Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

EEUU acusó este lunes a China en la Comisión de Narcóticos de la ONU de ser el epicentro del comercio de precursores químicos del fentanilo y de pasividad en la lucha contra esa droga sintética, que causó la mayor parte de las 90.000 sobredosis en el territorio estadounidense en 2024.

EFE

El representante de Estados Unidos, Cart Weiland, recordó el caso de Malcolm Kent, un joven estadounidense de 17 años que falleció tras consumir una sustancia adulterada con fentanilo y mostró incluso una foto del adolescente ante el plenario de la reunión.

“El año pasado, en Estados Unidos, hubo 86.882 Malcolm Kent, 86.882 muertes por sobredosis”, subrayó durante su discurso en la reunión de la Comisión que se celebra en Viena.

El representante estadounidense defendió los aranceles impuestos por la Casa Blanca a China, Canadá y México porque, según Washington, han fracasado en frenar el tráfico de drogas sintéticas.

“Algunos han criticado estos aranceles, llamándolos pretextos. Díganle eso a las familias de los 86.882 Malcolm Kent. Díganlo en Alaska, Montana, Nevada, Dakota del Sur y Utah, donde las sobredosis siguen aumentando”, expresó.

Weiland también mencionó el impacto del fentanilo más allá de las fronteras estadounidenses y señaló que “los paramédicos en México han advertido de que el fentanilo se está expandiendo aún más en su país” y recordó que en Canadá se descubrió “el mayor súper-laboratorio de fentanilo”.

El representante estadounidense criticó la falta de acciones concretas por parte de Beijing y aseguró que “el liderazgo de China ha fallado en emitir advertencias públicas a la industria química y naviera”.

“¿A cuántas personas ha condenado la República Popular China por ser cómplices de muertes por sobredosis en el extranjero? ¿Por qué son tan lentos en investigar transacciones de criptomonedas y qué han hecho para equipar adecuadamente a las fuerzas de seguridad en las provincias?”, cuestionó Weiland.

“De hecho, muchos afiliados del Partido Comunista Chino, incluidos funcionarios del Gobierno local y blanqueadores de dinero en el extranjero, siguen beneficiándose de estas industrias”, afirmó.

“Estamos preparados para trabajar con China, pero necesitamos respuestas y acciones”, resumió.

Más controles en México

En cuanto a México, el diplomático estadounidense destacó la necesidad de reforzar los controles y combatir a los grandes traficantes de drogas.

“Ayer hubo una gran fiesta en el Zócalo. Mucha música, mucha fiesta. Quizás todos celebraban el fin de ‘abrazos, no balazos’. Pero parece demasiado pronto para festejar cuando mujeres y niños siguen siendo asesinados a tiros en lugares como Guanajuato”, señaló, en alusión a la crisis de violencia en el país.

Weiland aludió así al acto celebrado el domingo en la principal plaza de la capital mexicana por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y en el que congregó a una multitud para informar sobre la negociación de los aranceles que el presidente estadounidense, Donald Trump, pretende imponer, y que han sido suspendidos hasta abril.

No obstante, reconoció el cambio de estrategia introducidos por el Gobierno de Sheinbaum respecto a su antecesor, y manifestó la esperanza de que se tomen medidas firmes contra grandes narcotraficantes.

“Esperamos que pronto actúe contra figuras clave como Ryan Wedding y que complete la instalación de equipos de inspección fronterizos en Matamoros, además de expandir el sistema de E-Trade a todos los estados mexicanos”, afirmó.

Ryan Wedding, un ex snowboarder olímpico canadiense, se encuentra en la lista de los diez fugitivos más buscados por el FBI por dirigir una red internacional de narcotráfico y ordenar múltiples asesinatos.

EEUU no presentó ningún proyecto de resolución contra el fentanilo en la Comisión de Estupefacientes que se celebra en Viena hasta este viernes y que es el mayor órgano multilateral de la ONU sobre política de droga.

Durante la presidencia del demócrata Joe Biden (2021-2025), EEUU presentó numerosas iniciativas en la Comisión, centradas en su mayoría en fortalecer el control internacional de precursores químicos para fabricar fentanilo y otros narcóticos.

El año pasado, el entonces secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken, participó incluso en la reunión y pidió más unidad internacional para luchar contra las drogas sintéticas, como los opioides, cuyo consumo es la principal causa de muerte en su país en el grupo de edad de 18 a 45 años.

El canciller de Surinam, Albert Ramdin, fue elegido este lunes por aclamación como nuevo secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA) para el período 2025-2030 y sucederá al uruguayo Luis Almagro en el cargo.

EFE

Ramdin era el único aspirante en la contienda después de que su rival, el canciller paraguayo, Rubén Ramírez Lezcano, abandonara la candidatura luego de que un grupo de países anunciara su apoyo en bloque para el surinamés.

El Consejo Permanente de la OEA, reunido en Washington con la presencia de varios cancilleres de la región, optó por elegir a Ramdin por aclamación en lugar de proceder con la votación.

El ministro surinamés, que ya ejerció como secretario general adjunto del organismo entre 2005 y 2015, tenía garantizados más de una veintena de apoyos en la votación, en la que necesitaba 18 para ser elegido.

Los Gobiernos progresistas de Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, México y Uruguay cerraron filas con el surinamés, al igual que los Ejecutivos de Costa Rica, Ecuador y República Dominicana, de centro y centroderecha.

Asimismo, tenía el completo apoyo de la Caricom, compuesta por 14 países caribeños que también forman parte de la OEA.

Ramdin asumirá en mayo el cargo y se convertirá en el primer secretario general caribeño de la OEA.

A diferencia de su contrincante, Ramírez Lezcano, afín al presidente estadounidense, Donald Trump, Ramdin apuesta por el “diálogo” con el Gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela y ha sido señalado por su cercanía con China, cuya influencia en la región inquieta a Estados Unidos.

La mayoría de países que mostraron su respaldo a Ramdin destacaron su capacidad de lograr consensos tras las fuertes divisiones dentro de la organización que afloraron durante los dos mandatos de Almagro, quien ha sido muy criticado por la izquierda regional por su alineamiento con Washington.

Funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, adscritos a la División de Investigaciones de Homicidios, detuvieron a cinco personas por estar involucradas en el asesinato de Luis Fernando Benítez Medina, de 19 años de edad, ocurrida durante las celebraciones de Carnaval en el Paseo Los Próceres, Caracas.

El Nacional

Los detenidos fueron identificados como Josué David Gómez Andrade, de 18 años; Erick Alexander Gómez Álvarez, de 24, con registros por posesión de estupefacientes; Yeiker Johel Ruiz Ruiz, de 20; Haylee Nicold Madriz Vielma, de 21; y Jeickferson Yair Blanco Castro, de 19, con registros por robo genérico.

«Por este crimen, se continúa el trabajo de investigación a fin de ubicar al resto de los homicidas. Siendo el caso puesto a la orden del Ministerio Público», escribió Douglas Ricos, director del Cicpc, en Instagram.

«Por este crimen, se continúa el trabajo de investigación a fin de ubicar al resto de los homicidas. Siendo el caso puesto a la orden del Ministerio Público», escribió Douglas Ricos, director del Cicpc

Luis Fernando Benítez Medina fue agredido de manera violenta por un grupo de al menos 10 personas el martes, 4 de marzo, día festivo en Venezuela por las festividades de Carnaval.

Medina, estudiante de fisiatría, reaccionó después de que le rociaran espuma en spray, lo que desencadenó una golpiza por parte de los agresores. El incidente fue grabado por testigos presentes en el lugar.

Tras la agresión, el joven fue trasladado a un hospital en el oeste de Caracas, donde falleció en la madrugada del miércoles.

El triunfo de la dirigencia opositora al superar las numerosas arbitrariedades y manipulaciones del chavismo —logrando movilizar y documentar el voto de más del 70% del electorado a favor de Edmundo González Urrutiaen las elecciones presidenciales de julio de 2024— desarticuló completamente la estrategia de manipulación electoral de Nicolás Maduro. Ante este revés, el régimen optó por la imposición de resultados espurios a través de su férreo control de los poderes públicos, respaldado por la aplicación de políticas de terrorismo de Estado en contra de la ciudadanía.

Por: Ramón Cardozo – DW

Este hecho, sumado al impulso de una amplia reforma constitucional que abarca más de 80 artículos—cuyo propósito es establecer este año un nuevo modelo de Estado en Venezuela—, marcan el paso del régimen chavista de una autocracia competitiva a una autocracia cerrada. Con este nuevo giro dictatorial, se reconfigura el escenario de la lucha por la redemocratización del país y emergen desafíos aún más complejos para el liderazgo opositor.

Mantener la confianza ciudadana

Dentro de los principales desafíos que enfrenta actualmente la dirigencia opositora está el de mantener el respaldo ciudadano en medio de un contexto político profundamente adverso. La transición del régimen chavista hacia una autocracia cerrada ha reducido drásticamente los espacios de acción política, forzando a la clandestinidad o al exilio a los principales líderes opositores, lo que ha mermado su capacidad para comunicarse y articularse de forma directa con la sociedad. Esta situación, sumada al hecho de que hasta el momento no se haya logrado hacer valer los verdaderos resultados de las elecciones de julio 2024, viene impactando los niveles de confianza de la ciudadanía en el liderazgo opositor.

Aunque María Corina Machado, quien se encuentra en la clandestinidad, y Edmundo González Urrutia, exiliado en España, se mantienen como los líderes políticos con mayor credibilidad y respaldo ciudadano en el país —con un 71,5% y un 51,6% respectivamente según la encuesta de Meganalisis de febrero de 2025—, ambos dirigentes han experimentado una pérdida de aproximadamente 10 puntos porcentuales de apoyo desde octubre de 2024.

La confianza ciudadana en la dirigencia opositora constituye un pilar fundamental para la resistencia interna y la cohesión política de la oposición. Este respaldo también actúa como muro de contención frente a los constantes intentos del régimen de Maduro por fragmentar a las fuerzas opositoras. Por otra parte, un liderazgo con amplio respaldo popular resulta crucial para recabar apoyos internacionales, pues garantiza que la comunidad global reconozca en esta dirigencia un interlocutor válido y representante genuino de la voluntad democrática de los venezolanos.

Articular y movilizar a la ciudadanía 

La represión sistemática del régimen no se ha limitado a los líderes opositores más visibles, sino que se ha extendido a activistas políticos y sociales en todos los niveles. Tras las detenciones masivas ocurridas en los días posteriores a la proclamación fraudulenta de Maduro, las fuerzas de seguridad del Estado —bajo la dirección de Diosdado Cabello— han implementado una política de persecuciones selectivas destinada a neutralizar cualquier activismo político o social que sea percibido como una «amenaza real” a la estabilidad del régimen.

Entre el 10 de diciembre de 2024 y el 10 de febrero de 2025, se registraron 138 detenciones arbitrarias por razones políticas, lo que equivale a un promedio de más de dos detenciones diarias. Dentro de este grupo, 27 detenciones incluyeron desapariciones forzadas de corta duración, según el informe «El libro rojo de Nicolás Maduro”, publicado en febrero de 2025 por la ONG Derechos Humanos de Venezuela en Movimiento.

Esta política de persecución —tanto masiva como selectiva— ha generado un ambiente de miedo generalizado en la población. De acuerdo con la encuesta Meganálisis, una amplia mayoría de venezolanos (76,18 %) considera que en el país existe un clima de persecución. Un estudio anterior, realizado en Caracas en octubre de 2024, reveló que el 77,5 % de los encuestados se autocensuraba, evitando publicar contenido político en sus redes sociales por temor a represalias del régimen. Este clima de terror tuvo efectos significativos en la convocatoria de las protestas organizadas por la oposición contra la juramentación de Maduro del pasado 10 de enero.

En este contexto de hostigamiento sistemático, mantener la articulación y movilización de la ciudadanía se ha convertido en un desafío crucial para el liderazgo opositor. Diseñar estrategias y estructuras o redes que operen con el menor riesgo posible en este peligroso entorno resulta crucial para contrarrestar la paralización social y preservar la esperanza de un cambio democrático.

No reconocer legitimidad del gobierno 

Según la encuesta de Meganalisis, 9 de cada 10 venezolanos consideran que Edmundo González fue el verdadero ganador de los comicios presidenciales. Asimismo, el estudio revela que 8 de cada 10 venezolanos rechazan la juramentación de Nicolás Maduro como presidente.

El hecho de que una parte significativa de la población venezolana no le reconozca a Maduro su derecho a gobernar ha llevado al régimen a instaurar de forma permanente un sistema de control social basado en la violencia y el miedo, convirtiendo la represión en el pilar de su poder político. Esta dependencia del terror sistemático socava profundamente la autoridad de Maduro y constituye una fuente importante de inestabilidad política que puede propiciar escenarios de cambio o transición.

Por tanto, otro desafío muy importante que tiene la dirigencia opositora consiste en mantener el desconocimiento de Nicolás Maduro como presidente legítimo de Venezuela, tanto en el país como a nivel internacional.

Enfrentar la reforma constitucional de Maduro

Pese a su fracaso en mantenerse en el poder a través de una autocracia electoral, para Nicolás Maduro sigue siendo fundamental alcanzar algún grado de legitimidad que le permita actuar en la esfera internacional y reducir la contestación interna. En este escenario, cobra importancia el amplio proyecto de reforma constitucional que pretende imponer este año. Aunque aún no se ha hecho público el texto de la reforma, las declaraciones de Maduro, las reformas legales recientes, las actuaciones de la institucionalidad chavista y los análisis de expertos apuntan a que el propósito de este cambio sería reconfigurar de manera estructural el sistema político venezolano para consolidar un modelo autocrático cerrado, sin espacios reales para la disidencia ni la alternancia democrática.

Tal como lo sostiene el constitucionalista y exparlamentario Juan Miguel Matheus, esta iniciativa busca «la eliminación del pluralismo político, la concentración absoluta del poder y la disolución de los últimos vestigios de institucionalidad que aún resisten”. Además de estos efectos, el

proyecto abriría la posibilidad de que Nicolás Maduro se relegitime como presidente de Venezuela. Una vez impuesta la reforma, el siguiente paso sería la relegitimación de los poderes públicos bajo el esquema cerrado de la nueva Constitución, lo que podría poner en riesgo la lucha por el reconocimiento de los resultados de la elección presidencial del 28 de julio de 2024.

Dado el férreo control institucional de Maduro, en principio no parece factible impedir que la reforma sea impuesta. Sin embargo, su éxito no depende solo de su aprobación, sino de dotarla de la legitimidad necesaria para que sea reconocida por la sociedad venezolana y la comunidad internacional.

De ahí que, más allá de la discusión sobre la conveniencia de participar o no en las elecciones parlamentarias, regionales y locales del 25 de mayo, el debate más urgente y crucial para el futuro de la lucha democrática radica en cómo el liderazgo opositor enfrentará este intento del régimen de Nicolás Maduro de imponerle al país, con algún grado de legitimidad, un modelo autocrático cerrado.

Aunque los teléfonos móviles han sido el epicentro de la revolución tecnológica de las últimas dos décadas, algunas de las mentes más influyentes del sector tecnológico, como Bill Gates, Elon Musk y Mark Zuckerberg, aseguran que su dominio tiene los días contados.

Por: Juan Ríos – Infobae

Según sus proyecciones, el reemplazo de los celulares es inminente, y en su lugar surgirán nuevas tecnologías que cambiarán radicalmente la forma en la que interactuamos con el mundo digital.

Qué dice Mark Zuckerberg sobre el final de los celulares

Para Mark Zuckerberg, CEO de Meta, la transición del smartphone a otro dispositivo es cuestión de tiempo. Según él, las gafas inteligentes serán el próximo paso en la evolución de la tecnología personal y se convertirán en la alternativa natural a los teléfonos móviles en la próxima década.

Zuckerberg argumenta que el celular ha alcanzado su punto máximo de desarrollo y que la comodidad será el factor decisivo que impulsará el cambio. “Pasará como con los ordenadores. Seguimos usándolos, pero muchas veces preferimos sacar el móvil para tareas rápidas o cómodas”, explicó el CEO de Meta.

Las gafas inteligentes, como las Ray-Ban Meta, integrarán realidad aumentada y hologramas interactivos en tiempo real. En lugar de mirar una pantalla, los usuarios podrán visualizar mensajes, vídeos e información relevante directamente en su campo de visión, sin necesidad de sacar un dispositivo del bolsillo.

Aunque el desarrollo de estas gafas aún está en sus primeras etapas, empresas como Apple y Meta están invirtiendo fuertemente en esta tecnología. Zuckerberg prevé que, para 2030, las gafas inteligentes habrán ocupado el lugar de los teléfonos móviles en muchas de sus funciones cotidianas, haciendo que los smartphones sean cada vez menos necesarios.

Por qué Bill Gates cree que los celulares desaparecerán

Mientras que Zuckerberg apuesta por las gafas inteligentes, Bill Gates tiene una visión aún más futurista sobre la desaparición de los celulares. Según el cofundador de Microsoft, los tatuajes inteligentes serán el gran avance que terminará reemplazando a los teléfonos móviles en los próximos años.

Estos dispositivos, actualmente en desarrollo por empresas como Chaotic Moon, utilizan una tinta especial equipada con nanotubos y sensores biométricos que permiten recopilar, procesar y transmitir información directamente desde la piel del usuario.

A diferencia de los smartphones, los tatuajes inteligentes no serían dispositivos externos que llevamos en el bolsillo, sino interfaces tecnológicas integradas en el cuerpo. En su aplicación inicial, estarían enfocados en el ámbito médico, permitiendo el monitoreo de constantes vitales, la detección temprana de enfermedades y el almacenamiento de datos médicos de forma accesible y segura.

Pero su potencial va mucho más allá de la salud. Gates sugiere que estos tatuajes podrían utilizarse también para realizar pagos, autenticar identidades y controlar dispositivos inteligentes sin necesidad de un teléfono móvil.

Si bien esta tecnología todavía está en desarrollo, Gates cree que su integración en la vida cotidiana podría ocurrir antes de lo que imaginamos. A medida que las innovaciones en nanotecnología avancen, los tatuajes inteligentes podrían comenzar a reemplazar a los smartphones como la principal herramienta de conectividad digital.

Qué dice Elon Musk sobre el fin de los celulares

El enfoque de Elon Musk sobre el futuro de la conectividad es, sin duda, el más radical de los tres. A través de su empresa Neuralink, el magnate de Tesla y SpaceX apuesta por una tecnología que permitirá la conexión directa entre el cerebro humano y las computadoras mediante implantes neuronales.

Musk sostiene que, en el futuro, los dispositivos físicos como los teléfonos móviles serán obsoletos, ya que los humanos podrán interactuar con la tecnología mediante simples pensamientos. Su visión es la de un mundo en el que las personas puedan navegar por internet, controlar dispositivos o incluso enviar mensajes sin necesidad de pantallas ni interfaces externas.

Aunque esta tecnología está en una fase inicial de desarrollo, Neuralink ya ha realizado pruebas con implantes en animales y recientemente ha comenzado los primeros ensayos en humanos. Por ahora, el objetivo principal de esta tecnología es ayudar a personas con discapacidades motoras a recuperar la movilidad y la comunicación.

Sin embargo, Musk cree que, en pocos años, los implantes cerebrales podrían ser lo suficientemente avanzados y seguros como para ser adoptados por el público general. Si esto sucede, la necesidad de un dispositivo externo para acceder a la información digital desaparecería por completo.

Vivir en un contexto de crisis, como el que atraviesa Venezuela, puede ser abrumador. La inestabilidad política, la incertidumbre económica y las dificultades sociales generan un entorno que, para muchos, parece insostenible. Sin embargo, es precisamente en estos momentos donde conceptos como la paciencia estratégica y la fe en que las cosas saldrán bien adquieren un significado profundo y transformador. Además, la psicología y la neurociencia moderna nos ofrecen herramientas para entender cómo podemos fortalecer nuestra mente y nuestro espíritu en medio de la adversidad.

La incertidumbre es, por naturaleza, desconcertante. Nos saca de nuestra zona de confort y nos enfrenta a preguntas difíciles: ¿Qué pasará mañana? ¿Cómo saldré adelante? ¿Tiene sentido seguir luchando? En Venezuela, estas preguntas resuenan con especial fuerza. Sin embargo, como bien señalas, la diferencia entre nuestra mejor versión y nuestra peor versión no está en las circunstancias, sino en la actitud que elegimos adoptar ante ellas.

Estudios recientes en psicología positiva, como los de Martin Seligman, han demostrado que la resiliencia no es una cualidad innata, sino una habilidad que puede desarrollarse. Seligman habla del optimismo aprendido, que es la capacidad de interpretar las adversidades como temporales y superables, en lugar de permanentes e insuperables. Este enfoque se alinea perfectamente con la idea de la paciencia estratégica: no se trata de negar la realidad, sino de creer que, con esfuerzo y tiempo, las cosas pueden mejorar.

Desde el campo de la neurociencia, se ha descubierto que el cerebro tiene una capacidad asombrosa para adaptarse y cambiar, incluso en situaciones extremas. Este fenómeno se conoce como neuroplasticidad. Investigaciones recientes, como las del neurocientífico Richard Davidson, han demostrado que prácticas como la meditación, la visualización positiva y el establecimiento de metas pueden literalmente «reconfigurar» nuestro cerebro, fortaleciendo las áreas asociadas con la regulación emocional, la toma de decisiones y la perseverancia.

En el contexto venezolano, esto significa que, a pesar de la adversidad, podemos entrenar nuestra mente para mantener la calma, enfocarnos en soluciones y perseverar. Como dices, «sólo con pensar que lo voy a conseguir», esta afirmación no es solo motivadora, sino que activa circuitos cerebrales que nos preparan para el éxito. La neuroplasticidad nos recuerda que, incluso en medio de la crisis, tenemos el poder de moldear nuestra mente y nuestra respuesta ante los desafíos.

En un entorno tan volátil como el venezolano, mantener la fe en que las cosas saldrán bien puede parecer una tarea titánica. Sin embargo, esta fe no es un acto de ingenuidad, sino una decisión consciente. Es la creencia de que, a pesar de las dificultades, somos capaces de encontrar soluciones, de adaptarnos y de seguir adelante.

La psicología ha estudiado el papel de la fe y la esperanza en la resiliencia. Según el psicólogo Charles Snyder, creador de la teoría de la esperanza, las personas que mantienen una visión positiva del futuro tienen más probabilidades de alcanzar sus metas, incluso en condiciones adversas. Snyder identifica tres componentes clave: metas clarasestrategias para alcanzarlas y motivación para seguir adelante. Estos elementos encajan perfectamente con la idea de tener un proyecto de vida y un plan, como mencionas en tu texto.

En medio de la crisis, tener un proyecto de vida se convierte en una herramienta esencial. Este proyecto no tiene que ser grandioso ni perfecto; puede ser tan simple como terminar una carrera, aprender un oficio, emprender un negocio o simplemente mantener unida a la familia. Lo importante es que este proyecto actúe como una brújula que nos guíe, incluso cuando el entorno parece desmoronarse.

La neurociencia respalda esta idea. Estudios han demostrado que establecer metas activa el sistema de recompensa cerebral, liberando dopamina, un neurotransmisor asociado con la motivación y el placer. Esto significa que, al tener un proyecto de vida, no solo nos damos una dirección, sino que también generamos una fuente interna de motivación que nos ayuda a seguir adelante, incluso en los momentos más difíciles.

En Venezuela, la paciencia estratégica adquiere un matiz adicional: se convierte en un acto de resistencia. Resistir no significa simplemente aguantar, sino mantener la esperanza y la acción constante, incluso cuando las circunstancias parecen insuperables. Es entender que, aunque el camino sea largo y lleno de obstáculos, cada esfuerzo cuenta.

La psicología ha estudiado el concepto de tolerancia a la frustración, que es la capacidad de manejar la incomodidad y la incertidumbre sin desmoronarse. Según el psicólogo Albert Ellis, desarrollar esta tolerancia es clave para mantener la salud mental en situaciones adversas. La paciencia estratégica, entonces, no es solo esperar, sino aprender a manejar la frustración y seguir avanzando, paso a paso.

En un contexto como el de Venezuela, mantener la fe en que las cosas saldrán bien es un acto de valentía. No es una fe ciega, sino una confianza basada en la acción constante, en la paciencia estratégica y en la creencia de que, a pesar de las dificultades, somos capaces de salir adelante.

La ciencia respalda esta idea. La psicología y la neurociencia nos muestran que, incluso en las condiciones más adversas, podemos fortalecer nuestra mente, desarrollar resiliencia y mantener la esperanza. Con voluntad, orden, constancia y un proyecto de vida claro, podemos transformar la incertidumbre en una oportunidad para crecer, aprender y construir un futuro mejor.

Así que, en medio de la tormenta, recuerda: tú eres capaz de lograrlo. La paciencia estratégica y la fe en que las cosas saldrán bien no son solo palabras, sino herramientas poderosas respaldadas por la ciencia, que te ayudarán a navegar estos tiempos difíciles y a alcanzar tu mejor versión

Vamos por mas …

@jgerbasi

El presidente Trump le está dando a este agitador universitario antiisraelí un boleto para estudiar en el extranjero, para siempre.

The New York Post

Un activista palestino que lideró una coalición de radicales retorcidos que buscaban la “erradicación total de la civilización occidental” responsable de las protestas tumultuosas en la Universidad de Columbia y el Barnard College fue arrestado por agentes del ICE, según su abogado.

El líder del programa de desinversión del apartheid de la Universidad de Columbia, Mahmoud Khalil, quien completó sus estudios de posgrado en la Ivy League de Columbia en diciembre, también enfrenta potencialmente la revocación de su visa y la cancelación de su tarjeta verde luego de la represión del presidente Trump contra los disturbios en las universidades, dijo el domingo la abogada Amy Greer.

Estaba dentro de su apartamento propiedad de la universidad, a pocas cuadras del campus, el sábado por la noche cuando agentes de ICE entraron a la residencia y lo detuvieron, dijo Greer.

A pesar de haberse graduado hace meses, Khalil, quien obtuvo su título universitario en Beirut, todavía vivía en una vivienda proporcionada por la escuela debido a una política que permite a los estudiantes permanecer en el campus después de graduarse, dijo una fuente a The Post.

Ha seguido activo en recientes protestas disruptivas, incluida la toma de la biblioteca Milstein de Barnard College la semana pasada.  Vídeos y fotografías publicados en X  lo muestran sosteniendo un megáfono cerca de la entrada de la biblioteca y entablando una conversación con los administradores de la escuela.

En esa protesta se difundieron violentos folletos propagandísticos que supuestamente procedían directamente de la “ Oficina de Medios de Hamás ”, incluido un panfleto titulado “Nuestra narrativa… Operación Inundación de Al-Aqsa”, que justificaba el ataque del 7 de octubre de 2023 contra Israel que mató a 1.200 personas y en el que se violó repetidamente a mujeres, se ejecutó a familias enteras y se llevó a 251 rehenes a la Franja de Gaza. 

Otros en la toma de la biblioteca Barnard  circularon fotografías similares a tarjetas coleccionables  del notorio líder de Hezbolá, Hassan Nasrallah, quien fue asesinado en un ataque aéreo israelí en Líbano en septiembre pasado.

Ari Shrage, director de la Asociación de Exalumnos Judíos de Columbia, dijo a The Post que estaba consternado y preocupado al ver la literatura que se estaba distribuyendo.

“Estos manifestantes estaban distribuyendo material de las organizaciones terroristas Hamás y Hezbolá. Todo ciudadano estadounidense debería estar preocupado cuando los estudiantes alientan actividades terroristas en territorio estadounidense, independientemente de su nacionalidad”. 

En las últimas semanas, el Barnard College fue escenario de ocupaciones de edificios del campus durante dos semanas consecutivas para protestar  por la expulsión de un par de estudiantes  que irrumpieron en una clase de Columbia sobre el Israel moderno en enero y lanzaron volantes a favor de Hamás.

Uno de los documentos mostraba una bandera israelí en llamas y otro mostraba una bota militar pisoteando una estrella de David.

En respuesta a la expulsión de los perpetradores por parte de los administradores del campus, docenas de manifestantes enmascarados  irrumpieron en el histórico Milbank Hall de Barnard , el edificio más antiguo del campus, el 26 de febrero, incitados por el grupo pro-Intifada Estudiantes de Columbia por la Justicia en Palestina. 

Un guardia de seguridad de la escuela fue agredido cuando la turba violenta entró a la fuerza, donde los manifestantes pintaron mensajes políticos como “Palestina libre” y “Barnard expulsa a los estudiantes”.

Una semana después, el 5 de marzo, alrededor de 200 manifestantes tomaron el centro académico de la elite privada de mujeres, la Biblioteca Milstein, donde colgaron un cartel de “Se busca” al estilo del Viejo Oeste en el que aparecía la decana de estudiantes Leslie Grinage y una efigie de mala calidad de la presidenta de Barnard, Laura Rosenbury.

La policía de Nueva York evacuó el edificio después de una  falsa amenaza de bomba  y arrestó a nueve  estudiantes de escuelas cercanas  ,  muchos de ellos jóvenes privilegiados  , que se negaron a obedecer órdenes legales de dispersarse.

Mientras los agentes allanaban el apartamento de Khalil, Columbia  emitió una declaración  abordando la presencia de agentes en las cercanías del campus y manifestó su intención de no cooperar con las acciones de ICE excepto cuando lo requiera la ley.

“De acuerdo con nuestra práctica de larga data y la práctica de ciudades e instituciones en todo el país, las fuerzas del orden deben tener una orden judicial para ingresar a áreas universitarias no públicas, incluidos los edificios universitarios”, se lee en parte del comunicado.

“Columbia se compromete a cumplir con todas las obligaciones legales y a apoyar a nuestro cuerpo estudiantil y a la comunidad del campus”.

Poco después de su detención, los partidarios de Khalil emitieron un comunicado de prensa calificando el arresto de “ataque racista” que “sirve para infundir miedo en los activistas pro-Palestina así como una advertencia para otros”.

Una petición exigiendo la liberación inmediata de Khalil publicada en Action Network reunió más de 349.000 firmas hasta la noche del domingo. 

El pasado mes de septiembre, Khalil y  Columbia United Apartheid Divest , que ha prometido intensificar sus tácticas “hasta que el imperio se derrumbe”, estuvieron entre los que participaron en la toma del campus al inicio del año escolar. 

La coalición de 116 grupos de estudiantes de la universidad Ivy League —que se autodenominan “occidentales que luchan por la erradicación total de la civilización occidental”— también encabezó la carga en la  violenta redada en el Hamilton Hall de Columbia  en abril pasado.

Los líderes locales y estatales, incluida la gobernadora Kathy Hochul, condenaron las protestas y pidieron a los funcionarios escolares que hicieran cumplir los códigos disciplinarios e impusieran «acciones rápidas» para castigar a los infractores, dijo una fuente a The Post en ese momento.

Khalil dijo a un reportero del Post durante las ruidosas protestas de septiembre que los organizadores estudiantiles antiisraelíes no se dejaron intimidar y prometieron intensificar sus acciones, incluido el establecimiento de campamentos en el futuro.

“Mientras Columbia siga invirtiendo y beneficiándose del apartheid israelí, los estudiantes seguirán resistiendo”, afirmó Khalil.

“No sólo protestas y campamentos, el límite es el cielo”.

En abril pasado, durante el apogeo de las protestas en los campamentos, Khalil dijo al Columbia Daily Spectator que no participaría personalmente en las protestas por temor a perder su visa de estudiante, que le permitía permanecer en Estados Unidos.

Fue suspendido brevemente ese mes, pero la suspensión fue revocada al día siguiente, dijo a la BBC en ese momento.

“[Dijeron] que después de revisar la evidencia, no tienen ninguna prueba para suspender”, dijo.

A Khymani James, de 20 años, un destacado portavoz del colectivo radical que apoya a Hamás y liderado por Khalil, se le  prohibió el acceso al campus  a raíz de las protestas de abril después de que surgiera un video en el que ellos expresaban una retórica violenta y odiosa hacia los judíos.

“De la misma manera que aceptamos con mucha comodidad que los nazis no merecen vivir, los fascistas no merecen vivir, los racistas no merecen vivir, los sionistas no deberían vivir en este mundo”, dijo James.

Más tarde, James ofreció una disculpa tibia, pero culpó a los “agitadores de derecha”, afirmando que fueron atacados por ser “visiblemente homosexuales y negros”.

El campamento de la primavera pasada continuó expandiéndose hasta el 18 de abril, cuando la presidenta de Columbia, Minouche Shafik (que poco después renunció bajo presión), finalmente pidió al Departamento de Policía de Nueva York que ingresara al campus y lo disolviera después de que los manifestantes ignoraran las advertencias de que se fueran.

La policía arrestó  a 108 participantes en Columbia , lo que desencadenó un movimiento de protestas solidarias y campamentos similares en campus universitarios de todo el país.

Según se informa, un agente del ICE le dijo al abogado de Khalil, Greer, que la agencia estaba haciendo cumplir un edicto del Departamento de Estado para revocar la visa de estudiante de Khalil, así como su tarjeta verde, de conformidad con la reciente promesa del presidente Trump de deportar a los «agitadores» estudiantiles extranjeros responsables de fomentar disturbios en el campus.

La noticia llega apenas días después de que  Trump anunciara planes de retirar alrededor de 400 millones de dólares  en subvenciones y contratos federales a Columbia debido a su incumplimiento de las leyes contra la discriminación.

Hasta la saciedad se ha dicho que la política es difícil, compleja  y muchas veces carente de un mínimo de racionalidad. La  historia así lo demuestra. En Venezuela, sin exagerar, desde los  tiempos de la conquista hasta hoy en día, esto ha sido en  extremo recurrente. 

Es verdad que cierta dosis de pragmatismo, de realismo y  sujeción a las cambiantes circunstancias es necesario, cuando no obligante, pero de allí a asumir la diabólica postura de un  día aquí y otro allá, no es nada beneficioso y mucho menos  ejemplarizante. 

Lamentablemente, el gobierno y gran parte de la oposición  han caído en este pernicioso vaivén. Sobre todo, los partidos  políticos (intervenidos o no) contrarios a esta longeva  administración, así como la mayoría de sus respectivos  directivos. Ello ha provocado que apenas tengan un asomo de credibilidad y un menguado apoyo de las comunidades. 

En todo caso, estamos en presencia de lo que podríamos  denominar el “síndrome de Castro”. Recordemos que el  general Julián Castro fue escogido azarosamente para  comandar a los opositores y así poner fin a la maltrecha  administración del general José Tadeo Monagas en 1858. La  gente hastiada del nada apaciguado “monagato”, procuró,  entonces, un entendimiento – en extremo momentáneo y 

aceptado a duras penas- entre liberales y conservadores para  dar al traste con ese gobierno. Una “fusión” pues, entre estas  fuerzas antagónicas. Total, el general Castro, triunfante, entra  en Caracas en marzo de ese año. Liberales y conservadores,  abrazados hipócritamente, dieron su beneplácito al nuevo  gobernante. Si la política es compleja, y ahora está, desgraciadamente, atiborrada de bamboleos o mecimientos,  el caso de Julián Castro viene como anillo al dedo para describir esta odiosa situación. El asunto es que este daba un  día su consentimiento a determinada propuesta de los  liberales y otro a la de los conservadores, así fuesen  contrapuestas. Obviamente, esto provocó su estrepitoso fracaso, por lo que el débil gobierno pudo apenassobrevivir 17  meses, dejando, como si fuese una gran herencia, el estallido  de la “Guerra Federal”. 

El “Síndrome Castro” está haciendo de las suyas en estos  intrincados tiempos. Sobre todo, en las filas de la oposición.  Pareciera no saber dónde ir y mucho menos qué hacer. Y no  señalamos a determinadas personalidades o dirigentes en  particular. Lo hablamos como grupo, fuerza o sector  mayoritario. Así estamos: un día sí, otro no. 

Deberíamos, con mayor seriedad y decidido propósito, no  hacer una especie de “fusión” al estilo Castro, pero sí -al  menos- – ponernos de acuerdo en los objetivos y metas a  alcanzar. Da tristeza, muchas veces, las conductas y posiciones  asumidas por quienes les queda algo de dirección y liderazgo.  Es hora de dar un vuelco a esta deplorable manera de hacer  política. El país lo exige, el país lo merece.

Ricardo Ciliberto Bustillos

Una operación conjunta de la Policía Nacional, los Mossos d’Esquadra y la Polizia di Stato italiana desmanteló la pasada semana una célula yihadista en Barcelona que había trazado un plan macabro: decapitar a personas influyentes, activistas y ciudadanos anónimos que criticaran el islam en redes sociales. Sin embargo, pese a la gravedad de las evidencias recopiladas tras dos años de investigación, 6 de los 11 detenidos —diez arrestados en Barcelona y su área metropolitana (Badalona, Montcada i Reixac, Sabadell, Sant Adrià de Besòs y Santa Coloma de Gramenet) y uno en Piacenza, Italia— han quedado en libertad con cargos, según confirman fuentes de la Policía Nacional y los Mossos consultadas en exclusiva por LA GACETA.

Por: Rubén Pulido – La Gaceta de la Iberosfera

Según fuentes de los Mossos, los detenidos —diez hombres y una mujer vinculados a una estructura en España del partido radical pakistaní Tehreek-e-Labbaik Pakistan (TLP)— habían elaborado una lista detallada de objetivos físicos que abarcaba tanto a españoles como a ciudadanos de otros países europeos. Entre ellos se encontraban activistas, personajes públicos y usuarios anónimos que, a través de plataformas digitales, difundían mensajes críticos con el islam, como viñetas de Mahoma o comentarios considerados blasfemos por el grupo. Los miembros de esta red, descrita como «perfectamente jerarquizada y estructurada», dedicaban gran parte de su tiempo a rastrear redes sociales en busca de estos «infieles», con la intención de localizarlos físicamente y ejecutar decapitaciones que, además, planeaban amplificar mediante las mismas plataformas digitales para maximizar su impacto terrorista.

La investigación, que llevaba dos años en curso, se precipitó cuando las autoridades detectaron que los presuntos yihadistas habían dado un paso más allá de la planificación teórica. «Ya estaban realizando gestiones para acceder a sus objetivos», aseguran las fuentes de los Mossos, quienes destacan que los detenidos utilizaban canales de comunicación encriptados para impartir consignas explícitas: «Llamaban a cortar la cabeza a aquellos que blasfemaran», una orden que reflejaba su radicalidad y disposición a actuar.

Los 11 arrestados residían en España con su documentación en regla y llevaban vidas aparentemente rutinarias, lo que les permitía pasar desapercibidos mientras tejían sus planes. Según la Policía Nacional, algunos trabajaban como repartidores, empleados en locutorios de envío de dinero, dependientes en tiendas de electrónica o recogedores de chatarra, mientras mantenían una imagen de estabilidad familiar y laboral. Esta discreción, que las fuentes de los Mossos identifican como una de sus máximas operativas, les permitió camuflar sus actividades bajo una supuesta integración en la sociedad española.

Este comportamiento ha vuelto a situar en el debate el concepto de la taqiyya, una práctica islámica que permite a los creyentes ocultar su fe o actuar en contra de sus principios bajo amenaza o como medida de protección. Aunque tradicionalmente ligada a minorías perseguidas, como los chiíes en contextos históricos, grupos radicales la están reinterpretando como una táctica de infiltración en sociedades no musulmanas. Según fuentes de la investigación consultadas por este medio, «en algunos entornos disimulaban sus creencias religiosas».

La operación, ejecutada el pasado lunes, forma parte de la tercera fase de una investigación iniciada en 2022, cuando la Policía Nacional detuvo a cinco personas por actividades relacionadas con el yihadismo. En 2023, se arrestó a 14 más, y en esta ocasión, los 11 detenidos fueron capturados por su presunta implicación en delitos de enaltecimiento, apología, financiación y adoctrinamiento del terrorismo, además de «acciones previas orientadas a la selección de posibles objetivos». El jueves, todos fueron puestos a disposición del Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional, que decretó prisión provisional para cuatro de ellos. Sin embargo, seis quedaron en libertad: tres con medidas cautelares —presentarse semanalmente ante el juez, retirada de pasaporte y prohibición de salir de España— y los demás sin restricciones adicionales.

Fuentes de los Mossos revelan que los detenidos enaltecían en sus publicaciones a terroristas que habían cometido atentados en Europa y Pakistán por supuestas blasfemias, mientras financiaban sus actividades con aportaciones económicas periódicas de los propios integrantes, lo que demuestra un alto grado de compromiso interno. Algunos miembros ya habían identificado objetivos específicos en el continente, incluyendo un grupo de mensajería instantánea exclusivamente femenino coordinado por la mujer arrestada, lo que evidencia la diversidad de roles dentro de la célula.

La colaboración entre las fuerzas de seguridad españolas e italianas ha sido esencial para desmantelar esta célula, que operaba con una mentalidad transnacional. La conexión con Tehreek-e-Labbaik Pakistan (TLP), un partido radical pakistaní conocido por su historial de violencia y su defensa de la sharia, sugiere que la organización podría estar alineada con una ideología extremista importada. Las fuentes de la Policía Nacional subrayan que esta operación refleja el esfuerzo conjunto de las autoridades europeas por combatir el terrorismo yihadista, adaptado al uso de tecnologías encriptadas y estrategias de baja visibilidad.

Hacia el final de su mandato, tras su debate con Donald Trump, los demócratas se vieron obligados a reconocer que el presidente, Joe Biden, no estaba en plena posesión de sus facultades mentales, por decirlo suave, lo que para el resto del mundo con ojos en la cara era un secreto a voces. El Partido Demócrata forzó entonces su dimisión, nombró a Kamala Harris candidata en un golpe de dudosa legitimidad, y el resto es historia.

Por: Carlos Esteban – La Gaceta de la Iberosfera

Pero muchos se hicieron entonces la pregunta que los investigadores del Proyecto de Supervisión de la Heritage Foundation creen poder responder: si Biden no estaba del todo en sus cabales, ¿quién ha estado gobernando América?

Las conclusiones de la investigación, que prácticamente todos los documentos con la firma de Joe Biden durante su presidencia fueron firmados con un «autopen» o máquina de firmar, podrían tener consecuencias transcendentales para el país. Para empezar, revelaría que la anterior Administración fue la mayor estafa contra el pueblo de Estados Unidos. Para seguir, todos los decretos y órdenes de Biden podrían ser nulos de pleno derecho.

El problema no es en sí el uso del «autopen». La máquina de firmar se usa desde la década de 1950, con no poca polémica sobre su legalidad, y en 2013 Obama fue el primer presidente en firmar una ley recurriendo a ella. Estaba de vacaciones en Hawái en ese momento. Su oficina se basó en un memorando de 30 páginas del equipo legal del presidente George W. Bush que afirmaba que la presencia del presidente no era necesaria siempre que dicho presidente hubiera autorizado la firma.

No, la cuestión aquí es si la firma en el caso de Biden reflejaba siempre y en todos los casos el consentimiento del presidente o si era obra de alguna otra persona. Así, fue llamativa la confesión del presidente republicano de la Cámara, Mike Johnson, cuando tras reunirse con el presidente declaró que Biden no recordaba haber firmado la orden ejecutiva que detenía las exportaciones de gas natural licuado. Quizá no lo recordaba porque nunca lo hizo.

El fiscal general de Missouri, Andrew Bailey, exige ahora al Departamento de Justicia investigar si el evidente deterioro cognitivo de Biden permitió a burócratas no electos dirigir el Gobierno sin supervisión presidencial. Si se concluye que así fue, toda orden ejecutiva, indulto y acción oficial tomada en nombre de Biden podría ser constitucionalmente nula.

Las pruebas son abrumadoras. Sabemos que los asesores de Biden intentaron desesperadamente evitar que se reuniera en persona con otros, algo que hasta los demócratas admiten. La recaudadora de fondos del DNC, Lindy Li, recientemente reveló la verdad y reconoció que Biden no estaba al mando, sino su personal, su esposa y Hunter.

Gracias a la investigación de la Heritage Foundation, ahora tenemos pruebas de que la firma de Biden estuvo automatizada durante toda su presidencia, lo que plantea serias dudas de que fuera consciente de lo que se firmaba en su nombre. 

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