Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

El mercado cambiario venezolano cerró este lunes con notable diferencia entre el dólar paralelo y la tasa oficial del Banco Central de Venezuela (BCV).

El Nacional

Los reportes más recientes indican que el dólar paralelo se ubicó en 97,75 bolívares, mientras que la tasa oficial del BCV cerró en 72,18 bolívares. Esto genera una brecha significativa de más de 25 bolívares, lo que representa diferencia de 35,43% entre ambas cotizaciones.

La cifra del paralelo ha mostrado un ligero aumento en comparación con esta mañana, cuando se situó en 96,48 bolívares. Sin embargo, al contrastar con los valores de los últimos días, cuando la divisa superó la barrera de los 100 bolívares, se observa descenso de 2,25%. El monto en el BCV se ha mantenido estable desde el fin de semana.

La caída sostenida del dólar paralelo en los últimos días ha despertado interpretaciones entre analistas económicos. Algunos atribuyen este comportamiento a las intervenciones cambiarias del BCV, que ha inyectado divisas al mercado bancario para frenar la devaluación del bolívar y contener la inflación. Otros factores que se consideran son la menor demanda de divisas tras el cierre del primer trimestre fiscal y el próximo período vacacional de Semana Santa.

En el mercado paralelo los expertos advierten que estas fluctuaciones podrían ser periódicas si no se implementan políticas fiscales y monetarias sólidas.

En marzo,  aseguró el Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF), el bolívar se depreció 13%, que “denotó un alto nivel de indexación del bolívar al dólar estadounidense, lo que limita las opciones de política económica en un contexto de alta vulnerabilidad en la cuenta corriente de la balanza de pagos”.

Inflación en Venezuela aumenta por depreciación del dólar

En cuanto a la inflación interanual, Venezuela alcanzó 136% en marzo de 2025, mientras que la inflación acumulada en el primer trimestre del año se ubicó en 36,1%. Este aumento refleja las distorsiones estructurales de la economía venezolana, agravadas por la depreciación del bolívar frente al dólar y la creciente dolarización informal.

Los rubros más afectados por la inflación incluyen servicios, con aumento de 56% en el precio del gas y de 17% en los servicios de aseo; alimentos y bebidas no alcohólicas, que subieron 14%, y el equipamiento del hogar, que se encareció 16,7%. Estas cifras evidencian el impacto directo en el poder adquisitivo de los hogares venezolanos, especialmente en los sectores más vulnerables.

La Contraloría General de la República recién publicó en su página web la inhabilitación del alcalde Javier Oropeza, que le impide participar durante 15 años en elecciones o el ejercicio de cualquier cargo público.

El Caroreño

Oropeza, quien aún ostenta su investidura constitucional de alcalde del Municipio Torres ubicado en el Estado Lara, se vio obligado a marchar al exilio junto a su esposa y dos hijas de apenas 10 y 12 años, luego de los sucesos poselectorales del 28 de julio.

En paralelo, le fueron confiscados todos sus bienes, incluyendo una finca y la sede de dos periódicos, El Caroreño y El Diario de Lara, todos los cuales forman parte de un patrimonio familiar de muchos años.

Además del núcleo familiar del alcalde Javier Oropeza, buena parte de sus tren ejecutivo también sufren consecuencias derivadas de las elecciones del 28-J.

Entre otros están solicitados o tienen órdenes de captura: la licenciada Anibys Reyes de Oropeza, primera dama; comisario José Sisiruca, chofer del alcalde; ingeniera Joselys Crespo, asistente del alcalde; licenciada Yelitza Álvarez, Directora del Despacho; doctora Ana Julia Rivero, Directora de Desarrollo Social; ingeniero Jesús Camacaro, Director de Infraestructura; profesor José Gregorio Adames, Director de la Sala Situacional, la licenciada Maria Camacaro y el Concejal Wilman Montero.

PERSECUCIONES

Cabe señalar que en Colombia, el alcalde Javier Oropeza ha sufrido tres intersecciones violentas cuando se movilizaba junto a su familia. Todas ellas denunciadas oportunamente ante las autoridades colombianas.

Borys Musielak no tuvo que hackear ningún sistema ni acceder a bases de datos gubernamentales para crear su propio pasaporte. Solo necesitó cinco minutos y una herramienta de uso público, GPT-4o, el modelo de inteligencia artificial conversacional de OpenAI.

Por: Santiago Neira – Infobae

Con esta tecnología generó una réplica virtual perfecta de su propio pasaporte, tan convincente que según explicó en su perfil de X, podría pasar sin problema los controles de verificación automatizados que aplican bancos, plataformas financieras y exchanges de criptomonedas bajo los estándares de “Conoce a tu Cliente” (KYC).

No se trató de un truco visual ni de una imagen armada con software de edición. Lo que logró fue un documento digital que cumple todos los criterios técnicos que estos sistemas utilizan para validar identidades.

Creó en tan solo 5 minutos su pasaporte con IA

“Ahora puedes generar pasaportes falsos con GPT-4o. Me tomó 5 minutos crear una réplica de mi propio pasaporte que la mayoría de los sistemas automatizados de verificación de identidad probablemente aceptarían sin dudar”, escribió Musielak en su cuenta de X.

El mensaje no pasó desapercibido. Porque más allá de lo anecdótico, dejó al descubierto un fallo estructural en los sistemas de identificación más usados a nivel global.

La mayoría de las plataformas aún dependen de pruebas visuales: fotografías de documentos oficiales, selfies estáticas o en video y otras formas básicas de validación. Pero la inteligencia artificial generativa ya puede replicar todos esos elementos con un realismoque desafía incluso a los filtros más exigentes.

“Cualquier proceso de verificación que dependa de imágenes como prueba es ahora oficialmente obsoleto. Lo mismo aplica para las selfies”, posteó Musielak. Lo hizo como advertencia, pero sus palabras ya se sienten como sentencia.

Para muchos servicios digitales, esto significa un cambio de paradigma inevitable, la transición hacia sistemas de identidad digital verificable como las billeteras electrónicas de identidad (eID) que impulsa la Unión Europea.

Qué implicaciones puede traer fabricar tu propio pasaporte

Sin embargo, el riesgo no es solo técnico. Fabricar y utilizar un pasaporte falso, incluso si es una copia de uno real, puede constituir un delito en múltiples jurisdicciones.

En muchos países la simple posesión de un documento de identidad falsificado implica cargos penales, sin importar si se usó con fines criminales o simplemente como demostración técnica.

Si alguien decidiera replicar el experimento de Musielak pero aplicarlo en una cuenta bancaria o plataforma de inversión, estaría cometiendo fraude documental y podría enfrentar consecuencias legales graves.

Por qué la IA generativa implica un eventual riesgo en la ciberseguridad

El uso de IA para generar documentos falsos además abre la puerta a delitos de mayor escala como el robo de identidad, la apertura de cuentas fraudulentas, la solicitud de créditos a nombre de terceros o la evasión de controles migratorios.

Y a diferencia de otros métodos tradicionales de falsificación, esta nueva técnica no requiere experiencia previa ni acceso a redes clandestinas. Solo hace falta una aplicación y un modelo de lenguaje capaz de interpretar instrucciones visuales y textuales.

En la práctica, esto también pone en jaque a muchas plataformas que hasta ahora confiaban en procesos visuales básicos. Empresas como Revolut o Binance han recibido críticas por permitir que sus procesos de verificación se basen en selfies y capturas de documentos, sin incorporar medidas dinámicas de autenticación.

La gran pregunta es qué hacer ahora. La solución que muchos especialistas promueven es la digitalización integral de la identidad. Modelos como el de la eID europea, que combinan credenciales encriptadas con verificaciones biométricas en tiempo real, podrían ser la única respuesta viable ante una realidad donde ya no se puede confiar en lo que se ve.

Musielak cerró su publicación con un llamado a los equipos de cumplimiento normativo. “Si estás gestionando procesos KYC en banca, seguros, viajes, criptomonedas o cualquier otro sector, es hora de actualizar tu sistema. Tus usuarios merecen algo mejor. Tu equipo de cumplimiento también”.

No es una exageración. Es una advertencia urgente sobre un sistema que, hasta hace poco, parecía infalible. El juego cambió y la inteligencia artificial puso las reglas sobre la mesa.

Un grupo de dirigentes de Primero Justicia informó este lunes que, han solicitado abrir un procedimiento disciplinario a la presidenta de la tolda aurinegra, María Beatriz Martínez por «abuso de poder».

Noticiero Digital

Así lo suscribe un documento enviado a esta redacción en la que los firmantes -20 dirigentes de diversos estados-, afirman que Martínez ha cometido «faltas graves» que violan las normas y principios del partido que está judicializado.

Hemos solicitado a la mencionada instancia, se abra un proceso disciplinario sobre la conducción de María Beatriz Martínez como presidenta del partido y se determine su responsabilidad en difamación, usurpación de funciones y falta de rendición de cuentas acerca del uso del patrimonio del partido. Asimismo, en la mencionada comunicación se solicita se le suspenda cautelarmente de sus funciones como presidenta nacional del partido hasta tanto el Tribunal decida sobre el fondo de la causa, sobre la base de las siguientes consideraciones:

a) El constante irrespeto a la instancia del Comité Político Nacional y el reiterado incumplimiento de las decisiones que allí se adoptan, las cuales son el fruto de la discusión de las propuestas que desde la regiones son elevadas a esta importante instancia.

b) Las actuaciones unilaterales y autoritarias, contrarias al espíritu y valores humanistas de nuestro partido, la cual se ha convertido en una política dentro de la gestión y conducción de la Junta Directiva Nacional, algo que no tiene precedentes en la tradición del liderazgo justiciero y la cual ha generado el rechazo mayoritario en nuestra dirigencia, pues recuerda los motivos por los cuales hemos luchado y seguimos trabajando para la transición en Venezuela.

c) La decisión arbitraria, contraria a la normativa interna, de llevar a cabo la sustitución del presidente regional del Estado Barinas, ciudadano Pedro Luis Castillo. Ello se trató de una medida sumaria, contraria a todo procedimiento legal.

Además, solicitan dejar sin efecto la irrita remoción del presidente regional de Primero Justicia en el estado Barinas, Pedro Castillo y que se paralicen durante seis meses todos los cambios en las estructuras regionales, municipales y parroquiales.

«Solicitamos que el Tribunal designe un mediador y garante para que las reuniones de JDN y CPN puedan retomarse de forma regular, y celebrarse en el marco del respeto e igualdad de derechos entre sus miembros».

Los firmantes:

  • Pablo Pérez 9.758.360 Miembro Junta Dirección Nacional
  • Ángel Medina 13.759.271 Miembro Junta Dirección Nacional
  • Alfonso Marquina 6.846.976 Miembro Junta Dirección Nacional – Presidente – Lara
  • Rafael Guzmán 10.338.016 Miembro Junta Dirección Nacional
  • Fredys Esqueda 15.680.095 Presidente – Amazonas
  • José Mendoza 15.278.205 Presidente – Monagas
  • Pedro Castillo 13.063.741 Presidente – Barinas
  • Yusmaro Jiménez 19.722.608 Presidente – Cojedes
  • José Guerra 4.947.607 Presidente Muni. Libertador
  • Wilfredo Pérez 18.616.545 Presidente – Guárico
  • Orlando Linares 7.319.041 Vice-Presidente Asuntos Políticos – Guárico
  • Wilfredo Valero 10.054.467 Vice-Presidente Asuntos Políticos – Barinas
  • Felicidad Villegas Vice-Presidente Asuntos Políticos – Miranda
  • Carlos Pellicer 5.238.529 Vice-Presidente Organización – Lara
  • Paul Camargo Vice-Presidente de Organización – Miranda
  • Hermes Paradas 12.702.656 Vice-Presidente de Estrategia y Comunicación – Lara
  • Raul López Vice-Presidente Estrategia y comunicación
  • Christian Jiménez Vice-Presidente Formación y Programa – Miranda
  • José García 11.843.327 Vice-Presidente Formación y Programa – Guárico
  • Orlando Rodríguez 18.406.030 Vice-Presidente Nuevas Generaciones – Guárico

Un creciente número de migrantes en Estados Unidos está optando por cubrirse tatuajes que las autoridades podrían interpretar como símbolos de pandillas, en respuesta a las duras políticas del presidente Donald Trump que han terminado en deportaciones.

El Nacional

Diego Vega, tatuador en la ciudad de Doral —una zona con una gran comunidad venezolana—, notó un aumento de clientes preocupados por cómo ciertos diseños podrían afectar su estatus migratorio.

«Es mi responsabilidad como tatuador decirles que la gente ha sido atacada, que es real, está sucediendo. Está sucediendo y tal vez no sea el mejor momento (para tatuarse)», explicó Vega a NBC Miami.

Entre los motivos más comunes que generan preocupación están tatuajes con coronas, rosas o estrellas. Aunque muchos los ven como símbolos personales o decorativos, las autoridades estadounidenses podrían vincularlos a la banda criminal Tren de Aragua, objetivo de recientes operativos migratorios bajo la administración Trump.

Vega recordó el caso de un padre venezolano que originalmente se tatuó los nombres de su esposa e hijos acompañados de una pequeña corona, como símbolo de afecto familiar. Tiempo después, el mismo hombre regresó al estudio para cubrir esa imagen por miedo a que fuera malinterpretada.

«Tenían miedo. No querían problemas», señaló.

Según documentos judiciales, el gobierno republicano se ha basado en las publicaciones en redes sociales y los tatuajes de los migrantes para determinar si forman parte de organizaciones criminales y así determinar su deportación. Sobre todo venezolanos.

Uno de los traslados más controversiales ha sido el envío de más de 200 extranjeros a la cárcel de máxima seguridad de El Salvador, señalados de pertenecer al Tren de Aragua. El factor común, de acuerdo con las denuncias que han hecho sus familiares, es que tienen tatuajes, algunos de ellos como rosas, coronas y estrellas.

Tatuó a un venezolano deportado a El Salvador y ahora se siente devastado

Pedro Freites, otro tatuador, confesó sentirse afectado tras enterarse de la deportación de Frizgeralth Cornejo, un joven venezolano que fue expulsado del país luego de que las autoridades migratorias interpretaran sus tatuajes como vínculos con el Tren de Aragua.

A Cornejo lo detuvieron el 19 de junio tras acudir a una cita del programa CBP One. A pesar de no contar con antecedentes penales ni en Venezuela ni en Estados Unidos, las autoridades utilizaron sus tatuajes como argumento para su deportación, realizada bajo la Ley de Enemigos Extranjeros.

Freites, quien le hizo varios de los tatuajes señalados por los agentes, expresó su conmoción recientemente a Univision.

«Me sentí realmente devastado, me sentí bastante culpable porque en su momento estábamos haciendo tatuajes quizás pensando en lo estético, en lo que combinaba, pero todo se salió de control cuando a él lo comienzan a acusar de pertenecer al Tren de Aragua solo por los tatuajes», dijo.

Entre los tatuajes cuestionados hay varias rosas —una de ellas con la fecha de nacimiento de la madre de Cornejo—, querubines y un arma, todos elementos que, según Freites, se eligieron sin una connotación criminal. «He tatuado cientos de rosas a lo largo de mi carrera, es un diseño común. Lo mismo pasa con coronas o relojes, que muchas veces representan afecto hacia la familia», explicó.

El presidente de Estados UnidosDonald Trump, advirtió este lunes que impondrá nuevos aranceles del 50 % a las importaciones procedentes de China si Beijing no retira antes del martes su reciente medida de represalia comercial. En una publicación en Truth Social, Trump denunció que el gobierno chino aplicó un aumento del 34 % en sus aranceles, lo que calificó como una respuesta inaceptable a su política proteccionista.

Infobae

“China impuso aranceles de represalia del 34 %, que se suman a sus aranceles récord, aranceles no monetarios, subsidios ilegales a empresas y una masiva manipulación cambiaria a largo plazo”, escribió Trump. Según el mandatario, cualquier país que tome represalias contra Estados Unidos mediante aranceles adicionales será sancionado con tarifas “sustancialmente más altas”. En este contexto, advirtió que si no hay una reversión inmediata, los nuevos aranceles contra China entrarán en vigor el 9 de abril de 2025.

Además, Trump anunció la suspensión de todas las conversaciones con China, incluidas las reuniones solicitadas por ese país, y aseguró que su administración dará prioridad a nuevas negociaciones con otras naciones. La escalada comercial entre las dos mayores economías del mundo se intensifica apenas una semana después de que Estados Unidos impusiera aranceles universales a todas las importaciones, afectando a sus principales socios comerciales y generando fuertes caídas en los mercados internacionales.

En una serie de mensajes durante la mañana de este lunes, Trump defendió la imposición de nuevos aranceles a todas las importaciones y cargó contra China por su respuesta, a la que calificó como el “mayor abusador de todos”, en una publicación en la red social Truth Social.

Trump aseguró que “los precios del petróleo han bajado, las tasas de interés han bajado, los precios de los alimentos han bajado, no hay inflación”, y subrayó que Estados Unidos está recibiendo “miles de millones de dólares semanales de los países abusadores con aranceles ya vigentes”. El mandatario insistió en que su política comercial busca corregir décadas de desequilibrios y acusó a administraciones anteriores de haber permitido un trato desigual hacia el país.

“China, cuyos mercados se están desplomando, acaba de aumentar sus aranceles un 34 %, además de sus aranceles ridículamente altos a largo plazo (¡y más!), sin atender mi advertencia a los países abusadores de no tomar represalias”, escribió Trump. Según el presidente, los intentos de represalia por parte de sus socios comerciales “demuestran que ya han ganado bastante, durante décadas, aprovechándose del buen y viejo Estados Unidos”.

El conflicto se intensificó tras el anuncio de Trump la semana pasada sobre la imposición de un arancel universal del 10 % a todas las importaciones, medida que entró en vigor el sábado. Según el calendario oficial, a partir del miércoles se aplicarán tarifas diferenciadas: un 20 % a productos provenientes de la Unión Europea (UE) y un 34 % a los de China, en respuesta a lo que el mandatario describió como “años de saqueo” comercial.

El impacto en los mercados fue inmediato. Las principales bolsas de valores de Asia y Europa registraron fuertes caídas este lunes. El índice Hang Seng de Hong Kong cayó un 4,3 %, mientras que el Nikkei 225 de Tokio retrocedió un 3,8 %. En Europa, el DAX de Francfurt y el CAC 40 de París perdieron un 2,9 % y un 3,1 %, respectivamente. Analistas financieros interpretaron las caídas como una reacción directa al aumento de tensiones comerciales y a la posibilidad de una contracción económica a nivel global.

En su publicación, Trump también pidió a la Reserva Federal que acelere los recortes de tasas de interés para apoyar la economía ante el nuevo escenario internacional. “La lenta Reserva Federal debería recortarlas”, afirmó. También reiteró su consigna política: “¡Hagamos que Estados Unidos sea grande de nuevo!”.

En otro mensaje, el presidente de Estados Unidos salió nuevamente con una publicación para pedir a los estadounidenses que “sean fuertes, valientes y pacientes”, minutos antes de que la Bolsa de Nueva York abriera con previsiones de nuevas y fuertes caídas.

“Estados Unidos tiene la oportunidad de hacer algo que debería haberse hecho HACE DÉCADAS”, dijo Trump en referencia a sus reformas arancelarias que han puesto patas arriba la economía mundial.

“¡No seáis Débiles! No sean estúpidos!… Sean Fuertes, Valientes y Pacientes, ¡y la GRANDEZA será el resultado!”.

Posteriormente, Trump aseguró que varios países de todo el mundo ya se comunicaron con la Casa Blanca para establecer nuevos parámetros de comercio: “Se están estableciendo parámetros estrictos, pero justos. Hablé con el primer ministro japonés esta mañana. ¡Va a enviar un equipo de alto nivel a negociar! Han tratado muy mal a Estados Unidos en materia comercial».

“¡Todo tiene que cambiar, sobre todo con China!”, insistió.

Aumentó el riesgo de recesión en EEUU

Goldman Sachs rebajó sus expectativas de crecimiento para la economía de Estados Unidos y elevó al 45% la probabilidad de una recesión, frente al 35% estimado anteriormente. La revisión responde al anuncio del presidente Donald Trump sobre nuevos aranceles, así como a un entorno de mayor incertidumbre política y menor confianza empresarial y del consumidor, según recogió la entidad en un informe distribuido a sus clientes. El banco advierte que la Administración parece más dispuesta a asumir un debilitamiento económico a corto plazo con el fin de aplicar sus políticas comerciales.

La firma con sede en Nueva York explicó que las condiciones financieras más restrictivas y el deterioro del entorno político han reducido las previsiones de inversión empresarial para el próximo año. En este contexto, Goldman Sachs estimó que la posibilidad de un crecimiento económico negativo en el tercer trimestre de 2024 ha subido desde el 15% hasta el 45%, lo que refleja una mayor preocupación entre los analistas por el impacto de las medidas proteccionistas.

Después del anuncio de Trump, otras instituciones también han ajustado al alza sus previsiones de riesgo. JPMorgan Chase elevó la probabilidad de recesión al 60%, mientras que S&P Global situó su estimación subjetiva entre el 30% y el 35%, frente al 25% registrado en marzo. No obstante, esta última firma señaló que, de momento, no espera una recesión en términos técnicos según los criterios de la Oficina Nacional de Investigaciones Económicas (NBER).

El 9 de junio de 2018, ante los líderes de las naciones del Grupo de los Siete (G7), reunidos en Canadá, el entonces presidente n.º 45 de Estados Unidos, Donald Trump, propuso la eliminación total de aranceles y barreras al comercio. Consideró que la retirada total de trabas al libre comercio sería la solución a los problemas que se avecinaban: «Ningún arancel, ninguna barrera, así es como debería ser. Y ningún subsidio», afirmó Trump, mientras exponía las prácticas arbitrarias de comercio hacia su país. «Lo que queremos y esperamos es que otras naciones den acceso justo al mercado a las exportaciones estadounidenses», dijo Trump.

Por: Karina Mariani – La Gaceta de la Iberosfera

Una fotografía publicada en las redes sociales por la entonces canciller alemana, Ángela Merkel, da cuenta de la tensión existente en esas conversaciones. Allí estaba Donald Trump, sentado, relajado y desafiante, enfrentando a un grupo de políticos, todos de pie y que parecen a punto de asaltarlo. Se distingue a Shinzo Abe, entonces primer ministro de Japón, a Angela Merkel en primer plano, casi a punto de la agresión contra el norteamericano, a Emmanuel Macron también del lado de los bullies, pero en segundo plano junto a Theresa May.

Si se quiere entender lo que pasa en marzo de 2025, es necesario mirar la foto de 2018.

En 2018 la guerra comercial ya se había desatado, y el diagnóstico de EEUU. respecto de los desequilibrios en la balanza con el mundo era similar al de hoy. Trump fue simple y transparente en su propuesta de aquel entonces: una tabula rasa para todos, y que reine el libre comercio mundial. Pero predicó en el vacío. En junio de 2018, en Canadá, se elaboró en la reunión del G7 el mismo documento vacío de siempre, cuyos inequívocamente malos resultados son comprobables hoy.

En el texto, un verdadero brindis al sol, los firmantes se comprometían a implementar un «sistema comercial basado en reglas», a modernizar la OMC y a trabajar para reducir las barreras comerciales —arancelarias y no arancelarias—, así como los subsidios. Los participantes se abocaron a la posibilidad de readmitir a Rusia en el grupo. El documento intentaba lavar la cara de Putin (que para aquel momento ya había anexado Crimea y consolidado sus avances en Osetia del Sur y Abjasia), razón por la cual solicitaba al régimen que “cese su comportamiento desestabilizador” y retire su apoyo al gobierno de Siria. Los firmantes también prometían ,¡con mucha firmeza!, asegurarse de que el programa nuclear de Irán fuera «pacífico» (aunque el régimen de los ayatolás llevaba casi 40 años atentando contra Occidente y desestabilizando la región), y se comprometían a que Teherán no persiguiera la creación de un arma nuclear…

Nadie puede ser acusado de no predecir el futuro, pero sí, si alguien lo predice, es honrado reconocerlo. En 2018 Trump, intuitivamente, supo que esa farsa terminaría mal y rompió el «consenso» del G7. No le interesaban las narrativas climáticas ni el resto del bagaje iliberal que se escondía detrás de la hegemonía woke, que en aquel entonces era el dogma sagrado de la élite. No esperó hasta el final: puso fin a su participación en la cumbre, retiró su apoyo al documento de “consenso” y se fue cinco horas antes de la sesión final.

El primer ministro de Canadá Justin Trudeau, la primera ministra de Gran Bretaña Theresa May, el presidente de Francia Emmanuel Macron, la canciller de Alemania Angela Merkel y el presidente de EE. UU. Donald Trump discuten la declaración conjunta después de una reunión de desayuno. Malbaie, Quebec, Canadá. 9 de junio de 2018 Adam Scotti / Oficina del Primer Ministro

Trump se ganó la condena mundial, como siempre.

Macron, el político más detestado de Francia, que sin embargo ya lleva ocho años atornillado en el poder, lo atacó diciendo: «Seamos serios y merecedores de nuestro pueblo… La cooperación internacional no puede ser dictada por ataques de furia y comentarios simplistas». Merkel, que para aquel entonces llevaba 13 años a la cabeza de Alemania y que fue la responsable de romper económica y socialmente a su país, también alzó el dedito acusatorio hacia Trump. Justin Trudeau, otro mandatario que permaneció una década en el poder arruinando a Canadá, se sumó a las diatribas anti-Trump acusándolo de implementar aranceles injustos. Trump le contestó con un tuit: «Basado en las falsas declaraciones de Justin en su rueda de prensa y el hecho de que Canadá está imponiendo fuertes aranceles a nuestros granjeros, trabajadores y empresas, he ordenado a nuestros representantes no respaldar el comunicado, mientras revisamos los aranceles sobre los vehículos que inundan el mercado estadounidense», y agregó en otro mensaje: «El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, actuó de forma tan mansa y moderada durante nuestras reuniones en el G7 solo para dar una rueda de prensa después de que me marché, diciendo que ‘los aranceles de Estados Unidos eran una especie de insulto’ y que ‘él no iba a ser avasallado’. Muy deshonesto y débil. Nuestros aranceles son una respuesta a su 270 % a los lácteos».

La geopolítica del siglo XXI es un gran loop, pero veamos cómo estamos luego de aquel documento y de que las mismas élites políticas siguieran tallando en el poder mundial, a excepción de Trump, que regresó a la Casa Blanca hace apenas un par de meses.

Las principales economías están hoy embarcadas en una carrera proteccionista que no ha dejado de empobrecer al mundo. Las barreras para el comercio son siempre perjudiciales: tanto los aranceles como las leyes y subsidios, políticas de “promoción”, cupos, normas burocráticas, fiscales y las regulaciones con excusas buenistas y paternalistas. Todas esconden nichos de corrupción de profundidad inusitada. Este es el mundo hoy: el libre comercio ha sido muerto y sepultado hace mucho, y los intereses para que la situación no cambie exceden los tibios intercambios diplomáticos y las cumbres inútiles.

Esta geopolítica neomercantilista y ultraproteccionista es la que implementaron, en mayor o menor medida, todos los políticos del globo: comunistas, libertarios y socialdemócratas. Ya sean de regímenes dictatoriales o de democracias liberales. No hay gobierno en la Tierra que pueda huir de este sino de empobrecimiento, porque además están las normas supranacionales que se han encargado de imponer tasas, pisos fiscales, tratamientos «preferenciales» y gravámenes universales, y además castigan a las naciones y empresas que rehúyen sus nefastos mandatos.

Los «acuerdos de libre comercio» son un oxímoron. Son tratados preferenciales entre países por cuestiones políticas afines, orquestados por y para los mandatarios, para su beneficio y permanencia en el poder. El Mercosur o la Unión Europea son remanentes de la vieja economía centralizada, aunque los vistan de seda. La inflación mundial, el desprecio absoluto a la propiedad privada, el control sobre los activos de los particulares y la amenaza de la moneda digital mundial son hoy un drama palpable. Rompieron la economía mundial. Si existiera el libre comercio, los intercambios y acuerdos serían entre privados; poco tendrían que hacer los burócratas en medio, salvo asegurar que el comercio fluya.

Este es el diagnóstico actual, mal que nos pese. Trump volvió a la presidencia para ver cómo el mundo había empeorado y cómo los desequilibrios económicos de EEUU dejaban a su país en una situación alarmante. ¿Debía seguir los fallidos y tenues pasos transitados en 2018? ¿Debía atender el clamor de los perpetuamente indignados que lo patearon en el piso en 2019? ¿Debía confiar en las buenas intenciones de las élites que firmaron el documento del 9 de junio en Canadá, cuyas promesas todos pisotearon? ¿Debía pedirles, por favor, rogar, suplicar… y obtener los mismos resultados? ¿Cuál era la alternativa?

Como en muchos otros temas, Trump decidió no someterse a los mismos obstáculos que le impidieron llevar adelante su plan en su primer mandato. Esto incluye pisar el acelerador frente a los reclamos de institucionalidad y apaciguamiento. Quienes le señalan juegan con reglas amañadas, y no está dispuesto a dejarse avasallar. Posiblemente esto escandalice al mundo que cree que seguimos en la utopía del siglo pasado. Está bien escandalizarse, porque era una linda utopía, pero se acabó.

Pero no nos encontramos en un mundo utópico, sino a las puertas de guerras mundiales. Nos encontramos de nuevo ante amenazas nucleares, batallas híbridas, choques étnicos y religiosos de alto calibre, reclamos separatistas, desequilibrios en materia de defensa, energía y demografía. Estamos de vuelta formando bloques que no son comerciales, sino militares. Los ejes de interés son otros, los imperios muestran los dientes. Se terminó la siesta. Trump, de nuevo, instintivamente, lo sabe.

La reacción de los líderes mundiales a los anuncios del pasado 2 de abril, al que el presidente n.º 47 llamó «Día de la Liberación», ha sido, como de costumbre, iracunda. Sin embargo, aun con todo, EEUU es el país con más libertad de comercio mundial. ¿Por qué entonces tanta ofensa? ¡China! Sí, China está ofendida. Asia y América Latina, regiones infectadas de socialismo, mano de obra cuasiesclava y proteccionismo, se atreven a alzar la voz. Llama la atención tanta caradurez. Maliciosamente se oculta que EE. UU. es menos proteccionista que todo el resto. Los políticos que se quejan de la pérdida del libre comercio permanecieron callados hasta ahora. Los aranceles de Trump están calibrados para reducir el impacto económico negativo de las políticas comerciales de otros países. Hubiera sido mejor: «Ningún arancel, ninguna barrera, ningún subsidio», como pidió en 2018.

Lo más gracioso es la reacción de los miembros de la Unión Europea, que se construyó en base a acuerdos preferenciales y subsidios. Para comerciar con el mercado europeo es necesario enfrentar barreras comerciales inexpugnables y regulaciones disfrazadas de estándares de producción literalmente estúpidos. La Política Agrícola Común (PAC), el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) o el futuro Mecanismo de Ajuste en Frontera de las Emisiones de Carbono (CBAM) son una afrenta al desarrollo y al crecimiento, y un proteccionismo puro y duro disimulado por dogmas ideológicos y autoritarismo. Todas barreras no arancelarias que son la norma en el marco comercial del bloque europeo.

En un reciente reportaje, el economista Daniel Lacalle se refirió al tema de la política arancelaria anunciada por Donald Trump: «En las últimas dos décadas el mundo se ha acostumbrado a una política comercial que podríamos resumir en lo siguiente: los países pueden exportar todo lo que quieran a Estados Unidos, pero a Estados Unidos se le ponen todo tipo de barreras. Esas barreras no son sólo arancelarias: también administrativas, burocráticas, fiscales, e impiden que las empresas norteamericanas exporten. La evidencia empírica es que, por ejemplo, la Unión Europea tiene un gigantesco superávit comercial con Estados Unidos en productos en donde la producción europea es mucho más cara, porque los costes laborales, los impuestos, etcétera, son mucho más altos».

Lacalle también advirtió: «Creo que se está utilizando todo, la excusa de Trump y de los aranceles, para buscar un enemigo externo y un chivo expiatorio que justifique lo que ya era un problema que se veía venir desde hacía muchos meses: la ralentización económica global y la inflación persistente. Ninguno de esos factores es nuevo. Vienen desde hace meses. Lo que pasa es que Trump ha sido el chollo para los intervencionistas. Les da la excusa para utilizarle como chivo expiatorio de un problema de deuda, bajo crecimiento y elevada inflación que ya existía hace muchos meses».

Es posible que Trump haya intuido esto en 2018; es probable que haya calibrado sus estrategias de guerra mientras estaba fuera del poder. Parece evidente que está decidido a tomar otro rumbo en 2025. Su política comercial, a la que llama «recíproca», es una política de guerra y a largo plazo. Sus contrincantes reales, sus verdaderos adversarios —a los que sí teme—, piensan así: en largos plazos, como cuadra a la política de cualquier imperio. Su guerra no está pensada para contentar a los bienpensantes del G7 que arruinaron económica, productiva, social y militarmente a sus países. Los desprecia. Los considera débiles.

Tras los anuncios de Trump se esconde algo más que la presión para que los mandatarios del mundo desfilen, besen el anillo y se sienten a negociar. Estados Unidos se encuentra sumido en una enorme crisis económica y división política: dos factores determinantes si finalmente el país enfrenta una guerra. Ese es el núcleo del problema. Trump está pensando en «reindustrializar» el cordón social, que es su base electoral, el soporte político, humano y narrativo que sostendría al imperio en el futuro, mientras procura debilitar al enemigo frente a lo que se prevé como un choque inevitable. No está pensando en las recientes caídas de las bolsas, ni en los efectos de contracción de las próximas semanas. Considera —y la historia lo avala— que cualquier terremoto económico termina beneficiando a EEUU en última instancia. Las medidas de Trump son un mensaje y una apuesta radical y peligrosa a largo plazo: ha comenzado una nueva forma de poder político.

Queda por ver cómo se desarrollan los acuerdos bilaterales en las próximas semanas. EEUU confía en su capacidad para atraer capital para invertir en Estados Unidos. Con todo, sigue siendo el país que tiene los mercados más abiertos. Si en el camino consigue, con algunas regiones y algunos aliados, el retorno a los principios de los mercados abiertos será una ventaja extra del giro político bajo la nueva versión del presidente Trump. Esto, no obstante, es impensable sin una brutal destrucción del proteccionismo imperante en el resto del mundo. Pero el objetivo principal del «Día de la Liberación» es otro: preparar al imperio para la guerra. La apuesta es a todo o nada. Y está apostando como un César.

El equilibrio del poder global rara vez ha sido tan inestable como ahora. Con guerras en curso, alianzas que se tensan y una carrera armamentista en pleno auge, el índice Global Firepower 2025 cobra una importancia inesperada.

Por: Martín Nicolás Parolari – Gizmodo

Este ranking anual no solo clasifica la fuerza militar de 145 países, sino que también deja entrever el posible desenlace de un eventual conflicto global. A continuación, analizamos los nombres que lideran la tabla… y los que están perdiendo terreno.

El índice Global Firepower (GFP) 2025 evalúa a los países en función de más de 60 parámetros distintos, desde el tamaño de sus ejércitos y la calidad del equipamiento hasta el presupuesto de defensa, la logística y la geografía. La puntuación final —conocida como PowerIndex o PwrIndx— oscila entre 0 (máxima potencia teórica) y 1 (mínima). En esta edición, ningún país alcanza la perfección, pero algunos se acercan peligrosamente.

Encabezando el listado se encuentra, sin sorpresas, Estados Unidos, con un índice de 0.0744. Su superioridad tecnológica, su vasta capacidad logística y su proyección global lo mantienen en lo más alto. Le siguen de cerca Rusia (0.0788) y China (0.0788), dos gigantes militares que, pese a sus diferencias políticas y económicas, rivalizan en fuerza y preparación.

Más abajo, India (0.1184) consolida su posición como una potencia emergente, y Corea del Sur (0.1656) se reafirma como una fuerza clave en Asia oriental, impulsada por la amenaza constante de su vecino del norte.

Europa se rearma: Tres potencias entre las diez primeras

Europa sigue figurando con fuerza en el panorama militar internacional. Reino Unido (puesto 6, 0.1785), Francia (7, 0.1878) e Italia (10, 0.2164) encabezan la lista de países europeos mejor preparados. Estas naciones han incrementado notablemente su inversión en defensa en los últimos años, conscientes del deterioro del entorno geopolítico y del distanciamiento de viejos aliados.

Alemania (puesto 14, 0.2601), aunque no entra en el top 10, destaca por sus esfuerzos de modernización tras décadas de recorte militar. Turquía (puesto 9, 0.1902), en la encrucijada entre Europa y Asia, ha logrado posicionarse como un actor militar relevante a nivel global.

Asia en ascenso y sorpresas en América y Oriente Medio

El continente asiático no solo está dominado por China e India. Japón (8, 0.1839) muestra una fortaleza considerable, producto de una expansión militar silenciosa pero constante. Indonesia (13, 0.2557), con su enorme población y recursos, sorprende por su alta posición en el ranking.

En América Latina, Brasil (puesto 11, 0.2415) sigue siendo el líder indiscutido de la región, con un aparato militar robusto. En el Medio Oriente, Israel (15, 0.2661) e Irán (16, 0.3048) figuran con posiciones sólidas, reflejo de su capacidad tecnológica y sus tensiones internas y externas.

Este es el top 20 del Global Firepower Index 2025:

  • Estados Unidos – 0.0744
  • Rusia – 0.0788
  • China – 0.0788
  • India – 0.1184
  • Corea del Sur – 0.1656
  • Reino Unido – 0.1785
  • Francia – 0.1878
  • Japón – 0.1839
  • Turquía – 0.1902
  • Italia – 0.2164
  • Brasil – 0.2415
  • Pakistán – 0.2513
  • Indonesia – 0.2557
  • Alemania – 0.2601
  • Israel – 0.2661
  • Irán – 0.3048
  • España – 0.3242
  • Australia – 0.3298
  • Egipto – 0.3427
  • Ucrania – 0.3755

Cada posición refleja la combinación de capacidades bélicas, presupuesto, tecnología, tamaño de las fuerzas armadas y factores estratégicos como la ubicación geográfica. En tiempos inciertos, este ranking sirve como termómetro del poder y la vulnerabilidad.

Lo que revela —y lo que esconde— el índice militar

Si bien el Global Firepower ofrece una visión amplia de la capacidad bélica de las naciones, también deja espacio para la interpretación. Algunos países suben posiciones gracias a su inversión en modernización tecnológica. Otros, en cambio, se mantienen gracias a estructuras heredadas de épocas pasadas.

Lo que está claro es que el mapa militar mundial está cambiando. Y en medio de tensiones crecientes, cada posición en este ranking puede ser un factor determinante en cómo se alinean las piezas en el gran tablero geopolítico. ¿Está el mundo preparado para lo que viene? Tal vez, este ranking ofrezca algunas respuestas… o al menos nuevas preguntas.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha señalado este lunes que la Unión Europea sigue lista para negociar una salida con Estados Unidos a la crisis por la imposición de un 20% de aranceles a todas las mercancías, ofreciendo a Donald Trump reducir a cero los gravámenes a los productos industriales.

La Gaceta de la Iberosfera

«Estamos dispuestos a negociar con Estados Unidos. De hecho, hemos ofrecido aranceles cero por cero para los bienes industriales, como hemos hecho con éxito con muchos otros socios comerciales», ha afirmado la presidenta comunitaria en declaraciones junto al primer ministro noruego, Jonas Gahr Store, tras su reunión en Bruselas.

Fuentes comunitarias han explicado que esta oferta fue trasladada por el comisario de Comercio y Seguridad Económica, Maros Sefcovic, en el marco de sus últimos contactos con sus contraparte norteamericanos, el secretario de Comercio, Howard Lutnick, y el responsable comercial de la Administración Trump, Jamieson L. Gree, con quienes mantuvo una videoconferencia de dos horas el pasado viernes y a quienes visitó días antes en un viaje de 24 horas para intentar sin éxito desactivar la ofensiva arancelaria.

A preguntas de la prensa, la conservadora alemana ha asegurado que una oferta en este sentido fue presentada y reiterada para el sector de la automoción, si bien ha explicado que entonces «no hubo una respuesta adecuada».

Todos los instrumentos están sobre la mesa

Von der Leyen ha destacado que «Europa siempre está dispuesta a llegar a un buen acuerdo», aunque ha apuntado que mantiene «todos los instrumentos sobre la mesa», incluyendo la herramienta anticoerción, para responder a la crisis abierta por el presidente estadounidense, Donald Trump.

«Todos los instrumentos están sobre la mesa. Hay una variedad de instrumentos diferentes y tenemos que ver cómo van las negociaciones para luego decidir qué instrumento utilizamos finalmente», ha explicado.

Igualmente, ha anunciado la puesta en marcha de un equipo de trabajo que examine los «efectos indirectos» de los aranceles que tenga en el desvío de comercio de importaciones europeas. «Trabajaremos con la industria para asegurarnos de que contamos con la base empírica necesaria para nuestras medidas políticas. Nos mantendremos en estrecho contacto para trabajar juntos y minimizar los efectos mutuos», ha argumentado.

Por último, la jefa del Ejecutivo europeo ha hecho hincapié en diversificar las relaciones comerciales y centrarse en las «grandes oportunidades» que ofrece el 83% de comercio mundial restante. «Por eso estamos profundizando nuestras relaciones con nuestros socios comerciales», ha insistido para poner como ejemplo de esto los recientes acuerdos con México, Mercosur y Suiza y apuntar a próximos pactos con India, Tailandia, Malasia, Indonesia «y muchos otros».

El expresidente panameño Ricardo Martinelli ha acusado al actual Gobierno de tenderle una «vil trampa» con el salvoconducto concedido para que pudiese teóricamente abandonar el país rumbo a Nicaragua, donde tiene asilo político, y seguirá por el momento en la Embajada nicaragüense.

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Martinelli, sobre quien pesa una condena de diez años de cárcel por blanqueo de capitales, permanece en la Embajada desde febrero de 2024, pero las autoridades de Panamá le ofrecieron un salvoconducto que expiró el jueves. El Gobierno de Nicaragua reclamaba antes de cualquier movimiento aclaraciones relativas a una alerta roja emitida por Interpol.

«Era una vil trampa la que me estaban tratando de hacer», ha denunciado Martinelli este viernes en un vídeo. «Por un lado me estaban dando una supuesta salida y por el otro lado me querían joder inventándome una serie de cosas», ha añadido.

El exmandatario considera que las actuales autoridades «no tienen palabra» e incluso ha deslizado que querían «matarle».

El Ministerio de Exteriores, por su parte, se ha limitado a confirmar que el salvoconducto otorgado por razones humanitarias ha expirado, ya que «el Gobierno de la República de Nicaragua no ha dado respuesta sobre la aceptación del mismo», si bien sigue vigente el reconocimiento del asilo diplomático concedido a Martineli.

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