Juan Carlos Delpino vio el anuncio de los resultados de la elección del 28 de julio por televisión, desde la cocina de su casa y tomándose un jugo. El exrector del Consejo Nacional Electoral (CNE) sostuvo que su colega, Conrado Pérez, le llegó a decir, luego del cierre de las mesas, que “está ganando la oposición, pero va a ganar Maduro”.
Por: Alejandro Hernández – La Gran Aldea
Delpino reconstruye cómo fueron sus horas finales dentro del organismo electoral el día de la presidencial y sostiene que fue una jornada tan sorpresiva para el chavismo, que los demás rectores terminaron leyendo los resultados “sin afeitar y con los pantalones sudados por la corredera”, aun cuando el plan inicial era hacerlo de punta en blanco.
En este sentido, explica que Aime Nogal nunca aceptó trabajar en coordinación con él y habla sobre la llamada que recibió de Elvis Amoroso al día siguiente de la elección. Asegura que hubo insinuaciones de sobornos que nunca respondió; y señaló que luego de su salida de Venezuela, personas con nexos con organizaciones la Plataforma Unitaria lo han contactado para que regrese al país. “Hubo gente que cobró dinero, comprometiéndose a que yo iba a actuar de manera diferente a como lo hice, y ahora están asustados”.
¿Para usted hubo o no fraude el 28J?
Claro que hubo fraude, el chavismo trucó el resultado; tenían los números reales y anunciaron otros. Eso es fraude. Jamás, jamás hubo hackeo, la transmisión con los resultados reales se dio y ellos la vieron. El supuesto hackeo solo fue una excusa para no aceptar el resultado real.
¿La rectora Aime Nogal vio el verdadero resultado de la elección?
No, ni ella, ni yo. Estoy seguro, porque no hubo totalización. Los rectores abiertamente oficialistas sí tuvieron la información, porque ellos manejaron la operación y la transmisión. Sin embargo, cometieron la torpeza de presentar un primer resultado con números enteros, producto del apuro que tenían esa noche. Lo que anunciaron fue un mamotreto con números enteros que no existe, por la corredera se les complicaba el asunto de las cifras decimales.
¿En qué momento empezó la estrategia del fraude del 28J?
El plan del chavismo para robarse la presidencial arrancó el día que decidieron cambiar a un CNE que no tenía la necesidad de ser cambiado. En la elección de Barinas, cuando el profesor Pedro Calzadilla se niega a dar como ganador al hermano de Chávez, la cúpula del régimen asume que ese CNE no era lo suficientemente “confiable” como para manejar el proceso del 28J. Luego de eso el chavismo trabajó en cuatro aspectos: impedir que la diáspora pudiera votar; fomentar la dispersión creando candidaturas, porque la meta era rebanar dos millones y medio de votos por esa vía; fomentar la abstención para que superase el 20% y obstaculizar la votación opositora el propio día de la votación.
¿Qué piensa usted que sorprendió al chavismo el 28J?
La sorpresa fue que las bases chavistas votaron en contra de ellos. ¿No te llamó la atención que el 28J no hubo la acostumbrada prórroga en las mesas de votación? Eso fue porque el oficialismo decidió no llevar a nadie a votar después de las 6:00 de la tarde. Ellos sabían que movilizar gente a esa hora era darse un tiro en el pie, debido a que esas personas, en su mayoría, no iban a darle el voto al gobierno. El chavismo lo que no pudo controlar ese día fue la arrechera y la inconformidad de su propia militancia, ahí es donde pelan el pedal.
¿Y la participación no los tomó por sorpresa?
Cierto, también, porque ellos pensaban que la cantidad de votantes no superaría los nueve millones de electores y votaron trece millones. La participación es el segundo golpe, porque no lograron la abstención que esperaban.
¿Cómo y a qué hora salió usted del CNE la noche del 28J?
Yo salí caminando como a las 9:00 de la noche, porque ya me habían soltado la mentira del hackeo; pero antes de salir le digo al interlocutor que tenían los rectores del gobierno conmigo que me voy, y que al día siguiente renunciaría; esta persona me dice “no pana, no renuncies”. Yo le respondo, que está bien, que no renunciaré, ni cantaré fraude por ahora. Él, simplemente, me contesta “ok, anda y vete”. En ese momento empecé a bajar y a caminar hacia afuera del CNE, pero sin saber si me iban a detener en la puerta. Yo iba decidido a no esperar a nadie, ni chofer, ni escolta, ni nada; con la suerte de que me consigo al conductor dentro de la camioneta e inmediatamente le indico “saca esa vaina de aquí y alcánzame allá abajo”. Además, “trata de decirle a fulano y mengano que saquen mis cosas de la oficina”.
A esa hora la ciudad estaba sola, pero yo caminé por todo eso; con decirte que me recogieron en la esquina del Nuevo Circo, ahí fue donde me monté en el carro para irme a la casa… Pero yo pensé que no me iban a dejar salir. Cuando me voy de la oficina del interlocutor, dentro de mí decía: “me van a joder abajo”.
¿Llegó a hablar con Elvis Amoroso la noche del 28J?
Él me llama a mí al día siguiente para preguntarme si yo iba a ir a la proclamación. Y yo le dije que no participaría. “No fui anoche, menos hoy”, le dije.
Hay cosas que yo me reservo, pero antes de la conversación con Amoroso a mí me escribe alguien a nombre del presidente del CNE, del teléfono que yo tenía del presidente del CNE, para decirme que todo se podía resolver y pedirme que conversáramos a través de un funcionario importante del organismo, que no es rector. “Llámate a fulano y nos ponemos de acuerdo. Todo se puede hablar, todo se puede arreglar”. Yo, por supuesto ni contesté.
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