Armando Esteban Quito

Mire, lector, voy a insistir en esta prédica redemocratizadora sobre Venezuela mientras tenga voz. Y deberíamos hacerlo todos los demócratas de América. No por simpatías ideológicas, no por alineamientos automáticos con Washington, sino porque en Venezuela se juega una parte sustancial de la salud democrática del continente. Allí está en discusión si América todavía cree en sus propias cláusulas de defensa institucional o si todo aquello fue apenas literatura diplomática para decorar cumbres internacionales. La Carta Interamericana y la Carta Democrática no son piezas ornamentales. Son compromisos jurídicos y morales suscritos por los Estados del continente. Y si tanto se invoca el derecho internacional para algunas causas, entonces conviene recordar que aquí el derecho internacional está primero. No es una opción estética. Es una obligación política y jurídica. Todo lo demás viene después y lo debatimos hasta el fin de los tiempos.

Por: Washington Abdala – Infobae

No se trata de coincidir en todo con Estados Unidos. Mucho menos de transformarse en un devoto automático de cada movimiento de la Casa Blanca. Pero en este punto específico conviene decir las cosas sin maquillaje: sacar de una oreja a un dictador, sentarlo frente a un tribunal y exponerlo como un delincuente narcoterrorista, corrupto y responsable de violaciones sistemáticas a los derechos humanos no es un entretenimiento geopolítico. Es una operación de saneamiento institucional frente a una estructura cleptocrática que devastó un país entero. Si hay un país secuestrado, liberarlo de su tirano no es un error, le duela a quien le duela. Los dictadores no tienen inmunidad de jurisdicción: eso creen ellos, pero no es así, no debe ser así.

Todos saben lo que ha sido la élite gobernante venezolana actual. Todos. Lo saben en Caracas, en Bogotá, en Montevideo y en Washington. Fingir sorpresa a estas alturas sería una obscenidad intelectual. Que Estados Unidos utilice ahora a estos actores del régimen para administrar una transición demuestra también la naturaleza moral de esos personajes: sirven a quien haga falta para sobrevivir un día más. Esa es precisamente su identidad política. Pero sin ingenuidades. Sin romanticismos. Sin engaños.

Y conviene ser claros también respecto de la llamada “dictadora ad hoc”. No es una reformista democrática ni una estadista iluminada. Es, en rigor, una sobreviviente del chavismo primigenio que, junto a su hermano, intenta construir un modelo de supervivencia política bajo formatos menos brutales porque ya no tiene margen para sostener el sistema anterior (por ahora). Eso no es democratización. Eso es adaptación defensiva.

Cuesta creer en una transición auténtica mientras continúe existiendo centenares de presos políticos en Venezuela. Los represores no construyen libertad; administran simulacros de apertura cuando sienten el agua al cuello. Por eso Estados Unidos debería colocar como condición central e inmediata la liberación total de los detenidos políticos, el cese de la persecución y el esclarecimiento del destino de tantos venezolanos que probablemente jamás volverán a la vida. Lo primero es lo primero. Sin eso, todo el discurso transicional empieza a parecerse demasiado a una escenografía.

Hay además un problema evidente en parte del diseño norteamericano: una dosis peligrosa de voluntarismo. Las fases teóricas del proceso podían ser correctas. Los tiempos jamás lo fueron. Las transiciones reales son viscosas, imprevisibles, llenas de trampas y bloqueos. Mucho más cuando se negocia con estructuras mafiosas acostumbradas a comprar tiempo mientras reorganizan poder.

Estados Unidos debe involucrarse activamente en la construcción de garantías electorales reales. Y la comunidad internacional tiene que abandonar la cómoda liturgia del “observador electoral” que aterriza cuarenta y ocho horas antes de votar y se retira con una declaración diplomática. Venezuela requiere otra cosa: presencia técnica, política y jurídica desde la primera hora. Supervisión seria. Auditorías robustas. Presión permanente. ¿O no lo sabemos todos? ¿O nos estamos haciendo los tontos para que un grupo de empresarios rápidos monte sus negocios como primer objetivo? ¿En serio era esto lo central?

Porque los dictadores ad hoc juegan exactamente a eso: a ganar tiempo. Washington, mientras tanto, quiere estabilizar rápidamente a Venezuela para volverla funcional a sus intereses estratégicos y energéticos. Pero acaso la administración Trump no advierte que la lección verdaderamente histórica para América no sería apenas normalizar relaciones con Caracas, sino cerrar de verdad el ciclo autoritario mediante una elección legítima, transparente y jurídicamente incontestable.

Y allí aparece una realidad política imposible de disimular: María Corina Machado es hoy la figura con mayor capacidad de construir una mayoría democrática real en Venezuela. Le duela a quien le duela. No unanimidad -eso no existe en ninguna democracia adulta-, pero sí mayoría social, legitimidad emocional y autoridad política. Es la bisagra inevitable de cualquier transición seria.

Los sudamericanos conocemos las transiciones. Las vimos todas. Las sobrevivimos a todas. ChileArgentinaUruguayParaguayEspaña como referencia inevitable de aprendizaje histórico. Sabemos que nunca son perfectas. Pero también sabemos algo peor: no hay nada más destructivo que simular una transición para terminar frustrándola. Eso deja cicatrices políticas que duran décadas.

Hoy Venezuela está en un cruce de caminos. La sociedad está agotada. Millones sobreviven en la pobreza. Millones emigraron y ya ni siquiera saben cómo seguir ayudando a sus familias desde afuera. Cada demora burocrática, cada negociación eterna, cada ambigüedad diplomática fortalece a quienes viven de eternizar el deterioro.

Y respecto a María Corina Machado, regresará plenamente al centro de la escena cuando las condiciones mínimas existan y cuando ella entienda que es el momento adecuado. Probablemente nadie conozca mejor que ella el nivel de riesgo que enfrenta. Pero conviene que Washington comprenda algo esencial: se trata de una dirigente con profundo sentido espiritual, con vocación de unidad nacional y con una capacidad singular para construir esperanza en una sociedad devastada. Sin ese activo humano, las posibilidades de una transición pacífica disminuyen dramáticamente.

Y que nadie se confunda. Los dictadores ad hoc podrán sonreírle al inversor extranjero, hablar el lenguaje correcto en foros internacionales y disfrazarse de pragmáticos reciclados. pero debajo de la ropa nueva siguen habitando estructuras viejas, resentidas y entrenadas en la lógica del miedo. Están siempre dispuestos a reinstalar mecanismos de violencia si sienten amenazada su supervivencia.

No se está negociando con Chamberlain, se negocia con aparatos de poder que mienten, especulan, esconden cartas y preparan siempre un plan B y un plan C. Las mafias conservan códigos mafiosos aun cuando usan corbata diplomática. No equivocarse jamás. O no usarlos, ellos saben usar mejor que nadie al otro.

Haría bien Donald Trump en acelerar definiciones y haría bien Marco Rubio en comprender que estos actores sólo respetan la presión sostenida. Porque conviene no olvidar nunca algo elemental: los pueblos, a veces, se cansan. Y cuando el agotamiento social se transforma en furia colectiva, ya nadie controla el desenlace.

Ojalá Venezuela no llegue a ese punto. Por el bien de millones de vidas. Pero si la tragedia termina imponiéndose, la historia también pedirá cuentas a todos los que jugaron con fuego creyendo que podían domesticarlo.

Cumplidos cuatro meses de la noche en la que fue liberado del penal de máxima seguridad de El Rodeo y de que el ministro Diosdado Cabello, en persona, lo entregara a la Embajada de España en Caracas junto a cuatro españoles más, el periodista canario Miguel Moreno defiende que Venezuela los “secuestró” y utilizó como “rehenes políticos”.

EFE

De 34 años, Moreno ha preferido hasta ahora no hablar de cómo la Armada Bolivariana apresó el barco de bandera panameña y capitán neerlandés para el que trabajaba, dedicado a buscar pecios hundidos, ni de sus 209 días de cautiverio. Ha permanecido callado hasta que todos sus compañeros han sido liberados, para evitar perjudicarlos.

En una entrevista con la agencia de noticias EFE, denunció que los nueve tripulantes del buque N35 fueron capturados el 11 de junio de 2025 sin causa en aguas internacionales, los “secuestraron” y los acusaron sucesivamente de espiar para Guayana, de buscar yacimientos petrolíferos en aguas de Venezuela y de colaborar con el narco.

Nada de ello se sustanció. Tras seis días en Isla Margarita, donde los interrogó la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), los condujeron al estado de Miranda, al penal de El Rodeo, y al cabo de un mes los sentaron ante un juez para leerles los cargos.

Acusado de terrorismo

Fueron estos: terrorismo, financiación del terrorismo, asociación de terrorismo y atentado contra la soberanía de Venezuela, los mismos que figuran en el documento con el que Moreno salió de prisión y entró en la Embajada española en Caracas, acompañado de Andrés MartínezJosé María BasoaErnesto Gorbe y Rocío San Miguel, los otros presos españoles.

El periodista canario no ha regresado aún del todo a su vida. Tampoco ha recuperado su trabajo ni Venezuela les ha devuelto el barco. Además, su mente le devuelve a El Rodeo con más frecuencia de la que desearía, al recordar a los presos que permanecen allí.

El momento más duro es cuando se cierra la celda”, rememora. En sus casi siete meses en El Rodeo, Miguel Moreno habitó en un cubículo de 1,80 por 3,50 metros, donde, “si abría los brazos, tocaba las paredes”. Compartido con otro preso, poco ventilado, con colchones en el piso y un agujero en el suelo como váter.

Cuando escuchas el candado a tus espaldas es durísimo. Te das cuenta de que has llegado a la estación final”, relata.

Las condiciones de retención eran miserables, subraya: las cucarachas y los mosquitos hacían estragos. Los sacaban al patio de 45 a 60 minutos diarios, solo de lunes a jueves. En la celda, ninguna distracción, nada que leer, apenas una Biblia. Eso para los extranjeros, precisa, que eran “rehenes de alto standing”, pero para los venezolanos había un lugar aparte, “un hoyo aún más profundo”.

“Muchos caían en la depresión. Intentos de suicidio había cada dos semanas. Algunos lo intentaban incluso tirándose de cabeza al suelo desde la litera. Si pensabas en el sufrimiento de la gente que te esperaba fuera, te afectaba. Era mejor dejarlo de lado y concentrarse en lo que dependía de ti”, cuenta.

Propaganda oficial en la megafonía

En El Rodeo, los reclusos están aislados de lo que sucede en el mundo, solo reciben las noticias que traen los recién llegados y la propaganda oficial reproducida por la megafonía de la prisión.

Por los programas de Maduro y Cabello (‘Con Maduro más’ y ‘Con el mazo dando’), comenzaron a intuir que algo grave sucedía o estaba a punto de pasar con Estados Unidos, una crisis militar. En realidad, relata el periodista, leían entre líneas, percibían un cambio entre las primeras arengas de resistencia del oficialismo y los últimos discursos de Maduro definiendo a Venezuela como “una nación de paz”.

Escuchaba aquello y me decía: Tío, ya no soy ni preso político, yo soy prisionero de guerra. Este país está en guerra. Le están hundiendo barcos en el este. Esta gente habla de guerra”, relata.

Guerra no hubo, pero sí una operación militar relámpago en la madrugada del 3 de enero, que capturó a Maduro y se lo llevó a Nueva York. En El Rodeo, vivieron en directo lo que estaba pasando en forma del ruido de los aviones y helicópteros sobrevolando toda la noche sobre el penal, pero no supieron los detalles hasta dos días después.

“Aún no sé por quién estoy libre”

El día 8 de enero de 2026, a los españoles les afeitaron la cabeza y los liberaron. “Fui un rehén político al que se usó no sé para qué. A mí, a día de hoy, me pregunta mucha gente por la calle ¿tú, por quién estás libre? ¿Por Trump (el presidente estadounidense) o por Zapatero (el ex presidente español)? Y no lo sé”.

“Tampoco sé por qué acabé preso, ni qué negociaciones se llevaron a cabo o qué importancia teníamos para quien fuera. Pero llegó un momento, después de la captura de Maduro, en el que se empezó a liberar a todos los internacionales en bloque”, apunta.

Ahora que ya está en casa, tiene un reproche colectivo para todos los gobiernos de los europeos liberados, incluido el de España: cree que no se han ocupado como es debido de ellos.

Como no somos culpables ni somos nada, estamos en un limbo, no nos van a ayudar a reinsertarnos”, se lamenta, mientras muestra una foto de compañeros suyos de reclusión protestando ante la sede de la ONU en Ginebra, encapuchados, como cuando los trasladaban.

“Es como si lo que nos ha pasado no hubiera existido. Entiendo que esto no pase de manera habitual, pero no es excusa para que el Estado entero se desentienda y no hayamos recibido ningún tipo de atención por su parte”, razona.

Human Rights Watch (HRW) se pronunció este martes sobre el caso de Víctor Hugo Quero Navas y calificó lo ocurrido como “una aberración”, luego de conocerse detalles sobre su detención y posterior muerte bajo custodia del Estado venezolano.

La Patilla

Juan Pappier, subdirector para las Américas de HRW, aseguró en entrevista con el periodista Jorge Agobian que el caso recuerda las prácticas represivas aplicadas durante las dictaduras del Cono Sur en las décadas de los 70 y 80.

“El caso de Víctor Quero es una aberración, es un caso típico de las dictaduras del cono sur en los años 70 y 80 en nuestro continente”, expresó Pappier.

El representante de la organización también cuestionó que Quero fuese detenido “sin ningún motivo” y denunció que posteriormente fue víctima de desaparición forzada.

“Es aberrante saber que primero fue detenido sin ningún motivo; segundo, que fue víctima de desaparición forzada, lo cual obligó a su madre, Carmen Teresa, de 82 años, a buscarlo de forma desesperada por los distintos centros penales del país”, agregó.

María Emely Delgado, madre del preso político Jorgen Yoneiker Guanares Delgado, de 33 años al momento de su desaparición, pide una fe de vida tras casi 22 meses sin conocer su paradero.

La Patilla

Jorgen, quien no es dirigente político, desapareció el pasado 2 de agosto de 2024 en Rubio, estado Táchira, cuando salió de su casa en medio de las protestas poselectorales contra Nicolás Maduro.

Justo antes de su desaparición, Jorgen notificó a su familia que había recibido amenazas a través de mensajes en su celular y también había participado en el reconteo de votos en un centro electoral.

En una entrevista con la periodista Yamilé Jiménez, María Emely confesó que tiene miedo de que su hijo acabe como Víctor Hugo Quero Navas, preso político sometido a desaparición forzada y que murió bajo custodia del Estado venezolano.

“Mucha tristeza, porque yo también ya tengo casi dos años que no sé nada de mi hijo”, expresó María Emely al solidarizarse con Carmen Teresa Navas, madre del fallecido Víctor Quero.

Según la madre de Jorgen, un preso político que fue excarcelado le aseguró que compartió una celda con su hijo en la cárcel de El Rodeo I, estado Miranda.

Sin embargo, ninguna autoridad chavista ha ofrecido respuestas satisfactorias sobre su paradero.

Perkins Rocha estuvo 535 días en El Helicoide tras su violenta detención el 27 de agosto de 2024 en el desolado estacionamiento de un Farmatodo en Caracas.

Por: Luis de Jesús – El Nacional

Ahora cumple arresto domiciliario, porta un grillete electrónico en el pie derecho y permanece bajo vigilancia constante de funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana, que se encuentran en la entrada de su apartamento.

El abogado recuerda la fuerza con la que los funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional lo arrestaron y confiesa que sintió temor. Pensó que nadie se había dado cuenta de su captura y que su familia creería que había desaparecido o escondido en medio de la intensa persecución que el entonces gobierno de Nicolás Maduro desató tras el fraude electoral del 28 de julio de ese año. En su mente, narró, aún resuena el sonido de las esposas que le pusieron.

En esa cárcel, considerada el centro de torturas más grande de Latinoamérica, el jefe del comando que lo arrestó le aplicó tortura psicológica, proporcionándole información detallada sobre los movimientos de su esposa, María Constanza Cipriani, para obligarlo a entregar las llaves de su apartamento y la clave de su teléfono. Rocha, cercano a María Corina Machado y a Edmundo González, accedió y, a pesar de las promesas de sus captores de no tocar sus pertenencias ni causar daños en su hogar, descubrió más de un año después que su vivienda había sido destrozada y saqueada.

“Creía que nadie se había enterado. Sin embargo, se enteró todo el mundo y eso me devolvió el alma al cuerpo. Uno no sabe cuál es su destino. Es una guerra psicológica y siento que, comparado con otros compañeros, fui privilegiado. Me acompañó la suerte. Otros sí fueron maltratados, vi cosas feas y supe de cosas peores, sobre todo por los sitios donde ocurrieron”, manifestó a El Nacional.

Rocha explicó que, antes de trasladar a los presos políticos a El Helicoide, los agentes suelen llevarlos a supuestas casas de tortura en zonas como Santa Mónica y La Castellana con el fin de obtener información durante las primeras horas de detención. En su caso, señaló, esto no ocurrió pero sí comprendió luego por qué los custodios le pedían que se calmara: lo estaban llevando directamente a la sede del Sebin y no a esos centros.

“La investigación me la hicieron en una de las tantas oficinas que hay en el edificio. Allí permanecí esposado los primeros días. Al tercer día me quitaron las esposas. Pero esposado dormía y esposado me mantenían. No me pusieron capucha y veía cómo construían los expedientes con falsedades”, expresó.

“Estaba en un espacio un poquito más ‘cómodo’, que en realidad era una oficina horrible, la más sucia que pueda existir. Allí mismo dormía. Los primeros días escuchaba ruidos en la noche: eran ratas que se metían en la basura. Los muchachos (los custodios) duermen allí en el suelo sobre unas colchonetas y los rotan cada 72 horas. Allí construyen la documentación que los fiscales leen en la supuesta audiencia de presentación, los hechos por los cuales supuestamente te arrestaron”, relató.

Lea la entrevista completa siguiendo este enlace a El Nacional

Y tú, con tu primera hija en brazos, comprendiste que la historia no es un relato distante: es una fuerza que irrumpe en la intimidad de la vida. Vendrían decisiones difíciles. Te marchaste por un tiempo…

ORLANDO VIERA-BLANCO 12/05/2026

Si alguna vez me escribiera una carta a mis 17 años, ¿qué le diría a ese otro yo —hecho mayor y en el exilio— sobre lo vivido, lo que vivirá o lo que vive, sin pretender alterar el curso de mi propia vida?

No hay mejor manera de reflexionar sobre el ser, la cultura y el país que te vio nacer, que hablando contigo mismo sobre lo que [te/nos] ocurrió en las últimas cuatro décadas. En esa carta de tu propio destino —al decir de Benedetti— encontrarás todas las respuestas a todas las preguntas. Os invito a leer un poco de nuestra vida, que es la vuestra, desde otros tiempos…

Creciste en una Venezuela generosa pero desigual.

Te escribo desde un tiempo y un espacio que aún no conoces, pero que deseo compartir. Tengo las manos llenas de recuerdos y la mirada serena de quien —que eres tú— ha caminado largo.

Te escribo para contarte quién fuiste, quién has sido y quién serás. Quiénes han sido tu inspiración, te formaron y te dieron guía. Por ellos has vivido y darías la vida. Dónde naciste, de dónde vienes y adónde irás y, en fin, quiénes te han acompañado en ese largo peregrinar. Sin ellos —sin tus errores y tus aciertos hechos tu verdad— nada pasa, nada motiva, no hay distancia ni razón de ser.

No te escribo para cambiarte el rumbo —porque el destino no se corrige, se revela— sino para abrazarte desde el tiempo, como quien tiende un puente entre lo vivido y por vivir. Te escribo para que no pierdas la fe, para que no negocies tu esencia, para que no abandones jamás esa ternura silenciosa que te ha definido incluso en los momentos más ásperos. Te escribo para que sigas siendo tú, en cualquier circunstancia, a favor o en contra.

Fuiste un adolescente en la Venezuela de los años 80. Todo transcurría melodiosamente, apasionada y contradictoriamente, entre montañas, campos de béisbol, tu querido Instituto Escuela, tu alma mater [la UCAB], estudios y festejos entre Desorden Público, Ligia Elena, “Solo pienso en ti” o “Por estas calles”… Y aunque entonces no lo supiste, habitaste una de las formas más puras de felicidad.

Culminando tu bachillerato en el Instituto [Escuela] conocerás a tu futura esposa y compañera de vida. Sin ella, tu existencia no hubiese sido a plenitud ni tu vida habría tenido gozo. Cualquier sombra sería fugitiva. De ese amor nacerá el fruto de tus cuatro hijos, que han sido tus cuatro primaveras. Por ellos y para ellos lo darás todo. ¡Y cómo ha valido la pena! Sin esa hermosa familia que habéis fundado, la vida sería una cruz sobre tus hombros, olas largas y muertas en tu navegar. Sol fulgurante que ha disipado todas tus penas, amor vibrante —llorando y riendo mil deseos de esplendor— con hambre y sed de libertad infinita, que quemará tus labios y tu voz.

Tu padre, médico, te enseñó con su ejemplo que la vida se honra sirviendo, que aliviar el dolor ajeno es una forma de trascendencia. Tu madre convirtió el hogar en un santuario donde la honestidad no se predicaba, se respiraba. En ese espacio íntimo —entre libros, sobremesas, pacientes, vecinos, amigos de la infancia, música y silencios cálidos—aprendiste que la dignidad no admite concesiones y la felicidad se sueña y se suda como fantasía loca e indómita.

Creciste en una Venezuela luminosa, contradictoria, generosa. Un país que parecía eterno en su verano, donde el porvenir se presentaba como una promesa abierta. Tierra pujante, sí, pero también atravesada por desigualdades y heridas que aún no sabías nombrar… La viviste con plenitud. Jugaste pelota con la entrega de quién entiende que el juego es también una escuela de carácter. Allí sembraste amistades hermosas y duraderas. Las que resistieron el paso del tiempo, aprendieron que son vínculos nacidos del polvo del diamante, de la risa compartida, de las cervecitas después de la zafra (aunque no bebes) o de derrotas que enseñaban más que las victorias.

Por cierto, con tus amigos magallaneros o de los Tiburones—sic— terminarás siendo paciente y considerado, porque verás que la redención y la tolerancia fortalecen la amistad. Esa camaradería, que es alegría en medio de la rivalidad, será añorada como un café en cada mañana. Y la fractura entre tus compatriotas será tu más elevada motivación para regresar a casa y hacer las paces.

Tu colegio y tu universidad serán tu huella perenne. Impronta que el destino comenzó a dibujar en su trazo más íntimo. Tanto conociste a quien por más de cuatro décadas sigue siendo tu esposa, como a tus otros hermanos de vida. Porque hay encuentros que no comienzan, sino continúan, donde lo antiguo se reconoce y no se olvida.

Has sido consecuente y fiel con tus amores y con tus amistades. Como lo fue un noviazgo largo, paciente, sostenido en la convicción más que en la urgencia. Ocho años… Ocho años en los que aprendiste que amar es también resistir, esperar, construir. Amores como flores viejas, quiero decir, un florido pasado que se detiene sobre ti, sobre mí, sobre todos, y te deja siempre esa imagen de ojos morosos y delicados —de Urupagua— que hablan de emociones mimosas que jamás cederán en los tiempos.

Amigos cuyas sonrisas jamás te abandonarán, porque son como un jardín que alguna vez la luna besó, y cuyo brillo siempre te hizo y te hará feliz, aun en medio de cualquier día de vuelo alto y tormentoso. En esa Venezuela pasaste de adolescente a hombre de leyes. Y como ella —generosa pero desigual— seguirás cabalgando como quijote, para que no se marchite esa vieja flor, para hacerla un poco más libre e igual.

Y te hiciste hombre de leyes y de libertades.

Te hiciste abogado muy joven. Y a pesar de tu pubertad y de un carrito que rodaba más de lado que derecho—sic—con una claridad y una perseverancia propias de un prematuro, fuiste en búsqueda de lo que no siempre se aprende en las aulas: un sueño, un norte, una misión.

Entraste al mundo profesional con una mezcla de audacia y respeto. Elegiste la propiedad intelectual como tu camino, sin saber que en ese territorio encontrarías no sólo un oficio, sino una causa. Defendiste marcas, ideas, creaciones; protegiste lo intangible con la firmeza de quien comprende que allí también habita la identidad de los pueblos y el ciclo de la vida: nacer, crear, vivir y morir. Casi sin darte cuenta fundaste tu firma [1989]. Lo hiciste temprano, con más sentimiento y pasión que certezas, pero con una ética heredada que fue siempre tu mayor patrimonio.

Hubo quienes confiaron en ti cuando aún eras apenas un aprendiz. Amigos cuyo gesto de confianza te enseñará que la gratitud eterna es una virtud edificante. Amistades que quedaron grabados no por su influencia, sino por su espaldarazo. De ese acto sencillo se abrieron puertas que ni siquiera imaginarás. Desde allí comenzaste a proyectarte más allá de las fronteras. Aprendiste que la integridad abre caminos y que el talento por sí solo no alcanza a recorrer. Pero también que la intemperancia cierra puertas, por lo que sabrás que apartarla de ti traerá el cáliz de la ventura y de los idilios inmortales.

Y entonces llegó 1992…

Tenías en brazos a una niña de meses. Y el país comenzó a estremecerse. Escuchaste los ecos de un intento de golpe de Estado. No comprendiste del todo lo que ocurría, pero sentiste —como se sienten las tormentas antes de la lluvia— que algo profundo se había quebrado. Venezuela dejó de ser solo promesa y comenzó a ser también incertidumbre. Se tensaron las miradas, se endurecieron los discursos, se fracturaron las certezas.

Y tú, con tu primera hija en brazos, comprendiste que la historia no es un relato distante: es una fuerza que irrumpe en la intimidad de la vida. Vendrían decisiones difíciles. Te marchaste por un tiempo… Tu tío Tito—prematuramente fallecido—ya te lo decía: aprende a ver más allá del EL Avila.

Nueva York te recibió con su dureza y su grandeza. Fue una ciudad de hierro, de velocidad, de silencios llenos de gente. Allí estudiaste, te especializaste, abrazaste tu querida propiedad intelectual. Harás una pasantía en una de las firmas más prestigiosas del área. Pero el aprendizaje no fue sólo académico.

Aprendiste a resistir la soledad, a caminar entre multitudes sintiéndote invisible, a sostener la disciplina cuando el afecto estaba lejos. Vivirás en una hermosa “pensión”. La casa del corazón, la casa hogar, La Casa OM, como la llamó Elba Damast, su creadora, artista venezolana dueña del loft [bed and breakfast] donde habitará tu espiritualidad, donde tu soledad se convertirá en sonido primordial del universo: pasado, presente y futuro. A partir de allí se juntaron todas las energías, y tu destino alzará vuelo.

Gabi no estaba porque el presupuesto no daba. Tus hijas y ella te esperaban. Y sin embargo, en esa distancia, el amor no se debilitó: se templó…Y cuando el reencuentro ocurrió, tuvo la intensidad de lo que ha sido esperado con paciencia. Volvieron a encontrarse, a reconstruirse. Y la vida, generosa en sus tiempos, les concedió una nueva alegría: llegaron los gemelos. Y entendiste que el amor no se divide: se multiplica.

Regresaste a Venezuela. Y el país siguió transformándose. Fuiste testigo de la caída de un presidente, Carlos Andrés Pérez, envuelto en un proceso que sacudió las instituciones. La política dejó de ser diálogo y se convirtió en confrontación y polarización. La esperanza convivía con la incertidumbre.

Decidiste no callar.

En 1994 comenzaste a escribir. Nace “Juicio Público” en la revista Bohemia. Poco después llegas a El Universal, gracias al voto de confianza del otrora editor de Opinión, Miguel Maita [QEPD]. Allí emergió otra dimensión de ti: el ciudadano que analiza, el hombre que opina, el intelectual que se compromete. Y con esa voz también llegaron los riesgos. Porque decir lo que se piensa, en tiempos convulsos, nunca ha sido un acto inocuo. Pero no te detuviste.

Antes de tu matrimonio [1990], la vida te había probado con una sensible pérdida material en Panamá, tras la invasión. Y fue entonces cuando nuestro padre te dio un consejo que se convertiría en piedra angular de tu destino: “Da la cara siempre, hijo, incluso si lo has perdido todo […] Cuando uno pierde un paciente en pabellón, lo primero es salir a darle la cara a sus deudos, porque nada hay que temer frente a la voluntad de Dios […] Regresa a ese sitio, honra tus deberes y demuestra tu integridad”.

Y obedeciste. Aquel acto que pudo haber pasado desapercibido, fue observado por sus receptores, una buena familia de Panamá. Y por ese gesto vieron algo más profundo que cualquier contrato: vieron honor. Y ese honor te abrió las puertas para convertirte en un abogado internacional de visión universal, que te permitirá entrar a otros mundos, donde el destino no será únicamente comercial, sino también inmensamente humanitario.

Ese instante será una de las inflexiones más decisivas de tu vida. Los años avanzarán. Tus hijos crecerán en medio de un país que se hizo cada vez más complejo. La polarización y la violencia se intensificó. Tú asumiste posiciones fieles a tu conciencia. Eso te dio proyección, pero también te expuso. Nunca fue un camino cómodo, pero sí coherente.

Hasta que un día tu eterna compañera de vida te habló con claridad: era momento de andar otros caminos, no por ti ni por ella, sino por los niños. La decisión no fue fácil.

Fuiste a la embajada de Canadá en Caracas con sentimientos encontrados. Había orgullo, dudas, temores. Pero también había una intuición profunda. Y te dijiste a ti mismo: mantén la calma. No respondas con displicencia. Acepta. Recuerda que la intemperancia no es buena, cierra puertas. Y aceptaste…

¡Oh, Canadá!

Canadá se convirtió en un nuevo comienzo. Los gemelos terminaron de crecer allí, se adaptaron, enfrentaron el reto de ser extranjeros en una tierra nueva con otro idioma. Estudiaron, trabajaron, compitieron. No fue sencillo. Pero lo lograron. Porque llevaban consigo una raíz firme y una formación sólida. Las niñas decidieron otro destino, porque en Canadá “hacía mucho frío” [sic].

Un episodio marcará tu vida. Pocas veces verás a tu flor llorar. Un día, ante el riesgo de deportación de tus hijas mayores [no habiendo estado los días que correspondía en Montreal] su corazón se hizo lágrimas. Algo conmovedor pasó en la Corte. La jueza decidió que [Canadá] tenía razón. Que tus hijas no merecían mantener la residencia. Pero de pronto —mientras te pedía silencio— dirá: “He revisado detenidamente vuestro perfil. No es seguro que tus hijas se marchen de Canadá y, anteponiendo el principio de reunificación familiar, les concedo acogida y les devuelvo su residencia. Pero atención: cómprenles buenos abrigos para que regresen…”.

Gabi llorará desconsoladamente: “¿Por qué tenemos que poner a nuestros hijos a vivir estas cosas? Escucha siempre esas palabras en medio del llanto del alma, porque serán tu guía de lucha e inspiración genuina. Es el llanto de todas las madres de un país.

De marcas y patentes a embajador…

Te formaste en ciencias jurídicas, pero también políticas, en libertad de prensa, cultura comparada y francófona en Montreal. Te convertirás en un activista comprometido con la justicia, la reparación y la dignidad de las víctimas. Y el destino, en uno de sus giros inesperados, te llevará a ser embajador en Canadá.

Recordarás entonces a aquel gurú—en una visita de trabajo a la India—que te dirá después de verte jugar y cargar unos niños frente a su templo: “Ud. es un hombre de buen corazón, será embajador del dolor y del sufrimiento de su pueblo. Su espíritu es su mayor fortuna y su ejemplo de vida, una epopeya viva”.

Comprenderás que hay intuiciones que preceden a los hechos. Que la Casa OM habita en ti. Que escuchar las voces mansas son un nido de afecto que nutre tus ideales y alimenta tus sueños. Voces como la de niños ingenuos que esbozan nubes y tardes perfumadas; que son vientos y tempestades que preceden la libertad. Regresarás a la India a agradecer aquella premonición. Y esa búsqueda del camino de regreso a casa la harás acuñando el verso ideal de prosas mudas.

Mamá y papá, digna representación de esa prosapia buena y mestiza, siempre estarán contigo. La nobleza de nuestro padre, la bondad infinita de nuestra madre, la rectitud de tu suegro y otro padre, Leopoldo, la alegría luminosa de Mencha; la solidaridad de tus hermanos y cuñados, de tus amigos y vecinos, serán tu raíz, tu norte, tu sostén, tu compromiso. Y encontrarás el camino.

Ahora, desde esta edad en la que la vida se contempla más de lo que se persigue, te digo: has sido feliz, por lo que tratarás de seguir siéndolo. Incluso cuando no lo sabías. Incluso cuando dolía. Porque la vida, aun en la adversidad, te concedió belleza. Hubo noches sin luna, sí. Pero también habrá jardines inesperados y dulces desenlaces a amargas dificultades. De las rosas con espinas brotarán aromas de vainilla y almizcle. Naranjales escondidos detrás de los abedules.

*Nunca dejarás de compartir esos aromas, esas sombras, esos pétalos. Porque detrás de todo eso, Nano… siempre estará ese perfume limpio, dulce y envolvente llamado Venezuela. Ese país que te formó, que te dolió, que te expulsó y que te sigue llamando. Ese país por el que sigues luchando, desde donde estés, con la convicción intacta de que la libertad siempre encuentra su camino.

Por eso te escribo. Para que, cuando mires hacia adelante, sepas que cada paso, incluso el más incierto, tendrá sentido. No retrocedas, no mires atrás. Las horas de trasnocho, los grandes desalientos, incluso las decepciones, serán compensadas y, como te gustará decir, redimidas. Será tan profundo el sello de tu pensar, que aun siendo la memoria esclava de tu peregrinar, formarás olas de ilusión que disiparán tu soledad y te llevarán a castillos que no serán de hielo ni de arena, sino de un templo de amor, justicia y libertad. Y resurgirá la hermandad en tierra de gracia…

Pronto nos encontraremos tú y yo. Tu pasado, tu presente y tu futuro. Y cuando ese instante llegue, sabrás —sin dudas— que fuiste fiel a ti mismo. Con memoria, con gratitud y con esperanza. Y serás bienvenido a la tierra generosa pero herida a la vez, que te abrirá los brazos como tú a ella, para reír y llorar en medio de rayos amarillos de sol y luna, en un regio atardecer o en un amanecer, en las cumbres del Ávila.

El regreso a casa llegará. Y verás a tus nietos crecer en tierra de gracia, la tierra amante que te vio nacer.

Y ahora, querido yo, me despido. Es hora de ir a dormir…

Como de costumbre, sabes que soñamos despiertos, que la espalda te pide reposo y que intuimos lo que viene porque nos llega con facilidad el aroma de la flor vieja, la lavanda del alhelí que fluye dentro de mí, dentro de ti, como laberinto, como astro loco, con un ansia tan feroz, que impide [e impedirá] que se te escape la vida, que se nos escape la alegría, que se te escape Venezuela…

Seguirás con dolores de espalda, pero no de quietud. Y a la par de lanzar sueños—os recomiendo—ve de cuando en vez al diamante de arena y cal, y lanza unas pelotas. Te avivará el brazo pero también el alma, al hacerlo libremente sabre la misma tierra que te vio nacer.

Te veo pronto en casa.

Con sentido y eterno afecto: tú.

@ovierablanco
vierablanco@gmail.com

La líder venezolana María Corina Machado afirmó en una entrevista con Christiane Amanpour que Venezuela solo podrá atraer inversiones internacionales de largo plazo si se restablece el Estado de derecho mediante elecciones libres y justas.

Vente Venezuela

“Para atraer las inversiones de largo plazo necesarias para liberar el enorme potencial de Venezuela en petróleo, gas, energía, infraestructura, minerales y tierras raras, se necesita Estado de derecho y un marco regulatorio predecible y sostenible. Y eso solo puede suceder después de elecciones libres y justas”, dijo.

Durante la conversación, Machado aseguró que el país posee un enorme potencial económico en sectores estratégicos como petróleo, gas, infraestructura, minerales y tierras raras, pero insistió en que ningún proceso de recuperación será sostenible sin garantías institucionales.

“Y tenemos la certeza de que podemos vivir con justicia, libertad y oportunidades, que, por cierto, es exactamente lo que buscan los inversionistas. Ellos quieren Estado de derecho”.

Machado sostuvo que la ausencia de seguridad jurídica mantiene a Venezuela en el último lugar del índice global del World Justice Project.

“En este momento, Venezuela ocupa el último lugar del mundo según el World Justice Project, que evalúa a 143 países a nivel global. Venezuela está en el puesto 143”.

Machado explicó además que ha sostenido reuniones con grandes empresas internacionales para presentar las oportunidades económicas que, a su juicio, ofrecería una transición democrática en Venezuela.

“Y he estado acercándome a algunas de las principales empresas del mundo en tecnología, finanzas y energía para mostrarles la enorme oportunidad que representa Venezuela”.

En la entrevista, Machado defendió que la mayoría de los venezolanos respalda una salida democrática y un proceso electoral transparente.

“El 90% de los venezolanos quiere elecciones libres y justas. Quiere dignidad, libertad y justicia porque quiere reunir nuevamente a sus familias en Venezuela”.

Asimismo, aseguró que la oposición está dispuesta a avanzar hacia una transición negociada que ofrezca garantías a sectores vinculados al oficialismo.

“Hemos expresado pública y privadamente nuestra disposición a impulsar una transición negociada en la que se ofrezcan incentivos y garantías a quienes faciliten el proceso”.

Machado insistió en que la recuperación económica y la reunificación del país dependen directamente del desmantelamiento del actual sistema político venezolano.

“Queremos reunir a nuestras familias, pero eso solo puede ocurrir una vez que se desmantele el régimen criminal que los obligó a irse”.

Desde el año 1993, cada 12 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Fibromialgia y del Síndrome de la Fatiga Crónica, coincidiendo con el natalicio de Florence Nightingale, enfermera que quedaría postrada en su cama durante 50 años a causa de esta enfermedad.

Día Internacional de

¿Qué es la fibromialgia?

Se trata de una enfermedad reumatológica cuya característica principal es un dolor generalizado del sistema músculo esquelético y que además genera un cansancio persistente.

A pesar de que se conocen sus síntomas y que existen sospechas de que su origen es neurológico, aún no se han logrado determinar causas demostrables.

Lo que sí es demostrable es que tiene los siguientes síntomas: dolor en ligamentos, huesos, músculos, articulaciones y genera dolor de cabeza, insomnio, ansiedad y cansancio, entre otros.

De hecho, fue reconocida como enfermedad por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1992. Y en la actualidad afecta de un 2% a un 7 % de la población mundial, aunque siguen existiendo diferencias y dudas en cómo tratarla o diagnosticarla.

Es una enfermedad que tiende a ser más común entre mujeres de 20 y 50 años de edad, sin embargo, también pueden sufrirla hombres y niños.

En cuanto al síndrome de la fatiga crónica, se trata de una enfermedad que genera fatiga persistente y dificultades cognitivas sin una base aparente, pero que interfiere en la vida cotidiana de quien la padece.

Un día internacional por la concienciación

Desde 1993, cada año se celebra el Día Mundial de la Fibromialgia y del Síndrome de la Fatiga Crónica. Se escogió el 12 de mayo para conmemorar el nacimiento de Florence Nightingale, enfermera que contrajo una enfermedad paralizante.

La iniciativa surgió de la mano de distintas organizaciones y asociaciones que, desde el año 2004, han buscado unir esfuerzos para divulgar y concienciar a los distintos organismos gubernamentales sobre esta enfermedad.

La dama de la lámpara

Florence Nightingale, nació en Florencia, Italia, el 12 de mayo de 1820 y luego se radicaría en Reino Unido. Se destacó en el área de matemáticas, y al graduarse, utilizó sus conocimientos de estadística para aplicarlos a la epidemiología. Esto le permitiría ser la primera mujer en ingresar en la Royal Statistical Society y ser miembro honorario de la American Statistical Association.

Logró sentar las bases de la enfermería como profesión, al establecer, en 1860, una escuela de enfermería en el hospital Saint Thomas de Londres.

Durante la guerra de Crimea, Florence es trasladada allí, junto con un grupo de enfermeras entrenadas por ella. Mientras permanecía atendiendo a los soldados heridos, apareció un artículo en The Times (1855) que hablaban de esta noble mujer, en el cual se decía que cuando los oficiales médicos se habían retirado y quedaba solo el silencio, la soledad y el dolor de los enfermos, se podía observar a Florence hacer rondas con una pequeña lámpara, sin más nadie que la acompañara.

En 1857, comenzó sentir depresión y a quedarse durante mucho tiempo en cama, donde fallecería en 1910.

El director ejecutivo de BlackRock Inc., Larry Fink, expresó optimismo sobre la inversión en Venezuela tras la transformación impulsada por la destitución de Nicolás Maduro.

Infobae

Soy muy optimista sobre la oportunidad de invertir en Venezuela”, declaró Fink en un panel en Nueva York el lunes, añadiendo que la nación petrolera podría “recuperar su antiguo esplendor”.

Los inversionistas han estado invirtiendo masivamente en los activos del país desde la destitución de Maduro por la administración de Donald Trump en enero, lo que alimenta las expectativas de que un reinicio político pueda allanar el camino para las negociaciones de reestructuración de la deuda. La semana pasada, el gobierno estadounidense autorizó a Venezuela a contratar asesores para posibles negociaciones de deuda, un paso clave en el tan esperado camino hacia la reestructuración de los 60 mil millones de dólares en bonos en mora del país.

El director de la mayor gestora de activos del mundo afirmó que Latinoamérica, en general, está saliendo de lo que describió como un período prolongado de “tiempo perdido”, marcado por frecuentes cambios políticos. “Ahora empezamos a ver un poco más de esperanza en la región”, declaró. Añadió que la creciente demanda de infraestructura de inteligencia artificial también podría beneficiar a las economías con abundantes recursos de energía solar e hidrocarburos.

La demanda crece más rápido que la oferta”, dijo Fink. “Esto podría ser muy beneficioso para Brasil y para muchos otros países”.

Los mercados bursátiles de Brasil, Chile y México se encuentran cerca de máximos históricos, y los inversores citan la relativa independencia de la región de las tensiones geopolíticas y su exposición a empresas que se benefician de la creciente demanda de materias primas y minerales críticos vinculados a la IA.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, incrementó la presión sobre el gobierno cubano en medio de crecientes especulaciones sobre una posible acción militar contra la isla, según un reporte publicado por Axios.

La Patilla

De acuerdo con el medio estadounidense, una eventual intervención marcaría el enfrentamiento más grave entre Washington y La Habana desde la crisis de los misiles de 1962 y representaría una nueva etapa en la estrategia de Trump para ampliar la influencia estadounidense en el hemisferio occidental.

Axios señaló que los vuelos de vigilancia y reconocimiento de Estados Unidos cerca de las costas cubanas aumentaron considerablemente desde febrero, según datos analizados recientemente por CNN.

Además, el gobierno estadounidense impuso nuevas sanciones contra Cuba la semana pasada, mientras la isla enfrenta una crisis económica y energética que las autoridades cubanas atribuyen al bloqueo impuesto por Washington.

El reporte también destacó que la captura de Nicolás Maduro agravó la situación energética de Cuba al afectar el suministro petrolero venezolano hacia la isla.

Aunque Axios indicó que no existen señales definitivas de una invasión inminente, recordó que Trump ha realizado comentarios públicos sobre una posible operación militar y recientemente sugirió que un portaaviones estadounidense podría acercarse a las costas cubanas.

“Podría acercarse, detenerse a unos 100 metros de la costa y decir: ‘Muchas gracias. Nos rendimos’”, expresó Trump, según el reporte.

Por su parte, el secretario de Estado Marco Rubio criticó duramente al sistema político cubano y afirmó que el modelo económico del país “no funciona y no tiene arreglo”.

Un funcionario de la Casa Blanca citado por Axios aseguró que Cuba atraviesa un deterioro acelerado y sostuvo que el gobierno estadounidense estaría preparado para intervenir en caso de cambios internos.

“Como afirmó el Presidente, Cuba es un país en decadencia. En poco tiempo caerá, ‘y estaremos allí para ayudarlos’”, indicó el funcionario.

Asimismo, el director interino del Instituto de Estudios Cubanos de la Universidad Internacional de Florida, Sebastián Arcos, consideró posible una “acción militar a distancia” similar a la realizada recientemente por Estados Unidos en Irán.

Según el análisis citado por Axios, este tipo de operación buscaría debilitar a la dirigencia cubana sin necesidad de desplegar tropas sobre el terreno.

El reporte agregó que existe expectativa en Miami y Cuba ante la cercanía del 20 de mayo, fecha vinculada históricamente a la independencia cubana y al fin de la ocupación estadounidense en la isla.

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