté en nuestras manos para terminar esta pesadilla y defender el estado de derecho.

-¿Qué se siente estar fuera de la embajada?

-Claudia Macero: Es una responsabilidad enorme que en mi caso a veces me sobrepasa un poquito. Por otro lado, yo agradezco muchísimo. Creo que no habría cambiado ni un minuto de cosas a pesar del horror que vivimos porque hoy creo que eso nos da mucha fuerza y una experiencia única para ser mejores y para recordar que nosotros no somos como ellos.

-Magallí: Yo siento que hay una parte de mí que está libre, pero hay otra que no. Y es muy rara esa sensación porque hay como una conciencia de lo que está pasando muy claramente en Venezuela porque lo viviste. Más de la mitad del cuerpo de uno sigue en una sensación de absoluta prisión porque es mucha gente la que está secuestrada, porque el régimen simplemente decidió tomar el control del país absoluto y eso a costa de la libertad de muchos venezolanos.

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La presidenta de Perú, Dina Boluarte, aseguró este lunes, durante su último informe a la nación, que al llegar al poder tras la destitución del expresidente Pedro Castillo, del que era su vicepresidenta, evitó que Perú se convirtiese en «un país fallido como Cuba, Venezuela y Bolivia», al renunciar a «un proyecto político que conducía a la destrucción».

EFE

En su discurso ante el pleno del Congreso, interrumpido en varias ocasiones por los gritos de «asesina, asesina» y pancartas de grupos de izquierda con reivindicaciones como la libertad de Castillo, Boluarte aseveró que «no ha sido esta presidenta la que pretendió romper el orden constitucional para ubicar a Perú en el sendero de la destrucción y el fracaso».

La jefa de Estado se refirió así al fallido intento de golpe de Estado de Castillo el 7 de diciembre de 2022, que derivó en su destitución y encarcelación, mientras que Boluarte, que era su vicepresidenta, asumió como jefa de Estado en medio de una ola de protestas cuya represión dejó más de 50 muertos.

Boluarte, que en 2021 fue elegida vicepresidenta de Castillo por el partido de corte marxista Perú Libre, decidió mantenerse en el cargo respaldada por un grupo de fuerzas conservadoras, la mayoría de derechas, que tienen el control del Congreso.

«Por mi profundo amor a nuestro patria, renuncié a continuar un proyecto político que conducía a una polarización insana, a un enfrentamiento fratricida, a la destrucción del Perú», dijo la gobernante.

«Muchos me critican por haber preferido el deber constitucional de preservar la democracia, la libertad, la propiedad, el respeto a los derechos humanos y las instituciones democráticas», señaló Boluarte, en medio de frecuentes interrupciones de parlamentarios de izquierda que le llegaron a gritar «asesina, asesina», a la vez que reclamaron la libertad de Castillo.

«¿Qué hubiera sucedido si no hubiera asumido el Gobierno y no hubiese actuado con pleno respeto al orden democrático y la institucionalidad? El país estaría sumido en un vacío de poder, con graves consecuencias con elecciones en medio de la violencia y un poder autoritario e improvisado para elaborar una nueva Constitución, pretexto de los que son traidores a la patria», agregó.

La presidenta insistió en que los promotores de las protestas contra ella «querían convertir a Perú en un país fallido, es decir, en un paria internacional».

«Sin embargo, entre preferir la incomprensión de algunos y mi mandato ante la patria, preferí cumplir el deber de recuperar al país», reiteró. Boluarte abundó en que «en Perú jamás habrá tarjetas de racionamiento con las que el Estado les dice al ciudadano qué debe comer y cuánto». «Lo logramos manteniéndonos unidos», apostilló.

La gobernante consideró que durante su mandato ha sido «blanco de constantes críticas y de mociones de vacancia (destitución) motivadas no por hechos objetivos, sino por otro tipo de intereses».

«La narrativa que se ha construido ha buscado convertir a la presidenta en el chivo expiatorio. (…) La historia sabrá juzgar esas intenciones malsanas que no nos debilitan en la intención de salvar al país, seguiremos firmes», comentó.

Señaló que su decisión de mantenerse en el poder frente a las críticas implicó enfrentarse «a poderes fácticos y a innumerables investigaciones y denuncias fiscales».

«Pensaron que al extender ese acoso a funcionarios de mi Gobierno y a miembros de mi familia, doblegarían mi compromiso con todos los peruanos, pero soy una presidenta firme ante las adversidades y sigo en pie al servicio de los peruanos y peruanas, con mi compromiso inquebrantable», concluyó.

La mandataria llega a su último año de gestión como la presidenta más impopular de Latinoamérica, con una aprobación que, según las encuestas, oscila entre el 2% y 3%.

Boluarte tiene varias investigaciones abiertas en la Fiscalía por las muertes en protestas, por recibir regalos lujos como relojes Rolex, por haberse sometido a una serie de cirugías sin avisar públicamente de que estaría temporalmente incapacitada, por la presunta financiación prohibida de organizaciones políticas y por el presunto encubrimiento al prófugo Vladimir Cerrón, líder de Perú Libre.

Un inmigrante marroquí ha sido condenado a dos años de prisión firme por apuñalar en repetidas ocasiones a un compatriota con el que compartía una vivienda ocupada en la localidad francesa de Libourne. Además de la pena de cárcel, la sentencia impone su expulsión del territorio francés con una prohibición de reingreso durante una década, así como la inhabilitación para portar o poseer armas durante cinco años.

La Gaceta de la Iberosfera

Los hechos ocurrieron en un contexto de tensión entre los ocupantes del inmueble, un piso de apenas 65 metros cuadrados donde convivían hasta 16 personas en condiciones precarias. El origen del conflicto fue aparentemente trivial: una discusión por la colocación de latas de cerveza en el frigorífico, ubicado en la habitación del agredido, quien declaró rechazar el alcohol por motivos religiosos.

El enfrentamiento escaló rápidamente hasta que el ahora condenado asestó cinco puñaladas a su compañero, hiriéndolo gravemente en diversas partes del cuerpo: cuello, espalda, cadera y antebrazos. Cuando llegaron los servicios de emergencia, encontraron a la víctima sentada en el suelo, cubierta de sangre. Las lesiones provocaron una incapacidad laboral total de 12 días. El agresor también presentó heridas, incluida una fractura nasal, por la que recibió seis días de baja médica.

Durante la vista oral, celebrada el jueves 24 de julio ante el Tribunal Penal de Libourne, el acusado, de 26 años, negó rotundamente los cargos: «Todo lo que he escuchado es falso», afirmó ante el tribunal y la víctima. Su abogado defensor argumentó que el episodio de violencia pudo haber sido provocado deliberadamente para forzar la salida del acusado del inmueble.

La defensa denunció las condiciones de hacinamiento extremo en el que vivían los residentes del piso, sin cocina ni comedor, lo que generaba constantes fricciones entre ellos. Según el letrado, el propietario —señalado por las autoridades como un casero habitual de zonas degradadas— podría haber manipulado la situación para desalojar a uno de los inquilinos y alquilar el espacio a más personas. La gendarmería mantiene una investigación abierta sobre este arrendador.

El tribunal, no obstante, valoró la gravedad del ataque con arma blanca y dictó una condena que combina el castigo penal con medidas de alejamiento territorial, al considerar al agresor un peligro potencial en el contexto de convivencia que caracteriza a estos entornos marginales.

El 28 de julio de 2024, millones de venezolanos acudieron a las urnas con el corazón encendido, confiados en rescatar su país del abismo al que lo ha arrastrado Nicolás Maduro y sus cómplices. 

Por: Omar González – El Nacional

Fue un día de coraje, de filas interminables bajo un sol abrasador, de miradas cargadas de fe. 

Pero ese sueño, ese anhelo de un futuro libre, fue aplastado por un régimen sin escrúpulos. 

Las elecciones presidenciales no fueron un ejercicio de democracia, sino un zarpazo brutal que arrancó la esperanza de una nación y dejó una herida abierta en la confianza del voto como herramienta para lograr el cambio.

Un pueblo que desafió al miedo 

Ese día, más de 12 millones de venezolanos votaron, desafiando el hambre, la represión y el exilio que ha desangrado al país. 

Con un registro electoral de 21.4 millones, el Consejo Nacional Electoral (CNE) reportó una participación del 59.97%, pero esta cifra oculta una verdad dolorosa: entre 3 y 4 millones de emigrantes no pudieron votar debido a las trabas burocráticas impuestas por el régimen en el exterior. 

Cada voto fue un acto de resistencia, un desafío directo al régimen de Nicolás Maduro, que ha sumido a Venezuela en la miseria.

El proceso prometía transparencia con 16.025 centros de votación, máquinas electrónicas y actas en papel.

Sin embargo, la realidad fue un campo de batalla.

Cientos de testigos de la oposición fueron bloqueados, la prensa fue silenciada y observadores internacionales, como los de la Unión Europea, por ejemplo, fueron expulsados por el CNE, liderado por Elvis Amoroso, un fiel aliado de Maduro. 

El régimen no quería testigos de su farsa y giró instrucciones a sus seguidores civiles y militares para que no permitieran ningún tipo de verificación.

La verdad contra la mentira

Confiados en que civiles y militares cumplirían sus instrucciones, prosiguieron con sus planes engañosos.

El CNE proclamó a Maduro ganador con un supuesto 51.95% (5.15 millones de votos) frente al 43.18% de Edmundo González, el candidato opositor (4.45 millones). 

Pero esos números fueron solo una invención. El CNE no publicó actas ni datos desglosados por mesa, violando todas las normas de transparencia.

Amoroso justificó la opacidad con una excusa absurda: un supuesto “ataque cibernético” desde Macedonia del Norte, sin presentar pruebas.

Lo que nunca imaginaron es que la oposición, liderada por María Corina Machado y Edmundo González Urrutia, no se quedó de brazos cruzados.

En tiempo récord, recopilaron el 85.18% de las actas electorales, que revelaron una verdad aplastante: Edmundo González Urrutia arrasó con 7.4 millones de votos frente a los 3.3 millones de Maduro. 

Estas actas, verificadas por el Centro Carter y expertos independientes, desnudaron así el inmenso fraude cometido. 

Por si fuera poco, análisis estadísticos internacionales, avalados por reputadas instituciones especializadas y prestigiosas universidades, calificaron los resultados del CNE como “matemáticamente imposibles”.

Represión criminal 

El día siguiente de las votaciones, mientras el pueblo celebraba en las calles la victoria de Edmundo González Urrutia con el apoyo de María Corina Machado, el régimen respondió con sangre.

La respuesta de Maduro fue una ola de violencia brutal, que dejó como saldo 25 muertos, cientos de heridos y más de 1.300 detenciones arbitrarias, incluyendo a menores de edad.

Las calles, que vibraban con cacerolazos y banderas tricolores, se convirtieron en el escenario de una brutal represión por parte de agentes de los cuerpos de seguridad del Estado y de los llamados “colectivos”, bandas paramilitares armadas por el régimen. 

Familias lloraron a sus seres queridos, mientras el régimen intentaba sofocar la verdad con balas y terrorismo de Estado que sembraban el miedo.

El mundo clama justicia 

El fraude de Maduro y sus cómplices desató una tormenta internacional.

Estados Unidos, a través del secretario de Estado Antony Blinken, afirmó que Edmundo González había sido el claro ganador y exigió la publicación de las actas. 

Canadá y la Unión Europea también reconocieron la victoria de Edmundo González Urrutia con el decisivo apoyo de María Corina Machado.

Nueve países latinoamericanos —Argentina, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay— demandaron transparencia y una auditoría completa.

Panamá dio un paso más allá, cortando relaciones diplomáticas con Venezuela. 

La Organización de Estados Americanos (OEA) rechazó los resultados, denunciando la falta de imparcialidad del CNE. 

El Centro Carter y un panel de expertos de la ONU documentaron la represión brutal, incluyendo torturas y detenciones arbitrarias.

Sin embargo, los aliados de Maduro —Rusia, China, Irán y Camboya— reconocieron su falsa “victoria”. 

China prometió fortalecer los lazos, y Serbia agradeció el apoyo de Maduro contra el reconocimiento de Kosovo.

Estas divisiones reflejaron el aislamiento del régimen de Maduro en América y Europa, pero también su capacidad para tratar de mantener apoyos geopolíticos estratégicos.

La voz del pueblo 

Las actas electorales en poder de la oposición, desde entonces, se transformaron en el arma más importante de esta lucha. 

La oposición digitalizó y publicó más del 85.18% de ellas, permitiendo al mundo verificar la verdad mesa por mesa. 

A pesar de que el régimen confiscó algunas actas y amenazó a testigos, las copias digitales, resguardadas por la oposición y verificadas internacionalmente, se han convertido en un símbolo de resistencia. 

Las actas originales son la prueba irrefutable de que Venezuela eligió a Edmundo González Urrutia como presidente de la República. 

Ruta de las actas

La oposición, liderada por María Corina Machado y Edmundo González Urrutia, que recopiló el 85,18% de las actas, digitalizándolas y publicándolas en el sitio web resultadosconvzla.com, demostraron así una victoria de González Urrutia con 7,4 millones de votos frente a los 3,3 millones de Nicolás Maduro.

Estas actas, validadas por observadores internacionales como el Centro Carter y la MOE Colombia, fueron presentadas en la OEA y entregadas al gobierno de Panamá para su resguardo, simbolizando la soberanía popular.

Mediante un complejo y meticuloso sistema de seguridad, María Corina Machado y sus aliados lograron sacar del país las actas originales que demostraban sin lugar a dudas el contundente triunfo obtenido por Edmundo González Urrutia en esas presidenciales.

Después de mostrarlas ante organismos internacionales como la OEA y la ONU, así como mandatarios y parlamentos de diversos países fueron depositadas para su resguardo en el Banco Central de Panamá, donde permanecen en sus bóvedas. 

Por su parte, el Consejo Nacional Electoral (CNE), controlado por el chavismo, no publicó las actas, y solo emitió boletines con resultados agregados que daban a Maduro el 59,97% de los votos, considerados estadísticamente improbables y señalados como fraudulentos por expertos y la comunidad internacional. 

La falta de publicación de las actas por parte del CNE, sumada a denuncias de represión y arrestos, intensificó la crisis política, con protestas masivas y un boicot opositor a posteriores elecciones.

¿Sydney Sweeney luciendo sensual en un anuncio de vaqueros?

The New York Post

La nueva campaña de American Eagle, protagonizada por la belleza rubia de ojos azules, ha provocado un colapso en la comunidad progresista. En parte gracias al eslogan, que hace referencia a los vaqueros y a la genética de una persona. Este juego de palabras (jeans – genes) fue suficiente para provocar a la comunidad progresista, y muchos en la izquierda lo interpretaron como un guiño a la eugenesia, y algunos incluso lo llamaron directamente «propaganda nazi».

El anuncio presenta a Sweeney, de 27 años, vestida con un par de jeans de la marca y una chaqueta de mezclilla, hablando de sus jeans y sus genes.

“Los genes se transmiten de padres a hijos y a menudo determinan rasgos como el color del pelo, la personalidad e incluso el color de los ojos”, entona en un anuncio.

Otro anuncio, más largo, utiliza el mismo eslogan ingenioso.

«No estoy aquí para decirte que compres vaqueros American Eagle. Y definitivamente no diré que son los vaqueros más cómodos que he usado, ni que te hacen lucir el trasero increíble. ¿Por qué tendría que hacerlo?», dice en el anuncio de 30 segundos.

«Pero si dijiste que querías comprar los jeans, no te lo impediré. Pero que quede claro, no soy yo quien te dice que compres jeans American Eagle», dice mientras aparece el texto «Sydney Sweeney tiene jeans geniales» en la pantalla y una voz en off masculina lo lee.

Este juego de palabras con el homófono “jeans” y “genes” fue suficiente para despertar a la multitud progresista, y muchos en la izquierda lo interpretaron como un guiño a la eugenesia, y algunos llegaron incluso a calificarlo directamente de “propaganda nazi”.

«Seré el amigo demasiado progresista, pero esos anuncios de American Eagle de Sydney Sweeney son raros. Como raros fascistas. Como raros de propaganda nazi», reflexionó otro usuario con un piercing en el tabique nasal.

«Como si una mujer blanca, rubia y de ojos azules hablara de sus buenos genes. Eso es propaganda nazi», añadió.

Otra TikToker  hizo un video  lamentando el anuncio, diciendo: «Si no has visto o comprendido lo malo que es, necesito que abras los ojos y escuches. Esto es una mierda nazi. Pura mierda nazi», bramó.

Decir que una chica rubia de ojos azules tiene ‘buenos genes’ es una mierda nazi”.

El periodista Robby Soave  calificó la indignación fabricada  como «posiblemente la masacre liberal en redes sociales más estúpida y con mayores probabilidades de fracasar en la historia de Internet».

El anuncio de los jeans no es la primera vez que la bomba rubia recibe críticas de la izquierda como herramienta de una nefasta conspiración pro-blanca.

El año pasado, después de su  escotada aparición en “Saturday Night Live”,  medios como Slate derramaron tinta criticando a un pequeño puñado de  publicaciones de derecha , declarando descaradamente que la mirada lasciva públicamente aceptada de una atractiva mujer blanca era una señal de la “ muerte de la conciencia ” .

El medio izquierdista escribió  que el ascenso de la estrella «es una muy buena noticia para una cierta población de personas que estaban esperando a una estrella de cine exactamente como ella: alguien blanca, rubia y típicamente estadounidense que, a diferencia de Taylor Swift, aún no le ha dado a la derecha una razón para verla como una amenaza».

American Eagle ha descrito la campaña de Sweeney como “un regreso a la vestimenta de mezclilla esencial” y está utilizando este esfuerzo de alto perfil para beneficiar a la caridad.

La marca ha reclutado a la estrella para lanzar “The Sydney Jean”, un par de jeans de edición limitada que presenta una mariposa en el bolsillo trasero, que representa la concienciación sobre la violencia doméstica, un tema que apasiona a la propia Sweeney, dice la empresa.

Para beneficiar la causa, el 100% del precio de compra de los “Sydney Jeans” se donará a Crisis Text Line, una organización sin fines de lucro que ofrece apoyo de salud mental confidencial y gratuito las 24 horas, los 7 días de la semana.

Wall Street se ha mostrado entusiasmado con la nueva y coqueta campaña publicitaria y las acciones de American Eagle han  subido casi un 17%  en los cinco días transcurridos desde su debut.

Las fotografías previas a su transformación muestran a una joven con rasgos faciales proporcionados y labios de tamaño convencional. Sin embargo, desde que inició su proceso de modificación corporalAndrea Ivanova se ha vuelto prácticamente irreconocible. Su búsqueda deliberada de una apariencia única la ha llevado a desafiar repetidamente las advertencias médicas sobre los riesgos potencialmente fatales de sus decisiones.

Infobae

Una inversión de miles dólares en rellenos labiales y 32 procedimientos quirúrgicos han convertido a la modelo búlgara en la mujer con los «labios más grandes del mundo“, según sus propias declaraciones al NY post.

La transformación comenzó en 2018, año en que optó por un cambio profundo. Aunque sus rellenos labiales, en los que ha invertido miles de dólares, constituyen el aspecto más visible, la modelo se sometió a múltiples procedimientos adicionales. De acuerdo con el Daily Mailtambién modificó la forma y tamaño del mentón, afinó la mandíbula y realzó sus pómulos con la intención de acercarse a la estética de las muñecas Bratz, caracterizadas por sus rasgos faciales exagerados y labios voluminosos.

Las motivaciones de Ivanova son claras: alcanzar una apariencia única y llamar la atención como modelo en redes sociales. La obsesión por aumentar el volumen de sus labios la ha llevado a desafiar incluso los consejos y advertencias de sus médicos.

“Mi médico tenía miedo de inyectarme más ácido hialurónico en los labios, pero yo estaba convencida de que quería más y no voy a parar», declaró la búlgara, según informó el NY Post. Esta determinación la llevó incluso a buscar un médico en Alemania dispuesto a realizar los procedimientos que su cirujano habitual se negaba a ejecutar.

La modelo justifica su decisión como un experimento personal: “Quería experimentar conmigo misma para ver cuántas inyecciones y cantidades de relleno afectarían mi cuerpo”. En febrero del año pasado, Ivanova se sometió a seis procedimientos simultáneos en una sola sesión, una práctica que describe como extremadamente dolorosa pero necesaria para alcanzar su objetivo estético.

A pesar del dolor físico constante que experimenta tras las intervenciones, la búlgara mantiene su determinación. “Tengo dolor en toda la cara ahora mismo y me duelen mucho la mandíbula y el mentón”, admitió tras su sesión de seis procedimientos simultáneos. “Es difícil sonreír por el dolor en los pómulos y hay una sensación de tirantez en toda la cara”, añadió en declaraciones recogidas por el Daily Mail.

La transformación trajo consecuencias en su vida personal y salud. Ivanova reconoce que ha tenido dificultades en sus relaciones amorosas, atribuyéndolo al exceso de procedimientos estéticos. A pesar de las reiteradas advertencias médicas sobre los efectos peligrosos —e incluso potencialmente mortales— de su obsesión por las inyecciones, sostiene su determinación y no muestra intención de abandonar la búsqueda de su ideal estético.

Los profesionales médicos que han tratado a Ivanova han expresado preocupaciones crecientes sobre su salud. Según ella mismo declaró al Daily Mail, incluso el cirujano alemán que accedió a realizar los procedimientos múltiples ha manifestado temores sobre las consecuencias. “Tienen miedo de que desarrolle necrosis y tenga que extirpar quirúrgicamente el tejido de mis labios si continúo», reveló Ivanova.

La necrosis, según define el Servicio Nacional de Salud de losEEUU, es la muerte del tejido corporal que ocurre cuando no llega suficiente flujo sanguíneo al área afectada. Esta condición puede ser causada por radiación, químicos o lesiones, y en algunos casos puede resultar fatal. Los médicos han advertido sobre riesgos adicionales como inflamación y elevación de la temperatura corporal, especialmente cuando se realizan múltiples procedimientos simultáneamente.

En el complejo universo de la medicina transfusional, existe un tipo de sangre inusual que se estima fue identificado en unas 50 personas en toda la historia documentada. Se lo conoce como Rh nulo, aunque su apodo más popular es “sangre dorada”, una forma de describir su valor incalculable y el riesgo extremo que implica para quienes la tienen.

Infobae

Para ponerlo en perspectiva: mientras que el tipo AB negativo representa alrededor del 1% de la población mundial, el Rh nulo es al menos mil veces más raro. De hecho, se calcula que solo una de cada 6 millones de personas nace con este tipo de sangre. Esto se debe a que el fenotipo Rhnull se transmite por herencia autosómica recesiva, así lo señala un estudio publicado en la revista PubMed.

Por su parte, la Cleveland Clinic explica que este tipo de sangre puede salvar vidas en situaciones médicas muy delicadas. Pero también convierte a quienes la tienen en personas extremadamente vulnerables si sufren un accidente o necesitan una transfusión.

Qué es el Rh nulo y por qué es tan excepcional

Para entender qué lo hace tan especial, primero hay que saber cómo se clasifica la sangre. Hay dos sistemas principales: el sistema ABO (que da lugar a los grupos A, B, AB y O) y el sistema Rh, que indica si una persona tiene (o no) una proteína llamada antígeno D en la superficie de sus glóbulos rojos. Si está presente, es Rh positivo; si no, es Rh negativo.

Pero eso no es todo. Según la Cleveland Clinic, además del antígeno D, existen otros más de 600 antígenos que pueden estar presentes en la sangre, y 61 de ellos pertenecen al sistema Rh.

Lo extraordinario del Rh nulo es que las personas con este tipo de sangre no tienen ninguno de esos 61 antígenos. Es como si sus glóbulos rojos estuvieran “en blanco”.

Hasta 1961, se creía que vivir sin esos antígenos era imposible. Esa idea cambió cuando se descubrió a una mujer aborigen australiana con este tipo de sangre, según informó Muy Interesante. Su caso fue atendido en un hospital de Sídney, donde los médicos notaron que sus glóbulos rojos carecían por completo de antígenos Rh. Este hallazgo no solo salvó su vida, sino que abrió una nueva rama en la investigación hematológica.

La particularidad de este tipo de sangre es que puede ser donada a casi cualquier paciente con tipos de sangre poco comunes dentro del sistema Rh.

“Es extremadamente valiosa desde el punto de vista médico, pero también representa un gran riesgo para quienes la tienen, porque solo pueden recibir sangre de otro donante Rh nulo”, explicó la doctora Natalia Villarroya, hematóloga de la Universidad Nacional de Colombia, en una entrevista con la BBC.

Cómo se transmite

El Rh nulo se transmite a través de un patrón de herencia autosómica recesiva, según explica la investigación difundida por la revista PubMed. Esto significa que para que una persona tenga este tipo de sangre, debe heredar dos copias del gen defectuoso —una de cada progenitor—.

Si una sola copia está presente, la persona será portadora, pero no manifestará el fenotipo Rh nulo. Solo cuando ambos padres son portadores, existe una probabilidad del 25% en cada embarazo de que su hijo o hija tenga sangre Rh nulo.

Tener sangre Rh nulo no implica estar enfermo, pero sí requiere precaución. Según Blood Matters (una entidad vinculada a la Cruz Roja australiana), las personas con esta condición pueden presentar anemia leve problemas en la estructura de los glóbulos rojos, lo que genera un recuento bajo de estas células.

Por eso, se recomienda que realicen autodonaciones de su propia sangre y la conserven en bancos especializados. También se les sugiere evitar actividades de alto riesgo como andar en moto o trabajar en el ejército, ya que un accidente podría requerir una transfusión que no esté disponible a tiempo.

El desafío de encontrar sangre compatible

Casos de Rh nulo se han registrado en países como JapónBrasilColombiaIrlanda, Arabia Saudita, Estados Unidos, entre otros. Esa distribución global complica la logística en caso de que alguien necesite una transfusión urgente.

El laboratorio británico International Blood Group Reference Laboratory (IBGRL) mantiene una base de datos global y confidencial de personas con Rh nulo. Gracias a esa red, se pueden coordinar donaciones internacionales en situaciones de emergencia, explica el IBGRL en su sitio oficial.

Blood Matters agrega que muchas de las pocas unidades existentes se conservan congeladas para uso exclusivo en casos críticos. Pero cualquier error en la cadena de frío podría arruinar esas reservas valiosas.

Un tesoro también para la ciencia

Además del Rh nulo, existen otros tipos de sangre excepcionalmente raros que también presentan desafíos médicos. Uno de ellos es el fenotipo Bombay, que aparece en aproximadamente 1 de cada 1.000.000 de personas y es más frecuente en el Sudeste Asiático.

Este tipo de sangre se caracteriza por la ausencia total del antígeno H, una molécula necesaria para formar los grupos sanguíneos A, B o AB. Como resultado, las personas con este fenotipo pueden parecer tipo O en pruebas comunes, pero su sistema inmunológico produce un anticuerpo contra el antígeno H.

Eso significa que, si reciben sangre de otra persona que sí tenga el antígeno H (como la mayoría), pueden sufrir una reacción grave. Este caso, documentado en la revista Lab Medicine de Oxford Academic, muestra la importancia de realizar pruebas avanzadas para identificar estos casos raros y asegurar transfusiones compatibles.

Por su parte, el Rh nulo es especialmente único porque también despierta el interés de los científicos. “Esta sangre podría ayudarnos a entender enfermedades raras y mecanismos del sistema inmunológico que todavía no comprendemos del todo”, explicó el investigador finlandés Mikko Hellberg, autor de un estudio publicado en la revista Vox Sanguinis.

Además, el Rh nulo ha sido objeto de múltiples investigaciones genéticas que buscan comprender cómo su estructura influye en la estabilidad de los glóbulos rojos y su relación con enfermedades hematológicas poco frecuentes. En muchos casos, los propios portadores han contribuido de forma voluntaria con muestras para la ciencia, convirtiéndose en piezas clave para el avance del conocimiento.

Lo que viene: avances y dilemas

Los científicos han identificado mutaciones específicas en el gen RHAG que están relacionadas con la ausencia total de antígenos Rh. Esto permite hacer diagnósticos más precisos y brindar asesoramiento genético a familias que podrían portar la mutación.

Sin embargo, también han surgido dilemas éticos. “Extraer sangre de personas con Rh nulo para estudios es un proceso muy regulado, porque no se puede reemplazar fácilmente”, explicó el hematólogo brasileño João de Paula Vendrame, coautor de una investigación publicada en Transfusion.

Mientras tanto, algunos laboratorios experimentan con el uso de células madre e ingeniería genética para fabricar glóbulos rojos Rh nulo en el laboratorio. Si lo logran, podría ser un antes y un después en la medicina transfusional.

Según un estudio de 2025 publicado en la revista Gene, investigadores descubrieron un nuevo caso de Rh nulo causado por una mutación puntual que impide la producción normal de una proteína clave llamada RhAG, que ayuda a estabilizar los glóbulos rojos.

Al analizar cómo afecta esta mutación al funcionamiento celular, los científicos lograron comprender mejor por qué las personas con Rh nulo pueden presentar glóbulos más frágiles. El estudio también abre la puerta a diagnósticos más certeros y, a futuro, al desarrollo de tratamientos personalizados.

Un año después de las elecciones presidenciales del 28 de julio, los derrotados se atornillan cada vez más en el poder y los vencedores tienen a su líder, María Corina Machado, en la clandestinidad; al presidente electo, Edmundo González Urrutia, en el exilio; a una parte notoria de su dirigencia tras las rejas y pareciera que ni una hoja se mueve para poner en jaque el mandato ilegítimo de Nicolás Maduro. Se ganó pero se sigue sin cobrar.

Por: Javier Conde – La Gran Aldea

No es, sin embargo, una experiencia inédita en la tozuda lucha de la oposición, u oposiciones, por alcanzar el poder en Venezuela y recuperar los signos vitales de la vida en democracia. A los éxitos han seguido períodos de reflujo, dispersión y desaliento. El régimen con el uso abusivo de todo el poder y alguna ayuda impropia de sus adversarios —enemigos apátridas en el lenguaje oficial—, ha triturado liderazgo tras liderazgo pero nunca ha visto enarbolada la bandera blanca de la rendición. Hace menos de tres años, a finales del año 2022, en la predecible agonía del interinato, nadie (o casi nadie) pudo advertir el surgimiento de ese torbellino político y electoral que se expresó en la primaria opositora de octubre de 2023 y en la elección del 28J. Es presumible pensar que en Miraflores se dormirá con un ojo en vela.

El régimen en el poder estaba enfrascado en aquel año 2023 en la lucha por erradicar a una de sus facciones internas, la de Tareck El Aissami y sus 40 ladrones (o más), que desangró las arcas petroleras en un monto nunca oficializado, y perdió de vista o despreció, o ambas cosas, el tsunami de María Corina Machado en el ámbito opositor. Obligado por esas circunstancias, más económicas que políticas, a firmar el Acuerdo de Barbados -una suerte de regularización del conflicto-, lo desconoció muy pronto, tras consumarse la primaria opositora que produjo un vuelco en el liderazgo opositor y lograr un alivio en las sanciones. ¿Sería entonces cuando interiorizó que había perdido al pueblo y que no habría forma de ganar “por las buenas” la elección presidencial?

Aún inhabilitada para aspirar a un cargo público, nada menos que la presidencia, Machado se echó sobre los hombros la campaña electoral que hizo posible que Edmundo González Urrutia, diplomático de carrera, ajeno a la política de masas y desconocido para la mayoría, se impusiera de manera rotunda el 28J, con una diferencia (siete votos de cada diez) nunca vista en elecciones presidenciales, ni en los tiempos gloriosos de Carlos Andrés Pérez y de Hugo Chávez. 

Un atípico traslado de votos, que pudo ser mayor si se hubiera conocido el 100% de las actas electorales, que expresó el muy hondo y muy extendido rechazo a la hegemonía oficial, cuyo saldo más visible es el exilio de cerca de nueve millones de personas en una nación en emergencia humanitaria. Se pensaba que una victoria muy amplia sería una garantía para abrir el período de transición para la entrega del poder cinco meses después, un excesivo lapso que el régimen, dueño de las fechas, se concedió para ejecutar el quiebre político que la Conferencia Episcopal Venezolana identificó en febrero de este año como el paso de una autocracia hegemónica a una autocracia cerrada. En lenguaje de Chávez, para entendernos, de Guatemala a Guatepeor. 

La oposición liderada por Machado, con el respaldo de todas las organizaciones de la Plataforma Unitaria, aunque con algunas tibiezas aguas arriba, estaba preparada para ganar y también preparada como nunca antes para probar su victoria, como lo hizo dentro y fuera del país, resultado de una eficiente organización para recopilar las actas en las mesas de votación y transmitirlas en tiempo récord.

Pero la oposición no pudo asumir la conducción del gobierno. No hubo fuerza para concretar la voluntad popular expresada en los votos. ¿Se sorprendió el liderazgo opositor con la ola represiva desatada para contener las espontáneas protestas populares contra el fraude electoral? Maduro la había anunciado el 18 de julio, diez días antes de la elección, cuando micrófono en mano, en una de sus arengas sin público, dijo: “si no quieren que Venezuela caiga en un baño de sangre, en una guerra civil fratricida producto de los fascistas, garanticemos el más grande éxito, la más grande victoria de la historia electoral de nuestro pueblo.”

“La más grande victoria de la historia electoral de nuestro pueblo” ocurrió pero favoreció a los empecinados adversarios del “proceso bolivariano”, aún mayor que la elección parlamentaria de 2015 que dejó al oficialismo en franca minoría en la Asamblea Nacional. El radical desplazamiento de la voluntad política y electoral de los venezolanos el 28J solo podía ser paralizado con el desconocimiento de esa voluntad y la brutal operación “tun-tun” que apresó a cerca de 2000 personas e instaló el terror como política oficial. Ni siquiera hizo falta adulterar las máquinas de votación que, contrario a lo que se suponía, arrojaron las actas con la verdad del resultado. 

En síntesis, varios mitos se derrumbaron el 28J: uno, que la supuesta maquinaria oficialista podía ganar la elección presidencial; dos, que una aplastante victoria opositora obligaría a negociar la transición. Maduro ahora y Chávez antes solo aceptaron negociaciones para ganar tiempo. Entregar el poder no está en su ADN; tres, las máquinas electorales no eran el peligro sino los dueños del proceso electoral; cuatro, se compitió en una elección presidencial con las peores condiciones de cuantas se han realizado desde 1958. No fue ni limpia ni transparente como tanto se había exigido, se anularon candidaturas opositoras, secuestraron tarjetas de partidos políticos, todo en un ambiente de persecución política que incluyó, nada menos, que la amenaza de detención del núcleo de dirección de Vente Venezuela (el partido de Machado) que se asiló en la Embajada de Argentina donde permaneció más de un año hasta su sorpresivo escape. Y en esas terribles condiciones Maduro fue derrotado.

¿Cerrada la vía electoral?

Moisés Naím por estos días lo ha reiterado con crudeza: “Venezuela es un país ocupado por otras potencias, donde los carteles criminales no van a dejar el poder simplemente porque haya una votación”. En ese contexto, esperar una respuesta institucional de las Fuerzas Armadas –“organizada por el Estado para garantizar la independencia y soberanía de la Nación”, reza el artículo 328 de la Constitución– ha sido (por ahora) una aspiración fallida. No estamos en el Chile de 1988 donde el alto mando militar le hizo saber al general Augusto Pinochet que había perdido el plebiscito para su continuidad en el poder. En aquel mundo aún de la Guerra Fría el enfrentamiento era ideológico y en nuestra aldea global es cualquier cosa menos eso, como lo pinta Naím. 

No hubo pronunciamiento militar ni el 28J, ni el 9 de enero, y menos el 10 de enero cuando Maduro fue juramentado para cumplir un nuevo período presidencial ante la presencia de los otros dos dictadores latinoamericanos, Daniel Ortega y Miguel Díaz-Canel. La comunidad democrática internacional presenció la usurpación del poder y se negó a reconocer al mandatario mientras no se mostraran las actas de la victoria que le asignó el Consejo Nacional Electoral. 

Los que mandan se aprovecharon de la cultura democrática de los venezolanos que durante 40 años cambiaron de presidente en períodos de cinco años, cuyo ejercicio tenía fecha de caducidad desde su primer día en Miraflores.  El desconocimiento del resultado del 28 de julio evidenció para todos que una parte de los venezolanos, minoritaria pero armada, no comparte esa cultura democrática. El desconocimiento abrió escenarios tanto para quienes usurpan el poder como para quienes persisten en ejecutar el mandato del 28J. 

Cruzado el Rubicón del fraude, un punto de no retorno, el régimen se plantea desarrollar su proyecto autocrático. Controla la fuerza armada y todo el entramado institucional, tiene tentáculos en el mundo productivo y aliados internacionales (Cuba, Rusia, Irán, Turquía) que juegan de local en eso que el proyecto Variedades de la Democracia (V-Dem) identifica como la ola autocrática que ensombrece el mundo global en los últimos 20 años: las democracias liberales son menos comunes, tres de cada cuatro personas viven en autocracias, la libertad de expresión disminuyó en 44 países el año pasado, las elecciones limpias están en declive en 25 países, la libertad de asociación en 22 y el Estado de Derecho en 18. 

El proyecto de “actualización del entramado institucional” de la Constitución de 1999, que suena a eufemismo para podar derechos y garantías ciudadanas, ya muy restringidos en el día a día de las organizaciones políticas y sociales, es la gran baza del oficialismo para concretar una apretada camisa institucional donde se reservará el derecho de admisión. Anunciado en febrero pasado, el proyecto fue pospuesto para el año próximo. ¿Cuál pudiera ser la explicación? Seguir golpeando los cuadros directivos de Vente Venezuela y de organizaciones afines con el objetivo de aislar y debilitar el liderazgo en rebeldía, en cuyo plan encajan los adelantos electorales, respondidos con una mezcla de hastío y desaprobación, pero que suman siglas y figuras políticas que hasta hace nada jugaban en el equipo contrario.  

Una dispersión opositora pronosticada antes de la victoria del 28J, cuando se buscaba la candidatura sustituta de Machado, que se produjo, paradójicamente, luego de consumado el formidable éxito electoral. A la oposición le ha costado administrar sus avances. El régimen aprovechó las fisuras para usar la agenda electoral como un mecanismo de control político -participan los que admite el régimen y se suprimen los derechos más elementades, como la presentación de resultados verificables-  y en paralelo descabezar los liderazgos en torno a Machado, con el apresamiento de Juan Pablo Guanipa y otros cuadros de la estructura orgánica de Vente Venezuela. En el curso de estos acontecimientos que han marcado el primer semestre de 2025, ocurrió la denominada Operación Guacamaya, que dejó sin efecto el severo cerco montando por agentes policiales y de inteligencia militar para lograr la rendición de los cinco dirigentes de Vente en la embajada de Argentina. La fuga, cuya ejecutoria, en la que Estados Unidos admitió su participación, se desconoce en sus detalles dejó sin explicaciones al régimen y permite pensar en fisuras en la en apariencia inexpugnable estructura del poder.

Maduro piensa en un plan a 30 años, como Chávez ofreció en 1994 ante las barbas de Fidel Castro un proyecto estratégico a 20 o 40 años en el que los cubanos tenían -dijo cautivado- “mucho que aportar”: nada menos que seis décadas ahora y contando de férreo control del poder, aun cuando se expanda la miseria y se reduzca y envejezca la población. Ya rondaba por allí el germen del plan autocrático, que el comandante supremo emparentó con el “sueño bolivariano”, en el que no se desechaba el uso de las armas del pueblo que estaban en los cuarteles. El heredero del poder está cumpliendo la tarea de su padre político y los fiscalizadores de la metrópoli habanera el suyo.

Naím en su comentada entrevista con La Nación de Buenos Aires, también publicada en La Gran Aldea, advierte sobre la brecha entre el tiempo para resolver un problema (en el caso venezolano es un problemón) y el tiempo político para que eso ocurra. El tiempo juega a favor de los que tienen el poder, que no tienen ninguna prisa para soltarlo y parecen sentirse cómodos gobernando sin apoyo popular. 

La oposición liderada por Machado confía hasta el final en una victoria sin fecha en el calendario, como resultado de la maduración de varios factores: el hartazgo de la población frente a una durísima realidad social y económica junto a un proceso de organización subterránea, la única posible en un ambiente represivo como el actual,  que tendrá que desarrollar capacidad para estimular la protesta en un contexto que pueda ser favorable y la cuadratura de actores internacionales, con la administración Trump a la cabeza,  que tienen una agenda repleta de problemas mayúsculos, Gaza, Irán, Ucrania y la guerra comercial desatada desde Washington. Una administración Trump con la que Miraflores negocia y saca rédito de su disparatada política sobre la migración.  Un escenario complejo, donde lo imprevisible será su signo más visible.

Si la vía electoral para el cambio político luce cerrada, ¿qué se puede esperar? ¿Será el proyecto de “actualización constitucional” un escenario para la acción y movilización política en defensa de la vida en democracia? ¿La amenaza de consolidar el proyecto autocrático abrirá un espacio para recomponer alianzas internas y sumar voluntades alejadas de la contienda política?  ¿Se resignarán los venezolanos a vivir en una sociedad sin libertades donde la dádiva suplante a los derechos?  ¿Defenderán los venezolanos su victoria del 28J y el liderazgo que se dieron y confirmaron en elecciones sucesivas?

Certificaciones de una hazaña inacabada

Los procesos históricos solo se pueden historiar cuando han concluido, es decir, a partir del momento de su desaparición física. Si no han terminado, en sentido material y emocional, su apreciación depende de factores como la subjetividad incontrolable y el capricho de quienes los evocan y describen. Tal es el caso de los sucesos del 28 de julio de 2024 ocurridos en Venezuela, en cuyo desarrollo participó la mayoría de quienes redactan las páginas que siguen y los que van a leerlas. De allí que La Gran Aldea no ofrezca ahora un análisis exhaustivo  de lo que entonces sucedió, ni conclusiones definitivas. Sin embargo, se atreve con una mirada panorámica en la cual se ha buscado un equilibrio digno de atención, o la posibilidad de ofrecer verdades admitidas por la inmensa mayoría de quienes se pongan frente a la computadora. 

Pero no un equilibrio aséptico. Al contrario. Las cosas se ven desde el prisma de la oposición a la dictadura de Nicolás Maduro y desde las angustias de la sociedad que participó en una elección presidencial que no concluyó de veras su propósito, sino todo lo contrario. De allí la alternativa del libre juego de las pasiones que habitualmente se anima cuando no se escribe ni se lee sobre situaciones prehistóricas. Más, a la vez, el empeño en la oferta de explicaciones convincentes. Quizá sea este el principal de los logros del presente dossier, orientado a la reanimación de un hecho histórico que sigue en actividad después del varapalo, el esfuerzo que se precisa para que los enterradores del régimen no logren su pretensión de llevarlo al cementerio. Si, como sucede ahora, la meta  se procura a través de acercamientos respetuosos a la realidad, esto es, de aproximaciones con los pies en la tierra, no quedan mal pagados los lectores a quienes les tocan muy de cerca unos episodios que le conciernen, o que fueron de su creación.  

Este es un punto que debe considerarse frente a otros del momento y del pasado reciente: los  hechos del 28 de julio de 2024 fueron creados por nosotros. Los fabricamos sin intermediarios al meter la carne en el asador. Son la hechura de nuestros días que todavía persisten en su sendero. De la lectura de las interpretaciones que hoy ofrece La Gran Aldea salta a la vista que no se trata de asuntos normales, de pormenores rutinarios, de cosas del pasar cotidiano, sino de una empresa de altos vuelos que debe tener puesto estelar en las realizaciones de envergadura que ha llevado a cabo la sociedad venezolana desde su nacimiento como república. En las horas  sombrías de la actualidad que nos llenan de pesar y que tratan de exterminar las esperanzas colectivas en torno a un desenvolvimiento decoroso de los asuntos públicos, episodios cercanos y preciosos como los que se reconstruyen aquí son el aliciente para la continuación de su desenvolvimiento: nos introducen  en anales altísimos de la vida venezolana. Anales nuestros fabricados por gente común y corriente de nuestros vecindarios, guiados por líderes cuya estatura crece cuando las páginas del dossier se refieren a lo que hicieron, a lo que dejaron de hacer y a la finalidad que todavía procuran. O que procuramos en conjunto, pese a los obstáculos. 

Los albores  del suceso se describen aquí en El inicio de un movimiento, un capítulo escrito por Walter Molina Galdi en el cual  ofrece  cuenta de cómo se hizo realidad una lucha concreta y factible cuando las esperanzas de cambio de la sociedad estaban al borde del abismo. Todo lo que relata sobre los esfuerzos para la realización de la elección primaria de la oposición, debido a los cuales se comienzan a observar las fisuras de los líderes opuestos a la autocracia y el encumbramiento de María Corina Machado como encarnación de las esperanzas colectivas y como desembocadura del afecto popular, es el corredor elocuente que desemboca en la hazaña del 28J.La campaña electoral a la cual se llega  hasta concluir en  una victoria arrolladora de la oposición, después de meterle más cimiento al liderazgo de MCM, ocupa las páginas acuciosas   del editor de La GranAldea, Alejandro Hernández, bajo el título de La campaña y el país que levantó la voz. El editor no escatima evidencias a través de las cuales conocemos detalles fundamentales del asunto, como la aparición inesperada de la candidatura de Edmundo González Urrutia, oportunamente apadrinada por MCM, la escandalosa defección de dirigentes otrora importantes de la oposición, el incremento del apoyo popular a una nominación sorpresiva y las groseras presiones de la autocracia para torcer una ruta destinada al triunfo arrollador. Gracias a las teclas combativas de Naky Soto, en su escrito sobre La victoria pendiente queda el desafío de no cesar en la pugna por la reconstrucción de la república, partiendo de los testimonios que dejó la resistencia popular después de la perpetración de un abrumador fraude electoral sobre cuya ejecución sobraban y sobran las evidencias. 

De la calificación de los escritos que forman el dossier se desprende que no estamos ante interpretaciones asépticas, sino ante un empeño de luchadores. Pero, también y especialmente, como verán al toparse con sus letras, frente al trabajo de unos profesionales a quienes no atrae la aventura de la irresponsabilidad. Por consiguiente, ahora tiene el lector la oportunidad de un espejo confiable para mirar y para mirarse en los episodios del 28J. También para actuar en consecuencia. Porque no solo se le ofrece la ocasión de leer, sino también de leerse. Esto es, de saber  con quien anda en la actualidad y de sentir con quien no debe andar mañana, partiendo de la opción escogida en una etapa de clarividencia. En lugar de  descubrir historias remotas e inaccesibles, puede verse como protagonista de una de esas gestas dignas de memoria que los pueblos realizan en sus trabajos más lúcidos y desprendidos confiando en la victoria, por trabajosa que sea.  De una hazaña que necesariamente marca la piel y el espíritu de quienes la llevaron y la llevan a cabo. Un aporte de trascendencia de La GranAldea a sus usuarios, en suma. 

Elías Pino Iturrieta – La Gran Aldea

A un año de las elecciones presidenciales, las autoridades venezolanas continúan cometiendo abusos generalizados contra críticos, incluyendo detenciones con motivaciones políticas, dijo hoy Human Rights Watch.

HRW

Horas después del cierre de las urnas el 28 de julio de 2024, el Consejo Nacional Electoral anunció la reelección de Nicolás Maduro. Observadores internacionales criticaron el proceso electoral por su falta de transparencia e integridad y cuestionaron los resultados anunciados. Las autoridades, hasta la fecha, no han publicado las actas de escrutinio oficiales, mientras que aquellas publicadas por la oposición indican que el candidato opositor Edmundo González ganó las elecciones. Desde las elecciones, las autoridades venezolanas han llevado a cabo una represión brutal, incluyendo asesinatos, desapariciones forzadas, detenciones arbitrarias y tortura. Al 21 de julio, 853 presos políticos seguían detenidos, según la organización de derechos humanos Foro Penal.

“Las autoridades venezolanas están cometiendo violaciones sistemáticas de derechos humanos contra sus críticos”, afirmó Juanita Goebertus, directora de la División las Américas de Human Rights Watch. “Las recientes excarcelaciones de personas que fueron detenidas arbitrariamente no ocultan el hecho de que cientos de presos políticos siguen tras las rejas”.

Tras el anuncio de la reelección de Maduro, miles de venezolanos salieron a las calles, principalmente en barrios de escasos recursos. En respuesta a las manifestaciones, el gobierno inició la “Operación Tun Tun”, una campaña a nivel nacional dirigida a intimidar, acosar y reprimir a la población.

En un reciente informe, Human Rights Watch documentó los asesinatos de manifestantes y la detención de cientos de opositores políticos, defensores de derechos humanos, críticos y ciudadanos extranjeros. Muchos han sido acusados de delitos definidos de manera amplia como “incitación al odio” y “terrorismo”, que conllevan penas de hasta 30 años de cárcel. Muchos fueron perseguidos por participar en actividades protegidas por el derecho internacional de los derechos humanos, como protestar, criticar al gobierno o ser parte de la oposición, y fueron detenidos arbitrariamente y sometidos a procesos penales plagados de irregularidades.

Las autoridades han negado de forma reiterada información sobre personas presas o se han negado a proporcionar información sobre su paradero, en casos que constituyen desapariciones forzadas conforme al derecho internacional. Las familias de los detenidos han tenido que buscar a sus seres queridos durante días o semanas en centros de detención y morgues. Muchos detenidos han permanecido incomunicados, algunos desde el día de su detención. Se les han negado las visitas e impedido acceder a abogados privados o a sus expedientes judiciales. Muchos fueron acusados en audiencias virtuales y grupales que vulneraron su derecho al debido proceso.

Algunos detenidos han permanecido incomunicados durante meses. Entre ellos se encuentran Freddy Superlano, coordinador nacional del partido opositor Voluntad Popular; Perkins Rocha, del partido opositor Vente Venezuela; Jesús Armas, miembro del equipo de campaña de la oposición; Enrique Márquez, candidato a la presidencia en 2024; y Eduardo Torres, abogado de la organización de derechos humanos Programa Venezolano de Educación Acción en Derechos Humanos (Provea).

Algunos detenidos han sido sometidos a malos tratos y tortura, incluyendo palizas, descargas eléctricas, asfixia con bolsas de plástico, aislamiento y reclusión en celdas de castigo diminutas, oscuras y hacinadas.

El Ministerio Público ha dicho que ha excarcelado a cientos de detenidos, pero muchos continúan con procesos penales abiertos. Muchos han sido obligados a firmar documentos que les prohíben revelar información sobre su detención o sus procesos judiciales. Algunos fueron obligados a grabar videos en los que decían que sus derechos fueron respetados durante la detención.

El 18 de julio de 2025, las autoridades venezolanas anunciaron la excarcelación de 80 personas. Las autoridades venezolanas también liberaron a 10 ciudadanos o residentes permanentes de Estados Unidos a cambio de la liberación de 252 migrantes venezolanos que el gobierno de Estados Unidos había deportado a El Salvador, donde habían sido recluidos en régimen de incomunicación en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), una conocida megacárcel.

Según Vente Venezuela, desde las últimas excarcelaciones, alrededor de 40 críticos han sido detenidos. Algunos ya han sido liberados.

“El gobierno de Maduro lleva años aplicando un patrón de ‘puerta giratoria’”, afirmó Goebertus. “Los gobiernos extranjeros, incluyendo el de Estados Unidos, deben entender esta manipulación del gobierno venezolano, que libera a algunos presos políticos mientras detiene a otros y consolida su régimen autoritario”.

Los gobiernos extranjeros deben contrarrestar el sistema de incentivos internos del régimen de Maduro, que premia a las autoridades y fuerzas de seguridad abusivas para asegurar su lealtad, mientras castiga, tortura y obliga a exiliarse a los críticos, opositores e incluso a los miembros de las fuerzas de seguridad que apoyan la democracia y los derechos humanos, afirmó Human Rights Watch.

Los gobiernos extranjeros deberían apoyar plenamente los esfuerzos en curso para garantizar la rendición de cuentas de los responsables de abusos contra los derechos humanos en Venezuela; explorar formas de presionar a los gobiernos y a los actores económicos que contribuyen a la represión; ampliar el apoyo a la sociedad civil, a los periodistas independientes y a otras personas que trabajan para promover la democracia y los derechos humanos; y aumentar, de manera urgente, la protección de todas las personas que se ven obligadas a abandonar el país.

La comunidad internacional debe aprovechar todas las oportunidades para impulsar avances significativos en materia de derechos humanos en Venezuela, empleando foros regionales e internacionales, incluyendo la próxima cumbre de la Unión Europea y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), que se celebrará en Colombia en noviembre. El Vaticano también debería aprovechar la próxima canonización de dos ciudadanos venezolanos, prevista para octubre, como una oportunidad para impulsar la liberación incondicional de todos los presos políticos.

“Un año después de las elecciones de 2024, muchos venezolanos siguen arriesgando su vida y su libertad para promover la democracia”, dijo Goebertus. “Los gobiernos que mantienen relaciones con Maduro no deberían conformarse con liberaciones aisladas de presos: deben exigir mejoras sustanciales y duraderas en materia de derechos humanos para desmantelar la maquinaria de terror estatal en el país”.

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